champouirau, chapurriau, chapurriat, chapurreau, la franja del meu cul, parlem chapurriau, escriure en chapurriau, ortografía chapurriau, gramática chapurriau, lo chapurriau de Aguaviva o Aiguaiva, origen del chapurriau, dicsionari chapurriau, yo parlo chapurriau; chapurriau de Beseit, Matarranya, Matarraña, Litera, Llitera, Mezquín, Mesquí, Caspe, Casp, Aragó, aragonés, Frederic Mistral, Loís Alibèrt, Ribagorça, Ribagorsa, Ribagorza, astí parlem chapurriau, occitan, ocsitá, òc, och, hoc
Llichí y mes lligí als llibres que li dixáe lo retó y un ric del poble va sé lo que va fé en mol tems. Entre tots los que mes li agradáen eren los de historia y les fábules de Esopo en la vida de este gran fabulista: y un atre llibre al que li dieben Lo Cortesano. Pero no olvidáe lo ejercicio de les roques ni lo aná als campos en lo primé llauradó que entopetabe o topetabe, ni les probes de agilidat.
Un día li va di sa mare:
- Fill, ya tens dotse añs; ya es tems de que adeprengues algún ofissi. Y ell va contestá que pera qué eren los ofissis. Són, fill, li va contestá sa mare, pera no está bambán y guañás la vida.
- ¿Només que per an aixó?, va di ell; pos yo tos dono paraula de no está may bambán, com veéu que tampoc no u estic ara, pos ya vech que es roín, encara que sol sigue perque lo que no fa res, ya en aixó fa mol mal no ocupán lo entretenimén y les mans, y en cuan a guañás la vida tingue firme esperansa que no me faltará, si Deu vol, ni a vosté en mí. Que no vull yo que vaigue a rentá en fret y en caló perque es siñal de molta pobresa, y no ha de passá tans mals ratos. Pero si tos entristix que no adeprenga un ofissi, digueume quin hay de adependre. Y sa mare li va contestá que lo que vullguere.
- Pos yo, va di ell, no ne vull adependre cap. Perque hau de sabé que segons yo hay advertit, los homens són mol ignorans y no fan mes que disparates, obrán en tot en molta torpesa y sense cap discurs; y encara mes, generalmen fan mal als atres en malissia, y potsé an ell mateix per rechás. Yo no sé si a datres puestos són diferens, perque ya sabeu que no hay eixit de Almudévar mes que pera aná a vore als nostres parens, y dos vegades a Huesca aon a ningú vach coneixe ni vach tratá mes persones que les recaderes del mercat, que per sert gasten mol desenfado y poca vergoña. Pero si tots són lo mateix, no nessessito cap ofissi pera guañám la vida y félay a vosté descansada.
- Fill meu, va di entonses sa mare: mol saps y vech que parles com los flares que prediquen o com los homens que van en nous trajes per lo món y vénen de lluñanes terres. Fes lo que vullgues y Deu te ilumino: sol no vullguera que fores roín.
- Hasta ara, mare, va contestá ell, no u hay sigut ni hay probat de séu; y lo que hasta los dotse añs no es roín, ya sempre sirá bo.
- Segons, li va replicá sa mare: algúns s' hi tornen después.
- No pot sé, va di ell: perque yo sé que lo que es roín de home fet ya u ere de chiquet, pero no sabíe ni podíe empleá la maldat, pero lo que es mala inclinassió ya la teníe al alma.
- Ara vech, va contestá sa mare, que vas tenín raó.
¿Quí t’ha amostrat estes coses?
- Aquí dins, va contestá ell, me les amostren totes; y los llibres que llechisgo o llixgo, y les dones cuan riñen unes en atres.
- ¿Cóm poden enseñát o amostrát res les dones y mes reñín?,
va preguntá sa mare mol admirada.
- Pos me enseñen mol, va contestá ell; tot lo que entonses diuen es locura y sabiduría, y lo mateix me enseñe la un que l’atre. Y u adepreng de elles y dels atres chics a les seues enganchades, y dels llibres, u aplego aquí dins y u guardo, y alló engendre atres coses, y estes engendren después atres; y les junto y les regiro y amasso totes, o les separo y compong segons me demanen les ocasions.
Entonses sa mare, esbarrada de sentíl parlá en tanta sabiduría, li va di:
- Fill, fill, li va di entonses sa mare; eixa es massa malissia pera la teua edat; dixa a les pobres dones, que tan despressio porten a costes per sé dones y per ende lo espart del món.
- Ara sí que vech que sou una mica tonta, va di ell: perque hau dit una tontada mol gran. ¿Cóm diéu que les dones són lo espart del món? ¿Quin espart sou vosté a la vostra casa? Vosté sou la siñora y yo lo vostre fill, vosté me voléu y yo la vull; vosté me servís ara y yo la serviré después; vosté me cuidéu y yo creixco y me fach home pera donali honra y amparala y mantíndrela. No tos digáu espart, perque me hau afrentat y casi no puc mirala a la cara.
Un atre día a la hora de minjá va arribá sa mare en gran sofoco dién entre llágrimes:
- Los rics sempre rics y los pobres sempre ham de callá. Mira, fill, que ving acalorada. Lo hidalgo de la cantonada de la plassa me ha topetat al carré, y plantanse a cuatre passes me ha dit: "Be críe lo fill, la pubilla; ya casi es home y sol sap parlá y fé lo Marc Esopo.
La paga que ell tos donará per lo ofissi que li habéu amostrat. ¿Pensáu fél rentadora o cuinera com vosté? Milló li cuadraríe lo ofissi de comare o de casamenté.» Yo, al sentí paraules tan ofenedores, me hay mort de vergoña, la llum del sel no la veía; y casi me aufego de la pena que me unfle lo pit. ¿Qué me dius, fill meu, per al meu consol?
- Per ara, mare meua, sol tos dic que mingéu en gust, y demá tos diré lo que faré en este enfado que tos han donat perque no convé obrá ni adoptá consell cuan la caló de la passió está al mes alt pun, com u está ara als dos, vosté plore pero yo encara que estic ofés parlo en esta templansa. Ya que eixe hidalgo creu que pot oféndrela perque no me donéu ofissi, dixem la seua insolensia y agarrem la raó. Demá, si voléu, adependré de teixidó, después demá, de sastre, lo dilluns, de pelaire, lo dimats, de fusté, lo dimecres...
- Fill meu, lo va tallá sa mare olvidán les llágrimes y la afrenta:
¿quín disparate estás dién? ¿No saps que cada un de eixos ofissis coste mols añs de adependre, y tú, vols adependren un cada día?
- Torno a di, y sertifico, va contestá ell, que cada día hay de adependre un ofissi, y mes si es menesté o convé. Hasta mich día lo estudiaré, per la tarde entrenaré les mans, y a la nit cuan vinga a casa li portaré ya alguna mostra de la meua obra. Perque yo hay mirat a ixos homens als seus tallés y sé lo que me dic. Mínjo y alégros, que lo fill que hau parit no va naixe pera burret o ruquet, com Carlos Rallo Badet; ni tampoc pera sé humillat per cap fill d' algo ni pera patí que sa mare u sigue per ningú. Yo faré que dins de pocs díes sigáu beneída per tots, y envechada potsé de eixe mateix hidalgo que tos ha insultat. Perdonemlo empero per la bona intensió en que u haurá fet, encara que en poc miramén y sobrada fanfarronería y mals modos. aixó es soberbia de naiximén y confiansa en les riqueses.
Aquella tarde anáe Pedro a casa de sa padrina, com solíe, y al passá per la plassa va vore al hidalgo en lo mossen: se va arrimá an ells y sense saludá se va encará en aquell y en gran aplom li va di:
- Siñó fill d'algo de la cantonada (cridanlo aixina per despressio): avui hau fet plorá a ma mare, y les seues llágrimes me han abrasat les entrañes y les guardo aquí (siñalán lo cor), perque soc lo seu fill y sé quí té o no té dret a oféndrela. No u olvidéu, que tampoc yo u olvidaré. Adiós. Y dién aixó sen va aná en tota serenidat y mirada severa. Lo mossen lo va cridá moltes vegades y hasta va volé seguil; pero lo va tindre que dixá perque ni la cara va girá pera mirál y va colá com un rellámpec. Va sentí mol lo mossen aquell cas, y u va sentí tamé lo hidalgo, pero de manera diferén, perque lo mossen u sentíe per amor al chiquet, y l’atre de ira y de rencor de les seues paraules y atrevimén.
Original en castellá:
Capítulo V.
De cómo Pedro Saputo determinó aprender algún oficio.
Leer y más leer en los libros que le dejaba el cura y un rico del pueblo fue lo que hizo en mucho tiempo. Entre todos los que más le gustaban eran los de historia y las fábulas de Esopo con la vida de este gran fabulista: y otro libro que llamaban El Cortesano. Pero no olvidaba el ejercicio de las peñas ni el ir a los campos con el primer labrador que encontraba, ni las pruebas de agilidad y ligereza.
Un día le dijo su madre: - Hijo, ya tienes doce años; ya es tiempo de que aprendas algún oficio. Y él respondió que para qué eran los oficios. Son, hijo, le respondió su madre, para no estar ocioso y ganar la vida. - ¿No más que para eso?, dijo él; pues yo os doy palabra de no estar nunca ocioso, como veis que tampoco no lo estoy ahora, pues ya se me alcanza que es malo, aunque sólo sea porque el que no hace nada, ya con eso hace mucho mal no ocupando el entretenimiento y las manos, y en cuanto a ganar la vida tened firme esperanza que no me faltará, Dios mediante, ni a vos conmigo. Que no quiero yo que vayáis a lavar con frío y con calor porque es señal de mucha pobreza, y no os habéis de dar tan mal tiempo ni vida tan lacerada. Pero si os afligís porque no aprendo un oficio, decidme cuál he de aprender. Y su madre le respondió que el que quisiera. - Pues yo, dijo él, no quiero aprender ninguno. Porque habéis de saber que según yo he advertido, los hombres son muy ignorantes y no hacen sino disparates, y rudezas obrando en todo con mucha torpeza y sin ningún discurso; y el que es un poco más avisado, generalmente hace daño a los otros con malicia, y tal vez a sí mismo por reverbero. Yo no sé si en otras partes son diferentes, porque ya sabéis que no he salido de Almudévar sino que para ir a ver a nuestros parientes, y dos veces a Huesca en donde a nadie conocí ni traté más personas que las recaderas del mercado, que por cierto gastan largo de su desenfado y poca vergüenza. Pero si todos son lo mismo, no necesito ningún oficio para ganar la vida y dárosla a vos descansada. - Hijo mío, dijo entonces su madre: mucho sabes y veo que hablas como los flaires que predican o como los hombres que andan con nuevos trajes por el mundo y vienen de luengas tierras. Haz lo que quieras y Dios te ilumine: sólo que no querría que fueses malo. - Hasta ahora, madre, respondió él, no lo he sido ni entendido serlo; y el que hasta los doce años no es malo, ya siempre será bueno. - Según, le replicó su madre: algunos se tornarán después. - No puede ser, dijo él: porque yo conozco que el que es malo de hombre hecho lo hubo de ser de niño, sino que no sabía ni podía ejecutar la maldad, pero lo que es mala inclinación ya la tenía en el alma.
- Agora veo, contestó su madre, que vas teniendo razón. ¿Quién te ha enseñado esas cosas? - Aquí dentro, respondió él, me las enseñan todas; y los libros que leo y las mujeres cuando riñen unas con otras. - ¿Cómo pueden enseñarte nada las mujeres y más riñendo?, preguntó su madre muy admirada. - Pues me enseñan mucho, respondió él; todo lo que entonces dicen es locura y sabiduría, y lo mismo me enseña lo uno que lo otro. Y lo aprendo de ellas y de los otros chicos en sus contiendas, y de los libros, lo recojo aquí dentro y lo guardo, y aquello engendra otras cosas, y éstas engendran luego otras; y las junto y las revuelvo y amaso todas, o las separo y compongo según me cumple y piden las ocasiones.
Entonces su madre, espantada de oírle hablar con tanta sabiduría, le dijo: - No sé, hijo mío, cómo siendo tan tonta he parido un hijo tan agudo. - ¡Tonta, decís!, contestó él; pues yo no he advertido que lo seáis, porque las mujeres que yo tengo notadas por tontas en el lugar son vanas, cantoneras, puercas, desastradas, rezongueras, noveleras, picudas, chismosas y murmuradoras. - Hijo, hijo, le dijo entonces su madre; ésa es demasiada malicia para tu edad; deja a las pobres mujeres, que harto desprecio llevan a cuestas con ser mujeres y por ende el estropajo del mundo. - Ahora sí que veo que sois un poco tonta, dijo él: porque habéis dicho una muy grandísima necedad. ¿Cómo llamáis a las mujeres el estropajo del mundo? ¿Qué estropajo sois vos en vuestra casa? Vos sois la señora e yo vuestro hijo, vos me queréis e yo os quiero; vos me servís agora e yo os serviré después; vos me cuidáis e yo crezco y me hago hombre para daros honra y ampararos y manteneros. No os llaméis estropajo, por vida mía, porque me habéis afrentado y casi no oso miraros a la cara.
Otro día a la hora de comer llegó su madre con gran bochorno y pasión diciendo entre lágrimas: - Los ricos siempre ricos y los pobres siempre hemos de callar. Mira, hijo, que vengo llena de calor y corrimiento. El hidalgo de la esquina de la plaza me ha topado en la calle, y plantándoseme a cuatro pasos me ha dicho: «Bien criades el hijo, la Pupila; ya casi es hombre y sólo sabe parlar y hacer el Marco Esopo. El pago que él os dará por el oficio que le habéis enseñado. ¿Pensáis hacelle lavandera o cocinera como vos? Andad, que mejor le cuadraría el oficio de comadrón o de casamentero.» Yo, al oír palabras tan injuriosas, me he cubierto de vergüenza, la luz del cielo no veía; y casi me ahogo de la pena que me hinche el pecho. ¿Qué me dices, hijo mío, para mi consuelo? - Por ahora, madre mía, sólo os digo que comáis con gusto, y otro día os diré lo que hace a este enojo que os han dado porque no conviene obrar ni adoptar consejo cuando el calor de la pasión está en su mayor punto, como lo está ahora en los dos, que vos lloráis e yo de puro levantado y ofendido hablo con esta templanza. Y ya que ese hidalgo cree que puede ultrajaros porque no me dais oficio, dejemos su insolencia y tomemos su razón. Mañana, si queréis, aprenderé de tejedor, después de mañana, de sastre, el lunes, de peraile, el martes, de carpintero, el miércoles... - Hijo mío, le atajó su madre olvidando las lágrimas y su afrenta: ¿qué disparate estás diciendo? ¿No sabes que cada uno de esos oficios cuesta muchos años, y tú, quieres aprender uno cada día? - Torno a decir y certificaros, contestó él, que cada día he de aprender un oficio, y más si es menester o conviniera. Hasta medio día lo estudiaré, por la tarde ejercitaré las manos, y a la noche cuando venga a casa os traeré ya alguna muestra de mi obra. Porque yo he mirado a esos hombres en sus talleres y sé lo que me digo. Comed y alegraros, que el hijo que habéis parido no nació para jumento; ni tampoco para ser escarnecido de ningún hidalgo ni para sufrir que su madre lo sea de nadie. Yo haré que dentro de pocos días seáis bendecida de todos, y envidiada quizá de ese mismo hidalgo que os ha insultado. Perdonémosle empero por la buena intención con que lo habrá hecho, aunque con poco miramiento y sobrada altivez y mal modo. Eso es soberbia del nacimiento y confianza en las riquezas.
Aquella tarde iba Pedro a casa de su madrina, como solía, y al pasar por la plaza vio al hidalgo con el cura: acercóse a ellos y sin saludar se encaró con aquél y con grande entereza dijo: - Señor hidalgo de la esquina (llamándole así por desprecio): hoy habéis hecho llorar a mi madre, y sus lágrimas me han abrasado las entrañas y las guardo aquí (señalando el corazón), porque soy su hijo y sé quién tiene o no tiene derecho a ultrajalla. No lo olvidéis, que tampoco yo lo olvidaré. Adiós. Y diciendo esto se fue con su serenidad y mirada severa. El cura le llamó muchas veces y aun quiso seguirle; mas lo hubo de dejar porque ni aun la cara volvió a mirarle y traspuso como un relámpago. Sintió mucho el cura aquel caso, y lo sintió también el hidalgo, pero diferentemente, porque el cura lo sentía de amor al niño, y el otro de ira y de mancilla de sus palabras y atrevimiento.
esquirol, esquirols, dellatín <SCIURUS, -OLUS) es una denominassió popular que se aplique a algunes espéssies de roedós de la famíliaSciuridae (los esquiuridos) caracterisats per la seua mida minuda, la seua agilidat y velossidat de movimens, y per tíndre una coa llarga que algunes fan aná per a equilibrás.
Esquiruelo (prenunciau /eskir'gwelo/~/eskir'gwælo/~/eskir'gwalo/; d'o latín <SCIURUS, -OLUS) ye una denominación popular que s'aplica a bellas especies de radedors de a familiaSciuridae (os esquiuridos) caracterizaus por a suya mida chicorrona, a suya achilidat y velocidat de movimientos, y por tener una coda larga que bellas especies fan servir ta equilibrar-se.
Existe buena cosa d'especies que son arboricolas, anque belatras fan os cados soterranios, y a tamas que todas disposan de gran achilidat y ocasionalment se'n puede trobar eixemplars en alto en a vechetación, a existencia de un gran numero d'especies terrestres fa poco consellable asociar o concepto d'esquiruelo con a vida arboricola.
En Aragón, y en cheneral en toda a Peninsula Iberica, habita una sola especie que reciba propiament o nombre d'«esquiruelo», que ye Sciurus vulgaris, de color sora u royisca y que fa vida en os árbols. En belatros países d'Europa, como por eixemplo en Gran Bretanya, s'ha introduciu atras especies que compiten y dica desplazan en o suyo nincho ecolochico a S. vulgaris, como a especie Sciurus carolinensis, o esquiruelo griso americano. En o norte d'Eurasia, dende Escandinavia dica Siberia habitan os esquiruelos petauristas de a tribuPteromyini, capables ta desplazar-se planiando d'entre os árbols con unas mimbranas especials.
Eixe es lo sol: a tota la terra ilumine, y tota la terra es meua. Perdono mare, no torno per ara al seu cariño. Y dién aixó afluixáe lo pas y camináe en nou sabor y contén pareixenli que ere la primera vegada que fée aná la seua agilidat. No sabíe cap aón anáe, y sol procuráe donali la esquena a la seua terra, vinguere lo que vinguere. Pero va vore no mol lluñ una serra tota vestida de abres y mol tancada, y se va adressá cap an ella pera atravessala en lo propósit de amorsá allá dal, mirán cap atrás y cap abán pera vore lo país y lo sel que dixáe y lo que anáe a registrá per primissies del seu viache. Va empendre la costa amún; y veén una quebrada, un claro, una selva espessíssima va aná cap allá, com Pelayo a Beseit, y la frescoreta del puesto lo va convidá a sentás, y después va traure les provisions, detall de sor Mercedes y la mare priora, va minjá pera tot lo día, perque en eixecás de allí no pensabe pará mes que pera beure de la primera aigua que trobare; y se va ficá a reflexioná sobre la temeridat de habés embutit al convén, pareixenli entonses tan gran hassaña, que tremoláe de pensáu. Habíe dormit poc la nit passada; y trobanse mol cómodo sentat y apoyat contra un terré se va quedá adormit com un soc.
No va passá ni una hora que dormíe, cuan van assertá a passá per allí prop uns estudians que anáen de motus, que com joves y de peus ligeros buscaben les dresseres hasta aon no les ñabíe per lo gust de no aná pel camí. Lo van vore y se li van arrimá; lo van mirá un rato, y ell dorm que dormirás. La seua apassibilidat, juventut, la seua pressiosa cara, aquells pels tan negres y solts que tan l'habíe adornat com a dona y ara fée gloria a la vista, van encantá als estudians, y un de ells va di:
- ¿Qué li fa falta an este mosso pera sé un ángel? ¿Qué no donaríe per séli pare lo mateix Rey de España y de les Indies?
- Dixémlo en pas, va di un.
- No, va replicá l'atre, que l’ham de despertá y emportámol en natros. Va parlá lo cuart (pos no ne eren mes) y va di lo mateix, y pareixénlos be als dos primés lo van despertá cridán un de ells: expergiscere, frater, et surge (que vol di: desperta, germá, y ix, paraules de Cristo a Lázaro.)
Se va ficá dret de un bot, no per la forsa del latín, que ell no lo enteníe, sino per lo soroll de les paraules que van entrá als seus oíts; y al vóres dabán als cuatre llissensiats, va pensá que siríen alguasils; pero los va vore alguns instrumens de música y reparán en lo traje va adiviná lo que eren.
- Noli turbari, va di lo mateix, escolastici enim sumus, et te miramur et amore prosequimur. (Vol di: no te turbos, no te assustos, pos som estudians y te contemplam admirats y te volem.)
- Siñós, va di ell ya eixecat: si vostres mersés no me parlen en la meua llengua, no entendré lo que me diuen.
- Siñós, va di ell una mica mes sansé; si me ha de fé la burla, parlo en llengua que yo entenga, y voré lo que me convé.
- Calléu, per la vostra vida, va di un de ells en latín; lo mosso té raó. ¿Qué li hau de di en latín? Sabéu, jove exelén, que tos ham topetat y mos hau paregut be. Sentim que no sigáu del gremio, perque vindríeu en natros, y tos sertifico per la experiensia que ting, que passaríeu la vida mes alegre que hau de coneixe al món.
- Esta faena, siñós, va di ell entonses, no me pareix a mí cosa roína; eixe latín es lo que me estorbe, perque si se oferix alguna vegada parlál descubriré la meua falsa roba.
- Yo tol enseñaré, va di un de ells, en quinse díes.
- Pos yo, va contestá Saputo, tos dono paraula de adepéndrel en vuit, y ton sobren set pera mirá y remirá la obra que hauréu fet.
Va sé tan lo gust que los va doná als cuatre esta resposta, que lo van abrassá en molta alegría, diénli ya compañ.
- La primera dificultat, va di ell, está al vestit, pos no ting capa (manteo).
- Aixó es lo que no tos faltará, va contestá un; lo meu está sansé; que vingue una navalla o estisora y lo retallarem. Y dién y fen van agarrá entre dos lo manteo, lo van tallá de dal a baix, van hilvaná les noves vores, lo va pendre Pedro Saputo, y ficánsel y fen en ell tres o cuatre plantes, va quedá ordenat estudián.
Después de un retall de un atre manteo van ficá de dol la gorra en una funda, y van arrencá a caminá, beneín primé un de ells en moltes creus la nova roba y la persona del nou compañ.
Pel camí y abans de eixí del brosquill de la selva los va di:
- Yo no dudo, siñós, que sabrán moltes habilidats; yo voré tamé de ajuntán algunes meues. Per ejemple: quedautos firme (va di a un de ells), y tersianse, apartanse a una vora, lo tros de manteo y después dixanlo caure, va pegá una correguda de tres passes y li va salta als muscles.
- Caminéu, compañ, li va di, que yo vach aquí tan formal y segú com a la seua llitera una matrona romana. Va caminá lo estudián algunes passes, y Pedro Saputo va fé l'águila, lo mono, lo gorrino, lo tornavos, l'ama que críe, lo sastre, lo sabaté, y datres coses y figures, tot en gran admirassió dels compañs, que van di que sol en alló pensaben guañás la renta de un canónigo o canonge de Toledo aquell estiu.
- ¿Sabéu, compañ, va di lo que lo portáe, que me pareix que sou tot espíritu segons lo poc que pesáu?
- Pos, ara, va di Pedro Saputo, forméu corro; lo van formá y donáe la volta per los muscles y hasta per los caps de tots. Los va fé formá lo púlpito, y cubrín lo cap a tots en lo seu manteo menos al que miráe dabán, va di en veu de predicadó, que aquell ere l'ángel conductó que veníe a redimí al món perdut. Y escomense de repén un sermó irónic tan disparatat, que de rissa no van pugué mantindre la forma de moxiganga los compañs castellés y van caure tots llarcs enriénsen mich cuart de hora.
- Ara, pos, los va di, vull fetos vore si soc espíritu com diéu, compañ, o si ting ossos y musculs. Veniu astí, y no sigáu torpe.
Li va ficá lo peu al costat, li va fotre la má al cul y alsanlo de enterra y aviánlo com un barró, lo avente a deu passes com si fore un ninot de palla, esbarramuixons, o de un atra materia mes llugera o ligera.
Lo van mirá entonses los estudians, y se van enrecordá de la forma en que los habíe preguntat si li féen la burla en lo seu latín que no enteníe. En tot los va agradá la proba, y pera perfecsionala van volé que la faiguere moltes vegades en tots ells, perque podríe vindre be alguna vegada pera dixá admirada a una sala.
Cap de ells pesabe deu arrobes, ni la mitat, y tots estáen entre los setse y vin añs; pero un en particulá, lo mes grassiós, Francisco (se creu que se apellidabe Celma Tafalla), com a músic ere mol pito, se diríe que se va dixá a casa seua les carns y que se va emportá sol en ell per al viache los ossos y la pell; an este va agarrá moltes vegades y lo aventáe moltes passes, y ell anáe entrenán a caure de peus ya com una estatua, ya com una birla, ya de atres maneres, movense mol be al mateix tems, y pareixén segons jugabe que los brassos y cames los teníe apegats al cos.
- Botovadéu, va di un de ells, que vosté, compañ, sou desde avui lo faraute o heraldo, lo mestre y cap de la compañía. Diguéu quí sou, de aón y cóm tos diéu; perque res li habíen encara preguntat.
Y ell va contestá:
- Lo que soc, siñós ya u veéu; de aón ving, me se está olvidán a tota mecha y ya no podría díu; lo meu nom, lo que vullguéu, perque tantes regirades li hay donat al que solía tindre, que per totes les seues lletres se está desfén. No reparéu en tornám a batejá y fiqueume lo nom que tos paregue, encara que sigue de dona, perque igual tos podéu topetá en una sagala mes gachona que una gitana y mes sandunguera que una bandera de régim; o be per lo contrari, mes modesta y gazmoña que una beata. Lo que tos asseguro es que lo vostre nou compañ es honrat y ve de bones, y que no se trobe tan desastrat per lo presén. Si algún día falte la Providensia tunesca, porto aquí en mí la santa compañía de vin a trenta escuts d'or y plata que no ña cosa mes sana y pura a les mines de América.
Los estudians al sentí tantes discressions y al vore tantíssimes grassies y tal noblesa no acababen de admirás y de manifestá lo contens que estáen, li van ficá nom; y pera que no fore difíssil diferensiá lo de home y lo de dona van aprobá unanimemen lo de Paquito. No va volé ell asseptá la direcsió de la compañía excusanse en que ere lo radé que habíe entrat an ella y en que en realidat no ere estudián. Pero en estos jocs y olvidos no van repará en que lo día habíe avansat mol, y van minjá de les vitualles de Pedro Saputo y de lo que ells portáen, que se reduíe a pa y vi, perque tamé portáe una bota de cuartet y mich; be que tots piaben per aigua, secs del mol parlá y de la caló del día que no va sé poca.
Van eixí al final de la serra y van prosseguí lo seu camí.
Original en castellá:
Capítulo IX.
De cómo Pedro Saputo se hizo estudiante de la tuna.
Cobré mi sexo, dijo; o al menos su dignidad y su decoro; ése es el sol: a toda la tierra alumbra, y toda la tierra es mía. Perdone mi madre, no vuelvo por ahora a su cariño. Y diciendo esto menudeaba el paso y caminaba con nuevo sabor y contento pareciéndole que era la primera vez que hacía uso de su agilidad. No sabía a dónde iba, y sólo cuidaba de dar la espalda a su tierra, viniese lo que viniese. Pero vio no lejos una sierra toda vestida de árboles y muy cerrada, y enderezó a ella para atravesarla con propósito de desayunarse en lo alto mirando atrás y delante para ver el país y el cielo que dejaba y el que iba a registrar por primicias de su viaje. Acometió a subir la cuesta; y viendo a un lado una quebrada con una selva espesísima se fue allá, y la amenidad del sitio le convidó a sentarse, y luego sacando su provisión, fineza de sor Mercedes y la madre priora, comió para todo el día, porque en levantándose de allí no pensaba parar sino para beber de la primer agua que encontrase; y se puso a reflexionar en la temeridad de haberse metido en el convento pareciéndole entonces tan grande arrojo, que temblaba de pensarlo. Había dormido poco la noche pasada; y hallándose muy cómodamente sentado y recostado contra un terreno se quedó dormido.
No hacía aún una hora que dormía, cuando acertaron a pasar por allí cerca unos estudiantes que iban de motus, que como jóvenes y de pies ligeros buscaban los atajos aun en donde no los había por el gusto de no ir por el camino. Viéronle y se acercaron; le miraron un rato, y él dormir que dormirás. Su apacibilidad, su juventud, su hermosísimo rostro, aquel negro cabello suelto que tanto le había adornado de mujer y ahora hacía gloria a la vista, encantaron a los estudiantes, y uno de ellos dijo: - ¿Qué le falta a este mozo para ser un ángel? ¿Qué no daría por serle padre el mismo rey de España e Indias? - Dejémosle en paz, dijo otro. - No, replicó otro, que le hemos de despertar y llevar con nosotros. Habló el cuarto (pues no eran más) y dijo lo mismo, y pareciendo bien a los dos primeros le despertaron gritando uno de ellos: expergiscere, frater, et surge. (Que quiere decir: despierta hermano y levántate.) Despertó en efecto, no por la fuerza del latín, que él no entendía, sino por el sonido de las palabras que entraron en sus oídos; y al verse delante los cuatro licenciados, pensó de pronto si serían alguaciles; pero violes algunos instrumentos músicos y reparando en el traje adivinó lo que eran. - Noli turbari, dijo el mismo, escolastici enim sumus, et te miramur et amore prosequimur. (Quiere decir: no te turbes, pues somos estudiantes y te contemplamos admirados y te queremos.) - Señores, dijo él ya levantado: si vuesas mercedes no me hablan en mi lengua, no entenderé lo que me dice. - Non licet nobis, dijo siempre el mismo, alio sermone uti quam latino. (No nos es permitido o no podemos hablar sino en latín.) - Señores, dijo él un poco entero; si vuesas mercedes me hacen la burla, díganmelo en lengua que lo entienda, y veré lo que me conviene. - Callad por vuestra vida, dijo uno de ellos al latino; el mozo tiene razón. ¿Qué vais a hablalle en latín? Sabed, joven excelente, que os hemos topado acaso y nos habéis parecido bien. Sentimos que no seáis de la profesión, porque os veníades con nosotros, y os certifico por la experiencia que de ello tengo, que pasaríades la vida más alegre que habéis de conocer en el mundo. - La profesión, señores, dijo él entonces, no me parece a mí cosa necesaria; ese latín es el que me pone algún estorbo al paso, porque se ofrecerá alguna vez hablalle y descubriré mi falsa ropa. - Yo os lo enseñaré, dijo uno de ellos, en quince días. - Pues yo, contestó Saputo, os doy palabra de aprendello en ocho, y os sobran siete para mirar y remirar la obra que habredes hecho. Fue tanto el gusto que les dio a los cuatro esta respuesta, que le abrazaron con mucha alegría llamándole ya de compañero. - La primera dificultad, dijo él, está en el vestido, pues no tengo manteo. - Eso es lo que no os faltará, respondió uno; el mío es entero; venga una navaja o tijera y lo partiremos. Y diciendo y haciendo tomaron entre dos el manteo, le cortaron de alto abajo, recorrieron las nuevas orillas más que de hilván, le tomó Pedro Saputo, y poniéndoselo y haciendo con él tres o cuatro plantas, quedó ordenado de estudiante. Luego de un retazo de otro manteo vistieron de luto la gorra con una funda, y echan a andar, bendiciendo primero uno de ellos con muchas cruces las nuevas prendas y la persona del nuevo compañero.
Por el camino y antes de salir de la floresta o selva les dijo: - Yo no dudo, señores, que vuesas mercedes sabrán muchas habilidades; yo veré también de unilles algunas mías. Por ejemplo: tened firme (dijo a uno de ellos), y terciándose el trozo de manteo, luego dejándolo caer da una corrida de tres pasos y le salta en los hombros. - Andad, compañero, le dijo, que yo voy aquí tan formal y seguro como en su litera una matrona romana. Anduvo el estudiante algunos pasos, y Pedro Saputo hizo el águila, el mono, el cochino, el tornavos, el ama que cría, el sastre, el zapatero, y otras cosas y figuras, todo con grande admiración de los compañeros, los cuales dijeron que sólo con aquello pensaban ganar la renta de un canónigo de Toledo aquel verano. - ¿Sabéis, compañero, dijo el que llevaba, que me parece que sois espíritu según lo poco que pesáis? - Pues, ahora, dijo Pedro Saputo, formad corro; le formaron y daba la vuelta por los hombros y aun por las cabezas de todos. Hízoles formar el púlpito, y trabando entre sí las manos en medio, cubriendo la cabeza a todos con su manteo menos al que miraba delante, dijo en voz de tono de predicador, que aquél era el ángel conductor que le llevaba a hacer misión al mundo perdido. Y principia de repente un sermón burlesco tan disparatado, que de risa no pudieron mantener la trabazón los compañeros y se cayeron todos largos riéndose medio cuarto de hora. - Agora, pues, les dijo, quiero haceros ver si soy espíritu como decís, compañero, o si tengo huesos y músculos. Venid acá, y no seáis torpe. Le hace poner en pie a su lado, le echa la mano en el trasero y alzándole de tierra y librándolo como un barrón, le arroja a diez pasos de sí como si fuese un figurón de paja o de otra más liviana materia. Miráronle entonces los estudiantes, y se acordaron de la entereza con que les preguntó si le hacían la burla en su latín que no entendía. Con todo les gustó la prueba, y para perfeccionarla quisieron que la hiciese muchas veces con todos ellos, porque podría venir al caso alguna vez para dejar admirada a una sala. No a la verdad pesaba ninguno de ellos diez arrobas, ni la mitad, y todos estaban entre los dieciséis y veinte años; pero uno en particular, el más gracioso cabalmente, y como músico era pito, dijérase que dejó en su casa las carnes y que se trajo sólo consigo para el viaje los huesos y la piel; al cual tomó diferentes veces y le arrojaba muchos pasos, y él se ejercitaba en caer de pies ya como una estatua, ya de otras diversas maneras, borneándose muy bien al mismo tiempo, y pareciendo según jugaba los miembros que los tenía pegados de sábado en el cuerpo.
- Vive Dios, dijo uno de ellos, que vos, compañero, sois desde hoy el faraute, el maestro y cabeza de la compañía. Decid quién sois, de dónde y cómo os llamáis; porque nada le habían aún preguntado. Y él respondió: - Lo que soy, señores ya lo veis; de dónde vengo, se me está olvidando a toda prisa y ya no podría decillo; mi nombre, el que quisiéredes, porque tales vueltas he dado al que solía tener, que por todas sus letras se va deshaciendo. No reparéis en bautizarme de nuevo y ponerme el nombre que os parezca, aunque sea de mujer, porque cuando menos os catárades os toparéis con una muchacha más gachona que una gitana y más sandunguera que una bandera de regimiento; o bien por el contrario, más modesta y gazmoña que una beata. Lo que os aseguro es que vuestro nuevo compañero es honrado y viene de buenos, y que no se halla tan desastrado por lo presente. Si algún día falta la providencia tunesca, traigo aquí conmigo la santa compañía de veinte a treinta escudos en oro y plata que no hay cosa más sana y pura en los cerros de América ni por lo que son ni por medios que se encuentran en mi poder y dependencia.
Los estudiantes al oír tantas discreciones y al ver tantísimas gracias y tal nobleza no acababan de admirarse y de manifestar el contento que tenían, pusiéronle nombre; y porque no fuese difícil hacerle masculino y femenino aprobaron unánimemente el de Paquito. No quiso él aceptar la dirección de la compañía excusándose con que era el último que había venido a ella y con que en realidad no era estudiante. Mas con estos juegos y olvidos no repararon en que el día había corrido mucho, y recordando comieron de los relieves de Pedro Saputo y de lo que ellos traían, que se reducía a pan y vino, porque también llevaba una bota de cuartillo y medio; bien que todos piaban por agua, secos del mucho hablar y del calor del día que no fue poco. Salieron en fin de la sierra y prosiguieron su camino.
abejarruco, abejarrucos. El abejaruco europeo o abejaruco común (Merops apiaster) es una especie de ave coraciforme de la familia Meropidae que vive en Eurasia y África.
abentá - aventá lo carro pel pedregal - aviá, tirá
aventar, aviar, tirar
abeurá, abeurás – abeuro, abeures, abeure, abeurém o abeurám, abeuréu o abeuráu, abéuren, cuan se abeurabe un macho, se li díe poma, po-ma y atres coses segóns lo puesto per a marcáli lo ritmo y que no beguere massa
abogado, abogados, abogada, abogadas – Quieres ver al abogado ? Qué abogado ? El que llevo aquí colgado !
abogot
zángano
abogot , zángano
abrevarlos
aboñá, fé un boñ al coche
abollar, bollo, bulto en un coche producido por un golpe - https://m.forocoches.com/foro/showthread.php?t=4647040 Me cago en la puta madre de los que no saben aparcar ni salir sin dar a los demás. Es que es casi seguro que fue al salir hay que ser subnormal para darle al de al lado saliendo de frente flipante. Tampoco puedo saber quien fue para soltarle dos ostias a menos que me ponga de noche a buscar coche por coche a ver quien ha sido.
acampás una cría, un chiquet ressién naixcut, - A Beseit, un chiquet va náixe mol arguelladet y minudet y son pare va di, no acampará, fotéulo al riu. Después de va fé mol gros y majo. No diré quí es, pero a la casa ña un 1900 grabat a la pedra, lo añ de naiximén de mon yayo Tomás.
sobrevivir una cría recién nacida. En Beceite un niño nació muy pequeño y “arguellau”, su padre dijo “no acampará”, tiradlo al río, pero después se hizo muy gordo y majo. No diré quién es, pero en la casa hay un 1900 grabado en la piedra, el año de nacimiento de mi abuelo Tomás.
acassá (perseguí) - yo te acasso, tú me acasses, ell mos acasse, acassém o acassám, acasséu o acassáu, acássen – acassámos – acassat, acassada – acassaría – si yo te acassára – acassaré
aclarí , aclarís, despejás (lo cap) – yo me aclarixco o aclarixgo, aclaríxes, aclaríx, aclarím , aclaríu, aclaríxen – si aclarigueres los préssecs te se faríen mes majos, grossos – aclariría – aclarit, aclarida
acotolá - yo acotolo, acotoles, acotole, acotolám o acotolém, acotoláu o acotoléu, acotólen, ya u ham acotolat tot. - acotóla an este chiquet, que se quedo COTO (quieto), cotet.
agotar – hacer que alguien se esté quieto - acotolar (RAE) - tr.Ar.Aniquilar, acabarconalgo, especialmenteconlosanimalesofrutosdelatierra.
acre, acres, medida de terreno
acre, acres
acreditá
acreditar
acreditat
acreditado
acreditatiu, acreditatius (sertificat de nivell mijà de valencià)
acreditativo, acreditativos
acreditátos
acreditaros
acsedí
acceder
acsedíx
accede
acsés, acsésos, accesos
acceso, accesos
acsidén, acsidéns
accidente, accidentes
acsidental
accidental
acsió, acsións, acsioneta, acsionetes
acción, acciones
acsiomo, ecce homo, persona mal farjada, bruta, dixat - Imache : ECCE HOMO de Borja, Saragossa
actuá, actúo, actúes, actúe, actuém o actuám, actuéu o actuáu, actúen – actuát, actuada, actuassió – actuaría – actuára – actuaré – per ejemple, fem riure (o no) a Valderrobres.
acurrucá – enroná a La Litera ? (ficá a un chiquet a la faldeta), acurrucás – me acurruco, acurruques, acurruque, acurruquém o acurrucám, acurruquéu o acurrucáu, acurrúquen – acurrucat, acurrucada, acurrucats, acurrucades
acurrucar
acurrucadet, acurrucadeta
acurrucadito, acurrucadita
acurruquéu
acurruquéis
acursá, acursás – fé algo mes curt – acurso, acurses, acurse, acursém o acursám, acurséu o acursáu, acúrsen – acursán (g) – acursat, acursada – acursaría, acursaríes, acursaríe, acursaríem, acursaríeu, acursaríen
adorassió (de los tres reys magos, y qué majos que eren)
adoración (de los tres reyes magos, y qué majos que eran)
adorm (se, s´adorm)
se duerme
adormí, adormís - yo me adórmigo, tú te adorms, adorm, adormím, adormíu, adórmen – adormiguéra – adormiría – adormit, adormida – adormiré – vore dormí, se conjugue igual
afeitá – afeitás – rapá lo cap, rapás lo cap - afeitat, afeitada – yo me afeito, afeites, afeite, afeitém o afeitám, afeitéu o afeitáu, aféiten – afeitaría – afeitára – te afeitaré t´afaitaré
agraná en una granera o ramás – agrano, agranes, agrane, agraném o agranám, agranéu o agranáu, agránen – agranat, agranada – agranaría – si yo tinguera una granera, cuántes coses agranaría
aguaitá – guaita ! – aguaita ! - aguaito, aguaites, aguaite, aguaitém o aguaitám, aguaitéu o aguaitáu, aguáiten – aguaitaría – si yo aguaitara – aguaitaré – aguaitat, aguaitada - (tamé en aragonés) – está al aguait, vigilá, mirá, ataullá
mirar, observar
aguantá – a guantá llimpia (guantada)
aguantar – a guantazo limpio
aguantá, aguantás – aguanto, aguantes, aguante, aguantém o aguantám, aguantéu o aguantáu, aguánten – aguantaría – aguantára – aguantaré – aguantat, aguantada (a guantada llimpia no, que es de guan, bufetada)
aguantar, aguantarse
aguantáe o aguantabe
aguantaba
aguantáen
aguantaban
aguantán (g)
aguantando
aguantánla , aguantánlo
aguantándola, aguantándolo
aguantánli
aguantándole
aguantánme
aguantándome
aguantánse
aguantándose
aguantaríe
aguantaría
aguantaríen
aguantarían
aguantat, aguantát
aguantado
aguante – capassidat de aguantá
aguanta – capacidad de aguantar
aguantém
aguantamos
aguanten
aguantan
aguánton, aguanton
aguanten
aguardá , esperá – aguardo, aguardes, aguarde, aguardém o aguardám, aguardéu o aguardáu, aguárden – aguárda aquí ! - aguardaría – aguardára – aguardaré (guardá se conjugue igual)
aigüera, aigüeres, boñs a la terra, caballonets O regués per a desviá l´aigua de un camí cap a un bancal y que no se regallo. No es un desaigüe encara que sigue per a desaiguá.
ajustá, just, justa – ajusto, ajustes, ajuste, ajustém o ajustám, ajustéu o ajustáu, ajústen – ajustat, ajustada, justet, - ajustán (g) – ajustára, ajustáres, ajustáre, ajustárem, ajustáreu, ajustáren – si te fico lo dit al cul entre just, pero no es lo correcte.
ajustar, justo, justa – si te meto un dedo en el culo entra justo, pero no es lo correcto.
ajustarém
ajustaremos
ajustat, ajustada
ajustado, ajustada
al tardet, al acabás la tarde
al acabarse la tarde, crepúsculo, puesta del sol
ala, ales (Red Bull ten done) - aleta (de un tiburón), aletes (de pollastre)
ala, alas (Red Bull te las da) – aleta, aletas, alita, alitas
alababe, alabáe
alababa
alabáen, alababen
alababan
alabál – alábal !
alabarlo – alábalo !
alabálay
alabárselo
alabám
alabarme
alabán (g)
alabando
alabánlo
alabándolo
alabansa, alabanses
alabanza, alabanzas
alabánte
alabándote
alabat
alabado
alabats
alabados
aladre, aladres per a llaurá
arado, arados para labrar
alambique, alambiques, alambic, alambics per a fé aiguardén
alambique, alambiques para hacer aguardiente
alarmat
alarmado
albada, música que se toque a la primera hora del matí o maití (maitines)
albada, música que se toca a primera hora de la mañana o maitines.
albarca, abarca, abarques, albarques, calsat en sola de goma o caucho, fet de cuero
albarca, calzado con suela de caucho, hecho de cuero
albarda, aubarda, albardes, aubardes
albarda, albardas (para un equino)
albéitar, menescal, veterinari
albeitar, menescal, veterinario
albelló, albellóns, aubelló, aubellóns, auvelló, auvellóns, ovelló, ovellóns – drenaje de aigua - del árabe al-ballóʿa, ‘séquia subterránea’ (Dozy Gloss. 65). - Beure més que un aubelló: sé mol bevedó (Mallorca).
albañal, tíjera, sumidero, desagüe, desagües hechos en un campo, drenaje de agua
albenc, albeng, forat, bada, esclecha de les roques
Alga, algues – Algás o Algars , riu algarada, abalot, crits
alga, algas – río Algás, Algars
algarada, gritos, alboroto o vocerío formado por un grupo de personas que habla, discute o protesta. Tropa de a caballo que en la Edad Media salía a correr y robar la tierra del enemigo.
alifara (julibéu y jubiléu), alegría – va sé una festa del Matarraña y pobles de zona Morella – Maestrat - la de Torredarques va sé mítica, los sivils esperáen a la carretera y al que véen tocat lo féen esperá o doná mija volta cap aball y a tornáy.
alifara, júbilo, alegría
áliga (águila), áligues
águila, águilas
aligerán (g)
aligerando
alimaña , alimañes
alimaña , alimañas
alimén, aliméns
alimento, alimentos
alimentá, doná de minjá – yo alimento, alimentes, alimente, alimentém o alimentám, alimentéu o alimentáu, aliménten – alimentat, alimentada, alimén – alimentán (g)
almanaque, almanaques – ara que hay adeprés a di almanaque li diuen “candelari”. Calendari, calendaris. - anuari, agenda, efemérides, repertori, recordatori
almogávar, almogávars (desperta, ferro !) - al-mugāwir, lo que provoque algarades, o al-mujābir, lo portadó de notíssies : vore albríssia
almogavar , almogávares - Los almogávares fueron unas tropas de choque, espionaje y guerrilla presentes en todos los reinos cristianos de la península ibérica a lo largo de la Reconquista, formadas principalmente por infantería ligera y especialmente conocidos por el activo papel que desempeñaron en el Mediterráneo aquellos procedentes de la Corona de Aragón entre los siglos xiii y xiv.
allacuanta , allavonses, llavonses, llavores, entonses, allabonses, etc.
hace mucho tiempo, entonces
allanamén (de morada)
allanamiento (de morada)
allargá, fé mes llarg o llarc, llarga – allárgam la sal (pássam la sal) – allargo, allargues, allargue, allarguém o allargám, allarguéu o allargáu, allárguen – allargára – allargaría – allargat, allargada – allargás, aná a un puesto
allunat, allunada (lluna) – vore modorro, modorra (tamé les ovelles)
persona que no rige bien, que le afecta la luna, alunado, alunada
alluñen
alejan
ama, ames
ama, amas
amabe
amaba
amaben
amaban
amábeu, volíeu, estimábeu
amábais
amabilidat
amabilidad
amabilíssima
amabilísima
amabilíssimes
amabilísimas
amable
amable
amablemen
amablemente
amades
amadas
amadó
amador
amagá – yo m´amago, tú t´amagues, ell s´amague, natros mos amagám o amaguém, tos amaguéu o amagáu, ells d´amáguen – amagat, amagada, de amagatontes, amagatóns - amenassá, ocultás, amagás, acachás, atrincherás
amansá - amanso, amánses, amánse, amansém, amanséu o amansáu, amánsen
amansar
amansabe, amansáe
amansaba
amánse, amanse – de amá
amansa – amándose
amansém
amansamos
amánsen
amansan
amánses
amansas
amanséu
amansáis
amansí – amansá
amansar
amargá
amargar
amargamen
amargamente
amargaréu
amargareis
amargat, amargats
amargado, amargados
amarguíssim, amarguíssims
amarguísimo, amarguísimos
amarguíssima, amarguíssimes
amarguísima, amarguísimas
amargura, amargures
amargura, amarguras
amartellá (un arma)
martillear, golpear, montar, armar
amartellat (rifle), amartellada (escopeta)
Amartillado, amartillada
amassá, pastá la pasta – vore lleute - amasso, amasses, amasse, amassém o amassám (la massa , lo lleute), amasséu o amassáu, amássen – amassaría – amassára – amassaré – amassat, amassada
amontoná, amuntoná, fé múns – amontóno, fach mún, amontónes, amontóne, amontoném o amontonám, amontonéu o amontonáu, amontónen – amontaría – amontonara – amontonat, amontonada
amontonar
amontonáen, amontonaben (ells, elles)
amontonaban
amor, amors
amor, amores
amorós
amoroso
amorosa
amorosa
amorosamen
amorosamente
amoroses
amorosas
amorrá, amorrás – yo me amorro, amorres, amorre, amorrém o amorrám, amorréu o amorráu, amórren – amorrat, amorrada – amorraría – si yo me amorrára – baixá, inclinás
aná – vach, vas, va, aném o anám, anéu o anáu, van – anat, anada – si yo aniguéra, aniguéres, aniguére, aniguérem, aniguéreu, aniguéren – yo haguera anat – anán – anada (contari: tornada)
ir
aná als atres
morirse
aná, anássen / vach, vas, va, aném, anéu o anáu, van – aniguéra – aniría – men aniría – ten vas – sen va – mon aném – anán (g) – anat, anada
añorá, añorás – añoransa – yo me añoro, añores, añore, añorém o añorám, añoréu o añoráu, añóren – añoraría – añorat, añorada – añorára, añoráres – no te añóros !
aparellá – fé una parella (un casamenté) – dixá algo parello, igualat, per ejemple, una era de un hort cuan se cave
hacer pareja – dejar algo parejo, igualado, por ejemplo una era de un huerto cuando se cava
aparellada, aparellat
aparejada, aparejado
aparells
aparejos
aparén , aparenta
aparente
aparen, apáren
paran
aparenmén, aparenmen
aparentemente
aparenten
aparentan
aparesque, apareixque
aparezca
apariénsia, apariénsies
apariencia, apariencias
aparissió, aparissións
aparición, apariciones
apart, a part
aparte
apartá, apartás – yo (me) aparto, apartes, aparte, apartém o apartám, apartéu o apartáu, apárten – apartat, apartada – apartaría – si yo me apartára – fés a una vora
apartar
apartaba, apartabes o apartáes, apartabe o apartáe, apartabem o apartáem, apartábeu o apartáeu, apartáen o apartáben
apoderá, apoderás – yo me apodero, apoderes, apodere, apoderám o apoderém, apoderáu o apoderéu, apodéren – apoderaría – apoderára – apoderaré – aixó me se apodere (pot en mí) – apoderat, apoderada – lo poder (vore verbo podé o pugué)
aproximá, aproximás – yo me aproximo, aproximes, aproxime, aproximém o aproximám, aprofiméu o aproximáu, aproxímen – aproximaría – aproximára – aproxímat ! - aproximat, aproximada
aproximar, aproximarse
aproximadamen
aproximadamente
aproximánse
aproximándose
aproximánsels, apropánsels
aproximándoseles
aproximassió
aproximación
aproximáu
aproximáis
aproxime
aproxima
apte, apto
apto
aptes
aptos
aptitut
aptitud
apuche, puge (lo)
lo sube
apún - a pun de
Apunte – a punto de
apúns
apuntes
apuntá, apuntás – apuntán (g) – apunto , apuntes, apunte, apuntém o apuntám, apuntéu o apuntáu, apúnten – apuntada, apuntat (lo vi que se fa agre) – apuntára – apuntaría – apúntat ! - apuntadó
arrasserás, buscá rasé, cubert – yo me arrasséro, te arrasséres, se arrassére, mos arrasserám o arrasserém, tos arrasseráu o arrasseréu, se arrasséren – arrasseraría – si yo me arrasserára – arrassérat que ve la gebrada !
buscar cubierto para el frío
arrastrá, arrastrás, arrastrán (g) – yo me arrastro, arrastres, arrastre, arrastrém o arrastrám (al guiñot o la brisca), arrastréu o arrastráu, arrástren – arrastrat, arrastrada – arrastrára – arrastraría – arrastraré – portá algú a rastres – está per al arrastre
arrastrar
arrastrába, arrastrábes o arrastráes, arrastrábe o arrastráe, arrastrábem o arrastráem, arrastrábeu arrastráeu, arrastráben o arrastráen
asclá - estellá la lleña, fé estelles, esclopála en un mall, tascóns, destral, etc – chafá consevol cosa – asclat, asclada – yo asclo, ascles, ascle, aclém o asclám, ascléu o ascláu, ásclen
cortar la leña – romper algo
asclada, asclades
cortada, rota
asclat, asclats
cortado, roto
ascles
rompes
áscles , riscles, riscla, áscla
astilla, astillas
asco
asco
assossegá
sosegar
aspa, aspes
aspa, aspas
aspavéns
aspavientos
aspecte, aspectes
aspecto, aspectos
asperesa
aspereza
aspirá
aspirar
aspirabe
aspiraba
aspiradó
aspirador
aspirina, aspirines per al mal de cap y atres dolós.
aspirina, aspirinas para el dolor de cabeza y otros dolores.
assegurá, assegurás - segú – asseguro, assegures – Estás segú que has assegurat lo seguro de la escopeta ?
asegurar, asegurarse – Estás seguro de que has asegurado el seguro de la escopeta ?
assegurada
asegurada
assegurám
asegurarme
asseguránla
asegurándola
asseguránli
asegurándole
assegurántos
asegurándoos
assegurarém
aseguraremos
assegurat
asegurado
assegure
asegura
asseguren
aseguran
asseguréu
aseguráis
asseguro
aseguro
asselerá
acelerar
asselerada, asselerat
acelerada, acelerado
asselero
acelero
assemellá, assemellás - yo me assemello a mon pare, tú te assemelles a ta mare, se assemelle, mos assemellém o assemellám, tos assemelléu o assemelláu, se asseméllen – assemellat, assemellada – assemellaría – haguera assemellat – assemellán (g)
parecerse, parecer
assemellats
parecidos
assemelle (se)
se parece
assemellen (se)
se parecen
assemelles (te)
te pareces
assentá , assentás – me assento, te assentes , se assente, mos assentem, tos assenteu o assentau, se assenten (s'assenten) /assentat , assentéutos
Atribuir - asignar, aplicar, achacar, imputar, cargar, enjaretar, encasquetar, culpar, colgar, inculpar, acusar, suponer, presumir, cargar el muerto, colgar el milagro, poner el sambenito, echar la culpa, conceder, otorgar, agraciar, dar, prestar apoderarse, reivindicar, reclamar
atribuít
atribuido
atribuíxen
atribuyen
atronán
ofrecer oferir,ofrenda, ofrecido
atronánse (tro)
sonido como un trueno
atropelládamen
atropelladamente
atropellaríe
atropellaría
atropellat, atropellada
atropellado, atropellada
atuendo, atuendos
atuendo, atuendos
atún, bonito
atún, bonito
aturá, aturás, pará, parás - yo me aturo, te atures, se ature, mos aturém o aturám, tos aturéu o aturáu, se atúren – aturat, aturada – aturaría, aturaríes, aturaríe, aturaríem, aturaríeu, aturaríen – aturára, aturáres, aturáre, aturárem, aturáreu, aturáren – aturán (g)