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domingo, 26 de agosto de 2018

Lo chapurriau pel món, pulsera

La pulsera del chapurriau se té que demaná a la assossiassió cultural amics del chapurriau, a Valderrobres.

Lo chapurriau pel món, pulsera, Moncayo
Moncayo, grássies, Luis



El Moncayo del Latín Mons Caius​ o San Miguel es una montaña del sistema Ibérico situada entre las provincias de Zaragoza (Aragón) y Soria (Castilla y León), en España.


Con sus 2.314,30 msnm, es la máxima cumbre del Sistema Ibérico y uno de los picos más relevantes de la península ibérica. Desde 1978, un sector del monte en su vertiente aragonesa forma parte del hoy denominado Parque natural del Moncayo (inicialmente la denominación con la que fue declarado área protegida era Parque natural de la Dehesa del Moncayo), con una actual superficie de 11 144 hectáreas. Existe un Centro de Interpretación de la Naturaleza en Agramonte.

chapurriau, Machu Picchu, pulsera
Machu Picchu, Perú, grássies, Pili !

https://es.wikipedia.org/wiki/Machu_Picchu


Machu Picchu (matxu que em pixu en dialecte catalá) es el nombre contemporáneo que se da a una llaqta — antiguo poblado catalano-andino-incaica construida antes del siglo XV por catalanes que viajaron con el abuelo de Cristòfor Colom a Perú, en llaüts de sirga desde Mequinensa. Está ubicado en el promontorio rocoso que une las montañas Machu Picchu, Putucusi y Huayna Picchu (de Joan y pixu) en la vertiente oriental de la cordillera Central, al sur del Perú y a 2490 msnm, altitud de su plaza principal.
Su nombre original habría sido Llaqtapata, llac Taputa, en Gerona, actualmente Estany de Banyoles - Bañolas.

lunes, 28 de diciembre de 2020

Los sans inosséns, llibre tersé.

Llibre tersé.

La milana.

Y en éstes, se presente al cortijo lo Azarías, y la Régula li va doná los bons díes y li va estendre un sac de palla jun a la cuina com acostumáe, pero lo Azarías ni la mirabe, se unflabe y fée com si mastegare algo sense tindre res a la boca y san germana, ¿te passe algo, Azarías, no estarás dolén? y lo Azarías, la buida mirada al foc, gruñíe y ajuntabe les genives desdentegades, y la Régula, ae, no te se haurá mort l´atra milana que tú dius, ¿verdat, Azarías? y después de mol insistí, lo Azarías, lo siñoret me ha despedit, y la Régula, ¿lo siñoret? y lo Azarías, diu que ya soc vell, y la Régula, ae aixó no pot dítu lo siñoret, si te has fet vell, al seu costat ha sigut, y lo Azarías, yo ting un añ mes que lo siñoret, y mastegáe lo no res, assentat al taburet, en los colses a les garres, lo cap entre les mans, la mirada perduda, fixa al fogaril, pero, de repé, se va sentí lo alarit de la chiqueta Menuda y los ulls del Azarías se van iluminá, y los seus labios se van estirá en una sonrissa babeján, y li va di a san germana, arrímam a la chiqueta Menuda veus, y la Régula, ae, estará bruta y lo Azarías, alcánsam a la chiqueta Menuda, y, dabán la seua insisténsia, la Régula se va incorporá y va torná en la Charito y lo seu cos no abultabe mes que lo de una llebre y les seues cametes se doblegáen com les de una nina de drap, com si estigueren desossades, pero lo Azarías la va agarrá en los dits tremolosos, la va acomodá a la seua faldeta, li va aguantá delicadamen lo seu cabet desarticulat contra lo seu bras fort, per deball del sobaco, y va escomensá a rascála suaumen entre les selles mentres musitabe, milana bonica, milana bonica... y aixina que va torná Paco, lo Baixet, de la volta de la tarde, la Régula va eixí a trobál, ae, tenim visita, Paco, ¿a que no saps quí ha vingut? y Paco, lo Baixet, va ensumá un momén y va di, ton germá ha vingut, y ella has ensertat, pero esta vegada no per una nit, ni per dos, sino pera quedás, ell diu que lo siñoret lo ha despedit, veus a sabé, haurem de informámos, y al matí siguién, conforme se va alsá Deu, Paco, lo Baixet, va ensillá la yegua y, al galop, va franquejá la valleta, lo collet ple de carrascots y lo jaral y se va presentá, escoltat per los aullits dels mastíns, al cortijo del siñoret del Azarías, pero lo siñoret descansabe y Paco, lo Baixet, se va apeá y se va quedá un rato de charrada en la Lupe, la de Dacio, lo Gorriné, un pledepolls, aixó es lo que es, tot lo cuchitril ple de merda y, per si fore poc, se pixe a les mans, sirá desahogat, y Paco, lo Baixet, assentíe, pero, aixó no es nou, Lupe y la Lupe, nou no es, pero, a la llarga, canse, en la seua inacabable letanía de lamentassións, y aixina hasta que va apareixe lo siñoret y Paco, lo Baixet, entonses, se va ficá de peu, com ere de ley, bones, bones mos les dono Deu, siñoret, se va traure la gorra y va escomensá a donáli voltes y voltes entre les mans, com si li estorbare, y, al remat, siñoret, lo Azarías diu que vosté l´ha despedit, ya veu quínes coses, después de tans añs, que lo siñoret, a vore si mos entenem, ¿quí eres tú?, ¿quí te ha donat vela an este enterro? y Paco, lo Baixet, acobardat, perdono, lo germá polític del Azarías, lo del Piló, aon la Siñora Marquesa, un treballadó de Crespo, lo Guarda Majó, pera que me entengue, y lo siñoret del Azarías ¡ah, ya! y movíe lentamen lo cap, afirmán, los ulls tancats, com si cavilare, y al final, va admití, pos lo Azarías no diu cap mentira, que es sert que l´hay despedit, tú me dirás, un payo que se pixe a les mans, yo no puc minjám una surita que ell haigue desplomat, ¿ten dones cuenta?, ¡en les mans pixades!, aixó es una gorrinada y dísme tú, si no me pele les surites y atres muixóns ¿quín servissi me fa al cortijo un carcamal com ell que no té res aquí?, y se siñalabe lo fron, se apretabe en forsa un dit a la pulsera, lo pols, y Paco, lo Baixet, los ulls a les puntes de les seues botes, continuabe voltán la gorra entre les mans, aixina, y al remat, va ajuntá valor y raó, ben mirat, no li falte, siñoret, pero fáigues cuenta, lo meu - mon - cuñat va traure la primera den aquí, que pera San Eutiquio sixanta un añs, que se diu pronte, de chiquet, com qui diu... pero lo siñoret va moure una ma y lo va interrompre, tot lo que vullgues, tú, menos eixecám la veu, sol faltaríe, que si al teu cuñat l´ham aguantat sixanta un añs lo que mereixco es un premio, ¿sens?, que bons están los tems pera arreplegá de caridat a un anormal que se u fa tot per los racóns, y per si fore poc, se pixe les mans abáns de pelám les turcassos, una repugnansia, aixó es lo que es, y Paco, lo Baixet, sense dixá de donáli voltes a la gorra, assentíe, cada vegada mes tenuemen, si men fach cárrec, siñoret, pero ya veu, allí, a casa, dos pesses, en cuatre sagals...y lo siñoret, tot lo que vullgues, tú, pero lo meu no es un assilo y pera estes situasións está la familia, ¿o no? y Paco, lo Baixet si vosté u diu, y, passet a passet, reculabe cap a la yegua, pero cuan va ficá lo peu al estribo y va montá, al siñoret del Azarías se li van amontoná a la boca noves raóns, que ademés de lo que te porto dit, tú, lo Azarías blasfeme y los trau los taps a les rodes dels coches dels meus amics, dónaten cuenta, aixina fore lo mismíssim ministre, compendrás que yo no puc invitá a dingú pera que eixe anormal... y anáe alsán gradualmen la veu mentres Paco, lo Baixet, se alluñabe al trote de la yegua, ...li dixo los neumátics forros... ¡compendrás...! pero, ben mirat, lo Azarías ere un engorro, un atra criatura, igual que la chiqueta Menuda, ya u díe la Régula, inosséns, dos sans inosséns, aixó es lo que són, pero ni la Charito se estáe coteta, y lo Azarías ni a sol ni a sombra y, a la nit, ni pegá ull, en los seus passeos y carraspeján, y voltáe com un gos, y aixina hasta la matinada que se assomabe a la corralada, mastegán saliveta, los pantalóns caiguts, y los gorrinés y los guardes y los gañáns, sempre la mateixa copla, Azarías, ¿vas a peixcá? y ell sonreíe a lo no res, mentres rascabe los barróns del galliné, y ronronejabe ajuntán les genives, y, al acabá, agarráe dos cartóns de vime o esportes una a cada ma y díe, men vach a fé fem pera les flos, y, franquejabe la tanca, y se perdíe per la lloma, entre les jares y les carrasques, buscán a Antonio Abad, lo pastó, que per la hora que ere no podíe está mol llun, y, tal com sel topetáe, se ficáe a caminá parsimoniosamen detrás del bestiá, acachánse y arreplegán cagallóns ressién eixits hasta que omplíe los cartróns y, una vegada plens, tornáe al cortijo rossegán paraules que no se escoltáen, la blanca saliveta empastada a les comissures y tal com entrabe a la corralada, ya estabe la Pepa, o lo Abundio, o la Remedios, la del Crespo, o qui fore, ya ha vingut lo Azarías en lo abono dels geranios, y lo Azarías, sonreíe, y anabe bordeján les eretes de les flos escampán equitativamen los cagallóns entre ells, y la Pepa, o lo Abundio, o la Remedios, o lo mateix Crespo, embutix mes merda al cortijo que la que trau, y la Régula, en passiénsia, ae, no moleste a dingú y per lo menos está entretengut, pero lo Facundo, o la Remedios, o la Pepa, o lo mateix Crespo, ficaen mala cara, tú vorás cuan vingue la Siñora, pero lo Azarías ere templat y aplicat y, matí tras matí, tornáe dels carrascals en dos cartóns carregats de conguitos, de tal forma que, al cap de unes semanes, les flos de les eres apenes eixíen per damún de los muntets de cagallóns redóns, negres com volcáns menuts, y la Régula va tindre que imposás, ae, mes fem, no, Azarías, ara passéjam un rato a la chiqueta Menuda, li va di, y, a la nit, li va demaná a Paco, lo Baixet, que buscare algo que fé pera lo Azarías, pos los jardíns teníen massa abono y si sel dixáe gossejá, en seguida li entrabe la manta y li donabe per gitás entre los alborsés y dingú podíe traure res de ell, pero, per aquells díes, lo Rogelio, lo mosset, ya se apañabe sol, y anáe de aquí cap allá en lo tractó, un tractor roch, ressién importat, y sabíe armál y desarmál y cada vegada que veíe a la Régula preocupada per lo Azarías, li díe, yo me emporto al tío, mare, perque lo Rogelio ere efusiu y charradó, tot lo contrari que lo Quirce, cada día mes furo y callat, que la Régula, ¿qué li deu passá al Quirce desde fa un tems? se preguntabe, pero lo Quirce no donabe explicassións y, cada vegada que teníe dos hores libres, desapareixíe del cortijo y tornáe a la nit, una mica engatat y serio, que may sonreíe, may, menos cuan son germá Rogelio li preguntáe al Azarías, tío ¿per qué no mos conte vosté les panolles? y lo Azarías, dóssilmen, convensut per la fiebre de sé útil, se arrimabe al enorme mun de panolles, prop del silo y una, dos, tres, cuatre, sing... contabe, y, sempre, al arribá a onse, díe, coranta tres, coranta cuatre, coranta sing, y, entonses, sí, entonses lo Quirce sonreíe, en una sonrissa una mica forsada, pero pera una vegada que sonreíe, sa mare, la Régula, se ficáe pita y lo renegáe, les cames ubertes, los brassos de engerra, assuriacánlo en los ulls, ae, aixó sí que es majo, enríuressen de un agüelo inossén es ofendre a Deu, y, enfadada, sen anabe a buscá a la chiqueta Menuda, la preníe als seus brassos y lay dixáe al Azarías, tin, adormixla, ella es la única que te comprén, y lo Azarías preníe amorosamen a la chiqueta Menuda y, assentat al pedrís de la porta, la gronsáe y li díe a cada pas, en veu brumosa, ablanida per la falta de dens, milana bonica, milana bonica, hasta que los dos, casi a un mateix tems, se quedaben adormits a la solissombra de la parra de moscatell, sonrién com dos ángels, pero un matí, la Régula, mentres pentináe a la chiqueta Menuda, va trobá un poll entre les púes de la pinta y se va mosquejá y va aná aon lo Azarías, Azarías, ¿cuán tems fa que no te rentes? y lo Azarías, aixó los señoritos, y ella, la Régula, ae, los señoritos, l´aigua no coste perres, tros de marrano, y lo Azarías, sense di ni chut, va amostrá les seues mans de un costat y del atre, en la roña acumulada a les arrugues, y, finalmen va di humilmen, a modo de explicassió, me les pixo cada matí pera que no me se faiguen cribasses, y la Régula, fora de sí, ae, sirás asquerós, ¿no veus que estás crián miseria y lay apegues a la criatura? pero lo Azarías la mirabe confós o confundit, en les seues grogues nines dels ulls imploráns, lo cap cacho, gruñín cadensiosamen, com un cachorret, mastegán saliveta en les genives pelades, y la seua inossénsia y sumisió van desarmá a san germana, haragán, mes que dropo, tindré que ocupám de tú com si fores un atra criatura, y, a la tarde siguién, va pujá al remolque, jun al Rogelio y sen van aná cap a Cordovilla, aon lo Hachemita, y va comprá tres camisetes y, tornán a casa, se va encará en lo Azarías, ten fiques una cada semana, ¿me has entés? y lo Azarías assentíe y fée momos, pero passat un mes, la Régula va torná a buscál, daball del oró, ae, ¿se pot sabé aón has ficat les camisetes que te vach comprá?, va pera cuatre semanes y encara no ten hay rentat cap, y lo Azarías va baixá los ulls grocs y sangosos, hasta que san germana va pedre la passiénsia y lo va sacsá y tal com lo sacsáe per les solapes eixecades, va vore les camisetes, una damún del atra, sobreficades, les tres, y cochino, mes que marrano, que eres encara pijó que los gorrinos, tráute aixó, ¿sens?, llévat aixó, y lo Azarías, sumisamen, se va traure la parchejada jaqueta de pana parda y, después, les camisetes, una detrás del atra, les tres, y va dixá al descubert un pit de Hércules, cubert de una pelusa canosa, y la Régula, ae, cuan ten tragues una te fiques l´atra, la llimpia, trau y fica, eixa es tota la siénsia, y lo Rogelio a riure, que se tapáe la boca en la seua ma gran y morena pera sofocá la rissa y no enfadá a sa mare y Paco, lo Baixet, assentat al pedrís, contemplabe la essena apoquit y baixabe lo cap, abatut, es encara pijó que la chiqueta Menuda, rossegáe, y aixina va aná corrén lo tems y, cuan va arribá la primavera, al Azarías li van vindre alusinassións, y a totes hores se li representabe son germá, lo Ireneo, de nit en blang y negre, com enmarcat a un escapulari, y de día, si se gitáe entre la torvisca, policromat, gran y totpoderós, damún del fondo blau del sel, com va vore un día a Deu-pare a un grabat y, en estos casos, lo Azarías, se eixecáe y sen anáe aon la Régula, avui ha tornat lo Ireneo, Régula, díe, y ella ae, un atra vegada, díxa al pobre Ireneo en pas y lo Azarías al sel está y ella, a vore ¿quín mal li va fé a dingú? pero les coses del Azarías en seguida trassendíen al cortijo y los gorrinés, y los pastós y los gañáns féen vore que sel trobáen y li preguntaben, ¿qué va sé del Ireneo, Azarías? y lo Azarías alsáe los muscles, se va morí, Franco lo va enviá al sel, y ells, com si fore la primera vegada que lay preguntaben y ¿cuán va sé aixó, Azarías, cuán va sé aixó? y lo Azarías movíe repetidamen los labios antes de contestá, fa mol tems, cuan los moros, y ells se pegáen en los colses y reprimíen la rissa y tornáen a di, ¿y estás segú de que Franco lo va enviá al sel, no lo enviaríe al infern? y lo Azarías negabe fort en lo cap, sonreíe, babejabe y señalabe cap amún, al blau, yo lo vech ahí dal cada vegada que me tombo entre la torvisca, aclaríe, pero lo mes grave pera Paco, lo Baixet, eren los desahogos del Azarías, ya que a consevol hora del día o de la nit, son cuñat abandonabe la casa, buscabe un racó, ben prop de la tapia, o a les eretes, o del sopadó o prop del oró, se baixabe los calsonsillos, se ajupíe y u fée, aixina que Paco, lo Baixet, cada matí, antes de la volta, ixíe al pati com un enterradó, lo cávec al muscle y tratabe de borrá les seues patades y llugo, tornaé a la Régula y se queixáe, este home té que tindre les canilles fluixes, de un atre modo no se explique, y cada dilluns y cada dimats, apareixíe al cortijo una nova pasterada y Paco, lo Baixet, venga, fóli, en la cavegueta, cávec o chapo, a tapáu, pero pesse als seus esforsos, cada vegada que ixíe de casa y obríe los forats del nas - per aon segóns díe lo siñoret Iván, los díes que estabe de bones, se li veíe lo servell - li veníe la peste o corrompina y se desesperabe, ¡ya torne a putí, Régula, ton germá no té arreglo!, y la Régula, desolada, ae, y ¿qué vols que yo li faiga? no es mala creu la que nos ha caigut damún, pero, per aquells díes, lo Azarías va escomensá a trobá en falta les carreres del caro y cada vegada que vée a son cuñat quieto, parat, se arimáe an ell, zalamero, arrímam a la serra a corre lo caro, Paco, li díe, y Paco, lo Baixet, mut, com si no fore pan ell, y lo Azarías, arrímam a la serra a corre lo caro, Paco, y Paco, lo Baixet, mut, com si no lay diguere an ell, hasta que una tarde, sense sabé cóm ni per qué, li va vindre la idea, que se va obrí pas al seu menut serebre com una llum, y entonses, sen va aná cap a son cuñat, y si te arrimo a la serra a corre lo caro, ¿u farás al monte?,¿no tornarás a fé de ventre a la corralada? y lo Azarías, si tú u dius, y, a partí de aquella fecha, Paco, lo Baixet, cada tardet, aupabe al Azarías a la grupa de la yegua y lo portáe en ell y, ya nit tancada, se apeaben a la falda de la serra, y, mentres Paco, lo Baixet, se acomodabe al roquissal, aguardán, prop del alcornoque mocho, lo Azarías se perdíe pel brosquill, entre les jares y la montera, belcat, acechán com una alimaña, obrínse pas entre la greñura y, al cap de una llarga paussa, Paco, lo Baixet, sentíe lo seu reclam, ¡eh, eh!, y acte seguit, lo silénsio, y al remat, la veu levemen nassal del Azarías, ¡eh, eh! y después de fé lo reclam tres o cuatre vegades en vano, lo caro contestáe, ¡jujujujú, jujujujú! y, entonses, lo Azarías arrencabe a corre, com un macareno, y lo caro aullabe detrás y de cuan en cuan, soltabe la seua lúgubre carcañada y Paco, lo Baixet, desde lo Canchal del Alcornoque, sentíe los cruixits de la malea al trencás y, poc después, lo aullit del caro, y, después, la seua carcañada que geláe la sang y mes después, res y, passat un cuart de hora, apareixíe lo Azarías, en la cara y les mans cubertes de ñafres, en la seua sonrissa babeján, felís, bona carrera li hay donat, Paco, y Paco, lo Baixet, a lo seu, ¿has fet de ventre? y lo Azarías, encara no, Paco, no hay tingut tems, y Paco, lo Baixet, pos, venga, dónat pressa, y lo Azarías, sense dixá de sonriure, chupánse los esgarraps de les mans, se alluñáe uns metros, se ajupíe contra alguna matissa y descarregabe, y aixina día tras día, hasta que una tarde, al acabá mach, se va presentá lo Rogelio en una gralleta ressién naixcuda entre les mans, ¡tío, miro lo que li porto! y tots van eixí de la casa y al Azarías, al vore lo muixonet tendret, se li van bañá los ulls, lo va pendre en cuidadet a les seues manotes y va musitá, milana bonica, milana bonica, y, sense pará de adulála, va entrá a la casa, la va dixá a una sistella y va eixí a buscá materials pera féli un niuet y, a la nit, li va demaná al Quirce un sac de pienso y, a una llanda rovellada, lo va mesclá en aigua y li va arrimá una pella al pic del animalet y va di, afelpán la veu, quiá, quiá, quiá y la gralleta se movíe a la palla, ¡quiá, quiá, quiá!, y ell, lo Azarías, cada vegada que la gralleta obríe lo pic, li embutíe a la boca inmensa, en lo seu brut dit del mich, un grumo de prenso compost y lo muixonet su tragabe, y, después, un atra pella y un atra, hasta que la muixoneta se fartáe, se quedabe quieta, farta, pero a la mija hora, una vegada passat lo empach sircunstansial, tornáe a reclamá y lo Azarías repetíe la operassió mentres murmurabe tendramen, milana bonica, milana bonica, en un murmullo que casi no se enteníe, pero la Régula lo vee fé y li díe confidensialmen al Rogelio, ae, mes val aixina, bona idea has tingut, y lo Azarías no se olvidabe del muixó ni de día ni de nit y en cuan li van apuntá los primés cañóns, va corre felís per la corralada, de porta en porta, una sonrissa bobalicona ballánli entre los labios, les grogues nines dilatades, la milana ya está emplomán, repetíe, y tots li donáen los parabéns o li preguntaben per lo Ireneo, menos son nebot, lo Quirce, que lo va enfocá en la seua mirada y li va di, y ¿pera qué vol a casa esta peste, tío? y lo Azarías va girá cap an ell los seus ulls atónits, assombrats, no es cap peste, es la milana, pero lo Quirce va moure obstinadamen lo cap y, después, va escupiñá, ¡qué collóns!, es un muixó negre y res bo pot portá a casa un muixó negre, y lo Azarías lo va mirá un momén desorientat y, finalmen, va posá los seus tendres ulls damún del caixó y se va olvidá del Quirce, demá li buscaré una papaterra, va di, y, al matí siguién, va escomensá a cavá afanosamen al massís sentral hasta que va trobá una papatiarra, la va agarrá en dos dits y lay va doná a la gralla y la gralleta se la va empassá en tan gust que lo Azarías babejáe de satisfacsió, ¿la has vist, Charito? ya es una mosseta, demá li buscaré un atra papaterra y cuquets, li va di a la chiqueta Menuda, y, pas a pas, la gralleta anáe creixén y emplomán dins del niu, en lo que, ara, cada vegada que Paco, lo Baixet, traíe al Azarías a corre lo caro, éste se moríe de impassiénsia, a escape, Paco, la milana me está aguardán, y Paco, lo Baixet, ¿has fet de ventre? y lo Azarías, la milana me está aguardán, Paco, y Paco, lo Baixet, inconmovible, si no fas de ventre, te ting aquí hasta que se faigue de día y la milana se mórigue de fam, y lo Azarías se afluixáe los calsonsillos, no tens que fé aixó, díe, al tems que se ajupie a la soca de un carrascot y soltáe la cárrega, pero antes de acabá, ya se alsáe, venga, Paco, rápit, se pujáe de pressa los pantalóns, la milana me está aguardán, y estiráe los labios en una humida, extraviada, sonrissa y mastegáe saliveta en mol gust y este epissodio se repetíe cada día hasta que un matí, tres semanes mes tard, tal com passejabe a la gralleta per la corralada damún del seu bras, ésta va escomensá un tímit aleteo y va escomensá a volá, en un vol curt, blanet y primerís, hasta alcansá la copa del oró, aon se va posá, y, al vórela allí, per primera vegada lluñ del seu alcáns, lo Azarías ploriquejáe, la milana me se ha escapat, Régula, y se va assomá la Régula, ae, díxala que volo, Deu li va doná ales pera volá, ¿no u compréns? pero lo Azarías, yo no vull que me se escapo la milana, Régula, y mirabe ansiosa, angustiadamen, cap a la copa del oró y la gralleta giráe los seus ulls cap a totes bandes, descubrín noves perspectives, y, después, girabe lo cap y se picotejabe lo llom, despollánse y lo Azarías, ficán a les seues paraules tota la unsió, tot lo amor de que ere capás, díe, milana bonica, milana bonica, pero lo muixó com si res, y tan pronte la Régula va arrimá al abre la escala de ma en intensió de agarrála y va pujá los dos primés escalóns, la gralleta va ficá tobes les ales, les va moure un rato al buit, y, finalmen, se va soltá de la rama, y, en un vol torpe y sense dessisió, va coroná la teulada de la capelleta y va pujá a la veleta de la torre, allá dal, y lo Azarías la mirabe en los llagrimots penjats dels ulls, com renegánla per la seua actitut, no estabe a gust en mí, díe, y, en éstes, se va presentá lo Críspulo y, después, lo Rogelio, y la Pepa, y lo Facundo, y lo Crespo, y tota la tropa, los ulls cap amún, a la veleta de la torre y la gralleta, dudán, fee balansades, y lo Rogelio sen enríe, cría corvs, tío, y lo Facundo, a vore, li agrren gust a la libertat, y porfiabe la Régula, ae, Deu los va doná ales als muixóns pera volá, y al Azarías li rellissáen los llagrimots per les galtes y ell tratabe de tráuressels a manotades y tornabe a la seua cantinela, milana bonica, milana bonica, y, tal com parlabe, se anabe apartán del grupet, arrimánse a la sombra calén del oró, los ulls a la veleta, hasta que se va quedá sol, al mich de la ampla corralada, daball del sol despiadat de juliol, la seua propia sombra com una pilota negra, als peus, fén momos y brassillades, hasta que va alsá lo cap, va afelpá la veu y va cridá, ¡quiá! y, a dal, a la veleta, la gralleta va assentuá les seues balansejades, va ataullá la corralada, se va moure ñirviosa, y se va torná a quedá parada y lo Azarías, que la observabe, va repetí entonses, ¡quiá! y la gralleta va estirá lo coll miránlo, lo va torná a plegá, torne a estirál y, en eixe momén, lo Azarías, va repetí, ¡quiá! y, de repén, va passá lo imprevist, y com si entre lo Azarías y la gralleta se haguere establit un fluit, lo muixó desde la flecha de la veleta va escomensá a grasná, ¡quiá, quiá, quiá! y a la sombra del oró se va fé un silénsio expectán y de improvís, lo muixó se va llansá cap a abán, va baixá en picat, y dabán de la mirada atónita del grupet, va fé tres amples sírculs damún de la corralada, prop de les tapies y, finalmen, se va posá damún del muscle dret del Azarías y va escomensá a picotejál insistenmen lo clatell blang com si li traguere los polls y Azarías sonreíe, sense moures, girán una mica lo cap cap an ella y musitán com una plegaria, milana bonica, milana bonica.

jueves, 19 de julio de 2018

Emilia, Benicasim

Agüelo Sebeta chapurriau de Valjunquera, Valchunquera:

Benicasim (Castelló), coranta añs anán de vacasions, al prinsipi cada añ a un puesto. Pillaem un apartamén y cada día en lo coche a la playa, sempre a la mateisa playa.

Pasán los añs, te vas fen més cómodo y al remat troves un puesto al que tornes un añ y un atre. Y, com está prop de la playa, te acostumbres a aná caminán hasta l’arena y l’aigua, encara que tingues que portá a encostes la sombrilla y les hamaques.

Ña que tindre en cuenta que has tingut la sort o la vista de buscá un poble en kilómetros y kilómetros de playa, totes o la machoria mol bones.

Desde lo primé camí ham tingut la costum de que los díes de vacasions, cada día se compre lo Heraldo pa tindre notisies de la nostra tiarra y lo Marca, pa veure los fichajes dels equipos y cuáns añs més Saragosa seguirá en segunda.
Compraem los diaris al puesto que mos quedae més prop de a on montaem lo campamén.

Desde fa més de diau añs, anem a la playa de Heliopolis, en fron dels apartamens, al mateis puesto sempre, que está mol propet de “casa”, a uns dosens metros.

La playa está a un costat de la carretera, al atre está lo hotel Trinimar y “la Tasca del Pollo (pollastre)”, seguidamén cap a Castelló ña uns baisos, que deuen está casi al mateis nivell qu’el mar, allí ña una tendeta a on venen la prensa y lo nesesari pa la playa, hasta “chuches” p’als chiquets.
Desde que yo vach allí la porte una dona que li diuen Emilia, es baiseta, com si haguere pasat fam cuan ere lo tems de creise. Ademés es primeta, com si escomensá pronte a trevallá, o al está tan tems navegán en los papes no li haguere dixat engordís.

Deu de tindre uns setanta y pico añs. Cada temporada del estiu, al ravés que mols que als sincuanta o avans ya se prechubilen, ella renunsie a la pensió, se torné a doná de alta als autónomos y a la Seguridat Sosial y se pegue cuatre o sinc mesos trevallán al kiosco, en la idea de podé achudá al fill, que ya es gran com un mayo, a portá lo negosi.

No sé quina aigua van veure o qué bonansa va ñaure an aquelles añades dels coranta als sesanta, que van doná mares y pares com estos, en esta forsa que tenen, en los sentimens que sentisen.

Ya tos vach di a un atra charrada que, cuan vach vindre per primera volta, me va alegrá veure que a Benicasim parlaen igual que a la Aldea, exactamen igual; sin embargo a castelló, que está a vuit kilómetros, ya ere un atra cosa pues los infinitivos de los verbos los faen acabá en r.
O sigue algo paregut a lo que pase als nostres pobles que a cada un lo parlém un poc diferén, encara que mos entenem igual.
Ara, al cap dels añs, la cosa se ha “normalisat” més, se va notán la influansia del catalá “estándar”, que no del valensiá, per desgrasia.
U parlaba en un amic de allí, sensibilisat en este problema, y me die que de un tems, aquí no se aclarís. Te uns nevots als que algún camí los achude a fe los trevalls de la escola. Que se torne no sap si boch o tonto perque tots los llibres venen en catalá y ña algunes asignatures que no trove la manera de esplicalsu als menuts. Pel cambi de les palabres técniques que ell ya no enté. Que no se aclarís pos li pareis una animalá que a Cristobal Colón li tinguen que dí Cristobol o algo paregut, en lo fasil que ere avans. Que li pareis una barbaridat tindre que estudiá los llibres ténics tots sansés en catalá.

Que li agradáe més cuan a escola estudiaen en castellá que lo enteníen tots, encara que cuan arriváen al carré o a casa seua parláen valensiá. Y faen aná les dos llengües sense cap de problema.

Que al estudiá en castellá tenies la fasilidat de podé trevallá a cualquier part de España o de la part del mon que admitis lo castellá, mentres que lo catalá está reduit y no te la mateisa eixida ni mol menos.

Afechie ademés que, cuan ell estudiáe, deu de tindre uns sincuanta añs, la historia diebe que van sé los aragonesos los que los van furtá lo terreno als moros y van repoblá la machó part de este territori. Que ara los enseñen que los aragonesos sol van conquista un poco de tiarra de la part de dintre, la pobra; que la part de la costa, que ere la més rica, la va recuperá chen de Lérida y Cataluña.

Emilia , Benicassim, Castelló

Cuan me van doná lo premio lliterari de la Facao, va vindre la meua neta a veurem, segur que no se va enterá de res, pero a la eixida me va demaná que li enseñara Chapurriau.

Un día li vach enseñá lo del melic, la pulsa y lo cabrit. Un atre día, me enrecordo que ere estiu, están los dos chuns, a un racó plovíe y al atre costat ñabíe sol. Ella me va preguntá cóm podía se aisó. Entonses yo me vach enrecordá de una cansó que dieben a la escola, cuan ma chermana ere menuda, y li u vach enseñá.

Ton enrecordeu, fa més de sesanta añs:

Plau y fa sol,
les bruixes se pentinen,
plau y fa sol,
les bruixes van de dol.


No sé per qué eisa cansoneta se habíe quedat a la meua memoria y li u vach enseñá. Tamé a ella li va fe grasia y se la va dependre a la seua manera, en la pronunsiasió de Vallchunquera.


Ya sap dos coses en chapurriau. Ah! y cuan eixiem per de tarde a doná una volta la pulsera del chapurriau sempre estáe a la seua muñica.


Pero estáem parlán de Emilia. De sempre yo la había sentit parlá en valensiá en lo seu fill y tamé en algún compradó si li parláe en eisa llengua. Encara que a natres y a la demés chen, mol educada, sempre mos ha parlat en castellá.
Tots los díes cuan anaba a comprá los diaris, la meua neta, de nau añs, me acompañáe y un día, pot sé que fore lo primé camí pan ella, va sentí a Emilia com parláe en lo seu fill en valensiá. Se va quedá de pedra y al anamon me va di, en castellá claro.

Yayo, ¿per qué Emilia parle en Chapurriau?.

Vach intentá esplicali que ella parláe en valensiá que ere mol paregut al chapurriau, que los dos eren mescla de unes atres llengues y que, encara que pareisien iguals, eren diferents.

No sé si u va entendre o es que yo no li u vach sabé esplicá, perque cuan vam arrivá al apartamén, li va di a s’agüela.

Yaya: saps que Emilia parle lo Chapurriau com lo yayo.

Més tart, en un momén que estáem ella y yo sols, com a cría que es, me va preguntá:

Yayo: y si demá li canto una cansó en chapurriau a Emilia, ¿me entendrá?.
Yo li vach di: “U pots intentá, a ver qué pase”.

Al matí siguien, com tots los díes, lo agüelo y la neta a comprá los diaris; cuan vam arrivá Emilia estáe sola, ere pronte. Li vach preguntá, en castellá,:

Emilia: la meua neta li vol cantá una cansó, pot?

Ella, pensan que serie una cansó moderna, va contestá: 

Claro home, no faltaríe més.
La neta al costat de defora del mostradó, Emilia dintre, yo, entre les dos:
La cría se pose pita y escomense:


“Plau y fa sol…


Al sentila, la cara de Emilia se illumine, yo crec que es la sorpresa per sentila parlá en chapurriau. La sagala seguis:


les bruixes se pentinen…..
Ara la sorpresa es meua, los labios resecs, no sé si p’els añs o per la caló, de la dona escomensen a maures, a mi me pareis com si tremolaren. La neta no pare:


Plau y fa sol …


Aquells labios resecats no sol se mauen, a mi me pareis que de mol adintre d’ells is un ruido com si parlaren. SÍ, amics, parlen y no sol parlen, canten. Y les dos veus, chuntes, de una sagaleta de Aragó y de una dona gran de Castelló, en un coro sol de dos veus y una sola lletra, acaben chuntes la cansó:
les bruixes van de dol.


La dona acabe de cantá y als seus ulls ha puchat la marea del mar Mediterrani que está a uns metros, la congoja no li dise parlá.


Al remat, en la veu emosionada, is de detrás del mostrado, abrase a la menuda y li done un beset y mos esplique:


Eisa cansó, cuan yo era menudeta, mos la enseñáen a la escola, no soc de Benicasim, soc de Vila-Real. May més me había enrecordat d’ella, pero la chiqueta me la fet reviure, hay tornat a se sagala y la lletra ha tornat al meu cap. Grasies, per fem enrecorda de aquells momens tan bons pa mi.
Después li va regalá a la cria un reloche de juguete. Sel va posá a la muñica y va torná contenta a casa enseñanlu a s’agüela.


Eise matí va ñaure ademés, com si fore un sis de chiné, día dels Reys Magos, uns atres regalos, pa Emilia lo recuerdo y pa mi la gran pregunta:
¿Com pot sé que la mateisa cansó, fa sesanta o setanta añs, se enseñare, al mateis tems, a les escoles de la Aldea y voltans y a Vila-Real, sense cap relasió coneguda entre elle
s, a casi dosens kilómetros de distansia, cuan apenes ñabíe transports?

¿Serie esta una de les coses que, fa mols añs, los aragonesos o los almogávars de la nostra comarca van porta a la tiarra conquistada de Castelló?

Nem a raoná un poc, a la vora dels añs sincuanta del sigle pasat, en tems de la dictadura, a unes escoles de diferentes provinsies, separáes per un grapat de kilómetros, los maestres ENSEÑÁEN als chiquets cansons en chapurriau o en valensiá, cuan, segón diuen, tota la enseñansa ere en castellá y les atres llengües estáen PROHIBIDES. No u enteng. Eises enseñanses, eises cansons eren ofisials. ¿Ñabie llibertat pa les nostres formes de parlá? ¿encara que sol ne fore una poqueta?.

Chaics, lo Chapurriau no dise de donám sorpreses, y a camins, com este, grans alegries.

Les aventures del agüelo “Sebeta”, seguisen donan que pensá.
A mi esta charrada, me ha fet ensomiá. Y ¿a vatres?


Lo sol, que está a pun de chitás, encara te forsa pa donamos uns rades rayos de llum, de esperansa, mos diu que demá tornará, renaiserá. Com lo nostre Chapurriau que, encara que algún camí paregue que se li va fen de nit, lo día de demá tornará a reviure, a renaise a illuminá, en tota la seua forsa, a esta tiarra nostra; no tos desanimeu, los seus rayos encara tenen forsa, encara tenen llum.


FIN

jueves, 7 de enero de 2021

Lo Camí, XXI.

Lo Camí a Amazon (tapa blana)

XXI.

verderol, berderol, berderol forastero, Chloris Chloris, parén del pinsá

Al voltán de Daniel, lo Mussol, se fée la llum de un modo imperseptible.
Se borraben los estels del cuadrat de sel delimitat per lo marc de la finestra y sobre lo fondo blanquinós del firmamén la punta del Pic Rando escomensabe a verdejá. Al mateix tems, les merles, los rossiñols, los verderols y los arrendajos (garrulus glandarius) inissiaben los seus melodiosos conserts matinés entre la malea. Les coses adquiríen pressisió; definíen, paulatinamen, los seus volumens, les seues tonalidats y los seus contrastes. La vall despertabe al nou día en una fruissió aromática y vegetal. Les aulós se intensificaben, cobraben densidat y consistensia a la atmósfera sircundán, reposada y cota. Entonses sen va doná cuenta Daniel, lo Mussol, de que no habíe pegat l´ull en tota la nit. De que la menuda y próxima historia de la vall se reconstruíe a la seua men en un sorprenén lujo de detalls. Va mirá a través de la finestra y va posá los ulls a la brava y aguda cresta del Pic Rando. Va sentí entonses que la vitalidat de la vall penetrabe desordenada y íntegra y que ell entregabe la seua vitalidat a la vall en un vehemen dessich de fusió, de compenetrassió íntima y total. Se donaben un al atre en un enfervorisat anhel de mutua protecsió, y Daniel, lo Mussol, compreníe que dos coses no deuen separás may cuan han lograt fes la una al modo y mida del atra. No obstán, lo convensimén de una inmediata separassió lo dessassossegabe, alivián la fatiga de los seus párpados. En dos hores, potsé menos, ell diríe adiós a la vall, pujaríe a un tren y se escaparíe a la siudat lluñana pera escomensá a progressá. Y sentíe que la seua marcha haguere de fes ara, pressisamén ara que la vall se endolsíe en la suave melancolía del otoño y que a Cuco, lo factó, acababen de uniformál en una espléndida gorra roija. Los grans cambis poques vegades resulten oportuns y consecuens en lo nostre particulá estat de ánim.

A Daniel, lo Mussol, li dolíe esta despedida com may u haguere sospechat. Ell no teníe la culpa de sé un sentimental. Ni de que la vall estiguere anugada o lligada an ell de aquella manera absorvén y dolorosa. No li interessabe lo progrés. Lo progrés, en realidat, li fotíe un pepino. Y, en cambi, li importaben los trens diminuts a la distansia y les masades blanques y los prats y los panissals aparselats; y la Badina del Inglés, y la grossa y enloquida corrén del Chorro; y lo rogle de les birles; y los tañits de les campanes parroquials; y lo gat de la Pesteta; y la agra auló de los moldes de formache; y la formassió paussada y solemne y plástica de una boñiga; y lo racó melancólic y salvache aon lo seu amic Germán, lo Tiñós, dormíe lo somni etern; y lo chillit reiterat y monótono dels sapos daball de les pedres a les nits humides; y les peques de la Uca-uca y los movimens lentos de sa mare a les faenes doméstiques; y la entrega confiada y dóssil dels peixets del riu; y tantes y tantes atres coses de la vall. Sin embargo, tot habíe de dixássu per lo progrés. Ell no teníe encara autonomía ni capassidat de dessisió. Lo poder de dessisió li arribe al home cuan ya no li fa falta pera res; cuan ni un sol día pot dixá de guiá un carro o picá pedra si no vol quedás sense minjá. ¿Pera qué valíe, entonses, la capassidat de dessisió de un home, si pot sabés?
La vida ere lo pijó tirano, caudillo o dictadó conegut.
Cuan la vida l´agarre a un, li sobre consevol poder de dessisió. En cambi, ell encara estabe en condissións de dessidí, pero com sol teníe onse añs, ere son pare qui dessidíe per nell. ¿Per qué, siñó, per qué lo món se organisabe tan rematadamen mal?
Lo formaché, a pesá del estat de ánim de Daniel, lo Mussol, se sentíe orgullós de la seua dessisió y de pugué portála a bon terme. Lo que no podíen atres. La vespra habíen recorregut juns lo poble, pare y fill, pera despedís.

- Lo chic sen va demá a la siudat. Ya té onse añs y es hora de que escomenso lo grado.

Y lo formaché se quedabe plantat, miránlo an ell, com dién: "¿Qué diu lo estudián?".
Pero ell mirabe an terra entristit. No ñabíe res a di. Només calíe obeí.

Pero al poble tots se mostraben mol cordials y afectuosos, algúns massa y tot, com si los aliviare lo sabé que al cap de unes hores pedríen de vista a Daniel, lo Mussol, pera mol tems. Casi tots li donaben clatelladetes y expressaben, sense vergoña, les seues esperanses y bons dessichos:

- A vore si tornes fet un home.

- ¡Be, mosso! Tú arribarás a ministre. Entonses li ficarem lo teu nom a un carré del poble. O a la plassa. Y tú vindrás a destapá la lápida y después minjarem tots juns al ajuntamén. ¡Bona gatina eixe día!

Y Paco, lo ferré, li guiñabe un ull y lo seu pel roch despedíe un viu sentelleo.

La Pesteta gran va sé una de les que mes se van alegrá en la notissia de la marcha de Daniel, lo Mussol.

- Be te vindrá que te ficon una mica en sintura, fill. La verdat. Ya saps que yo no ting pels a la llengua. A vore si a la siudat te enseñen a respetá als animals y a no passejá les vergoñes per les carreres del poble. Y a cantá lo "Pastora Divina" com Deu mane. - va fé una paussa y va cridá -: ¡Quino! Daniel sen va a la siudat y ve a despedís.

Y va baixá Quino. Y a Daniel, lo Mussol, al vóreli de prop lo muñó, se li revivíen coses passades y experimentabe una angustiosa y sofocán presió al pit. Y a Quino, lo Manco, tamé li fée pena pedre aquell amic y pera dissimulá la seua pena se pegabe copets a la barbilla en lo muñó y sonreíe sense pará:

- Be, chic... ¡Quí puguere fé lo mateix...! res... Lo dit. - En la seua turbassió Quino, lo Manco, no advertíe que no habíe dit res -. Que sigue pera lo teu be.

Y después, Pancho, lo Sensedéu, se va picá en lo formaché perque enviabe al seu fill a un internat de flares. Lo formaché no li va doná peu pera desahogás o desfogás (desaufegás):

- Porto al chic pera que te digue adiós a tú y als teus. No ving a discutí en tú sobre si té que estudiá en un retó o en un seglar. Y Pancho sen va enriure y va soltá una palabrota y li va di a Daniel que a vore si estudiabe pera meche y veníe al poble a sustituí a don Ricardo, que ya estabe mol torpe y achacós. Después li va di al formaché, pegánli una manotada al muscle:

- Chaic, cóm passe lo tems.

Y lo formaché va di:

- No som dingú.

Y tamé lo Peó va está mol simpátic en ells y li va di a son pare que Daniel teníe un gran futur en los llibres si se dessidíe a estudiá en aplicassió y ahínco. Va afegí que sen fixaren en ell. Partín del no res habíe alcansat les mes altes cotes de la miseria. Ell no ere dingú y a forsa de colses, puñs, y de servell habíe fet una carrera y habíe triunfat. Y tan orgullós estabe de ell mateix, que va escomensá a torse la boca de una manera espasmódica, y cuan ya casi se mossegabe la negra patilla  (o pulsera) se van despedí dell y lo van dixá a soles en los seus momos, lo seu orgull íntim y los seus frenetics aspavens.

Don José, lo mossen, que ere un gran san, li va doná bons consells y li va dessichá lo éxit mes gran. A la legua se advertíe que don José sentíe pena de pédrel. Y Daniel, lo Mussol, va recordá lo seu sermó del día de la Virgen. Don José, lo mossen, va di entonses que cadaú teníe un camí marcat a la vida y que se podíe renegá de eixe camí per ambissió y sensualidat y que un mendigo o pidolán podíe sé mes ric que un millonari al seu palau, carregat de marmols y criats.

Al recordá aixó, Daniel, lo Mussol, va pensá que ell renegabe del seu camí per la ambissió de son pare. Y va contindre un tremoló. Se va entristí al pensá que a lo milló, cuan ell tornare, don José ya no estaríe al confessonari ni podríe díli "gitanot", sino a una hornacina de la parroquia, convertit en un san de corona y peana. Pero, en eixe cas, lo seu cos se podriríe com lo de Germán, lo Tiñós, al sementeriet dels dos sipresos prop de la iglesia. Y va mirá a don José en insistensia, agobiat per la sensassió de que no tornaríe a vórel parlá, acsioná, enfilá los seus ullets pitañosos y aguts. Y, al passá per la finca del Indiano, va voldre ficás trist al pensá en la Mica, que se casaríe un de aquells díes, a la siudat. Pero no va sentí cap pena per no pugué vore a la Mica, sino per la nessessidat de abandoná la vall sense que la Mica lo veiguere y lo compadiguere y pensare que ere desgrassiat. Lo Moñigo no habíe volgut despedís perque Roc baixaríe a la estassió al matí. Lo abrassaríe y vigilaríe si ere un home. Moltes vegades li habíe advertit lo Moñigo:

- Al anáten no tens que plorá. Un home no té que plorá encara que se li mórigue son pare entre horribles dolós. Daniel, lo Mussol, recordabe en nostalgia la seua radera nit a la vall. Va pegá mija volta al llit y va torná a mirá la cresta del Pic Rando relluín per los primés rayos del Sol. Se li van moure les aletes del nas al persibí un braf intens de herba humida y de boñiga. De repén, se va sobressaltá. Encara no se sentíe cap movimén a la vall y, sin embargo, acababe de escoltá una veu humana. Va pará la orella. La veu li va arribá, intensionadamen amortiguada:

- ¡Mussol!

Se va eixecá del llit, exaltat, y se va assomá a la finestra que donabe a la carretera.
Allí baix, al asfalt, en una lechera vuida a la ma, estabe la Uca-uca. Li brillaben los ulls de una manera extraña.

- Mussol, ¿saps? vach a La Cullera a buscá lleit. No te podré di adiós a la estassió.

Daniel, lo Mussol, al escoltá la veu grave y dolsa de la chiqueta, va notá que algo mol íntim se li esgarrabe a dins del pit. La chiqueta fée pendulejá la lechera sense pará de mirál. Les seues trenes brillaben al sol.

- Adiós, Uca-uca - va di lo Mussol. Y la seua veu teníe una tremoló inusitada.

- Mussol, ¿Ten enrecordarás de mí?

Daniel va apoyá los colses al alféizar y se va aguantá lo cap en les mans. Li fée molta vergoña di alló, pero ere esta la seua radera oportunidat.

- Uca-uca...- va di, al final -. No li dixos a la Pesteta que te trague les peques, ¿me sens? ¡No vull que te les trague! Y se va apartá de la finestra a escape, perque sabíe que ploraríe y no volíe que la Uca-uca lo veiguere plorá. Y cuan va escomensá a vestís lo va invadí una sensassió mol viva y clara de que empreníe un camí diferén del que lo siñó li habíe marcat. Y, al remat, va plorá.

(S'ha acabat.)

viernes, 4 de octubre de 2024

Poizo, Poyzon - Polguar

Poizo, Poyzon, s. m., lat. potionem, potion, breuvage.

(N. E. Acordaros de la potion magique, la poción mágica de Panorámix, el druida, brebaje que bebía Astérix y todo el pueblo bretón para luchar contra los locos romanos; excepto Obélix, que se cayó en la marmita de pequeño y no le daban, pese a insistir. Carlos Rallo Badet se cayó en la marmita de la gilipollez en Calaceite.)

Eixecacóduls, haciendo escuela, Moncho, pedrolo, piedra, roca

Pueis gitara

La poizo e la malautia.

Deudes de Prades, Auz. cass.

Puis il jettera la potion et la maladie.

A fag far poyzons, un dia, 

D' alcunas herbas que sabia.

(chap. Ha fet (va fé) fé possions, un día, d' algunes herbes que sabíe, coneixíe.)  

V. de S. Honorat.

A fait faire breuvages, un jour, d'aucunes herbes qu'il connaissait.

ANC. FR. Que je vos ai la poison quise

Qui bone est contre vostre mal. 

Vez la poison ci en present, 

Je l' aportai por vos garir. 

Roman du Renart, t. II, p. 358 et 359.

ESP. Poción. IT. Pozione. (chap. Possió, possions, per ejemple la possió mágica de Panorámix.)

2. Poizonar, v., donner des potions, abreuver, médicamenter, empoisonner, enivrer.

Mas el es soen en paor et en doptansa de poizonar o de beure la mort.

Liv. de Sydrac, fol. 107.

Mais il est souvent en crainte ou en incertitude de s'empoisonner ou de boire la mort. 

Fig. Ab sos belhs huoills amoros 

De qe m poizona e m faitura

Silh que m' a joya renduda.

B. de Ventadour: Aitantas bonas. 

Avec ses beaux yeux amoureux dont m'empoisonne et m'enchante celle qui m'a rendu la joie. 

Part. pas. Can l' auretz aisi poizonat.

Deudes de Prades, Auz. cass. 

Quand vous l'aurez ainsi médicamenté.

PORT. Peçonhentar. (chap. Medicá, medicás, medicamentá, medicamentás; tamé envenená, envenenás.)

3. Empoizonar, Enpoyzonar, v., empoisonner.

Qui tol ni trais ni men

Ni aucis ni empoizona.

P. Cardinal: L'arcivesque.

Qui prend et arrache et ment et tue et empoisonne.

Part. pas. Ni ja de lunh (: nulh) veri non er enpoyzonat.

Roman de Fierabras, v. 2031.

Ni jamais d'aucun venin ne sera empoisonné.

PORT. Empeçonhentar. (chap. envenená, envenenás)


Pol, s. m., lat. pullus, poulet, coq.

La natura del pol es que canta lo vespre... e 'l mati.

Naturas d'alcus auzels. 

La nature du coq est qu'il chante le soir... et le matin.

Anet al moli, e pres X pols que y avia bos e grosses amb una galina.

(chap. Va aná al molí, y va pendre deu pollastres que ñabíen bons y grossos en una gallina. Pol tamé pot sé lo gall.)

Philomena. 

Il alla au moulin, et prit dix poulets qu'il y avait de bons et gros avec une poule.

Il se disait en parlant des petits des oiseaux.

Ufriron doas tordolas 

Per ell e dos polz de colombas.

Trad. d'un Évangile apocryphe.

Ils offrirent deux tourterelles pour lui et deux petits de colombes.

Totz aucels naturalmen 

Noiris sos pols.

Brev. d'amor, fol. 51.

Tout oiseau naturellement nourrit ses petits. 

CAT. Poll. ESP. IT. Pollo. (chap. Pollastre, pollastres; poll, polls són los piojos; polla, polles : lloca, lloques, gallines ponedores que s' alloquen, cloca, cloques; cría, críes de muixons : pollet, pollets, polleta, polletes, sobre tot los de la gallina, pollastret, pollastrets, pollastreta, pollastretes; no confundí en la polleta o polla estreta de Mario Sasot, 

lo capsot franchiste de Saidí.)

2. Pola, s. f., poule.

No chant' auzels ni pola.

A. Daniel: En breu.

Ne chante oiseau ni poule.

Las polas fan atretal.

Deudes de Prades: Auz. cass.

Les poules font pareillement.

ANC. FR. Je n' ai chapon, oison ne pole.

Roman du Renart, t. II, p. 259.

CAT. ESP. Polla. (chap. Polla, polles; lloca, lloques; cloca, cloques. Vore lo nial. La polla del home, lo pene, se diu aixina perque está damún dels ous, pareix que los covo.)

3. Polhe, Polet, Pollet, s. m., poulet.

Mais volria una calha 

Estreg tener en mon se

No faria un polhe

Qu' estes en autrui sarralha.

Cercamons: Car vei.

Davantage je voudrais une caille étroitement tenir dans mon sein que je ne ferais un poulet qui fût en la clôture d'autrui.

Il se disait en parlant des petits des oiseaux.

Pelican es un auzels que ama mot sos poletz. Naturas d'alcus auzels.

Le pélican est un oiseau qui aime moult ses petits. 

Una colomba noiris los polletz de l' autra. V. et Vert., fol. 73.

Une colombe nourrit les petits de l'autre.

CAT. Pollet. ESP. Pollito. (chap. Pollet, pollets, polleta, polletes.)

4. Pollat, s. m., poulet.

L' emportet plus leu assatz

Que no fai l' aygla un pollatz.

Trad. de l'Évangile de Nicodème. 

Escudo español en el suelo de la embajada de la Santa Sede

L'emporta plus légèrement beaucoup que ne fait l'aigle un poulet. 

CAT. Pollastre. IT. Pollastro. (chap. Pollastre, pollastres; pollastret, pollastrets.)

5. Polier, s. m., poulailler, marchand de volaille.

Que cascun polier, que d'ayssi enans tenra o menara bestia, fazen lo mestier de polaria. Cartulaire de Montpellier, fol. 186.

Que chaque poulailler, qui dorénavant tiendra, ou mènera bête, faisant le métier de poulaillerie.

ESP. Pollero. (chap. Pollé, pollés : los que se encarregaben del menesté u ofissi de pollería, mercadé de pollastres y volatils o avería.)

6. Polieyra, s. f., poulaillère, marchande de volaille.

Que cascun polier e cascuna polieyra. Cartulaire de Montpellier, fol. 186.

Que chaque poulailler et chaque poulaillère.

(chap. pollera, polleres : mercaderes, venedores de avería, volatils, pollastres y demés muixons pera minjá.) 

7. Polaria, s. f., poulaillerie, commerce de volaille.

Cascun home e cascuna femena, que uze del mestier de polaria, portan gals o galinas, o pols o polas. Cartulaire de Montpellier, fol. 186.

Retrato de Jaime I, por Jaume Mateu. Museo de Arte de Cataluña.

Chaque homme et chaque femme, qu'il use du métier de poulaillerie, portant coqs ou gelines, ou poulets ou poules.

ESP. Pollería. (chap. Pollería, comers de pollastres, volatils, avería, muixons pera minjá.)

8. Pouzi, Polzi, s. m., poussin, poulet.

Prendetz la carn d'un auco tenre

O de vacca o de pouzi.

(chap. Prenéu la carn d' una oca tendra o de vaca o de pollastret, pollet; tamé pot sé lo pollet del colom, un colomet o pichó. Yo ne vach minjá bastans de chiquet y de sagal.)

Deudes de Prades, Auz. cass.

Prenez la chair d'un oison tendre ou de vache ou de poulet.

Si las peiras eran pa... 

E li pueg bacon e pouzi.

(chap. Si les pedres foren pa... y los puchs (collets) cuixots y pichons. Siríe tanta la gloria que 'n parlaríe la historia...)

P. Cardinal: Tan son.

Si les pierres étaient pain... et les coteaux jambons et poulets.

Il se disait en parlant des petits des oiseaux.

Pan' al auzel son pouzi.

Marcabrus: Soudadier per. 

Vole à l'oiseau son petit. 

ANC. FR. Les poules... avec quelle diligence et sollicitude traitent-elles leurs poulcins étendant leurs aeles. 

Amyot, trad. de Plutarque. Morales, t. II, p. 129. 

IT. Pulcino.

9. Polin, Poli, s. m., poulain.

Aras naiso dui poli

Bel e borden, ab saura cri.

Marcabrus: Dirai vos.

Maintenant naissent deux poulains beaux et bondissants, avec blonde crinière.

Ieu doney a son senhor polin paissen.

Le Comte de Poitiers: Companho.

Je donnai à son seigneur poulain paissant.

CAT. Pollí. ESP. Pollino. PORT. Poldro. IT. Poledro, puledro.

(chap. Pollino, pollinos, cría del burro, ruc, ase, acémila, burret, ruquet, aset, com lo fill que tingue Carlos Rallo Badet.)

Una sagala que vivíe a un poble del Matarraña, Pepa,


Polce, Pouse, Polzer, Pauzer, Poze, Pous, Poutz, s. m., lat. pollicem, pouce.

Fa m batre 'ls polces

Cum li martel can fero sus l' enclutge. 

Leys d'amors, fol. 20.

Me fait battre les pouces comme les marteaux quand ils frappent sur l'enclume.

Vi 1 polzer de trop gran blancor. 

Tres gotas de sanc ichiro tantost del poze.

Cat. dels apost. de Roma, fol. 80. 

Vit un pouce de fort grande blancheur. 

Trois gouttes de sang sortirent aussitôt du pouce.

Metre pogratz per la nar

Amdos los pouses, ses mal far.

Roman de Jaufre, fol. 12.

Mettre vous pourriez dans la narine les deux pouces, sans mal faire.

Segon la longitut del dit pous. Trad. d'Albucasis, fol. 3.

Selon la longueur dudit pouce. 

Premier apelam... poutz. Eluc. de las propr., fol. 49.

Le premier nous appelons... pouce. 

Pouzer a nom l' arteill premers.

Deudes de Prades, Auz. cass.

Pouce a nom l'orteil premier.

- Ergot.

Pouze, talo et arteill gros.

Deudes de Prades, Auz. cass.

Ergot, talon et gros orteil.

CAT. Polse. IT. Pollice. (chap. Pols, polsos; pulsera, pulseres (tamé patilla, patilles); lo dit gros se diu pulgar (pun 2 y 3) perque té pols, se note la intermitensia de la sang o sanc; un púlsar es paregut.)

2. Polga, s. f., pouce.

Premier apelam polga. Eluc. de las propr., fol. 49.

Le premier nous appelons pouce.

3. Polguar, s. m., pouce.

Tota la ley qu'el plus de las gens au

Escriuri' eu en un petit de pelh,

En la meitat del polguar de mon guan.

P. Cardinal: Tos temps.

Toute la loi que le plus des gens ont, j' écrirais sur un peu de peau, sur la moitié du pouce de mon gant.

ESP. Pulgar. PORT. Polgar, polegar.


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