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domingo, 28 de julio de 2024

3. 7. De cóm Pedro Saputo va doná cuenta del seu viache de la volta a España.

Capítul VII.

De cóm Pedro Saputo va doná cuenta del seu viache de la volta a España.

Restituít a casa seua, no lo dixaben viure preguntanli pel seu gran viache; y pera satisfé a tots a la vegada va fé pregoná que acudigueren a la plassa; van acudí, y desde lo balcó va di: 

"Si tot lo que hay vist y me ha passat haguera de referitos, en un mes no acabaría. Pero algunes coses particulás les aniré contán als amics, y ells les contarán a datres, y així les sabréu tots. Atres no les diré ni an ells ni a dingú, perque no vach demaná llissensia pera publicales y lo món es mol mal pensat.»

Sabéu pos, amics y compatrissis meus, que a tot arreu hay trobat homens espabilats, y homens tontos; de éstos mes que de aquells; homens que se creurán lo que se 'ls diu als chiquets, que lo sel es de seba y que los faríeu combregá en rodes de molí. Aixó tos u dic pera que veigáu en quina raó podrán di per neixos pobles veíns que sou los mes tontos del món. ¡Cuáns ne ña que u són mes que vatres!, perque encara que es verdat que vau aná al planet de Violada a cavá ixos forats buscán tessoros amagats, pero aixó u han fet y u fan mols atres que se tenen per mol espabilats, y troben lo mateix que vatres, que es la terra fresca y lo fron suat. Pero dingú de Almudévar ha anat a vórem pegá lo salt de Alcolea, perque ya tos figurabeu que ere pera fótretos lo pel, cuan hi han anat mols doctós de la Universidat de Huesca, y hasta colegials de Santiago y de San Vissén, alguns canonges, mols caballés y dames prinsipals, y totes les sing pes de la copla. De Barbastro, pos, no dic res; hi van aná de tres parts les dos, sén los que en mes llargs nassos se van quedá veén volá l'áliga del meu gabán desde la Ripa. Y nomenantos a Huesca y Barbastro, no ña pera qué mensioná a Fraga, Monsó, Binéfar, Tamarit y tota la Litera o Llitera, Graus, Benabarre, Fonz, Estada, Estadilla o Estadella, Sariñena, Ayerbe, Loarre, Bolea, ni los pobles de la Hoya, ne van aná mes que al jubileu del añ san; com igualmén del Somontano y Sobrarbe o Superarbe. Conque be podéu consolatos y no tíndretos per mes tontos que atres, perque no u sou com estáu sentín.

La Llitera no e Cataluña, T-shirt, camiseta, samarreta

Pos respecte al meu viache, hau de sabé que hay recorregut lo Prinsipat de Cataluña, lo Regne de Valensia, los cuatre de Andalusía y les Castelles; y total hay vist lo que vatros veéu sense móuretos de casa, apart dels rius, montes, siudats y datres coses que tamé són com les que vatres teniu vistes de lluñ o de prop. Així mateix a tot arreu lo sol ix per lo matí y se pon per la tarde, y sempre la lluna fa llum de nit y a les dotse es michdía menos a la Cort, que michdía es a les cuatre de la tarde, y micha nit es a les sis del matí.

Perque a les terres aon es de día cuan aquí de nit, hivern cuan aquí estiu, y estiu cuan aquí hivern, yo no hi hay estat, perque hay que caminá mol cap al frente o a la zaga, a la dreta o a la zurda.

De les costums dels pobles ña mol que di. Pero miréu; que porton la robeta mes o menos llarga, enaigüetes a modo de calses, montera, gorra, boina o barretina a modo de sombrero; que amorson figues y panses, o migues y sopes de oli, y berenon gazpacho o be pa en tomata y formache; a la postre homens y dones són tots, y tots lo mateix que vatres se maten per nelles y per los dinés; y a tot arreu ñan rics y pobres, y lo mes tonto es lo alcalde y lo mes sego lo que los guíe. Per lo demés a Cataluña me vach vore una mica apuradet; a Valensia me va aná be; y a Andalusía vach guañá lo que vach volé, y vach di y fe lo que vach voldre, y tot su van creure y tot u donáen per be, remitinme a les probes. A Cataluña vach vore comersians y marinés; a Valensia artistes, volatines y gaités; a Andalusía comares y matons mes femelles encara que les comares. A Castilla es la gen de un modo que pareix que ara ixquen del ou y que no han ubert los ulls.

Pel meu gust, aniría a Castilla per nessessidat, a Andalusía per curiosidat, a Barselona o Barchinona hi viuría tres mesos, a Valensia un añ, y a Saragossa tota la vida. Y aixó que Valensia es un món abreviat, perque lo que ha vist tot lo món y lo que sol ha vist Valensia, lo mateix han vist la un que l’atre, y encara mes potsé lo segón que lo primé.

Va escomensá en aixó a ploure una mica, y va di: Lo tems no vol que acaba la meua relassió, pero ya estáe mol abansada. Una cosa vull que entengáu sobre tot; y es, que aon vullgue que vach procuro doná honra a la meua patria. Perque tos fach sabé que al meu cor ñan dos grans amors, lo de la meua bona mare y lo vostre, enrecordanmen sempre de lo mol que per nella y per mí hau fet desde lo meu naiximén.

¡Viva Pedro Saputo!, va cridá lo poble: ¡Viva lo nostre fill y veí! 

¡Viva la gloria de Almudévar! Y se va dispersá la gentada alabán y beneín a Deu, que tan sabé y tanta virtut habíe donat al fill de la pupila.

Dins a la sala estáen lo justissia, los jurats y los prinsipals del poble, y lo bon Sisenando, a qui li caíe la baba de gust. Allí lo van agassajá o convoyá en un vermutet y después en un gran sopá o sena a la que casi los va agarrá lo día assentats.


Original en castellá:

Capítulo VII.

De cómo Pedro Saputo dio cuenta de su viaje de la vuelta a España.


Restituido a su casa, no le dejaban vivir preguntándole de su gran viaje; y por satisfacer a todos a la vez hizo pregonar que acudiesen a la plaza; acudieron, y desde el balcón dijo:

«Si todo lo que he visto y me ha sucedido hubiera de referiros circunstanciadamente, en un mes no acabaría. Pero algunas cosas particulares las iré contando a los amigos, y ellos las contarán a otros, y así las sabréis todos. Otras no las diré ni a ellos ni a nadie, porque no pedí licencia para publicallas y el mundo es muy mal pensado.

»Sabed pues, amigos y compatricios míos, que en todas partes he encontrado hombres agudos, y hombres tontos; de éstos más que de aquéllos; hombres que creerán lo que se dice a los niños, que el cielo es de cebolla y que los comulgaríades con más que ruedas de molino. Lo cual os digo para que veáis con qué razón podrán decir por esos pueblos vecinos que sois los más tontos del mundo. ¡Cuántos lo son más que vosotros!, porque aunque es verdad que fuisteis al llano de Violada a cavar aquellos hoyos buscando tesoros escondidos, pero eso lo han hecho y lo hacen muchos otros que se tienen por muy agudos, y encuentran lo mismo que vosotros, que es la tierra fresca y la frente sudada. Pero ninguno de Almudévar ha ido a verme dar el salto de Alcolea, porque ya os figurasteis que era chanza, cuando han ido muchos doctores de la universidad de Huesca, y aun colegiales de Santiago y de San Vicente, algunos canónigos, muchos caballeros y damas principales, y todas las cinco pes de la copla. De Barbastro, pues, no digo nada; fueron de tres partes las dos, siendo los que con más largas narices quedaron viendo volar el águila de mi gabán desde la Ripa. Y nombrándoos a Huesca y Barbastro, no hay para qué hacer mención de Fraga, Monzón, Binéfar, Tamarite y toda la Litera, Graus, Benabarre, Fonz, Estadilla, Sariñena, Ayerbe, Loharre, Bolea, ni los pueblos de la Hoya, que fueron más que al jubileo del año santo; como igualmente del Semontano y Sobrarbe. Conque bien podéis consolaros y no teneros por más tontos que otros, porque no lo sois como estáis oyendo.

»Pues en cuanto a mi viaje, habéis de saber que he recorrido el principado de Cataluña, el reino de Valencia, los cuatro de Andalucía y las Castillas; y he venido a ver en suma lo que vosotros veis sin moveros de casa, fuera de los ríos, montes, ciudades y otras cosas que al fin poco más o menos también son como las que vosotros tenéis vistas de lejos o de cerca. Asimismo en todas partes el sol sale por la mañana y se pone por la tarde, y siempre la luna alumbra de noche y a las doce es mediodía si no es en la corte, que mediodía es a las cuatro de la tarde, y media noche es a las seis de la mañana1. Porque en las tierras que es de día cuando aquí de noche, invierno cuando verano, y verano cuando invierno, yo no he estado, porque hay que andar mucho al frente o a la espalda, a la derecha o a la izquierda.

»De las costumbres de los Pueblos hay mucho que decir. Pero mirad; que lleven la ropilla más o menos larga, enagüillas en vez de calzones, montera o gorra en vez de sombrero; que almuercen higos y pasas, o migas y sopas de aceite, y merienden gazpacho o bien pan y queso; a la postre hombres y mujeres son todos, y todos lo mismo que vosotros se matan por ellas y por los dineros; y en todas partes hay ricos y pobres, y el más tonto es el alcalde y el más ciego el que los lleva. Por lo demás en Cataluña me vi un poco apuradillo; en Valencia me fue bien; y en Andalucía gané lo que quise, y dije e hice lo que quise, y todo lo creyeron y todo lo daban por bien, remitiéndome las pruebas. En Cataluña vi comerciantes y marinos; en Valencia artistas, volatines y gaiteros; en Andalucía comadres y matones más hembras aún que las comadres. En Castilla son las gentes de un modo que parece que agora salgan del huevo y que no hayan abierto los ojos.

»En cuanto a mi gusto, iría a Castilla por necesidad, a Andalucía por curiosidad, en Barcelona viviría tres meses, en Valencia un año, y en Zaragoza toda la vida. Y eso que Valencia es un mundo abreviado, porque el que ha visto todo el mundo y el que sólo ha visto Valencia, lo mismo han visto el uno que el otro, y aún más quizá el segundo que el primero.»

Comenzó en esto a llover un poco, y dijo: «El tiempo no quiere que concluya mi relación, la cual sin embargo os hago sólo por mayor, como he dicho, y estaba muy adelante. Una cosa quiero que tengáis entendida sobre todo; y es, que adonde quiera que voy procuro dar honra a mi patria. Porque os hago saber que en mi corazón hay dos grandes amores, el de mi buena madre y el vuestro, acordándome de lo mucho que por ella y por mí habéis hecho desde mi nacimiento.» ¡Viva Pedro Saputo!, gritó el pueblo: ¡Viva nuestro hijo y vecino! ¡Viva la gloria de Almudévar! Y se dispersó la multitud alabando y bendiciendo a Dios, que tanto saber y tanta virtud había dado al hijo de la Pupila.

Dentro en la sala estaban el justicia, los jurados y los principales del pueblo, y el buen Sisenando, a quien se le caía la baba de gusto. Allí le agasajaron con un refresco y luego con una gran cena en que casi los cogió el día.

jueves, 24 de septiembre de 2020

Antonio Ubieto Arteta, entrevista, Baltasar Bueno.

Antonio Ubieto Arteta, entrevista, Baltasar Bueno.

Antonio Ubieto Arteta, entrevista, Baltasar Bueno.


Ubieto:

Me hicieron la vida imposible por defender la verdad sobre los orígenes del Reino de Valencia. En Valencia hay mucho fantoche que dice es investigador. Una entidad bancaria catalana ha invertido muchos millones de pesetas en Valencia para conseguir la creación de los “países catalanes”. Muchas veces no es historia, sino histeria catalana. A los valencianos no les ha interesado su historia documentada, pero volveré a escribir sobre Valencia.

Ha sido catedrático de Historia Medieval en Valencia. Tiene la valentía de un maño. Habla claro y con la tranquilidad del que ha sido honrado con la Ciencia. Incisivo, no da rodeos Antonio Ubieto Arteta cumplirá el próximo 31 de marzo 59 años. Es catedrático de Historia Medieval en la Universidad de Zaragoza, antes lo fue de Valencia, de donde tuvo que salir “porque me hicieron la vida imposible”.

No hay una nota de dolor en su ánimo por lo que le pasó en Valencia, lo comprende, hay muchos intereses en juego. Su calvario comenzó a principios de la década de los 70 por una lección magistral que pronunció en el paraninfo de la Universidad Literaria en la apertura oficial del curso académico.

El tema que yo elegí – dice – fue “Los orígenes del Reino de Valencia”. Cómo estarían las cosas y sería el discurso que el entonces rector de la Universidad me llamó el día antes y me advertía, una institución bancaria catalana había invertido muchos miles de millones de pesetas en Valencia para difundir la tesis de que Jaime I había hecho que se hablase catalán en Valencia y que con el advenimiento de la autonomía había de conseguirse la creación de los “países catalanes”.

La tesis del profesor Ubieto era, en síntesis, que la inmigración catalana en Valencia no superó el 1’9 por ciento. “Si esto lo dices mañana – comentó el rector – te vas a poner frente a un movimiento político y económico muy fuerte. Haz lo que quieras, considero que no tienes por qué ser un héroe”.

Antonio Ubieto no hizo caso a la recomendación benevolente del rector magnífico de la Universidad y se ajustó a sus investigaciones científicas de la verdad histórica. Leyó el discurso íntegro, sin retocar nada.

Mucho fantoche.

¿Qué opina de la investigación en este campo en Valencia?

Hay mucho fantoche que dice que es investigador. Amparo Cabanes es la mujer más preparada para el estudio de la Edad Media en Valencia, por eso le han puesto tantas zancadillas como a mí. La van a perder, se irá. Es una lástima.

Ha dicho que se queda.

Me extraña que pierda una cátedra como la que ha ganado en Murcia. ¿De qué va a comer? Van a hacerle la vida imposible en Valencia, ya se encargarán de ello.

Usted fundó una editorial sobre temas valencianos.

La Anubar, que son las letras iniciales de mi nombre y apellidos, con la pretensión de difundir entre los valencianos su historia. Salieron 49 números, muy interesantes, pero hubo que terminar la colección y la experiencia cuando ya estaba en un déficit de dos millones de pesetas. A los valencianos, entonces, no les interesó su historia documentada. Hay bastantes ejemplares de lo editado aún por vender.

¿Dónde se pueden encontrar?

El domicilio social de la editorial ahora es Urbanización La Bombarde, 32, Zaragoza. Se pueden pedir aún.

¿Seguirá escribiendo de Valencia y su historia?

El profesor Ubieto sonríe y cesa unos segundos de hablar. Me lo prometí a mí mismo y a quienes me conocen. Sí. Pero ahora estoy escribiendo la historia de Aragón diseñada en seis tomos, he escrito tres, y a razón de uno por año creo que tardaré unos tres años en volver a escribir y publicar sobre la historia del Reino de Valencia en la época medieval.

Aragón con similar problema.

Volvamos al discurso de la Universidad.

A partir de ese momento, me hicieron la vida imposible en Valencia un grupo minoritario, me insultaban, amenazaban, molestaban, y lo único que había dicho es que los catalanes eran los menos importantes culturalmente, que un 1’9 por ciento no podían imponer un idioma.

¿En Aragón tienen un problema similar como en Valencia?

Sí. El Omnium Cultural de Barcelona intenta que las gentes de Fraga o de toda Ribagorza se consideren catalanes, están gastando muchos millones de pesetas en este sentido. Becan a gentes para que sencillamente digan que son catalanes, se patrocina esto con el dinero que las empresas catalanas detraen de los impuestos para la cosa cultural.

¿Qué opina usted del problema de Fraga?

En una conferencia que yo di allí, con documentos en la mano, demostré que en Barcelona están falsificando la documentación para intentar convencerles que son catalanes. Fraga sólo fue catalana durante diez o doce años en virtud de una disposición de Jaime I.

El problema de Fraga es económico, produce electricidad, la que necesitan los catalanes.

También dicen los catalanes que les pertenecen los Pirineos aragoneses.

Eso es una idiotez, no es historia, sino histeria catalana. No hay ni un solo documento con que los catalanes puedan demostrar eso. Lo que si hay es una serie de indocumentados que están haciendo pasar la mentira por verdad.

Volvamos a Valencia, se marchó de aquí.

Quisieron pegarme.

Me hicieron la vida imposible, quisieron pegarme una paliza. Fui al rector diciéndole que si no se me garantizaba la seguridad personal no volvía hasta que hubiera paz. Estuve un mes sin ir a clase.

Me encontré en una ciudad donde casi todo el mundo me era hostil.
Hubo un partido político que a principio de curso daba consignas para atacar a distintas personas durante el año, y me tocó a mí.

¿Qué partido era?

Para qué se lo voy a decir, me va a desmentir de inmediato, seguro.

¿Es algún partido en el poder, en la oposición, en minoría…?

No contesta, como tampoco respondió cuando intenté saber el nombre del rector de la Universidad en cuestión.
“Me pone usted en un compromiso. Son aguas pasadas”.

¿Aceptaría algún cargo político?

En el parlamento aragonés puede haber muchas personas, pero la Edad Media de Aragón si no la estudio yo no lo hace nadie más.

A Antonio Ubieto le importa el estudio y la investigación. Pronto puede sorprender a la ciencia con el descubrimiento de unas leyes.
Explica así el tema: “Creo haber descubierto la existencia de unas leyes históricas, de la misma manera que existen unas leyes físicas”.

Ubieto ha publicado hasta el momento 200 libros sobre la Edad Media española, la mayor parte dedicados a los reinos de Aragón y Valencia.
Es un incansable trabajador, está casado y tiene cuatro hijos.
Vive en Zaragoza.

Baltasar Bueno

Entrevista publicada en el periódico "Las Provincias", 20.2.1983.

domingo, 12 de mayo de 2019

ALFONSO I EL BATALLADOR, CASTIGADO POR DIOS EN FRAGA


2.64. ALFONSO I EL BATALLADOR, CASTIGADO POR DIOS EN FRAGA
(SIGLO XII. FRAGA)

Alfonso I el Batallador, tras recorrer de forma victoriosa casi todo el actual Aragón central, se dispuso a asediar Fraga, importante población musulmana enclavada a orillas del río Cinca. Ante los preparativos llevados a cabo, Abén Ganya, de la tribu de los moabitas, gran príncipe de Valencia y Murcia, organizó un gran ejército y acudió a tierras fragatinas para socorrer a sus correligionarios. Pero, a pesar de su numerosa y aguerrida hueste, fue vencido dos veces consecutivas por el Batallador, dejando a los cristianos un enorme botín para repartirse como era costumbre.

La doble victoria de Alfonso I se debió, sin duda alguna, a que llevaba consigo una bella arca de oro, adornada con múltiples piedras preciosas. Dentro de ella guardaba varias reliquias, entre las que destacaba un leño de la cruz en la que murió Jesús
El rey aragonés había conseguido el arca en el transcurso de una de sus numerosas guerras, en casa de los mártires Primitivo y Facundo, allá por tierras del río Cea, en León.

Además de esta caja-relicario, que era la más preciada por él, poseía otras de marfil, oro, plata y piedras preciosas, en las que guardaba reliquias múltiples y variadas de la Virgen María; del leño del Señor; de apóstoles, mártires y confesores; de vírgenes; de patriarcas y profetas. Todas esas arquetas eran custodiadas por soldados y sacerdotes en la capilla ambulante que el rey llevaba consigo siempre que entraba en campaña.

Tras la doble victoria de los aragoneses sobre Abén Ganya, los moros de Fraga quisieron pactar y entregarse, pero el Batallador no quiso aceptar la rendición que se le ofrecía si no era con un baño de sangre, porque Dios había endurecido su corazón, en castigo, sin duda alguna, por los males que hizo a los cristianos de León y Castilla, tierras que recorrió en varias ocasiones con sus huestes.

Al fin, Abén Ganya, que recibió refuerzos extraordinarios de al-Andalus, venció a Alfonso I, apoderándose de las arcas.
[Huici, Ambrosio, «Chronica Adefonsi imperatoris», en Las crónicas latinas de la reconquista, t. II, pág. 228.]

Huici, Ambrosio, Chronica Adefonsi imperatoris





UN DETALLE DE LA BATALLA DE FRAGA, 1134

2.63. UN DETALLE DE LA BATALLA DE FRAGA (1134) (SIGLO XII. FRAGA)

La batalla de Fraga constituye uno de los hitos más importantes de la reconquista, y la derrota de Alfonso I el Batallador estuvo a punto de dar al traste con las ganancias obtenidas, incluida la ciudad de Zaragoza. Es rigurosamente cierto que la actitud de Alfonso I ante Fraga posibilitó no sólo la resistencia de los fragatinos sino también la llegada de socorros de Córdoba, de Lérida, de Valencia y Murcia (dirigidos estos últimos por Abén Ganya).

La táctica mora fue la misma que emplearon en Zalaca y la que utilizarían en Alarcos algo después: mientras los moros que atacaban de frente con escasas fuerzas eran derrotados, la parte más gruesa de su ejército atacaba por la espalda y asaltaba los campamentos cristianos, sembrando el pánico y provocando su derrota. En Fraga, fue Abén Ganya quien encabezó las tropas de refresco y quien se presentó como auténtico vencedor.
Naturalmente existe una parte legendaria según la cual los obispos y clérigos, mientras los guerreros peleaban, elevaban preces al cielo que no les oyó, pues, como dice la «Crónica de Alfonso VII», ni el arcángel Gabriel ni Miguel, príncipe de la milicia celestial, acudieron en ayuda de Alfonso I, que fue derrotado en toda regla.

Una crónica musulmana narra que, antes de que apareciera Abén Ganya con sus guerreros, se presentó al rey aragonés un monje francés diciéndole que, ante una invocación suya a Dios, los moros se rendirían. Obtuvo el monje permiso, ascendió a la colina más cercana al muro de Fraga y comenzó su imprecación. Los defensores, que tenían noticia de aquella intervención, ubicaron en aquel lado del muro un almajaneque potentísimo, colocando en la balanza una enorme piedra izada por más de veinte hombres. Cuando el fraile se hallaba en plena invocación, accionaron el almajaneque y la piedra impactó de lleno en él llevándose la mitad de su cuerpo.

Alfonso I el Batallador —que estaba preparado para atacar con sus guerreros, a los que había formado detrás del monje— quedó totalmente desconcertado y, con un susto de muerte en su cuerpo, se retiró a su campamento totalmente abatido. Allí fue donde le sorprendería Abén Ganya con sus soldados valencianos y murcianos causándole la derrota.

[Lacarra, José María - Vida de Alfonso el Batallador, págs. 128-129.]

UN DETALLE DE LA BATALLA DE FRAGA, 1134


https://journals.openedition.org/e-spanialivres/184

http://www.ibiza-hotels.com/hoteles/ibiza_museums/history4.php

https://es.wikipedia.org/wiki/Almajaneque



El almajaneque (del ár. and. "almanganíq”) era una máquina de guerra utilizada para lanzar grandes piedras de más de 500 kg de peso, con el fin de destruir las murallas o almenas de los castillos enemigos.

Su funcionamiento estaba basado en el sistema de palanca, con un brazo largo con el eje descentrado en cuyo extremo había un contrapeso; los más sofisticados tenían sistemas de reenvío mediante poleas. Habitualmente eran sencillos y se construían al pie de las murallas a derribar: disparaban los proyectiles en trayectoria baja y no alcanzaban gran altura, de manera que las piedras disparadas golpeaban contra las murallas, en vez de volar sobre ellas y caer en el interior del recinto.

Eran unas máquinas de diseño sencillo y rústico, pero a su vez eficaces y demoledoras.

Un gran almajaneque fue utilizado por Abderramán III en el asedio al castillo de Juviles, en las Alpujarras de Granada, con el que bombardeó con proyectiles de piedra sin cesar el castillo, hasta conseguir al cabo de 15 días la rendición del mismo.

Otros nombres:
Trebuchet
Mangonel
Maganel

Manganel, Manguanel, Mangonelh

http://terraimagina.blogspot.com/2007/06/armas-iv-maquinaria-de-asedios.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Fraga_(Huesca)

Fraga es un municipio español situado en el extremo sureste de la provincia de Huesca, en la comunidad autónoma de Aragón, en el último tramo del Valle del río Cinca. Es cabeza de partido judicial y capital política de la comarca del Bajo Cinca. Cuenta con 14 979 habitantes (INE 2018).

En octubre de 2018, era único municipio aragonés con una población superior a 10.000 habitantes que conseguía el pleno empleo, es decir, una tasa de paro menor del 5%. El sector de la agroalimentación, la progresiva y dinámica expansión de la Plataforma Logística de Fraga y la estratégica localización de la ciudad han sido tres aspectos esenciales para la consecución de estos datos.

El origen y la antigüedad:
Se cree que la ciudad tiene origen prerromano, pero no hay pruebas fehacientes de ello. En las cercanías se han encontrado numerosos restos arqueológicos.

Edad del Bronce:
El yacimiento más antiguo es el del Barranco de Monreal, de entre el 1800 a. C. y el 1500 a. C.

Del bronce medio es el yacimiento de Punta Farisa, destruido en parte en la construcción de un camino. También son del bronce medio los inicios del yacimiento de Masada del Ratón, cercano al anterior. En ambos han aparecido cerámicas, elementos líticos y moldes de fundición para hachas y puntas de flecha.

Del bronce final son las capas superiores del yacimiento de Masada del Ratón, el yacimiento de Zafranales, a pocos metros del casco urbano y el de Lo Puntal, poblado en alto que se extiende por la ladera desde la que se domina la llanura de la Litera. Los restos de cerámica relacionan los asentamientos con la cultura de los campos de urnas.

Edad del Hierro:
De esta época no hay yacimientos estudiados en profundidad, aunque existen diversos indicios de poblamiento. No se conocen las causas de esta laguna, que puede ser debido a una disminución en la población por causas desconocidas o bien porque los poblados íberos se construyeron sobre los asentamientos del hierro.

Íberos:
El ibérico pleno se desarrolla en la zona a partir del año 400 a. C., a partir de la cultura de los campos de urnas. Se han encontrado diversos yacimientos en la comarca, como los del castillo de Chalamera, Lo Vedat de San Simón, La Noria, o Punta Calvari.

El más destacado es el de Lo Pilaret de Santa Quiteria, que se encuentra a pocos kilómetros de la ciudad. El poblado comenzó su andadura en las últimas décadas del siglo V a. C. y sobrevivió hasta época romana, en la que se supone que sirvió de base para una villa. A destacar una lápida encontrada por José Salarrullana de Dios en 1894 con una inscripción íbera:

aloŕiltu
i.belaśbais
ereban.keltaŕ
erkeryi.aye
teikeoen.ery
i
de la que se desconoce el paradero. Luis Silgo Gauche intentó en el 2003 una traducción como: «Aloŕiltu hijo de Belaśbaiser, hic situs est».

http://ibers.cat/


Fraga perteneció en época íbera al territorio ilergete.

Época romana:

Uno de los mosaicos romanos encontrados en Villa Fortunatus, de dónde procede el nombre. (Museo de Zaragoza)
No se tienen noticias concretas de las vicisitudes de la ciudad en época romana. Se supone que, al igual que el resto del territorio ilergete, compartiría la suerte de Ilerda en la romanización: participación en las guerras púnicas como aliados de Cartago, rebelión contra los romanos de Indíbil y conquista definitiva por los ejércitos romanos hacia el 205 a. C.

En época romana el área perteneció junto a Ilerda al convento de Caesaraugusta, dentro de la provincia de Tarraco. La ciudad se encuentra en la vía de Ilerda a Celsa, en el punto en el que el camino cruza el Cinca. El Cinca, al igual que el Ebro, eran navegables, con lo que el asentamiento representaría un cruce de rutas entre las fluviales y las calzadas. Es decir, por vía fluvial las comunicaciones serían a Caesaraugusta (Zaragoza), Tolous (Nuestra Señora de la Alegría, Monzón), Ilerda (Lérida) y Dertosa (Tortosa) y por vía terrestre a Celsa (y desde allí a Caesaraugusta) y a Ilerda (y desde allí a Tarraco (Tarragona) y a Roma).

No se han encontrado restos de la ciudad romana. Sin embargo a pocos kilómetros de la ciudad se pueden visitar las ruinas de una extensa villa del siglo II, llamada Villa Fortunatus. Aunque no debió ser el centro romano más importante de la zona, en la villa se han encontrado algunos de los mosaicos más hermosos de Aragón. Actualmente se encuentran dispersos en museos de Zaragoza y Barcelona, aunque los más sencillos se conserven en el lugar. También se encontraron algunas estatuas, una de las cuales, un niño montando a un delfín, se puede admirar en el museo de Huesca. El edificio continuará su actividad como basílica hasta el siglo V, ya en época visigoda.

Hay sospechas de que la ciudad de Gallica Flaouia mencionada por Ptolomeo es la ciudad de Fraga, aunque investigaciones recientes tienden a desmentirlo. Ptolomeo menciona la ciudad de Gallica Flaouia entre los ilergetes a orillas del Cinca, pero la sitúa a 3 leguas al norte y 1 legua al oeste de Lérida.

Medina Afraga:
La ciudad musulmana de la Marca Superior (714) tuvo una relativa importancia, menor que la de Lérida, pero suficiente para ser nombrada por numerosos cronistas de la época. Cuenta Al-Qazwini (1203 - 1283):

Fraga, ciudad de Al-Andalus, próxima a Lérida; hay en ella abundantes huertas, abundantes aguas, buenos edificios, y es tan hermosa en perspectiva, como buena en realidad... Está situada sobre el río de los olivos (río Cinca) y muy bien construida. Está provista de una fortaleza bien defendida e inaccesible y rodeada de numerosos huertos que no tienen igual...

También es citada en el Dikr bilad al-Andalus, una descripción anónima de al-Andalus del siglo XIV. En esta época la población ya haía mucho tiempo que había dejado de ser andalusí, aunque es probable que sus habitantes o parte de ellos siguieran siendo musulmanes (mudéjares):

Fraga es una de las capitales del oriente de al-Andalus, ciudad antigua y de remota fundación, sus habitantes son árabes de origen, pues en la época de la conquista se establecieron allí unas tribus yemeníes cuya descendencia continúa habitándola; son gente piadosa y de fe firme. Produce mucha miel y azafrán de calidad; en su territorio hay escarpadas montañas, castillos y gran cantidad de aldeas, cuyo número sobrepasa las tres mil; en todas ellas se realiza el sermón de los viernes.

El casco histórico es un típico ejemplo de ciudad árabe medieval, con su laberinto de estrechas callejuelas frescas en verano y protegidas del cierzo en invierno.

Entrada medieval de las murallas:
Los musulmanes crearon en las tierras del valle una red de regadío que daba a la ciudad su huerta, su riqueza y su renombre. Citando a Kitab ar-Rawd al-Mitar, está situada Fraga sobre el río de los olivos (Nahr al Zaitun) y bien construida. Se halla provista de una fortaleza bien defendida e inaccesible y rodeada de numerosos jardines que no tienen comparación.

A partir de la caída del Califato de Córdoba en 1010, Fraga pasó a depender de Zaragoza, Lérida o Huesca, según la suerte del reino taifa de turno. Ya en el siglo XI, llegaron Sancho Ramírez y Pedro I a las cercanías de la ciudad. Monzón cayó en 1089 y Zaidín en 1092. A partir de ese momento, Fraga pasaría a ser zona fronteriza de resistencia contra los cristianos.

Los cronistas también alaban el castillo y las murallas, que unidas a la red de túneles que todavía se conservan bajo el casco histórico, convertía la ciudad en casi inconquistable. Tuvo ocasión de comprobarlo el 17 de julio de 1134 Alfonso I el Batallador, que moriría a causa de las heridas sufridas en la batalla de Fraga.
Movió Alfonso I guerra a los reyes de Lérida y Fraga... Habiendo cobrado los moros gran soberbia. Y Abengania, rey de Lérida y el rey de Fraga, juntaron huestes con las cuales peleó el emperador Alfonso I (1133). La desgracia de Alfonso I fue que tropas de Córdoba (2000 jinetes), Valencia (500) y Lérida (200) se habían reunido tras las murallas de la ciudad para defenderla. Los caballeros musulmanes defensores arrollaron el campamento enemigo cuando la mayoría de los 12.000 caballeros cristianos se hallaban de permiso concedido por el rey tras el asedio a la ciudad. Sólo diez caballeros cristianos salvarían la vida, entre ellos don García Ramírez, señor de Monzón y futuro rey de Navarra.


Fraga y Lérida caerán en manos cristianas el mismo día, el 24 de octubre de 1149. En el momento de la conquista, parece que Fraga era un distrito inferior del amal de Lérida, que pertenecía al reino taifa de Zaragoza. Por lo menos técnicamente, ya que Ibn Mardanis, el último gobernador musulmán de Afraga, había convertido la ciudad en un taifa independiente aprovechando disputas familiares entre Zaragoza y Lérida.​ Ibn Mardanis, llamado el rey Llop o Lop (lobo), contando con tan sólo 25 años tuvo que negociar la rendición de la ciudad con Ramón Berenguer IV el 24 de octubre de 1149, consiguiendo un trato de favor para los musulmanes que quisieron quedarse, como el que pudieran regirse por sus propias leyes.

¿Aragonesa o catalana?

La pertenencia de la ciudad a Cataluña o Aragón en la Edad Media no está clara. Resulta difícil adscribir la ciudad a unos territorios que aún estaban en formación y no tenían su forma actual. Por ejemplo Ramón Berenguer IV se declaraba "Conde de Barcelona, Príncipe de Aragón, la reina era Petronila, hija del rey Ramiro II el monje, Duque de Lérida y Marqués de Tortosa" y decía "reinar en Zaragoza y en Aragón, en Sobrarbe y Ribagorza, en toda Barcelona, en Provenza y en Tortosa, junto con Zaragoza, Provenza y Calatayud".​ Ramón Berenguer IV NO reinaba, el rey seguía siendo Ramiro II.

http://www.donapetronila.es/historia/


http://blogs.iec.cat/scej/wp-content/uploads/sites/22/2011/05/5654_DonacionRamiroII.pdf

https://historiaragon.com/2017/08/10/los-acuerdos-de-barbastro-aragon-y-barcelona-unen-sus-fuerzas/

Tampoco facilita el asunto que los reyes modificaran la frontera varias veces durante sus reinados. Estas diferencias entre los conceptos de pertenencia medievales y los modernos y la falta de información e investigación exhaustiva llevan a diferentes autores a dar interpretaciones diversas.


Antonio Ubieto Arteta afirma en Historia de Aragón. La formación territorial que la incorporación inicial no fue ni a una ni a otra, sino al «patrimonio real»:

Los testimonios ambivalentes para Fraga, Lérida y Tortosa son debidos a que los territorios no se conquistaron para ser incorporados ni a Aragón, ni a Cataluña, sino al «patrimonio real» del rey de Aragón, que se consideraba inseparable.
Durante los siglos XI y XII, Fraga tendrá «tenencias», una institución claramente aragonesa, a pesar de que algunos tenentes pudieran ser catalanes, o de Montpellier, o mallorquines, valencianos, todos de la corona de Aragón.
La afirmación de las cortes de Lérida (1214) y de Tortosa (1218) de que Cataluña llegaba hasta el Cinca, se refiere al límite meridional (entre Salses al norte y el Cinca al sur), es decir a la confluencia del Cinca y el Segre antes de afluir al Ebro.
En 1248 se confirmó que el límite entre Aragón y Cataluña estaba en el Ebro entre Mequinenza y Tortosa.
En 1243, la donación de las tierras entre el Cinca y el Segre que hace Jaime I a su hijo Pedro serían las tierras, es decir, que los bienes los cobrase el infante Pedro, pero la «potestad real» se mantenía en Alfonso, su primogénito, ya que esta era indivisible para territorios heredados. La interpretación hecha por las cortes de Barcelona ya no fue como en 1214, la desembocadura del Cinca, sino que se tomaba el cauce completo del Cinca. En 1245, Jaime I divide de nuevo Aragón y Cataluña con fronteras más concretas, incluyendo Fraga y Mequinenza en Cataluña, aunque existen numerosas incongruencias en el documento. En 1257 concede a su hijo Pedro de nuevo el gobierno de toda Cataluña desde Salses al Cinca, tomando el río como frontera.
La teórica catalanidad de Fraga duró poco: en 1284 un noble fragatino aparece entre las tropas de la nobleza catalana; pero en 1289 el señor de Fraga aparece ya citado entre las poblaciones y señores aragonesas.
Posteriormente hubo problemas entre la población y los señores, algunos catalanes, que pretendían imponer cada uno sus estatutos jurídicos: la población los aragoneses y los señores los catalanes.
Joaquín Salleras Clarió en Comarca del Bajo Cinca considera que Fraga se incorporó a Cataluña tras la reconquista.

Cree que en las negociaciones entre Ramón Berenguer IV y Ramiro II el primero se reservó Fraga para sí y sus descendientes, entregando el señorío y gobierno de la villa al conde de Pallars Jussà Arnal Mir, vasallo suyo.
Ramón Berenguer VI usó durante un tiempo el título de «príncipe de Fraga».
En la Asamblea de la Fatarella, en 1173, Alfonso II de Aragón delimitó la frontera entre Cataluña y Aragón colocando la frontera en el Cinca, por lo que Fraga pasaría a ser catalana. Pedro II y Jaime I confirmarían este hecho.
La Gran Enciclopedia Aragonesa afirma que Fraga es aragonesa por lo menos desde 1244.

En 1214 se considera que Cataluña llega hasta el Cinca.
En 1244 se considera que Cataluña va «desde el Cinca hasta Salses». La excepción serían Monzón y Fraga, que permanecerían como aragonesas a pesar de estar en el lado izquierdo del río Cinca.
Lérida, que había acudido a las Cortes aragonesas, quedaba así en Cataluña.

Igualmente en 1244, se rechaza la pretensión aragonesa de hacer llegar Aragón hasta el Segre.
En 1283 también se confirma la pertenencia a Aragón de la Ribagorza hasta la clamor de Almacellas.
La Enciclopedia Catalana considera que Fraga fue catalana con seguridad desde 1244 y probablemente hasta finales del siglo XV.

La villa fue incorporada inmediatamente al obispado de Lérida.
En 1255 Jaime I entrega Fraga a Guillermo de Montcada, por lo que la villa pasa a formar parte del Condado de Barcelona.
En el testamento de Jaime I (HAY VARIOS) se divide Cataluña y Aragón entre sus dos hijos (tiene más, e hijas), fijando la frontera entre los dos territorios. Inicialmente estaría en el Segre (Lérida juró fidelidad al heredero de Aragón en las cortes de Daroca), sin embargo en las cortes de Barcelona de 1244 definiría Cataluña de «Salses al Cinca» a pesar de la oposición de los aragoneses que consideraban la Ribagorza, la margen derecha del Segre y Lérida, como territorio aragonés. Sólo la parte del término de Fraga a la derecha del Cinca sería aragonesa (la villa de encuentra al lado izquierdo).
Ximén Pérez de Salanova, Justicia de Aragón, afirma en 1311 explícitamente que Fraga pertenece a Cataluña.
Como parte de la veguería de Lérida, Fraga perteneció al Principado de Cataluña hasta época de Fernando II de Aragón a finales del siglo XV, con lo que se incorpora definitivamente a Aragón.
En 1707 los Decretos de Nueva Planta que Felipe V hizo para Aragón incorporaron Fraga en el corregimiento de Zaragoza.
Francisco Castillón Cortada en Fraga. La sultana del Cinca considera que Fraga fue aragonesa desde el principio:

Tanto Fraga como Lérida no se incorporaron a Cataluña tras la reconquista, puesto que esta todavía no existía como tal ente político. La pertenencia a Ramón Berenguer IV y a Cataluña son conceptos diferentes que no se implican el uno al otro. Todavía en 1337, Pedro IV se dirige a la Pahería (Ayuntamiento) en Lérida con las siguientes palabras: aunque Lérida estaba en Cataluña, no pertenecía al condado de Barcelona.
El problema se planteará por primera vez con Jaime I el Conquistador, que declara Mequinenza, Fraga y Monzón como catalanas. La división no se llevaría a cabo por la oposición de los nobles aragoneses. Así, mientras los nobles aragoneses pretendían extender sus tierras hasta el Segre, los catalanes pretendían extender las suyas hasta el Cinca.
Jaime I el Conquistador le otorga el fuero de Huesca en 1240, por la que se rige durante la Edad Media. Los usos y costumbres y la moneda serán aragonesas.
En el Atlas Catalán hecho por Cresques Abraham en 1375, el lugar aparece como aragonés.
A finales del siglo XIII la villa no fue incorporada en el censo de población de Cataluña, por lo que parece que en la época se consideraba una ciudad aragonesa.
Pedro IV de Aragón intentó de nuevo incorporar la ciudad a Cataluña, pero las protestas de fragatinos y aragoneses le llevaron a declarar en las Cortes Generales «...que certa cossa es, que la universitat de Fraga es poblada per privilegio a fur d'Aragó et de aquell observen en tempos esdevenidor, axi complidament com antigament han observat. Plau al Senyor Rey que los d'Arago ussen tota aquella possesió que han acostumbrat de ussar tro el día de huy et revoca totas quals se vol cosses feytes en contrari.»
E. Sarasa Sánchez afirma que «Jaime II había incluido en el reino [de Aragón la] Ribagorza, la Litera (hasta la denominada "clamor de Almacellas"), Fraga y el señorío de Albarracín.» en el Atlas de Historia de Aragón.13​

La cuestión ha vuelto a la actualidad en parte debido al nacionalismo catalán y el pancatalanismo, que pretende incluir la zona dentro de los Países Catalanes (Països Catalans) e incluso dentro de la propia Cataluña.

La ciudad cristiana
La villa, tras la reconquista en manos del Conde de Pallars Jussà Arnal Mir, al igual que otras similares, se convertirá en un mosaico de culturas y religiones en la que judíos, musulmanes y cristianos convivirán con mayor o menor acierto.

Los judíos de Fraga pertenecieron a la colecta de Lérida hasta 1294, año en que pasaron a depender del Conde de Montcada. Tras la muerte del Conde en 1328, se unieron a la colecta de Huesca para pagar sus impuestos reales.

Tras la conquista de Lérida, el obispado de Roda-Barbastro se traslada a Lérida, pasando a llamarse Lérida-Roda durante un tiempo. Así, todos los territorios que dependían del obispo de Roda, además de las nuevas conquistas como Fraga, pasan a depender eclesiásticamente de Lérida en 1149. La situación se mantuvo hasta 1995, en que las parroquias aragonesas pasan a depender también de diócesis aragonesas, en el caso de Fraga del obispado de Barbastro-Monzón. Este cambio ha llevado a una polémica por la entrega a los obispados correspondientesde las obras de arte de las parroquias aragonesas que se encuentran en el Museo Diocesano de Lérida.

Los templarios ocuparían el castillo y obtuvieron grandes haciendas en la zona.

Se celebraron en la iglesia de San Pedro dos veces Cortes Generales del Reino, en 1384 y 1460, una vez con presencia del rey Juan II. También se refugiaría en su castillo Leonor de Sicilia señora de la villa, durante su enfrentamiento con Pedro IV el Ceremonioso.

En 1391 Juan I de Aragón concede a la ciudad un mercado, que se instala en la Calle Mayor.

La historia moderna

Vista de Fraga en 1779, con el escudo de la ciudad.
La expulsión de los moriscos de 1610 tuvo un gran impacto en la economía fragatina. Durante 800 años los moriscos habían sido una parte muy importante de la población. La expulsión coincide con la llegada de los monjes trinitarios en 1550 y la Orden de San Agustín en 1615.14​

Felipe IV se asentó en la villa durante la Guerra de los Segadores. En esta ocasión lo acompañaría Velázquez, que pintaría dos cuadros durante la estancia: un retrato del rey (llamado Felipe IV de Fraga, Colección Frick de Nueva York) y un retrato de un enano de la corte, Diego de Acedo, apodado El Primo. Dicho cuadro se identifica con dudas con el conservado en el Museo del Prado de Madrid.

Durante la Guerra de Sucesión Española la ciudad cambió de manos en diversas ocasiones, pero por permanecer siempre fiel al rey Felipe V recibió los títulos de "ciudad" (1709), "vencedora y fidelísima" (1710), además del privilegio de añadir la flor de lis al escudo. También le fueron concedidas dos ferias francas en 1710, el que no pudieran ser confiscados sus bienes a los vecinos de la ciudad sino por crimen de lesa majestad, robos y homicidios y voto en cortes con preferencia a las demás ciudades, excepto Zaragoza, Tarragona y Jaén.15​16​

 El puente colgante fue inaugurado en 1847.
Fraga fue saqueada en diversas ocasiones, entre otras en 1642 durante la Guerra de los Segadores, en la Guerra de Sucesión, en la Guerra de la Independencia y durante la Guerra Civil. Durante la Guerra de Independencia, la ciudad fue ocupada por las tropas francesas; las tropas españolas volaron en mayo de 1810 el puente y las trincheras realizadas por los franceses.15​ Entre 1845 y 1847 se construyó un puente colgante sobre el Cinca, que se hundiría parcialmente en 1852, falleciendo doce personas.18​ Durante la Guerra Civil, bajo el gobierno de un comité de la CNT-FAI, se impuso un régimen de comunismo libertario en el que se colectivizaron todos los bienes, tierras y servicios y se abolió el dinero. En esa época también se fundó una Casa de los Ancianos para ancianos pobres y sin familia, muchos de los cuales se habían acercado a Fraga desde lugares cercanos.

Economía:
La actividad principal de la ciudad y la comarca circundante es la agricultura. Los terrenos del valle del Cinca (la "huerta") son desde antiguo de regadío, actualmente con plantaciones de árboles frutales (melocotón y manzana) y hortalizas (consumo propio). Fueron famosos los «higos de Fraga» y, aunque actualmente casi no se cultivan, Fraga sigue produciendo algunas especialidades propias de su célebre pan de higo.19​ Las zonas altas (el "monte") tradicionalmente se dedican al cereal y las laderas al olivo y la almendra. En los últimos años se ha introducido el regadío en algunas de las zonas de "monte" con lo que se han introducido, entre otros, el cultivo de girasol. Posee una depuradora de lechos biológicos con un caudal de 4208 metros cúbicos por día.

Para promocionar el sector agrario de la ciudad, se creó mercoFraga, un mercado en origen cuyos objetivos son promover el libre intercambio entre productores e intermediarios, mejorar la transparencia del mercado y asegurar la calidad del producto.

La ganadería también está muy presente en la economía de la localidad, pues son numerosas las instalaciones porcinas, avícolas y vacunas. Existen dos empresas con cierta importancia dentro del sector ganadero dedicadas a la fabricación de piensos, integración de granjas y también producción de ganado porcino.

También es importante el sector servicios, que en las áreas de comercio, mecánica, banca, sanidad, hostelería, transportes, educación, etc., ocupa un tercio de la población activa. A destacar la discoteca Florida 135, que atrae a visitantes no sólo de la comarca, sino también de Zaragoza y Barcelona.

Las industrias más importantes son la planta de Becton-Dickinson, donde se fabrican jeringuillas, otra de remolques cisterna y Precocinados Angel Bosh de pollos y pavos rellenos, de especial salida durante la época navideña. Además existen algunas otras industrias, pero de menor calado.


Todos los años se realiza Merco Equip, una pequeña feria de muestras para la promoción de las actividades locales y comarcales.

Lo fragatí


Lo fragatí, Fraga, als presentz, Osca, Pedro II
Romance aragonés

El fragatino, el habla local, es considerado por la mayoría de los estudiosos catalanistas como un dialecto del catalán nordoccidental, más concretamente del grupo ribagorzano, es decir, de lo que se conoce como hablas de la Franja del meu cul. Sin embargo, de forma parecida a lo que ocurre con la polémica del valenciano, también existen diferencias entre los hablantes sobre la pertenencia o no de la lengua al catalán. Estos últimos se dividen entre los que consideran el fragatino como un dialecto del aragonés o de transición entre el aragonés y el catalán, y los que creen que son hablas propias evolucionadas en la zona.

Los hablantes de fragatino, independientemente de que lo consideren un dialecto del catalán o no, hacen una distinción entre los hablantes de català y los de fragatí (dialecto de Fraga), mequinensà (dialecto de Mequinenza), torrentí (dialecto de Torrente de Cinca), saidiné (dialecto de Zaidín), etc. Esto puede dar una idea de la particularidad del dialecto, si tenemos en cuenta que se considera que hablantes de localidades a menos de 10  km hablan "catalán". El hecho se explica habitualmente por ser un dialecto de "frontera", con fuertes influencias del castellano y del aragonés.

Hasta finales del siglo XX todavía vivían algunas mujeres de avanzada edad que sólo hablaban fragatino. Actualmente los hablantes son bilingües en castellano, lengua en la que se recibe toda la educación primaria y secundaria. En la década de 1980 se introdujo la enseñanza del catalán en la educación secundaria.

La fonética del fragatino es muy similar a la del valenciano y del ribagorzano. Quintana (1989) y Veny (1993) mencionan que el fragatino posee 19 fonemas, mientras que el catalán central posee 24. También es de destacar la aparición de grupos consonánticos palatalizados, como cllau (en catalán estándar clau, llave), pllat (plat, plato) o plle (ple, lleno), como ocurre en otras poblaciones cercanas, Tamarite de Litera.

fraga.org

https://es.wikipedia.org/wiki/Alfonso_I_de_Arag%C3%B3n

clamabanlo don Alfonso batallador porque en Espayna no ovo tan buen cavallero que veynte nueve batallas vençió.

lunes, 13 de agosto de 2018

Manuel de Montoliu, individualidad, lengua valenciana


https://www.dolcacatalunya.com/2016/04/filoleg-de-linstitut-destudis-catalans-la-individualidad-de-la-lengua-valenciana-nadie-la-pone-en-duda/

FILÒLEG DE L’INSTITUT D’ESTUDIS CATALANS

“LA INDIVIDUALIDAD DE LA LENGUA VALENCIANA NADIE LA PONE EN DUDA"

En Manuel de Montoliu, col.lega d’en Pompeu Fabra, no comprava la mercaderia nacionalista.

En Manuel de Montoliu, col.lega d’en Pompeu Fabra, no comprava la mercaderia nacionalista.



Jaime I obtuvo el título de Conquistador al rendir Valencia en 1238 e integrarla en la Corona de Aragón, dándole el título de reino. Allí se habló siempre valenciano, no llemosi, como atestiguan Joanot Martorell o Gaspar Gil Polo

falangiste, fasciste, franquiste, Fuster, Jordi Pujol

Pero desde que el falangista valenciano y después nacionalista catalán Joan Fuster anunciara la consigna pancatalanista (“de Salses a Guardamar, de Mahó a Fraga, som un poble, un sol poble”), algunos valencianos se empeñan en llamar a su tierra “País Valencià” -para integrarla en los fantasmagóricos “Països Catalans”- y aseguran que el valenciano es un dialecto catalán.

Nos Don Iavmes por la gia gratia, gracia de dius, dios, rey daragon "et" de mauiorgas et de ualentia, conte de barçalona et de urgel et seynnor de montperler, Montpellier....

¿Cuál es la razón? Según Ferran Soldevila, Valencia “fue poblada por catalanes y nuestra lengua es la misma”. 

Senyora Reyna final resposta de hoc o de no e ab aquella expedirnos de continent los dits consellers digueren hirien fer de tot aço a la dita Senyora Reyna relacio.

Pero resulta que la lengua valenciana es autóctona, derivado del bajo latín fertilizado por la cultura ibérica. El llemosi y el valenciano aparecen -como el mallorquín o el castellano - simultáneamente de forma autóctona aunque emparentada. En el interior de Valencia se hablaba la lengua valenciana churra, que se confundió con el castellano; en la costa se hablaba la lengua valenciana litoral, que es hoy el valenciano. Durante la invasión musulmana los mozárabes siguieron hablando sus lenguas romances derivadas del bajo latín, hasta que llegaron los cristianos en la Reconquista; no dejaron su lengua (mayoritariamente churra o romance aragonés pues fueron aragoneses la mayoría de los caballeros de Jaime I), sino que encontraron las 2 que hoy se hablan en Valencia: valenciano y castellano.

Así que en Valencia no hablan llemosí porque no fue repoblada por catalanes; hablan valenciano y churra

Algo que sabia tothom fins que va arribar el nacionalisme amb el seu característic expansionisme de la Gran Catalunya. També ho sabia en Manuel de Montoliu i de Togores. Era filòleg i treballà en les Oficines Lexicogràfiques de l’Institut d’Estudis Catalans, on col·laborà en el Butlletí de Dialectologia Catalana i edità, amb Pompeyo Fabra, el Diccionari Aguiló. En 1912 se publicaron sus Estudis de literatura catalana; en 1920 fue lector de catalán y castellano en Hamburgo. Sus traducciones de Dante al catalán no han sido superadas.

De Vulgari Eloquentia, Dante.


Pues miren lo que dice Montoliu del valenciano:

“La individualidad de la lengua valenciana dentro de la familia de las lenguas de Oc, nadie que tenga una mediana cultura la pone en duda.
Hoy los escritores catalanes ya no oponen razones científicas a la fuerte personalidad de la lengua valenciana, ni se oye con tanta frecuencia como antes alegar la clasificación según la cual se le da el nombre de catalán a todas las lenguas occitanas de España”.

dialèctes occitans, catalan comprés

El valencià és català? Més enllà de la ideologia Imperial nacionalista NO, malgrat el que digui el Imperialisme. Que no ens enganyin.


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