champouirau, chapurriau, chapurriat, chapurreau, la franja del meu cul, parlem chapurriau, escriure en chapurriau, ortografía chapurriau, gramática chapurriau, lo chapurriau de Aguaviva o Aiguaiva, origen del chapurriau, dicsionari chapurriau, yo parlo chapurriau; chapurriau de Beseit, Matarranya, Matarraña, Litera, Llitera, Mezquín, Mesquí, Caspe, Casp, Aragó, aragonés, Frederic Mistral, Loís Alibèrt, Ribagorça, Ribagorsa, Ribagorza, astí parlem chapurriau, occitan, ocsitá, òc, och, hoc
¿Saps, lectó, per qué yo no vach sé mes espabilat de chiquet y u soc tan poc de gran?
Pos es perque los mantells en los que me van portá a batejá y purificá sels habíen ficat ya atres germans meus que van vindre dabán y van absorbí tota la seua virtut. Ya se veu, com sol se empleáen dos o tres vegades pera cada un duráen sempre, y en una mica de almidón y aigua de la bassa de Fórnols quedáen un atra vegada com a nous, no com anous del anogué, de la noguera, como nuevos en castellá.
¡Qué poc li va passá aixó a Pedro Saputo! Per aixó va sé tan viu y en tan ingenio. Tot lo que portáe ere nou, y tot cusit per sa mare, que va besá y bañá mil vegades en llágrimes aquelles robetes; y los besets y les llágrimes de una mare són cosa mol eficás y santa. Y li va ajudá mol lo sé donsella y mirál en ulls de casada, criánlo en lo amor consentrat de mare desamparada y sola. Aixina consevol ixiríe espabilat. No ña perqué admirás de lo que lligirás.
La mare lo portáe en brassos en molta naturalidat y grandesa, y los que la miráen cuan anaben per los carrés díen: pareix una siñora. Y u pareixíe de verdat. Tots volíen vore al chiquet, lo agarráen y soltáen; pero ell, desde que va tindre tres o cuatre mesos, no se dixáe agarrá per tots, de uns sí y datres no: y si lo anáe a besá algún home o dona de mals ulls, apartáe lo cap y giráe la cara apretanla al coll de sa mare, y no ploráe com los atres chiquets, primé gitáe (vomitáe, expulsabe) la lleit y después ploráe en tristesa y no volíe eixecá lo cap hasta que sen aniguere aquella persona. En aixó díen tots que lo chiquet de la pubilla teníe mol talento, y sa mare contestáe: be lo haurá menesté, perque ni té patrimoni ni sa mare atra esperansa, a no sé que... y de aquí no passáe.
Va creixe poc a poc y va arribá als sis añs, habíe tingut lo sarrampió y la viruela, y una y atra enfermedat van passá, com diuen, pel carré. Sa mare va escomensá a dili que anare a escola, pero ell no volíe anay, només jugá y aná bambán tot lo día.
- Pero, fill meu, li va replicá sa mare: ¿Cóm no hay de renegát si a mí les persones del poble me se mingen la cara perque no te fach aná a escola?
- Mare, li va contestá ell: yo tos hay dit que si me reneguéu no sé lo que faré, y si no me importunéu, cuan arribo lo tems no caldrá que me arrastron. Y an eixes persones que tos mingen la cara enviéumeles a mí y yo los diré cuatre coses.
¿No ñaurá cap taragaña a les seues cases? Pos mentres a vosté li donen mal, que vaiguen a llimpiales y los sirá mes de profit.
Sa mare se admirabe de estes contestassions y va dixá de molestál.
Van passá mols díes, y ell aná jugán y fen maleses, follán nius, encorrén als gossos y cassán vileros en tochets enviscats.
Si algú lo tratáe de dropo sen enríe a carcañades y dixáe en dos pams de nassos a qui lay díe; pero si li díen malcriat se ofeníe mol, y la primera pedra que topetáe per allí la agarráe y la tiráe en gran furia y forsa a la persona que lo habíe enfadat; y si los fée un boñ al cap o alguna ñafra, no ñabíe datre remey que cridá al dotó, perque lo justissia y lo retó lo volíen y amparaben, y li donáen la raó y no volíen que ningú li prenguere cuentes ya que ell a ningú molestáe ni díe paraules roínes.
En tot, sa mare se apenáe, y no podíe en la pena, un día li va di en gran passió:
- ¡Pobre de mí, que ting un fill que ere la meua alegría y tota la meua esperansa, y vach veén que lo que puc esperá de ell són disgustos y malaventura!
Y ell li va contestá:
- Ploréu, mare meua, be de barat, be de balde, be de Baldarrores, be de … pures ganes de plorá. Anéu, que pronte siré home o dixaré de sé chiquet, y coneixeré les lletres y lligiré milló que Agustinet. Guardéu, ¡va!, les llágrimes pera milló ocasió, pera un atra nessessidat mes gran, que no vullgue Deu que vingue, perque esta, creéume, es ocasió de mol descans y de bona y sana esperansa. Y sa mare se va consolá, y se va proposá no importunál mes sobre este pun.
Original en castellá:
Capítulo II.
Agudeza de Pedro Saputo en su niñez.
Reniego de mantillas usadas. ¿Sabes, lector, por qué yo no fui más agudo de chico y lo soy tan poco de grande? Pues no es más de que porque las mantillas con que me llevaron a bautizar y purificar se las habían puesto ya otros hermanos míos que vinieron delante y absorbieron toda su virtud. Ya se ve, como sólo se usaban dos o tres veces para cada uno duraban siempre, y con un poco de almidón y agua de fuente quedaban otra vez nuevas. ¡Qué poco le sucedió esto a Pedro Saputo! Por eso fue tan vivo y tan ingenio. Todo lo que llevaba era nuevo, y todo cosido por su madre, que es circunstancia, porque besó y mojó mil veces con lágrimas aquellas ropas; y los besos y las lágrimas de una madre son cosa muy eficaz y santa. Y todavía le ayudó mucho el ser doncella y mirarle con ojos de casada, criándole con el amor reconcentrado de madre desamparada y sola. De este modo cualquiera sería agudo. Con que no hay que admirarse de lo que se va a leer: tantas causas y tales por fuerza habían de producir grandes efectos.
La madre, como decía, le llevaba en brazos con mucha naturalidad y grandeza, y los que la miraban cuando iban por las calles decían: parece una señora. Y lo parecía de verdad. Y todos querían ver al niño y lo tomaban y dejaban; pero él, desde el punto que tuvo tres o cuatro meses, no se dejaba tomar de todos, sino de unos sí y otros no: y si le iban a besar algún hombre o mujer de malos ojos, apartaba la cabeza y volvía la cara apretándola al cuello de su madre; y si porfiaban, no lloraba como los otros niños, sino que primero vomitaba la leche y después lloraba con tristeza y no quería levantar cabeza hasta que se fuera aquella persona. Con esto decían todos que el niño de la Pupila tenía mucho talento, y su madre respondía: bien lo habrá menester, porque ni él tiene otro patrimonio ni su madre otra esperanza, a no ser que... y de aquí no pasaba.
Creció poco a poco y llegó a los seis años, y había tenido el sarampión y las viruelas, y una y otra enfermedad pasó, como dicen, por la calle. Su madre, en fin, comenzó a decirle que fuese a la escuela, mas él no quería ir, sino jugar todo el día. Una vez le dijo: - Mira, hijo mío; ya tienes siete años y aún no conoces una letra; Agustinico, tu vecino y amigo, es del mismo tiempo que tú y ya deletrea en Los doce pares y en los romances. ¿Cuándo piensas ir a la escuela? Y él respondía: - Si me reñís, no lo sé; si no me reñís, cuando sea tiempo. Ese Agustinico y otros como él estudian para jumentos, e yo para montallos. - Pero, hijo mío, le replicó su madre: ¿cómo no he de reñirte si a mí las personas del lugar se me comen la cara porque no te hago ir a la escuela? - Madre, le contestó él: yo os he dicho que si me reñís no sé lo que haré, y si no me importunáis, cuando llegue el tiempo no será menester que me arrastren. Y a esas personas que os comen la cara mandádmelas a mí e yo les diré lo que cumple a vos, a mí y a ellas. ¿No habrá alguna telaraña en sus casas? Pues mientras a vos dan pesadumbre, que vayan a limpiarlas y les será más provecho. Su madre se admiraba de estas respuestas y dejó de molestarle.
Pasaron muchos días, y él jugar y travesear, y hacer pelotas, correr a los perros y cazar gorriones. Si alguno le vituperaba de holgazán se reía a carcajadas que dejaba corrido a quien se lo decía; pero si le llamaban malcriado se ofendía mucho, y la primera piedra que topaba por allí la cogía y la tiraba con gran furia a la persona que lo había enojado; y si les hacía un bollo o algo más, no había otro arbitrio que llevarlo por Dios y llamar al cirujano, porque el justicia y el cura lo querían y amparaban, y le daban la razón y no querían que nadie le tomase cuentas puesto que él a nadie molestaba ni decía palabras necias ni descomedidas.
Con todo, su madre se afligía, y no pudiendo con su pena, otro día le dijo con gran pasión: - ¡Pobre de mí, que tengo un hijo que era mi alegría y toda mi esperanza, y voy viendo que lo que puedo esperar de él es disgustos y malaventura! Y él le contestó: - Lloráis, madre mía, bien de barato, bien de balde, bien de pura gana de llorar. Andad, que presto seré hombre o dejaré de ser niño, y conoceré las letras y leeré mejor que Agustinico. Guardad, ¡ea!, las lágrimas para mejor ocasión, para otra necesidad mayor, que no quiera Dios que venga, porque ésta, creedme, es ocasión de mucho descanso y de buena y sana esperanza. Y su madre se consoló, y propuso de no importunarle más sobre este punto.
Babia (está en : a) – com Antonio Babia – Poble de León
estar en babia (Babia, León) El dicho en español «estar en Babia» hace alusión a esta comarca. Los reyes de León poseían un palacio en esta zona donde pasaban largas temporadas, sobre todo en la época estival. Sus súbditos justificaban la ausencia de sus monarcas diciendo que estaban en su residencia veraniega. El entorno babiano supuestamente producía un efecto relajante en los reyes que se aislaban allí de sus problemas y preocupaciones, del mismo modo cuando no querían recibir a alguien en audiencia decían que «estaban en Babia»
babós (bolet), babosos, bateó, bateons
baboso, seta
babosera, baboseres
donde salen los babosos (setas)
bachá, baixá
bajar
bache, baches – de bachá (baixá)
bache, baches – bajas
bachillé, bachillés, bachillera, bachilleres – bachiller, bachillerat – Dita de Beseit : al carré pla venen blat, a Vilanova porgueres, y al carré de La Muleta, la flo de les bachilleres.
alcahuete
bachillejá, chafardejá
alcahuetear, curiosear, chafardear
bachillerat
bachillerato
bachoca, bajoca, fesol vert / San Antoni, San Antoni, tú que estás per estes roques, guárdam les cabres goludes que no se minjon les bajoques.
judía verde
bachoques, bajoques
judías verdes
bachoquetes, bajoquetes
judías verdes pequeñas
badá, badás
agrietar, agrietarse
Bada, bades, badat, badats, badada, badades (vore esbadocá y badá)
grieta, grietas
badá, embelesás, quedás encantat
embelesarse, quedarse boquiabierto, como encantado
bañá, bañás - yo (me) baño, bañes, bañe, bañém o bañám, bañéu o bañáu, báñen – bañada, bañat – bañ (a l´assut de Beseit)
bañar, bañarse
bañabe (se) o bañáe
Bañaba
bañadina, bañadines – quina bañadina ña avui per l´horta majó, ha caigut una bona rosada
cuando algo está muy mojado – qué mojada está la huerta mayor, ha caído un buen rocío.
banasta, banastes – cornalera, cornaleres són los “nassos de doña Rogelia”, agarradós – Esta falle per aon fallen les banastes (pel cul)
banasta, cesta grande de mimbre con dos agarradores (cornalera) como la nariz de doña Rogelia. Rogelio es Rugé, Roger.
bañat, bañats
mojado, mojados
banbán, bambán
holgazanear, pasar el rato
banc, bang, bancs, bangs, lo bang de la passiénsia - Este bang está ocupat per un pare y un fill, lo fill se diu Juan y lo pare ya te u hay dit.
banco, bancos
bancada, bancades (banc, bang) - Al parlamén, conjún dels legisladós de un mateix partit, o dels escañs corresponéns. Taula o bang gran en un madalapet damún, al que se tundíen (se fotíe una tunda) los teixits a les fábriques de roba, cuero artifissial com a Beseit. Tros de obra. Basse per a assentá o fixá una máquina o motor. Escalonamén a una cantera o excavassió. Al mar: Taula o banquet aon se assenten los remadós.
bancada, bancadas - En un Parlamento, conjunto de los legisladores de un mismo partido, o de los escaños correspondientes. El discurso fue muy aplaudido por la bancada oficialista. Mesa o banco grande con un pequeño colchón encima, sobre el cual se tundían los tejidos en las fábricas de paños. Porción de paño preparada para ser tundida. Arq. Trozo de obra. Constr. Base para asiento o fijación de una máquina o motor. Ingen. Escalonamiento en una cantera o excavación. Mar. Tabla o banco donde se sientan los remeros.
bancal, bancals - Replá de terra que se fa a un terreno en pendén, y que se aprofite per a cultivá. Tros de terra rectangulá, disposat per a plantá llegúms, viña, olivés o atres ábres. Arena acumulada a la vora del mar. Tapet que se fique damún del bang per a adornál o per a tapá la fusta.
bancal, bancales - Rellano de tierra que se hace en un terreno pendiente, y que se aprovecha para el cultivo. Pedazo de tierra rectangular, dispuesto para plantar legumbres, vides, olivos u otros árboles frutales. Arena acumulada en la orilla del mar, al modo de los bancos o bajíos que se forman bajo el agua. Tapete o cubierta que se pone sobre el banco para adorno o para cubrir su madera.
bandejá, bandechá les campanes - se poden encaná cuan van tan depressa que lo batall (o badall) se quede apegat a la campana y no toque. - bandejo, bandejes, bandeje, bandegém, bandegéu, bandégen – bandejára – bandejaré – bandejaría
bandear las campanas
bandeja, bandejes
bandeja, bandejas
bandejeta, bandejetes
bandejita, bandejitas
bandera, banderes
bandera, banderas
banderilla, banderilles
banderilla, banderillas
banderillero, banderilleros, lo que fique les banderilles als bous a la plassa
banderillero, banderilleros
bando, bandos
bando, bandos
bañe (se)
se baña
bañera, bañeres
bañera, bañeras
bañet, bañets
bañito, bañitos
bañéu (no tos)
mojéis, bañéis (no os)
bánua, bánues (manta cobertora) – vánova - cubrellit de abrigo y de adorno, de teixit gruixut, de pun o de ganchillo.
colcha, colchas
bar, bars, baret, barets, bareto, baretos
bar, bares
baralla, riña, barallás – a una dona de Calaseit que va viure a Beseit li vach sentí : no tos barrallésseu - yo me barallo, baralles, baralle, barallém o barallám, baralléu o baralláu, barállen
barrang , barranc, barrangs, barrancs – barrancada (cuan baixe molta aigua pel barrang) – barranquet – invertí en sang es invertí al barrang : comprá animals de cárrega, que paren al barrang - a tranques y barranques – barranquet, barranquets - despeñadó, pressipissi, rambla
báscula, báscules, per a pesá – romana, romanes – A Beseit estabe a la vora de Santa Ana, ara aon la ofissina de turisme, prop de casa Royo – les chiques de este poble s´han comprat una romana per a pesás les mamelles dos vegáes a la semana....
báscula, básculas, romana, romanas
basques, basca, caló, suó freda
calores, sudor frío
basquet, basquets, caixetes de fusta per a la fruita
cajita de madera para la fruta
bassa, basses, basseta, la balseta de Fórnols, la Bassa de Fórnols, bassot, bassotet
balsa, balsas
bassada (de bassa) – aigua de una bassa O a la séquia, l´aigua que se quede acumulada, embassada hasta lo estolladó que tens ubert.
bássia, bássies, vássia, vássies (per al ges, alchez) ere de fusta, después de goma, tamé se donabe minjá als gorrinos en ella.
bacía. Palangana metálica de borde muy ancho y con una hendidura para apoyar el cuello, usada por el barbero para remojar las barbas. Artesa usada para dar de comer a los cerdos y otros animales.
bassiol , trong de fusta buidat pel mich que servix de abeuradó al bestiá.
tronco de madera hueco que sirve para abrevar a los animales.
bassura, bassures
basura, basuras
bastán, bastáns, bastanta, bastantes
bastante, bastantes
bastém, natros dos mos bastém, ne som prou per a fé alló
berberecho, berberechos – pichina, pichines són les almejes
berberecho, berberechos
berená, minjá a mija tarde – a Mallorca es amorsá (desdichuná) – bereno, berenes, berene, bereném o berenám, berenéu o berenáu, berénen – berenaría – berenára – berenaré
merendar
berenán (g)
merendando
berene (berená)
merienda
bereném (berená), berenám
merendamos
berénen (berená)
meriendan
berenes (berená)
meriendas
berenéu, berenáu (berená)
romper, esclafar
bereno (berená)
meriendo
berénon (berená)
romper, roto, rota
Bermudes, isles, bañadó
Bermudas
berrejá lo ciervo (la berrea)
ropa
berrugues, berruga, verruga, verrugues
verruga, verrugas
Besá – besás – besán (g) – doná un bes, beset, bessito – yo beso, tú beses, bese, besém o besám, beséu o besáu, bésen – besara – besaría – bésam ! - besaré – besat, besada
besar
besabe, besáe
besaba
besál
besarlo
besála
besarla
besáli
rota, que tiene una hernia, roto
besám
besarme
bésam !
Bésame !
besamáns
besamanos. Muestra de respeto y saludo a una persona que consiste en tomar su mano derecha y hacer el ademán de besarla inclinando ligeramente el cuerpo. Acto público en el que se saluda a los reyes o a las autoridades en señal de adhesión.
besánla
besándola
besánlo
besándolo
besátos
besaros
Beseit
Beceite
beset, besets, bes, besos
besito, besitos, beso, besos
bestiá, bestiás (ramat, ramats) normalmén de ovelles
Bo , bons, bona, bones - bon (día) – este pá está mol bo – esta carbassa está mol bona – esta cabra va bona (va moguda, está en sel) – bona nit – bon día – bon orache
bombejá – bombejo, bombeges, bombege, bombegém o bombejám, bombegéu o bombejáu, bombégen – bombejára – bombejaré – bombejaría bombeo, com lo del Matarraña hasta lo pantano de Pena, a Beseit, bombeos
broza, conjunto de restos de plantas, como ramas u hojas secas, que hay en bosques y jardines. Conjunto de desperdicios o desechos que se van acumulando en algún lugar, especialmente en cañerías de desagüe o en el fondo de ríos, balsas,