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viernes, 6 de diciembre de 2019

Esborrem el racisme del llenguatge!

Esborrem el racisme del llenguatge!
 
 
bras de gitano, pastís llarg i enrodillat
 
diners negres, B

Vi negre : vi de tonalitat intensa.

vi negre, tonalitat intensa

Figa de moro : fruita que punxa, ja ja ja !

figa de moro, fruita que punxa
 
 
Extracto de un libro de Jordi Pujol publicado en 1976 donde da su visión sobre la inmigración en Catalunya.
"El hombre andaluz no es un hombre coherente, es un hombre anárquico. Es un hombre destruido, es, generalmente, un hombre poco hecho, un hombre que vive en un estado de ignorancia y de miseria cultural, mental y espiritual. "
el reino del soneto Jordi Pujol y los andaluces
 
El hombre andaluz no es un hombre coherente, es un hombre anárquico. Es un hombre destruido, es, generalmente, un hombre poco hecho, un hombre que vive en un estado de ignorancia y de miseria cultural, mental y espiritual.
 
 
Fernando I de Aragó li díe MORO a Mule Bucayde:
Núm. 7. Reg. 401.

Don Ferrando etc. Enviamos muyto a saludar a vos el alto grande honrado exalçado alabado entre los moros Mule Bucayde rey de Benamojin e de Fez nuestro muy caro et muy amado hermano et amigo como aquell pora quien querriemos que Dios diesse tanta vida et salut con honra quanta vos mismo deseades.
Alto grande honrado exalçado alabado entre los moros
nuestro muy caro e muy amado hermano et amigo:
fazemosvos saber que por la gracia de Dios mediante la virgen
Santa Maria nuestra senyora e advocada en quien
nos havemos gran devocion las nueve personas que estaven
en Caspe que fueron deputadas por todos los regnos
et tierras sotsmesas a la nuestra reyal corona Daragon
para envestigar et declarar a quien pertenescia por
justicia la succession de los ditos nuestros regnos
a XXVIII dias del mes de junio deste anyo pasado todos
de una concordia declararon pertenescer a nos por justicia la
succession de los ditos nuestros regnos e tierras la qual declaracion nos fue intimada por part de las ditas
nueve personas stando nos a la ciudat de Cuenque
en el regno de Castiella e requierido que deviessemos
tomar la possesion e fieldat de los ditos nuestros regnos et los paramientos del nuestro regno Daragon et del principado de Cathalunya et del regno de Valencia: e todas las ciudades e villas et lugares de los ditos nuestros regnos enviaron a nos sus solempnes
ambaxadores a nos rescebir ante que entrassemos
en estos nuestros regnos e despues que en ellos fuemos
los quales en nombre de los parlamientos ciudades
villas lugares nos besaron la mano por su rey et por su
senyor et veniemos a la nuestra ciudat de
Çaragoga et todas las ciudades et villas et lugares de los ditos
nuestros regnos sabida la nueva de nuestra declaracion ovieron
gran consolacion por seer fallado que a nos pertenescia
por justicia la dita succession: e las universidades de
nuestros regnos e prelados religiosos condes barones
cavalleros dellos ovieron gran alegria e goyo
con la dita declaracion e fizeron grandes alegrias e solempnas
professiones e nos recebieron muy solempnament
assi en la ciudat de Çaragoça como en las
otras ciudades e villas de los nuestros regnos et celebramos
cortes en la dita ciudat de Çaragoça en los
quales todos los nuestros vassallos del dito
regno Daragon nos juraron et besaron la mano como a su rey
et senyor et esso mismo juraron a nuestro primogenito
de haverlo por rey et senyor depues de nuestros
dias. Et por la gracia de Dios tenemos en bueno et pacifico stamiento
et sosiego todos nuestros regnos sin otra contradiccion alguna
assin como si desde que nasciemos fueramos rey
dellos et assi mesmo el conde Durgell el
duque de Gandia e don Frederich que demandaven
los ditos nuestros regnos como competitores nos
han obedescido et jurado por su rey et senyor: e
despues de esto somos venido en esta nuestra ciudat
de Barchinona onde agora stamos en la
qual nos fue feyta la mayor solempnidat que
nunca se fizo a ningun rey de nuestros predecessores
en la qual todos los prelados condes nobles cavalleros
universidades del nuestro principado de Cathalunya nos han
jurado por su rey e por su senyor: lo qual muy
caro e muy amado hermano et amigo vos fazemos
saber porque somos cierto que vos plazera dello
assin como a nos plazeria de todo vuestro bien
et honor. Et assi mismo vos certificamos que nos
havemos hovido muyt grant plazer alegria
del vencimiento et bienandança que agora sopiemos
que Dios vos ha dado de vuestro enemigo. Certificamosvos
que el rey de Castiella nuestro muy caro et muy amado
sobrino et nos somos priestos de guardar vuestra
honra et fazer por vos et por vuestra casa todo lo que
buenament pudiessemos fazer: por esto muy caro
e muy amado hermano et amigo rogamosvos que siempre nos
scrivades de vuestra salut et bienandança car
en saber della seremos muy alegre et otrosi que vos
plega enviarnos a Gonçalve nuestro escudero que
a vos havemos enviado por vuestras occupaciones que
havedes tenido: e sobre esto enviamos alia a maestre
Alfonso Hernandez de Cordova al qual vos rogamos quel
hayades recomendado. Scrita en la nuestra ciudat
de Barchinona dius nuestro siello secreto a VII
dias de janero del anyo de la natividad de nuestro
Senyor MCCCCXIII (07-01-1413).
- Rex Ferrandus.
- Johannes de Tudela mandato regis facto ad relationem Didaci Ferdinandi de Vadillo secretarii.

sábado, 11 de mayo de 2019

LA RECONQUISTA DE DAROCA

2.57. LA RECONQUISTA DE DAROCA (SIGLO XII. DAROCA)

Habiendo llegado el gobernador de Daroca, Abén-Gama, al esplendor de su poder, se dio cuenta de que sólo le faltaba una cosa para alcanzar la dicha completa: casarse con la princesa más bella que existiera y construir para ella el más hermoso palacio conocido.

LA RECONQUISTA DE DAROCA (SIGLO XII. DAROCA)


Un golpe de suerte hizo que Zuleika, el mercader, trajera en uno de sus viajes a Melilah, la princesa más hermosa de toda Arabia. El gobernador quedó cautivado por su belleza e, inmediatamente, mandó construir un palacio y se casó con ella. Pero Melilah, que no amaba al gobernador, cayó en una infinita tristeza. También Abén-Gama se sintió desdichado y se volcó en la lucha contra Alfonso I el Batallador. Y fue en una de sus múltiples batallas donde hizo prisionero al caballero cristiano Jaime Díez de Aux y lo condujo a Daroca. Al entrar por la puerta, los ojos del joven cristiano se cruzaron con los de la hermosa Melilah y ambos se enamoraron, y desde aquel día la princesa fue a visitarlo todas las noches en secreto a la mazmorra.

Cuál sería el horror de la bella enamorada al enterarse un día de que el gobernador pensaba colgar a don Jaime como escarmiento, a la mañana siguiente. Rápidamente se encaminó a las mazmorras y propuso a don Jaime un plan de fuga, no sin antes obtener la promesa de que volvería para liberarla de Abén-Gama y se casaría con ella. Así es que, llegada la noche, y aprovechando la confusión que había provocado el cerco de la ciudad por Alfonso el Batallador, Melilah liberó a don Jaime. Pero, cegada por el temor de que muriera su amado, la bella princesa mora no fue lo suficientemente discreta.

Quiso, pues, la casualidad que Murid Omed, un moro enamorado en secreto de Melilah, descubriera el plan y, sintiéndose despechado, informó de la traición al gobernador. Abén-Gama, enfurecido por los celos, mandó que arrojaran a la princesa al pozo.

Pocos días después entraba don Jaime en Daroca entre las tropas del rey Alfonso I y corrió a buscar a su amada. Su desesperación fue infinita cuando se enteró de la muerte trágica de Melilah.
Se dice que, desde el día de su muerte, Melilah sale todos las noches del pozo vestida de blanco, con una luz en la mano, y vaga por las murallas del castillo en busca de su amado, a quien todavía espera para que la libre de su encanto.
[Beltrán, José, Tradiciones..., págs. 55-62.]


Daroca es una ciudad y municipio, cabeza del Partido judicial de Daroca, capital de la comarca de Campo de Daroca, en la provincia de Zaragoza, comunidad autónoma de Aragón, España.

Según algunos historiadores, la aldea celtibérica primitiva en este lugar se llamaba Darek. Se ha señalado Daroca con la ciudad a la que los romanos llamaron Agiria, construyendo un fuerte castillo para defender la carretera de Laminium, que pasaba por el pueblo y conectaba Zaragoza con Valencia.

LA CONQUISTA MUSULMANA DE AGIRIA (DAROCA)

La primera mención documental de la ciudad data del año 837; aparece como ciudad de cierta importancia en el norte de al-Andalus, donde se había instalado la familia de los Banu al-Muhayir, que pertenecían a la tribu de los tuyibíes, o árabes del sur, procedentes del Yemen.​ Los árabes le pusieron el nombre de Calat-Darawca (862), y lo tuvieron durante 400 años, hasta que Alfonso I de Aragón la conquistó en 1120, y en 1141 emitió un código legal primitivo, que hoy se desconoce. En el siglo XII, Ramón Berenguer IV le otorgó las leyes y los privilegios que la convirtieron en la capital de la Comunidad de Daroca, que tuvo una gran influencia social y militar en la Edad Media. Tuvo un voto en los tribunales y fue sede de varias asambleas famosas con Pedro II (1196), Jaime I (1222-1243), Jaime II (1311) y Pedro IV (1338), en las que se concertó la paz con Castilla.

Acuarela de Daroca y sus murallas por Pier Maria Baldi en 1668
Acuarela, Daroca, murallas, Pier Maria Baldi, 1668

En 1248, las aldeas de Daroca se constituyeron en Comunidad por privilegio del rey Jaime I. Daroca quedó excluida de la Comunidad, aunque siguió manteniendo una importante relación con sus aldeas. El territorio de la Comunidad tiene como base el concedido a Daroca en el fuero de 1142, aunque ambos no coinciden miméticamente. La Comunidad estableció sus propios órganos de gobierno, con sus oficiales (escribano, procurador y sesmeros), que se reunían en plegas; e incluso consiguió representación en las Cortes del reino.​ En una guerra contra Pedro I de Castilla, Daroca resistió a un asedio, que llevó a la adjudicación del estado de la ciudad el 26 de abril de 1366.

Económicamente, la agricultura y la ganadería fueron las principales ocupaciones de los habitantes. Había tres grupos sociales, cristianos, judíos y musulmanes, que gozaban de las mismas leyes y privilegios, aunque estaban organizados por separado.

La ciudad sirvió como una parada frecuente para los viajes a lugares de la zona, y fue visitada por los Reyes Católicos, Carlos I, Felipe II y Felipe III, en su ruta de Madrid a Zaragoza y Cataluña. Felipe V también estuvo en Daroca y también Carlos II. Después de la muerte de Carlos II, Daroca abrazó la causa del pretendiente austriaco al trono, Carlos III, en lugar del candidato respaldado por Francia Felipe V, que llevó a la ocupación en la Guerra de sucesión. Esto acabó con casi seis siglos de autonomía municipal: la oficina de la justicia desapareció, y fue sustituida por un magistrado real; el consejo se reorganizó para remover a los jurados y agregar ocho regentes, un secretario y dos diputados conjuntos. Durante la Guerra de Independencia, las tropas de Napoleón ingresaron a Daroca en junio de 1808. Daroca fue liberada en agosto de 1813.

Durante las guerras carlistas del siglo XIX, fue ocupada por las fuerzas carlistas en 1834, 1837 y 1872, pero todas ellas fueron esporádicas porque Daroca permaneció leal a la monarquía de Isabel II. Las ocupaciones se debieron a la proximidad geográfica del reducto carlista de Maestrazgo.

Desde mediados del siglo XIX, la situación económica mejoró debido al éxito de la agricultura, lo que estimuló el desarrollo del comercio y la pequeña industria. A principios del siglo XX, se construyó el ferrocarril Teruel- Calatayud, que fortaleció la posición comercial de Daroca. En estos años, se construyeron terraplenes en el barranco de Jiloca y se reforestó para intentar evitar los desastres causados ​​por inundaciones periódicas. 

En la Guerra Civil triunfó en toda la comarca los sublevados. La represión que siguió dejó totalmente sometida a la comarca a los rebeldes. Posteriormente, la ciudad comenzó a declinar, aunque mantuvo su posición gracias a la industrialización y la mecanización del campo.

Darocenses ilustres:

Juana de Aragón y de Armagnac (Daroca, 1375 - 1407), hija de Juan I de Aragón y Marta de Armagnac. Era miembro de la Casa de Aragón y Condesa de Foix por su matrimonio con Mateo I de Foix.
Martín Díez de Aux (Daroca, s. XIV – Játiva, 1440), noble que sirvió como Baile General del reino, y como Justicia del reino.
Astruc ha-Levi (Alcañiz, siglo XIV - siglo XV), erudito y conocedor del Talmud.
Juan de la Huerta (Daroca, 1413 - Maçon, 1462), escultor.
Gil Morlanes el Viejo (Daroca, 1445 - Zaragoza, 1517), escultor.
Pedro Sánchez Ciruelo (Daroca, 1470 - Salamanca, 1548), matemático y teólogo.
Pablo Bruna (Daroca, 1611 - 1679), conocido como El Ciego de Daroca, compositor de música y organista.
Diego de Xáraba y Bruna (Daroca, 1652 - Madrid, 1716), organista y compositor.
Juan Cristóbal Diego Romea Tapia (Daroca, 1732 - Zaragoza, 1766), poeta, periodista y escritor.
Francisco del Plano y García de la Cueva (Daroca, 1658 - Zaragoza, 1739), pintor.
Mateo González Labrador (Daroca, 1755 - Zaragoza, 1807)​, grabador calcográfico.
Marcial Antonio López Quílez (Daroca, 1788 - Madrid, 1857), barón de Lajoyosa, abogado, historiador y político, miembro de la Real Academia de la Historia.
Toribio del Campillo y Casamor (Daroca, 1824 - Madrid, 1900), conocido como Agustín Casamor, archivero, historiador y escritor.
Fernando de Paula Oseñalde (Daroca, siglo XIX), político.
Ricardo Lozano Monzón (Daroca, 1872 - Zaragoza, 1934), médico, cirujano, catedrático y empresario, fundador del Banco de Aragón.
Francisco Gómez del Campillo (Daroca, 1873 - Barcelona, 1945), catedrático de Instituciones de Derecho Canónico y rector de la Universidad de Barcelona.
José Luis Corral Lafuente (Daroca, 1957), historiador y escritor.

miércoles, 1 de mayo de 2019

LA MUERTE DEL ÚLTIMO SEÑOR MORO DE MOMAGASTRE

2.32. LA MUERTE DEL ÚLTIMO SEÑOR MORO DE MOMAGASTRE
(SIGLO XI. PERALTA DE LA SAL)

A lo largo del siglo XI, la reconquista cristiana del territorio aragonés, aunque de manera lenta y con altibajos, fue progresando hacia el sur, empujando poco a poco a los musulmanes hacia el río Ebro, que constituía una auténtica barrera natural. No obstante, tanto en tierras del Sobrarbe como de la Ribagorza todavía quedaban algunos pequeños enclaves moros que se resistían de manera enconada, cual era el caso, entre otros varios, del señor musulmán de la fortaleza de Momagastre.

torre del homenaje, castillo de la Mora, Monmagastre, Peralta de la Sal


No obstante, también este caudillo agareno, cada vez más aislado de sus correligionarios, se vio forzado como tantos otros a desalojar su fortificado y estratégico enclave, desde el que sus antecesores habían dominado durante más de trescientos cincuenta años la comarca circundante. Por lo tanto, no es de extrañar que lo hiciera no sólo entristecido sino también malhumorado, lo que le llevó a apoderarse por ira y despecho, durante la huida, de la imagen de la Virgen que presidía el altar principal de la cercana ermita de Peralta de la Sal.



Mico, Laborda, Valderrobres, piedra, pedrolo, roca, eixecacóduls, rabosí


En su forzado camino hacía el exilio, aún no se había distanciado mucho de la ermita que acababa de expoliar cuando una enorme piedra desprendida de la montaña, no se sabe si empujada o no por los cristianos, lo derribó de su cabalgadura, quedando sepultado bajo su enorme mole y causándole la muerte en el acto; otra piedra algo menor de tamaño hizo lo propio con su hermoso caballo.

Moncho, Ramón Guimerá Lorente, piedra, pedrolo, roca, eixecacóduls, roquerol

La imagen de la Virgen, sin embargo, de manera inexplicable quedó absolutamente intacta y fue devuelta a su propia ermita por los cristianos que, desde entonces, dieron en llamarla «Virgen de la Mora».


Alejandro Zorrilla, piedra, pedrolo, roca, eixecacóduls, roquerol


Las dos piedras —la grande conocida todavía hoy como la «Piedra del Moro»— pueden verse aún, y es costumbre viva que quienes pasan junto a ambas, en señal de desaprobación, lancen una piedra contra la mayor, aquella que acabó con la vida del último señor moro del castillo de Momagastre, que no se resignaba a tener que abandonar la tierra de sus ancestros.

[Andolz, Rafael, «La piedra del Moro», Cuadernos Altoaragoneses, 103 (1989).]