Mostrando las entradas para la consulta burlón ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta burlón ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de julio de 2024

3. 15. Del pleite al sol.

Capítul XV.

Del pleite al sol.

Mas de Torubio, pozo, pou, finca, Cretas, Queretes, viña, viñedo


Este capítul, discreto lectó, no voldría que lo llixgueres, perque dirás: trufa, trufa: y ya veus que aixó es contra lo meu crédit y la estimassió del llibre. Be me hay dit a mí mateix, que no debía escríureu; pero me hay contestat, que yo no ting la culpa de que la tradissió haigue conservat este fet. Y pera descárrec de la meua consiensia ting que manifestá que yo, u crega o no u crega, si ha passat, potsé no va sé a Almudévar, pos ña qui u atribuíx a datres pobles. Anem al cas.

Diuen, pos, que mentres Pedro Saputo va está a la Cort, van ficá los del seu poble un pleite al sol, y que cuan va arribá de Saragossa y después que lo van saludá tots, lo van cridá un día a la plassa aon estáe ajuntat lo poble, y li va di un del consell:

- En mol dessich, oh fill, lo nostre Pedro Saputo, esperabem la teua vinguda a la vila pera donát cuenta de una cosa que ham fet y que tú en la teua molta agudesa y sabiduría mos has de ajudá a portá a bon terme y final cumplimén. Has de sabé que fará un mes vam ficá un pleite al sol... tal com va sentí aixó Pedro Saputo, va di:

- ¡Pleite al sol! Y va contestá un de la plassa: 

- Pleite al sol, sí, pleite al sol; perque sempre mos ferix de frente al camí de Huesca. ¿Anem cap allá? Mos ferix la cara; ¿Tornem de allá?, mos torne a ferí la cara. Y l’atre día a Simaco Pérez y a Calisto Espuendas los va passá que de tan feríls lo sol se van quedá segos; y com aixó ya ha passat atres vegades no volem que mos passo a tots, avui un, demá dos, perque después los de atres pobles mos farán momos y mos dirán ullets, garchos y guiñosos. Per naixó ham ficat un pleite al sol, y hasta que lo guañem y no mos ferixque mes de cara al camí de Huesca, no ham de pará. Y ya pots, tú que eres tan espabilat y tan aquell, mirá de fé que aixó no se pergue y traballá en los juches y lletrats, que be los paguem, que yo vach doná l’atre día una ovella mamia que me va tocá per als gastos.

- Pero, siñós, va di Pedro Saputo: ¿es possible que haigáu caigut a la mengua que estáu dién? ¿Pleite al sol hau ficat? ¿Qué dirán los atres pobles?

- Que diguen lo que vullguen, va contestá un atre bárbaro de la gentada; mes val que diguen aixó que no tornamos cèlios com aquell de Tortosa que cante en lo noi y lo mut de Ferreríes, y después no valgam pera res mes que fé bona música y fandangos, y mos faiguen la figa y no u veigam. Y ya pots traballá, sinó a volá d'icho puesto, que pareix que desde que has estat a la Cort del Rey ya no te coneixem. Y an estes paraules ne van seguí datres mes altes, acaloranse la gen de modo que Pedro Saputo va habé de sedí, y fen siñal de volé parlá, se van assossegá y van callá, y ell los va di:

- Yo tos dono paraula que lo pleite se acabará pronte, que no durará ni una semana, y que lo guañarem.

- ¡Be! ¡Be! ¡Viva Pedro Saputo! Y se va desfé la junta. Va preguntá quí ere lo lletrat que defeníe a Almudévar, y va aná a vores en ell y les demés pesses de aquell ajedrez.

Lo lletrat, despert com un mussol, li va di que efectivamen li habíen demanat los de Almudévar que los escriguere una demanda y querella contra lo sol, perque los feríe de cara cuan veníen cap a Huesca y cuan sen entornáen al poble, y que li volíen ficá un pleite; que primé los va di que ere un disparate, pero que no va pugué disuadíls; que después los va volé acolloná en los gastos que vindríen, y que an aixó habíen contestat que no faltaríen dinés; y que en efecte después habíe sapigut que se escotaben y reuníen una cantidat mol considerable. Per esta relassió va vore Pedro Saputo que no ñabíe estafa o malissia; sen va enriure en lo lletrat, y se va está passeján per allí dos díes, y al tersé per la tarde sen va entorná cap a Almudévar discurrín lo modo de eixí del pas, dixán als del seu poble per sabocs hasta la consumassió dels siglos.

Va convocá al poble per lo matí, y los va di desde unes pedres que habíen sigut los solamens y lo peu de una creu: 

- Fills de Almudévar, tos partissipo que ham guañat lo pleite al sol... No tos abalotéu; escoltéu: ya no tos tornaréu segos, ni tos podrán di ullets o garchos, perque no u siréu mai mes. La cosa ha passat de esta manera. Después de vore lo que se va alegá de la nostra part y lo que va contestá la contraria, vach aná a la justissia y li vach parlá llárgamen de la tirria que mos té lo sol, de lo tossut que es, mos ferix sempre de cara; y a forsa de les meues reflexions ha sentensiat al nostre favor; y yo, agarrán una copia de la sentensia, me la vach ficá an esta burchaqueta secreta del meu gabán, y diu aixó:

(¡Cóm van eixecá lo cap y obríen la boca pera sentíu!):

"A la siudat de Huesca, als set díes del mes de novembre del añ a Nativitate mil y tans deu catorse, yo la justissia, alcalde, corregidó, tribunal y definidó de causes, pleites y querelles de la terra y los planetes del sel; a la instansia que se seguix per lo consell y vila de Almudévar contra lo procuradó Benito Camela nomine y de part del sol de España; atento al que per les dos parts se ha alegat, y remitínme al prossés en tot cas tam in preses quam in futurum, declaro y fallo a justissia, ley, consiensia, y raó, y a nom y veu de la católica Majestat del Rey lo nostre Siñó (que Deu lo guardo), que lo consell y vila de Almudévar no demane cap gollería ni lo que diuen cotufas al golfo, peres al olm, sino lo que fa mols añs y hasta siglos que van pugué demaná en lo mateix dret y justissia que ara, y que lo sol de dabán no sigue osat de feríls de cara cuan vaiguen cap a Huesca y cuan sen entornon per lo matí...»

Aquí no va pugué ya aguantás la multitut, y van tirá los sombreros al aire cridán: ¡Viva Almudévar! ¡Viva Pedro Saputo! Y va durá un rato la alifara y selebrasió de la victoria.

Així que se habíen desfogat, va continuá Pedro Saputo y los va di: 

- Ara de eixes perres que hau arreplegat, que segons hay calculat passe de mil libres jaqueses, se podríe fé un pou de pedra pera tindre aigua abundán y bona a tot hora y tems, en una bassa, de la que se podríe passá l'aigua del sel después de aclarida y desenterbolida, com al Mas de Torubio de Queretes.

- ¡No, no!, va cridá una veu de la turba. ¿Aigua dius? Hasta la del sel mos fa nosa. Si hagueres dit una fon o un pou manantial de vi, entonses sí que hagueres assertat; pero d'aigua, ¡mal empleades perres! 

En un atra cosa u podem empleá. Escoltéu lo que passe: per ahí se están sorsín los muros y arruinanse a tota pressa, y día y nit tenim lo poble ubert; que se reforson los muros y faiguem unes portes ben fortes pera tancá de nit pera que no entron los lladres y no torno a passá lo fet de la semana passada, que van entrá a micha nit, van matá gossos, van assustá a la comare y al forné vell, y se van emportá a la filla de Jorge Resmello, a la Resmella, pos ya la coneixíeu; y la tornarán, sí, gora un rasco, o la dixarán que no valdrá pera res. Aixó es lo que ham de fé en eixes perres. Y van aplaudí tots al que aixó va di; y Pedro Saputo va callá, va eixecá los muscles, y sen va aná cap a casa seua, imaginán la ligeresa y fassilidat del vulgo, que igual aclamáe en vives com amenassáe de mort.

Pero, en efecte, lo lectó té que atindres al que hay dit al prinsipi: 

a sabé, que este fet es puro cuento, perque tanta simplissidat, tanta gran tontería, no cap a homens que caminen en dos peus y tenen los ulls a la cara. Ña qui assegure que van sé los de Loharre los del pleite al sol, uns atres diuen que los de Beseit, al Matarraña; yo dic lo mateix. Y tamé u hay sentit de un poble de Galissia y de dos de Andalusía. Pero de éstos y de tots, lo dit, dit. Conque lo lectó se servirá tindre este capítul per no escrit; de lo contrari lo acuso de roín y burlón y enemic de la pas dels pobles.


Original en castellá:

Capítulo XV.

Del pleito del sol.

Este capítulo, discreto lector, no quisiera que lo leyeses, porque vas a decir: trufa, trufa: y ya ves que esto es contra mi crédito y la estimación del libro. Bien me he dicho a mí mismo, que no debía escribirlo; pero me he respondido, que yo no tengo la culpa de que la tradición haya conservado este hecho. Y para descargo de mi conciencia debo manifestar que yo lo creo o no lo creo; y que si ha sucedido, quizá no fue en Almudévar, pues hay quien lo atribuye a otro pueblo, y aun a otros. Vamos al caso.

Dicen, pues, que mientras Pedro Saputo estuvo en la corte, pusieron los de su lugar pleito al sol, y que cuando llegó a Zaragoza y después que le hubieron saludado todos, le llamaron un día a la plaza en donde estaba ayuntado el pueblo, y le dijo uno del concejo: - Con mucho deseo, oh hijo nuestro Pedro Saputo, esperábamos tu venida al lugar para darte cuenta de una cosa que hemos hecho y que tú con tu mucha agudeza y sabiduría nos has de ayudar a llevar a buen cabo y final cumplimiento. Has de saber que habrá un mes pusimos un pleito al sol... Apenas oyó esto Pedro Saputo, dijo: - ¡Pleito al sol! Y respondió uno de la plaza: - Pleito al sol, sí, pleito al sol; porque siempre nos fiere de frente en el camino de Huesca. ¿Vamos allá? Nos fiere la cara; ¿venimos de allá?, nos torna a ferir la cara. Y el otro día a Simaco Pérez y a Calisto Espuendas les sucedió que de así ferirles el sol se tornaron cegatos; y como esto aconteció ya a otros en otras ocasiones pasadas no queremos que nos acontezca a todos, hoy uno, mañana dos, porque después los de otros lugares nos farán mueca y nos llamarán ojitos y guiñosos. Por eso hemos puesto pleito al sol, y hasta que le ganemos y no nos fiera más de cara en el camino de Huesca, no hemos de parar. Y ya puedes tú que eres tan agudo y tan aquel, mirar y fer que esto no se pierda y trabajar con los jueces y letrados, que al fin bien los pagamos, que yo dié el otro día una ovella que me tocó para los gastos.

- Pero, señores, dijo Pedro Saputo: ¿es posible que habéis caído en la mengua que estáis diciendo? ¿Pleito al sol habéis puesto? ¿Qué dirán los otros pueblos? - Que digan lo que quieran, respondió otro bárbaro de la turba; más vale que digan eso que no tornarnos cegatos y después no valgamos para cosa, y nos fagan la figa y no lo veigamos. Y ya puedes traballar si no a volar a d'icho lugar, que parece que desde que has estado en la corte del rey ya no te conocemos. Y a estas palabras siguieron otras más altas, acalorándose la gente de modo que Pedro Saputo hubo de ceder, y haciendo señal de querer hablar, se sosegaron y callaron, y él les dijo: - Yo os doy palabra que el pleito se acabará en breve, que no durará una semana, y que lo ganaremos. - ¡Bien! ¡Bien! ¡Viva Pedro Saputo! Y se deshizo la junta. Preguntó quién era el letrado que defendía a Almudévar, y fue a verse con él y las demás piezas de aquel juego.

El letrado le dijo que efectivamente le habían pedido los de Almudévar que les escribiese una demanda y querella contra el sol, porque les daba de cara cuando venían a Huesca y cuando se volvían al lugar, y que le querían poner pleito; que primero les dijo que era un disparate, pero que no pudo disuadirles; que después los quiso arredrar con los gastos que ocurrirían, y que a esto habían respondido que no faltaría dinero; y que en efecto después había sabido que se escotaban y reunían una cantidad muy considerable. Por esta relación vio Pedro Saputo que no había lo que él sospechara de estafas y malicia; se rió con el letrado, se estuvo paseando por allí dos días, y al tercero por la tarde se volvió a Almudévar discurriendo antes el modo de salir del paso, dejando a los de su lugar por tontos hasta la consumación de los siglos.

Convocó al pueblo por la mañana, y le dijo desde unas piedras que habían sido cimiento y pie de una cruz: - Hijos de Almudévar, os participo que hemos ganado el pleito al sol... No os alborotéis; oíd: ya no os volveréis cegatos, ni os podrán llamar ojitos y guiñosos, porque no lo seréis. La cosa ha pasado de esta manera. Después de ver lo que se alegó de nuestra parte y lo que contestó la contraria, fui al juez y le hablé largamente de la tirria que nos tiene el sol, y de su terquedad y trece de cuenta en herirnos siempre de cara; y en fuerza de mis reflexiones ha sentenciado a nuestro favor; e yo tomando una copia de la sentencia me la puse en este secreto de mi gabán, y es del tenor siguiente (¡cómo levantaron la cabeza y abrían la boca para escucharla!): «En la ciudad de Huesca, a los siete días del mes de noviembre del año a Nativitate mil y tantos diez catorce, yo el infrascrito juez, alcalde, corregidor, tribunal y definidor de causas, pleitos y querellas de la tierra y los planetas de cielo; en la instancia que se sigue por el consejo y villa de Almudévar contra el procurador Benito Gómez nomine y de parte del sol de España; atento a lo que por ambas partes se ha alegado, y remitiéndome al proceso en todo caso tam in preses cuam in futurum, declaro y fallo en justicia, ley, conciencia, y razón, y en nombre y voz de la católica majestad del rey nuestro señor (que Dios guarde), que el concejo y Villa de Almudévar no pide ninguna gollería ni lo que dicen cotufas en el golfo, sino lo que hace muchos años y aun siglos que pudieron pedir con el mismo derecho y justicia que agora, y que el sol en adelante no sea osado de ferilles de cara cuando vengan de Huesca y se vuelvan por la mañana...» Aquí no pudo ya contenerse la multitud, y tiraron los sombreros al aire gritando: ¡Viva Almudévar! ¡Viva Pedro Saputo! Y duró un rato la algazara y jubilación de la victoria.

Así que se desfogaron, continuó Pedro Saputo y les dijo: - Agora de ese dinero que habéis recogido, que según he calculado pasa de mil libras jaquesas, se podría hacer un pozo de piedra para tener agua abundante y buena en todo tiempo, con una balsa inmediata, de la cual se podría pasar el agua lluvial después de clarificada. - ¡No, no!, gritó una voz de la turba. ¿Agua dices? Aun la del cielo nos incomoda. Si heses dicho una fuente o un pozo manantillo de vino, entonces sí que heses acertado; pero d'agua, ¡bien empleado dinero! En otra cosa lo podemos emplear. Oíd lo que m'ocurre: por ahí se están cayendo los muros y arruinándose a toda priesa, y día y noche tenemos o lugar abierto; compónganse los muros y fagamos unas puertas bien fuertes para cerrar de noche que no entren os ladrones y no vuelva a suceder o fecho de la semana pasada, que entraron a media noche, mataron perros, asustaron a la comadre y el hornero viejo, y se llevaron a filla de Jorge Resmello, a Resmella, pues ya la conocías; y la volverán, sí, gora un rasco, o la dejarán que no valdrá para cosa. Esto, es lo que hemos de fer con ese dinero. Y aplaudieron todos al que eso dijo; y Pedro Saputo calló, se encogió de hombros, y se fue a su casa, imaginando en la ligereza y facilidad del vulgo que en una hora muda de afectos, aclamando con vivas y amenazando de muerte.

Pero, en efecto, el lector debe atenerse a lo que he dicho al principio: a saber, que este hecho es puro cuento, porque tanta simplicidad, tan gran tontería, no cabe en hombres que andan con dos pies y tienen los ojos en la cara. Hay quien asegura que fueron los de Loharre los del pleito del sol; digo lo mismo. Y también lo he oído de un pueblo de Galicia y de dos de Andalucía. Pero de éstos y de todos, lo dicho, dicho. Conque el lector se servirá tener este capítulo por no escrito; o de lo contrario le mando desde aquí para malévolo y le acuso de burlón y enemigo de la paz de los pueblos.

sábado, 27 de julio de 2024

2. 15. Sap Pedro Saputo de fray Toribio, lo del códul, y se quede al seu poble.

Capítul XV.

Sap Pedro Saputo de fray Toribio, lo del códul, y se quede al seu poble.

Tan pronte va perdre de vista lo poble de Morfina, li va torná a agarrá lo malsón dels alguasils, sol en pensá que camináe cap al seu poble aon sense duda lo aguardaben pera péndrel. A tot li anáe donán la isquiarra així com per instín, y si no se apartabe tampoc se arrimabe; ademés de habé adelantat mol poc en tres díes que portáe de marcha desde la despedida dels seus compañs, perque tot ere equis y marros lo que fée.

Lo matí siguién va allargá lo pas en intensió de aviás per los montes de la serra de Guara y passá si ere menesté lo Pirineu; cuan allá a les nou poc mes o menos va vore vindre per un atre camí a la dreta una multitut de gen que per les señes ere una professó o romería. Allá van, va di y allá vach yo tamé; un estudián a tot arreu es ben ressibit, y este traje me libre de sustos. Va dixá passá la professó y va aná a ajuntás en los ressagats, que eren joves que se preocupaben mol poc de la religió de la festa, y mossetes mol alegres que tamé se trobáen milló en aquella compañía que en los que anáen dabán resán rosaris y letaníes. Va pensá en lo penitén de Barbastro y va di: ¡cuans farán avui la mateixa penitensia!

Van volé divertís en ell com gen de poc servell; pero les seues respostes eren tan agudes, les seues paraules tan tallans, que en poc rato se li van declará amics, y tres de ells lo van convidá a minjá al seu rancho.

- Si mos han de fé compañía estes sagales, va di ell, assepto lo convit, si no, no. Ya sabéu que la dona es la grassia de la vida y la gloria de la fortuna, sense elles está mort lo món y la fortuna es casi tan próspera com contraria. Cada vegada que parláe se prendaben mes de ell aquells mossos.

Un de ells al poc rato li va di:

- Ara penso yo que lo caball de Roldán, que va saltá aquelles peñes de una a l'atra (les estáe mirán de frente), habíe de sé ben saltadó y ligero.

- Yo vach está una vegada allí, va di un atre, desde Santolarieta; y lo mínim que ña de una part a l'atra es un llarg tiro de bomba.

- ¿Y sabéu vatros, va di Pedro Saputo, lo que va passá después de fotre lo caball tan gran bot?

- Natros, van contestá, no sabem mes que Roldán va saltá aquelles peñes escapán de Oliveros de Castilla.

peña de Amán

- Pos be, va di Pedro Saputo, yo tos diré lo demés. Lo caball se va reventá al caure a l’atra part, y Roldán va escomensá a corre a peu, y brincán de peña en peña hasta l'Ou de San Cosme, va pujá a dal de tot, y a Oliveros, que se va quedá a l’atra peña mirán y en tres pams y mich de nassos, li va fé dossentes sixanta y vuit figues y cuatressentes noranta set butifarres. ¿Sabíeu aixó vatres? 

- No, li van contestá.

- Pos tampoc sabréu, va continuá ell, un atra cosa que va passá encara mes grossa que lo salt. Al caball, al tems que atravessáe l'aire, li van caure les sobres al riu Flumen per art y malefissi de un encantadó; lo Flumen les va portá a la Isuela, la Isuela a Alcanadre, Alcanadre al Cinca, lo Cinca al Segre, lo Segre a l'Ebre, lo Ebro al mar, lo mar se va abalotá y de ola en ola van aná les pesses a pará a la ribera de África entre dos cabrahigos, y allí va naixe una mota, que va traure tres flos mol majes, una blanca, un atra negra, y un atra morada; va arribá una yegua y se va minchá les flos y la mota; y va parí después tres caballs dels mateixos colós que les flos; los caballs anáen tan a escape, que corríen y brincáen trenta y dos vegades mes depressa que lo ciervo mes rápit de la serra de Ontiñena.

Encantadets, en la boca uberta, bobos per dins y per fora estáen ixos joves y mossetes sentín contá al burlón de Pedro Saputo aquell maravillós cuento; y sense donassen cuenta van arribá a la ermita. Van descansá una mica, y apuntalanse al magre y cansalada, se van escomensá los ofissis, o sigue, la missa.

Estáe Pedro Saputo a la iglesia en los seus nous amics, y va vore pujá al predicadó al púlpito. ¡Oh quina casualidat! ¡Oh quina geló li va entrá al vórel y conéixel! Ere lo mateix pare prior dels carmelitas de Huesca; lo que habíe ajustat la pintura de la capella. Pero va pensá en lo seu disfrás de estudián, y se va assegurá de la borrasca.

Va arribá la hora de minjá y sen va aná al rancho aon estáe convidat, al que va reiná la franquesa y la alegría, y tamé potsé algún exés de libertat. Va durá tan lo minjá y lo beure, y lo riure, que va tindre tems un tío de un de aquells mossos que habíe minjat a la taula del predicadó, de vindre aon ells estáen y contáls un cas mol grassiós que habíe referit son pare minchán. Y los conte pun per pun lo cas de Pedro Saputo en la pintura de la capella y lo arrebato y manera en que va tancá la boca al flare que anáe a provocál tots los díes. 

- Pera un mes, va afegí, diu que va tindre que curás fray Toribio, ple de nafres y faixes. Y lo pare predicadó diu que sen enríe mol contanu, y que sol sentíe que no tornare Pedro Saputo a continuá la pintura, pos no volíe que datre ficare les mans an ella. Sentinu Pedro Saputo, va di per an ell: pos com se va escapá lo flare, segú puc aná ara al meu poble, y segú entrá a Huesca y hasta visitá al pare prior si me ve a má.

Caíe la tarde depressa; y reunida la gen dispersa van formá la professó y van marchá. Pedro Saputo se va despedí dels seus amics y va torse cap al seu poble en gran dessich de vore a sa mare y entregali les perres que habíe aplegat o arreplegat. Pero pera que no se sapiguere que va aná de tuno en los estudians, volén tindre dissimulada esta part de les seues aventures per está massa relassionada en lo del convén, va aná per Huesca, se va fé un traje nou de caballé, y va arribá al seu poble per lo mateix camí que habíe eixit.

¡Al seu poble! ¡Y casi chiquet que encara ere! ¡Y tan tems aussén!

¡Oh montes del meu poble! ¡Oh peñes, fons, valletes, riu, ambién, sel, nugols y celajes coneguts! ¡Oh sol y lluna que fa propis lo horizonte, y bañéu de la mateixa linea de ell los mateixos objectes sempre, los mateixos collets y faixes, los mateixos edifissis, la mateixa terra, y sempre del mateix modo! ¡Ay, tot aquí me coneix y me abrasse, tot es amor recíproco, tot cariño, dolsó, descans, tranquilidat, confiansa y seguridat! ¡Los ecos tan familiás; los muixonets fills del país, lo seu can acostumbrat o acostumat, lo seu vol sabut, los seus puestets frecuentats! ¡Los abres que vach vore de chiquet, si ne va desapareixe algún espessial o notable com lo platané de la Roseta sén lo cor la seua falta y no se console de no vorels! ¡Oh vana, engreída y engañosa filossofía, que este humano instín has volgut negá y vas traballá bárbara y nessia pera destruí esta sensibilidat, este amor a la patria, la coexistensia nessessaria, pressisa, natural y justa de este amor y de la vida! ¡Ay del que no cride seu lo sel que lo va vore naixe y lo mire en indiferensia! ¡Aparteulo del meu costat, pero lluñ, sí, ben lluñ, pos no lo vull com amic, ni sirá, si puc, lo meu compañ ni a la pas ni a la guerra!

Alborosat y en un jubileu que lo enarboláe y humits los ulls de tendresa va vore Pedro Saputo después de esta primera aussensia de set a vuit mesos lo horizonte, la linea del seu poble, lo monte de edifissis que se eixecáe a la vista, y va vore crusá y remontás les turcassos que pareixíe que lo saludaben en lo seu guc guc.

No ña allí ni riu, ni vall, ni fons, no ñan grans y siñalats objectes particulás; pero va trobá lo mateix amat sel, la mateixa amada terra, campiña, los mateixos camins, avingudes y erms que de chiquet recorríe; y ere, en fin, la seua vila, ere lo seu lloc, lo seu poble, la seua patria; y allí estáe la seua cuna y casa seua aon se va criá tan dolsamen; y allí sobre tot estáe sa mare y les demés persones del seu etern primé amor, que lo volíen en tendresa y lo habíen de voldre tota la seua vida.

Pero va volé entrá de nit pera evitá que se amotinaren los veíns a vórel; y se va aná aturán y fen tems, saboreján a la seua imaginassió la sorpresa y alegría de la arribada. Y perque no ere segú trobá a sa mare a casa an aquella hora va aná a la de sa padrina y va ensertá, perque estáe allí; anansen los dos después de acabá de abrassál y entendrís; y de sená tamé, pos no los van dixá anassen sense que senaren. Li van preguntá ansiosamen aón habíe estat y qué habíe fet tan tems, y ell contestáe que corre món, y vore món, y prometinlos cuentos llarcs.

Lo van visitá per lo matí totes les persones del poble, y abans y primé que ningú les seues dos amigues Rosa y Eulalia en molta franquesa y cordialidat; y tots se admiraben de vórel tan creixcut y tan home.

A los pocs díes va ressibí una carta del prior del Carmen a la que li donáe la benvinguda y li díe que no habén volgut que datre pintó continuare la obra de la capella, li suplicabe vinguere a concluíla, ya que lo de fray Toribio lo del códul no va sé gran cosa; y que en tot cas ell faríe que ni este flare ni datre lo molestaren. Pedro Saputo li va contestá al prior que aniríe la próxima semana a vores en ell, después de dixá ben encaminat un remiendo que estáe fense a casa seua, perque va volé arreglala una mica y renovala per dins. En efecte així que va tindre fet lo que mes pressa corríe, va aná cap a Huesca, y va entendre en mol gust de boca del prior lo escarmentat que va quedá fray Toribio, al que se li va maná baix pena de santa obediensia que ni una vegada parlare en lo pintó ni entrare están ell a la capella. Va continuá, pos, la seua obra, lo que va permití la estassió hasta que va calá en forsa lo hivern. Los mesos mes crugos los va passá a Almudévar dedicat al estudi y a la música.

Va vindre la primavera: la primavera, ¡ay! estassió tan apassible y dessichada, estassió tan plassentera y amable, y que pera natros ha desaparegut del añ. Lo món físic patix a la par que la moral y la política. ¡Quin tems que ham alcansat! ¡Qué diréu de natros, futures generassions!

Va vindre, com día, la primavera; va doná orden al que habíe de fé a casa seua, vivín tan en sa mare com en sa padrina, va acabá la obra de la capella, passán totes les semanes a vore y dirigí la seua perque no sen fiabe dels paletes, obrés.

Y la una y l'atra se van acabá a un tems, emportanse les singsentes libres de la de Huesca y un bon regalo que li va fé lo prior, perque li habíe fet dissimuladamen lo retrato al patriarca san Elías.

Les dos sales que va dixá pintades al poble van mereixe tantes alabanses dels forastés que les veíen, y alguns de ells en inteligensia, que lo bon agüelet del mossen va volé que tamé li pintare algo a casa seua, y li va doná gust y u va fé de vades per lo amor tan tendre que li debíe. Y a un atre ric li va pintá la sala del estrado. Lo va previndre Eulalia que no faiguere cosa milló que a la seua sala, perque se enfadaríe; y ell li va contestá: encara que vullguera no podría, perque ñabíe a la teua un ángel que me inspirabe.

No va acudí a la sita en los estudians; ells sí, y tan puntuals que per minuts portáen la hora. Burlats de la seua esperansa, van visitá a don Severo; y dissimulán Morfina, y portán recomanassió del pare pera portá al compañ del añ passat, van torse a la zurda y van passá la vía recta a Navarra per si lo trobáen. Ell se va enterá del pas de ells, pero se va aguantá y va riure; y perque va sentí no torná sisquera a un bon pasagonzalo de tuna, va carregá mes al amor de Eulalia uns díes pera consolás y ressistí aquella cridada tan forta y tossuda.


Original en castellá:

Capítulo XV.

Sabe Pedro Saputo de fray Toribio, el del guijarro, y se restituye a su pueblo.

Lo mismo fue perder de vista el lugar de Morfina, que le volvió a cargar la pesadilla de los alguaciles, sólo con pensar que caminaba hacia su pueblo en donde sin duda le aguardaban para prenderle. Con todo le iba dando la izquierda así como por instinto, y si no se apartaba tampoco se acercaba; además de haber adelantado muy poco en los tres días que llevaba de marcha desde la despedida de sus compañeros, porque todo era equis y marros lo que hacía.

La mañana siguiente alargó el paso con intención nada menos de lanzarse por los montes de la sierra de Guara y pasar si era menester el Pirineo; cuando sobre las nueve poco más o menos vio venir por otro camino a la derecha una multitud de gente que por las señas era una procesión o romería. Allá van, dijo y allá voy yo también; un estudiante donde quiera es bien recibido, y este traje me libra de sobresaltos. Dejó pasar la procesión y fue a juntarse con los rezagados, que eran jóvenes que se curaban muy poco de la religión de la fiesta, y mozuelas muy alegres que también se hallaban mejor con aquella compañía que con los que iban delante rezando rosarios y letanías. Pensó en el penitente de Barbastro y dijo: ¡cuántos harán hoy para igual penitencia!

Quisieron divertirse con él como gente de poco seso; pero sus respuestas eran tan agudas, sus palabras tan cortantes, que a pocas pruebas se le declararon amigos, y tres de ellos, le convidaron a comer en su rancho. - Si nos han de hacer compañía estas muchachas, dijo él, acepto el convite, si no, no. Ya sabéis que la mujer es la gracia de la vida y la gloria de la fortuna, sin ellas está muerto el mundo y la fortuna es casi igual próspera o adversa. Cada vez que hablaba se prendaban más de él aquellos mozos.

Uno de ellos a poco rato dijo: - Agora pienso yo que el caballo de Roldán, que saltó aquellas peñas de una a otra (las estaba mirando de frente), había de ser bien saltador y ligero. - Yo estuve una vez allí, dijo otro, desde Santolarieta; y lo menos que hay de una a otra es un largo tiro de bomba. - ¿Y sabéis vosotros, dijo Pedro Saputo, lo que sucedió después de dar el caballo tan grande salto? - Nosotros, respondieron, no sabemos más sino que Roldán saltó aquellas peñas huyendo de Oliveros de Castilla. - Pues bien, dijo Pedro Saputo, yo os diré lo demás. El caballo se reventó al caer en la otra parte, y Roldán echó a correr a pie, y llegando de peña en peña al Huevo de San Cosme se subió a lo alto, y a Oliveros, que se quedó en otra peña mirando y con tres palmos y medio de narices, le hizo doscientas sesenta y ocho higas y cuatrocientos noventa y siete cortes de manga. ¿Sabíais esto vosotros? - No, le respondieron. - Pues tampoco no sabréis, continuó él, otra cosa que sucedió aún más peregrina que el salto. Al caballo, al tiempo que atravesaba por el aire, se le cayeron las sobras en el río Flumen por arte y maleficio de un encantador; el Flumen las llevó a la Isuela, la Isuela a Alcanadre, Alcanadre al Cinca, el Cinca al Segre, el Segre al Ebro, el Ebro al mar, el mar se alborotó y de ola en ola fueron las piezas a parar a la ribera de África entre dos cabrahigos, y allí nació una mata, la cual sacó tres flores muy hermosas, una blanca, otra negra, otra morada; y llegando una yegua en calor se comió las flores y la mata; y parió luego tres caballos de los mismos colores cada uno del suyo; los cuales caballos fueron tan veloces, que corrían y saltaban treinta y dos veces más que el ciervo más ligero de la sierra de Ontiñena.

Absortos, embebidos, elevados, bobos de dentro y de fuera estaban aquellos jóvenes y mozuelas oyendo contar al burlón de Pedro Saputo aquel maravilloso cuento; y sin sentir se les acercó la ermita y llegaron. Descansaron un poco, y echando un puntal de magras de tocino, se principiaron los oficios, o sea, la misa.

Estaba Pedro Saputo en la iglesia con sus nuevos amigos, y vio subir al predicador al púlpito. ¡Oh casualidad! ¡Oh frío que le dio al verle y conocerle! Era el mismo padre prior de los carmelitas de Huesca; el que había ajustado la pintura de la capilla. Pero pensó en su disfraz de estudiante, y se aseguró de borrasca.

Llegó la hora de comer y se fue a su rancho, en el cual reinó la franqueza y la alegría, y también quizá con algún exceso de libertad. Duró tanto el comer y el beber, y el reír, que tuvo lugar un tío de uno de aquellos mozos que había comido en la mesa del predicador, de venir adonde ellos estaban y contarles un caso muy gracioso que había referido su paternidad comiendo. Y les cuenta punto por punto el suceso de Pedro Saputo con la pintura de la capilla y el rebato y manera con que cerró la boca al fraile que iba a provocarle todos los días. - Para un mes, añadió, dice que tuvo que curar fray Toribio, lleno de bizmas y fajas. Y el padre predicador dice que se reía mucho contándolo, y que sólo sentía que no volviese Saputo a continuar la pintura, pues no quería que otro pusiese las manos en ella. En oyendo que oyó Pedro Saputo, dijo entre sí; pues escapó el fraile, seguro puedo ir a mi pueblo, y seguro entrar en Huesca y aun visitar al padre prior si viene a mano.

Caía la tarde aprisa; y reunida la gente dispersa formaron la procesión y marcharon. Pedro Saputo se despidió de sus amigos y torció hacia su lugar con gran deseo de ver a su madre y entregarle el caudal que había allegado. Mas para que no se supiese que anduvo de tuna con los estudiantes, queriendo tener disimulado esta parte de sus aventuras por estar demasiadamente unida con lo del convento, fue por Huesca, se hizo un traje nuevo de caballero, y se dirigió y llegó a su pueblo por el mismo camino que había salido. ¡A su pueblo! ¡Y niño aún casi! ¡Y tanto tiempo ausente!

¡Oh montes de mi lugar! ¡Oh peñas, fuentes, valles, río, ambiente, cielo, nubes y celajes conocidos! ¡Oh sol y luna que hace propios el horizonte, y bañáis de la misma línea de él los mismos objetos siempre, los mismos collados y laderas, los mismos edificios, el mismo suelo, y siempre del mismo modo! ¡Ay, todo aquí me conoce y me abraza, todo es amor recíproco, todo cariño, dulzura, descanso, paz, confianza y seguridad! ¡Los ecos tan familiares; las aves hijas del país, su canto acostumbrado, su vuelo sabido, sus sitios frecuentados! ¡Los árboles que vi de niño y de los cuales si desapareció alguno especial o notable siente el corazón su falta y no se consuela de no verlo! ¡Oh vana, engreída y engañosa filosofía, que este humano instinto has querido negar y trabajaste bárbara y necia en destruir esta sensibilidad, este amor a la patria, la coexistencia necesaria, precisa, natural y justa de este amor y de la vida! ¡Ay del que no llama suyo el cielo que vio nacer, que le mira con indiferencia! ¡Echadle de mi lado, pero lejos, sí, muy lejos, pues no le quiero por amigo, ni será, si puedo, mi compañero en la paz ni en la guerra!

Alborozado y con un júbilo que le sacaba de sí y arrasados los ojos de ternura vio Pedro Saputo después de esta primera ausencia de siete a ocho meses el horizonte de su lugar, el monte de edificios que levantaba a la vista, y cruzar y remontarse las alondras que parece le saludaban con su canto. No hay allí río, no hay valles, no hay fuentes, no hay otros grandes y señalados objetos particulares; pero halló el mismo amado cielo, el mismo amado suelo, la misma amada campiña, los mismos caminos, avenidas y ejidos que de niño recorría; y era, en fin, su lugar, era su pueblo, era su patria; y allí estaba su cuna y su casa donde se crió tan dulcemente; y allí sobre todo estaba su buena madre y las demás personas de su eterno primer amor, que también le amaban tiernamente y le habían de amar toda su vida.

Mas quiso entrar de noche por evitar que se amotinasen los vecinos a verle; y se fue deteniendo y haciendo tiempo, saboreando en su imaginación la sorpresa y alegría de la llegada. Y porque no era seguro encontrar a su madre en casa a aquella hora fue a la de su madrina y acertó, porque estaba allí; yéndose los dos luego que acabaron de abrazarle y enternecerse; y de cenar también, pues no les dejaron ir sin que cenasen. Preguntáronle ansiosamente dónde había estado y qué había hecho en tanto tiempo, y él respondía que correr mundo, y ver mundo, y prometiéndoles cuentos largos para más de espacio.

Visitáronle por la mañana todas las personas visibles del lugar, y antes y primero que nadie sus dos amigas Rosa y Eulalia con mucha franqueza y cordialidad; y todos se admiraban de verle tan crecido y tan hombre.

A los pocos días recibió una carta del prior del Carmen en que le daba la bienvenida y le decía que no habiendo querido que otro pintor continuase la obra de la capilla, le suplicaba viniese a concluirla, puesto que lo de fray Toribio no fue cosa de cuidado; y que en todo caso él haría que ni este fraile ni otro alguno le molestase. Con el mismo propio respondió Pedro Saputo al prior, que iría la próxima semana a verse con su paternidad o en dejando que dejase bien encaminado un remiendo que estaba haciéndose en su casa, porque quiso repararla un poco y renovarla interiormente. Con efecto así que tuvo hecho lo que más urgía, pasó a Huesca, y entendió con mucho gusto de boca del prior lo escarmentado que quedó fray Toribio, a quien sin embargo se le mandó bajo pena de santa obediencia que ni una sola vez hablase con el pintor ni entrase estando él en la capilla. Continuó, pues, su obra, lo que permitió la estación hasta que caló con fuerza el invierno, cuyos meses de más crudeza los pasó en Almudévar dedicado al estudio y a la música.

Vino la primavera: la primavera, ¡ay! estación tan apacible y deseada, estación tan placentera y amable, y que para nosotros ha desaparecido del año. El mundo físico padece al par del moral y político. ¡Oh tiempos que hemos alcanzado! ¡Qué diréis de nosotros, futuras generaciones!

Vino, como decía, la primavera; dio orden en lo que había de hacer en su casa, viviendo en tanto con su madre en la de su madrina, y fue a dar cabo a la obra de la capilla, pasando todas las semanas a ver y dirigir la suya porque no se fiaba de los albañiles.

Y una y otra se concluyeron a un tiempo, trayéndose las quinientas libras de la de Huesca y un buen regalo que le hizo el prior, porque en el patriarca san Elías había hecho disimuladamente su retrato.

Las dos salas que dejó pintadas en el pueblo merecieron tantos elogios de los forasteros que las veían, y algunos de ellos con inteligencia, que el buen anciano del cura quiso que también le pintase algo en su casa, y le dio gusto y lo hizo gratuitamente por el amor tan tierno que le debía. Y a otro rico pintó asimismo la sala del estrado. Prevínole Eulalia que no hiciese cosa mejor que su sala, porque se enojaría; y él le respondió: aunque quisiera no podría, porque hay en la tuya un ángel que me inspiraba.

Excusado es decir que no acudió a la cita de los estudiantes; ellos sí, y tan puntualmente que por minutos llevaban la hora. Burlados en su esperanza, visitaron a don Severo; y disimulando Morfina, y llevando recomendación del padre para traer al compañero del año pasado, torcieron a la izquierda y pasaron la vía recta a Navarra por si daban con él, creyéndole siempre navarro. Él bien supo del paso de ellos, pero se aguantó y rió; y porque sintió no volver siquiera a un buen pasagonzalo de tuna, cargó más al amor de Eulalia unos días para consolarse y resistir aquella llamada tan fuerte y retozona.

viernes, 26 de julio de 2024

2. 10. Pedro Saputo escomense la vida de estudián.

Capítul X.

Pedro Saputo escomense la vida de estudián.

bizcochos, cocs rapits, cocs en anous; Pedro Saputo escomense la vida de estudián.

Aquella nit van arribá a una aldea de mes de sixanta y vuit cases, y parats entre dos llums y fen alto a la plassa van tocá una mica los instrumens pera cridá la atensió. Pronte se van trobá voltats de gen dixanse mols la cullera al plat pera vindre a sentils. Paquito en una seña los va fé formá lo púlpito, va saltá an ell y va di en tono de oratoria y en veu grossa:

"Fills y siñós de esta siudat: no penséu que estos sing estudians venim a demanatos lo pa que tos hau de minjá, ni les perres que teníu condenades a mort, perque som bastán rics pera no nessessitá res de lo que tingáu mes menesté y falta. Mol menos venim a sabé lo que les vostres dones han fet avui o van fé ahí; encara que si vullguerem be tos sabríem di lo que farán demá. Ni tampoc venim a fetos rics, perque esta operassió y pensamén la guardem pera natres; pero tampoc pobres, encara que avui mos donéu de sená y llit y demá lo que pugáu. A lo que venim es a tráuretos cavilassions y aforratos sen setse visites del vostre meche, si ne teníu; encara que segons yo crec, o no ne teníu, o li paguéu y no tos visite.»

Y ere la verdat, perque se habíen consertat en lo dotó de un atre poble mes gran y may anáe an éste si no lo cridáen, mes que a firmá la escritura y cobrá los seus honoraris.

Lo escoltáe embelesada aquella gen, sen enríen com a baubos, y ell al pas que se internabe a la materia anáe soltán chistes y malissioses alusions, pero sense provocá vergoña ni faltá a dingú; y va preguntá si los escolastics habíen de dormí a la plassa y sená rayos de lluna y resplandós de les estrelles o dels estels.

En aixó se va arrimá un home de bon talante pero una mica severo que va di que ere l'alcalde y ne va demaná dos pera casa seua; y un atre de bones trasses va demaná los tres que quedáen; y un atre de no pichós indissis va demaná los sing; y per bona compossisió y eixecanli la má Paquito, perque encara ñabíe datres que volíen emportassels, se va acordá que soparíen a sing cases, un a cada una, y dormiríen a dos, les mes veínes entre elles, pera separás lo menos possible. Pero que abans, pera alegrá a tan nobles veíns, donaríen una volta per lo poble tocán los instrumens, que eren una vihuela, un violín, una pandereta y lo pito. 

Aubríe camí Paquito cuatre o sis passes dabán, parlán sense pará y fen riure a la gen, tan que apenes se sentíe la música per damún de les risses y carcañades. Ningú se descusíe de ells; y va di:

- Si pensáu, siñores dones, que avui an esta siudat se ha de sená ven y armonía de oíts, estéu mol equivocades. Sabéu, sobre tot, que esta primera música es sol per als homens, l'atra sirá pera vatres les dones. Anéu inmediatamen a prepará la sena, o de lo contrari mor la música y no la ressussitaréu encara que tos tornéu totes bruixes, les que no u siguéu ya.

- Té raó, van cridá los homens; cap a casa les dones. 

Y elles avergoñides y en temó de un atra jaculatoria mes picán, se anáen desfén del motín y enfiláen cap a les seues cases. 

Van doná, pos, la volta al poble, y se van repartí pera sená.

Reunits después a casa del alcalde en los prohomens del poble (alguna manáen mes que lo propi alcalde) van deliberá que, pera que cabiguere mes gen, fore lo ball a la sala de les cases consistorials; y als estudians los van di que no demanaren res perque entre los prinsipals y mes generosos los arreplegaríen una bona propina. Y així u van cumplí com honrats que eren.

Lo ball va durá hasta les dotse de la nit, y va corre lo bon vi blang, los bizcochos, cocs rapits, cocs en anous y la galantería.

En son demá se van despedí de les persones que mes los habíen honrat y afavorit, y del poble en una música rasgada que sempre sonáe be y los anáe portán fora del poble, seguinlos tots en gran afissió y mol contens, com a Hamelín o Hameln. Van pará de tocá a la eixida y van alsá los instrumens en siñal de besamans, y después en les gorres se van despedí mes a la manera y a la inteligensia del vulgo.

Al mateix poble se van fé en un llibre antic de latín que van demaná a un huésped, y agarranlo Pedro Saputo, en un rato va repassá los nominatius, en un atre les conjugassions, callán que les haguere adeprés; va adependre de memoria escribín a un papé les parts indeclinables que mes se fan aná, y en pocs díes va resultá sé un mich latino, faltán poc de lo que va prometre o prometí cuan va di que adependríe lo latín en vuit díes. Perque en lo ejercicio de parlá sempre en latín entre ells, mol pronte va igualá als seus compañsy después a casa seua lo va acabá de adependre en mes fundamén. Los estudians no van volé creure que no sapiguere latín, pensáen que fée vore que lo estudiabe y que no los enteníe, tot teatro (al contrari que después fará Ignacio Sorolla Vidal, que an estes hores encara no sap lligí ni una frasse sansera en latín, aixó sén doctor en sossiollingüística).

Perque ademés a les cuestions de filossofía y hasta de atres siensies, parláe tan be o milló que ells, y discurríe mol sabiamen a totes.

Y lo van mirá en respecte creénlo de gran naiximén, encara que dissimulat en aquell disfrás, pos encara los va doná atres probes que los van confirmá esta sospecha.

Una vegada fora del poble y algo apartats, los va demaná que li faigueren la mersé de lligili o ressitali les ordenanses, usos y estils que guardaben; y li van contestá:

- U sabéu ya tan be com natros perque totes se reduíxen a dos: 

a sé honrat y fé lealmen lo traball y lo profit.

- U són, en efecte, com diéu, va contestá ell, perque són les leys de la raó y de la bona y justa sossiedat. Y parlán y proyectán escenes, jocs y diablures, se van entretindre tamé lo que quedáe del día, y van arribá a les sing de la tarde a un poblet de uns tressens o cuatressens veíns, y van entrá tocán un viu passacarré o pasacalle, afegit ya un nou instrumén a la orquesta: perque Pedro Saputo habíe manat fé al ferré de la primera aldea, apellidat Dilla, un triángul de ferro primet y ben amartellat pera que sonare mol.

Lo que tocáe lo pito, que estáe arguellat y ere mol feo, y, com tots los feos solen sé, charraire y grassiós, teníe lo papé de tuno, que sempre se done al mes matraca y espabilat de la compañía (com lo cantán de Los Draps de Peñarroija, Ignacio Romero Rivases).

Y encara que desde que va sentí la vespra a Paquito se creíe mol inferió an ell, va conservá la autoridat ordinaria. Lo pito per atra part ere un instrumén que no lo incomodabe, fée poca falta a la orquesta, y lo tocáe o no, segons li apetíe o conveníe.

Com van entrá ya tocán se va formá un clapé de gen voltanlos, y después lo tuno alsán lo pito, va di:

- Siñós, al meu pito, al meu pito, que a ningú li fa falta, com veéu.

Al meu pito, dic; ixa micha pesseta, ixa pesseta, eixe escut, eixe doblón tallat de una barra de or deu vegades mes gran que lo meu pito. Y lo enseñabe, y tocáe per dos o tres carrés, y tornáe: al meu pito, siñós, que té la virtut de espantá a les bruixes, esbarrá los duendes, curá lo mal de mare, adormí als morts, despertá als vius, alegrá al que té ganes, y torná lo pel als segos, la vista als calvoslo oít als coixos y l’añ bissiesto al calendari.

Botiga Ascuma

Aquí lo veéu, aquí lo teniu, aquí está a la meua disposissió y a la vostra. A vore, dic ixa micha pesseta, ixa pesseta que está al purgatori y vol eixissen de penes. Y dién aixó tiráe la gorra abán y la anáe passán per lo corro sense pará de parlá com un energúmeno; y caíen allí monedes de totes les edats y talles, figures y colós com si ploguere.

Mentrestán anáen adelantán pel carré, y aon veíen bones robes y bones cares als balcons se paraben o aturaben una mica a obsequiáls, y féen plega de lo que caíe al atractiu de les veus del tuno. Va caure de un balcó un escut de or (que valíe noranta sueldos jaquesos, o uns 85 reals de vellón); y al vóreu Pedro Saputo va saltá als muscles de un compañ y va besá mil vegades la má y los peus a una chiqueta de dessat a devuit añs de edat, tendra com una flo al eixí del cáliz, hermosa com cap atra a la terra, amabilíssima de mirá, y mol rica y grassiosamen vestida. Ere la del escut, la hi habíe entregat son pare al mateix balcó y a vista de tots, pera que de la seua má fore mes asseptat. La va mirá mol Pedro Saputo, al mateix tems que li estáe dién les alabanses a la seua dignidat y bellesa, y requeríe la ocasió; y ella, encara que vergoñosa, lo va mirá tamé an ell en la libertat disimulada de aquella pública inesperada festa.

Va baixá, y preguntán cóm se díe aquella deidat y diénli que Rufina, li va mudá lo nom a Morfina, li van cantá micha dotsena de lletres en les que la declaraben (sense feli favor) la mes hermosa, la mes amable y soberana de la terra, y se oferíen tots ells com los seus esclavos, quedanse pera sempre hasta a casa seua y al poble lo nou nom de Morfina, perque a tots va agradá mes que lo verdadé.

Van tirá cap abán; y estáen tocán a un cruse, apretats de tanta gen que los seguíe y voltáe, y corríe la gorra del tuno prou pera no esperá mes del concurs, al tems de probá de ixissen de la turbamulta.

Al sentro se habíe ficat una dona de sincuanta a sixanta añs de edat, mal vestida y en alguna extravagansia, y reparán lo tuno en ella y les espentes que fotíe pera eixí, li va di:

- Bona dona, ¿per qué ixíu de casa en ixe nas y tan mal farjada?

Ere lo cas que lo teníe encara mes feo; pero ella se va picá y va contestá un disparate. Va acudí Pedro Saputo y li va di:

- Aquí, reina meua, que ting que ditos algo al oít.

- A un atra part me u diréu - (y la va nomená y siñalá), va contestá ella, - burlón y bellaco.

- Adiós, pos, reina, va torná a dili. Y ella sense girás:

- Be podríes portá algún gat o mona pera divertitos, mol fill de puta.

Entonses Paquito (Pedro Saputo), pegán un brinco, salte als muscles de un compañ, y diriginse a la dona que se allargáe remugán y refunfuñán, li va dispará este borbollón de insults tiranlos a aumostades en les dos mans:

- Vaigue en Deu la piltrafa pringada, zurrapa, gitada, vomitada, aubarda arrastrada, tía curtna, tía cachinga, tía juruga, tía chamusca, pingajo, espart, zarandajo, drapot, cullerot, ranacuajo, zancajo, espantall, granerot, escarbat, escarabicha, gargall, moc, mocajo, pell de rabosa, fuina, cagachurre, mocarra, pum, pum, callosa, cazcarrosa, chinchosa, mocosa, legañosa, estoposa, mohosa, sebosa, muermosa, asquerosa, ojisucia, ullbruta, podrida, culiparda, hedionda, pudenta, la gran pudina, picuda, getuda, greñuda, juanetuda, patuda, hocicuda, morruda, llanuda, zancuda, diabla, puncha tripes, fogó apagat, caldero aboñat, to - to - to - ottorrrrr... culona, cagona, zullona, moscona, trotona, ratona, chochona, garrullona, sopona, tostona, chanflona, gata chamuscada, gossa parida, morcó reventat, trasgo del barri, tarasca, estafermo, pendón de Zugarramurdi, chirigaita, ladilla, verruga, caparra, sapo revolcat, jimia escaldada, cantonera, mochilera, cerrera, capagalls...

Y va pará tan perenne temporal de vituperis, perque la infelís va desapareixe de la vista habén torsut per un atre carré, traén flames de la cara, y suán y morinse de vergoña.

No haguere acabat ell en tota la tarde la ploguda de insults si la cantonada que va girá no la haguere amparat. La gen sen va enriure tan y estáe tan embelesada, que ningú pensabe anassen, per minuts creixíe lo concurs y lo favor del poble.

Al mich de esta distracsió y jaleo, un sagal que se va colá per entre les garres y faldes va presentá al tuno un llibre en latín per si lay volíe comprá. Va pendre lo llibre y lo va mirá y va vore que ere de medissina, y va di: ¿Llibres creíes que compraríem? Errasti, fill de ta mare. Mira, les dens mo se han escantellat y corcat de tan estudiá (y los hi enseñabe). Estos díes ham tratat seriamen del cas y yo y lo meu pito dixarem la carrera y mos embarcarem cap a Jauja, o mos ficarem a monges capuchines. Per lo Chiquet de la bola, que ha sigut impertinensia la teua. Ves en Deu y en lo teu llibre a qui t'ha parit. 

Y va torná a la seua.

Poc a poc va arribá la nit, mes per nugols que per la paora o les tiniebles, que no eren mes de les vuit y parán la ronda van preguntá per lo messón o fonda pública pera retirás.

¿Cóm que una fonda?, va cridá un dels que los seguíe desde lo primé carré; aquí, siñós llissensiats, lo messón pera vostra mersé, lo palau y la barraca, es casa meua. Anem cap allá, que ya hay avisat a la meua dona que aumento algo la sena.

Pos yo, veí, va di l'atre, había manat un atra cosa; pero vosté hau parlat primé, vaiguen allá esta nit; demá, siñós llissensiats, són vostres mersés los meus convidats tot lo día.

Van aná cap allá y van sopá. Pero ya mentres senaben se habíe tratat entre los del poble de reunió y ball; cuan arribe lo pare de la chiqueta que va doná lo escut de or, y los va di:

- Siñós llissensiats, séntigo habé de molestá, pero soc home y pare, y vull doná gust a la meua dona y no tráurel a una filla única que Deu me ha donat. Yo dessicharía que después de sená se servigueren vostres mersés vindre a casa meua en los instrumens un rato.

- A la vostra noblesa, siñó caballé, va contestá Pedro Saputo, res podem ni volem negá: som mol criats de vostra mersé, y agraím y fiquem al seu pun la cortessía de habé vingut en persona, cuan un simple recado mos valíe pera aná a ficamos a la vostra disposissió y al respecte y ordens de aquelles siñores.

- Pos vosté los acompañaréu amic, va di al nou huésped. 

Los va doná les grassies, saludanlos y sen va aná sense permití que se eixecaren de la taula.

- Es un home mol ric, va di lo huésped, y sap gastá.

Té una filla (ya la hau vist) a la que li diuen lo sol de Aragó; y de España y del món u podríe sé, per la seua hermosura.

Cada día arriben pretendens, y entre ells alguns siñós de títul; y tots prometixen resposta, y la donen sense dudá, pero cap de ells torne, perque lo pare vol que la filla se caso en tot lo seu gust, y la chiqueta no se enamore al vol, que, encara que es jove, es tan discreta com hermosa. Mol be tos ha de aná allá. 

¿Un escut de or va caure del balcó? Atres seguirán an aquell, yo tos u fío, perque es don Severo mol nobilíssim.

- Pos despachem, va di lo del pito, y anem.

- No, siñós, no, va replicá lo huésped; no ña per qué saltá per damún dels plats; ara a sená y después lo festejá.

Pero ells tan al sopá com después a casa del caballé van está mol templats, perque la tersera ley de les seues ordenanses ere que se habíe de guardá sobriedat pera no deshonrá lo hábit o caure a mengua.


Original en castellá:

Capítulo X.

Pedro Saputo da principio a la vida estudiantina.

Aquella noche dieron consigo en una aldea de más de sesenta y ocho casas, y llegados entre dos luces y haciendo alto en la plaza tocaron un poco los instrumentos para llamar la atención. Pronto estuvieron rodeados de gente dejando muchos la cuchara en el plato por venir a oírlos. Paquito a una seña les hizo formar el púlpito, salta en él y dice en tono oratorio y grave: «Hijos y señores de esta ciudad: no penséis que estos cinco estudiantes venimos a pediros el pan que os habéis de comer ni los dineros que tenéis condenados a muerte, porque somos bastante ricos para no necesitar nada de lo que tengáis más menester y falta. Mucho menos venimos a saber lo que vuestras mujeres han hecho hoy o hicieron ayer; aunque si quisiéramos bien os sabríamos decir lo que harán mañana. Ni menos venimos a haceros ricos, porque esta operación y pensamiento la guardamos para nosotros; pero tampoco pobres, aunque hoy nos deis de cenar y cama y mañana lo que nos cumpla. A lo que venimos es a quitaros cavilaciones y ahorraros de ciento dieciséis visitas de vuestro médico si lo tenéis; aunque según yo conjeturo o no tenéis, o le pagáis y no os visita.» Y era la verdad, porque se habían concertado con el médico de otro lugar mayor y nunca iba a éste si no le llamaban, salvo a firmar la escritura y cobrar su cuanto.

Oíale embelesada aquella gente, se reían como bobos, y él al paso que se internaba en la materia se soltaba en chistes y maliciosas alusiones, pero arrebozando mucho la idea para que a nadie causasen rubor; y concluyó preguntando si los escolásticos habían de dormir en la plaza y cenar rayos de luna y resplandores de las estrellas. Luego se acercó un hombre de buen talante que dijo ser el alcalde y pidió dos para su casa; y otro de buenas trazas pidió los tres restantes; y otro de no peores indicios pidió los cinco; y por buena composición y tomando la mano Paquito, porque aún había otros que querían llevárselos, se acordó que cenarían en cinco casas, uno en cada una, y dormirían en dos las más vecinas entre sí para separarse menos. Pero que antes, para alegrar a tan nobles vecinos, darían una vuelta por el lugar tocando los instrumentos, que eran una vihuela, un violín, una pandera y el pito. Abría camino Paquito cuatro o seis pasos adelante hablando sin parar y haciendo reír a la gente que apenas se oía la música por encima de las risas y carcajadas. Nadie se descosía de ellos; y dijo: - Si pensáis, señoras mujeres, que hoy en esta ciudad se ha de cenar viento y armonía de oídos, estáis muy equivocadas. Sabed, sobre todo, que esta primera música es sólo para los hombres, la otra será para vosotras. Pero id de aquí inmediatamente a aderezar la cena, o de lo contrario muere la música y no la resucitáis aunque os tornéis todas brujas las que no lo fuéredes ya ahora. - Tiene razón, gritaron los hombres; a casa las mujeres. Y ellas avergonzadas de temor de otra jaculatoria más picante, se iban deshaciendo del motín y escurriéndose a sus casas. Dieron, pues, la vuelta al lugar, y se repartieron a cenar.

Reunidos después en casa del alcalde con los prohombres del pueblo deliberaron que, por más capaz, fuese el baile en la sala de las casas consistoriales; y a los estudiantes les dijeron que no pidiesen nada porque entre los principales y más generosos les recogerían una buena propina. Y así lo cumplieron como honrados.

El baile duró hasta las doce de la noche, y anduvo por alto el buen vino blanco, los bizcochos y la galantería. Al día siguiente se despidieron muy a lo caballero de las personas que más los habían honrado y favorecido, y del pueblo con una música rasgada que los iba llevando fuera del lugar, siguiéndolos todos con grande afición y contento. Pararon de tocar a la salida y alzaron los instrumentos en señal de besamanos, y después con las gorras se despidieron más en forma y a la inteligencia del vulgo.

En el mismo pueblo se hicieron con un Arte viejo que pidieron a un huésped, y tomándole Pedro Saputo, en un rato repasó los nominativos, en otro las conjugaciones, callando que las hubiese aprendido; tomó de memoria escribiéndolas en un papel las partes indeclinables de más uso, y en pocos días salió un mediano latino faltando poco de lo que prometiera cuando dijo que aprendería el latín en ocho días. Porque con el ejercicio de hablar siempre en latín entre ellos, muy pronto igualó a sus compañeros, y después en su casa le acabó de aprender con más fundamento. Los estudiantes no quisieron creer que no supiese latín, sino que hizo que lo estudiaba y que no los entendía, todo pamema. Porque además en las cuestiones de filosofía y aun de otras ciencias, que se movían, hablaba tan bien y mejor que ellos, y discurría muy sabiamente en todas. Y le miraron con respeto creyéndole de alto nacimiento, aunque disimulado con aquel disfraz, pues todavía les dio otras y otras pruebas que los confirmaron en esta sospecha.

Luego que estuvieron fuera del pueblo y algo distantes, les pidió que le hiciesen la merced de leerle o decirle las ordenanzas, usos y estilos que guardaban; y le respondieron: - Sabéis ya tan bien como nosotros porque todas se reducen a dos, a ser honrado y hacer común lealmente el trabajo y el provecho. - Sélas en efecto, como decís, contestó él, porque son las leyes de la razón y de la buena y justa sociedad. Y parlando y proyectando escenas, juegos y diabluras, se entretuvieron también lo más del día, y llegaron a las cinco de la tarde a un lugar de hasta trescientos o cuatrocientos vecinos, y entraron tocando un vivo pasacalle, añadido ya un nuevo instrumento a la orquesta: porque Pedro Saputo, habían mandado hacer al herrero de la primera aldea un triángulo de hierro delgado y bien martillado para que fuese muy sonoro.

El que tocaba el pito, que era seco y muy feo, y, como todos los feos suelen ser, decidor y gracioso, tenía el papel de tuno, que siempre se da al más matraca y despabilado de la compañía. Y aunque desde que oyó la víspera a Paquito se creía muy inferior a él, no obstante conservó la autoridad ordinaria. El pito por otra parte era instrumento muy mañero y no sólo no le incomodaba, sino que hacía poca falta a la orquesta, y le tocaba o no según se le antojaba o convenía.

Como entraron ya tocando se agolpó un gran gentío sobre ellos, y luego el tuno alzando el pito en alto, dijo: - Señores, a mi pito, a mi pito, que a nadie hace falta como veis sino a la vihuela y la pandera. A mi pito, digo; esa media peseta, esa peseta, ese escudo, ese doblón cortado de una barra de oro diez veces mayor que mi pito. Y le enseñaba, y tocaba dos o tres carreras, y volvía: a mi pito, señores, que tiene la virtud de espantar las brujas, ahuyentar los duendes, curar el mal de madre, adormir los muertos, despertar a los vivos, alegrar al que tiene ganas, y volver el pelo a los ciegos, la vista a los calvos, el oído a los cojos y el año bisiesto al calendario. Aquí le veis, aquí le tenéis, aquí está a mi disposición y a la vuestra. Mas por ahora otra cosa le haría más falta al caso. A ver, digo esa media peseta, esa peseta que está en purgatorio y desea salir de penas. Y diciendo esto echa la gorra delante y la iba pasando por el corro sin parar de hablar como un energúmeno; y caía allí moneda de todas las edades y tallas, figuras y colores como si lloviera.

Entretanto iban adelantando por la calle, y donde veían buenos paños y buenas caras en los balcones se paraban un poco en su obsequio, y recogían lo que caía al atractivo de las voces del tuno. Cayó de un balcón un escudo de oro (que valía noventa sueldos jaqueses, o unos 85 reales de vellón); y al verlo Pedro Saputo saltó en los hombros a un compañero y besó mil veces la mano y los pies a una niña de diecisiete a dieciocho años de edad, tierna como una flor al salir del cáliz, hermosa si la había en la tierra, amabilísima de mirar, y muy rica y graciosamente vestida. Era la del escudo, que se lo entregó su padre en el mismo balcón y a vista de todos, para que de su mano fuese más acepto. Miróla mucho Pedro Saputo, al propio tiempo que le estaba diciendo las alabanzas que llevaba en su dignidad y belleza, y requería la ocasión; y ella, aunque vergonzosa, le miró también a él con la libertad disimulada de aquella pública inesperada fiesta. Bajóse y preguntando cómo se llamaba aquella deidad y diciéndole que Rufina, le mudó el nombre en Morfina, le cantaron media docena de letras en que la declaraban (sin hacerle favor) la más hermosa, la más amable y soberana de la tierra, y se ofrecían todos ellos por sus esclavos, quedándose para siempre en su misma casa y en el pueblo el nuevo nombre de Morfina, porque a todos gustó más que el verdadero.

Pasaron adelante; y estando tocando en una encrucijada, apretados de la gente que los seguía, y circulaba la gorra del tuno lo bastante para no esperar más del concurso, al tiempo de hacer movimiento para ir a otra parte, comenzó a pugnar por salirse de la turba, en cuyo centro se había metido, una mujer de cincuenta a sesenta años de edad, mal vestida y con alguna extravagancia, y reparando el tuno en ella y en los desaforados empujones que daba para salir, le dijo: - Buena mujer, ¿por qué salís de casa con esa nariz tan mal fachada? Era el caso que la tenía aún más fea; pero ella se quemó y respondió un disparate. Acudió Pedro Saputo y le dijo: - Acá, reina mía, que tengo que deciros algo al oído. - A otra parte me lo diredes (y la nombró), respondió ella, el muy burlón y bellaco. - Adiós, pues, reina, tornó a decirle. Y ella sin volverse: - Bien pudierais llevar algún gato o mona para divertiros, el muy hijo de puta. Y se salía y se hallaba ya en franquía en la calle. Entonces Paquito (Pedro Saputo), dando un brinco, salta en los hombros de un compañero, y dirigiéndose a la mujer que se alongaba refunfuñando, le disparó este borbollón de injurias tirándoselas a puñados con las dos manos:

- Vaya con Dios la ella, piltrafa pringada, zurrapa, vomitada, albarda arrastrada, tía cortona, tía cachinga, tía juruga, tía chamusca, pingajo, estropajo, zarandajo, trapajo, ranacuajo, zancajo, espantajo, escobajo, escarabajo, gargajo, mocajo, piel de zorra, fuina, cagachurre, mocarra, ipum, pum!, callosa, cazcarrosa, chinchosa, mocosa, legañosa, estoposa, mohosa, sebosa, muermosa, asquerosa, ojisucia, podrida, culiparda, hedionda, picuda, getuda, greñuda, juanetuda, patuda, hocicuda, lanuda, zancuda, diabla, pincha tripas, fogón apagado, caldero abollado, to- to- to- ottorrrrr... culona, cagona, zullona, moscona, trotona, ratona, chochona, garrullona, sopona, tostona, chanflona, gata chamuscada, perra parida, morcón reventado, trasgo del barrio, tarasca, estafermo, pendón de Zugarramurdi, chirigaita, ladilla, verruga, caparra, sapo revolcado, jimia escaldada, cantonera, mochilera, cerrera, capagallos...

Y cesó tan alto y perenne temporal de vituperios, porque la infeliz desapareció de la vista habiendo torcido por otra calle, echando llamas de su rostro, y sudando y muriéndose de vergüenza. Ni acabara él en toda la tarde con su diluvión de ultrajes según era afluente, si la esquina que dobló no hubiese amparado a la cuitada. La gente rió tanto y estaba tan embelesada, que nadie pensaba en irse, antes por minutos crecía el concurso y el favor del pueblo.

En medio de esta distracción y bullicio, un muchacho que se coló por entre las piernas y faldas presentó al tuno un libro en latín si le quería comprar. Tomó el libro y le miró y vio que era de medicina, y dijo: ¿libros creíste que compraríamos?, errasti, hijo de tu madre. Mira, los dientes se nos han secado de estudiar (y se los enseñaba). Y a punto estos días hemos tratado seriamente del caso e yo y mi pito vamos a dejar la carrera y embarcarnos para Jauja, o meternos a donados de monjas capuchinas. Por el Niño de la bola, que ha sido impertinencia la tuya. Anda con Dios y con tu libro a quien te ha parido. Y volvió a su recado.

Poco a poco, en fin, hubo de venir la noche, más por nubes que por tinieblas, que no eran más de las ocho y parando la ronda preguntaron por el mesón o posada pública para retirarse. ¿Qué es posada?, gritó uno que los siguió desde la primera calle; aquí, señores licenciados, el mesón y la posada para vuesas mercedes, el palacio y la choza, es mi casa. Vamos allá, que ya he mandado aviso a mi mujer que aumente algo a la cena. Pues yo, vecino, dijo otro, he mandado decir otro tanto a la mía; pero vos habéis hablado primero, vayan allá esta noche; mañana, señores licenciados, son vuesas mercedes mis huéspedes todo el día.

Fueron allá y cenaron. Pero ya mientras cenaban se había tratado entre los del pueblo de reunión y baile; cuando llega el padre de la niña que dio el escudo de oro, y les dijo: - Señores licenciados, siento haber de molestar a vuesas mercedes; pero soy esposo y padre, y quiero, en cosas de razón, dar gusto a mi esposa y no quitallo a una hija única de su sexo que Dios me ha dado. Yo desearía que después de cenar se sirviesen vuesas mercedes venir a mi casa con los instrumentos un rato. - A vuestra nobleza, señor caballero, contestó Pedro Saputo, nada podemos ni queremos negar: somos muy criados de vuesa merced, y agradecemos y ponemos en su debido punto la cortesía y dignación de haber venido en persona, cuando un simple recado nos bastaba para ir a ponernos a vuestra disposición y al respeto y órdenes de aquellas señoras. - Pues vos les acompañaréis amigo, dijo al huésped. Dioles las gracias, saludándoles y se fue no permitiendo que se levantaran de la mesa. - Es hombre muy rico, dijo el huésped, y sabe gastallo. Tiene una hija (ya la habéis visto) que la llaman el sol de Aragón; y de España y del mundo lo podría ser, si eso dice a su hermosura. Cada día llegan pretendientes, y entre ellos algunos señores de título; y todos prometen respuesta, y la dan sin duda, mas ninguno vuelve, porque el padre quiere que la hija case a todo su gusto, y la niña a lo que parece, no se enamora al vuelo, que, aunque joven, es tan discreta como hermosa. Muy bien os ha de ir allá. ¿Un escudo de oro cayó del balcón? Otros seguirán a aquél, yo lo fío, por que es don Severo muy nobilísimo. - Pues despachemos, dijo el del pito, y vamos. - No, señores, no, replicó el huésped; no hay para qué saltar por encima de los platos; agora va a cenar y mandar prevenir el agasajo; bien que en su casa siempre está prevenido. Mas ellos así en la cena como después en casa del caballero anduvieron muy templados, porque la tercera ley de sus ordenanzas era que se había de guardar sobriedad para no deshonrar el hábito o caer en mengua.

jueves, 11 de enero de 2024

Brac - Buzac

Brac, Bracon, Braquet, s. m., braque, chien couchant, brachet.

Brac, Bracon, Braquet, s. m., braque, chien couchant, brachet.

Voyez Wachter, Glossar. german., col. 197, où il définit Brack, canis quidam venaticus forte investigator.

Mais ama 'l bordir e 'l cassar,

E bracs e lebriers et austors.

(chap. Mes “ame” lo esbarrejá y lo cassá - la cassera - y los bracos y los llebrels y los azors.)

Bertrand de Born: Quan vei lo.

Il aime davantage le behourder et le chasser, et les braques et les lévriers et les autours.

Mena vayletz e mans garsons

E gran ren lebriers e bracons.

V. de S. Honorat.

Il mène valets et maints goujats et beaucoup de lévriers et de chiens couchants.

En la faula d'un braquet e d'un aze. V. et Vert., fol. 61.

En la fable d'un brachet et d'un âne.

Cassavon ab esparviers,

E menon brachets et lebriers.

Roman de Jaufre, fol. 49.

Ils chassaient avec des éperviers, et ils mènent des brachets et des lévriers.

ANC. FR. Brachez aveit fet demander,

En boiz voleit aler berser.

Roman de Rou, v. 14910.

Maigre ot la teste entor et environ,

Petite oreille com un gentil bracon.

Roman d'Aubery. Du Cange, t. 1, col. 1266.

ANC. CAT. Brac, braquet.

 

Brac, s. m., boue, fange.

Brac, selon Juste Lipse, a crasso fortasse dicta.

Acta SS., 21 febr., p. 251.

Non trobaretz que non getes

De sobre lui brac e ordura.

Passio de Maria.

Brac, fang, fanc, boue, fange

 

Vous ne trouverez qui ne jetât sur lui boue et ordure.

Ayssi coma lo forn, can cots et endurziss los teules que son fagz de brac, e los fai durs e ferms coma peyra.

(chap. Així com lo forn, cuan cou y endurix les teules o telles que son fetes de fang, y les fa dures y firmes com una pedra.)

V. et Vert., fol. 66.

Ainsi comme le four, quand il cuit et endurcit les tuiles qui sont faites de fange, et les fait dures et fermes comme pierre.

Fig. Voludam nos el brac et en la ordura del mun. V. el Vert., fol. 48.

Nous nous roulons dans la boue et dans l'ordure du monde.

Nég. expl. Que despueys no 'l prezei un brac.

Pierre d'Auvergne: Chantarai.

Que depuis je ne le prisai une ordure.

- Gour.

Cel i mes lo sablo que trais del brac.

Roman de Gerard de Rossillon, fol. 112.

Celui-ci y mit le sable qu'il tira du gour.

- Pus.

Et aprop fa brac, e corr brac et es fayta fistula.

Cauteri ubert, per so que gete brac per lonc temps.

Trad. d'Albucasis, fol. 5 et 7.

Et après fait pus, et le pus court et la fistule est faite.

Cautère ouvert, pour qu'il jette pus pendant long-temps.

ANC. FR. Retraire le bray de l'yau de Somme.

Tit. de 1268. Du Cange, t. 1, col. 1279.

Où fu jadis la planche de Mybrai;

Tel nom portoit pour la vague et le bray.

Ancien poëme cité par Ducange, t. 1, col. 1279.

CAT. Brac. IT. Brago.

2. Brac, adj., vil, sale, abject.

En aquesta rima braca.

Rambaud d'Orange: Ar vey brun.

Dans cette vile rime.

Donc pregatz Dieu que de vana

Vida nos gart e de braca.

Giraud Riquier: Aissi com es.

Priez donc Dieu qu'il nous garde de vaine et abjecte vie.

3. Bragos, adj., boueux, crotté, sale.

E foron orres e bragos.

Trad. d'un Évangile apocryphe.

Et ils furent laids et sales.

Purga la playa bragosa.

Rec. de remèdes en provençal, fol. I.

Nettoie la plaie sale.

ANC. FR. La ville où y avoit eaues et sourses moult brageuses.

Monstrelet, t. I, fol. 289.

 

Bracologia, s. f., bracologie, abréviation.

*gr (bracologia), auctor Rhetor. ad Alexandr., ap. Ald., p. 283.

Aytal vicis es escuzables per una figura que ha nom bracologia.

Bracologia se fay can hom en breus motz pauza gran sentensa.

(N. E. Ejemplo, Labordeta: Váyanse, idos, iros “a la mierda”, a cascala o cascarla. Desde aquí mando al mismo sitio a los chaqueteros y chaqueteras catalanistas de la chunta catalanista, aragonesista, CHA.)

Leys d'amors, fol. 120 et 142.

Un tel vice est excusable par une figure qui a nom bracologie.

Bracologie se fait quand on pose grande sentence en peu de mots.

 

Braia, Braga, s. f., lat. bracca, braies, culotte.

Ce mot est un de ceux qu'on reconnaît appartenir à la langue des Gaules, mais le vêtement qu'il désignait était autre que nos culottes.

Suétone, dans la Vie de Jules César, ch. 30, rapporte une épigramme

où on lit: Galli bracas deposuerunt, latum clavum sumpserunt.

Voyez Fortia d'Urban, Discours sur les Annales du Hainaut, t. V, p. 428.

Selon le P. Pezron, le mot celtique est brag.

Non lur laisson braya.

Boniface de Castellane: Sitot no.

Ils ne leur laissent pas culotte.

Gens que porto bragas el fondamen d'una palma longas.

Liv. de Sydrac, fol. 30.

Gens qui portent au fondement braies longues d'une palme.

ANC. FR. En braies ert et en chemise.

Roman de Rou, v. 8826.

Le plus gentil chevalier donnera à l'escuier sa chemise, un autre lui baillera ses brages. Stat. des chev. du Bain. Du Cange, t. 1, col. 1266.

CAT. Braga. ESP. (braga, bragas, hombre bien bragado) PORT. Brayas. 

IT. Brache.

2. Braguier, Braier, s. m., brayer, bas du ventre, enfourchure.

Fendutz per bustz tro als braiers.

Bertrand de Born: Miez sirventes.

Fendus par le buste jusqu'aux enfourchures.

Braguier maillat e ben triat.

Deudes de Prades, Auz. cass.

Brayer maillé et bien marqué.

ANC. FR. Chevaliers qui se combattoient

Jusqu'és brayers s'entrefendoient.

G. Guiart, t. 1, p. 8.

- Ceinture placée au-dessus des braies.

En braguier de las braguas.

Trad. d'Albucasis, fol. 33.

Dans la ceinture des braies.

Per senhal de son amor det li son brahyer.

Hist. abr. de la Bible, fol. 38.

Pour signe de son amour il lui donna son brayer.

ANC. FR. Que dou dos li trait tel corroie

Dont l'en poïst faire un braier.

Roman du Renart, t. II, p. 347.

CAT. Braguer.

3. Braccat, adj., lat. braccatus, qui porte des braies.

Antiquament fo dita Gallia braccada.

Eluc. de las propr., fol. 175.

Anciennement elle fut appelée Gaule portant braies.

4. Desbraiar, v., débrailler, ôter les braies, baisser les culottes.

Part. pas.

S'ieu fos marrit, molt agra gran fereza (marrit : marit)

C'oms desbraiat lonc ma moiller segues.

P. Cardinal: Ab votz d'angel.

Si j'étais mari, j'aurais très grande frayeur qu'un homme débraillé se tînt à côté de ma femme.

ESP. Desbragado. (N. E. típico de los escoceses)

5. Brazon, s. m., fesses, gras des fesses.

L'autre avia perdut lo latz,

La cueissa, lo brazon e bratz.

V. de S. Honorat.

L'autre avait perdu le côté, la cuisse, le gras des fesses et les bras.

Muscles redons e fortz brasons.

Roman de Flamenca, fol. 28.

Muscles ronds et fesses fortes.

ANC. FR. Totes ses ongles ficha lui ù braion.

Roman d'Agolant, Bekker, v. 423.

Fery ung cop où vif braon de la nage.

Lett. de rém., 1459. Carpentier, t. III, col. 9.

6. Bugas, s. m., haut-de-chausses, culotte, braies.

Fai sas bugas trenchar, vai l'escut prendre,

E vai ausberc vestir, espaza senhdre.

Roman de Gerard de Rossillon, fol. 95.

Fait couper ses braies, va prendre l'écu et va vêtir haubert, ceindre l'épée.

ANC. FR. Je donne l'envers de mes buges 

Pour tous les matins les torcher.

Villon, p. 60.

 

Braire, v., chanter, braire, brailler, crier, résonner.

El rossinholet qu'aug braire.

Bertrand de Born: S'abrils.

Le rossignol que j'entends chanter.

Qui que s'en crit ni 'n braia.

Arnaud de Marueil: Razos es.

Qui que ce soit qui en crie ni en braille.

Per vos vuelh un sonet braire.

Guillaume de Berguedan: Un trichaire.

Je veux chanter un sonnet pour vous.

Li corn e las trompas e 'ls cimbol e 'lh tabor

Fan retindir e braire la ribeira e l'albor.

Guillaume de Tudela.

Les cors et les trompettes et les cymbales et les tambours font retentir et résonner la rivière et la forêt.

Subst. Quar amon cans et austors

E corn e tabor e braire.

(chap. Ya que an ells los enchisen los gossos y azors y cuernos y tabals o tambors y bramá, quirdá, cridá, esbarrá.)

Bertrand de Born: S'abrils.

Car ils aiment chiens et autours et cor et tambour et brailler.

ANC. FR. Toute nuit braient au mostier.

Fabl. et cont. anc., t. II, p. 361.

Coisent li mort, li navré braient.

Et li mastin crient et braient.

Roman du Renart, t. IV, p. 287, et t. I, p. 324.

Quant les enfans aux Sarrazins braioient, les femmes les escrioient et leur disoient: Taisiez-vous, vezci le roi Richart, et pour eulz faire taire.

Joinville, p. 17.

Et une chate borgne de faim braiait.

Fabl. et cont. anc., t. IV, p. 221.

2. Brais, s. m., braillement, cris, clameur.

Fan per l'ost remaner e crit e brah (: bran : bram).

Roman de Gerard de Rossillon, fol. 107.

Ils font cesser dans l'armée cris et braillements.

Ab los fals brais

Dels lauzengiers savais.

G. Faidit: Ara cove.

Avec les clameurs mensongères des méchants médisants.

ANC. FR. Primaut si a geté un brait,

Que bien sent que il est bleciez.

Roman du Renart, t. I, p. 167.

3. Brailar, v., brailler, crier, chanter.

… Qu'eu crit ni 'n braile.

P. Durand: Una dona.

Que je crie et j'en braille.

El rossinhols brail' e crida.

B. Martin: Quan l'erba.

Le rossignol chante et crie.

4. Brail, s. m., braillement, cri, clameur, chant.

Cris e plors e brails e dols corals.

Aicart del Fossat: Entre dos reis.

Cris et pleurs et braillements et douleurs profondes.

Moutz braills e cris e sons e chans e voutas

Aug dels auzelhs qu'en lur latins fan precs.

A. Daniel: Moutz braills.

J'entends beaucoup de braillements et de cris et de chants et de voltes des oiseaux qui font prières dans leur langage (latin, latins).

5. Braidir, v., crier, brailler, chanter.

Els auzels cridar e braidir.

Lamberti de Bonanel: Totz m'era.

Les oiseaux crier et brailler.

ANC. FR.

Mainte bannière et maint destrier bresdir.

Roman de Garin. Carpentier, t. 1, col. 624.

6. Braidar, v., brailler, crier.

Tot lo jorn braida e crida.

Que brayda, crida e plang si.

V. de S. Honorat.

Tout le jour il braille et crie.

Qui braille, crie et se plaint.

7. Braidiu, Braydis, adj., braillard, hennissant.

El temps d'estiu, quan par la flors el bruelh,

E son braidiu li auzelhet d'erguelh.

G. Adhemar: El temps.

Au temps d'été, quand la fleur paraît au rameau, et que les oiseaux sont braillards de contentement.

… Car es tan braidiva.

Folquet de Lunel: E nom del.

Car elle est si braillarde.

- Alerte, fougueux.

Ans te dara cavalh braidiu.

Raimond de Miravals: A Dieu me.

Mais il te donnera cheval alerte.

Esclamar d'Amiata fo sul destrier braydis

Que cor pus de rando que no vola perdis.

Roman de Fierabras, v. 323.

Esclamar d'Amiate fut sur le destrier alerte qui court plus promptement que perdrix ne vole.

ANC. FR. Moult ert li vallez biax et genz...

Mès déables tant lou laidi

Et tant lou fist sot et braidi

Qu'amer le fist.

Nouv. rec. de fab. et cont. anc. t. II, p. 7.

ANC. FR. Puis montant és chevals braidis.

B. de Sainte-Maure, Chr. de Norm., fol. 29.

8. Bram, s. m., braillement, braiement.

Cel qui tot chan desfaissona

Mon douz sonet torn' en bram.

Pierre d'Auvergne: Ab fina joia.

Celui qui défigure tout chant tourne mon doux sonnet en braillement.

CAT. Bram.

9. Bramar, v., bramer, braire, crier, chanter.

Voyez Aldrete, p. 270; Muratori, Diss. 33.

Dic e man que chan e que bram.

Le Comte de Poitiers: Farai chansoneta.

Je dis et je commande qu'il chante et qu'il brame.

E l'azes quan brama eissamen.

Pierre d'Auvergne: Belha m'es.

Et l'âne quand il brait également.

El rossinhol crid' e brama.

Marcabrus: Bel m'es.

Le rossignol crie et chante.

ANC. FR. Que son fils avoit faict entrant en la lumière de ce monde, quand il brasmoit demandant à boire.

Rabelais, liv. I, ch. 7.

Adonc l'amour, que epoinçonne

Toute créature à s'aimer,

Les fait de rut si fort bramer

Que le bois d'autour en résonne.

R. Garnier, Hippolyte, acte I.

CAT. ESP. PORT. Bramar. IT. Bramare.

Bran, Brenc, s. m., épée, glaive.

Voyez Muratori, Diss. 33.

Sabra de mon bran cum talha.

Bertrand de Born: Un sirventes.

Il saura de mon glaive comment il taille.

De tot autre guerrier cre

Que s pot hom defendere ab bran. (defendre; défendre)

Cadenet: Amors e com er. 

Je crois qu'on se peut défendre avec épée de tout autre ennemi.

Fatz de mi so que us voillatz,

Neis traire lo cor ab un brenc.

Gavaudan le Vieux: Desemparatz.

Faites de moi ce que vous vouliez, même arracher le coeur avec un glaive.

- Pique, lance.

Arc manal o balesta o bon bran de planson.

Guillaume de Tudela.

Arc manuel ou arbalète ou bonne lance de plançon.

ANC. FR. E joster e ferir de lances e de branz.

Roman de Rou, v. 3981.

En sa main tint le branc levé.

Roman du Renart, t. III, p. 284.

ANC. CAT. Bran. IT. Brando.

 

Branca, s. f., branche, rameau.

Al departir del brau tempier,

Quan per la branca pueia 'l sucs.

Marcabrus: Al departir.

Au départ du cruel mauvais temps, quand le suc monte par la branche.

(chap. branca; saba, suc del abre; sabia : jugo, zumo)

E vi pendre en una branca

Una lansa.

Roman de Jaufre, fol. 16.

Et il vit une lance pendre en une branche.

Fig. … Vos etz arbres e branca

On frutz de gaug se sazona.

P. Vidal: Car' amiga.

Vous êtes arbre et branche où le fruit de joie se mûrit.

Aquest VII peccatz mortals se devezisson en motas brancas. 

V. et Vert. fol. 6.

(chap. Estos sat pecats mortals se dividixen en moltes branques.)

Ces sept péchés mortels se divisent en plusieurs branches.

CAT. IT. Branca.

2. Branc, s. m., branche, rameau.

Sitot l'aura s'es amara,

Don s'esclarcisson li branc.

Giraud de Calanson: Sitot l'aura.

Quoique le vent soit rude, d'où les rameaux s'éclaircissent.

Fig. Lor etat si conoysh pels brancs dels corns, quar cascu an ne meto un tro VII ans.

Eluc. de las propr., fol. 245.

Leur âge se connaît par les rameaux des cornes, car chaque année ils en poussent un jusqu'à sept ans.

3. Branquit, s. m., branche, rameau.

… Dels arbres qu'eran tut sec

Lo fueilz pels branquitz s'arenga.

Rambaud d'Orange: Pos tals sabers.

La feuille s'arrange par les rameaux des arbres qui étaient tout secs.

4. Branqueil, Branquil, s. m., petit rameau, branche.

Quan si part lo frug del branqueil.

Marcabrus ou B. de Venzenac: Hueymais pus.

Quand le fruit se sépare de la branche.

Lo vers comens, quan vei de fau

Ses fuelha la cima e 'l branquil.

Marcabrus: Lo vers comens.

(chap. “Escomenso lo vers cuan vech del fach sense fulla la punta - la sima, lo sim - y les branquetes.” Fach: faig: fagus: haya)

Je commence le vers, quand je vois sans feuille la cime et le rameau du hêtre.

5. Brancut, adj., branchu.

Per un albre que y es nascutz,

Autz e grans, brancutz e fulhatz.

Marcabrus: Mas l'iverns.

Pour un arbre qui y est né, haut et grand, branchu et feuillé.

CAT. Brancutz. (N. E. ja ja, catalán con tz final, lo nunca visto por algún catalanista, aunque se encuentra como ts final en muchos textos del ACA en Barchinona.)

6. Brancar, v., pousser des branches.

Enans branca e creis e bruelh en branc.

Pierre de Blai: En est son.

Au contraire it pousse des branches et croît et s'allonge en branches.

Quan branca 'l brondels e rama.

Giraud de Borneil: Quan branca.

Quand le rameau pousse des branches et des ramées.

Fig. Volh que branc' e brolh mos sabers.

Pierre d'Auvergne: De josta 'ls.

Je veux que mon savoir pousse des branches et verdisse.

7. Branquillar, v., jeter des branches, pousser.

Belh m'es quan la fuelha fana

E l'autra branquilla.

Marcabrus: Bel m'es quan.

Il m'est beau quand la feuille se fane et que l'autre pousse.

8. Esbrancar, v., ébrancher, casser.

Fig. Lo cors dins me crida e m' hucha

Que no 'l rompa ni l' esbranc.

Giraud de Borneil: Quan la bruna.

Le coeur me crie au-dedans et me huche que je ne le rompe ni l' ébranche.

Quecs entenda que m'amor no s'esbranca.

Pierre de Blai: En est son.

Que chacun entende que mon amour ne s'ébranche pas.

Branca orcina, s. f., brancursine, achante, branche ursine.

Atressi branca orcina

Contra postema es fina.

Brev. d'amor, fol. 50.

Aussi la brancursine est parfaite contre l'apostème.

CAT. ESP. Branca ursina. IT. Branca orsina, brancorsina.

 

Brancos, s. m., branque.

Porc a una malautia dita brancos que es apostema en l'aurelha et en la mayselha, etc. Eluc. de las propr., fol. 256.

Le porc a une maladie dite branque qui est une tumeur en l'oreille ou en la mâchoire, etc. (N. E. mâchoire : maschoire : mejilla : mascar : mastegar, chap. mastegá: mastego, mastegues, mastegue, masteguem o mastegam, masteguéu o mastegáu, masteguen.)

 

Brandir, v., brandir, balancer, vibrer.

Brandir lansas e bordos

Veirem en breu.

P. du Vilar: Sendatz vermelhs.

Nous verrons dans peu brandir lances et piques.

Brandis mos chans sa flecha.

R. Vidal de Bezaudun: Entr'el taur.

Mon chant brandit sa flèche.

Loc. Bel Papiol, vas Savoia

Ten ton camin branditz, brochan.

Bertrand de Born: Ara sai.

Beau Papiol, balancé, éperonnant, tiens ton chemin vers la Savoie.

ANC. CAT. ESP. PORT. Brandir. IT. Brandire.

2. Brandar, v., agiter, branler, remuer.

Quan la bruna biza branda

De la forest fraisses e faus.

G. Adhemar: Quan la bruna.

Quand la noire bise agite les frênes et les hêtres de la forêt.

Anatz brandan co fai nau sens govern.

T. d'Elias et de son cousin: N Elias.

Vous allez branlant comme fait navire sans gouvernail.

Tot trassalh e brant e fremisc,

Per s'amor, durmen e velhan.

P. Bremond Ricas Novas: Can l'aura.

Je tressaille tout et m'agite et frémis, à cause de son amour, en dormant et en veillant.

Quan pus qu'estruc m'afic

Que estay esguardan

Sos huous qu'els huelhs no bran.

Raimond de Miraval: Aissi m te.

Quand je m'attache fixement plus que l'autruche qui reste regardant ses oeufs de manière qu'elle ne remue pas les yeux.

 

Brando, s. m., anc. all. Brand, brandon.

Voyez Wachter, Gloss. germ., v°. Brand, feu, incendie.

Un historien de Grégoire VII trouva dans son nom d'Hilde-Brand un pronostic de son zèle ardent et divin.

Script. rer. ital., t. III, p. 304.

Ab aitant s'alumnero las falhas e 'l brando.

Guillaume de Tudela.

Alors les torches et les brandons s'allumèrent.

Brandos o candela ardens.

Brev. d'amor, fol. 37.

Brandon ou chandelle ardente.

Si qu'en Peiteus seran nostres brandos

Gent alumatz.

Bertrand de Born: S'ieu fos.

Tellement que nos brandons seront bellement allumés en Poitou.

ANC. CAT. Brandó.

2. Abrandar, v., brûler, enflammer, consumer.

Tolh lur castels e derroqu' et abranda

Deves totz latz.

Bertrand de Born: D'un sirventes.

Il enlève et renverse et embrase de tous côtés leurs châteaux.

Quar sobr'autras res l'abranda

Sobrefluitatz de vianda.

Brev. d'amor, fol. 66.

Car superfluité de viande l' enflamme sur toutes autres choses.

Per so m'escalf e m'abranda

Sa fin' amistatz coraus.

G. Adhemar: Quan la bruna.

Pour cela sa pure amitié cordiale m'échauffe et m'enflamme.

Us desiriers, qu'ins en mon cor s'abranda,

Mi conselha e m ditz que us serva e us blanda.

Perdigon: Aissi cum.

Un désir, qui s' enflamme dans mon coeur, me conseille et me dit que je vous serve et vous flatte.

ANC. FR. Armez ains que l'aube s' abrande.

B. de Sainte-Maure, Chr. de Norm., fol. 130.

3. Brasa, s. f. du gr. *, braise, charbon allumé.

Voyez Aldrete, p. 270, Denina, t. II, p. 282.

Am las mans prenia braza e lo ferre bollent.

Penset penre la brasa, si cum usat avia,

E cremet si la man.

V. de S. Honorat.

Avec les mains il prenait la braise et le fer bouillant.

Il pensa prendre la braise, comme il avait usé, et il se brûla la main.

Fig. En la boca nais lo carbons

De foc d'amor, mantas sazons,

Dont ja non er estancida

La braza.

P. Vidal: Si saupesson.

Maintes fois naît dans la bouche le charbon du feu d'amour, dont la braise ne sera jamais éteinte.

CAT. ESP. Brasa. PORT. Braza. IT. Bracia.

4. Brazal, s. m., brasier.

Quant es lay en aisselh brazal.

B. de Venzenac: Iverns vay.

Quand il est là à ce brasier.

5. Brazell, s. m., brasier.

Gieta selui el brazel,

On no troba nul gandel.

B. de Venzenac: Hueymais.

Il jette celui-là au brasier, où il ne trouve aucun secours.

6. Brazier, s. m., brasier.

Que plus resplendian que braza en brazier.

Roman de Fierabras, v. 156.

Qui brillaient plus que braise dans le brasier.

… En miey del brasier

Viron la dona estar am son jent cors entier.

V. de S. Honorat.

Ils virent la dame se tenir au milieu du brasier avec son gentil corps entier.

CAT. Braser. ESP. Brasero. PORT. Braseiro. IT. Braciere.

7. Bruzar, Bruizar, v., brûler.

Fetz dos crestias bruzar.

V. de Bertrand de Born.

Il fit brûler deux chrétiens.

Part. pas. Tuit bruisat seran

E lor cenes gitad' al vent.

Le Comte de Foix: Frances.

(chap. Tots cremats sirán y la seua sendra “gitada” al ven. 

Encara hay conegut gen de Beseit, dels masos prop de Arnes, que díen gitá - jeter en fransés – aventá, aviá, expulsá, foragitá, fotre fora, vomitá.)

Ils seront tous brûlés et leur cendre jetée au vent.

Substantiv.

… A Roma ac carta novella

De mil bruzatz.

Torcafols: Cuminal en rima.

Il y eut à Rome une nouvelle liste de mille brûlés.

8. Bruslar, v., brûler.

Part. pas. Bruslat per lo bufament de l'espiracio al diable.

Trad. de Bède, fol. 47.

Brûlé par le souffle de la respiration du diable.

ANC. FR. Une église en l'onour S.-Martin qui toute fut arse e bruie.

Rec. des Hist. de Fr., t. III, p. 241.

E tut sun cors arder e bruir.

Marie de France, t. II, p. 446.

ANC. CAT. Brusar.

9. Abrasar, v., embraser, enflammer, faire de la braise.

M'an ma terr' abrasada.

Bertrand de Born: Rassa.

(chap. Me han ma terra abrasada; M'an : M'han : Me han. 

Bertrand de Born parláe y escribíe en chapurriau. Ma : la meua; ma mare, ma germana o man germana, ma tía, &c. )

Ils m'ont embrasé ma terre.  

Aissi co 'l focs s'abrasa per la legna.

G. Faidit: Pel messatgier.

Ainsi comme le feu s'enflamme par le bois.

Fig. Cobeitatz los abraset.

Pierre d'Auvergne: Abans que.

La convoitise les enflamma.

Comenson a cantar li ausel,

E 'l foc d'amor ad abrazar.

Un troubadour anonyme: Senior vos.

Les oiseaux commencent à chanter, et le feu d'amour à embraser.

Prov. Focs s'abrasa per cobrir.

Folquet de Marseille: Chantan volgra.

Le feu devient braise en le couvrant.

Part. pas. Es hom plus abrazaz a amassar l'aver.

Trad. de Bède, fol. 44.

On est plus enflammé à amasser la richesse.

Soi abrasatz per seleis que no m degna.

G. Faidit: Pel messatgier.

Je suis enflammé pour celle qui ne m'accueille.

ANC. FR. Com se ce fusent X cierges abrasé.

Roman d'Agolant. Bekker, p. 57.

CAT. ESP. Abrasar. PORT. Abrazar. IT. Abrucciare.

10. Abrazillar, v., embraser, enflammer, allumer.

Fig. La putia l'es apres

Que l'afogua e l'abrazilla.

B. de Venzenac: Lanquan.

Le libertinage lui est après qui l'allume et l'embrase.

11. Embrasar, v., embraser, enflammer, allumer.

Fig. Lo embrasa en son amor.

Aissi comensa lo fuoc d'ira ad embrasar bregas.

V. et Vert., fol. 34 et 25.

Il l'embrase en son amour.

Ainsi le feu de la colère commence à allumer des rixes.

12. Embrazamen, s. m., embrasement.

Fig. Del gran embrazamen de la amor de Dieu.

Nazaret vol dire flor et embrasamen d'amor.

V. et Vert., fol. 45.

Du grand embrasement de l'amour de Dieu.

Nazareth veut dire fleur et embrasement d'amour.

13. Esbrazar, v., embraser, allumer, emflammer (enflammer).

Fig. Sabieza nafrada soent s'esbraza en forcenaria.

Trad. de Bède, fol. 5.

La sagesse offensée souvent s'embrase en fureur.

 

Bratz, s. m., lat. brachium, bras.

Venc ad el al sieu lieich, e pres lo entre sos bras.

V. de Geoffroi Rudel.

Elle vint à lui à son lit, et le prit entre ses bras.

Un an avetz portat lo bratz al col.

Roman de Gerard de Rossillon, fol. 103.

Vous avez porté un an le bras au col.

- Détroit, bras de mer.

Passai un bratz de mar ab mo navei.

Roman de Gerard de Rossillon, fol. 42.

Je passai un bras de mer avec ma flotte.

CAT. Bras. ESP. Brazo. PORT. Braço. IT. Braccio.

2. Brassier, s. m., manouvrier, celui qui travaille de ses bras, homme de peine.

Ell fay obras corporals coma fan los laboradors e los brassiers e

los menestayrals. V. et Vert., fol. 34.

Il fait oeuvres corporelles comme font les laboureurs et les manouvriers et les artisans.

Lo deute degut al brazer.

Los brasers que hom loga, sian pagatz, al plus tard al digmenge, de lor loguer. Cout. de Condom.

Le salaire dû à l'homme de peine.

Que les hommes de peine que l'on loue soient payés, au plus tard le dimanche, de leur salaire.

3. Brassa, s. f., brasse, sorte de mesure.

Trobet que hac de lonc CXXX brassas. Philomena.

Il trouva qu'il eut cent trente brasses de long.

Lo fust fon breus mais d'una brassa.

Trad. de l' Évangile de l'Enfance.

Le bois fut court plus d'une brasse.

- Brassée, embrassade.

Quant ella tenc entre sa brassa

Aquell que tot lo mon abrassa.

Los VII Gaug de la mayre.

Quand elle tint en son embrassade celui qui embrasse tout le monde.

Pueys leva l'efan en sa brassa.

V. de Sainte Enimie, fol. 88.

Puis elle lève l'enfant en sa brassée.

ANC. FR. Prent le danzel entre sa brace.

B. de Sainte-Maure, Chr. de Norm., fol. 88.

CAT. Brassa. ESP. Braza. PORT. Braça. IT. Braccio.

4. Brassada, s. f., brasse, brassée.

E quan suy pujatz cent brassadas.

Un troubadour anonyme: Suy e non suy. 

Et quand je suis monté cent brasses.

D'espallas ac una brassada.

Roman de Jaufre, fol. 7. 

Il eut une brassée d'épaules.

CAT. Brassada. ESP. Brazado (brazada). PORT. Braçado. IT. Bracciata.

5. Braissar, v., embrasser.

Chascuna ha son amador...

Baizon e braisson soven.

Un troubadour anonyme: Seinor vos que. 

Chacune a son amoureux... Ils baisent et embrassent souvent.

ANC. FR. Funels de pecheurs envirum bracient mei.

Anc. trad. du Psautier de Corbie, ps. 118.

Cil le braça et estreint vers soi.

Roman d'Haveloc, v. 443.

6. Abrassar, v., embrasser, serrer, tenir dans les bras.

Car la genser que anc nasquet de maire

Tenc et abras.

Giraud de Borneil: Rei glorios.

Car je tiens et j' embrasse la plus gentille qui oncques naquit de mère.

L'abbat, que vic que hac trayta la 'spassa, anec abrassar l'autar de gran paor que hac. Philomena.

L'abbé, qui vit qu'il avait tiré l'épée, alla embrasser l'autel par la grande peur qu'il eut.

Par ext. Car la correja si abrassa

Los muscles e 'l cor d'eviron.

Deudes de Prades, Auz. cass.

Car la courroie embrasse ainsi les muscles et le corps tout à l'entour.

Part. pas. Totz lo mons es vestitz et abrassatz

De fals enguans.

P. Cardinal: Totz lo mons.

Tout le monde est vêtu et embrassé de fausses tromperies.

CAT. Abrassar. ESP. Abrazar. PORT. Abraçar. IT. Abbracciare.

7. Embrassar, v., embrasser.

Pensan vos bais e us maney e us embraz.

Arnaud de Marueil: Si cum li.

En pensant je vous baise et vous caresse et vous embrasse.

Autra baisar, embrassar ni tener.

Berenger de Palasol: Tan m'abelis.

Baiser, embrasser et tenir une autre.

Part. pas. Non er per elh embrassada valensa.

Pujols: Si 'l mal.

La vaillance ne sera point embrassée par lui.

ANC. ESP. Embrazar. IT. Imbracciare. 

 

Brau, adj., dur, méchant, fougueux, brave.

Voyez Leibnitz, p. 54; Muratori, Diss. 33; Denina, t. III, p. 15.

Ab lo brau temps et ab la gran freidor.

Berenger de Palasol: Mais ai de.

Avec le temps dur et avec la grande froidure.

Assatz paria

De la bestia que non fos brava,

Car per defendre no s girava.

Roman de Jaufre, fol. 3.

Il paraissait assez de la bête qu'elle n'était pas méchante, car elle ne se retournait pas pour se défendre.

Braus cavals, quan s'eslaissa,

Tira 'l fren tan tro l'escayssa.

G. Adhemar: Lanquan vei.

Cheval fougueux, quand il s'élance, tire le frein tant jusqu'à ce qu'il le casse.

CAT. Brau. ESP. PORT. IT. Bravo. (chap. bravo, fogós, furo)

2. Bravamenz, adv., bravement.

Tan bravamenz

Combatr' et envazir.

B. Calvo: Mout a que.

Combattre et assaillir si bravement.

CAT. Bravament. ESP. PORT. IT. Bravamente. (chap. Bravamen)

 

Brech, adj., de l' allemand brechen, ébréché, clochant, boiteux.

Voyez J. Ihre, Gloss. suio-goth.; Denina, t. I, p. 181.

Fig. Amors solia esser drecha,

Mas eras es torta e brecha.

Marcabrus: Dirai vos.

L'amour avait coutume d'être droit, mais maintenant il est tortu et ébréché.

Vostra razos es brecha.

T. de Bertrand et de Gausbert: Gausbert.

Votre raison est clochante.

2. Bercar, v., ébrécher, entailler.

Per que la fes franh e berga.

Gavaudan le Vieux: Lo mes e 'l temps.

Par quoi la foi se brise et s'ébrèche.

Qu'en dar conseyl pesse gran re...

Per tal que nuilla res no y berque.

Deudes de Prades, Poëme sur les Vertus.

Qu'il pense beaucoup à donner conseil... afin que nulle chose n'y cloche.

3. Enbercar, v., ébrécher.

Que mals bes cass' e enberca.

Gavaudan le Vieux: Lo mes e 'l temps.

Que le mal casse et ébrèche les biens.

 

Brega, s. f., querelle, dispute, rixe, noise, tracasserie.

Guerra e trebalhs e brega m platz.

Boniface de Castellane: Guerra.

La guerre et l'agitation et la querelle me plaît.

Empero brega e tinel

Vuelh aver tos temps.

Folquet de Lunel: Si quon bo.

C'est pourquoi je veux toujours avoir dispute et querelle.

Fon gran brega entre la maynada dels cardenals.

Cartulaire de Montpellier, fol. 76.

Il fut grande dispute dans la société des cardinaux.

Ni res que brega fassa

A vostr' auzel cora que jassa.

Deudes de Prades, Auz. cass.

Ni rien qui cause tracasserie à votre oiseau alors qu'il repose.

Prov. Juoc de mas engenra bregas. V. et Vert., fol. 106.

Jeu de mains engendre querelles.

CAT. Brega. ESP. Brega (querella, disputa, riña.) PORT. IT. Briga.

 

Bregan, s. m., brigand, soldat mal discipliné.

Un capitani dels Lombartz emena am si VI C bregans, e pren los gatges del Rey, VI francs per mes, per cascu dels bregans.

L'Arbre de Batalhas, fol. 220.

Un capitaine des Lombards emmène avec lui six cents brigands, et prend les gages du Roi, six francs par mois, pour chacun des brigands.

IT. Brigante. (ESP. Bergante, pícaro, sinvergüenza.)

 

Bren, s. m., son.

Voyez Denina, t. 1, p. 221.

Il n'est pas admissible que bren vienne du brance des Gaulois, qui était

une espèce de blé et non l'enveloppe du grain.

Pline, Liv. XVIII, ch. 7, désigne évidemment le grain, lorsqu'il dit:

“Galliae quoque suum genus farris dedere: quod illic brance vocant.”

Aytal differencia, co es, entre lo gras del fromen e la palha, et entre la pura flor de la farina del fromen e lo bren.

Coma aquel que purga la pura farina del bren.

V. et Vert., fol. 88 et 35.

Telle différence, comme elle est, entre le grain du froment et la paille,

et entre la pure fleur de la farine du froment et le son.

Comme celui qui purge du son la pure farine.

ANC. FR.

Vendre à l'enchere autant bren que farine.

J. Marot, t. V, p. 216.

Faisoit de l'asne pour avoir du bren.

Rabelais, Liv. I, ch. 2.

ANC. ESP.

La que partie la casa, el bren de la farina.

El Sacrificio de la Misa, cop. 78.

 

Bres, Bretz, s. m., berceau.

Lo premier filh del rey de Fransa que es petit el bres e plora et es heretiers del regne. V. et Vert., fol. 52.

Le premier fils du roi de France qui est petit au berceau et pleure et est héritier du royaume.

Deffent e garda, quant es pausada el bretz de l'effan, que neguna mala aventura no posca venir a l'effan.

Trad. du Lapidaire de Marbode.

Défend et garde, quand elle est placée au berceau de l'enfant, qu'aucune mauvaise aventure ne puisse venir à l'enfant.

CAT. Bres. (ESP. cuna)

2. Bers, s. m., berceau, tombeau.

Lo sanh bers on Dieu fos sebelhitz.

Guillaume de Mur: D'un sirventes.

Le saint tombeau où Dieu fut enseveli.

ANC. FR. Li enfez hors des bers traioient.

Roman de Rou, v. 6380.

Les dicts Yrlandois de pied prenoient petits enfans en bers, licts et autres bagues.

Monstrelet, t. 1, fol. 269.

Quant le bers veiras devant tei

Où tes anfez fu morz par mei.

Marie de France, t. II, p. 272.

Que Fredegonde obtint grosse victoire

Près de Soissons, entre ses bras portant

Son fils Clotaire encore au bers estant.

Cretin, p. 139.

Fors seul Helain qu'en escapa...

Et fors un autre en berc petit.

Roman de Partonopeus, t. I, p. 11.

PORT. Berço.

3. Bressol, s. m., berceau.

Non er dans,

Si 'ls autruis enfans

Colga el mieu bressol.

Bertrand de Born: Anc no us.

Il ne sera pas dommage, si je couche les enfants d'autrui dans mon berceau.

Quant Jhesu-Crist al bressol fo pels pastors azoratz.

Cat. dels apost. de Roma, fol. 18.

Quand Jésus-Christ au berceau fut adoré par les pasteurs.

ANC. FR. Ung petit enfant aagé d'un an ou environ ou bressolet.

Lett. de rém., 1457. Carpentier, t. 1, col. 521.

CAT. Bressol.

4. Bursar, v., bercer, balancer.

Mas el non au ren ni enten,

Et el lo bursa e 'l secot.

Roman de Jaufre, fol. 37.

Mais il n'oit ni n'entend rien, et il le berce et le secoue.

5. Bressar, v., bercer.

Es bo que a dormir sio provocatz bressan.

Eluc. de las propr., fol. 69.

Il est bon qu'ils soient provoqués à dormir en berçant.

 

Bretanha, s. f., Bretagne.

Ce nom géographique et les suivants sont placés ici à cause des allusions

que les troubadours ont souvent faites à la Basse-Bretagne et à ses habitants.

Que pos Artus an cobrat en Bretanha.

P. Vidal: Ges pel temps.

Que puisqu'on a recouvré Artus en Bretagne.

Cella m platz mais que chansos,

Volta ni lais de Bretaigna.

Folquet de Marseille: Ja no volgra.

Celle-là me plaît plus que chanson, roulade ni lai de Bretagne.

2. Bret, adj., bret, breton.

Car es Bretz o Normans.

Pierre de la Mula: Dels joglars.

Car il est Breton ou Normand.

Mas ieu non ai lengua friza ni breta.

P. Cardinal: Prop a guerra.

Mais je n'ai langue frisonne ni bretonne.

3. Breton, s. m., Breton.

Fach ai l'obra de l'aranha

E la musa del breto.

P. Vidal: Mout es.

J'ai fait l'oeuvre de l'araignée et la vaine attente du Breton.

Qu'anc non auzi fors de Breto

D'ome tan longua atendeza.

G. Adhemar: Be m'agr' obs.

Que jamais je n'ouïs dire une si longue attente d'homme excepté de Breton.

Reys Castellas, l'emperis vos aten,

Mas sai dizon, senher, qu'atendemen

Fai de Breton.

G. de Montagnagout: Per lo mont.

Roi de Castille, l'empire vous attend, mais, seigneur, on dit ici qu'il fait attente de Breton.

Adjectiv. Servirs qu'om no guazardona

Et esperansa bretona

Fan de senhor escudier.

B. de Ventadour: La doussa.

Service qu'on ne récompense pas et espérance bretonne font de seigneur écuyer.

 

Bretz, Brec, Bres, s. m., piége, glu, appeau, pipée.

Auzeletz que son petitetz,

C'om pren per mei lo cap ab bretz.

Deudes de Prades, Auz. cass.

Oiselets qui sont tout petits, qu'on prend avec un piége par le milieu de la tête.

Co 'l fol auzel, cant auc lo bres,

Que s vai cochozamens ferir.

P. Vidal: Nulhs hom no.

Comme l'oiseau insensé qui va rapidement se frapper, quand il entend la pipée.

Fig. Mal viven,

Cazem tot jorn el bres.

G. Riquier: Qui s tolgues.

Vivant mal, nous tombons toujours au piége.

ANC. FR. Il eut peur d'estre prins au bret.

Poëme sur la dame de Beaujeu, Mém. de l'Acad. des Inscr., t. VIII, 

p. 585.

2. Brezador, s. m., oiseleur, pipeur.

Bufador

Que porta brezador.

B. Martin: Segnor qui.

Sifflet que porte l'oiseleur.

… Elas ab bela parvensa

Fan lor for de brezador.

T. de Bernard et de Gaucelm: Gausselm.

Avec belle apparence elles leur font manière d'oiseleur.

3. Embregar, v., embarrasser, empêtrer.

El paladel non l'enbreguetz.

Deudes de Prades, Auz. cass.

Ne lui embarrassez pas le palais.

D'al re servir no m'embrec.

P. Raimond de Toulouse: Pos vezem.

Je ne m'embarrasse pas de servir autre chose.

Part. pas. Be us tenon embregatz.

Bertrand de Born: A tornar m'er.

Vous tiennent bien empêtrés.

ESP. Embregar (adj. embarazoso). IT. Imbrigare.

4. Entrebesquill, s. m., brouillon.

Mas menut trobador bergau,

Entrebesquill

Me torno mon chant en badau.

Marcabrus: Lo vers comens.

Mais petits troubadours détestables, brouillons me tournent mon chant en raillerie.

5. Entrebrescar, Entrebescar, v., embarrasser, embrouiller.

Amors adoncx entrebresca.

Marcabrus: Contra l'ivern.

L'amour alors embrouille.

Part. pas. Entrebescat d'engan.

G. Adhemar: Comensamen.

Embarrassé de tromperie.

6. Desentrebescar, v., débrouiller.

Amors adoncx entrebresca,

Enginhos desentrebesca.

Marcabrus: Contra l'ivern.

Alors l'amour embrouille, l'ingénieux débrouille.

 

Bresca, s. f., rayon de miel, bresque, gaufre.

E detz als filhs d'Israel

Lach e brescha e manna e mel.

Pierre d'Auvergne: Dieus vera.

Et vous donnâtes aux fils d'Israël lait et gaufre et manne et miel.

(chap. Y los vau doná als fills de Israel lleit y bresca y maná y mel.)

Dolz e suaus es plus que bresca.

Fragmens de la Vie de Sainte Fides d'Agen.

Est doux et suave plus que rayon de miel.

ANC. FR. Bresce de miel cueillie de diverses fleurs.

Brunetto Latini, Not. des Mss., t. V, p. 271.

ANC. ESP. Bresca (miel dentro de la cera).

 

Breu, adj., lat. brevis, bref, court, rapide, de peu de durée.

E regnas breus qu'om non puesc' alonguar.

Bertrand de Born: Ieu m'escondisc.

Et rênes courtes qu'on ne puisse allonger.

De josta 'ls breus jorns e 'ls luncs sers.

Pierre d'Auvergne: De josta 'ls.

Pendant les jours courts et les longues soirées.

ANC. FR. Cuidant que brefs seit mult lor vie.

B. de Sainte-Maure, Chr. de Norm., fol. 45.

CAT. Breu. ESP. PORT. IT. Breve.

Adv. comp. Sapcha qu'en breu la veyrai.

P. Rogiers: Tant ai.

Qu'elle sache que je la verrai dans peu.

S'en breu de temps no fai de que m cofort.

G. Adhemar: En temps.

Si dans peu de temps elle ne fait pas de quoi je me reconforte.

M'aura mort en breu d'ora.

Perdigon: D'amor no m puesc.

M'aura tué en peu d'heures.

ANC. FR. Lors le seigneur ainsi répond en bref.

Desmasures, trad. de l'Énéide, p. 310.

2. Semibreus, s. m., semi-brève.

Am los semibreus de lors motetz.

Leys d'amors, fol. 40.

Avec les semi-brèves de leurs motets.

3. Breumen, adv., bientôt, brièvement, rapidement.

Diguas li m que breumen lo veirai.

B. de Ventadour: Bel m'es qu'ieu.

Dites-lui de moi que je le verrai bientôt.

ANC. FR. Si vous dirai tost et briefment.

Fabl. et cont. anc., t. IV, p. 255.

Adv. comp. Al re no y a mais del murir,

S'alqun joy non ai en breumen.

Geoffroi Rudel: Pro ai del.

Il n'y a plus autre chose qu'à mourir, si je n'ai dans peu quelque joie.

CAT. Breument. ESP. PORT. IT. Brevemente. (chap. breumen, brevemen)

4. Brevadamen, adv., brièvement.

Adv. comp.

Per las onsas dels detz tot en brevadamens

Poiria comtar d'un rei tot sos despensamens.

P. de Corbiac: El nom de.

Par les phalanges des doigts je pourrais entièrement compter tout brièvement les dépenses d'un roi.

5. Breviamen, s. m., abréviation.

Tractem del alongamen e del breviamen e del cambiamen dels motz.

Leys d'amors, fol. 120.

Traitons de l'allongement et de l'abréviation et du changement des mots.

6. Breveza, s. f., brièveté.

Breveza de la vida es dampnamenz dels deleiz.

Trad. de Bède, fol. 82.

La brièveté de la vie est la condamnation des plaisirs.

Segon longueza ni breveza de sillabas.

Leys d'amors, fol. 10.

Selon longueur et brièveté de syllabes.

7. Brevitat, Breugetat, s. f., lat. brevitatem, brièveté.

La brevitat d'aquesta vida. Trad. de Bède, fol. 82.

La brièveté de cette vie.

Que la sentensa no remanga concluza per la breugetat.

Leys d'amors, fol. 150.

Que la sentence ne demeure enveloppée par la brièveté.

ANC. FR. Pense à la brefveté de ceste vie.

Camus Du Belley, Diversités, t. II, fol. 28.

ANC. CAT. Brevitat. ESP. Brevedad. PORT. Brevidade. IT. Brevità. (chap. brevedat)

8. Breviar, v., abréger, accourcir.

Com pogues temps breviar.

A. Daniel: Ar vei.

Comment je pusse abréger le temps.

Breviaray mos estrueps,

T. de Gaucelm et de J. Miralhas: Joan.

J' accourcirai mes étriers.

Mas si m breuges ma dolor,

Ben tengra 'l joy per melhor.

Giraud de Calanson: Sitot l'aura.

Mais si elle m' abrégeait ma douleur, je tiendrais bien ma joie pour meilleure.

ANC. ESP. Oró al cuerpo santo oracion breviada. 

(ESP. MOD. Oró al cuerpo santo oración abreviada.)

V. de S. Domingo, cop. 98.

9. Abreviacio, s. f., lat. abbreviatio, abréviation.

Segon la via de exposicio e de declaracio e de abreviacio... Am exposicio manifesta e abreviacio.

Trad. d'Albucasis, fol. 1 et 31.

Selon la voie d'exposition et de déclaration et d'abréviation... Avec exposition claire et abréviation.

CAT. Abreviació. ESP. Abreviación. PORT. Abbreviação. IT. Abbreviazione.(chap. Abreviassió, acursamén)

10. Abreviamen, s. m., accourcissement, abrégement, abréviation.

El trop marirs lo vai meten en via

D' abreviamen de jorns e de sos ans.

B. Carbonel de Marseille, Coblas triadas.

Le trop souffrir le va mettant en chemin d' abrégement de jours et de ses années.

ANC. FR. Or ça donc par abbrégement.

Coquillart, p. 93.

Desirant l' abrégement de la guerre.

Monstrelet, t. II, fol. 29.

ESP. Abreviamento. IT. Abbreviamento.

11. Abreviar, lat. abbreviare, abréger, accourcir.

Abrevia nos lo temps.

V. de S. Honorat.

Il nous abrége le temps.

Part. pas. Entendemens de l'albre d'amor abreviatz e senes rimas.

Brev. d'amor, fol. 4.

Interprétation de l'arbre d'amour abrégée et sans rimes.

ANC. FR. Abreviez sans festination. (ou festinatiou)

J. Bouchet, Triom. de François I, fol. 79.

CAT. ESP. Abreviar. PORT. Abbreviar. IT. Abbreviare.

12. Abreviadamen, adv., en abrégé.

Abreviadamen escrichas. Brev. d'amor, fol. 6.

Écrites en abrégé.

13. Breu, Brieu, s. m., bref, lettre, feuille de papier.

Senes breu de parguamina

Tramet lo vers en chantan.

G. Rudel: Quan lo rius.

Je transmets le vers en chantant sans feuille de parchemin.

Breu sagellat de mon anel.

Arnaud de Marueil: Dona genser.

Lettre scellée de mon anneau.

ANC. FR. Par son brief li remanderoit.

Roman de Rou, v. 11403.

Que li rois l'a par brief mandé.

Marie de France, t. 1, p. 290.

CAT. Breu. ESP. PORT. IT. Breve.

14. Breu-doble, s. m., bref-double.

Pus mas chansos

Ab precx no vol grazir,

Qu'est breu-doble fassa.

G. Riquier: Amors.

Puisque elle ne veut agréer mes chansons avec prières, que je fasse ce bref-double.

15. Breviari, s. m., lat. breviarium, bréviaire.

Un breviari

On ac sauteri et imnari.

Roman de Flamenca, fol. 45.

Un bréviaire où il y eut psautier et hymnaire.

Comenset lo primier dia

De primavera sus l'albor

Aquest breviari d'amor.

Brev. d'amor, fol. 1.

Il commença le premier jour du printemps à l'aube ce bréviaire d'amour.

CAT. Breviari. ESP. PORT. IT. Breviario.

 

Brezilh, s. m., brésil, sorte d'arbre.

Anet trobar

Grana et roga e brezilh. 

Évangile de l'Enfance.

Il alla trouver écarlate et garance et brésil.

No fassa mescla de bresil

Ni de rocha am grana.

Cartulaire de Montpellier, fol. 192.

Qu'il ne fasse mélange de brésil ni de garance avec écarlate.

CAT. ESP. Brasil. IT. Brasile.

Il est reconnu que le Brésil, contrée de l'Amérique méridionale, fut ainsi nommé par les Européens à cause de la grande quantité de brésils qu'on y trouva.

 

Brian, s. m., ascaride, ver.

Engendro brians, provocans pruzor.

Verms... Alcus so en bestias cum brians.

Eluc. de las propr., fol. 49 et 262.

Engendrent ascarides, provoquant démangeaison.

Vers... quelques uns sont dans les bêtes comme ascarides.

CAT. Briá.

 

Bric, s. m., fripon, coquin, vaurien.

… Anc no il plac engans ni trics,

Ni lausengiers ni gelos brics.

P. Vidal: Pois ubert.

Jamais ne lui plut tromperie ni tricherie, ni médisant ni jaloux vaurien.

Adj. No vos vuelh dar coselh ja d'ome bric.

Fai lo coms G. que fol e bric,

Quar cavalga vas K. per tal afic.

Roman de Gerard de Rossillon, fol. 1 et 80.

Je ne veux vous donner jamais le conseil d'un homme coquin.

Le comte Gérard agit comme fou et vaurien, puisqu'il chevauche vers Charles dans tel dessein.

ANC. FR. Aura semblé fous, brics e nice.

B. de Sainte-Maure, Chr. de Norm., fol. 159.

2. Brico, s. m., fripon, coquin, vaurien, malotru, misérable.

El reis, cui es Paris, gart lo be dels bricos.

P. Bremon Ricas Novas: Pus partit.

Que le roi, à qui est Paris, le garde bien des fripons.

Esperar e musar

M'a fait coma bricon.

P. Vidal: Ajostar.

Il m'a fait attendre et muser comme un misérable.

Adj. Et a l'autra gent bricona.

P. Cardinal: L'arcivesque.

Et à l'autre gent friponne.

ANC. FR. Blasmez seriez è tenu por bricon.

Roman de Rou, v. 4184.

Moult a en toi mauvés bricon.

Fabl. et cont. anc., t. III, p. 290.

ANC. CAT. Bricon. IT. Briccone. (ESP. Bribón)

 

Brida, s. f., bride.

Le Duchat dérive ce mot de l'ancien saxon Bridl, bride.

Voyez Ménage, t. I, p. 152; Denina, t. II, p. 105.

Bossetas de las bridas.

Tit. de 1535. DOAT, t. CIV, fol. 32i.

Les bossettes des brides.

Cosir las bridas.

Tit. de 1410. DOAT, t. CLVIII, fol. 305.

Coudre les brides.

CAT. ESP. Brida. IT. Briglia.

- Machine à lancer des traits.

La principal de las torrs es garnida...

Ni pauc ni trop no 'l notz quayrel ni brida. (: cairel)

Palaytz de Savieza.

La principale des tours est armée... carreau ni bride ne lui nuit ni peu ni beaucoup.

 

Briguar, v., frayer, se familiariser, briguer.

Mes se a servir als valens homes e a briguar ab lor.

V. de Folquet de Marseille.

Il se mit à servir les hommes de mérite et à frayer avec eux.

Briguet com los bons homes de cort et apres tot so qu'el pot.

V. de Sordel.

Il fraya avec les bons hommes de cour, et apprit tout ce qu'il put.

IT. Brigare. (ESP. Bregar)

 

Brillar, v., briller, luire.

Voyez Denina, t. III, p. 16.

Pus doux temps baut bril benigne.

B. Vidal de Bezaudun: Entr'el taur.

Puisqu'un temps doux, gai, bénin, brille.

CAT. ESP. Brillar. PORT. Brilhar. IT. Brillare.

 

Brin, s. m., brin.

Voyez Ménage, t. I, p. 255.

Amarinas verdas o sequas que son apelladas brins.

Cartulaire de Montpellier, fol. 107.

Joncs verds ou secs qui sont appelés brins.

ESP. Brin (juncos verdes o secos para atar).

 

Britan, s. m., britain.

Lo sete apella hom britan.

Deudes de Prades, Auz. cass.

On appelle le septième britain.

 

Briu, s. m., valeur, mérite, impétuosité, orgueil.

Voyez Muratori, Diss. 33.

… No pot sofrir lauzors

La gran forsa del ver briu.

P. Vidal: Be m pac.

La grande force de la vraie valeur ne peut souffrir les louanges.

… Drut truan que, per un pauc que prenda,

Leva son brieu, per qu'amors per son cor.

Bernard Tortis: Per ensenhar.

Galant perfide qui, pour un peu qu'il prenne, élève son orgueil, c'est pourquoi amour perd son coeur.

Quar d'amor es natz mos brius,

S'ieu ren fas ni dic de bon.

G. Riquier: A mon dan.

Car, si je fais et dis rien de bon, mon mérite est né d'amour.

Adv. comp. Que digo a lors escudiers

Que prenguan las armas de briu.

P. Vidal: Mai o.

Qu'ils disent à leurs écuyers qu'ils prennent les armes aussitôt.

CAT. ESP. (brío) PORT. IT. Brio.

2. Brivar, v., presser, s'empresser.

Una dolors esforsiva

Me pren e m toca e m briva.

G. Faidit: Una dolors.

Une douleur violente me prend, me pousse et me presse.

Part. prés. Piulan e bufan e briven

Cum fouser can del cel dessen.

Roman de Jaufre, fol. 57.

Criant, soufflant et s'empressant comme la foudre quand elle descend du ciel.

3. Abrivar, v., presser, hâter, attirer, entraîner, appliquer.

Amors vos abriva.

G. Riquier: Gaya pastorella.

L'amour vous presse.

Car l'us semblan m' abriva lai

E l'autre m desvia.

Giraud de Borneil: A penas sui.

Car une manière m'attire là et l'autre me détourne.

Perqu'ieu, quan cant, en cantar clar m'abriu.

Lanfranc Cigala: Escur.

C'est pourquoi, quand je chante, je m'applique à chanter clair.

S'ara no s'abriva

Vostra valors, non es veira ni viva.

Montant Sartre: Coms de.

Si maintenant votre valeur ne se hâte, elle n'est vraie ni vive.

Part. pas. El venc ves me totz abrivatz.

Roman de Jaufre, fol. 8.

Il vint vers moi tout hâté.

ANC. FR. Audigier chevaucha par grant fierté

E vint à son ostel tout abrivé.

Fabl. et cont. anc., t. IV, p. 228.

Que François viennent irié et abrivé.

Roman de Garin: Carpentier, t. 1, col. 20.

Emenidus lest courre le cheval abrivé.

Roman d'Alexandre; Carpentier, t. 1, col. 20.

ANC. CAT. Abribat.

4. Abrivament, s. m., impétuosité, empressement.

Non pot hom retener ventre sadol de l' abrivament de l'ardens luxuria.

Trad. de Bède, fol. 54.

On ne peut retenir ventre rassasié de l' impétuosité de l'ardente luxure.

5. Embriar, v., augmenter, hâter, empresser, approcher.

E jan los bes e 'ls embria.

Raimond de Miraval: Tals vei mon.

Et jouit des biens et les augmente.

Vas la fenida s'embria.

Marcabrus: Lanquan.

Se hâte vers la fin.

El terminis s'enbria.

Garins le Brun: Nueg e jorn.

Le terme s'approche.

 

Briza, Briga, s. f., miette, débris. aquimequedo

Los cadels manjan las brigas que cazon.

Trad. du Nouv. Test., S. Marc, ch. 7.

Les petits chiens mangent les mies qui tombent.

Las paucas brizas del pa

Que cazon als senhors del ma

O que cazon de la taula.

Brev. d'amor, fol. 143.

Les petites miettes de pain qui tombent de la main des seigneurs ou qui tombent de la table.

Loc. Lo val d'una pauca briza.

Pierre d'Auvergne: Chantaray pus.

La valeur d'une petite miette.

(ESP. Miga, migas, migaja, migajas; chap. miga, migues, molla, molles.)

2. Brisament, s. m., bris, fracture.

Plaga o brisament de l'os. Cout. de Condom.

Plaie ou fracture de l'os.

3. Brisar, v., briser, rompre, casser, écraser.

Voyez Aldrete, p. 36I; Mayans, t. II, p. 224; Denina, t. II, p. 64;

Ihre, de V. Mesog., p. 165.

Taylla testas e brisa bratz. V. de S. Honorat.

Il coupe têtes et brise bras.

El brizara las portas d'effern.

La verga, cant es seca, hom no la pot plegar e brisa.

Liv. de Sydrac, fol. 64 et 89.

Il brisera les portes d'enfer.

La verge, quand elle est sèche, on ne peut la plier et elle casse.

Qui non la dreisa, leu se brisa.

Deudes de Prades, Auz. cass.

Qui ne la dresse pas, bientôt elle se casse.

Fig. Plus amors per vos me briz' e m lima.

Aimeri de Peguilain: Nulhs hom non es.

Plus l'amour me brise et me torture pour vous.

Ells seran pus punitz en l'autre setgle que juzieus de brizar lur sabbat.

V. et Vert., fol. 89.

Ils seront plus punis en l'autre monde que les juifs de rompre leur sabbat.

Loc. E qui cre d'autra guisa,

Maire de Dieu! sabem qu'el col se briza.

Lanfranc Cigala: En chantan d'aquest.

Et qui croit d'autre manière, ô mère de Dieu, nous savons qu'il se casse le cou.

Part. pas. Ab picx e picasas la porta an brizada.

Roman de Fierabras, v. 4402.

Avec pics et pioches ils ont brisé la porte.

ANC. FR. Ung homme a brisiet une maison.

Charte de Valenciennes, 1114, p. 426.

ANC. PORT. Britar.

4. Brezillar, v., tomber en débris, se briser.

Fig. E moc la colpa dels aussors,

Quan devers brezillet ni frais.

Giraud de Borneil: Si per mon.

Et la faute provint des grands, quand le devoir tomba en débris et rompit.

Substantiv. Ben triar los brezilhatz del sans.

Giraud de Borneil: Dels bels.

Bien trier les brisés des sains.

5. Abrizar, v., se briser, tomber en débris.

Ben eu conosc que prez destriza

E fina valors abriza.

T. de G. de Cabanas et d' Eschileta: N'Esqileta.

Je connais bien que mérite dépérit et pure valeur se brise.

ANC. ESP. Abrusar.

6. Débrisar (debrisar), Desbrizar, v., briser, écraser.

Si s cuian defendre, que totz los debrizetz.

… Las astas debrizan e volan li trenso.

Guillaume de Tudela.

Que vous les écrasiez tous, s'ils pensent se défendre.

Ils brisent les lances et les tronçons volent.

Tot lo fen e 'l desbriza e trastot lo partis.

Roman de Fierabras, v. 361.

Il le fend tout et le brise et le partage entièrement.

Tot so que fier, trauca o debriza.

Eluc. de las propr., fol. 257.

Tout ce qu'il frappe, il troue ou brise.

ANC. FR. Ceaux de la ville... debruserent le pount, et le roi le fit reféare, et passa lendemayn.

Hist. d' Édouard III. Carpentier, t. II, col. 112.

Entre mes poins me débrisoit ma lance.

Roman de Roncevaux. Monin, p. 12.

7. Desabrizar, v., briser, détruire.

Quar dos mal datz desabriza

Valor e prez, e 'ls mendiza.

T. de G. de Cabanas et d' Eschileta: N'Esqileta.

Car don mal donné brise valeur et mérite, et les détruit.

 

Bro, s. m., lat. brodium, brouet, bouillon.

Artus, si t'es bons lo bros,

Beu ne a desmesura.

Le Dauphin d'Auvergne: Joglaretz.

Artus, si le brouet t'est bon, bois-en outre mesure.

Batetz lo fort, puis lo coisetz

En bro de vaca o de mouto.

Deudes de Prades, Auz. cass.

Battez-le bien, puis vous le cuisez dans du bouillon de vache ou de mouton.

ESP. (caldo) PORT. Brodio. IT. Brodo. (all. Brühe)

 

Broa, s. f., bas. lat braga, braie.

C'est, en termes de pêche, l'endroit d'une rivière disposé de manière à

présenter au poisson un goulet par où il passe pour tomber dans le filet.

Sobre la broa del Tarn que es sobre los molins.

Tit. de 1294. DOAT, t. CVIII, fol. 33.

Sur la braie du Tarn qui est au-dessus des moulins.

 

Broc, s. m., lat. brocus, broc.

Ar sai eu qu'ieu ai begut del broc

Don bec Tristans, qu'anc pois garir non poc.

Augier: Per vos bella.

Je sais maintenant que j'ai bu du broc dont but Tristan, qui oncques depuis ne put guérir.

Loc. Non i ha conseilh mas

Del broc a l'enap.

G. Durand de Paernes: Ar ai talant.

Il n'y a conseil que du broc à la coupe.

CAT. Broc, brocal.

2. Broisso, s. m., gouleau.

Tro q'el' broissos lai rema.

Un troubadour anonyme, Coblas esparsas.

Jusqu'à ce que le gouleau reste là.

ANC. FR. Un pot à broisseron de cuivre.

Lett. de rém. 1397. Carpentier, t. 1, col. 645.

3. Broquer, s. m., cruchon, pot.

Prov. Tan va 'l broquer a l'aiga. (N. E. Tanto va el cántaro a la fuente.)

Un troubadour anonyme, Coblas esparsas.

Tant va le cruchon à l'eau.

4. Ambrocar, v., mettre en broc.

Fig. Par qu' anbroc los vers e qu'els mescl' en enap.

P. Bremon Ricas Novas: En la mar.

Il paraît qu'il met en broc les vers et qu'il les mêle dans la coupe.

5. Embrocar, v., verser à broc, laver.

Embroca al comensament la camba am aygua cauda.

Trad. d'Albucasis, fol. 47.

Lave abondamment au commencement la jambe avec eau chaude.

Part. pas. De aigua cauda sia embrocat.

Trad. d'Albucasis, fol. 34.

Qu'il soit lavé abondamment d'eau chaude.

6. Embrocacio, s. f., embrocation.

E continua enbrocacio am aygua tebeza.

E sia curat am embrocacio.

Trad. d'Albucasis, fol. 66 et 23.

Et continue l'embrocation avec eau tiède.

Et qu'il soit soigné avec embrocation.

 

Broca, s. f., broche, pointe.

Voyez Denina, t. III, p. 16.

Brocas vuoil que il tragan la lumera.

Lanza: Emperador.

Je veux que les broches lui arrachent la lumière.

ANC. FR. Li leus besa le hericon

E cil s'ahert a son grenon,

A ses lafres s'est atakiez

Et od ses brokes afichiez.

Marie de France, t. II, p. 264.

2. Broqueta, s. f., brochette.

Pueyssas ab una broqueta

Que non sia trop agudeta,

Hom los pasca tot belamen.

Deudes de Prades, Auz. cass.

Ensuite, qu'on les paisse tout gentiment avec une brochette qui ne soit pas trop aiguë.

3. Brocar, Brochar, v., piquer, éperonner, courir.

Per que te prec, messagiers, que brocs

Tan cum poiras ton alferan.

G. Adhemar: Ben fora.

C'est pourquoi je te prie, messager, que tu éperonnes autant que tu pourras ton auferan.

Ja no creirai que tant aiatz brocat

Entr'els Frances, cum sai avetz mandat.

Bertrand Folcon: Ja no creirai.

Je ne croirai jamais que vous ayez autant piqué parmi les Français,

comme vous l'avez mandé ici.

Anc cynglar no vim plus irat,

Quan l'an brocat ni l'an cassat.

Bertrand de Born: Ieu chan.

Jamais nous ne vîmes sanglier plus irrité, quand on l'a piqué et qu'on l'a chassé.

Car a caval no y podian brocar.

Rambaud de Vaqueiras: Honratz marques.

Car nous n'y pouvions pas piquer à cheval.

El broqua vays Matran, qu'el vic estar al bruelh.

Philomena.

Il pique vers Matran, qu'il vit se tenir dans le bois.

ANC. FR. Audigier chevaucha lez le garet,

Il brosche le destrier qui tot li vet.

Fabl. et cont. anc., t. IV, p. 229.

Lor brochierent li crestien et se meslerent avec les Sarrazins.

Rec. des Hist. de Fr., t. V, p. 296.

 

Bronha, Broingna, s. f., brugne, brunie, cuirasse.

Voyez Leibnitz, p. 55.

Denan lhi falset la blanca bronha.

Roman de Gerard de Rossillon, fol. 29.

Il lui faussa la blanche brugne devant.

Volpitz garnitz e ses broingna.

Rambaud d'Orange: Lonc temps.

Lâche garni et sans brugne.

ANC. FR. E mainte broigne percier et estroer...

L'escu li perce, s'a la broigne faussée...

En son dos vest une broigne treslice.

Roman de Garin. Du Cange, t. 1, col. 1319.

2. Embroingnar, v., revêtir la cuirasse.

No s camja ni s'embroingna

Per menassas.

Bertrand de Born: Seigner en.

Il ne se meut ni se revêt de la cuirasse par menaces.

 

Bronc, s. m., âpreté, grossièreté, humeur.

Gardey be de broncx

E d'enuitz far e dire.

G. Riquier: Al noble.

Je me gardai bien de grossièreté et de faire et dire des choses déplaisantes.

Mostron bronc e fellonia.

H. Brunet: Lanquan son.

Ils montrent âpreté et félonie.

IT. Broncio.

2. Embronc, adj., refrogné, triste.

Mentre que ela m fes semblant embronc.

A. Daniel: En breu briza.

Tandis qu'elle me montra manière refrognée.

Ara van embroncs et enclis.

Aimeri de Bellinoi: Ara m'agr'ops.

Maintenant je vais triste et courbé.

Fig. … Aug d'auzelhs chans e refrims

Pels playssatz qu'a tengutz embroncs

Lo fregz.

Guillaume de Cabestaing: Ar vey.

J'entends les chants et les refrains des oiseaux dans les bocages que le froid a tenus tristes.

ANC. FR. Amis trueve les gens si embrons

Et si crueus et si felons.

Fabl. et cont. anc., t. 1, p. 227.

Renart se séoit toz enbrons.

E Coart chanta les respons

Qui o les autres ert enbrons.

Roman du Renart, t. 1, p. 10, et t. III, p. 346.

Qui chiere

A embrunche et les yeux pesans

Ne peut regarder la lumière.

CHR. de Pisan, Ms. de Berne, t. III, p. 413.

CAT. Bronc. ESP. Bronco. IT. Broncio, Imbronciato.

3. Embroncar, v., refrogner, cacher, voiler.

Sotz son elme s'enbronca e son espeut brandig.

Guillaume de Tudela.

Il se refrogne sous son heaume et brandit son épieu.

Part. pas. substantiv.

Per us o dic embroncatz cossiros.

H. Brunet: Cuendas.

Je le dis pour quelques refrognés soucieux.

ANC. FR. Li rois l'entent, si enbronche le vis.

Roman de Garin le Loherain, t. 1, p. 76.

Moult parest dolanz e pensis,

Son visage enbrunché tenoit...

Es-vos un vilain qui venoit

Parmi la lande tot à pié,

En son chaperon enbrunchié.

Roman du Renart, t. III, p. 342, et t. II, p. 129.

Et de ses mains me tenoit la teste et les yeux embrunchez et estoupez, si que je n'avoye l'aise de veoir ni oyr.

Œuvres d'Alain Chartier, p. 263.

4. Embronsit, Embronquit, adj., refrogné, grossier.

Plus embronsit d'un convers.

Giraud de Borneil: Ar auziretz.

Plus refrogné qu'un convers.

Rics avols embronquitz.

Giraud de Borneil: En un chantar.

Mauvais riches grossiers.

ANC. FR. L'espée à la main, le heaulme embrunchy, son escu avant mis.

Hist. de Gerard de Nevers, part. II, p. 63.

 

Brondelh, s. m., rameau, feuillée, branche.

La flors fresca e la fuelha

Que s'espan per los brondelhs.

Pierre d'Auvergne: L'airs clars.

La fraîche fleur et la feuille qui s'épanouit sur les rameaux.

Quan branca 'l brondels e rama

Per vergiers e l'herba nais.

Giraud de Borneil: Quan branca.

Quand le rameau pousse et se développe dans les vergers et  que l'herbe naît.

ANC. FR. Bronde, dans le sens de rameaux d'arbres.

Cotgrave, A french english Dict. (ESP. fronda, frondoso)

IT. Broncone.

2. Brondill, s. m., rameau, assemblage.

Al temps suau

Qu'el nais brodill.

Marcabrus: Lo vers comens.

Au doux temps où naît le rameau,

Fig. Ab brondills d'estranhs aturs.

Pierre d'Auvergne: Dieus vera.

Avec assemblage d' étranges atours.

3. Esbrondar, v., émonder, abattre.

Fig. Er ai gaug, car s'esbronda 'l freis

E remanon sol li abric.

Rambaud d'Orange: Pos tals.

Maintenant j'ai du plaisir, car le froid s'abat et les abris restent seuls.

 

Brot, s. m., pousse, jet de l'arbre, rameau.

Voyez Denina, t. II, p. 69.

Bella vitz de que yssian III brotz, en que avia bellas flors.

(chap. Vella viña, de la que eixíen tres brots, aon ñabíen belles flos.)

Hist, abr. de la Bible, fol. 16.

Belle vigne, de laquelle sortaient trois jets, où il y avait belles fleurs.

Brotz dels aybres et de las herbas entro la razitz devoro.

(chap. Los brots dels abres y de les herbes hasta l' arraíl devoren. Pousses : pullissos) 

Eluc. de las propr., fol. 14.

Ils dévorent les pousses des arbres et des herbes jusqu'à la racine.

Era pus hyverns franh los brotz.

P. Raimond de Toulouse: Era pus hyverns.

Maintenant puisque l'hiver brise les rameaux.

No y reman brotz ni razitz.

Gavaudan le Vieux: Senhors per.

N'y demeure jet ni racine.

2. Broto, s. m., pousse, jet de l'arbre.

Germe o broto es petit ramel el qual natura tramet calor natural, humor nutrimental. Eluc. de las propr., fol. 210.

Germe ou pousse est un petit rameau auquel nature transmet chaleur naturelle, humeur nutritive.

ANC. FR. Le brost desdaigne et la racine. 

Roman de Partonopeus, t. I, p. 19.

CAT. Brotó. ESP. Brotón.

3. Brotar, v., pousser, croître. 

Fig. Qu'ades brota lo bon espers qu'ieu ai.

Pierre d'Auvergne: De jost' als.

Qu' incessamment le bon espoir que j'ai croît.

Quar per solatz e per chan,

Nays amors e brot' e rama.

Raimond de Miraval: Sitot s'es.

Vu que par soulas et par chant amour naît, croît et pousse des branches.

CAT. ESP. PORT. Brotar. (chap. brostá)

4. Brutonar, v., pousser, bourgeonner.

Part. prés. Vent aquilonar gela las vinhas brutonans.

Eluc. de las propr., fol. 135.

Vent d'aquilon gèle les vignes qui bourgeonnent.

(chap. Lo ven de aquiló gele o chele les viñes que brosten.)

5. Brostar, v., brouter, manger, ronger.

So que la gen paubr' endura

Manjas e beves soven;

Sabes donc, pus l'autrui brostas

Ab gran tort, etc.

P. Cardinal: Jhesuus-Crist. (Jhesu-Crist)

Tu manges et bois souvent ce que la pauvre gent supporte; tu sais donc, puisque tu manges le bien d'autrui avec grand tort, etc.

6. Brost, adj., rongé.

S'avia pel brost.

Giraud de Borneil: L'autr'ier lo.

Il avait le poil rongé.

7. Brossa, s. f., broussailles.

Puescan prendre de la brossa que es de jos la paysiera ad obs de la restanqua far.

Tit. de 1356. DOAT, t. XCIII, fol. 210.

Puissent prendre de la broussaille qui est sous l'estacade pour le besoin de faire l'écluse.

ANC. FR. Que des buissons et des baies et des broces.

Tit. de 1240. Carpentier, t. 1, col. 643.

CAT. Brossa. ESP. Broza.

 

Bruelh, Bruoil, s. m., bois, branchage. (chap. brosquill)

Muratori, Diss. 33, a tenté sans succès d'expliquer l'origine de ce mot.

Il paraît venir de la langue des anciens habitants des Gaules, puisque dans un capitulaire de Charlemagne de l'an 800, on lit:

Lucos nostros quos vulgus brogilos vocat.

Baluze. Cap. reg. Fr., t. 1, col. 338.

On trouve aussi dans les Capitulaires: “Broilum ad Attiniacum, broilum Compendii.”

… Aug lo chan per bruelh espes

Del rossinhol mati e ser.

B. de Ventadour: Bels m'es.

J'entends matin et soir le chant du rossignol parmi les bois épais.

… Non podian ses morir

Outra l'ombral del bruoill anar.

Guillaume de la Tour: Plus que.

Elles ne pouvaient aller hors de l'ombre du bois sans mourir.

Fig. A de saber razitz et bruelh.

G. Riquier: Tant m'es.

Elle a racines et branchages du savoir.

ANC. FR. Et chant sovent, com oiselet en broel.

Le Roi de Navarre, chanson 58.

Dona broils, dona terres, dona grans éritet...

Si vit dui chevaliers ki d'un bruil sont issu.

Roman de Rou, v. 1930 et 4258.

ANC. IT. E le prazze convertirono in prati e in orti chiamati broli.

Rosmini, Ist. di Milano, t. I, p. 36.

2. Brulhet, s. m., petit bois, taillis.

Farem los amagar en cels brulhetz ramatz. 

En un brulhet dissendo e so s de fer vestutz.

Roman de Fierabras, v. 3055 et 505.

Nous les ferons cacher dans ces taillis feuillus.

Ils descendent dans un taillis, et ils se sont vêtus de fer.

ANC. FR. Li pluisor l'en virent aler

Et lés le bruellet avaler.

R. de Robert le Diable. Carpentier, t. 1, col. 653.

3. Bruelha, Bruoilla, s. f., taillis, forêt, broussailles, ramée.

Doussamen per miey la bruelha.

Lo rossinhols s' esbaudeya.

G. Rudel: Lanquan lo.

Le rossignol se réjouit doucement au milieu du taillis.

Bel m'es quan en vei la bruoilla.

B. de Ventadour: Bel m'es. 

Il m'est beau quand je vois la ramée.

Fig. Vei de senhas bruelha.

G. de Montagnagout: Bel m'es.

Je vois une forêt d'enseignes.

ANC. FR. Biaus m'est estez que retentist la bruelle

Que li oisel chantent par le boschage.

Gasse. Chanson, Ms. 7222, fol. 25.

CAT. Brolla. PORT. Brulha.

4. Bruelhar, Brolhar, Bruillar, v., bourgeonner, surgir, pousser, reverdir.

Enans, branca e creis e bruelh en branc.

Pierre de Blai: En est son.

Au contraire, il pousse et croît et bourgeonne en branche.

Cant l'alba dousa brolha.

Guillaume de Tudela.

Quand la douce aube surgit.

Que ja m ditz hom que m van brulhan

Canetas.

G. Adhemar: Ben fora.

Qu'on me dit déjà que les cheveux blancs me vont poussant.

E quant ac la peira levada,

Guillems broillet.

Roman de Flamenca, fol. 101.

Et quand il eut levé la pierre, Guillaume surgit.

Fig. Vol que brang' e brolh mos sabers.

Pierre d'Auvergne: De jost' als.

Je veux que mon savoir pousse des branches et reverdisse.

CAT. Brollar. (ESP. Brotar)

5. Desbruelhar, Desbrueillar, v., effeuiller, déparer.

El a costum de l'aversier,

Qui 'l sieu destrui e desbrueilla.

G. Adhemar: Pos vei.

Il a la coutume du diable, qui détruit et dépare le sien.

 

Bruit, Bruich, Brut, s. m., bruit, rumeur, renommée.

Ni m fan chantar flors ni fuelhas ni brutz

Que l'auzel fan.

P. Vidal: Bels amics.

Ni fleurs ni feuilles ni bruit que font les oiseaux ne me font chanter.

Pel bruit don quascun men.

Pons de Capdueil: Qui per.

Par le bruit dont chacun ment.

Pus tan l'am e ponh en sa honor

Non deu creire bruich ni malvais castic.

Pons de Capdueil: Astrucx es.

Puisque je l'aime autant et que je m'efforce à lui faire honneur, elle ne doit croire bruit ni mauvais avis.

ANC. FR. Desquelles joustes pour icelui jour emporta le bruit le seigneur de Vaurin. Monstrelet, t. II, fol. 178.

CAT. Brugit. ESP. PORT. Ruido. IT. Bruito.

2. Brugiment, s. m., rumeur, bruit.

Tan gran brugiment an huey menat... E comensara lo gran brugiment.

Hist. abr. de la Bible, fol. 6 et 31.

Ils ont mené aujourd'hui si grand bruit... Et le grand bruit commencera.

3. Bruda, s. f., bruit.

E fero gran bruda.

Hist. abr. de la Bible, fol. 31.

Et firent grand bruit.

4. Bruzir, Brugire, v., bruire, mugir, frémir.

Part. prés.

La terra fes redonda, stabla fermamens,

La cal enclau la mar movabla e bruzens.

P. de Corbiac: El nom de.

Il fit la terre ronde, et solidement stable, laquelle la mer mouvante et mugissante renferme.

Tempesta brugens. V. et Vert., fol. 28.

Tempête bruyante.

ANC. FR. Quand Aquilon assoupit son orage

Et l'onde bruit doucement au rivage.

Ronsard, t. I, p. 595.

ANC. CAT. Brugir. ESP. Zurrir (rugir). IT. Bruire.

5. Embrugir, v., ébruiter, proclamer.

Quar non dic e non embrugis

Cum sui aissi guais e jauzens.

B. de Ventadour: Ab joi.

Car je ne dis et ne proclame comment je suis aussi gai et joyeux.

Toza, ie us ai embrugida,

E tenc m'o a gran pezansa.

Giraud Riquier: L'autr'ier.

Fillette, je vous ai ébruitée, et je me le tiens à grand chagrin.

6. Rebrugire, v., rebruire, bruire de nouveau.

Brugire, rebrugire. Leys d'amors, fol. 99.

Bruire, rebruire.

 

Bruma, s. f., lat. bruma, brouillard, brume.

Vai la clardatz del temps gen,

E vei la bruma qui fuma.

Alegret: Ara pareisson.

La clarté du temps agréable s'en va, et je vois la brume qui fume.

Las vapors e la bruma que troba lo mati. V. et Vert., fol. 41.

Les vapeurs et la brume que le matin trouve.

Las vapors que so materia de nivol et de bruma.

(chap. Los vapors que son materia de núgol y de broma.)

Eluc. de las propr., fol. 127.

Les vapeurs qui sont matière de nuage et de brouillard.

ESP. (niebla) IT. Bruma.

2. Brumos, adj., brumeux.

Espeysha l'ayre e 'l fa brumos.

Eluc. de las propr., fol. 134.

Épaissit l'air et le fait brumeux.

ESP. Brumos. (brumoso, neblinoso; chap. aboirat, de boira, broma, niebla, dorondón, paora.)

 

Brun, adj., brun, sombre, bis, triste.

Voyez Wachter, p. 333; Ménage, t. I, p. 263.

Manh caval ferran e brun e bay.

Aimeri de Peguilain: Era par.

Maint cheval gris et brun et bai.

La brun' aura e 'l freitz.

G. Faidit: Per l'esgar.

Le temps sombre et le froid.

Per pan brun, XII deniers.

Compte de 1428. Hist. de Nismes (Nîmes), t. III, pr. p. 227.

Pour pain bis, douze deniers.

Fig. M'es sos cors escurs e brus.

Lamberti de Bonanel: Pois vei.

Son coeur m'est obscur et sombre.

Employé adjectivement ou substantivement, il concourut à former ces

sortes de locutions qui désignent collectivement toute une espèce.

Bay e bru e blanc e ros.

P. Cardinal: De sirventes.

Bai et brun et blanc et roux.

… Anc fals lauzengiers, brus ni bais,

Non poc un sol de vos mal dir.

Gavaudan le Vieux: Crezens fis.

Onques un seul faux médisant, brun ni gris, ne put médire de vous.

Loc. M'avetz viratz de brun blanc.

Giraud de Borneil: Quan la.

Vous m'avez tourné de brun en blanc.

ANC. FR. Nuages

Gros de frimas et bruns d'orages.

Remi Belleau, t. I, p. 44.

De noirs et de bruns et de blois.

Roman de Partonopeus, t. II, p. 56.

ESP. IT. Bruno.

2. Brunor, s. f., brune, entrée de la nuit, obscurité.

El vos guidara ab la brunor.

Roman de Gerard de Rossillon, fol. 92.

Il vous guidera avec la brune.

3. Bruneta, s. f., brunette, sorte d'étoffe.

Voyez Mayans, t. II, p. 245.

L'autra non a gardacors de bruneta.

P. Cardinal: Las amairitz.

L'autre n'a pas justaucorps de brunette.

Auretz vestidura

De brunett' escura.

G. d'Autpoul: L'autr'ier.

Vous aurez vêtement d'obscure brunette.

ANC. FR. Car ausinc bien sunt amoretes

Sous buriaus comme sous brunetes.

Roman de la Rose, v. 4348.

Les unes de fine escarlate et les autres de fine brunette.

Histoire de Jehan de Saintré, t. 1, p. 100.

ESP. Brunete.

4. Brunir, v., brunir, bronzer, polir.

Ara pareisson l'albre sec

E brunisson li elemen.

Alegret: Ara pareisson.

Maintenant les arbres paraissent secs et les élémens brunissent.

Part. pas.

Aqui viras albercx e luzens e brunitz.

V. de S. Honorat.

Là vous verriez hauberts et luisants et bronzés.

Aissi cum es fis aurs brunitz.

Roman de Jaufre, fol. 60.

Ainsi comme or fin est poli.

CAT. Brunyir. ESP. Bruñir. PORT. Brunir. IT. Brunire.

5. Brunezir, v., brunir, s'obscurcir, devenir sombre, attrister.

Lo clar temps vei brunezir.

R. Jordan, vic. de S.-Antonin: Lo clar temps.

Je vois brunir le temps clair.

Fig. Quan tot lo segles brunezis,

Lai on ilh es aqui resplan.

Cercamons: Quan l'aura.

Alors que tout le monde s'obscurcit, il resplendit là où elle est.

Mas ara falh si m brunezis.

B. Vidal de Bezaudun: Bel m'es quan.

Mais maintenant elle faut si elle m'attriste.

6. Esbrunir, v., brunir, rendre sombre, obscurcir.

Part. pas.

E per la neula bruna es l'aires esbrunitz.

Guillaume de Tudela.

Et l'air est obscurci par la nuée sombre.

ANC. CAT. Brunezir.

 

Brus, s. f., bruyère.

Muratori, Diss. 33; Denina, t. III, p. 17.

Don reviu la genest' e 'l brus

E florisson li presseguier.

Marcabrus: Al departir.

D'où revit le genêt et la bruyère et les pêchers fleurissent.

IT. Brughiera.

 

Brusc, Buc, s. f., ruche.

L'isams que vola fors de mon brusc.

(chap. L'eixam que vole fora del meu abellá, de la meua caixa de abelles o arna, de les meues caixes o arnes.)

Trad. du Code de Justinien, fol. 75.

L'essaim qui vole hors de ma ruche.

Quan l'entragge del buc es trop estrech...

Que fora 'ls bucx geto las que no mellifico.

Eluc. de las propr., fol. 142.

Quand l'entrée de la ruche est trop étroite...

Qui jettent hors des ruches celles qui ne font pas de miel.

CAT. Buc.

 

Brusca, s. f., broussaille, rameau.

Per que 'l flors e fuelhs e 'l brusca

E 'l frug reviu e la planta.

Marcabrus: Belh m'es quan.

C'est pourquoi la fleur et la feuille et la broussaille et le fruit et la plante revivent.

CAT. Brusca.

2. Bruzilhar, v., marcher à travers les obstacles.

Lur jois sec la via plana

E 'l nostre bruzilha.

Marcabrus: El mes.

Leur plaisir suit le chemin plain, et le nôtre marche à travers les obstacles.

 

Brut, adj., lat. brutus, brute, stupide, grossier.

El mieg de dos animals brutz

Sera encaras conegutz.

Trad. d'un Évangile apocryphe.

Il sera encore reconnu au milieu de deux animaux brutes.

Fig. Aytal rim son dig espars e brut.

Leys d'amors, fol. 19.

De telles rimes sont dites éparses et brutes.

CAT. Brut. ESP. PORT. IT. Bruto.

2. Brutal, adj., brutal, brute.

En las bestias brutals... E fait tornar home brutal e perdre gra racional.

Eluc. de las propr., fol. 20 et 227.

Dans les bêtes brutes... Et fait devenir l'homme brute et perdre le degré de raison.

CAT. ESP. PORT. Brutal. IT. Brutale.

 

Bruyna, s. f., lat. pruina, gelée blanche.

Lo freitz frainh e la bruyna

Contra la gentil sazo.

Marcabrus: L'iverns vai.

Le froid et la gelée blanche se dissipe devant la gentille saison.

ANC. ESP. Pruina. IT. Brina. (chap. gebra, gebrada, escarcha)

 

Buada, s. m., chambre voûtée, lieu voûté, caveau, couloir.

Voyez Du Cange, t. 1, col. 1325-6; Carpentier, t. 1, col. 608.

Que y fason buada... Que sia feyta una buada vouta de teule, loqual teule de la buada pague la vila.

Tit. de 1358. DOAT, t. XCIII, fol. 221.

Qu'ils y fassent chambre voûtée... Que soit faite une chambre voûtée de tuile, laquelle tuile de la chambre voûtée la ville paie.

(ESP. chap. Bóveda, adj. abovedada)

Buba, s. f., bubon, tumeur, bouton.

Ples de bubas, nutz de vestir,

E feritz de lebrozia.

(chap. Plens de bubes, despullats - de vestits -, y tacats de la lepra.)

Brev. d'amor, fol. 72.

Pleins de tumeurs, nus de vêtements, et frappés de la lèpre.

Val contra bubas de cap et pezols.

Eluc. de las propr., fol. 190.

Vaut contre les tumeurs de tête et les poux.

ANC. FR. Ou ses mains en ses gans repoingne,

Si n'i perra bube ne roingne.

Roman de la Rose, v. 13532.

ESP. Buba. (de ahí la peste bubónica)

2. Bubo, s. m., bubon.

Per apostemas... ditas pels megges bubos.

Eluc. de las propr., fol. 88.

Par tumeurs... dites par les médecins bubons.

Fistulas e bubos. Trad. d'Albucasis, fol. 26.

Fistules et bubons.

CAT. Bubó. ESP. Bubón. PORT. Bubão. IT. Bubbone.

3. Bubeta, s. f., petit bubon.

Eruca... alcunas bubetas induzent.

(chap. La oruga, professionaria, cause algunes ampolles. 

Chiquets: aixó me fa pupa, me fa mal.)

Eluc. de las propr., fol. 250.

Chenille... causant quelques petits bubons.

ANC. FR. Mais n'i vois nès une bubete.

Fabl. et cont. anc., t. IV, p. 403.

 

Bubali, s. m., lat. bubalus, buffle.

En salvagginas quals so bubalis o bizons...

Bubali semla pauc buou. Eluc. de las propr., fol. 240.

En bêtes sauvages, telles que sont buffles ou bisons... 

Le buffle ressemble à un petit boeuf.

CAT. ESP. (búfalo) PORT. IT. Bufalo.

2. Brufe, Brufol, s. m., buffle.

La carn del buou o de brufe... Carn de buou o de brufe que an gran sustancia. Liv. de Sydrac, fol. 80.

La chair de boeuf ou de buffle... Chair de boeuf ou de buffle qui ont grande substance.

Vacas e brufols e camels. Roman de la Prise de Jérusalem, fol. 9.

Vaches et buffles et chameaux.

CAT. Brufol.

 

Bubo, s. m., lat. bubo, hibou.

Bubo o caus fa menutz nous vayrs et am frevol test.

(chap. mussol, caro, duc; chuta, ólipa)

Eluc. de las propr., fol. 277.

Le hibou ou chouette fait de petits oeufs vairs et avec une faible coquille.

ESP. Bubo (Búho). PORT. Bufo. IT. Gufo.

 

Buccina, Bozina, s. f., lat. buccina, trompette,

Buccina es pauca trompa de corn o de fust o d'autra materia.

Eluc. de las propr., fol. 282.

Buccine est une petite trompe de corne ou de bois ou d'autre matière.

Doncxs auziratz bozinas e corns d'argen sonar.

Roman de Fierabras, v. 3360.

Alors vous entendriez sonner trompettes et cors d'argent.

ANC. FR. Tantost fit sonner trompes et buisines.

Rec. des Hist. de Fr., t. III, p. 282.

En publiant à voix, trompe et buccine.

C. Marot, t. III, p. 242.

On sone les bozines. Ville-Hardouin, p. 29.

ANC. CAT. Botzina. ESP. Bocina. PORT. Bozina. IT. Buccina.

 

Budel, s. m., lat. botellus, boyau.

D'outra en outra si que defors

Li son tuit li budel salit.

Roman de Jaufre, fol. 10.

D'outre en outre tellement que tous les boyaux lui sont sortis dehors.

Sas es de cors e de budel. Deudes de Prades, Auz. cass.

Il est sain de corps et de boyau.

Cordas faytas de budels de lop.

Eluc. de las propr., fol. 141.

Cordes faites de boyaux de loup.

ANC. FR. Tote l'entraille, si com li boel sont.

Roman d'Agolant. Bekker, v. 217.

CAT. Budell.

ANC. ESP.

Abatió á Tolomeo, ferió lo por el budel. (intestinos, tripas)

IT. Budello.

2. Budelada, s. f., tripaille.

Vin apres de budeladas de bestias.

Eluc. de las propr., fol. 147.

Vit après de tripailles de bêtes.

IT. Budellame.

3. Buela, s. f., bedaine.

Dont motz homes so mortz fendutz per la buela.

Guillaume de Tudela.

Dont maints hommes sont morts fendus par la bedaine.

4. Budellier, s. m., tripier.

Budelliers sui a sazos.

Raimond d'Avignon: Sirvens sui.

Je suis tripier dans l'occasion. (ESP. tripero)

5. Enbudelar, v., éventrer, écraser les boyaux.

Pus de VII C Frances li son desus passat,

Ab los pes dels cavals l'an tot enbudelat.

(chap. esbudellat, desbudellat.)

Roman de Fierabras, v. 277.

Plus de sept cents Français lui sont passés dessus, avec les pieds des chevaux ils l'ont entièrement éventré.

ANC. FR. E detranchent et esboelent.

B. de Sainte-Maure, Chr. de Norm., fol. 28.

 

Buerna, s. f., bruine, brouillard.

Fregz, aura e buerna

S'atrai e chai e despuelha la vernha.

Albert Caille: Aras quan.

Le froid, le vent et le brouillard s'attire et tombe et dépouille l'aulne.

2. Esbuernar, v., noircir, obscurcir.

Quan lo clars temps s'esbuerna.

Bertrand de Born: Be m'es.

Quand le temps clair s'obscurcit.

 

Buf, Baf, exclamation, buf, baf! moquerie.

E volon mays

Li fol, en cuy saber non ays,

Buf, baf, qu'una sapiensa.

B. de Venzenac: Pus vey.

Et les fous, en qui le savoir n'est à l'aise, aiment mieux moquerie qu'une sagesse.

D'aiso no dis ni buf ni baf.

Roman de Flamenca, fol. 22.

De ceci je ne dis moquerie.

Bufar, v., souffler.

Buffa fuec, saleir' issuga.

(chap. Bufe al foc, lo salé o salero eixugue.)

Marcabrus: Dirai vos.

Il souffle le feu, essuie la salière.

Si bufaran tan aspramen

Que los arbres arabaran.

Los XV signes de la fi del mon.

Aussi ils souffleront si violemment qu'ils arracheront les arbres.

Quar l'ale d'ome que bufa,

Qu'es de se caut naturalmen,

Dona freior a lei de ven.

Brev. d'Amor, fol. 41.

Car la respiration de l'homme qui souffle, laquelle est par soi chaude naturellement, donne de la fraîcheur à la manière du vent.

Part. prés. Per lur natura, li ven van

Sus per l'aire volan, bufan.

Brev. d'Amor, fol. 40.

Par leur nature, les vents vont sus volant, soufflant par l'air.

ANC. FR. Des vents impétueux qui se bouffent si fort

Qu'à peine l'univers résiste à leur effort.

Ronsard, t. II, p. 1105.

Et tes fiers étendars

Boufferont dans Sion.

Du Bartas, p. 393.

CAT. ESP. (soplar) PORT. Bufar. IT. Buffare. (chap. bufá: bufo, bufes, bufe, bufem o bufam, buféu o bufáu, bufen.)

2. Bufet, s. m., souffle.

Un petit de ploia o un bufet de vent.

Eluc. de las propr., fol. 238.

Un peu de pluie ou un souffle de vent.

3. Bufamen, s. m., souffle.

Per lo bufamen de l'espiracio.

Trad. de Bède, fol. 47.

Par le souffle de la respiration.

4. Bufador, s. m., sifflet. (chap. chulet)

Bufador

Que porta lo brezador.

B. Marti: Senhor.

Sifflet que porte l'oiseleur.

 

Bufo, s. m., lat. bufo, crapaud.

Diable no pot suffrir bona odor de l'enguen de misericordia, aytan pauc cum lo bufos la odor de la vinha cant floris.

V. et Vert., fol. 74.

Le diable ne peut souffrir la bonne odeur de l'onguent de miséricorde, aussi peu que le crapaud l'odeur de la vigne quand elle fleurit.

Per bufo o semblant bestia venenosa.

Eluc. de las propr., fol. 146.

Par crapaud ou semblable bête vénéneuse.

(ESP. Sapo; chap. sapo y zapo. CAT. gripau : FR. crapaud)

 

Buga, s. m., lat. bocas, bogue, sorte de poisson.

Les Statuts de Marseille portent, p. 587: “Tunni, locustae... sardini,

jareti, sercleti, boguae.”

Du Cange se trompe quand il avance, t. 1, col. 1213, qu'on sale ce poisson et qu'on le coupe en tranches comme le thon, auquel il ressemble; la bogue pèse quelques onces seulement.

Tireron la ret contra lor,

Non troban buga ni jarllet.

V. de S. Honorat.

Ils tirèrent le filet vers eux, ils ne trouvent bogue ni jarlet.

CAT. ESP. PORT. IT. Boga.

 

Bugada, s. f., lessive.

Voyez Muratori, Diss: 33.

Cenres que puescon esser dampnosas a las dichas telas non meton en las bugadas.

Cartulaire de Montpellier, fol. 39.

Ne mettent dans les lessives cendres qui puissent être dommageables aux dites toiles.

Que anc no fez blancha bugada.

Deudes de Prades, Poëme sur les Vertus.

Qui oncques ne fit blanche lessive.

Dires c'obs i es la bugada.

T. d'une dame et de Montant: Ieu venc.

Vous direz que la lessive y fait besoin.

ANC. FR. Une lavandière, quand elle veut laver la buée sur le bord de l'eau.

Hist. maccaronique, t. 1, p. 367.

CAT. ANC. ESP. Bugada. (MOD. Colada) IT. Bucato.

2. Bugadar, v., lessiver, blanchir.

E s'amiga bugada lo

Ab un' aiga bella e clara.

Deudes de Prades, Poëme sur les Vertus.

Et son amie le lessive avec une eau belle et claire.

Part. pas.

De camisas, de braguas, de lanssols bugadatz.

Izarn: Diguas me tu.

De chemises, de braies, de linceuls lessivés.

ANC. FR. Deux fames entr'ax tous avoient

Qui por aus buer les servoient.

Fabl. et cont. anc., t. III, p. 61.

La pluie nous a buez et lavez.

Villon, p. 94.

 

Buire, s. m., lat. butyrum, beurre.

Que onheretz de buire fresc.

Deudes de Prades, Auz. cass.

Que vous oindrez de beurre frais.

IT. Burro.

2. Boder, s. m., beurre.

Boder, layt, formagges.

Eluc. de las propr., fol. 174.

Beurre, lait, fromage.

Coto embegut en boder... Pausa coto mulhat en boder.

Trad. d'Albucasis, fol. 2 et 3.

Coton imbu en beurre... Mets coton mouillé en beurre.

(ESP. Suero lácteo)

3. Buturozitat, s. f., qualité butireuse.

Per sa buturositat a vere es contraria.

Eluc. de las propr., fol. 273.

Par sa qualité butireuse est contraire à venin.

4. Buturos, adj., butireux.

La substancia buturoza, unctuoza et mollificativa.

Eluc. de las propr., fol. 273.

La substance butireuse, onctueuse et émolliente.

IT. Burroso.

 

Bulhir, Bolhir, Buillir, Boillir, v., lat. bullire, bouillir, faire bouillir, bouillonner.

Los pren, e los us fai raustir, e 'ls autres fai bulhir, segon aisso que ilh so bo a manjar. Liv. de Sydrac, fol. 17.

Il les prend, et fait rôtir les uns, et les autres bouillir, selon ce qu'ils sont bons à manger.

En bon vi las boilletz tan

Qu'el vis torn a ters per garan.

Deudes de Prades, Auz. cass.

Vous les faites bouillir en bon vin tant que le vin soit certainement réduit au tiers.

Par extens.

E bolh sobre la terra, com fai la fon al prat.

V. de S. Honorat.

Et bouillonne sur la terre, comme fait la fontaine au pré.

Fig. L'ira que bulia en son cor. Trad. de Bède, fol. 49.

La colère qui bouillait en son coeur.

Part. prés. Per aigua buillen passatz

Tota l'autra carn que il donatz.

Deudes de Prades, Auz cass.

Passez par l'eau bouillante toute l'autre chair que vous lui donnez.

Part. pas. Cant er ben cueita e buillida.

(chap. Cuan estará ben cuita y bullida.)

Deudes de Prades, Auz. cass.

Quand elle sera bien cuite et bouillie.

CAT. Bullir. ESP. (hervir). IT. Bullire. (chap. bullí: bullixco, bullixes, bull, bullim, bulliu, bullen.)

2. Bolidor, s. m., bouilloire, chaudière.

A selhs qu'intran al bolidor

Don jamais non poiran issir.

Gavaudan le Vieux: Patz passien.

A ceux qui entrent dans la bouilloire d'où jamais ils ne pourront sortir.

(chap. Bullidó, caldera.)

3. Bullicio, s. f., lat. ebullitio, bouillonnement, ébullition.

Bullicio es fervor de sanc. Eluc. de las propr., fol. 85.

Ébullition est ferveur de sang.

ESP. Bullicio (hervor, ebullición). IT. Bollizione.

4. Ebullicio, s. f., lat. ebullitio, ébullition.

Entro que es sedada la ebullicio.

Trad. d'Albucasis, fol. 26.

Jusqu'à ce que l' ébullition est apaisée.

ESP. Ebullición. PORT. Ebullição. IT. Ebullizione

5. Bolidura, s. f., bouillage.

Que en una bolidura non tenherai d'una libra de ceda en sus.

Cartulaire de Montpellier, fol. 117.

Qu'en un bouillage je ne teindrai en sus d'une livre de soie.

6. Esbulir, v., échauffer, animer.

Cant chascus s'esbulis en la fervor de dreitura. Trad. de Bède, fol. 79.

Quand chacun s'échauffe dans la ferveur de droiture.

IT. Ebollire.

7. Rebullir, v., retremper.

Part. pas.

Mas li bran de Colonha e l'acer rebulhit.

Guillaume de Tudela.

Mais les glaives de Cologne et l'acier retrempé.

 

Bulla, Bolla, s. f., lat. bulla, bulle, métal arrondi et marqué d'un sceau.

Hom pot falsar la moneta o lo sagell del rey o la bulla del papa.

(chap. Se pot falsificá la moneda o lo sello del rey o la bula del Papa.)

V. et Vert., fol. 24.

On peut falsifier la monnaie ou le sceau du roi ou la bulle du pape.

De ma bolla man cofermar.

Statuts de Montpellier de 1204.

Je mande confirmer par mon sceau.

ANC. CAT. Bulla. ESP. Bula. PORT. Bulla. IT. Bolla.

2. Bullar, Bollar, v., buller, sceller.

De la bolla es establit que negus hom non sia tengutz de bolla, e si alcus bollara per sa propria volontat, non don per la bolla mais VI deners, e per sagel de cera IIII deners. Statuts de Montpellier de 1204.

Au sujet de la bulle il est établi qu'aucun homme ne soit tenu de la bulle, et quand quelqu'un bullera par sa propre volonté, il ne donne pour la bulle que six deniers, et pour le sceau de cire quatre deniers.

Part. pas. Carta bollada de plom.

Cartulaire de Montpellier, fol. 160.

Charte scellée de plomb.

Trames sas letras bulladas.

Cat. dels apost. de Roma, fol. 206.

Transmit ses lettres bullées.

ESP. Bollar (sellar con bula, bular). IT. Bollare.

 

Burdo, s. m., lat. burdo, bardot, bardeau.

Burdonem producit equus conjunctus asellae.

Ebrard. Betun, in Graecismo.

Aquel qui es de caval et somma apelam burdo.

(chap. Aquell – fill - que es de caball y somera diem “burdo”.)

Eluc. de las propr., fol. 236.

Nous appelons bardot celui qui est de cheval et d'ânesse.

 

Bureus, s. m., bure, étoffe grossière.

Mas tan sui greus a proar,

Qu'anc poiratz mi 'l bureus far

De Presset dir qe fos saya.

P. Raimond de Toulouse: Ar ai ben.

Mais je suis si difficile à convaincre, que vous pourriez avant me faire dire que la bure est sayon de drap de Perse.

ANC. FR. Myeux vault vivre soubz gros bureaux

Pauvre, qu'avoir esté seigneur

Et pourrir soubz riches tumbeaux.

Villon, p. 22.

CAT. Burel. ESP. Buriel. PORT. Burel. IT. Burello.

2. Burel, adj., brun.

Que degu non ause tenher ni far tenher... deguna filadura blancha ni burela.

Tit. de 1360. DOAT, t. LXVII, fol. 372.

Que personne n'ose teindre ni faire teindre... aucune chose filée blanche ni brune.

 

Burlaire, s. m., moqueur, railleur.

Voyez Muratori, Diss. 33.

Ab aver don sui burlaire

T. de Hugues et de Reculaire: Cometre us.

Avec la richesse dont je suis railleur.

ANC. CAT. Burló. ESP. Burlador (burlón). IT. Burlatore.

2. Burga, s. f., bourde, raillerie.

Trufas e burgas de jocglars. V. et Vert., fol. 24.

Moqueries et railleries de jongleurs.

CAT. ESP. Burla. PORT. Bulra. IT. Burla.

 

Burquier, s. m., écurie, étable à ânes.

Volgues cambiar son moli, qu'el pogues far burquier o bordolez.

Tit. de 1230. Arch. du Roy., J, 307.

Voulût changer son moulin, afin qu'il pût faire écurie ou petite habitation.

 

Burs, s. m., heurt, choc, coup.

E no i a trau ni cabrion,

Teule ni peira ni cairon

Que no 'l don un colp o un burs.

Roman de Jaufre, fol. 32.

Et il n'y a poutre ni chevron, tuile ni pierre ni moellon qui ne lui donne un coup ou un choc.

2. Burcar, v., butter, broncher.

Om non pot tan plan anar

Que non l'avengua burcar.

B. Carbonel: Amors per.

Un homme ne peut aller si sagement qu'il ne lui arrive de broncher.

ANC. FR. En busquant plusieurs fois à l'uis de la chambre... Busquèrent ou heurtèrent à l'uis qui estoit cloz.

Lett. de rém., 1398, 1402. Carpentier, t. 1, col. 686.

3. Abroncar, v., heurter, trébucher, broncher, se précipiter.

Cant l'us dels pes... s'abronca. V. et Vert., fol. 58.

Quand l'un des pieds... se heurte.

ANC. FR. La dame s' embronça aval.

Roman du comte de Poitiers, v. 1686.

 

Bus, s. m., bateau, barque.

Si cum val mais grans naus e mar

Que bus ni sagecia.

P. Cardinal: Ben valgra.

Ainsi comme un grand vaisseau vaut mieux en mer que barque ni nacelle.

CAT. Buc. ESP. Buza.

 

Bustz, Bruc, Brusc, Brut, s. m., tronc du corps, buste.

Fendutz per bustz tro als braiers.

Bertrand de Born: Miez sirventes.

Fendus par bustes jusqu'aux enfourchures.

Aqui lor an las testas del bruc cebradas.

Roman de Gerard de Rossillon, fol. 32.

Là ils leur ont séparé les têtes du buste.

Largua ac sa forcadura, long e plenier lo brut.

Roman de Fierabras, v. 980.

Il eut son enfourchure large, le buste long et plein.

… Partis ben, a mon voler,

Per testa, per brusc, en cartier.

P. Cardinal: Ieu non sui.

Je séparai bien, à mon aise, par tête, par tronc, en quartier.

ANC. FR. Et mainte teste i fit du bu sevrer.

Roman de Garin le Loherain, p. 13.

Et trespassant li a le chief du bus sevré.

Roman de Fierabras en vers français.

Comment saulveriez-vous icelles cendres à part et séparées des cendres du bust et feu funeral.

Rabelais, Liv. III, ch. 49.

ESP. PORT. IT. Busto.

 

Buzac, Busart, s. m., buse, busart, oiseau de proie.

Als poletz es piatadoza, d'els defendre contra 'l busac mot curosa.

Eluc. de las propr., fol. 146.

Elle est très attachée aux petits, très soigneuse de les défendre contre le busart.

Fig. Que y an fatz li buzartz d'enjan.

Marcabrus: Lo vers comens.

Qu'y ont fait les busards de tromperie.

ANC. FR. Jamais buzart ne fist tour d'épervier.

J. Marot, t. V, p. 14.

Un sot busart le moleste à grand tort.

Saint-Gelais, p. 90.

IT. Bozzagro.

2. Buzacador, s. m., amateur de buse.

… Li ric home cassador

M'enueion e 'l buzacador,

Parlan de volada, d'austor,

E jamais d'armas ni d'amor.

Bertrand de Born: Rassa una.

Les riches hommes chasseurs et les amateurs de buses m'ennuient, en parlant de volée, d'autour, et jamais d'armes ni d'amour.