Mostrando las entradas para la consulta visc ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta visc ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de noviembre de 2018

grébol, grévol

grébol, grébols, Ilex aquifolium, Beseit, ports, puertos, Beceite, acebo

Coscoll, grébol, grévol


grébol, grébols, Ilex aquifolium, Beseit, ports, puertos, Beceite, acebo 2

(LTDF)
Agréu, Gréu, Aréu, (g.) Agreveu, Agrafèl, Grafèl, Agrafe, Agrafuelh, 
Grafuelh (lim.), Agrevo, Aigrevo, Grevo, Greve, Agrevou, Grevou (d.), 
Agrifoul, Grifoul, Grífoul, Grefoul (l.) * Grivor, Grifè (Velay), 
Agriéule (for.), Agremo, Agremourié, Gréulie,  Gréu-baguié, Griai (Var), 
(rom. agrefuelh, grefuelh, agrefol, esp. agrifolio, it. agrifoglio, 
lat. acrifolium), s. m. Houx, grand houx, arbre dont le fruit se nomme en 
provençal grèule, v. garrus, grifueio, * fouito-pastre, machié; 
Griffoul, Lagriffoul, Lagrafel, Dagrève, noms de fam. mérid.
Lou grefoul espignut.
J. Laurès.
(N. E. Ilex aquifolium : acrifolium)

Lo DCVB diu:

Coscoll grèvol: arbre de la família de les ilicàcies: Ilex aquifolium L.; cast. acebo. També s'anomena coscoll del vesc, perquè de la segona pell del seu tronc surt la matèria emprada per a fer el vesc de caçar aucells.

Coscoll grébol: abret de la familia de les ilicassies, Ilex aquifolium L.; tamé se anomene coscoll del VISC, perque de la segona pell del seu trong ix la materia empleada per a fé lo VISC de cassá muixons o muixonets, perque una garsa (algarsa) no la apegarás, y a un buitre tampoc.

VISC de cassá muixóns.



Ilex aquifolium, el acebo, es un arbusto o como mucho un pequeño árbol de la familia de las Aquifoliáceas. Puede llegar a medir unos veinte metros de altura y vivir quinientos años, aunque normalmente no pasa de los cien. Forma parte de la tradición decorativa navideña tras sustituir al muérdago, VISC, en la tradición occidental católica. Arbusto o arbolito glabro, funcionalmente dioico, habitualmente de unos 6 ó 15 m. de altura, con tronco recto, porte piramidal, y con copa densa y ramosa desde la base. Tiene la corteza lisa durante toda su vida. Al principio es de un color verdoso y a partir del segundo o tercer año va tomando un tono gris oscuro definitivo. Sus hojas son persistentes, simples, pecioladas, alternas, con forma ovalada y, como cualidad más característica, con un borde fuertemente espinoso en los ejemplares jóvenes y en las ramas más bajas en los adultos y, ni espinosas lateralmente, ni coriáceas y de color mucho más claro las jóvenes de las ramas superiores de estos últimos. Duran unos cinco años y son de color verde muy brillante por el haz y verde amarillento mate por el envés, totalmente lampiñas, muy rígidas y coriáceas. Las flores pueden tener hasta 9 mm. de diámetro, algo menos las femeninas; están solitarias o en cimas más o menos densas. Las femeninas son dialipetalas, y las masculinas rotáceas (actinomorfas con tubo muy corto y pétalos patentes), todas de color blanco o rosado y ocasionalmente manchadas de púrpura. Tienen cuatro o cinco sépalos e igual número de pétalos, de estaminodios soldados al receptáculo debajo del ovario las femeninas y de estambres soldados a la corola las masculinas.1​ Producen los ejemplares femeninos un fruto poco carnoso (drupa), globoso/elipsoidal centimétrico, de color verde en un primer tiempo y luego de un color rojo brillante o amarillo vivo, que madura muy tarde -hacia octubre o noviembre- y que permanece mucho tiempo en el árbol, a menudo durante todo el invierno. Contiene en su interior cuatro o cinco semillas (pirenos). Se encuentran acebos en el oeste de Asia y Europa formando parte, con ejemplares sueltos, del sotobosque de robledales y hayedos especialmente. Aunque en ocasiones puede llegar a formar un denso matorral como especie dominante. Como requiere siempre de ambientes húmedos y umbríos, se cría en el interior de los bosques o en las laderas de umbría, tajos y hoces de montaña. Asciende hasta más allá de los 2000 metros y siempre en suelos frescos y sueltos, preferentemente silíceos. En España se dan asociados especialmente a bosques de robles y en zonas de montaña destacando la Cordillera cantábrica, la Submeseta Norte y las zonas montañosas cercanas. El acebal de Garagüeta (Soria), es el mayor bosque de acebos existente en la Península Ibérica y de Europa meridional. Comprende 406 hectáreas de bosque, de las cuales 180 son masa pura continua de acebos que crecen de forma laberíntica formando bóvedas en las que se refugian tordos, corzos y zorzales. El conjunto posee un extraordinario valor ecológico El acebo era ya conocido por Aristóteles. Le llamaba "paliuro" en sus textos.6​ La medicina natural tradicional ha empleado el acebo desde muy antiguo. Sus propiedades derivan de la presencia en sus hojas de ilicina (ilixantina), ácido cafetánico, dextrosa, goma, cera y otras sustancias en menor cantidad.7​ La infusión de las hojas cocidas se usaba como diurético y como laxante. Los frutos son purgantes y, en mayores dosis, un vomitivo enérgico (de uso muy peligroso para niños). Asimismo, la maceración en vino, de las hojas cortadas en pedacitos, servía como tonificante La corteza del tronco y de las ramas contiene hidrocarburo iliceno, ácidos grasos, pectina y viscina. De dicha corteza, cocida y fermentada por enterramiento, se obtiene liga para cazar pájaros. El uso de este arte de caza es muy antiguo. Puede encontrarse descrita la obtención de liga de acebo en libros de plantas del siglo XVIII.8​ La liga, o liria, es una sustancia viscosa con la cual se embadurnan las varetas (de esparto, de juncos, etc.) y luego colocadas en sitios que visitan los pájaros, éstos quedan pegados a ellas por sus plumas. La liga se obtiene también del muérdago, (Viscum album) y del ajonje (Andryala ragusina). Actualmente se fabrica a partir de productos adhesivos sintéticos. Emplear liga para cazar aves, está prohibido en España por ser un método no selectivo de caza. Una sentencia del Tribunal Constitucional, del 4 de junio de 2013, declaró inconstitucional, y sin efecto, la última Ley de la Comunidad Valenciana 13/2004, artículo 10, que intentaba legalizar la caza de tordos, empleando liga, mediante el tradicional "parany". El acebo tiene, desde muy antiguo, un uso importante en jardinería por su especial belleza en las hojas y frutos, además de ser un excelente seto porque tolera bien la poda, lo mismo que el boj. Existen muchos jardines con setos de acebos modelados, especialmente en el Reino Unido. La planta del acebo es igualmente usada, junto con el muérdago (Viscum album), como adorno en las casas durante las fechas navideñas. Se usaba tradicionalmente en invierno en el norte y centro de Europa, ya que suele tener frutos en esa época. Posteriormente esta costumbre se extendió a otros países a mediados del siglo XX, entre ellos España en 1930. El acebo tiene una madera muy apreciada en ebanistería. Es muy dura y compacta, tanto que no flota en el agua al igual que le sucede a la madera de boj (Buxus sempervirens) y de palosanto (Bulnesia sarmientoi), entre otras. No tiene dibujo y es difícil de trabajar. Se usa en marquetería, tornería, herramientas de carpintero, culatas de armas de fuego, etc. Toma muy bien los tintes, por lo que se hacen perfectas imitaciones del ébano (Diospyros ebenum). Como dato curioso, en la reconstrucción del Palacio Real de Madrid (año 1738), se empleó madera de acebo en sus ventanas, por su buena calidad y resistencia a la podredumbre. La recolección del acebo para usos medicinales, ornamentales, cinegéticos y en ebanistería, le ha acarreado no pocos daños, hasta el punto de estar en peligro de extinción en muchos sitios. Actualmente es una especie protegida en amplias extensiones de varios países europeos. En todo el territorio español también está protegida.11​ El hecho de madurar sus frutos en invierno le da a esta planta un valor ecológico muy importante, por ser una fuente singular de alimento para muchas especies, en particular de pájaros, durante la estación más dura por la escasez de recursos. El urogallo (Tetrao urogallus), un ave también protegida en España, se alimenta en pleno invierno de las drupas y, a falta de estas, de las hojas del acebo. Para el consumo navideño, los viveros de plantas, cultivan los acebos en macetas y los venden durante las fiestas. También existen actualmente planes experimentales de reforestación de bosques mediante acebos.12​ Actualmente la provincia de Soria tiene más de 1.500 Ha en acebales puros de origen natural y en su municipio de Oncala se celebra el 9 de diciembre de cada año su tradicional Fiesta del Acebo Tal vez, debido a la similitud de usos, con frecuencia se confunde el muérdago con el acebo. Curiosamente, ambos se utilizan por sus propiedades medicinales, se emplean como adornos navideños y son materia prima para fabricar la liga para cazar. Sin embargo ambas plantas no tienen nada más en común y son bien diferentes. El acebo (Ilex aquifolium) es un árbol de gran porte que llega a los 10 m de altura. Tiene las hojas verdes, perennes y los frutos en forma de drupas rojas. El muérdago (Viscum album) es una planta parásita cuyos tallos, de hasta unos 50 cm de largo, trepan por los troncos y ramas de sus árboles huéspedes. Los frutos, en forma de bayas, son parecidos a los granos de uva blanca, aunque más pequeños y translúcidos. A menudo es una amenaza para la vida de las especies forestales que parasita porque se convierte fácilmente en una plaga. Existe un municipio en Extremadura que se llama Acebo (Cáceres). lex aquifolium fue descrita por Carlos Linneo y publicado en Species Plantarum 1: 125. 1753. ilex: nombre genérico que era el nombre designado en latín para una especie de Quercus (Quercus ilex) comúnmente llamada encina, que tiene un follaje similar al acebo europeo, y ocasionalmente se confunde con él. aquifolium: epíteto latino compuesto por aqui, de acus, -uus, aguja, y folium, -ii hoja, con el sentido de "hojas picantes". Empleado por Plinio el Viejo en Historia naturalis (27, 63), y por Catón el Viejo en De Agri Cultura (31, 1), con el significado de "acebo" Aquifolium ferox Mill. ex Raf. Aquifolium heterophyllum Raf. Aquifolium ilex Scop. Aquifolium croceum Raf. Aquifolium lanceolatum Raf. Aquifolium planifolium Raf. Aquifolium spinosum Lam. Aquifolium undulatum Raf. Aquifolium vulgare St.-Lag. Ilex aquifolium var. algarviensis Chodat Ilex aquifolium var. balearica (Desf.) Willk. in Willk. & Lange Ilex aquifolium var. barcinonae Pau Ilex aquifolium var. heterophyllum Rchb. Ilex aquifolium var. laetevirens Sennen Ilex aquifolium var. lusitanica Chodat Ilex aquifolium var. senencens Gaudin Ilex balearica Desf. Ilex montserratense Sennen Ilex perado subsp. ibérica (Loes.) S.Andrews Ilex perado var. ibérica Loes. ?Ilex camelliifolia Carrière ?Ilex chrysocarpa Wender. ?Ilex ciliata Koehne ?Ilex citriocarpa Murr ?Ilex echinata Mill. ?Ilex ferox Aiton ex Steud. ?Ilex fischeri Carrière ?Ilex maderensis Willd. ?Ilex sempervirens Salisb. ?Ilex vulgaris Gray Castellano: aceba (5), acebeo, acebiño, acebo, congorosa (62), acebo hembra, acebo mallorquín, acebo que lleva como cerezas, acebo-cerezo, acebro (3), acebu, aceo (3), acibu, acibuche, adebo, agrifolio (8), alcebo (2), alebro (2), aquifolia, aquifolio (5), arcebo (3), azabuche, bollitera, bolostios, cardo blanco, cardón, cardonera (9), cardón (8), carrasca, carrasco (2), carrascu, cebor, cebro (4), cebro que suelen llamar cedro, chaparro, colostios, crebol, crébol, crévol, escardamudos, grebolé, grévole, hereu, muérdago, sardón, xardón. Entre paréntesis, la frecuencia del vocablo en España.

lunes, 11 de junio de 2018

PAC , M-P

[mallar]. V. mallo.

mallo, mallar. Martillo grande en las herrerías. / lo mall , los malls
Mallar. Martillar, golpear con cualquier objeto duro y pesado.
En geografía física, la roca vertical muy alta.
Los Mallos de Alquézar, de piedra caliza, tienen más de 70 m de altura; los
Mallos de Riglos tienen otra geología más compleja 26.

[malmetedor]. V. malmetíu. / malmetedó, dixes malmetre les coses


malmetíu, malmetedor. La cosa echada a perder; la persona que tira, que dilapida, que desaprovecha las cosas, que no las cuida ni trata con esmero.
manchanza. Piojos (Fulano lleva manchanza). Usan la palabra todos los que
creen más elegante y fina la sustitución de piojos por ella, no se refiere a ninguna otra clase de insectos parásitos del hombre sucio.
mandil. tela grande, fuerte, burda, de cáñamo, más ancha que las sábanas y que tiene empleo constante en las casas de labradores, para coger olivas, llevar paja, maíz, mies, etc. Aquí no se emplea la palabra para indicar delantal. / borrassa
mantudo, mantuda. Enfermizo, tristón, pensativo, preocupado. Se aplica, sobre todo, a los pollos y gallinas enfermos. No tiene aquí la significación de ‘friolero’
que señala el Sr. Borao.
mardano. El macho semental en el ganado de cerda. / mardá de les ovelles, borrego
marguinazo. Margen, límites de una faja, cuatrón o demba, lleno de zarzas,
arbustos, árboles, que hacen de seto vivo; margen alta, vestida, muy inclinada. / marge , margi
marinetas. Especie de calzoncillo blanco, de muletón o tela recia, que se lleva
debajo del calzón en el traje montañés de hombre, de baturro, como dice la
gente de ciudad. Va atado, atadas, mejor, por debajo de las rodillas, sujetando también las calcillas de estambre.
mascara. Mancha, tiznadura de hollín, de carbón, del fondo de sartenes, calde-
ros, ollas, etc. / portes una mascara, t'has mascarat, yo me mascaro , tu te mascares, ell se mascare, mos mascarem, tos mascareu, se mascaren, mascaró

masito. El cordero grande, gordo, casi carnero.
[matacabras]. V. toscón.
maticals. Matorrales, sobre todo de arbustos de poco porte.
matrazo. Grandes piezas, troncos de grandes árboles dispuestos para enormes prensas de los tornos antiguos o molinos de aceite. Constituyen una gran máquina simple, una enorme palanca de primer género.
melampo. Melón en grado superlativo; inocentón; torpe, inconveniente en hablar; engreído.
melico. Ombligo. / melic
melitroncha, melitroncho. La mujer descuidada, simple, desgarbada. Se usa rara vez en masculino y nunca en plural.
menancio. Simple, atrevido, osado en hablar, en pedir o decir alguna inconveniencia.
26. Se ha respetado el orden en el que Arnal presenta los datos relativos a mallo y mallar, a pesar de que resulta poco claro; el verbo y su definición estarían mejor tratados de manera independiente.
mialca. Yerba de gran y profunda raíz, que es plaga y daño en los sembrados,
mielga. / melca
mica. Nada, miaja, cosa. / una mica, un poc, un poquet, una miqueta
[michino, michina].V. llamar a animales.
mielsa, mielsudo, mielsuda. Cachaza; cachazudo, cachazuda, el que no se apura ni tiene prisa por nada ni por nadie, calmudo.
[mielsudo, -a]. V. mielsa.
mindán. El hombre cachazudo, descuidado, desaseado, sanchopancesco... decidor de inconveniencias y de atrevimientos. Solo se usa en masculino, rara
vez en plural.
mingala. Ocasión propicia (güena mingala t’has dejáu perder, ¿no has teníu mingala mejor que ahora?). Buena suerte; tener fortuna inesperada.
misache. Mozo, joven, hombre no viejo. Casi siempre se usa en sentido elogioso: ye un güen misache; ye un misache muy trebajador; si te casas con él, güen misache te llevas.


mocete , moced , mesache , vino

mistura. Centeno. No tiene otro significado; se aplica la palabra a la mies, al grano y a la planta. En algunos sitios, mezcla de trigo y centeno. Arre, burro, no
te pares, / que aquí no venden centeno, / porque a mistura que cogen / la fan
en pan de moreno (cantar popular). / mixture inglés , mezcla , mescla
mojón. Porción de pan con chocolate hecho; pan mojado, envuelto con chocolate semilíquido o pastoso.
molimento. Monumento de Semana Santa en las iglesias. A parar, a’sparar o
molimento, a poner, a quitar el monumento.
[monina, quirrina]. V. llamar a animales. Cabra.
monita. Hablar con gran facilidad y desparpajo; envolver a uno en razones y
palabrería. Es, pues, distinto el significado que el que indica la Academia.
moregón, moregona. Adusto, enfadado, mala cara, poco hablador, muy serio, no comunicativo...
morgallo, morgalloso, morgallosa. Moco, mucosidad; mocoso, mocosa, que lleva moco.
Mocoso significa también pequeño, el joven, el mozalbete que quiere hombrear.
[morgalloso, morgallosa]. V. morgallo.
morguero. Lo que está muy sucio: pañuelo, traje, camisa, cara, pies, etc. Se refiere a ropas y a personas. / que lleva mugre
morralleras. Los labios en que haya huellas, señales inequívocas de haber bebido vino.
morriar a boira. Se dice que ya morrea a boira cuando la niebla empieza a subir
por las riberas y por los llanos. / dorondón, niebla , boira , broma
mosquera. Sitio fresco; sombra en verano; sombra de un árbol frondoso. Se dice os machos ya s’en van ta mosquera, es decir, ya corren, ya marchan a la cuadra. / fresquera,  fresca, fresqueta 
muergo. Planta parásita del trigo; mala yerba; tizón. / no es el muérdago , besque o vesque , visc
[muertas]. V. panseñas.
muir. Ordeñar. / muñí
nafra, nafrera. Herida más extensa que profunda. / tamé ñafra
[nafrera]. V. nafra.
navesar. Pasar, correr, andar deprisa y a lo lejos del observador. Mialo por ande navesa ya, míralo por dónde va ya.
ne. Tráimene, dámene, dílene...
o, a, os, as. El, la, los, las. O carro, el carro; a brenda, la merienda; os críos, los
niños; as zagalas, las niñas.

pacino. Terreno que mira al norte, sin sol en invierno; umbría. /  y dijo mi muger : me voy a tumbar al pacino


paco. Margen (marguinazo), lindero de un campo, terreno en flanco con muchos arbustos y árboles, sobre todo robles, orientado al norte y, por tanto, con poco o nada de sol (pacino) en invierno.
pajuzo. Paja muy menuda, gualva que se moja, o se deja mojar para que se convierta en estiércol. / pallús
palluza. Especie de cesto o canasto hecho con paja y mimbres para guardar el
pan del día. Se suele tener en un extremo de las cadieras o bancos de las grandes cocinas de las casas fuertes montañesas, sobre todo en las que hay criados, jornaleros y pastores. A iche no le cogerán o pan d’a palluza, que es listo, vivo, previsor.
[pansas]. V. panseñas. / pansa , panses , raím sec , pasas
panseñas. Olivas, aceitunas escaldadas, adobadas después de secas y muertas con sal, aceite y cenojo; olivas pansas.
papís. Tonto, pazguato, bobalicón.
[par]. V. ta par d’astí, ta par d’allí.
parreta, figuera 27. Voltereta, cabriola.
pastura. Pienso cocido para los animales, generalmente para los cerdos; verduras, calabaza, patatas , mondaduras, remolacha, salvado, etc.
patantón, patantonizo. Simplón, patán (despectivo).
patantoniar, patantonizo 28. Hacer el tonto, el ineducado, el pesado, el inoportuno. El que interviene en conversaciones sin ser llamado; el desocupado, holgazán y atrevido.

27. Así consta en el Vocabulario y en Refranes. Puede tratarse de dos palabras, parreta y figuera, que el autor considera sinónimas. Apenas hay en los repertorios aragoneses datos de estas voces con la
acepción aquí propuesta, aparte de las tomadas de Arnal Cavero; como locución (parreta figuera) se incluye en el diccionario de Andolz (s. v. parreta), con unas localizaciones en el Somontano de Huesca; sin embargo, los datos ofrecidos tanto para las palabras aisladas como para dicha locución son anómalos ya que en la traducción inversa aporta (s. v. cabriola), figuera (como tomada de Ballarín), parreta (en Alquézar) y parreta, figuera (en el Somontano de Huesca) y, por otro lado (s. v. voltereta) propone parreta-figuera (también de Ballarín; aunque en la primera edición, la de 1977, la situaba en el Somontano de Huesca) y parreta (en Alquézar); debe indicarse que en el Vocabulario de Benasque de Ballarín, al que remite, no constan dichas voces con el significado propuesto.
28. En Refranes elimina el adjetivo de esta entrada pero mantiene sin cambios la definición.

[patantonizo]. V. patantón y patantoniar.
patusca, a la. Juego con monedas o con almendras. El que tira con más tino y
maestría suele llevarse la mayor ganancia.
[pech]. V. peches.
peches. Peces. Pech. Pez.
pened, peted. Piececito, diminutivo de pie; pie de niño.
[pensamiento pensáu, ni]. V. ¡vágale!
perbullir. Empezar a hervir una cosa; hervir poco una cosa cualquiera.
petar. Está que peta, está muy gorda. / le dije a mi muger que estaba gorda
petar. No me peta, no me da la gana, no quiero.
[peted]. V. pened.
pial. Peal. / pial a Valjunquera
pialeta. Calcetín burdo, de cáñamo, lino o lana muy gruesa que se pone sobre la calcilla para que la abarca (y galocha de los pastores) sujete mejor el pie sin
peligro de recibir daño por tierra, piedras, pinchos, etc.
pialuco. Especie de calcetín burdo, recio, fuerte, para llevar las albarcas mejor,
o las galochas.
picar. Cavar. Tiene, además, la significación genérica que da la Academia. Aquí
nadie sabe qué es cavar, aquí se pica, pero no se cava.
[picha]. V. pichar.
pichar, picháus. Orinar; orines. O vino está como picháu, es decir, caliente. / lo vi está com los pixats o pichats
Picha, picheta. Miembro viril.
[picháus]. V. pichar.
pichela. Jarro para vino de algo más de un litro. / pichella de aigua
[picheta]. V. pichar.
piconero, piconera. El niño o la niña que pega fuertemente a otros niños; la persona mayor, especialmente mujer, que zahiere, molesta, compite, acusa y echa en cara, con ingenio e intención y oportunidad, ideas, frases y palabras en defensa propia y en ofensa y crítica de su interlocutor.
picueta. Viruela; huellas en la cara de haber tenido esa enfermedad.
pigo. Calcetines, hilaturas de algodón con fibras blancas, negras y color crema
(de color pigo). Se llama también gazpiáu.
pincho. Guapo mozo, bien vestido, presumido, matón, jactancioso. Va pincho, es un pincho.
pingued, cazar a. Poner una hormiga con alas (alaiga 29) en un cepo o con palito con liga (besque) para cazar pájaros. / cassá en visc
pintapared. Pájaro de colores vistosos, insectívoro, aracnívoro, sobre todo. Aparece en días fríos recorriendo fachadas de las casas viejas con agujeros y grietas (rajas) en busca de pitanza. La gente dice cuando lo ve: pronto va a nevar, ya se vey por astí o pintapared. / podríe sé lo tintinpere ?
pisto. Trago de vino. Echar unos güenos pistos, beber en abundancia.
piz, piz, tordoliz. Pan de Francia, la balanza; / pan de Aragón, güen costrón.
Dicho en juego de niños poniendo los puños de todos en una columna.
pizcas. Trozos de carne, tajadas, chuletas.
Pizqueta. Trozo, tajada pequeña, zaborreta.
[pizqueta]. V. pizcas.
ple. En el juego de pelota, el primer tanto que da el derecho a un bando a sacar.
Ganar el ple, hacer el saque todos los del bando que lo han ganado para poder
sumar tantos.
plorar, ploro. Llorar; lloro.
[ploro]. V. plorar, ploro.
pocha. Bolsillo, sea el que fuere, grande o pequeño, en la prenda que sea.
pod. Piel que envuelve las verguetas con liga o vesque para la caza de pájaros.
Todo, piel y verguetas envescadas, forman el pod.
polecón. Plaga en las habas. Ataca las hojas y tallos tiernos. Son manchas negras de millones de seres, insectos tal vez.
porpuz. Abubilla.
prenso. Pienso del ganado, especialmente de las caballerías de labor y carga
(bajes).
presiego. Una clase de melocotón, blanco, amoscatelado que se abre fácilmente soltando, sin esfuerzo ni cuchillo, el hueso o semilla.
prusiano, -a. Hombre de cuidado; mujer poco recomendable.
puesto, quiesto. Podrido, querido (participios pasivos de poder, querer).
puncha. Punza 30, espina. Es más tonto que punchón de figuera, superlativo de tonto.
punchón de figuera. Aumentativo de tonto. 31.
puntarrón. Madero o maderos que hacen de puente para ganar una acequia.
[punza]. V. puncha.
putios. Un arbusto de tallo tierno y hoja abundante que comen bien, en primavera, el ganado cabrío y los conejos.

30. La cursiva en esta palabra no figura en el original; puncha se incluye en los vocabularios aragoneses y consta, sin marcas, en el diccionario académico; punza, en cambio, no se recoge en el DRAE y se ha localizado en Ejea y Huesca (Andolz).
31. El ejemplo se repite y en ambos casos ponía «se más tonto que punchón de figuera»; en Refranes sustituye la errata se por es. Andolz reproduce la expresión escribiendo ye, solución que, a la vista de otros ejemplos y de la propia entrada ye de este Vocabulario, será la correcta.
29. Así es como está corregido en Refranes y es la palabra que aparece en el propio Vocabulario; ponía aquí aliaga.

lunes, 28 de diciembre de 2020

Los sans inossens. Llibre primé.

Los sans inossens. Llibre primé.

A san germana, la Régula, li contrariabe la actitut de Azarías, y lo renegáe; y ell, entonses, tornáe a la Jara, aon lo siñoret. Ella aspirabe a que los jovens se ilustraren, cosa que a son germá li pareixíe un error, que después no te valen ni pera fins ni pera bastos, pontificabe en lo seu to de veu brumós, una mica nassal, y, per contra, a la Jara, aon lo siñoret, dingú se preocupabe de si éste o l´atre sabíen lligí o escriure, de si eren alfabetos o analfabetos, o de si lo Azarías voltáe de un costat a l´atre, los pantalóns de pana apedassats caénli, la bragueta sense botons, en los peus descalsos y, inclús, si, de repén, marchabe aon san germana y lo siñoret preguntabe per nell y li responíen, está aon san germana, siñoret, lo siñoret tan tranquil, no se alterabe, si acás eixecáe imperseptiblemen un muscle, lo esquerro, pero no indagabe mes, ni comentabe la nova, y, cuan tornáe, lo Azarías ya torne a está aquí, siñoret, y lo siñoret ficáe una mija sonrissa y en pas, que al siñoret sol li exasperabe que lo Azarías afirmare que teníe un añ mes que lo siñoret, perque, en realidat, lo Azarías ya ere mosso cuan lo siñoret va naixe, pero lo Azarías ni sen enrecordabe de aixó y si, en ocasions, afirmabe que teníe un añ mes que lo siñoret, ere perque Dacio, lo Gorriné, lay va di aixina un cap d´añ que anáe una mica gat y an ell, al Azarías, se li va quedá grabat a la sessera, y tantes vegades li preguntaben, ¿cuáns añs tens, Azarías? tantes contestáe, un añ mes que lo siñoret, pero no ere per mala voluntat, ni per lo gust de di mentires, sino per pura santa inossensia y simplería, que lo siñoret fée mal en renegál per naixó y díli zascandil, ni ere just tampoc, ya que lo Azarías, a cambi de caminá per lo cortijo tot lo día de Deu com mastegán lo no res miranse atentamen les ungles de la ma dreta, llustrabe lo automóvil del siñoret en una bayeta groga, y desenroscabe los taps de les válvules als coches dels amics del siñoret pera que al siñoret no ni faltaren lo día que les coses vingueren mal dades y escassejaren y, per si aixó no fore prou, lo Azarías sen cuidabe dels gossos, del perdigué y del setter, y dels tres rabosés y si, ben de nit, lladráen al carrascal los mastins del pastó y los gossos del cortijo se abalotáen, ell, Azarías, los aplacabe en bones paraules, los rascabe insistenmen entre los ulls hasta que se apassiguaben y a dormí y, en la primera llum, ixíe al pati estiranse, despereánse, obríe la tanca y soltabe als pavos pel carrascal, detrás de les bardisses, protegits per la valla de tela metálica y, llugo, rascabe la gallinassa del galliné y, al acabá, pos a regá los geranios y l´oró y a adessentá lo cuchitril del duc y a acarissiál entre les orelles y, conforme caíe la nit, ya se sabíe, Azarías, assentat a un pilonet, prop del foc, a la desolada entrada, desplomabe les perdius, o les turcassos, o les tórdoles, o datres bichos de ploma, cobrades per lo siñoret durán la jornada y, assobín, si les pesses abundaben, lo Azarías ne resservabe una pera la milana, de forma que lo duc, cada vegada que lo veíe apareixe, lo voltáe en la seua redona mirada groga, y castañejáe en lo pic o bec, com si retossare, tot per espontani afecte, que als demés, lo siñoret incluít, los bufabe com un gat y los enseñáe les ungles, mentres que an ell, lo distinguíe, pos rara ere la nit que no lo obsequiare, a falta de un mosset mes bo, en una garsa negra y blanca, o una merla, o mija dotsena de vileros o pardals enganchats en visc a la bassa, aon les carpes, o vaigue vosté a sabé, pero, en consevol cas, Azarías li díe al Gran Duc, cada vegada que se arrimabe an ell, en veu envellutada, milana bonica, milana bonica, y li rascabe entre les selles y li sonreíe en les genives desdentegades y, si ere lo cas de amarrál pera que lo siñoret o la siñoreta o los amics del siñoret o les amigues de la siñoreta se entretingueren, disparán a les águiles o áligues o als muixons negres per la tronera, amagats, Azarías li enrollabe a la pota dreta un drapet de franela roija pera que la cadena no lo nafrare y, mentrestán lo siñoret o la siñoreta o los amics del siñoret o les amigues de la siñoreta estáen amagats y escopeteján, ell aguardabe, ajupit, daball de la atalaya, vigilánlo, tremolán com un brot vert, y, encara que estabe una mica du de orella, escoltáe los estampits secs de les detonassions y, a cada una, se esgarrifáe y tancabe los ulls y, al torná a obríls, mirabe cap al duc y al vórel indemne, alsat y desafián, fén lo escut, damún la pedra, se sentíe orgullós de ell y se díe an ell mateix, milana bonica, milana bonica, y experimentabe dessichos de rascáli entre les orelles y, aixina que lo siñoret o la siñoreta, o les amigues del siñoret, o los amics de la siñoreta, se cansaben de matá muixons y eixíen de la barraca estiránse y despereánse com si abandonaren la bocamina, ell se arrimabe movén les barres amún y aball, com si mastegare algo, al Gran Duc, y lo duc, entonses, se unflabe de satisfacsió, se esponjabe com un pavo real y lo Azarías li sonreíe, no sigues cobart, milana, li díe, y li rascabe la entressella pera premiál y al final, arreplegáe den terra, una detrás del atra, les águiles abatudes, les penjáe a la percha, desencadenabe al duc en cuidadet, lo embutíe a la gran gabia de barrots de fusta, que se tiráe al muscle, y pin, pianet, se encaminabe cap al cortijo sense esperá al siñoret, ni a la siñoreta, ni als amics del siñoret, ni a les amigues de la siñoreta que caminaben, lenta, cansinamen, per la senda, detrás d´ell, charrán de les seus coses y rién sense ton ni son y aixina que arribabe a la casa, lo Azarías penjáe la percha al barró del zaguán y en cuan se fee de nit, assentat o ajupit a la grava del pati, a la blanca llum del cresol, desplomáe un muixó consevol y sen anáe en ell a la finestra del cuchitril, y uuuuuh, fée, modulán la veu, buscán lo registre que mes temó donare, y al minut, lo duc se alsabe hasta la reixa sense fé soroll, en un revol tranquil y blanet, com de cotó, y tamé díe uuuuuh, com un eco del uuuuuh de Azarías, un eco del atre món, y enseguida, li ficáe lo muixó a les seues enormes garres y lo duc lo devorabe silensiosamen en un santiamén y lo Azarías lo mirabe minjá en la seua sonrissa babeján y musitabe, milana bonica, milana bonica, y una vegada que lo Gran Duc acabáe lo seu festín, lo Azarías se encaminabe al cobertís, aon les amigues del siñoret y los amics de la siñoreta aparcáen los seus coches, y, en passiensia, anáe desenroscán los taps de les válvules de les rodes, en torpes movimens dels seus dits grossos, y al acabá, los ajuntabe en los que guardabe a la caixa de sabates, a la cuadra, se assentáe an terra y se ficáe a contáls, un, dos, tres, cuatre, sing… y al arribá a onse, díe invariablemen, coranta tres, coranta cuatre, coranta sing…, después ixíe al corral, ya sen fosc, y a un racó se pixáe a les mans pera que no se li badaren o faigueren cribasses, y abanicabe un rato l´aire pera que se orejaren y aixina un día y un atre, un mes y un atre, un añ y un atre, tota una vida, pero a pesá de este régim metódic, algunes matinades, lo Azarías se despertabe fluix y com desfilagarchat, com si durán la nit algú li haguere tret lo esqueleto, y eixos díes, no rascabe la gallinassa, ni donáe de minjá als gossos, ni asseabe lo cuchitril del duc, sino que ixíe al monte y se gitáe al abrigo de algunes herbes altes, zahurdones, torvisca y si picabe lo sol, pos a la sombra del alborsé, lo madroño, y cuan Dacio li preguntabe, ¿qué es lo que te passe, Azarías? Ell, porto la manta, que yo dic, ting perea, y de esta forma, dixáe passá les hores mortes, y si lo siñoret se topetáe en ell y li preguntabe, ¿qué te passe, home de Deu?, Azarías lo mateix, porto la manta, que yo dic, siñoret, sense inmutás, tombat a la torvisca o al amparo del alborsé, inmóvil, replegat en les cuixes cap al ventre, los colses al pit, mastegán saliveta, com si remugare, com un cachorro o cadell en ganes de mamá, mirán fíxamen la línia blau-verdosa de la serra retallada contra lo sel, y les barraques redones dels pastós y lo coll de les corses, Cerro de las Corzas, (al atre costat ya estabe Portugal), y los roquissals en forma de tortugues jagans, y lo vol chillón y estirat de les grulles camí del pantano o laguna, y les merines, ovelles palomes, voltán en los seus corderets, y si auncás se presentabe Dámaso, lo pastó, y li díe ¿passe algo, Azarías? Ell, porto la manta, que yo dic, y de esta manera transcurríe lo tems hasta que sobreveníe lo apretó y fée de ventre prop del alborsé o a la fosca bada de algún roquissal y tal com se desahogabe, anáen tornánli paulatinamen les energíes y una vegada recuperat, la seua primera reacsió ere arrimás aon estáe lo duc y díli dolsamen a través de la reixa, milana bonica, y lo duc venga a esponjás y castañejá en lo pic curvat o belcat, hasta que Azarías li obsequiabe en un aguilucho o una cría de garsa desplomats y mentres lo devorabe, lo Azarías, pera guañá tems, se arrimáe a la cuadra, se assentáe an terra y se ficáe a contá los taps de les válvules de la caixa, un, dos, tres, cuatre, sing… hasta arribá a onse, y, entonses díe, coranta tres, coranta cuatre, coranta sing, y al acabá, tapáe la caixa en la tapa, se quedabe un llarg rato observán les ungles ratades de la seua ma dreta, movén amún y aball les mandíbules o barres y rossegán paraules ininteligibles y de repén, dessidíe, men vach aon man germana, y al porche, se encarabe en lo siñoret, tot espatarrat a la hamaca, mich adormit, men vach aon man germana, siñoret, y lo siñoret eixecáe imperseptiblemen lo muscle esquerro, vésten en Deu, Azarías, y ell marchabe cap al atre cortijo, aon san germana, y ella, la Régula, només obríli la tanca, ¿qué te s´ha perdut per aquí, si pot sabés? y Azarías ¿y los sagalets? y ella ae, a escola están, ¿aón vols que estiguen? y ell, lo Azarías, amostrabe un momén la punta de la llengua, grossa y rosada, tornáe a amagála, la paladejabe un rato y díe al final, lo mal es pera tú, llugo no te servirán ni pera fins ni pera bastos, y la Régula, ae, ¿te hay demanat yo la teua opinió? pero, tan pronte com caíe lo sol, lo Azarías se encantáe mirán les brases, mastegán lo no res y al cap de un rato, alsáe lo cap y súbitamen, díe, demá men entornaré aon lo siñoret, y antes de fes de día, tal com ixíe una raya ataronjada al firmamén delimitán lo contorno de la serra, lo Azarías ya navegáe, cuatre hores mes tard, suat y famoleng, en cuan sentíe a la Lupe descorre lo gran forrollat de la tanca, ya escomensáe, milana bonica, milana bonica, una y atra vegada, la seua retahíla, y a la Lupe, la Gorrinera, ni los bons díes y lo siñoret igual estáe al llit, descansán, pero aixina que apareixíe a michdía a la entrada de la casa, la Lupe li donáe lo part, lo Azarías mos ha entrat de matinet, siñoret, y lo siñoret ajuntáe los ulls legañosos, de acuerdo, díe, y alsáe lo muscle esquerro, com a resignat, o sorprengut, encara que ya se sentíe al Azarías rascán la gallinassa dels aseladeros, los barronets aon se fiquen les gallines, o llimpián lo cuchitril del Gran Duc y arrossegán la lechera de fusta, herrada, ferrata, per lo pati engravat, y de esta manera, anáen passán les semanes hasta que un bon día, al apuntá la primavera, lo Azarías se transformabe, li pujáe als labios com una sonrissa indescriptible, y, al pondres lo sol, en veus de contá los taps de les válvules, agarrabe al duc y ixíe en ell al carrascal y lo enorme muixonot, parat, erguit damún del seu antebrás, ataulláe los voltans y conforme oscuríe, eixecáe un vol blan y silensiós y tornáe, al poc rato, en un ratolí entre les ungles, o un pinsanet, y allí mateix, jun a Azarías, devorabe la seua presa, mentres ell li rascabe entre les orelles, y escoltáe los batecs de la serra, los lladrits aspres y tristos de la rabosa moguda (en sel) o lo bram dels venados del Coto de Santa Ángela, aparellánse tamé, y de cuan en cuan, li díe, la rabosa va moguda, milana, ¿sens?, y lo duc lo enfocabe en les seues redones pupiles (o nines) grogues que iluminaben la oscurina, ficáe pites les orelles y tornabe a minjá y, ara ya no, pero fa tems se sentíe tamé los fúnebres aullits dels llops al Piornal, a 1175 metros de altura, les nits de primavera pero desde que van arribá los homens de la llum y van instalá los postes de la red eléctrica al llarg de la ladera, no se van torná a escoltá, y en cambi, se sentíe cridá al caro, jujujujú, en pauses periódiques, y lo Gran Duc, en estos casos, eixecáe lo seu enorme cap y empinabe les orelles y lo Azarías venga a riure sordamen, sense fé soroll, sol en les genives, y musitabe en veu empañada, ¿te acobardes, milana?, demá ixiré a corre lo caro, y dit y fet, en son demá, al tardet, ixíe sol serra abán, obrínse pas entre la jara florida y les boches, perque lo caro li fascináe a Azarías com un abismo, una espessie de atracsió ñirviosa per la temó, de tal manera que al parás al mich del monte, escoltabe claramen los cops del seu cor y entonses esperabe un rato pera pendre alé y serená lo seu espíritu y después, cridáe ¡eh!, ¡eh!, al caro, y seguidamen, paráe la orella esperán la resposta, mentres la lluna assomabe detrás de uns nugolets y inundabe lo paissache de una irreal fosforessensia poblada de sombres, y ell, una mica amilanat, fée una bocina en les seues mans y repetíe desafián, ¡eh!, ¡eh!, hasta que, de repén, vin metros mes aball, desde una carrasca reforsuda, li arribáe lo anhelat aullit que geláe la sang, ¡jujujujú!, y, al sentíl, lo Azarías perdíe la nossió del tems, la consiensia de ell mateix, y arrencáe a corre com un loco, gruñín com un jabalí, pateján les herbes, esgarrapánse la cara en les rames mes baixes dels alborsés y los carrascots y detrás de ell, implacable, saltán blanamen de abre en abre, lo caro, aullán y carcañeján y, cada vegada que sen enríe, al Azarías se li dilataben les nines y se li ficáe la pell de gallina y sen enrecordabe de la milana a la cuadra, y apretáe encara mes lo pas y lo caro a la seua esquena tornabe a aullá y a riure y lo Azarías corríe y corríe, entropessabe, caíe y se alsabe, sense girá may lo cap y al arribá, bufán, a la dehesa, la Lupe, la Gorrinera, se santiguabe, ¿de aón vens, dísme?, y lo Azarías sonreíe una mica, com un chiquet pessigat fen alguna malesa, y díe, de corre lo caro, que yo dic, y ella comentabe, ¡Jesús quíns joguets!, te has ficat la cara com un Santo Cristo, pero ell ya camináe cap al corral, llimpiánse la sang dels esgarraps en la bayeta, cotet, escoltán los batecs del seu cor, la boca entreuberta, sonrién al buit, babeján, y al cap de un rato, ya mes sereno, se arrimáe al cuchitril de la milana, acachat, sense fé soroll, y de repén, se assomabe al finestró y faie, ¡uuuuuh!, y lo duc revolotejabe hasta la peana y lo mirabe als ulls, torsén lo cap, y entonses lo Azarías li díe mol satisfet, hay estat corrén lo caro, y lo animal adressáe les orelles y matraquejáe en lo pic, com si u selebrare, y ell, bona carrera li hay donat, y escomensáe a enríuressen en veu baixa, sisseján, sentínse protegit per les bardes o tapies del cortijo, y aixina una vegada detrás de un atra, una primavera detrás de l´atra, hasta que una nit, acabánse mach, se va arrimá als barrots del cuchitril y va di com de costum, ¡uuuuuh!, pero lo Gran Duc no va acudí al crit, y entonses, lo Azarías se va extrañá, y va torná a di, ¡uuuuuh!, pero lo Gran Duc no va acudí a la cridada del Azarías, ¡uuuuuh!, tossut, per tersera vegada, pero, dins del cuchitril, ni un soroll, aixina que lo Azarías va espentá la porta, va pendre lo cresol y se va trobá al duc apretat contra un racó y, al enseñáli la garsa desplomada, lo duc ni se va sorollá, y entonses, lo Azarías va dixá la pessa an terra y se va assentá a la voreta dell, lo va agarrá en cuidadet per les ales y lo va arrimá a la seua caló, rascánlo insistenmen a les entresselles y diénli en ternura, milana bonica, milana bonica, pero lo muixó no reacsionabe als habituals estimuls, en lo que lo Azarías lo va dixá damún de la palla, va eixí y va preguntá per lo siñoret, la milana está dolenteta, siñoret, té calentura, li va informá, y lo siñoret, ¡qué li ham de fé, Azarías! ya está mol agüeleta, ñaurá que buscá un mussolet nou, y lo Azarías, desolat, pero es la milana, siñoret, y lo siñoret, los ulls entaragañats, ¿y dísme tú, que mes te done un muixó que un atre? y lo Azarías, implorán, ¿autorise lo siñoret que li dona raó al Mago del Almendral? y lo siñoret va abansá lo seu muscle esquerro, ¿al Mago?, mol gastadó estás tú, Azarías, si per un muixó tinguerem que cridá al Mago, ¿aón aniríem a pará?, y después del seu reproche, una carcañada, com lo caro, que al Azarías se li va ficá la carn de gallina y, siñoret, no sen enrigue aixina, per los seus morts lay demano, y lo siñoret, ¿es que tampoc men puc enriure a casa meua? y un atra carcañada, com lo caro, cada vegada mes fortes, y a les seues risses tan fortes van acudí la siñoreta, la Lupe, Dacio, lo Gorriné Dámaso y les mossetes dels pastós, y tots a la entrada sen enríen a coro, com los caros, y la Lupe, pos no está plorán lo carnús de ell per eixe muixó apestós, pudén, y lo Azarías, la milana té calentura y lo siñoret no autorise a que li dona raó al Mago del Almendreral, (o ameleral) y, venga un atra carcañada, y un atra, hasta que, al final, lo Azarías, atabalat, va arrencá a corre, va eixí al pati y se va pixá a les mans y después, va entrá al corral, se va assentá an terra y se va ficá a contá en veu alta los taps de les válvules tratán de serenás, un, dos, tres, cuatre, sing, sis, sat, vuit, nou, deu, onse, coranta tres, coranta cuatre, coranta sing, hasta que se va trobá mes relajat, se va ficá un sac per cuixí y va dormí una michdiada y después se va arrimá en cuidadet a la reixa del cuchitril y va fé, ¡uuuuuh! pero dingú va contestá, y, entonses, lo Azarías va espentá la porta y va entrevore al duc al racó aon lo va dixá la vespra, pero tombat y sec, y lo Azarías se va arrimá an ell en passes curtes, lo va agarrá per la punta de un ala, se va obrí la jaqueta, la va crusá per damún del muixó y va di en veu esbadocada, milana bonica, milana bonica, pero lo Gran Duc ni obríe los ulls, ni castañejabe en lo pic, ni res, aixina que lo Azarías va atravessá lo pati, se va arrimá a la tanca y va descorre lo forrollat, y als seus chirrits, va eixí la Lupe, la de Dacio, ¿qué te s´ha ficat ara al cap, Azarías? y lo Azarías, men vach aon man germana, y sense mes, va eixí y a bon pas, sense notá les punchades de la pedriñera ni dels carts a les plantes dels peus, va passá lo carrascal, lo piornal y la valleta, apretán dolsamen lo cadáver del muixó contra lo seu pit y tal com li va ficá la vista damún, la Régula, ¿un atra vegada per aquí? y lo Azarías ¿y los sagals? y ella, a costura están, y lo Azarías, ¿es que no ña dingú mes a casa? y ella, ae, la chiqueta Menuda está, y en eixe momén, la Régula va repará en lo duc que portáe lo Azarías contra lo pit li va obrí les puntes de la jaqueta y lo cadáver del muixonot va caure damún de les reijoles roijes de argila de Peñarroija-Poblenou y ella, la Régula, va pegá un crit histéric y, ya estás traén de casa eixa carroña, ¿me sens? va di, y lo Azarías, sumisamen, va arreplegá lo muixó y lo va dixá afora, al pedrís, va torná a entrá a casa y va eixí en la chiqueta Menuda, acunánla al bras dret, y la chiqueta Menuda giráe los seus ulls extraviats sense fixáls en res, y ell, lo Azarías, va agarrá a la milana per una pota y una cavegueta a la ma esquerra, y la Régula, ¿aón vas en estes trasses? y lo Azarías, a fé lo enterro, que yo dic, al trayecte, la chiqueta Menuda va soltá un de aquells inacabables crits que donáen llástima, que geláen la sang de consevol, pero lo Azarías no se va inmutá, se va atansá hasta lo rodapeu de la ladera, va dixá a la criatura a la fresca, entre unes herbes, se va traure la jaqueta y en un ratet va cavá un forat ben fondo a la soca de un carrascot, va colocá en cuidado al muixó y, espentán la terra en la cavegueta, va tapá la fossa y se va quedá mirán lo túmulo, en los peus descalsos, los pantalóns apedassats cap aball, la boca entreuberta, y, al cap de un rato, les seues pupiles o nines se van fixá en la chiqueta Menuda, que teníe lo cap caigut cap a un costat, com desarticulat, y los seus ulls se crusáen, y miraben al buit sense fixás en res y lo Azarías se va acachá, la va pendre als seus brassos, se va assentá a la vora del talús, jun a la terra remoguda, la va apretá contra nell y va musitá, milana bonica, milana bonica, y va escomensá a rascáli insistenmen en lo índice de la ma dreta los pels del clatell, mentres la chiqueta Menuda, indiferén, se dixáe fé.

sábado, 22 de septiembre de 2018

Algunes diferénsies entre catalá, valencià, chapurriau

Texto en valensiá (ñabíen algúns errors, encara ne ñan)
En la flexió verbal.
Son formidables traços pertinents les formes respectives de la flexió verbal, en la seua morfologia i en la sintaxis. En català hi ha un entrecreuament entre els verps "ser" i "estar" que no existix en valencià:
Els catalans usen "ser" per a expressar ubicació després de canvi: "ja hi som aquí" (v. ya estem ací); i "estar" per a una acció passiva "ha estat una relliscada" (v. ha segut un esvaro).
Un atre creuament entre els verps "ser" i "haver" que tampoc es valencià: català "no hi es" (v. no hi ha). Valencià verp + a + complement directe (v. he vist a mon pare), no aixina en català: "he vist mon pare".
Valencià: verps que indiquen companyia, relació d’instrument o mig del qual u se val, duen la preposició "en" (o "ab" arcaica), mentres el català porta "amb".
català: verps + de (decidir de, desijar de, oferir de, pregar de…) com "m’agradaria de veure el fill", no aixina en valencià (v. m’agradaria vore al fill).
català: reflexiu "hom", introduint una oració impersonal, no existix en valencià: "hom ha de fer-se correr la veu" (v. s’ha de fer correr la veu).
català: Tot i + participi de present o gerundi, no existix en valencià: "Tot content" (v. content)
Conjugació verbal.
Es tan diferent la conjugació valenciana de la catalana que hauriem de recorrer les conjugacions regulars i irregulars des del principi a la fi, i sería inacabable. Vejam alguns eixemples, sense explicació:
c. tenir, venir, veure
v. tindre, vindre, vore
ch. Tindre, vindre, vore. Ting, tens, té, tením, teníu, ténen. Ving, vens, ve, vením, veníu, vénen. Vech, veus, veu, veém, veéu, véuen.
c. prengui, prenguem
v. prenga, prengam
ch. Prenga, préngues, prengue, prengám, prengáu, prénguen
c. donés, sofrix
v. donara, sofrira
ch. donara, donares, donare, donárem, donáreu, donáren; patiguera , patiguéres, patiguére, patiguérem, patiguéreu, patiguéren
c. neixer, treure
v. naixer, traure
ch. Náixe, traure. Naixco, naixes, naix,
naixém, naixéu, náixen. Trac, traus, trau, traém, traéu, tráuen.

c. seure, ensopegar
v. assentarse, entropeçar
ch. Assentás. Yo me assento (yo m´assento), tú te assentes, assente, assentém, assentéu o assentáu, assénten. Entropesso, entropésses, entropésse, entropessém, entropesséu o entropessáu, entropéssen.
c. temo, perdo (1ª pers.)
v. tem, perc
ch. Yo ting temó o po, tens temó, té temó, tením temó, teníu temó, ténen temó. Yo pergo, perts, pert, perdém, perdéu, pérden.
c. visc, cresc
v. vixc, creixc
ch. Vic, vius, viu, vivím, vivíu, víuen. Créixco, créixes, creix, creixém, creixéu, créixen.
c. creiem, caieu
v. creem, caeu
ch. Natros creém, caém. Vatros o vatres creéu, caéu. Mingém, mingéu. Fem, féu. Soltém, soltéu. Pujém, pujéu.
c. perdi, creixis
v. perga, creixques
ch. Perga, pergues, pergue, pergám, pergáu, pérguen. Creixca, creixques, creixque, creixcám, creixcáu, créixquen.
c. veuré, veuries
v. voré, vories
ch. Vore, yo voría, voríes, voríe, voríem, voríeu, voríen. Yo vech, veus, veu, veém, veéu, véuen.
c. plangui, planguí
v. planyga, plangyuí
ch. Queixás, queixo, queixes, queixe, queixém o queixám, queixéu, quéixen.
c. vinguem, vingueu
v. vingam, vingau
ch. Que yo vinga, vingues, vingue, vinguém, vinguéu o vingáu, vínguen.
c. serveix, converteix
v. servix, convertix
ch. Servíx, convertíx. Servixco, servixes, servix, servím, servíu, servíxen. Convertixco, convertíxes, convertíx, convertím, convertíu, convertíxen.
c. obre, omple
v. obri, ompli
ch. Obri, ompli. Óbrigo, óbris, obri, obrím, obríu, óbren - obríxen.
Ómpligo, ómplis, omplix - umplix, omplím - umplím, omplíu - umplíu, omplíxen - umplíxen - ómplen. Pleno, plenes, plene, pleném, plenéu o plenáu, plénen.
c. sofert, omplert
v. sofrit, omplit
ch. Patit, omplit – umplit. Yo hay patit. Yo hay omplit – umplit (plenat).
c. amansir, espessir
v. amansar, espesar
ch. Amansá, espesá. Amanso, amánses, amánse, amansém, amanséu o amansáu, amánsen. Espesso, espésses, espésse, espessém, espesséu o espessáu, espéssen.


c. sapiga, sapigues
v. sapia, sapies
ch. Sápiga, sábiga, sápigues, sábigues, sápigue, sábigue, sapigám, sabigám, sapiguéu, sabiguéu, sápiguen, sábiguen. Sápia, sápies tamé se diu an algún poble.
Verbo sabé. Yo sé, saps o sas, sap, sabém, sabéu, sáben. Sabré, sabrás, sabrá, sabrém, sabréu, sabrán.
c. culli, cullis
v. cullga, cullgues
ch. Que yo cullga, que tú cullgues, cúllgue, cullgám, cullgáu, cúllguen. La cullita.
c. tusso, tussi
v. tusc, tusca
ch. Yo tusgo, tússes, tus, tussím, tussíu, tússen. Que yo túsga, túsgues, túsgue, tussigám, tussigáu, tússguen.
c. cuso, cusi, cusis
v. cusc, cusca, cusques
ch. Cusí. Yo cusgo, cuses, cus, cusím, cusíu, cúsen.
Preposicions.
El català usa preposicions pospostes en una construcció que no tenim en valencià ni en cap atre idioma: "arros cunill sense" (v. arros sense conill). Uns quants eixemples, sense explicacio, donaran idea de la diferenciació:
c. s’entesta que li donen
v. s’encabota en que li donen
ch. S´empeñe en que li dónon. Es mol tossut, es mol tossuda. Cabut, cabuda.
c. es queixaven que
v. es queixaven de que
ch. Se queixáben de, queixáen. Yo me queixaba, te queixabes, queixáes, se queixábe, queixáe, mos queixábem, queixáem, tos queixábeu, queixáeu, se queixáben, queixáen.
c. anarem en aquell lloc
v. anarem a aquell lloc
ch. Vam aná an aquell lloc o puesto. Yo vach aná, vas aná, va aná, vam aná, vau aná, van aná.
c. estic a Valencia
v. estic en Valencia
ch. Estic a Valénsia. Estás, está, estém o estám, estéu o estáu, están.
c. prometre de veure
v. prometre vore
ch. Yo vach prométre de vore, prométre que voría. Verbo prometí. Prometixgo, prometíxes, prometíx, prometím, prometíu, prometíxen.
c. Jaume veu (en) Pere
v. Jaume veu a Pere
ch. Jaume veu a Pere, veu a la María.
c. pensar a dir-ho
v. pensar en dir-ho
ch. Pensá en díu. Penso, penses, pense, pensém o pensám, penséu o pensáu, pénsen. Cóm collóns se pot pronunsiá U la paraula HO. Home, hort, hospedá, etc.
c. no m’era permés d’anar
v. no m’estaba permés anar
ch. No me estabe permetut (permitit) aná a casa de ma tía.
c. pis per llogar (causal)
v. pis per llogar
ch. Pis per a llogá, pis en llogué, se llogue este pis, (se alquile)
c. pis per llogar (final)
v. pis per a llogar
c. a la tarda
v. per la vesprada (vesprà)
ch. A la tarde, a la vesprá o vesprada, al tardet,
c. al dessota de
v. baix de
c. al davant de
v. davant de
ch. Dabán de casa meua han ficat la paradeta. Ting la paradeta (a) dabán de casa. En cambi, tira cap abán.
c. al defora de
v. fora de
c. malgrat
v. a pesar de
ch. A pesar de,
Substantius.
Diferencies de genero, encara que en totes les llengües romàniques es conserva el que tenim en llatí, com molts dels abstractes que acaben en -OR, i uns atres:
c. (el) fel
v. (la) fel
ch. La fel está al feche, es mol amarga, poques coses ñan mes amargues que la fel.
c. (el) aventatge
v. (la) ventaja
ch. La ventaja.
c. (el) escafandre
v. (la) escafandra
ch. La escafandra del buzo.
c. (la) aladre
v. (el) aladre
ch. LO aladre, l´aladre, los aladres, la rella, les relles.
També diferencies en el mateix genero
c. jueva
v. jueua
ch. Una judía, los judíos (se pronúnsie la j de judía diferén a la de JOTA)
c. princessa
v. princesa
ch. Lo príncipe, la prinsesa.
c. alcaldessa
v. alcaldesa
ch. Lo alcalde, la alcaldesa.
c. comtessa
v. comtesa
ch. Lo conde, la condesa.
c. el periodista (masc.)
v. el periodiste (masc.)
ch. Lo periodista, la periodista.
c. el maquinista (masc.)
v. el maquiniste (masc.)
ch. Lo maquiniste, la maquinista ?
Diferencies en número, els que passen al plural de diferent forma en català i en valencià:
c. [papés]
v. papers
ch. Papés, papé.
c. [carrés]
v. carrers
ch. Los carrés, lo carré. La carrera, les carreres (a La Codoñera per ejemple).
c. homes
v. hómens
ch. Homes y hómens.
c. joves
v. jovens
ch. Los joves, los jóvens. Les joves, les jóvens.
c. presupostos
v. presuposts
ch. Los presuposts, los presupostos. Lo presupost.
c. boscos
v. boscs
ch. Lo bosque, los bosques.
c. generes
v. generos
ch. Los géneros. Lo género. En cambi, ña mol (de) Género a la paradeta de la fruita. Esta G se pronúnsie diferén que la G de gat. Paregut a gepa, geput (chepa), jupa (chupa), junta, ajuntamén.


c. quadres
v. quadros
ch. Lo cuadro, los cuadros. La cuadra (de caballs), les cuadres, lo mosso de cuadra, los mossos de cuadra.
c. litres
v. litros
ch. Un litro, dos litros.
c. goigs
v. gojos/goigs
ch. Lo goch, los gochs. Gochet (cusigañes a La Fresneda). Aixó fa goch.
c. desigs
v. desijos/desigs
ch. Lo dessich, los dessichos, desseos.
c. assumpte
v. assunt
ch. Un assunto, dos assuntos.
c. culte
v. cult
ch. Culto, cultos.
Adjetius.
En quant al plural, lo mateix que els substantius. Possesius (adjetius i pronoms):
c. meva
v. meua
ch. Meua, meues, meus, meu.
c. teva
v. teua
ch. Teua, teues, teu, teus.
c. el meu (neutre)
v. lo meu (neutre)
ch. Lo meu, la meua, los meus, les meues.
c. el nostre (neutre)
v. lo nostre (neutre)
ch. Lo nostre, la nostra, los nostres, les nostres.
Demostratius:
c. aquest
v. est/este
ch. Este, esta, estos, estes
c. aqueix
v. eix/eixe
ch. Eixe, eixa, ixe, ixa, íxes, eixes,
numerals cardinals:
c. vuit
v. huit
ch. Vuit. A Valjunquera: Siat, nau, diau, dotche,

c. dinou
v. deneu
ch. denóu
c. seixanta
v. xixanta
ch. sixanta
c. dues-centes
v. doscentes
ch. Dosséntes, dosséns.
c. milió
v. milló
ch. Milló (1.000.000) un milló es milló que satséns mil.
Numerals ordinals:
c. cinqué
v. quint
ch. Quin, quinta. Lo quinto, la quinta, es lo-la que fa 18 añs aquell añ.
c. sisé
v. sext
ch. Sexto, sexta.
c. vinté
v. vigesim
ch. Vigéssim casi no se fa aná, lo número vin.
Partitius i colectius:
c. meitat
v. mitat
ch. Mitat, la mitat.
c. miler
v. miler/miller/millar (Fullana)
ch. Un milená, mil.
Quantitatius:
c. força
v. molt
ch. Mol
c. quant pa
v. quant de pa
ch. Cuán pa teníu al forn?
c. fa molt fret
v. fa molt de fret
ch. Fa mol fret. Fa molta fresca.
c. quanta de neu
v. quanta neu
ch. Cuanta. Cuánta neu ña al port? - Cuán sol nessessite esta florera?
Indefinits:
c. altre
v. atres
ch. Atre, altre. Atres, altres.
c. abdues
v. les dos
ch. Les dos, en les dos máns.
c. nombrós
v. numerós
ch. Numerós, numerosa.
Articul definit.
En català està proscrit l’articul masculí en les formes LO i LOS, que el valencià manté vius al costat de EL i ELS: lo bo del cas; lo meu; lo pronte que has vingut; va fer lo que li van manar.
En valencià sol ser incorrecte posar l’articul davant de noms propis: No direm "la Maria o el Jordi", com en català.
Pronom personal.
En valencià el pronom reflexiu HOM i la segona persona del plural US no existixen, aixina com JO en lloc de YO, usant-se molt poc el pronom adverbial HI:
c. hom diu per tot arreu
v. se diu per onsevol
ch. Se diu per tot arreu. Tot lo món u diu, s´ha escampat per tot arreu.
c. jo us mane
v. yo vos mane
ch. Yo tos mano. Tos U mano per radera vegada (lo que tos hay dit abáns dos vegades).
c. Que no hi es?
v. ¿ que no està ?
ch. Está Mariano o fulanito a casa? - No - No hi está? Pos si m´ha dit que hi estaríe an esta hora.
En valencià es pot dir A ELL o AD ELL, i D’ELL, referintse a persones o coses; en català s’ha de fer un rodeig quan es referix a coses:
c. en turnem a parlar
v. tornem a parlar
ch. Ne tornem a parlá, ne tornarém a parlá, sen parlará, ne parlarém un atre rato, etc.
Frases i tractaments:
c. davant meu
v. davant de mi
ch. Dabán de mí. Pássa dabán de mí, pássam !
c. darrere teu
v. darrere de tu
ch. Detrás de tú.
c. aquest és pintat per mi
v. este està pintat per mi
ch. Este está pintat per mí. Este lay (lo hay, l´hay) pintat yo.
Adverbis:
Hi ha un grapat d’adverbis de lloc, de temps, de modo, d’afirmació, negació i dubte. Uns eixemples significatius:
c. lluny
v. llunt
ch. lluñ
c. sota, dessota
v. baix, baix de
ch. Baix, a baix, daball (de), cap aball, cap a baix.
c. endavant
v. davant, cap davant
ch. Abán, cap abán
c. al damunt
v. damunt
ch. Damún
c. aleshores
v. llavors
ch. Entonses, allavonses, llavores, allacuanta (fa mol tems),
c. avui
v. hui
ch. Avui (de AB + HUY - HUI )
c. aviat
v. pronte
ch. Pronte (aviát es de aviá, aventá), prontet.
c. a entrada de fosc
v. a boqueta nit
ch. Al tardet, cuan oscurix, cuan se fa fosc, cuan pardeje,
c. demà passat
v. despusdemà
ch. Después demá
c. abans d’ahir
v. despusahir
ch. Antes ahí
c. dos quarts de nou
v. les huit i mija
ch. Les vuit y mija
c. de cop sopte
v. de repent
ch. De repén
c. s’un plegat
v. d’una volta
ch. De una vegada, de una tongada
c. no facis pas el meu
v. no faces lo meu
ch. No fáigues lo meu
c. mai no vindràs
v. no vindràs mai
ch. No vindrás may - mai