Mostrando las entradas para la consulta disfrassada ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta disfrassada ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

sábado, 27 de julio de 2024

2. 13. Pedro Saputo se separe dels estudians passán abans per la aldea de les novissies.

Capítul XIII.

Pedro Saputo se separe dels estudians passán abans per la aldea de les novissies.

La Aldea, Valjunquera, Valljunquera, Vallchunquera

Difíssil ere vóreles y mantindre lo incógnit; pero la compañía que portáe li ficáe freno, y va determiná passá pel poble pera sabé si habíen eixit del convén, y torná a vóreles sol y desplay. Lo que es conéixel elles ere impossible, perque ademés de está mes prim y mol moreno pel sol, mes alt y del tot diferén per an elles, portáe bigot y un traje mes distinguit, y se habíe esquilat com un escolástic.

A les deu del matí del segón día van arribá al poble; y mentres amorsaben y minjáen a la primera casa que van trobá uberta y aon se van fé prepará l'amorsá (paganlo), se presente un home a suplicáls que anigueren a casa seua. Eixecats los mantels van trobá la casa y van vore que ere son pare de la Juanita, estáen esperanlos ella, sa mare y una cuñada. Encara no habíen acabat de saludá y ya estáe allí la Paulina en un atra sagala veína y los pares que les acompañaben. Al momén se va tratá de ball y lo van dixá aplassat pera mes tart. Se van repartí entre sing cases, y ell va preferí la de Paulina per no sé tan sospechosa com Juanita. Pero ¡oh lo que va patí!, ¡lo que se va tindre que esforsá pera aguantás!, pera no di: ¡yo soc, tendríssima Paulina! Va passá lo día, va passá lo ball, va passá la velada, y va passá la nit, y va sé home de valor; no se va dixá coneixe. Hassaña mes gran que la de cremá les naves de Cortés, que la de passá Julio César lo Rubicón, Aníbal los Pirineus y los Alpes, Alejandro los Estrets del Parrissal y después los montes de Cilicia. En tot, al anassen va entregá a Paulina un billet tancat pera Juanita a dins de un sobre (pera que aquélla no lo obriguere abans), aon los díe a les dos: ¡Traidores! ¡Ya no me coneixéu! ¡No m'hau conegut!

Va corre a portál, y cuan lo van obrí, se van quedá mudes y com un estaquirot pel seu contingut. Perque les paraules eren de Geminita; pero, ¿quí la trobará entre ixos estudians? Loques se tornáen cavilán quí podríe sé lo que així les parláe, lo que així se queixabe de elles. Perque ell, aposta, habíe empleat mols latins en sons pares y en lo mossen del poble, y va tocá lo violín y la vihuela. Ademés Geminita ere mol blanca y los sing estudians eren ¡tan negres com un teó! 

- Vaya, vaya, va di Juanita; tú no coneixes cap estudián ni yo tampoc; si algo teníe que dimos, que se haguere explicat. 

Y u van dixá aixina pera no perdre l'entenimén.

Ya haurá guipat lo lectó que en la trassa que les va doná Pedro Saputo sen van eissí del convén. Y encara que no van di que no tornaríen, y son pare de Juanita pensabe que sa filla teníe una vocassió mol forta al claustre, elles sen enríen, y díen entre sí y a soles cuan s' ajuntaben: primé mortes que monges.

Los estudians van continuá lo seu viache; y al vore la direcsió que lo segón día preníe la marcha van vore la intensió de Pedro Saputo, perque ere lo que solíe guiá sempre. En efecte, los portáe a la serra y al mateix puesto de la floresta aon lo van trobá dormín; y una vegada allí van fé un alt, van traure les güeñes, formache, llenguañissa com la de Graus y butifarres que portáen de la radera aldea aon van tocá y les van aná aligerán. Satisfeta la gana los va di Pedro Saputo: "Amics, compañs y siñós meus: an este puesto me vau pendre a la vostra compañía, y an éste me dixéu, o mes be tos dixo yo, pos de aquí no puc passá. Mol tos dec; lo vostre trate y la vida que ham portat ha sigut pera mí una escola que me ha amostrat mes que pugueren les de tots los filóssofos de Grecia. 

Si un atre añ an este mateix puesto, y lo mateix día y hora passareu per aquí, pot sé que tos estiga aguardán, o vinga a trobatos; y si ni lo un ni l’atre passare, sirá siñal que no me ha sigut possible vindre. No tos dono mes señes de la meua persona; y de les vostres ting les que me fan falta, perque sou honrats y generosos, que són les que yo solgo preferí dels homens. Aneuton de aquí ya y arranquéu a caminá, que la vostra jornada no done pera mes entretenimens. Adiós, compañs, adéu; lo cor me sen va en vatres.» 

Y dit aixó los va abrassá, y se van emossioná tots, contestanli después un de ells:

"Qui vullgue que sigues, amic y compañ, pera natros has sigut verdaderamén l'ángel conductó guián les nostres passes y dirigín la nostra ignoransia. Y si escola pot esta dis, vosté hau sigut lo maestre y la llum de ella. Tornarem, si Deu vol, l’añ que ve, mos obligue la vostra molta discressió y la vostra amistat y trate.» 

Y se van torná a abrassá, se van separá y se van doná les espales en molta pena, com fan los de Fondespala, caminán ells al michdía serra amún, y ell al nort serra aball.

Lo Camí, traduít per Ramón Guimerá Lorente, autó, Miguel Delibes

Tendra y llagrimosa va sé la despedida, perque se volíen de verdat, fen de tots sing la amistat un sol cor y una sola alma. Per lo demés, les gallines y pollastres que se van minjá, los cuixots y conserves que los van regalá, les diablures y carnussades que van fé, les donselles que van alegrá, les casades que van desenfadá, les viudes que van consolá, y los abatuts a qui van humillá, no tenen número; ni vida mes ligera, alegre, plena de goch y descuidada la va passá ningú en tots los siglos y edats del món.

Barrabassades y maleses no ne van fé cap. Los van acusá al cap de algún tems que se habíen emportat disfrassada de home a una donsella de Sieso, filla de un escribén mol ric, de solá antic, que va morí com un san perque escoltáe missa tots los díes y guardáe dijú los divendres y dissaptes, se confessáe y combregáe tots los primés domenches de mes y va casá y dotá en diferentes vegades a sis donselles pobres. Hasta que va enviudá una de elles y va escomensá a enríuressen de la santidat del escribén; y después un atra que fée lo mateix. Díe la primera: "Y, ¿qué li fot a ningú?, yo vull di; bon home vach tindre, y en lo meu me quedo.» Y la segona: "mal conten del hivern de aquell añ; no dic yo mes que: ¡hala amún!, que vach tratá en bons, y dossens escuts ninguna va dixá de agarráls a no sé que fore boba.» Pero a la filla no la van pugué sonsacá. Ella, portada per la seua imaginassió, als dos díes que van passá per allí va fé la picardía de vestís de home, péndreli dinés a son pare, y aná a trobáls a pedra Pertusa, aon los va di que volíe anassen y corre món en ells. Va caminá en ells vuit díes y entonses Pedro Saputo la va podé convense, la va restituí y acompañá hasta lo seu poble. Y va di a son pare pera que veiguere lo mol honor y consiensia de ells que ni un maravedí la habíen dixat gastá de les perres que portáe. En tot cas conveníe casala contra antes milló; y que de aquell antojo de tornás estudián y corre tan libres aventures, com ere una chiquillada, a tots importabe callá, y no fé soroll. Lo escribén apretán los puñs y mirán al sel, va bramá per dolgut, y s'anáe a abalansá sobre sa filla pera apalissala, esbatussala o matala; pero lo va calmá y assossegá Pedro Saputo en la seua elocuensia, y reconsilianlo del tot en sa filla, va torná a buscá als seus compañs. Después se va casá la sagala, y ben casada, perque es gran capa una bona dote, y se amolden les persones a la auló de les riqueses.

Los estudians sen van aná sense sabé quí ere Pedro Saputo, discurrín y pareixenlos per la seua educassió, desinterés y noblesa, que deuríe sé fill de algún gran caballé, y que per alguna travessura sen hauríe anat de casa de sons pares, y li anabe milló aquella vida solta y alegre, que la apretada y formal del orden en lo que se hauríe criat. Tamé van dudá sempre si ere aragonés, castellá o navarro, inclinanse per aixó radé sol perque se dixáe cridá navarro; pero per l'acento podíe sé de consevol provinsia de España, perque un día lo teníe de una manera y l'atre de un atra, fen de lo seu parlá y trasses lo que volíe.


Original en castellá:

Capítulo XIII.

Pedro Saputo se separa de los estudiantes pasando antes por la aldea de las novicias.

Difícil era verlas y mantener el incógnito; pero la compañía que llevaba le ponía freno, y determinó pasar el lugar para saber si habían salido del convento, y volver a verlas solo y espacio. Lo que es conocerle ellas era imposible, porque demás de estar más delgado y muy tostado del sol, más alto y al todo diferente para ellas, traía los bigotes y un traje más distinguido, y se había cortado el pelo entera y legítimamente a lo escolástico.

A las diez de la mañana del segundo día llegaron al lugar; y mientras almorzaban y comían en la primera casa que encontraron abierta adonde se hicieron preparar el almuerzo (pagándolo), se presenta un hombre bien portado a suplicarles viniesen a su casa. Levantados los manteles dieron con él y se encontró con que era el padre de Juanita, y a ella que por su madre y con una cuñada los recibía. Aún casi no habían acabado de saludar ya estaba allí Paulina con otra muchacha vecina y los padres que las acompañaban. Al momento se trató de baile y le dejaron aplazado para más tarde. Repartiéronse en cinco casas, y él prefirió la de Paulina por no ser tan sospechosa como Juanita. Pero ¡oh lo que padeció!, ¡lo que se hubo de esforzar para contenerse!, para no decir: ¡yo soy, tiernísima Paulina! Pasó empero el día, pasó el baile, pasó la velada, y pasó en fin, la noche, y fue hombre de valor; no se dio por conocido. Hazaña mayor que la de quemar las naves de Cortés, que la de pasar Julio César el Rubicón, Aníbal el Pirineo y los Alpes, Alejandro el Estrecho y después los montes de Cilicia. Con todo, al irse entregó a Paulina un billete cerrado para Juanita en el sobre (a fin de que aquélla no lo abriese tan pronto), en que les decía hablando con las dos: ¡Traidoras! ¡Ya no me conocéis! ¡No me habéis conocido!

Corrió a llevárselo, y cuando le abrieron, quedaron mudas y estáticas de su contenido. Porque las palabras eran de Geminita; pero, ¿quién le encontrará en aquellos estudiantes? Locas se volvían discurriendo quién podría ser el que así les hablaba, el que así se quejaba de ellas. Porque él, de propósito, había usado muchos latines con sus padres y con el cura del pueblo, y tocó el violín y la vihuela. Además Geminita era blanco y hermosísimo, y los cinco estudiantes eran ¡tan negros! - Vaya, vaya, dijo al fin Juanita; tú no conoces ningún estudiante ni yo tampoco; si algo tenía que decirnos, que se hubiese explicado. Y lo dejaron así por no perder el juicio.

Ya habrá inferido el lector que con la traza que les dio Pedro Saputo se salieron del convento. Y aunque no dijeron que no volverían, y el padre de Juanita pensaba que su hija tenía una vocación furiosa al claustro, ellas se reían, y decían entre sí y a solas cuando se juntaban: primero muertas que monjas.

Los estudiantes continuaron su viaje; y al ver la dirección que el segundo día tomaba la marcha conocieron la intención de Pedro Saputo, porque era el que solía guiar siempre. Con efecto, los llevaba a la sierra y al mismo sitio y floresta donde le encontraron durmiendo; y llegados allí hicieron alto, sacaron la provisión que traían de la última aldea que tocaron y la fueron aligerando. Satisfecho el apetito les dijo Pedro Saputo: «Amigos, compañeros y señores míos: en este sitio me tomasteis en vuestra compañía, y en éste me dejáis, o más bien os dejo yo, pues de aquí no puedo pasar. Mucho os debo; vuestro trato y la vida que hemos llevado ha sido para mí una escuela que me ha enseñado más que pudieran las de todos los filósofos de Grecia. Si otro año en este mismo sitio, y el mismo día y hora os quisiéredes hallar, puede ser que os esté aguardando, o venga a encontraros; y si ni lo uno ni lo otro sucediera, será señal que no me ha sido posible venir. No os doy más señas de mi persona; y de las vuestras tengo las que me bastan, porque sois honrados y generosos, que son las que yo suelo tomar de los hombres. Alzad de aquí ya y echad a andar, que vuestra jornada no da lugar a más entretenimientos. Adiós, compañeros; el corazón se me va con vosotros.» Y dicho esto los abrazó, y se enternecieron todos, contestándole después uno de ellos: «Quien quiera que seáis, amigo y compañero, para nosotros habéis sido verdaderamente el ángel conductor guiando nuestros pasos y dirigiendo nuestra ignorancia. Y si escuela puede ésta llamarse, vos habéis sido el maestro y la luz de ella. Volveremos, sí, Dios mediante, el año que viene, obligándonos vuestra mucha discreción y vuestra apacibilísima amistad y trato.» Y se tornaron a abrazar, se separaron y dieron por fin la espalda esforzadamente, caminando ellos al mediodía sierra arriba, y él al norte sierra abajo.

Tierna y lagrimosa fue la despedida, porque realmente se querían, haciendo de todos cinco la amistad un solo corazón y una sola alma. Por lo demás, las gallinas y pollos que se comieron, los jamones y conservas con que los regalaron, las diabluras que hicieron, las doncellas que alegraron, las casadas que desenfadaron, las viudas que consolaron, y los bobos a quienes ejecutaron, no tienen número; ni vida más ligera, alegre, gozosa y descuidada la pasó nadie en todos los siglos y edades del mundo.

Travesuras mayor no hicieron ninguna. Achacáronles no obstante de ahí a algún tiempo que se habían llevado disfrazada de hombre una doncella de Sieso, hija de un escribano muy rico, de solar antiguo, que murió en opinión de santo porque oía misa todos los días y ayunaba los viernes y sábados, se confesaba y comulgaba todos los primeros domingos de mes y casó y dotó en diferentes veces seis doncellas pobres. Hasta que enviudó una de ellas y comenzó a reírse de la santidad del escribano; y luego otra, y hacía lo mismo. Diciendo la primera: «Y, ¿qué se le dará a nadie?, yo lo quiero decir; buen marido me tuve, y con lo mío me quedo.» Y la segunda: «mal cuentan del invierno de aquel año; no digo yo sino bien: ¡anda arriba!, que traté con buenos, y doscientos escudos ninguna dejó de tomallos si no fue boba.» Pero la hija no fue sonsacada por los estudiantes, sino que ella de su propio motivo y llevada de su imaginación, a los dos días que pasaron por allí hizo la desenvoltura de vestirse de hombre, tomar dinero a su padre, y los ir a encontrar a Piedra Pertusa, en donde les declaró que quería irse y correr con ellos. Anduvo en efecto, y corrió ocho días; al cabo de los cuales Pedro Saputo, que más particularmente le debía aquella locura, la pudo persuadir, y la restituyó y acompañó a su pueblo. Y dijo a su padre que viese en esta acción y en que ni un maravedí le habían permitido gastar del dinero que traía, el mucho honor y conciencia de ellos; que en todo caso convenía casalla cuanto antes; y que de aquel antojo de tornarse estudiante y correr tan libres aventuras, puesto que fuese una niñería, a todos importaba callar, y no dalle cuerpo ni hacer ruido. El escribano apretando los puños y mirando al cielo, rugió de dolor, y se iba a lanzar sobre su hija para matarla; pero le templó y sosegó Pedro Saputo con su mucha elocuencia, y reconciliándole del todo con la hija, volvió a buscar a sus compañeros. Luego casó la muchacha, y bien, a pesar de aquella liviandad. Que es gran capa un buen dote, y dan de sí y de las personas muy bueno y largo olor las riquezas.

Los estudiantes se fueron sin saber quién era Pedro Saputo, discurriendo y pareciéndoles por su crianza, por su desinterés y su nobleza, que debería ser hijo de algún gran caballero, y que por alguna travesura se habría ido de casa de sus padres, y le acomodaba más aquella vida suelta y alegre, que la sujeta y formal del orden en que se criara. También dudaron siempre si era aragonés, castellano o navarro, inclinándose a esto último sólo porque se lo dejaba llamar; bien que pudiendo por el acento ser de cualquiera provincia de España, que un día le tenía de una y otro de otra, haciendo de su habla y trazas lo que quería.

miércoles, 6 de enero de 2021

Lo Camí, VI.

VI.

Pero Daniel, lo Mussol, sí que sabíe ara lo que ere tindre lo ventre sec y lo que ere un aborto. Estes coses se fan sensilles y comprensibles a determinada edat. Antes, li pareixíen una cosa de bruixes.
Lo desdoblamén de una dona no trobe puesto al servell humano mentres no se fa evidén la pancha delatora. Y assó no passe casi may abáns de la Primera comunió. Los ulls no valen, antes de eixa edat, pera constatá les coses palmaries y simples, tan, que mes abán, mos abrume. Pero tamé Germán, lo Tiñós, lo fill del sabaté, sabíe lo que ere un ventre sec y lo que ere malparí. Germán, lo Tiñós, sempre va sé un bon amic, a totes les ocasions; hasta a les mes difissils. No va arribá, en Daniel, lo Mussol, a la mateixa intimidat que lo Moñigo, per ejemple, pero aixó no ere achacable an ell, ni a Daniel, lo Mussol, ni a cap de les coses y fenómenos que depenen de la nostra voluntat. Germán, lo Tiñós, ere un mosset esmirriat, fluix y blancot de cara, pálit.

Pot sé en un pel menos negre no se li hagueren notat tan los rogles, les calves. Perque Germán teníe calves desde mol chiquet y seguramen per assó li díen lo Tiñós, encara que, per supost, les calves no foren de tiña propiamen parlán. Son pare, lo sabaté, ademés del talleret - a ma esquerra de la carretera, segóns se puje, passat lo palau de don Antonino, lo marqués - teníe deu fills: sis com Deu mane, desglosats en unidats, y datres cuatre de dos bessonades. La seua dona ere mellissa y sa mare de la seua dona, la sogra, u habíe sigut y ell teníe una germana a Cataluña que ere mellissa tamé y habíe tingut tres chiquets de una vegada, y va eixí, per naixó, als diaris y lo gobernadó los habíe socorregut en un donatiu. Tot aixó ere sintomátic sense cap duda. Y dingú apearíe al sabaté de la seua creensia de que estos fenómenos se debíen a un bacilo, "com consevol atra enfermedat". Andrés, lo sabaté, vist de frente, podíe passá per pare de familia numerosa; vist de perfil, impossible. En motius de sobres li díen al poble:
"Andrés, lo home que de perfil no se veu". Y aixó ere casi literalmen sert per lo esmirriat y prim que ere. Y ademés, teníe una mol acusada inclinassió cap a abán, algúns díen que per lo seu treball, datres que per lo seu afán insassiable de perseguí, hasta pédreles de vista, les pantorrilles de les chiques que desfilaben dins del seu cam visual. Veénlo en esta dispossisió resultabe poc creíble, vist de frente o de canto, que siguere pare de deu criatures. Y per si fore poca la prole, lo talleret de Andrés, lo sabaté, estabe sempre ple de verderols, canaris y cagarneres o cardelines engabiats y a la primavera atabalaben en lo seu cri-cri punchán mes de una dotsena de grills. Lo home, atraít per lo misteri de la fecundassió, fée en aquells animalets tota classe de experimentos. Crusabe femelles de canari en verderols y canaris mascles en cardelines femelles pera vore lo que eixíe, y ell assegurabe que los hibrids oferíen entonassions mes delicades y cadensioses que los de pura rassa.
Per damún de tot, Andrés, lo sabaté, ere un filósofo. Si li díen: "Andrés, ¿pero no ne tens prou en deu fills que encara busques la compañía dels muixóns?", responíe: "Los muixóns no me dixen escoltá als sagals". Per un atra part, la majó part dels fills estaben ya en edat de espabilás y casi de saltá del niu. Los pijós añs habíen passat a la historia. Per sert que al cridá a quintes a la primera parella de bessons va tindre una discussió acalorada en lo Secretari perque lo sabaté assegurabe que eren de reemplassos diferens.

verderol, berderol, berderol forastero, Chloris Chloris, parén del pinsá

- Pero home de Deu - va di lo Secretari -, ¿cóm han de sé de diferenta quinta sén bessons? A Andrés, lo sabaté, se ni en van aná los ulls detrás de les fortes cuixes de una mossa que habíe anat a justificá la aussensia de son germá. Después va amagá lo coll, en un movimén que recordabe al caragol que se embutix a la seua clasca, y va contestá:
- Mol fássil; Andressín va naixe a les dotse menos deu del día de San Silvestre. Cuan va naixe lo Mariano ya ere añ nou. Sin embargo, com los dos estaben inscrits al Registre lo 31 de desembre, Andrés, "lo home que de perfil no se veu", va tindre que asseptá que se emportaren juns als dos chics. Un atre de sons fills, Tomás, estabe ben colocat a la siudat, a una empresa de autobusos, autocars o coches de línia. Un atre, lo Garcho, li ajudabe a la sabatería. Les demés eren chiques, exepte, naturalmen, Germán, lo Tiñós, que ere lo mes menut o cagarniu. Germán, lo Tiñós, va sé lo que va di de Daniel, lo Mussol, lo día que este se va presentá a la escola, que mirabe les coses com si sempre estiguere assustat. Afinán un poc, resultabe sé Germán, lo Tiñós, qui habíe rebatejat a Daniel, pero este no li guardabe cap rencor per naixó, al contrari, va trobá en ell, desde lo primé día, una leal amistat. Les calves del Tiñós no van sé obstácul pera una comprensió. Si auncás, les calves van fassilitá aquella amistat, ya que Daniel, lo Mussol, va sentí desde lo primé momén una vehemen curiosidat per aquelles isletes blanques, ubertes al espés océano de pel negre que ere lo cap del Tiñós. Sin embargo, a pesá de que les calves del Tiñós no constituíen cap motiu de preocupassió a casa del sabaté ni al seu reduít rogle de amics, la Pesteta gran, guiada per lo seu frustrat instinto maternal en lo que englobabe a tot lo poble, va dessidí intervindre al assunto, per mes que lo assunto ni li anabe ni li veníe, ni li fotíe res. Pero la Pesteta gran ere mol afissionada a fotres aon dingú la cridáe. Creíe que lo seu interés sense mida per lo prójimo lo dictabe lo seu fervén anhel de caridat, lo seu alt sentit de la fraternidat cristiana, cuan lo sert ere que la Pesteta gran fée aná esta treta pera pugué ensumá per tot arreu com disfrassada, pero poc convinsén, de prudensia y discressió. Una tarde, están Andrés, "lo home que de perfil no se veu", atrafegat al seu cuchitril, lo va sorprendre la arribada de doña Lola, la Pesteta gran.

- Sabaté - va di, apenes va está dabán dell -, ¿Cóm té vosté al sagal en eixes calves?

Lo sabaté no va pedre la compostura ni va apartá la vista de la seua faena.

- Díxol está, siñora - va contestá -. De aquí sen añs no se li vorán les calves.

Los grills, los verderols y les cagarneres armaben un sarabastall espantós y la Pesteta y lo sabaté habíen de entendres a crits.

- ¡Tingue! - va afegí ella, autoritaria -. Per les nits li fique esta pomada. Lo sabaté va alsá la vista cap an ella, va agarrá lo tubo, lo va mirá y remirá per tot arreu y, después, lay va torná a la Pesteta. - Guárdossel - va di -; aixó no val. Al chiquet li va apegá les calves un muixó. Y va continuá treballán.

Alló podíe sé verdat y podíe no séu. Germán, lo Tiñós, sentíe una afissió sense mida per los muixóns. Seguramen se tratabe de una reminissensia de la seua primera infansia, desarrollada entre estridens piulits de verderols, canaris y cardelines. Dingú a la vall enteníe de muixóns tan com Germán, lo Tiñós, que ademés, per los muixóns, ere capás de passás una semana sansera sense minjá ni beure. Esta cualidat va influí mol, sense duda, en que Roc, lo Moñigo, se avinguere a fé amistat en aquell sagal físsicamen tan defissién. Moltes tardes, al eixí de les classes, Germán los díe:

- Anem. Sé aón ña un niu de vileros. Té dotse críes. Está a la tapia del boticari.

O be: - Veniu en mí al prat del Indiano. Está plovisnán y los tords eixirán a picotejá les boñigues. Germán, lo Tiñós, distinguíe com dingú a los muixóns per la violensia o los espasmos del vol o per la manera de piulá; adivinabe los seus instins; coneixíe, en detall, les seues costums; pressentíe la influensia dels cambis atmosferics en ells y se diríe que, de habéu dessichat, haguere adeprés a volá. Aixó, com pot suposás, constituíe pera lo Mussol y lo Moñigo un don de inapressiable valor.

Si anaben a cassá muixóns no podíe faltá la compañía de Germán, lo Tiñós, com a un cassadó que se estime en algo no pot faltáli lo gos. Esta debilidat del fill del sabaté li va portá per un atra part mol serios contratems. En serta ocasió, buscán un niu de gribes entre la malea de damún del túnel, va pedre lo equilibri y va caure aparatosamen damún de la vía, trencánse un peu. Al cap de un mes, don Ricardo lo va doná per curat, pero Germán, lo Tiñós, va renquejá de la cama dreta durán tota la seua vida. Claro que an ell no li importabe aixó massa y va seguí follán nius tan afanós com abáns del percanse.

A un atra ocasió, va caure a plom de un siré silvestre o bort, aon acassabe als tords, damún de una enmarañada romiguera. Una de les punches li va esgarrá lo lóbulo de la orella dreta de dal a baix, y com ell no va voldre que lay cusigueren, li va quedá lo lobulet esguellat en dos parts com la coa de un frac. Pero tot aixó eren gajes del ofissi y a Germán, lo Tiñós, may se li va ocurrí queixás de la seua coixera, de lo seu lóbulo partit, ni de les seues calves que, com díe son pare, les hi habíe apegat un muixó. Si los mals proveníen dels muixóns, benvinguts foren. Ere la seua una espessie de ressignassió estoica sense límits previssibles.

- ¿No te fa mal aixó? - li va preguntá un día lo Moñigo, referínse a la orella.

Germán, lo Tiñós, va sonriure, en la seua sonrissa pálida y trista de sempre.

- Alguna vegada me fa mal lo peu cuan ha de ploure. La orella no me fa mal may - va di.

Pero pera Roc, lo Moñigo, lo Tiñós teníe un valor superió al de un simple experto en muixóns, un ornitólogo en potensia. este ere la seua propia constitussió endeble. En este aspecte, Germán, loTiñós, ere un reclam insuperable pera buscá camorra. Y Roc, lo Moñigo, nessessitabe les camorres com lo pa de cada día. A les romeríes dels pobles de la comarca, durán lo estiu, lo Moñigo trobabe moltes ocasions de entrená los seus musculs. Assó sí, may sense una causa sobradamen justificada. Ña un afán latén de pujansa y hegemonía al colosso de un poble cap als colossos dels pobles veíns, villorrios y aldees. Y Germán, lo Tiñós, tan arguellat y delicat, constituíe un bon pun de contacte entre Roc y los seus adversaris; una magnífica fita pera desllindá supremassíes.
Lo prossés hasta les hostilidats no variabe may. Roc, lo Moñigo, estudiabe lo terreno desde lluñ. Después, li sussurrabe al oít al Tiñós:

- Arrímat y quédat miránlos, com si vullgueres furtals les avellanes que se mingen.

Germán, lo Tiñós, se arrimabe acollonit. De totes formes, la primera bufetada o galtada ere inevitable. No ere cosa de enviá al dimoni la seua bona amistat en lo Moñigo per una coissó que durabe sol un rato. Se aturabe a dos metros del grupet y mirabe als seus componens fito fito. La resposta no se fée esperá:

- No mos miros aixina, pasmat, estaquirot. ¿Es que no te han donat may una guarra?

Lo Tiñós, impertérrit, aguantabe les mirades sense pestañejá o clucá los ulls, y sense cambiá de postura, encara que les cames li tremolaben una mica. Sabíe que Daniel, lo Mussol, y Roc, lo Moñigo, esperaben detrás del taulat dels musics.
Lo colosso del grupo enemic insistíe:

- ¿Has sentit, merdeta (mierdica)? Ya estás colán de aquí o te óbrigo
l´alma en canal.

Germán, lo Tiñós, fée com si no u sentiguere, los dos ulls com a dos faros, sentrats al paquet de avellanes, coto y sense pronunsiá cap paraula. Considerabe ya lo puesto del pressunto impacte y si la herba que patejabe estaríe prou blaneta pera amortiguá la caiguda.
Lo gall adversari perdíe la passiensia:

- Ti, bachillé, pera quen adeprengues.

Ere una cosa inexplicable, pero sempre, en estos casos, Germán, lo Tiñós, sentíe abáns la consoladora presensia del Moñigo a la seua esquena que la coissó de la galtada.
La seua consoladora presensia y la seua veu próxima, calenta y protectora:

- Li has pegat al meu amic, ¿verdat? - y afegíe, mirán compassivamen a Germán -:
¿Li has dit tú algo, Tiñós?

- No hay ubert la boca. Me ha pegat perque los miraba.

La riña ya estabe armada y lo Moñigo portáe, ademés, la raó en cuan que l´atre li habíe pegat al seu amic sol per mirál, es a di, segóns les elementals normes del honor dels sagals, sense prou motiu ni justificassió.

Y com la superioridat de Roc, lo Moñigo, en aquell empeño ere cosa descontada, sempre acababen assentats al "campo" del grupo adversari y minjánse les seues avellanes.

martes, 16 de abril de 2024

Jos - Juelh, Jueyll

Jos, adv., bas lat. josum, en bas, à bas.

Pausant arma sua josum.

L. Alamannorum, cap. 45. Baluze, Capit., t. 1, col. 69.

Bayssa jos so que degra levar.

H. Brunet: Pus lo dous.

Abaisse en bas ce qu'il devrait élever. 

LA ENDEMONIADA DE PIEDRA; jos, abajo, debajo, abaix, aball

Paratges que chai jos.

G. Anelier: Ara farai.

Noblesse qui choit en bas.

Loc. Vol proeza e bon pretz metre jos.

T. de Rambaud, d' Azemar et de Perdigon: Senher.

Veut mettre à bas prouesse et bon mérite.

Ben paron de bon cor blos 

E tornat de sus en jos. 

Bertrand de Born: Gent fai nostre. 

Bien paraissent privés de bon coeur et renversés de haut en bas.

Quar no n' estai de cel en jos 

Negun' ab belhazors semblans.

G. Adhemar: S'ieu conogues.

Car il n'en existe du ciel en bas aucune avec plus belles manières.

Prép. Anc no gardet honor jos sa sentura.

Pierre d'Auvergne: Si anc nuls.

Oncques ne garda honneur sous sa ceinture.

Prép. comp. Vi de jos un albespi.

Gavaudan le Vieux: L'autr' ier. 

Je vis dessous un aubépin.

Entro de jos lo pieytz es lo bran avalatz. Roman de Fierabras, v. 440.

Jusque dessous la poitrine le glaive est descendu.

Adv. comp. Tost l'auran abayssat en jos. 

Le Comte de Poitiers: Pus de chantar. 

Tôt ils l'auront abaissé en bas.

Mi tornatz mon joi sus de jos.

Gavaudan le Vieux: Desemparatz. 

Vous me tournez ma joie dessus dessous. 

Don lur votz retin sus e jos.

Pierre d'Auvergne: Chantarai pus. 

Dont leur voix retentit haut et bas. 

ANC. FR. Li rossignols chante tant

Ke mors chiet de l'arbre jus. 

Le Roi de Navarre, chanson 15.

E Regnier el lonc col plusorz feiz jus chaï. Roman de Rou, v. 1105. 

Les aides que souloit payer le peuple avoient esté mises jus.

Monstrelet, t. 1, fol. 270. 

L'a du palefroi jus mise. Fables et cont. anc., t. I, p. 203.

Ses oilz turnat é sus é jus. Marie de France., t. II, p. 439.

ANC. ESP.

Quando quier el sol jus la tierra à Oriente tornar.

Poema de Alexandro, cop. 1177.

ANC. CAT. Jus. IT. Giù. (ESP. jus, yuso, como en los monasterios de San Millán de la Cogolla, Suso y Yuso. El de abajo. Chap. Baix, abaix.)

 

Josta, prép., lat. juxta, contre, proche de, près de.

Quan par la flors josta 'l vert fuelh.

B. de Ventadour: Quan par la.

Quand paraît la fleur près de la verte feuille.

Cascus dels auzels chantava 

Josta sa par, que aut, que bas.

P. Vidal: Abril issic.

Chacun des oiseaux chantait proche de sa compagne, qui haut, qui bas.

Ieu am mais jazer nutz e gen

Que vestitz josta peleri.

Rambaud de Vaqueiras: Ben sai.

Carlos Fontanet, Pelegrí, le hace otro bombo a Yolanda, Aniseta, segalla, segaya, Lagaya, AT, habitaciones, SPA, relax

J'aime mieux gésir nu et gentiment que vêtu contre pèlerin.

ANC. FR. Joste les archiers se sunt mis.

Joste le rivage se tindrent.

Roman de Rou, v. 11648 et 11744.

Trestot maintenant Brun s'asist

Joste moi, et si le vint querre.

Roman du Renart, t. II, p. 247. 

Joste lo bois vont chevauchant. 

Nouv. rec. de fables et cont. anc., t. 1, p. 359. IT. Giusta.

Prép. comp. S'il belha, lai on jai, 

No m'a de josta se. 

B. de Ventadour: Pos me preiatz. Var. 

Si la belle, là où elle repose, ne m'a à côté de soi. 

En luec aigos, de josta un riu.

Deudes de Prades, Auz. cass. 

En lieu aqueux, auprès d'un ruisseau. 

ANC. FR. De joste la cité un agaist establi. Roman de Rou, v. 905.

De joste le roi s'est assis. Roman du Renart, t. III, p. 332. 

Assistrent la el temple Dagon de juste Dagon.

Anc. trad. des Liv. des Rois, fol. 6.

La dame vient parler al rei,

É il la mist de juste sei.

Marie de France, t. 1, p. 134.

2. Jostar, Justar, v., ajuster, assembler, réunir.

Josteron si li paren d'En Guillem et de la dompna. 

V. de Guillaume de Cabestaing.

S'assemblèrent les parents du seigneur Guillaume et de la dame.

Tuit se joston per auzir 

Torn lo rei, que volon saber

Que venon en la cort querer.

Roman de Jaufre, fol. 35.

Tous se réunissent pour ouïr autour du roi, vu qu'ils veulent savoir quoi elles viennent en la cour chercher.

- Jouter, combattre.

Fig. Tota nueg joston a doblier.

Marcabrus: Al departir.

Toute la nuit joutent au damier.

Substantiv. Anc al jostar no fo nuilh temps que res, 

Mas arditz cors, faillimens lor fezes.

B. Zorgi: Fort me.

Oncques au jouter il ne fut aucun temps où rien, excepté coeur hardi, leur fit faute. 

Part. pas. Si 'l sen dels prelatz... 

... Ieu aver podia

Qu'en mi fosson justatz.

Le Frère Mineur: Cor ai.

Si les sens des prélats... je pouvais obtenir qu'en moi ils fussent réunis.

Si totz los regnatz 

Del mon davatz ad un justatz.

G. Fabre de Narbonne: Hon mais vey.

Si tous les royaumes du monde vous donniez rassemblés en un.

ANC. FR. Justez ensemble north e man,

Ensemble ditez donc northman... 

A li se sunt justez tut li Beessineiz.

Roman de Rou, v. 111 et 3624.

Quant Mordret ot sa gent jostée, 

Grant fu e bele l'assemblée. 

Roman de Brut, Ms. de l'Arsenal, fol. 85.

La dame li comence à dire: 

Or tost, vassaus, joustez à mi.

Fables et cont. anc., t. IV, p. 293.

CAT. ESP. PORT. Justar. IT. Giustare, giostrare. (chap. ajuntá, ensamblá, reuní).

3. Josta, Justa, s. f., joute, assaut.

Maintas bonas cortz, e maintas belas jostas, et maint bel solatz en foron fait, e maintas belas cansos. V. de Pons de Capdueil.

Maintes bonnes assemblées, et maintes belles joutes, et maints beaux amusements en furent faits, et maintes belles chansons.

Guilhot, fassem justas cridar

A tot hom che vulha justar.

Roman de Blandin de Cornouailles. 

Guillot, faisons crier joutes pour tout homme qui voudra jouter.

CAT. ESP. PORT. Justa. IT. Giostra. (chap. Justa, justes, torneos que féen los caballés.)

4. Justaire, Jostador, s. m., jouteur, adversaire.

En Pos fo sos justaire.

Rambaud de Vaqueiras: El so que. 

Le seigneur Pons fut son adversaire.

Encaras veyrem priors

Combatens e jostadors.

P. Cardinal: Qui s vol. 

Encore nous verrons les prieurs combattants et jouteurs. 

CAT. ESP. PORT. Justador. IT. Giostratore. (chap. Justadó, justadós, alguna vegada ñabíe una justadora disfrassada, justadores. Tornejadó, tornejadós, tornejadora, tornejadores.)

PEDRO III, EN LAS JUSTAS DE BURDEOS (SIGLO XIII. BURDEOS)

5. Ajost, s. m., ramas, réunion, assemblée.

Non es ges cortz, mas ajost d' avols gentz. 

Sordel: Ben deu esser.

Ce n'est point cour, mais ramas de méchantes gens.

CAT. Ajust. ESP. PORT. Ajuste. (chap. Ajust, ajusts o ajustos; ajuntamén, ajuntamens; junta, juntes; assamblea, assamblees.)

6. Ajostar, Ajustar, v., ajuster, assembler, rapprocher, réunir. 

El nostr' emperaire

Ajosta grans genz.

Pierre de la Caravane: D'un sirventes.

Le notre empereur assemble beaucoup de gens.

Las trips s' ajosteron aqui.

Trad. d'un Évangile apocryphe.

Les tribus s'assemblèrent là.

- Ajouter, joindre.

Aprop so ajustatz hi 

Buire et un pauc d' agre vi.

Deudes de Prades, Auz. cass. 

Après cela ajoutez-y beurre et un peu de vinaigre. 

Lo fluvis tol del camp de mon vezin et ajusta al meu camp.

Trad. du Code de Justinien, fol. 75. 

Le fleuve ôte du champ de mon voisin et ajoute au mien champ.

- Copuler, accoupler, unir.

- Dieus fe Adam et Eva carnalmen, 

Ses tot peccar, l' us ab l' autre ajustar. 

B. Carbonel de Marseille, Coblas triadas. 

Dieu fit Adam et Ève copuler charnellement l'un avec l'autre, sans aucunement pécher.

Puey que la tortre ha perdut son par, jamays no se ajusta ab autre.

V. et Vert., fol. 93.

Après que la tourterelle a perdu son compagnon, jamais elle ne s' accouple avec un autre. 

ANC. FR. Mais il dist que par mariaige 

Les volra ajuster ensamble.

Roman de la Violette, p. 197.

CAT. ESP. PORT. Ajustar. IT. Aggiustare. (chap. Ajuntá, juntá; achuntá, chuntá.)

7. Ajustament, Ajustamen, s. m., ajustement, union, rapprochement, assemblage, compagnie. 

Karitatz non es autra causa mais cars ajustament e cara unitatz.

Al ajustament dels paures te fay benignes e cortes e familiars.

V. et Vert., fol. 47 et 81. 

Charité n'est autre chose que chère union et chère unité.

En la compagnie des pauvres fais-toi doux et poli et familier.

Costellatios verayamen 

Non es al mas ajustamen 

D' estelas.

Brev. d'amor, fol. 32. 

Constellation vraiment n'est autre chose qu'assemblage d'étoiles.

- Copulation, accouplement.

La castetat de las bestias, que non procuron lur ajustamen pueys que an conceuput. V. et Vert., fol. 93. 

La chasteté des bêtes, qui ne recherchent leur accouplement après qu'elles ont conçu. 

Dieus volc fos faitz carnals ajustamens.

B. Carbonel de Marseille, Coblas triadas. 

Dieu voulut que fût faite copulation charnelle. 

ANC. FR. Par ajoustement d'autre branche. 

G. Guiart, t. 1, p. 16. 

CAT. Ajustament. ESP. Ajustamiento. PORT. Ajustamento. 

IT. Aggiustamento. (chap. Ajuntamén, ajuntamens, de ajuntá o achuntá. Ajustá o achustá vol di fé just, chust, preto, apretá.)

8. Ajustansa, s. f., compagnie, rapprochement, rapport, relation.

Si la luna sera en Thauro, fugz las ajustansas del poderos e del paure yssamen.

Si vols conoysser las ajustansas de totas causas, e d' omes e de femnas.

Calendrier provençal.

Si la lune sera dans le Taureau, fuis également les compagnies du puissant et du pauvre.

Si tu veux connaître les rapprochements de toutes choses, et d'hommes et de femmes.

9. Ajustaire, s. m., qui rapproche, arbitre, conciliateur.

Ieu soi sai ajustaire

De dos amics d'un veiaire.

B. Martin: Quan l' erba.

Je suis ici conciliateur de deux amis d'un même avis.

IT. Aggiustatore. (chap. Ajustadó, consiliadó, árbitre.)

10. Ajustadamens, adv., conjointement.

De la compositio del masculi e del femini essems ajustadamens.

Leys d'amors, fol. 55.

De la composition du masculin et du féminin ensemble conjointement.

CAT. Ajustadament. ESP. Ajustadamente. IT. Aggiustatamente. 

(chap. Ajustadamen, conjuntamen; achustadamen, conchuntamen.)

11. Rejostar, v., rassembler, réunir.

Rejoston lor companhas quan jorns clarzis.

Roman de Gerard de Rossillon, fol. 31.

Rassemblent leurs compagnies quand le jour éclaire.

IT. Raggiustare. (chap. Reajuntá, reachuntá. Reajunten les seues compañíes cuan lo día clarege. Re + ajunto, ajuntes, ajunte, ajuntem o ajuntam, ajuntéu o ajuntáu, ajunten; ajuntat, ajuntats, ajuntada, ajuntades; achunto, achuntes, achunte, achuntem o achuntam, achuntéu o achuntáu, achunten; achuntat, achuntats, achuntada, achuntades. Reajustá o reachustá : re + ajustá, achustá. Rejuntá.)

 

Jove, adj., lat. juvenis, jeune.

Auta de riqueza e jove d' ans. V. de G. Faidit. 

Haute de richesse et jeune d'années.

Nos jove omne menam ta mal jovent. Poëme sur Boèce.

Nous jeunes hommes menons si mal jeunesse. 

O jove, o antic.

(chap. O jove, o antic : vell, agüelo.)

P. Vidal: Mout viu.

Ou jeune, ou antique.

La grâce, l'amabilité des personnes jeunes, fit appliquer au mot jove leurs heureuses qualités; et il signifia figurément:

Aimable, gracieux, méritant.

Jove se te quan guarda son cors belh, 

Et es joves dona quan be s capdelh.

Bertrand de Born: Belh m' es quan. 

Se maintient gracieuse quand elle conserve sa personne belle, et est gracieuse dame quand elle se gouverne bien.

Quar yeu n' esper aver jove deport. 

Pons de la Garde: Farai chanson.

Car j'espère en avoir gracieux amusement.

- Par allusion à la frivolité de la jeunesse: Étourdi, irréfléchi.

Issamen parlatz cum si eratz mendre, 

Trop donatz leu cosselh e jove entendre. 

Roman de Gerard de Rossillon, fol. 2.

Également vous parlez comme si vous étiez moindre (d'âge), vous donnez à entendre conseil fort léger et irréfléchi. 

CAT. Jove. ESP. Joven. IT. Giovine, giovane. (chap. Jove, joves o jovens; chove, choves o chovens.)

2. Jovenet, adj. dim., jeunet, tout jeune.

Mal li faran tug li pluzor 

Qu' el veyran jovenet, meschi. 

Le Comte de Poitiers: Pus de chantar. 

Lui feront mal tous les plusieurs qui le verront jeunet, chétif.

Ieu agues bella domna e plazen, 

Joveneta, ab avinens faissos.

Pistoleta: Ar agues. Var.

Que j'eusse belle dame et agréable, jeunette, avec aimables manières.

ESP. Jovenete (jovencete, jovencito). IT. Giovinetto, giovanetto.

(chap. Jovenet, jovenets, joveneta, jovenetes; chovenet, chovenets, choveneta, chovenetes.)

3. Jovenil, Juvenil, adj., lat. juvenilis, juvénil, de jeunesse.

En etat juvenil.

La complexio jovenil.

Eluc. de las propr., fol. 232 et 89. 

En âge juvénil. 

La complexion juvénile. 

ANC. CAT. Jovenil. CAT. MOD. ESP. PORT. Juvenil. IT. Giovenile, giovanile.

(chap. Juvenil, juvenils; chuvenil, chuvenils.)

4. Jovencel, Jovenselh, s. m., jouvenceau, jeune homme.

A Lerins venc un jovencellz

Qu' era agutz ricx et assas bellz.

V. de S. Honorat. 

Vint à Lerins un jouvenceau qui était tenu pour riche et assez beau.

Totz lo mons es marritz,

E plus li jovenselh.

Giraud de Borneil: Lo doutz chantz. 

Tout le monde est marri, et plus les jouvenceaux. 

ANC. CAT. Jovencel. IT. Giovincello.

5. Jovencella, s. f., jouvencelle, jeune fille.

Plagra m mais de Castella 

Una fresca jovencella 

Que d' aur mil cargat camel.

P. Vidal: Be m pac.

Me plairait plus une fraîche jouvencelle de Castille que mille chameaux chargés d'or.

ANC. CAT. Jovencela.

6. Jovent, Joven, s. m., lat. juventus, jeunesse.

En lieis servir despenda 

De bon cor tot mon joven.

Matfre Ermengaud: Dregz de. 

A la servir que je dépense de bon coeur toute ma jeunesse.

- Fig. Mérite, grâce, amabilité. 

De jovent eratz capdels e paire. 

Bertrand de Born: Mon chan. 

D' amabilité vous étiez chef et père. 

A sen ab joven mesclat.

P. Vidal: A per pauc de. 

Elle a sens mêlé avec amabilité. 

Viulas, dansas e tanbors

E jovents vos fan compania.

Un troubadour anonyme: Seinor vos que. 

Violes, danses et tambours et grâce vous font compagnie.

ANC. FR.

Lunge-Espée, son filz, esteit de bel jovent. Roman de Rou, v. 2038. 

De sa biauté, de son jovent.

Nouv. rec. de fables et cont. anc., t. II, p. 91. 

ANC. CAT. Jovent.

Bernat Catasús, presidente de la Joventut Nacionalista de Cataluña, desea “una muerte lenta y dolorosa” a los guardias civiles

 

17. Joventut, s. f., lat. juventutem, jeunesse.

Fols vielhs qui s vanta de sa joventut. Liv. de Sydrac, fol. 102.

Vieillard fou qui se vante de sa jeunesse.

Si com a cosdumat en sa gran joventut. V. de S. Honorat.

Ainsi comme il a accoutumé en sa grande jeunesse.

ANC. FR. Encores mieulx ceulx de la juventute.

J. Bouchet, Triomphe de François Ier, fol. 108.

CAT. Juventut. ESP. Juventud. PORT. Juventude. IT. Gioventù, gioventute, gioventude. (chap. Juventut, juventuts.)

8. Joventa, s. f., lat. juventa, jeunesse.

Lassa! be planc ma joventa, 

Quar non ay amic veray.

Guillaume d'Autpoul: L'autr'ier.

Malheureuse! je plains bien ma jeunesse, car je n'ai pas ami vrai.

ANC. FR. Moult sui ore triste et dolente 

A joie ai usé ma jovente. 

Roman du Renart, t. II, p. 157. 

Tant fui od lui en ma juvente.

G. Gaimar, Poëme d'Haveloc, v. 595.

9. Rejovenir, v., rajeunir.

E m reviu e m rejovenis.

(chap. Y me reviu y me rejovenix.)

R. Vidal de Bezaudun: Belh m' es.

Et me ravive et me rajeunit.

Las animas rejovenis e renovella.

V. et Vert., fol. 37. 

Rajeunit et renouvelle les âmes.

ANC. FR. Tout me rajovenist li cors.

Roman de la Rose, v. 13143.

ANC. ESP. Rejuvenir (MOD. Rejuvenecer). IT. Ringiovenire, ringiovanire.

(chap. Rejovení, rejovenís (se pot pronunsiá en u, rejuvení): rejovenixco o rejovenixgo, rejovenixes, rejovenix, rejovenim, rejoveniu, rejovenixen; rejovenit, rejovenits, rejovenida, rejovenides.)

 

Jubileu, s. m., lat. jubileus, jubilé. 

Era an de jubileu entr' els Ebreus. Eluc. de las propr., fol. 128.

C'était année de jubilé parmi les Hébreux.

CAT. Jubileu. ESP. PORT. Jubileo. IT. Giubbileo. (chap. Jubileu, jubileus; julibeu, julibeus.)

 

Juelh, Jueyll, s. m., du lat. lolium, ivraie.

Gent avetz...

... del formen triat lo juelh.

G. Magret: Ma dona. 

Bien vous avez... du froment trié l' ivraie.

Loc. Honorat tantost s' a pensat:

Aquest lo jueyll a semenat.

V. de S. Honorat.

Honorat aussitôt a pensé: Celui-ci a semé l'ivraie.

ANC. CAT. Jull. ESP. (Joyo, cizaña, borrachuela, cominillo, rabillo, luello) 

PORT. Joyo. IT. Loglio. (chap. Cañota; sissaña.)

ANC. CAT. Jull. ESP. (Joyo, cizaña, borrachuela, cominillo, rabillo, luello)   PORT. Joyo. IT. Loglio. (chap. Cañota; sissaña.)

jueves, 22 de enero de 2026

Pulvina - Repugnancia

Pulvina, s. f., lat. pulvinus, coussin.
Estreyssec la fractura sobre la plaga am pulvinas.
Trad. d'Albucasis, fol. 1.
Étreignit la fracture sur la plaie avec coussins.
2. Pulvil, Polvilh, s. m., lat. pulvillus, petit coussin, coussinet.
Que tu pauses pulvils embegutz am aigua et oli.
Pausa dejos la palpebra polvilhs petits de coto.
Trad. d'Albucasis, fol. 24 et 16.
Que tu poses coussinets imbibés avec eau et huile.
Pose dessous la paupière coussinets de coton.
(chap. Cuixí, cuixins; cuixinet, cuixinets : com los que se fan aná per a punchá les agulles y les agulles de cap o alfilers. ESP. Cojín, almohada.)

Pulvina, pulvinus, coussin, cuixí, cuixins, cojín, cojines, almohada, almohadas



Punh, Poing, Poinh, Ponh, s. m., lat. pugnus, poing.
L' estrenh tan el punh tro que l' aussi.
Folquet de Marseille: Aytan gent.
L'étreint tant au poing jusqu'à ce qu'il l'occit.
Tans ponhs trencatz e tanta testa. V. de S. Honorat.
Tant de poings coupés et tant de têtes.
La lansa al punch. Roman de Blandin de Cornouailles, etc.
(chap. La llansa al puñ.)
La lance au poing.
- Poignée. 
Nég. expl. El non val un poing de cendre. 
B. Zorgi: S'ie us trobes. 
Il ne vaut pas une poignée de cendres.
Loc. Ple ponh de linos solamen
Faretz fort cozer e buillir.
Deudes de Prades, Auz. cass. 
Pleine poignée de graine de lin seulement vous ferez cuire et bouillir fort.
Del ple ponh de terra, si engendro X ponhatz d'ayga, de X d'ayga, cent d'ayre, de C d'ayre, mil de foc. Eluc. de las propr., fol. 105. 
De pleine poignée de terre, s'engendrent dix poignées d'eau, de dix d'eau, cent d'air, de cent d'air, mille de feu.
ANC. FR.
E çaint l'espée au pont d'or flamboiant
Roman d'Agolant, v. 814.
CAT. Puny. ESP. Puño. PORT. Punho. IT. Pugno. (chap. Puñ, puñs; cop: puñada, puñades; puñeteo; los de Queretes, gen de puñetes.)
2. Pogalh, s. m., poignet. 
L'escut lhi trenquet sot lo pogalh.
Roman de Gerard de Rossillon, fol. 55.
L'écu lui coupa sous le poignet.
3. Ponhat, s. m., poignée, ce que peut contenir la main.
Del ple ponh de terra, si engendro X ponhatz d'ayga, de X d' ayga, cent d' ayre, de C d'ayre, mil de foc. Eluc. de las propr., fol. 105.
De pleine poignée de terre, s'engendrent dix poignées d'eau, de dix d'eau, cent d'air, de cent d'air, mille de feu.
CAT. Punyat. ESP. Puñado. PORT. Punhado. IT. Pugneto. (chap. lo que cap a dins del puñ tancat es un grapat, de garra, carpe, no una puñada.)
4. Ponhada, Punchada, s. f., poignée, ce que peut contenir la main.
Una ponhada d'arena.
Liv. de Sydrac, fol. 56.
Une poignée de sable.
(chap. Un grapat d'arena o de sauló, - com lo fransés sable, sablon - que es una arena fina que se fee aná per a rentá cacharros, les mans, etc.)

Un grapat d'arena o de sauló, - com lo fransés sable, sablon - que es una arena fina que se fee aná per a rentá cacharros, les mans


De mieia punchada de sal. Tit. de 1285. DOAT, t. X, col. 191. 
De demi-poignée de sel.
(chap. De mich grapat de sal.)
5. Punhadiera, s. f., pougnadière, sorte de mesure.
Del moli d' al pont, VIII punhadieras de froment.
Cartulaire du Bugue, fol. 1.
Du moulin du pont, huit pougnadières de froment.
(chap. Del molí del pon, vuit “punhadieras” de fromén : blat candeal o tardá, com lo que se sembrabe a Formenta, masos de Beseit a Fredes, y a la isla Formentera.)
ANC. FR. Item en seigle quatre sextiers,... quarteranche de ponhardière.
Tit. de 1464, Carpentier, t. III, col. 345.
6. Ponhal, adj., gros comme le poing.
Gran quantitat de peiras ponhals per lansar am fondas.
(chap. Gran cantidat de pedres - grosses - com lo puñ per a llansá en fones. Se diu tamé de alguna pedregada o granisada, pedres com lo puñ, com a ous de gallina; com a ous de avestrús espero no vóreu.)
Tit. du XVe siècle. DOAT, t. CXLVII, fol. 283.
Grande quantité de pierres grosses comme le poing pour lancer avec frondes.
7. Pognador, Poingnador, Ponhedor, s. m., lat. pugnator, combattant, guerrier.
En Antioch' als poingnadors.
Hugues de Pena: cora que m.
Dans Antioche aux combattants. 
Rotlan ab sos ponhedors
No saubron tan gen conquerir. 
Rambaud de Vaqueiras: No m' agrad' iverns.
Roland avec ses guerriers ne surent si gentiment conquérir.
Adoncx viratz plurar man gentil ponhedor.
E vic venir Richart lo noble ponhedor.
Roman de Fierabras, v. 3904 et 3908.
Alors vous verriez pleurer maint gentil combattant.
Et vit venir Richard le noble combattant.
ANC. FR. Li queus de vos conoist cest poigneor,
Qui tel damage nus a fait hui ce jor.
Roman d'Aubri. Bekker, p. 172.
IT. Pugnatore. (chap. Pugnadó : luchadó, pugnadós : luchadós, pugnadora : luchadora, pugnadores : luchadores. Los catalans tenen la lluita per la truita.)
8. Pugnar, v., lat. pugnare, combattre, guerroyer.
Voyez Denina, t. I, p. 285; Aldrete, p. 181.
Pugnaran matin e ser.
(chap. Pugnarán matí y tarde; lucharán; combatirán.)
Deudes de Prades: En un sonet. 
Combattront matin et soir.
Part. pas. fig.
Molt a pugnat Amors en mi delir.
G. Faidit: Molt a. 
Moult a combattu Amour à me détruire.
ANC. CAT. ESP. PORT. Pugnar. IT. Pugnare. (chap. Pugná: pugno, pugnes, pugne, pugnem o pugnam, pugnéu o pugnáu, pugnen; yo pugnaré; yo pugnaría; si yo pugnara.)
9. Impugnar, Enpugnar, Empunhar, v., lat. impugnare, impugner, combattre.
Per enpugnar los Sarrazis. Cat. dels apost. de Roma, fol. 219.
(chap. Pera impugná - combatre, luchá contra - los sarracenos o sarraíns : moros, mahometans, musulmans, agarenos.)
Pour combattre les Sarrasins.
Angels... malignes impugno vigorozament. 
Eluc. de las propr., fol. 12. 
Anges... les diables ils combattent vigoureusement.
En re empunhar.
Tit. de 1319. DOAT, t. CXXXII, fol. 336.
En rien impugner.
CAT. ESP. PORT. Impugnar. IT. Impugnare. (chap. Impugná : impugno, impugnes, impugne, impugnem o impugnam, impugnéu o impugnáu, impugnen; yo impugnaré; yo impugnaría; si yo impugnara.)
10. Inpugnador, s. m., lat. impugnator, attaquant, assiégeant, qui impugne.
Dels inpugnadors defensar. Eluc. de las propr., fol. 50.
Défendre des assiégeants.
CAT. ESP. PORT. Impugnador. IT. Impugnatore.
(chap. impugnadó, impugnadós, impugnadora, impugnadores.)
11. Impugnacion, s. f., lat. impugnationem, attaque, opposition. Renuncian... a impugnacion d' aquesta present carta.
(chap. Renunsián... a la impugnassió d'esta presén carta.) 
Tit. de 1402, Bordeaux. Cab. Monteil.
Renonçant... à l'attaque de ce présent titre.
CAT. Impugnació. ESP. Impugnación. PORT. Impugnação. 
IT. Impugnazione. (chap. Impugnassió, impugnassions.)
12. Repugnar, v., lat. repugnare, répugner, contredire.
La qual causa repugna al drech. Statuts de Provence. BOMY, p. 227.
(chap. La cual cosa repugne al dret: lo contradiu.)
Laquelle chose répugne au droit.
Part. prés. Paraula mot estranha e repugnan al entendemen d' ome.
(chap. Paraula mol estraña y repugnán al entenimén d' home; del home, pero tamé de la dona.)
Leys d'amors, fol. 106.
Parole moult étrange et répugnant à l'entendement d'homme.
CAT. ESP. PORT. Repugnar. IT. Repugnare. (chap. Repugná: repugno, repugnes, repugne, repugnem o repugnam, repugnéu o repugnáu, repugnen; repugnat, repugnats, repugnada, repugnades; repugnán, repugnans; yo repugnaré; yo repugnaría; si yo repugnara.)
13. Repugnancia, s. f., lat. repugnantia, répugnance, opposition, contradiction.
Implicans repugnancia. Eluc. de las propr., fol. 5.
Impliquant opposition.
CAT. ESP. PORT. Repugnancia. IT. Repugnanza.
(chap. Repugnansia, repugnansies; la Repu de José Mota fa menos repugnansia que consevol ascumita, sossio o sossia de la Ascuma, la assossiassió catalanista del Matarraña, disfrassada de cultural, y sol es una sucursal del IEC a Calaseit.)

la Repu de José Mota fa menos repugnansia que consevol ascumita, sossio o sossia de la Ascuma, la assossiassió catalanista del Matarraña, disfrassada de cultural, y sol es una sucursal del IEC a Calaseit