Publicat al Diario de Teruel el 2 de setembre del 2017 , vía http://www.lafranja.net/?p=26428
Entre altres funcions que tenim encomanades los membres de l’Associació Cultural Medievo de Queretes està la de fer de punt d’informació de la vila. Ho fem en horari de 10h30m fins les 13h30m, los dissabtes, diumenges i festius, des del mes d’abril al de setembre ambdós inclosos. De manera sistemàtica apuntem la procedència de les persones que demanen lo nostre suport i d’estes relacions de dades podem extreure una interessant informació estadística. Com tot en la vida lo turisme també evoluciona i avui vull referir-me a la tendència de la procedència dels turistes que ens visiten. Son dades de Queretes però crec que es poden fer extensibles al conjunt de la comarca del Matarranya. Fa no molts anys teníem una procedència majoritària de visitants originaris de Catalunya, desprès de la banda de Castelló i València i en molta menor quantia de l’Aragó. De la resta d’Espanya eren visites a comptagotes. Estos tres, quatre anys últims les dades registrades ens marquen una tendència de canvi important. Los visitants catalans segueixen sent los majoritaris però la proporció ha canviat radicalment. Hi ha un augment significatiu del valencians, però sobre tot destaca un increment notable dels visitants aragonesos de les tres províncies. Se veu que, ja sigui pel conflicte català o per la propaganda que ens fa la televisió aragonesa, los nostres conciutadans han descobert que hi ha alguna cosa més que los Pirineus per a gaudir de vacances o fer turisme de cap de setmana sense sortir del nostre estimat Aragó. Més val tard que mai. També hi ha un increment notable de visitants de la resta d’Espanya. Molts de Logroño, probablement per ser lo poble de naixement del cardenal Juan José Omella, i cada dia més de Madrid i del País Basc. Fins i tot de llocs més allunyats d’Andalusia i Galícia. Sembla que lo radi de la circumferència que marcaria la procedència dels nostres visitants es va eixamplant de manera progressiva. Qui ho fa possible? Aquesta dada no la tenim recollida, però jo al menys ho pregunto. Lo boca a boca i les xarxes socials són los principals elements de difusió i propaganda. Per a la zona d’Aragó, a més, seria la televisió autonòmica amb los seus programes divulgatius. Per part catalana, si bé el Matarranya surt diàriament en la predicció del temps, crec que el canvi de denominació de “Els Ports” en compte dels “Ports de Tortosa – Beseit” no ens ha anat gens bé.
(Hasta este imbéssil sen done cuenta)
En tot cas l’increment de visitants es espectacular i, si no m’equivoco, serà una de les principals fonts d’ingressos dels nostres pobles.







































Juan Luis Camps Juan, La Comarca, chapurriau
https://www.lacomarca.net/amics-del-chapurriau/
Toda mi más enhorabuena y felicitaciones a la nueva asociación nacida en defensa de la lengua propia del Matarraña. Tienen un enorme trabajo por delante para su dignificación y conservación, empezando por la normalización de la misma en todos los pueblos de la comarca. No sé qué vocabulario y normas gramaticales escogerán, si las más usuales de Valderrobres, o las de Calaceite, o las de Valjunquera, o las de la Cerollera, o las de Aguaviva; si las de las zonas bajas o altas; si las próximas del Algás o las del Mezquín.
L'Agüelo Sebeta de Valjunquera escriu en chapurriau y no li fa falta cap normalisasió.
Para ello es muy importante un buen trabajo de base recopilando las palabras propias y formas gramaticales de cada pueblo y si pudiera ser las que utilizaban nuestros abuelos y antepasados.
El momento es trascendental, puesto que la castellanización o también el estándar catalán avanzan de manera imparable introduciendo nuevas palabras en detrimento de las propias de nuestros pueblos utilizadas en pasadas generaciones. Sería muy oportuno contar con el soporte y colaboración de lingüistas y filólogos de la Universidad de Zaragoza, y también con los oriundos de nuestra zona, puesto que ellos son los especialistas. El tema no es baladí y no sería serio obviar a los profesionales formados al respecto y no hacer caso a sus conclusiones académicas. Como ya he explicado en multitud de ocasiones el nombre escogido para nuestra lengua a mí personalmente no me gusta, pero es también para mí lo menos importante. Preferiría, si se le tiene tirria a todo lo que suena a catalán, una denominación como Matarrañenc o Valderrobrí o Calaceità o Queretà, a modo como los de Fraga denominan a su habla fragatí o los de Valencia, valencià, o los de la Vall de Arán, aranés a su preciosa lengua occitana.
Lo importante es que haya interés en conservar y recuperar el habla que nos han enseñado nuestros mayores y que como ciudadanos del siglo XXI podamos utilizarla de manera hablada y escrita. Y que en un estado avanzado como el español, europeo, sea respetada y promovida.
Sería bueno que el “chapurriau”, o como se le quiera denominar a nuestra lengua, se utilizase en los plenos de nuestros Ayuntamientos, en los bandos municipales, en los pregones de fiestas, en la escuela, en el instituto, en las misas de los domingos y actividades religiosas, en los letreros indicadores de las carreteras, etc., etc., o sea en el cada día de los vecinos de nuestros pueblos. Nuestra lengua al igual que la castellana es preciosa y se merece el mismo trato. ¿O no? ¿O somos de segunda? ¿O somos algo raro y curioso como alguna de las pocas tribus que quedan en el África que todavía no saben escribir en su lengua materna? Por ello todo mi soporte a la nueva asociación y al enorme trabajo que tienen por delante, siempre que su objetivo sea conservar, recuperar y dignificar nuestra habla. La lengua propia y secular del Matarraña.
http://chapurriau.blogspot.com/2017/08/origen-terme-chapurriau.html como mínimo es anterior a la gramática de Fabra.
Ja ja ja, los de Franja Viva no agarren lo sentit de Camps!
Pedro J. Bel Caldú
Con ese apoyo, Juan Luis Camps muestra su espíritu conciliador y favorable a la convivencia pacífica de la gente de nuestras comarcas, amenazada de división y enfrentamiento por cuestiones identitarias, más que por disfrazadas diferencias lingüísticas. ¡Buena falta nos hacen los espíritus conciliadores!
Y digo que sorprende agradablemente, porque Juan Luis ha presidido y creo que aún forma parte de la junta directiva de ASCUMA. Una asociación cultural, nacida con una evidente intención cultural, pero cuya actividad ha derivado hasta convertirse en un astuto “Caballo de Troya”, al servicio del catalanismo independentista. Algunos de los integrantes de la Junta Directiva de ASCUMA, responsables de esta deriva, concretamente el Dr. Quintana y D. José Miguel Gracia, propiciaron en La Codoñera, hace algún tiempo, graves enfrentamientos y altercados por cuestiones lingüísticas e identitarias.
Juan Luis, en su escrito, teme las graves dificultades que llevará consigo la normalización de variantes lingüísticas que se proponen los amigos del chapurriau y no le falta razón. Yo me temo que, a él, le va a resultar más difícil todavía, imbuir a sus compañeros de junta del espíritu conciliador que inspira su escrito. Para ello tendrían que asumir: que esto es Aragón y que aquí no queremos “malos rollos”; que la Franja de Ponent, ese país catalán que ellos han inventado e intentan potenciar, sólo existe en sus mentes quiméricas; que la gente de aquí quiere seguir hablando “com natros” y que no nos calienten la cabeza con conceptos tan rebuscados como el “auto odio”; que no alteren nuestra paz y nuestra convivencia secular, como se ha hecho tantas veces desde Cataluña. ¡Ah…y que no traten de “fachas” a todos los que no comparten sus retorcidas ideas!