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lunes, 18 de septiembre de 2017

Curiós insidén, misa, San Bartolomé , Beseit

Eva Defior , La Comarca , traduit al chapurriau per Moncho

Avui, domenge , 17 de setembre de 2017, ha passat un curiós insidén durán la misa a la iglesia parroquial San Bartolomé, de Beseit , a la comarca del Matarraña.

Mentres se selebrae la misa en honor a Santa Hilegarda de Bingen , un desconegut ha interrumpit lo sermón del Mosen Foten , tres vegades, negán que foren verdat les paraules del  llibre san  .



Matapaelles, Sardina, Curiós insidén,  misa,  San Bartolomé , Beseit


Durán lo sermón de Lázaro ressusitat per Jesús, resitae lo mosen :

Lázaro no está mort, sol dorm, així que quedemos uns díes mes per aquí”.

Y lo desconegut va cridá: "Aixó es mentira !"

Ningú se va atreví a girás, van acachá lo cap, y va continuá lo mosen:

Per aquell tems se selebrae una boda a Caná de Galilea, prop de Nazaret, y estaen allí Jesús, María y los disípuls. Faltae vi , y li va di sa mare a Jesús, no tenen vi. Jesús va contestá, dona, qué mos fot a tú y a mí ? Va di María als mossets, feu lo que ell tos digue.

Ñabíen sis tines de pedra, ficades per a les purificassions dels judíos,de uns sen litros cada una. Los diu Jesús, ompliu les tines de aigua. Y les van omplí arrán hasta dal.
Traeulo ara,los diu, y porteulo al maestresala. Ells lo van portá. Cuan lo maestresala va probá l'aigua convertida en vi, com no sabíe de aon veníe, cride al novio y li diu, tots servixen lo vi bo primé, y cuan ya tots están beguts, lo pijó. Pero tú has guardat lo vi bo hasta ara.

Així, a Caná, Jesús va comensá los seus signos, y va manifestá la Gloria (Borles), y van creure en ell los disípuls. Después va baixá a Cafarnaúm en sa mare, los germans ...

Lo desconegut va saltá, en veu mes alta, aixó es mentira ! , señalán en lo dit al mosen.

Ningú se va moure, van arrupí los muscles, y va continuá lo mosen:


Los milagres de Jesús son numerosos, entre ells tos parlaré avui de dos de ells:

La ressurecsió del chiquet que va caure desde una terrassa. Van acusá a Jesús de habé fet caure al chiquet y ell lo ressusite.

Un sordomut a la Decápolis, al que va saná ficanli los dits a les orelles, tocanli la llengua y dién, Effatá, que signifique 'óbrit'.

Lo desconegut va negá per tersera vegada, aixó es mentira ! , esta vegada en una veu poderosa, pareguda a la de Herodes cuan lo interprete Enrique Segurana Celma de Valdarrores per a Nadal. 

Tots los assistens a misa de domenge van torse lo coll cap atrás a la vegada.

Al radé bang, prop de la portalada de eixida y les escales que pujen al campanari, habíe un home en túnica blanca, abarques y barba castaña. 


Jesús, Jesucristo , sentat, Beceite, iglesia, Beseit
Imache de Greg Olsen

Ningú l'habíe vist entra, y ara lo miraen tots com estaquirots. Se va eixecá,va eixí de la misa en pas lento, y se va pedre per lo carré Doctor Fleming de cara al Castellá.

Kim Tomás del bar la plassa y un grup de forastés afirmen que baixae la costa cantán "arriba con el tirolirolí, abajo con el tirolirolero, era un baile de moda en los cuarenta, y ahora en los ochenta, enrolla mucho más". 

Lo grup estae format per Toni, Patxi, Esteban, Marta, Ramón, Andreu, Enric, Xavier, Manolo, José Luis, Oriol, Esther, y los dos nets de Elvira, segons m'ha contat Valentín, un home mol simpátic y charraire que viu an este carré tan empinat que porte lo nom del inventó de la penicilinaPenicillium notatum

Este insidén ha sigut comunicat al obispo y al cardenal Omella, de Queretes per a investigal.


Vídeo del Cardenal Omella a Roma , cantán La Palomica de José Iranzo, lo pastó de Andorra




lunes, 8 de enero de 2018

Nit de reixos a La Ginebrosa, Chinebrosa

Nit de reixos a La Ginebrosa, Chinebrosa

Cade, s. m., cade, sorte de genevrier.
Prendetz la goma del genebre,
So es albre; e sembla pebre
Sa fruita, cant es ben madura;
A nom cade.
Deudes de Prades, Auz. cass.
Prenez la gomme du genevrier, c'est un arbre; et son fruit, quand il est mûr, ressemble au poivre; et, dans notre langage, il a nom cade.
CAT. Cade.
Nit de reixos a La Ginebrosa, Chinebrossa
 
La Ginebrosa es una localidad y municipio español del Bajo Aragónprovincia de TeruelAragón. Tiene un área de 80,10 km² con una población de 247 habitantes (INE 2008) y una densidad de 3,08 hab/km².

La ocupación del territorio de La Ginebrosa es antigua como lo muestran los restos de época ibérica encontrados en el Tozal de La Catma y el Castillo de Buñol. Precisamente en el castillo de Buñol la ocupación continúa en época islámica, ya que junto a los restos del castillo, están los restos de la aldea que se situaba a sus pies. 

Documentación fechada el 8 de febrero de 1272, menciona que La Ginebrosa pertenecía a Blasco de Alagón.
En 1291 Artal de Alagón dio carta puebla a los habitantes de La Ginebrosa.
En el año 1414 estaba bajo jurisdicción de la orden del Hospital de encomienda de Castellote

Su historia sigue la de la encomienda templaria y después sanjuanista de Castellote

En el siglo XVI hubo un intento de venta del municipio de La Ginebrosa al Conde de Aranda, pero por orden real se prohibió esta venta. Entonces pasó de la orden de San Juan de la encomienda de Castellote a la encomienda Calatrava de Alcañiz. 

A principios del siglo XVII, en 1613, pierde parte de su término municipal al segregarse Aguaviva y Mas de las Matas, hasta entonces barrios de La Ginebrosa.

En cuanto a administración, La Ginebrosa ha formado parte, de forma sucesiva, a la encomienda hospitalaria de Castellote, a la sobrecullida de Alcañiz (1446-1495), a la vereda de Alcañiz (1646) y al corregimiento de Alcañiz (1711-1833). Se constituye como Ayuntamiento en 1834 y forma parte del partido judicial de Alcañiz.

Sobresale entre los monumentos la iglesia parroquial de San Bartolomé, de estilo gótico edificada en el siglo XIV. De la fábrica original se conservan el ábside y el primer tramo de naves. El resto del templo corresponde a la segunda etapa constructiva con profundas bóvedas de crucería, así como la portada a modo de templete y la torre lateral de planta cuadrada.
Dentro de la arquitectura etnológica cabe nombrar su antiguo horno de pan, las dos neveras pertenecientes a la "Ruta de las Bóvedas del Frío", los restos de la antigua presa ubicada en el cauce del río Guadalope o los Lavaderos, edificio construido en forma de "L", muy poco usual en los de la zona. Reconstruido casi en su totalidad y que mantiene el pilar central original que tiene fecha de 1816. Frente a él se alzan los restos de un antiguo molino aceitero de 1868, según reza en el escudo grabado en el arco de la puerta. 
Las fiestas más populares que se celebran en La Ginebrosa son:
  • San Antón (Fiesta de los Quintos): El fin de semana más próximo al 17 de enero se celebra San Antón en la que los Quintos son los protagonistas. Se enciende una hoguera en la que se asan longanizas y chorizos y en la Plaza Mayor se instala un mercadillo de oficios tradicionales y una muestra de productos y dulces de invierno. Cada dos años se representa la "San Antonada", un acto teatral de la vida del santo en la que los actores son los vecinos del pueblo.
  • Semana Santa y Fiesta de la Rosca: El Jueves y viernes Santos se realizan procesiones con los tambores, bombos y trompetas de la Cofradía Santa María Magdalena. El sábado se celebra la fiesta de la Rosca, con baile y reparto de roscas, una torta de masa de pan rellena de carne en adobo y que tradicionalmente se come en el campo el Lunes de Pascua.
  • Fiesta de Las Cerezas: El último domingo de mayo o el primero de junio se celebra la fiesta de las Cerezas, una romería a la ermita de Santa María Magdalena en la huerta donde se oficia misa y los amigos y vecinos comen en los "Masos".
  • Fiestas patronales: La semana del 24 y 25 de agosto tienen lugar las fiestas mayores en honor de los patronos del pueblo, San Bartolomé y Santa María Magdalena. El programa festivo incluye actos religiosos, presentación de Reina y Damas, concursos, conciertos, actividades deportivas, cenas en las calles y verbenas en la plaza con música y baile.
  • Benita Gil, maestra republicana, a la que le fue concedida la Encomienda de la Orden de Isabel la Católica al mérito civil en 2014, a los 101 años de edad.
 

lunes, 29 de abril de 2019

LA RECONQUISTA DE AÍNSA

2.17. LA RECONQUISTA DE AÍNSA (SIGLO VIII. AÍNSA)
 
Según la leyenda que explica el nacimiento del monasterio de San Juan de la Peña, García Jiménez fue elegido y nombrado allí como primer rey del reino de Sobrarbe.

Una vez investido solemnemente de la autoridad real y apoyado por todos los suyos, decidió atacar a los moros que dominaban en la importante plaza de Aínsa, dando lugar a su primera gran acción bélica, de enorme resonancia en el menguado bando cristiano. Lo cierto es que, puesto al frente de no más de trescientos hombres armados y escogidos, cayó por sorpresa sobre la villa y, aprovechando las sombras de la noche, derrotó a los musulmanes tras encarnizada y sangrienta batalla.

Cuando amaneció el día siguiente, para reafirmar todavía más los ánimos enardecidos de sus victoriosos guerreros, en medio de la enorme plaza mayor de la villa, arengó a sus tropas, asegurándoles que la Divina Providencia estaba de su parte, de lo que era garantía la sorprendente visión que había tenido de una cruz iluminada situada sobre una encina (super arboris : Sobrarbe : superarbe) del monte aledaño, señal inequívoca de la ayuda del cielo.

Con los ánimos renovados, ordenó a sus hombres que implorasen ayuda a Dios y a san Juan Bautista, y realizó con ellos nuevas incursiones victoriosas por los poblados vecinos del Ara y del Cinca, a la vez que se dispuso a fortificar la villa de Aínsa, a la que, por deseo personal y expreso, declaró capital del naciente reino de Sobrarbe.

A esta tradición se debe el que en el escudo de Sobrarbe exista una cruz roja sobre una encina y que sea éste uno de los cuarteles del histórico escudo de Aragón. Esta cruz de Sobrarbe se ofrece hoy en forma de monumento a dos kilómetros de la villa de Aínsa.
 
[La Ripa, Domingo, Defensa histórica...
Zaragoza, 1675.
Faci, Roque A., Aragón..., I, págs. 1-2.
Sas, Antonio, Compendio histórico...,
I, págs. 2-3.
Martínez y Herrero, Bartolomé,
Sobrarbe y Aragón, I, págs. 65-73.]
 
 
 
 
La villa de Aínsa (en aragonés inventado L'Aínsa),​ capital del municipio de Aínsa-Sobrarbe (aragonés = fablilla, L'Aínsa-Sobrarbe),​ es un pueblo de la provincia de Huesca, en la comarca de Sobrarbe, en la Comunidad Autónoma de Aragón (España; de momento, veremos qué hace el separatismo baturro).
 
Está situado en el alto Pirineo de Huesca, en la comarca del Sobrarbe. Es la capital junto a Boltaña del antiguo condado de Sobrarbe.
 
Parte de su término municipal está ocupado por el Parque natural de la Sierra y los Cañones de Guara.
 
 
Su núcleo original, que se emplaza en un promontorio sobre la confluencia de los ríos Cinca y Ara, está formado por dos calles casi paralelas, la calle Mayor y la calle Santa Cruz, por la plaza Mayor que se sitúa a continuación del castillo situado en una explanada, a proximidad de la Cruz Cubierta, templete donde la leyenda sitúa el milagro de la aparición de la cruz de fuego sobre una carrasca, que dio la victoria a las tropas cristianas al mando del rey García Jiménez.
 
Con clara distribución medieval, el casco histórico de Aínsa está declarado Conjunto Histórico-Artístico desde 1965. Actualmente es un relevante centro turístico de relevancia, tal y como constató su elección como capital de Turismo Rural 2018.
 
Aunque la leyenda sitúa el nacimiento de Aínsa en la conquista de la plaza por las tropas del rey Garcí Ximénez en el año 724 gracias al milagro de la cruz de fuego​ (desde el siglo xvi d. C. hay una cruz en el lugar donde supuestamente ocurrieron los hechos) las fuentes históricas apuntan que los musulmanes no llegaron a establecerse en esta tierras.
 
El castillo de Aínsa, que data del siglo xi d. C., formó parte de la línea de defensa de los territorios cristianos (línea que se extendía hasta Abizanda), y se convirtió en el embrión de la villa, que en tiempos de la Edad Media fue amurallada, y se convirtió en la capital del condado de Sobrarbe que perteneció al reino de Nájera-Pamplona (antes de que este diera lugar al reino de Navarra) y luego se integrara en el reino de Aragón.
 
En 1124 el rey Alfonso I el batallador otorgó la Carta puebla por la que se beneficiaba a sus habitantes con el fuero de Jaca.
 
La importancia de la plaza llevó que la iglesia de Santa María fuera concebida también como defensa, tal y como atestiguan las saeteras de su torre.
 
La pérdida de importancia de la comarca del Sobrarbe llevó a una relajación de la actividad de Aínsa que se mantuvo en un estado de subsistencia hasta principios del siglo xx d. C. cuando las actividades tradicionales se vieron perturbadas con los planes de construcción de diferentes presas, pantanos y otros sistemas hidráulicos, destinados a la producción de electricidad y al suministro de agua para la llanuras del Ebro.
 
Esta actividad llevó a la expropiación y pérdida de las mejores tierras de cultivo de los valles y a la emigración de sus gentes. Muchos de los pueblos vecinos vieron cómo desaparecían la totalidad de sus habitantes y en otros como éstos disminuían drásticamente. Esto llevó a que pasaran a depender del ayuntamiento de Aínsa.
 
La limitación de recursos de todo tipo que la baja densidad de población y la complicada orografía provocan llevaron a una crisis importante a mediados del siglo xx d. C.. Esta crisis fue superada mediante el recurso turístico y el florecimiento del turismo rural y natural.
 
La creación de varios parques naturales, primero el del Ordesa y Monte Perdido seguido de otros como el de la Sierra de Guara y la afición a la montaña y a los deportes de aventura se convirtieron en la actividad económica más relevante.
 
En la década de 1960 Aínsa absorbió los municipios de Castejón de Sobrarbe, Coscojuela de Sobrarbe, Gerbe y Griébal, Guaso, Sinués y partes de Sieste y Santa María de Buil.
 
El propio núcleo urbano original de Aínsa es en sí mismo un monumento digno de visitarse, tal como se reconoció en su declaración de Conjunto Histórico Artístico. Dentro de él destacan:
 
Castillo de Aínsa

Data de los siglos xi y xvii: siendo una obra de varios siglos que conserva muy pocos elementos del original edificio románico. Destacan en él la Torre del Tenente, de planta pentagonal, hoy convertida en un EcoMuseo, el gran patio de armas y un portalón que se abre a la plaza Mayor.

Iglesia parroquial de Santa María

Iglesia románica iniciada en el siglo xi d. C. y finalizada en el xii. Se consagró en 1181. De sencilla portada de cuatro arquivoltas apoyadas en otros tantos pares de columnas de capiteles labrados. Desde el interior del templo de única nave con bóveda de medio cañón apuntado. Su torre, de dimensiones únicas en el románico aragonés, hace imprescindible su visita, con saeteras para la defensa.

Casa de Bielsa

Del siglo xvi d. C. o xvii con unas ventanas reseñables que destacan de las construcciones del entorno.

Casa Arnal

Del siglo xvi d. C. ejemplo de edificación típica de la comarca con sus portadas y rejas. El concepto de casa no abarca únicamente el edificio físico, sino que se extiende a las propiedades familiares y a los miembros que componen la familia o conviven en ella.
 
Calle Mayor de Aínsa.
Plaza Mayor
 
Casa en la Plaza de Santo Domingo.
Presidida por el edificio del ayuntamiento y abierta al castillo, se rodea por soportales en ambos lados. En estos soportales se ubican sendas prensas comunitarias en las que se realizaba la prensa de la uva.
 
FIESTAS:
 
11 de enero: Hoguera de San Victorián
16 de enero: Hoguera de San Antón
19 de enero: víspera de San Sebastián, hogueras.
20 de enero: celebración de San Sebastián.
Primer fin de semana de febrero: Feria de la Trufa Negra del Pirineo
Primer domingo de febrero: celebración de la Ferieta de Aínsa.
Primer domingo de febrero: Premios "La Cruz de Sobrarbe"
Último domingo de agosto (antes era el primer domingo de septiembre), años pares: representación de «la Morisma», teatro popular que recrea la reconquista de la villa por parte de los ejércitos cristianos, ayudados según la leyenda por la aparición de una cruz de fuego encima de una carrasca.
Primer fin de semana de septiembre: Expoferia del Sobrarbe.
14 de septiembre: fiestas mayores en honor de la Exaltación de la Santa Cruz.
Octubre: SOBRARVERDE OTOÑO
Octubre o noviembre: jornadas micológicas.
Diciembre: jornadas de astronomía.
 
Diciembre: «Punchacubas», feria del vino artesano.
 
 
 
  1.  Consejo General de Procuradores de España.
  2. Andolz Canela, Rafael (junio de 2004). Diciconario aragonés (5ª edición). Zaragoza: Mira editores. ISBN 84-8465-160-6.
  3.  Topónimos: pueblos con nombre local en aragonés en Gran Enciclopedia Aragonesa
  4. Según aparece en el Decreto Legislativo 2/2006 (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial y la última versión)., de 27 de diciembre, del Gobierno de Aragón, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Delimitación Comarcal de Aragón.

  5. Saltar a Martínez y Herrero, Bartolomé (1866). Sobrarbe y Aragón : estudios históricos sobre la fundación y progreso de estos reinos, hasta que se agregó á los mismos el Condado de Barcelona. pp. 67-75.
  6.  «Aínsa, capital de Turismo Rural 2018».
  7.  INE
  8.  FEMP. «Listado de corporaciones locales españolas hermanadas con Europa». Archivado desde el original el 24 de abril de 2014. Consultado el 20 de diciembre de 2013.
  9. Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas (Gobierno de España). «Treinta aniversario de las primeras elecciones municipales de la democracia». Archivado desde el original el 6 de marzo de 2014. Consultado el 6 de marzo de 2014.
  10.  Alcaldes de Aragón de las elecciones de 2011
  11.  «Alcaldes de todos los municipios de la provincia de Huesca». Heraldo.es. 14 de junio de 2015.
  12. Gobierno de Aragón. «Archivo Electoral de Aragón». Consultado el 13 de agosto de 2012.

lunes, 7 de noviembre de 2022

Translat de la sentencia donada per los reverents pares inquisidors de la heretica pravedat de la ciutat de Avila

Translat de la sentencia donada per los reverents pares inquisidors de la heretica pravedat de la ciutat de Avila (Ávila) del Regne de Castella contra un nomenat Benet Garcia queis cardador heretich e condempnat del loch de la Guardia en lany Mil CCCCLXXXXI trames por lo reverent pare lo Senyor prior de la Sancta Creu inquisidor general de la heretica pravitat als reverents pares inquisidors de la ciutat de Barcelona. (*: Carbonell incluye este documento, impreso en cinco páginas en cuarto con caracteres góticos, en este lugar, y por el mérito de su contenido y la dificultad de hallarse hoy día ejemplares de su edición hemos creído conveniente copiarlo en obsequio a nuestros lectores.) 

Vist e ab diligentia examinat per nos lo doctor Pera de Villada abat de Sant-Millan e Sant-Marcial en las sglesias de Burgos e Leon e fra Ferrando de Sant Domingo profes de la horde de preicadors jutges inquesidors de la heretica pravitat e postasia (apostasía) en la ciutat de Avila e en tot son bisbat e axi mateix en la present causa specialment diputats per la actoritat (auctoritat, autoritat) apostolica. E nosaltres com iutges que som hordinaris en la dita causa per lo reverent Senyor (pone Ssnyor) don Pere Gonçales de Mendoça cardenal Despanya (Pedro González de Mendoza) archebisbe de Toledo privat de las Spanyas. Un proces e causa que davant nos aparague en tres parts ço es a saber de la una demanant lo honrat Bertomeu (Bartolomé) Alonso de Guevara procurador fiscal daquesta Santa inquisicio. E de laltra raho demanant Benet Garcia alias Garcia Cardador o dellas mesuras vehi e habitador en la vila de la Guardia del arquebisbat de Toledo de una peticio que lo dit procurador fiscal allega o posa davant lo dit Benet Garcia alias Garcia Cardedor e certa responsio a la dita peticio per lo dit procurador fiscal aximateix dada per la qual digue quel dit Benet Garcia avie hereticat apostatat e iudaycat e guardat la ley de Moyses sos fieles (feels, fidels) preceptes e cerimonies stant com era christia bateiat tenint e stant en tal nom e possessio. E era stat e fonc actualment ab altres chrestians e iuheus en crucificar un infant crestia en remembrança de la passio de nostre redemptor Jhesu-Christ e traure li lo cor per que ab el e ab una hostia consagrada fessen feltilleries ab que morisen rabiant los chrestians segons mes longament en la dita sa peticio e addicio se conte per lo qual nos demane per nos esser declarat lo dit Benet Garcia per heretge e apostata e aver incurrit en las penas e censures en los drets canonichs e civils stablides relexantho a la iusticia e braç secular segons que ab dret deguessem. E vist com lo dit Benet Garcia responent a la dita demanda e addicio confessa part del que en ella se contenia e part spresament nega. E vist que lo dit procurador fiscal acepta e reebe la confessio iudaycal del dit Benet Garcia en quant fehia per el e en laltre axi negat demana esser reebut a la prova e com per nosaltres axi el dit procurador fiscal e lo dit Benet Garcia foren rebuts a la prova cascu de sa intencio e vist un proces qui fet ses devant de mi lo dit doctor Pere de Villada loctinent en la Sglesia e bisbat de Astorga que lavos era contra lo dit Benet Garcia en la mateixa causa ordinariament agut e tractat. E per lo dit procurador fiscal en la present causa davant nos presentat e repetit e vist altra provança per lo dit procurador fiscal feta manarem fer e avem fet publicacio daquella e donar com fou donada copia dels dits e deposicions dels testimonis al dit Benet Garcia e com per sa part e en favor sua fou dit e allegat contra los dits e personas daquells lo que dir e allegar volgue esforçant se de posar tachas e obiectes pera ells declarar. E vist axi com per la conffessio del dit Benet Garcia davant nos iudicialment feta e perseverada com per la provança del dit procurador fiscal declarat tot lo que de dret se pot e deu declarar si res hia que per raho de lo posat contra la dita provança puga e dega esser declarat clarament se prova e en aço com lo dit Benet Garcia grau esser naturalment iueu rebe lo sant babtisme e apres de haver viscut e perseverat per spai de trenta anys en la ley e fe catholica de nostre Senyor Jhesu-Christ en nom e possessio de chrestia heretica e apostata daquella e actualment se torna a la ley de Moyses en la qual persevera per spai de cinc anys continuus creentla tenintla guardantla ab tots sos fictes preceptes e cerimonies guardant disaptes pasquas festas e deiunys quant bonament lo podia fer sens esser sentit com qual se vulla bon iueu ho fa tenint la per millor que la de Jhesu-Christ no anant a la sglesia menjant carn en divendres e quaresma e altres dies vedats en casa de iueus e no conbregave mes abans quant vehia lo corpus axi en la sglesia com quant lo portavan a negun malalt secretament scupie e li fehie figas e encara que se conffessava falsament no manifestant en veritat sos peccats al confessor fermament tenint e creent que la tal conffessio no profitava pera remissio dels peccats e que la penitencia e los altres sacraments de la Sancta mare sglesia fos en burla e practicant lo dit Benet Garcia ab un iueu misteris de la ley digue al dit iueu que creya que la maladiccio de son pare iueu lo avia portat en aquel stat per que se havia tornat crestia e que el creya e tenia la ley de Moyses com bon iueu e que stava de proposit encara que lo cremen viu de morir en aquella que encara que mostra esser crestia en la voluntat es iueu e que lo que dien los crestians que hia Jhesus e Sancta Maria verge abans del part ni apres del part que era la maior batania del mon quels crestians tenen e que son cans enemichs de Deu criador de totes les coses en que ell creye com bon iueu e que creu que les cerimonias que fan los crestians son ydolatrias e que tenen la ley de Moyses com los iueus mes que no la observan com a malvats e idolatris que adoran una hostia que es una poca de ferina (farina) batuda ab aygua e per las paraules que un capella diu dien las bestias dihent per los crestians que aquell pa se torna en verdedera (verdadera) carn de Deu lo vi en sanc e que es burla los crestians fan pintar images de sants e santes e que allo es pintar com voler que quant lo dit Benet Garcia fou a Sant Jaume totes les images que hi avia li paregueren idoles e que per tals las te el e a totes les altres e que los chrestians ab lo combregar del Corpus Christi e altras feltillerias que fan sen van tots ab tots los diables al infern en so de burla e vituperi recomtava ordenadament a hun iuheu los articles de la fe responent a ells de la manera ques fa quant combregan los crestians e li digue que crehie axi com crehie en lo creador que per que una vegada combrega ab una hostia que dehien esser de las consagradas perque se torna crestia junt ab les malediccions de son pare li ague donat lo creador tant mal e lo avia portat a les presons en que stave mes si Deu lon desliuras que pendria sos fills e sen iria a Judea e si nols sen podia menar quels mataria e que el hi faria lo possible de passar los per lo ryu de les pedras encara que el creu que no cessa de correr sino lo disabte e que una vegade stigue en proposit de sacrificar la hu dels dits fills seus axi com feu Abraam sino que lo diable loy destorba e que creye que siu (si ho) fere Deu lin donara bona ventura e que li sabia greu quels dits fills seus restassen en aquesta ley maleyda asso dehia per la ley de Jesu-Christ. E vist que lo dit Benet Garcia deiuna certs deiunis de iuheus al modo iudaych e stigue de preposit (proposit, propósit) de deiunar altres e dehia oracions de juheus en abraych (hebraico, hebreo, lengua hebrea) e pregava a un iueu que pregas per ell al creador comanant se en ses oracions iudaycas fent li gracias per lo que per ell avia pregat e axi mateix en asso axi per la confessio del dit Benet Garcia com per la provança del dit procurador fiscal quel dit Benet Garcia en deiuni deprobat e dampnada intencio fou en altres crestians e iuheus en un tractat e concert de fer certas fetillerias en una hostia consagrada e un cor de infant crestia per los inquisidors de la heretica pravitat entre ells no poguessen procehir e perque los dits inquisidors e los altres crestians rabiassen e morissen rabiant e la ley e fe catholica de Jhesu-Christ fos destroyda e perduda totalment e los iuheus se ensenyorisen e que la ley de Moyses fos exalçada e volent posar en efecte e en obra son abominable proposit desig e intencio dampnada al dit Benet Garcia fou e vingue personal e actualment (pone actualmeut, la u y la n suelen equivocarse en los escritos) ab los dits altres crestians e iuheus en crucificar e crucifica un infant crestia en la forma e manera quel (quels) iuheus crucificaren a nostre Senyor Jesu-Christ en remembrança e vituperi de sa divina magestat e sacratissima passio stenenli los brassos e camas en dos pals posadas e ligadas en figura de creu + donantli açots repelons e bufets scupintlo obrintli las venas ab ganivets e collili la sanch ab un caldero e ab una scudella e posantli argilagas e herbas spinosas en las solas dels peus e en las spatles posantli lo dit Benet Garcia en lo cap de las herbas spinosas en manera de garlanda obrint lo costat del dit infant cuelment ab un ganivet bomia per baix dels pits traentli lo cor per lo afete e fetillerias damunt ditas ab moltes vituperosas e orribles paraules dihentli lo dit Benet Garcia iunctament ab tots los altres crestians o juheus dreçades e dirigidas a nostre Senyor Jesu-Christ en persona del dit infant dientli crucifical aquest enganador que se dehia nostre rey e avia destruir nostre temple e que ab fetillerias nos avia de matar e veniarse de nosaltres crucifical crucifical aquest ca embaidor enganador e fetiller e per que se dehia Deu e perque preicava que era Deu e perque se dehia rey dels juheus e Deu que era home com cascu dells fill (fills) de una dona corrupta e adultera bort nat de adulteri e que volia destruir als juheus e sa ley mes que ells destruhirian a ell. E axi feren spirar e morir al dit infant ignorantment e lo soterraren de nit secretament en un loch desert hon nos pogues aver noticia dells. E apres aço fet e perpetrat lo damunt dit el dit Benet Garcie se aiunta en cert loch ab los damunt dits sos compenyons crestians e iuheus hon tots iuntament foren de acort que fos trames lo dit Benet Garcia ab lo dit cor del dit infant e ab una hostia quells dehien de cert esser consagrada e certs savis iuhues (iuheus) que avian de fer ditas fetillerias pera quels inquisidors e tots los altres crestians morissen rabian (sin t final, rabiant) com dit es lo qual cor e la hostia ques diu esser consagrada al dit Benet Garcia en son poder tingue e rebe e ab allo una carta fermada de alguns dels dits sos companyons e participants per portar allo als dits iuheus savis ab lo qual lo dit Benet Garcia fou pres en lo cami per voluntat de Deu ligat e portat aquest coneximent de la veritat lo qual axi mateix se troba esser stat e entrevengut personalment en altre tractat e concert o semblant de fer semblants fetillerias ab lo dit mateix damunt dit altre cor de infant crestia e ab altra hostia consagrada ab los dits sos companyons iuheus e crestians. E vist axi la informacio que de nostre ofici de personas religiosas de nostra Santa fe catholica e de fe dignes que aver poguerem pera saber la veritat e com les dites parts conclogueren e no volgueren mes dir ni allegar e nosaltres concloguerem ab ells e aguerem lo proces e causa per clos e conclos asignam die e terme per donar sentencia e daqui avant tot hora e quant desliberats stiguessem e vehent los altres actes del dit proces e sobre tot agut nostre acort e desliberacio ab persones religiosas e savies de bona e provada ciencia e conciencia seguit lo seu acort desliberacio e consell tenint a Deu davant los nostres hulls trobam que debem divulgar e declarar divulgam e declaram la intencio e acusacio del dit fiscal per ben provada e verificada. 

Translat de la sentencia donada per los reverents pares inquisidors de la heretica pravedat de la ciutat de Avila (Ávila) del Regne de Castella contra un nomenat Benet Garcia

viernes, 26 de julio de 2024

2. 4. Aventures de Barbastro.

Capítul IV.

Aventures de Barbastro.


Va arribá a la siudat prop de les onse de la nit; y sentín una rondalla sen va aná cap allá y se va agregá a la turba. Passada una carrera se van prepará pera cantali dabán de una casa a una sagala que per lo nom que repetíen a les lletres se diebe Lorenza.

Va vore Pedro Saputo que un dels de la ronda mentres los atres cantaben se va arrimá y va brincá a una reixa no mol alta, va fé 'sht'! tres vegades, y se van entreobrí los finestrons. Se va ficá a escoltá dissimuladamen, y va sentí que lo mosso, un sabaté en molta grassia, díe:

- Mira, Lorenza, no ploros, pos un atra vegada te juro que no ha sigut mes que una rascada en algo de sang. Se veu que ha ficat lo peu a una puta pedra que ere com un bolo redó de riu y s'ha futut de cap contra la paret de la iglesia.

iglesia, San Bartolomé, plaza, Beceite, Beseit, puerta pintada













Lo Gafed y Ressuello han anat en ell, y a mí me han encarregat que te u diguera. Conque después lo tindrás aquí. No te gitos. Adiós.

Y va baixá. Va aná a la ronda, y Pedro Saputo pera divertís y passá lo tems, ya que no sabíe qué fé aquella nit, se va ajustá un drap al cap y va aná cap a la reixa, va fé la seña, van obrí la finestra, va escalá y va di la mosseta al vórel: ¡Ay, Conched meu!, va di mol abalotada; ya pensaba que no te voría mes. ¿Conque no es cosa de perill? Y dién aixó li agarráe les mans y les hi apretabe. Ell li va di: Me fa una mica mal lo cap, pero per vóret... Es di, que esta nit, va di ella en sentimén, ya no entrarás pel corral.

- No, va contestá ell; y prou me pene.

- Passiensia, va contestá ella donán un suspiro, y van cuatre nits. Com ha de sé; ya mos u cobrarem. Ara vesten a casa, que no te faigue mal la rasca de la nit; pren este pastel, magre y esta llenguañissa cruga. Adiós, amor meu; vesten, y demá no ixques de casa.

- No ixiré, va di ell; adiós, alma meua. Y va baixá de la reixa y se va apartá en lo ven, no fore que la trampa portare allí a Conched mes pronte de lo que ere menesté y passare una calamidat.

Y li va vindre be lo agassajala o convoyala, perque mes be li féen lo pastel de magre y la llenguañissa que los suspiros y les carissies de la mosseta; com que en tot lo día no habíe minjat mes que un parell de ous que va robá a un molí; y dinán y senán a un tems anáe de carré en carrera. Va pará al riu, y va di: tot me va be. Ara que teníe sed en lo regustet salat del magre, se trobe al riu. Pero no podíe baixá al aigua, y veén un pon se va embutí per nell y al atre costat un chorro perenne de aigua, un burs com lo bras. Aixó es una fon, va di: y arrimanse y baixán en mol tiento unes grades, perque no se veíe mes que a una bossa de avaro, va arribá al chorro que sentíe y va beure mol a gust. Se va assentá a un escaló, se va acabá lo magre y va empendre la llenguañissa; va torná a beure, se va gitá a dormí y encara mastegán los radés bossins se va quedá adormit a la vora de la fon del tío Matacroc.

Abans de día cla, perque la gen de Barbastro es mol matinera y templada, bullíe pels carrés y per la vora de la fon, y Pedro Saputo no despertabe; hasta que va arribá una sagala a omplí aigua. 

Ell, una mica sobressaltat, pero dissimulán, li va preguntá si coneixíe algún mestre sastre que lo puguere pendre com a aprendís; y va contestá la mossa:

- A casa nostra ha de cusí avui lo nostre, que per naixó hay matinat una mica mes de lo ordinari. Si voléu vindre, allí podréu parlali. 

Va asseptá Pedro Saputo y va seguí a la seua grassiosa guía.

Van arribá a la casa y dit al pare y a la mare lo que habíe passat, y afegín Saputo lo que li va pareixe mentí, y satisfén les preguntes impertinens, encara que fassils que li van fé, los va enviá lo sastre un recado dién que perdonaren, que aquell día no podíe vindre, perque la seua dona no se trobáe be.

- No importe, va di ell; yo retallaré y cusiré los vestits. Y contra antes milló, siñores meues; venga ixa tela o lo que sigue, y que sápiga yo a quí hay de pendre la mida. Lo que me falte són estisores y les demés ferramentes del ofissi; pero les supliré en lo que ñague per casa; perque an este món sol ñan dos coses que no se poden suplí, que són, lo pa, y la bona dona. Va fé después assentás a la seua vora a la sagala pera enseñali, y lo pare sen va aná mol pagat y a la mare se li ablaníe lo cor de gust. Y se va passá lo día sense novedat que digna de contá sigue, lo únic que ell va vore que la sagala se li afissionabe clara y determinadamen, y an ell sense sabé per qué, li agradáe tamé tíndrela prop y mirala; encara que ere llauradora, teníe molta grassia en tot y parláe y sentíe en gran amabilidat. Fea u podríe sé sa mare, pero ella ere mol maja, guapa, y una rosa del amor al obrí lo capullo.

Casi de nit o entre sol y cresol, hora a la que los jornalés se solen pendre un rato de descans pera vuidá la bufeta de lo que conté y lo ventre de flatos, los va di que en la seua llissensia ixiríe un ratet al carré a oreás. Y va eixí, pero en ánim y propósit de no torná, perque no podíe assossegás ni está pel ofissi, encara li pareixíe poc disfrás, se assustáe tot lo día cuan sentíe cridá, no foren los corchetes que veníen a péndrel.

famós enterro que se encaminabe a la catedral

Donán voltes per los carrés se va trobá al mich de un famós enterro que se encaminabe a la catedral, y en la gen lo va seguí y se va embutí a la iglesia. Van tocá moltes sinfoníes a la morta, que ere una donsella de uns devuit o vin añs de edat, filla de una casa prinsipal, plena de dijes mol pressiosos y un vestit de molta riquesa, en un vel solt galonejat de or, y al cap una diadema de valor mol alt segons brillaben les pedres. Van durá hasta ben entrades les deu les sinfoníes y los cantics, y después van pará y van ficá a la morta a una capella, la van rodejá de veles y llums y sen va aná tot lo món, menos Pedro Saputo, que se va di:

¿Yo aón hay de aná an estes hores? Aquí podré passá la nit, y no ña perill que me buscon los flares; demá ixirá lo sol y voré lo que me convé fé. Y dién aixó se va acomodá a un arca o bang de l'atra capella d'enfrente de la morta, va encomaná a Deu lo seu cos y alma, y se va tombá a dormí.

Se va adormí pronte, li fée falta desde la nit passada; pero la son ere tan ligera com dura la fusta a la que descansáe, y va sentí a deshora un soroll que li va fé eixecá lo cap. Ere lo chirrit de una porta. Y después va vore entrá (perque la llum y resplandó de les antorches que cremáen en honor de la difunta omplíe la iglesia) dos homens que se van dirigí cap a la capella de la depositada. 

Van arribá, y la un, que ere un mosso de uns vinticuatre a vintissís añs de edat, va escomensá a tráureli los dijes y diadema, y al mateix tems li anáe colocán uns atres que ell portáe mol pareguts an aquells. Los de la morta eren fins y los que li ficáen falsos y de pichó vista. Van acabá de fotre lo cambiasso, y donán lo jove al atre una bossa li va di: hasta aquí a partí, lo demés es sol meu: ahí tens los trenta escuts del pacte y vesten a la sacristía. Lo mosso se va arrimá a la morta, la va abrassá y li va doná mols besets, y pareixíe aná mes allá, cuan Pedro Saputo no puguén soportáu, y escandalisat, va pendre del altá de la seua capella un candelabro michanet de bronce y lo va embestí en tota la seua forsa. Li va assertá al mosso al muscle y al pit, se va plegá an terra pegán un bram espantós. 

Va acudí lo sacristá o ajudán, lo va vore desmayat, se va assustá, va corre a per aigua, la hi va tirá a la cara, va torná lo mosso en sí, se va reviscolá, lo va eixecá, y sense coló y tancán los ulls de po y casi tan mort com la difunta sel va emportá l’atre mich caminán mich arrastrán o arrossegán. Va agarrá Pedro Saputo un atre candelabro y fen abans un caragol en les mans contra la fusta del altá, va pegá un rugit tan fort que va pareixe que caíen les columnes de la iglesia atronánse tota y amenassán les seues altes bóvedes; y después disparán lo candelabro en tota la seua forsa, que ere terrible, li va fotre al sacristán a la esquena y lo va fé caure an terra com un taco, juns en lo mosso que ya casi expirabe. Li va faltá tamé an ell l'ánim entonses, y pareixíe que los dos s'anáen a quedá allí morts de esglay y del susto. No parláen, y después de esforsás mol rato y de está entre basques y entressuó freda, en una respirassió agonisán, van podé arribá a la porta per aon van entrá, y la van tancá, y se van sentí encara unes atres mes interiós. Y tot sossegat y volta al silensio majestuós y solemne, se va embolicá Pedro Saputo en los mantellets del altá de la seua capella, per si algú lo puguere vore, fore com fore, y va passá a la de la morta. La va mirá a la cara, y pareixíe en la seua serenidat y pau que li donáe les grassies de tan bon ofissi y defensa com li habíe fet. Y pateján o calsigán en los peus alguna cosa, va vore que ere la roba que li habíen tret a la morta.

La va agarrá tota, y ficanla en gran respecte al llit y recomponén mol be lo vel y lo vestit, li va ficá a les mans un paperet doblegat, escrit en un llapis que portáe, aon díe:

"Esta nit entre les dotse y la una dos homens infames y descombregats o excomulgats han cambiat los dijes y adornos de esta donsella per los que portáen ells. Passá volíen a ultrajalla; pero un atre mort que invissiblemen la guardabe la ha defengut del ultraje y profanassió que anáe a patí, y ha arreplegat la roba robada. Si se vol sabé quí són los desalmats que tan gran maldat van acometre, que se miro quín del sirviens de esta iglesia está ben futut de la esquena, éste es un de ells y sap del atre.»

Fet aixó y al retirás va vore una cosa blanca a enterra, la va alsá y va vore que ere la bossa dels trenta escuts que lo perdut del jove habíe donat al sacristán y habíe éste dixat caure sense preocupás de replegala. Meus són, va di; perque encara que los faiga pregoná, segú que no vindrá l'amo a demanáls. Y en aixó se va retirá a la capella, tornán los candelabros al seu puesto, una mica boñats, y se va tombá al arca.

Pero de la escena que habíe vist li va escomensá a naixe al ánim tan gran horror, que se li van esturrufá los pels del cap, y se ni anáe la forsa de les cames y la vida del cor. Al final, pensán en la obra tan caritativa y tan heroica y santa que habíe fet se va aná assossegán y va aguardá lo día.

Se va ficá después a pensá en lo seu estat, y después de vores mil vegades a les mans dels alguasils de Huesca y de escapás unes atres tantes per casualidat y ben justet, tot a la seua imaginassió, va determiná fé la mes atrevida y grassiosa travessura que cap home ha imaginat may, com se vorá al capítul siguién.


Original en castellá:

Capítulo IV.

Aventuras de Barbastro.

Llegó a la ciudad cerca de las once de la noche; y oyendo una rondalla fue para allá y se agregó a la turba. Pasada una calle se prepararon a cantar delante de una casa a una muchacha que por el nombre que repetían en las letras se llamaba Lorenza. Vio Pedro Saputo que uno de los de la ronda mientras los otros cantaban se acercó y encaramó a una reja no muy alta, hizo st! tres veces, y se entreabrió la ventana. Púsose a escuchar disimuladamente, y oyó que el mozo decía: - Mirad, Lorenza, que no lloréis, pues otra vez te juro que no ha sido más que un raspazo con algo de sangre. Ya se ve, ha puesto el pie en la maldita piedra que era como una bola redonda y ha dado con la cabeza en la pared de la iglesia. El Gafed y Resuello han ido con él, y a mí me han encargado que te lo dijese. Conque luego le tendrás aquí. No te acuestes. Adiós. Y se bajó. Fuese la ronda, y Pedro Saputo por divertirse y pasar el tiempo, que no sabía qué hacerse aquella noche, se ciñó un lienzo a la cabeza y volvió de ahí un rato a la reja, hizo la seña, abrieron la ventana, se encaramó y la moza al verle: ¡ay, Conched Mío!, dijo muy alborozada; ya pensaba que no te vería. ¿Conque no es cosa de cuidado? Y diciendo esto tomaba las manos y se las apretaba. Él le dijo: un poco me duele la cabeza, pero por verte... Es decir, que esta noche, dijo ella con sentimiento, ya no entrarás por el corral. - No, respondió él; y harto me pesa. - Paciencia, contestó ella dando un suspiro, y van cuatro noches. Cómo ha de ser; ya nos desquitaremos. Agora vete a casa, no te dañe el frío de la noche; toma este pastel de magras y este pastel de longaniza. Adiós, querido; vete, y mañana no salgas de casa. - No saldré, dijo él; adiós, alma mía. Y se bajó de la reja y se apartó con el viento, no fuese que la trampa llevase allí a Conched más pronto de lo que era menester y aconteciese una barbarie.

Y vínole bien el agasajo, porque más al caso le hacían las magras y la longaniza que los suspiros y las caricias de la moza; como que en todo el día no había comido más de un par de huevos que tomó en un molino; y comiendo y cenando a un tiempo se andaba de calle en calle. Vino al fin a parar al río, y dijo: todo me va bien. Ahora que tenía sed con este gustillo de las magras, que aunque tiernas y regaladas están un tantillo sabrosas, cata que me encuentro en el río. Pero no podía bajar al agua, y viendo un puente se metió por él y al otro lado un chorro perenne de agua. Esto es una fuente, dijo: y acercándose y bajando con mucho tiento unas gradas, porque no se veía más que una bolsa de avaro, llegó al chorro que oía y bebió muy a su sabor. Sentóse en una grada, dio cabo de las magras y se tomó con la longaniza; volvió a beber, se tornó a dormir y comiendo los últimos bocados se quedó dormido.

Antes del día y con el día, porque la gente de Barbastro es hacendosa, bullía por las calles y por encima y a espalda de la fuente, y Pedro Saputo no despertaba; hasta que llegó una muchacha por agua. Él, un poco sobresaltado, pero disimulando, le preguntó si conocía algún maestro sastre que le pudiera tomar para mancebo; y respondió la moza: - En nuestra casa ha de coser hoy el nuestro, que por eso he yo madrugado un poco más de lo ordinario. Si queréis venir, allí podréis hablalle. Aceptó Pedro Saputo y siguió a su graciosa guía.

Llegaron a la casa, que estaba en el barrio, y dicho al padre y a la madre lo que había pasado, y añadiendo Saputo lo que le pareció mentir, y satisfaciendo a las preguntas impertinentes, aunque sencillas que le hicieron, les mandó el sastre un recado diciendo que perdonasen, que por aquel día no podía ir, porque su mujer tenía flujo. - No importa, dijo él; yo cortaré y coseré los vestidos. Y cuanto antes mejor, señoras huéspedas mías; venga esa tela o paño o lo que sea, y sepa yo a quién he de tomar la medida. Lo que me falta son tijeras y las demás herramientas del oficio; pero las supliré con lo que haya en casa; porque en este mundo sólo hay dos cosas que no se pueden suplir, que son, el pan, y la buena mujer. Hizo después sentar a su lado a la muchacha para enseñarla, con que el padre se fue muy pagado y a la madre se le ablandaba el corazón de gusto. Y pasóse el día sin novedad que digna de contar sea, más de que él conoció que la muchacha se le aficionaba clara y determinadamente, y él sin saber por qué, gustaba también de tenerla cerca y mirarla; que aunque labradora, tenía mucha gracia en todo y hablaba y sentía con gran amabilidad. Pues fea, pudiéralo ser su madre, que ella no era sino muy linda, y una rosa del amor al abrir el capullo.

Anochecido casi o entre sol y candil, hora en que los tales jornaleros se suelen tomar un rato de asueto para vaciar la vejiga de lo que contiene y el vientre de flatos, díjoles que con su buena licencia se saldría un poco a la calle a orearse. Y se salió, pero con ánimo y propósito de no volver, porque no podía sosegar en la quietud del oficio que todavía le parecía poco disfraz, sobresaltándose todo el día cuando oía llamar, no fuesen los corchetes que iban a prenderle.

Dando vueltas por las calles un famoso entierro que se encaminaba a la catedral, y con la gente le siguió y se metió en la iglesia. Tocaron muchas sinfonías al muerto, que era una doncella de hasta dieciocho o veinte años de edad, hija de una casa principal, llena de dijes muy preciosos y un vestido de mucha riqueza, con un velo suelto galoneado de oro, y en la cabeza una diadema de valor muy subido según brillaban las piedras. Duraron bien hasta las diez las sinfonías y el canto, y luego cesaron y metieron la muerta en una capilla, la rodearon de luces y se fue todo el mundo, menos Pedro Saputo, que dijo entre sí: ¿Yo adónde he de ir? Aquí podré pasar la noche, y no hay cuidado que me busquen los frailes; mañana amanecerá Dios y veremos lo que conviene hacer. Y diciendo esto se acomodó en un arca o banco de otra capilla enfrente de la muerta, encomendó a Dios su cuerpo y alma, y se dispuso a dormir si el sueño no le hiciese novillos, pues le sentía venir aprisa.

Durmióse pronto con efecto, que tenía necesidad desde la noche pasada; pero sin duda el sueño era tan ligero como dura la tabla en que descansaba, pues oyó a deshora un rechino que le hizo levantar la cabeza. Era el ronquido de una puerta. Y luego vio entrar (porque la luz y resplandor de las hachas que ardían en honor de la difunta llenaba la iglesia) dos hombres y dirigirse a la capilla de la depositada. Llegan, y el uno de ellos, que era un mozo de unos veinticuatro a veintiséis años de edad, principia a despojarla de sus dijes y diadema, y al mismo tiempo le iba poniendo otros que él traía muy parecidos a aquéllos. De que infirió que los de la muerta eran finos y los que le ponían falsos y de sola vista. Concluyéronla de despojar, y dando el joven al otro un bolsillo le dijo: hasta aquí a partir, lo demás es sólo mío: ahí tienes los treinta escudos del pacto y vete a la sacristía. Fuese en efecto, y el mozo se llegó a la muerta y la abrazó y dio muchos besos, y parecía ir más allá, cuando Pedro Saputo no pudiéndolo sufrir, y escandalizado, tomó del altar de su capilla un candelero mediano de bronce y embistiéndole con toda su fuerza acertó al mozo en el hombro y en el pecho, de que cayó en el suelo dando un grito espantoso. Acudió el sacristán o ayudante, violo desmayado, se asusta, corre a por agua, se la echa al rostro, vuelve el mozo en sí, le levanta, y sin color y cerrando los ojos de horror y tan muerto como la difunta se lo llevaba el otro medio andando medio arrastrando; cuando tomando Pedro Saputo otro candelero y haciendo antes caracol con las manos y vuelto contra la madera del altar, dio un rugido tan bravo que pareció que caían las columnas de la iglesia atronándose toda y amenazando sus altas bóvedas; y luego disparando el candelero con todo su brío, dio al sacristán en la espalda y le hizo caer en tierra con el mozo que ya casi expiraba. Faltóle también a él el ánimo entonces, y parecía que los dos iban a quedar allí muertos de horror y susto. No hablaban empero; y después de esforzarse mucho rato y de sacar entre bascas y mortales congojas trasudores fríos una respiración agonizante, pudieron llegar a la puerta por donde entraron, y la cerraron, y se oyeron luego otras más interiores. Y todo sosegado y vuelto a quedar en un silencio majestuoso y solemne, se envolvió Pedro Saputo con los manteles del altar de su capilla, por si alguien le pudiese ver, fuese como fuese, y pasó a la de la depositada. Miróle al rostro, y parecía con su serenidad y apacibilidad que le daba las gracias de tan buen oficio y defensa como le debía. Y pisando con los pies alguna cosa, vio que eran las prendas que habían quitado a la muerta. Recogiólas todas, y poniéndolas con gran respeto en el pecho y componiendo muy bien el velo y el vestido, le puso en las manos un papelcito doblado que decía, escribiéndolo con lápiz que traía consigo:

«Esta noche entre las doce y la una dos hombres infames y descomulgados han cambiado los dijes y adornos de esta doncella y se llevaban los que traía puestos. Pasar querían a ultrajalla; mas otro muerto que invisiblemente la guardaba hala defendido del ultraje y profanación que iba a padecer, y recogido las prendas robadas. Si se quiere saber quiénes son los desalmados que tan gran maldad acometieron, véase quién de los sirvientes de esta iglesia está gravemente contuso de la espalda, y él es uno de ellos y sabe del otro.» Hecho esto y al retirarse vio una cosa blanca en el suelo, alzóla y se halló que era el bolsillo de los treinta escudos que el perdido del joven había dado al sacristán y se había éste dejado caer sin cuidar de recogerle. Míos son, dijo; porque aunque los haga vocear al pregonero, seguro es que no vendrá su dueño a pedillos. Y con esto se retiró a su capilla, volviendo los candeleros a su lugar, y se recostó en el arca.

Mas de la escena que había visto le comenzó a nacer en el ánimo tan grande horror, que se le levantaron los pelos de la cabeza, y se le iba la fuerza de los miembros y la vida del corazón. Al fin, pensado en la obra tan caritativa, y tan heroica y santa que había hecho se fue sosegando y aguardó el día.

Púsose luego a pensar en su estado, y después de verse mil veces en poder de los alguaciles de Huesca y de escapárseles otras tantas por casualidad, y a malas penas, todo en su imaginación, determinó hacer la más atrevida y graciosa travesura que hombre jamás ha imaginado, como se verá en el capítulo siguiente.