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viernes, 19 de diciembre de 2025

Dichosa repoblasió (agüelo Sebeta, Luis Arrufat Jarque)

Dichosa repoblasió.

(N. E. Sol edito lo que vech que es una errata, dixo les paraules que Luis escriu desde fa tems a la seua manera.)

Dichosa repoblasió (agüelo Sebeta, Luis Arrufat Jarque), gramola

 
Cuan era menut, encara no ñabíe tv, ni siquiera radio, depreniem les cansóns en la Gramola de la sala de ball de la carretera.
Estáe de moda, entre atres, lo Dúo Dinámico. M’enrecordo que una de les seues cansóns ere “Quince años tiene mi amor”. La van tocá un domenche per de tarde que es cuan faen ball, y, al atre día, cullín olives, yo tot lo rato estaba chulán eisa cansó, un camí, un atre, ere la música de moda. Hasta que algú per damún de mi a la olivera va di:

– Ya val, cansat, ¿No veus que los quinse añs ya se han fet dosens?
Chitón. Hasta micha hora dispués que, sense donamen cuenta, la boca va escomensá a chulá atre camí. Un ruido de golpe del gancho contra una branca, a la boreta de la meua esquena, me va fe entendre que se habíe acabat la música.
Asó ve a cuento a que estos díes han posat a La Comarca un treball del Chapurriau y enseguida han saltat los de sempre, en lo matéis sonsonete:

“Jaime Guimerá López
30 Ene 2024 16:35

El catalán llegó al Matarraña y al Mezquín hace aproximadamente 800 años con una mayoría de repobladores venidos del Pallars y del Urgell. Solo deben mirar la inmensa cantidad de apellidos toponímicos catalanes que hay entre los vecinos del Matarraña y del Mezquín desde la edad media y hasta día de hoy.”

¡¡¡Cansats!!!
Y natres: acoquinats, acotets.
Si u diuen ells, tindrán raó. Acachem lo cap y ells lo apuchen més.
U saben tot. Sempre les mateises escuses: los notaris, la repoblasió.
Y no tenen que demostrá res. O, com a mol, mos trauen a rellui que aisó u diuen los enterats y natres seguim callán.
Aisí no mos aclarirem mai. Ells tenen la teoría, natres la práctica, ells estudien la llengua, natres la parlam.
Y se van creisén. Com se han enterat que han trobat señals de la nostra llengua més a dintre del terreno y ya casi a la bora de Navarra, apuren la cosa:

30 Ene 2024 13:11
No entiendo la manía de no admitir el hermanamiento con Cataluña.
La lengua en la franja es la misma. Antiguamente se extendía más al interior. En fin el divide y vencerás parece infalible.”

Aso u diu ésta, mentres que un amic meu, mol estudiat, al no podem contestá de la aparisió de eises palaures a uns atres puestos, me diu:
“– Es casualidat, com tots venim del llatí, pos ña voltes en que les mateises palaures apareisen a uns atres puestos.”
Sí, home, per generasió espontánea, les mateises palaures separaes a kilómetros en la mateisa pronunsiasió y lo matéis significat. ¡Venga!. (¿Se note que estic escaldat?). Estic fart de llichí sempre lo matéis.
Y entonses aparéis un agüelo, sense estudios, sol discurrín y discurrín en lo seu cap ple de serrín y pense estes coses.
Als nostres pobles chuguem al guiñot y se diu que mentres ña cartes en choc, ña partida. Ells pareisen que van guañán la primera ma, que ya ne tenen de bones, pero falten les tornes y yo hay guañat partides en trenta de roines. La sort está a la bosa, a ver qui trau la boleta negra.
Hay tratat de buscá eisa repoblasió. No la hay trobat. Soc torpe. Lo Jaime me diu que fa uns vuitsens añs. Hay buscat y per eisos añs la historia mos parle del rei aragonés Alfonso I el batallador.
Te una historia mol ampla, es interesán llichila. Conte coses com que les tiarres que anáe conquistán les encarregae als seus “tenéns” y estos les repartien entre la chen que li acompañae a la guiarra y los nomene navarros, castellanos, vinguts del atre costat de la frontera fransesa, de la tiarra OCCITANA, aón teníe bons amics y en los que s’enteníe mol be (la dona de Ramiro II ere de allí, Poitou, Poitiers).
Y tamé disae que los moros que se volíen quedá tingueren la seua part, entre ells los meus abanpasats y aquí estem.
Es lo que se fae sempre, al meu terreno, cuan les ordens militars, tamé van reparti la tiarra conquistada entres los seus soldats, algúns dells, retos.
Tenim un cas mol cla. Jaime I va repartí Valensia entre los seus soldats y u va disá escrit al “Llibre del repartimén” que estae guardat al Archivo de la Corona. Com a eise llibre no ñabíe prau cataláns pa chustificá que eisa ere la manera en que habíen dut lo catalá a Valensia y entonces los valensiáns no teníen la seua llengua. Lo encarregat del Archivo “Próspero de Bofarull” va falsificá aquell llibre, cambián los noms dels soldats, per noms cataláns. Pero lo van descubrí y se va demostrá que de la chen que duye Jaime I, sol un dos per sen eren cataláns. En tan pocs no se podíe chustificá que habíen portat la llengua catalana a Valensia.
Lo Bofarull, no sol va fe aisó, mentres estáe encarregat del Archivo, va desapareise lo testamén del Rey, aón, según conten, se esclarien unes atres coses. Pensareu que a este home desleal lo van castigá, no siñó, no, pa Cataluña y los amics del catalá, va sé tot un modelo y, pa que no se olvido, sol entrá al Archivo, allí está la seua figura donante la benvinguda.

Lo encarregat del Archivo “Próspero de Bofarull” va falsificá aquell llibre,

Bueno a lo que anaem. An aquells tems los condats de la Marca Hispánica, no estáen tan chunits com mos volen fe creure, hasta reñien entre ells.
Al 1134, per ahí deu aná l’añ que diu Jaime, ¡sorpresa! Lo condat de Pallars estáe dividit en Jussá y Sobira.
Sobira ere de Urgell y Jussá ere de ARAGÓ, chun en Arán.
Chen de Jussá y Arán, anáen luchán en Alfonso y éste al repartí les tiarres conquistades nels donáe igual que als atres soldats.
¿Estáen repoblán? Com los demés, ¿disáen los apellits? com los demés, ¿imposáen la seua llengua? NO, aportáen palaures com tota la demés chen, pero es que ñabíe mols occitáns que parláen casi com ells, llugo éstos disarien més palaures que, per lo que paréis ara algú vol se l’amo. Penso que la chen del terreno tindríe la seua manera de parlá y los “repobladós” disaríen alguna palaura, normal. Com normal ha degut se que los mils y mils de aragonesos que han “repoblat” Cataluña, hasquen dut tamé alguna palaura, pero desde llugo, com tampoc los de Pallars, han cambiat la manera de parlá del terreno.
Ñauríe que pensá. ¿Cuánta chen de Pallars acompañaríe al rey? Perque si se dedicáen a repoblá, disán chen a tots los pobles que guañáen, pronte se quedaríe sense res. An aquells tems los terrenos no teníen tanta chen com ara y ademés algú se haurie quedat pa treballá la tiarra.
A camíns tamé los de Urgell, entre ells Sobirá, anáe en Alfonso, pero anáen com soldats dell, o sigue lo que faren, igual que lo que faen los de Jussá u farien en nom del rey de Aragó. Que no vinguen ara reclamán coses rares.
No tos olvido que los de Jussá eren part del Reinat nostre o sigue que faren lo que faren en apellits, en llengua en lo que vullguen ere del reinat de Aragó.
Per un atra part
“A finales de 1117 la ciudad de Zaragoza quedó tras la muerte del gobernador interinamente en manos del gobernador de Murcia que inspeccionó la plaza pero esperaría el nombramiento de una nueva autoridad, generando un vacío de poder que Alfonso aprovechó.​ En preparación de un sitio contra una plaza fortificada, recurrió a sus alianzas transpirenaicas. Alfonso había mantenido importantes relaciones con Gastón IV, vizconde de Bearne. Gastón era un veterano occitano de las Cruzadas en Tierra Santa, de costumbres guerreras y religiosas similares al aragonés y señor de un vizcondado de fuerzas parejas a las de Aragón. Era además experto en armas de asedio como había demostrado en la toma de Jerusalén de 1099, cuando luchaba bajo Raimundo IV de Tolosa, con lo que acumulaba una experiencia en sitios de ciudades que podía ser vital para el rey Alfonso. No se sabe mucho de cómo nació su buena relación, probablemente basada en sus experiencias vitales similares forjadas en la guerra contra el musulmán, pero llegaron a ser amigos íntimos. Puede que ya estuvieran colaborando antes de 1117: el vizconde de Bearne aparece como tenente de Barbastro en 1113, sin que se sepa la razón,​ y estaba casado con la prima de Alfonso. Entre 1117 y 1118 en un concilio en Bearne se firmó un compromiso de colaboración con Aragón.
Tampoco se sabe si Gastón de Bearne influyó en otros nobles occitanos, pero con el respaldo del papa, que otorgó bula de cruzada y los beneficios religiosos asociados, muchos se sumaron a la campaña contra Zaragoza, a pesar del recuerdo de la derrota en 778 de Carlomagno, presente en las leyendas a través del Cantar de Roldán. Una bula de Gelasio II ratificó el Concilio de Toulouse de febrero de 1118 y reafirmó al ejército que se estaba congregando para conquistar la ciudad blanca.
En marzo de 1118, se congregó un gran número de caballeros y señores franceses y gascones en Ayerbe, bajo el mando de Alfonso. La lista incluye, además de Gastón, a su hermano Céntulo de Bigorra, a Bernard de Comminges, Guillermo IX de Aquitania y Bernard Atón de Beziers, con sus huestes y vasallos. Acudieron asimismo fuerzas del también aliado condado de Urgel, de Pallars, 292​ ya que el conde Bernardo Ramón fue feudatario de Alfonso I de Aragón, 293​ así como de la propia Ribagorza como era el caso de las tenencias ribagorzanas de Bernardo Ramón o de los tenentes locales Ramón Pedro, Pedro Gauzpert, Berenguer Gombal, Pedro Mir de Entenza o Ramón Amat."

Hay posat tot este tros per dos coses: la primera pa demostrá que lo nostre rey teníe mol bona amistat en los ocsitans, per lo que lo parlá de allí tamé se li pegaríe y eise pegamén ya lo portem desde la copia del Fuero de Jaca de 1077.
 
Y l’atra, la Marca Hispánica, de la que formaen part los condats de Barselona, Pallars, etc. Estaé manada per Fransa, per la part aón se parláe lo occsitá, nom que moltes voltes se li va doná al catalá del prinsipi. O sigue que los de Pallars debien parlá igual o mol paregut als amics del rey. Entonses quí mos va portá més influansia a la llengua uns pocs de Pallars o un mun de ocsitáns.
Tiarres de la actual Cataluña van está dintre del reinat de Aragó lo ball de Tortosa ere la Jota. Lérida va enviá los seus representáns a les Cortes de Daroca. Y moltes més coses que ya me canso de repetiles.
 
“El Tratado de Corbeil fue un acuerdo firmado el 11 de mayo de 1258, ​​​ entre Luis IX de Francia y el Rey de Aragón Jaime I el Conquistador con el fin de llegar a una paz duradera, conformando unas fronteras estables, entre la corona de Aragón y el reino de Francia. En él los condados de la Marca Hispánica pasaban a depender de Jaime y sus posesiones francesas del rey francés.”

Mireu si, desde fa tems, arriben mils y mils de africáns a España, no hay vist que diguen que mos volen posá la seua llengua, encara que, pasán lo tems algúns dels seus apellits se mesclarán en los nostres.
Chen de moltes nasións s’envan aná a viure a América, cada u teníe la seua llengua ¿Han cambiat lo inglés que se parle allí? Ah! Claro! Es que Cataluña y lo catalá es un atra cosa, son més grans y més importáns.
Un atra cosa que mos posen per dabán los amics del catalá es la opinió dels filólogos y maestres de la Cátedra de Catalá de la Universidat de Saragosa.
Cuan se va crea, la machoría dels maestres van vindre de Cataluña, ¿pa qué? Pa enseñá Catalá, no les modalidats de aragonés, NO veníen a lo que veníen, a enseñá Catalá y aisó es lo que han enseñat y los estudiáns que han eisit de eisa escola, ¿cóm han eisit preparats? en Catalá.
¿Qué voleu que enseñon ara? Lo que han deprés. Y ¿Qué voleu que estudion y que defenguen a cualquier puesto o llibre? Lo Catalá. Pan ells tot es catalá.
Yo, algún camí los diría que en ve de ficá lo catalá com a modelo y lo Aragonés com a derivat, que u faren al ravés, ¿A ver que eisie?

“Sobre 1400 se realizó un tratado entre Castilla y Aragón, la versión aragonesa se redactó al mismo tiempo que la castellana a finales de abril de 1409, pero lo seguro es que en aquel momento solo la segunda se registró en la Real Cancillería.
Todo apunta a que también se realizó una traducción al catalán.
En la versión en aragonés, el traductor era un escribano de lengua catalana, eso derivó en constantes interferencias lingüísticas. o, tiene la virtud de mostrar los rasgos que desde el exterior se atribuían a la lengua aragonesa.

El elevado número de elementos tomados del catalán es el aspecto más llamativo del texto respecto a escritos coetáneos en aragonés. Es bien sabido que ambos idiomas se influyeron constantemente durante la Edad Media, como consecuencia inevitable de su convivencia dentro del mismo Estado.
Así, el texto muestra la tensión inevitable entre el catalán, con seguridad la lengua materna y de trabajo del traductor, y el aragonés cancilleresco en que se esforzaba en redactar. La lengua en que estaba redactado era inequívocamente la aragonesa.
Se puede comprobar en los innumerables textos que se conservan de esta lengua y también en los dialectos actuales que agonizan en el tercio septentrional de Aragón.”

Y ara, dispués de asó, que cada u penso lo que vullgue.
Yo, podré está equivocat, pero u ting mol cla.

jueves, 25 de julio de 2024

1. 5. De cóm Pedro Saputo va determiná adependre algún ofissi.

Capítul V.

De cóm Pedro Saputo va determiná adependre algún ofissi.


Llichí y mes lligí als llibres que li dixáe lo retó y un ric del poble va sé lo que va fé en mol tems. Entre tots los que mes li agradáen eren los de historia y les fábules de Esopo en la vida de este gran fabulista: y un atre llibre al que li dieben Lo Cortesano. Pero no olvidáe lo ejercicio de les roques ni lo aná als campos en lo primé llauradó que entopetabe o topetabe, ni les probes de agilidat.

Un día li va di sa mare: 

- Fill, ya tens dotse añs; ya es tems de que adeprengues algún ofissi. Y ell va contestá que pera qué eren los ofissis. Són, fill, li va contestá sa mare, pera no está bambán y guañás la vida. 

- ¿Només que per an aixó?, va di ell; pos yo tos dono paraula de no está may bambán, com veéu que tampoc no u estic ara, pos ya vech que es roín, encara que sol sigue perque lo que no fa res, ya en aixó fa mol mal no ocupán lo entretenimén y les mans, y en cuan a guañás la vida tingue firme esperansa que no me faltará, si Deu vol, ni a vosté en mí. Que no vull yo que vaigue a rentá en fret y en caló perque es siñal de molta pobresa, y no ha de passá tans mals ratos. Pero si tos entristix que no adeprenga un ofissi, digueume quin hay de adependre. Y sa mare li va contestá que lo que vullguere. 

- Pos yo, va di ell, no ne vull adependre cap. Perque hau de sabé que segons yo hay advertit, los homens són mol ignorans y no fan mes que disparates, obrán en tot en molta torpesa y sense cap discurs; y encara mes, generalmen fan mal als atres en malissia, y potsé an ell mateix per rechás. Yo no sé si a datres puestos són diferens, perque ya sabeu que no hay eixit de Almudévar mes que pera aná a vore als nostres parens, y dos vegades a Huesca aon a ningú vach coneixe ni vach tratá mes persones que les recaderes del mercat, que per sert gasten mol desenfado y poca vergoña. Pero si tots són lo mateix, no nessessito cap ofissi pera guañám la vida y félay a vosté descansada.

- Fill meu, va di entonses sa mare: mol saps y vech que parles com los flares que prediquen o com los homens que van en nous trajes per lo món y vénen de lluñanes terres. Fes lo que vullgues y Deu te ilumino: sol no vullguera que fores roín.

- Hasta ara, mare, va contestá ell, no u hay sigut ni hay probat de séu; y lo que hasta los dotse añs no es roín, ya sempre sirá bo. 

- Segons, li va replicá sa mare: algúns s' hi tornen después. 

- No pot sé, va di ell: perque yo sé que lo que es roín de home fet ya u ere de chiquet, pero no sabíe ni podíe empleá la maldat, pero lo que es mala inclinassió ya la teníe al alma.

- Ara vech, va contestá sa mare, que vas tenín raó. 

¿Quí t’ha amostrat estes coses?

- Aquí dins, va contestá ell, me les amostren totes; y los llibres que llechisgo o llixgo, y les dones cuan riñen unes en atres. 

- ¿Cóm poden enseñát o amostrát res les dones y mes reñín?, 

va preguntá sa mare mol admirada.

- Pos me enseñen mol, va contestá ell; tot lo que entonses diuen es locura y sabiduría, y lo mateix me enseñe la un que l’atre. Y u adepreng de elles y dels atres chics a les seues enganchades, y dels llibres, u aplego aquí dins y u guardo, y alló engendre atres coses, y estes engendren después atres; y les junto y les regiro y amasso totes, o les separo y compong segons me demanen les ocasions.

Entonses sa mare, esbarrada de sentíl parlá en tanta sabiduría, li va di: 

- No sé, fill meu, cóm sen yo tan tonta vach parí un fill tan espabilat.

- ¡Tonta, diéu!, va contestá ell; pos yo no hay advertit que u siguéu, perque les dones que yo ting per tontes al poble són vanes, cantoneres, gorrines, desastrades, rezongueres, noveleres, picudes, chismoses y bachilleres. 

8M Valderrobres , si natros o natres mos aturem

- Fill, fill, li va di entonses sa mare; eixa es massa malissia pera la teua edat; dixa a les pobres dones, que tan despressio porten a costes per sé dones y per ende lo espart del món.

- Ara sí que vech que sou una mica tonta, va di ell: perque hau dit una tontada mol gran. ¿Cóm diéu que les dones són lo espart del món? ¿Quin espart sou vosté a la vostra casa? Vosté sou la siñora y yo lo vostre fill, vosté me voléu y yo la vull; vosté me servís ara y yo la serviré después; vosté me cuidéu y yo creixco y me fach home pera donali honra y amparala y mantíndrela. No tos digáu espart, perque me hau afrentat y casi no puc mirala a la cara.

Un atre día a la hora de minjá va arribá sa mare en gran sofoco dién entre llágrimes:

- Los rics sempre rics y los pobres sempre ham de callá. Mira, fill, que ving acalorada. Lo hidalgo de la cantonada de la plassa me ha topetat al carré, y plantanse a cuatre passes me ha dit: "Be críe lo fill, la pubilla; ya casi es home y sol sap parlá y fé lo Marc Esopo. 

La paga que ell tos donará per lo ofissi que li habéu amostrat. ¿Pensáu fél rentadora o cuinera com vosté? Milló li cuadraríe lo ofissi de comare o de casamenté.» Yo, al sentí paraules tan ofenedores, me hay mort de vergoña, la llum del sel no la veía; y casi me aufego de la pena que me unfle lo pit. ¿Qué me dius, fill meu, per al meu consol?

- Per ara, mare meua, sol tos dic que mingéu en gust, y demá tos diré lo que faré en este enfado que tos han donat perque no convé obrá ni adoptá consell cuan la caló de la passió está al mes alt pun, com u está ara als dos, vosté plore pero yo encara que estic ofés parlo en esta templansa. Ya que eixe hidalgo creu que pot oféndrela perque no me donéu ofissi, dixem la seua insolensia y agarrem la raó. Demá, si voléu, adependré de teixidó, después demá, de sastre, lo dilluns, de pelaire, lo dimats, de fusté, lo dimecres... 

casa el sastre, turismo rural, Beceite

- Fill meu, lo va tallá sa mare olvidán les llágrimes y la afrenta:

¿quín disparate estás dién? ¿No saps que cada un de eixos ofissis coste mols añs de adependre, y tú, vols adependren un cada día? 

- Torno a di, y sertifico, va contestá ell, que cada día hay de adependre un ofissi, y mes si es menesté o convé. Hasta mich día lo estudiaré, per la tarde entrenaré les mans, y a la nit cuan vinga a casa li portaré ya alguna mostra de la meua obra. Perque yo hay mirat a ixos homens als seus tallés y sé lo que me dic. Mínjo y alégros, que lo fill que hau parit no va naixe pera burret o ruquet, com Carlos Rallo Badet; ni tampoc pera sé humillat per cap fill d' algo ni pera patí que sa mare u sigue per ningú.
Yo faré que dins de pocs díes sigáu beneída per tots, y envechada potsé de eixe mateix hidalgo que tos ha insultat. Perdonemlo empero per la bona intensió en que u haurá fet, encara que en poc miramén y sobrada fanfarronería y mals modos. aixó es soberbia de naiximén y confiansa en les riqueses.

Aquella tarde anáe Pedro a casa de sa padrina, com solíe, y al passá per la plassa va vore al hidalgo en lo mossen: se va arrimá an ells y sense saludá se va encará en aquell y en gran aplom li va di: 

sa padrina, Ángeles Gil Guimerá

- Siñó fill d'algo de la cantonada (cridanlo aixina per despressio): avui hau fet plorá a ma mare, y les seues llágrimes me han abrasat les entrañes y les guardo aquí (siñalán lo cor), perque soc lo seu fill y sé quí té o no té dret a oféndrela. No u olvidéu, que tampoc yo u olvidaré. Adiós. Y dién aixó sen va aná en tota serenidat y mirada severa.
Lo mossen lo va cridá moltes vegades y hasta va volé seguil; pero lo va tindre que dixá perque ni la cara va girá pera mirál y va colá com un rellámpec. Va sentí mol lo mossen aquell cas, y u va sentí tamé lo hidalgo, pero de manera diferén, perque lo mossen u sentíe per amor al chiquet, y l’atre de ira y de rencor de les seues paraules y atrevimén.


Original en castellá:

Capítulo V.

De cómo Pedro Saputo determinó aprender algún oficio.

Leer y más leer en los libros que le dejaba el cura y un rico del pueblo fue lo que hizo en mucho tiempo. Entre todos los que más le gustaban eran los de historia y las fábulas de Esopo con la vida de este gran fabulista: y otro libro que llamaban El Cortesano. Pero no olvidaba el ejercicio de las peñas ni el ir a los campos con el primer labrador que encontraba, ni las pruebas de agilidad y ligereza.

Un día le dijo su madre: - Hijo, ya tienes doce años; ya es tiempo de que aprendas algún oficio. Y él respondió que para qué eran los oficios. Son, hijo, le respondió su madre, para no estar ocioso y ganar la vida. - ¿No más que para eso?, dijo él; pues yo os doy palabra de no estar nunca ocioso, como veis que tampoco no lo estoy ahora, pues ya se me alcanza que es malo, aunque sólo sea porque el que no hace nada, ya con eso hace mucho mal no ocupando el entretenimiento y las manos, y en cuanto a ganar la vida tened firme esperanza que no me faltará, Dios mediante, ni a vos conmigo. Que no quiero yo que vayáis a lavar con frío y con calor porque es señal de mucha pobreza, y no os habéis de dar tan mal tiempo ni vida tan lacerada. Pero si os afligís porque no aprendo un oficio, decidme cuál he de aprender. Y su madre le respondió que el que quisiera. - Pues yo, dijo él, no quiero aprender ninguno. Porque habéis de saber que según yo he advertido, los hombres son muy ignorantes y no hacen sino disparates, y rudezas obrando en todo con mucha torpeza y sin ningún discurso; y el que es un poco más avisado, generalmente hace daño a los otros con malicia, y tal vez a sí mismo por reverbero. Yo no sé si en otras partes son diferentes, porque ya sabéis que no he salido de Almudévar sino que para ir a ver a nuestros parientes, y dos veces a Huesca en donde a nadie conocí ni traté más personas que las recaderas del mercado, que por cierto gastan largo de su desenfado y poca vergüenza. Pero si todos son lo mismo, no necesito ningún oficio para ganar la vida y dárosla a vos descansada. - Hijo mío, dijo entonces su madre: mucho sabes y veo que hablas como los flaires que predican o como los hombres que andan con nuevos trajes por el mundo y vienen de luengas tierras. Haz lo que quieras y Dios te ilumine: sólo que no querría que fueses malo. - Hasta ahora, madre, respondió él, no lo he sido ni entendido serlo; y el que hasta los doce años no es malo, ya siempre será bueno. - Según, le replicó su madre: algunos se tornarán después. - No puede ser, dijo él: porque yo conozco que el que es malo de hombre hecho lo hubo de ser de niño, sino que no sabía ni podía ejecutar la maldad, pero lo que es mala inclinación ya la tenía en el alma.

- Agora veo, contestó su madre, que vas teniendo razón. ¿Quién te ha enseñado esas cosas? - Aquí dentro, respondió él, me las enseñan todas; y los libros que leo y las mujeres cuando riñen unas con otras. - ¿Cómo pueden enseñarte nada las mujeres y más riñendo?, preguntó su madre muy admirada. - Pues me enseñan mucho, respondió él; todo lo que entonces dicen es locura y sabiduría, y lo mismo me enseña lo uno que lo otro. Y lo aprendo de ellas y de los otros chicos en sus contiendas, y de los libros, lo recojo aquí dentro y lo guardo, y aquello engendra otras cosas, y éstas engendran luego otras; y las junto y las revuelvo y amaso todas, o las separo y compongo según me cumple y piden las ocasiones.

Entonces su madre, espantada de oírle hablar con tanta sabiduría, le dijo: - No sé, hijo mío, cómo siendo tan tonta he parido un hijo tan agudo. - ¡Tonta, decís!, contestó él; pues yo no he advertido que lo seáis, porque las mujeres que yo tengo notadas por tontas en el lugar son vanas, cantoneras, puercas, desastradas, rezongueras, noveleras, picudas, chismosas y murmuradoras. - Hijo, hijo, le dijo entonces su madre; ésa es demasiada malicia para tu edad; deja a las pobres mujeres, que harto desprecio llevan a cuestas con ser mujeres y por ende el estropajo del mundo. - Ahora sí que veo que sois un poco tonta, dijo él: porque habéis dicho una muy grandísima necedad. ¿Cómo llamáis a las mujeres el estropajo del mundo? ¿Qué estropajo sois vos en vuestra casa? Vos sois la señora e yo vuestro hijo, vos me queréis e yo os quiero; vos me servís agora e yo os serviré después; vos me cuidáis e yo crezco y me hago hombre para daros honra y ampararos y manteneros. No os llaméis estropajo, por vida mía, porque me habéis afrentado y casi no oso miraros a la cara.

Otro día a la hora de comer llegó su madre con gran bochorno y pasión diciendo entre lágrimas: - Los ricos siempre ricos y los pobres siempre hemos de callar. Mira, hijo, que vengo llena de calor y corrimiento. El hidalgo de la esquina de la plaza me ha topado en la calle, y plantándoseme a cuatro pasos me ha dicho: «Bien criades el hijo, la Pupila; ya casi es hombre y sólo sabe parlar y hacer el Marco Esopo. El pago que él os dará por el oficio que le habéis enseñado. ¿Pensáis hacelle lavandera o cocinera como vos? Andad, que mejor le cuadraría el oficio de comadrón o de casamentero.» Yo, al oír palabras tan injuriosas, me he cubierto de vergüenza, la luz del cielo no veía; y casi me ahogo de la pena que me hinche el pecho. ¿Qué me dices, hijo mío, para mi consuelo? - Por ahora, madre mía, sólo os digo que comáis con gusto, y otro día os diré lo que hace a este enojo que os han dado porque no conviene obrar ni adoptar consejo cuando el calor de la pasión está en su mayor punto, como lo está ahora en los dos, que vos lloráis e yo de puro levantado y ofendido hablo con esta templanza. Y ya que ese hidalgo cree que puede ultrajaros porque no me dais oficio, dejemos su insolencia y tomemos su razón. Mañana, si queréis, aprenderé de tejedor, después de mañana, de sastre, el lunes, de peraile, el martes, de carpintero, el miércoles... - Hijo mío, le atajó su madre olvidando las lágrimas y su afrenta: ¿qué disparate estás diciendo? ¿No sabes que cada uno de esos oficios cuesta muchos años, y tú, quieres aprender uno cada día? - Torno a decir y certificaros, contestó él, que cada día he de aprender un oficio, y más si es menester o conviniera. Hasta medio día lo estudiaré, por la tarde ejercitaré las manos, y a la noche cuando venga a casa os traeré ya alguna muestra de mi obra. Porque yo he mirado a esos hombres en sus talleres y sé lo que me digo. Comed y alegraros, que el hijo que habéis parido no nació para jumento; ni tampoco para ser escarnecido de ningún hidalgo ni para sufrir que su madre lo sea de nadie. Yo haré que dentro de pocos días seáis bendecida de todos, y envidiada quizá de ese mismo hidalgo que os ha insultado. Perdonémosle empero por la buena intención con que lo habrá hecho, aunque con poco miramiento y sobrada altivez y mal modo. Eso es soberbia del nacimiento y confianza en las riquezas.

Aquella tarde iba Pedro a casa de su madrina, como solía, y al pasar por la plaza vio al hidalgo con el cura: acercóse a ellos y sin saludar se encaró con aquél y con grande entereza dijo: - Señor hidalgo de la esquina (llamándole así por desprecio): hoy habéis hecho llorar a mi madre, y sus lágrimas me han abrasado las entrañas y las guardo aquí (señalando el corazón), porque soy su hijo y sé quién tiene o no tiene derecho a ultrajalla. No lo olvidéis, que tampoco yo lo olvidaré. Adiós. Y diciendo esto se fue con su serenidad y mirada severa. El cura le llamó muchas veces y aun quiso seguirle; mas lo hubo de dejar porque ni aun la cara volvió a mirarle y traspuso como un relámpago. Sintió mucho el cura aquel caso, y lo sintió también el hidalgo, pero diferentemente, porque el cura lo sentía de amor al niño, y el otro de ira y de mancilla de sus palabras y atrevimiento.

1. 4. De cóm Pedro Saputo va aná a escola.

Capítul IV.

De cóm Pedro Saputo va aná a escola.

no tots los burros porten albarda ni caminen a cuatre potes y ferrats

Un dels mes grans engañs que se patixen al món es que no tots los burros porten albarda ni caminen a cuatre potes y ferrats com hauríen, perque aixina no entropessaríe un en tans que pareixen un atra cosa. Si al menos los creixqueren les orelles, que es lo distintiu mes propi; pero ni aixó. ¡Oh qué bo que siríe! Pedro Saputo los coneixíe en sol mirals a la cara; y desde chiquet, com se va vore lo que li va di del veinet sa mare, que lo proposáe com a modelo de aplicassió de les lletres, pero ñan arts y siensies que moren en los seus autós; esta va sé una de elles. La que después han fundat los moderns fisonomistes dits servellistes o frenólogos, es un atra; lo que no veu res als ulls y a tot lo rostro, poc vorá al cráneo, y sobre aixó, que me torron viu.

En estos ejercicios y jocs va passá encara algún tems, cuan una nit después de sená y de estás un rato calladet y cavilán li va di a sa mare en ressolusió: 

- Mare, esta nit vull ditos algo bo: demá si tos pareix aniré a escola. 

- Sí, fill; sí que me pareix be, va contestá sa mare emosionada; sí que vull que vaigues a la mostra. ¡grassies a Deu! Bona nit me dones, fill: be u has dit: de goch no podré dormí. ¡Ay! Si sapigueres lo que hay patit cuan me díen que criaba a un dropo. Ara sí que estic contenta. Perque mira, fill, que soc ta mare, y estem los dos sols al món. 

- Y mos bastem, va contestá ell: los dos y lo de allá dal (siñalán al sel en la má) contra tot lo món si mos es contrari; que no u sirá mare, no, sino mol favorable.

- Miréu, mare meua: la escola es pa mol du y sense bones dens no se pot mossegá. M’han caigut los primés, ting tots los segons, y forts, y puc mossegá y minjá lo pa de la escola que com hay dit es mol du y estopeng, y no té que donás als chiquets mentres són tan tendres. Tots ploren, tots u senten mol, tots van capbaixos y se queden arguellats y apocadets, y no adelanten res o están en les primeres lletres tans añs, que sol per sé cosa corrén no es gran vergoña per an ells y per als maestres. Yo, la verdat, no sé be lo que són les lletres; pero me pareix que en poc tems hay de alcansá y passá an eixe Agustinet y a tots los que fa tres o cuatre añs que van a la escola. Ara anem al catre, y demá voréu al seu fill escomensá a sé home y séu mol depressa. Sa mare lo miráe y ploráe de goch, y donán grassies a Deu se va gitá y no va pugué dormí de alegría com habíe dit.

arguellat

Se va fé de día, pero mol abans la bona mare teníe la llum als ulls només de pensá en la ressolusió del seu fill. Se va eixecá, y cuan va tindre fet lo amorsá, va aná a despertá al chiquet Pedro, que li va demaná la roba dels díes de festa dién que aquell ere mol gran per an ell.

- Y pera ta mare tamé, va contestá ella. Y li va traure lo traje mes nou y milló; después de habé minjat un plat de migues y sense voldre pendre atra cosa va di a sa mare que lo acompañare pera dili al mestre que lo entregáe a la seua potestat y gobern.

Van arribá a les escoles, y la mare li va di al mestre que li portáe y presentáe a son fill Pedro; qui hasta aquell día no habíe tingut a be escomensá la escola perque volíe creixe y fes fort. Lo mestre sen va enriure y va contestá que admitíe en gust al chiquet Pedro per discípul, y que confiabe que en poc tems adependríe la paleta de la Jesús. En aixó sen va aná la mare, y ell se va quedá a la classe.

Aquell primé día y los dos siguiens no va fé mes que repetí los noms de les lletres com los anáen dién en veu alta los atres chiquets; pero lo cuart va preguntá al mestre si ñabíen mes lletres que aquelles; y com li va di que no, va torná a preguntá si als llibres que lligíen los chiquets adelantats ñabíen unes atres, y contestán lo mestre que ni a ixos llibres ni a tots los del món ñabíen mes lletres que aquelles, va di lo chiquet Pedro:

ni a ixos llibres ni a tots los del món ñabíen mes lletres que aquelles, va di lo chiquet Pedro

- Pos si es aixina en adependre yo estes lletres ya sabré tot lo que hay de sabé per ara.

- No, fill, va contestá lo mestre; perque después se han de ajuntá unes en atres pera formá les palaures.

- Pero en fin, va replicá Pedro, en estes se han de compondre totes.

- Sí, va di lo mestre.

- Pos be, va continuá lo chiquet: esta tarde me donaréu llissensia pera no vindre a escola, y demá tos demanaré un favor, que si mel feu, ni yo me trauré de está aquí cridán tantes hores matí y tarde, ni vosté tindrá que fé mes que dim lo que li pregunta. Li va otorgá lo mestre lo que demanáe; y aquella tarde va pendre una viola de sons yayos mich asclada y sense claus, la va desfé, va pegá a les dos taules per un costat un papé blang y sen va aná cap al tallé de un fusté. Li va demaná una regla, un llapis y una serreta fina, y tirán línies de dal a baix y de crusat a les taules, les va serrá les dos y va fé de vintissís a trenta tablilles cuadrades, les va ficá a la capucha del gabán, y sen va aná a amostrálesi a sa mare diénli que demá voríe en qué paráe alló.

En son demá per lo matí va aná a escola y va demaná al mestre que li escriguere a cada tablilla una lletra; después li va rogá que les embutiguere per orden a un filferro passanlo per un foradet que teníen, y fet tot per lo mestre li va doná les grassies y va di:

- Ara, siñó mestre, ya me avindré yo en estes lletres, perque les sé de corregut y ne coneixco o conec mol poques. Doneume llissensia y men vach a casa.

Dos díes va está a casa donán voltes a les tablilles y mirán de cuan en cuan una paleta del A. B. C., que teníe penjada a la paret, al cap dels dos díes li va di a sa mare: 

- Ya coneixco les lletres; vingue en mí a escola y vorá que no la engaño. Van aná a la escola, va fé lo mestre la proba y no ne va errá cap.

Va quedá espantat lo mestre; los chiquets lo miráen encantadets y sa mare estáe embargada de goch. Va corre la notissia al poble, y tots selebráen lo ingenio del chiquet Pedro de la pubilla, escomensán algúns a dili desde entonses Pedro Saputo, que al dialecto antic del país volíe di Pedro lo sabut; nom que se li va quedá com a propi y ya no va sé conegut per atre.

Lo van ficá a deletrechá; y fenlo escriure a un papé les sílabes soltes a un costat, y al atre lo vocablo que componíen, en sing díes va adependre a llichí, habense perfecsionat del tot en catorse desde lo primé en que va aná a escola.

Lo burro mort.

Original en castellá:

Capítulo IV.
De cómo Redro Saputo fue a la escuela.

Uno de los mayores engaños que se padecen en el mundo es que no todos los burros llevan albarda ni andan a cuatro pies y herrados como deberían, porque así no tropezaría uno con tantos que parecen otra cosa. A lo menos les creciesen las orejas, que es el distintivo más propio; pero ni eso. ¡Oh qué bueno que sería! Siquiera Pedro Saputo los conocía con sólo mirarles a la cara; y desde niño, como se vio en lo que le dijo del vecinito que su madre le proponía por modelo de aplicación a las letras, pero hay artes y ciencias que mueren con sus autores; ésta fue una de ellas. La que después han fundado los modernos fisionomistas llamados cerebristas o frenólogos, es otra; el que no ve nada en los ojos y en todo el rostro, poco verá en el cráneo, y sobre esto, que me asen vivo.
En estos ejercicios y juegos pasó todavía algún tiempo, cuando una noche después de cenar y de estar un rato callado y pensativo dijo a su madre con resolución: - Madre, esta noche quiero dárosla buena: mañana si os parece iré a la escuela. - Sí, hijo; sí que me parece, respondió su madre alborozada; sí que quiero que vayas a la escuela. ¡Gracias a Dios! Buena noche me das, hijo: bien lo has dicho: de gozo no voy a dormir. ¡Ah! Si supieras lo que he padecido cuando me decían que criaba un holgazán, y si tenía muchos juros y renta para criallo a lo caballero. Agora sí que soy dichosa. Porque mira, hijo, que soy tu madre, y estamos los dos solos en el mundo. - Y bastamos, contestó él: los dos y el de allá arriba (señalando el cielo con la mano) contra todo el mundo si nos es contrario; que no será madre, no, sino muy favorable.
- Mirad, madre mía: la escuela es pan muy duro y sin buenos dientes no se puede morder. Hanme caído los primeros, tengo todos los segundos, y fuertes, y puedo morder y comer el pan de la escuela que como he dicho es muy duro y áspero, y no debe darse a niños mientras son tan tiernos. Todos lloran, todos lo sienten mucho, todos andan acontecidos y se paran flacos, enatizos y entecos de sujeción y apocamiento, y no adelantan nada o están en las primeras letras que llaman tantos años, que sólo por ser cosa ordinaria no es gran vergüenza para ellos y para los maestros. Yo a la verdad, no sé bien lo que son las letras; pero me parece que en poco tiempo he de alcanzar y pasar a ese Agustinico y a todos los que hace tres o cuatro años que van a la escuela. Ahora vamos a dormir, y mañana veréis a tu hijo comenzar a ser hombre y serlo muy aprisa, a lo que me da el corazón. Su madre le miraba y lloraba de gozo, y dando gracias a Dios se acostó y ni pudo dormir de alegría como había dicho.
Se hizo de día, y mucho antes la buena madre tenía la luz en sus ojos con el acontecimiento de pensar en la resolución de su hijo. Levantóse, y cuando tuvo hecho el almuerzo, fue a despertar al niño Pedro, el cual le pidió la ropa de los días de fiesta diciendo que aquél era muy grande para él. - Y para tu madre también, contestó ella. Y le sacó el vestido más nuevo y mejor; después que hubo comido un plato de migas y sin querer tomar otra cosa dijo a su madre que le acompañase para decir al maestro que le entregaba a su potestad y gobierno.
Fueron a la escuela, y la madre dijo al maestro que le llevaba y presentaba su hijo Pedro; el cual hasta aquel día no había tenido a bien comenzar la escuela porque quería crecer y hacerse fuerte. El maestro se rió y respondió que admitía con gusto al niño Pedro por discípulo, y que confiaba que al poco tiempo aprendería la paleta de la Jesús. Con esto se fue la madre, y él se quedó en la escuela.
Aquel primer día y los dos siguientes no hizo sino repetir los nombres de las letras como los iban diciendo en voz alta los otros niños; pero el cuarto preguntó al maestro si había más letras que aquéllas; y como le dijese que no, tornó a preguntar si en los libros que leían los niños adelantados eran otras, y contestando el maestro que ni en aquellos libros ni en todos los del mundo había más ni otras letras que aquéllas, dijo el niño Pedro: - Pues en este caso en aprendiendo yo estas letras ya sabré todo lo que hay que saber por ahora. - No, hijo, respondió el maestro; porque después se han de juntar unas con otras para formar los vocablos. - Pero al fin, replicó Pedro, con éstas se han de componer todas. - Sí, dijo el maestro. - Pues bien, continuó el niño: esta tarde me daréis licencia para no venir a la escuela, y mañana os pediré un favor, que si me lo hacéis, ni yo me sacaré de estar aquí voceando tantas horas mañana y tarde, ni vos tendréis que hacer más que decirme lo que os pregunte. Otorgóle el maestro lo que pedía; y aquella tarde tomó una vihuela de sus abuelos medio rota y sin clavijas, la deshizo, pegó a sus dos tablas por un lado un papel blanco y se fue al taller de un carpintero. Llegado, pidió una regla, un lápiz y una sierra fina, y tirando líneas de alto a bajo y de cruzado en las tablas, aserrólas ambas e hizo de veintiséis a treinta tablillas cuadradas, echóselas en la capilla del gabán, y se fue a enseñarlas a su madre diciéndole que mañana vería en qué paraba aquello.
Al día siguiente por la mañana fuese a la escuela y pidió al maestro que le escribiese en cada tablita una letra; luego le rogó que las metiese por orden en un hilo de alambre pasándolo por un agujerito que tenía, y hecho todo por el maestro le dio las gracias y dijo: - Ahora, señor maestro, ya me avendré yo con estas letras, porque las sé de coro y conozco muy pocas. Dadme licencia y me voy a casa.
Dos días estuvo en casa dando vueltas a las tablitas y mirando de cuando en cuando en una paleta del A. B. C., que tenía colgada en la pared, al cabo de los cuales dijo a su madre: - Ya conozco las letras; venid conmigo a la escuela y veréis que no os engaño. Fueron a la escuela, hizo el maestro la prueba y no erró ninguna.
Quedó espantado el maestro; los niños le miraban elevados y la madre estaba embargada de gozo. Divulgóse la noticia en el pueblo, y todos celebraban el ingenio del niño Pedro de la Pupila, comenzando algunos a llamarle desde entonces Pedro Saputo, que en el dialecto antiguo del país quiere decir Pedro el Sabio; nombre que al fin le quedó como propio no llamándole nadie ni siendo conocido por otro.
Pusiéronle a deletrear; y haciéndole escribir en un papel las sílabas sueltas a un lado, y al otro el vocablo que componían, en cinco días aprendió a leer, habiéndose perfeccionado del todo en catorce desde el primero en que fue a la escuela.

martes, 28 de mayo de 2024

Meditatio - Semi

Meditatio, s. f., lat. meditatio, méditation.

Per bonas meditatios. Regla de S. Benezeg, fol. 29.

Par bonnes méditations.

CAT. Meditació. ESP. Meditación. PORT. Meditação. IT. Meditazione.

(chap. Meditassió, meditassions; v. meditá: medito, medites, medite, meditem o meditam, meditéu o meditáu, mediten; meditat, meditats, meditada, meditades.)

2. Meditatiu, adj., lat. meditativus, méditatif. 

Substantiv. La meditativa, coma: Yeu perpesse a legir.

(chap. La meditativa, com: yo penso en lligí o llichí al agüelo sebeta.)

Leys d'amors, fol. 73.

La méditative, comme: Je pense à lire.

CAT. Meditatiu. ESP. PORT. IT. Meditativo. (chap. Meditatiu, meditatius, meditativa, meditatives.)

 

Medulla, s. f., lat. medulla, moelle.

La corrupcio ja ha conseguda la medulla del os.

Trad. d'Albucasis, fol. 44.

La corruption a déjà pénétré la moelle de l'os.

- Ce qu'il y a de plus pur, fleur, en parlant de la farine.

Polvera de moli..., es medulla de la farina.

Trad. d'Albucasis, fol. 57.

La poussière de moulin..., c'est la fleur de la farine.

ESP. (médula) PORT. Medula. IT. Midolla. (chap. Médula, médules; lo moll del os; la molla del pa; la flo de la farina : la flo de les bachilleres del carré de la Muleta de Beseit.)

(chap. Médula, médules; lo moll del os.)

2. Meola, Mealha, Melha, Muelha, Mezola, Mezolla, Mezolha, s. f., moelle, centre, moitié, milieu.

Car si m' art dinz la meola 

Lo fuecx, non vuelh que s' escanta.

A. Daniel: Autet e bas. 

Car si le feu me brûle dans la moelle, je ne veux pas qu'il s'éteigne. Un Un manuscrit porte muelha.

La mezolha de la spina del dors. Eluc. de las propr., fol. 20.

(chap. La molla o médula del esquinás : espina dorsal.)

La moelle de l'épine du dos.

Merma mezolas e cervelas.

Brev. d'amor, fol. 34.

Diminue moelles et cervelles.

Fig. Comensero a tornar atras ans que fosso a la melha. Philomena. Commencèrent à retourner en arrière avant qu'ils fussent à la moitié.

La sancta arma de Jhesu Crist que fon ben plena e noyrida de la preciosa mezolla, so es de la savieza de Dieu. V. et Vert., fol. 36. 

La sainte âme de Jésus-Christ qui fut bien pleine et nourrie de la précieuse moelle, c'est-à-dire de la sagesse de Dieu.

Prop. Ieu 'lh part l' uov e la mealha.

Bertrand de Born: Un sirventes on motz.

Je lui partage l'oeuf et la moelle.

3. Mezol, Mezoll, Mezolh, s. m., moelle, centre, milieu, noyau.

Lo cor e 'l mezol d' aquest albre. V. et Vert., fol. 36. 

Le coeur et la moelle de cet arbre.

Loncs rams redons, ples d' alcu mezolh. Eluc. de las propr., fol. 222.

Longs rameaux ronds, pleins d'aucune moelle. 

Fig. Escalfon totz los mezolls del cor e lo fan escumar en luxuria.

V. et Vert., fol. 85.

Échauffent tous les noyaux du coeur et le font écumer en luxure. 

ESP. Meollo. IT. Midollo.

4. Medullar, adj., lat. medullaris, médullaire. 

Consumpcio d' humor medullar.

Eluc. de las propr., fol. 62. 

Consomption d'humeur médullaire.

(chap. Medulá, medulás. ESP. Medular.)

5. Mezolhos, adj., lat. medullosus, moelleux.

Es be mezolhos et ab pauca 'scorsa.

Humida et mezolhosa.

Eluc. de las propr., fol. 224 et 225. 

Est bien moelleux et avec mince écorce. 

Humide et moelleuse.

(chap. Que té molta molla : moll, molls, molla, molles.) 

Mei, Meg, Meig, Meitz, Meich, Miei, Mieg, Miech, Mietz, Miey, Mieig, Mieiz, adj., lat. medius, mi, demi, qui est au milieu, mitoyen. 

Voyez Denina, t. III, p. 120; et Ihre, Diss. alt., p. 255.

De meg aripin de vinea, lo cart. Titre de 987. 

De demi arpent de vigne, le quart.

Miega chanso semenarai e mieg vers. 

Savari de Mauleon: Qui bon frug. 

Je sèmerai demie chanson et demi vers. 

Van outra mar, e son en mieia via. 

T. du Comte de Provence et d'Arnaud: Arnaud. 

Vont outre mer, et sont à mi chemin.

Per meias las palutz. Guillaume de Tudela. 

Par les marais mitoyens.

Cet adjectif, joint à Loc, Jorn, Dia, Nuech, a formé des substantifs composés. Voyez ces mots. 

Substantiv. Lo comenzamen e la fi

Vol saber, e 'l mei atressi. 

Deudes de Prades, Poëme sur les Vertus. 

Le commencement et la fin veut savoir, et le milieu aussi.

Loc. Que mesesso las messios mieig e mieig. 

Tit. de 1203. Arch. du Roy., J. 304.

Qu'ils missent les dépenses moitié par moitié.

Adverbial. A crebar ni a miech partir.

Marcabrus: Pois s' enfulleysson.

A crever ni à mi partir.

Mietz mortz vau per un sendier.

Raimond de Castelnau: Entr' ira. 

Demi mort je vais par un sentier.

Malamen tenia Autafort, qu'era mieiz seus. 

V. de Bertrand de Born. 

Tenait injustement Hautefort, qui était moitié sien. 

Adv. comp.

N' Astorga casec el sablon de miey morta. 

V. de S. Honorat. 

Dame Astorgue tomba sur le sable à demi morte. 

De miehtz fo arabitz de mietz morais.

Roman de Gerard de Rossillon, fol. 96. 

Fut à moitié arabe et à moitié maure.

Prép. comp. 

Anc no m gardiei, tro fui en miei la flama.

B. de Ventadour: Be m' an perdut. 

Oncques je ne pris garde, jusqu'à ce que je fus au milieu de la flamme.

Prop a guerra qui l' a en mieg del sol, 

E plus prop l' a qui l' a sotz son coychi.

P. Cardinal: Prop a guerra. 

Proche a guerre qui l'a au milieu du sol, et plus proche l'a qui l'a sous son coussin. 

ANC. FR. En mi-voie de son manoir.

Fables et cont. anc., t. IV, p. 2. 

Il attendoit tout seul illec en mi la rue.

Arrêts d' amour, p. 82. 

L' aigua m cor denan per miei lo vis.

B. de Ventadour: Bels Monruelhs. 

L'eau me court devant au milieu du visage. 

ANC. FR. Sovent vait par mi cele rue.

Tresperce soi par mi le flanc.

Fables et cont. anc., t. II, p. 94, et t. IV, p. 349.

Mès m'a par mi la main pris. Roman de la Rose, v. 1937. 

CAT. Medi. ESP. Medio. PORT. Meio. IT. Mezzo. 

(chap. Mich, mijos, mija, miges.)

2. Mest, Mez, prép., parmi, entre.

Pueys er mest nos tot l' aurs partit.

(chap. Después sirá entre natros tot l'or partit. Mest, mez : a miges.)

Gavaudan le Vieux: Senhors per.

Puis sera entre nous tout l'or partagé.

Sai mest nos mostran gran cobeeza.

Le Chevalier du Temple: Ira e dolor. 

Ici parmi nous ils montrent grande convoitise. 

Prép. comp. Es la meiller e la plus pros 

Dompna que sia de mest nos. 

Guillaume de Berguedan: Ar el mes. 

Est la meilleure et la plus vertueuse dame qui soit au milieu de nous.

Ben volgra fos say 

Aquel bos costum per mest nos.

T. de G. Rudel et de Giraud: Guiraut.

Bien je voudrais qu' existât ici cette bonne coutume au milieu de nous.

3. Meias, Meian, Mejan, adj., moyen, mitoyen, du milieu, médiateur. Alcus son, l' us autz, los autres plus bas, alcus autres meias.

V. et Vert., fol. 46.

Aucuns sont, les uns hauts, les autres plus bas, quelques autres mitoyens. 

Selarier, sacrista

Major, menor, meia.

G. Riquier: Pus Dieu.

Cellérier, sacristain majeur, mineur, moyen. 

Ric hom, quan va per carreira, 

El mena per companheira

Malvestat, que vai primeira

E mejana e derreira.

P. Cardinal: Qui ve gran. 

Homme puissant, quand il va par voie, il mène pour compagne méchanceté, qui va première et moyenne et dernière.

Substantiv. Als grans, als meians, als menors.

(chap. Als grans, als mijans, als menós o menors o mes menuts.)

G. Olivier d'Arles, Coblas triadas. 

Aux grands, aux moyens, aux moindres.

Lo meians a rossas las alas. 

Deudes de Prades, Auz. cass. 

Le moyen a les ailes rousses. 

Adv. comp. Car Dieus non perdona a meias. V. et Vert., fol. 69. 

Car Dieu ne pardonne pas à demi. 

ANC. FR. Lesquels il pria moult d'estre ses moyens envers le roy et son conseil.

Monstrelet, t. I, fol. 106.

Et l'avoit dit au roi, auquel il plut semblablement que je fusse moyen de le faire son ami et son serviteur. Comines, liv. I, p. 353.

CAT. Media (medià : mitjà). ESP. PORT. Mediano. IT. Mezzano. 

(chap. Mijá, mijans, mijana, mijanes.)

4. Mejanament, adv., moyennement. 

Participo mejanament. Eluc. de las propr., fol. 168. 

Participent moyennement.

CAT. Medianament (: mitjanament). ESP. PORT. Medianamente. 

IT. Mezzanamente. (chap. Mijanamen.)

5. Mejanier, adj., médiateur, entremetteur.

Ac entre lor motz tractamens per alqunas personnas mejaneyras.

(chap. Va ñabé entre ells molt trates per algunes persones mijaneres : mediadores.)

Cat. dels apost. de Roma, fol. 114. 

Il y eut entre eux beaucoup de traités par aucunes personnes médiatrices.

CAT. Medianer. ESP. Medianero. PORT. Medianeiro. (chap. Mijané, mijanés, mijanera, mijaneres: mediadó, mediadós, mediadora, mediadores. Cuan se trate un matrimoni: casamenté (celestino), casamentés, casamentera (celestina), casamenteres.)

6. Mejanenc, adj., mitoyen, moyen.

Pel intratge mejanenc. Cartulaire du Bugue, fol. 13. 

Par l'entrée mitoyenne.

7. Mejansenc, adj., moyen, mitoyen.

Col drech et mejansenc. Eluc. de las propr., fol. 148.

Cou droit et moyen.

8. Mejancier, adj., mitoyen, moyen, du milieu, médiateur.

Quar ades son plenier et ades mejanciers. Leys d'amors, fol. 24.

(chap. Ya que tan pronte están plens com a miges.)

Car tantôt ils sont pleins et tantôt moyens.

Manieras

Bonas e mejancieras

E vils e malestans.

G. Riquier: Pus Dieus.

Manières bonnes et moyennes et viles et malséantes.

Mejancier entre estiu et yvern. Eluc. de las propr., fol. 122.

Moyen entre été et hiver.

Substantiv. Per so que el fo majanciers...,

Receup la pagua sobre se,

Car el avia pro de que.

Brev. d'amor, fol. 171.

Parce qu'il fut médiateur..., il reçut le paiement sur lui, car il avait assez de quoi.

ANC. FR. Par euls li requéroit que il fust moienierres de la paix entre lui et le roi Challemaine. Chron. de Fr., Rec. des hist. de Fr., t. V, p. 241.

Les parlemens de France qui se disent moyenneurs entre le prince et les sujets. Contes d'Eutrapel, fol. 13.

9. Mejancieramen, adv., moyennement.

N sona molamen, so es mejancieramen. Leys d'amors, fol. 73.

N sonne mollement, c'est-à-dire moyennement.

10. Mejanszanier, adj., mitoyen.

La paretz es mejanszaneira per totz temps.

(chap. La paret es migera o mijanera per tots tems.)

Tit. de 1205, Arch. du Roy., J, 323. 

La muraille est mitoyenne pour toujours.

11. Mejansar, Megansar, Meyanssar, v., moyenner, partager, diviser.

Part. prés. S' acordero, entre lor tractans e megansans.

Tit. du XIIIe siècle. DOAT, t. CXXXVIII, fol. 224.

S' accordèrent, traitant et moyennant entre eux.

Adverbial. S' aordeno leumen... am nominatiu mejansan aquest adverbi.

Mejansan aquest vocatiu expressat o entendut. 

Leys d'amors, fol. 49 et 57.

S'accordent aisément... avec le nominatif moyennant cet adverbe.

Moyennant ce vocatif exprimé ou sous-entendu.

Meyanssan seyrament. Tit. de 1448. DOAT, t. XCVI, fol. 186.

Moyennant serment.

12. Mediator, s. m., lat. mediator, médiateur. 

Per lo mediator Jesus Christ. Doctrine des Vaudois.

(chap. Per lo mediadó o mijané Jesucristo.)

Par le médiateur Jésus-Christ.

CAT. Mediador. ESP. (Mediador) PORT. Mediator. IT. Mediatore.

(chap. Mediadó, mediadós, mediadora, mediadores; mijané.)

13. Medietad, s. f., lat. medietatem, moitié.

La medietad de las dominicaturas.

(chap. La mitat de les dominicatures : dels dominis.)

Tit. de 1067. Hist. de Languedoc, t. II, pr., col. 261.

La moitié des domaines.

ANC. FR. Selon la première proportion et medieté, que nous appellons arithmétique. Amyot, Trad. de Plutarque, Morales, t. I, p. 442.

IT. Medietà, medietate, medietade.

14. Meitat, Mitat, s. f., moitié, partage.

Tant es vera vostra lauzors

Que la meitat no 'n sai comtar. 

Bertrand de Born le fils: Quan vei lo. Var. 

Tant est vraie votre louange que je n'en sais raconter la moitié.

Pero s'ieu pogues

Far la mitat de so qu' ieu pes.

B. de Ventadour: Estat ai. 

Pourtant si je pouvais faire la moitié de ce que je pense.

D' amor no m par qu' om puesca far meitat.

Arnaud de Marueil: Tot quant ieu. 

D' amour il ne me paraît pas qu'on puisse faire partage.

Ren no val cors de doas meitatz.

G. Faidit: Chant e deport. 

Rien ne vaut coeur de deux moitiés.

ANC. FR. La meited de l' aver à laron.

Lois de Guillaume-le-Conquérant, XXXI.

En dous meitez le cuer li fent.

Geoffroi Gaimar: Poëme d'Haveloc, v. 212.

CAT. Meytat. ESP. Mitad. PORT. Metade. IT. Metà, metate, metade.

(chap. Mitat, mitats.)

15. Meitadar, v., mi-partir, partager par moitié, mitiger, pourfendre.

(chap. Partí pel mich.) 

Per qu' eu dei mon chant meitadar.

Bertrand d'Allamanon ou P. Bremon Ricas Novas: Pos tan volon.

Par quoi je dois mi-partir mon chant. 

Lo coms de Montfort a los sieus meitadatz. Guillaume de Tudela.

Le comte de Montfort a mi-parti les siens. 

Meitadatz

Sens ab foudatz,

C'om trop senatz

Entr' els presatz

Non val gaire.

Raimond de Miraval: Fornier per. 

Mitigez sagesse avec folie, vu qu'un homme trop sensé entre les gens de mérite ne vaut guère. 

Part. pas. Manta carn perida e mant cap meitadat. Guillaume de Tudela. Mainte chair périe et mainte tête pourfendue.

Fig. Sui aissi meitadatz,

Que no m desesper

Ni aus esperans' aver.

Folquet de Marseille: Uns volers.

Je suis ainsi partagé, que je ne me désespère ni ose avoir espérance.

ANC. FR. Totes les bestes escorchées

Unt fendues e meitées.

Plus ert de la nuit météiée.

B. de Sainte-Maure, Chron. de Norm., fol. 47 et 57.

16. Mitigar, v., lat. mitigare, mitiger, adoucir.

Mitiga la una sillaba que no sona tan fort cum l' autra.

Leys d'amors, fol. 111. 

Adoucit l'une syllabe (de sorte) qu'elle ne sonne pas si fort comme l'autre.

Brevian, atrempan o mitiguan.

Tit. du XIIIe siècle. DOAT, t. CXVIII, fol. 45.

Abrégeant, tempérant ou mitigeant.

CAT. ESP. PORT. Mitigar. IT. Mitigare. (chap. Mitigá: mitigo, mitigues, mitigue, mitiguem o mitigam, mitiguéu o mitigáu, mitiguen; mitigat, mitigats, mitigada, mitigades.)

17. Mitigatiu, adj., lat. mitigativus, propre à mitiger, à adoucir, adoucissant, lénitif.

Mitigativa es dicha, quar mitiga la una sillaba. Leys d'amors, fol. 111.

Elle est dite adoucissante, car elle adoucit l'une syllabe.

ESP. PORT. IT. Mitigativo. (chap. Mitigatiu, mitigatius, mitigativa, mitigatives; mitigadó, mitigadós, mitigadora, mitigadores.)

18. Mediocritat, s. f., lat. mediocritatem, médiocrité, moyenneté.

En si non a mediocritat.

Am temprament o mediocritat.

Eluc. de las propr., fol. 265. 

En soi il n'a pas médiocrité.

Avec tempérament ou moyenneté.

ANC. CAT. Mediocritat. ESP. Mediocridad. PORT. Mediocridade.

IT. Mediocrità, mediocritate, mediocritade.

(chap. Mediocridat, mediocridats.)

19. Demi, adj., lat. dimidius, demi.

De lonc dura la ost una legua demia. Roman de Fierabras, v. 77.

De long s'étend l'armée une lieue (et) demie.

20. Demiey, Dimeis, adj., demi.

Un demiey jorn cremet ses tot defayllimen. V. de S. Honorat.

Un demi jour elle brûla sans nulle interruption.

Dejuns ses almorna es dimeis bes. Trad. de Bède, fol. 52.

(chap. Dejú o dijú sense almoina es mich be.)

Jeûne sans aumône est demi bien.

21. Entremech, adj., moyen, mitoyen, du milieu.

La mar, per forsa, rumpec l' espazi entremech.

Eluc. de las propr., fol. 180.

La mer, par force, rompit l'espace mitoyen.

(chap. Entremich. Entremés : alimens que se servixen entre dos plats prinsipals. Al teatro tamé es lo mateix.)

22. Semi, adj., lat. semi, semi, demi. 

Per tons e 'n semi tons.

P. de Corbiac: El nom de.

Par tons et en semi-tons.

CAT. ESP. IT. Semi. (chap. Semi : mich; semitono o semi tono, la mitat de un tono; Francisco Celma Tafalla no es semi idiota, es idiota sansé, aragonés y catalanista. Se va traure lo carnet de identidat a la segona.)

Qué república ni qué cojones ! La república no existe, idiota !

JA JA JA! Cuando tengo un mal día, vuelvo a mirar esta imagen y se me pasa. Hacedlo vosotros, funciona.

ocho segundos república, Qué república ni qué cojones ! La república no existe, idiota !