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jueves, 2 de diciembre de 2021

DVA, Borao, B

B.

BABAZORRO. d. Joven que se atreve a mayores empresas de las que su edad permite. -c. Rústico, tosco.
BABOSA. a. Cebolla añeja que, plantada, produce otra. - a. Cebolleta.
BACÍA. n. Artesa o en general capacidad de madera en forma rectangular y oblonga cuyo destino es el de amasar, o lavar la ropa o disponer el sustento de algunos animales. n. Letrina, retrete o secreta, según Ducange apoyado en Libertates barcin. mss 1283. -n. volcar la bacía decir alguna sandez, deslucirse con alguna ocurrencia impertinente, hacer de las suyas. (volcá la bássia)

BACHOCA. n. Se dice de cierta clase de judía que no se conserva seca, y se come comúnmente desgranada a medio secar. (Bajoca, fesol vert, bachoca a Valjunquera, La Fresneda; bajoquera, bajoqueres).

BADAL. a. Carne de la espalda y las costillas hacia el pescuezo en las reses de abasto.

BADARRÓN. n. Véase galacho.

BADINA. a. Balsa o charca de agua detenida en los caminos. (Toll, pozo en un río, como la badina negra de Beceite, en el Parrizal. v. Enbadiná, enbadinás).

BADINA. a. Balsa o charca de agua detenida en los caminos. (Toll, pozo en un río, como la badina negra de Beceite, en el Parrizal. v. Enbadiná, enbadinás).


BAGA. a. Cuerda con que se asegura la carga sobre las caballerías: en Navarra treboilla.

BAGUETA, BAGUERETA. d. Baga.

BAHURRERO. a. Cazador de aves con lazos o redes, voz antic.

BAILE. a. Juez ordinario en ciertos pueblos de señorío: usual en la antigua Coronilla.
(bajulo; batle, batlle)

BAILÍA. a. Territorio en donde ejercía jurisdicción el Baile. (batlia, batllia)

BAILÍO. n. Bailía o bailiazgo.

BAJERO. a. Prenda o pieza que suele colocarse bajo de otra, como saya bajera, sábana bajera.

BALDAR. a. Descabalar o dejar incompleta una colección. (Estic baldat: estic mol cansat, cruixit).

BALDRAGAS. n. Persona desinteresada, de buen carácter y de poca energía.

BALSA DE SANGRE. a. Aquella en que, a fuerza de trabajo y costa, se recoge el agua para ganados o personas: si se hace en acampo propio, es privativa del dueño; si en montes comunes, no lo es mientras no se cerque.

BALSETE. n. Balsilla.

BALLICO. n. Planta, avena fatua, ballueca: Oliván emplea esa voz en su Manual de Agricultura.

BALLÓN. d. Arroyo pequeño.

BALLUARTE. n. Especie de andas o parihuelas en que se conduce de un punto a otro el material y sobre todo el desperdicio de las obras: también bayarte como en Navarra.

BALLUECA, c. Especie de cizaña: Asso la describe como aragonesa y es muy nociva al ganado vacuno. (Cañota a Beseit es esta herba que no se pot doná a les vaques).

BANCADA. n. Sección votante de escolares cuando estos conferían a votos ciertas cátedras.

BANDA. n. Faja o ceñidor que se viste alrededor del cuerpo.

BANDEADOR. Columpio.

BANDEAR. n. Tocar o doblar las campanas.

BANDEARSE. n. Pasarlo con decencia. -n. Estar (como generalmente se dice) entre dos aguas. -n. Columpiarse: en Castilla significa mover a una y otra banda, anticuado.

BANDO. n. Comba, pandeo: se aplica, ya a los cuerpos colocados horizontalmente cuya extensión y peso les da algún pandeo, ya sobre todo a los que están puestos verticalmente y que, no teniendo solidez proporcionada a su altura, se cimbrean algún tanto. -n. a todo bando, expresión que se usa comúnmente en sentido moral, para denotar que se hace alguna cosa descaradamente y arrostrando todas sus últimas consecuencias.

BANOVA. a. Colcha, o cubierta de cama: en algunas partes banúa. (Bánua, en acento a la primera a, li diem encara a Beseit.)

BANQUERA, a. Colmenar pequeño sin cerca, sitio donde se ponen en línea las colmenas sobre bancos.

BARBADO. c. Sarmiento con raíces dispuesto a la plantación.

BARBARIDAD. n. Gran cantidad. (Qué barbaridad de barbas había en la barbería de Barbastro)

BARCHILLA. d. La dozaba (doceava) parte de un cahiz de granos.

BARDINO. n. Se aplica al perro u otro animal que tiene el pelo de un color dudoso, entre plomizo y gris: también se dice bárdeno.

BARDO. d. Barro.

BARDOMA. a. Suciedad, porquería, lodo corrompido. (tarquí; tarquín)

BARDONERO. n. Véase bordonero y bordonador que son más usados.

BAROTE. n. Balaustre: también puede escribirse varote.

BARRAL. a. Redoma grande de vidrio capacidad de una arroba de vino próximamente. (aproximadamente) (La barrala : cantrella an alguns pobles com Lledó)

BARRANQUERA. n. Se aplica a cualquier género de peonza que, por tener mal limado el clavo o la punta, da vueltas con poca suavidad.

BARRAS. n. Las cuatro bandas, listas o palos rojos en campo de oro con que blasona el reino de Aragón.

BARREAR. a. Borrar o cancelar lo escrito, pasando por encima una línea de tinta o lápiz.

BARREDERA. n. Se usa en la expresión echar la barredera, para denotar

que se ha decidido bruscamente la cuestión, que se ha dado una salida que ya no admite más opiniones.

BARRERA. n. Corral de ganado al descubierto.

BARREÑO. c. Jofaina o aljofaina.

BARRIGUERA. n. Especie de correa o cincha.

BARROS. n. Lodos: ambas son castellanas, pero, tratándose de la suciedad de las calles, en Aragón se prefiere la primera y en Castilla (como dice la Academia) la segunda.

BASTA. c. Hilván.

BASTARDELO, a. Cuaderno-borrador en que el escribano o notario conservan los autos y escrituras.

BASTE. p. Especie de albarda o aparejo.

BATEAGUAS. c. Paraguas.

BATIFULLA. a. Batihoja o batidor de oro, ant. (Fulla, hoja; folio, folium).

BATIMIENTO. a. Acción y efecto de batir, sobre todo la moneda.

BATIR. p. Verter, arrojar, desechar. -d. Derribar o dejar caer al suelo alguna cosa (abatir): la Academia, aunque parece coincidir con esta significación que, como se ve, tomamos del Diccionario de Peralta, pero no se refiere sino a lo que se derriba a viva fuerza; y, como prueba de que no se considera castellana aquella palabra, los colectores oficiales de los trozos selectos para uso de los Institutos del reino la acusan de poco castiza en el verso de Ercilla "Que estuvo en punto de batirle al suelo." y proponen como más propia postrarle o derribarle. - n. Labrar moneda, en cuyo sentido usan también esa voz los fueros de Navarra.

BATUECO. d. Huevo huero: se usa también en Navarra, y existe fuera de Pamplona una fuente medicinal llamada el Batueco con alusión al olor ingrato de sus aguas (sulfurosas). (Lo badoc de la carbassera té coló taronja com lo rovell o yema del ou.)

BATURRO. n. Se dice de los jornaleros del campo y gente menos acomodada; pero es voz familiar.

BÁZARO. c. Escoria de algunas sustancias como cera pez, etc.

BEBER LA TOCA. n. Impacientarse, irritarse, incomodarse fuertemente, principalmente con los niños.

BEBIDA. a. El tiempo en que descansan los trabajadores, principalmente en el campo, y en que toman algún bocado o trago.

BECARACHA. n. Ave.

BECARDÓN. a. Agachadiza, ave.

BELÉN. n. Nacimiento o representación del de J. C. por medio de figuras de bulto que se destacan en el paisaje correspondiente. -n. Desorden, confusión (se armó el Belén). - n. Persona insípida. -n. Estar en Belén, estar en babia (Babia, León).

BELLO (bel), BELLA. n. Alguno, alguna: voz local.

BÉRBERO, a. Agracejo, arbusto y su fruto: en Castilla es la confección que se hace con la agracegina.

BERENGUERO. n. Ducange lo incluye en su Glossarium, pero ignorando si significa berlina o círculo de hierro para la cabeza de los ajusticiados. (Berenguer nombre, Berengarius)

BERGANTO. d. Cardenal, señal o hinchazón que deja algún golpe, sobre todo de látigo. Fuera mejor escribir verganto. (de verga, como la del veguer, virgario)

BERLANCO. d. Berganto.

BESCAMBRE. n. Creemos que bresca: se halla esa voz en las Ordinaciones de Abejeros a las páginas 27 y otras.

BESQUE. a. Liga, materia viscosa. (besc, vesc, visc; pasta que se hace con el muérdago aplastado para atrapar aves pequeñas que se quedan enviscadas, pegadas)

BESTIAR. n. Bestia, y también ganado mular o caballar. (Bestiá tamé se li diu a les ovelles a Beseit)

BEUNA. a. Vino de color de oro de la uva de este nombre que es bermeja, (roja, rojiza, color bermellón) pequeña y de hollejo tierno.

BIASMO. n. Blasmo, desdoro, vituperio, mala fama.

BIENES (aprehender los). a. Embargarlos.

BIENZA. a. Binza o tela del huevo: telilla o panículo del cuerpo del animal.

BIGARDÓN. n. El que es desmesuradamente alto en proporción a su edad: en Castilla el vago u ocioso, en cuyo sentido también se usa en Aragón.

BIMARDO. d. Novillo, buey de dos o tres años.

BIRLA, a. Bolo en el juego de ellos. (La birla, les birles. Birlot es la fusta que se tire).

BIRLÓN. a. El bolo grande que se coloca en el centro de los demás.

BISALTO. a. Guisante: es también provincial de Navarra. Lo interpreta en su Glosario el Memorial histórico de la Academia de la Historia, tomo V. 1853.

BISCA. d. Remusguillo, viento no muy fuerte pero frío y penetrante.

BISTRAER. d. Sonsacar.

BISTRETA. d. Cantidad que en lo antiguo se adelantaba a un procurador. (Bestreta, bestraure)

BITERJA. n. Aguamanil, según se lee en las leyes palatinas de Jaime II.

BLANQUERO. d. Blanqueador.

BLETO. n. Bledo, planta. (blet, blets; bletum)

BOALAGE. a. Tributo que se pagaba de los bueyes. (bouage, bovage, de bou)

BOALAR, a. Dehesa boyal. -n. Herbaje. -n. Porción de terreno destinado al pasto de los ganados del abasto público o al de las caballerías de labor de los vecinos.

BOCA (venir a) n. Reventarse o abrirse un tumor; venir a supuración.

BOCAL, a. Presa o fábrica de muro para atajar el agua de un río.

BOCHA. n. Planta, globularia alypum: es lo mismo que cebollada.

BODOLLO. a. Podón o instrumento corvo de acero para podar cosas fuertes.

BOFO. d. Fofo.

BOGETA. a. Sardineta, voz antic.

BOHEMIANO. n. Gitano: en Castilla es sinónimo de bohemo o natural de Bohemia, y para significar, entre otras, la idea de gitano, se usa de la palabra bohemio.

BOIRA. d. Niebla muy espesa.

BOJARDONES, d. Especie de setas.

BOLADO. p. Pan de azúcar rolado. - Llámase también esponjado, azucarillo y panal.

BOLCHACA. a. Bolsillo o faltriquera: dícese también bolchaco. (borchaca, burchaca)

BOLEA. d. Pelota jugada al aire. -d. Mentira. (bola)

BOLETA. n. Cierta especie de buitre.

BOLETERO. n. Encargado de distribuir las boletas de alojamiento.

BOLINCHE. n. Judía redonda y no grande de muy buen sabor. -n. Juego que se compone de un palo torneado que por un extremo tiene una cazoleta y por otro una punta, y de una bola agujereada y suspendida del centro del palo por una cuerda: consiste en elevar la bola, pero de suerte que caiga en la cazoleta o se introduzca en la punta a voluntad del jugador: hemos visto designado alguna vez ese juego en Castilla con el nombre análogo de boliche, pero la Academia da otras significaciones a esa voz.

BOLISA. p. Pavesa, motilla en la ropa o flotante en el aire.

BOLlSERÍA. n. Enredo, trapacería.

BOLISERO. n. Enredador, trapacero, y también taimado y aficionado a naderías.

BOLO. a. Almohadilla oblonga en que se hacen los encajes. (encajes de bolillos)

BOLSEAR. a. Formar pliegues y arrugas en cualquiera tela.

BOLLO. c. Chichón. (boñ al cap)

BONAVERO. n. Anotación o relación de los bienes sobre que versa una demanda; suele acompañarse, sobre todo en el proceso de aprehensión, a la demanda misma o apellido. (bona + vero: bienes verdaderos, verificación de bienes)

BONETERO. n. Planta, evonymus europaeus.

BOÑIGA, c. Excremento del ganado vacuno. (Se usa güeña en algunos sitios)

BOQUE. d. Macho cabrío. (Bock en alemán. Bock Damm, la servesa negra té com a símbolo este mascle de salvache. A Beseit li diem choto al mascle de la cabra).

BORDA. p. Choza, pajar, corraliza: provincial de Navarra en el primer sentido, según la Academia. (Laborda, Labordeta)

BORDÓN. n. Bohordo.
BORDONADOR. BORDONERO. n. El que tiraba bordones al tablado, lo cual se consideraba menos difícil que el arrojar lanzas. (Véase tablajero).

BORGUIL. n. La paja apiñada en forma de cono truncado y cubierta con un tejadillo para libertarla de la lluvia.

BORROSO. a. El oficial de poca habilidad.

BORRUFALLA. a. Hojarasca, fruslería, cosa de poca sustancia. (barallofa etc.)

BOSANAYA. n. Moneda que duró tres años hasta el 1212, según un Cronicon barcelonés citado por Ducange, el cual incluye también las voces balssonaya y bosonoya y cita estas palabras de Pedro III en 1343 "Concedimus deferre monetam sive bossonoyam billonum vel balssonoyam quamlibet."

BOTARGA, a. Dominguillo en la fiesta de toros.

BOTEJA. n. Botija.

BOTIFUERA. n. Gratificación, descuento o regalo que se hace al comprador. -n. Cierto derecho que cobra por cántaro el medidor del vino. -n. Propina a los criados.

BOTIGA. p. Tienda de mercader: la Academia trae como castellanas las palabras botiguero y botiguilla. Taller de artista, acepción poco recibida.

BOTINFLADO. d. Hinchado. -n. Hombre desproporcionadamente grueso y por algún concepto repugnante.

BOTO. a. Pellejo para contener vino, aceite, u otro licor. - n. judía bota, variedad que se distingue por ser más tierna y estar fuera de la vaina.

BOZO. n. Bozal o aparato de varia invención que se pone a los perros en el hocico para impedir que muerdan. (bossal).

BRAGA. a. Metedor o lienzo que se pone a los niños bajo el pañal.

BRASMAR. n. En el Diccionario inédito de Rosal se lee: brasmar dice el aragonés, del griego brasmos o brasma, la tempestad del mar o la demasiada risa o ruido: Aldrete lo deriva también del griego y lo hace equivalente a concussio.

BRAZAL, a. Cauce o sangría que se saca de un río o acequia para riego de huertas y sembrados.

BRAZO. n. Se dice irónicamente brazo de S. Valero (patrón de Zaragoza) por aquel que tiene poco poder, poca influencia, poca significación.

BRESCA. a. Panal de miel: en la última edición de su Diccionario lo incluye la Academia como castellano: era vocablo usado por los poetas provenzales.


BRISA. p. Orujo de las uvas.

BROCAL. d. Bocal, azud con aplicación a los canales.

BROCUL. BROQUIL. d. Bróculi, col. (Lo brócul li diem al grumo de la col)

BROCHINA. n. Vientecillo sutil y frío que viene del Guara o de Moncayo, como el que Madrid recibe de Guadarrama.

BROSQUIL. a. Redil.

BROZAS. n. Con este plural se designa a cualquiera persona torpe, desmañada, o desaseada.

BROZOSO. n. Calificativo de igual significación que el sustantivo anterior.

BRUTAÑA. n. Hombre abrutado, grosero, mal educado.

BUCARÁN. a. Bocací.

BUCO. a. Boque o macho cabrío.

BUEGA. a. Mojón, linde que divide las heredades.

BUFÍ. a. Especie de tela como camelote de aguas.

BUFÓN. a. Buhonero, ant.

BUFONERÍA. a. Buhonería.

BULBO-CASTAÑA. n. Planta que Cienfuegos designa con ese nombre, y es la llamada banium bulbocastanum.

BULQUETADA. n. La carga de un (volquete) bulquete.

BULQUETAZO. n. Golpe, caída: se usa también en sentido moral como sinónimo de desgracia o cambio de fortuna.

BULQUETE. n. Carro ligero que gira por medio de una clavija, y suelta de golpe la carga por la zaga: suele conducir escombros. Úsase también en Navarra.
BULTO. n. Almohada sin la funda exterior de lienzo blanco: la Academia llama bulto a la funda de la almohada, y almohada al colchoncillo y a la funda blanca en que se mete.

BURO. a. Greda, arcilla.

BURRO. n. Espuenda o margen.

BUSCA. d. Mota.

BUIDADOR. BUIRADOR. d. Latonero, operario en objetos de latón, azófar etc.

BUYADOR, a. Latonero.

lunes, 29 de julio de 2024

4. 7. Seguix lo registre de les novies. Festa y ball a una aldea.

Capítul VII.

Seguix lo registre de les novies. Festa y ball a una aldea.

De Ayerbe va aná cap a Loarre, (Alerre al llibre de aon hay traduít)
aon ne portabe un atra, pero la va trobá en un genio com un barrócul, pareixíe picada de les peñes de la serra veína.

Alerre, De Ayerbe va aná cap a Alharre

A Bolea ne ñabíen dos, la una, beata, absoluta y novelera, l'atra, filla de un lletrat y tan docta com son pare. A la primera li va fé la creu; la segona va volé enseñáli a parlá, dién mol remilgada al cas de nomená a sa yaya, no la vach coneixe; y sobre viure a la siudat o a l'aldea, que enteníe la diferensia.

Se li va tallá l'estómec a Pedro Saputo, y en tres minuts va vomitá o gitá cuatre vegades. Tans vomits li va doná sentíla.

Va seguí al peu de la serra aon va vore algunes flos desfullades. Y al passá per Lierta va mirá cap a Gratal y li va apetí, se li va antojá pujá a la seua picosa. Lo día convidabe, ere apassible y sereno al mes de setembre, que alguna vegada es tan amable com lo mach. Va cridá, pos, a un paissano del poble, perque ni ell ni lo seu criat se sabíen lo camí; va fé que se portare bon minjá a la delissiosa fon del prat del Solaz, y va empendre la pujada. Una vegada a dal, ¡quín goch al cor! ¡quín airet tan puro! ¡quín sol y quín sel al michdía! ¡quíns plans hasta Saragossa! ¡cuáns pobles sembrats an aquella noble y grassiosa vega! Y a la esquena y als costats, ¡cuántes puntes! Pero fixán la vista a Huesca, va di: "¡Qué ben assentada estás, siudat alta y composta, siudat de les sen torres als teus muros! ¡Qué maja la teua catedral soberana en lo seu edifissi y tan vistosa en les seues agulles al ven! ¡En quín señorío y grandesa reines a la teua Hoya, amor que vas sé y Corona de Aragó als teus siglos passats, siudat libre y gloriosa per los Sanchos, per los Pedros y los Alfonsos! ¡Cuántes y qué hermosures vas amagá sempre, brilláes, vas sé la enveja de Palos y de Citera! ¡Y no hay de vóreles ara, an este radé viache dels meus amors! Pero així u ordenen los hados. Y encara... encara... Pero no; está ahí tancada la meua sort per un pare a qui venero.

Y no vull patí lo cacarech de les vostres maldites agüeles trilingües.» Y en aixó va girá la esquena, y se va aviá com qui diu a redolá monte aball. Díe trilingües a les agüeles de Huesca no perque parlaren o sapigueren tres idiomes, que may ne van sabé mes que lo seu, sino perque teníen tres llengües pera parlá y parláen en les tres a un tems. ¡Quínes agüeles aquelles! Va passá felismen la seua generassió; y ya después, agüeles y joves, segons informes que se han ressibit, sol tenen una llengua, expeditilla, sí, pero una sola.

Va passá dabán y va arribá al Abadiat

- Se sen cantá, va di als de Montearagón, y se note al flat lo incienso que allí cremen. Anem cap abán. Conque va pujá a Santolaria a vore als seus parens y a la viuda de marres, y se va aviá cap al Semontano. Yo empero no haguera passat tan de volada, perque lo sel particulá del Abadiat, encara que menut, es amable, lo país joyós, lo terreno fássil y bo, y sol criá algunes plantes espessials.

Al Semontano va fé moltes equis y esses anán de uns pobles als atres, perque ya se veu, no estáen tots alineats y va passá una llarga revista de donselles contanles casi per dotsenes, encara que no totes eren adotsenades.

¿A quína valleta no naixen distinguides, perfumades y majes flos, al voltán de les fees, vanes y vulgás?

Ñabíe, pos, de tot; y si abundabe la roba de almassén, la quincalla de cantonada y los cuadros de almoneda y hasta de sobres, tamé sen trobabe alguna que atra que foren mol bon descans de consevol peregrinassió. Y yo fío, de no está preocupat de atres amors, allí me haguera quedat prendat de ells, si ñabíe entonses donselles com algunes que conec al nostre tems, sin embargo del sin embargo.

No les produíx aquell país arteres, falses, astutes, ni fingides; y si alguna s'hi torne es perque les obliguen en engañs los que les traten.

Se va trobá a la festa de un poble, y es cosa de contás. Va arribá a una aldea, y a la casa aon se va hospedá ñabíe una filla y una neboda que sol aguardaben a eixecás de la taula a michdía pera anassen a la festa de un atre poble, que uns diuen que ere Colungo, atres Casbas, atres Abiego; y ña qui afirme que va sé Adahuesca. Pero yo que u sé be dic que va sé Colungo. Portáe carta per al pare de la filla, que ere tamé de les de la llista, y li van proposá que anare en elles. Va asseptá y agarrán a cascarrulles a la seua Helena (que Helena se díe), ya que podíe mol be portán la maleta lo criat en una mula, van aná al atre poble, aon no se sap si ne teníe alguna al seu registre.

Per la nit y al hora primera de la velada van acudí mes de sen persones a la casa a vore als forastés, y mes veus, crits, chillits y rissotades que a una plassa de bous. Van cridá a la taula, y se va amontoná la gen de manera que estáen a micha vara, y cada cadira ere un mun de cossos, brassos y caps, perque en ves de sis huespeds convidats ne van vindre sis sisos. Lo sopá, abundán, pero mal acondissionat y gossamen servit. Encara estáen als postres cuan va sobrevindre una ola de sagales acompañades de uns mossos, que donanse espentes, chillán, entropessán y agarrades dels brassos y serpenteján van di que veníen a buscá a les chiques pera aná al ball de casa de N.

- Sí, sí, va di lo pare; ya van, y ya elles se habíen eixecat y s'agarráen a les atres. Pero no sen anaben, estáen mirán com si les faltare algo.

- Anem, don Pedro, li va di lo huésped. Vostra Mersé se servirá acompañales y suposo que ballará en Helena.

- ¡Home!, va contestá una de les de la casa, zurda, mofletuda y de pit eixecat; aixó faltaríe, que don Pedro no vinguere al ball. Lo sel li va caure damún al sentí aixó; y advertín lo capellá la seua perplejidat, va di que hi aniríe tamé, ya que no podíe excusás. 

Va baixá entonses lo cap, sabén que no evitaríe que se l' emportaren, encara que se empeñare una comisió sansera.

Ya están a la casa del ball. ¡Quína confusió! ¡Quín jaleo! ¡Quína bahorrina! Ere gran la sala, pero estáen com a sardines a un cubo o guardiassivils. Va escomensá, o mes be va continuá la música, que se reduíe a un mal violín, a una pijó viola, y a una pandereta, tan desafinats los dos instrumens de corda, que féen mal als oíts y per ells se ficáe dolenta l'alma. Va habé de ballá sense remey, habén ballat la radera vegada a la Cort cuan ere estudián de tuna. 

Se va retirá después a una cadira que li van oferí, y cuan se ficáe a observá lo que veíe, se li foten damún disparatades y corrén dos forasteres y les atres dos sagales del seu huésped, y en la mes gran desenvoltura se li assente la creguda privilegiada als ginolls, y les atres dos damún y dabán de aquella cul en falda, servín ell de fundamén o solamén a tota la batería.

- ¿Qué feu, Helena, qué feu?, li va preguntá admirat. 

- ¡Un atra!, va contestá ella, en mol desenfado, que ya per sí pecabe mes per afable que per fura; lo que fan totes (cosa fan tutti), después de un canari, de una chacona o un mal tros de un atre ball, anaben a sentás als ginolls dels mossos. Teníe prop al capellá, y li va di:

- ¿Pero es possible que sigue costum aixó?

- Sí, siñó, va contestá lo bo del benefissiat; aquí se fa y ningú fique cap reparo.

Lo van liberá pronte de aquell pes perque van traure a ballá a les cuatre chiques, y ell se va ficá a mirá la sala. Ñabíe per allí algunes mares que pareixíen habé anat a cuidá de les seues filles y de atres, y ere en lo que menos pensaben. Sentades an terra y per aquelles arques unes se contaben los partos que habíen tingut y los mesos que la veína va pugué doná lleit al primé chiquet; atres les lleits que va mamá lo seu; atres s'adormíen a un racó; atres animaben a les sagales tímides; hasta que van traure una canasta vestida de gala en molta roba pera fé calseta y plena de tortelles de oli mes estopenques y dures que una mula sorda. An este mateix pun estáe ell discurrín una treta pera no ballá mes, pos ya li habíen intimat les chiques que volíen ballá en ell; y li va eixí perfectamen. Li van presentá lo canastet, va agarrá una tortella y se va eixecá pera repartíla a les sagales, que acababen de ballá; pero va fé vore que se li retortigáe un turmell y com estáe tan espessa la sala, va dixá incliná lo cos y va caure damún de una pobre dona que veénsel caure a plom va tirá lo cos cap atrás y van caure los dos: ella pancha per amún, y ell de esquena y de costat, saltánli la tortella cap aon ella va volé aná. Sen van enriure tots mol; se va eixecá coixeján que ere una llástima, y agarrat del bras del capellá sen va aná a la cuina aon se va bañá lo peu en aigua freda, pera dissimulá, y així se va librá de torná al ball dién que encara no podíe caminá.

En tot, sobre les onse va eixí a la sala, va demaná lo violín, lo va afiná, y va preguntá si sabíen ballá lo gitano. Van di que be o mal tamé lo ballaben.

- Que ixque, pos, una parella, o dos si volen, va di ell. Y fen callá al de la viola, y advertín al del pandero que donare sol alguns cops y lo acompañare en soroll baix continuo, va escomensá a tocá lo fandango mes rabiós que se va sentí de mans de músic: unes vegades alt y estrepitós; atres blan y suavet; unes picat y mordén, atres ligat y pla; ya com un riu ple y desmadrat que arrastre lo que trobe; ya com una corrén apassible que se remanse y pareix que se amague a la chopera hasta que fa un remolino, y arribe y cau despeñat en gran brogit y estruendo a la vall y montes veíns. Tots se van abalotá per les vibrassions de ixos ecos tan provocadós. 

Al prinsipi, sol balláen dos parelles; mol pronte ne va eixí un atra, después un atra, después ya totes; y hasta les agüeles que s'adormíen y les comares que parláen se van ficá de peu y féen meneos en lo cos y en lo cap, y no podíen tartí, y se derretíen y disfrutáen o chaláen. La rissa escomensáe, creixíe, cundíe, se va fé general; y entre lo violín, y les castañoles, y tal bullí y saltá, y tan arrope y jadeo; y lo foc que se habíe ensés a tots, igual agüelos que joves se va soltá la corda, y tots per los ulls y per la boca y per tot lo cos flamejaben. Los miráe Pedro Saputo, y espessialmen se divertíe al vore lo meneo y gestos de les agüeles, cuan pareixenli ya massa perillós lo efecte de la seua endemoniada música, va pegá una gran gabiñetada al violín, y en un gorjeo de oronetes se va tallá aquell insendi y estrago, dixanse caure los bailarins, ballarins o balladós per aquelles cadires y per aon podíen, fets tots un volcán, y procurán en una gran rissa dissimulá una mica lo que los passáe, elles en molta vergoña y no menos desfissi, ells perdut lo tino, desmandats casi a vistes y no assertán una paraula a dretes. 

¡Ah mares, les que voléu librá de perills a les vostres filles! 

En quinse díes no van torná les pobres sagales al seu temple ordinari; en sol pensá en lo ball se tornáen a destemplá o destrempá y s'enseníen. Pero lo que es la memoria va durá sempre. Ya eren mares, ya yayes, y hasta rebisyayes, si no habíen mort les que habíen assistit, encara parláen y nomenáen lo gitano de aquell añ.

Y per aquella nit, ¿quí estáe ya pera mes obra ni ball? 

Pera desbraváu del tot, va pendre un atra vegada lo violín y va di: vach a tocá una cosa que vach compondre al doló y llágrimes de ma mare, habenli dit un traidó que yo había mort a Cataluña.

Y va tocá una compossisió mol triste y patética, sense tindre mol en cuenta les regles del art perque va sé una idea repentina y suposat lo motiu; per de pronte se van calmá aquells jovens y va torná tot al orden. Van escoltá en maravillós silensio, no va ñabé qui no se dixare penetrá y ficás tendre de una música tan afectuosa; y algunes dones hasta van plorá, perque va esforsá ell mol lo sentit del doló y del desconsol (o lo desconort de Ramon Lull).

obras rimadas Ramon Lull, Gerónimo Rosselló, idioma catalan-provenzal, Raimundo Lulio

Va acabá, van tocá les mares a retirás, y se van retirá tots. Pero a casa de Pedro Saputo se va abalansá tal batería de sagales y en tanta algassara, que no cabíen per la escala, y va pensá que veníen fugín de alguna emboscada o cam de batalla, o que volíen acabá de vore en qué parabe la locura y desenfreno de aquell día; pero se va assossegá cuan va sentí que veníen a dormí en les forasteres y les huéspedes. Cóm se gobernaríe lo dormitori pera tantes no u enteníe; ell va tindre que anassen al seu llit en lo capellá y no va pegá los ulls. Conque va matiná, y despedinse casi en mala cara, perque volíen que se estare totes les festes, y dixán desconsolades a les sagales y mes a Helena, va montá a caball y sen va aná, respirán així que se va vore al monte, com los de una cuina plena de fumarrina de gom a gom al hivern ixen a respirá y recuperá l'alé a una sala o a la finestra.


Original en castellá:

Capítulo VII.

Sigue el registro de las novias. Fiesta y baile de una aldea.

De Ayerbe fue a Loharre, donde llevaba otra, pero la halló tan berroqueña de genio, que parecía cortada de las peñas de la sierra vecina.

EL CONDE DON JULIÁN, PRISIONERO Y MUERTO EN LOARRE, castillo

En Bolea había dos, la una, beata, absoluta y novelera, la otra, hija de un letrado y tan doctora como su padre. A la primera le hizo la cruz; la segunda quiso enseñarle a hablar, diciendo muy remilgada con motivo de nombrar a su abuela, no le conocí; y sobre vivir en ciudad o en aldea, que entendía la diferiencia. Alterósele el estómago a Pedro Saputo, y en tres minutos vomitó cuatro veces. Tales náuseas le dio de oírla.

Siguió al pie de la sierra donde vio algunas flores deshojadas. Y al pasar por Lierta miró a Gratal y se le antojó subir a su picota. El día por otra parte convidaba, claro, apacible y sereno, en el mes de septiembre que alguna vez es tan amable como el mayo. Llamó, pues, un paisano del pueblo, porque él ni su criado no sabían el camino; dispuso que se llevase buena comida a la deliciosa fuente del prado del Solaz, y tomó a pechos la subida. Llegado arriba, ¡qué gozo en el corazón! ¡Qué oreo tan puro! ¡Qué sol y qué cielo al mediodía! ¡Qué llanos hasta Zaragoza! ¡Cuántos pueblos sembrados en aquella noble y graciosa vega! Y a la espalda y a los lados, ¡cuántas cumbres humildes! Pero fijando su vista en Huesca, dijo: «¡Qué bien sentada estás, ciudad alta y compuesta, ciudad de las cien torres en tus muros! ¡Cuál descuella tu catedral soberana con su edificio y vistosa con sus agujas al viento! ¡Con qué señorío y grandeza reinas en tu Hoya, amor que fuiste y corona de Aragón en tus siglos, ciudad libre y gloriosa por los Sanchos, por los Pedros y los Alfonsos! ¡Cuántas y cuáles bellezas encerraste siempre, brillaron en ti siempre, fueron en ti siempre la envidia de Palos y de Citera! ¡Y no he de verlas ahora, en este postrer viaje de mis amores! Mas así lo ordenan los hados. Perdonad las que en mí no habéis echado menos el traje de vuestros favores, pues lo he merecido con otro. Y aún... aún... Pero no; está ahí cerrada mi suerte por un padre a quien venero. Y para de tan de paso y en los puntos ya extremos de mi libertad, no quiero sufrir el cacareo de vuestras malditas viejas trilingües.» Y con esto volvió la espalda, y se echó como quien dice a rodar monte abajo. Llamaba trilingües a las viejas de Huesca no porque hablasen o supiesen tres idiomas, que nunca supieron más que el suyo, sino porque tenían tres lenguas para hablar y hablaban con las tres a un tiempo. ¡Qué viejas aquéllas! Pasó felizmente su generación; y ya después, viejas y jóvenes, según informes que se han recibido, sólo tienen una lengua, expeditilla, sí, pero una sola.

Pasó adelante y llegó al Abadiado. - Se oye cantar, dijo a los de Montearagón, y se percibe el incienso que allí queman. Vamos adelante. Conque subió a Santolaria a ver a sus parientes y a la viuda de marras, y se lanzó en el Semontano. Yo empero no hubiese pasado tan de vuelo, porque el cielo particular del Abadiado, aunque pequeño, es amable, el país jocoso, el suelo fácil y bueno, y suele criar algunas plantas especiales.

En el Semontano hizo muchas equis y eses yendo de unos pueblos a otros, porque ya se ve, no estaban todos en línea, y pasó una larga revista de doncellas contándolas casi por docenas, aunque no todas eran adocenadas. ¿En qué vega no nacen distinguidas, olorosas y lindas flores, a vueltas de las feas, vanas y vulgares? Había, pues, de todo; y si abundaba la ropa de almacén, la quincalla de esquina y los cuadros de almoneda y aun de deshecho, también se encontraba alguna que otra que fueran muy buen descanso de cualquiera peregrinación. Y yo fío a no estar preocupado de otros amores, allí quedara preso de ellos, si había entonces doncellas como algunas que conozco en nuestro tiempo, sin embargo del sin embargo. No las produce aquel país arteras, falsas, astutas, ni fingidas; y si alguna se torna es porque las obligan malamente con su doblez y engaños los que las tratan.

Hallóse en la fiesta de un lugar, y es cosa de contarse. Llegó a una aldea, y en la casa donde se hospedó había una hija y una sobrina que sólo aguardaban a levantarse de la mesa a medio día para irse a la fiesta de otro pueblo, que unos dicen era Colungo, otros Casbas, otros Abiego; y hay quien afirma que fue Adahuesca. Pero yo que lo sé bien digo que fue Colungo. Traía carta para el padre de la hija, la cual era también de las de la lista, y le propusieron que fuese con ellas. Aceptó y tomando en ancas a su Helena (que Helena se llamaba), puesto que podía muy bien llevando la maleta el criado con un mulo, fueron al otro pueblo, donde no se sabe si tenía alguna en su registro.

Por la noche y hora primera de la velada hubo más de cien personas en la casa a ver a los forasteros, y más voces, gritos, chillidos y risotadas que en una plaza de toros. Llamaron a la mesa, y se amontonó la gente de modo en ella, que estaban a media vara, y cada silla era un grupo de cuerpos, brazos y cabezas, porque en vez de seis huéspedes convidados vinieron seis seises. La cena, abundante, pero mal acondicionada y perramente servida. Aún estaban a los postres cuando sobrevino una ola de muchachas acompañadas de otros tantos mozos, que dándose empellones, chillando, tropezando y asidas de los brazos y culebreando dijeron que venían a buscar a las chicas para ir al baile de casa de N. - Sí, sí, dijo el padre; van al momento, y ya ellas se habían levantado y agarrándose de las otras. Pero no se iban, y estaban mirando como si les faltase algo. - Vamos, don Pedro, le dijo el huésped. Vuesa Merced se servirá acompañarlas y supongo bailará con Helena. - ¡Vaya!, respondió una de las de la casa, zurda, mofletuda y pecho alto; no faltaba más sino que don Pedro no viniera al baile. El cielo se le cayó encima al oír esto; y advirtiendo el capellán su perplejidad, dijo que iría también, como quiera que no podía excusarse. Bajó entonces la cabeza, conociendo por otra parte que no dejarían de llevarle, aunque se empeñara una comisión entera.

Ya están en la casa de baile. ¡Qué confusión! ¡Qué bahorrina! Bien era grande la sala, pero estaban como sardinas en cesto. Principió, o más bien continuó la música, la cual se reducía a un mal violín, a una peor vihuela, y a una pandereta, tan desafinados los dos instrumentos de cuerda, que hacían enfermar los oídos y por ellos el alma. Hubo de bailar sin remedio, no habiendo bailado sino otra vez en la corte desde que fue estudiante de tuna. Retiróse luego a una silla que le ofrecieron, y cuando se ponía a observar lo que veía, se le vienen topando encima disparatadas y corriendo sus dos forasteras y las otras dos muchachas de su huésped, y con la mayor desenvoltura se le sienta la creída privilegiada en las rodillas, y las otras dos encima y delante de aquélla culo con falda, sirviendo él de fundamento a toda la batería. - ¿Qué hacéis, Helena, qué hacéis?, le preguntó admirado. - ¡Otra!, respondió ella, con mucho desenfado que ya de suyo pecaba más por afable que por esquiva; lo que hacen todas, después de un canario, de una chacona o un mal trozo de otro baile, iban a sentarse en las rodillas de los mozos. Tenía cerca al capellán, y le dijo: - ¿Pero es posible que sea costumbre esta llaneza? - Sí, señor, respondió el bueno del beneficiado; aquí se hace y no se repara.

Libráronle pronto de aquel peso porque sacaron a bailar a las cuatro chicas, y él se puso a mirar la sala. Había por allí algunas madres que parecían habían ido a cuidar de sus hijas y de otras, y era en lo que menos pensaban. Sentadas en el suelo y por aquellas arcas unas se contaban los partos que habían tenido y los meses que la vecina pudo dar leche al primer niño; otras las leches que mamó el suyo; otras se dormían en un rincón; otras animaban a las muchachas tímidas; hasta que sacaron un canastillo vestido de gala con muchas randas y lleno de tortas de aceite más mohínas que una mula sorda. En este mismo punto estaba él discurriendo una treta para no bailar más, pues ya le habían intimado las chicas que querían bailar con él; y le salió perfectamente. Presentáronle el canastillo, tomó una torta se levantó para repartirla a las muchachas, que acababan de bailar; pero hizo que se le torcía un pie y como estaba tan espesa la sala, dejó inclinar el cuerpo y al fin caer encima de una pobre mujer que viéndoselo venir en peso hizo el cuerpo atrás y cayeron del todo: ella boca arriba, y él de espaldas y de lado encima saltándole la torta a donde ella quiso ir. Riéronse todos mucho; levantóse, cojeaba que era una lástima, y asido del brazo del capellán se fue a la cocina donde se mojó el pie con agua fría, por disimular, y así se libró de volver al baile diciendo que aun andar no podía.

Con todo, sobre las once salió a la sala, pidió el violín, le templó, y preguntó si sabían bailar el gitano. Dijeron que bien o mal también lo bailaban. - Salga, pues, una pareja, o dos si quieren, dijo él. Y haciendo callar al de la vihuela, y advirtiendo al del pandero que diese solamente algunos golpes y le acompañase con ruido bajo continuo, principió a tocar el fandango más rabioso que se oyó de manos de músico: unas veces alto y estrepitoso; otras blando y suave; unas picado y mordente, otras ligado y llano; ya como un río lleno y arrebatado que arrastra cuanto encuentra; ya como una corriente apacible que se remansa y parece que se oculta en la arboleda hasta que rompe un remolino, y llega y cae despeñado con grande estruendo del valle y montes vecinos. Todos se alborotaron y desasosegaron a las vibraciones de aquellos ecos tan provocadores. Al principio, sólo bailaban dos parejas; muy pronto salió otra, luego otra, luego todas; y hasta las viejas que se dormían y las comadres que parteaban se pusieron en pie y hacían meneos con el cuerpo y con la cabeza, y no podían parar, como azogadas, y se derretían y regalaban. La risa comenzaba, crecía, cundía, se hizo general; y entre el violín, y las castañuelas, y tal bullir y saltar, y tanto arrope y jadeo; y el fuego que se había encendido a todos, lo mismo viejos que jóvenes se soltó la cuerda, y todos por ojos y por boca y por todo el cuerpo echaban llamas que confundían entre sí y los abrasaban. Mirábalo Pedro Saputo, y especialmente se divertía de ver el meneo y gestos de las viejas cuando pareciéndole ya demasiado peligroso el efecto de su endemoniada música, dio una gran cuchillada al violín, y con un gorjeo de golondrinas se cortó aquel incendio y estrago, dejándose caer los bailantes por aquellas sillas y por donde podían, hechos cada uno un volcán, y procurando con la gran risa en que exteriormente cuando menos encubrían los efectos disimular algún tanto lo que les pasaba, ellas con mucha vergüenza y no menos desasosiego, ellos perdido el tino, desmandados casi a vistas y no acertando con palabra derecha. ¡Ah madres, las que queréis librar de peligros a vuestras hijas! En quince días no volvieron las pobres muchachas a su temple ordinario; con sólo pensar en el baile se volvían a destemplar y arder de nuevo. Pero lo que es la memoria duró siempre. Ya eran madres, ya abuelas, y aun bisabuelas, si no murieron las que habían asistido, y aún hablaban y nombraban el gitano de aquel año.

Y por aquella noche, ¿quién estaba ya para más obra ni baile? Para desbravar del todo el estro que tenía en tal desafuero las imaginaciones, tomó otra vez el violín y dijo: voy a tocar una cosa que compuse al dolor y lágrimas de mi madre, habiéndole dicho un traidor que yo había muerto en Cataluña. Y tocó una composición muy triste y patética, sin tener mucha cuenta con las reglas del arte porque fue idea repentina y supuesto el motivo; con lo cual por de pronto se calmaron aquellos jóvenes y volvió todo al orden. Escucharon con maravilloso silencio, no hubo quien no se dejase penetrar y enternecer de una música tan afectuosa; y algunas mujeres hasta lloraron, porque esforzó él mucho el sentido del dolor y del desconsuelo. Concluyó en fin, tocaron las madres a recoger, y se retiraron todos. Mas a la casa de Pedro Saputo se lanzó tal batería de muchachas y con tanta algazara, que no cabían por la escalera, y pensó si venían huyendo de alguna emboscada o campo de batalla, o que querían acabar de ver en qué paraba la locura y desenfreno de aquel día; pero se sosegó oyendo que venían a dormir con las forasteras y las huéspedas. Cómo se gobernaría el dormitorio para tantas no lo entendía; él hubo de partir su cama con el capellán y no pegó los ojos. Conque pudo madrugar, y despidiéndose casi a mala cara, porque querían que se detuviese todas las fiestas, y dejando inconsolables a las muchachas y más a Helena, montó a caballo y se fue, respirando así que se vio en el campo, como los de una cocina humosa en invierno se salen a recrear y tornar aliento a una sala o a la ventana.

viernes, 6 de diciembre de 2019

Esborrem el racisme del llenguatge!

Esborrem el racisme del llenguatge!
 
 
bras de gitano, pastís llarg i enrodillat
 
diners negres, B

Vi negre : vi de tonalitat intensa.

vi negre, tonalitat intensa

Figa de moro : fruita que punxa, ja ja ja !

figa de moro, fruita que punxa
 
 
Extracto de un libro de Jordi Pujol publicado en 1976 donde da su visión sobre la inmigración en Catalunya.
"El hombre andaluz no es un hombre coherente, es un hombre anárquico. Es un hombre destruido, es, generalmente, un hombre poco hecho, un hombre que vive en un estado de ignorancia y de miseria cultural, mental y espiritual. "
el reino del soneto Jordi Pujol y los andaluces
 
El hombre andaluz no es un hombre coherente, es un hombre anárquico. Es un hombre destruido, es, generalmente, un hombre poco hecho, un hombre que vive en un estado de ignorancia y de miseria cultural, mental y espiritual.
 
 
Fernando I de Aragó li díe MORO a Mule Bucayde:
Núm. 7. Reg. 401.

Don Ferrando etc. Enviamos muyto a saludar a vos el alto grande honrado exalçado alabado entre los moros Mule Bucayde rey de Benamojin e de Fez nuestro muy caro et muy amado hermano et amigo como aquell pora quien querriemos que Dios diesse tanta vida et salut con honra quanta vos mismo deseades.
Alto grande honrado exalçado alabado entre los moros
nuestro muy caro e muy amado hermano et amigo:
fazemosvos saber que por la gracia de Dios mediante la virgen
Santa Maria nuestra senyora e advocada en quien
nos havemos gran devocion las nueve personas que estaven
en Caspe que fueron deputadas por todos los regnos
et tierras sotsmesas a la nuestra reyal corona Daragon
para envestigar et declarar a quien pertenescia por
justicia la succession de los ditos nuestros regnos
a XXVIII dias del mes de junio deste anyo pasado todos
de una concordia declararon pertenescer a nos por justicia la
succession de los ditos nuestros regnos e tierras la qual declaracion nos fue intimada por part de las ditas
nueve personas stando nos a la ciudat de Cuenque
en el regno de Castiella e requierido que deviessemos
tomar la possesion e fieldat de los ditos nuestros regnos et los paramientos del nuestro regno Daragon et del principado de Cathalunya et del regno de Valencia: e todas las ciudades e villas et lugares de los ditos nuestros regnos enviaron a nos sus solempnes
ambaxadores a nos rescebir ante que entrassemos
en estos nuestros regnos e despues que en ellos fuemos
los quales en nombre de los parlamientos ciudades
villas lugares nos besaron la mano por su rey et por su
senyor et veniemos a la nuestra ciudat de
Çaragoga et todas las ciudades et villas et lugares de los ditos
nuestros regnos sabida la nueva de nuestra declaracion ovieron
gran consolacion por seer fallado que a nos pertenescia
por justicia la dita succession: e las universidades de
nuestros regnos e prelados religiosos condes barones
cavalleros dellos ovieron gran alegria e goyo
con la dita declaracion e fizeron grandes alegrias e solempnas
professiones e nos recebieron muy solempnament
assi en la ciudat de Çaragoça como en las
otras ciudades e villas de los nuestros regnos et celebramos
cortes en la dita ciudat de Çaragoça en los
quales todos los nuestros vassallos del dito
regno Daragon nos juraron et besaron la mano como a su rey
et senyor et esso mismo juraron a nuestro primogenito
de haverlo por rey et senyor depues de nuestros
dias. Et por la gracia de Dios tenemos en bueno et pacifico stamiento
et sosiego todos nuestros regnos sin otra contradiccion alguna
assin como si desde que nasciemos fueramos rey
dellos et assi mesmo el conde Durgell el
duque de Gandia e don Frederich que demandaven
los ditos nuestros regnos como competitores nos
han obedescido et jurado por su rey et senyor: e
despues de esto somos venido en esta nuestra ciudat
de Barchinona onde agora stamos en la
qual nos fue feyta la mayor solempnidat que
nunca se fizo a ningun rey de nuestros predecessores
en la qual todos los prelados condes nobles cavalleros
universidades del nuestro principado de Cathalunya nos han
jurado por su rey e por su senyor: lo qual muy
caro e muy amado hermano et amigo vos fazemos
saber porque somos cierto que vos plazera dello
assin como a nos plazeria de todo vuestro bien
et honor. Et assi mismo vos certificamos que nos
havemos hovido muyt grant plazer alegria
del vencimiento et bienandança que agora sopiemos
que Dios vos ha dado de vuestro enemigo. Certificamosvos
que el rey de Castiella nuestro muy caro et muy amado
sobrino et nos somos priestos de guardar vuestra
honra et fazer por vos et por vuestra casa todo lo que
buenament pudiessemos fazer: por esto muy caro
e muy amado hermano et amigo rogamosvos que siempre nos
scrivades de vuestra salut et bienandança car
en saber della seremos muy alegre et otrosi que vos
plega enviarnos a Gonçalve nuestro escudero que
a vos havemos enviado por vuestras occupaciones que
havedes tenido: e sobre esto enviamos alia a maestre
Alfonso Hernandez de Cordova al qual vos rogamos quel
hayades recomendado. Scrita en la nuestra ciudat
de Barchinona dius nuestro siello secreto a VII
dias de janero del anyo de la natividad de nuestro
Senyor MCCCCXIII (07-01-1413).
- Rex Ferrandus.
- Johannes de Tudela mandato regis facto ad relationem Didaci Ferdinandi de Vadillo secretarii.

jueves, 25 de julio de 2024

1. 7. De com Pedro Saputo va adependre la música.

Capítul VII.

De com Pedro Saputo va adependre la música.

De com Pedro Saputo va adependre la música.

¡Aik!, dirá aquí algún lectó; brumín anem puján. Primé sastre, que es lo mes pla que ña a la artesanía, vinín a formá lo llas y comunicassió entre los ofissis masculins y los femenins, com lo formen entre lo regne animal y lo vegetal los zoófitos o animals - plantes. Después cardadó o pelaire, que es algo mes; después fusté, que es mol mes; y no contem en lo dibuix, que perteneix ya al orden superió de les arts, be que sense exclusió de sexo com estes atres, lo anem ara a adorná en lo de la música, art baixat del sel y amor del cor humano. ¿Aón anirem a pará? ¡aixó me se pregunte! ¿Y pera qué hauríe ressibit lo nostre chiquet filóssofo tantes y tals dotes del creadó, y lo don soberano y raríssim de sabé empleales? Pos aquí vorás lo que ell fa y yo vach escribín en no menos admirassió que tú, lectó o lectora, sigues qui sigues.
Va adependre lo dibuix, com has vist; ara adependrá música; y encara vorás atres maravilles. Per algo lo van nombrá Saputo. Si haguere sigut com yo o com tú, y perdona la meua franquesa, res de aixó se escriuríe, perque res haguere passat. Anem a la historia.

Ñabíe a Almudévar un eclesiástic, organista de la parroquia, cridat per mote Vivangüés, y lo seu nom verdadé ni se sap ni lo nessessitem; este mossen se emportáe algunes vegades al chiquet Pedro a casa seua pera donali alguna golosina. Ere un home que en cuan a músic tocáe mijanamen be lo órgano, lo clave y lo salterio; y en cuan a gramátic auloráe una miqueta lo latín del breviari; pero lo que es de la missa habíe preguntat tantes vegades lo que significáe lo canon y demés latins, que fora dels introitos, les orassions, les epístoles, y los evangelios ñabíe poques coses que no entenguere, y encara aixina a vegades se barruntáe lo seu sentit. Per lo demés teníe bon cor, ere tan candorós com un chiquet, y se creíe lo mes hábil del capítul, que ere numerós, exeptuán al siñó mossen, que diuen ere llissensiat per Huesca, y a qui per aixó respetabe ell com mes sabut. A tots los demés los passáe per deball de la cama. Y ña qui diu que si errabe lo tiro ere de poc tros.

Lo cridáen en lo apodo que hay dit, perque cuan se fotíe entre esquena y pit algún gotet de bon vi, que ere en frecuensia, entre les llágrimes que li apuntaben de la fortó del vi y la veu mich cobrada del bon trago, díe respirán: ¡viva Angüés!, y acababe de respirá. Li van preguntá al prinsipi, y después de moltes vegades per gust qué significabe alló; y contabe esta grassiosa, disparatada y original historia: "Es sabut, siñós, que entre los pobles de Angüés, Casbas, y Ybieca ne van ñabé antigamén uns atres dos que se díen Bascués, y Foces, y los seus habitans eren los mes grans afissionats a la mamera del món, y los seus termes la milló viña de Aragó, y potsé de España si me apetix diu. Estos dos pobles van morí: vull di, que sigue per guerra, per epidemia, o per un atra caussa, se van quedá sense habitans, habén mort hasta los sacristans y los mossens Foces va morí uns díes abans y Bascués va aguantá uns díes mes. Pero cuan los dos pobles van vore que s´acabáen sense remey, van fé testamén y van dixá lo seu bon gust als pobles de Angüés, Casbas y Ponzano, dos terseres parts al primé y una repartida entre los atres dos. Aixina que lo poble de Angüés té mes saque ell sol en materia de vins, que Casbas y Ponzano juns. Per aixó yo cuan me bec un gotet de bon vi, si la tassa es gran y lo vi bo, que lo trascolo sempre de una atacada, penso en aquell poble y dic ¡viva Angüés! Que es com si diguera: viva lo gust de Angüés, que es lo que ara trobo yo an este gotet que acabo de trascolam. O de atre modo: botovadéu, que este vi es tan bo com lo milló que proben los hereus de Bascués y Foces. pera abreviá u dic tot an ixa exclamassió tan significativa. Y si no diguera aixó, me pareixeríe que lo vi per bo que fore no me faríe profit.» Y preguntán als que escoltáen, ¿qué tos pareix, siñós?, brotabe delissia del cor y se esponjáe de gloria.

Este home, pos, tan sensill y tan beneít, se va emportá un día a casa seua al chiquet Pedro Saputo pera donali unes avellanetes que li habíen portat: y com lo chiquet va vore ubert lo clave li va rogá que tocare algo. Pot sé que no fore clave, sino un atre instrumén de tecles: poc importe. Li va vindre en gana, y va tocá una pessa tan alegre y espolejadora que Pedro no podíe tartí (estás quieto), meneján tot lo cos y dién: ¡va, va! Va pará lo músic, y va preguntá qué ere alló, y li va contestá lo capellá: 

- Aixó es una cosa nova; fa poc tems que la han ficat en solfa los compositós; y es tan fecunda a caprichos, que sense eixissen del tema pot un tocá tres díes seguits y tot sirá sempre lo mateix pero tot diferén. Es un ball al que li diuen lo Gitano.

- Sol per sabé aixó, va di Pedro, adependría de solfa de bona gana. 

- ¡Ay, chiquet, chiquet!, va contestá lo capellá; no saps lo que dius. ¡Adependre la solfa!

- ¿Pos qué, va rechistá lo chiquet, tan difíssil es? 

- Mol, mol, moltíssim y mes que moltíssim, li va contestá lo mossen en los ulls tancats: ¿vols que te u diga? Mira: una vegada los dimonis estáen de tertulia al palau de Lucifer, tot lo edifissi es de flames de sofre, dispután sobre la solfa y la gramática y defenén uns que ere mes difíssil la una y los atres que l´atra, u van volé probá dos diablets joves mol presumidets, y van eixí al món, ficanse, lo un a infantillo a casa de un mestre de capella, y l’atre a estudián a una escola de gramática. Van passá tres mesos, y lo músic va preguntá al gramátic de qué anáe, y va contestá que de fum y tiniebles; pos yo, va di l’atre, ni fum vech perque no vech res. Allí me fan una manopla que als nugos dels dits té escrits los noms de la solfa, que pareixen agarrats de alguns de natres; y puján y baixán y corrén les juntes dels dits; y después en la mateixa obra a un papé que no diu res, me van ya jorobán y rematán la passiensia. Perque a cada marro de la veu cau una bufetada, y plora si vols plorá y plorán o rién canta lo día sansé perque eixe es lo teu ofissi. 

- Yo, va di lo gramátic, si no fore per la rechifla que mos faríen los compañs de allá baix, ya haguera enviat a cascala lo estudi y al foc en los llibres y les seues musses y mussos, que així los enteng com tú eres lo fill de Deu mes vullgut. Pero continuém algún tems mes si te pareix, perque tan pronte seríe mengua dixáu. En efecte, van seguí durán sis mesos mes, al cap dels cuals se van torná a ajuntá; y lo músic va di que encara que los compañs lo soflamaren eternamén, estáe determinat a abandoná la empresa y torná al infern. 

- ¿Sí?, va contestá lo gramátic; pos no ten anirás sol, que tamé vull acompañat; y aixina van quedá la solfa y la gramática pera patimén dels fills dels homens. Y sense mes deliberassió van tancá los ulls al sol, van fotre un percut y se van aviá de cap als inferns. Conque mira tú, fill meu, Pedro, si te empeñes en adependre solfa, cuan los diables sen dimonis no ne van pugué eixí.

Pedro Saputo sentíe al capellá contá un cas tan estupendo; li va preguntá al clérigo si ell habíe adeprés la solfa. Va contestá que sí: 

- ¿No veus que soc organista? Dotse añs entre infante y capillero vach está a la catedral de Huesca, y sempre estudián solfa. 

- Pero al fin y a la postre vostra mersé la va adependre, y en menos añs, perque diu que va sé capillero y entonses ya la sabíe. 

- Sí, va contestá mossen Fallata. 

- ¿Y la gramática?, va preguntá lo chiquet. 

- Tamé, va contestá lo bon home, sabén que mentíe: ¿no veus que soc mossen

- Pos en eixe cas, va di lo chiquet Pedro, vostra mersé té mes ingenio y es mes sabut que dos diables juns. Sen va enriure lo capellá, no sense ficás una mica colorat de vergoña, perque li va pareixe que ñabíe algo de ironía o malissia a la charrada del chiquet. Éste va volé vore la manopla o má de la solfa, y va vore que los noms que ñabíe als nugos (va sé menesté que los u enseñare lo músic) ere:

A - la - mi - re, B - fa - b - mi, C - sol - fa - ut, D - La - sol - re, Y - la - mi, F - fa - ut, G - sol - re - Ut. 

- Be teníe raó, que pareixen noms de dimonis, va di Pedro, perque de alguns de ells a Belcebub no ña molta distansia. Pero, ¿pera qué se adeprén aixó a la má? ¿Ha de escriures la solfa a la má o cantá miranla? An estes preguntes no va sabé respondre lo del ingenio y agudesa de dos diables, y se va acabá la plática per falta de paraules, o de suc an elles, que es lo mateix; y lo chiquet Pedro, que no podíe tindre la atensió distreta un momén, li va di adiós y va agarrá la escala.

Al eixí al carré va sentí lo violín a dal. Se va pará; lo capellá se divertíe en lo diapassón per tots los seus puns (be que aixó vol di diapassón), ya per terseres, quintes; ya al tono mes alt, ya al mes baix: va ferí lo oít de Pedro; escolte, persibix, sen y admitix aquella ley y verdat primordial de la música, aquella verdat general, aquella proposta elemental de puns o sonidos; y torne a pujá y rogue al capellá que li enseño alló al instrumén.

- No, va di lo músic; al violín no pot sé ni a datre instrumén; primé u has de adependre en la boca y a la solfa, y pera naixó s´ha de fe aná la má o manopla.

- No, siñó, va replicá lo chiquet; ya no vull adependreu en la boca, sino en lo violín, perque així u adependré de una vegada. Sobre tot, lo que es la manopla, ni vórela. aixó es lo que yo vull y no atra cosa; y no men vach de la vostra casa hasta que no me la haigáu amostrat, encara que me costo una semana. Lo capellá sen enríe y li fée compassió vore lo error del sagal que sense la má y alguns mesos y hasta añs de solfeo volíe escomensá a tocá instrumens; impossible tan gran per an ell com que dixare de sé verdat lo que habíe lligit aquell día al evangelio de la missa, siguere lo que siguere, ya que no u habíe entés. Pero se les teníe en un atre mes fort; va apretá tan lo chiquet, que va tindre que enseñali a ficá los dits a les cordes y feriles en lo arco, fen gruñí lo diapassón durán un hora. Va torná per la tarde y va está hasta la nit fotenli al diapassón y a les terseres y quintes. Y lo mateix va fé dos díes seguits; y preguntán al capellá lo que li pareixíe essensial y habén entés lo que va creure que ere prou per entonses se va emportá lo instrumén a casa.

Tancáe les finestres del seu cuarto pera que no ixquere lo eco; y passada una semana en que cada día empleabe de sis a set hores ensayán en lo instrumén, dibuixán algún rato pera descansá, va aná a casa del organista y va tocá per llissó bastán be y mol afinat, tot lo que lo vulgo solíe cantá an aquell tems. Y va di lo clérigo admirat:

- Sense duda, Perico, dins de tú portes de familiá algún demoni mes templat que los dos que van eixí a estudiá la solfa y la gramática y les van aburrí.

- Dieume, va di Pedro Saputo, qué signifiquen ixos puns en cogues y creus que teniu an ixos cuaderns y a lo que diéu solfa y música. La hi va explicá lo home. Ell va pendre apuns per escrit de lo mes importán, va demaná que en lo violín li donare una llissó práctica, y entés lo que ere se va emportá un cuadern de primeres lecsions y va passá uns atres vuit díes estudián y fotenli al instrumén. Va demaná noves explicassions, va passá hasta vintissing o trenta díes ensayán en gran aplicassió y cuidado, y después va pendre dos mesos lo violín prometín tornál y entregál al mestre. Y va cumplí la seua paraula, dién lo bo del capellá al vórel tocá:

- Me desengaño; cuatre añs si no van sé sing me va costá a mí aixó y coste a tots; no vorem mes que milagres: se van ficá a tocá los dos una sonata, lo un en lo violín y l’atre en lo clave o lo que fore, y no ñabíe mes que sentí.

Va continuá Pedro estudián mes y mes la solfa y lo seu instrumén, y al cap de alguns mesos li va di lo organista: 

- Eres, Pedro, lo milló arco de la terra, perque lo tens mol fi, alt, sonoro, valén, expresiu y firme. Pots aná a tocá a la mateixa capella de Toledo.

Lo capellá, ademés, tocae, encara que poc y mal, la vihuela y la flauta, y va volé Pedro que li enseñare tamé estos instrumens. 

- Fill, li va contestá; lo que es enseñat no me atrevixco, perque ne sé mol poc. Pero mira, la prima de la vihuela solta o al aire es mi mayor a la clave de G - sol - re - ut; busca los demés puns, armoníes y postures y los tonos, que ya u trobarás; y lo pun mes baix de la flauta es re per la mateixa clave. Y encara que veus que sol té sis foradets y lo que tape la clau que es re sostenido, pero donán sert espíritu al alé o bufera per als aguts y graves, y tapán éste o aquell, o dos o mes, a un tems, se fan dos octaves, y hasta dos y micha lo que ne sap. Ves en Deu y fesme vore un atre milagre.

Sen va aná lo sagal en los instrumens; y als quinse díes van avisá al mossen, al justissia, a la padrina, y a la seua chiqueta mes gran y algunes atres persones del poble (may al hidalgo de la cantonada), y los dos musics van doná un consert que los va pareixe an aquella gen la capella del Vaticano, o per lo menos la de la Catedral de Huesca, que ere la que tots habíen sentit. Lo mossen, ple de goch, va rogá al organista que li dixare los instrumens al chiquet Pedro hasta que ell faiguere portá los millós que se trobaren. En efecte, va escriure a Barcelona (Barchinona, Barcino antigamén) y Saragossa, y ne van vindre dos de cada clase, mol bons. pera entrenáls va ñabé un atra reunió mes numerosa a casa de la padrina, aon se va doná un atre consert; y ella, que ere espléndida y volíe entrañablemén a son fillol, se va lluí mol agassaján als convidats en un gran refresco. Van tocá después entre atres coses lo canari, ball que entonses se usabe mol; y lo gitano, que escomensáe a fes aná; estos balls, de variedat en variedat y de nom a nom, han vingut a sé y dis al nostre tems, lo primé la jota y lo segundo o segón, lo fandango.

Passada la velada y al despedís, pera sorprendrels en mes efecte, va traure la padrina ficats a una taula dos bustos minuts y blangs representán les dos mateixes persones dels retratos que va fé primé en la llapissera; y va di: 

- Aixó ha fet lo meu fillol Pedro. Eren mol pareguts, viuríen, parlaríen, si hagueren tingut ulls y colós. Tot va sé pasmos, tot enhorabones a la mare de Pedro, que no fée mes que plorá, y la padrina lo mateix y lo mossen y atres persones. ¿En qué parará este chiquet?, díen. Y plens de assombro sen van aná beneín a Deu y dessichán viure pera vore al home que aquelles mostres anunsiaben y prometíen. Y sert que tantes habilidats juntes en un chiquet de tretse añs, y de aquell modo adepreses, be mereixíen aquella admirassió y aquells extrems; sobre tot a qui pensare que ere fill de una pupila infelís, y naixcut sol y sense protecsió a la llum del món.

Los retratos o bustos eren de alchés, y ell los habíe donat un simple bañet de cals en aigua de cola perque encara no sabíe fé lo que diuen estuco.