champouirau, chapurriau, chapurriat, chapurreau, la franja del meu cul, parlem chapurriau, escriure en chapurriau, ortografía chapurriau, gramática chapurriau, lo chapurriau de Aguaviva o Aiguaiva, origen del chapurriau, dicsionari chapurriau, yo parlo chapurriau; chapurriau de Beseit, Matarranya, Matarraña, Litera, Llitera, Mezquín, Mesquí, Caspe, Casp, Aragó, aragonés, Frederic Mistral, Loís Alibèrt, Ribagorça, Ribagorsa, Ribagorza, astí parlem chapurriau, occitan, ocsitá, òc, och, hoc
martes, 15 de agosto de 2017
Chapurriau, catalá, catalanisme
jueves, 25 de julio de 2024
1. 6. De cóm Pedro Saputo adepreníe tots los ofissis en un rato.
Capítul VI.
De cóm Pedro Saputo adepreníe tots los ofissis en un rato.
Iguals en lo essensial y diferens en lo acsidental va fé als homens la naturalesa. Y encara que es sert que an eixa desigualdat se contenen les causes del orden primitiu general de la sossiedat, y hasta de la condissió dels individuos en particulá, pero lo que es la autorisassió no prové de ixes causes sino de les que fan al pare digne del respecte del fill, al agüelo per al jove, y al magistrat per al siudadá; sen tot lo demés ussurpasió, pressunsió, orgull, soberbia.
Cap autoridat representabe lo hidalgo pera empendre a la pubilla; y la caridat, si per la caridat u haguere fet, parle y obre de un atra manera. Sobre tot pera avassallá, pera ofendre, pera insultá y afrentá al pobre, al desgrassiat, al infelís, cap ley done dret; y es lo orgull tan grave ofensa del sel, que rara vegada dixe de castigál, fenmos vore tart o pronte humillat al soberbio, així com exaltat al humilde.
Entre tan ya va castigá com va pugué lo chiquet Pedro la insolensia en que lo hidalgo va parlá a sa mare, y encara se resserváe mes gran vengansa com donáen a entendre les seues paraules.
Va arribá a casa de sa padrina, pos la trobada de la plassa no lo va distraure del seu propósit y la va trobá ocupada cusín unes teles y fen cuentes pera uns vestits que habíen de fes, ya que tindríe allí al sastre en son demá. Al sentí aixó Pedro Saputo se va alegrá y va di: - Mol be, siñora padrina, mol be me ve; perque en esta ocasió escomensaré demá a adependre lo ofissi de sastre. Matinaré y vindré abans que lo maestre pera vore totes les seues operassions. Li va pareixe be a la padrina, perque res del seu fillol li podíe pareixe mal, pero li va chocá que vullguere adependre aquell ofissi habén ella consebut coses mes altes.
Va callá, empero, temén la resposta de Pedro, que tan fassilmen confoníe a tots.
En son demá va aná a casa de la padrina mol abans que lo maestre sastre, y així que se va presentá éste y se va ficá al ofissi, va mirá en molta atensió cóm preníe la mida a la mare, cóm estenén la tela a una taula aplicán la mida y fen puns y rayes blanques y dixán siñalat lo cos, les mánegues y demés pesses; cóm después va empleá la estisora y les va tallá una a una. Va pendre enseguida la mida al home, y va aná fen lo mateix part per part. Y cuan va aná a pendre la mida a una chiqueta que teníe nau añs, va di Pedro:
- Dixeume, siñó mestre, que an esta li vull tallá yo lo vestit per la meua má.
- Sí, fill meu, va di la padrina. Pero lo mestre espantat va di:
- ¿Hau perdut lo entenimén, siñora? ¿voléu quedatos sense la pessa y lo mocadó?
- No vull aixó, va contestá ella; pero si lo meu fillolet Pedro erre lo tall y me fa malbé lo vestit, ya está pagat.
- Es verdat, va contestá lo home, que tamé volíe vore la proba.
- Y después, va continuá la dona, ting un atra pessa al arca, y a Huesca micha dotsena de botigues a la meua disposissió y a la dels meus doblés. Conque fill meu, pren la mida a tan germaneta y tállali lo vestit segons lo teu bon juissi y entenimén. Pedro entonses mol confiat va pendre la mida, va aná fen tot lo que va vore fé al mestre; y cuan va tindre siñalades les pesses a la roba, y endressades y corregides, va di al mestre:
- Miréu si me ha iluminat avui bona llum; ¿qué diéu de eixes rayes?
- Dic, va contestá lo mestre, lo que vosté vullguéu y cumplix a la meua confusió Per la memoria de mon pare a qui sol vach coneixe ya mort, que eixes pesses están marcades com si les haguere dibuixat lo mateix mestre Lorda Azufre de Huesca. Venga, tira les estisores y vorem. Va tirá Pedro la estisora, va tallá les pesses amostranles al mestre y a la padrina tal com les anáe retallán, y acabada la operassió va di: ara veigam lo que es cusí.
- No fill meu, va contestá lo mestre; ara vorem lo que es jalá; que la siñora Salvadora se ha olvidat del nostre amorsá en la contemplassió de la teua habilidat.
- Teniu raó, mestre Gafo, va di ella; y en la chiqueta y la criada va traure lo amorsá per als dos mestres y tamé van fé un mosset lo home y la chiqueta.
Acabat de amorsá, y después de enríuressen y selebrá la nova grassia del chiquet Pedro, se van assentá a cusí. Va demaná un dedal lo aprendís de mestre, y com no sabíe tindre lo dit doblegat, va passá un filet per lo dedal, y embutit al dit, va fé que li lligaren lo fil per damún. Va pessigá la agulla en una hebra y sense fé pun o nugo, anáe cusín un retall perdut y passán mol depressa la agulla; y no va fé datra cosa hasta michdía. ¡Cuán sen va enriure sa padrina! ¡Cóm sen enríe y divertíe la chiqueta! Perque en tan afán y traball no resultáe costura, pespún, bordat ni cusit.
Va arribá la hora y van minjá de mol bona gana. Eixecats de la taula, va pendre Pedro lo capotillo de la chiqueta, y va cusí primé lo cos, después, les mánegues, que sol eren miches y ubertes; después les va ajuntá de hilván pera probáu. Lay va ficá a la chiqueta, y li caíe tan be, que se van admirá lo mestre y la padrina, arribán an este tems la mare de Pedro que veníe a vore cóm son fill entráe al ofissi. La chiqueta no se va volé ya traure lo capotillo hasta que vinguere son pare; y lo que faltabe, que eren les juntes del forro, la esclavina y los vivos, u va fé lo mestre en son demá, perque Pedro no va volé continuá lo ofissi dién que no ere digne de homens cabals, sino propi de geputs, coixos, enanos y monfloritos. Sol a casa seua y per an ell y sa mare va tallá y va cusí alguna vegada los vestits.
Un atre día va volé adependre de pelaire, y va aná a casa de un mestre, y va adependre a cardá y a pentiná, y abans y primé de tot a abatollá y prepará la llana. Per la nit li va portá a sa mare per mostra un vestit mol untat y un copo de estambre pentinat y acabat per nell de una dotsena que aquella tarde habíe fet. Y del ofissi va di que ere una mica despressiat, pero sano y alegre.
Lo dilluns va aná al taller de un fusté, y per la nit li va portá un marc de finestra a modo de bastidó en un enserat mol pulit y fet tot de la seua má. Pero va di a sa mare que aquell ofissi requeríe vuit díes de estudis y un mes de práctica; y que veiguere quin atre o quina dotsena de ells volíe que adeprenguere y quin preferiríe. Sa mare estáe contenta, pero no sabíe qué contestali:
- Yo no sé, fill meu, lo que vull y lo que no vull: lo que me pareix es que sol vull lo que tú voldrás; y lo que tú faigues, tot, fill meu, tot u dono per bo, perque ya vech que te guíe una sabiduría mes alta y una llum que no arribo a entendre. Y va di ell:
- Ya veéu, mare, cóm en poques hores hay adeprés consevol ofissi que me hay proposat. Perque hau de sabé que eixes arts y atres moltes, segons lo que yo ting observat, les sabem tots los homens naturalmén, y sol fa falta vóreles y inventá los instrumens propis si no són coneguts, y después amoldá les mans an ells, be que la perfecsió sigue cosa de la práctica y de mes tems. Pero ahí, a casa del carnissé vach vore uns papés en uns dibuixos de portes, finestrons, taules, aladres, masades, rius, bosques y montañes y me han agradat mol y voldría adependre lo art del dibuix. Si podeu aneu un día a Huesca y compreume los instrumens que fan falta, que me pareix són un llapis, dos compasos, y lo que tos diguen a la tenda, que no sirá molta cosa. Y va aná sa mare a Huesca, y li va portá tots aquells instrumens; y ell passáe después lo tems dibuixán lo que li fée goch, y va omplí lo seu cuarto de dibuixos. Después de un tems va fé lo retrato de sa mare, después lo de sa padrina, al llapis los dos; y eren tan pareguts, que tots al vorels díen: esta es la pupila, la Salvadora de Olbena.
Original en castellá:
Capítulo VI.
De cómo Pedro Saputo aprendía todos los oficios en un rato.
Iguales en lo esencial y desiguales en lo accidental hizo a los hombres la naturaleza. Y aunque es cierto que en esa desigualdad se contienen las causas del orden primitivo general de la sociedad, y aun de la condición de los individuos por sí en particular, pero lo que es la autorización no procede de esas causas sino de las que hacen al padre digno de respeto para el hijo, al anciano para el joven, y al magistrado para el ciudadano; siendo todo lo demás usurpación, presunción, orgullo, soberbia. Ninguna autoridad representaba el hidalgo para reprender a la Pupila; y la caridad, si por la caridad lo hubiera hecho, habla y obra de otra manera. Sobre todo para denostar, para ultrajar, para insultar y afrentar al pobre, al desgraciado, al infeliz, ninguna ley da derecho; y es el orgullo tan grave ofensa del cielo, que rara vez deja de castigarlo, haciéndonos ver tarde o temprano humillado al soberbio, así como exaltado al humilde. Entre tanto ya castigó como pudo el niño Pedro la insolencia con que el hidalgo baldonó a su madre, y aún se reservaba mayor venganza como daban a entender sus palabras.
Llegó en tanto a casa de su madrina, pues el encuentro de la plaza no le distrajo de su propósito y cabalmente la encontró ocupada en prevenir unas telas o paños y echar cuentas para unos vestidos que habían de hacerse, debiendo tener el sastre al otro día. Al oír esto Pedro Saputo se alegró y dijo: - Muy bien, señora madrina, muy bien me viene; porque con esta ocasión comenzaré mañana a aprender el oficio de sastre. Madrugaré y vendré antes que el maestro para ver todas sus operaciones. Pareció bien a la madrina, porque nada de su ahijado le podía parecer mal, pero extrañó que quisiera aprender aquel oficio habiendo ella concebido cosas más altas. Calló, empero, temiendo la respuesta de Pedro, que tan fácilmente confundía a todos.
Al día siguiente fue a casa de la madrina mucho antes que el maestro sastre, y así que se presentó éste y se puso al oficio, miró con mucha atención cómo tomaba la medida a la madre, cómo tendiendo el paño en una mesa aplicando la medida y haciendo puntos y rayas blancas y dejando señalado el cuerpo, las mangas y demás piezas; cómo luego echó la tijera y las cortó una a una. Tomó enseguida la medida al marido, y fue haciendo lo mismo parte por parte. Y cuando fue a tomar a una niña que tenía nueve años, dijo Pedro: - Dejad, señor maestro, que a ésta le quiero yo cortar el vestido por mi mano. - Sí, hijo mío, dijo la madrina. Pero el maestro espantado decía: - ¿Habéis perdido el juicio, señora? ¿Queréis quedaros sin prenda y el paño? - No quiero eso, respondió ella; pero si mi ahijado Pedro yerra el corte y me pierde el paño, ya está pagado. - Es verdad, respondió el marido, que también quería ver la prueba. - Y después, continuó la mujer, tengo otra pieza en el arca, y en Huesca media docena de tiendas a mi disposición y a la de mis dineros. Conque hijo mío, toma la medida a tu hermanita y córtale el vestido a tu buen juicio y entendimiento. Pedro entonces muy confiado tomó la medida, fue haciéndolo todo lo que vio hacer al maestro; y cuando tuvo señaladas las piezas en el paño, y enderezadas y corregidas, dijo al maestro: - Mirad cuerpo de mí si me ha despuntado hoy buena luz; ¿qué decís de esas rayas? - Digo, respondió el maestro, lo que vos queráis y cumple a mi confusión. Por el siglo de mi padre a quien sólo conocí de muerto, que esas piezas están señaladas como si las hubiese rayado el mismo maestro Lorda Azufre de Huesca. Ea, echa la tijera y veamos. Echó Pedro la tijera, cortó las piezas mostrándolas al maestro y a la madrina como las iba cortando, y concluida la operación dijo: ahora veamos lo que es coser. - No hijo mío, respondió el maestro; agora veamos lo que es yantar; que en verdad que la señora Salvadora se ha olvidado del nuestro desayuno con la contemplación de tu habilidad. - Tenéis razón, maestro Gafo, dijo ella; y fuese y con la niña y la criada sacó el desayuno para los dos maestros a quienes acompañaron el marido y la niña.
Almorzado que hubieron, y reído y celebrado la nueva gracia del niño Pedro, se sentaron a coser. Pidió un dedal el aprendiz maestro, y como no supiese tener el dedo doblado, pasó un hilo por el dedal, y metido en el dedo, hizo que le atasen el hilo por encima. Tomó la aguja con una hebra y sin hacer punto o nudo, iba cosiendo un retal perdido y pasando muy aprisa la aguja; y no hizo otra cosa hasta el mediodía. ¡Cuánto se rió su madrina! ¡Cómo se reía y divertía la niña! Porque con tanto afán y trabajo nunca resultaba costura, pespunte ni cosido alguno.
Llegó la hora y comieron de muy buena gana. Levantados de la mesa, tomó Pedro el capotillo de la niña, y cosió primero el cuerpo, después, las mangas, que sólo eran medias y abiertas; luego las unió de hilván para probarlo. Púsoselo la niña, y le caía tan bien, que se admiraron el maestro y la madrina, llegando a este tiempo la madre de Pedro que venía a ver segunda vez cómo su hijo entraba en el oficio. La niña no se quiso ya quitar el capotillo hasta que viniese su padre; y lo que faltaba, que eran las junturas del forro, la esclavina y los vivos, hízolo el maestro otro día, porque Pedro no quiso continuar el oficio diciendo que no era digno de hombres cabales, sino propio de jorobados, cojos, enanos y hermafroditas. Con todo, en su casa y para él y su madre cortó y cosió alguna vez los vestidos.
Otro día quiso aprender de pelaire, y fue a casa de un maestro, y luego en un punto aprendió a cardar y a peinar, y antes y primero que todo a varear y preparar la lana. Por la noche llevó a su madre por muestra el vestido muy untado y un hermoso copo de estambre peinado y concluido por él de una docena que aquella tarde había hecho. Y del oficio dijo que era un poco despreciado, pero sano y alegre.
El lunes fue al taller de un carpintero, y por la noche llevó un marco de ventana a modo de bastidor para un encerado muy pulido y hecho todo de su mano. Pero dijo a su madre que aquel oficio requería ocho días de estudios y un mes de práctica; y que mirase qué otro o qué docena de ellos quería que aprendiese y cuál preferiría. Su madre rebosaba satisfacción por todas sus coyunturas, y no sabiendo qué responder le dijo: - Yo no sé, hijo mío, lo que quiero y lo que no quiero: lo que me parece es que sólo quiero lo que tú querrás; y lo que tú hagas, todo, hijo mío, todo lo doy por bien, porque ya veo que te guía otra sabiduría más alta y otra luz que no alcanzo. Y dijo él continuando: - Ya veis, madre mía, cómo en pocas horas he aprendido cualquier oficio a que me he puesto. Porque habéis de saber que esas artes y otras muchas, según lo que yo tengo observado, las sabemos todos los hombres naturalmente, y sólo falta verlas e inventar los instrumentos propios si no son conocidos, y luego adestrar las manos a ellos, bien que la perfección sea cosa de la práctica y de más tiempo. Mas ahí, en casa del carnicero he visto unos papeles con unos dibujos de puertas, ventanas, mesas, arados, edificios, ríos, bosques y montañas y me han gustado mucho y quisiera aprender el arte del dibujo. Por vida vuestra que vayáis un día a Huesca y compradme los instrumentos necesarios, que me parece son un lapicero, dos compases, y los que os digan en la tienda, que ahora no serán muchos. Y fue su madre a Huesca, y le trajo todos aquellos instrumentos; y él pasaba después el tiempo dibujando lo que se le antojaba, y llenó su cuarto de dibujos que luego y prestísimo fueron de muy cumplido primor y arte. De ahí a algún tiempo hizo el retrato de su madre, después el de su madrina, al lápiz los dos; y eran tan parecidos, que todos al verlos decían: ésta es la Pupila, ésta Salvadora de Olbena.
domingo, 2 de junio de 2019
JORNADA CUARTA. NOVELA OCTAVA.
Va ñabé, pos, a la nostra siudat, segóns los agüelos conten, un grandíssim viachán y ric de nom Leonardo Sighieri, que de la seua dona va tíndre un fill de nom Girólamo. Después del seu naiximén, arreglats los seus assuntos, va dixá esta vida. Los tutós del chiquet, jun en la mare, van administrá be los seus bens. Lo chiquet, creixén en los chiquets dels atres veíns, mes que en cap atre del barri en una chiqueta de la seua edat, filla de un sastre, se va familiarisá; y passán los añs, lo trate se va convertí en un amor tan gran y fort que Girólamo no se trobáe be si no veíe lo que veíe ella; y sértamen no la volíe menos de lo que ella lo volíe an ell.
- Fill meu, ya eres gran; bo sirá que escomensos tú mateix a velá per los teus negossis, per lo que mos contentaríe mol que anigueres un tems a París, aon vorás cóm se trafique en gran part de la teua riquesa; sense contá en que te farás mol mes cortés y de mes valor allí que aquí u faríes, veén an aquells Siñós, Baróns y gentilhomes (que allí ñan tans) y adeprenén les seues costums; después podrás torná aquí.
Salvestra, tenín una mica de compassió d´ell, lay va consedí en les condissións que ell habíe ficat. Se va gitá, pos, lo jove jun an ella sense tocála; y recordán en un sol pensamén lo llarg amor que li habíe tingut y la seua presén duresa y la perduda esperansa, se va disposá a no viure mes y sense di paraula, tancats los puñs jun an ella se va quedá mort. Y después de un bon rato, la jove, extrañánse de que estiguere tan coto, en cuidadet de que lo home no se despertare, va escomensá a di:
Pero com no va contestá, va pensá que se hauríe quedat adormit; per lo que, estirán la ma, va escomensá a sorollál per a que se despertare, y al tocál lo va trobá "chelat com lo chal", de lo que se va extrañá mol; y sacsánlo en mes forsa y notán que no se sorolláe, después de tocál un atra vegada va está segura de que estabe mort; per lo que mol acollonida va está mol tems sense sabé qué fé. Al final, va dessidí, fingín que se tratabe de un atra persona, vore qué díe lo seu home que teníe que fés; y despertánlo, lo que acababe de passáli an ella li va di que li habíe passat a un atra, y después li va preguntá que si li passáre an ell, qué tindríe que fé ella. Lo bon home va contestá que li pareixíe que an aquell que s´habíe mort sel teníe que portá en silensio a casa seua y dixál allí, sense enfadás contra la dona, que no li pareixíe que haguere cometut cap falta.
Y agarránlo de la ma, li va fé tocá al jove mort, y ell, tot espantat, va fotre un bot del llit, se va ficá de peu y, ensenén una llum, sense entrá en mes históries en la seua dona, vestit lo cos mort en les seues mateixes mans y sense esperá gens, ajudánli la seua inossénsia, sel va carregá a les esquenes, lo va portá a la porta de casa seua, y allí lo va dixá.
- Fícat un manto al cap y ves a la iglesia aon ha sigut portat Girólamo y mésclat entre les dones; y escolta lo que se parle sobre este assunto, y yo faré lo mateix entre los homes, per a enterámos de si se diu algo contra natros.
jornada-cuarta-novela-novena
jueves, 8 de agosto de 2024
Occident - Odoratiu
Occident, s. m., lat. Occidentem, Occident, l'un des quatre points cardinaux.
Lo solelh que corr, e a totz jorns, d'Orien en occident. V. et Vert., fol. 32.
Le soleil qui court, et à toujours, d'Orient en Occident.
- Partie du globe.
Tut li monestiers
De trastoz l' Occident.
V. de S. Honorat.
Tous les monastères de tout l' Occident.
- Les peuples qui habitent cette partie du globe.
Tu salvaras tot occident. V. de S. Honorat.
Tu sauveras tout l'Occident.
CAT. Occident. ESP. PORT. IT. Occidente.
(chap. Ocsidén, Ponén. Contrari: Orién u Oriente, Lleván. Está cla que en ocsitá no sempre se escribíen les paraules en t final, només cal lligí una mica mes amún. Se pot escriure occident, ponent, orient, llevant, pero no a tot arreu se pronunsie esta t final, per naixó yo escric ocsidén, ponén, orién, lleván.)
Occupar, Ocupar, v., lat. occupare, occuper, s'emparer, s'appliquer.
Occupar ni prendre las terras dels autres.
(chap. Ocupá ni pendre (o prendre) les terres dels atres.)
Chronique des Albigeois, col. 19.
Occuper et prendre les terres des autres.
Part. pas. Ela vic que so marit fo ocupat. Philomena.
Elle vit que son mari fut occupé.
Que lo diable, ton enemic, te trobe totz temps occupatz en bonas obras.
(chap. Que lo diable (o dimoni), ton (lo teu) enemic, te trobo tots tems (tot lo tems, sempre, seguit, seguidamen) ocupat en bones obres.
Esta frasse la hi dedico al meu amic Román Giner Serret, de Beseit, amo de la empresa Construcciones Giner, que la va montá son pare per an ell, perque va escomensá la carrera de matemátiques y no sap ni escriure lo 0 (cero) en un canut. Pero es un dels caciques del poble; de fet,
l' alcalde, del PP (antes del PAR), es una simple marioneta de este prohome que se fique a insultá a qui no deuríe cuan va fart de begudes alcóliques o alcohóliques. Per ejemple, a cap d' añ.
Después se li despenge la veleta que va colocá a la iglesia, al racó aon mes bufe lo ven. Sol se li podíe ocurrí an ell.
Esta veleta va sé un regalo de Pere, en tota la seua bona intensió, pero pareixíe un ornitorrinco en ves de un bou: Beceite, Beseit.
Va caure lo bou a la lluna de Julio, no de juliol, que ere hivern, perque lo bovet estabe enamoradet de la lluna.)
Occupadas de non estar en lurs ostals. V. et Vert., fol. 86 et 93.
Que le diable, ton ennemi, te trouve toujours occupé en bonnes œuvres.
Appliquées à ne pas rester dans leur demeure.
CAT. ESP. Ocupar. PORT. Occupar. IT. Occupare.
(chap. Ocupá: ocupo, ocupes, ocupe, ocupem u ocupam, ocupéu u ocupáu, ocupen; ocupat, ocupats, ocupada, ocupades.)
2. Occupatiu, adj., occupatif, propre à occuper.
O son... occupativas. Leys d'amors, fol. 27.
Ou sont... occupatives.
(chap. Ocupatiu, ocupatius, ocupativa, ocupatives.)
3. Occupacio, s. f., lat. occupatio, occupation, soin.
Fig. Er venquz per la occupacio del segle. Trad. de Bède, fol. 71.
(chap. Sirá vensut per la ocupassió del siglo. Siglo se referix a la vida terrestre, ve del latín secula seculorum, que no té res que vore en lo cul. Sirá vensut per les preocupassions, ocupassions terrenals.)
Sera vaincu par l'occupation du siècle.
- Terme de rhétorique.
Occupatios, es cant hom fenh que no vol dire so que ditz.
(chap. Ocupassió es cuan hom (algú) fa vore que no vol di aixó que diu. Dissimulá; dissimul, hipocresía.)
Leys d'amors, fol. 146.
Occupation, c'est quand homme feint qu'il ne veut dire ce qu'il dit.
CAT. Ocupació. ESP. Ocupación. PORT. Occupação. IT. Occupazione.
(chap. Ocupassió, ocupassions.)
4. Preocupar, v., lat. praeoccupare, saisir, anticiper, préoccuper.
S' ira ti preocupara, tu, la suausa. Trad. de Bède, fol. 38.
Si colère te saisit, toi, calme-la.
(chap. Si la ira (rabia) te preocupe, tú, cálmala.)
Part. pas. Las causas preocupadas per davant los jurats.
Fors de Bearn, p. 1074.
Les causes anticipées par devant les jurés.
CAT. ESP. Preocupar. PORT. Preoccupar. IT. Preoccupare.
(chap. Preocupá, preocupás: yo me preocupo, preocupes, preocupe, preocupem o preocupam, preocupéu o preocupáu, preocupen; preocupat, preocupats, preocupada, preocupades.)
Ocios, ocioz, ossios, adj., lat. otiosus, oisif.
Home ocios e pigre e necgligen. V. et Vert., fol. 86.
Homme oisif et paresseux et négligent.
Que non estessan ociosas. Trad. d'un Évangile apocryphe.
(chap. Que no estigueren osioses : sense fé res).
Qu'elles ne demeurassent pas oisives.
- Oiseux, frivole, désoeuvré.
Dieus dis que de cascuna paraula ociosa nos covenra a reddre razo.
Mala molhier es clamoza... contrarioza, ocioza.
V. et Vert., fol. 51 et 71.
Dieu dit que de chaque parole oiseuse il nous conviendra de rendre raison.
Méchante femme est criarde... contrariante, désoeuvrée.
Loc. Qui estay ocios de bonas obras, ell dona luoc al enemic de luy temptar. V. et Vert., fol. 86.
Qui demeure oisif de bonnes œuvres, il donne lieu au démon de le tenter.
ANC. FR. Ung moyne (j'entends de ces ocieux moynes).
Rabelais, liv. I, ch. 40.
CAT. Ocios. ESP. PORT. Ocioso. IT. Ozioso. (chap. Osiós, osiosos, osiosa, osioses : que no fa res, que només va bambán com Lambán.)
2. Ociozetat, s. f., lat. otiositatem, oisiveté.
Ociozetat vol dire necgligencia e pigritia de ben far.
Ociozetat, aysso es 1 peccat que fay motz mals.
V. et Vert., fol. 86 et 12.
Oisiveté veut dire négligence et paresse de bien faire.
Oisiveté, ceci est un péché qui fait de nombreux maux.
CAT. Ociositat. ESP. Ociosidad. PORT. Ociosidade. IT. Oziosità, oziositate, oziositade. (chap. Osiosidat, osiosidats : vagansia, gossina, dropina, etc.)
Odi, Hodi, s. m., lat. odium, haine, horreur.
Odis mov tenso.
Per l' eveia e per l' odi de lor fraires.
Trad. de Bède, fol. 19 et 34.
Haine meut discussion.
Par l'envie et par la haine de leurs frères.
Non nos aias en hodi. Hist. de la Bible en prov., fol. 20.
Ne nous ayes pas en haine.
CAT. Odi. ESP. PORT. IT. (chap.) Odio.
2. Odioz, adj., lat. odiosus, odieux.
Mala molhier es... odioza. Eluc. de las propr., fol. 71.
Méchante femme est... odieuse.
CAT. Odios. ESP. PORT. IT. Odioso.
(chap. Odiós, odiosos, odiosa, odioses.)
Odor, s. f., lat. odor, odeur, senteur.
Odor, es qualitas del sen odoratiu. Eluc. de las propr., fol. 267-268. Odeur, c'est qualité du sens odoratif.
L' odor de l'erba floria.
B. de Ventadour: En abril.
L' odeur de l'herbe fleurie.
Fig. Quan la doss' aura venta
Deves vostre pais,
M' es veiaire qu' ieu senta
Odor de paradis.
B. de Ventadour: Quan la.
Quand la douce aure souffle devers votre pays, il m'est avis que je sente odeur de paradis.
La gran odor de sa sanhtetat. Cat. dels apost. de Roma, fol. 190.
La grande odeur de sa sainteté.
ANC. FR. On qui n' a mie bone odor...
Vous qui mauveze odor avez.
Fables et Cont. anc., t. II, p. 196.
ANC. CAT. Odor. PORT. Odor. IT. Odore.
(chap. Auló, aulós; v. aulorá: auloro, aulores, aulore, aulorem o auloram, auloréu o auloráu, auloren; aulorat, aulorats, aulorada, aulorades.
Sol se fa aná odor poéticamen, com odor de santidat.)
2. Odoros, adj., du lat. odorus, odorant.
Oimais pois l' odoros temps gais ve.
Aimeri de Peguilain: De fin' amor.
Désormais puisque l' odorant temps gai vient.
ANC. FR. Et flere espices odoreuses.
Roman de la Rose, v. 18585.
Ceuillans, ma mie et moy, des bouquets odoreux.
Ronsart (Ronsard), t. I, p. 43.
IT. Odoroso. (chap. que fa bona auló, odorán, fragrán; contrari: pudó, corrompina, braf, tuf. Per ejemple la auló de la ruda.)
3. Odorable, adj., odorant, odoriférant.
Una odor mixta odorabla.
Per rezolucio de la cauza odorabla.
Eluc. de las propr., fol. 268 et 16.
Une odeur mixte odoriférante.
Par résolution de la chose odoriférante.
- Propre à percevoir l'odeur.
Algus nervis... apelatz odorables.
Eluc. de las propr., fol. 16.
Aucuns nerfs... appelés odorants.
ANC. ESP. Odorable. IT. Odorabile.
(chap. Aulorable, aulorables : que se pot aulorá, que fa bona auló.)
4. Odorament, Odoramen, s. m., lat. odoramentum, odeur, parfum.
Gardar... lo nas de suaus odoramens.
Trop se delitar en odoramens.
V. et Vert., fol. 85 et 70.
Préserver... le nez de suaves odeurs.
Se trop délecter en odeurs.
ANC. FR. Remplie fut du doulx odorement.
Foucqué, Vie de J.-C, p. 364.
Resjouit toujours le sens de l' odorement.
Amyot, Trad. de Plutarque. Morales, t. IV, p. 284.
- Odorat.
Si tot fos auzir, on fora l' odorament?
Trad. de la 1re Ép. de S. Paul aux Corinthiens.
Si tout fût l' ouïr, où serait l' odorat?
Flors... per odor plazo al odorament. Eluc. de las propr., fol. 209. Fleurs... par odeur plaisent à l' odorat.
IT. Odoramento. (chap. Auloramén : auló.)
5. Odorar, v., lat. odorari, odorer, sentir.
Odorar, es odor movent la virtut odorativa. Eluc. de las propr., fol. 16.
Odorer, c'est odeur excitant la vertu odorative.
La lenga de parlar, lo nas de odorar. V. et Vert., fol. 60.
(chap. La llengua de parlá, lo nas de aulorá.)
La langue de parler, le nez d' odorer.
Ab be sentir et odorar. Brev. d'amor, fol. 52.
Avec bien sentir et odorer.
Remediar per cauzas freias, aplican elas al nas, et odoran.
Eluc. de las propr., fol. 80.
Remédier par choses froides, les appliquant au nez, et odorant.
Substantiv. Odorars, savorars
Son li sen e palpars.
G. Riquier: A sel que.
L' odorer, le savourer et le toucher, sont les sens.
Part. prés.
Flors
Bellas et de mantas colors,
Odorans e preciosas.
Brev. d'amor, fol. 50.
Fleurs belles et de maintes couleurs, odorantes et précieuses.
ANC. CAT. Odorar. IT. Odorare. (chap. Aulorá.)
6. Odorari, adj., lat. odorarius, odorant, odoriférant.
La VI odoraria, may blanca. Eluc. de las propr., fol. 214.
La sixième odorante, plus blanche.
7. Odoratiu, adj., lat. odorativus, odoratif, propre à percevoir l'odeur.
Virtut odorativa, es potencia natural, de odors perceptiva.
Odor, es qualitas del sen odoratiu.
Nervi odoratiu.
Eluc. de las propr., fol. 16, 267-268 et 35.
Faculté odorative, c'est puissance naturelle, perceptive d'odeurs.
Odeur, c'est qualité du sens odoratif.
Nerf odoratif.













