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martes, 12 de junio de 2018

El Fuero de Jaca, facsímil de Molho + estudios

El Fuero de Jaca.
2 vols.
1: Edición crítica, por M. Molho. 1964, facsímil;
2: Estudios, por M. L. ARNAL PURROY, A. M. BARRERO GARCÍA, V. BIELZA DE ORY, J. DELGADO ECHEVERRÍA, M. C. GARCÍA HERRERO,
M. A. MARTÍN ZORRAQUINO, M. MOLHO, F. MONGE CASAO, A.
SESMA MUÑOZ. Zaragoza: El Justicia de Aragón, 2003.

(Ver Pergamino original del Fuero de Jaca, 1062)

El Fuero de Jaca. 2 vols. 1: Edición crítica, por M. Molho. 1964, facsímil; 2: Estudios, por M. L. ARNAL PURROY, A. M. BARRERO GARCÍA, V. BIELZA DE ORY, J. DELGADO ECHEVERRÍA, M. C. GARCÍA HERRERO, M. A. MARTÍN ZORRAQUINO, M. MOLHO, F. MONGE CASAO, A. SESMA MUÑOZ.

La historia de la edición crítica del Fuero de Jaca, primer volumen de la colección Fuentes para la historia del Pirineo dirigido por José María Lacarra (Zaragoza: CSIC, Instituto de Estudios Pirenaicos, 1964), está íntimamente ligada a Pamplona. Escrita diez años atrás por Mauricio Molho, vio la luz gracias al director de esta colección y Catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Zaragoza, quien encomendó la revisión del original y la supervisión de la maquetación a su discípulo Ángel J. Martín Duque, Catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Navarra. 


Esta es la razón por la que posee Depósito Legal de Navarra, correspondiente al año 1963, y aparece impresa en los talleres de la Editorial Gómez. José María Lacarra inauguraba con esta publicación un ambicioso proyecto con el que pretendía publicar las fuentes históricas pirenaicas y que, en el apartado de los fueros locales, él mismo dio continuidad editando, junto con Ángel J. Martín Duque, los hijuelos jaqueses de Estella-San Sebastián (1969) y de Pamplona (1975), en estos casos a través de la Institución Príncipe de Viana de la Diputación Foral de Navarra.


En esta ocasión, El Justicia de Aragón, Defensor del Pueblo de aquella Comunidad Autónoma, ha tenido el acierto de reeditar en facsímil El Fuero de Jaca de Mauricio Molho.


Príncipe de Viana: el hombre que pudo reinar (Ensayo y Testimonio)


Esta reedición se enmarca en una destacada política editorial que está contribuyendo de manera sobresaliente a la difusión de los estudios del derecho histórico aragonés. Criterios de edición (tamaño del libro) han obligado a realizar un facsímil peculiar.


Las 663 páginas y cubiertas de la edición de 1964 del libro de Molho se reproducen en su tamaño original, en un libro de dimensiones mayores.


El contorno del libro original aparece remarcado por finas líneas grises, a cuyos pies se consignan la nueva paginación y la indicación de tratarse de una edición facsímil. El resultado técnico es exquisito, pues se reproducen incluso las solapas de la edición original. Sin embargo, no deja de resultar extraña la inclusión de una nueva paginación, que aunque no anula la del original, puede sembrar equívoco. La nueva paginación parece justificarse únicamente para la numeración de las cubiertas, solapas y portada de la edición original, algo que en la práctica no reporta mayor utilidad. Incluso, aunque esta edición hubiera contado con una introducción –que no es el caso–, hubiera sido lógico paginarla con números romanos, solución que podría haberse dado en las reproducciones de cubierta, solapas y portada.


Parece por lo tanto que nos hallamos ante una solución imaginativa que busca adecuar la caja del original a la de la colección editorial de El Justicia de Aragón.
Esta reedición ha venido acompañada de un segundo volumen dedicado a diferentes estudios elaborados para la ocasión en torno al Fuero de Jaca. Ésta es, realmente, la novedad fundamental objeto de esta reseña. Abre el libro una semblanza de Mauricio Molho a cargo de Félix Monge Casao, Catedrático de Lingüística General de la Universidad de Zaragoza, ahora jubilado. Gran conocedor de la figura y obra del descendiente de sefardíes nacido en Constantinopla en 1922, nos adentra en la trayectoria académica e intelectual de su amigo filólogo e historiador. Se trata –que sepamos–, del trabajo más completo para conocer la figura de Molho, si bien se echa en falta una relación bibliográfica final de todos sus trabajos, mayores y menores –estos últimos brillan por su ausencia en la biografía–, que hubiera resultado de gran utilidad para el investigador.

Sigue a este trabajo la reproducción facsímil de otro estudio clásico de Mauricio Molho, en este caso su extenso artículo dedicado a la «Difusión del Derecho Pirenaico  (Fuero de Jaca) en el reino de Aragón», publicado en el Boletín de la Real Academia de  Buenas Letras de Barcelona (núm. XXVIII, 1959-1960, pp. 265-352), y convertido en  un auténtico clásico en la historiografía.

El presente proyecto editorial de El Justicia de Aragón podía haberse circunscrito a  los dos facsímiles de Molho y la semblanza introductoria de Monge Casao. Pero la  voluntad del Ombudsman aragonés ha ido más allá, teniendo el acierto de incluir interesantes estudios de gran calado intelectual.

Descuella por su importancia el primero de  ellos, correspondiente a la única investigadora de no vinculada al mundo aragonés, Ana María Barrero García.


Esta autora está, en los últimos años, derrumbando fechas de los fueros y los correspondientes mitos fundacionales de sus vidas aforadas. Podríamos
aconsejar a los poderes públicos –y permítasenos esta licencia sarcástica– no invitar a la investigadora madrileña a aniversarios que, con sus tesis, vacía de contenido el evento y desautoriza, de facto, los discursos institucionales elaborados para la ocasión. No es este el caso, pero podría serlo, pues la presentación de El Justicia no refleja lo que, sin duda, es la aportación más importante de la obra. La historiadora del CSIC –institución que, recordemos, fue la sede de la edición original de Molho y donde se gestó la tradición de la obra de Lacarra–, realiza una profunda revisión de las distintas redacciones del Fuero de Jaca sobre la base de la edición crítica de Molho, llegando en algunos aspectos a unas conclusiones diametralmente alejadas de aquél.


Tambalea, por tanto, toda la historiografía que hasta el momento ha venido repitiendo las tesis de Molho y del tándem Lacarra-Martín Duque. Con una metodología brillante que sirve de modelo para abordar cualquier fuero local, analiza la técnica seguida en las reelaboraciones del Fuero de Jaca.
Evidencia la alteración de los posibles documentos originarios fruto de una actuación unitaria manifestada en diferentes instrumentos relacionados con el derecho de la villa jaquesa y estrechamente vinculados a la persona real. A través de la crítica documental, esta autora ha observado el procedimiento de reelaboración de los documentos forales a partir de la refundición de recensiones normativas de origen y naturaleza diversa, y su adecuación a una estructura formal adoptada de unos instrumentos básicos, en un proceso que pudo llevarse a efecto en la segunda década del siglo xiii.


Hasta el trabajo de Ana Barrero se ha venido afirmando que el fuero estellés derivaba del de Jaca, concedido por el propio Sancho Ramírez como Rey de Aragón hacia 1077, según cronología apuntada por Ubieto. La crítica de los documentos forales de la familia jacetana ha llevado a esta investigadora a reconstruir el proceso de formación de estos fueros de la siguiente manera:


Sancho Ramírez dio carta de naturaleza mediante su expreso reconocimiento a los nuevos asentamientos de población de sus dominios, a los que privilegió con la concesión de un estatuto favorable que favorecía su crecimiento.

En el Camino de Santiago impulsó la creación y/o desarrollo de las villas de Sangüesa, Estella y Jaca. 

/ De Estella es Manuel, concursante de los lobos en Boom y supermagnífico en saber y ganar, vivazapata.net /


Sus fueros, aunque con pequeñas diferencias, contenían unas mismas normas dirigidas a establecer las condiciones del asentamiento. Mediante el análisis del contenido de estos fueros, Barrero ha observado que su concesión no se produjo de forma simultánea, sino sucesiva. Primero se habría concedido a Sangüesa, posteriormente a Estella, y finalmente a Jaca, ciudad donde se desarrolló la iniciativa regia con mayor intensidad, y donde la creación normativa se vio reflejada en una redacción del texto. En suma, un trabajo para leer despacio, tomar buena nota y reformular toda la historiografía tradicional.


El trabajo que Jesús Delgado Echeverría, Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Zaragoza, realiza en torno a las tablas de concordancias de los Fueros de  Jaca y Aragón es, como lo afirma el propio autor, algo que para el primer caso ya tenía preparado el propio Molho, aunque nunca llegó a publicarlo. Preceden a las tablas una  serie de consideraciones sobre las diferentes redacciones de los fueros navarro-aragoneses, recogiendo las diferentes teorías sobre el particular que, en los últimos años, han venido elaborando autores como Juan Francisco Utrilla o Jesús Morales Arrizabalaga.


Las tablas las elabora en columnas, que siguen los siguientes textos: Compilación de Huesca de 1247 (Martínez Díez, 1977), Fueros de Aragón (Tilander, 1937), Fuero de Jaca (Molho, 1964), Fueros de Aragón (Ramos Loscertales, 1925), Fueros de Borja y
Zaragoza (Morales Gómez y Pedraza García, 1986), Compilación Privada de Derecho Aragonés y Recopilación de los Fueros de Aragón (Ramos Loscertales, 1924 y 1928), y  el manuscrito de París que contiene enmiendas y adiciones al fuero jaqués (Molho,  1964).


Las conclusiones, reducidas a cuatro breves párrafos, podrían alejarse del cripticismo sintético de unas concordancias determinadas para extraer, como de hecho se puede hacer, interesantes reflexiones. Las tablas, elaboradas con meticulosidad, resultan  de una utilidad evidente para ulteriores investigaciones.

El Catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Zaragoza, José Ángel
Sesma Muñoz, ofrece una visión actualizada en torno a «Aragón, los aragoneses y el  Fuero de Jaca». Se trata de un estudio magnífico para conocer el nacimiento y consolidación de la vida urbana en el reino aragonés, entre el siglo xi y xiii, si bien, desde el  punto de vista de la Historia del Derecho, algunas de sus afirmaciones entran en colisión con las mencionadas tesis de Ana Barrero, que no las tiene en cuenta, quizás por desconocimiento previo.


María Carmen García Herrero, Profesora Titular de Historia Medieval de la Universidad de Zaragoza, nos acerca al «Universo de las relaciones familiares en el Fuero de Jaca», un trabajo muy interesante para el conocimiento del derecho civil histórico aragonés y que contribuye a poner su granito de arena en el conocimiento de esta parcela de nuestra disciplina, por lo general relegada a un plano secundario por el Derecho público. Aunque el trabajo es sustancialmente correcto, se percibe la formación no jurídica de la autora, razón por la que, probablemente, no incluye trabajos de Derecho privado histórico fundamentales que, de haberlos conocido, hubieran alumbrado interesantes conclusiones y nuevas sugerencias a esta historiadora.


La revisión iushistórica anteriormente citada de Ana Barrero es nuevamente ignorada por Vicente Bielza de Ory, Catedrático de Geografía Humana de la Universidad de Zaragoza, quien, por otra parte, realiza un delicioso análisis de las villas aforadas y su urbanismo ortogonal. Su trabajo aporta ideas novedosas para la comprensión del urbanismo medieval.


/ Urbanismo medieval del País Valenciano (Biblioteca de Arqueología Medieval Hispánica) R. Azuar y S. Gutiérrez , país valenciano, ante todo, rigor histórico /


Es, por otra parte, muy de alabar el manejo que, sin ser él medievalista, hace de la bibliografía básica y especializada sobre el tema; aunque también se
echan en falta algunos títulos que en los últimos años han venido a clarificar muchas de  las cuestiones planteadas en el texto.


Cierra el libro una «Introducción al estudio lingüístico del Fuero de Jaca», obra de  María Antonia Martín Zorraquino , Catedrática de Lengua Española, y María Luisa Arnal Purroy, Titular de Lengua Española, ambas de la Universidad de Zaragoza.


Nos hallamos ante dos volúmenes básicos para los historiadores del Derecho. La  trascendencia histórica del denominado Fuero de Jaca ha hecho que este texto foral haya sido tratado de manera más o menos profunda por la historiografía española.  Como he indicado, el trabajo de Ana María Barrero obliga a revisar todas las afirmaciones basadas en lecturas directas o indirectas de la obra clásica de Molho. Ello no resta un ápice su importancia ni es merma de su calidad científica, por lo que no deja de ser pertinente la reproducción facsímil de la edición crítica y del artículo sobre la difusión del Fuero en Aragón. Molho se convierte así en justo merecedor de este homenaje intelectual. En suma, tradición y renovación, consagración de un clásico y ruptura de esquemas y apertura de puertas para una revisión historiográfica.


Roldán Jimeno Aranguren


HISTORIA DEL REINO DE NAVARRA EN LA EDAD MEDIA ,  José María Lacarra

Año de edición: 1976 Peso aprox: 790 grs. Nº páginas: 571 Tamaño aprox: 21,50 x 15 cm.
Tapa blanda: 576 páginas
Editor: Arabako Foru Aldundia (4 de abril de 2000) Editorial: Caja de Ahorros de Navarra
Idioma: Español
ISBN-10: 8450074657
ISBN-13: 978-8450074659



TRANSCRIPCIÓN DEL FUERO DE JACA OTORGADO POR EL REY

SANCHO RAMÍREZ (1077)

http://www.jaca.es/sites/default/files/transcripcion_fuero_de_jaca.pdf


Latín, castellano


[Crismón] In nomine Domine nostri Ihesu Christi et individue Trinitatis, Patris et Filii e  Spiritus Sancti, amen. Hec est carta auctoritatis et confirmationis quam ego Santius,  gratia Dei Aragonensium rex et Pampilonensium, facio vobis notum omnibus hominibus qui sunt usque in oriente et occidente et septemtrionem et meridiem, quod  ego volo constituere civitatem in mea villa que dicitur Iacca.


In primis condono vobis omnes malos fueros quos abuistis usque in hunc diem quod  ego constitui iaccam esse civitatem. Et ideo, quod ego volo quod sit bene populata,  concedo et confirmo vobis et omnibus qui populaverint in Iacca mea civitate, totos illos  bonos fueros quos michi demandastis ut mea civitas sit bene populata. Et unus quisque  claudat suma partem secundum posse.


Et si evenerit quod aliquis ex vobis veniset ad contencionem, et percuciet aliquem ante  me vel in palatio meo, me ibi stante, pariet mille solidos aut perdat pugnum. Et si  aliquis, vel miles vel burgensis aut rusticus, percusserit aliquem, et non ante me nec in  meo palatio, quamvis ego sim in Iaca, non pariet colonia, nisi secundum forum quod  habetis quando non sum in vila. Et si evenerit causa quod aliquis qui sit hoccisus in  furto fuerit inventus in Iaca aut in suo termino, non parietis homicidium.


Dono et concedo vobis et successoribus vestris, cum bona voluntate, ut non eatis in  hoste nisi cum pane dierum trium. Et hoc sit per nomen de lite campale aud ubi ego sim  circumdatus, vel successoribus meis, ab inimicis nostris. Et si domnus domus illuc non  volet ire, mitat pro se uno pedone armato.


Et ubicumque aliquid comparare vel acaptare potueritis in Iacam, vel foras Iacam,  hereditatem de ullo homine, abeatis eam liberam et ingenuam sine ulo malo cisso. Et  postquam anno uno et die supra eam tenebitis sine inquietatione, quisquis eir inquietare  vel tollere vobis voluerit, det michi LX solidos; et insuper confirmet vobis hereditatem.


Et quantum uno die ire et reddire in omnibus partibus potueritis, abeatis pascua et silvas in omnibus locis, sicuti homines in circuitu illius abent in suis terminis.

Et quod non faciatis bellum duellum inter vos, nisi ambobus placeat; neque cum  hominibus de foris, nisi voluntate hominibus Iacce. Et quod nullus ex vobis sedeat  captus dando fidanzas de vestro pede.

Et si aliquis ex vobis cum aliqua femina, excepto maritata, fornicationem faciatis voluntatem mulieris, non detis caloniam. Et si sit causa quod eam forçet, det ei marito aut accipiat per uxorem. Et si mulier forzata se clamat prima die vel secunda, aprobet  per veridicos testes Iaccenses. Post tres dies transactos, si clamare voluerit, nichil ei valeat.


Et si aliquis ex vobis, iratus, contra vicinum suum armas traerit: lancea, spada, maza vel  cultrum, donet inde mille solidos aut perdat pugnum. Et si unus hocciderit ad alium,  peitet D solidos. Et si unus ad alium cum pugno percuxerit vel ad capillos aprehenderit,  peitet inde XX. V solidos. Et si in terram iacet, peitet CC.L. solidos. Et si aliquis in  domo vicini sui iratus intraverit, vel pignora inde traxerit, peitet XX.V solidos domno domus.


Et quod merinus meus non accipiat caloniam de ullo homine Iacce nisi per

laudamentum de sex melioribus vicinis Iaccensibus.

Et nullus ex omnibus hominibus de Iaca non vadat ad iudicium in nullo loco nisi tantum  intus Iacam.


Et si aliquis falsa mensuram vel pesum tenuerit, peitet LX solidos.

Et quod omnes homines vadant ad molendum in molendinis ubi voluerint, exceptis iudeis et qui panem causa vendicionis faciunt.

Et non detis vestras honores nec vendatis ad ecclesiam neque ad infanzones.

Et si aliquis homo est captus pro avere quod debeat, ille qui voluerit capere illum  hominem cum meo merino capiat; et in palatio meo mitad, et meus carcerarius Server  eum; et tribus diebus transactis, ille qui cepit eum det ei cotidie unam obolatam panis; et  si noluerit facere, meus carcerarius eiciat eum foras.

Et si aliquis homo pignoraverit sarracenus vel sarracenam civini sui mitat eum in palatio  meo; et domnus sarraceni vel sarracene det ei panem et aquam, quia est homo et non  debet ieiunare sicuti bestia.


Et quicumque voluerit istam cartam quam fatio populatoribus Iacce pro crudelitate sua  disrumpere, sit excomunicatus et anatematizatus et omnino separatus a toto Dei consorcio, si sit de meo genere vel de alio.

Amen, amen, amen. Fiat, fiat, fiat.

Facta carta in anno ab Incarnationis Domini nostri Ihesu Christi [lac], era Tª. Cª [lac]

Ego Santius, gratia Dei Aragonensium rex et Pampilonensium, hec supradicta iussi et hoc signum [signo] Sancii manu mea feci
Ego Petrus, filius Sancii Aragonensium regis, filii Ranimiri regis, hec supradicta scribi volui et hoc signum [signo] manu mea feci.

////


[signo] “En nombre de Nuestro Señor Jesucristo y de la Santísima e Individua Trinidad.

Esta es carta de autoridad y confirmación por la que yo, Sancho, rey de Aragón y Pamplona, os comunico a todos los hombres que hay a oriente, occidente, norte y sur,  que yo quiero crear una ciudad en mi villa llamada Jaca.

Primero, os perdono los malos fueros que habéis tenido hasta hoy, fecha en que he  decidido hacer de Jaca una ciudad. Y, por ello, puesto que quiero que esté adecuadamente poblada, os concedo a todos los pobladores de Jaca, mi ciudad, todos  los buenos fueros que me pedís, que mi ciudad esté convenientemente poblada y que cada cual cierre pared según sus posibilidades.


Y, si ocurre que alguno de vosotros se pelea y golpea a otro, delante o dentro de mi palacio, estando yo allí, pagará mil sueldos o perderá el puño. Y, si alguien, sea  caballero, ciudadano o campesino, golpea a otro, pero no delante, ni dentro de mi palacio, aunque yo me halle en Jaca, no generará acusación, a no ser por el fuero que tenéis cuando no estoy en la villa. Y, si se suscita controversia porque alguien, muerto durante un hurto es hallado dentro de Jaca o de su término, no acusaréis de homicidio.


Asimismo os concedo a vosotros y a vuestros sucesores, con buena voluntad, que no vayáis contra el enemigo si no es con pan para tres días y que eso sea en caso de batalla campal o si yo o mis sucesores nos hallamos rodeados por los enemigos. Y, si el dueño de la casa no quiere ir a luchar, enviará en su lugar un hombre de a pie armado.


Y, dondequiera que podáis comprar o ganar algo, sea dentro o fuera de Jaca, la

herencia de alguien la tengáis libre y franca, sin ningún mal corte. Y después de tenerla un año y un día sin ser inquietado, aquel que os quisiera inquietar o robaros, me dará 60 sólidos y, encima, os confirmará la herencia.
Y tras aquello, lo que pudiereis recorrer de ida y vuelta por todas partes en un día, lo tendréis en pastos y bosques en todas partes, tal como los hombres tienen en su derredor en sus términos.

Y que no hagáis guerra ni duelo entre vosotros, salvo que plugiera a ambos. Ni

tampoco contra hombres de fuera, salvo que lo quieran los hombres de Jaca. Y que ninguno de vosotros se quede sentado, una vez capturado, dando “fianzas” de vuestro pie.

Y, si uno de vosotros comete fornicación con una mujer no casada con su

consentimiento, no lo acuséis. Y, si el proceso es por haberla forzado, se la entregará a él como marido o la tomará por esposa. Y, n si una mujer se queja por haber sido forzada, el primer día o el segundo, se comprobará por testigos fiables de Jaca;
transcurridos tres días, aunque se queje no le servirá de nada.
Y si uno de vosotros, irritado contra su vecino, se presenta armado con lanza,
espada, mazo o machete, pagará mil sólidos y, si golpea a alguien con el puño o lo agarra por los pelos, pagará 25 sólidos y si lo tira al suelo pagará 250 sólidos. Y, si alguien entra encolerizado en casa de un vecino o se lleva cosas de allí, pagará 25 sólidos al dueño de la casa.

Y que ningún merino mío sea acusado por ningún jacetano, si no es con el visto bueno de los 6 vecinos más intachables de Jaca.


Y que ningún jacetano se someta a juicio en ninguna parte, salvo dentro de Jaca.

Y el que use medida o peso falso, pagará 60 sólidos.
Y que todos vayan a moler al molino que quieran, excepto los judíos y los que cuecen pan para vender.

Y no deis, ni vendáis vuestras propiedades a la Iglesia, ni a los Infanzones.

Y si se prende un hombre por tener deudas, que lo prendan en presencia de un merino mío, que lo encierre en mi palacio, que lo guarde mi carcelero y, a los 3 días el que lo prendió le dé cada día una oblea de pan. Y, si no lo quiere hacer, mi carcelero lo echará fuera.

Y, si uno empeña un sarraceno o sarracena, lo traerá a mi palacio y el dueño del sarraceno o sarracena le dará pan y agua, puesto que es un ser humano y no debe ayunar como una bestia.


Y, todo aquel que quisiera destruir esta carta será excomulgado y anatematizado y separado de raíz de toda relación con Dios, tanto si es de mi raza como de otra.


Amén, amén, amén, sea, sea, sea.

Fue hecha esta carta en el año de la Encarnación de nuestro Señor Jesucristo, [lac] Tª. Cª
[lac]

Yo Sancho, por la gracia de Dios Rey de Aragón y de Pamplona, mandé lo sobredicho y puse este mi sig [signo] no

Yo Pedro, hijo de Sancho Rey de Aragón que fue hijo del Rey Ramino, quise que se escribiese lo sobredicho y mi signo [signo] puse de mi mano.

lunes, 20 de mayo de 2019

Jaca, siglo XIII, romans, chapurriau, valensiá, mallorquí

A la Jaca del siglo XIII parláen una variedat romans mol pareguda al chapurriau, valensiá, mallorquí, y dialecte catalá.
Vore: Cabanes Pecourt; Repoblación jaquesa en Valencia, 1980


Este romance aragonés, de acuerdo con su manifestación escrita en el Fuero de Jaca, suena así (No recurrimos a su traducción porque no la creemos necesaria para los valencianos).

7 De hom mort dints los termes de Jaca.

Si algun omne mata altre dintz los termens de Jaqua e es pres, deu dar al rey mil ss (sueldos jaqueses) per calonia e garde se dels parentz e dels amicx del mort. E si per aventura no e pres, si algunas cosas aura, sien meses en poder del rey. Mas altres omnes de la ciutat non son tenutz de dar aquel homecidi, sino aquel qui l´a feyt.

En la Jaca del s.XIII parlaven una varietat romanç molt pareguda al valencià

Recordém lo bando de Pedro IIals presentz, Osca, 1196.

Recordemos el bando de Pedro II, als presentz, en Osca, 1196

Aragonésocsitá, que englobe actualmen al provensallemosín o llemosí, gascónvivaroaupenclanguedocienne : langue d´Oc, y atres subdialectes, entre los que está lo catalá, que en molta faena y perres se va convertí en llengua y vol fotres a datres com lo valensiá mallorquí).

TARAZONA EN LA REPOBLACIÓN VALENCIANA DE 1239

http://www.enciclopedia-aragonesa.com/voz.asp?voz_id=5953


(Ling.) Conjunto de documentos que recogen el Derecho municipal de la ciudad de Jaca y posteriores compilaciones que se redactan a partir de éste y extienden por Aragón y Navarra su influencia. El primer documento es la carta de fundación dada por Sancho Ramírez con ocasión de la fundación de la ciudad (año 1063). Está redactada en latín y es muy breve (se hacen constar unos veinticuatro preceptos). Sobre la base común de este fuero latino de Sancho Ramírez se redactan luego las compilaciones romances, que son, en general, versiones muy ampliadas. Éstas parten de versiones intermedias, no conocidas pero cuya existencia se deduce de las redacciones romances conservadas (aunque no es posible deducir en qué lengua estaban redactadas). Gracias a los estudios e investigaciones de Mauricio Molho, hoy se conocen siete códices de las redacciones romances del Fuero de Jaca .

Los nombramos convencionalmente con una letra, según la clasificación de dicho investigador:
A1 = Madrid, Biblioteca Nacional, 17801.
A2 = París, Archives Nationales, J.J.O.O.
B = París, Archives Nationales, J.J.N.N.
C = Madrid, Biblioteca Nacional, 13271.
D = Barcelona, Biblioteca de Cataluña, 1015.
E1 = Madrid, Biblioteca de Palacio, 944.
E2 = Madrid, Biblioteca de Palacio, 943.
A éstos habría que añadir algunos fragmentos:
Az = pliego de pergamino, hoy perdido, en el que estaban copiados catorce capítulos del Fuero de Jaca. Se custodiaba en el Archivo de la Basílica del Pilar (Zaragoza) y fue publicado fragmentariamente en 1870 por Manuel Lasala Buscar voz....
Ap = cuatro capítulos de los Fueros Antiguos de Jaca, contenidos en el documento X 15 del Archivo Municipal de Pamplona (carta de los Jurados de Jaca a los de Pamplona).
O1 y O2 = colección de veintiún artículos de fueros, cuyo núcleo principal lo forman unas Ordenanzas de Pedro II Buscar voz... promulgadas en las Cortes de Huesca de 1208. Aparecen copiadas después del Fuero de Jaca en A1 (O1) y en A2 (O2). (En B, C, D, E1 y E2 las disposiciones contenidas en esta Compilación se integran al Fuero de Jaca.)
Todos estos códices transmiten, según M. Molho, cuatro redacciones distintas del Fuero de Jaca, que pueden dividirse en dos grupos, según su origen: 1) las que proceden de Aragón: A1, A2, Az, O1 y O2; y 2) las que proceden de Navarra: B, C, D, E1 y E2.
Aparte quedaría Ap, que es un vestigio de una redacción aragonesa más arcaica que las versiones extensas de los siglos XIII y XIV.
Las cuatro redacciones distintas, en función de la lengua, del origen y, especialmente, del análisis de contenido, disposición de éste, y la comparación de errores comunes, serían las siguientes:
1. Redacción A: Es la primera recopilación romanceada extensa del Fuero de Jaca. Tiene su centro en Jaca y es obra de jurisconsultos aragoneses. Viene reflejada en los manuscritos A1 (ms. conservado del s. XIV, pero redacción del s. XIII, hecha por juristas de Jaca), A2 (ms. conservado del s. XIV, pero redacción del XIII hecha por juristas de Huesca) y Az (redactada en el s. XIII en Aragón, pero ni en Jaca ni en Huesca; M. Molho piensa que en Zaragoza, por haberse conservado en el Archivo del Pilar). Hay que tener en cuenta que al extenderse el Fuero de Jaca por Aragón, a medida que progresaba la reconquista se modifica el carácter local de la compilación originaria. Así, los juristas de Huesca adaptan a la región oscense los preceptos forales jaqueses. Donde A1 dice al comienzo de todo, Aquest es lo for de Jaca, A2 no dice nada; donde A1 dice De hom mort dintz los termes de Jaca, A2 dice De omne mort dintz los termes de Osca; etc. Es decir, A2 representa el Fuero de Jaca observado en Huesca, mientras que A1 es el único manuscrito que representa estrictamente la tradición jaquesa (otros que presumiblemente hubiera, se debieron de perder en el incendio de 1395 del Archivo Municipal de Jaca).
2. Redacción B: Representada por un solo manuscrito, el B (copiado en Navarra por un amanuense originario de Pamplona; letra del s. XIV). Con esta redacción aparece la primera expresión del Derecho aragonés en Pamplona. Es una refundición todavía no sistemática.
3. Redacción C: Se lleva a cabo en Navarra y se trata de una refundición sistemática aunque la sistematización es en algunos lugares superficial, e incompleta en otros. Ofrece además, la legislación en una masa compacta sin división alguna. Ha sido trasmitida por el manuscrito C (con letra de fines del XV o comienzos del XVI, aunque es evidente que refleja una versión cronológicamente anterior, prácticamente idéntica al original que sirvió para redactar D) y por el manuscrito D (versión hecha h. 1340, posiblemente por García Martínez, notario de Villafranca de Navarra).
4. Redacción E: Trasmitida por los manuscritos E1 y E2. Se trata de una última refundición del Fuero de Jaca hecha en Navarra hacia la mitad del s. XIV, de forma sistemática. Está en general más sistematizada que C y además realiza una división en libros y títulos.
Nos encontramos, por tanto, con que, exceptuando Ap (vestigio de una redacción arcaica) y O1 y O2 (reflejos de una Compilación O independiente en su origen), los demás mss. no se pueden agrupar en una familia derivada de un arquetipo común, porque las compilaciones se redactan independientemente en Jaca y en Pamplona. Son, pues, redacciones sucesivas, separadas tanto en el tiempo como en el espacio, que se pueden agrupar ampliamente en dos grupos: 1) las redacciones que son expresión del Derecho jaqués, o de influencia jaquesa al sur de la sierra de Guara (=tradición aragonesa del Fuero de Jaca: A); 2) las redacciones que son expresión del Derecho pamplonés, aunque también de origen jaqués, refundido varias veces por los juristas de Pamplona (=tradición navarra del Fuero de Jaca: B, C, E). Todas las redacciones navarras parece que se hicieron a través de un original oscense.
Independientemente de su origen, los códices están redactados en una de estas lenguas romances: o en occitano (provenzal, según M. Molho, aunque parece más idóneo emplear el término occitano), que son la mayoría; o en aragonés (o, si se quiere, navarro-aragonés, cuando la redacción proviene de Navarra). En concreto: A1, A2, O1 y O2 están redactados en occitano cispirenaico aragonés (es decir, en el occitano usual en esta parte de los Pirineos, en Aragón, principalmente en Jaca, donde las colonias de gentes occitánicas parece que emplearon dicha lengua, importada de Francia, hasta finales del s. XIII o comienzos del XIV) B, C, E1, E2 están redactados en occitano cispirenaico navarro (es decir, en el occitano usual a este lado de los Pirineos, en Navarra; téngase en cuenta que en Pamplona y en Estella, principalmente, se conservó esta lengua en algunos núcleos occitánicos hasta entrado el s. XVI); Az está en aragonés Buscar voz..., con mezcla de frases en latín; D es una versión en navarro-aragonés de C; Ap presenta una curiosa mezcla de latín, occitano y aragonés, exactamente lo que es el chapurriau, reveladora de las presiones lingüísticas que desde un principio tendían a asimilar los núcleos extraños que se iban integrando en Aragón.
Con respecto a la lengua convendría destacar algunos aspectos. En cuanto a las versiones en occitano, durante bastante tiempo se ha discutido sobre el tipo de lengua en que estaban redactadas.
Se afirmó al principio que era catalán (T. Navarro, J. Corominas), luego se matizó más: «Un lenguaje ambiguo, catalán o una especie de gascón primitivo, pero no aragonés» (J. Corominas), y por último se vino a decir que «se trata de una especie de koiné occitano-catalana con algún aragonesismo» (J. Corominas).
Pero Mauricio Molho, el más concienzudo estudioso del tema, ha afirmado siempre que se trataba de un occitano específico, propio de los burgos del Camino de Santiago Buscar voz..., que llama occitano cispirenaico o traspirenaico. Incluso ha hablado de «lenguaje híbrido en donde al fondo galo-románico importado... se sobrepone el aragonés de los autóctonos». Habrá que convenir, por tanto, en que se trata de occitano, en el que no se excluyen algunos elementos puramente catalanes, pero fundamentalmente matizado por la influencia del aragonés.
Con respecto a las versiones en aragonés, la cuestión no es menos complicada. El texto más antiguo en aragonés, Ap, incluye algunas frases en occitano (lo omezidi, los amjcx del mort, los altres, no pot estar pres...) y algunas otras en latín. Y lo redactado en aragonés, si bien presenta rasgos lingüísticos aragoneses muy claros (recebiemos, muytos, huey, trauaillo, vynclo, ditos, faziemos, proueyto, cuytiello, feyto, yeramos, tiengo...) también presenta algunos rasgos lingüísticos castellanos (eran, dezían, auedes, dudáuades, pregastes, tornáuades... y los artículos el, la, los, las). Lo mismo ocurre en los fragmentos conservados de Az, donde pueden verse castellanismos como ermano, es, etc., aunque también, raramente, aparece algún imperfecto aragonés (exiva) o algún artículo (os), sin duda por descuido del copista, que evitaría muy cuidadosamente poner por escrito rasgos tan populares. De todas formas, la comparación de Az y A2 permite ver muy claramente el carácter lingüístico aragonés del primero frente al occitano del segundo:
Az: Muytos infanzons a(n) castiellos e villas en os quals terminos...
A2: Moltz infançons an castels et uilas et altres infançons...
Az: De mulier que avra marido e fara adulterio.
A2: De muller que a marit si fara adulteri con altre.
Por lo que respecta a D, es una traducción deficiente, descuidada e improvisada, en la que aparecen numerosos errores debidos a confusiones fonéticas (de mot a mot lo traduce por de muerto a muertodor aguo por d´Aragón, etc.), desconocimiento de la conjunción occitana, etc., por lo que da la impresión de que el amanuense hizo al mismo tiempo de intérprete, traduciendo, al vuelo, lo que le dictaban. Por lo demás, aunque bastantes rasgos fonéticos del aragonés se mantienen (je, dreito, nueit, feito, multas, tienga...), aparecen otros castellanos (es, era, fija, ujeio, tajado…).
• Bibliog.: Molho, M.: El Fuero de Jaca. Edición crítica; Zaragoza, 1964. Yagüe Ferrer, M.ª I.: Jaca: documentos municipales (971-1324). Introducción y concordancia lematizada; Public. Univ. Zaragoza, Zaragoza, 1995.

https://academica-e.unavarra.es/handle/2454/27537

https://www.persee.fr/doc/ccmed_0007-9731_1972_num_15_57_2025_t1_0088_0000_2


1080 Bibliografía El Fuero de Jaca. 2 vols. 1: Edición crítica, por M. Molho. 1964, facsímil; 2: Estudios, por M. L. ARNAL PURROY, A. M. BARRERO GARCÍA, V. BIELZA DE ORY, J. DELGADO ECHEVERRÍA, M. C. GARCÍA HERRERO, M. A. MARTÍN ZORRAQUINO, M. MOLHO, F. MONGE CASAO, A. SESMA MUÑOZ. Zaragoza: El Justicia de Aragón, 2003. La historia de la edición crítica del Fuero de Jaca, primer volumen de la colección Fuentes para la historia del Pirineo dirigido por José María Lacarra (Zaragoza: CSIC, Instituto de Estudios Pirenaicos, 1964), está íntimamente ligada a Pamplona. Escrita diez años atrás por Mauricio Molho, vio la luz gracias al director de esta colección y Catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Zaragoza, quien encomendó la revisión del original y la supervisión de la maquetación a su discípulo Ángel J. Martín Duque, Catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Navarra. Esta es la razón por la que posee Depósito Legal de Navarra, correspondiente al año 1963, y aparece impresa en los talleres de la Editorial Gómez. José María Lacarra inauguraba con esta publicación un ambicioso proyecto con el que pretendía publicar las fuentes históricas pirenaicas y que, en el apartado de los fueros locales, él mismo dio continuidad editando, junto con Ángel J. Martín Duque, los hijuelos jaqueses de Estella-San Sebastián (1969) y de Pamplona (1975), en estos casos a través de la Institución Príncipe de Viana de la Diputación Foral de Navarra. En esta ocasión, El Justicia de Aragón, Defensor del Pueblo de aquella Comunidad Autónoma, ha tenido el acierto de reeditar en facsímil El Fuero de Jaca de Mauricio Molho. Esta reedición se enmarca en una destacada política editorial que está contribuyendo de manera sobresaliente a la difusión de los estudios del derecho histórico aragonés. Criterios de edición (tamaño del libro) han obligado a realizar un facsímil peculiar. Las 663 páginas y cubiertas de la edición de 1964 del libro de Molho se reproducen en su tamaño original, en un libro de dimensiones mayores. El contorno del libro original aparece remarcado por finas líneas grises, a cuyos pies se consignan la nueva paginación y la indicación de tratarse de una edición facsímil. El resultado técnico es exquisito, pues se reproducen incluso las solapas de la edición original. Sin embargo, no deja de resultar extraña la inclusión de una nueva paginación, que aunque no anula la del original, puede sembrar equívoco. La nueva paginación parece justificarse únicamente para la numeración de las cubiertas, solapas y portada de la edición original, algo que en la práctica no reporta mayor utilidad. Incluso, aunque esta edición hubiera contado con una introducción –que no es el caso–, hubiera sido lógico paginarla con números romanos, solución que podría haberse dado en las reproducciones de cubierta, solapas y portada. Parece por lo tanto que nos hallamos ante una solución imaginativa que busca adecuar la caja del original a la de la colección editorial de El Justicia de Aragón. Esta reedición ha venido acompañada de un segundo volumen dedicado a diferentes estudios elaborados para la ocasión en torno al Fuero de Jaca. Ésta es, realmente, la novedad fundamental objeto de esta reseña. Abre el libro una semblanza de Mauricio Molho a cargo de Félix Monge Casao, Catedrático de Lingüística General de la Universidad de Zaragoza, ahora jubilado. Gran conocedor de la figura y obra del descendiente de sefardíes nacido en Constantinopla en 1922, nos adentra en la trayectoria académica e intelectual de su amigo filólogo e historiador. Se trata –que sepamos–, del trabajo más completo para conocer la figura de Molho, si bien se echa en falta una relación bibliográfica final de todos sus trabajos, mayores y menores –estos últimos brillan Bibliografía 1081 por su ausencia en la biografía–, que hubiera resultado de gran utilidad para el investigador. Sigue a este trabajo la reproducción facsímil de otro estudio clásico de Mauricio Molho, en este caso su extenso artículo dedicado a la «Difusión del Derecho Pirenaico (Fuero de Jaca) en el reino de Aragón», publicado en el Boletín de la Real Academia de Buenas Letras de Barcelona (núm. XXVIII, 1959-1960, pp. 265-352), y convertido en un auténtico clásico en la historiografía. El presente proyecto editorial de El Justicia de Aragón podía haberse circunscrito a los dos facsímiles de Molho y la semblanza introductoria de Monge Casao. Pero la voluntad del Ombudsman aragonés ha ido más allá, teniendo el acierto de incluir interesantes estudios de gran calado intelectual. Descuella por su importancia el primero de ellos, correspondiente a la única investigadora de no vinculada al mundo aragonés, Ana María Barrero García. Esta autora está, en los últimos años, derrumbando fechas de los fueros y los correspondientes mitos fundacionales de sus vidas aforadas. Podríamos aconsejar a los poderes públicos –y permítasenos esta licencia sarcástica– no invitar a la investigadora madrileña a aniversarios que, con sus tesis, vacía de contenido el evento y desautoriza, de facto, los discursos institucionales elaborados para la ocasión. No es este el caso, pero podría serlo, pues la presentación de El Justicia no refleja lo que, sin duda, es la aportación más importante de la obra. La iushistoriadora del CSIC –institución que, recordemos, fue la sede de la edición original de Molho y donde se gestó la tradición de la obra de Lacarra–, realiza una profunda revisión de las distintas redacciones del Fuero de Jaca sobre la base de la edición crítica de Molho, llegando en algunos aspectos a unas conclusiones diametralmente alejadas de aquél. Tambalea, por tanto, toda la historiografía que hasta el momento ha venido repitiendo las tesis de Molho y del tándem Lacarra Martín Duque. Con una metodología brillante que sirve de modelo para abordar cualquier fuero local, analiza la técnica seguida en las reelaboraciones del Fuero de Jaca. Evidencia la alteración de los posibles documentos originarios fruto de una actuación unitaria manifestada en diferentes instrumentos relacionados con el derecho de la villa jaquesa y estrechamente vinculados a la persona real. A través de la crítica documental, esta autora ha observado el procedimiento de reelaboración de los documentos forales a partir de la refundición de recensiones normativas de origen y naturaleza diversa, y su adecuación a una estructura formal adoptada de unos instrumentos básicos, en un proceso que pudo llevarse a efecto en la segunda década del siglo xiii. Hasta el trabajo de Ana Barrero se ha venido afirmando que el fuero estellés derivaba del de Jaca, concedido por el propio Sancho Ramírez como Rey de Aragón hacia 1077, según cronología apuntada por Ubieto. La crítica de los documentos forales de la familia jacetana ha llevado a esta investigadora a reconstruir el proceso de formación de estos fueros de la siguiente manera: Sancho Ramírez dio carta de naturaleza mediante su expreso reconocimiento a los nuevos asentamientos de población de sus dominios, a los que privilegió con la concesión de un estatuto favorable que favorecía su crecimiento. En el Camino de Santiago impulsó la creación y/o desarrollo de las villas de Sangüesa, Estella y Jaca. Sus fueros, aunque con pequeñas diferencias, contenían unas mismas normas dirigidas a establecer las condiciones del asentamiento. Mediante el análisis del contenido de estos fueros, Barrero ha observado que su concesión no se produjo de forma simultánea, sino sucesiva. Primero se habría concedido a Sangüesa, posteriormente a Estella, y finalmente a Jaca, ciudad donde se desarrolló la iniciativa regia con mayor intensidad, y donde la creación normativa se vio reflejada en una 1082 Bibliografía redacción del texto. En suma, un trabajo para leer despacio, tomar buena nota y reformular toda la historiografía tradicional. El trabajo que Jesús Delgado Echeverría, Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Zaragoza, realiza en torno a las tablas de concordancias de los Fueros de Jaca y Aragón es, como lo afirma el propio autor, algo que para el primer caso ya tenía preparado el propio Molho, aunque nunca llegó a publicarlo. Preceden a las tablas una serie de consideraciones sobre las diferentes redacciones de los fueros navarro-aragoneses, recogiendo las diferentes teorías sobre el particular que, en los últimos años, han venido elaborando autores como Juan Francisco Utrilla o Jesús Morales Arrizabalaga. Las tablas las elabora en columnas, que siguen los siguientes textos: Compilación de Huesca de 1247 (Martínez Díez, 1977), Fueros de Aragón (Tilander, 1937), Fuero de Jaca (Molho, 1964), Fueros de Aragón (Ramos Loscertales, 1925), Fueros de Borja y Zaragoza (Morales Gómez y Pedraza García, 1986), Compilación Privada de Derecho Aragonés y Recopilación de los Fueros de Aragón (Ramos Loscertales, 1924 y 1928), y el manuscrito de París que contiene enmiendas y adiciones al fuero jaqués (Molho, 1964). Las conclusiones, reducidas a cuatro breves párrafos, podrían alejarse del cripticismo sintético de unas concordancias determinadas para extraer, como de hecho se puede hacer, interesantes reflexiones. Las tablas, elaboradas con meticulosidad, resultan de una utilidad evidente para ulteriores investigaciones. El Catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Zaragoza, José Ángel Sesma Muñoz, ofrece una visión actualizada en torno a «Aragón, los aragoneses y el Fuero de Jaca». Se trata de un estudio magnífico para conocer el nacimiento y consolidación de la vida urbana en el reino aragonés, entre el siglo xi y xiii, si bien, desde el punto de vista de la Historia del Derecho, algunas de sus afirmaciones entran en colisión con las mencionadas tesis de Ana Barrero, que no las tiene en cuenta, quizás por desconocimiento previo. María Carmen García Herrero, Profesora Titular de Historia Medieval de la Universidad de Zaragoza, nos acerca al «Universo de las relaciones familiares en el Fuero de Jaca», un trabajo muy interesante para el conocimiento del derecho civil histórico aragonés y que contribuye a poner su granito de arena en el conocimiento de esta parcela de nuestra disciplina, por lo general relegada a un plano secundario por el Derecho público. Aunque el trabajo es sustancialmente correcto, se percibe la formación no jurídica de la autora, razón por la que, probablemente, no incluye trabajos de Derecho privado histórico fundamentales que, de haberlos conocido, hubieran alumbrado interesantes conclusiones y nuevas sugerencias a esta historiadora. La revisión iushistórica anteriormente citada de Ana Barrero es nuevamente ignorada por Vicente Bielza de Ory, Catedrático de Geografía Humana de la Universidad de Zaragoza, quien, por otra parte, realiza un delicioso análisis de las villas aforadas y su urbanismo ortogonal. Su trabajo aporta ideas novedosas para la comprensión del urbanismo medieval. Es, por otra parte, muy de alabar el manejo que, sin ser él medievalista, hace de la bibliografía básica y especializada sobre el tema; aunque también se echan en falta algunos títulos que en los últimos años han venido a clarificar muchas de las cuestiones planteadas en el texto. Cierra el libro una «Introducción al estudio lingüístico del Fuero de Jaca», obra de María Antonia Martín Zorraquino, Catedrática de Lengua Española, y María Luisa Arnal Purroy, Titular de Lengua Española, ambas de la Universidad de Zaragoza. Nos hallamos ante dos volúmenes básicos para los historiadores del Derecho. La trascendencia histórica del denominado Fuero de Jaca ha hecho que este texto foral haya sido tratado de manera más o menos profunda por la historiografía española. Como he indicado, el trabajo de Ana María Barrero obliga a revisar todas las afirmaciones basadas en lecturas directas o indirectas de la obra clásica de Molho. Ello no resta un ápice su importancia ni es merma de su calidad científica, por lo que no deja de ser pertinente la reproducción facsímil de la edición crítica y del artículo sobre la difusión del Fuero en Aragón. Molho se convierte así en justo merecedor de este homenaje intelectual. En suma, tradición y renovación, consagración de un clásico y ruptura de esquemas y apertura de puertas para una revisión historiográfica. Roldán Jimeno Aranguren AZCÁRATE, Gumersindo de: Minuta de un testamento (Ideario del krausimo liberal), Granada, 2004, 139 pp. Dentro de la colección titulada «Crítica del Derecho» dirigida por el catedrático de la Universidad de Granada, José Luis Monereo Pérez, presenta la prestigiosa editorial Comares este volumen que hace el número 55 y que aparece dedicado a uno de los trabajos de Gumersindo de Azcárate Menéndez (1840-1917), uno de los grandes juristas españoles a caballo entre las dos pasadas centurias, que ocupó la cátedra de Legislación comparada del doctorado de la Facultad de Derecho de la Universidad Central y a quien se debe un inteligente Estudio sobre la Historia del derecho de propiedad y su estado actual en Europa que se publicó en 1879. El libro cuenta con un «Estudio Preliminar» de Elías Díaz, profundo conocedor del krausismo español, que ya en 1967, había sido publicado por la catalana Ediciones de Cultura Popular y que ahora se ha reproducido en su integridad, no desconociendo el A. la existencia de novedades en las investigaciones acerca de la influencia del pensamiento krausista en diversos países, como no podía ser de otra forma después del transcurso de treinta y siete años, por lo que en la edición de 2004 remite a bibliografía posterior a la que tuvo en cuenta en 1967 sobre la materia, lo que le hace incluir diversos libros y algún que otro artículo suyos. En dicho análisis introductorio, Díaz trata de poner al lector en disposición espiritual e intelectual, de alcanzar el profundo significado que en su opinión encierra el trabajo de Azcárate que constituye el grueso del volumen, y estructurado en tres partes, destina la primera a la exposición sucinta de los elementos descriptores del krausismo español haciendo especial hincapié en su innegable vinculación con la mentalidad liberal de ciertos sectores de nuestra burguesía decimonónica frente a los grupos más tradicionalistas e inmovilistas, destacando como nombres más representativos de esta corriente de pensamiento a las figuras de Julián Sanz del Río (1814-1869), introductor de Krause en España y de Francisco Giner de los Ríos (1839-1915), al tiempo que señala como discípulos del primero, entre otros, al mismo Giner, a Nicolás Salmerón, a Laureano Figuerola y al autor de Minuta de un testamento (Ideario del krausimo liberal), Gumersindo de Azcárate, personaje en el que Elías Díaz profundiza en la segunda parte de su «Estudio Preliminar» tratando de descubrir las claves de su pensamiento social y político, que culmina con una bibliografía tanto del krausismo en general como de Azcárate en particular a todas luces anticuada por los motivos ya expuestos con anterioridad. La importante influencia del krausismo en España es explicada por Elías Díaz desde el punto de vista de su intento de apertura hacia Europa, insistiendo más en la actitud de libertad intelectual que suponía que en su consideración como sistema filosófico riguroso lo que le lleva a caracterizarlo como «espíritu de armonía, defensa de la libertad, culto a la ciencia, afirmación de la razón, moralismo, pedagogía y religiosidad» (p. XV)...

miércoles, 8 de mayo de 2019

LA CAPITULACIÓN DE LOS MOROS ZARAGOZANOS, siglo XII


2.49. LA CAPITULACIÓN DE LOS MOROS ZARAGOZANOS (SIGLO XII. ZARAGOZA)

Alfonso I el Batallador se había adueñado de Zaragoza y se aprestó a organizar la vida de la ciudad, en la que todavía permanecía la mayor parte de los musulmanes vencidos. Dio facilidades para que se quedaran quienes quisieran pagando los mismos impuestos que antes abonaban a las autoridades moras. Además, conservarían sus propias autoridades, legislación y religión, aunque reglamentaba el procedimiento a seguir en las causas entre ambos pueblos. Estas y otras condiciones de amparo tan benevolentes constituían una clara política de captación de los vencidos para que no abandonaran sus casas, si bien les obligaría a concentrarse en un barrio aparte, el de la morería, para evitar cualquier tipo de problema.
No obstante, aún no habían entrado los cristianos en la ciudad cuando había comenzado el éxodo. Alfonso I, preocupado por la sangría humana que este hecho suponía, además de las medidas indicadas, quiso tener un rasgo humano que pudiera convencerles para no huir.
Nada más tomar la ciudad, salió de ella y ordenó detenerse a la larga comitiva de moros, obligando a todos a que mostraran los bienes que cada uno llevaba consigo. Aparte de enseres útiles, aparecieron numerosos tesoros de todo tipo, pero el rey no cogió ni un solo anillo o copa de oro, siendo consciente de que aquella riqueza desaparecería con sus dueños.
No sólo no utilizó la fuerza que le proporcionaba su victoria inapelable, sino que les dijo: «Si no hubiera pedido que me enseñaseis las riquezas que cada cual lleva consigo, hubierais podido decir: «El rey no sabía lo que teníamos; en otro caso, no nos hubiera dejado ir tan fácilmente». Ahora podéis ir a donde os plazca, en completa seguridad». Y les puso una escolta especial para garantizar su integridad hasta los confines de sus dominios, cobrándoles sólo el «miqal» que cada persona estaba obligada a pagar antes de salir.
El cronista moro que narra estos hechos, en los que reconoce generosidad y caballerosidad por parte de Alfonso I, admite que muchos de los que pretendían abandonar Zaragoza, ante aquel gesto del rey cristiano, decidieron quedarse en las casas que sus familias habían poblado durante siglos, acogiéndose al estatuto de mudéjares.
[Lacarra, José María, Vida de Alfonso el Batallador, pág. 67.]



José María Lacarra y de Miguel (Estella, 24 de mayo de 1907-Zaragoza, 6 de agosto de 1987) fue un historiador, filólogo, medievalista y heraldista español, cuya especialidad fue el estudio de la historia de Aragón y de Navarra. Fue asimismo catedrático de Historia Medieval en la Universidad de Zaragoza, puesto que desempeñó durante más de cuarenta años hasta su muerte.
En 1923 viajó a Madrid, donde realizó simultáneamente estudios de Derecho e Historia. Alumno de Gómez Moreno, Millares Carlo y Sánchez-Albornoz, en 1930 se graduó e ingresa ese mismo año al Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos, con destino en el Archivo Histórico Nacional. En 1933 obtiene su doctorado en Historia y su licenciatura en Historia. Pudo obtener una beca para estudiar en París de 1933 a 1934.


Durante la Guerra Civil Española, Lacarra realiza una fecunda labor de salvar el tesoro bibliográfico español. Una vez concluida la guerra, marchó a Zaragoza. En 1940 se le asigna la cátedra de Historia Medieval en su Universidad, que impartiría hasta su muerte. Ese mismo año es nombrado primer secretario general de la recién creada Institución Príncipe de Viana, cargo en el que permanecerá durante cuatro años1​. Ese mismo año lanzan el primer número​ de la revista en la cual él mismo colabora asiduamente.

En 1941 funda el Centro de Estudios Medievales de Aragón. Por llamamiento de la Diputación Foral de Navarra organizó excavaciones arqueológicas y restauraciones, las que recogería en su revista Príncipe de Viana.

Para 1945 fundó una revista titulada Estudios de Edad Media de la Corona de Aragón. Entre 1949 y 1967 dirige la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza, donde reorganizó el sistema creando incluso nuevos departamentos. Estuvo al frente de otras instituciones, como la Escuela de Estudios Medievales, la Universidad de Verano de Jaca y el Archivo de Protocolos de Zaragoza.

Destaca su labor como conferenciante a lo largo de su carrera, no sólo en España sino en el resto del mundo. Presentó sus estudios sobre la Edad Media española en Roma, Estocolmo y Texas. Fue invitado como profesor a varias universidades, entre ellas la Universidad de Berkeley. Fue nombrado doctor honoris causa por la Universidad de Deusto en 1982 y por la de Zaragoza en 1985; la Universidad de Navarra, su tierra natal, le confirió tal distinción a título póstumo en 1989.

Los libros de Lacarra se centran principalmente en el estudio de Aragón y Navarra en la Edad Media, desde la conquista de Zaragoza por Alfonso I el Batallador hasta los honores y tenencias de Aragón en el siglo XI. Brindó especial importancia al desarrollo urbano de los núcleos aragoneses de población, sobre todo a Jaca. Como biógrafo, Lacarra analizó la vida y la psicología del Batallador, personaje que siempre le cautivó.

Principales trabajos de Lacarra:

Historia política del reino de Navarra (Caja de Ahorros de Navarra, Pamplona, 1972)5​
Aragón en el pasado (Col. Austral, Espasa-Calpe, Madrid, 1972)
Historia del Reino de Navarra en la Edad Media (Caja de Ahorros de Navarra, Pamplona, 1975)6​
Zaragoza en la Alta Edad Media (Historia de Zaragoza, I, Zaragoza, 1976)
Alfonso I el Batallador (Guara editorial, Zaragoza, 1978)
Colonización, parias, repoblación y otros estudios, 1981
Documentos para el estudio de la Reconquista y repoblación del valle del Ebro, 1981-1985
Investigaciones de Historia navarra, 1983
Estudios dedicados a Aragón, 1987




  •  (Jusué Simonena, 1993, p. 514)
    1.  «Príncipe de Viana - Número 1».
    2.  Doctores Honoris Causa (Universidad de Navarra)
    3.  Véase el prólogo a su libro Alfonso el Batallador, Zaragoza, Guara, 1978. ISBN 84-85303-05-9.
    4.  Lacarra De Miguel, José María (1972). Historia Política del Reino de Navarra 3. Pamplona: Caja de Ahorros de Navarra. ISBN 9788450056990. Archivado desde el original el 2015.


    miércoles, 1 de noviembre de 2023

    Raimond - Rostans de Merguas

    Raynouard, choix, poésies, troubadours, kindle

    Raimond. Tenson avec Lantelm, auquel il répond:

    Lantelm, lo drutz e la domna m' es parvenz
    Que tragan plus c' a doble lor dolors,
    Que l' uns a dol del dan c' a l' autre sors,
    E del sieu dan es l' autre si dolenz,
    Aquist dui fan d' afan dobla sofrensa.
    Ramond una.

    Il y a sous le même nom de Raimond une tenson avec Rodrigue:
    Ar chauzes de cavalaria,
    En Rodrigos, lo laus e 'l pres
    E retenes per tota via
    Ses l' obra; e si mais voles
    L' obra, no i sia
    Lo pres nul dia
    Ni 'l laus, mas pero tal prendes
    Que vostr' amia
    Totz temps n' estia
    Vostra, sino er la perdes.
    Ar chauzes.
    Millot, III, 431.

    Raimond d' Avignon. Une pièce, t. IV.
    Bastero, 92. Crescimbeni, 207.

    Raimond Bistors de Roussillon. Un couplet:
    Non trob qu' en re me reprenda
    En faitz ni en ditz,
    Pos fui de Montan partitz,
    Per qu' en val mens ma fazenda,
    Car anc no fo, si Montans vi mon dan,
    No m' o disses ab motz o en cantan,
    Que cel qui ve son bon amic faillir
    Molt l' ama pauc, si no ill lo ausa dir;
    Per qu' eu am mais sel qu' el mal me retrai
    Que cel que m dis lo be, can fag non l' ai.
    Non trob qu' en.
    Millot, III, 396.

    Raimond de Durfort.
    Raimons de Durfort e 'N Turcmalec si foron dui cavallier de Caersi, que feiron los sirventes de la domna que ac nom ma domna N' Aia, aquella que dis al cavallier Cornil qu' ella non l' amaria, si el no la cornava el cul.
    Fragments d' une pièce:
    Turcmalet, be us ten en grat
    Quar ab mi vos vey acordat
    De ben mantener En Bernat,
    Seluy que no respon en fat
    Al malastruc Caersinat...

    Ben es malastrucx e dolens
    Lo Caersis e totz sos sens,
    Be m par qu' el cosselh ac sciens;
    Ja ieu no sia sos parens,
    Quar si m' en mostresson dos cens,
    Ieu los cornera totz jauzens,
    E pueys fora ricx e manens
    Encaras que y fermes las dens.

    Non a bona dompna el mon...
    E pueys m' apellava 'N Ramon,
    Cornatz me dedins en redon,
    Qu' ieu no y baizes la cara e 'l fron,
    Cossi volia beur' en fon...
    Turcmalet be us.
    Bastero, 92. Crescimbeni, 207. Millot, I, 255. P. Occ. 73. Hist. Litt. XV,
    462.

    Raimond de Castelnau, t. IV. Six pièces.
    De servir a bon senhor
    Pot hom venir a gran be;
    Per qu' ades sier la melhor,
    E nulha vetz no m recre
    De far so que l' agensa,
    Que la bona entendensa
    Qu' ella m' aduy e m' atray
    Mi ten ades a faire so que 'l play.

    E tenc m' o a gran honor
    Quan puesc far ni dire re
    Qu' a lieys sol' aya sabor;
    Pero non fas lo cente
    Que tanh' a sa valensa,
    Quar sabers e sciensa
    Mi falh, mas ges no m' esmay
    Qu' elha m pot ben donar so qu' ieu non ay.
    De servir a bon.


    Mietz mortz vau en un semdier,
    Mas mas juntas e doblan
    Ves lieys torsen e dressan,
    E no sai qual part mi tenha,
    Qu' en quascuna si rescon
    So que m te plus deziron.
    Entr' ira et alegrier.
    Bastero, 92. Millot, III, 77. P. Occ. 273.

    Raimond l' Écrivain. Une pièce, dont voici le premier couplet:
    Senhors, l' autr' ier vi, ses falhida,
    La cara que ges no m' oblida,
    Gent encuyrad' e mielhs garnida,
    E parlet a ley d' issernida,
    E dis al trabuquet aital:
    Fortz soi e no m podetz far mal,
    En las lissas farai portal,
    Que dins la vila vuelh ostal.
    Senhors l' autr' ier.
    Millot, 431.

    Raimond Feraud. Il paraît par le prologue de la vie de saint Honorat, seul ouvrage qui nous reste de ce troubadour, qu' il en avait composé plusieurs autres:
    Cel que volc romansar
    La vida Sant Alban
    E verses d' el compost
    Volc tornar en vers plan,
    E del rey Karlle play
    Sa mort en sa chanson,
    E 'ls verses del lay
    Fes e la passion,
    De novel fay sermon
    D' un precios cors sant
    Que fon neps de Marsili
    E del rey Aygolant.
    La vida si trobet
    En un temple ja dis
    De Roma l' aportet
    Un monges de Leris
    De lay si trays la gesta
    D' una anticha scriptura;
    Ren no y trobares
    Mais de veritat pura.

    Après le récit des faits, la plupart miraculeux, qui composent la vie de saint Honorat, le poëte rapporte un grand nombre de miracles opérés par ce saint ou par son intercession.
    C' est à l' occasion de l' un de ces miracles qu' on trouve ces vers relatifs à la boussole:
    Mays ira de mal temps
    Lur a frascat lur vela;
    Non val la caramida
    Puescon segre l' estella.

    Le poëte raconte le massacre des moines de Lerins par les Sarrasins, et s' écrie:
    Ay! segner dieus de paradis!
    Que fara l' islla de Leris?
    Ar tornara gasta e boscoza;
    Perdut a maynada joyosa
    Que tan honrada la tenia
    Per falsa jent de payania.
    Qui dira messas ni mestiers?
    Car no crey que fos monestiers
    Hom tant agues de santas jentz
    Com aysi que n' a mortz cinc centz.

    Erma e deserta tornaras,
    Illa del Lerins que faras?
    Destrucha, e dezeretada
    De tan glorioza maynada
    Que son agut a gran turment
    Mort e nafratz tan laydament
    Et espesseiatz per Sarrazins,
    Que faras illa del Lerins?

    L' auteur dit à la fin de son ouvrage:
    Comptat vos ai la veritat
    De transtot so que n' ai trobat;
    Plus non en puosc dire ni say,
    Car plus en escrit trobat non ay...
    Que l' an de dieu mil e tres cent
    Compli lo priols son romans.
    Nostrad. 172.

    Raimond Gaucelm. Tenson avec Jean Miralhas, auquel il dit:
    Joan Miralhas, si dieu vos gart de dol,
    Cal vos play may vaqueira partizo
    Que siatz totz redons del cap tro 'l sol,
    O totz fendutz del pe tro al mento
    E que portes sobr' el nas la culvera?
    Diatz m' en ver ades ses falhizo,
    Sinon eu vos dirai c' aital falvera
    Que no devetz far cobla ni tenso.
    Joan Miralhas.

    Raimond Gaucelm de Beziers, t. IV. Huit pièces, dont cinq sont datées.
    So son II coblas que fes Raimon Gaucelm del senhor d' Uzest que avia nom aissi quon elh Raimon Gaucelm.
    Belh senher dieus, quora veyrai mo fraire
    Lo pro Raimon Gaucelm franc, de bon aire,
    Que tan de be n' aug comtar e retraire
    Que mal m' ira, si no 'l vey ans de gaire,
    Quar manta gen
    Ditz que valen
    Pretz a, doncx ses estraire
    L' am de cor lialmen.

    Tant a fin pretz, fe que deg a mon paire,
    Que dels valens es qu' anc nasques de maire,
    Segon qu' aug dir, don l' am tan ses cor vaire,
    Qu' el cor e 'l sen e 'l saber e 'l veiaire
    E 'l bon talen
    Li diey coren,
    Quo me dis son afaire
    E son bon estamen.

    Bernatz, breumen
    Li digatz gen
    Que ieu vuelh dir e faire
    Tos temps sos mandamen.

    Dans un de ses sirventes, il dit:
    A penas vau en loc qu' om no m deman:
    Raimon Gaucelm, avetz fac re novelh?
    Et ieu a totz respon ab bon talan,
    Quar totas vetz m' es per ver bon e belh,
    E m play quand aug dir de mi: Aquest es
    Tals que sap far coblas e sirventes
    E non per so qu' ieu vuelha qu' om del mon
    M' en don raubas, qu' ieu n' ay pro e say don.
    A penas vau.

    Planch ne fes Raimon Gaucelm en l' an que hom contava M.CC. LXII, per un borzes de Bezers lo qual avia nom Guirautz de Linhan.

    Quascus planh lo sieu dampnatge
    E sa greu dolor,
    Per qu' ieu planc e mon coratge
    Lo mieu bo senhor
    Que es mortz: dieus la maudia
    Mortz qu' aissi ns rauba tot dia,
    Qu' elh melhors ne va menan
    E selhs que meynhs fan folia,
    Don y prendem totz gran dam.

    Ja no veyrai son estatge
    Que ieu tost no m plor,
    On menava 'l gran barnatge
    Soven a s' onor;
    Sertas gran dolor deuria
    Aver qui n' avia paria
    Ni a cuy vay remembran
    Los bos faitz que el fazia;
    Sans Miquels, siatz li denan,

    Sus en l' onrat heretatge
    On son li sanctor...
    Quascus planh.
    Millot, III, 187. P. Occ. 300.

    Raimond Jordan, vicomte de Saint-Antonin, t. IV. Treize pièces, dont quelques-unes sont attribuées à d' autres troubadours:
    Lo vescoms de Saint Antoni si fo del evescat de Caortz, seigner de Saint Antoni e vescoms. Et amava una gentil domna moiller del seignor de Pena d' Albiges, d' un ric castel e fort. La domna si era gentils e bella e valens, e mout prezada e mout honrada; et el mout valens et enseignatz, e larcz e cortes, e bos d' armaz, e bels et avinens, e bons trobaire. Et avia nom Raimon Jordan; la domna era apellada la vescomtessa de Pena. L' amors de lor dos si fo ses tota mesura, tant se volgren de ben l' us a l' autre.
    Et avenc si q' el vescoms anet cum garnimen en una encontrada del seus enemics; e si en fo una grans batailla, e 'l vescoms si fo nafratz a mort. E fo dich per los enemics de lui q' el era mortz; e la novella venc a la domna qu' el era mortz; et ella de la tristessa e de la dolor gran que ac de la novella si anet a lo, e si s rendet en l' orden dels Eretges.

    E si cum dieus volc, lo vescoms meilluret e garic de la nafra; e negus no il volc dire qu' ella s fos renduda. E quan fon ben garitz, el s' en venc a Saint Antoni, e fon li dich cum la domna sera renduda, per la tristessa qu' il ac de lui quant auzi dire q' el era mortz. Dont quant el auzi so, perdet solatz e ris e chan et alegressa, e cobret plains e plors e sospirs et esmais e dolors, e non cavalguet ni anet ni venc entre la bona gen.

    Et estet en aissi plus d' un an, don totas las bonas gens d' aquellas encontradas n' avian gran marrimen. Don ma dona Elis de Monfort, qu' era moiller d' En Guillem de Gordon, filla del vescomte de Torena, on era jovens e beutatz e cortezia e valors, lo mandet pregan ab mout avinens precs qu' el, per la soa amor, se degues alegrar e laissar la dolor e la tristessa, disen ella qu' ella li fazia don de son cors e de s' amor per esmenda del mal qu' el avia pres; e pregan lo e claman li merce qu' el la deignez anar vezer; e sino qu' ella venres a lui per vezer lo. Quan lo vescoms auzi aquels honratz plazers que la gentils valens domna li mandava, el si li comensa venir gran doussors d' amor al cor; si qu' el comensa a far allegresa et a s' esgauzir, et comensa a venir en plasa e recobrar solatz entre las bonas gens; e vestir se e sos compaignos e cobrar se en arnes et en armas et en solatz; et appareillet se ben et honradamen, et anet s' en a ma domna Elis de Monfort; et ella lo receup ab gran plazer et ab gran honor q' el li fetz. Et el fon gais et alegres de la honor e dels plazers q' ella ill fetz e ill dis; et ella mout alegra de la bontat e de la valor e del sen e del saber e de la cortesia qu' ill trobet en lui, ni no fo pentida dels plazers ni de las amors qu' ella li avia mandadas. E la saup ben grazir, e preguet la q' ella ill fezes tan d' amor per que el saubes que per bon cor e per bona voluntat li avia mandatz los plazers plazen, dizen qe 'ls portava en l' armari de son cor totz jorns escritz. E la domna o fetz ben, qu' ella lo pres per son cavallier, e receup son homenatge; et ella se det a lui per domna abrassan e baizan, e il det l' anel de son det per fermansa e per segurtat.
    Et en aissi se parti lo vescoms de la domna molt alegres e molt gais, e cobret trobar e cantar e solatz; e fetz de lei adonc aquela chanson que dis:
    Vas vos soplei en cui ai mes m' entensa.
    Et enans qu' el fezes la chanson, una nuoich quant el dormia, li fon avis que amors l' assaillis d' una cobla, que dis:
    Raimon Jordanz, de vos eis voill aprendre
    Co us etz laissatz de solatz ni de chan.
    Ja soliatz en domneiar entendre
    Mout leialmen, so faziatz semblan,
    E us feigniatz e us en faziatz gais;
    Mas ara i vei qu' avetz fenit lo lais:
    Encolpatz etz, si non es qe i responda.

    Mantas bonas cansons fetz.
    No puesc mudar no digua mon veiaire
    D' aisso don ai al cor molt gran error,
    Et er me molt mal e greu a retraire,
    Quar aquist antic trobador
    Qu' en son passat dic que son fort peccaire,
    Qu' ilh an mes lo segle en error,
    Que an dig mal de domnas a prezen,
    E trastug silh qu' o auzon crezo 'ls en
    Et autreyon tug que ben es semblansa,
    Et aissi an mes lo segl' en erransa.

    E tug aquist que eron bon trobaire
    Tug se fenhon per lial amador,
    Mas ieu sai be que non es fis amaire
    Nuls hom que digua mal d' amor...

    E ja nuls hom que sia de bon aire
    No sufrira qu' om en digua folhor...
    Qu' En Marcabrus a ley de predicaire,
    Quant es en gleiza ho denant orador,
    Que di gran mal de la gen mescrezen,
    Et el ditz mal de donas eissamen;
    E dic vos be que non l' es grans honransa
    Selh que ditz mal d' aisso don nays enfansa.

    Ja no sia negus meravellaire,
    S' ieu aiso dic ni vuelh mostrar alhor
    Que quascus hom deu razonar son fraire
    E que ja domna sa serror,
    Quar Adams fo lo nostre premier paire
    Et avem dami dieu ad auctor...
    No puesc mudar.

    Dans une pièce on trouve cette invocation à l' Amour:
    Amors, si us plagues preyar
    Lieys d' amar,
    Feiratz gran merce
    Endreit me,
    Quar ses lieys no puesc guerir,
    Ni ieu no l' aus dir
    Lo mal qu' ieu trai;
    Per dieu, vai
    Li m son cor ferir
    Sol tan qu' en cossir
    O 'n sospire!
    Per solatz e.

    Il dit ailleurs:
    Per qual forfait o per qual falhimen
    Qu' ieu anc fezes encontra vos, Amors,
    Mi destrenhetz e m tenetz enveios
    Per la bella que mos precs non enten;
    Trop demostratz en me vostre poder,
    E qui vencut vens mout fai pauc desfors.
    Si vensiatz lieys que no us tem ni us blan,
    Adoncx sai eu que y auriatz honor gran.
    Per qual forfait.

    E s' ieu en dic mon conort
    No m' o tengas ad orguelh,
    Que ta fort l' am e la vuelh
    Que, si era cochatz de mort,
    Non queria dieu tan fort
    Que lai el sieu paradis
    M' aculhis,
    Com que m des lezer
    D' una nueg ab lieys jazer.
    Lo clars temps.

    Voici l' envoi de deux de ses pièces:
    Tan vos det dieus d' astre e de poder,
    Bona domna, que hom no us vai vezer
    S' a 'l cor marrit no 'l li tornetz en jay,
    Salf vostre pretz segon so que 'l n' eschay.
    Aissi cum cel.

    De lieys lauzar no serai trop parliers,
    Qu' entendrion de cui sui cavalliers,
    S' ieu dizia lo quart de sa valensa.
    Vas vos soplei.
    Nostrad. 50. Crescimbeni, 31. Bastero, 92. Hist. gén. du Languedoc III, 327. Millot, II, 316. P. Occ. 199. Hist. Litt. XV, 464.

    Raimond Menudet. Une pièce en partie lacérée; en voici des fragments:
    Ab grans dolors et ab grans marrimens
    Comens mon planc per selh cui dieus ampar,
    Quar tot lo mon s' en deuria plorar,
    Per lo melhor qu' es mortz de lunhas gens
    E 'l plus prezat e tot lo mielhs aybit,
    Per que ieu cre que lo Sant Esperit
    Lo ns aya trag d' aquesta prezen vida
    Per metre lay en la santa establida.

    Qui fara mais los belhs aculhimens,
    Senher Daude, que vos soliatz far,
    Qu' anc natura non formet vostre par
    Per aver cap de totz belhs complimens,
    E de fin pretz eras sims e razitz,
    E paratges s' era en vos noyritz;
    Be m meravelh quar tot lo mons non crida,
    Quar aissi ns es la sua mortz falhida.

    Francx cavalliers, ples de bos ardimens,
    Arditz de cor, savi per cosselh dar,
    De tot un an non poiri' hom comtar
    La tersa part dels belhs captenemens
    Que faziatz ni dels plazentiers ditz.
    Maudita mortz! mal nos as escarnitz,
    Quar lo melhor as pres d' esta partida
    En cui valors s' era loncx temps noyrida.

    Mas ieu prec dieu de bon cor leyalmen,
    Aysselh que fes cel e terra e mar
    Qu' el meta lay en belh luec et en clar,
    En paradis, davan los ignocens,
    E pels angels sia gent aculhitz,
    E tal perdo quon ac la peccairitz
    Prec que 'l fassa la trinitatz complida
    Que tot quant es el mon capdella e guida.

    Ai! Borsaguas e tos sos mandamens
    La nueg e 'l jorn deuriatz sospirar
    Quar dieus nos a volgut desheretar...
    Ab grans dolors.
    Millot, III, 432.

    Raimond de Miraval, t. III. Environ cinquante pièces.
    Raimons de Miraval si fo us paubres cavalliers de Carcasses, que non avia mas la quarta part del castel de Miraval; et en aquel castel non estavo XL home. Mas per lo seu trobar e per son bel dire, e car el saup plus d' amor et de domnei, e de totz los faitz avinens, e de totz los ditz plazens que corron entr' amadors et amairitz, el fo amat e tengut car per lo coms R. de Toloza, qu' el clamava son Audiart, et el lui. El coms li dava cavals et armas, e 'ls draps que besoignaven, e so que 'l fazia mestier.

    Et era senher del alberc de lui, e senher del rei Peire d' Arago, e del vescoms de Bezers, e d' En Bertran de Saissac, e de totz los grans baros de aquela encontrada. E non era neguna gran domna ni valens que no dezires e no se penes que el entendes en ella, o que li volgues be per domesteguessa, quar el las sabia pus onrar e far grazir que nuls autr' om; per que neguna no crezia esser presiada, si Raimons de Miraval no fos sos amics. E R. de Miraval s' entendet en mantas domnas, e 'n fetz mantas bonas cansos; e no se crezet mais qu' el de neguna en dreg d' amor agues ben, e totas l' enganeren.
    Ben avetz auzit R. de Miraval qui fo ni don, per qu' ieu vos vuelh dire mais de son fag. Don el amava una dona de Carcasses que avia nom Na Loba de Puegnautier, filha d' En R. de Puegnautier; et era molher d' un cavayer ric e poderos de Cabaret, pariers del castel. La Loba si era sobravinens e voluntoza de pretz e d' onor; e tug li baro de la encontrada e li estranh que la vezian entendian en ela: lo coms de Fois, En Olivier de Saissac, En Peire Rotgier de Mirapeys, En Aimeric de Monrial, En Peire Vidal que fes mantas bonas cansos de lieis. En Raimons de Miraval si l' amava mais que totz, e la metia enans a son poder ab sas cansos e en comtans, com sel que o sabia meils far de cavalier del mon, et ab plus plazens razos et ab plus bels digz. E la Loba per lo gran pres en que el l' avia meza, car conoissia qu' el la sabia enansar fort e dezenansar, ela li sofria sos precs e 'l prometia de far plazer en dreg d' amor, e l' avia retengut baizan. Mas ela o fazia tot per engan, et amava lo coms de Fois tan que ela ne avia fag son drut. Et era l' amor paleza de lor per tota la encontrada de Carcasses, don ela fon descazucha de pres e de honor e d' amics: que lai tenian per morta tota domna que fassa son drut d' aut baro.
    En Miraval auzi la novela del mal c' avia fag, e que Peire Vidal n' avia facha una mala chanso d' ela que di:
    Estat ai una gran sazo;
    en lacal el dis en unas coblas:
    Mot ai mon cor felo
    Per lieis que mala fo.
    Miraval fo sobre totz pus dolens, et ac voluntat qu' en diches mal e en decazer ponhes; e pueis pesset se que mai valia que ponhes en ela enganar, aisi com ela avia lui enganat: e comensa la a defendre, a cobrir et a razonar del fag del comte. La Loba auzi que Miraval la defendia del mal que avia fag, sobre la gran tristeza qu' el avia. Si s' alegra molt per la defensio de Miraval, per so qu' ela avia maior paor d' el que de totas las autras gens. E si 'll fai venir a se, e si 'll regrasia molt en ploran del mantenemen e de la defensio qu' el fazia d' ela; e si li dis: Miraval, s' ieu anc jorn agui pretz ni honor, ni amic ni amiga, ni fos auzida ni prezada luenh ni pres, ni aigui ensenhamen ni cortezia, per vos m' es tot avengut e de vos o tenh. E cum so sia causa que ieu non ai fag tot so que vos aves volgut en dreg d' amor, no m' o a vedat amors d' autrui, mas una paraula que vos disses en una vostra canso, que ditz:
    Amors me fai cantar et esbaudir...
    Bona domna no s deu d' amor gequir;
    E pus tan fai qu' ad amor s' abandona,
    No s' en coch trop ni massa non o tir,
    Que mens en val tot fag que dessazona.
    Et ieu volia vos far tan de plazer ab onrada razo, per que vos l' acsetz plus car, que m' en volia cocha; que non a mais dos ans e cinq mes que vos retengui baizan, si com vos diches en vostra canso:
    Passatz so cinq mes e dui ans
    Qu' ieu vos retengui a mos comans.
    Aras vei be que vos no m voles abandonar per lo blasme fals e mensongier que m' aun mes enemix et enemiguas desobre me. Per so vos dic que pos vos me mantenes contra tota gent, et ieu me tuelh de tota autra amor per vos, e don vos lo cor e 'l cors per far tot cant que vulhatz; e met me del tot en vostre poder et en vostras mas, e prec vos que m defendatz a vostre poder. Miravals ab gran alegreza receup lo don de la Loba, et ac de lieis tot so que a lui plac longa sazo. Mas denan s' era enamorat de la marqueza de Menerba, qu' era joves e gaia e gentils domna; e non avia mentit ni enganat, ni era estada enganada ni trahida. E per aquesta se parti Miravals de la Loba, per que fez aquesta canso que dis:
    S' ieu en cantar soven
    No m' atur ni m' aten,
    Non cujetz que sabers
    M' en falha ni razos.
    Vos avez entendut d' En Raimon de Miraval co saup enganar la Loba e remaner ab lieis en patz. Mas ar vos dirai de N' Alazais de Boissazon com l' enganet; et una autra apres qu' era sa vezina, Na Esmengarda de Castras, et il dizia hom la bela d' Albeges. Abdoas ero de l' avescat d' Albi: N' Alazais era d' un castel que a nom Lombes, molher d' En Bernat de Boissazo; Na Esmengarda si era d' un borc que a nom Castras, molher d' un ric valvassor qu' era fort de temps.
    Miravals s' enamoret de N' Alazais qu' era joves e gentils e bela, e voluntoza de pretz e d' onor e de lauzor. E car ela conoissia que Miravals li podia plus donar de pretz que nuls hom que fos, si fo molt alegra car vi qu' el l' amava; e fetz li totz los semblans e los plazers que dona pot far a home. Et el la enanset cantan e comtan a son poder, e de lieis fes motas bonas chansos. E mes la en tan gran pretz, que totz los baros de aquela terra entendero en ela, lo vescomte de Bezers, e 'l coms de Toloza, e 'l rei Peire d' Arago, als cals Miravals la avia tan lauzada, qu' el reis, ses vezer, s' en era fort enamoratz, e l' avia mandatz sos messatges e sas joias. Et el ac voluntat de lieis vezer; e Miravals ponhet mot com el la vis, e fetz una cobla en sa chanso que dis:
    Ar ab la forsa del freis...
    S' a Lombes corteja 'l reis,
    Per tos temps er jois ab lui;
    E sitot s' es sobradeis,
    Per un ben en venran dui:
    Que la cortezi' e 'l jais
    De la bella N' Alazais,
    E 'l fresca color e 'l pel blon
    Fan tot lo segle jauzion.
    Donc lo rei s' en venc en Albiges a Lombes per vezer N' Alazais; En Miravals venc ab lo rei, pregan lo rei qu' el li degues valer ab ma domna N' Alazais. Fort fo ereubutz et onratz lo reis, e vegut volentiers per ma domna N' Alazais. El rei, tantost can fon assegut apres d' ela, la preguet d' amor; et ela autreiet de far tot so que volria; si que la nueg ac lo rei tot so que volc; e 'l lendema fo saubut tot lo castel e per tota la cort del rei. En Miravals, que atendia esser rics de joi per prec del rei et auzi aquestas novelas, fo fort marrit; et anet s' en, e laisset lo rei e la dona. Longamen se plais del mal que avia fag la dona, e de la felonia qu' el rei avia facha de lui; don el per aquesta razo fe esta chanso:
    Entre dos volers soi pessiu.
    Can lo coms de Toloza fon deseretatz per la guerra e per los frances, et ac perdut Argensa e Belcaire; e li frances agro San Gili et Albiges e Carcasses; et Bederres fon destruitz, e 'l vescomte de Bezers era mort, e tota la bona gent d' aquela encontrada foro morta e guandida al coms,
    ab cui el se clamava 'N Audiart, el vevia ab gran dolor, per so que tota la bona gent, de cui era lo coms senher e maystre, e donas e cavaliers ero mortz e deseretatz. Pueis avia sa molher perduda, aisi com auziretz, e sa dona l' avia trait et avia son castel perdut. Avenc se qu' el reis d' Arago venc a Toloza per parlar ab lo comte, e per vezer sa seror ma dona Na Elionor e ma dona Sancha. E confortet mot sa seror e 'l comte e sos filh e la bona gen de Toloza. E promes al coms qu' el li rendria e cobraria Belcaire e Carcassona, et a Miraval lo sieu castel; e que la bona gen cobraria lo joi que avia perdut. En Miravals, per joi qu' el ac de la promessio qu' el reis fes al comte et a lui de rendre so qu' avion perdut, e per lo tems d' estat qu' era vengutz, ja agues el preponut de no far cansos entro que agues cobrat lo castel de Miraval que avia perdut, e car s' era enamorat de ma dona Na Elionor, molher del comte, qu' era la plus bela dona del mon e la melhor, a cui el non avia encaras fag semblan d' amor, fes esta canso que di:
    Bel m' es qu' ieu chan e condei,
    Pos l' aur' es dossa e 'l temps jai.
    E cant ac facha la canso la trames en Arago, per qu' el rei venc ab mil cavayers a servizi del comte, per la promessio qu' el avia facha. Don lo rei fon mortz per los frances denan Murel ab totz los mil cavayers que avia ab se, que negus non escapet ab vida.
    Eu vos ai dich de sobre en l' autra raison d' En Raimon de Miraval, et avetz auzit qui fo ni don, e com gran ren entendet en totas las meillors dompnas e las plus valens d' aquelas encontradas, si com el dis:
    Ja ma dompna m' a lei,
    S' eu a sas merces m' estais,
    Que non ai cor que m' abais
    Ni vas bas amor desrei;
    C' ades ai lo meills volgut
    Dedins e fors son repaire, etc.
    Que las mes en gran pretz et en gran lauzor entre la bona gen. Ben ni ac de tal que feiron ben de lui, e d' autras qu' en feiron mal, si com el dis:
    Que mantas vetz me tornet a folor
    E mantas vetz en gaug et en doussor.
    E ben fo per tals galiatz que el las galiet pueis tot galiatz, si com el dis:
    Et en sufren mon dan
    Saup l' enganar toz enganatz,
    E pois remaner ab leis en patz.
    Mas a lui desplasia fort qui dizia qu' el non agues ben de las dompnas, e si desmentia aquels que disian qu' el non agues ben, si com el dis:
    Ar vau disen a lairo
    Q' anc d' amor no fi mon pro,
    M' en ten qautz, n' ai bes e jauzimens
    E sufert dans e galiamens.
    Ancmais no volc enganar las finas ni las leials per mal qu' elas li fezeson sofrir, ans de lor dan poc aver fait son pro, mas anc no volc ren qu' a lor no fon bos. E si s' enamoret d' una joven domna gentil d' Albiges que avia nom ma domna Aimengarda de Castras; bela era e cortesa et avinens et enseignada e gen parlans.
    Dig vos ai de N' Alazais de Boissazo com engannet Miravals e si meteusa aissi; ara vos vuelh dir com Na Esmengarda de Castras saup que N' Alazais l' avia escarnit; mandet per En Miravals; et el venc, et ela 'l dis que mot era dolenta de so que se dizia de Na Alazais, don ela avia cor e voluntat de far esmenda a lui de se mezeissa, del mal que li avia fag N' Alazais. Et el fon leu per enganar, can vi los bels semblans e 'ls bos ditz ab qu' ela li presentava l' esmenda del dan qu' el avia pres; e dis li que voluntiers voldria prendre de lieis la esmenda. Et ela pres lo per cavalier e per servidor; e Miravals la comenset a lauzar et a grazir, et a enansar son pretz e sa valor. E la dona avia sen e saber e cortezia, e saup gazanhar amics et amigas. En Olivier de Saissac, que era un gran bar de la terra, si entendia en ela e la pregava de penre per molher.
    En Miravals, can vi que l' avia tan montada en pretz et en onor, volc gazardo; e si la preget que li fezes plazer en dreg d' amor. Et ela li dis qu' ela no il faria plazer d' amor per nom de drudaria, qu' enans lo pendria per marit, per so que lur amor no s pogues partir ni s rompre; e qu' el degues partir sa molher de se, la qual avia nom ma dona Gaudairenca. Don Miravals fon fort alegres e jauzens cant auzit que per marit lo volia; et anet s' en al sieu castel, e dis a sa molher que no volia molher que saupes trobar, que assatz avia en un alberc d' un trobador; e que se aparelhes d' anar ves l' alberc de son paire, qu' el no la tenria plus per molher. Et ela entendia en un cavayer que avia nom Guillem Bremon, don ela fazia sas dansas. Cant ela auzi so que En Miravals li dis fes se fort irada, e dis que mandaria per sos parens. E mandet per En G. Bremon que vengues, que ela lo pendria per marit e s n' iria ab el.

    G. Bremon cant auzi las novelas fo molt alegres; e pres cavaliers, e venc s' en al castel d' En Miraval e desmontet a la porta. E Na Gaudairenca o apres, e dis a 'N Miraval que siei amic eron vengut per lieis, e qu' ela s' en volia anar ab lor. Miravals fo molt alegres e la dona plus. La dona fo aparelhada d' anar; En Miravals la menet fora e troba En G. Bremon e sa companha e receup los fort. Can la dona volc montar el caval, ela dis a 'N Miraval, que pus que la volia partir de liei, que la des a 'N Guilhem Bremon per molher. Miravals dis que voluntiers, si ela o volia. En G. se trais enan e pres l' anel per espozar; En Miraval la 'l det per molher, e menet la 'n. Can Miraval ac partida sa molher de se, anet s' en a ma dona Na Imengarda; e dis li qu' el avia fag son comandamen de sa molher, e qu' ela denhes faire e dir e li atendes so que li avia promes.

    E la dona li dis que ben avia fag; e que s' en tornes a son castel e que fezes son aparelhamen de far grans nossas e de recebre lieis per molher, car ela mandaria tost per el. Miravals s' en anet e fes gran aparelhamen per far nossas. Ela mandet per N Olivier de Saissac, et el venc tost: et ela 'l dis co ela faria tot so qu' el voldria, e 'l penria per marit. Et el fo lo plus alegres hom del mon; et acorderon aisi lur fag que 'l ser la 'n menet al sieu castel, e lendeman l' espozet, e fes grans nossas e gran cort.
    Las novelas vengro a 'N Miraval que la dona avia pres N Olivier de Saychac per marit. Fort fo dolen e trist, car l' avia fag sa molher laissar, e que l' avia promes qu' el prendria per marit, e que n' avia fag son aparelhamen de nossas; e dolens de N' Alazais del mal qu' ela avia fag ab lo rei d' Arago: e si perdet tot joi e tot alegrier e tot solatz, e cantar e trobar. Et estet com hom esperdutz ben dos ans. Aquestas novellas foron auzidas per totas aquelas contradas loing e pres; et avenc a saber a un valen baron de Cataloigna que avia nom N Uget de Mataplana qu' era mout amics de Miravals, e si en fetz aquest sirventes que ditz:
    D' un sirventes m' es pres talens.
    E mans cavaliers trobador se trufavon de lui per los esquerns qu' en fazian. Mas una gentil dona que avia nom Brunessen, molher d' En P. Rotgier de Cabaret, que era enveioza de pretz e d' onor, si mandet saludan e pregan e confortan a 'N Miraval que s degues alegrar per l' amor de lieis: e que saubes per veritat qu' ela l' anaria vezer si no volia venir vas lieis, e li faria tan d' amor, qu' el conoisiria be que no 'l volia enganar. E de aquesta razo fes esta chanso que di:
    Ben aia 'l messatgier.
    Fragments d' une pièce où, dans chaque couplet, il y a un mot dont la répétition fréquente est obligée:
    Be m' agrada 'l dous temps d' estiu,
    E dels auzels m' agrada 'l chans,
    E 'l vert fuelh m' agrad' e 'l verjans,
    E 'ls pratz vertz me son agradiu;
    E vos, domna, m' agradatz cent aitans,
    Et agrada m quan fauc vostres comans,
    E vos no platz que m denhetz res grazir,
    Et agrada m, quar me muer de dezir.

    Per un dezir, domna, reviu
    Qui m' es d' autres dezirs plus grans,
    Qu' ieu dezir qu' el rics ben estans
    Vostre cors deziran m' aiziu,
    E 'lh mieus dezirs se dobles en baizan;
    E pus tan be us dezir ses tot enguan
    Ja no m laissetz al dezirier aucir,
    Quar deziran deu hom d' amor jauzir.

    Tot jauzir d' autr' amor esquiu
    Quar per vos m' esjauzi enans...
    Be m' agrada.

    Dans une tenson avec Bertrand d' Allamanon Ier, il prend le parti des Provençaux contre les Lombards:
    Trop son plus ric guerreiador
    Li Proensal e plus valen
    Per guerra e per mession,
    Toilon la terra a 'N Symon,
    E ill demandon la mort a lor seingnor,
    Et al comte cuit que renda s' onor...

    De lai es proesa e barnatz
    Mantengutz; larguesa e covitz
    Lai donon cavals e destriers
    E fan rics condutz e pleniers;
    En Lombardia podetz be, si us platz,
    Morir de fam si deniers non portatz.
    Bertran si fossetz.
    Nostrad. 39. Crescimbeni, 40. Bastero, 93. Hist. gén. du Languedoc III, 326. Millot, II, 396. P. Occ. 220.

    Raimond Rigaut. Une pièce de trois couplets:
    Tota domna que m don s' amor
    Vuelh m' o lays far premeiramen,
    E que m don son entendemen
    Son aculhir e son honrar,
    Son gen tener e son bayzar;
    Qu' ieu no suy ges dels pecx cortes
    Que no sabon amar que s' es;
    Qui s vuelha m' en tenha per fat,
    Qu' ieu tenc l' afar per mielhs triat...
    Tota domna.
    Millot, III, 434.

    Raimond de Salas. Quatre pièces:
    Raimons de Salas si fo un borges de Marseilla, e trobet cansos e coblas e retroenchas. No fo mout conogut ni mout prezatz.
    Une de ses pièces commence ainsi:
    Si m fos grazitz mos chanz, eu m' esforcera
    E dera m gaug e deportz e solatz,
    Mas aissi m sui a non chaler gitatz,
    Que ma dompna, que a totz jorns esmera,
    So qu' eu li dic non deigna en grat tener,
    Qu' a penas sai entr' els pros remaner,
    Ni non sui ges cel que era antan,
    Aissi me vol mos covinenz e 'l fran.

    Hailas! cum muor quan mi membra cum era
    Gais e joves, alegres, envesatz,
    E quan m' albir qu' eu sui de joi loingnatz,
    Per pauc mos cors del tot no s desespera;
    E donc mei oill cum la pogron vezer,
    Car n' ai perdut d' els e de mi poder!
    So m' an ill fatz don mos cors vai ploran,
    Qu' eu non posc far conort ni bel semblan.
    Si m fos grazitz.

    Dans une tenson avec une dame, il lui dit:
    Vos veni conseill demandar
    D' aisso dont estau en bistenz;
    C' un' amor ai encobida
    Tan ric e de gran valor
    Que no li aus dir la dolor
    Que per leis m' es escarida...

    Il finit en disant:
    Domna, totz temps a ma vida
    Li vol celar ma dolor,
    Mas pos a vos par meillor,
    Dara il mon cor ses faillida.
    Domna qu' a.
    Bastero, 93. Crescimbeni, 208. Millot, III, 323. Papon, II, 402. P. Occ.
    328.

    Raimond. Voyez Comte de Toulouse.

    Raimond de Tors, ou de la Tour, de Marseille. Six pièces.
    Ar es ben dretz
    Que vailla mos chantars
    E mos sotils trobars,
    Pos lo coms d' Anjou s' aficha
    En l' emperial deman
    Per cui guerras e masan
    Seran e plai e trafec,
    Mas car es seinher e sers
    D' amor, m' es greus et avers.

    Tant es adretz
    D' amor q' el torneiars
    L' en es plazens, e dans lo guerreiars,
    Per que m' er mal s' om lo tricha,
    Mas qui m' en crezes d' aitan
    Clerge n' agran tot l' afan,
    Quar en aquest mezeis plec
    Dui valen lo pers,
    Per q' ar ai paor del ters...

    Quar es eletz
    Sobre totz e ses pars
    Lo reis Manfreis a cui non platz trichars,
    Per cui Poilhars, Autaricha
    E Cecili' atretan
    E Calabria que 'l blan,
    E 'l principatz ses tot dec,
    Fins e dretz ses tot envers,
    Li prec que s gart dels pervers.
    Ar es ben.

    Ar es dretz qu' ieu chant e parlle,
    Pos de Viena e d' Arlle
    Vol esser reis En Richartz,
    Don a dol lo reis de Karlle
    E ric plazer N Odoartz
    Que non es lotz ni coartz.

    Per qu' ieu mon chantar esmeri,
    Quar cuia aver l' emperi
    E seinhorezar Lombartz
    Qui sabon tot lo sauteri
    De cor e totas las partz
    E mais que per las VII artz.

    E quar lo reis de Castella
    Que prez e valor capdella,
    Estan ab sos Espainhols,
    Vol l' emperi ni l' apella,
    Don ieu dic que escurols
    Non es plus lieus que sos vols.
    Quar es de pretz emperaires
    E de valor caps e paires,
    E fins jois es sos filhos,
    E fin' amors es sa maires,
    E gais solatz sos estolls
    E sos grans enemics dols.

    E quar sai qu' a nostre comte
    De Proensa rendra comte
    Qui s coronera lonc clau...
    Quan la corona del ferre
    Venran drec ez Engles querre,
    L' un ab forsa, l' autr' ab frau;
    Pero quals que s' en sotzterre,
    Clerg' en faran a dieu lau...
    Ar es dretz.

    Dans un autre sirvente, il dit:
    Totas las noras prezic
    Que son ni seran
    Que s gardon del fals abric
    Que las sogras fan.

    E faran lur pro,
    Quar ses tota uchazo
    Sabon bastir
    Gran mal e gran dan e gran azir,
    Per que d' alberc gieta fora
    Chascuna suegra sa nora.
    A totz maritz.
    Bastero, 93. Crescimbeni, 208. Millot, III, 111. Papon, III, 451.

    Raimond Vidal de Bezaudun, t. III. Quatre pièces, dans l' une desquelles il cite des passages de plusieurs troubadours, comme on le voit dans ce fragment:
    E la dona, que de valor
    Lo vi aital e de proeza,
    No y esgardet anc sa riqueza,
    Ans lo retenc lo premier jorn,

    Qu' En Bernard dis de Ventadorn:
    “Amor segon ricor non vay...”
    Anc malvatz no fon de linhatge,
    Ni hom galhart de vilania,
    Mas lay on valor ven e tria
    Ven paratge e de lay fuy
    On avol cors soven s' aduy,
    Que mans n' a faitz d' aut bas baros,
    E per so dis En Perdigos:
    “En paratge non conosc ieu mais re
    Mas qu' en a mais sel que meilhs se capte...”
    En aquelh temps.
    Millot, III, 277.

    Ralmenz Bistors d' Arles. Cinq pièces; en voici quelques passages:
    Aissi col fort castels ben establitz
    A son guerrier s' en ten e si defen
    Tro 'l ven de genz e d' armas afortitz
    Tan qu' el lo venz e lo forsa e 'l pren,
    Me sui d' amor defendut tota via,
    Domna, tro vi vostre cors ben estan...

    Amors mi met e mos fols cors envia
    Que us clam merce, a lei de fin aman,
    E can vos cuitz pregar, la lenga m lia
    Qu' el cor en ai escritz tot mon deman...
    Donc es ab vos et amor al meu dan.
    Aissi col fort.

    Qui vol vezer bel cors e ben estan,
    E vol vezer on fis prez cars s' es mes,
    E vol vezer on fina beutatz es,
    E vol vezer on nais e viu honransa,
    E vol vezer on nais jois e jovens,
    E vol vezer on n' es valors e sens,
    Vegna vezer ma dompna Na Costansa...

    Na Costansa, dompna, 'l vostre cors gens
    Es de beutat e de prez tan manens
    Qu' en poriaz feira tener en Fransa.
    Qui vol vezer.

    Ar agues eu, dompna, vostra beutatz,
    E vos agsetz tot mon voler un dia;
    Et eu agues vostra plazen coindia,
    E vos agsetz totas mas voluntatz;
    Et eu agues vostre plazen solatz
    E vos agsetz mos sospirs e mos plors;
    Et eu agues la valor qu' en vos regna,
    Que si non etz de peira o de legna,
    Be sabriatz mos mals e mas dolors;
    E pois be sai que m fariatz secors.
    Ar agues.

    Si us desplatz quar vos voill be,
    Dompna, ni us am ses engan,
    Miratz vostra beutat gran
    En un miraill, e pois cre
    Que non tenretz a folia
    Qu' ie us am ni 'n sui enveios,
    Ans diretz qu' ieu vos deuria
    Desirar mais per un dos.
    A vos meillz.
    Crescimbeni, 208. Millot, III, 431. Papon, III, 462.

    Rambaud, t. IV. On trouve sous ce nom une tenson avec Azémar et Perdigon:
    En Azemars, chauzetz de tres baros
    Cal prezatz mais; e respondes premiers,
    Et apres vos respond' En Perdigos:
    Que l' uns es larcs e gais et ufaniers;
    E 'l segons es adreg e bons terriers,
    Et aquel larcs, mas non d' aital semblansa;
    E 'l ters es bos per conduich e per lansa
    E gen garnit; cals a meillors mestiers?
    En Azemars.

    Dans une tenson avec Albertet, il lui dit:
    Albertet, dos pros cavallier
    Amon doas donas valenz
    Cortesas, bellas e plassenz
    Et an amdoas pres entier,
    E 'l cavallier son d' un poder;
    Digaz me qual deu mais valer
    Per sa dompna, que l' us es drutz
    E l' autre en entendre sapuz;
    Qual deuri' esser plus amoros
    Ni plus larc ni plus franc d' amdos?
    Albertet dos.

    Rambaud de Beaujeu. Une pièce.
    En Peire, m' er lo conort del salvatge
    Que chant al temps en que plorar deuria,
    E plor a sel que no ill faill nul dampnage,
    Ans per son grat per tot temps estaria;
    E tot aiso venz en me veramen,
    Qu' eu chan sitot non ai mon cor jauzen,
    Car non s' eschai, d' ome que ben enten,
    Que son dol plor ni tot sos plasers ria...

    Per tot lo mon voill tan anar aratge
    Tro trobi pretz, si tant es qu' en loc sia;
    E voill loingnar ma terra e mon lignage,
    Car lai sai ben que trobar no ill poiria
    Mas paubrera et outracuidamen,
    Et ira m' en entr' els Lombards breumen
    A l' onrat rei presat, pro e valen
    Dels Alemans en cui creis que pretz sia.
    En Peire m' er lo.
    Bastero, 93. Crescimbeni, 208. Millot, II, 432.

    Rambaud d' Hières. Un couplet adressé au comte de Provence:
    Coms proensals, si s' en vai domna Sanza,
    No vos tenrem tan valen ni tan pro...
    Qu' ill domna es bella, plaisens e franza
    E gensara tota nostra reio.
    Ben aia arbres don nais tan bella brancha...
    Crescimbeni, 208. Millot, III, 433. Papon, III, 462.

    Rambaud d' Orange, t. II, III et IV. Environ trente pièces.
    Ce troubadour étant l' un des plus anciens parmi ceux dont les ouvrages sont parvenus jusqu'à nous, puisqu' il mourut en 1173, il a paru convenable d' en imprimer un nombre assez considérable de fragments.
    Non chant per auzel, ni per flor,
    Ni per neu, ni per gelada,
    Ni neis per freich, ni per calor,
    Ni per reverdir de prada;
    Ni per nuill autre esbaudimen
    Non chan ni non fui chantaire,
    Mas per mi dons en cui m' enten,
    Car es del mon la bellaire.

    Ar sui partitz de la peior
    C' anc fos vista ni trobada;
    Et am del mon la bellazor
    Domna e la plus prezada,
    E farai ho, al mieu viven,
    Que d' al res non sui amaire,
    Car ieu cre qu' ill a bon talen
    Ves mi, segon mon vezaire.

    Ben aurai, domna, grand honor
    Si ja de vos m' es jutgada
    Honransa, que sotz cobertor
    Vos tenga nud' enbrassada,
    Car vos valetz las meillors cen,
    Que non sui sobregabaire,
    Sol del pretz ai mon cor gauzen
    Plus que s' era emperaire...

    Sobre totz aurai gran valor,
    S' aitals camisa m' es dada
    Cum Yseus det a l' amador
    Que mais non era portada;
    Tristan mout prezet gent presen;
    D' aital sui eu enquistaire;
    Si 'l me dona cill cui m' enten,
    No us port enveia, bels fraire.
    Non chant per auzel.

    Si m fos grazitz
    Mos chantars ni ben aculhitz
    Per cella que m' a en desdeing,
    D' aitan mi feing
    Que mains bos locs for' enbruzitz
    Mais que non er...

    Mos cors me ditz
    Per que sui per lei enveillitz,
    Car saup que nuill' autra non deing;
    Per so m n' estreing;
    Morrai, car mos cors enfollitz,
    Mas ges non quier...

    Trop sui arditz;
    Domna, mos sens eissaboritz
    M' a faig dir fols motz qu' ieu non deing;
    Contra mi reing
    Tan sui fors de mon sen issitz,
    Non sen qui m fer.

    Molt es petitz,
    Domna, 'l tortz qu' ieu vos ai servitz;
    Per que vos m' avetz en desdeing,
    Faig n' es deveing;
    Pendutz fos aut per la servitz
    Qui a moiller!

    Humils ses geing,
    Domna, vostre sers faillitz
    Merce vos quier.
    Braus chanso qui 'ls.

    Mas vos avetz don morai,
    Amors, l' us de Barabas,
    Qu' els vostres faitz soteiras
    Qu' estan mal, per qu' ieu viu blos,
    No faitz ges als plus iros;
    Mas ves aquels etz ombriva
    C' avetz en poder ses plai.

    Ades mi datz plus d' esmai
    On miels sui vas vos sertans,
    E fas i be que vilans,
    Car per mal sui amoros,
    Mas non sai esser anctos
    Vas vos, c' ades recaliva
    Mos leus cors on pieg m' en vai...

    Mas non es de mar en sai
    Ni lai on es flum Jordans
    Sarrazis ni crestians
    Qu' ieu no venques tres o dos;
    E sai qu' en serai joios
    Mas grans ira m' en abriva
    Que m fai ver dir e no m plai.
    Amors com er.

    Ben sai qu' a selhs seria fer
    Que m blasmon quar tan soven chan,

    Si lur costavon mei cantar;
    Mielhs m' estai
    Pos leis plai
    Que m ten jai,
    Qu' ieu non chan ni ja per aver,
    Qu' ieu n' enten en autre plazer...

    Si ben en amar lieys m' esmer,
    Qu' ieu sai que si pel mon s' espan
    Qu' autras m' en faran fraiturar,
    Don m' esglay.
    Qu' en faray?
    Cobraray
    Doncs mon cor ab jauzen ver?
    Oc, si m' avia lo poder.

    Mas tos temps fo e tos temps er
    Que grans amors no te guaran;
    Grans meravelhas son d' amar.
    Qu' en dirai,
    S' amors chai
    Quar va 'n bai?
    Ailas! ja no m' o lais vezer
    Selh dieu que m n' a dat jauzen ser...
    Ben sai qu' a selhs.

    Aras no siscla ni canta
    Rossinhols,
    Ni crida l' auriols
    En vergier ni dins la forest,
    Ni par la flor gruegua ni blava...
    Qu' a pauc lo cor no m' avanta,
    Qu' esquirols
    Non es ni cabirols
    Tan leus cum ieu sui...
    Don guais e trenchans
    Serai tot l' ans,
    Pus ma dona vol mos chans.

    E neis noqua m n' espavanta
    Lor estols
    Dels fals, fols, trics e mols
    Lauzengiers cui dieus tempest,
    Si m pren mi dons e m' entrava
    Per mais de mil ans
    Tot als sieus comans
    Qu' en als non ai cor que m' eslans...
    Aras no siscla.

    A mon vers dirai chanso
    Ab leus motz et ab leu so
    Et en rima vil e plana,
    Pois aissi son incolpatz,
    Quand fatz avols motz o 'ls fatz,
    E dirai so qu' en cossir,
    Qui que m n' am mais, o m n' azir...

    Dieus retenc lo cel e 'l tro
    A sos obs ses compagno,
    Et es paraula certana
    C' a mi dons laisset en patz
    La seignoria vas totz latz,
    Qu' el mons totz li deu servir
    E sos volers obezir.

    Ja de mort ni de preizo
    No m gart dieus, ni gaug no m do,
    Si mi dons, que m te ses cana,
    No val pro mais c' autra assatz,
    Segon qu' eu cre, e sapchatz
    Que totz hom que la remir
    S' enten en lieis al partir...

    Domna, ieu vos dei grazir
    So qu' ieu sai ben far e dir...
    A mon vers dirai.

    Dona, si m' auzes rancurar,
    De vos ploran mi clamera,
    Mas no vos deg encolpar;
    Qu' ieu sai ben que tan valetz
    Que tot quant faitz ni dizetz
    Es bon, sitot a me tira;
    Mas dieu que no faill en re,
    Prega lo hom de son be...
    Dona si m' auzes.

    El temps qu' el gris pres del sivre

    Canta el mur jos lo caire
    Que s compassa e s' escaira...

    Car jois e giens ses fuec gresesc...

    Que greu er qu' en leis conderga

    Fis jois, ses flama gresesca...

    Malvestatz roill et usa
    Et enclau joven e serca,
    Per qu' ira e jois entrebesca...

    Que non tem correg ni verga
    Lo fuecs que compren ses esca.
    Car douz e.

    Er quan s' embla 'l fuelh del fraisse

    E 'l sim s' entrencon pel som,
    Que per la rusca non pueia
    La dous' umor de la saba,
    E l' auzel son de sisclar mut
    Per freg que cug qu' els destrengua,
    Mas ges per aiso no m remut
    Qu' el cor no m tragua fag de drut...

    E ja trobaire no s laisse,
    Qu' anc pus Adams manget del pom
    No val d' un, qui que s' en bruia,
    Lo sieus trobar una raba
    Contra 'l mieu que m' a encrebut,
    Ni crey q' us tan aut s' emprengua,
    Qu' ieu ai trobat cossegut
    Lo miels d' amor, tant l' ai quesut.

    E qui m' en desmen, tost prengua
    L' ausberc e la lansa e l' escut,
    Qu' ieu l' en farai estar vencut.
    Er quan s' embla.

    Als durs, crus, cozens lauzengiers
    Enuios, vilans, mals parliers
    Dirai un vers que m' ai pensat
    Que ja d' als no i aura parlat;
    C' a pauc lo cors no m' esclata,
    Per so qu' ieu ai vist e proat
    De lor mals serva barata.

    E dirai vos de lurs mestiers
    Si cum cel qu' en es costumiers
    D' auzir e de sofrir lur glat;
    Si m peza, mas non er laissat
    Qu' ieu de mal dir no 'ls combata,
    E ja del plus no m sapchon grat
    Car mos cors totz non los mata.

    Lauzenjador fan encombriers
    Als cortes et als dreituriers
    Et a cellas qu' an cor auzat...
    Son vergoingnos d' avol barat,
    Aissi son de fera escata.
    Per que i faill totz bos cavaliers
    Qu' els cre, c' us no l' es plazentiers
    Mas per qu' en traga miels son at,
    Qu' els penson ist malaurat
    Mas d' als no val una rata
    De qui 'l fara sa voluntat,
    Si no 'l ditz lauzenga plata.

    Qu' els plus pros e 'ls plus galaubiers

    Vei de lauzengiers presentiers
    E pes mi d' ome qu' a amat,
    Com pot far amador irat;
    Mas ges, qui qu' en crit ni 'n glata,

    Non amon tut sil qu' an baisat,
    So sap mi dons Na Lobata.

    Tal cug esser cortes entiers
    Q' es vilans dels quatre ladriers
    Et a 'l cor dins mal enseignat,
    Plus que feutres sembla sendat,
    Ni cuers vielhs bon' escarlata,
    No sabon mas que s van trobat
    E quecx, quo s pot, calafata...

    D' aquest vers empli tos paniers,
    E porta m tot ton col cargat
    A 'N Giraud, de cui ai peccat,
    A Perpignan, part Laucata...

    Ben chant, qui que s' en debata,
    De lauzengiers qu' an joi baissat
    Del suc entro la sabata.
    Als durs crus.

    En aital rimeta prima
    M' agradon leu mot e prim
    Bastit ses regl' e ses ligna...

    Mas eu no m part del dreg fil;
    Car mos talans no m roilla
    Qu' en joi no s ferm que s roill...

    Qu' asatz m' a saubut d' escrima
    Ni tan can vas mi s' escrim,
    Mas non a d' Aix tro a Signa
    Sa par defor ni dinz vil.
    En aital rimeta.

    Si per razo am vilana
    Com es cesta don ieu chan,
    Hi fos enpres ab tal engan
    Sai entr' el Monteil e Gordo;
    La forsa qu' ai en las ancas
    Perda ieu e 'l fetg' e 'l fel,
    S' ieu troppel agues ferran,
    Non fezes guerra deman...
    Parliers.

    Bo m sap quar tan m' apodera
    Mos cors qu' el m' en puesc sufrir
    De mon talan descobrir,
    Qu' ades pueg a plena vela
    Cui que veia joi dessendre
    Per que no i puesc nul' escrima
    Trobar, ans ai trop suffert
    De far parer la conquiza.
    Una chansoneta.

    Domna, cel que es jutgaire
    Perdonet gran forfaitura
    A cel, so ditz l' escritura,
    Que era trachers e laire;
    Eissamen,
    En son sen
    Qui no men
    E no perdona coren,
    Ja no l' er dieus perdonaire.
    Ar m' er un vers.

    Era m' es belh
    Que, de novelh,
    Fassa parer
    De mon saber,
    Tot plan, als prims sobresabens
    Qui van conhdan
    Qu' ab sen d' enfan
    Dic e fatz mos captenemens;
    E sec mon cor
    E 'n mostri for

    Tot aisso don ilh m' es cossens...
    Era m' es belh.

    Les passages suivants sont tirés d' une pièce où le mot LENGA est obligé en rime à chaque cinquième vers:
    Er ai gaug car s' esbronda 'l freis,
    E remanon sol li abric,
    E li auzellet en lor leis
    Cascus de cantar no se tric;
    Usquecs s' alegr' en sa lenga
    Per novel temps que lur sovenga,
    E dels arbres qu' eran tut sec
    Lo fueilz pels branquitz s' arenga.

    E qui anc jorn d' amar si feis
    No s tanh qu' eras s' en desrazic,
    Qu' ab lo novel temps que pareis
    Deu quecs aver son cor plus ric;
    E qui non sap ab la lenga
    Dir so que il coven, aprenga
    Cossi ab lo nou temps s' esplec,
    C' aissi vol pretz que s captenga.

    Estat ai fis amics adreis
    D' una que m' enguanet ab tric;
    E car anc s' amors mi destreis,
    Totz temps n' aurai mon cor enic,
    Per qu' ieu no vuelh ab la lenga
    Dir que s' amors mi destrenga
    Per c' autres ab leis s' abric,
    Et ieu cas so qu' aissel prenga.

    Ab leis remagna 'l malveis
    Et elh' estei' ab son amic
    Que tals jois m' a pres e m' azeis
    Don ja non creirai fals prezic;
    Ans vuelh qu' om me talh la lenga,
    S' ieu ja de leis crezi lauzenga,
    Ni de s' amor me desazic,
    S' ieu sabia perdre Aurenga.

    Be s tanh qu' ieu sia fis vas leis,
    Quar ancmais en tan aut non cric
    Que nostre senher el mezeis
    Per pauc de far no i faillic,
    Qu' a penas saup ab la lenga
    Dir aitals vuelh que devenga
    La grans beutatz qu' en leis assic,
    No vuelh qu' autra si espenga.

    Domna, no us sai dir loncs plaideis,
    Mas far de mi podetz mendic
    O ric plus que anc no fo reis;
    Del tot sui en vostre castic
    Sol que m digatz ab la lenga
    Cossi volretz que m captenga,
    Qu' ieu ai cor qu' en aissi estic
    E que ja vas vos no m fenga.

    Domn', als no quier ab la lenga
    Mais qu' en baizan vos estrenga
    En tal loc on ab vos m' azic,
    E que d' ams mos bras vos senga.
    Pos tals sabers mi.

    Le mot GENTA est pareillement obligé en rime au quatrième vers dans la pièce d' où sont tirés les fragments suivants:
    Entre gel e vent e fanc,
    E giscl' e gibr' e tempesta
    El braus pensars que m turmenta
    De ma belha domna genta
    M' a si mon cor mout en pantais
    C' ar vau dretz et ar en biais;
    Cen ves sui lo jorn trists e gais...

    Domn' ab cor cortes e franc,
    Ar m' es puiat en la testa
    Qu' ieu sapcha que us atalenta;
    Ai! douza res, car' e genta,
    Per dieu no s fraingna nostre jais;
    Sol remembre vos del dolz bais,
    Quar alegrera us, si 'n dic mais...

    Quan mi soven, domna genta,
    Com era nostre jois verais
    Tro lauzengiers crois e savais
    Nos longeran ab lor fals brais.

    Quar, si m sal dieus, non aic anc,
    Que mos cors m' o amonesta,
    Sor, cozina, ni parenta,
    S' amar vol de guiza genta,
    Qu' anc de mi si gardes ni s tais...

    Qu' ieu en pert la color e 'l sanc,
    Tal talent ai que m devesta
    C' ab vos fos ses vestimenta,
    Aissi com etz la plus genta,
    Que tan grans voluntatz m' en nais;
    Qu' en un jorn hom tan be no s pais
    En per so que d' un mes engrais.
    Entre gel e vent.

    De même le mot GAUG est obligé dans cette pièce:
    Un vers farai de tal mena
    On vuelh que mos sens paresca,
    Mas tant ai rica entendensa
    Que tost n' estauc en bistensa
    Que no poc anc complir mon gaug,
    Ans tem q' un sol jorn viva,
    Tant es mos dezirs del fag lonh.

    Qu' ins e mon cor me semena
    Us voler, e crey que y cresca
    D' amor que y met tal creyssensa
    Que d' als non ai sovinensa,
    Ni res qu' ieu aya no m fa gaug;
    Ans lays e mos cors esquiva
    Autre ioy que non a lay sonh.

    Pero si 'n suefr' ieu gran pena
    Qu' ins e mon cor sal e tresca,
    Qu' anc hom per belha parvensa
    Non trays tan greu penedensa,
    Mas non ai per qu' ieu n' aya gaug
    Quar us volers m' en abriva
    E m ditz qu' en altre joy non ponh.

    Be m' a nafrat en tal mena
    Est' amors qu' era m refresca
    Don nulhs metges de Proensa
    No m pot far ni dar guirensa
    Ni mezina que m fassa gaug;
    Ni ja non er hom qu' escriva
    Lo greu mal qu' ins el cor m' esconh.

    Qu' amors m' a mes tal cadena
    Plus doussa que mel de bresca;
    Quan mos pessars en comensa,
    Pus pes qu' el dezirs me vensa;
    Don per que torn mon plor en gaug
    E vau quo fai res penssiva?
    Quar non aus mostrar mon besonh.
    Mas ben grans talans afrena
    Mon cor que ses aigua pesca
    Pus vos no puesc a prezensa
    Dir, dieus l' en do entendensa
    A lieys tal que me torn en gaug,
    Qu' el vers farai que m caliva
    Dir a lieys a cuy pretz se jonh.

    Ricx hom suy s' ilh me ten en gaug,
    Mas ieu no sai per que m viva,
    S' ilh enten e pueys non a sonh.

    Non entendray mo mal en gaug,
    Qu' el bos respiegz no vol qu' ieu viva,
    E 'l mal mostra, don non ai sonh.
    Nostrad. 94. Crescimbeni, 64. Bastero, 94. Millot, I, 161. Papon, II, 381. Hist. Litt. XIII, 471. P. Occ. 47.

    Rambaud de Vaqueiras, t. II, III et IV. Vingt-huit pièces.
    Raimbaut de Vaqueiras si fo filhs d' un paubre cavayer de Proensa, del castel de Vaqueiras, que avia nom Peirors, qu' era tengutz per mat.

    E Raimbaut se fes joglars, et estet longa saison cum lo princeps d' Aurenga Guillem del Baus. Ben sabia cantar e far coplas e sirventes; e 'l princeps d' Aurenga si li fetz gran be e gran honor, e l' enanset e 'l fetz conoisser e prezar a la bona gen. E pueis se parti de lui, et anet se a Monferrat a messier lo marques Bonifaci, et estec en sa cort lonc temps. E crec si de sen e de saber e d' armas; et enamoret se de la seror del marques, que avia nom ma dona Biatritz, que fo molher d' En Enric del Carret, e trobava de lieis mantas bonas cansos. Et apelava la Bels Cavayers en sas cansos; e fon crezut qu' ela li volgues ben per amor.
    Ben aves entendut qui fo Raimbaut de Vaqueiras, ni com venc en honor, ni per qui. Mas si vos vueill dire que, quant lo marques l' ac fac cavayer, Raimbaut s' enamoret de ma domna Biatritz sa seror, e seror de ma domna Azalais de Salutz. Mot l' amet e la desiret, gardan que no fos sauput; e mot la mes en pretz, e mains amics li gazanhet e maintas amigas. Et ela 'l fazia gran onor d' aculhir; et el moria de dezir e de temensa, quar non l' auzava pregar d' amor ni far semblan qu' el entendes en ella. Mas com hom destreg d' amor si 'l dis qu' el amava una domna de gran valor, et avia gran prevadeza ab ela, e non li auzava dir lo ben que 'l volia ni mostrar, ni pregar d' amor, tan temia sa gran valor. E preguet la per dieu que li des conselh, si 'l diria son cor ni sa voluntat, o si morria celan et aman. Aquela gentil domna, ma domna Biatritz, quant aiso auzi e conoc la bona voluntat d' En Raimbaut, e denan era ben aperceubuda qu' el moria languen deziran per ela, si la toquet piatat et amor; e dis: Raimbaut, be cove que totz fis amics, si ama una gentil domna, que aia temensa a mostrar s' amor. Mas ans qu' el mueira si 'l don cosselh que lo 'l diga, e que la prec qu' el prenga per servidor e per amic. Et assegur vos be que si ella es savia e corteza, que no s' o tendra en mal ni en desonor, ans lo 'n prezara mai e l' en tenra per meillor home. Et a vos don coselh que a la domna que amas digatz vostre cor, e la voluntatz que vos li avetz; e pregatz la que vos prenda per son cavayer. Que vos etz tals que non a dona el mon que per cavayer e per servidor no us degues retener; que ma don' Azalais, comtessa de Saluza, sofri Peire Vidal; e la comtessa de Burlatz, Arnaut de Maruelh; e ma dona Maria, Gausselm Faiditz; e la dona de Marselha, Folquet.

    Per qu' ieu vos do conseil et austorgui que vos, per la mia paraula e per la mia segurtat, la pregues e l' enqueiras d' amor. En Raimbaut, quant auzi lo cosselh e l' asseguramen que 'l donava, e l' autorc qu' ela li prometia, si li dis qu' ela era eisa la dona qu' el tant amava, e d' ela avia pres cosselh. E ma dona Biatritz li dis que be fos el vengut; e que s' esforses de ben far e de ben dire e de valer, e qu' ela lo volia retener per cavayer e per servidor. Don Raimbaut s' esforset d' enansar son pretz tan quan poc, e fes adoncs aquesta canso que dis:
    Era m requier sa costum' e son us.
    Et esdevenc si que la domna se colquet dormir ab el; e 'l marques, que tant l' amava, atrobet los dormen e fos iratz: e com savis hom no 'ls volc tocar. E pres son mantel e cobri los ne; e pres cel d' En Raimbaut et anet s' en. E quant En Raimbaut se levet conoc tot com era; e pres lo mantel al col et anet al marques dreg cami, et aginolhet se denan el, e clamet merce. El marques vi que savia com s' er' avengutz; e membret li los plazers que li avia fatz en mans locs; e car li dis cubertamens, per que no fos entendutz al querre del perdo, que 'l perdonec car s' era tornatz en sa rauba; selh que o auziron se cujeron que o disses per lo mantel, car l' avia pres. El marques perdonet li, e dis li que mais no tornes a sa rauba. E no fo sauput mas per abdos.
    Apres esdevenc se qu' el marques ab son poder passet en Romania et ab gran ajuda de la gleiza, on conquis lo regisme de Salonic. Et adoncs fo cavayer En Raimbaut per los fatz que fes; e lai li donet gran terra e gran renda el regisme de Salonic, e lai mori. E per los fatz de sa sor fetz una canso que trames a 'N Peire Vidal, que di:

    Cant ai ben dig del marques.
    Voici plusieurs fragments de ce troubadour:
    E s' anc fui guays entendeire ni drutz,
    Ma dona m fai tot refregir del caut,
    Que m tolt tot gaug, e tota ira m dona,
    E me meteys e tot quan m' a promes;
    E mas cansos me semblo sirventes,
    Et ieu qu' en pert lo cor e la persona.

    Qu' ieu fora pro ricx e de bon azaut,
    Sol de s' amor pogues issir allutz,
    Mas trahitz sui si cum fo Ferragutz
    Qu' a Rotlan dis tot son maior espaut,
    Per on l' aucis; e la bella fellona
    Sap, qu' ieu l' ai dig, ab qual gienh m' aucizes,
    Ab un dous ris me nafra 'l cor d' un pes
    Ab que m' auci on mielhs m' acuelh ni m sona...

    Si m' a bon cor, ara 'lh prec e l' incaut
    Que m do sa joy e m prometa salutz,
    Qu' en port anelhs e manjas e 'ls escutz,
    E m fassa tant per que de lieys no m raut;
    Si no vau m' en el pays de Tortona,
    E si de sai mi deu venir un bes,
    A dieu coman Proensa e Gapenses,
    Qu' ieu reman pres si cum perditz en tona.
    D' amor no m lau.

    Galop e trot e saut e cors,
    Velhars e maltrait et afan
    Seron mei sojorn derenan
    E sufrirai fregz e calors,

    Armatz de fust e de fer e d' acier;

    E mos ostal seran bosc e semdier

    E mas cansos sirventes e descortz,

    E mantenrai los frevols contra 'ls fortz.

    Ges si tot.

    Guerra ni platz no son bo
    Contr' amor en nulh endreg,
    E sel fabrega fer freg
    Que vol far ses dan son pro;
    C' aisi m vol amor aucire
    Cum auci 'ls sieus senher mals...

    Car non es ni er ni fo
    Genser de neguna leg
    Ni tan pros, per qu' ieu espleg
    Lo mieu oc el vostre no.
    E s' ieu fos del plus jauzire,
    Al dieu d' amor fora engals,
    Q' ie 'l sieu paradis soi sals...
    Guerra ni platz.

    Ben sai e conosc veramen
    Que vers es so que 'l vilas di
    Que nuils hom qu' es dins son aizi
    Trobe tot so que vai queren,
    E si anc non ac malanansa
    No sap que s' es benestansa,
    Mas adoncx l' es tot son deleit doblatz,

    Quan sap l' aize salvatge,
    E 'n aura mais tot so dins son estatge.

    Mas d' ome m meravill fortmen
    Que sap mals e bes autressi,
    E sap com vai cars al moli
    E pot viure onradamen,
    Com pot far tan gran ufana
    Que suefra tal malestansa
    Que an per mar, mas al dezamparatz
    Que non an peins ni gatge

    Lais tot aquo, e fass' autre viatge...

    E ja no il tengron fiansa
    Ni sagramen ni fermansa;
    Ans, si podon, li sera lo sieus panatz;
    Ges ieu no ten per sage
    Sel c' o persec, ans fai dotble folatge.

    Q' ieu pretz mais jazer nutz e gen
    Que vestitz josta peleri,
    E mais aigua fresca ab bon vi...
    E bos manjars e palafres assatz
    Que bescueitz ab auratge,
    E bel ostals mais que port ni ribatge.

    Per qu' ieu me part, s' anc n' aic talen,
    De l' anar, ni anc m' abeli;
    E, qui s vol, segua aquest trai
    E garde levan e ponen,
    Qu' ieu am mais estar en Fransa
    On ha mais joi et onransa,
    Et ab totz vens ieu penrai vas totz latz

    En luec ferm et alberguatge,
    E cui plaira segua aquest viatge.
    Ben sai e conosc.

    Qu' anc trepas ni sonail
    Ni auberc ab capmail

    No fon per els portatz,
    Ni lor cavals armatz,
    Ni colps pres ni donatz;
    Pero 'l coms ten en patz
    Lo castel de Mornatz.

    E si mielz d' autre fuoill
    Chantai, c' ara s van
    Li baron cambian,
    Qu' En Guillems se desdui
    De Monpeslier a cui
    Vim jurar sobre sans
    Guerr' e massans,
    E dec segr' el viatges
    Del Baus, mas sos coratges
    L' es viratz d' autre taill;
    E 'l coms non es d' un aill
    Cregut ni sos comtatz,
    E 'N Bernard qu' es raubatz
    D' Andusse desfiatz
    A 'ls covinens fratz
    Del Baus et oblidatz.
    Leu sonet si cum.

    Ges no pretz un botacays
    Dona que aitals sia
    Qu' un prenda et autre 'n lais;
    No fai ges cortezia,
    Soven presta son carcays;
    Nuls hom no si fadia...

    Ges una pruna d' avays
    En s' amor non daria
    Si be m fai colh e cays...

    Ben es tornada en deguays
    La beutat qu' ilh avia,
    E no l' en te pro borrays
    Ni tesinhos que sia..
    D' una dona m tuelh.

    Per frevols son vencut li fort,
    E potz d' agre doussor gitar,
    E caut e freyt entremesclar,
    E niens met son don a mort...
    Los frevols venson.

    Bona domna, fis e franc et adret
    Vos ai estat e portat vostre lau;
    Parlem abdui planamen e suau
    Et entendetz que us dirai esta vetz;
    Amada us ai mais c' Andrieus la reyna,
    Premieyramens que fos mieus ni d' autruy
    Soi ieu vostres e serai ses totz cui;
    Donc non es vos ma sor ni ma cozina?

    Lo jorn que ns ac amors abdos eletz,
    Vostra beutatz me det l' erguelh del pau
    Que remira 'l vert, e 'l vermelh, e 'l blau
    Tro per erguelh serra de las paretz;
    Aquel erguelh li te tro qu' el cap clina
    Que ve sos pes; et ieu contrafas lui
    Can vey mi dons, c' ab bels semblans m' aduy
    Gaug et erguelh, tro qu' ab no m' atayna.

    En Proensa cant encaus ni can fuy
    Crit Monferrat la senha de qu' ieu suy
    E Quartona lay part Alexandria.
    Non puesc saber.

    Il reste de ce troubadour trois épîtres qui, à proprement parler, peuvent être considérées comme n' en formant qu' une, dont les trois divisions sont chacune sur une seule rime.
    Il a été rapporté dans le tome II, page 260, un fragment; en voici d' autres:
    Valen marques, senher de Monferrat,
    A dieu grazisc car vos a tant onrat
    Que mais avetz mes, conques e donat
    C' om ses corona de la crestiantat,
    E laus en dieu, car tant m' a enansat
    Que bon senher ai molt en vos trobat,
    Que gen m' avetz noirit et adobat
    E de nien fag cavalier prezat,
    E fai gran be e de bas aut poiat,
    Grazit en cort, e per donas lauzat;
    Et ieu ai vos servit de volontat,
    De bona fe, de bon cor e de grat
    Que mon poder vos n' ai ben tot mostrat,
    Et ai ab vos fait maint cortes barat,
    Qu' en mans bels locx ai ab vos domneyat
    Et ab armas perdut e guazanhat,
    E per Grecia ai ab vos cavalguat
    E pres mans colps durs, e mans n' ai donat...
    E par barrieyras ab vos esperonat
    Et esvazit barbacan' e fossat,
    Vensen grans cochas, et ai vos ajudat
    A conquerir emperi e regnat,
    Estranhas terras, illas e dugat...
    Et a venser maint cavayer armat,
    E man baro, man comte, man comtat;
    Man bel palaitz ai ab vos assaiat...
    Et encausei ab vos En Felipat
    L' emperador c' avetz dezeretat
    De Romania, e l' autre coronat;
    E si per vos no sui en gran rictat,
    No semblara c' ab vos aya estat,
    Ni servit tan can vos ai repropchat,
    Et vos sabetz qu' ieu dic del tot vertat,
    Senher marques.
    Senher marques, ja no diretz de no,
    Que vertatz es, e vos sabetz be co
    Me tinc ab vos a ley de vassal bo...
    Que quatre cens cavayers a tenso
    Vos encaussavan, feren ad espero...
    Pueis vos dopteron mais que grua falco;
    E ieu torney al maior ops que us fo,
    Can vos et ieu levem gen del sablo
    N Albert marques cazut jos de l' arso;
    Et ai per vos estat en greu preizo...
    Fag mant assaut et art manta maiso...
    A Messina vos cobri del blizo,
    En la batalha vos vinc en tal sazo
    Que vos ferian pel pieitz e pel mento
    Dartz e cairels, sagetas e trenso,
    Lansas e brans e cotels e fausso...
    Entorn Blaquerna, sotz vostre gonfaino,
    Portey armas a ley de Bramanso
    D' elm e d' aulberc e de gros ganbaiso,
    E m combatey sotz la tor al peiro,
    E y fuy nafratz desotz la garnizo,
    Et estey tan armatz pres del doymo
    Tro que cazet l' emperador fello
    Sel que destruis son frair' a trassio,
    Quam vi gran fum e la flam' e 'l carbo
    E 'l mur traucar en man loc, ses bon so,
    E us vi el camp per combatr' abando
    Que de nos eron cen per un per razo,
    E vos pensetz de far defensio
    E 'l coms de Flandres, e Franses e Breto
    Foro rengat cavalier e pezo,
    E l' emperaire ab lo cor al talo
    Esperonet e sei vil companho
    Plus d' una legua, puis volvero li glouto;
    Nos fom austor et il foron aigro,
    E cassem los si cum lop fai mouto;
    E l' emperaire fugic s' en a lairo,
    E laisset nos palaitz Bocelenso
    E la sua filha ab sa belha faisso...
    Senher marques.

    Honratz marques, no us vuelh tot remembrar...
    Que vos e mi 'n fezetz per totz lauzar
    Vos com senher, e mi com bacalar...
    E fag que fem de Seldina de mar,
    Cant al marques la levem del so par
    A Malespina, sus el pus fort logar,
    E pueys detz la a 'N Posson d' Angilar
    Que s moria el leyt per lieys amar.
    E membre vos Aimonet lo joglar,
    De las novelas c' a Montaut venc contar
    De Jacobina que n' en volian menar
    En Serdanha, mal son grat, maridar;
    E vos prezetz un pauc a sospirar,
    E membre vos cant vos det un baizar
    Al comjat penre, cant vos preguet tan car
    Que de son oncle la volsetz amparar
    Que la volia a tort dezeretar;
    E vos mandetz V escudiers montar
    De tot lo mielhs que vos saupes triar,
    E cavalguem la nueg apres sopar
    Vos e Guiet et Hugonet d' Alfar
    E Beytaudo que gent nos saup guidar
    Et ieu meteys, que no mi vuelh laisar,
    Que la levei del port a l' embarcar,
    El crit se dressa per terr' e per mar,
    E segon nos pezo e cavansar;
    Grans fo l' encaus e nos pessem d' anar,
    E cugem lor a totz gent escapar,
    Tro sels de Piza nos vengron assautar
    E can los vim devan nos traversar,
    Tan cavayer tan estreg cavalgar,
    Tan belh auberc, ab tan bel elme clar,
    Tan golfayno contra 'l ven baneyar,
    S' aguem paor no us o cal demandar.
    Amaguetz nos entr' el Benc e 'l Finar;
    Auzim vas nos de mantas partz sonar
    Man corn, man grayle, manta signa criar,
    Dos jorns estem ses beure, ses manjar;
    Can ven al tres que nos cugem anar,
    Nos encontrem al pas de Belestar
    XII lairos que y eron per raubar,
    E no saubem penre cosselh ni dar,
    Car a caval no y podiam brocar;
    Et ieu a pe anei m' ab els mesclar
    Don fui nafrat ab lansa pel colar,
    Mas y nafrey tres o quatre, so m par,
    Si que a totz fi las testas virar,
    E Bertaldo et Hugonet d' Alfar
    Viro m nafrat e vengro m' ajudar,
    E can fom trey, fim lo pas desliurar
    Dels layros si que vos poguetz passar
    Seguramen; e deuria us membrar
    Que nos dirnem ab gaug, ses pro manjar,
    D' un pan tot sol, ses beure e ses lavar...
    Honrat marques.
    Nostrad. 79. Crescimbeni, 56. Bastero, 94. Millot, I, 257. Papon, II, 248, 387. P. Occ. 73.

    Raynier. Une tenson avec Giraud Riquier, auquel il répond:
    Guiraut Riquier, ieu ay mantas sazos
    Gaug e deport ab lieys on pretz s' espan,
    Que bel parlar me dona joia gran
    E tenc mon cor alegre e joyos,
    E l' aculhirs dona m tan d' ardimen
    Que no m membra degun mal pessamen,
    Mas la veuza, c' a so marit uzat,
    Uzara vos ab sa falsa beutat.
    Raynier pus.

    Reculaire. Tenson avec Hugues, qui lui dit:
    Cometre us voill Reculaire,
    Pois vestirs no us dura gaire;
    De paubertat es confraire
    Als bons homes del Leon,
    Mas de fe no 'n semblatz un
    Que vos es fols e jugaire.

    Reculaire lui répond:
    N Uget, ben sai, s' ieu moria,
    C' atretan m' enportaria
    Col plus rics reis qu' el mon sia,
    Per qu' ieu sec mas voluntatz
    E jogui ab los tres datz,
    E m pren ab los ponz paria
    Et ab bon vin on que sia...
    Cometre us voill.
    Bastero, 94.

    Reforsat de Forcalquier. Un sirvente,
    En aquest son qu' eu trob leugier e pla
    Voill far auzir un sirventes venal;
    D' avol razon ni d' ome que no val
    Non es blasmatz qui bon cantar no fa,
    E si En Guillems se gardes de faillir
    Si co s garda c' om non deu nuill ben dir,
    El fora tan sobr' els pros plus valens
    Com es sotz els aunitz e recrezens...

    Qu' el non ditz ver si no cuia mentir
    Ni non ama si non cuia trair;
    E pois aitals es sos captenemens,
    A dieu grazisc, car non es mos parens...

    En aisso pert lo gazaing e 'l captal,
    Car dieus no vol desleial ermita
    Mas cel acuoill que ill sapcha en grat servir,
    Lais lo lo segle ans qu' el segles l' air,
    Mas Guillems es tan blasmatz per las gens
    Que dieus no 'l vol e 'l segles lo vol meins.
    En aquest son.
    Bastero, 94. Crescimbeni, 209. Millot, III, 434. Papon, III, 461.

    Renaud Gaucelm, de Beziers. Une pièce:
    So son coblas que fes Renaut Gaucelm de Bezers quan fo malautes.
    Dieus m' a dada febre tersana dobla
    Que vol que ieu sia d' elh remembratz,
    E pus que 'l play, en la primeira cobla
    Li pregarai que m perdo mos peccatz,
    E que m do la sia bevolensa,
    E que m garde de far falhensa,
    Et a la fi m' arma de marrimen
    Qu' en negun loc non sufieira turmen...
    Dieus m' a.

    Renaud de Pons.
    Rainautz de Pons si fo gentils castellans de Saintonge, de la marqua de Peitieu, e seingner del castel de Pon, que sabia trobar. En Jaufre de Pon si era uns cavalliers del castel e que sabia asi trobar, e fazia tensos con Rainautz de Pon.
    Tenson avec Geoffroi de Pons, qui lui dit:
    E n' amas mais l' atendre qu' el jauzir,
    Per so s' en fan li Breton escarnir.
    Il répond:
    Segner Jaufre, Artus non atend eu,
    Qu' a tal ai dat e mon cor e ma via...
    E si me fai mas ric pena endurar,
    No m' en dei ges per so desesperar,
    Seigner Jaufre.
    Crescimbeni, 208. Millot, III, 433. P. Occ. 384.

    Richard, roi d' Angleterre, t. IV.
    Quant la patz del rei de Fransa se fetz e del rei Richart, si fon faitz lo cambis d' Alvergne e de Quaersin; qu' Alvergnes si era del rei Richart, e Quaercins del rei de Fransa, e remas Alvergnes al rei de Fransa e Caercins a 'N Richart; don lo Dalfins e sos cosis, lo coms Gis, qu' eron seingner d' Alvergne, e 'l comte foron molt trist et irat, per so qu' el reis de Fransa lor era trop vezis; e sabian qu' el era cobes et avars e de mala seingnoria; e si fon el, que tan tost com el ac la seingnoria, el compret un fort castel en Alvergne que a nom Novedre; e tolc Usoire al Dalfin, que era uns rics borcs; e si tost com En Richartz fon tornatz a la guerra ab lo rei de Fransa, En Richartz si fo a parlamen ab lo Dalfin et ab lo comte Guion son cosin del Dalfin, e si lor remembret los tortz qu' el reis de Fransa fazia, e com el los manteria se il li volion valer, e revelar se contra 'l rei de Fransa, e 'l lor daria cavaliers e balestiers e deniers a lor comandamen. Et il, per los grans tortz qu' el reis frances lor fazia, si crezeron los ditz d' En Richart, e sailliron a la guerra contra lo rei de Fransa. E tan tost com En Richartz saup que ill dui comte d' Alvergne, lo Dalfins e 'l coms Gis sos cosins, eran revelat contra 'l rei de Fransa, el pres trevas ab lo rei de Fransa, et abandonet lo Dalfin, e 'l comte Guion e si s' en passet en Englaterra. E 'l reis de Fransa si fetz sa gran ost e venc s' en en Alvergne e mes a fuoc et a flama tota la terra del Dalfin e del comte Guion, e tolc lor borcs e vilas e chastels. E com ill viron que ill no s podion deffendre del rei de Fransa, si preiron trevas ab lui a V mes, e si ordeneren qu' el coms Gis s' en anes en Englaterra saber si En Richart lor ajudaria si com el lor avia jurat e promes. E 'l coms Guis s' en anet lui en Englaterra ab X cavalliers; En Richartz lo vi mal, e 'l recep mal e mal l' onret, e no ill donet ni cavallier ni sirven ni balestier ni aver, don el s' entornet paubres e dolenz e vergoingnos. E tan tost com fon tornatz en Alvergne, lo Dalfins e 'l coms Gis s' en aneren al rei de Fransa, e si s' acorderon ab el. E quant se foron acordatz, la treva del rei de Fransa e d' En Richart si fo fenida; e 'l reis frances aunet sa gran ost et entret en la terra del rei Richart, e pres vilas et ars e borcs e castels. E quant a 'N Richartz auzi aquest faich, si venc ades e passet de sai mar; e tan tost com el fo vengutz, el mandet dizen al Dalfin et al comte Guion que ill li deguessen ajudar e valer, que la treva era fenida, e saillir a la guerra contra 'l rei de Fransa; et ill no ill en feiron nien. E 'l reis Richartz cant auzi que ill no ill volion ajudar de la guerra, si fez un sirventes del Dalfin e del comte Guion, el qual remembret lo sagramen qu' el Dalfins e 'l coms Gis avion fait ad el; e com l' avian abandonat, car sabian qu' el tresors de qui non era despendutz, e car sabian qu' el reis frances era bons d' armas e 'N Richartz era vils, e com lo Dalfins fon larcs e de gran mession e qu' el era vengutz escars per far fortz castels; e qu' el volia saber si 'l sabia bon d' Usoire qu' el reis frances li tolia ni s' en prendia venjamen ni 'l tenria soudadier. E 'l sirventes si comensa en aissi:
    Dalfin, ie us voill deraisner.
    E lo Dalfins si respondet al rei Richart en un autre sirventes a totas las razos qu' En Richartz el avia razonat, mostran lo seu dreich e 'l tort d' En Richart, et encusan En Richart dels mals qu' el avia faitz de lui e del comte Guion e de mainz autres mals qu' el avia faitz d' autrui.

    El sirventes del Dalfin si comensa en aissi:
    Reis, pois de mi chantatz.
    Nostrad. 139. Crescimbeni, 95. Bastero, 94. Millot, I, 54. P. Occ. 13. Hist. Litt. XV, 320.

    Richard de Barbezieux, t. III. Environ douze pièces.
    Richartz de Berbesieu si fo un cavalliers del castel de Berbesieu de Saintonge, del evesquat de Saintas, paubres vavassors. Bons cavalliers fo d' armas e bels de persona, e saup miels trobar qu' entendre ni que dire. Mout fo paures dizens entre las gens; et on plus vezia de bons homes, plus s' esperdia e mens sabia; e totas vetz li besoingnava altre que 'l conduisses enan. Mas ben cantava e dizia sons, e trobava avinenmen mots e sons.
    Et enamoret se d' una domna moiller d' En Jaufre de Taonai, d' un valen baron d' aquela encontrada. E la domna era gentils e bella, e gaia e plazens, e mot enveioza de pretz e d' onor, filla d' En Jaufre Rudel prince de Blaia. E quant ella conoc qu' era enamoratz d' ella, fetz li doutz semblan d' amor; tan qu' el cuilli ardimen de lieis pregar. Et ella ab doutz semblanz amoros retenc sos precs, e los recep e los auzi, com domna que avia voluntat d' un trobador que trobes d' ella. Et aquest comenset a far sas cansos d' ella, et apellava la Meillz De Domna en sos cantars.

    Et el si se deletava molt en dire en sas cansos similitudines de bestias e d' ausels e d' omes, e del sol e de las estellas, per dire plus novel las rasos qu' autre non agues ditas ni trobadas. Mout longamen cantet d' ella, mas anc non fo crezut qu' ella li fezes amor de la persona.
    La domna mori; et el s' en anet en Espaigna al valen baron don Diego; e lai visquet, e lai mori.
    La pièce suivante est entière:
    Atressi cum l' olifans
    Que quan chai no s pot levar
    Tro que l' autre, ab lo cridar
    De lor votz, lo levon sus,
    Et eu segrai aquel us
    Quar mos mesfaitz m' es tan greus e pesans;
    E si la cortz del Puei e 'l ric bobans
    E l' adreitz pretz dels leials amadors
    No m relevon, jamais non serai sors;
    Que deigneson per mi clamar merce
    Lai on preiars ni merces no m val re!

    E s' ieu per los fis amans
    Non puosc en joi retornar,
    Per totz temps lais mon chantar
    Que de mi no i a ren plus;
    Ans viurai cum lo reclus,
    Sols, ses solatz, c' aitals es mos talans,
    Quar ma vida m' es trebaillz et afans,
    E gaugz m' es dols, e plazers m' es dolors;
    Qu' ieu non sui ges de la maneira d' ors
    Que, qui 'l bat fort ni 'l ten vil ses merce,
    El engraissa e meillura e reve.

    Ben sai qu' amors es tant grans
    Que leu me pot perdonar,
    S' ieu failli per sobramar,
    Ni reignei cum Dedalus
    Que dis qu' el era Jhesus,

    E volc volar al cel outracuidans,

    Mas dieus baisset l' orguelh e lo sobrans;

    E mos orguelhs non es res mas amors,

    Per que merces mi deu faire socors;

    Que luecx i a on razos vens merce,

    E luecx on dreitz ni razos no val re.

    A tot lo mons sui clamans
    De mi e de trop parlar;
    E s' ieu pogues contrafar
    Fenix don non es mas us
    Que s' art e pois resortz sus,
    Eu m' arsera, car sui tant malanans,
    Ab mos fals digz mensongiers e truans,
    Resorsera en sospirs et en plors
    Lai on beutatz e jovens e valors
    Es, que no i falh mas un pauc de merce
    Que no i sion assemblat tuich li be.

    Ma chansos m' er drogomans
    Lai on eu non aus anar
    Ni ab dregz huels esguardar,
    Tan sui conquis et aclus;
    E ja hom no m' en escus,
    Miels De Domna, que fugit ai dos ans;
    Er torn a vos doloiros e plorans;
    Aissi col cers que, quant a faich son cors,
    Torna morir al crit dels cassadors,
    Aissi torn eu, domna, en vostra merce,
    Mas vos non cal, si d' amar no us sove.

    Tal Seignor ai en cui a tant de be
    Quant m' en sove non puosc faillir en re.

    Belh Bericle, joi e pretz vos mante;
    Tot quan vuelh ai, quan de vos me sove.
    Nostrad. 242. Crescimbeni, 209. Millot, III, 81. P. Occ. 275.

    Richard de Noves. Voyez Pierre Bremond.

    Richard ou Ricaud de Tarascon. Trois pièces attribuées à d' autres troubadours.
    Richartz de Tarascon si fo uns cavalliers de Proensa, del castel de Tarascon. Bons cavalliers fo d' armas, e bons trobaire e bons servire; e fez bons sirventes e bonas cansos.
    Fragments d' une tenson avec Gui de Cavaillon, qu' il appelle Cabrit.
    Ricautz de Tarascon e 'N Guis de Cavaillon:
    Cabrit, al mieu veiaire,
    Vos fatz ves mi
    Que fals e que bausaire,
    Segon c' om di,
    Tro que mon cor n' esclaire,
    Non aures fi;
    D' ueils e de lenga traire
    Ar vos desfi...

    Il finit en disant:
    Cabrit, el poder N' Audiart
    Vos n' apel, no us vei tan gaillart,
    Que vas mi es de peior art
    Non fon vas N Esengrin Rainart.
    Cabrit al mieu.
    Crescimbeni, 209. Millot, III, 434. Papon, II, 409. P. Occ. 385.

    Rodrigue. Tenson avec R., auquel il répond:
    Laus mensongiers es juglaria,
    R., per que saber podes
    Que non m' azaut de sa paria,
    E vueilh l' obra aver ades

    En ma bailhia,
    Qar a bauzia
    Non es dretz mi dons gazainhes,
    Tan s' umelia
    En leis coindia
    Per qu' ab frau non tainh qu' ieu l' ames.
    Ar chauzes.
    Millot, III, 431.

    Rofian, ou Rufian. Une tenson avec le frère Izarn, auquel il dit:
    Vos que amatz cuenda domna e plazen,
    Fraire 'N Izarn, mi digaz, si us sap bo,
    Quar del saber asaz n' avez e pro,
    Qal penriaz d' un novel partimen:
    Qu' ab leis c' amatz fosses en luec rescos
    E pres lo joi de leis morises vos,
    O que totz temps l' ames entieramen
    E qu' ill no us am ni us port nuill bon coratge.
    Vos que amatz.

    Rofin. Tenson avec une dame qui lui propose:
    Rofin, digatz m' ades de cors
    Cals fetz meills, car es conoissens:
    Una domna coinda e valens,
    Qu' eu sai, ha dos amadors,
    E voll que quecs jur e pliva
    Enanz qu' els voilla ab si colgar
    Que plus mas tener e baisar
    No ill faram; e l' uns s' abriva
    E 'l faig, que sagramen no ill te;
    L' autres no l' ausa far per re.

    Entre autres réponses, Rofin lui fait celle-ci:
    Domna, ben mi par gran errors
    D' amics pois ama coralmens
    Que nuills gaug li sia plazens
    Qu' a sa domna non sia honors,
    Car no ill deu esser esquiva
    Pena per sa domna onrar,
    Ni 'l deu res per dreg agradar
    S' a leis non es agradiva;
    E drutz qu' en aissi no s capte
    Deu perdre sa domna e se.
    Rofin digatz.
    Millot, III, 434.

    Rostans de Merguas. Une pièce lacérée; en voici un couplet:
    Ma dona m ditz que m demor
    E 'l cor s mor;
    Dieus li don aital demora
    Cum ilh mora;
    Belh l' es que m deschan
    E m gap quan l' enchan,
    E 'l poder d' amor deschanta
    Que m tol lo sen e m' enchanta;
    La dolor qu' ieu tray,
    Don ges no m' estray,
    Me don dieus vezer qu' ilh traya;
    No s n' estraya
    Tan tro que m' esmen
    Per esmandamen
    D' un baizar, que tal esmenda
    Penrai, si ves me s' esmenda.
    La douss' amor.
    Millot, III, 435.