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viernes, 19 de diciembre de 2025

Dichosa repoblasió (agüelo Sebeta, Luis Arrufat Jarque)

Dichosa repoblasió.

(N. E. Sol edito lo que vech que es una errata, dixo les paraules que Luis escriu desde fa tems a la seua manera.)

Dichosa repoblasió (agüelo Sebeta, Luis Arrufat Jarque), gramola

 
Cuan era menut, encara no ñabíe tv, ni siquiera radio, depreniem les cansóns en la Gramola de la sala de ball de la carretera.
Estáe de moda, entre atres, lo Dúo Dinámico. M’enrecordo que una de les seues cansóns ere “Quince años tiene mi amor”. La van tocá un domenche per de tarde que es cuan faen ball, y, al atre día, cullín olives, yo tot lo rato estaba chulán eisa cansó, un camí, un atre, ere la música de moda. Hasta que algú per damún de mi a la olivera va di:

– Ya val, cansat, ¿No veus que los quinse añs ya se han fet dosens?
Chitón. Hasta micha hora dispués que, sense donamen cuenta, la boca va escomensá a chulá atre camí. Un ruido de golpe del gancho contra una branca, a la boreta de la meua esquena, me va fe entendre que se habíe acabat la música.
Asó ve a cuento a que estos díes han posat a La Comarca un treball del Chapurriau y enseguida han saltat los de sempre, en lo matéis sonsonete:

“Jaime Guimerá López
30 Ene 2024 16:35

El catalán llegó al Matarraña y al Mezquín hace aproximadamente 800 años con una mayoría de repobladores venidos del Pallars y del Urgell. Solo deben mirar la inmensa cantidad de apellidos toponímicos catalanes que hay entre los vecinos del Matarraña y del Mezquín desde la edad media y hasta día de hoy.”

¡¡¡Cansats!!!
Y natres: acoquinats, acotets.
Si u diuen ells, tindrán raó. Acachem lo cap y ells lo apuchen més.
U saben tot. Sempre les mateises escuses: los notaris, la repoblasió.
Y no tenen que demostrá res. O, com a mol, mos trauen a rellui que aisó u diuen los enterats y natres seguim callán.
Aisí no mos aclarirem mai. Ells tenen la teoría, natres la práctica, ells estudien la llengua, natres la parlam.
Y se van creisén. Com se han enterat que han trobat señals de la nostra llengua més a dintre del terreno y ya casi a la bora de Navarra, apuren la cosa:

30 Ene 2024 13:11
No entiendo la manía de no admitir el hermanamiento con Cataluña.
La lengua en la franja es la misma. Antiguamente se extendía más al interior. En fin el divide y vencerás parece infalible.”

Aso u diu ésta, mentres que un amic meu, mol estudiat, al no podem contestá de la aparisió de eises palaures a uns atres puestos, me diu:
“– Es casualidat, com tots venim del llatí, pos ña voltes en que les mateises palaures apareisen a uns atres puestos.”
Sí, home, per generasió espontánea, les mateises palaures separaes a kilómetros en la mateisa pronunsiasió y lo matéis significat. ¡Venga!. (¿Se note que estic escaldat?). Estic fart de llichí sempre lo matéis.
Y entonses aparéis un agüelo, sense estudios, sol discurrín y discurrín en lo seu cap ple de serrín y pense estes coses.
Als nostres pobles chuguem al guiñot y se diu que mentres ña cartes en choc, ña partida. Ells pareisen que van guañán la primera ma, que ya ne tenen de bones, pero falten les tornes y yo hay guañat partides en trenta de roines. La sort está a la bosa, a ver qui trau la boleta negra.
Hay tratat de buscá eisa repoblasió. No la hay trobat. Soc torpe. Lo Jaime me diu que fa uns vuitsens añs. Hay buscat y per eisos añs la historia mos parle del rei aragonés Alfonso I el batallador.
Te una historia mol ampla, es interesán llichila. Conte coses com que les tiarres que anáe conquistán les encarregae als seus “tenéns” y estos les repartien entre la chen que li acompañae a la guiarra y los nomene navarros, castellanos, vinguts del atre costat de la frontera fransesa, de la tiarra OCCITANA, aón teníe bons amics y en los que s’enteníe mol be (la dona de Ramiro II ere de allí, PoitouPoitiers).
Y tamé disae que los moros que se volíen quedá tingueren la seua part, entre ells los meus abanpasats y aquí estem.
Es lo que se fae sempre, al meu terreno, cuan les ordens militars, tamé van reparti la tiarra conquistada entres los seus soldats, algúns dells, retos.
Tenim un cas mol cla. Jaime I va repartí Valensia entre los seus soldats y u va disá escrit al “Llibre del repartimén” que estae guardat al Archivo de la Corona. Com a eise llibre no ñabíe prau cataláns pa chustificá que eisa ere la manera en que habíen dut lo catalá a Valensia y entonces los valensiáns no teníen la seua llengua. Lo encarregat del Archivo “Próspero de Bofarull” va falsificá aquell llibre, cambián los noms dels soldats, per noms cataláns. Pero lo van descubrí y se va demostrá que de la chen que duye Jaime I, sol un dos per sen eren cataláns. En tan pocs no se podíe chustificá que habíen portat la llengua catalana a Valensia.
Lo Bofarull, no sol va fe aisó, mentres estáe encarregat del Archivo, va desapareise lo testamén del Rey, aón, según conten, se esclarien unes atres coses. Pensareu que a este home desleal lo van castigá, no siñó, no, pa Cataluña y los amics del catalá, va sé tot un modelo y, pa que no se olvido, sol entrá al Archivo, allí está la seua figura donante la benvinguda.

Lo encarregat del Archivo “Próspero de Bofarull” va falsificá aquell llibre,

Bueno a lo que anaem. An aquells tems los condats de la Marca Hispánica, no estáen tan chunits com mos volen fe creure, hasta reñien entre ells.
Al 1134, per ahí deu aná l’añ que diu Jaime, ¡sorpresa! Lo condat de Pallars estáe dividit en Jussá y Sobira.
Sobira ere de Urgell y Jussá ere de ARAGÓ, chun en Arán.
Chen de Jussá y Arán, anáen luchán en Alfonso y éste al repartí les tiarres conquistades nels donáe igual que als atres soldats.
¿Estáen repoblán? Com los demés, ¿disáen los apellits? com los demés, ¿imposáen la seua llengua? NO, aportáen palaures com tota la demés chen, pero es que ñabíe mols occitáns que parláen casi com ells, llugo éstos disarien més palaures que, per lo que paréis ara algú vol se l’amo. Penso que la chen del terreno tindríe la seua manera de parlá y los “repobladós” disaríen alguna palaura, normal. Com normal ha degut se que los mils y mils de aragonesos que han “repoblat” Cataluña, hasquen dut tamé alguna palaura, pero desde llugo, com tampoc los de Pallars, han cambiat la manera de parlá del terreno.
Ñauríe que pensá. ¿Cuánta chen de Pallars acompañaríe al rey? Perque si se dedicáen a repoblá, disán chen a tots los pobles que guañáen, pronte se quedaríe sense res. An aquells tems los terrenos no teníen tanta chen com ara y ademés algú se haurie quedat pa treballá la tiarra.
camíns tamé los de Urgell, entre ells Sobirá, anáe en Alfonso, pero anáen com soldats dell, o sigue lo que faren, igual que lo que faen los de Jussá u farien en nom del rey de Aragó. Que no vinguen ara reclamán coses rares.
No tos olvido que los de Jussá eren part del Reinat nostre o sigue que faren lo que faren en apellits, en llengua en lo que vullguen ere del reinat de Aragó.
Per un atra part
“A finales de 1117 la ciudad de Zaragoza quedó tras la muerte del gobernador interinamente en manos del gobernador de Murcia que inspeccionó la plaza pero esperaría el nombramiento de una nueva autoridad, generando un vacío de poder que Alfonso aprovechó.​ En preparación de un sitio contra una plaza fortificada, recurrió a sus alianzas transpirenaicas. Alfonso había mantenido importantes relaciones con Gastón IV, vizconde de Bearne. Gastón era un veterano occitano de las Cruzadas en Tierra Santa, de costumbres guerreras y religiosas similares al aragonés y señor de un vizcondado de fuerzas parejas a las de Aragón. Era además experto en armas de asedio como había demostrado en la toma de Jerusalén de 1099, cuando luchaba bajo Raimundo IV de Tolosa, con lo que acumulaba una experiencia en sitios de ciudades que podía ser vital para el rey Alfonso. No se sabe mucho de cómo nació su buena relación, probablemente basada en sus experiencias vitales similares forjadas en la guerra contra el musulmán, pero llegaron a ser amigos íntimos. Puede que ya estuvieran colaborando antes de 1117: el vizconde de Bearne aparece como tenente de Barbastro en 1113, sin que se sepa la razón,​ y estaba casado con la prima de Alfonso. Entre 1117 y 1118 en un concilio en Bearne se firmó un compromiso de colaboración con Aragón.
Tampoco se sabe si Gastón de Bearne influyó en otros nobles occitanos, pero con el respaldo del papa, que otorgó bula de cruzada y los beneficios religiosos asociados, muchos se sumaron a la campaña contra Zaragoza, a pesar del recuerdo de la derrota en 778 de Carlomagno, presente en las leyendas a través del Cantar de Roldán. Una bula de Gelasio II ratificó el Concilio de Toulouse de febrero de 1118 y reafirmó al ejército que se estaba congregando para conquistar la ciudad blanca.
En marzo de 1118, se congregó un gran número de caballeros y señores franceses y gascones en Ayerbe, bajo el mando de Alfonso. La lista incluye, además de Gastón, a su hermano Céntulo de Bigorra, a Bernard de Comminges, Guillermo IX de Aquitania y Bernard Atón de Beziers, con sus huestes y vasallos. Acudieron asimismo fuerzas del también aliado condado de Urgel, de Pallars, 292​ ya que el conde Bernardo Ramón fue feudatario de Alfonso I de Aragón, 293​ así como de la propia Ribagorza como era el caso de las tenencias ribagorzanas de Bernardo Ramón o de los tenentes locales Ramón Pedro, Pedro Gauzpert, Berenguer Gombal, Pedro Mir de Entenza o Ramón Amat."

Hay posat tot este tros per dos coses: la primera pa demostrá que lo nostre rey teníe mol bona amistat en los ocsitans, per lo que lo parlá de allí tamé se li pegaríe y eise pegamén ya lo portem desde la copia del Fuero de Jaca de 1077.
 
Y l’atra, la Marca Hispánica, de la que formaen part los condats de Barselona, Pallars, etc. Estaé manada per Fransa, per la part aón se parláe lo occsitá, nom que moltes voltes se li va doná al catalá del prinsipi. O sigue que los de Pallars debien parlá igual o mol paregut als amics del rey. Entonses quí mos va portá més influansia a la llengua uns pocs de Pallars o un mun de ocsitáns.
Tiarres de la actual Cataluña van está dintre del reinat de Aragó lo ball de Tortosa ere la Jota. Lérida va enviá los seus representáns a les Cortes de Daroca. Y moltes més coses que ya me canso de repetiles.
 
“El Tratado de Corbeil fue un acuerdo firmado el 11 de mayo de 1258, ​​​ entre Luis IX de Francia y el Rey de Aragón Jaime I el Conquistador con el fin de llegar a una paz duradera, conformando unas fronteras estables, entre la corona de Aragón y el reino de Francia. En él los condados de la Marca Hispánica pasaban a depender de Jaime y sus posesiones francesas del rey francés.”

Mireu si, desde fa tems, arriben mils y mils de africáns a España, no hay vist que diguen que mos volen posá la seua llengua, encara que, pasán lo tems algúns dels seus apellits se mesclarán en los nostres.
Chen de moltes nasións s’envan aná a viure a América, cada u teníe la seua llengua ¿Han cambiat lo inglés que se parle allí? Ah! Claro! Es que Cataluña y lo catalá es un atra cosa, son més grans y més importáns.
Un atra cosa que mos posen per dabán los amics del catalá es la opinió dels filólogos y maestres de la Cátedra de Catalá de la Universidat de Saragosa.
Cuan se va crea, la machoría dels maestres van vindre de Cataluña, ¿pa qué? Pa enseñá Catalá, no les modalidats de aragonés, NO veníen a lo que veníen, a enseñá Catalá y aisó es lo que han enseñat y los estudiáns que han eisit de eisa escola, ¿cóm han eisit preparats? en Catalá.
¿Qué voleu que enseñon ara? Lo que han deprés. Y ¿Qué voleu que estudion y que defenguen a cualquier puesto o llibre? Lo Catalá. Pan ells tot es catalá.
Yo, algún camí los diría que en ve de ficá lo catalá com a modelo y lo Aragonés com a derivat, que u faren al ravés, ¿A ver que eisie?

“Sobre 1400 se realizó un tratado entre Castilla y Aragón, la versión aragonesa se redactó al mismo tiempo que la castellana a finales de abril de 1409, pero lo seguro es que en aquel momento solo la segunda se registró en la Real Cancillería.
Todo apunta a que también se realizó una traducción al catalán.
En la versión en aragonés, el traductor era un escribano de lengua catalana, eso derivó en constantes interferencias lingüísticas. o, tiene la virtud de mostrar los rasgos que desde el exterior se atribuían a la lengua aragonesa.

El elevado número de elementos tomados del catalán es el aspecto más llamativo del texto respecto a escritos coetáneos en aragonés. Es bien sabido que ambos idiomas se influyeron constantemente durante la Edad Media, como consecuencia inevitable de su convivencia dentro del mismo Estado.
Así, el texto muestra la tensión inevitable entre el catalán, con seguridad la lengua materna y de trabajo del traductor, y el aragonés cancilleresco en que se esforzaba en redactar. La lengua en que estaba redactado era inequívocamente la aragonesa.
Se puede comprobar en los innumerables textos que se conservan de esta lengua y también en los dialectos actuales que agonizan en el tercio septentrional de Aragón.”

Y ara, dispués de asó, que cada u penso lo que vullgue.
Yo, podré está equivocat, pero u ting mol cla.

martes, 13 de agosto de 2024

Palma - Pampinacio

 

Palma, s. f., lat. palma, palmier.

Cedres, palmas, cipresses.

(chap. Cedros, palmes, sipresos.)

Palma es aybre victorial.

Elephant..., si vol dormir, ad alcu aybre, majorment a la palma, si soste.

Eluc. de las propr., fol. 172, 217 et 240.

Cèdres, palmiers, cyprès.

Le palmier est arbre de victoire. 

Éléphant.., s'il veut dormir, à quelque arbre, surtout au palmier, s'appuie.

- Palme.

La palma c' aduys de Lerins. 

Ar agra guazaynat la palma per entier.

V. de S. Honorat. 

La palme qu'il apporte de Lerins. 

Maintenant il aurait gagné la palme entièrement.

CAT. ESP. PORT. IT. Palma. (chap. Palma, palmes.)

2. Palmier, Palmer, s. m., palmier. 

En la senestra man porta un ram de palmier. V. de S. Honorat.

En la main gauche il porte un rameau de palmier.

CAT. Palmer. ESP. Palmera. PORT. Palmeira. 

(chap. Palmera, palmeres. Ram de palma.)

3. Palmenc, s. m., datte, fruit du palmier. 

Palma..., sos frugz... so nomnatz palmencs. Eluc. de las propr., fol. 217. Palmier..., ses fruits... sont nommés dattes.

(chap. Dátil, datils.) 

4. Rampalm, s. m., du lat. Ramus palmae, Rameaux

C'est le nom qu'on donne au dimanche d'avant Pâques.

El dia de Pentecosten e a rampalm.

(chap. Al día de Pentecostés y lo domenge de rams.)

Bibl. du R. Albi, tit. de 1205. 

Au jour de Pentecôte et aux Rameaux.

De la festa de Ram e Palma, domenge de Rams, diumenge, dicmenge


Palma, s. f., lat. palma, paume, plat de la main.

Las espallas drechas e la palma ses vena. 

Cel que a la palma espessa e bela es savis e de bon entendemen.

Liv. de Sydrac, fol. 127. 

Les épaules droites et la paume sans veine. 

Celui qui a la paume épaisse et belle est savant et de bon entendement.

Tiran los pels, baten las palmas.

Contricio e Penas ifernals. 

Tirant les cheveux, battant les paumes.

- Empan.

A y una irla, prop de la terra, hon a 1 gen petita d'una palma e de menhs. Liv. de Sydrac, fol. 30.

Il y a une île, près de la terre, où a une gent petite d'une palme et de moins. 

CAT. ESP. PORT. IT. Palma. (chap. Palma, palmes de la ma.)

2. Palm, s. m., empan, palme. 

Una candela sotil d' un palm de lonc. Liv. de Sydrac, fol. 138.

Une chandelle menue d'un empan de long. 

Un palm de la gonella blanca 

Li trencha. 

El cor l' en es un palm levat.

Roman de Jaufre, fol. 27 et 56. 

Un empan de la tunique blanche il lui tranche. 

Le coeur lui en est soulevé d'un empan. 

Tan gran colp li va donar 

D' una lanssa per la peytrina

Che un palm l' en passa per l' esquina. 

Roman de Blandin de Cornouailles. 

Si grand coup lui va donner d'une lance par la poitrine, qu'un empan lui en passe par l'échine.

CAT. Palm. ESP. PORT. IT. Palmo. (chap. Palm, pam, palms, pams.)

3. Palmada, s. f., paumée, coup du plat de la main.

Fan mercat,.., e feron la palmada per ferma stipulation de vot.

V. et Vert., fol. 29. 

Font marché..., et frappent la paumée pour ferme stipulation de convention.

Compra o venda non val ses palmada. 

Petit Thalamus de Montpellier, fol. 47.

Achat ou vente ne vaut sans paumée.

CAT. ESP. PORT. Palmada. IT. Palmata. 

(chap. Palmada, palmades; esplanissada, esplanissades : cop en la palma de la ma : guantada, guantades : bufetada, bufetades.)

esplanissada, cop en la má uberta, normalmén a la esquena (espala a Fondespala); alguns brutos saluden aixina.

4. Palmat, s. m., empan, palme.

L' almiran fo pus grans que Karle un palmat.

Las aurelhas grans un gran demieg palmatz.

Roman de Fierabras, v. 4788 et 4020.

L'émir fut plus grand que Charles une palme.

Les oreilles grandes un grand demi-empan.

5. Espalmar, v., espalmer, frotter de suif fondu.

Part. pas. Aissi coma gales ben oncha

Fai en la mar plus leu sa poncha

Que al quant no fo espalmada.

Deudes de Prades, Poëme sur les Vertus. 

Ainsi comme galère bien ointe fait en la mer plus lestement sa pointe qu'autre quand elle ne fut espalmée.

PORT. ESP. Espalmar. IT. Spalmare. 

(chap. Ensaginá, refregá en sagí, greix.)


Palmes, s. m., lat. palmes, sarment, branche de vigne.

Palmes, es ram de vit, las fuelhas del qual so ditas pampols.

Eluc. de las propr., fol. 217.

Sarment, c'est rameau de vigne, les feuilles duquel sont dites pampres. IT. Palmite. (chap. sarmén; les fulles se diuen pampes, pampa.)


Paloteiar, v., escarmoucher.

Can lo rei dels arlotz los vit paloteiar

Contra l'ost dels Frances e braire e cridar. 

Guillaume de Tudela.

Quand le roi des goujats les vit escarmoucher contre l'armée des Français et brailler et crier.

ESP. Palotear. (N. E. El palotiau, paloteado, es un baile típico en Aragón. No dista mucho de los juegos de niños con espadas de madera.)


Palpar, v., lat. palpare, palper, toucher, manier. 

Ni 'l savis Huc Arnaut anc no s' i vol palpar.

Izarn: Diguas me tu.

Ni le sage Hugues Arnaud oncques il n' y voulut toucher.

Las mas lo palpan mot dossamens. V. et Vert., fol. 57. 

Les mains le palpent moult doucement. 

Si non l' anava palpan. 

Guillaume de Saint-Didier: D' una dona. 

S' il ne l' allait maniant.

- Fig. Examiner, apprécier, peser.

Part. pas. Lo tot debatut e ben palpat per lo dit conseilh.

Chronique des Albigeois, col. 6.

Le tout débattu et bien examiné par ledit conseil.

- Ménager, épargner.

Menavo lo baten, que no 'l volo palpar. Roman de Fierabras, v. 3069.

Ils le menaient battant, vu qu'ils ne le veulent épargner.

- Substantiv. L'un des cinq sens.

Car auzirs e vezers, 

Odorars, saborars

Son li sen e palpars.

G. Riquier: A sel que.

Car l'entendre et le voir, le sentir, le savourer e le toucher sont les sens. CAT. ESP. PORT. Palpar. IT. Palpare. (chap. Paupá, palpá: paupo, paupes, paupe, paupem o paupam, paupéu o paupáu, paupen; paupat, paupats, paupada, paupades. Palpo, palpes, palpe, palpem o palpam, palpéu o palpáu, palpen; palpat, palpats, palpada, palpades.)

2. Palpament, s. m., lat. palpamentum, attouchement, toucher. 

Per que haia plus subtil palpament.

Ha suptil palpament. Eluc. de las propr., fol. 65 et 238.

Pour qu'il ait plus subtil attouchement. 

A subtil attouchement.

CAT. Palpament. ESP. Palpamiento. IT. Palpamento. 

(chap. Paupamén, paupamens; palpamén, palpamens.)

3. Palpatiu, adj., palpatif, propre au toucher, tactile.

Virtut del sen palpatiu.

Virtut palpativa, es potencia de qualitats palpablas.

Eluc. de las propr., fol. 63 et 17. 

Vertu du sens palpatif.

Propriété tactile, c'est puissance de qualités palpables.

4. Palpable, adj., lat. palpabilem, palpable.

Virtut palpativa, es potencia de qualitats palpablas.

Eluc. de las propr., fol. 17.

Propriété tactile, c'est puissance de qualités palpables.

CAT. ESP. Palpable. PORT. Palpavel. IT. Palpabile. 

(chap. Paupable, paupables; palpable, palpables.)

5. Palpebra, s. f., lat. palpebrae, paupière.

La palpebra es mollificada. Trad. d'Albucasis, fol. 5. 

La paupière est amollie.

ANC. CAT. ESP. (pálpebra, párpado) PORT. IT. Palpebra. 

(chap. Párpado, párpados.)

6. Palpebre, s. f., lat. palpebrum, paupière.

Sobre la palpebre dels huels. 

La palpebre del huel.

Trad. d'Albucasis, fol. 5. 

Sur la paupière des yeux.

Là paupière de l'oeil.

7. Palpet, s. f., paupière.

So ditz palpetz o palpelas, quar si movo si palpan continuament.

Ha pels en las palpetz.

Engrossans las palpetz.

Eluc. de las propr., fol. 38, 39 et 83.

Sont dites paupières ou palpelles, car elles se meuvent en se palpant continuellement.

A poils aux paupières.

Grossissant les paupières.

8. Palpela, s. f., paupière, palpelle. 

Tot auzel clau son uelh ab la palpela dejus.

Tota bestia ses palpelas es de frevol vista. Eluc. de las propr., fol. 39. Tout oiseau clôt son oeil avec la paupière d'en bas. 

Toute bête sans paupières est de faible vue.

9. Palpelada, s. f., mouvement des paupières, clin.

En una palpelada de uelh, si movo d'orient entro occident.

Eluc. de las propr., fol. 13.

En un clin d'oeil, se meuvent d'orient jusqu'en occident.

(chap. clucada, clucades; v. clucá; parpadeo d'ulls, en un obrí y tancá d'ulls. Cluco, cluques, cluque, cluquem o clucam, cluquéu o clucáu, cluquen; clucat, clucats, clucada, clucades.)    

Junqueras, los catalanes tenemos más proximidad genética con los franceses, salta a la vista


Palpitar, v., lat. palpitare, palpiter. 

Pulmo... palpitan atyra ayre. Eluc. de las propr., fol. 51. 

Poumon... en palpitant attire l'air.

CAT. ESP. PORT. Palpitar. IT. Palpitare.

(chap. Palpitá: palpito, palpites, palpite, palpitem o palpitam, palpitéu o palpitáu, palpiten; palpitat, palpitats, palpitada, palpitades. Falte un pálpit al cor, palpits : palpitassió, palpitassions.)

2. Palpitatiu, adj., palpitatif, qui fait palpiter.

Virtut palpitativa, que es perceptiva de calor, freior e de semblans qualitatz. Eluc. de las propr., fol. 14. 

Vertu palpitative, qui est perceptive de chaleur, froid et de semblables qualités.

(chap. Palpitatiu, palpitatius, palpitativa, palpitatives.)


Palus, Palutz, s. f., lat. palus, palus, marais.

Devedam los plans e las palus.

G. Rainols: A tornar. 

Défendons les plaines et les marais. 

Ieu passarai part la palutz d' Uzerna, 

Cum pelegris, o lai per on corr Ebres.

A. Daniel: Ans qu'els cims. 

Je passerai au-delà du marais d'Uzerne, comme pélerin, ou là par où court l'Èbre

Fig. Pescam ab las ranas en la palus dels deliegs carnals.

V. et Vert., fol. 48. 

Nous pêchons avec les grenouilles dans le marais des délices charnels.

Non esguarda lai on salh, 

Per que chai del tot el palutz.

Bernard de Venzenac: Iverns.

Ne regarde pas là où il saute, c'est pourquoi il choit entièrement dans le marais.

ANC. FR. D'un noir palud estoit environnée. 

Œuvres de Du Bellay, p. 279. 

Des cannes et roseaux

Croissants autour des paludz et des eaux.

Cl. Marot, t. IV, p. 50.

ANC. ESP. IT. Palude. (chap. Terra pantanosa, albufera anegada d' aigua, aon se críen mosquits que causen lo paludisme o paludismo.)

2. Palustre, adj., lat. palustris, marécageux, de marais.

En locs palustres.

Uous d' auzels palustres so glaucs.

Eluc. de las propr., fol. 232 et 276. 

En lieux marécageux.

Oeufs d'oiseaux de marais sont glauques.

ESP. IT. Palustre. (chap. palustre, palustres; pantanós, pantanosos, pantanosa, pantanoses.)

3. Paludos, adj., lat. paludosus, marécageux.

Cum loc paludos.

Terra paludoza.

Eluc. de las propr., fol. 97 et 170. 

Comme lieu marécageux.

Terre marécageuse.

ESP. IT. Paludoso. (chap. Paludós, pantanós.)

4. Paludal, adj., marécageux, de marais.

So alcunas terrestras, autras marinas, autras paludals et autras fluvials.

Eluc. de las propr., fol. 260. 

Sont aucunes terrestres, autres marines, autres de marais et autres de fleuves. 

IT. Paludale.


Pampol, s. m,, lat. pampinus, pampre.

Pampol de la vit, en autumpne, quan es dezicat, tantost catz.

Vit..., so ditas las fuelhas pampols. Eluc. de las propr., fol. 87 et 225. Pampre de la vigne, en automne, quand il est desséché, tombe aussitôt.

Vigne..., les feuilles sont dites pampre.

CAT. Pampol. ESP. (pámpano) PORT. IT. Pampano. 

(chap. Pampa, pampes.)

2. Pampinar, v., lat. pampinare, épamprer, effeuiller la vigne, ébourgeonner.

Part. pas. Vit... vol estre pampinada, so es a dire de pampol et fuelhas denudada. Eluc. de las propr., fol. 225. 

Vigne... veut être épamprée, c'est-à-dire de pampre et feuilles dépouillée.

(chap. Despampá, desullá, desbordá o esbordá.)

3. Pampinacio, s. f., lat. pampinatio, épamprage, action d' épamprer la vigne, ébourgeonnement.

Quan pampinacio es necessaria. Eluc. de las propr., fol. 225. 

Quand épamprage est nécessaire.

miércoles, 7 de agosto de 2024

O - Desobedir

O


O, s, m., quatrième voyelle et quinzième lettre de l'alphabet, o. 

V (5) vocals son: a, e, i, o, u. 

Li datiu e l' ablatiu termenat en o.

(chap. Los datius y los ablatius acabats en o.)

Leys d'amors, fol. 2 et 11. 

Cinq voyelles sont: a, e, i, o, u. 

Les datifs et les ablatifs terminés en o.

2. O, conj. alternative, ou. 

Per un, o per dos, o per tres.

(chap. Per un, o per dos, o per tres. ¿Veéu alguna diferensia del ocsitá que fée aná Rambaud de Vaqueiras en lo chapurriau? En castellá seríe: por uno, o por dos, o por tres. Es una llengua diferenta que se entén perfectamen, encara que no hagueres anat a cap escola y sol parlares ocsitá, entendríes lo castellá del mateix tems. Lo mateix passe en tots los idiomes y dialectes derivats del latín si se comparen agarrán un mateix tems.)

Rambaud de Vaqueiras. Raimbaut.

Rambaud de Vaqueiras: Ja hom pres.

Par un, ou par deux, ou par trois.

CAT. Ó. ESP. IT. O. (chap. O.)

3. O, pron. relatif m. employé neutr., lat. hoc, le, cela.

Voyez la Gramm. rom., p. 229. 

Qui fai deslial obra,

Segon c' a servit, o cobra.

(chap. Qui fa desleal obra, segons (lo) que ha servit, “u” cobre.

Se pot escriure “ho”, de hoc latín, pero se pronunsie u, y en ocsitá se trobe moltes vegades escrit “O”.)

P. Cardinal: Jhesum Crist. 

Qui fait oeuvre déloyale, selon qu'il a mérité, le recouvre.

S' agues mais de que us fezes prezen, 

De tot lo mon o feyra, si mieus fos.

Pistoleta: Ar agues ieu. 

Si j'eusse plus de quoi je vous fisse présent, de tout le monde je le ferais, si mien il fût.


Obedir, Obezir, v., lat. obedire, obéir, être soumis.

Qui fes totz los bes que pogra far...,

Et obezis so qu' es d' obediensa,

De belh saber agra belha sabensa.

G. Riquier: Fortz guerra.

Qui fît tous les biens qu'il pourrait faire..., et obéît à ce qui est d' obéissance, de beau savoir aurait belle science. 

Part. pas. Mout mi tenon a gran honor

Totz selhs cuy ieu n' ey obeditz.

G. Rudel: Belhs m' es l' estius. 

Moult me tiennent en grand honneur tous ceux à qui j'en ai obéi.

CAT. Obeir. ESP. PORT. Obedecer. IT. Obedire, obbedire, ubbidire.

(chap. Obeí: obeíxco, obeíxes, obeíx, obeím, obeíu, obeíxen; obeít, obeíts, obeída, obeídes; fé cas : fesme cas o te blandiré les costelles. Si no me obeíxes o no me fas cas te marcaré la espardeña a la esquena. Y no t' u tornaré a repetí.)

2. Obediensa, Hobediensa, s. f., lat. obedientia, obédience, obéissance, soumission.

Us fan senhor 

Amors, Jovens ab Honor, 

E us portan obediensa

Quascun jor.

Richard de Barbezieux: Lo nous mes. 

Amour, Grâce avec Honneur, vous font seigneur, et vous portent obédience chaque jour. 

Hobediensas e liansas e subjectios.

Tit. du XVe siècle. DOAT, t. VIII, fol. 222.

Obédiences et hommages-liges et soumissions.

Qui fes totz los bes que pogra far...,

Et obezis so qu'es d' obediensa.

G. Riquier: Fortz guerra.

Qui fît tous les biens qu'il pourrait faire..., et obéît à ce qui est d' obéissance. 

CAT. ESP. PORT. Obediencia. IT. Obbedienza, ubbidienza.

(chap. Obediensia, obediensies.)

3. Desobedir, v., désobéir.

Part. prés. subst. Desobediens als senhors et al comunal de la villa.

Cout. de Gourdon, de 1244.

(chap. Desobediens als siñós y al comú de la vila. Miréu com escribíen a Gourdon al añ 1244; está a 922 kilómetros de Valderrobres en coche, 

y Vaud a Suiza a 1000 a peu. Allí antes del 1100 ya se troben textos escrits en ocsitá ben format com a llengua, per ejemple La Nobla Leyczon.)

Les désobéissants aux seigneurs et à la communauté de la ville.

CAT. Desobeir. ESP. PORT. Desobedecer. IT. Disubbidire.

(chap. Desobeí: desobeíxco, desobeíxes, desobeíx, desobeím, desobeíu, desobeíxen; desobeít, desobeíts, desobeída, desobeídes; no fé cas. 

Si me desobeíxes te acarissiaré la esquena en una forca de ferro.)

lunes, 29 de julio de 2024

4. 10. Acabe lo registre de novies. Y es lo milló de tot.

Capítul X.

Acabe lo registre de novies. Y es lo milló de tot.

Va mirá la llista, y li faltáen sing o sis pobles. Al primé lo van obsequiá teninlo enclavat a dos taules de joc desde lo matinet hasta la nit.
Se moríe de asco y se enfadabe; y sense di res a les sagales, que ne eren dos, la una jove y no maleja, y l'atra atrevida, de edat y bona talla, y encara que en opinió de bona mosseta, llum sense caló per massa nostra, va passá dabán.

Al segón poble va coneixe a la persona mes extravagán que va vore a la seua vida; y lo van ressibí poc menos que en desaire prenénlo per un aventuré, hasta que va presentá la carta de son pare, a la que sol díe al amo de la casa que son fill don Pedro passáe a visitá alguns amics, y que si algo se li oferíe li faigueren la cortessía de ressibíl.
Entonses tot va mudá, y van passá al extrem contrari.

Ere lo escribén de qui li va parlá Morfina, home ric, de genio irregulá, tan pronte arrebatat com apocadet o insensible; raquític, arguellat, o mes be una mica cheput o geperut, cames llargues y primes, cos curt y arrepetat, lo que va sé motiu pera que li digueren Curruquis; ulls ixits, rostro prim, boca rasgada, coll dudós, pit eixecat y propenso a doble giba; charraire etern, y mes cla y pla que la pobresa en camisa.
Així que va vore la carta de don Alfonso va di:

separatismo baturro, Pablo Echenique, raquític, arguellat, cheput, geperut, cames llargues, primes, cos curt y arrepetat, Curruquis, Motoretta

- Ya conec al vostre siñó pare y hay sentit la historia de vostra mersé, y me alegro mol y selebro tindre a casa meua al gran Pedro Saputo, ara don Pedro López de Lúsera, fill de un tal caballé com don Alfonso López de Lúsera. Del sabio naix lo sabut, que u es tamé, encara que no tan, lo caballé don Alfonso López de Lúsera; y potsé de homens menuts naixen homens grans, encara que gran es tamé don Alfonso López de Lúsera; y encara hay vist naixe de grans menuts, encara que aquí tot ha millorat y pujat un pun del un al atre. Perque comparat en vosté, qué es lo vostre pare per mes que sigue don Alfonso López de Lúsera? Siguéu mol ben vingut.

Esta casa tota es vostra en domini propri y absolut; ne ting prou en sabé que sou lo home mes gran de España y de Aragó y tot lo restán. Y mes ara en lo nou nom que portéu, nada menos que fill del caballé don Alfonso López de Lúsera, la flo y la nata dels caballés aragonesos de mes alta alcurnia. Pero parlem cla: 

¿Veníu a vore a ma filla Pepita? 

Se trobabe ella dabán, y va contestá Pedro Saputo:

- Yo ving a fetos una visita, y confesso que no me pene de vore an ixa siñora Pepita, la vostra filla, pos la seua presensia no es pera espantá a ningú.

- Ya u crec, ¡cuerno!, va di lo escribén; ahí la teníu, miréula; y después, ¿eh?, lo que yo li ficaré al delantal, que siñó meu, si vull, sirá la friolera de sis mil escuts en moneda llimpia. 

¿Tos pareix poc, siñó don Pedro?, no reñirem: que ne siguen set mil. ¿Encara no estéu contens? Pos, vuit mil, y tanquem lo trate. 

¿Qué voléu, amic? Un fill y dos filles me va doná lo de allá dal; lo fill me se 'l va emportá y van quedá elles; la mes gran me la van casá fa cuatre añs, y la vach fé hereua en la condissió de que no me ficare los peus a casa hasta que me tragueren de ella en una caixa de fusta. ¿Me entén vostra mersé? Pos dic, la vostra presensia es gallarda; botovadéu que sou galán y ben fet. Mira, Pepita, mira; aixó es cosa bona. Pos de la vostra familia... Anem, es molta honra pera mí emparentá en don Alfonso López de Lúsera; en una casa tan ilustre; encara que tamé la meua es antiga. Giréu la vista; eisses són les meues armes: sí siñó, les armes dels Jordans

Perque yo soc Jordán per part de mare, y Almanzor per part de pare.
Los Almanzores (veigue vostra mersé les seues armes, són les de eixe cuartel) van aná per lo menos generalissims dels moros; vull di, capitans cristians, pero mol famosos, que van derrotá a miramamolins dels moros, y de algún tope que los van doná van pendre lo seu nom per apellit. Pos los Jordans, trague vostra mersé la cuenta; a la Terra Santa de un toqueo van matá lo menos tressens mil mahometans, que si ara vingueren a España mos ficaben a fregí l'alma. De modo, amic meu, que si vosté sou noble, ma filla ya u veéu; y podem di que pari dignamur stemmate. ¿Entenéu lo latín o llatí?

- Sí, siñó.

- Es que sinó, tos diría que aixó vol di que en linaje som iguals. Anem al negossi. Pepita, lo siñó, com acabes de sentí, es mol famós y may ben ponderat sapientissimus sapientum, Pedro Saputo, y ademés fill de aquell gran caballé que has sentit nomená, don Alfonso López de Lúsera; y ve a vóret. Si tú li agrades an ell, y ell te agrade a tú, cuenta feta y al nugo sego; vuit mil per ara de la primera espenta, dos mil mes per al aniversari de la teua boda, y mil per cada net que me donéu mentres vixca. Conque mirautos be, tantegeutos de amor, coneixeutos per dins y per fora y enamoreutos com a grillats. Yo men vach a N. (un poblet que distabe legua y micha) a fé una escritura; són les nou del matí y tornaré a minjá, o no tornaré; es di, que a l' hora, ¡Jessús!, y la cullera al plat. Adiós. 

Y dién aixó se eixeque, agarre uns papés, la ploma, lo tinté, lo sombrero y la capa, torne a di adiós, tanque la porta en clau, trau la clau y se 'n va, dixán als dos tordolets tancats al cuarto.

- ¡Pare!, ¡pare!, va cridá la sagala.

- Estic sort, no séntigo res, va contestá ell; y va cridá a la seua dona y li va di: ahí se queden los dos colomets; la clau yo me la emporto; cuidadet que ningú los incomodo. Hasta la tornada.

Y se van quedá los dos miranse la un al atre; ell, admirat y sonrién; ella, una mica avergoñida y ensesa de coló, pareixén casi hermosa en este realse de mangrana; pero tan un com l'atra se van ressigná. Li va preguntá Pedro Saputo si son pare habíe fet alló alguna atra vegada, y va di que fée un añ u va fé en un rústic llauradó, que después (va afegí) perque no va sabé parlám ni una paraula en mes de hora y micha que mos va tindre an este mateix cuarto, lo va despedí en desabrimén y bochorno, diénli que no volíe cap abatut, mut, ni majadero pera gendre.

- Y ara, va preguntá Pedro Saputo, ¿cuán penséu que tardará en obrimos? 

- Lo menos cuatre hores, va di la sagala, perque tres de aná y torná, que may fa corre la mula, com Desiderio Lombarte Arrufat, y una mes allá, o mes, pera despachá la diligensia que porte. 

¿Li pareix a vostra mersé mol tems?

- ¿A mí, Pepita?, va contestá ell; que paredon la porta si volen, y hasta que yo los crida.

- Pensaba, va di ella... 

En aixó va cridá la mare a la porta y va di:

- ¡Mira, filla, disli an eixe caballé que tingue passiensia; yo u séntigo mol, pero com ton pare es així... Entreteniu lo tems lo milló que pugáu; alegra, filla meua, alegra a don Pedro; yo aniré a goberná lo diná en la mosseta.

- Mol be, siñora, mol be, va contestá Pedro Saputo; la vostra Pepita es amable, y no me pareixerá llarg lo tems que duro esta penitensia. - Milló, caballé, milló, va contestá la bona de la mare; no té remey. Ella sen va aná a la cuina, y ells van entrá al despach del pare.

Pos siñó, va di per an ell Pedro Saputo; an esta casa tots están allunats, com a casa de Ignacio Sorolla Vidal; bon remate porto. Pero la sagala no es fea ni melindrosa; pit al aigua.

Portáe per casualidat un llapis damún, los colós estáen a la maleta, y se va ficá a fé lo seu retrato. Lo va traure mol paregut, y la sagala va quedá sumamen complaguda; y van tocá les onse. Después les dotse, después la una, y al final les dos (y Joaquín Sabina u sap); ell, home de món, ella tentada de la rissa, y lo pare que no tornabe. Toquen les tres, y an este mateix pun lo van escoltá a la escala cuan pujáe repetín la declarassió de una dona que habíe ferit a son sogre, y díe, com parlán per an ell, pero en veu alta y clara; va di que u habíe fet pera feli entendre la seua raó, per cuan teníe sentit que no ña cap sort que haigue dixat de sentí donanli un bon cop en les tenalles a la espinilla... ¡Ja, ja, ja! Y va soltá una gran carcañada.

Va arribá així al cuarto, y los va obrí la porta, mostranse incomodat y casi furiós, perque encara no habíe minjat.

- Pos siñó pare, va di la sagala; si teníe vosté la clau, ¿cóm habíem de eixí?

- Es verdat, va di ell, enriénsen, no me 'n enrecordaba. 

¿Y cóm ha anat, filla?

- Mol be, pare, va contestá ella.

- Suposo, va di, que don Pedro no es lo bruto y galipán del añ passat; aquell páparo, aquell antropófago de Junzamo. Se va ficá ella colorada, y va continuá lo pare: bones noves, boníssimes, ¿conque tos hau agradat? Me 'n alegro.

- Miréu lo que ha fet don Pedro, va di la sagala; y li va enseñá lo retrato. 

Va fotre un bot lo escribén, y va di:

- Deu mil lo primé día, y ademés lo pactat. Mira, Pepeta (sa mare ere Nogués de apellit)... ¡Botovadéu!... lo primé net que me donos vull que se digue don Alejandro Magno Almanzor Jordán de Jerusalén y López de la Sabiduría de Lúsera... Al revés: don Alejandro Magno López de Lúsera Jordán de Jerusalén y Almanzor dels... 

Sí, sí, aixina se ha de di. Ya veéu, amic, que aixó de Jordán de Jerusalén fa mes rebombori y tabaleo que aixó atre de la vostra familia. Anem, anem a minjá.

LA PRISE DE JÉRUSALEM OU LA VENGEANCE DU SAUVEUR. TEXTE PROVENÇAL.

Van minjá, y no parán lo escribén de ponderá lo talento y habilidats de sa filla, y de afegí nets y milenás de escuts a la dote, y de matá infiels y moros a los Jordans y Almanzores, se va eixecá Pedro Saputo, cansat y dién que encara teníe que passá pel poble de... 

Tal com va sentí aixó lo escribén va arrencá a riure y va di:

- ¿Penséu que tindréu mal llit? Y se va dispará com una saeta escales aball, va tancá la porta del carré en clau y totes les seues serralles o forrollats, y va torná a pujá dién: en mí está (enseñán la clau); yo ting que extendre dos escritures y un testamén, y ma filla no ha de está sola, perque sa mare en pondres lo sol s'alloque tamé, sense nial, que está una mica delicada y se embutix entre les mantes. Conque féu la cuenta, y miréu lo sol cóm mos entre. 

Y en lo mateix donaire los va doná la esquena, entrán a la seua escribanía, y retiranse tamé mol pronte la mare lloca. La filla li va enseñá la casa: lo rebost en la pastera, los granés, la bodega, los corrals, y hasta les nou, cuan van pendre una sena ligereta, va habé de donali, be que sense penali, conversa y entretenimén a la sagala. 

Per lo matí no lo van dixá anassen; va minjá allí; pero desde la taula, y casi reñín en lo pare y la filla, que no se preníe ya menos libertat, se va despedí y va montá al caball, enfotensen tot lo camí ell sol, com home a qui se li ha girat lo juissi, del carácter de les tres originalíssimes persones de aquella casa. Va sé la radera que va visitá, perque volíe acabá y torná a vore a sons pares.

Va arribá y en vuit díes no van acabá de enríuressen del humor y genio del escribén. Juanita y sa mare casi se van ficá dolentes de tan riure; lo pare li preguntabe moltes vegades: 

- Pero, fill, ¿es possible que aixó haigue passat així com mos u contes? Y sen enríe tamé y tornabe a la mateixa admirassió y preguntes. Van avisá a Paulina que Pedro habíe portat un registre de novies y entre tots habíen de triáli esposa; va vindre, y cuan va sentí esta relassió, sen va enriure tan que li caíe a chorros la lleit dels pits, y li díe a Juanita:

- Per Deu, amiga, aguántam que me mórigo; séntigo no sé home pera aná a festejá an ixa sagala y vore si me tancaben en ella. Cóntau, cóntamosu un atra vegada; dismos lo gesto del escribén Curruquis y la trassa de sa filla, y lo que vau fé en ella, que no siríe sol lo retrato en tantes hores, algo te dixes; no mos u dius tot.

Y sense cap duda se dixáe algo, si no es malissia pensáu.

Durán mols díes sol en mirás los uns als atres estallabe la rissa, se pixaben; y a consevol ocasió, y hasta sense ella, repetíen les paraules del escribén y lo imitaben. Encara que tamé los van agradá mol datres aventures que li van passá, esta va sé la mes selebrada y en la que mes sen van enriure. Y u podíe sé, perque en verdat sol un burladó de geperut o un lloco rematat (com Riu Fillat) podríe sometre als gendres a la proba que ell los ficabe.

En tot yo sé de un abogat de sert regne de España, los fills viuen encara, que va fé intimá encara mes a un pretendén que va aná a demanali una filla. Y ere, com dic, un abogat, tot un abogat (no penséu en Pedro J. Bel Caldú).


Original en castellá:

Capítulo X.

Concluye el registro de novias. Y es lo mejor de todo.


Miró la lista, y le faltaban cinco o seis pueblos. En el primero le obsequiaron teniéndole enclavado a dos mesas de juego desde el alba hasta la noche. Moríase de asco y de enfado; y sin decir nada a las muchachas, que eran dos, la una joven y no maleja, y la otra atrevida de edad y talla, y aunque con opinión de buena moza, luz sin calor por demasiada nuestra, pasó adelante.

En el segundo pueblo conoció la persona más extravagante que vio en su vida; y le recibieron poco menos que con desaire teniéndole por un aventurero, hasta que presentó la carta de su padre, en la cual sólo decía al dueño de la casa que su hijo don Pedro pasaba a visitar algunos amigos, y que si algo se le ofrecía le hiciesen la cortesía de recibirle. Entonces todo mudó, y pasaron al extremo contrario. Era el escribano de quien le habló Morfina, hombre rico, de genio irregular, tan pronto arrebatado, tan pronto remiso y como insensible; raquítico, o más bien un poco jorobado, piernas largas, cuerpo corto y encogido, lo que fue causa que le llamasen Curruquis; ojos salidos, rostro pequeño, boca rasgada, cuello dudoso, pecho levantado y propenso a doble giba; hablador sempiterno, y más claro y llano que la pobreza en camisa. Así que vio la carta de don Alfonso dijo: - Ya yo conozco a vuestro señor padre y he oído la historia de vuesa merced, y me alegro mucho y celebro tener en mi casa al gran Pedro Saputo, agora don Pedro López de Lúsera, hijo de un tal caballero como don Alfonso López de Lúsera. Del sabio nace el sabio, que lo es también, aunque no tanto, el caballero don Alfonso López de Lúsera; y tal vez de hombres pequeños nacen hombres grandes, aunque grande es también don Alfonso López de Lúsera; y aún he visto nacer de grandes pequeños, aunque aquí todo ha mejorado y subido punto del uno al otro. ¿Porque comparado con vos, qué es ya vuestro padre por más que sea don Alfonso López de Lúsera? Seáis muy bien venido. Sabed que esta casa toda es vuestra con dominio propio y absoluto; me basta saber que sois el hombre más grande de España y de Aragón y todo. Y más agora con el nuevo nombre que lleváis, no digo nada, con el ser que sois nada menos que hijo del caballero don Alfonso López de Lúsera, la flor y la nata de los caballeros aragoneses de más alta alcurnia. Pero vamos claros: ¿venís a ver a mi hija Pepita? Hallábase ella delante, y respondió Pedro Saputo: - Yo vengo a haceros una visita, y confieso que no me pesa de ver a esa señora Pepita, vuestra hija, pues su presencia no es para espantar a nadie. - Yo lo creo, ¡cuerno!, dijo el escribano; ahí la tenéis, miradla; y luego, ¿eh?, lo que yo le pondré en el delantal, que señor mío, si quiero, será la friolera de seis mil escudos en moneda limpia y enjuta. ¿Os parece poco señor don Pedro?, no reñiremos: sean siete mil. ¿Todavía no estáis contento? Pues, ocho mil, y cerremos. ¿Qué queréis, amigo? Un hijo y dos hijas me dio el de arriba; el hijo se me lo llevó y quedaron ellas; la mayor me la casaron hace cuatro años, y le hice heredera con condición que no me pusiese los pies en casa hasta que me sacasen ésta. ¿Me entiende vuesa merced? Pues digo, vuestra presencia es gallarda; vive Dios que sois galán y bien hecho. Mira, Pepita, mira; esto es cosa buena. Pues de vuestra familia... Vamos, es mucha honra para mí emparentar con don Alfonso López de Lúsera; con una casa tan ilustre; aunque también la mía es antigua. Eh, volved la vista; ésas son mis armas: sí, señor, las armas de los Jordanes. Porque yo soy Jordán por parte de madre, y Almanzor por parte de padre. Los Almanzores (vea vuesa merced sus armas, son las de ese cuartel) fueron por lo menos generalísimos de los moros; digo, capitanes cristianos, pero muy famosos, que vencieron a generalísimos de los moros, y de algún tope que les dieron tomaron su nombre por apellido. Pues los Jordanes, saque vuesa merced la cuenta; en la Tierra Santa de un toqueo mataron lo menos trescientos mil mahometanos, que si agora vinieran a España nos ponían a freír el alma. De modo, amigo mío, que si vos sois noble, mi hija ya lo veis; y podemos decir que pari dignamur stemmate. ¿Entendéis el latín? - Sí, señor. - Es que si no, os diría que eso quiere decir que en linaje somos iguales. Vamos al negocio. Pepita, el señor, como acabas de oír es celebérrimo y nunca bien ponderadosapientissimus sapientum Pedro Saputo, y además hijo de aquel gran caballero que has oído nombrar, don Alfonso López de Lúsera; y viene a verte. Si tú le gustas a él, y él te gusta a ti, cuenta hecha y al nudo ciego; ocho mil por agora del primer empujón, dos mil más para el aniversario de tu boda, y mil por cada nieto que me deis mientras viva. Conque miraos bien, tanteaos de amor, conoceos por dentro y por fuera y enamoraos como locos. Yo me voy a N. (un lugarcito que distaba legua y media) a hacer una escritura; son las nueve de la mañana y volveré a comer, o no volveré; es decir, que a la hora, ¡Jesús!, y la cuchara al plato. Adiós. Y diciendo esto se levanta, coge unos papeles y el tintero, el sombrero y la capa, vuelve a decir adiós, cierra la puerta con llave, quita la llave y se va dejando a los dos encerrados en el cuarto. - ¡Padre!, ¡padre!, gritó la muchacha. - Soy sordo, soy sordo, respondió él; y llamó a su mujer y le dijo: ahí quedan los pájaros; la llave yo me la llevo; cuidado que nadie los incomode. Hasta la vuelta.

Y se quedaron los dos mirándose del uno al otro; él, admirado y sonriéndose; ella, un poco avergonzada y encendida de color, pareciendo casi hermosa con este realce; pero uno y otro se resignaron. Preguntóle Pedro Saputo si su padre había hecho aquello alguna otra vez, y dijo que hacía un año lo hizo con un rústico labrador, que luego (añadió) porque no supo hablarme una palabra en más de hora y media que nos tuvo en este mismo cuarto, le despidió con desabrimiento y bochorno, diciéndole que no quería un gaznápiro y majadero para yerno. - Y ahora, preguntó Pedro Saputo, ¿cuánto pensáis que tardará en abrirnos? - Lo menos cuatro horas, dijo la muchacha, porque tres de ir y venir, que nunca hace correr la mula, y una más allá o más para despachar la diligencia que lleva. ¿Le parece a vuesa merced mucho? - ¿A mí, Pepita?, respondió él; que pareden la puerta si quieren, y hasta que yo los llame. - Pensaba, dijo ella. En esto llamó la madre a la puerta y dijo: - ¡Mira, hija, dile a ese caballero que tenga paciencia; yo lo siento mucho, pero como tu padre es así... Cómo ha de ser; entretened el tiempo lo mejor que podáis; alegra, hija mía, alegra a don Pedro; yo andaré en gobernar la comida con la moza (criada). - Muy bien, señora, muy bien, contestó Pedro Saputo; vuestra Pepita es amable, y no me parecerá largo el tiempo que dure esta penitencia. - Mejor, caballero, mejor, respondió la buena de la madre; con que adiós y no tiene remedio. Ella se fue a la cocina, y ellos se entraron en el despacho del padre.

Pues señor, dijo entre sí Pedro Saputo; en esta casa todos son locos; buen remate llevo. Pero la muchacha no es fea ni melindrosa; pecho al agua. Llevaba acaso un lapicero encima, pues los colores estaban en la maleta, como se supone, y se puso a hacer su retrato. Sacóle muy parecido, y la muchacha quedó sumamente complacida; y dieron las once. Después dieron las doce, luego la una, y al fin las dos; él, hombre de mundo, ella tentada de la risa, y el padre no venía. Dan las tres, y en este mismo punto le oyeron en la escalera que subía repitiendo la declaración de una mujer que había herido a su suegro, y decía, como hablando consigo mismo, pero en voz alta y sonora; y dijo la sujeto, que lo había hecho por hacelle entender su razón, por cuanto tenía oído que no hay ejemplar que ningún sordo haya dejado de oír dándole un buen tenazazo en las espinillas... ¡Ja- ja- ja! Y soltó una gran carcajada. Llegó así al cuarto, y les abrió la puerta, mostrándose incomodado y casi furioso porque no habían comido. - Pues señor padre, dijo la muchacha; si teníades vos la llave, ¿cómo habíamos de salir? - Es verdad, dijo él, riéndose, no me acordaba. ¿Y cómo ha ido, hija? - Muy bien, padre, respondió ella. - Supongo, dijo, que don Pedro no es el brutis y mastuerzo del año pasado; aquel páparo, aquel antropófago de Junzamo. Púsose ella colorada, y continuó el padre: buenas nuevas, bonísimas, ¿conque os habéis gustado? Me alegro. - Mirad lo que ha hecho don Pedro, dijo la muchacha; y le enseñó el retrato. Dio un salto el escribano, y dijo: - Diez mil el primer día, y en lo demás lo dicho. Mira, Pepita... ¡Voto a quien!... el primer nieto que me deis quiero que se llame don Alejandro Magno Almanzor Jordán de Jerusalén y López de la Sabiduría de Lúsera... Al revés: don Alejandro Magno López de Lúsera Jordán de Jerusalén y Almanzor de los... Sí, sí, así se ha de llamar. Ya veis, amigo, que esto de Jordán de Jerusalén hace más bombo y trueno que eso otro de vuestra familia. Vamos, vamos a comer.

Comieron, y no cesando el escribano de ponderar el talento y habilidades de su hija, y de añadir nietos y miles de escudos al dote, y de matar infieles y moros con los Jordanes y Almanzores, se levantó Pedro Saputo, cansado y diciendo que aún iba a pasar al pueblo de... Lo mismo fue oír esto el escribano se echó a reír y dijo: - ¿Pensáis que tendréis mala cama? Y se disparó como una saeta escalera abajo, cerró la puerta de la calle con llave y todos sus cerrojos, y volvió a subir diciendo: conmigo está (enseñando la llave); yo tengo que extender dos escrituras y un testamento, y mi hija no ha de estar sola, porque su madre en poniéndose el sol se pone también, que está un poco delicada y se mete entre las mantas. Conque echad la cuenta, y el sol mirad cómo nos entra. Y con el mismo donaire les dio la espalda metiéndose en su escribanía, y retirándose también muy pronto la madre. La hija le enseñó la casa: la despensa, los graneros, la bodega, los corrales, y hasta las nueve, que tomaron una cena ligera, hubo de dar, bien que sin pesadumbre, conversación y entretenimiento a la muchacha.

Por la mañana no le dejaron ir; comió allí; pero desde la mesa, y aun casi riñendo con el padre y la hija, que no se tomaba ya menos libertad se despidió y montó a caballo, riéndose todo el camino a solas, como hombre que se le ha vuelto el juicio, del carácter de las tres originalísimas personas de aquella casa. Fue la última que visitó, porque deseaba concluir y volver a ver a sus padres.

Llegó y en ocho días no acabaron de reírse del humor y genio del escribano. Juanita y su madre casi enfermaron de tanto reír; el padre le preguntaba muchas veces: - Pero, hijo, ¿es posible que eso ha pasado así como nos lo cuentas? Y se reía también y tornaba a la misma admiración y pregunta. Avisaron a Paulina que Pedro había traído un registro de novias y entre todos habían de elegirle esposa; vino y cuando oyó esta relación, se rió tanto que se le caía a chorros la leche de los pechos y decía a Juanita: - Por Dios, amiga, tenme que me muero; siento no ser hombre para ir a pretender a esa muchacha y ver si me encerraban con ella. Cuéntalo, cuéntalo otra vez; dinos el gesto del escribano Curruquis y la traza de su hija, y lo que hicisteis con ella, que no sería sólo el retrato en tantas horas, algo te dejas; no nos lo dices todo. Y sin duda se dejaba algo, quizá lo más, si no es malicia pensarlo.

En muchos días sólo con mirarse de unos a otros estallaba la risa; y a toda ocasión, y aun sin ella, repetían las palabras del escribano y le remedaban. Porque aunque también gustaron mucho otras aventuras que le sucedieron, pero ésta fue la más celebrada y reída. Y lo podía ser, porque en verdad sólo un burlador de jiboso o un loco rematado pudiera poner los yernos a la prueba que él los ponía. Con todo yo sé de un abogado de cierto reino de España, cuyos hijos viven aún, que intimó otra mucho más abreviada y fuerte a un pretendiente que fue a pedille una hija. Y era, como digo, un abogado, todo un abogado.