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miércoles, 8 de enero de 2020

ONOPHRIO POVIO, Onofre Pou, dicsionari

diccionari trilingüe valencià-català-llatí

En lo present libre se contenen vocables curiosos de moltes y diuerses coses, en llengua Cathalana, y Valenciana
IESVS:
THESAVRVS
PVERILIS

Authore ONOPHRIO POVIO * (Onofre Pou a enciclopèdia cat)
(Observéu com LIBRE está en una L y LLENGUA en LL)


https://bivaldi.gva.es/es/consulta/registro.cmd?id=4083 (consulta online)

Thesaurus puerilis : ubi quae de rebus domesticis latine scire oportet in Valentinorum et gotholanorum gratiam praeposita vulgari lingua.



BARCINONE
Illustri & egregio viro Francisco Tarrege, V.I.D.
Onophrius Pouius S.
Tanta est optimarum artium dignitas, tantus splendor ....


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lunes, 21 de enero de 2019

La chuleta y la Real Academia

La chuleta y la Real Academia

Ricardo García Moya


software valencià La Chuleta Y La Real Academia

La RAE limpia la lengua castellana, pero ensucia la valenciana. En la última edición del diccionario, las voces procedentes del idioma valenciano sufrieron una depuración política inspirada por académicos escorados al IEC (Moll, Margarit., Marsá, Vilanova, Gimferrer, Riquer, Colón, etc) La voz chuleta, por ejemplo, la acomodaron para clasificarla como préstamo del catalán al castellano; pero la documentación es diamantina.

En 1611, después de recorrer el Reino, el licenciado Covarrubias publicaba su Tesoro de la lengua con observaciones sobre voces que se filtraban al castellano. Así, de chulla advertía que es vocablo valenciano (Tesoro, a. 1611), siendo esta voz, y no hora, la que generaría chuleta, chuletada y chuletón.
Tras cuatro siglos, el DRAE embrolla silogísticamente la pertenencia de la palabra: Chuleta, del valenciano xulleta, derivado del catalán xulla, costilla» (DRAE, 1992).
Se supone que esta atribución, transmitida a millones de estudiantes, se apoya en fuentes que alteran la de 1611, pero no es así. Nadie de la RAE aporta autoridad alguna que asocie chuleta a otro vocablo que no sea el valenciano chulla. Los académicos se han limitado a copiar lo dictado por el
Institut d´Estudis Catalans y los politizados filólogos catalanes.


Corominas, cuya obra etimológica es núcleo del catalanismo idiomático, afirma: Chuleta deriva del catalán de Valencia xulleta, diminutivo de xulla (DCECH,1980).

En las neolatinas hispánicas, el trapicheo de una consonante establece fronteras, y es significativo que no diga dónde aparece xulleta o xulla en un texto valenciano. Corominas actúa como médium transmisor de conceptos idiomáticos y geopolíticos ocultos en la mente de personajes fallecidos. Gracias a este don parapsicológico, la documentación que dice Regne de Valencia e Comtat de Barcelona la transcribe como Principat de Catalunya i País Valenciá. De igual modo, como no le convence que Covarrubias afirmara que chulla es vocablo valenciano, el etimólogo catalán atraviesa mentalmente los cuatro siglos transcurridos y adivina que el licenciado, en realidad, quiso escribir xulla es vocablo catalán. La inmersión normaliza hasta cadáveres centenarios.

Sofista enredador, Corominas dice en esta época se empleaba en la capital valenciana la grafía ch. Al aludir a siglos tildados de decadentes por la inmersión, da a entender que existió una época áurea donde chulla se escribía xulla, acorde con la doctrina del IEC; pero es otra trampa que el sabio tiende al incauto lector.
La primera vez que se documenta chulla es en Valencia, en el Thesaurus de Pou (a. 1575), https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2797002 
un gerundense que vino a estudiar a Valencia y aprendió lo que ahora está prohibido por la inmersión. Pou dejó en caracteres de imprenta la voz chulles junto a otras tan valencianas como allyoli (sic), chufes, chapes, taronges de Xátiva, chic, punches, etc.

En consecuencia, desechando versiones parapsicológicas, la primera documentación sobre la chulla (no xulla) la proporciona un catalán: Pou; y un castellano, Covarrubias; imparciales lingüistas que estudiaron el idioma valenciano y dejaron constancia impresa.

Como la mayoría de voces, chulla pertenecía a una familia descendiente del étimo latino vulgar absungia o exungia (grasa para untar ejes). De tal padre nacieron el antiguo portugués enxulha, el catalán ensunia o el castellano enxundia, usado por el Arcipreste de Hita. Significaban gordura o grasa del cerdo. / com lo sagí, ensaginada /
Del caótico romance surgieron otras variables modernas como la castellana enjundia, la italiana sugna y la occitana enjun, con la acepción de tocino o grasa de puerco. Entre todas las lenguas neolatinas, la valenciana creó la voz chulla con singularidad semántica, aparte de morfológica, al designar a las chuletas de cordero o ternera.

Adivinanza: ¿Cuál de todas las variables está prohibida y despreciada?
La valenciana, claro.


Pou opuso la valenciana chulla a la catalana carbonada y a la latina offella, por el deseo de presentar equivalencias entre valenciano, catalán y latín. La voz carbonada era castellana y catalana; pero en valenciano no tuvo excesiva aceptación, limitándose su polisemia a escasas y desagradables acepciones:
Carboná: cantidad grande de carbón, excremento de niños (Escrig,1871).


Respecto a la voz que nos interesa, Covarrubias fue concreto:
Chulla. Las costillas de carnero cortadas en piezas de dos en dos, que la gente pobre compra quando no tiene caudal para más. Es vocablo valenciano, y diéronsele del sonido que haze sobre las brasas quando se asa. (Tesoro,a.1611).

Covarrubias da la equivalencia exacta de costillas de cordero, mientras que Pou fue lacónico, factor que aprovechó Corominas para restar antigüedad a la acepción de chuleta, con la argucia de que Pou incluyó chulla en una llista de menjars preparats: DELLC). Como en el texto de Pou no hay más que una enumeración genérica, Corominas oculta lo que alteraría su trucada lista: "carn rustida, carn de cordero.... También sustituye el punto y aparte que separaba chulla y golosina por un punto y coma. Además, la traducción latina de Pou era flexible; p.e., traduce lo qui menja carn crua como omophagus. Es evidente que el latín offella aludía a las pequeñas chuletas de cordero, comida de pobres según Covarrubias. Tenían hueso (ya que Pou cita en la misma relación la cara sens ossos), y eran pequeñas comparadas con las chuletas de ternera que comían las clases pudientes.

La voz arraigó en idioma valenciano, como demuestra su inclusión en la paremiología, la chulla y la dona» (Galiana: Refrans, h.1760), figurando chulla en el diccionario de Lamarca (a. 1839) o en el vocabulario de Rosanes (a. 1864). Tampoco falta en el teatro del XIX: pa blanc y chulles (La tertulia de Colau,1866); bones chulles (Els microbios, 1884) Igual que el derivado: dos chulletes (Qui tinga cucs, 1855), una chulleta (La vanitat castigada, 1855). Resumiendo: chuleta y chuletón proceden de chulla; voz del idioma valenciano, no de la parapsicológica xulla catalana. La versión para engañar estudiantes que ofrece el DRAE pertenece al realismo fantástico, como los platillos volantes o el valencianismo de la alcaldesa Nolla. Por cierto, hoy me ha invitado mi amigo Moncho /NO SOC YO/ -catalanista y catalanizado hasta el esfínter-, pues el Ayuntamiento de Valencia le ha soltado dos kilos por una novela suya (en catalán, claro). Y no sé qué hacer con los 50 ejemplares, pagados por ustedes, del diario catalán Información que me sigue mandando la Generalidad ¿Empapelo mi WC? ¿Se los devuelvo a Tarancón?

Diario de Valencia 18 de Febrero de 2001

miércoles, 26 de agosto de 2020

JORNADA SÉPTIMA. NOVELA CUARTA.

JORNADA SÉPTIMA. NOVELA CUARTA.

Tofano li tanque una nit la porta de casa a la seua dona, y ella, no podén fes obrí en súpliques, fa vore que se tire a un pou, y avíe allí un códul gran.


Tofanoli tanque una nit la porta de casa a la seua dona, y ella, no podén fes obrí en súpliques, fa vore que se tire a un pou, y avíe allí un códul gran. Tofano ix de casa y corre cap allí, ella entre a casa y li tanque an ell la porta, y bramán lo insulte.

Lo rey, al sentí que acababe la novela de Elisa, sense esperá, giránse cap a Laureta, li va mostrá que li tocáe an ella narrá; per lo que ella aixina va escomensá a di:
¡Oh, Amor, cuántes y quínes són les teues forses, cuáns los consells y cuántes les invensións! ¿Quín filósofo, quín artista haguere pogut alguna vegada o podríe mostrá estes sagassidats, esta inventiva, estos arguméns que inspires tú de repén al que seguix les teues patejades? Per sert que la doctrina de consevol atre es mol justeta en relassió a la teua, com mol be se pot compendre de les coses antes mostrades; a les que, amoroses siñores, yo ne afegiré una, ficada en práctica per una doneta tan simple que no sé quí mes que Amor haguere pogut mostrálay.

Va ñabé fa tems a Arezzo un home ric, de nom Tofano. An éste li va sé donada per dona una majíssima jove de nom doña Ghita, de la que ell, sense sabé per qué, pronte se va sentí selós, y donánsen cuenta ella se va enfadá; y habenli preguntat moltes vegades sobre la raó dels seus sels, y no habénli sabut ell siñalá mes que coses generals y roínes, li va víndre al ánim a la dona fel morí del mal que sense raó se temíe. Y veén que un jove, segóns lo seu juissi mol pincho, la marejáe, discretamen va escomensá a enténdres en ell; y están ya les coses tan avansades entre ell y ella que no faltáe mes que cambiá les paraules per obres, va pensá la Siñora trobá una manera per a féu.

Habén vist entre les males costums del seu home que se entreteníe eixecán lo colse, no sol va escomensá a alabál per alló, sino que lo insitáe a beure mol assobín. Y tan va pendre alló per costum, que casi totes les vegades que ella volíe, lo acabáe engatán; y cuan lo veíe ben gat, sel emportáe a dormí. Aixina se va trobá la primera vegada en lo seu amán, y después moltes vegades va continuá trobánse en ell, y tan se va confiá de les borracheres del home, que no sol habíe arribat al atrevimén de portá al querido a casa, sino que ella a vegades sen anabe en ell a la seua, que no estáe mol apartada, y después tornáe a casa., Y de esta manera continuán la enamorada dona, va passá que lo desgrassiat y cornut sen va doná cuenta de que lo animáe a beure, pero ella no bebíe may; per lo que li van entrá sospeches de lo que passáe, aixó es, que la dona lo engatáe per a pugué fé lo seu gust mentres ell dormíe la mona. Y volén de aixó, si aixina fore, tíndre probes, un día, sense beure gens en tot lo día, com si fore lo home mes abstemio (Artemio no) que ñaguere, va fé vore que anáe tou, y creénsu la dona, y pensán que ya no li calíe beure mes, lo va prepará per a dormí. Y fet aixó, segóns acostumáe a fé algunes vegades, va eixí de casa, y a casa del seu amán sen va aná, y se va quedá allí hasta mija nit.

Tofano, al no sentí a la dona, se va eixecá y va aná cap a la porta, la va tancá per dins y se va apoyá a la finestra en lo cap a fora, vigilán a vore cuán tornaríe y féli manifest que sen habíe acatat de les seues costums; y allí estáe encara cuan la dona va torná, y trobánse la porta tancada, se va assustá, y va escomensá a probá de forsála. Después de está Tofano un rato miránla, li va di: - Dona, te esforses en vano, perque aquí dins no podrás torná a entrá. Torna allí aon has estat hasta ara; y que sápigues que no tornarás may aquí hasta que de aixó, en presénsia dels teus paréns y de los veíns, te haiga fet lo honor que te convé.

La dona va escomensá a suplicá per l´amor de Deu que faiguere lo favor de obríli, perque no veníe de aon ell pensáe, sino de velá en una veína seua, perque les nits eren mol llargues y ella no podíe dormí tota la nit, ni velá sola a casa. Los rogs no li servíen de res, perque aquell animalot estabe disposat a que tots los del poble conegueren la seua vergoña, si es que no la sabíen. La dona, veén que lo suplicá no li valíe, va cambiá a les amenasses y va di: - Si no me obris te faré lo home mes desgrassiat que existix.
A lo que Tofano va contestá: - ¿Y qué podríes fém?

La dona, a la que Amor ya li habíe agullonat en los seus consells, li va contestá:
- Abans de patí la vergoña que vols fém passá sense raó, me aviaré an este pou que está aquí prop, y cuan después me trobon morta, tots creurán que tú, engatinat, me has aviát allí, y aixina, sirás pregonat, haurás de fugí o pédre tot lo que tens, o te tallarán lo cap per habém assessinat. Tofano ni se va inmutá, ni va cambiá gens la seua néssia opinió en estes paraules; per lo que la dona li va di: - Pos ya no puc patí mes, ¡Deu te perdono!

Y dit aixó, sén la nit tan fosca que apenes hauríen pogut vóres un al atre per la carrera, sen va aná la dona cap al pou; y, eixecán com va pugué una grandíssim bolo que ñabíe al peu del pou, cridán «¡Deu, perdónam!», la va dixá caure a dins del pou.

Lo códul, al arribá al aigua, va fé mol soroll, y al sentíu Tofano se va creure que se habíe aviát a dins; per lo que, agarrán lo cubo en la corda, a escape se va adressá cap al pou per a ajudála.

La dona, que se habíe amagat a un raconet prop de la porta, al vórel corre cap al pou perdén les calses, se va embutí a casa y se va tancá a dins, se va assomá a la finestra y li va di: - Se ha de beure aigua pel día, no sol per la nit. Tofano, al sentíla, se va vore burlat y va aná cap a la porta, y com no podíe entrá, li va escomensá a cridá que lo obriguere.

Ella, dixán de parlá baixet com hasta entonses habíe fet, cridán, va di: - Per los claus de nostre Siñó, borracho fastidiós, no entrarás aquí esta nit; no puc patí mes estes costums teues: ting que féli vore a tot lo món quí eres y a quin hora tornes a casa per la nit. Tofano, mol cabrechat, la va escomensá a insultá quirdán; y sentín este abalot, los veíns se van despertá y eixecá, hómens y dones, y se van assomá a les finestres y van preguntá qué ere alló. La dona va escomensá a di plorán:

- Es este mal home, que me torne gat per la nit a casa o se adorm per les tabernes y después torne an estes hores, o mes tart; ya lo hay aguantat mol, y no ha valgut de res, y com ya no u aguanto mes, hay volgut fél passá esta vergoña de tancáli la porta de casa per a vore si torne al bon camí. Lo animalot de Tofano, per la seua part, díe cóm habíe sigut la cosa y la amenassabe. La dona als seus veíns los díe:

- ¡Veigáu quín home! ¿Qué pensaríeu si yo estiguera al carré com está ell y ell estiguere a casa com estic yo? Per Deu que seguramén lo creuríeu an ell: be podéu vore lo servell que té. Diu que hay fet lo que yo crec que ha fet ell. Se ha cregut que me assustaría si aviáe no sé qué al pou, ojalá Deu que se haguere aviát de verdat y aufegat de aigua, que lo vi que se ha trascolat se hauríe batejat ben be.

Los veíns, hómens y dones, van escomensá tots a empendre a Tofano, y a fótreli la culpa an ell, y a insultál per lo que díe contra la seua dona; y enseguida va corre lo rumor de veí a veí, que va arribá hasta los paréns de la dona. Estos, anán cap allí, y sentín lo que díen uns veíns y datres, van agarrá a Tofano y lo van esbatussá, dixánlo com u haguere fet una mola de molí. Después, entrán a la casa, van pendre les coses de la dona y en ella sen van aná a casa, amenassán a Tofano en coses pijós. Tofano, veénse malparat y que los seus sels lo habíen portat per mal camí, com volíe a la seua dona, va recurrí an algúns amics que van fé de intermediaris, y al final se va torná a emportá la dona a casa, a la que va prometre no sé may mes selós; y ademés de aixó, li va doná llissénsia per a que faiguere lo que vullguere, pero en prudénsia, que ell no sen acatare. Y aixina se va quedá, tontet, cornut y esbatussat. Viva lo amor (y mórigue la avaríssia), y viva la compañía.




sábado, 12 de enero de 2019

Onofre Pou: Thesaurus Puerilis, ed. 1591

Golden Jacob:
Fa casi mig mileni un català feu un diccionari trillingüe catalana, valenciana, llatina. Hui volen que les dos primeres es convertixquen en una.
Onofre Pou: Thesaurus Puerilis, ed. 1591




Las Provincias 22 de Noviembre de 1993
LA ÉPOCA DE LOS THESAURUS PUERILIS
Por Ricart García Moya

Los "Thesaurus Puerilis"; claro está, no son saurios del Jurásico, sino humildes
vocabularios que un gerundense afincado en Valencia editó con su dinero, y la mejor voluntad del mundo. El bueno de Onophrio Povio (Onofre Pou para los amigos) fue "candidato Philosophiae" en la Universidad de Valencia, y aprovechó su estancia en el Reino para completar el vocabulario trilingüe en valenciano, catalán y latín; según especificó en el prólogo.
La edición príncipe salió en Valencia el año 1575, siendo el "Thesaurus" un híbrido entre el "Lexicón" típico de la época -en el que podían encontrarse vocablos en varios idiomas, más su traducción latina- y los actuales opúsculos con frases para aprender una lengua en quince días.
Con el léxico valenciano del Thesaurus -que Onofre escuchaba a sus compañeros de la Universidad de Valencia- podemos saber cómo hablaban y escribían nuestros antepasados en 1575.
Por ejemplo: "Lo mes chic dels estudiants y el cavallet chiquet; la rajola chica;
carchofa, Ilatuga". Las frases son acompañadas por su versión latina, "macho del carro o mulus quadrigarius".
En la edición barcelonesa de 1580 apenas se modifica el texto, aunque escribe que está en lengua "Cathalana y Valenciana" cuando en la primera puso "Valenciana y Cathalana".
También cambia alguna terminación (torra por torre), pero la permanencia del
valenciano es notable. Así, al tratar de las medidas: "un dit, es la mes chica mesura"; y que "la punta del dit chic estesa la ma, en Valencia quatre fan alma" (f.55); alma era una medida exclusiva del Reino.
También cita "les taronges de Xátiva", y no olvida "les barraques, alqueríes, iglesies y ornaments" (f. 110) .
Curiosamente, incluso en la edición de Perpiñán (año 1591) usa los verbos
valencianos "charrar" (f.117)y "eixir" (f.17), ignorando el "surtir".
No hay duda que en Perpiñán nadie pronunciaba ni escribía "chic y chiqueta, eixida, chulles, servicis, punches, olives del cuquillo", etc.
La finalidad de Onofre no era unificar las lenguas, pues respetaba la dualidad de vocablos para un mismo concepto:
"otonyo, tardor"; "safanoria, pastanaga"; "arena, sorra"; "ballena, balena".
Es decir, no eliminaba palabras como "otonyo" (f.209) por su coincidencia
castellana. Onofre era latinista y sabía la legitimidad etimológica de este derivado de "autumnus".
También está el adverbio hoy en valenciano y catalán, "huy" y "vuy",
respectivamente. La corrupción "avui" no había nacido aún.
No hay duda que Onofre había escuchado en Valencia frases como "hora y mija", "estufes o llochs pera suar", "lo cochero de dos cavalls", y no dudó en incorporarlas al "Thesaurus" con el mayor respeto.
Además ¿por qué iba a cuestionar una lengua que tenía su intérprete en la corte de Felipe II?
Este verano, en el Archivo de la Corona de Aragón, localicé un manuscrito del año 1586 que confirmaba que los reyes utilizaban a nobles valencianos que residían en Madrid -desde el valido marqués de Denia al jurista Crespí de Valldaura como intérpretes de los memoriales procedentes del Reino.
Analicen el exordio del documento:
"Envío a Vuestra Majestad una relación de lo que la ciudad de Valencia tiene 
resuelto hacer para solemnizar la entrada. Suplícole a Vuestra Majestad la mande ver, aunque escrita en Lengua Valenciana, pues podrá servir de intérprete el Marqués de Denia". (A.C.A.; Cortes, Leg. 1350, Doc. 31 /3. Año 1586).
En esta "Memoria de Ies invencions pera la entrada del don Phelip" -traducida por el marqués de Denia al emperador- el escribano del consell utiliza vocablos y ortografía como la del Thesaurus de Onofre Pou ("joyes pera les invencions de font de vi y aigua en el sarau de la Llonja").
EI documento no es único , pues otro posterior dirigido a Felipe III repite idéntica fórmula: "aunque escrito en Lengua Valenciana", deber ser traducido al monarca. (D. 31/12).
También Carlos V tuvo su traductor de valenciano en Honorato Juan, consejero
políglota y preceptor de Felipe II. Su actividad no se limitó a traducir, sino que trató de divulgar los clásicos valencianos en la corte. A tal fin utilizó un manuscrito de Ausiás March al que añadió comentarios en castellano y colaboró en un vocabulario para facilitar la lectura del poeta.
Por tanto, a fines del XVI la lengua valenciana era respetada por políticos
valencianos, latinistas catalanes y gramáticos castellanos; no existía un complejo de inferioridad como el que tenemos en la actualidad. Veamos el ejemplo de una palabra modesta: el catalán Pou escribe "chulla" en 1575; como palabra valenciana; y en 1611, el gramático tico castellano Covarrubias recalca que chulla, chuleta, es vocablo exclusivamente valenciano. Ahora, filólogos interesados -los mismos que pretendían eliminar la ñ del castellano- alteran, burlan y desprestigian los vocablos autóctonos con el fin que todos sabemos: implantar el catalán.


lunes, 24 de septiembre de 2018

JORNADA SEGONA. NOVELA QUINTA.

A Andreuccio de Perusa, Perugia, arribat a Nápoles a comprá caballs, li passen en una nit tres graves calamidats, y salvánse de totes, torne a casa en un rubí.

Les pedres pressioses trobades per Landolfo - va escomensá Fiameta, a qui li tocabe novelá - me han portat a la memória una história que no conté menos perills que la narrada per Laureta, pero es diferén en que aquells potsé en uns cuans añs y estos en una nit van passá, com sentiréu.
Va ñabé, segóns hay sentit, a Perusa, un jove de nom Andreuccio de Prieto, tratán de caballs y bésties de cárrega, que habén sentit que a Nápoles se compraben caballs a bon preu, embutínse a la bossa singséns floríns de or, no habén may eixit de la seua terra, en atres mercadés allá que sen va aná; aon, arribat un domenge al tardet y informat per lo seu messoné, al matí siguién va baixá al mercat, y mols ne va vore y mols li van agradá y va entrá en trates sobre mols, pero no podén dessidís per un, per a mostrá que a comprá habíe anat, com bruto y poc prudén, moltes vegades en presénsia de los que anabe y de qui veníe va traure la bossa aon teníe los floríns. Y están en estos trates, habén mostrat la seua bossa, va passá que una jove siciliana bellíssima, pero disposada per poc preu a contentá a consevol home, sense que ell la veiguere va passá prop de ell y va vore la bossa, y se va di:
- ¿Quí estaríe milló que yo si estos dinés foren meus? - y va seguí cap abán. Y estabe en esta jove una agüela tamé siciliana que al vore a Andreuccio va córre a abrassál; lo que veén la jove, sense di res, la va esperá apartadeta.

Andreuccio giránse cap a la vella la va conéixe y li va fé grans festes prometénli ella vindre a la seua fonda, y sense quedás allí mes rato, sen va aná, y Andreuccio va torná als seus trates; pero no va comprá res pel matí. La jove, que primé la bossa de Andreuccio y después la familiaridat de la agüela en ell habíe vist, per probá si ñabíe un modo de que ella puguere fes en aquells dinés, o tots o en part, li va escomensá a preguntá quí ere ell y de aón, y qué fée aquí y cóm ere que lo coneixíe. Y ella, en tot detalle los assuntos de Andreuccio li va contá, en poca diferénsia de com u haguere explicat ell mateix. Ella habíe estat mol tems a Sicilia en lo pare de éste y después a Perusa, y tamé li va contá aón dormiríe y per qué habíe vingut.
La jove, informada del linaje de ell y dels noms, en malíssia, va tramá lo seu plan; y, giránse cap a casa, va doná a la agüela faena per a tot lo día per a que no puguere torná a vore a Andreuccio; y agarrán a una criadeta seua a qui li habíe enseñat mol be tals servíssis, casi de nit la va enviá a la fonda aon Andreuccio estabe. Y arribada allí lo va trobá sol a la porta, y li va preguntá per Andreuccio; a lo que, diénli ell que ere ell mateix, ella, portánlo apart, li va di:
- Siñó meu, una noble dama de esta terra, si tos apetiguere, voldríe parlá en vosté. Y ell, al sentíla, consideránse un bon mosso, va pensá que aquella dama debíe está enamorada de ell, com si datre milló mosso que ell no se trobare entonses a Nápoles, y va contestá que estabe disposat y li va preguntá aón y cuán aquella dama volíe parláli. A lo que la criadeta va contestá:
- Siñó, cuan tos vaigue be, tos espere a casa seua.
Andreuccio, sense avisá als de la fonda, va di:

- Pos aném, ves dabán; yo aniré detrás de tú.

La criadeta a casa de aquella lo va portá. Vivíe a un barri de nom Malpertuggio, que lo seu nom ya díe lo bon barri que ere (de mal en pijó). Pero ell, com no u sabíe ni u sospechabe, creén que anabe a un honestíssim puesto y a vore a una Siñora honrada, sense precaussións, en la criadeta dabán, va entrá a la casa; y al pujá per los escalóns, habén ya la criadeta a la seua Siñora cridat y dit:

«¡Aquí está Andreuccio!», la va vore a dal de la escala assomás y esperál. Ella ere encara bastán jove, alta de estatura y en una cara hermossíssima, vestida y adornada honradamen. Y al aproximás o arrimás an ella Andreuccio, va baixá tres grasóns a trobál en los brassos uberts y aviánseli al coll un rato lo va está abrassán sense di res, com si una invensible ternura li impediguere féu; después, derramán llágrimes li va besá al fron, y en veu una mica esgarrada li va di:

- ¡Oh, Andreuccio meu, benvingut!

Éste, maravillánse de les caríssies tan téndres, tot parat va contestá:

- ¡Siñora, ben trobada sigáu!

Ella, después, agarránlo de la má lo va portá a baix al salón y desde allí, sense di res mes, en ell va entrá a la seua cámara, que estabe plena de roses, flos de azahar y atres flos y fée mol bona auló, y allí va vore un bellíssim llit encortinat y moltes robes penjades de les vigues de fusta o llumeres segóns la costum de allí, y atres adornos (arreos) mol majos y rics; per estes coses, com ere inexperto, va creure que ella ere lo menos una gran Siñora. Y sentánse damún de un arca que estabe al peu del llit, aixina va escomensá a parláli:

- Andreuccio, estic segura de que te maravilles de les caríssies que te fach y de les meues llágrimes, perque no me conéixes, pero pronte sentirás algo que potsé te faigue maravillát mes, com es que yo soc tan germana; y te dic que, ya que Déu me ha fet una grássia tan gran que abáns de la meua mort hayga vist an algún dels meus germáns, encara que voldría vóretos a tots, me moriré consolada.

Pietro, pare meu y teu, com crec que ya sabrás, va viure mol tems a Palermo, y per la seua bondat y agrado va sé y encara es volgut allí; pero entre atres que mol lo van vóldre, ma mare, que va sé una dona noble y entonses ere viuda, va sé qui mes lo va volé, tan, que apartán la temó a son pare, a sons germáns y al seu honor, se va familiarisá en ell tan que vach náixe yo, y estic aquí, com me veus. Después, arribada la ocasió a Pietro de anássen de Palermo y torná a Perusa, a mi, sén mol chiqueta, me va dixá en ma mare, y may mes, pel que yo sé, ni de mí ni de ella sen va enrecordá: pel que yo, si mon pare no fore, mol lo reprobaría, tenín en cuenta la ingratitut seua cap a ma mare, y tamé l´amor que a mí, com a filla seua no naixcuda de criada ni de vil dona, debíe tíndrem; y que ella, sense sabé quí ere ell, moguda per lo fidelíssim amor va ficá les seues coses y an ella mateixa a les seues máns. Les coses mal fetes y passades són mes fássils de criticá que de arreglá; pero aixina van sé les coses, sin embargo.

Ell me va dixá a Palermo sén chiqueta, aon ma mare, que ere mol rica, me va doná per dona a un de Agrigento, gentilhome y honrat, que per amor de ma mare y de mí va vindre a viure a Palermo; y va escomensá a consertá algún trate en lo nostre Rey Carlos. Aixó, sabut pel rey Federico, abáns de que pugueren portás a bon terme, va sé motiu de fel fugí de Sicilia cuan yo esperaba sé la mes gran Siñora que ñaguere an aquella isla. Agarrades les poques coses que van pugué péndre (dic poques en comparassió a les que teníem), abandonades les terres y los palaus, aquí mos vam refugiá, aon lo rey Carlos, reparats en part los mals que per nell habíem ressibit, mos va doná possesións y cases, y encara li done a ton cuñat bones gratificassións o propines, tal com podrás vore: y de esta manera estic aquí aon yo, per la bona grássia de Déu y no teua, dols germá meu, te vech. Y dit aixina, va escomensá a abrassál un atra vegada, y un atra vegada plorán en tendresa, li va besá lo fron. Andreuccio, sentín esta fábula tan ordenada y contada per aquella a la que en cap momén se li acababen les paraules entre les dens ni se li movíe la llengua, enrecordánse que ere verdat que son pare habíe estat a Palermo, y sabén de les costums dels joves, que de bon agrado amen a la juventut, y veén les téndres llágrimes, lo abrassál y lo besál, va tindre alló que ésta diebe per mes que verdadé. Y cuan ella va callá, li va contestá:

- Siñora, no tos té que paréixe gran cosa que me maravilla; perque en verdat, mon pare no va parlá may de la vostra mare y de vos, y si va parlá de alló al meu coneiximén no ha vingut, yo tenía tal coneiximén de vos com si no haguéreu existit; y me es mol agradable habé trobat aquí a man germana, mes encara perque estic sol aquí y no u esperaba. Pero una cosa vull que me expliquéu: ¿cóm vau sabé que yo estaba aquí?

A lo que va contestá ella:

- Este matí me u ha fet sabé una pobre dona que mol me visite perque en lo nostre pare, pel que ella me diu, mol tems a Palermo y a Perusa va está. Me ha paregut mes honesto que tú vinguéres a casa meua que yo aniguéra a la fonda.
 -
Después de estes paraules, va escomensá ella a preguntá sobre tots los paréns, pel seu nom; y sobre tots li va contestá Andreuccio, creénse mes encara lo que menos li conveníe creure. Habén sigut la conversa llarga y la caló gran, va fé ella serví vi de Grecia y dolsos y va doná de beure a Andreuccio. Después de aixó, volénsen aná perque ya ere hora de sopá, de cap manera lo va dixá ella, va ficá semblán de enfadás mol, y abrassánlo li va di:

- ¡Ay, triste de mí!, qué cla vech que te soc poc volguda. ¿cóm penses que están en una germana teua may vista per tú, y a casa seua, aon al vindre aquí teníes que habét quedat a dormí, y vols anáten a sopá a la fonda? Soparás en mí: y encara que lo meu home no estigue aquí, que mol me apene, yo sabré be, com a dona, fet los honors. A lo que Andreuccio, no sabén qué contestá, va di:

- Vos me sou volguda com té que séu una germana, pero si no men vach me esperarán tota la nit per a sopá y faré una canallada.
Y ella entonses va di:
- Alabat sigue Déu, ¿no ting yo a casa a qui enviá per a avisá que no te esperon? Y encara faríes mes gran cortessía si los diguéres als teus compañs que vinguéren a sopá, y después, si vols anáten, ton podríeu aná tots en compañía.

Andreuccio va contestá que del seus compañs no volíe res per aquella nit, pero que ell se quedaríe. Ella entonses va fé vore que enviábe a di a la fonda que no lo esperaren per a sopá; y después de mols atres raonaméns, sentánse a sopá y espléndidamen servits de mols manjars, van está a la taula hasta la nit tancada: y habénse eixecat de la taula, y Andreuccio volénsen aná, ella va di que “ni hablar” perque Nápoles no ere una siudat per a aná pel carré de nit, y menos un forasté, y que lo criat que habíe enviat a di que no lo esperaren a sopá, tamé habíe avisat als de la fonda. Creénse aixó, engañat per la falsa confiansa, se va quedá. Va sé después del sopá la conversa mol llarga, y habén ya passat part de la nit, ella, dixán a Andreuccio dormí a la seua alcoba en un mosset que li ajudare si nessessitabe algo, en les seues dones sen va aná a un atra cámara. Fée molta caló; per lo que Andreuccio, al vore que se quedabe sol, se va quedá en poca roba y se va traure les calsesy les va ficá al capsal del llit; y sénli menesté la natural costum de tindre que evacuá lo ventre, li va preguntá al mosset aón se fée alló. Ell li va siñalá a un raconet de la alcoba una porta, y li va di:

- Ahí dins. -
Andreuccio va entrá y va ficá lo peu damún de un tauló que se va desclavá de la viga de la part contraria a la que estabe, va volcá, y ell va caure cap a baix: y tan lo va vóldre Déu que cap mal se va fé a la caiguda, y aixó que ñabíe bastanta eixecada; pero en la brutíssia y gorrinada del puesto aon va aterrissá se va embrutá. Este puesto, per a que milló entengáu lo que se ha dit y lo que seguix, tos diré cóm ere:

Ere un callejón o callizo estret com moltes vegades u veém entre dos cases: damún de dos travessés minuts, que anaben de una casa a l’atra, se habíen clavat algunes taules o taulóns y colocat lo assiento del trono. Trobánse, pos, allá baix al carreret Andreuccio, queixánse de la caiguda y del susto, va escomensá a cridá al mosset: pero lo sagal, al sentíl caure ya habíe anat a díu a la Siñora, que, corrén a la seua alcoba, va mirá si les seues robes estaben allí y les va trobá, y an elles los dinés que per sempre portabe damún. Ella, de Palermo, fen vore que ere la germana de un perusino, li habíe parat la trampa aon habíe caigut y no se va preocupá de ell, va aná a tancá la porta per la que ell habíe eixit de cara al váter.
Andreuccio, com no li contestabe lo mosset, va escomensá a cridá mes fort, pero no li va valé de res. Sospechán y massa tart acatánsen del engañ, va pujá per una paredeta baixa que aquella carrereta separabe del carré y va baixá al carré, va trobá la porta de la casa, que mol be va reconéixe, y allí va cridá mol tems, y mol la va sacsá, y va pegá patades, y puñades, tot en vano. Plorán perque ya vee clara la seua desventura, va escomensá a dis:
- ¡Ay de mí!, ¡en poc tems hay perdut singséns floríns y una germana! Y después de moltes atres paraules, va torná a escomensá a fótre cops a la porta y a cridá; y tan fort cridabe que mols dels veíns de la roglada se van despertá, y com no podíen aguantá esta tabalina, se van eixecá, y una de les doméstiques de la dona, que encara estabe mich adormida, assománse a la finestra, va di:
- ¿Quí está fotén tans cops?

- ¡Oh! - va di Andreuccio- , ¿no me coneixes? Soc Andreuccio, germá de la Siñora Flordelís. A lo que ella va contestá:

- Bon home, si has begut massa ves a dormí la mona y torna pel matí; no sé quin Andreuccio ni qué burles són estes que dius. Vésten, au, cóla y díxamos dormí

- ¿Cóm? - va di Andreuccio- , ¿no saps lo que dic? Sí que u saps, y ben be; pero si aixina són les parentéles a Sicilia, que en tan poc tems se olviden, tórnam al menos la roba que me hay dixat ahí dal, y men aniré en Déu de bona gana.
A lo que ella, casi enriénsen, va di:
- Bon home, me pareix que estás ensomián.

Y lo di aixó y embutís cap a dins y tancá la finestra va sé tot a un tems. La gran rábia de Andreuccio, ya seguríssim del engañ, mes la pena va está a pun de convertís en ira, y per la forsa se va proposá reclamá alló que en les paraules no podíe recuperá, pel que, per a escomensá, agarrán una gran pedra, en cops mol mes grans que abáns, va escomensá a fótreli a la porta, que retronabe. Mols dels veíns abáns despertats y eixecats, creén que ere algún pesat y corcó que fingíe per a molestá an aquella bona dona, fastidiats per la sorollina que armabe, assomats a les finestres, com a un gos forasté tots los del barri li lládren, van escomensá a cridá:
- Es de pocavergoñes y sanguangos vindre an estes hores a casa de les bones dones a burlás; ¡Au!, vésten en Déu, bon home; díxamos dormí, y si algo tens que tratá en ella torna demá y no mos dónos este fastidio de nit.
Un bachillé sense bachillerat que ñabíe dins de la casa de la bona dona, y a qui ell no habíe vist ni sentit, se va assomá a la finestra y en una gran veu grossa, horrible y fiera va di:

- ¿Quí está ahí baix?

Andreuccio, eixecán lo cap an aquella veu, va vore al que pareixíe un peix gros, en una barba negra y espessa a la cara, y com si del llit o de un fondo somni se eixecare, badallabe y se refregabe los ulls. A lo que ell, no sense temó, va contestá: - Yo soc un germá de la Siñora de ahí dins.
Pero aquell no va esperá a que Andreuccio acabare la resposta sino que, encara mes fort que abáns, va di:

- ¡No sé qué me frene de baixá y fótret gayatades o brancades mentres veiga que encara te mous, burro, borracho que tens que sé, que esta nit no mos dixarás dormí! Y entornánsen cap a dins, va tancá la finestra. Algúns dels veíns, que milló sabíen la condissió de aquell, en veu baixa li díen a Andreuccio:
- Per Déu, bon home, ves en Déu; no vullgues que esta nit te mato éste; vésten pel teu be. Andreuccio, espantat de la veu de aquell y de la pinta, y espentat per los consells de aquells, que li pareixíe que parlaben moguts per la caridat, tan apenat com may va pugué estáu dingú y desesperán de recuperá los seus dinés y la roba, per aon de día habíe seguit a la criadeta, sense sabé aón aná, va agarrá lo camí de tornada a la fonda.
Y ofenénli an ell mateix la corrompina que de ell mateix li arribabe, va aná cap al mar per a rentás, va tórse a má esquerra y va aná baixán per una carrera que se díe la Ruga Catalana (arruga); y después, caminán cap amún, va vore que veníen cap an ell dos persones en una llinterna a la má. Tenín temó de que foren de la guardia de la corte o atres homes disposats a fé lo mal, per a esquiváls, a una casota que va vore prop, cautamen se va amagá. Pero estos, com si an aquell mateix puesto hagueren sigut enviats, dixán an terra algunes ferramentes que portaben, van escomensá a miráles, parlán de varies coses sobre elles. Y mentres parlaben va di un:
- ¿Qué vol di aixó? Noto la pudina mes gran que may m´ha paregut aulorá. Y dit aixó, alsán una mica la llinterna, van vore al desdichat de Andreuccio y van preguntá:

- ¿Quí ña ahí?
Andreuccio callabe; pero ells, arrimánse en la llum, li van preguntá qué cosa tan asquerosa estabe fen allí. Andreuccio los va contá tot lo que li habíe passat. Ells, imaginánse aón li podíe habé passat alló, se van di:

- Segú que a casa del matón de Buottafuoco (bota foc) li ha passat aixó. Y giránse cap an ell, li va di un:
- Bon home, encara que haigues perdut los teus dinés, tens que doná moltes grássies a Déu de que haigues caigut y no haigues pogut torná a entrá a la casa; perque, si no hagueres caigut, estígues segú de que, una vegada adormit, te hauríen matat y hauríes perdut la vida en los dinés. ¿Pero de qué val ya lamentás? No podríes recuperá los dinés com que ñan estrelles al sel: y encara podríen assessinát si aquell sen que dius una paraula de tot aixó.
Y dit aixó, parlán entre ells un momén, li van di:

- Mira, mos has fet compassió, y per naixó, si vols vindre en natros a fé una cosa que aném a fé, la part que te toco sirá de mes valor del que has perdut.
Andreuccio, com estabe desesperat, va contestá que sí. Habíe sigut sepultat aquell día lo arzobispo de Nápoles, de nom micer Filippo Minútolo, y habíe sigut enterrat en riquíssims adornos y joyes, y en un rubí que valíe mes de singséns floríns de or, y estos volíen aná a robá; y aixina lay van di a Andreuccio, que en mes codíssia que ben aconsellat, en ells sen va aná. Y caminán cap a la iglesia majó, com Andreuccio putíe mes que una putput refregada a un femé, va di un:

- ¿No podríem trobá lo modo de que éste se rentare una mica, per a que no putixque tan?
Va di l´atre:

- Sí, estém prop del pou de Torubio, aon sempre sol ñabé una polea y una galleta o cubo; aném cap allá y lo rentarém en un santiamén.
Una vegada al pou, van trobá sol la maroma, se habíen emportat lo cubo; pel que juns van pensá lligál en la corda y baixál al pou, y que ell allí baix se rentare, y cuan estiguere llimpio estirare de la soga y ells lo pujaríen; y aixina u van fé. Va passá que, habénlo baixat al pou, algúns dels guardies de la siñoría (o pel caló o perque habíen corregut detrás de algú) tenín sed, an aquell pou van vindre a beure; y al vórels estos dos rápidamen van colá cametes ajudéume, sense acatássen los guardies que veníen a abeurás.
Y están al fondo del pou Andreuccio ya rentat, va menejá la corda. Ells, en sed, dixán a enterra los seus escuts, les armes y les túniques, van escomensá a estirá de la corda, creén que estabe penjat an ella lo cubo ple de aigua. Cuan Andreuccio se va vore prop del brocal del pou, soltán la maroma, en les máns se va agarrá a la vora. Veén aixó aquells dos, espantats, van afluixá la soga y van fugí lo mes rápit que van pugué. Andreuccio se va maravillá mol, y si no se haguere aguantat be, hauríe caigut un atra vegada al fondo, no sense gran mal o inclús la mort. Pero va eixí de allí y va trobá les armes que sabíe que los seus compañs no habíen portat, y encara mes se va extrañá.
Pero en temó y sense sabé qué fé, lamentánse de la seua fortuna, sense tocá res, va dessidí anássen; y caminabe sense sabé cap aón. Bambán aixina, se va topetá en los dos compañs, que veníen a tráurel del pou; y, al vórel, maravillánse mol, li van preguntá quí lo habíe tret del pou. Andreuccio va contestá que no u sabíe y los va contá lo que habíe passat y lo que habíe trobat fora del pou. Ells, donánsen cuenta de quí habíe sigut, rién li van contá per qué habíen colat y quí eren aquells que lo habíen tret. Y sense mes paraules, sén ya mijanit, sen van aná a la iglesia, y an ella van entrá mol fássilmen, y van aná al sepulcro, que ere de mármol y grandiós; y en un ferro que portaben van eixecá la llosa, que pesabe mol, només lo nessessari per a que un home puguere entrá a dins, y la van apuntalá. Y fet aixó, va di un:
- ¿Quí entrará a dins?

A lo que l´atre va contestá:

- Yo no.

- Ni yo - va di aquell- , que entro Andreuccio.

- Aixó no u faré yo - va di Andreuccio.

- ¿Cóm que no entrarás? A fe de Déu, si no entres te fotrém blau en un de estos ferros hasta que te veigám caure mort.
Andreuccio, acollonit, va entrá, y mentres entrabe va pensá:

«Estos me fan entrá per a engañám perque cuan los u hayga donat tot, mentres estiga tratán de eixí de la sepultura sen anirán als seus assuntos y me quedaré sense res». Y per naixó va pensá quedás en la seua part; y enrecordánsen del pressiós anell del que los habíe sentit parlá, cuan ya habíe baixat lay va traure del dit al arzobispo y sel va ficá ell; y después, donánlos lo báculo y la mitra y los guáns, y traénli hasta la camisa, tot los u va doná, dién que no ñabíe res mes. Ells, afirmán que teníe que está lo anell, li van di que buscare per tot arreu; pero ell, contestán que no lo trobabe y fen vore que lo buscae, los va tindre esperán un rato. Ells que, per un atra part, eren tan malissiosos com ell, diénli que continuare buscán be, al momén adecuat, van traure lo puntal que aguantabe la llosa y van fugí, dixánlo an ell a dins del sepulcro, com un tort a una lloseta. La angustia de Andreuccio consevol se la pot imaginá. Va probá moltes vegades en lo cap y en los muscles a vore si podíe alsá la llosa, pero se cansabe en vano. Vensut, va pédre lo coneiximén y va caure damún del arzobispo; y qui u haguere vist entonses mal haguere sabut quí estabe mes mort, lo arzobispo o ell. Pero cuan va torná a espabilás, va escomensá a plorá sense consol, veén que o moriríe allí si no veníe dingú a obrí, de fam y de pudina entre los cucs del mort, o si veníe algú y lo trobabe a dins, lo penjaríen per lladre. Y en estos pensaméns y están mol acollonit, va sentí per la iglesia que caminabe y parlabe molta gen, que anabe a fé lo que ell en los seus compañs ya habíen fet.

Cuan aquells van obrí y apuntalá lo sepulcro, van discutí quí teníe que entrá, y cap u volíe fé; pero después de una llarga disputa un móssen va di:

- ¿Quina temó teniu? ¿creéu que to se minjará? Los morts no se mingen als homes; yo entraré dins.

Y dit aixó, va ficá lo pit damún de la vora del sepulcro, va girá lo cap a fora y va ficá a dins les cames per a dixás caure al fondo.
Andreuccio, veén aixó, ficánse de peu, va agarrá al móssen de una cama y va fé vore que lo estirabe cap a baix. Lo móssen va fotre un crit tremendo y rápidamen se va aviá fora del arca: espantats tots los atres, dixán lo sepulcro ubert, se van doná a la fuga com si foren perseguits per sen mil dimonis. Andreuccio, mol alegre, va eixí fora y per aon habíe vingut sen va aná de la iglesia.

Aproximánse ya lo día, en aquell anell al dit, va arribá al mar y desde allí se va adressá a la seua fonda, aon va trobá als seus compañs y al messoné, que habíen estat tota la nit preocupats pel que haguere pogut passáli. Los va contá lo que li habíe passat, y lo messoné li va di que teníe que anássen de Nápoles per seguridat; aixina u va fé y sen va entorná a Perusa, habén invertit los seus dinés en un anell cuan a lo que hi habíe anat ere a comprá caballs.


SEXTA

viernes, 30 de noviembre de 2018

carré del fantasma, La Fresneda

Olga Celma, del chulet :

Según conte ma mare, aquí (a La Fresneda) un va matá acsidentalmen a un atre.

A prinsipis del 1900 aproximadamen.


Tos conto: 


un que va ana a abeurá als machos al pou. Va eissí un fen de fantasma y éste li va di que sen anare que assustaríe al macho. Éste va continuá fen lo fantasma, y lo home va continuá diénli : home vésten, que tindrém un problema en los animals, no es per mí, yo no te tinc pou. // pou, po, temó //
Vésten perque si se assusten los animals me donarás un gran problema. Este cansat de avisál, va agarrá una pedra y lay va tirá en tan mala sort que li va pegá a la sien (al pols, les pulseres), resultán que lo fantasma ere lo seu milló amic.

Según me conte ma mare aissó lay contáe ma yaya.

jueves, 5 de septiembre de 2024

Pauc - Pauqueza

 

Pauc, adj., lat. paucus, petit, court.

Un pauc auzel en mon punh, que no s n' an,

Am mais, qu' al cel una grua volan.

G. Faidit: Tant ai sufert.

Un petit oiseau en mon poing, qui ne s'en aille pas, j'aime davantage qu'au ciel une grue volant.

grulles que se aguantáen sobre una pota, com solen fé cuan dormen

De lieis me clam c' ai plus amada

Que nula dona c' anc fos nada, 

E amey la pauca e toza.

Guillaume de Berguedan: Amicx senher. 

Je me plains de celle que j'ai plus aimée que nulle dame qui oncques fut née, et je l'aimai petite et jeune fille.

Troben, sobre una aigua, dos paucs mostiers.

Roman de Gerard de Rossillon, fol. 86. 

Trouvent, sur (le bord d') une eau, deux petits moutiers.

Substantiv. Trop rozetz las mas... 

Als paucs et als grans.

G. Figueiras: Sirventes vuelh. 

Trop vous rongez les mains... aux petits et aux grands.

Vey cazer per los fossatz 

Paucs e grans per l' erbatge.

Bertrand de Born: Be m platz.

Je vois tomber dans les fossés petits et grands sur l'herbage.

- Adv. Peu.

Pauc vey lieys qu' ieu azor.

Sordel: Aylas.

Je vois peu celle que j'adore.

Si mi dons, qu'ieu am tan

Et amarai, no m desam, 

Pauc tem autra desamor.

A. Catalans: Als entendens.

Si ma dame, que j'aime tant et j'aimerai, ne cesse pas de m'aimer, je crains peu autre indifférence.

Del papa sai que dara largamen,

Pro del perdon e pauc de son argen.

Bertrand d'Allamanon III: D'un sirventes.

Du pape je sais qu'il donnera largement, beaucoup du pardon et peu de son argent.

ANC. FR. Celui qui parle pauc.

Trad. de S. Bernard. Montfaucon, Bibl. bibl. Ms., p. 1396.

Substantiv. E 'l trop velhar e 'l pauc dormir.

Arnaud de Marueil: Dona genser.

Et le trop veiller et le peu dormir.

Entr' el trop e 'l pauc mesura jatz.

Guillaume de Montagnagout: Nulhs hom.

Entre le beaucoup et le peu gît sagesse.

Loc. Dix a totz que anesso manjar 1 pauc. Philomena.

Dit à tous qu'ils allassent manger un peu.

De mon cor qu' avetz tot, un pauc rendre.

Peyrols: Ben dei. 

De mon coeur que vous avez tout, rendre un peu.

Loc prov. Gran be fai

Un pauc de chauzimen.

Arnaud de Marueil: Bel m'es. 

Grand bien fait un peu de gracieuseté. 

ANC. FR. Revenez un pau devant mydi. Poëme d'Hugues Capet, fol. 13.

CAT. Poc. ESP. Poco. PORT. Pouco. IT. Poco.

(chap. Poc, pocs, poca, poques; poquet, poquets, poqueta, poquetes.)

Adv. comp. Aissi m mis pauc a pauc en la via. 

Aimeri de Peguilain: Atressi m pren. 

Ainsi je me mis peu à peu dans la voie.

Pauc e pauc se laissa dechazer.

(chap. Poc a poc se dixe caure o decaure.)

Bertrand de Born: S'ieu fos.

Peu à peu se laisse déchoir.

CAT. A poch a poch mon esforc sent descreixer. (N. E. Esforç)

Ausias March: La mia por.

ESP. E fueron las razones poco a poco cambiando.

Poema de Alexandro, st. 241. 

PORT. Milhor sera servir vos d' elhs poco e poco.

Docum. de 1446. Elucidario, t. I, p. 66.

IT. Sicchè vada a poco a poco succiandola. 

Sagg. di Natur. esper., 4. 

Venc suau, celadamen, 

Pauc cada pauc.

Raimond l'Écrivain: Senhors l'autr' ier.

Vint doucement, en cachette, petit à petit. 

So fo Roma la grans, pauc cada pauc creissens. 

Pierre de Corbiac: El nom de. 

Ce fut Rome la grande, peu à peu croissant.

Un sac li vai mostrar de deniers pauc mens plen. V. de S. Honorat. 

Un sac lui va montrer de deniers à peu près plein. 

ANC. FR. Estoit de sept palmes, peu moins. Rabelais, liv. V, c. 42.

No us deman oltra grat pauc ni gaire.

Berenger de Palasol: Bona dona. 

Je ne vous demande outre gré peu ni beaucoup. 

Ab pauc no m rompet mos corretz.

Le Comte de Poitiers: En Alvernhe. 

Peu s'en fallut (si) ma courroie ne rompit.

A pauc lo cors no m' esclata.

Rambaud d'Orange: Als durs crus.

Peu s'en faut (si) le coeur ne m'éclate. 

ANC. FR. E ma dame truis de merci si dure 

Qu' à pou ne dis qu' en son cuer faut nature. 

Eustache le Peintre. Ess. sur la Mus., t. II, p. 192.

Se tint à pou que il ne furent tuit mort et pris. Villehardouin, p. 86.

A pou que il ne m' ont tué. Roman du Renart, t. III, p. 129.

A poc li cuers ne li part souz l' axele.

Roman de Gerard de Vienne, v. 2416. 

CAT. A poc. (chap. Per poc)

ESP. Tan anhimado que a pocos se le saliera el alma.

Poema de Alexandro, cop. 8. 

IT. A poco ensieme la dec menave alla chiara luce.

Volgar. delle Pist. di Seneca, pist. 94. 

De pauc en pauc receup conort. Passio de Maria. 

De peu en peu elle reçut encouragement.

En pauc, dona, me pogras tan

Far d'amor e de bel semblan.

Arnaud de Marueil: Dona sel que.

Avec peu, dame, vous pourriez me faire tant d'amour et de belle apparence.

El cors e 'l cor, e 'l saber e 'l veiayre, 

E l' ardimen e 'l sen e la vertut

Ai mes en lieys, e no n' ai retengut 

Ni pauc ni pro per negun autr' afaire. 

P. Raimond de Toulouse: No m puesc. 

Le corps et le coeur, et l' esprit et la pensée, et le courage et le sens et la valeur j'ai mis en elle, et je n'en ai retenu ni peu ni prou pour nulle autre affaire. 

Quan m'albir qu' eu sui de joi loingnatz, 

Per pauc mos cors del tot no s desespera. 

Raimond de Salas: Si m fos grazitz. 

Quand je pense que je suis éloigné de plaisir, peu s'en faut (si) mon coeur ne se désespère entièrement.

CAT. Per poc lo taca. Dicc. cat. cast. lat. 

ESP. Por poco non vos digo que villanos semeiades.

Poema de Alexandro, cop. 238. 

IT. Corse al cuor a Biancafiore una subita letizia e per poco non lo core... per debolezza non perì. Boccaccio, Filoc., lib. IV. 

Che per poco è che teco non mi risso. Dante, Inferno, c. 30.

A per pauc no m sui laissatz de chan. 

Cadenet: Quan la neus. 

Peu s'en est fallu (si) je ne me suis pas lassé de chant.

Quant ar vos m' oblidatz, 

Per un pauc non muer dese.

B. de Ventadour: Conortz era. 

Quand maintenant vous m'oubliez, peu s'en faut (si) je ne meurs sur-le-champ.

Conj. comp. Ben sapchan qu' els pretz aitan 

Pauc com ilh me. 

Sordel: Planher vuelh. 

Qu'ils sachent bien que je les prise aussi peu comme eux moi.

2. Pauquet, adj. dim., petit, mince, faible. 

Sel que son pauquet poder

Fa volontiers, non deu esser blasmatz. 

Le moine de Montaudon: Ara pot. 

Celui qui fait volontiers son petit pouvoir, ne doit pas être blâmé. Substantiv. Non es hom el mon, per can que sia nafrat, 

Qu'en begues un pauquet, c'ades no fos sanat.

Roman de Fierabras, v. 853. 

Il n'est homme au monde, pour combien qu'il soit blessé, qui en bût un petit (un peu), qui incontinent ne fut guéri.

CAT. Poquet. ESP. Poquito. IT. Pochetto.

(chap. Poquet, poquets, poqueta, poquetes.)

3. Pauqueza, s. f., petitesse, petite quantité.

Quant a grandeza et pauqueza. Eluc. de las propr., fol. 231.

Quant à grandeur et petitesse.

Per pauquesa de sanc. Trad. d'Albucasis, fol. 44.

Par petite quantité de sang.

ANC. CAT. Poquea (N. E. lengua valenciana, como pobrea). 

ANC. ESP. Poqueza. IT. Pochezza.

domingo, 28 de julio de 2024

3. 15. Del pleite al sol.

Capítul XV.

Del pleite al sol.


Este capítul, discreto lectó, no voldría que lo llixgueres, perque dirás: trufa, trufa: y ya veus que aixó es contra lo meu crédit y la estimassió del llibre. Be me hay dit a mí mateix, que no debía escríureu; pero me hay contestat, que yo no ting la culpa de que la tradissió haigue conservat este fet. Y pera descárrec de la meua consiensia ting que manifestá que yo, u crega o no u crega, si ha passat, potsé no va sé a Almudévar, pos ña qui u atribuíx a datres pobles. Anem al cas.

Diuen, pos, que mentres Pedro Saputo va está a la Cort, van ficá los del seu poble un pleite al sol, y que cuan va arribá de Saragossa y después que lo van saludá tots, lo van cridá un día a la plassa aon estáe ajuntat lo poble, y li va di un del consell:

- En mol dessich, oh fill, lo nostre Pedro Saputo, esperabem la teua vinguda a la vila pera donát cuenta de una cosa que ham fet y que tú en la teua molta agudesa y sabiduría mos has de ajudá a portá a bon terme y final cumplimén. Has de sabé que fará un mes vam ficá un pleite al sol... tal com va sentí aixó Pedro Saputo, va di:

- ¡Pleite al sol! Y va contestá un de la plassa: 

- Pleite al sol, sí, pleite al sol; perque sempre mos ferix de frente al camí de Huesca. ¿Anem cap allá? Mos ferix la cara; ¿Tornem de allá?, mos torne a ferí la cara. Y l’atre día a Simaco Pérez y a Calisto Espuendas los va passá que de tan feríls lo sol se van quedá segos; y com aixó ya ha passat atres vegades no volem que mos passo a tots, avui un, demá dos, perque después los de atres pobles mos farán momos y mos dirán ullets, garchos y guiñosos. Per naixó ham ficat un pleite al sol, y hasta que lo guañem y no mos ferixque mes de cara al camí de Huesca, no ham de pará. Y ya pots, tú que eres tan espabilat y tan aquell, mirá de fé que aixó no se pergue y traballá en los juches y lletrats, que be los paguem, que yo vach doná l’atre día una ovella mamia que me va tocá per als gastos.

- Pero, siñós, va di Pedro Saputo: ¿es possible que haigáu caigut a la mengua que estáu dién? ¿Pleite al sol hau ficat? ¿Qué dirán los atres pobles?

- Que diguen lo que vullguen, va contestá un atre bárbaro de la gentada; mes val que diguen aixó que no tornamos cèlios com aquell de Tortosa que cante en lo noi y lo mut de Ferreríes, y después no valgam pera res mes que fé bona música y fandangos, y mos faiguen la figa y no u veigam. Y ya pots traballá, sinó a volá d'icho puesto, que pareix que desde que has estat a la Cort del Rey ya no te coneixem. Y an estes paraules ne van seguí datres mes altes, acaloranse la gen de modo que Pedro Saputo va habé de sedí, y fen siñal de volé parlá, se van assossegá y van callá, y ell los va di:

- Yo tos dono paraula que lo pleite se acabará pronte, que no durará ni una semana, y que lo guañarem.

- ¡Be! ¡Be! ¡Viva Pedro Saputo! Y se va desfé la junta. Va preguntá quí ere lo lletrat que defeníe a Almudévar, y va aná a vores en ell y les demés pesses de aquell ajedrez.

Lo lletrat, despert com un mussol, li va di que efectivamen li habíen demanat los de Almudévar que los escriguere una demanda y querella contra lo sol, perque los feríe de cara cuan veníen cap a Huesca y cuan sen entornáen al poble, y que li volíen ficá un pleite; que primé los va di que ere un disparate, pero que no va pugué disuadíls; que después los va volé acolloná en los gastos que vindríen, y que an aixó habíen contestat que no faltaríen dinés; y que en efecte después habíe sapigut que se escotaben y reuníen una cantidat mol considerable. Per esta relassió va vore Pedro Saputo que no ñabíe estafa o malissia; sen va enriure en lo lletrat, y se va está passeján per allí dos díes, y al tersé per la tarde sen va entorná cap a Almudévar discurrín lo modo de eixí del pas, dixán als del seu poble per sabocs hasta la consumassió dels siglos.

Va convocá al poble per lo matí, y los va di desde unes pedres que habíen sigut los solamens y lo peu de una creu: 

- Fills de Almudévar, tos partissipo que ham guañat lo pleite al sol... No tos abalotéu; escoltéu: ya no tos tornaréu segos, ni tos podrán di ullets o garchos, perque no u siréu mai mes. La cosa ha passat de esta manera. Después de vore lo que se va alegá de la nostra part y lo que va contestá la contraria, vach aná a la justissia y li vach parlá llárgamen de la tirria que mos té lo sol, de lo tossut que es, mos ferix sempre de cara; y a forsa de les meues reflexions ha sentensiat al nostre favor; y yo, agarrán una copia de la sentensia, me la vach ficá an esta burchaqueta secreta del meu gabán, y diu aixó:

(¡Cóm van eixecá lo cap y obríen la boca pera sentíu!):

"A la siudat de Huesca, als set díes del mes de novembre del añ a Nativitate mil y tans deu catorse, yo la justissia, alcalde, corregidó, tribunal y definidó de causes, pleites y querelles de la terra y los planetes del sel; a la instansia que se seguix per lo consell y vila de Almudévar contra lo procuradó Benito Camela nomine y de part del sol de España; atento al que per les dos parts se ha alegat, y remitínme al prossés en tot cas tam in preses quam in futurum, declaro y fallo a justissia, ley, consiensia, y raó, y a nom y veu de la católica Majestat del Rey lo nostre Siñó (que Deu lo guardo), que lo consell y vila de Almudévar no demane cap gollería ni lo que diuen cotufas al golfo, peres al olm, sino lo que fa mols añs y hasta siglos que van pugué demaná en lo mateix dret y justissia que ara, y que lo sol de dabán no sigue osat de feríls de cara cuan vaiguen cap a Huesca y cuan sen entornon per lo matí...»

Aquí no va pugué ya aguantás la multitut, y van tirá los sombreros al aire cridán: ¡Viva Almudévar! ¡Viva Pedro Saputo! Y va durá un rato la alifara y selebrasió de la victoria.

Així que se habíen desfogat, va continuá Pedro Saputo y los va di: 

- Ara de eixes perres que hau arreplegat, que segons hay calculat passe de mil libres jaqueses, se podríe fé un pou de pedra pera tindre aigua abundán y bona a tot hora y tems, en una bassa, de la que se podríe passá l'aigua del sel después de aclarida y desenterbolida, com al Mas de Torubio de Queretes.

Mas de Torubio, pozo, pou, finca, Cretas, Queretes, viña, viñedo

- ¡No, no!, va cridá una veu de la turba. ¿Aigua dius? Hasta la del sel mos fa nosa. Si hagueres dit una fon o un pou manantial de vi, entonses sí que hagueres assertat; pero d'aigua, ¡mal empleades perres! 

En un atra cosa u podem empleá. Escoltéu lo que passe: per ahí se están sorsín los muros y arruinanse a tota pressa, y día y nit tenim lo poble ubert; que se reforson los muros y faiguem unes portes ben fortes pera tancá de nit pera que no entron los lladres y no torno a passá lo fet de la semana passada, que van entrá a micha nit, van matá gossos, van assustá a la comare y al forné vell, y se van emportá a la filla de Jorge Resmello, a la Resmella, pos ya la coneixíeu; y la tornarán, sí, gora un rasco, o la dixarán que no valdrá pera res. Aixó es lo que ham de fé en eixes perres. Y van aplaudí tots al que aixó va di; y Pedro Saputo va callá, va eixecá los muscles, y sen va aná cap a casa seua, imaginán la ligeresa y fassilidat del vulgo, que igual aclamáe en vives com amenassáe de mort.

Pero, en efecte, lo lectó té que atindres al que hay dit al prinsipi: 

a sabé, que este fet es puro cuento, perque tanta simplissidat, tanta gran tontería, no cap a homens que caminen en dos peus y tenen los ulls a la cara. Ña qui assegure que van sé los de Loharre los del pleite al sol, uns atres diuen que los de Beseit, al Matarraña; yo dic lo mateix. Y tamé u hay sentit de un poble de Galissia y de dos de Andalusía. Pero de éstos y de tots, lo dit, dit. Conque lo lectó se servirá tindre este capítul per no escrit; de lo contrari lo acuso de roín y burlón y enemic de la pas dels pobles.