champouirau, chapurriau, chapurriat, chapurreau, la franja del meu cul, parlem chapurriau, escriure en chapurriau, ortografía chapurriau, gramática chapurriau, lo chapurriau de Aguaviva o Aiguaiva, origen del chapurriau, dicsionari chapurriau, yo parlo chapurriau; chapurriau de Beseit, Matarranya, Matarraña, Litera, Llitera, Mezquín, Mesquí, Caspe, Casp, Aragó, aragonés, Frederic Mistral, Loís Alibèrt, Ribagorça, Ribagorsa, Ribagorza, astí parlem chapurriau, occitan, ocsitá, òc, och, hoc
domingo, 26 de abril de 2026
Reverencia, Reverensa
lunes, 31 de marzo de 2025
foie gras, feche, fetge
Avui a cuart mileni estudiarem lo extrañ cas de la palabra o paraula o palaura foie, que se escriu en tres vocals y se pronunsie en les dos que no apareixen.
El foie gras (en francés ‘hígado graso’), llamado a menudo «foie» en España, es un producto alimenticio del hígado hipertrofiado de un pato o ganso que ha sido especialmente sobrealimentado. Según la ley francesa, se llama foie gras al hígado de un pato cebado por sonda (alimentación forzada con maíz), aunque, fuera de Francia, en ocasiones se produce foie gras mediante la alimentación natural. Para la producción de foie gras se utilizan dichas aves acuáticas migratorias, puesto que disponen de una capacidad natural para acumular grasa en el hígado, sin enfermar, la cual posteriormente emplean para sus largas migraciones. Puigdemont lo hace con langosta y champagne.
Para considerarse foie gras, conforme a la legislación europea, se deben dar las siguientes condiciones: el hígado de estas aves tiene que pesar un mínimo de 300 g en el caso de los patos, y de 400 g en el de los gansos; debiendo haber sido alimentadas mediante un proceso de cebado (Reglamento (CE) nº 543/2008 de la Comisión, de 16 de junio de 2008, por el que se establecen normas de desarrollo del Reglamento (CE) nº 1234/2007 del Consejo en lo que atañe a la comercialización de carne de aves de corral (DO L 157, de 17.06.2008).
A Juaquinico Monclús no fa falta empapussál, está gras, gort, que chape; consevol día fotrá un pet y estirará la garra.
El foie gras no es un paté, y por lo tanto difiere del paté de hígado de pato o ganso que sigue otro proceso de fabricación, como cualquier paté de hígado de cerdo, ave u otros. Por extensión, en España se llama tradicionalmente fuagrás a un paté de hígado de cerdo o de ave.
En la actualidad, la producción de foie gras está prohibida en más de 15 países, incluyendo (entre otros) a Alemania, Argentina, India, Israel, Italia y Gran Bretaña, bien por leyes específicas o por leyes de prohibición a la alimentación forzada, considerándola maltrato hacia los animales.
En una época tan temprana como el siglo XXV a. C., los egipcios descubrieron que las ocas provenientes de largos viajes migratorios y que descansaban a orillas del río Nilo durante el invierno, almacenaban reservas naturales de grasa en su hígado. El hígado variaba su tonalidad hacia el amarillo y presentaba un sabor exquisito. Pronto aprendieron que muchas aves podían ser cebadas mediante la sobrealimentación, de forma que su hígado se hipertrofiase y comenzaron con la práctica de cebar a gansos domesticados. En la necrópolis de Saqqara, la tumba de un importante oficial real, Mereruka, contiene un bajorrelieve con una escena en la que trabajadores agarran por el cuello a unas ocas para introducirles bolas de comida en sus gargantas. A su lado se encuentran mesas con más bolas de comida, probablemente elaboradas con grano tostado, y una ampolla para humedecer la comida antes de dársela a los gansos.
La práctica de sobrealimentar gansos se expandió por el Mediterráneo desde Egipto. La referencia más temprana a gansos sobrealimentados data del siglo V a. C., y es narrada por el poeta griego Cratino, el cual habló de «cebadores de gansos». Sin embargo, Egipto mantuvo su reputación como fuente de gansos sobrealimentados. Cuando el rey Agesilao II de Esparta visitó Egipto en 361 a. C., fue agasajado con «gansos cebados y terneros», los mejores productos de los granjeros egipcios.
Sin embargo, la introducción como plato gastronómico elaborado proviene de los romanos, al que se denomina iecur ficatum (iecur significa ‘hígado’ en latín, en tanto que ficatum viene de ficatus, ‘alimentado con higos’). Plinio el Viejo otorga el crédito de su creación al gastrónomo Marco Gavio Apicio, al que se atribuye el único libro de cocina romano que ha llegado hasta nuestros días, mediante la alimentación de los gansos con higos desecados, a fin de hipertrofiar sus hígados. El término Ficatum se asoció tanto al hígado animal que se convirtió en la raíz de la que deriva foie (hígado en francés), hígado (en español) y fegato (hígado en italiano). La práctica de provocar la hipertrofia del hígado de los gansos alimentándolos con higos podría provenir de la Alejandría helenística, ya que gran parte de la cocina de lujo romana debe su inspiración a los griegos.
Tras la caída del Imperio Romano de Occidente, el hígado de ganso se desvaneció temporalmente de la cocina europea. Se ha afirmado que granjeros galorromanos preservaron la tradición de la fabricación del foie gras durante siglos hasta que fue redescubierta. Sin embargo, esta teoría carece de ninguna evidencia plausible, puesto que es sabido que las fuentes de carne para los campesinos franceses de la Edad Media eran oveja y cerdo fundamentalmente.
Se considera mucho más probable que la tradición fuese preservada por los judíos[cita requerida], los cuales pudieron aprender el método para hipertrofiar hígados de gansos y patos durante su pertenencia al Imperio Romano. Los judíos conservaron este conocimiento en sus migraciones hacia la Europa central y oriental. El cashrut, el compendio de leyes alimentarias que determinaban el carácter kósher de los diversos alimentos que podían consumir los judíos, les prohibía usar manteca para cocinar. La mantequilla tampoco era una alternativa, puesto que también estaba prohibido mezclar carne con productos lácteos. Los judíos usaban aceite de oliva en la cuenca mediterránea y aceite de sésamo en Babilonia, pero ninguno de tales productos estaba disponible durante la Edad Media en Europa occidental y central, así que utilizaron grasa de ave que podían producir en abundancia sobrealimentando gansos. El delicado sabor de los hígados cebados fue pronto apreciado, tal como registró Hans Wilhelm Kirchhof de Kassel, el cual escribió en 1562 que los judíos cebaban gansos y que apreciaban particularmente sus hígados. Sin embargo, algunos rabinos estaban preocupados por las complicaciones que a los ojos del cashrut podía suponer sobrealimentar gansos, puesto que la ley alimentaria judía prohibía la crianza de animales que no viviesen más de doce meses. Debe ser señalado que el rabino del siglo XIX Moses Sofer mantuvo que incluso si un animal pudiese morir dentro de los doce meses, no sería un animal impuro, ya que ninguno de sus pulmones resultaría dañado. En cualquier caso, esta cuestión permaneció como uno de los asuntos más debatidos dentro de las leyes alimentarias judías hasta que el gusto de los judíos por el hígado de ganso declinó en el siglo XIX.
Los gastrónomos gentiles comenzaron a apreciar el hígado cebado de ganso, que podían adquirir en los guetos judíos. En 1570, Bartolomeo Scappi, cocinero del papa Pío V, publicó su libro de cocina Opera, en el que comenta que "el hígado de los gansos domésticos criados por los judíos tiene un gran tamaño y un peso de entre dos y tres libras". En 1581, Max Rumpolt de Maguncia, cocinero de varios nobles alemanes, publicó un exhaustivo libro de cocina llamado Kochbuch, en el que cuenta que los judíos de Bohemia producían hígados de más de tres libras de peso. Rumpolt proporciona varias recetas para él, siendo una de ellas la de un mousse hecho de hígado de ganso.
Los métodos para producir hígado de ganso cebado llegaron a Francia a través de Alsacia.
La producción mundial de foie gras (en datos del año 2007) está estimada en 27.000 toneladas, representando la producción europea más del 90 %. Francia es el líder del foie gras en el mundo con 20.400 toneladas, (el 96% de pato y el resto de ganso). Proporciona empleo directamente a más de 30.000 personas, y el 90% de la producción reside en las regiones de las Landas, de Périgord (en Dordoña) y de Mediodía-Pirineos en el sudoeste, así como en Alsacia oriental. La Unión Europea (UE) reconoce el foie gras producido mediante métodos tradicionales ("etiqueta roja") en el sudoeste de Francia con una denominación de origen geográfica.
El resto de producción se reparte entre los siguientes países:
Hungría: 2.500 Tn.;
Bulgaria: 2.200 Tn.;
España: 950 Tn. (producción en Aragón, Cataluña, País Vasco, Navarra y Castilla León);
Estados Unidos: 300 Tn.;
China: 280 Tn.;
Canadá: 170 Tn.;
Bélgica: 100 Tn.;
Fuente: Federación Europea del Foie Gras.
En España, la falta de legislación provocó que numerosos productores utilizasen, en el pasado, indistintamente los términos paté y foie gras, lo que ocasionó confusión entre los consumidores. La entrada de España en la Unión Europea facilitó a los productores el marco de trabajo puesto que la legislación se adapta a la de la UE. El 20 de junio de 2005, en Zaragoza, se creó la patronal del sector bajo la denominación Asociación Sectorial del Hígado Graso (ASEHGRA), que representa a los criadores, transformadores y comercializadores de productos derivados de las palmípedas grasas, agrupando en dicho momento a un total de 18 empresas.
El 27 de junio de 2008, en Estrasburgo, se creó la Federación Europea del Foie Gras (Euro Foie Gras) de la que son fundadores las asociaciones del sector de España, Francia, Bélgica, Bulgaria y Hungría.
En América, Quebec, antigua colonia francesa, también tiene una industria próspera basada en el foie gras que suelen utilizar muchos cocineros canadienses como demostración de orgullo nacional.
El consumo europeo representa el 93% de la producción mundial. Las exportaciones fuera de la Unión Europea están estimadas en menos de 2.000 Tn. (datos 2007), siendo los principales clientes:
Japón: 750 Tn.;
Suiza: 275 Tn.;
Hong Kong: 145 Tn.;
Rusia: 105 Tn.;
Estados Unidos: 61 Tn.;
Singapur: 47 Tn.;
Tailandia: 34 Tn.;
Nueva Caledonia: 30 Tn.;
Emiratos Árabes Unidos: 21 Tn.
martes, 18 de diciembre de 2018
qui no te conegue que te compro, Juan Valera
Pot sé que lo retó al batejál no li ficare lo nom de Cándido, sino que mes tart tots los que lo coneixíen y lo tratáen van escomensá a díli Cándido perque u ere mol.
En tot Aragó no ere possible trobá cap persona mes inossenta y sensilla. Y teníe mol bona pasta.
Ere generós, caritatiu y amable en tot lo món.
Com habíe heredat de son pare terra, olivés y una casa al poble y damún no tenie fills, encara que estáe casat, vivíe desahogat.
En la bona vida que se fotíe se habíe ficat de bon añ, gort, mol gort.
Acostumbráe o acostumáe a aná a vore com anáen les olives, montat a un burro pressiós que teníe. Lo tío Cándido ere mol bo, pero pesáe massa y pa no cansá al burro y ademés per a vore si se aprimáe li agradáe aná caminán pa no engordís més. Aixina que habíe agarrat la costum de aná caminán y torná igual del monte, portán al burro del ramal detrás d’ell.
Uns estudians del poble mol gamberros y bromistes lo van vore passá un día caminán en lo burro detrás, cuan ya tornáe de la finca dels olivás cap a casa y estáe entrán al poble per lo portal de Vilanova.
Ell anáe tan distret mirán los rafecs de les cases que no se va doná cuenta de que lo seguíen los estudians.
Un d’ells lo coneixíe de vista y de nom y ademés sabíe de les seues cualidats. Los u va contá als compañs y entre tots van pensá en gastali una broma.
Y cavilán quina siríe la milló, van maquiná péndreli lo burro, ademés si los eixíe be se podíen guañá unes perretes.
Tots van está de acord. Y a la auló dels dinés hasta van aplaudí de contens que estáen.
Dos de ells, ben calladets, aprofitanse de lo distret que anáe lo tío Cándido, se van arrimá per detrás y li van pendre al burro del cabestre. Un se va emportá al animal per la escalinata cap a la plassa y l’atre, lo mes atrevit y pocavergoña, se va quedá en lo cabestre a la ma, y va seguí caminán detrás del home com si fore lo burro.
Cuan lo que portáe lo burro ya habíe desaparegut pel cantó de la Felissidat, lo del cabestre va pegá un estiró del ramal que l’home portáe agarrat a la ma.
Lo tío Cándido se va girá y se va quedá pasmat al vore que en ves de portá lo burro detrás de ell, dúe un jove aguantán lo cabestre.
Al notá que lo tío Cándido ya lo miráe, mirán cap al sel, va dí:
- Alabat sigue Deu!
Lo tío Cándido, encara esglayat, va contestá:
+ Per sempre sigue beneít y alabat.
Lo estudián al vore que lo home lo escoltáe, va seguí parlán:
- Perdónom vosté, tío Cándido, tot lo mal que, sense vullgué, li estic fen patí. Pero li vach a contá la meua historia:
- Mon pare teníe dinés, y yo era un jugadó, pendensié, me agradáen les dones pero no estudiá. No adelantaba res. Cada día estudiaba menos. Mol enfadat, mon pare, me va aventá una maldisió, me va dí:
eres un burro y ojalá te tornos burro.
- Dit y fet. Sol acabá mon pare de di la maldisió, me vach quedá a cuatre potes, al mateix tems que vach notá que me creixíen les orelles y me eixíe coa.
Cuatre añs hay viscut sén un burro, pero pareix que mon pare me ha perdonat y li ha demanat a Déu nostre siñó que tornara a sé persona.
Y an este momén, grássies a Deu, acabo de torná a la forma de home.
Mol se va estrañá lo tío Cándido de aquella historia, pero li va doná pena lo estudián, lo va perdoná y li va dí que sen aniguere ascape a presentás a son pare y a fé les paus en ell.
En cuan u va sentí lo estudián, sen va aná corrén, despedinse del tío Cándido en llagrimetes als ulls y hasta volíe besali la ma de agraimén per lo favor tan gran que li habíe fet.
Encantat lo tío Cándido de la obra de caridat feta sen va entorná cap a casa, vivíe prop de La Pedra, sense cap burro al ramal y lo cabestre a la ma.
No li va contá a dingú lo que li habíe passat perque lo estudián aixina lay va demaná, afegín que si la gen sabíe que habíe sigut burro, u tornaríe a sé o, si acás se sabíe, la gen li diríe burro, lo que tamé li vindríe mal y a lo pijó no podríe acabá los estudis, com ell, arrepentit, volíe fe.
Los estudians van vendre lo burro a un gitano que vivíe a Valdarrores.
A les poques semanes ere fira y lo tío Cándido, que nessessitáe un burro, va baixá a peu pel Martinet a comprán un.
Se li va arrimá un tratán y li va dí que teníe un burro pa vendre, que si lo volíe ere per an ell. Y lo va portá a vórel.
Quina va sé la sorpresa del pobre tío Cándido cuan va reconeixe al burro que ell habíe tingut hasta fée uns dies y que se habíe convertit en estudián. Y va pensá:
- Seguramén este desgrassiat en ves de aplicás als estudis, ha tornat a fé maleses y son pare l´ha tornat a maldí y aquí lo tenim, burro un atre camí.
Seguidamén se va arrimá al burro y dissimuladamén, per a que no sen enterare lo tratán, li va di baixet a la orella:
Y eixes paraules se han convertit en un refrán que encara se fa aná.
El burro del tío Cándido (versión de un cuento de Juan Valera)
/ Traducsió libre de Juan Valera. Luis Arrufat u ha traduít y yo hay fet cuatre cambis /
miércoles, 7 de agosto de 2024
Nuptial - Desnoirir
Nuptial, adj., lat. nuptialis, nuptial, de noce.
Las araubas nuptials et la archa e l' escrin.
Cout. de Condom, de 1313.
Les robes nuptiales et le coffre et l'écrin.
CAT. ESP. PORT. Nupcial. IT. Nuziale. (chap. Nupsial, nupsials : de boda, casamén, matrimoni; antigamen les noces, noses o nozes, en plural.)
2. Nuptialmen, adv., nuptialement, en mariage.
Jurero que penrias nuptialmen
Filha d' imperador.
(chap. Van jurá (ells) que pendríes nupsialmen filla d' emperadó : que te casaríes en la filla del emperadó, que la pendríes per esposa.)
Roman de Gerard de Rossillon, fol. 20.
Jurèrent que vous prendriez en mariage fille d'empereur.
IT. Nuzialmente. (chap. Nupsialmen.)
3. Nupseiar, Noceiar, v., faire noces, se marier.
Mais val nupseiar que ardre.
(chap. Mes val casás que cremás.)
Izarn: Diguas me tu.
Mieux vaut faire noces que brûler.
Melh es noceiar qe esser usclatz.
Trad. de la 1re Épit. de S. Paul aux Corinthiens.
Mieux est se marier qu'être brûlé.
Part. pas. La femna non noceiada.
Trad. de la 1re Épître de S. Paul aux Corinthiens.
La femme non mariée.
ANC. FR. Fame espouser et noçoier.
Nouv. rec. de fables et cont. anc., t. I, p. 382.
ANC. CAT. Nupciayar.
4. Nossas, s. f. pl., lat. nuptias, noces.
El ser la 'nmenet al sieu castel, e lendeman l' espozet, e fes grans nossas. V. de Raimond de Miraval.
Au soir il l' emmena au sien château, et le lendemain il l'épousa, et fit grandes noces.
Totz jorns festas e nossas reyals. V. et Vert., fol. 29.
Toujours fêtes et noces royales.
Fig. An elegit las nossas del anhell. V. et Vert., fol. 96.
Ont choisi les noces de l'agneau.
CAT. ESP. PORT. Nupcias. IT. Nozze. (chap. Les noces, noses, nozes, bodes, lo casamén, matrimoni. Com veéu, Raynouard fique en plural nupcias tamé en catalá, ya que este dialecte ocsitá fée aná los plurals en AS, inclús después de la gramática de laboratoris Pompeyo Fabra, escrita en castellá.)
5. Noceyamen, s. m., noce, mariage.
Can fetz de l'aigua vi, lai on era prezens,
En cort d' architricli, on fo 'l noceyamens.
Izarn: Diguas me tu.
Quand il fit de l'eau vin, là où il était présent, dans la cour de l' architriclin, où fut la noce.
6. Novi, s. m., fiancé, marié.
Negus novis ni autra persona.
Parens o amicx del novi.
Cartulaire de Montpellier, fol. 41.
Nul marié ni autre personne.
Parents ou amis du marié.
CAT. Nuvi, novi. ESP. Novio. (chap. Novio, novios; novios val igual com plural de novio, masculí, o los novios referinse a la parella. Avui en día tamé poden sé dos homens los novios que se casen, com va passá a Beseit en “carretell”, Fermín Odón y Francesc Xavier Cortés Yáñez. Cuan van está casats, lo alcalde los va di: “ya ton podéu aná a pendre pel cul”.)
7. Novia, s. f., fiancée, mariée.
Per lo novi, o per la novia.
Parens o amicx del novi, o de la novia. Cartulaire de Montpellier, fol. 41. Pour le marié, ou pour la mariée.
Parents ou amis du marié, ou de la mariée.
CAT. Nuvia, novia. ESP. Novia.
(chap. Novia, novies. Avui en día tamé se poden casá dos dones. Cuan aixó passe, dos homens se queden solteros o soltés, y mes tranquils que una bassa d'oli.)
8. Novia, s. f., noce, mariage.
Per occaizon de la novia.
Alberc en que novias aia.
Cartulaire de Montpellier, fol. 40.
Par occasion de la noce.
Habitation dans laquelle il (y) ait noces.
Nutritiu, adj., lat. nutritius, nutritif.
Per defauta de sanc nutritiu.
(chap. Per falta de sanc o sang nutritiva.)
Qu' el malaute sia pascut de viandas nutritivas.
Eluc. de las propr., fol. 57 et 56.
Par défaut de sang nutritif.
Que le malade soit nourri d'aliments nutritifs.
CAT. Nutritiu. ESP. PORT. IT. Nutritivo.
(chap. Nutritiu, nutritius, nutritiva, farinetes nutritives pera Pininfarinetes : Carlos Rallo Badet, que está mol arguelladet.)
2. Nutricio, s. f., lat. nutricatio, nutrition, nourriture.
Quant a vianda et nutricio. Eluc. de las propr., fol. 154.
Quant à aliment et nutrition.
CAT. Nudrició. ESP. Nutrición. PORT. Nutrição. IT. Nutrizione.
(chap. Nutrissió, nutrissions.)
3. Nutrimental, adj., nutritif.
Denegant al cor sanc nutrimental.
La humor nutrimental.
Eluc. de las propr., fol. 53 et 217.
Déniant au corps sang nutritif.
L'humeur nutritive.
ESP. Nutrimental. IT. Nutrimentale.
4. Nurir, Nuyrir, Noirir, Noyrir, v., lat. nutrire, nourrir, alimenter.
En lor malvasa carn nurir delicament. Lo novel confort.
Pour leur mauvaise chair nourrir délicatement.
Noyrir fara celadament
L' enfant.
V. de S. Honorat.
Fera nourrir en cachette l'enfant.
Par extens. Per oli que noyriss lo fuoc en la lampeza.
V. et Vert., fol. 73.
Par huile qui nourrit le feu dans la lampe.
Fig. Bonas obras noyrisso 'l ab doussor.
G. Figueiras: Totz hom.
Bonnes œuvres le nourrissent avec douceur.
Los noyrisson en lur peccat et en totz mals.
V. et Vert., fol. 23.
Les nourrissent en leur péché et en tous maux.
Razo destruy, merce noyris.
Arnaud de Marueil: Sel que vos.
Raison détruit, merci nourrit.
Substantiv. Per que no cre natura se desvi,
Si per noirir non muda son cami.
G. Olivier d'Arles, Coblas triadas.
C'est pourquoi je ne crois pas que nature se dévie, si par le nourrir elle ne change son chemin.
Part. pas. Ni donzelo
C' om agues noirit en sa man.
P. Vidal: Abril issic.
Ni jeune damoisel qu'on eût nourri dans sa main.
ANC. FR. Ai-ge paour que Diex me faille,
Qui norrist les oisiaux au chans?
Nouv. rec. de fables et cont. anc., t. II, p. 452.
CAT. Nudrir. ESP. PORT. Nutrir. IT. Nutrire.
(chap. Nutrí, nutrís: yo me nutrixco o nutrixgo, nutrixes, nutrix, nutrim, nutriu, nutrixen; nutrit, nutrits, nutrida, nutrides. Juaquinico Monclús, lo presidén de la Ascuma, está ben nutridet, gort com un jónec; fotrá un pet consevol día y estirará la garra com lo folclorista Carrégalo.)
5. Nurimen, Noyrimen, s. m., lat. nutrimentum, nourriture, aliment.
Pot sostener sa vida de pauc de noyrimen. V. et Vert., fol. 101.
Peut soutenir sa vie de peu d' aliment.
Fig. Ayssi deu far qui vol afamar lo noyrimen de luxuria.
V. et Vert., fol. 99.
Ainsi doit faire qui veut affamer l' aliment de luxure.
L' espiritual nuriment. Doctrine des Vaudois.
La nourriture spirituelle.
- Éducation.
Bos noyrimens dona regla,
E mals noirimens la tol.
G. Olivier d'Arles, Coblas triadas.
Bonne éducation donne règle, et mauvaise éducation l'ôte.
CAT. Nudriment. ESP. PORT. IT. Nutrimento.
(chap. Nutrimén : nutrissió, nutrimens, nutrissions.)
6. Nuirissement, s. m., nourriture, aliment.
Que chascus, segont son poder, en recepcha bons nuirissemens.
(chap. Que cadaú, segons son (lo seu) poder, (ne) ressibixque bons alimens.)
Trad. de Bède, fol. 55.
Que chacun, selon son pouvoir, en reçoive bonne nourriture.
Fig. Lo nuirissement de cobeeza. Trad. de Bède, fol. 77.
L'aliment de convoitise.
ANC. FR. Car l'amour prent des yeux sans cesse accroissement,
Et se donne luy-mesme un grand nourrissement.
Œuvres de Dubellay, p. 309.
7. Noyritura, Noiridura, s. f., nourriture, éducation, instruction.
Sa noiridura, es del sanc qu' el beu per lo budel del emborilh.
Liv. de Sydrac, fol. 85.
(chap. Lo seu alimén es de la sang qu' ell beu per lo budell del melic.)
Sa nourriture, c'est du sang qu'il boit par le boyau du nombril.
Fig. Mortz, per que nos as tout tant sancta creatura?
Com nos as mort am lui tota sa noiridura?
V. de S. Honorat.
Mort, pourquoi nous as-tu enlevé si sainte créature?
Comment nous as-tu tué avec lui toute sa nourriture?
ANC. FR. Qui eust jamais pensé et prédit si grand courage et si grande ambition à ce jeune roi, veu sa nourriture?
Le vieux proverbe de jadis disoit que la nourriture passe nature.
Brantôme; Charles VIII.
IT. Nutritura.
8. Nuiridor, Noyridor, s. m., lat. nutritor, nourricier, instituteur, gouverneur.
Can bo nuiridor avem que di: Eu ti donei dez, e tu no m vols una donar.
Trad. de Bède, fol. 46.
Quand nous avons bon nourricier qui dit: Je te donnai dix, et tu ne me veux donner une.
Fig. Es noyridor de totz lachtz vicis. Eluc. de las propr., fol. 227.
Est nourricier de tous laids vices.
(chap. nutridó, institutó, gobernadó).
IT. Nutritore.
9. Nuirissa, Noyrissa, Noirissa, s. f., lat. nutricia, nourrice.
Ayssi co la noyrissa cossola son efan, cant plora, e li yssuga sos huells.
(chap. Així com la nodrissa console son infán, cuan plore, y li eixugue sons ulls.)
V. et Vert., fol. 63.
Ainsi comme la nourrice console son enfant, quand il pleure, et lui essuie les yeux.
Noirissa del nostre paire.
Pierre de Corbiac: Domna dels.
Nourrice de notre père.
Fig. Mesconioissensa es nuirissa de vices. Trad. de Bède, fol. 43.
Ingratitude est nourrice de vices.
(chap. Nodrissa, nodrisses, la dona que nutríe als chiquets o chiquetes, normalmen no eren fills seus. Ama de cría. Tamé ere la institutrís, educadora.)
10. Noyriguier, s. m., nourrisseur, producteur, cultivateur.
La terra torna guasta, non y a noyriguier. V. de S. Honorat.
La terre devient déserte, il n'y a pas de producteurs.
Noyriguier panan so qu' om lor plieu.
Raimond de Castelnau: Mon sirventes.
Nourrisseurs volant ce qu'on leur garantit.
(chap. Productó, cultivadó, llauradó, sembradó; productós, cultivadós, llauradós, sembradós; productora, cultivadora, llauradora, sembradora; productores, cultivadores, llauradores, sembradores.)
11. Norrigueira, s. f., nourrisseuse.
Es richa e bona norrigueira.
T. de Bonnefoy et de Blacas: Seingn' En.
Est riche et bonne nourrisseuse.
12. Noirim, s. m., nourrain, rejeton, bouture.
Gen paissetz vostre noyrim.
B. Martin: A senhors.
Vous paissez bien votre nourrain.
Aquels conpainos
Qui fan noirim cogular.
Marcabrus: L' autr' ier a l' issida.
Ces compagnons qui font abâtardir nourrain.
Marcabrus: Bel m' es quant.
Mauvais arbres, de mauvais rejeton; de mauvaise branche, mauvaise fleur.
(chap. Rechito, rechitos; empel, empels; cuan broste un abre y trau un peu, normalmen bort, que se ha de empeltá pera que faigue fruit o fruita bona. Estos brots són los millós per a replantá, perque están aveats al terreno, al clima.)
13. Anoirir, v., nourrir.
Molt si fai tener cueindamen,
Et anoirir curiosamen.
Deudes de Prades: Auz. cass.
Se fait tenir moult proprement, et nourrir soigneusement.
14. Desnoirir, v., repaître, défrayer.
E 'l sieu flac cors c' anc no m desnoiri,
Ni cavalguet, ni garni, ni reten.
P. Durand: Mi dons qui.
Et la sienne flasque personne qui oncques ne me reput, ni fournit cheval; ni équipa, ni retint.
(chap. Desnutrí, desnutrís; desnutrit, desnutrits, desnutrida, desnutrides.)
jueves, 7 de enero de 2021
Lo Camí, XI. Roc, lo Moñigo, Quino, lo Manco
XI.
Roc, lo Moñigo, va dixá de admirá y voldre a Quino, lo Manco, cuan se va enterá de que este habíe plorat hasta fartás lo día que se va morí la seua dona. Perque Quino, lo Manco, ademés de la ma, habíe perdut a la seua dona, la Mariuca. Y no siríe perque no lay avisaren. Mes que dingú la Josefa, que estabe enamorada dell, y lay refregabe per los nassos a la mínima oportunidat, y moltes vegades sense esperá la oportunidat.
- Quino, pénsau. Mira que la Mariuca está tíssica perduda.
Quino, lo Manco, se sulfurabe.
- ¿Y a tú qué collóns te importe, si se pot sabé? - díe.
La
Josefa tragabe bilis y lo dixáe. Per la nit plorabe, a soles, a la
seua alcoba, hasta amerá lo cuixí y se jurabe no torná a
intervindre al assunto. Pero en son demá se olvidabe de la seua
determinassió. Li agradabe massa Quino, lo Manco, pera abandoná lo
campo sense cremá lo radé cartucho. Li agradabe perque ere tot un
home: fort, serio y cabal. Fort, sense sé un animal com Paco, lo
ferré; serio, sense arribá al esceptissisme, com Pancho, lo
Sensedéu, y cabal, sense sé un san, com don José, lo mossen, u
ere.
En fin, lo que se diu un home equilibrat, un home que no
pecabe ni per exés ni per defecte. Quino, en realidat, no creíe en
la tuberculossis. Lo món, pera nell, estabe ple de prims y gorts.
Mariuca ere prima, com primes eren doña Lola y doña Irene, les
Pestetes y Andrés, lo sabaté. Y ell ere gort, com u ere tamé Cuco,
lo factó. Pero assó no volíe di que los atres estigueren doléns y
ells sanos. De la Mariuca díen que estabe tíssica desde que va
naixe, pero ahí la teníen als seus vintytrés añs, fresca com una
flo.
Quino se va arrimá an ella sugestionat mes que enamorat. La seua natural tendensia lo inclinabe a les femelles gordetes, de formes calentes, caigudes per lo seu propi pes, y exuberáns. Concretamen, cap a dones com la Josefa, pretes, denses y apelmassades. Pero Quino, lo Manco, reflexionabe aixina: "A les siudats, los siñorets se casen en les femelles flaques. Algo espessial tindrán les primes cuan los siñorets, que tenen estudis y talento, les busquen aixina". Y se va arrimá a la Mariuca perque ere prima. Als pocs díes, sí que se va encaprichá. Se va enamorá segamen de ella perque teníe la mirada trista y sumissa com un corderet y la pell blavosa y clarejabe com la porcelana. Se van entendre. A la Mariuca li agradabe Quino, lo Manco, perque ere la seua antítessis: massís, vigorós, corpulén y en uns ulls aguts y punchadós com a bisturís.
Quino,
lo Manco, va dessidí casás y los veíns se li van fotre damún:
"La Mariuca está delicada". "La Mariuca está
dolenta". "La tissis es mala compañía".
Pero
Quino, lo Manco, va saltá per damún de tot y un matí relluén de
primavera se va presentá a la porta de la iglesia embutit a un traje
blau y en un mocadó blang lligat al coll. Don José, lo mossen, que
ere un gran san, los va beneí. La Mariuca li va ficá la aliansa al
dit anular, de annulus, lo del anell, de la ma zurda, perque Quino,
lo Manco, teníe secsionada la ma dreta.
La Josefa, a pesá de tots los intentos, no va pugué amargáli la lluna de mel. La Josefa se va proposá que li pesare tota la vida sobre la consiensia la sombra de la seua desgrassia. Pero no u va conseguí. A la iglesia, a la primera amonestassió, va saltá com una pantera, cridán, mentres corríe cap al altá de san Roc y ficán al san per testigo, que la Mariuca y Quino, lo Manco, no se podíen casá perque ella estabe tíssica. Va ñabé, primé, un revol y, después, un silensio fet de sen silensios, al templo. Pero don José coneixíe milló que ella los impediméns y tot lo dret Canónic.
- Filla - li va di -, la ley del siñó no prohibix als doléns contraure matrimoni. ¿U has entés?
La Josefa, desesperada, se va dixá caure sobre les grades del presbiterio y va escomensá a plorá com una loca, mesánse lo pel y demanán compassió. Tots la compadíen, pero ressultabe inoperán fabricá, en un momén, un atre Quino. Desde los bangs del fondo, aon se assentaben los homens, lo Manco sonreíe tristemen y se donabe cops amistosos en lo muñó a la barbilla. La Pesteta gran, al vore que don José dudabe, sense sabé quín partit pendre, se va adelantá hasta la Josefa y la va traure de la iglesia, agarránla compassivamen per les axiles. (La Pesteta gran va pretendre, después, que don José, lo retó, diguere un atra missa en atensió an ella, ya que entre traure a la Josefa de la iglesia y aténdrela un rato al atrio se li va passá lo Sanctus. Y ella afirmabe que no se podíe quedá sense missa per fé una obra de caridat, y que alló no ere just, ni raonable, ni lógic, ni moral y que se la minjaben per dins los remordiméns y que ere la primera vegada que li passabe alló a la seua vida... A dures penes don José va lográ apassiguála y tornáli la seua inestable pas de consiensia). Después va continuá lo san sacrifissi com si res, pero al domenge siguién no va faltá a missa ni Pancho, lo Sensedéu, que se va colá subreptissiamen al coro, detrás de lo armonio. Y lo que passe. Aquell día, don José va lligí les amonestassións y no va passá res. Al pronunsiá lo mossen lo nom de Quino va eixí un suspiro aufegat del bang que ocupabe la Josefa. Pero res mes. Pancho, lo Sensedéu, va di, al eixí, que la piedat ere inútil, un traste, que an aquell poble no se traíe res en llimpio sén un bon creyén y que, per tan, no tornaríe a patejá la iglesia.
Lo gros va passá durán lo refresco lo día de la boda, cuan dingú pensabe pera res en la Josefa. Que dingú pensare en ella potsé fore lo motiu que la va espentá a cridá la atensió de aquella bárbara manera. De totes maneres va sé alló una fosca y dolorosa contingensia. Lo seu crit se va sentí perfectamen desde lo corral de Quino, lo Manco, aon se reuníen los convidats. Lo crit proveníe del pon y tots van mirá cap al pon. La Josefa, tota despullada, estabe pujada al pretil, de cara al riu, y mirabe la fiera corrén en los ulls fora de les cassoletes. Tot lo que sels va ocurrí a les dones pera evitá la catástrofe va sé cridá, ficá los ulls com a plats, y desmayás. Dos homens van apretá a corre cap an ella, segóns díen pera aguantála, pero les seues dones los van maná agramen tirás cap atrás, perque no volíen que los seues homens veigueren de prop a la Josefa en pilota picada. Entre estes dudes, la Josefa va torná a cridá, va eixecá los brassos, va ficá los ulls en blang y se va aviá a la fosca corrén del Chorro. Van acudí cap allí tots menos los novios. Al poc tems va torná a la taberna lo juez.
Quino, lo Manco, li díe en eixe momén a la Mariuca: - Eixa Josefa es una burra.
- Ere...- va corregí lo juez.
Per aixó van sabé la Mariuca y Quino, lo Manco, que la Josefa se habíe matat.
Pera enterrála al sementeriet apegat a la iglesia van ñabé los seus mes y menos, pos don José no se aveníe a donáli entrada al fossá a una suissida y no u va consentí sense antes consultáli al ordinari. Al final van arribá notíssies de la siudat y tot se va arreglá, pos, per lo vist, la Josefa se habíe suissidat en un estat de enajenassió mental transitori.
Pero ni la sombra de la Josefa va valé pera avinagrá les mels de Quino al seu viache de bodes. Los novios van passá una semana a la siudat y de tornada li va faltá tems a la Mariuca pera anunsiá als cuatre vens que estabe preñada.
- ¿Tan pronte? - li va preguntá la Chata, que no se explicabe cóm unes dones se quedaben preñades gitanse una nit en un home y datres no, encara que se gitaren en un home totes les nits de la seua vida.
- Míratela esta. ¿Qué té la cosa de particulá? - va di la Mariuca.
Y la Chata va mastegá una palabrota per dins.
Lo
prossés de gestasió de la criatura no va sé normal. Tal com se li
abultabe la pancha a la Mariuca se li afilabe la cara de una manera
alarmán. Les dones van escomensá a murmurá que la chica no
aguantaríe lo parto. Lo parto sí quel va aguantá, pero se va quedá
al sobreparto. Va morí tíssica a la semana y mija de criá y va sé
als sing mesos justos de suissidás la Josefa. Les comares del poble
van escomensá a explicás entonses la pressa de la Mariuca per a
pregoná lo seu estat, encara abáns de apeás del tren que la va
portá de la siudat. Quino, lo Manco, segóns díen, va passá la nit
sol, plorán jun al cadáver, en la chiqueta ressién naixcuda als
brassos y acarissián tímidamen, en lo retortigat muñó, la inerte
melena rubia de la morta.
La Pesteta gran, al enterássen de la
desgrassia, va fé este comentari:
- Aixó es un cástic de Deu per habés minjat lo cocido abáns de les dotse.
Se
referíe a lo del naiximén prematuro, pero l´ama de don Antonino,
lo marqués, teníe raó al comentá que seguramen no ere alló un
cástic de Deu, ya que la Irene, la Pesteta menuda, se habíe minjat
no sol lo cocido, sino lo caldo tamé abáns de les dotse, y no li
habíe passat res. En aquella época, Daniel, lo Mussol, sol teníe
dos añs, y cuatre Roc, lo Moñigo. Sing añs después van escomensá
a visitá a Quino de tornada del bañ a la Badina del Inglés, o de
peixcá cangrejos o madrilles. Lo Manco ere tot generosidat y los
donabe una tassada de sidra de barril per una perra chica. Ya
entonses la tasca de Quino anabe de capa caiguda. Lo Manco tornabe
les lletres sense pagá y los proveedós li negaben la mercansía.
Gerardo, lo Indiano, lo va afiansá varies vegades, pero com no vée
en Quino cap propósit de enmendás, passats uns mesos lo va abandoná
a la seua sort. Y Quino, lo Manco, va escomensá a aná de tomb en
tomb, de mal a pijó. Assó sí, ell no perdíe les ganes de charrá
y continuabe regalán lo poc que li quedabe.
Roc, lo Moñigo,
Germán, lo Tiñós, y Daniel, lo Mussol, solíen assentás en ell al
bang de pedra de la carretera. A Quino, lo Manco, li agradabe charrá
en los chiquets mes que en los grans, potsé perque ell, a fí de
cuentes, no ere mes que un chiquet gran tamé.
A vegades, al
llarg de la conversa, ixíe lo nom de la Mariuca, y en ell lo record,
y a Quino, lo Manco, se li ameraben los ulls y, pera dissimulá la
emossió, se pegabe cops en lo muñó a la barbilla. En estos casos,
Roc, lo Moñigo, que ere enemic de llágrimes y de sentimentalismes,
se eixecabe y coláe sense di res, emportánse als dos amics cusits
als pantalóns. Quino, lo Manco, los mirabe tot parat, sense entendre
may lo motiu que impulsabe als sagals pera marchá tan de repén de
la seua vora, sense doná cap raó.
Quino, lo Manco, may se va vanagloriá en los tres menuts de que una dona se haguere matat despullada per nell. Ni va aludí an aquella contingensia de la seua vida. Si Daniel, lo Mussol, y los seus amics sabíen que la Josefa se habíe aviát en pilota al Chorro desde lo pon, ere per Paco, lo ferré, que no dissimulabe que li habíe agradat aquella dona y que si ella haguere volgut, siríe, an estes altures, la segona mare de Roc, lo Moñigo. Pero si ella va preferí la mort que lo seu enorme pitral y lo seu pel roch y risat, que se u minjare en lo seu pa. Lo que mes despertabe la curiossidat dels tres amics als tems cuan a la taberna de Quino se despachabe una tassada de sidra de barril per sing séntims, ere sabé la causa per la que al Manco li faltabe una ma. Constituíe la raó una historia sensilla que lo Manco contabe en sensillés.
- Va sé mon germá, ¿sabéu? - díe -. Fée lleña. Als concursos guañabe sempre lo primé premio. Partíe un trong gros en pocs minuts, antes que dingú. Ell volíe sé boxejadó.
La vocassió de son germá de Quino, lo Manco, aumentabe la tentassió dels sagals. Quino prosseguíe:
- Claro que aixó no va passá aquí. Va sé a Vizcaya fa quinse añs. No está lluñ Vizcaya, ¿sabéu? mes allá de estos montes - y siñalabe la punta fosca, empenachada de broma, del Pic Rando. A Vizcaya tots los homens volen sé forts y mols u són. Mon germá ere lo mes fort del poble, per assó volíe sé boxejadó; perque los guañabe a tots. Un día, me va di: "Quino, aguántam este trong, que vach a partíl en cuatre destralades". Aixó me u demanabe assobín, encara que may partiguere los trongs en cuatre asclades. Assó ere un di. Aquell día lay vach aguantá firme, pero al momén de descarregá lo cop, yo vach adelantá la ma pera féli una advertensia y ¡zas! - les tres caretes infantils expresaben, an aquell momén, un mateix nivell emossional. Quino, lo Manco, se mirabe cariñosamen lo muñó y sonreíe -: La ma va saltá a cuatre metros de distansia, com un ascla
- continuabe -. Y cuan yo mateix vach aná a replegála, encara estabe calenta y los dits se retortigaben sols, nerviosamen, com la coa de una sargantana.
Lo Moñigo tremolabe al preguntáli:
- ¿Te... te importe amostrám de prop lo muñó, Manco?
Quino adelantabe lo bras, sonrién:
- Al contrari - díe.
Los tres chiquets, animats per la amable consessió del Manco, miraben y remiraben la incompleta extremidat, lo sobaben, ficaben les ungles brutes per les bades de la carn, se féen la un al atre indicassións y, al remat, dixaben lo muñó sobre la taula de pedra com si se tratare de un objecte ya inútil.
La
Mariuca, la chiqueta, se va criá en lleit de cabra y lo mateix Quino
li va prepará los biberóns hasta que va cumplí un añet. Cuan la
yaya materna li va insinuá una vegada que ella podíe fes cárrec de
la chiqueta, Quino, lo Manco, su va pendre tan a pit y se va enfadá
tan que ell y la seua sogra ya no van torná a dirigís la paraula.
Al poble asseguraben que Quino li habíe prometut a la difunta no
dixá la criatura en mans de atre, encara que tinguere que criála en
los propis pits. Aixó li pareixíe a Daniel, lo Mussol, una evidén
exagerassió. A la Mariuca-uca, com la cridaben al poble pera indicá
que ere una consecuensia de la Mariuca morta, la volíen tots menos
Daniel, lo Mussol.
Ere una chiqueta de ulls blaus, en lo cabell
dorat y la part alta de la cara pleneta de peques. Daniel, lo Mussol,
va coneixe a la chiqueta mol pronte, tan, que lo primé record della
se perdíe a la seua memoria. Después sí, recordabe a la
Mariuca-uca, encara una coseta de cuatre añs, rondán los díes de
festa per la vora de la formachería. La chiqueta despertabe en la
mare de Daniel, lo Mussol, lo instín de la maternidat prematuramen
trencada. Ella dessichabe una chiqueta, encara que haguere tingut la
careta plena de peques com la Mariuca-uca. Pero assó ya no podríe
sé. Don Ricardo, lo meche, li va di que después del aborto li habíe
quedat lo ventre sec. Lo seu ventre, pos, se fée vell sense
esperanses. De aquí que sa mare de Daniel, lo Mussol, sentiguere cap
a la menuda huérfana una inclinassió casi maternal. Si la veíe
pindongueján per les inmediassións de la formachería, la cridáe y
la assentabe a la taula.
- Mariuca-uca, filla - díe, acarissiánla -, voldrás una mica de collada, ¿verdat?
La chiqueta assentíe. Sa mare del Mussol la ateníe solíssita.
- Menuda, ¿tens prou sucre? ¿Te agrade?
Tornabe a assentí la chiqueta, sense parlá. Al acabás la dolsaina, sa mare de Daniel se interessabe per los pormenors doméstics de la casa de Quino:
- Mariuca-uca, filla, ¿quí te rente la roba?
La chiqueta sonreíe: - Lo pare.
- ¿Y quí te fa lo minjá?
- Lo pare.
- ¿Y quí te pentine les trenes?
- Lo pare.
- ¿Y quí te rente la cara y les orelles?
- Dingú.
Sa mare de Daniel, lo Mussol, sentíe llástima de ella. Se eixecabe, ficáe aigua a una grela y li rentabe les orelles a la Mariuca-uca y, después, li pentinabe en cuidadet les trenes. Mentres fée esta operassió musitabe com una letanía: "Pobra chiqueta, pobra chiqueta, pobra chiqueta..." y, al acabá, díe pegánli una surreta al culet:
- Bueno, filla, aixina estás mes curioseta.
La chiqueta sonreíe débilmen y entonses sa mare de Daniel, lo Mussol, la agarrabe als brassos y la besabe moltes vegades, frenéticamen. Podríe sé que per naixó a Daniel, lo Mussol, este cariño de sa mare cap a la Mariuca-uca li faiguere que no fore san de la seua devossió. Pero no; lo que enfadabe a Daniel, lo Mussol, ere que la menuda Uca vullguere embutí lo nas a totes les salses y intervindre activamen en assuntos impropis de una dona y que no li tocaben. Sert es que la Mariuca-uca disfrutabe de una envejable libertat, una libertat una mica assalvachada, pero la Mariuca-uca ere una dona, y una dona no pot fé lo mateix que ells féen ni tampoc ells parlá de "aixó" dabán della. No haguere sigut delicat ni oportú. Per lo demés, que sa mare la vullguere y la convidare a collada los domenges y díes de festa, no li donabe ni fred ni caló. Li molestabe la insessán mirada de la Mariuca-uca a la seua cara, lo seu afán per a interseptá totes les contingensies y eventualidats de la seua vida.
- Mussol, ¿Aón anirás avui?
- Al dimoni. ¿Vols vindre?
- Sí - afirmabe la chiqueta, sense pensá lo que díe.
Roc, lo Moñigo, y Germán, lo Tiñós, sen enríen y lo puncháen, diénli que la Uca-uca estabe enamorada dell. Un día, Daniel, lo Mussol, pera desfés de la chiqueta, li va doná una moneda y li va di: - Uca-uca, tin aixó y vésten a la farmassia a pesám.
Ells sen van aná al monte y, al torná, ya de nit, la Mariuca-uca los aguardabe en passiensia, assentada a la porta de la formachería. Se va eixecá al vórels, se va arrimá a Daniel y li va torná la moneda.
- Mussol - va di -, diu lo boticari que pera pesát hi has de aná tú.
Los tres amics sen enríen mol y ella los mirabe en los seus intensos ulls blaus, probablemen sense enténdrels. Uca-uca, a vegades, habíe de fotre ma a tota la seua astussia pera pugué aná aon lo Mussol. Una tarde, se van trobá los dos sols a la carretera.
- Mussol - va di la chiqueta -. Sé aón ña un niu de muixóns negres en polls emplomats.
- Dísme aón está - va di ell.
- Vine en mí y tel enseño - va di ella.
Y, eixa vegada, sen va aná en la Uca-uca. La chiqueta no li traíe l´ull de damún en tot lo camí. Entonses sol teníe nou añs. Daniel, lo Mussol, va sentí la impresió de les seues nines a la carn, com si li escarbaren en un punchó.
- Uca-uca, ¿per qué dimonis me mires aixina? - va preguntá.
Ella se va avergoñí, pero no va apartá la mirada.
- Me agrade mirát - va di.
- No me miros, ¿sens?
Pero la chiqueta o nol va sentí o li va fé un cas com un cabás.
- Te hay dit que no me miros, ¿no me has sentit? - va insistí ell.
Entonses ella va acachá los ulls.
- Mussol - va di -. ¿Es verdat que te agrade la Mica?
Daniel,
lo Mussol, se va ficá colorat. Va dudá un momén, notán com un
extrañ bambolleo al cap. Ignorabe si en estos casos se teníe que
enfadá o si, per lo contrari, teníe que sonriure. Pero la sang
continuabe acumulánseli al cap y, pera abreviá, se va indigná.
Va
dissimulá, fén vore que li costabe saltá la valla de un prat.
- A tú no te importe si me agrade la Mica o no - va di.
Uca-uca va insinuá débilmen:
- Es mes gran que tú; te porte deu añs.
Se van enfurruscá. Lo Mussol la va dixá sola a un prat y ell sen va entorná cap al poble sense enrecordássen mes del niu. Pero en tota la nit no va pugué olvidá les paraules de Mariuca-uca. Al gitás va sentí una rara sensassió. Sin embargo, se va dominá. Ya al llit, va recordá que lo ferré li contabe moltes vegades la historia de la Pesteta menuda y don Dimas y sempre escomensabe aixina: "lo carnús ere quinse añs mes jove que la Pesteta...". Va sonriure Daniel, lo Mussol, a la oscurina. Va pensá que la historia podríe repetís y se va adormí arrullat per la sensassió de que lo voltaben los efluvios de una plássida y extraña felissidat.







