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martes, 27 de noviembre de 2018

Manipulación ideológica en el libro de catalán más usado en las aulas de Baleares

Manipulación ideológica en el libro de catalán más usado en las aulas de Baleares

https://www.elmundo.es/baleares/2018/11/27/5bfc64d922601d4d718b456e.html

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"La lengua legítima es el catalán" y otras falsedades de los libros de texto baleares.

FELIPE V, PRIMER REY DE ESPAÑA. En un pie de foto (izqda.) se afirma «rotundamente» que el Borbón Felipe V fue el primer Rey de España, para reducir 200 años de historia. La página 274 (dcha.) insiste en que Cataluña tenía prohibido el comercio con América, y se utiliza usa el «nombre pannacionalista» de «Cataluña norte» para designar los territorios de la Corona de Aragón que pasaron a dominio francés después de la Paz de los Pirineos.
 
FELIPE V, PRIMER REY DE ESPAÑA
 

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Grássies a Arturo Quintana Font, la ASCUMA y mols atres dirigits per Ignacio Sorolla Vidal pronte u podréu vore a Aragó, en concret al Matarraña, ya está passán.

Institut de Valderrobres

Grássies a Arturo Quintana Font y atres com Ignacio Sorolla Vidal pronte u podréu vore a Aragó, en concret al Matarraña, ya está passán.

 

Grássies a Arturo Quintana Font y atres com Ignacio Sorolla Vidal pronte u podréu vore a Aragó, en concret al Matarraña, ya está passán. 2
 
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Manipulación ideológica en el libro de catalán más usado en las aulas de Baleares

CONDES QUE SE CONVIERTEN EN REYES. Se oculta que el matrimonio de Petronila de Aragón con Ramón Berenguer IV incorpora la Casa de Barcelona al Reino de Aragón. El condado de Barcelona pasa a ser Reino de Cataluña desde el conde Guifré el Pelós, refiriéndose como reyes catalanes (no aragoneses).


Petronila de Aragón

 

Un informe encargado por Cs Baleares constata multitud de "alteraciones históricas" en el libro de 1º de bachillerato de Anaya
"El objetivo es identificar a Baleares con Cataluña"
Así se adoctrina también en las escuelas de Baleares y de la Comunidad Valenciana.
"Me niego a hablar con Dios en catalán"
"Baleares se está poniendo con el catalán como la Santa Inquisición"
"Si Messi no tiene que hablar catalán por qué yo sí para ser médico en Ibiza"
Los alumnos de 1º de Bachillerato de Baleares aprenden en clase de catalán consignas nacionalistas como que el uso del castellano es algo negativo, que la repoblación de su tierra y la de Valencia se hizo «exclusivamente» con antepasados catalanes, o que el nacionalismo catalán, una corriente política del siglo XIX, ya existía cuatro siglos antes en la Edad Media. Tales alteraciones históricas no tienen otro objetivo que «identificar a Baleares con Cataluña» y «afirmar el 'espíritu nacional' de los territorios de habla catalana», concluye un informe encargado por Ciudadanos Baleares sobre el libro de texto de Lengua Catalana y Literatura de 1º de Bachillerato de la editorial Anaya. El manual se usa en al menos 23 de los 82 centros educativos que imparten ESO y Bachillerato y, por tanto, es el manual más extendido en los institutos de las Islas.
La mayoría de las «alteraciones históricas» se ubican en las páginas iniciales de cada unidad didáctica, donde viene el contexto histórico, lingüístico y literario. Unas alteraciones que no son simples errores sino «manipulaciones históricas», alerta este estudio, que constata un «deseo de manipulación ideológica» en la parte inicial de cada unidad didáctica, si bien no se detecta adoctrinamiento en los apartados gramaticales.
Hay varios patrones que se usan reiteradamente en este manual, según el estudio de Ciudadanos. El primero consiste en «aumentar» y «engrandecer» histórica y políticamente a Cataluña «mediante sustituciones lingüísticas injustificadas, que convierten lo menor en mayor». Así, por ejemplo, el condado de Barcelona se convierte en condados catalanes; los condados se convierten en Cataluña; los condes de Barcelona se convierten en reyes, y la Corona de Aragón se convierte en la confederación catalanoaragonesa. De este modo, a lo largo de los capítulos, «se sustenta la ficción de una monarquía catalana, manteniendo la cadena de reyes numerados como reyes catalanes -con un número menos- y no como aragoneses».
Otro patrón recurrente es «limitar el contexto histórico de Baleares exclusivamente al ámbito catalán», evitando los siglos de dominio musulmán y todo lo referido a la Corona de Aragón ajeno a Cataluña, Valencia y Mallorca.
También se minusvalora la presencia de otras lenguas en Baleares, como el árabe en la Edad Media y el castellano; y se traslada el origen del «concepto romántico del espíritu nacional» a la Edad Media, «inventando cantares de gesta escritos en catalán de los que no existe ningún texto».
Otra perversión hallada es el que referencia al avance del castellano en Cataluña, Valencia y Mallorca como algo «negativo», o cuando se afirma taxativamente que la repoblación de Baleares y Valencia llevada a cabo por cristianos de diferentes reinos se convierte en una repoblación «exclusivamente catalana». El analista considera que así se «pretende dar un carácter nacional y nacionalista a la conquista de Valencia y Mallorca, cuando está demostrado que participó gente de muy diversa procedencia».

SE OCULTA ESPAÑA. El autor oculta que en el
Llibre dels fets se cita España 18 veces y que se afirma que los que participan en la conquista de Mallorca son gentes de España y que se hace en nombre de Dios y de España (significado geográfico + cristiano).
No es casual tampoco que se intente establecer una relación causa-efecto sobre las decisiones políticas y la «marginación» del catalán. La entronización de la dinastía Trastámara en el siglo XV se considera causa de la decadencia de esta lengua y «se inventa» prohibiciones del uso del catalán en la Constitución de Cádiz.
Mención especial merecen las numerosas referencias a los Decretos de Nueva Planta, «culpables» de prohibir el catalán, a pesar de que ninguna disposición de los mismos lo indica, «ni siquiera el artículo 4 del Decreto de Cataluña, que indica que se usará el castellano en los asuntos de la Real Audiencia, que se sustanciaban en latín, no en catalán», recuerda el autor de este análisis, el profesor de secundaria y filólogo Julián Ruiz-Bravo.
Ruiz-Bravo, quien lidera la asociación de docentes PLIS. Educación, por favor en defensa de una escuela libre de politización, realizó este trabajo encomendado por Ciudadanos Baleares. El partido de Xavier Pericay lo movió, coincidiendo con el polémico informe de Alta Inspección Educativa sobre adoctrinamiento en los libros de texto. Este estudio previo fue realizado por los delegados de Educación de varias comunidades autónomas que no halló politización en el caso de Baleares y que fue ocultado por los gobiernos del PP y del PSOE, pese a que alertó de contenidos que creaban «una historia ficticia e irreal» en Cataluña.
El libro de Anaya con edición balear reúne multitud de tópicos del nacionalismo catalán. Se repiten numerosos anacronismos, por ejemplo cuando se usan términos políticos y geográficos propios del siglo XX para explicar épocas pretéritas más allá del siglo XVIII. Y llama la atención que siempre se hable de Illes (Islas), «que es como llaman los catalanistas a las Islas Baleares».
Tampoco es casual que se oculten nombres para engrandecer el ámbito lingüístico catalán. «Pocas veces aparece la Corona de Aragón y España, negando el término España a toda la época anterior al siglo XVIII».
Además, se obvian los aspectos positivos de la historia común desde los Reyes Católicos y se ofrece a los alumnos una visión parcial y sesgada al «evitar cuidadosamente el contexto histórico de la Corona de Aragón en la que los condados catalanes se integran» con el objetivo de unirla únicamente al contexto histórico catalán.
Las páginas 11, 12 y 13 son una «evidente y monumental manipulación histórica que desemboca en una ficción histórica», sentencia el informe, en referencia a la acumulación de alteraciones que siempre apuntan a la misma dirección: «convertir Cataluña en una unidad política desde siempre». Se pone de relieve el relato histórico fundacional de Cataluña de corte nacionalista, remontando el origen de Cataluña al siglo IX, «cuando ni el nombre ni la entidad de Cataluña existían, y engrandeciendo territorialmente a la Casa de Barcelona para convertirla en un reino confederado con la Corona de Aragón».

EL MAPA MAGNIFICADO. En la página 48 se recoge un mapa de la expansión de la Corona de Aragón y colorea toda Grecia, incluida la parte bizantina, cuando sólo fueron posesiones Atenas y Neopatria.
En ese afán de grandeza y «para fortalecer este carácter nacional», se engrandecen las posesiones en un mapa del siglo XV en el contexto de los siglos XIII y XIV incorporando toda Grecia a la Corona de Aragón, cuando sólo fueron posesiones de la Corona el ducado de Atenas y Neopatria (ver imagen).
En un ejercicio en la página 55 se pide a los chavales que razonen por qué Desclot quiere fomentar el espíritu nacional. «Una mera pregunta retórica», apunta el crítico.
El informe encargado por Ciudadanos ha sido entregado a la Conselleria de Educación, en un escrito donde reclama la retirada de este libro de la programación de los centros. Alerta de que estas alteraciones suponen una grave infracción del deber de adecuación al rigor científico exigido por la LOE, y al deber de que los empleados públicos ejercer sus funciones con neutralidad e imparcialidad.

Uno de cada dos centros utiliza este libro de catalán

El 47% usa el libro de catalán de Anaya. De los centros que publican lista de libros de texto, casi 1 de cada 2 centros (47%) (o 1 de cada 2 alumnos, dado el tamaño medio o medio alto de los centros) de Bachillerato en Baleares tienen como libro de texto en primero de Bachillerato, asignatura de Lengua Catalana y Literatura, el de la editorial Anaya.

Son Pacs, Son Ferrer, Sineu, Santa Margalida, Ramon Llull, Puig de sa Font / Son Servera, Pasqual Calbó, Marc Ferrer, Madina Majurka, Juníper Serra, Isidor Macabich, Guillen Cifre, Felanitx, Emili Darder, Alcudia. Concertados: Madre Alberta, La Salle, CIDE, Aula Balear, Llaüt, Nuestra Señora de Montesión, Sant Josep Obrer, Virgen del Carmen.

jueves, 12 de mayo de 2022

Portada, prólogo, índice

Viaje literario 

las iglesias de España.


Le publica 

con algunas observaciones

Don Joaquín Lorenzo Villanueva, 

capellán de honor y predicador de S.M., 

y rector de los reales hospitales general 

y de la pasión de Madrid.


Tomo 1.


Madrid: en la imprenta de Fortanet

Impresor de la Real Academia de la Historia.

Año de MDCCCCII (1902)



/ Nota del editor, Ramón Guimerá Lorente. Se actualiza en gran parte la ortografía de Villanueva, pero no los textos que copia, que dejo tal como los publicó /



Fungar vice cotis.


Es reimpresión de la edición de Madrid, de 1803.


PRÓLOGO DEL EDITOR. 


Los viajes literarios, tan justamente promovidos en nuestros días por lo mucho que contribuyen al fomento de las ciencias útiles a la sociedad, tienen una especial recomendación para los pueblos católicos, cuando se dirigen a extender el conocimiento de la disciplina eclesiástica, y a ilustrar en todo o en parte los ritos y prácticas religiosas de la santa iglesia. Loable es el ansia de los anticuarios y de los artistas por descubrir los tesoros ocultos de la antigüedad profana, que dan luz a la historia, extensión a las ciencias, modelos y estímulos a las bellas artes. Pero aún lo es más la de los fieles ilustrados, porque se publiquen los tesoros literarios de la religión, cuyos intereses son de un orden superior, y transcendentales a objetos más dignos. Notorio es que la santa iglesia en varios puntos no substanciales de su policía exterior ha experimentado, o por mejor decir, ha dispuesto según la variedad de los tiempos ciertas mudanzas y alteraciones, cuya noticia contribuye al más claro conocimiento, así de la unidad del espíritu que la anima, como de la infinita sabiduría que la gobierna.

Lo uno y lo otro resalta igualmente en los siglos sabios y celosos, que en los menos ilustrados y fervorosos, así en el rigor de la antigua disciplina, como en la condescendencia y benignidad de la presente. Porque ambas cosas proceden de un mismo espíritu, que es el de Dios, nacen de unas mismas entrañas, que es la caridad de la iglesia, y van ordenadas a un mismo fin, que es la santificación de sus miembros.

Voy diciendo esto para salir al encuentro a algunos fieles bien intencionados, que por falta de advertencia o de instrucción en estas materias, pudieran sacar tal vez escándalo de lo que se escribe para su instrucción y edificación. Están creyendo algunos que los apóstoles y sus primeros discípulos establecieron uniformemente los ritos, así de la misa, como del oficio eclesiástico, y que la diversidad que se echa de ver en los tiempos siguientes es corruptela digna de ser olvidada para que no dañe su memoria.

Dejo aparte las ventajas de la loable uniformidad que se observa ahora, que de esto no trato. Voy sólo a manifestar la equivocación de los que pretenden que esta uniformidad la hubo en el principio de la iglesia, y que con ella no se ha hecho sino restablecer la práctica de los tiempos apostólicos.

Debemos pues suponer, y a su tiempo se dará demostrado: 1.° que desde el principio de la iglesia ha habido diversidad, así en las ceremonias de la liturgia, como en los ritos del oficio eclesiástico: 2.° que esta diversidad de ritos acompañada siempre de una perfecta uniformidad en las partes más considerables de la liturgia, en nada se opone a la unidad de la religión, ni a la indivisibilidad de su sacrificio, ni a la concordia de los miembros de la iglesia, que debe reinar en la oración pública. Que si esta variedad en algunos casos dio motivo de turbación a los flacos y menos instruidos, procuraron los SS. doctores desvanecer su temor, manifestando que la diferencia externa del rito, lejos de oponerse a la unidad del espíritu, en todo iba gobernada por ella; de lo cual quedan claros testimonios en S. Ambrosio, en S. Gerónimo y S. Agustín: 3.° que aun adoptado en España el orden romano, cada una de nuestras diócesis le acomodó a sus propios ritos, resultando de esto la admirable variedad que se echará de ver en el discurso de la obra principal, a que se dirige este viaje: 4.° que estas ceremonias instituidas por los prelados eclesiásticos son de la clase de otras cosas humanas sujetas a mudanza, como lo demuestran muchas de ellas abolidas, alteradas, restablecidas por sínodos o mandatos de los legítimos pastores, en iglesias conocidas, y en cuyos archivos se conservan documentos que acreditan esta alteración.

Por lo mismo que en esta variedad de ritos ha resaltado siempre la unidad de la fe y de la doctrina católica, algunos varones celosos y doctos han escrito sobre ellos tratados históricos, ya generales de toda la iglesia, ya particulares de algunas provincias, de donde ha tomado nuevas armas la religión para combatir a los enemigos de su unidad y de su doctrina. Entre los primeros deben contarse nuestro S. Isidoro, Hugon de S. Víctor, Agobardo, Rabano, Amalario, Ruperto, Durando, Bona, Martene, Gerbert, Mazzei y otros muchos. Entre los segundos Asseman, Mabillon, Renaudot, Tomasio, Antonelli, Rocha, Sala, Georgi, Borja y Ballerini. A los cuales pudiéramos añadir los escritores de los ritos particulares de algunas diócesis: Blasi de las de Sicilia, Alberico Oliva de la de Nápoles, Juan Francisco de Rubeis y Federico Altan de la de Forli; y de la de Milán Bertoldo, Eustaquio de S. Ubaldo y Luis Antonio Muratori.

Para estas y otras obras de la misma clase, escritas en casi todos los reinos de la Europa católica, se han hecho viajes, se han registrado archivos, se han reconocido documentos, se han sacado dibujos, en suma, no se ha perdonado trabajo ni estudio, tratándose este negocio por gente docta con el decoro correspondiente a la causa de la religión que en él se interesa. Por este medio han visto la luz pública innumerables rituales y sacramentarios griegos y latinos, y otros monumentos litúrgicos, ilustrados por católicos de conocida erudición y piedad.

Tal vez es España el único reino que ocultando los preciosos códices de sus iglesias, se priva de este esplendor de la ciencia eclesiástica escondido en su mismo seno, y de la gloria de comunicarle a otras naciones cultas, que liberalmente han franqueado esta clase de riquezas a todo el orbe católico. 

Sobre lo mucho que ofrecen en esta materia los sínodos de España que no se han publicado, consta que por medio de cartas y decisiones, también inéditas, se reformaron muchos de nuestros códices sacramentarios, se establecieron y suprimieron fiestas, se escribieron nuevos oficios, nuevas preces y oraciones, y se ordenaron varios ritos pertenecientes a la administración de la penitencia, de la eucaristía y de los demás sacramentos. Cierto es que han perecido gran parte de estos documentos anteriores al siglo XI, por las invasiones y el largo dominio de las naciones bárbaras en nuestra península. Pero con algunos de estos documentos se conservan muchos más de los tiempos siguientes, en que con la introducción de la liturgia romana quedó salvo a los obispos el derecho de ordenar las preces, los oficios y las ceremonias de los sacramentos.

Alguna muestra se verá de esto en los primeros ensayos que ofrezco del presente viaje, emprendido por mi hermano Fr. Jayme Villanueva, de la orden de Santo Domingo, en virtud de Real orden S. M., con el objeto de recoger de nuestros archivos los documentos necesarios para escribir la historia que se ha dignado encargarme S. M. de los ritos antiguos de nuestra iglesia. Desde luego cuento con el auxilio que prestarán para esta empresa las colecciones publicadas de nuestros concilios antiguos, las decretales y cartas de sumos pontífices pertenecientes a España, y las obras de los padres españoles. Mas fuera esto poco, si no tuviésemos a mano también los documentos de esta misma clase pertenecientes a los siglos posteriores. Y que estos documentos sean necesarios para la perfección de la obra se colegirá fácilmente de estas cartas que me va escribiendo mi hermano, acompañándome noticias de algunos códices, apuntamientos y extractos de otros, dibujos de inscripciones, alhajas y vasos antiguos, y copias de papeles inéditos, o muy raros, que no pudieran injerirse en la obra principal, y cuya publicación es justo que se anticipe en obsequio de los españoles y de los extranjeros aficionados a este género de letras.

En esta especie de viajes nos van delante Mabillon, Rubeis y otros piadosos extranjeros, a quienes igualamos en el deseo de la ilustración pública, y tal vez en los tesoros literarios con que la quisiéramos promover. Como esta no es obra metódica, nadie extrañará ver en ella tratadas algunas materias aisladamente, otras apuntadas conforme ocurren cuando están a la vista, que a esto se ve obligado el que viaja con la pluma en la mano, por no exponerse al olvido de alguna especie tal vez necesaria, cuyo orden y colocación queda después a cargo del que quisiere aprovecharse de ella.

Tócanse en estas cartas varias cosas por incidencia, otras debo tenerlas por oscuras para algunos lectores; y así me he visto precisado a ilustrarlas con las notas y observaciones que van al fin de cada una de ellas, para evitar confusión. Si alguno extrañare que en estas notas se aleguen prácticas de otras naciones, atribúyalo, no a falta de ejemplares en la nuestra, sino a la escasa noticia que hemos tenido de ellas hasta ahora; las especies que a los doctos parecieren triviales, déjense para los indoctos, que a ellos se dirigen.

Como la historia eclesiástica debe ilustrarse por todos los caminos justos y legítimos, y la de España está diminuta y mezclada de especies inciertas por falta de documentos: para aclarar la verdad de ella en algunos puntos oscuros o no bien averiguados, me ha parecido conveniente ir preparando una colección, así de estos, como de los demás MSS. preciosos que se fueren adquiriendo en este viaje, algunos de los cuales, por ser breves y porque ilustran varios puntos que se tratan en estas cartas, se irán insertando en los tomos a que pertenezcan. De esta suerte, correspondiendo a la liberalidad de los literatos extranjeros, se promoverá en España la erudición eclesiástica por medio de unas obras, que sin ser sabias, estimulan a la sabiduría. 


ÍNDICE 

DE LAS CARTAS QUE CONTIENE ESTE TOMO. 

(Las páginas son las del pdf, en este formato no concuerdan)

Carta 1. Memorias eclesiásticas de la antigua Sétabis. S. Félix diácono, patrono de esta ciudad. Templo que en ella se conserva con su advocación. Sepulcro de jaspe hallado en su recinto. Si fue de cristianos. Inscripciones inéditas. Erección de su iglesia colegiata. Sus reliquias. Fiestas particulares. Antiguo monasterio de Monsant. pág. 1 

Carta 2. Templo del santo sepulcro: si le hubo en Valencia antes de su conquista. Restauración de la silla episcopal en esta ciudad. Esplendor de su iglesia en el nuevo estado. Fundación de la catedral, y su advocación. Circunstancias señaladas de este edificio. Decoro del culto: vestiduras corales de sus prebendados y demás ministros, así de ella, como de las parroquias. Capilla del colegio de corpus Christi. 25 

Carta 3. Catálogo de los prelados de Valencia desde su conquista. 46 

Carta 4. Noticia de los sínodos de la santa iglesia de Valencia, celebrados después de su conquista. Hallazgo del de Santo Tomás de Villanueva. 67 

Carta 5. Códices litúrgicos que se conservan en la biblioteca de la santa iglesia metropolitana de Valencia. 88

Carta 6. Prosigue la noticia de los códices de la santa iglesia de Valencia. 104 

Carta 7. Observaciones sobre el oficio antiguo de Passione imaginis. Crucifijo devotísimo venerado en la parroquia de S. Salvador. Si es el de Berito: si vino a Valencia por el Turia. Preces del Señor Orbe a Benedicto XIII. 117 

Carta 8. De algunos ritos señalados de los oficios antiguos. 132

Carta 9. Imposición de la penitencia canónica. Bendición de los ramos. Origen de los monumentos. Otros ritos singulares del jueves, viernes y sábado santo. Reclusión de las mujeres públicas en la semana santa. Ceremonia actual en la vigilia de la Ascensión, y otra ya abolida en el día de Pentecostés. 146 

Carta 10. De algunos ritos antiguos. 162

Apéndice de documentos. 177

viernes, 26 de julio de 2024

2. 5. De lo que va fé Pedro Saputo pera librás dels alguasils.

Capítul V.

De lo que va fé Pedro Saputo pera librás dels alguasils.

La campana de Huesca, políticos catalanes

¡Oh libertat pressiosa

no comparada al or

ni al be mes gran de la espassiosa terra!

¡Mes rica y mes gochosa

que lo pressiat tresor

que lo mar del Sur entre nácar amague!

En armes, sang y guerra

en les vides y, fama

conquistades al món;

pas dolsa, amor fondo.

Que lo mal apartes y al teu be mos crides:

a tú sola fa lo niu,

or, tessoro, pas, be, gloria y vida.


No volíe Pedro Saputo perdre este or, este tessoro, esta pas, este be, esta gloria y esta vida que tan alabe aquí lo poeta, y que en un sol nom sempre dols y amat diem libertat. No la volíe pedre, y ya estáe sense ella, perque la verdadera libertat está tan al espíritu com al cos, y ell teníe lo espíritu a les presons de la po, tan oprimit, que a cap puesto se sossegabe o acotolabe, com si en una corda elástica desde Huesca li hagueren lligat l'alma, y encara que probáe de trencá la llassa no li ere possible. No ere libre, perque en la temó de la justissia, li pareixíen tots los homens los seus ministres, no teníe pau ni descansáe, ni osáe mirá a consevol que passáe al seu costat. Com van di alguns filóssofos antics, lo home sabut y just encara a la esclavitut no dixará de sé libre, pero es innegable que a la libertat del cos no está essensialmén la del ánim, y que cuan éste no ne té, tamé li falte an aquell perque no se assegure. Aixina que patix lo home moltes esclavituts, o esclavitut de moltes maneres, que se poden reduí a una sola explicassió general, dién que es causa de esclavitut tot lo que oprimix o inquiete l'ánim. Sol pot sé verdadera y constanmén libre lo home just y animós, lo home de be y sereno, lo home de consiensia clara y pura que no té temó de res, sobre tot si se contente en la seua sort.

Aon anáe Pedro Saputo portáe les presons de la temó, com se ha dit; y probán de escapá de elles va doná en un pensamén diabólic y temerari que sol an ell se li haguere pogut ocurrí y que sol ell haguere pugut eixissen en lo servell sano.

Estáe, pos, a la capella de la iglesia regirán lo seu proyecte y preveén los casos y dificultats que aon fore pugueren eixecás; y passa a passa y sense ell moures va aná vinín lo día. Se van obrí les portes, va entrá la gen, y cuan li va pareixe va eixí al carré y va aná a les botigues o tendes y va comprá tela, fil, seda; se va emportá un pa y unes salchiches, y fet un fardellet de tot sen va aná de la siudat riu amún. Va arribá a un puesto retirat y amagat; va plantá los seus reals y se va ficá a tallá y después a cusí un vestit de dona tan ben parit, que cuan sel va ficá, ell mateix se vée com una dona real y com si tal haguere naixcut. Se va arreglá tamé lo pel, lo teníe negre y llarg; y adressat, atildat y pulit va quedá convertit en la sagala mes denguera de tota la terra, tan satisfet y alegre que va dudá si tornaríe a portá lo traje y pensamens de home. Se va minchá enseguida lo pa y les salchiches, ere ya hora perque lo sol caíe ya a amagás a la serra dels Monegros, va beure del riu, va torná a mirá y esperá una mica, va fé dos o tres zalameríes de donsella requebrada, va tirá pelets al aire, y despullanse y arrepetán a un mocadó lo traje de dona va aná a passá la nit aon lo guiaren los peus y la bona ventura.

Com va vore al eixí del barrang una aldea, empinada als primés montes, se va adressá cap allá reposán a la primera casa que va trobá uberta. Va sopá be y se va fartá, va pagá be a la casera, que ere una pobre mare de cuatre fills y sense home perque traballáe a un atre poble, va dormí a una cadiera o escaño en una manta a la cuina (com a casa Rano), y al arribá lo nou día se va despedí de aquella humilde fonda y sen va aná del poble dién: mameula, alguasils. Y dit aixó se va allargá com lo ven, no l'haguere acassat ni en la vista lo mes rápit andarín del món.

¿Aón arribaríe si no paráe?, y aixó que no anáe per camins, sino sempre al dret y per dresseres, y no tot ere pla y recte. Va pará a minjá a un poble, y a passá lo tems a un bosque, después a un collet, después a un riu aon se va vestí de dona y va esgarrá y escampá lo vestit de home; y al tardet se va trobá prop de una poblassió granada, va apareixe un edifissi gran y distinguit que per algunes siñals va sabé que ere un convén de monges. 

¡Aixó es lo que buscaba, va di; aquí se vorá lo meu ingenio; aquí tota la versucia y tacañería que me va doná mon pare y la pupila de Almudévar! Ahí es aon yo hay de entrá, perque així u ordenen la nessessidat y la temó que aquí són una sola persona.

¿Quína vida deuen portá estes dones que fugen del món sense sabé per qué? Ahí viuen tancades miranse y girán sobre elles mateixes com aigua divina de la seua corrén, com peix a la sistella, com serp tapada al seu cau. Ahí viuen soles, dones soles, dones sempre y sol dones entretingudes resán latinajos que així los entenen com yo sé si fray Toribio lo del códul va quedá viu o mort a la capella. Pos ahí se ha de penetrá, y va entrá Pedro Saputo, y ahí hay de viure lo que puga, a la moda de les dones hasta que traga de tino a micha dotsena de elles, o yo lo perga y tinga que eixí fugín y torná an este món que ara yo vach a dixá sense despedím ni dili: mira que tramonto.

Dites estes paraules se va fé un gran estrep al vestit, se va descomposá una mica lo tocat y los pels, se va fotre dos o tres esgarraps a la cara y una bona bufetada a una galta, se va enfangá una mica les calses y se va afeá entre atres desmans; representán una sagala escapada per milagre de les mans de uns insolens y gossos arrieros que van volé violala. Va traure lo coló de tristesa y compunsió, se va bañá y refregá los ulls en saliva y una poca de terra, y aixina va arribá a la porta y va tocá la campaneta; va contestá una veu gangosa en lo Ave María de costum, y ell donán grans suspiros y sense di paraula va arrencá a plorá com desahoganse o desfoganse de un gran pes que li inundabe lo pit y lo aufegabe. Al remat va pugué parlá, y a les sen preguntes que li va fé la gangosa mare, va pugué di que ere una sagala que arribáe morta de temó per culpa de uns homens dels que s'habíe librat grassies a Deu per dos vegades aquell día anán al poble de una tía pobre y dolenta pera cuidala, aon la portáe un tío, germá de son pare a qui uns lladres van lligá de peus y mans. ¡Mare de Deu lo que va inventá y va di allí de repén pera que per caridat y hasta sabé de son tío y avisá a un germá teixidó que teníe a la terra baixa la admitigueren al convén! ¡Lo que va suspirá y plorá y fingí y di mentires de punta, de pla, a estall y del revés en un momén! La moja va aná a avisá a la priora, a la que va escomensá a referili, sempre ploriqueján, les mateixes y atres sen (100) patrañes, y plorán y desatinán de modo que fée compassió, y en calidat de criada per alguns díes, si atra cosa no se repensáe, la va admití al final y li van obrí la porta.


Original en castellá:

Capítulo V.

De lo que hizo Pedro Saputo para librarse de los alguaciles.


¡Oh libertad preciosa,

no comparada al oro

ni al bien mayor de la espaciosa tierra!

¡Más rica y más gozosa

que el preciado tesoro

que el mar del Sur entre su nácar cierra!

Con armas, sangre y guerra,

con las vidas y, famas

conquistadas en el mundo;

paz dulce, amor profundo.

Que el mal apartas y a tu bien nos llamas:

en ti sola se anida

oro, tesoro, paz, bien, gloria y vida.

No quería Pedro Saputo perder este oro, este tesoro, esta paz, este bien, esta gloria y esta vida que tanto encarece aquí el poeta, y que con un solo nombre siempre dulce y amado llamamos libertad. No la quería perder, y ya estaba sin ella, porque la verdadera libertad tanto está en el espíritu como en el cuerpo, y él tenía el espíritu con las prisiones del miedo tan oprimido, que en ninguna parte sosegaba y de ningún modo se gozaba, como si con una cuerda elástica desde Huesca le hubiesen atado el alma, y él pugnaba por romper la ligadura y sujeción, y no le era posible. Hacía de su cuerpo lo que quería, y con todo no era libre, porque con el temor de la justicia cuyos ministros le parecían todos los hombres, no tenía paz ni descansaba, ni osaba mirar a cualquiera que pasaba a su lado. Y si fue mucho encarecimiento decir, como lo dijeron algunos filósofos antiguos, que el hombre sabio y justo aun en la esclavitud no dejará de ser libre, pero quitando un poco de ese extremo a esta opinión sistemática y poniéndola en el otro término, es innegable que en la libertad del cuerpo no está esencialmente la del ánimo, y que cuando éste carece de ella, también le falta a aquél porque no se asegura. Así que padece el hombre muchas esclavitudes, o esclavitud de muchas maneras, las cuales se pueden reducir a una sola explicación general, diciendo que es causa de esclavitud todo lo que oprime o inquieta el ánimo, y que por consiguiente sólo puede ser verdadera y constantemente libre, el hombre justo y animoso, el hombre de bien y sereno, el hombre de conciencia clara y pura que nada teme, sobre todo si se contenta con su suerte, y no le trae inquieto y desvelado la ambición, la codicia u otra pasión lanzada a sus viciosos términos.

Adonde quiera que iba Pedro Saputo llevaba las prisiones del miedo, como se ha dicho; y trabajándose por romperlas dio en un pensamiento diabólico y se arrojó a una temeridad que sólo a él pudiera ocurrir y de que sólo él pudiera salir con la cabeza sana.

Estaba, pues, en su capilla de la iglesia revolviendo su proyecto y previniendo los casos y dificultades que donde quiera pudieran levantarse; y paso a paso y sin él moverse fue viniendo el día. Se abrieron las puertas, entraron las gentes, y cuando le pareció se salió a la calle y fue a las tiendas y compró tela, hilo, seda y demás cuenta; se llevó un pan y unas salchichas, y hecho un fardito de todo se fue de la ciudad río arriba. Llegó a un sitio retirado y oculto; plantó sus reales y se puso a cortar y luego a coser un vestido de mujer tan retrechero, que cuando se lo puso, él a sí mismo se parecía mujer real y verdaderamente como si tal hubiese nacido. Compúsose también el pelo que le tenía negro y largo; y aderezado, atildado y pulido quedó convertido en la muchacha más denguera de toda la tierra, tan satisfecho y alegre que dudó si volvería en su vida al traje y pensamientos de hombre. Comióse enseguida el pan y las salchichas, que era ya hora porque el sol caía ya a ocultarse en la sierra de Monegros, bebió del río, volvió a mirar y esperar un poco, hizo dos o tres zalamerías de doncella requebrada, echó pelillos al aire, y desnudándose y recogiendo en un pañuelo el traje de mujer se fue a pasar la noche a donde le guiasen los pies y su buena ventura.

Como viese al salir del barranco una aldea, empinada en los primeros montes, se dirigió allá posando en la primera casa que encontró abierta. Cenó largo y sabroso, pagó bien a la huéspeda, que era una pobre madre de cuatro hijos y sin marido porque trabajaba en otro pueblo, durmió en una cadiera o escaño con una manta en la cocina, y con el día se despidió de aquella humilde posada y se salió del lugar y dijo: mamola, alguaciles. Y dicho esto se arrojó de pechos al agua tomando un viento que no le siguiera aun con la vista el más ligero andarín del mundo.

¿A dónde fuera él en un día si no parara?, y eso que no iba por caminos, sino siempre a campo traviesa, que no todo era tirado y de paso recto. Paró a comer en un pueblo, y a dar tiempo al día en un bosque, luego en un cerro, después en un río donde se vistió de mujer y rasgó y esparció el vestido de hombre; y al caer de la tarde se encontró cerca de una población granada, pareciéndose a un lado un edificio grande y distinguido que por algunas señales conoció que era convento de monjas. ¡Esto es lo que buscaba, dijo; aquí de mi ingenio; aquí de toda la versucia y tacañería que me dio mi padre y la Pupila de Almudévar! Ahí es donde yo he de entrar, porque así lo ordenan la necesidad y el miedo que aquí son una sola persona. Y ¿qué vida debe ser la de estas mujeres que huyen del mundo sin saber por qué y sin que el mundo se le dé ni se le quite de ellas? Ahí viven encerradas mirándose y revolviéndose sobre sí mismas como agua divina de su corriente, como pez en redoma, como culebra tapada en su agujero. Ahí viven solas, mujeres solas, mujeres siempre y sólo mujeres entretenidas en rezar latines que así los entienden como yo sé si fray Toribio el del guijarro quedó vivo o muerto en la capilla. Pues ahí se ha de penetrar, y entrar Pedro Saputo, y ahí de vivir lo que pueda, a la moda mujeril hasta que saque de tino media docena de ellas, o yo le pierda y haya de salir huyendo y volver a este mundo que ahora yo voy a dejar sin despedirme ni decille: mira que tramonto.

Dichas estas palabras hízose un gran rasgón en el vestido, se descompuso un poco el tocado y el cabello, se dio dos o tres arañazos en la cara y un recio bofetón a un lado, embarró un poco una media y se afeó con otros desmanes; representando una muchacha escapada por milagro de las manos de unos insolentes y perros de arrieros que quisieron violarla. Sacó el color de tristeza y compunción, se mojó y refregó los ojos con diez salivas y una poca de tierra, y así parado se llegó al torno y tocó la campanilla; respondióle una voz gangosa con el Ave María de costumbre, y él dando grandes suspiros y sin decir palabra prorrumpió en llorar como desahogándose de una gran congoja que le inundaba el pecho y le ahogaba. Al fin pudo hablar, y a las cien preguntas que le hizo la gangosa madre, pudo decir que era una muchacha que llegaba muerta de miedo de los hombres de cuyas manos le había librado Dios por dos veces aquel día yendo al pueblo de una tía pobre y enferma para cuidalla, a donde la llevaba un tío, hermano de su padre a quien unos ladrones ataron de pies y manos. ¡Oh válgame Dios lo que inventó y dijo allí de repente para que por caridad y hasta saber de su tío y avisar a un hermano que tenía tejero o pelaire en la tierra baja la admitiesen en el convento! ¡Lo que suspiró y lloró y fingió y mintió de punta, de llano, de tajo y de revés en un instante! La tornera condescendió en avisar y llamar a la priora, a la cual comenzó de nuevo a referirle, siempre sollozando, las mismas y otras cien patrañas, y a llorar y desatinar de modo que de compasión y en clase de criada por algunos días, si otra cosa no se pensase, la admitió al fin y la abrieron la puerta.

sábado, 17 de febrero de 2024

Esperit - Sospirar

Esperit, Sperit, s. m., lat. spiritus, esprit, âme.

Adoncx s' en vai mos esperitz 

Tot dreitamen, dona, ves vos.

Arnaud de Marueil: Dona genser. 

Alors, dame, mon esprit s'en va tout droit vers vous.

De totz selhs qu' en terra

An bos esperitz.

Germonde de Montpellier: Greu m'es.

De tous ceux qui, sur la terre, ont bons esprits. 

En esperit de Dieu... 

Comptet com follet marrit 

Emportavan son esperit.

V. de S. Honorat.

En esprit de Dieu...

Conta comment les méchants follets emportaient son âme.

Es esperitz e es tan sotils causa que no si pot veyre.

Liv. de Sydrac, fol. 91.

Est esprit et est chose si subtile qu'il ne se peut voir.

- Ce qui produit le mouvement et la sensibilité dans les êtres animés.

Algus esperitz per movement dels quals los sens et las virtutz sensitivas si reglo... Lavetz es dit pels phizicias esperit vital.

Eluc. de las propr., fol. 20. 

Aucuns esprits par le mouvement desquels les sens et les vertus sensitives se règlent... Quelquefois il est dit par les médecins esprit vital.

- Troisième personne de la Trinité. 

Lo segon peccat contra lo Sant Esperit. V. et Vert., fol. 10. 

Le second péché contre le Saint-Esprit.

Els VII dos de Sant Esperit.

Brev. d'amor, fol. 5. 

Les sept dons du Saint-Esprit. 

Enamps li dis: Non temer, Maria, 

Car lo Sant Esperit es en ta companhia.

La nobla Leyczon

Ensuite il lui dit: Ne crains pas, Marie, car le Saint-Esprit est en ta compagnie.

- Esprits bons ou mauvais, anges ou démons.

An poder de comandar als malignes esperitz. 

Liv. de Sydrac, fol. 9. 

Ont pouvoir de commander aux malins esprits.

Loc. fig. En l' esperit de suavetat. 

L' esperit de servitut.

Trad. de Bède, fol. 64 et 30. 

En l'esprit de douceur. 

L' esprit de servitude.

Loc. adv. Esser raubitz en esperit ayssi co fo S. Paul. 

Adorar en esperit et en veritat.

V. et Vert., fol. 55 et 88. 

Être ravi en esprit ainsi que fut saint Paul. 

Adorer en esprit et en vérité. 

ANC. FR. Jeo parlowe et défailleit mis esperiz... 

Et enscerchowe mon espirit.

Anc. trad. des Ps., Ms. n° I, ps. 76. 

L' avénement du Saint-Esperit. Joinville, p. 99.

A tant l' esperit rendit.

Vigiles de Charles VII, t. I, p. 121. 

Dur d'esperit, desnué d'espérance.

Clément Marot, t. II, p. 12.

CAT. Esperit. ESP. (chap.) Espíritu. PORT. Espirito. IT. Spirito.

Espíritu Santo, paloma, Esperit, Sperit

2. Espirital, Esperital, Espiritaus, adj., lat. spiritualis, spirituel, immatériel. 

Quar la nostra anima es un miralh esperital.

Eluc. de las propr., fol. 13. 

Car notre âme est un miroir spirituel.

- Qui a de l'esprit, qui montre de l'esprit.

Aissel jorn mi sembla Nadaus

Qu'ab sos bels huels espiritaus 

M' esgarda.

B. de Ventadour: Chantars no. 

Ce jour où elle me regarde avec ses beaux yeux spirituels, me semble Noël.

- Soufflant, aspirant.

Coforta la virtut espirital o espirativa.

Eluc. de las propr., fol. 20. 

Conforte la faculté soufflante ou expirative.

- En matière de dévotion.

Ja soi ieu tos parens carnals 

E tos parens espiritals.

Folquet de Marseille: Senher Dieus. 

Déjà je suis ton parent charnel et ton parent spirituel.

On conquerrem la vida 'spirital.

(chap. Aon conquistarem la vida espiritual.)

P. Vidal: Anc no mori.

Où nous conquerrons la vie spirituelle.

La fraternitat esperital. V. et Vert., fol. 57.

La fraternité spirituelle. 

Subst. Senher del temporal e del esperital.

(chap. Siñó del temporal y del espiritual.)

Cat. dels apost. de Roma, fol. 206. 

Seigneur du temporel et du spirituel.

- L'une des trois personnes de la Trinité.

Lo Pair' e 'l Filh e 'l Sant Espirital.

(chap. Lo Pare y lo Fill y lo Espíritu San.)

B. de Venzenac: Lo Pair' e 'l Filh. 

Le Père et le Fils et le Saint-Esprit.

- Spiritueux, liqueur spiritueuse.

Per vielhas m' esjau

Que m dan un espiritau

E capos.

T. de Bertrand et de Gausbert: Gausbert.

Je me réjouis par les vieilles qui me donnent un spiritueux et des chapons.

ANC. FR. Par Dieu le père esperital.

Roman du Renart, t. II, p. 358.

Çou samble angles espirital.

Roman du comte de Poitiers, v. 104.

CAT. ESP. PORT. Espiritual. IT. Spirituale.

3. Espiritalment, adv., spirituellement. 

Se aucis espiritalmens coma desesperat.

V. et Vert., fol. 13.

Se tue spirituellement comme désespéré.

Viu espiritalment.

Trad. de Bède, fol. 80. 

Vit spirituellement.

CAT. Espiritualment. ESP. PORT. Espiritualmente. IT. Spiritosamente. (chap. Espiritualmen.)

4. Espertar, v., réveiller.

Per lo somi si pres Karles ad espertar.

Roman de Fierabras, v. 5020. 

Charles se prit à s'éveiller par le songe.

Aissi com sel que s' espert per paor.

Aimeri de Peguilain: Nulhs hom non.

Ainsi que celui qui s'éveille par peur.

Part. pas. Cant us angels l' ac espert.

Pierre d'Auvergne: Dieus vera.

Quand un ange l'eut éveillé.

ANC. ESP. Espertó con el suenno Eucuba espantada.

Poema de Alexandro, cop. 326.

ANC. CAT. ESP. MOD. PORT. Despertar. (chap. Despertá, despertás: yo me desperto, despertes, desperte, despertem o despertam, despertéu o despertáu, desperten; despert, desperts, desperta, despertes; despertat, despertats, despertada, despertades. A Valjunquera, despiart, despiartá, etc.)

5. Esperir, v., éveiller.

De joy cugei murir quan m' esperic.

(chap. Cuan me vach despertá creía que me moría d' alegría; esperir, éveiller tamé signifique desvelá, desvelás, pedre la son : despertás.)

G. de S. Didier: Estat aurai.

Je crus mourir de joie quand je m'éveillai.

ANC. FR. Par tut le bois out si grant cri

Q' Argentille s'en esperi.

(chap. Per tot lo bosque se ve sentí, escoltá, tan gran crit que Argentille se va despertá.)

Lai d'Haveloc le Danois.

Esveilliez s'est et esperiz.

Roman du Renart, t. I, p. 54.

6. Espiracio, Espirassio, s. f., lat. exspiratio, respiration. 

Per lo bufament de l' espiracio al diable.

Trad. de Bède, fol. 47.

Par le souffle de la respiration du diable.

- Inspiration.

Per espirassio serta.

Un troubadour anonyme: Mot aurai estat. 

Par inspiration certaine. 

PORT. Espiração, expiração. IT. Spirazione. (ESP. Expiración, hacia fuera, inspiración, hacia dentro (respiración); chap. Expirassió, cap a fora, inspirassió, cap a dins (respirassió).)

7. Espiramen, Esperimen, Aspiramen, s. m., souffle, inspiration.

Si quo 'l flamet que, ses tota meizura, 

Art lo leo ab son espiramen.

P. de Cols d'Aorlac: Si quo 'l.

Ainsi que le flamant qui, sans aucune mesure, brûle le lion avec son souffle.

- La troisième personne de la Trinité.

El sans Pair' e 'l sans Fils e 'l Sans Aspiramens,

Aquestas tres personas son us Dieus solamens.

(chap. Lo san Pare y lo san Fill y lo Espíritu San,

estes tres persones son un Deu solamen. La Trinidat; la Trini de Beseit.)

P. de Corbiac: El nom de.

Le saint Père et le saint Fils et le Saint-Esprit, ces trois personnes sont un Dieu seulement. 

Batejavon demantenen 

D' ayga del Santz Esperimen.

Trad. de l' Évangile de Nicodème.

Baptisaient actuellement de l' eau du Saint-Esprit. 

ANC. ESP. Espiramiento. IT. Spiramento.

8. Espiratiu, adj., expiratif.

Coforta la virtut esperital o espirativa.

Eluc. de las propr., fol. 20.

Conforte la faculté soufflante ou expirative.

9. Espirar, Espeirar, v., lat. exspirare, inspirer, souffler, animer.

L' espeiret d' arma viven.

Brev. d'amor, fol. 56. 

L' anima d'âme vivante.

Si ja fos lai que Dieus m' espires tan.

G. Figueiras: En pessamen.

Si jamais je fusse là que Dieu m'inspirât tant. 

Mas eras me sen peccaire Per joy d' amor que m' espira.

Raimond de Miraval: Qui bona. 

Mais maintenant je me sens pécheur par joie d'amour qui m'anime.

Part. prés. Mas Sauls ancara espirans de las menassas.

Trad. des actes des Apôtres, ch. 9. 

Mais Saül haletant encore des menaces.

Part. pas. Lo primiers credo compilatz, 

Per los apostols espiratz.

Brev. d'amor, fol. 144.

Le premier credo compilé, par les apôtres inspirés.

- Expirer, finir.

Pasat l' an, espire tot de tot en tot.

Statuts de Montpellier de 1231.

L'an étant passé, qu'il expire tout du tout au tout.

ANC. FR. Et andous si les espira

Que lor empire n'empira.

Fables et cont. anc., t. II, p. 5. 

PORT. Espirar, expirar. IT. Spirare.

10. Resperir, v., ranimer, réveiller, ressusciter.

Tant qu' us non a poder 

Que razos l' apoder

Quan degram resperir.

G. Riquier: Lo mons par.

Tant qu'un n'a pas pouvoir que raison lui révèle quand nous devrions ressusciter.

Substantiv. Pueis mi trasail al resperir,

Obri mos huelhs isnelamen.

Arnaud de Marueil: Dona genser.

Puis je tressaille à l' éveiller, j'ouvre mes yeux rapidement.

Trist al resperir.

Lo novel Confort. 

Triste au réveiller.

Part. pas. Mas ab dous sentir d'un baisar,

For' ieu tost d' est mal resperitz.

B. de Ventadour: Quan lo. 

Mais avec le doux sentir d'un baiser, je serai bientôt ranimé de ce mal. ANC. FR. Vint à la dame congié prendre, 

La clique sache, l'uis ouvri, 

La bele dame s'esperi.

Fables et cont. anc., t. IV, p. 8.

11. Aspiratio, s. f., lat. aspiratio, aspiration, action d'aspirer l'air. 

Per virtut d' ela havem aspiracio e respiracio.

Eluc. de las propr., fol. 19.

Par vertu d'elle nous avons aspiration et expiration.

- Inspiration.

Los establiron per aspiratio del Sant Esperit. V. et Vert., fol. 4.

Ils les établirent par inspiration du Saint-Esprit.

- Terme de grammaire.

Aquesta figura H non es letra... mas nota d' aspiratio.

(chap. Esta figura H no es lletra... sino nota d' aspirassió.)

Leys d'amors, fol. 5.

Ce signe H n'est pas une lettre... mais une marque d' aspiration.

Ses haspiracio qui es H.

Eluc. de las propr., fol. 225.

Sans aspiration qui est H.

CAT. Aspiració. ESP. Aspiración. PORT. Aspiração. IT. Aspirazione.

(chap. Aspirassió, aspirassions; v. aspirá: aspiro, aspires, aspire, aspirem o aspiram, aspiréu o aspiráu, aspiren; aspirat, aspirats, aspirada, aspirades.)

12. Aspiramen, s. m., soupir, souci.

Ja laire no s' en meta en grans aspiramens,

Que no m pot esser toutz ni emblatz furtilmens.

P. de Corbiac: El nom de. 

Que jamais voleur ne s'en mette en grands soucis, vu qu'il ne peut m'être ôté ni volé furtivement.

- Inspiration.

Tuih ero d' un coratge e d' un aspiramen aspiratz.

Cat. dels apost. de Roma, fol. 146.

Tous étaient animés d'un même courage et d'une même inspiration.

13. Aspirar, v., lat. aspirare, souffler, soupirer.

Apres que fo formatz, nostre Senher lh' aspiret, per sa grassia, en la cara, esperit de vida.

(N. E. Me pregunto si el catalanista aragonés José Miguel Gracia Zapater, de La Codoñera, entiende esta frase.

José Miguel Gracia Zapater, La Codoñera, quína grassia que fa lo catalaniste


Este alucinado forma parte de las “tres desgracias” de este pueblo: él, Tomás Bosque Peñarroya “el de la comparativa” y el extranjero catalán Arturico Quintanilla y Fuentecica, que cubre su calva con una boina negra y se casó con una alemana para no darle tanto meneo a la mano, bien la izquierda, bien la derecha, pues tiene una foto con Puigdemont.)

Liv. de Sydrac, fol. 15.

Après qu'il fut formé, notre Seigneur lui souffla, par sa grâce, sur la face, l'esprit de vie.

Soven n' aspir.

G. Pierre de Cazals: Eras. 

Souvent j'en soupire.

- Animer.

Tan belha non aspiret Crist.

G. de Cabestaing: Ar vey qu' em.

Une aussi belle n'anima le Christ. 

Part. pas. Tuih ero d' un coratge e d' un aspiramen aspiratz.

Cat. dels apost. de Roma, fol. 146. 

Tous étaient animés d'un même courage et d'une même inspiration.

CAT. ESP. PORT. Aspirar. IT. Aspirare.

14. Respiracio, s. f., lat. respiratio, respiration, expiration.

Per virtut d'ela havem aspiracio e respiracio.

Eluc. de las propr., fol. 19.

Par vertu d'elle nous avons aspiration et expiration.

CAT. Respiració. ESP. Respiración. PORT. Respiração. IT. Respirazione.

(chap. Respirassió.)

15. Respirament, s. m., respiration, souffle. 

Basilic... per son respirament corrump l'ayre.

(chap. Lo bassilisco... per la seua respirassió corrom l'aire.) 

Eluc. de las propr., fol. 240.

Le basilic... par sa respiration corrompt l'air.

16. Respiratiu, adj., respiratoire.

Las superfluitatz contrarias als istrumens respiratius.

Eluc. de las propr., fol. 52.

Les superfluités contraires aux appareils respiratoires.

17. Respirar, v., lat. Respirare, respirer.

Aquist sun de la prima conjugazo: revelar, respirar, etc.

(chap. Estos són de la primera conjugassió: revelá, respirá, etc.)

Gramm. provençal.

Ceux-ci sont de la première conjugaison: révéler, respirer, etc. 

CAT. ESP. PORT. Respirar. IT. Respirare.

(chap. Respirá: respiro, respires, respire, respirem o respiram, respiréu o respiráu, respiren; respirat, respirats, respirada, respirades.)

18. Inspiratio, Inspiracio, s. f., lat. inspiratio, respiration.

No sia prohibit de inspiracio. Trad. d'Albucasis, fol. 60.

Ne soit privé de respiration.

- Inspiration.

Fig. Per sanctas inspiratios.

V. et Vert., fol. 49.

Par saintes inspirations. 

CAT. Inspiració. ESP. Inspiración. PORT. Inspiração. IT. Inspirazione.

(chap. Inspirassió, inspirassions, tan de aire com de idees.)

19. Inspirar, v., lat. inspirare, inspirer. 

Sant Esperit... us inspirara totas aquestas causas.

(chap. Lo Espíritu San... tos inspirará totes estes coses.)

Fragment de trad. de la Passion.

Le Saint-Esprit... vous inspirera toutes ces choses.

CAT. ESP. PORT. Inspirar. IT. Inspirare. (chap. inspirá: inspiro, inspires, inspire, inspirem o inspiram, inspiréu o inspiráu, inspiren; inspirat, inspirats, inspirada, inspirades.

20. Espiralh, s. m., lat. spiraculum, soupirail.

Vi, per sa forsa, rump fortz vayshels quan so ples ses espiralh.

Eluc. de las propr., fol. 227. 

Vin, par sa force, rompt forts vaisseaux quand ils sont pleins sans soupirail. 

Fig. Anima es espiralh de vita. Eluc. de las propr., fol. 13.

L'âme est le soupirail de la vie. 

CAT. Espirall. ESP. Respiradero. PORT. Espiradero. IT. Spiracolo, spiraglio.

(chap. Respiradero; respiradó no se fa aná en este cas.)

21. Cospiratio, s. f., lat. conspiratio, conspiration.

Mals cocelhs e cospiratios. V. et Vert., fol. 9.

(chap. Consells roíns y conspirassions.)

Mauvais conseils et conspirations.

Per cospiratio facha contra Loys l'emperador.

Cat. dels apost. de Roma, fol. 114. 

Par conspiration faite contre l'empereur Louis. 

CAT. Conspiració. ESP. Conspiración. PORT. Conspiração. 

IT. Conspirazione. (chap. Conspirassió, conspirassions.)

22. Cospirar, v., lat. conspirare, conspirer, comploter.

Part. pas. La tracio... cospirada.

Cat. dels apost. de Roma, fol. 162. 

La trahison... conspirée.

CAT. ESP. PORT. Conspirar. IT. Conspirare.

(chap. v. conspirá: conspiro, conspires, conspire, conspirem o conspiram, conspiréu o conspiráu, conspiren; conspirat, conspirats, conspirada, conspirades.) 

23. Sospir, Sospire, s. m., lat. suspirirum, soupir.

Mil sospirs li ren quec jorn per ces.

P. Raimond de Toulouse: Si cum seluy. 

Mille soupirs je lui rends chaque jour pour cens. 

Sela don ai tal desirier 

Que mans sospirs corals en get.

Deudes de Prades: Ancmais hom. 

Celle dont j'ai tel désir que maints soupirs de coeur j'en jette.

Mirals! pois me mirei en te,

M'an mort li sospir de preon.

B. de Ventadour: Quan vey la. 

Miroir! depuis que je me mirai en toi, m'ont tué les soupirs de profond.

Be m' agran mort li sospire.

B. de Ventadour: Amors e que. 

Les soupirs m'auraient bien tué.

(chap. Los suspiros me hagueren ben matat.)

- Exhalaison, évaporation.

Las nivols que so, ieisso del sospir de la terra.

(chap. Los nugols que ñan (són), ixen de la exhalassió de la terra.)

Liv. de Sydrac, fol. 61.

Les nuages qui sont, sortent de l'exhalaison de la terre. 

CAT. Suspir. ESP. PORT. Suspiro. IT. Sospiro. (chap. Suspiro, suspiros.)

24. Sospiramen, s. m., exhalaison, évaporation.

Aysso es per lo sospiramen de la terra. Liv. de Sydrac, fol. 46.

Cela est par l'exhalaison de la terre. 

ANC. FR. Que celi seul souspirement

Qu' el premer jour à table fist. 

Roman du châtelain de Coucy, p. 130.

25. Sospiraire, s. m., soupireur. 

Adjectiv. La retraissos fai trist et sospiraire.

Marcabrus: Auiatz del chant. 

Le récit rend triste et soupireur.

26. Sospiralh, s. m., soupirail.

Lh' estrunitz... ieis del plus pres sospiralh que el troba, e aisso so las narigolas. Liv. de Sydrac, fol. 104.

L'éternuement... sort du plus près soupirail qu'il trouve, et ce sont les narines.

27. Esperdalh, s. m., soupirail.

En Affrica a doas montanhas que so esperdalh o boca d'yffern, que no fino de dias ni de nuehtz d'ardre, e geto trop fer fuoc.

(chap. A África ñan dos montañes que son respiradero o boca d'infern, que no paren de cremá ni de día ni de nit, y giten (expulsen) foc molt fiero: volcans.) 

Liv. de Sydrac, fol. 135.

Il y a en Afrique deux montagnes qui sont soupirail ou bouche d'enfer, qui ne cessent de brûler de jour et de nuit, et jettent un très terrible feu.

28. Entresospir, s. m., soupir entrecoupé, sanglot.

Las! mil n' ai faitz entresospirs e plors.

(chap. Pobret! Mil ne hay fet de singlots y plos.)

G. de Figueiras: En pessamen.

Hélas! j'en ai fait mille sanglots et pleurs.

29. Sospiros, adj., gémissant.

Plena de plor e sospiroza.

Passio de Maria. 

Pleine de pleurs et gémissante.

ESP. Suspiroso. IT. Sospiroso. (chap. suspirós, gemegán.)

30. Sospirar, v., lat. suspirare, soupirer, pleurer, regretter.

Dona, genser qu' ieu no sai dir, 

Per que soven planh e sospir.

Arnaud de Marueil: Dona, genser. 

Dame, plus belle que je ne sais dire, pour qui souvent je gémis et soupire.

Del cor sospiret preon.

Marcabrus: A la fontana. 

Du coeur soupira profondément. 

Per que Frances lo devon sospirar.

P. sur la Mort de Robert, roi de Naples.

C'est pourquoi Français le doivent pleurer. 

Part. prés. Tot sospirant ella dis. Hist. abr. de la Bible, fol. 13.

Tout en soupirant elle dit.

Clauzi mos huelhs, fas un sospir

En sospiran vau endormitz.

Arnaud de Marueil: Dona, genser.

Je clos mes yeux, fais un soupir, en soupirant je vais endormi.

CAT. ESP. PORT. Suspirar. IT. Sospirare. 

(chap. Suspirá: suspiro, suspires, suspire, suspirem o suspiram, suspiréu o suspiráu, suspiren; suspirat, suspirats, suspirada, suspirades.)