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miércoles, 26 de agosto de 2020

SANCHO RAMÍREZ Y LA BANDERA DE ARAGÓN.

SANCHO RAMÍREZ Y LA BANDERA DE ARAGÓN.

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SANCHO RAMÍREZ Y LA BANDERA DE ARAGÓN.



El 9 de marzo de 1071 Sancho Ramírez cambió la liturgia hispana o mozárabe por la liturgia romana en la Iglesia aragonesa.

Desde el siglo VIII los cristianos que vivían en Al-Andalus, llamados mozárabes, habían estado aislados de la Iglesia de Roma y tenían una serie de rituales y ceremoniales distintos a los de la Iglesia de Roma. Cuando esos territorios fueron reconquistados por el recién nacido condado de Aragón, los cristianos que vivían allí siguieron con sus ceremoniales mozárabes hasta que en 1071 Sancho Ramírez implantó, no sin resistencia, el ritual romano en Aragón. Este hecho no es casual, sino que es un acto más de acercamiento del rey aragonés al Papado. En relación con este tema os recomendamos la novela de Luis Zueco, El Castillo, en la que se relata la época del cambio de liturgia en Aragón y muestra la oposición que hubo en algunos sectores.

A principios del siglo XI Aragón era un condado perteneciente al rey navarro Sancho Garcés III “el Mayor”. A su muerte, este repartió todos sus territorios entre sus hijos, por lo que Ramiro I heredó el condado de Aragón. Se ha considerado a este Ramiro I como el primer rey aragonés. Sin embargo, él nunca se nombró a sí mismo como rey, siendo reconocido como regulo y apareciendo en los documentos como “Ramiro, hijo del rey Sancho”. Para ser rey en la época había que ser descendiente de un monarca y ser reconocido por el papa como tal. A Ramiro I le faltaba el reconocimiento del papado. Es por eso, que su hijo Sancho Ramírez, protagonista de este artículo, inició una política de acercamiento al papa Alejandro II.

El reinado de Sancho Ramírez se inició con un acontecimiento bélico que desencadenó la llegada a Aragón de un gran número de caballeros de Europa, especialmente francos, ya que el papa Alejandro II anunció que la conquista de Barbastro tenía carácter de cruzada, constituyendo un ensayo que se anticipó en casi treinta años a las Cruzadas de Tierra Santa que tenían como objetivo recuperar para los cristianos los Santos Lugares, principalmente Jerusalén.
Era el comienzo de una bonita amistad entre ambos Estados y fue tan sólo la primera alianza entre el rey de Aragón y el Papado. El título de rey lo obtuvo después de pagar un importante tributo al Papado y de declararse vasallo del Vaticano en una peregrinación a Roma ex profeso en el año 1068. El dinero lo había obtenido previamente en las guerras contra los musulmanes. De hecho, algunos creen que el color amarillo y rojo de la bandera de Aragón se debe a que estos eran los colores del Vaticano y que se adoptaron después de este viaje. Cambiar la liturgia mozárabe por la liturgia romana no fue más que el colofón a sus políticas.


Santiago Navascués Alcay
Lcdo. en Historia por la Universidad de Zaragoza

lunes, 29 de abril de 2019

RAMIRO I LUCHA POR CALAHORRA

2.24. RAMIRO I LUCHA POR CALAHORRA (SIGLO XI. CALAHORRA)

RAMIRO I LUCHA POR CALAHORRA (SIGLO XI. CALAHORRA)

Cuenta la leyenda, que fuera recogida en forma de romance, cómo resolvieron los hermanos Fernando I, rey de Castilla y León, y Ramiro I, rey de Aragón, la contienda entablada entre ambos por la posesión de Calahorra, importante enclave del curso medio del Ebro en tierras riojanas. «Por quitar muertes y guerras», acordaron que lidiasen solamente dos caballeros, uno de cada bando, de modo que el vencedor obtendría la plaza para su señor, quien la dominaría en adelante.
Fernando, el monarca castellanoleonés, nombró para que le representara en la lid al famoso guerrero Rodrigo de Vivar, mientras Ramiro, el aragonés, depositaba su confianza en Martín González. Ambos paladines acudieron convenientemente pertrechados al campo de batalla convenido al efecto, entablando un duro y cruento combate cuerpo a cuerpo. Cuando ya estaban quebradas las lanzas y heridos ambos contendientes, Martín gritó bravuconamente al Cid que
«non volveréis a Castilla
/ni Jimena, vuestra esposa,
/jamás vos verá a su lado».
Rodrigo, enfurecido por aquellas palabras, se encomendó a Dios y comenzó a combatir a Martín con tales fuerzas, que lo derribó al suelo, segándole la cabeza con su espada.
Tras limpiar parsimoniosamente de sangre el arma y dar gracias a Dios por la victoria que acababa de lograr para su rey y su reino, se dirigió el Cid Campeador a los jueces de la contienda preguntándoles si debía hacer algo más para ganar definitivamente la ciudad, concluyendo éstos que, según el trato pactado, el rey aragonés Ramiro I había perdido todos sus posibles derechos sobre la misma. El rey Fernando se dirigió raudo hacia él para abrazarlo y felicitarlo. Calahorra sería en adelante castellana.
[Gella, José, Romancero Aragonés, págs. 48-49.]


Calahorra es un municipio y ciudad de la comunidad autónoma de La Rioja, España, perteneciente a la comarca de la Rioja Baja. Tiene 23.827 habitantes,4​ según los datos del INE para el año 2016, una extensión de 91,41 km² y una densidad poblacional de 260,5 hab/km². Ostenta los títulos de Muy Noble, Muy Leal y Fiel Ciudad. Desde los siglos IV-V es sede de la diócesis de su mismo nombre, que en tiempos pasados llegaba hasta el Cantábrico. Es la segunda ciudad de la comunidad autónoma de La Rioja en importancia y población tras la capital, Logroño y la más importante dentro de La Rioja Baja.

Destaca por su producción agrícola, sus viñedos y su antigüedad. Fue una importante ciudad romana: Calagurris Nassica Iulia que se hizo famosa con el asedio de Pompeyo pues prefirió que murieran de hambre casi todos sus habitantes antes que rendirse al enemigos (esta es la Fames Calagurritana simbolizada por la Matrona) y por su ceca que mantuvo hasta la Edad Media. Por ello ofrece una gran variedad de monumentos y rasgos históricos, fundamentalmente romanos. Calahorra, además, es cuna del gran maestro en oratoria Marco Fabio Quintiliano, autor de varios textos y maestro en la corte romana, y de uno de los mejores poetas cristianos de la Antigüedad, Aurelio Prudencio, autor del Peristephanon, catorce himnos dedicados a santos mártires (entre los que se encuentran los patronos de Calahorra: San Emeterio y San Celedonio). Como curiosidad, en honor a la ciudad se le otorgó a un cráter de Marte el nombre de Calahorra.







  • Amela Valverde, Luis (2002) "Calagurris y la fijación de nuevos límites territoriales en la antigüedad". Kalakorikos, n.º 7, pp. 31-50.
    • Amigos de la Historia de Calahorra (2011). "Historia de Calahorra"
    • Catalán Carbonell, Fernando; Valoria Escalona, Miguel Ángel; Catalán Carbonell, José Joaquín (1970). "Conozca Calahorra y su comarca". Calahorra: Gráficas Numancia.
    • de Felipe Castillón, Jesús (2000). "Calahorra". León: Edilesa.
    • Gómez Fraile, José M.ª (2001) "Sobre la adscripción étnica de Calagurris y su entorno en las fuentes clásicas". Kalakorikos, n.º 6, pp. 27-70.
    • Gutiérrez Achútegui, Pedro (1959) "Historia de la muy noble, antigua y leal ciudad de Calahorra". Logroño: Talleres Gráficos de Editorial Ochoa
    • Schulten, Adolf (1927) "Las referencias sobre los Vascones hasta el año 810 después de J.C.". Revista Internacional de Estudios Vascos.

  • Ayuntamiento de Calahorra