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viernes, 6 de febrero de 2026

25 OCTUBRE, 1349. Tomás Aguiló Forteza

EL 25 D'OCTUBRE

1349.

https://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Lluchmayor

EL 25 D'OCTUBRE 1349. Asseguda dins la cambra, La cambra de mes endins, Dona Costança, l'esposa D'en Ramon de Sant Martí

Asseguda dins la cambra,

La cambra de mes endins,

Dona Costança, l'esposa

D'en Ramon de Sant Martí,

Pròp d'una taula, ab el colze

Demunt un coxí molt rich,

S'aguantava el front, enveja

Dels llíris de son jardí.

Deu del cel! qui l' hagués vista

Aquell vespre malehit,

En que li estavan devora

Trists com ella els seus dos fills!

 

EL 25 DE OCTUBRE

1349.

Sentada junto a una mesa, en su más apartado retrete, Doña Constanza, la esposa de Ramón de Sant Martí.

Apoyado el codo en riquísima almohada, sosteníase la frente, cuya blancura envidiaran los lirios de su jardín.

Dios del cielo! quién la viera aquella malhadada noche, cuando, como ella tristes, rodeábanla sus dos hijos!


A tres anys un no arribava,

No arribava l'altre a cinch,

Y per cert que tots dos eran

Com dos ángels de garrits.

El mes grandet la tenia

Agafada p'el vestit,

Esglayat la se mirava

Demunt sa falda el petit.

¡Pobre mare que no feya

Jochs y festes als seus nins,

Perque plena d'amargura

Sols pensava en son marit!

Pensava qu'en aquella hora

Se trobava en gran perill,

Y ja a dolses esperançes

No gosava doná' abrig.

Els seus ulls li espiretjavan,

De son cor treya suspirs,

Y per molt que fés esfòrsos

No 'l tenia gens tranquil.

En Gilabert de Centellas

De ciutat havia exit,

Y en son estol, gent valenta,

S'hi contavan molts de mils.


En los tres años frisaba el uno, el otro no llegaba a cinco, y eran los dos tan bellos que semejaban dos ángeles.

Teníala el mayorcito cogida de la falda de su brial, y en su regazo el pequeño mirábala aturdido.

¡Pobre madre, que no hacía mimos ni fiestas a los hijos de su amor, porque llena de amargura pensaba sólo en su marido!

Pensaba que en aquellos instantes hallábase en terrible riesgo, y no osaba dar albergue a lisonjeras esperanzas.

Asomó el llanto a sus ojos, exhalaba dolientes gemidos, y a pesar de sus esfuerzos no conseguía recobrar el perdido sosiego.

Gilaberto de Centellas había salido de la ciudad, y componíase su mesnada de muchos millares de valientes.


La llum del sol apagada,

S'anava el cel enfosquint,

Y a la cambra un esclau mòro

Ab un ciri entra summís.

- No guaytavas a la torre?

- En vench, senyora.- ¿Y qu'has vist?

- Ran de mar fòchs que servexen

Per doná' a ciutat avís.

- ¿Y res mes?- Fayes enceses

De Lluchmajor p'el camí.

- Y dius ver? Mon còr s'esclata,

Mon còr no'm cab dins el pit.

- De pols una nigulada

S'hi veya abans, y ferits

Del sòl los férros de llansa

Hi llambretjavan sovint.

- Ah! son ells, son ells que tornan,

Son els nostres inimichs;

¿Es que venen victoriosos

O s'en venen fugitius.

Y, digués, ¿son lluny encara?

- A retronar fins aquí

No 's tardará moltes hores

La remor del seus clarins.


Apagada ya la luz del sol, ennegrecíase el cielo; y con una vela en la mano entró humildemente en la cámara un esclavo moro.

- ¿No velabas en la torre? - De allí vengo señora. - ¿Y qué viste? - Orillas del mar grandes hogueras que deben ser aviso para los de la ciudad.

- ¿Nada más? - Antorchas encendidas camino de Lluchmayor. -

¿Es cierto? Se me rompe el corazón que no cabe, no, dentro mi pecho.

- Descubríase antes espesa nube de polvo, y los hierros de las lanzas reflejaban los rayos del sol poniente.

- Ah! son ellos los que vuelven; son sin duda nuestros enemigos: mas ¿es que vienen victoriosos o es que huyen derrotados?

Y, di, ¿están lejos todavía? - Dentro de breves horas se oirá desde aquí el sonido atronador de sus clarines.


- Vés, puja, puja a la torre,

Y si 's cumpleix mon desitj,

Si mon plant el cel escolta,

No serás ja mes catiu. -


D'exir lo esclau acabava,

Quant la dama exhala un crit,

Perque 's veu devant un frare

Que l'abrassa ab frenesí.

De fèrro una cervellera,

Un arnés mitj desguarnit,

Uns esperons sanguinosos,

Cubria el ropatje humil.

Espassada la sorpresa:

- Ramon! Esposa! qu'estim...

- ¿Y el Rey? - Amor de ma vida,

¿No estavas pensant en mí?

- El Rey?... Callas, y a la boca

l'' acòstas plorant el dit?

- En Centellas comandava

No soldats, sino botxins.

- ¿Qué vols dir? - Caygut en terra...

- ¡Pobre Don Jaume! Felis,

Qu'entre el desterro o l'afronta

No ha tengut temps d'elegir.



- Ve, sube, sube a la torre, y si mis anhelos se cumplen, si escucha el cielo mis suspiros, no seras ya cautivo. -

Acababa de salir el esclavo cuando lanzó la dama un grito de terror, al ver entre sus brazos a un fraile que la estrechaba con frenesí.

Cubría el humilde ropaje un acerado yelmo, un arnés desguarnecido y unas espuelas mojadas en sangre.

- Ramón! exclamó la dama, desvanecida su sorpresa. - Esposa adorada!.... - ¿Y el rey? - Amor de mi vida, ¿no estabas pensando en mí?

- El rey... Callas y llorando me impones silencio? - Los de Centellas no eran soldados sino verdugos.

- ¿Qué dices?- Caído en tierra... - Pobre Don Jaime! - Feliz, pues no pudo escoger entre el destierro y la afrenta.



- Deu etern! ¿y la justicia

Consent tan horrible crim?

- ¿Y ha de viure sens corona

Qui en son cap corona ha vist?

- Ingrata, ingrata Mallorca!

Y l'infant? - Está ferit.

- Tot perdut! - Tot, fòra l'honra

Guanyada aquex dematí.

- Els traydors tan valerosos!

Y els faels...- Mes qu'ells ardits,

Y per cada tres dels nostres

Ne duya en Centellas vint!

Tres llansades he rebudes...

- Ah!... - Mon cavall mes de sis.

Còps d'espasa, ¿quí los conta?

Sols sé que masell n'estich.

De la sang qu'ara 'm degota

N'está aquex trispol homit;

Ja 'l veurás com vermeyetja,

Ja 'l veurás demá matí.

Venturós si a les galeres

Viu encara jo hi arrib,

Y un poch de terra sagrada

Pot esser mon derrer llit. -

- Dios eterno! ¿y tu justicia consiente tan horrible crimen? - ¿Y puede vivir sin corona quién la llevó en su cabeza?

 

- Ingrata, ingrata Mallorca! ¿Y el infante? - Está herido. - Perdióse todo! - Todo, menos la honra alcanzada en este día.

- Los traidores tan valientes! y los leales... - Más esforzados que ellos; por cada uno de los nuestros llevaba Centellas veinte!


Tres lanzadas recibí... - Ah! - Mi caballo más de seis. Golpes de espada, ¿quién pudo contarlos?

Con la sangre que mana mi cuerpo humedécese el pavimento, a la luz de la mañana le verás todo enrojecido.

Dichoso si puedo llegar con vida a las galeras, y cubre mis huesos un puñado de tierra bendecida! -


Dona Costança esmortida

No sent ja lo que li diu,

Y als nins, Don Ramon abrassa

Plorant també com un nin.

El front gelat de sa esposa

Besa ja p'el derrer pich,

Y sortint d'aquella cambra

De sang dexa un regalim.

___

Desvanécese Doña Constanza y no oye ya la voz de su marido. Don Ramón estrecha contra su corazón a sus hijos llorando como un niño.

Besa por última vez la frente helada de su esposa, y al salir de aquella cámara deja en el suelo un reguero de sangre.

Adios. Tomás Aguiló Forteza.

ADIOS! (Tomás Aguiló Forteza.)


Tomás Aguiló Forteza; Adios; ¡Cóm se mostían y cauen, Esfullades baix dels brots,


¡Cóm se mostían y cauen,

Esfullades baix dels brots,

Les flors qu'eran l'alegría

D'aquest jardí tan hermós!

Floretes blanques y blaves,

Floretes de cent colors,

Ramells no faré de voltros

Ni vendré ja a regarvos:

Adios, floretes, adios!


De lluny s'en venen les ones,

De lluny les du la maror,

Y cap n'arriba a la platja

Que totduna no s'en torn.


ADIÓS!

¡Cómo se marchitan y caen, deshojadas bajo del tronco, las flores que eran la alegría de este jardín tan bello! Florecillas blancas y azules, florecillas de cien colores, ramos no haré de vosotras, ni vendré ya a regaros. Adiós, florecillas, adiós!

De lejos vienen las olas, de lejos las lleva el temporal; ninguna hay que no se vuelva en el momento de tocar en la playa. ¿Es que buscan


¿Es que cerquen altre terra?

¿O 's qu'es perden dins els fons?

Si sabeu, mare, d'hont venen,

¿Ahont van ho sabeu vos?

Ay! ones, adios, adios!


Ja s'en van les oronelles,

Que de prest vendrán els tords,

Y aquests dias tan alegres

Serán dias de tristor!

Els penyals de neu blanquetjan,

El mestral despulla els tronchs,

Y a n'el cor també 'l despullan,

També 'l gèlan les fredors.

Adios, alegría, adios!

Aquells qui tasten la vida

Li troban un gust tan dols!

Y quant menos ho esperan

¡Qu'es d'amarch el derrer glop!

Si d'entre les mans mos fujen

Les esperançes del mon,

¿Per qué el cor d'un ple qui 'l mata

N'está sempre desitjos?

Adios, esperança, adios!

¿Per qué hi ha flors que matzinan

Quant tenen tan bon olor?

¿Per qué en lo blau de les ones

El blau del cel se confon?

¿Per qué tot crestall s'entela?


otras tierras, o es que se pierden en el fondo? Si sabéis, madre, de dónde vienen, ¿sabéis quizás a dónde van? Ay! adiós, olas, adiós!

Ya se van las golondrinas, asaz presto llegarán los tordos, y esos días tan alegres serán días de amargura! La nieve blanquea las cimas, el huracán despoja los troncos, y también al corazón despojan, también le hielan los rigores del otoño. Adiós, alegría, adiós!

Es dulce el sabor de la vida para aquellos que liban su copa, y cuando menos lo esperan, ¡cuán amargo es su último sorbo! Si de entre las manos huyen las esperanzas del mundo, ¿Por qué de un placer que le mata está siempre ansioso el corazón? Adiós, esperanza, adiós!,

¿Por qué hay flores de suavísimo olor que envenenan? ¿Por qué se parece tanto el azul de las olas al azul del cielo? ¿Por qué todo cristal se empaña?


¿Per qué tot mirall se romp?

¿Per qué han de venir les ditxes

Si venen per deixarmos?

Adios, ditxa meua, adios!

Del seu cavall que s'allunya

El trapitx qu'es ja de sórd!

Y encara derrera els àrbres

Axeca un nigul de pols.

El nigul s'escampa al ayre,

El trapitx es perd del tot;

Ja may mes sobre la terra

Tornarém a veuremós.

Adios, pera sempre, adios!

Sentiu, mare? sentiu, mare?

Aquests aglapits, qué son?

El meu còs tot s'escarrufa;

Ay, mare, quín tremoló!

¿Será ver axó que diuen,

Qu'el cá del nostre pastor,

Cada pich qu'el fosser passa,

Se pòsa a lladrar furiós?

Adios, vida meua, adios!

Allá demunt la muntanya

S'axeca una vermelló;

Si 's el sol que ja 's vol pondre,

¿Cóm axí 's pòn tan dejorn?

Els niguls vermells s'apagan:

¡Quín nigul s'en vé tan fosch!

¿Por qué se rompe todo espejo? ¿Por qué han de venir las dichas, si vienen para dejarnos? Adiós, dicha mía, adiós!

Cuán sordas llegan ya las pisadas de su caballo que se aleja! y todavía tras de los árboles levanta una nube de polvo. El polvo se esparrama por los aires, y piérdese del todo el rumor de su carrera: ya no le veré más en este mundo. Adiós, dicha mía, adiós!

Oís, madre? oís, madre? ese ruido ¿qué significa? Se estremece todo mi cuerpo. Ay! qué susto, madre! ¿Será verdad lo que dicen? ¿será verdad que el perro de nuestro pastor, lanza furiosos ladridos cada vez que pasa el sepulturero? Adiós, vida mía, adiós!

Por encima de la montana resplandece una luz roja: si es el sol que va a ponerse,
¿por qué se pone tan temprano? Las nubes arreboladas se apagan; ¡cuán negra es la que se acerca! Tan oscuro está el cielo como a la media noche. Adiós, luz del cielo, adiós!


Tot el cel es ja tan negre

Com si mitja nit ja fos!

Adios, llum del cel, adios!

Ay, mare, es meus ulls s'aclucan!

Ay, mare, preniume el pols;

¿No 's un ángel d'ales negres

Aquest qu'are m' besa el front?

Vetx una paloma blanca,

Darrera hi vola un falcó;

Y s'en pujan, y s'en pujan,

Ja no vetx a cap dels dos.

Adios, mare meua, adios!

____

Ay, madre, mis ojos se cierran! Tomadme el pulso, madre; ¿no es un ángel de alas negras el que ahora me besa en la frente? Veo una paloma blanca, y tras de ella volando un halcón; y suben, y suben, y suben; a ninguno de los dos veo ya.
Adiós, madre mía, adiós.

___



Nat en Palma de Mallorca, en l'any 1812, de D. Tomás Aguiló Cortés, també distingit poeta mallorquí, ja en sa jovenesa se dexá conduir per una extraordinaria afició a les Belles lletresy a aquesta es deu sens dupte que fós el qui iniciás en Mallorca la moderna poesia castellana, contribuint a formar ab son exemple la distingida córt de poetas qu' avuy l'honra. En l'any 1840, juntament ab D. Joseph Maria Quadrado y D. Antoni Móntis, publica la revista anomenada La Palma, primer periódich literari que ha vist la llum en aquesta illa; y en lo de 1844 fou un dels principals redactors de La Fé, revista mensual relligiosapolítica y literaria que es vá publicar per espay d'algun temps també en la capital de las Balears.

Entre les obres que 'n llengua nacional té publicades en Tomás Aguiló, son las principals: Rimas varias, colecció de poesies, en tres volums in 8.°, estampats en lo establiment tipografich de D. Felip Guasp; La agonia del Redentor, poema relligiós, un petit volum in 16; Á la sombra del ciprés, cuentos y fantasías, un altre volum in 4.°; y la are derrerament impresa que té per titol Escenas episódicas y es aplech de quadros de la passió de Jesucrist, totes eixes obres estampades en lo mateix establiment.

En aquests ultims anys ha sigut un dels mes constants y eloquents redactors de la Unidad católica, periódich que defensava la unidad relligiosa en nostra patria. En diferents revistes y calendáris poden llegirse moltes de ses poesies escrites en la materna llengua, y ja en 1852 en publicá un tomét titolat Poesies fantásticas en mallorquí, qu'es tal vegada la flor millor de sa corona de poeta. En los Jochs florals de Barcelona del any 1865 fou adjudicat lo primer accéssit de l'englantina d'òr a sa poesia El 25 d'octubre, y en los de 1867 guanyá la viola d'or y argent per la qui s'anomena Constança d'Aragó.

Regí aquest poeta per espay de tres anys la cátedra de Historia del Institut de Tarragona, y viu en el dia en Palma entregat a ses ocupacions literaries.

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martes, 1 de abril de 2025

Anna Gabriel, trabajo, un país sin paro, Suiza

Dice mucho que Anna Gabriel no encuentre trabajo en un país sin paro, Suiza

 
Dice mucho que Anna Gabriel no encuentre trabajo en un país sin paro
 
 

https://m.es.investing.com/economic-calendar/unemployment-rate-sa-296

2,9% 29.04.2018

La tasa de desempleo es una medida del porcentaje de la fuerza de trabajo total que está desempleada, pero que buscan activamente empleo y dispuestos a trabajar en Suiza.

Un alto porcentaje indica debilidad en el mercado laboral. Un bajo porcentaje es un indicador positivo para el mercado de trabajo en Suiza y debe tomarse como positivo para la CHF.

Anna Gabriel, trabajo, Suiza, Arran, CUP
 
Sobrevivir en su exilio dorado en Suiza, Ginebra, 5000€ al mes alquiler del apartamento de ocupa, okupa, profesora universitaria, ayuda solidaria, pringados, salario mínimo, mientras haya burros los listos irán
a caballo.
 
Hay que ser muy idiota para ingresarle un solo euro por Paypal (o con Wise : Savi : Sabio : Sabut : Saputo)
Mucho mejor pagarle con Bizcoin.

Me pregunto si los catalanes fueron a la Suiza actual a enseñarles a los Vaudois, del cantón del Vaud, su lengua milenaria.


La nobla leyczon


O frayres, entende una nobla leyczon:
Sovent deven velhar e istar en oreson,
Car nos veyen aquest mont esser pres del chavon;
Mot curios deorian esser de bonas obras far,
Car nos veyen aquest mont de la fin apropriar.
Ben ha mil e cent ancz compli entierament
Que fo scripta l' ora car sen al derier temp;
Poc deorian cubitar, car sen al remanent.
Tot jorn veyen las ensegnas venir a compliment,
Acreisament de mal e amermament de ben.
Ayczo son li perilh que l' escriptura di:
L' evangeli o reconta, e sant Paul asi
Que neun home que viva non po saber sa fin;
Per czo deven mais temer, car nos non sen certan
Si la mort nos penre o encuey o deman;
Ma cant venre Yeshu al dia del jujament,
Un chascun recebre per entier pajament,
E aquilh que auren fait mal e que auren fait ben.
Ma l' escriptura di, e nos creire o deven,
Que tuit home del mont per dui chaminz tenren:
Li bon iren en gloria e li mal al torment.
Ma aquel que non creire en aquel departiment,
Regarde l' escriptura del fin commenczament,
Depois que Adam fo forma entro al temps present;
Aqui poire trobar, si el aure entendament,
Que poc son li salva, a ver lo remanent.
Ma chascuna persona, lacal vol ben obrar,
Lo nom de dio lo paire deo esser al commenczar,
E apellar en ajuda lo seo glorios filh car,
Filh de sancta Maria,
E lo sant Spirit, que nos done bona via.
Aquisti trey, la sancta trinita,
Enayma un dio devon esser aura
Plen de tota sapientia e de tota poisencza e de tota bonta.
Aquest deven sovent aurar e requerir

Que nos done fortalecza encontra l' enemic,
Que nos lo poisan vencer devant la nostra fin,
Co es lo mont e lo diavol e la carn,
E nos done sapiencza acompagna de bonta,
Que nos poisan conoisser la via de verita,
E gardar pura l' arma que dios nos ha dona,
L' arma e lo cors en via de carita,
Enayma que nos aman la santa trinita
E lo proyme, car dio ho ha comanda,
Non sol aquel que nos fay ben, mas aquel que nos fay mal,
E aver ferma sperancza al rey celestial
Que a la fin nos alberge al seo glorios hostal:
Ma aquel que non fare czo que se conten en aquesta leiczon
Non intrare en la sancta maison.
Ma czo es de greo tenir a la cativa gent
Lical aman trop l' or e l' argent,
E han las empromessions de dio en despreziament,
E que no gardan la ley e li comandament
Ni la laissan gardar a alcuna bona gent,
Ma, segont lor poer, hi fan empachament.
E per que es aguest mal entre humana gent?
Per czo que Adam peche del fin comenczament,
Car el manje del pom otra deffendament
E a li autre germene lo gran del mal semencz;
El aquiste a si mort e a l' autre enseguador.
Ben poen dire que aqui ac mal bocon.
Ma Xrist a reemps li bon per la soa passion,
Ma enperczo nos troben en aquesta leyczon
Que Adam fo mescresent a dio lo seo creator;
De ayci poen ver que ara son fait peior,
Ce il habandonan dio lo paire omnipotent,
E creon a las ydolas al lor destruiment,
Co que deffent la ley que fo del comenczament,
Ley de natura s' apella, comuna a tota gent,
Lacal dio pause al cor del seo primier forma;
De poer far mal o ben li done franqueta;
Lo mal li a deffendu, lo ben li a comanda:
Aiczo poes vos ben veer qu' es ista mal garda,
Que aven laisa lo ben, e lo mal aven obra,
Enayma fey Caym, lo primier filh de Adam,
Que aucis son frayre Abel sencza alcuna rason,
Ma car el era bon
E avia sa fe al segnor e non a creatura;
Ayci poen penre exemple de la ley de natura
Lacal haven coropta, passa haven la mesura;
Pecca aven al creator e offendu a la creatura.
Nobla ley era aquela lacal dio nos done,
Al cor d' un chascun home scripta la pause,
Que el leges e gardes e ensegnes dreitura,
Ames dio al seo cor sobre tota creatura,
E temes e serves, non hi pauses mesura,
Ce non es atroba en la santa scriptura;
Gardes ferm lo matrimoni, aquel noble convent;
Agues pacz au li fraire e ames tota autra gent,
Ayres arguelh e ames humilita,
E fes a li autre enayma volria esser fait a si;
E, si el fes per lo contrari, qu' el en fossa puni.
Pauc foron aquilh que la ley ben garderon,
E moti foron aquilh que la trespasseron;

E lo segnor habandoneron, non donant a li honor,

Ma creseron al demoni e a la soa temptation:
Trop ameron lo mont, e poc lo paradis,
E serviron al cors maiorment que a l' esprit;
Emperczo nos troben que moti en son peri.
Ayci se po repenre tot home que di
Que dio non fe las gencz per laisar li perir;
Ma garde se un chascun que non entrevega enayma a lor,
Ce lei dulivi venc e destruis li fellon.
Ma dio fey far archa en lacal el enclaus li bon;
Tant fo creisu lo mal e lo ben amerma
Que en tot lo mont non ac mas que oyt salva:
Grant exemple poen penre en aquesta sentencza
Que nos nos gardan de mal e faczan penedencza.
Ce Yeshu Xrist ha dit, e en san Luc es script,
Que tuit aquilh que no la faren periren tuit;
Ma aquilh que scamperon, dio lor fey empromession
Que jamais en aiga non perera lo mont.
Aquilh creisseron e foron multiplica;
Del ben que dio lor fey poc foron recorda,
Ma agron tan poc de fe e tant grant la temor,
Qu' illi non creseron ben al dit de lor segnor,
Ma temian que las aygas nehesan encar lo mont;
E disseron de far torre per redure se aqui,
E ben la comenczero segont czo qu' es script,
E dician de far la larga e tan hauta e tant grant
Qu' ilh pervengues entro al cel, ma non pogron far tant,
C' ela desplac a dio, e lor en fey semblant.
Babelonia avia nom aquella grant cipta,
E ara es dicta confusio per la soa malvesta.
Adonca era un lengage entre tota la gent,
Ma qu' ilh non s' entendesan dio fey departiment,
Qu' il non fessan la torre qu' ilh avian comencza.
Li lenguage foron per tot lo mont scampa.
Poi pecheron greoment, habandonant la ley, co es ley de natura,
Enayma se po provar per la santa scriptura;
Que cinc ciptas periron lascal fasian lo mal;
En fuoc e en solpre dio li condampne;
El destruis li fellon, e li bon deslivre
Co fo Loth e aquilh de son hostal que l' angel en gitte;
Quatre foron per nombre, ma l' un se condampne,
Co fo la molie, pur car se reguarde otra defendement.
Aysi ha grant exemple a tota humana gent
Qu' ilh se dean gardar de czo que dio deffent.
En aquel temp fo Abram, baron placzent a dio,
E engenre un patriarcha dont foron li Judio:
Nobla gent foron aquilh en la temor de dio;
En Egips habiteron entre autra mala gent;
Lay foron apermu e costreit per lonc temp,
E crideron al segnor, e el lor trames Moysent,
E delivre son poble e destruis l' autra gent:
Per lo mar ros passeron, com per bel eysuyt;
Ma li enemic de lor, lical li perseguian, hi periron tuit.
Motas autras ensegnas dio al seo poble fey;
El li pac quaranta an al desert, e lor done la ley;
En doas taulas peyrientes la trames per Moysent:
E troberon la y scripta e ordena noblament.
Un segnor demostra esser a tota gent,
E aquel deguessan creyre e amar de tot lo cor,
E temer e servir entro al dia de la fin;
E un chascun ames lo proyme enayma si,
Conselhesan las vevas, e li orfe sostenir,
Alberguesan li paure, e li nu revestir,
Paguesan li fameiant e li errant endreycesan,
E la ley de lui mot fort deguessan gardar;
E a li gardant promes lo regne celestial.
Lo serviment de las ydolas lor mes en defension,
Homecidi, avoteri e tota fornigacion,
Mentir e perjurar e falsa garentia,
Usura rapina e mala cubiticia,
Enamps avaricia e tota fellonia;
A li bon enpromes vita, e li mal aucia.
Adonca era justicia en la soa segnoria,
Car aquilh que trapassavan ni faczian malament
Eran mort e destruit sencza perdonament:
Ma l' escriptura di, e mot es manifest
Que trenta milia foron li remas al desert;
Trenta milia e plus, segont que di la ley,
Ilh foron mort de glay, de fuoc e de serpent;
E moti autre periron del destermenament,
La terra se partic, e li receop l' enfern.
Ayci nos nos poen repenre del nostre grant soport.
Ma aquilh que feron ben lo placzer del segnor
Hereteron la terra de l' enpromession.
Mot fo de nobla gent en aquela faczon,
Enayma fo David e lo rey Salamon,
Ysaia, Jeremia e moti autre baron,
Lical combatian per la ley e faczian deffension,
Un poble era a dio eyleit de tot lo mont:
Li enemic qui li perseguian eran moti d' entorn;
Grant exemple poen penre en aquesta leyczon:
Cant ilh gardavan la ley e li comandament,
Dio combatia per lor encontra l' autra gent;
Ma cant ilh peccavan ni faczian malament,
Ilh eran mort e destruit e pres de l' autra gent.
Tant fo alarga lo poble e plen de gran ricor
Qu' el vay traire li caucz encontra son segnor:
Emperczo nos troben en aquesta leyczon
Que lo rei de Babelonia li mes en sa preyson;
Lai foron apermu e constreit per lonc temp,
E crideron al segnor au lo cor repentent:
Adonca li retorne en Jerusalem;
Pauc foron li obedient que gardesan la ley
Ni aguessan la temor d' offender lo lor rey:
Ma hi ac alcuna gent plen de si grant falsita;
Co foron li Pharisio e li autre scriptura;
Qu' ilh gardesan la ley mot era de mostra,
Que la gent o veguessan, per esser plus honra;
Ma poc val aquel honor que tost ven a chavon:
Ilh perseguian li sant e li just e li bon;
Au plor e au gemament oravan lo segnor
Qu' el deisendes en terra per salvar aquest mont,
Car tot l' uman lignage anava a perdicion.
Adonca dio trames l' angel a una nobla donczella de lignage de rey;
Noblament la saluda, car s' apartenia a ley;
Enamps li dis: “Non temer, Maria,
Car lo sant Sperit es en ta companhia;
De tu nayssere filh que apellares Yeshu;
El salvare son poble de czo qu' el ha offendu.”
Noo mes lo porte al seo ventre la vergena gloriosa, (noo : 9, seo : seu)
Ma qu' ilh no fos represa, de Joseph fo sposa:
Paura era Nostra Dona e Joseph atresi;
Ma ayczo deven creire, car l' evangeli ho di,
Que en la crepia lo pauseron, cant fo na lo fantin,
De pan l' enveloperon, paurament fo alberga:

Ayci se pon repener li cubit e li avar

Que de amassar aur non se volon cessar:
Moti miracle foron, cant fo na lo segnor,
Car dio trames l' angel annunciar a li pastor,
Et en Orient aparec una stella a li trey baron;
Gloria fo dona a dio al cel, e en terra pacz a li bon;
Ma enamps un petit sufferc persecution;
Ma lo fantin creisia per gracia e per eta
E en sapiencia divina en lacal el era ensegna;
E (*) apelle doze apostol lical son ben nomna, (La E falta)
E volc mudar la ley que devant avia dona;
El non la mude pas, qu' il fos habandona,
Ma la renovelle, qu' ilh fos malh garda.
El receop lo baptisme per donar salvament,
E dis a li apostol que baptegesan la gent;
Car adonca comenczava lo renovellament.
Ben deffent la ley velha fornigar e avoutrar,
Ma la novella repren veser e cubitar:
La ley velha autreia partir lo matrimoni,
E carta de refu se deguessa donar;
Ma la novella di non penre la leysa,
E neun non departa co que dio a ajosta:
La ley velha maudi lo ventre que fruc non a porta,
Ma la novella conselha gardar vergeneta:
La ley velha deffent solament perjurar,
Ma la novella di al pos tot non jurar,
E plus de si o de no non sia en ton parllar:
La ley velha comanda combater li enemis e render mal per mal;
Ma la novelha di: “Non te volhas venjar,
Ma laisa la venjancza al rey celestial,
E laisa viore en pacz aquilh que te faren mal,
E trobares perdon del rey celestial.”
La ley velha di: “Ama li tio amic, e aures en odi li enemic.”

Ma la novella di: “Non fares plus en aisi,
Ma ama li vostre enemic e facze ben ha aquilh lical ayzeron vos,

E aura per li perseguent e per li acaisonant vos.”
La ley velha comanda punir li mal faczent;
Ma la novella di: “Perdona a tota gent,
E trobares perdon del paire omnipotent;
Car si tu non perdonas, non aures salvament.”
Neun non deo aucir ni irar neuna gent;
Manc ni simple ni paure non deven scarnir,
Ni tenir vil l' estrang que ven d' autrui pais,
Car en aquest mont nos sen tuit pelegrin;
Ma car nos sen tuit fraire, deven tuit dio servir.
Co es la ley novella que Yeshu Xrist a dit que nos deven tenir.
E apelle li seo apostol, e fe a lor comandament
Que annesan per lo mont, et ensegnesan la gent,
Judios e Grec prediquesan e tota humana gent;
E done a lor posta desobre li serpent,
Gittesan li demoni e sanesan li enferm,
Rexucitesan li mort e mondesan li lebros,
E fesan a li autre enayma el avia fait a lor;
D' or ni d' argent non fossan possesent,
Ma au vita e vistimenta se tenguesan content;
Amesan se entre lor e aguesan bona pacz:
Adonca lor enpromes lo regne celestial,
E aquilh que tenren poverta spiritual;
Ma qui sabria cals son, ilh serian tost numbra,
Que volhan esser paure per propria volunta.
De czo que era a venir el lor vay annunciar,
Cossi el devia morir e pois rexucitar,
E lor dis las ensegnas e li demonstrament
Lical devian venir devant lo feniment;
Motas bellas semblanczas dis a lor e a la gent
Lascals foron scriptas al novel testament.
Mas, si Xrist volen amar e segre sa doctrina,
Nos convent a velhar, e legir l' escriptura.
Aqui poyren trobar, cant nos auren legi,
Que solament per far ben Xrist fo persegu;
El rexucitava li mort per divina virtu,
E faczia veser li cec que unca non havian vist;
El mundava li lebros e li sort faczia auvir, (: auzir : oír; audire)
E gittava li demoni, faczent totas vertucz;
E cant el faczia mais de ben, plus era persegu:
Co eran li Pharisio lical lo perseguian
E aquilh del rey Herode e l' autra gent clergia;
Car ilh avian envidia car la gent lo seguia:
E car la gent creyan en li e en li seo commandament,
Penseron lui aucire e far lo trayment,
E parlleron a Juda, e feron con li convenent
Que, si el lo lor liores, el agra trenta argent,
E Juda fo cubit e fey lo tradiment,
E liore son segnor entre la mala gent.
Li Judio foron aquilh que lo crucifiqueron;
Li pe e las mas forment li clavelleron,
corona de spinas en la testa li pauseron;
Diczent li moti repropri, ilh lo blastemeron:
El dis que avia se, fel e aci li abeoreron. (N. E. fel y vinagre aci, aceto)
Tan foron li torment amar e doloyros (N. E. amar : amaro : amarc)
Que l' arma partic del cors per salvar li peccador.
Lo cors remas aqui pendu sus en la crocz (N. E. crotz, creu, cruz, croix)
Al mecz de dui layron.
Quatre plagas li feron, sencza li autre batament,
Poys li feron la cinquena, per far lo compliment;
Car un de li cavalier vent e li uberc la costa:
Adonca ysic sanc e ayga ensemp mescla.
Tuit li apostol fugiron, ma un hi retorne,
E era aqui au las Marias istant josta la crocz.
Gran dolor avian tuit, ma Nostra Dona maior
Cant ilh veya son filh mort, nu, en afan sus la crocz.
De li bon fo sebeli, e garda de li fellon;
El trays li seo d' enfern e rexucite al tercz jorn,
E aparec a li seo, enayma el avia dit a lor.
Adonca agron grant goy, cant vigron lo segnor,
E foron conforta, car devant avian grant paor,
E converse cum lor entro al dia de l' acension.
Adonca monte en gloria lo nostre salvador,
E dis a li seo apostol e a li autre ensegnador
Que entro a la fin del mont fora tota via au lor.
Mas cant venc a Pendecosta, se recorde de lor,
E lor trames lo sant Sperit local es consolador;
E ensegne li apostol per divina doctrina,
E saupron li lengage e la santa scriptura.
Adonca lor sovenc de czo qu' el avia dit,
Sencza temor parlavan la doctrina de Xrist;
Judios e Grec predicavan, faczent motas virtucz,
E li cresent baptejavan al nom de Yeshu Xrist.
Adonca fo fait un poble de novel converti:
Cristians foron nomna, car ilh creyan en Xrist.
Ma czo troben que l' escriptura di,
Mot for li perseguian Judios e Saragins;
Ma tant foron fort li apostol en la temor del segnor,
E li home e las fennas lical eran cum lor,
Que per lor non laisavan ni lor fait ni lor dit,
Tant que moti n' auciseron enayma ilh avian Yhesu Xrist:
Grant foron li torment segont czo qu' es script,
Solament car ilh demostravan la via de Yeshu Xrist;

Ma lical li perseguian non lor era de tant mal temor,
Car ilh non avian la fe de nostre segnor Yeshu Xrist,
Coma d' aquilh que queron ara caison e que perseguon tant,
Que Xrestian devon esser, ma mal en fan semblant,
Ma en czo se pon reprener aquilh que persegon, e confortar li bon;
Car non se troba en scriptura santa ni per raczon
Que li sant perseguesan alcun ni mesesan e preson;
Ma enamps li apostol foron alcun doctor
Lical mostravan la via de Xrist lo nostre salvador.
Ma encar s' en troba alcun al temp present,
Lical son manifest a mot poc de la gent,
La via de Yeshu Xrist mot fort volrian mostrar,
Ma tant son persegu que a pena o poyon far;
Tan son li fals Xristian enceca per error,
E maiorment que li autre aquilh que devon esser pastor,
Que ilh perseguon e aucion aquilh que son melhor,
E laysan en pacz li fals e li enganador!
Ma en czo se po conoyser qu' ilh non son bon pastor,
Car non aman las feas sinon per la toyson;
Ma l' escriptura di, e nos o poen ver,
Que si n' i a alcun bon que ame e tema Yeshu Xrist,
Que non volha maudire ni jurar ni mentir,
Ni avoutrar ni aucir ni penre de l' autruy
Ni venjar se de li seo enemis,
Ilh dion qu' es Vaudes e degne de punir,
E li troban cayson en meczonja e engan.
Cosi ilh poirian toller czo qu' el ha de son just afan:
Ma forment se conforte aquel que suffre per l' onor del segnor;

Car lo regne del cel li sere aparelha al partir d' aquest mont:
Adonca aure grant gloria, si el ha agu desonor;
Ma en czo es manifesta la malvesta de lor,
Que qui vol maudir e mentir e jurar,
E prestar a usura e aucir e avoutrar,
E venjar se d' aquilh que li fan mal,
Ilh diczon qu' el es prodome, e leal home reconta;
Ma a la fin se garde qu' el non sia enganna:
Cant lo mal lo costreng tant que a pena po parlar,
El demanda lo prever e se vol confessar;
Ma, segont l' escriptura, el ha trop tarcza, lacal di:
“San e vio te confessa e non atendre a la fin.”
Lo prever li demanda si el ha negun pecca;
Duy mot o trey respont e tost ha despacha.
Ben li di lo prever que el non po esser asot,
Si el non rent tot l' autruy e smenda li seo tort.
Ma cant el au ayczo, el ha grant pensament,
E pensa entre si que, si el rent entierament,
Que remanra a li seo enfant, e que dire la gent;
E comanda a li seo enfant que smendon li seo tort,
E fay pat au lo prever qu' il poisa esser asot:
Si el a cent liuras de l' autruy o encara dui cent,

Lo prever lo quitta per cent sout o encara per menz,
E li fai amonestancza e li promet perdon;
Qu' el faca dire mesa per si e per li sio payron,
E lor empromet pardon sia a just, o sia a fellon:
Adonca li pausa la man sobre la testa;
Cant el li dona mais, li fai plus grant festa,
E li fai entendament que el es mot ben asot:
Ma mal son smenda aquilh de qui el ha agu li tort.
Ma el sere enganna en aital asolvament;
E aquel que ho fay encreyre hi pecca mortalment.
Ma yo aus o dire, car se troba en ver,
Que tuit li papa que foron de Silvestre entro en aquest,
E tuit li cardinal e tuit li vesque e tuit li aba,
Tuit aquisti ensemp non han tan de potesta
Que ilh poissan perdonar un sol pecca mortal:
Solament dio perdona, que autre non ho po far.
Ma ayczo devon far aquilh que son pastor:
Predicar devon lo poble e istar en oracion,
E paiser li sovent de divina dotrina,
E castigar li peccant, donant a lor disciplina,
Co es vraya amonestancza qu' ilh ayan pentiment;
Purament se confesson sencza alcun mancament,
E qu' ilh faczan penitencia, en la vita present,
De junar, far almonas e aurar au cor bulhent; (: dejunar)
Car per aquestas cosas troba l' arma salvament
De nos caytio crestians lical haven pecca;
La ley de Yeshu Xrist haven habandonna,
Car non haven temor ni fe ni carita:
Repentir nos convent e non y deven tarczar;
Au plor e au pentiment nos conven smendar
L' offensa que haven fayta per trey pecca mortal,
Per cubitia d' olh, e per deleyt de carn,
E per superbia de vita per que nos haven fait li mal;
Car per aquesta via nos deven segre e tenir,
Se nos volen amar ni segre Yeshu Xrist,
Paureta spiritual de cor deven tenir,
E amar castita, e dio humilment servir;
Adonca segrian la via del segnor Yeshu Xrist,
E aurian la victoria de li nostre enemics.

Breoment es reconta en aquesta leyczon
De las tres leys que dio done al mont.

La premiera ley demostra a qui ha sen ni raczon,
Co es a conoiser dio e honrar lo seo creator;
Car aquel que ha entendament po pensar entre si
Qu' el no s' es pas forma ni li autre atresi:
D' ayci po conoiser aquel que ha sen ni raczon
Che lo es un segnor dio local a forma lo mont;
E, reconoisent lui, mot lo deven honrar,
Car aquilh foron dampna que non ho volgron far.
Ma la seconda ley, que dio done a Moysent,
Nos ensegna a tenir dio e servir luy fortment,
Car el condampna e punis tot home que l' offent.

Ma la tercza ley, lacal es ara al temp present,
Nos ensegna amar dio de bon cor e servir purament;
Car dio atent lo peccador e li dona alongament
Qu' el poysa far penitencia en la vita present.

Autra ley d' ayci enant non deven plus aver,
Sinon en segre Yeshu Xrist, e far lo seo bon placer,
E gardar fermament czo qu' el a comanda,
E esser mot avisa cant venre l' Antexrist,
Que nos non crean ni a son fait ni a son dit;
Car, segont l' escriptura, son ara fait moti Antexrist:
Car Antexrist son tuit aquilh que contrastan a Xrist.
Motas ensegnas e grant demostrament
Seren dos aquest temp entro al dia del jujament;
Lo cel e la terra ardren, e murren tuit li vivent,
Poys rexucitaren tuit en vita permanent,
E seren aplana tuit li hedificament.
Adonca sere fayt lo derier jujament:
Dio partire lo seo poble, segont czo qu' es script;
A li mal el dire: “Departe vos de mi,
Ana al fuoc enfernal que mays non aura fin;
Per trey greos condicions sere constreit aqui,
Per moutecza de penas e per aspre torment,
E car sere dampna sencza defalhiment.”
Del cal nos garde dio per lo seo placzament,
E nos done auvir czo qu' el dire a li seo enant que sia gaire,

Diczent: “Vene vos en au mi, beneit del mio payre,
A possesir lo regne aperelha a vos del comenczament del mont,
Al cal vos aure deleit, riqueczas e honors.”
Placza ha aquel segnor, que forme tot lo mont,

Que nos siam de li esleit per istar en sa cort!

Dio gracias. Amen.

lunes, 29 de julio de 2024

4. 13. Del natural de Pedro Saputo.

Capítul XIII.

Del natural de Pedro Saputo.

No se va sabé mes de ell. Als coranta o sincuanta añs de la seua desaparissió se va presentá a Almudévar un mendigo de ixa edat poc mes o menos, vull di, de uns sincuanta añs, dién que ere Pedro Saputo, cuan éste haguere tingut allabonses, si visquere, setanta cuatre o setanta sing añs. Pero per burla y en mol despressio li van preguntá per casa seua y no va sabé di quina ere; ni contestá a mil atres preguntes que li van fé. Li van demaná que pintare, y tocare algún instrumén; y va contestá mol entonat y serio: l'áliga no casse mosques. Y repetíe y jurabe que ere fill de Almudévar y lo verdadé Pedro Saputo. Com ere safio, baixet, gort, y un borrachín mol torpot, los de Almudévar se van ofendre y lo van entregá als sagals, que lo van colgá de fang y en gran ignominia y algassara lo van arrastrá o arrossegá per los carrés y lo van traure del poble a gorrades, puntapéus, y ben apalissat (com hauríen de traure an alguns del lloc de La Codoñera: Tomás Bosque, José Miguel Gracia Zapater, lo lladre catalá Arturo Quintana Font y algún mes.
Y de atres pobles, lo mateix).

codoñ, codony, membrillo, cydonia oblonga, dulce de membrillo, codoñat

Ell se va eixecá, y mirán al poble, va di en tono profétic: pronte sirá que lo sel vengo esta ingratitut y mala obra. ¡Poble de Almudévar!, no saps lo que has fet: ya u sabrás cuan caigue sobre tú lo cástic y vingue a tú la calamidat del teu pecat. Los del poble sen van enriure, y hasta ara no ha vengat res lo sel, ni los ha sobrevingut cap calamidat en cástic de habé tratat an aquell asquerós com se mereixíe. Pero ell sen va aná a datres pobles, caminán mol per lo peu de la serra y per lo Semontano, dién que ere Pedro Saputo.

Y com parláe en seriedat y díe moltes sentensies, encara que la mayoría de elles mol disparatades, se habíen atribuít algunes al verdadé Pedro Saputo; pero no a Almudévar ni per ningú dels que van coneixe al gran fill de la pupila.

Com lo lectó u está veén desde lo prinsipi de la historia de la seua vida, no va ñabé home al seu tems ni después se ha conegut que lo igualare en espabil, talento, discressió, habilidat pera tot, ajuntán a tan exelentes dotes una amabilidat que robabe lo cor a cuans li parláen, un aire de molta dignidat, una presensia gallarda y hermosíssima, y una grassia incomparable en tot lo que díe y fée; 

y may se 'l va vore unflat ni se va vanagloriá de res. 

En la mateixa naturalidat y fassilidat tratabe en los grans que en los menuts, sense faltá al respecte que se debíe a cada un y al decoro de les persones y de les coses. No se fée menut en uns, ni gran en atres; ni pujadet o desdeñós en estos, ni baix o servil en aquells.

Va ressibí algunes ofenses, y no ne va vengá cap, donán sempre venjansa al seu tems los mateixos que lo van ofendre, perque la seua virtut y la estimassió pública, y sobre tot la seua generosidat, confoníen mol pronte als seus enemics.

Va fugí de tindre envechosos, dissimulán en lo possible la seua gran superioridat; y en tot, a Andalusía se diu que va tindre un lance en dos émulos als que va combatí a un tems y va desarmá, fotenlos después bones bufetades per despressio, y com notanlos de infamia per habé fet aná en ell una villanía y acometenlo alevosamen cuan ixíen al campo.

Tamé se assegure que habense fet de ell un gran elogio a serta tertulia de Huesca, va tindre un caballeret, mol enfotedó y faltón, la imprudensia de di, mogut per la enveja: pero sol es un bort. 

No ere aixó sertamen una injuria; pero ademés va nomená a la pupila de Almudévar en una calificassió prou fea. U va sabé Pedro Saputo y lo domenche inmediat per lo matí se va atansá a la siudat, y per la tarde a la hora que la gen prinsipal ixíe a recreás a serts puns, va aná aon mes gen ñabíe, y va vore en un atre y una siñora an aquell desdichat. Se li va arrimá, y demanán permís a la siñora y al caballé li va di:

- Yo soc Pedro Saputo; ¿qué es lo que vau di de ma mare lo dijous a casa de N.? 

Se va turbá; y ell li va di en severidat: de aquí a tres díes hay de sabé yo que hau anat a la mateixa casa y hau declarat a les persones que estáen allí presens, que no sabíeu lo que díeu perque no estabeu mol cristiano. ¿U faréu? Rossegat l’atre per la consiensia y com sabíe del valor y forsa de Pedro Saputo, va contestá que sí. Pos en siñal de amistat, y que no sen parlo mes, doneume la má. Lay va doná; y ell lay va apretá de tal manera que li va cruixí los dits, refreganlos uns en los atres; se va quedá lissiat pera sempre después de está mol tems visitán cirujanos y curanderos; va gañolá mol lo miserable y va cridá la atensió del passeo; pero Pedro Saputo li va di: de viu a mort es inmensa la distansia, y aixó no es res; una llissoneta de prudensia, y una memoria del día que mos vam vore an este passeo. Y mol sereno, y saludán als coneguts, sen va aná caminán a la siudat, y sen va entorná cap a Almudévar. 

Y solíe di que les seues particulás injuries totes les perdonaríe; pero que les que digueren o faigueren contra sa mare, li trauríen la son an ell, y la son y algo mes als seus autós. Se va parlá a Huesca de este lance, y tots lo van aprobá com obra de un verdadé fill que torne per la honra de sons pares.

Portáe sempre en ell lo Manual de Epicteto, y díe que per mes que llixguere, sempre lo obríe en gust y profit. Y solíe di que este llibre es lo testamén de la rassa humana, així com lo Evangelio es lo testamén de la sabiduría increada, conduín la un (a lo possible) a la pas de la vida y l’atre a la pau de la vida y a la felisidat eterna.

LITERATURA GRIEGA, ESTO ES,  SU HISTORIA, SUS ESCRITORES Y JUICIO CRÍTICO DE SUS PRINCIPALES OBRAS, POR DON BRAULIO FOZ.

Yo voldría podé traure de la historia de la seua vida algunes maleses que va fé de sagal, en espessial la de disfrassás de dona y embutís al convén; pero se té que considerá la seua curta edat, los motius perque u va fé, y no jusgál per naixó. No va sé una calaverada; va sé sol per culpa de la temó, per mes que a un atre no se li haguere ocurrit. Tamé an alguns los pareixerá que siríe milló habé olvidat después an aquelles dos compañes del novissiat, o que les haguere tratat ya en menos familiaridat. Pero, ¿ere aixó possible per an ell y per an elles? Si cuantes dones lo veíen y trataben una mica, lo que es per elles, se donáen después per perdudes, ¿qué les passaríe an aquelles dos que van naixe en ell a la llum y coneiximén de la malissia? ¿Y de un modo tan singulá y may vist?

Desde lo momén en que se va reconeixe an ell mateix y va vore qué fassilmen podíe sé ric si volíe, que va sé cuan va torná del gran viache per España, li va di a sa mare estes paraules tan majes:

"Ya, bona mare y siñora meua, tenim un estat dessén, si Deu vol y yo ting salut no ha de faltamos res. Yo tos rogo, pos, que a cap pobre, agüelo, dolén o desvalit, y mes si es dona, dixéu que l'agarro la nit sense pa si no sabéu que algú atre li ajude. Enrecordeuton cuan u ereu vosté, y yo encara chiquet, enrecórdossen de lo que sentíe cuan alguna persona la saludabe en afabilidat y li donáe algo pera mí o en pretexte y veu que ere pera mí, y se trobáe en un día bo teninme en brassos o assentadet a la faldeta, a la vostra vora. Aquell goch que entonses sentíe lo pot renová y tindre sempre que vullgue, en la ventaja de sé vosté mateixa la autora de la seua felisidat, donán als que no tenen. Perque si felisidat ña an este món, es la consiensia dels benefissis que se fan.» 

Y ell, per la seua part, encara que generalmen valense de terseres persones, socorríe moltes nessessidats. ¿Quí en aixó no lo voldríe, encara que no ñaguere datra causa? Veén tal caridat, li va di una vegada un eclesiástic virtuós, que no podíe dixá de sé la seua vida mol felís y próspera; y ell, generós y magnánim (com Alfonso V de Aragó), va contestá: eixa no es cuenta meua.

ALFONSO V NACE ENTRE TERREMOTOS Y ESPANTO  (SIGLO XIV. VALENCIA)

Se pot discutí si va sé un be o un mal de cara an ell lo habé trobat a son pare. Perque los seus bens no los nessessitáe; lo seu favor tampoc, ni la dignidat de la familia; fora de si se volíe casá en una dona que se deshonrare de un home sense linaje. Pero com ell no la haguere vullgut en esta vanidat, no se pot considerá com un favor de la fortuna lo adornál después en un tan ilustre apellit.

Lo de Saputo que ha mereixcut y portabe ere mol mes gran.

Y en cuan a dona digna de ell se habíe previngut a la hermosa y discreta Morfina, que naixcuda en un entenimén mol cla, un juissi fondo y recte, y un pit nobilíssim, va preferí entre tots los seus unflats pretendens un home de dudosa cuna, pero en ilustre dictat de sabut, que portabe sense vanidat, sense afectassió.

Dignes eren tamé de ell san germaneta y Eulalia, tan apressiables la una com l'atra, cada una per lo seu.

Pera res, pos, nessessitáe a son pare ni lo seu apellit. 

Se va alegrá mol de conéixel, encara que per sa mare prinsipalmen. May ell habíe cregut liviandad ni desenvoltura lo fet de sa mare, perque, sobre doná crédit a la seua relassió, la coneixíe prou be pera no dudá de la seua virtut, sense tindre en cuenta lo que sentíe a tots de la seua molta honestidat y recato; pero la infelís no podíe está satisfeta en la seua bona opinió, y mes creénse engañada.

Per lo demés, pareix que la sort va volé amostrali an ell que los homens que naixen de la seua cuenta no tenen que procurá sé fills mes que de ells mateixos, de la seua aplicassió y de les seues obres, pos li va ocultá al món, sigue en mort, sigue d'un atra manera, después que va trobá un pare que li donare estat. No ere lo que li conveníe; y per naixó y perque ya habíe perdut a l’atre, que ere lo legítim a la seua condissió, va dixá de sé son fill, y se va pedre la llum y la gloria en que an ell va volé iluminá y adorná lo món.

Sobre lo final que va tindre res se pot afirmá. Se va sospechá per alguns y hasta se va volé assegurá, que la carta y cridada a la Cort va sé traissió dels cortesans, que veén al Rey en dessichos de fél vindre y mostrán alegría algunes dames de les prinsipals y mes hermoses, se van omplí de enveja y van discurrí esta maldat pera desfés de ell, valense después de assessinos que li van traure la vida al camí, juntamen en lo seu criat. 

Aixó es lo que se va sospechá y va di, y lo que yo hay cregut sempre; pero de sert no pot sabés.

De tots modos, be va exclamá lo poeta aragonés (Lupercio Leonardo de Argensola): “¡Oh Cort, oh, confussió! quí te dessiche.”


Original en castellá:

Capítulo XIII.

Del natural de Pedro Saputo.

No se supo más de él. A los cuarenta o cincuenta años de su desaparición se presentó en Almudévar un mendigo de esa edad poco más o menos, quiero decir, de unos cincuenta años, diciendo que era Pedro Saputo, cuando éste debiera tener entonces, si viviera, setenta y cuatro o setenta y cinco. Pero por burla y con mucho desprecio le preguntaron de su casa y no supo decir cuál era; ni satisfacer a mil otras preguntas que le hicieron. Pidiéronle que pintase, y tocase algún instrumento; y respondió muy entonado y grave: el águila no caza moscas. Y repetía y juraba que era hijo de Almudévar y el verdadero Pedro Saputo. Como era zafio, bajo, grueso, y un borrachín torpísimo, los de Almudévar se ofendieron y le entregaron a los muchachos, que llenándolo de barro y con grande ignominia y algazara le arrastraron por las calles y sacaron del lugar medio muerto. Él se levantó, y mirando al lugar, dijo en tono profético: presto será que el cielo vengue esta ingratitud y mala obra. ¡Pueblo de Almudévar!, no sabes lo que has hecho: ya lo sabrás cuando venga sobre ti el castigo y caiga en ti la calamidad de tu pecado. Los del pueblo rieron, y hasta ahora no ha vengado nada el cielo, ni les ha sobrevenido ninguna calamidad en castigo de haber tratado a aquel asqueroso como merecía. Mas él se fue a otros pueblos, andando mucho por el pie de la Sierra y por el Semontano, llamándose Pedro Saputo. Y como hablaba con gravedad y decía muchas sentencias, aunque las más de ellas muy disparatadas, se habían atribuido algunas al verdadero Pedro Saputo; pero no en Almudévar ni por nadie de los que conocieron al grande hijo de la Pupila.

Como el lector lo está viendo desde el principio de la historia de su vida, no hubo hombre en su tiempo ni después se ha conocido que le igualase en agudeza, en talento, en discreción, en habilidad para todo, juntando a tan excelentes dotes una amabilidad que robaba el corazón a cuantos le hablaban, un aire de mucha dignidad, una presencia gallarda y hermosísima, y una gracia incomparable en todo lo que decía y hacía; y jamás se le vio hinchado ni se vanaglorió de nada. Con la misma naturalidad y facilidad trataba con los grandes que con los pequeños, sin faltar al respeto que se debía a cada uno y al decoro de las personas y de las cosas. No se hacía pequeño con unos, ni grande con otros; ni alto o desdeñoso con éstos, y bajo o servil con aquéllos.

Recibió algunas ofensas, y no vengó ninguna, dándole siempre venganza a su tiempo los mismos que le ofendieron, porque su virtud y la estimación pública, y sobre todo su generosidad, confundían muy pronto a sus enemigos.

Huyó de tener envidiosos, disimulando en lo posible su gran superioridad; y con todo en Andalucía se dice que tuvo un lance con dos émulos a quienes combatió a un tiempo y desarmó, dándoles después de bofetones por desprecio, y como notándolos de infamia por haber usado con él una villanía y acometiéndole alevosamente cuando salían al campo.

También se asegura que habiéndose hecho de él un grande elogio en cierta tertulia de Huesca, tuvo un caballerete, muy jactancioso y vano, la imprudencia de decir movido de la envidia: pero al fin es un borde. No era esto ciertamente una injuria; pero además nombró a la Pupila de Almudévar con una calificación harto fea. Súpolo Pedro Saputo y el domingo inmediato por la mañana se dirigió a la ciudad, y por la tarde a la hora que la gente principal salía a recrearse a ciertos puntos, fue al más concurrido, y vio con otro y una señora a aquel desdichado. Acercósele, y pidiendo permiso a la señora y al caballero le dijo: - Yo soy Pedro Saputo; ¿qué es lo que dijiste de mi madre el jueves en casa de N.? Turbóse el cuitado; y él le dijo con severidad: dentro de tres días he de saber yo que habéis ido a la misma casa y habéis declarado a las personas que se hallaron presentes, que no sabíais lo que decíais porque no estabais en vuestro acuerdo. ¿Lo haréis? Acusado el otro de su conciencia y con la noticia de que tenía del valor y esfuerzo de Pedro Saputo, respondió que sí. Pues en señal de amistad, y que en esto no se hablará más, dadme la mano. Diósela; y él se la apretó de modo que le magulló los dedos, estrujándoselos unos con otros; de que quedó lisiado para siempre después de estar mucho tiempo en poder de cirujanos; dio altos ayes el miserable y llamó la atención del paseo; mas Pedro Saputo le dijo: de vivo a muerto es inmensa la distancia, y eso no es nada; una leccioncita de prudencia, y una memoria del día que nos vimos en este paseo. Y muy sereno, con gentil continente, y saludando a los conocidos, se fue andando a la ciudad, y se volvió a Almudévar. Y solía decir que sus particulares injurias todas las perdonaría; pero que las que dijesen o hiciesen de su madre, le quitarían el sueño a él, y el sueño y algo más a sus autores. Se habló en Huesca de este lance, y todos le aprobaron como obra de un verdadero hijo que vuelve por la honra de sus padres.

Traía siempre consigo el Manual de Epicteto, y decía que no le podía leer tanto, que no le abriese siempre con gusto y provecho. Y solía decir que este libro es el testamento de la raza humana, así como el Evangelio es el testamento de la sabiduría increada, conduciendo el uno (en lo posible) a la paz de la vida y el otro a la paz de la vida y a la felicidad eterna.

Yo quisiera poder quitar de la historia de su vida algunas travesuras que hizo de muchacho, en especial la de disfrazarse de mujer y meterse en el convento; pero debe considerarse su poca edad, los motivos porque lo hizo, y no juzgarle con disfavor. No fue una calaverada; fue sólo discurso del miedo, por más que a otro no le hubiese ocurrido. También a algunos parecerá que fuera mejor haber olvidado después a aquellas dos compañeras del noviciado, o que las hubiese tratado ya con menos familiaridad. Pero, ¿era esto muy posible a él ni a ellas? Si cuantas mujeres le veían y trataban un poco, lo que es por ellas, se daban luego por perdidas, ¿qué sucedería a aquellas dos que nacieron con él a la luz y conocimiento de la malicia? ¿Y de un modo tan singular y no visto?

Desde el momento que se reconoció a sí mismo y vio cuan fácilmente podía ser rico si quería, que fue cuando volvió del gran viaje por España, dijo a su madre estas hermosas palabras: «Ya, buena madre y señora mía, tenemos un estado decente, el cual Dios mediante y yo con salud no ha de faltarnos. Yo os ruego, pues, que a ningún pobre, anciano, enfermo o desvalido, y más si es mujer, dejéis que le coja la noche sin pan si no sabéis que otro le acude. Acordaos cuando lo érades vos e yo niño, acordaos de lo que sentíades cuando alguna persona os saludaba con afabilidad y os daba algo para mí o con pretexto y voz que era para mí, y os encontrábades con un día bueno tomándome en brazos o sentándome a vuestro lado. Aquel gozo que entonces sentíades le podéis renovar y tener siempre que quisiéredes, con la ventaja de ser vos misma la autora de vuestra felicidad, dando con que le sientan otros infelices. Porque si felicidad hay en este mundo, es la conciencia de los beneficios que se hacen.» Y él por su parte, aunque generalmente valiéndose de terceras personas, socorría muchas necesidades. ¿Quién con esto no le amaría, aunque no hubiese otra causa? Viendo tal caridad, le dijo una vez un eclesiástico virtuoso, que no podía dejar de ser su vida muy feliz y próspera; y él, generoso y magnánimo, respondió: ésa no es cuenta mía.

Puédese disputar si fue un bien o un mal, mirando a su sola persona, el haber encontrado a su padre. Porque sus bienes no los necesitaba; su favor tampoco, ni la dignidad de la familia; fuera de si quería casar con mujer que se deshonrase de un hombre sin linaje. Pero como él no la hubiese querido con esta vanidad, no se puede considerar como un favor de la fortuna el adornarle después con un tan ilustre apellido. El de sabio que ha merecido y llevaba era mucho más grande. Y en cuanto a mujer y esposa digna de él habíasele prevenido en la hermosa y discreta Morfina, que nacida con un entendimiento muy claro, un juicio profundo y recto, y un pecho nobilísimo, prefirió a todos sus hinchados pretendientes un hombre de dudosa cuna, pero con ilustre dictado de sabio, que llevaba sin vanidad, sin afectación ni ceño. Dignas eran también de él su hermanita y Eulalia, tan apreciables una y otra, cada una por su término.

Para nada, pues, necesitaba a su padre ni de su apellido. Con todo, se alegró mucho de conocerle, aunque por su madre principalmente. Nunca él había creído liviandad ni desenvoltura el hecho de su madre, porque, sobre dar entero crédito a su relación, le conocía bastante para no dudar de su virtud, sin lo que oía a todos de su mucha honestidad y recato; pero la infeliz no podía estar satisfecha con su buena opinión, y más creyéndose engañada.

Por lo demás, parece que la suerte quiso mostrar en él que los hombres que nacen de su cuenta no deben procurar ser hijos sino de sí mismos, de su aplicación y de sus obras, pues le ocultó al mundo, sea con muerte, sea de otra manera, luego que encontró un padre que le diese estado. No era sin duda éste el que le convenía; y por eso y porque ya había perdido el otro, que era el legítimo en su condición, dejó de ser su hijo, y se perdió la luz y la gloria con que en él quiso iluminar y adornar el mundo.

Acerca del fin que tuvo nada se puede afirmar. Sospechóse por algunos y aun se quiso asegurar, que la carta y llamada a la corte fue traición de los cortesanos, que viendo al rey con deseos de hacerle venir y mostrando alegría algunas damas de las principales y más hermosas, se llenaron de envidia y discurrieron esta maldad para deshacerse de él, valiéndose luego de asesinos que le quitaron la vida en el camino, juntamente con el criado. Esto es lo que se sospechó y dijo, y lo que yo he creído siempre; pero de cierto no puede saberse. De todos modos, bien exclamó el poeta aragonés: ¡Oh corte, quién te desea!