champouirau, chapurriau, chapurriat, chapurreau, la franja del meu cul, parlem chapurriau, escriure en chapurriau, ortografía chapurriau, gramática chapurriau, lo chapurriau de Aguaviva o Aiguaiva, origen del chapurriau, dicsionari chapurriau, yo parlo chapurriau; chapurriau de Beseit, Matarranya, Matarraña, Litera, Llitera, Mezquín, Mesquí, Caspe, Casp, Aragó, aragonés, Frederic Mistral, Loís Alibèrt, Ribagorça, Ribagorsa, Ribagorza, astí parlem chapurriau, occitan, ocsitá, òc, och, hoc
Mol al seu gust vivíe Pedro Saputo an aquell tems, volgut de tots, requerit, buscat, cridat y selebrat, próspero (com Bufa al ull, Bofarull) y ric, mes be per la seua modestia y filossofía que per les riqueses, encara que ya ere tal lo seu estat, que sa mare lluñ de serví a datres ere ella servida, pos teníe criades y se veíe estimada y respetada al poble per lo seu fill, y per nella mateixa tamé, que sabíe tratá en los grans y en los minuts sense adulá an aquells ni afoná als atres. Pedro Saputo estudiabe, cassabe, y donáe los ratos libres a les seues dos enamorades Rosa y Eulalia, que en les lecsions y trate de un home com ell habíen millorat mol lo seu bo natural, y reflejaben la seua amabilidat y la seua grandesa de ánimo, discretes, enteses, ben parlades y naturals, en tot amabilíssimes. Al poble y casa de don Severo pesse a la carta y amor de Morfina y de la promesa a son pare no pensabe anáy tan pronte per raons que ell teníe y que al seu tems declarará a qui correspongue. Y no va dixá de sentí esta contradicsió de la sort, perque encara no van passá dos mesos, cuan va sabé que habíe mort don Severo; y ni en este motiu se va atreví a aná a vore a Morfina. La sala en aixó ya no se pintaríe; y se quedaríe al seu puesto. Ixíe a pintá per alguns pobles; encara que sén totes obres de poca monta, eren les aussensies curtes y servíen sol pera renová lo gust de aquella dolsíssima vida. Pero va ocurrí al cap de un tems un cas que lo va entristí de gran manera, casi no ne teníe prou en tota la seua filossofía pera no renegá del seu poble, y agarrá a sa mare y anassen a viure a un atre.
Lo ferré un día se va cabrejá en la seua dona perque li habíe portat lo amorsá gelat; y agarrán un ferro ruén que estáe calentanse a la forja lay va embutí per la boca hasta lo garganchó, expirán la infelís al cap de un ratet. Ere lo ferré home mol estrafalari, bossal, may segú y de mol males bromes, perque es de advertí que tot u fée enriénsen. La pobre dona passáe molta pena en ell, si li apetíe fótreli lleña, lay fotíe; si acarissiali lo pel, lay acarissiáe; fela dormí a enterra despullada y sense roba al hivern, la fée dormí o gitás aixina; si li oferíe com per cariño un mosset en la cullera, al tems que obríe la boca lay tiráe a la cara o al pit. Atres vegades agarrabe un gabiñet, y fenla estirás y ficanli lo peu al coll jugabe a degollá al cordé o al gorrino, o acabáe eixecán lo bras dién: quí com Deu.
Atres li lligabe los brassos al cos y después les cames, y la fée rodá per lo cuarto y alguna vegada per la escala. Pero esta burla que va volé fé en lo ferro de la forja va superá a totes, pos va dixá a la pobre dona sense vida en menos de cuatre minuts.
Lo van prendre inmediatamen, y ficat a la presó en moltes cadenes al coll y grillets als peus, lo van jusgá aquell mateix día y lo van condená a mort; la sentensia la ejecutaríen un atre día. Ya estáe la forca eixecada y tot lo poble a la plassa aguardán la ejecussió; ya lo traíen y portáen al patíbul, cuan puján un del poble baixotet damún dels muscles de un atre poc mes alt, va di:
"¿Qué faréu, fills de Almudévar? ¿Conque enforcaréu o penjaréu al ferré, que sol ne tenim un? Y ¿qué farem después sense ferrero? ¿Quí mos luciará les relles? ¿Quí ferrará les nostres mules desmemoriades? miréu lo que passe. En ves de penjá al ferré que mos fará después muita falta, perque ye sol, enforquem un teixidó que ne tenim set al poble y per un menos o mes no ham de aná sense camisa».
- ¡Té raó!, ¡té raó!, van cridá tots; ¡penjarem a un sastre!, ¡un teixidó!... ¡un sastre!... Y sense mes que esta veu y crit agarren al primé de ells que van topetá per allí, lo porten a la forca, lo pujen y lo penchen, y fiquen en libertat al ferré.
Va sabé aixó Pedro Saputo, que no va volé aná a la ejecussió ni habíe eixit de casa, y va aná corrén a escape a la plassa a vore si podíe impedí aquella animalada injusta; pero va arribá tart perque ya estáe garreján lo infelís del sastre. Se va umplí de horror de tan gran barbaridat, y sen va entorná cap a casa seua mut de paraules y gelat lo cor, pareixenli que lo sel y la terra se habíen cambiat lo puesto.
Per la tarde los va di als prinsipals del poble que van aná a vórel:
- Calléu al menos, siñós; que aixó no se sápigue; que aixó no ixque dels nostres muros; perque, ¿qué se dirá de natres? Si aixó arribe a sabés, y se sabrá, no dudéu que mentres lo món seguixque sen món se sitará y recordará en etern baldón del nom de Almudévar.
Pero ells se van excusá dién que no van podé convense a la multitut irrassional, ni fes sentí en aquell momén.
Y se va consumá la barbaridat mes gran que van vore los siglos.
Pedro Saputo va sentí tan disgust, que pera distraures va agarrá la espasa y una mula de son padrí y sen va aná a passá uns díes fora.
Original en castellá:
Capítulo IX.
De donde viene el dicho: La justicia de Almudévar.
Muy a su gusto vivía Pedro Saputo en aquel tiempo, querido de todos, buscado, llamado y celebrado, próspero y rico, más bien por su modestia y filosofía que por las riquezas, aunque ya era tal su estado, que su madre lejos de servir a otros era ella servida, pues tenía criadas y se veía estimada y respetada en el pueblo por su hijo, y por ella misma también, que sabía tratar con los grandes y con los pequeños sin adular a aquéllos ni confundir a éstos. Pedro Saputo estudiaba, cazaba, y daba los ratos libres a sus dos enamoradas Rosa y Eulalia, que con las lecciones y trato de un hombre como él habían mejorado mucho su buen natural, y reflejaban su amabilidad y su grandeza de ánimo, discretas, entendidas, bien habladas y naturales en todo amabilísimas. Al pueblo y casa de don Severo a pesar de la carta y amor de Morfina y de la promesa de su padre no pensaba ir tan pronto por razones que se tenía y que a su tiempo declarará a quien corresponda. Y no dejó de sentir esta contradicción de la suerte, porque aún no pasaron dos meses, cuando supo que había muerto don Severo; y ni con este motivo se atrevió a ir a ver a Morfina. Sobre que la sala con esto ya no se pintaría; y permanecería en su lugar. Salía a pintar a algunos pueblos; aunque siendo todas obras de poco momento, eran las ausencias cortas y servían sólo de renovar el gusto de aquella dulcísima vida. Pero ocurrió de ahí a algún tiempo un caso que le afligió en gran manera, no bastando casi toda la filosofía para no maldecir de su pueblo, y coger a su madre e irse a vivir a otro.
El herrero un día se enfureció contra su mujer porque le llevó el almuerzo frío; y tomando un hierro que estaba caldeando en la fragua se lo metió por la boca y la garganta, expirando la infeliz en brevísimo rato. Era el herrero hombre muy estrafalario, bozal, nunca seguro y de muy malas chanzas, porque es de advertir que todo lo hacía riendo. La pobre mujer pasaba mucho trabajo con él porque sin más causa ni motivo que antojársele darle palos, le daba; mesarle los cabellos, se los mesaba; hacerla dormir en el suelo desnuda y sin ropa en invierno, la hacía dormir o acostarse así por lo menos; ofrecerle como por cariño un bocado con la cuchara, se lo ofrecía y al tiempo que abría la boca se lo tiraba a la cara o en el seno. Otras veces cogía un cuchillo, y haciéndola echar y poniéndole el pie en el cuello jugaba a degollar el carnero o el cochino, o concluía levantando el brazo diciendo: quién como Dios. Otras la ataba los brazos al cuerpo y luego las piernas en uno, y la hacía rodar por el cuarto y tal vez por la escalera. Pero esta burla que quiso hacer con el hierro de la fragua superó a todas, pues dejó a la pobre mujer sin vida en menos de cuatro minutos.
Prendiéronle inmediatamente, y puesto en la cárcel con muchas cadenas al cuello y cepos a los pies, le juzgaron aquel mismo día y le condenaron a muerte; cuya sentencia iban a ejecutar otro día. Ya estaba la horca levantada y todo el pueblo en la plaza aguardando la ejecución; ya le sacaban y llevaban al patíbulo, cuando subiendo uno del pueblo a caballo encima de los hombros de otro dijo: «¿Qué is a fer, hijos de Almudévar? ¿Conque esforcaréis a o ferrero que sólo tenemos uno? Y ¿qué faremos después sin ferrero? ¿Quién nos luciará as rellas? ¿Quién ferrará as nuestras mulas? Mirad lo que m'ocurre. En vez de enforcar a o ferrero que nos fará después muita falta, porque ye solo, enforquemos un teisidor que en tenemos siete en o lugar e por uno menos o más no hemos d'ir sin camisa». - ¡Tiene razón!, ¡tiene razón!, gritaron todos; ¡enforcar un teisidor!, ¡un teisidor!... ¡un teisidor!... Y sin más que esta voz y grito cogen al primero de ellos que toparon por allí, le llevan a la horca, le suben y le ahorcan, y ponen en libertad al herrero.
Supo esto Pedro Saputo, que no quiso ir a la ejecución ni había salido de casa, y fue corriendo a la plaza a ver de impedir aquella atrocidad e injusticia; pero llegó tarde porque ya estaba despachado el infeliz del tejedor. Llenóse de horror de tan grande barbaridad, y se volvió a su casa mudo de palabras y frío del corazón pareciéndole que el cielo y la tierra se habían mudado.
Por la tarde dijo a los principales del pueblo que fueron a verle: - Cállese al menos, señores; que esto no se sepa; que esto no salga de nuestros muros; porque, ¿qué se ha de decir de nosotros? Si esto llega a saberse, y se sabrá, no dudéis que mientras el mundo sea mundo se citará y recordará con eterno baldón del nombre de Almudévar. Mas ellos se excusaron diciendo que no pudieron persuadir a la multitud irracional, ni aun hacerse oír en aquel momento. Y se consumó la barbarie más inicua que vieron los siglos.
Pedro Saputo sintió tanto disgusto, que por distraerse tomó la espada y una mula de su padrino y se fue a pasar unos días fuera.
[dámene]. V. ne. demba. Campo llano, de buena tierra, propio para el trigo (ordio, hordio) y en las proximidades del pueblo. derretíu 14. Lardo, manteca del cerdo. desatascarse. Soltar, bajar los pantalones y calzoncillos para el acto de la defecación 15. Ver posturas para cagar. desingallar. Modificar, en la herrería, las azadas con ayuda de fragua y martillo. despeño. Diarrea, vientre movido, ligero. Se dice de los niños, principalmente.
desvezar. Dejar de dar de mamar a los niños de pecho. No desveces a o crío mientras no faiga frío indica lo peligroso que es dar alimentos a los niños en verano si tienen pocos meses. ver desvezado refiere a un animal, ternasco por ejemplo. (desaveá.)
día par totro. Un día sí y otro no, días alternos.
dica. Hacia. Dica arriba, dica abajo, hacia arriba, hacia abajo. ver enta [dílene]. V. ne. [dinés]. V. furtainés. doliquera. Madriguera de conejos. Por extensión, la cama o habitación donde duermen o están algunos niños, hermanos.
dondiar. Ir de un lado a otro sin misión ni dirección fija; pasear, andar de aquí para allá; dar vueltas por la casa, por las calles del pueblo.
embolicar. Envolver cosas en un pañuelo, periódico, tela, etc. / hacerse la picha un lío, m'hay fet la sigala un embolic:) / embolicá: embolico, emboliques, embolique, emboliquem o embolicam, emboliquéu o embolicáu, emboliquen; embolicat, embolicats, embolicada, embolicades; embolic, embolics. en, en vídenos, en ficiemos, en estorrocemos, en fícenos. Vimos de aquello, hicimos de aquello, deslizamos, tiramos de aquello. Se usa mucho la partícula en delante de los tiempos verbales. En comprón, en trujon, compraron, trajeron. / ne vam comprá , ne vam portá, ne vam vore, ne vam fé .. encenegado, encenegarse. Obsesionado, empeñado en una cosa; tozudez, insistencia, empeño, ceguedad por una idea, por una persona, etc. [encenegarse]. V. encenegado. / no t'ensenegos, lo chapurriau no es catalá encensallo, incensallo. Yerba, paja, madera, papel... algo seco y fácilmente combustible para encender el fuego, una hoguera, etc. enchervedir. Aterirse, estar medio helado; tener las manos sin movimientos y los dedos dormidos, insensibles, por el frío. Tener as manos como ganchos de enchervedidas, es decir, no poder hacer nada con ellas a causa del frío. / carpit, carpides
[encorrer]. V. enrestir y garrampla. / encorre an algú, perseguí , normalmén an alguna. [enfalcar]. V. zaborras. engalzar. Correr tras una persona, animal, cosa (pelota, piedra, aro...). Encorrer / acassá, encorre engrucia. Ansia, apetito desordenado, sin modales. enjaguar. Pasar por agua limpia y fría las ropas lavadas o las vajillas fregadas con agua caliente, jabón o lejía. Tiene analogías con enjuagar.
enrejada. Herida que hace la reja (rella) del arado (aladre) en las patas traseras de las caballerías cuando se ara. enreligar. Atar burdamente una cosa con tallos vegetales flexibles y largos, como mimbres, vetiqueras, sargas, etc. enrestir. Acometer, perseguir (lo n’ ristió). Se dice, sobre todo, de los bueyes furos que acometen o encorren a personas o animales. / embestir [enronar]. V. tramullar. entiparráu. Indigesto, ahíto. entivocar. Equivocar. No m’entivoques; s’entivoca pa’ su comenencia, se equivoca en provecho propio, etc. Como Arturo Quintana y Font en su aragonés residual del bajo valle del Mezquín, más mezquino que Arturico hay pocos, quizás su pupilo Ignacio Sorolla Vidal. entrega. Sacar a entrega de una carta, saber leer y escribir una carta; entender qué se dice en una carta familiar y sencilla. / algo fácil para un notario pero no para la gente común. envasador. Embudo. / embut , embutí, embutíxgo, embutíxes, embutíx, embutím, embutíu, embutíxen [envescadas]. V. pod. enzurizar. Encolerizarse; hacer reñir dos perros, perro y gato, etc. No tiene aquí la acepción de Borao. Ver zuriza [esbachocar]. V. bachocas. esbafar - Perder aroma y color un líquido, sobre todo vinos y licores, si están destapados. Aquí no significa evaporación, como indica Borao en su Diccionario. / se usa con las bebidas gaseosas / esbafá, esbrafá, esbafat, esbrafat esbarrarse. Separarse de un camino o senda para entrar en un campo, en un pueblo, en una casa. ¡S’esbarren!, ¡dejen el camino y entren! No tiene la acepción que indica Borao sino la que queda indicada aquí. Hablar sin tino ni juicio. / esbarrás un animal, espantás, asustás, esbarrejá esbolligar. Moverse al nacer; dar señales de vida, de existencia y de vigilia al nacer, al volver de un ataque, de un sueño... Se dice más de animales, sobre todo de aves. esbotar. Abrir un depósito; dar salida al agua de una balsa para regar. esbriznar. Desgranarse los cereales y legumbres al recolectarlos, si están muy secos y más si hace calor; deshacerse una cosa en la boca o en las manos fácilmente. / brizna escagarzo. Flora acuática; muscíneas y talofitas, verdes, filamentosas, que cubren las piedras de un río, en verano sobre todo. / escagarsat, un conill, cagat, sen moren mols cuan se escagarsen. De una persona, cagat de temó. escantillar. Empezar una cosa; gastar algo de una cantidad, de un billete sobre todo. No lo escantilles..., no lo cambies para pagar unos céntimos. escañarse. Entrar en la laringe, al comer o beber, alguna porción sólida o líquida; toser y pasar mal rato por el pequeño accidente. S’ascañau, es decir, se le ha íu por mal lau. / s'ha escañat, yo me escaño, escañes, escañe, escañem, escañeu, escañen , tamé se diu encaná, te encanarás si veus tan depressa. escaño. Especie de camilla para recoger los cadáveres de los campos, caminos, sierras, etc. / si te pica el morgaño (furigañ ?) ve preparando el escaño. escarramanchons, a. Montar a la americana; poner, al ir sobre una caballería, una pierna a cada lado de la montura. Se dice de las mujeres que van así a caballo, pues los hombres montan así naturalmente; a horcajadas. O caballo a’scarramanchóns. / escamarrat , escarramat escatizar. Avivar el fuego desprendiendo de los troncos la parte encendida para sacar la brasa. / escalivá , escalivat, escalivada, de caliu [escoba de variar]. V. variar. / varear ? escolaneta. Morcilla hecha con la parte más ancha del intestino grueso de un cerdo. escolano. Acólito, el que ayuda a misa, y, además, tuno, pillo, vivo, engañador. / escolanet , monaguillo esconjurador. Un sitio alto, cerca de la iglesia, desde cuyo punto el sacerdote bendice los campos y conjura las tormentas el día 3 de mayo, o cuando una tormenta se avecina y se teme que traiga mal agua (que apedree). escotolar. Rascarse; moverse indicando molestia y nerviosidad por llevar manchanza (prisa). / no estás coto, quieto, no tartí escrebas. Pico, residuo de una cantidad, de una cuenta, de un pago; as crabas. / escudors esforigar. Remover, revolver, hacer hoyos en tierra o en el estiércol los cerdos con el morro. / relasionat: forigañ, furigañ, forigó esfuriar. Ahuyentar, amenazar, tratar mal a animales; a veces también se aplica a personas en sentido de despedir. / de furo ? esgarrapaizo. Escarbadura, tierra removida con las patas de conejos, gallinas, perros, etc. / esgarrapadís eslampar. Escapar corriendo. Eslampa d’astí, fuy d’astí..., vete, corre, marcha de ahí... / escampá, escampo, escampes, escampe, escampém o escampám, escampéu o escampáu, escámpen esmo. Conocimiento. Perder el esmo, perder el conocimiento. / pédre l´esma, l´esmo esmolar. Afilar. Piedra d’esmolar, piedra de afilar. / esmolá , esmolo, esmoles, esmole, esmolém o esmolám, esmoléu o esmoláu, esmólen , lo esmolet
esnapar. Desgajar, romper. S’esnapó una rama, se desgajó, se rompió la rama. esparvero. Gavilán. / esparvé (Cernícalo primilla, gavilucho, mícale, chigre, esparvero, cequelín, xoriguer petit, lagarteiro das torres, buxarello, xoriguer menut, naumann belatza.)
espazar. Terminar de llover. Ya espaza (yas’paza), ya para de llover; generalmente se refiere a las lluvias de temporal. espedos. Espetos, asadores. Aquí siempre se usa en plural. espercallo. Flaco, delgaducho, alto y delgado; el de salud en precario y enfermizo siempre. / com arguellat espernarse. Realizar largas caminatas; andar por terreno muy quebrado (andurriales y vericuetos). espináis. Espinacas. / espinac , espinacs esquilla. Cencerro. / esquella, esquelles, esquelleta, esquelletes, esquellot, esquellots, esquellotada, esquellotades estapencia. Nada, cosa, mica, miaja. Allí no quedó ni una estapencia. En Borao se lee estopencia. / estopeng, estopenc , estopenca , jasco esterlo. Animal que ha perdido su pareja; el macho o hembra sin su hembra o macho. Se dice de animales y bestias mayores. estirazo. Soporte de un tronco bifurcado de un árbol. Se ponen dos o tres travesaños de rama a rama (de tronco a tronco) y se carga de piedras para arrastrarlas de un lado a otro. estomaciáu. Manejado, blando, resobado, tocotiáu. estorrozarse. Caerse, deslizarse por márgenes, terraplenes, declives, etc. / baixá per un terré. estozarse. Despeñarse, caerse de cabeza. / estossolás, estossolá / yo me estossolo, estossoles, estossole, estossolem o estossolam , estossoléu o estossoláu, estossolen; estossolat, estossolats, estossolada, estossolades. estrapalucio. Ruido, alboroto, desorden; caída de cajas, aperos, vajilla... y el ruido que produce todo eso. / estrapalussi, estrapalussis estricallar. Echado a perder; estado lastimoso de una persona, cosa, cosecha, etc. Qu’estricalláu está iche moced, iche güerto, icha olivera, etc. estrinque. Una cadena que llevan los carros pesados para facilitar el ponerlos en posición normal, si vuelcan. estrucia. Astucia; ingenio, habilidad, intuición. esvolastriar. Aletear cuando está herida grave cualquier ave y no puede volar o, sin estar herida, no tiene libertad para el vuelo. / com les perdius que se teníen a casa, o lo perdigacho de Pedro J. Bel Caldú
fiexa, afixa (afija, fija), o afierra (aferra) o se pega. (fixo : fijo)
fel, fiel, hiel. (Derivados de fidel, fideles - fieles - se encuentran fael, feel, faels, feels)
felix, dichoso. (feliz; Félix)
fellóna (fellona), enojada.
feltre, maraña difícil de deshacer. (fieltro, tipo de tejido; usado en caballerías)
fem, estiércol. (fiemo; femater : texto de Vicente Blasco Ibáñez : estercolero, el que recogía el estiércol y sobras de las casas pudientes para revender o usar en los campos propios)
fem, hacemos. (Verbo fer: hacer : en chapurriau: yo fach, tú fas, ell o ella fa, natros o natres fem, vatros o vatres feu o féu, ells o elles fan; facere; faire francés; rumano “ché fach” : qué haces?, cómo va?)