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viernes, 26 de julio de 2024

2. 5. De lo que va fé Pedro Saputo pera librás dels alguasils.

Capítul V.

De lo que va fé Pedro Saputo pera librás dels alguasils.

La campana de Huesca, políticos catalanes

¡Oh libertat pressiosa

no comparada al or

ni al be mes gran de la espassiosa terra!

¡Mes rica y mes gochosa

que lo pressiat tresor

que lo mar del Sur entre nácar amague!

En armes, sang y guerra

en les vides y, fama

conquistades al món;

pas dolsa, amor fondo.

Que lo mal apartes y al teu be mos crides:

a tú sola fa lo niu,

or, tessoro, pas, be, gloria y vida.


No volíe Pedro Saputo perdre este or, este tessoro, esta pas, este be, esta gloria y esta vida que tan alabe aquí lo poeta, y que en un sol nom sempre dols y amat diem libertat. No la volíe pedre, y ya estáe sense ella, perque la verdadera libertat está tan al espíritu com al cos, y ell teníe lo espíritu a les presons de la po, tan oprimit, que a cap puesto se sossegabe o acotolabe, com si en una corda elástica desde Huesca li hagueren lligat l'alma, y encara que probáe de trencá la llassa no li ere possible. No ere libre, perque en la temó de la justissia, li pareixíen tots los homens los seus ministres, no teníe pau ni descansáe, ni osáe mirá a consevol que passáe al seu costat. Com van di alguns filóssofos antics, lo home sabut y just encara a la esclavitut no dixará de sé libre, pero es innegable que a la libertat del cos no está essensialmén la del ánim, y que cuan éste no ne té, tamé li falte an aquell perque no se assegure. Aixina que patix lo home moltes esclavituts, o esclavitut de moltes maneres, que se poden reduí a una sola explicassió general, dién que es causa de esclavitut tot lo que oprimix o inquiete l'ánim. Sol pot sé verdadera y constanmén libre lo home just y animós, lo home de be y sereno, lo home de consiensia clara y pura que no té temó de res, sobre tot si se contente en la seua sort.

Aon anáe Pedro Saputo portáe les presons de la temó, com se ha dit; y probán de escapá de elles va doná en un pensamén diabólic y temerari que sol an ell se li haguere pogut ocurrí y que sol ell haguere pugut eixissen en lo servell sano.

Estáe, pos, a la capella de la iglesia regirán lo seu proyecte y preveén los casos y dificultats que aon fore pugueren eixecás; y passa a passa y sense ell moures va aná vinín lo día. Se van obrí les portes, va entrá la gen, y cuan li va pareixe va eixí al carré y va aná a les botigues o tendes y va comprá tela, fil, seda; se va emportá un pa y unes salchiches, y fet un fardellet de tot sen va aná de la siudat riu amún. Va arribá a un puesto retirat y amagat; va plantá los seus reals y se va ficá a tallá y después a cusí un vestit de dona tan ben parit, que cuan sel va ficá, ell mateix se vée com una dona real y com si tal haguere naixcut. Se va arreglá tamé lo pel, lo teníe negre y llarg; y adressat, atildat y pulit va quedá convertit en la sagala mes denguera de tota la terra, tan satisfet y alegre que va dudá si tornaríe a portá lo traje y pensamens de home. Se va minchá enseguida lo pa y les salchiches, ere ya hora perque lo sol caíe ya a amagás a la serra dels Monegros, va beure del riu, va torná a mirá y esperá una mica, va fé dos o tres zalameríes de donsella requebrada, va tirá pelets al aire, y despullanse y arrepetán a un mocadó lo traje de dona va aná a passá la nit aon lo guiaren los peus y la bona ventura.

Com va vore al eixí del barrang una aldea, empinada als primés montes, se va adressá cap allá reposán a la primera casa que va trobá uberta. Va sopá be y se va fartá, va pagá be a la casera, que ere una pobre mare de cuatre fills y sense home perque traballáe a un atre poble, va dormí a una cadiera o escaño en una manta a la cuina (com a casa Rano), y al arribá lo nou día se va despedí de aquella humilde fonda y sen va aná del poble dién: mameula, alguasils. Y dit aixó se va allargá com lo ven, no l'haguere acassat ni en la vista lo mes rápit andarín del món.

¿Aón arribaríe si no paráe?, y aixó que no anáe per camins, sino sempre al dret y per dresseres, y no tot ere pla y recte. Va pará a minjá a un poble, y a passá lo tems a un bosque, después a un collet, después a un riu aon se va vestí de dona y va esgarrá y escampá lo vestit de home; y al tardet se va trobá prop de una poblassió granada, va apareixe un edifissi gran y distinguit que per algunes siñals va sabé que ere un convén de monges. 

¡Aixó es lo que buscaba, va di; aquí se vorá lo meu ingenio; aquí tota la versucia y tacañería que me va doná mon pare y la pupila de Almudévar! Ahí es aon yo hay de entrá, perque així u ordenen la nessessidat y la temó que aquí són una sola persona.

¿Quína vida deuen portá estes dones que fugen del món sense sabé per qué? Ahí viuen tancades miranse y girán sobre elles mateixes com aigua divina de la seua corrén, com peix a la sistella, com serp tapada al seu cau. Ahí viuen soles, dones soles, dones sempre y sol dones entretingudes resán latinajos que així los entenen com yo sé si fray Toribio lo del códul va quedá viu o mort a la capella. Pos ahí se ha de penetrá, y va entrá Pedro Saputo, y ahí hay de viure lo que puga, a la moda de les dones hasta que traga de tino a micha dotsena de elles, o yo lo perga y tinga que eixí fugín y torná an este món que ara yo vach a dixá sense despedím ni dili: mira que tramonto.

Dites estes paraules se va fé un gran estrep al vestit, se va descomposá una mica lo tocat y los pels, se va fotre dos o tres esgarraps a la cara y una bona bufetada a una galta, se va enfangá una mica les calses y se va afeá entre atres desmans; representán una sagala escapada per milagre de les mans de uns insolens y gossos arrieros que van volé violala. Va traure lo coló de tristesa y compunsió, se va bañá y refregá los ulls en saliva y una poca de terra, y aixina va arribá a la porta y va tocá la campaneta; va contestá una veu gangosa en lo Ave María de costum, y ell donán grans suspiros y sense di paraula va arrencá a plorá com desahoganse o desfoganse de un gran pes que li inundabe lo pit y lo aufegabe. Al remat va pugué parlá, y a les sen preguntes que li va fé la gangosa mare, va pugué di que ere una sagala que arribáe morta de temó per culpa de uns homens dels que s'habíe librat grassies a Deu per dos vegades aquell día anán al poble de una tía pobre y dolenta pera cuidala, aon la portáe un tío, germá de son pare a qui uns lladres van lligá de peus y mans. ¡Mare de Deu lo que va inventá y va di allí de repén pera que per caridat y hasta sabé de son tío y avisá a un germá teixidó que teníe a la terra baixa la admitigueren al convén! ¡Lo que va suspirá y plorá y fingí y di mentires de punta, de pla, a estall y del revés en un momén! La moja va aná a avisá a la priora, a la que va escomensá a referili, sempre ploriqueján, les mateixes y atres sen (100) patrañes, y plorán y desatinán de modo que fée compassió, y en calidat de criada per alguns díes, si atra cosa no se repensáe, la va admití al final y li van obrí la porta.


Original en castellá:

Capítulo V.

De lo que hizo Pedro Saputo para librarse de los alguaciles.


¡Oh libertad preciosa,

no comparada al oro

ni al bien mayor de la espaciosa tierra!

¡Más rica y más gozosa

que el preciado tesoro

que el mar del Sur entre su nácar cierra!

Con armas, sangre y guerra,

con las vidas y, famas

conquistadas en el mundo;

paz dulce, amor profundo.

Que el mal apartas y a tu bien nos llamas:

en ti sola se anida

oro, tesoro, paz, bien, gloria y vida.

No quería Pedro Saputo perder este oro, este tesoro, esta paz, este bien, esta gloria y esta vida que tanto encarece aquí el poeta, y que con un solo nombre siempre dulce y amado llamamos libertad. No la quería perder, y ya estaba sin ella, porque la verdadera libertad tanto está en el espíritu como en el cuerpo, y él tenía el espíritu con las prisiones del miedo tan oprimido, que en ninguna parte sosegaba y de ningún modo se gozaba, como si con una cuerda elástica desde Huesca le hubiesen atado el alma, y él pugnaba por romper la ligadura y sujeción, y no le era posible. Hacía de su cuerpo lo que quería, y con todo no era libre, porque con el temor de la justicia cuyos ministros le parecían todos los hombres, no tenía paz ni descansaba, ni osaba mirar a cualquiera que pasaba a su lado. Y si fue mucho encarecimiento decir, como lo dijeron algunos filósofos antiguos, que el hombre sabio y justo aun en la esclavitud no dejará de ser libre, pero quitando un poco de ese extremo a esta opinión sistemática y poniéndola en el otro término, es innegable que en la libertad del cuerpo no está esencialmente la del ánimo, y que cuando éste carece de ella, también le falta a aquél porque no se asegura. Así que padece el hombre muchas esclavitudes, o esclavitud de muchas maneras, las cuales se pueden reducir a una sola explicación general, diciendo que es causa de esclavitud todo lo que oprime o inquieta el ánimo, y que por consiguiente sólo puede ser verdadera y constantemente libre, el hombre justo y animoso, el hombre de bien y sereno, el hombre de conciencia clara y pura que nada teme, sobre todo si se contenta con su suerte, y no le trae inquieto y desvelado la ambición, la codicia u otra pasión lanzada a sus viciosos términos.

Adonde quiera que iba Pedro Saputo llevaba las prisiones del miedo, como se ha dicho; y trabajándose por romperlas dio en un pensamiento diabólico y se arrojó a una temeridad que sólo a él pudiera ocurrir y de que sólo él pudiera salir con la cabeza sana.

Estaba, pues, en su capilla de la iglesia revolviendo su proyecto y previniendo los casos y dificultades que donde quiera pudieran levantarse; y paso a paso y sin él moverse fue viniendo el día. Se abrieron las puertas, entraron las gentes, y cuando le pareció se salió a la calle y fue a las tiendas y compró tela, hilo, seda y demás cuenta; se llevó un pan y unas salchichas, y hecho un fardito de todo se fue de la ciudad río arriba. Llegó a un sitio retirado y oculto; plantó sus reales y se puso a cortar y luego a coser un vestido de mujer tan retrechero, que cuando se lo puso, él a sí mismo se parecía mujer real y verdaderamente como si tal hubiese nacido. Compúsose también el pelo que le tenía negro y largo; y aderezado, atildado y pulido quedó convertido en la muchacha más denguera de toda la tierra, tan satisfecho y alegre que dudó si volvería en su vida al traje y pensamientos de hombre. Comióse enseguida el pan y las salchichas, que era ya hora porque el sol caía ya a ocultarse en la sierra de Monegros, bebió del río, volvió a mirar y esperar un poco, hizo dos o tres zalamerías de doncella requebrada, echó pelillos al aire, y desnudándose y recogiendo en un pañuelo el traje de mujer se fue a pasar la noche a donde le guiasen los pies y su buena ventura.

Como viese al salir del barranco una aldea, empinada en los primeros montes, se dirigió allá posando en la primera casa que encontró abierta. Cenó largo y sabroso, pagó bien a la huéspeda, que era una pobre madre de cuatro hijos y sin marido porque trabajaba en otro pueblo, durmió en una cadiera o escaño con una manta en la cocina, y con el día se despidió de aquella humilde posada y se salió del lugar y dijo: mamola, alguaciles. Y dicho esto se arrojó de pechos al agua tomando un viento que no le siguiera aun con la vista el más ligero andarín del mundo.

¿A dónde fuera él en un día si no parara?, y eso que no iba por caminos, sino siempre a campo traviesa, que no todo era tirado y de paso recto. Paró a comer en un pueblo, y a dar tiempo al día en un bosque, luego en un cerro, después en un río donde se vistió de mujer y rasgó y esparció el vestido de hombre; y al caer de la tarde se encontró cerca de una población granada, pareciéndose a un lado un edificio grande y distinguido que por algunas señales conoció que era convento de monjas. ¡Esto es lo que buscaba, dijo; aquí de mi ingenio; aquí de toda la versucia y tacañería que me dio mi padre y la Pupila de Almudévar! Ahí es donde yo he de entrar, porque así lo ordenan la necesidad y el miedo que aquí son una sola persona. Y ¿qué vida debe ser la de estas mujeres que huyen del mundo sin saber por qué y sin que el mundo se le dé ni se le quite de ellas? Ahí viven encerradas mirándose y revolviéndose sobre sí mismas como agua divina de su corriente, como pez en redoma, como culebra tapada en su agujero. Ahí viven solas, mujeres solas, mujeres siempre y sólo mujeres entretenidas en rezar latines que así los entienden como yo sé si fray Toribio el del guijarro quedó vivo o muerto en la capilla. Pues ahí se ha de penetrar, y entrar Pedro Saputo, y ahí de vivir lo que pueda, a la moda mujeril hasta que saque de tino media docena de ellas, o yo le pierda y haya de salir huyendo y volver a este mundo que ahora yo voy a dejar sin despedirme ni decille: mira que tramonto.

Dichas estas palabras hízose un gran rasgón en el vestido, se descompuso un poco el tocado y el cabello, se dio dos o tres arañazos en la cara y un recio bofetón a un lado, embarró un poco una media y se afeó con otros desmanes; representando una muchacha escapada por milagro de las manos de unos insolentes y perros de arrieros que quisieron violarla. Sacó el color de tristeza y compunción, se mojó y refregó los ojos con diez salivas y una poca de tierra, y así parado se llegó al torno y tocó la campanilla; respondióle una voz gangosa con el Ave María de costumbre, y él dando grandes suspiros y sin decir palabra prorrumpió en llorar como desahogándose de una gran congoja que le inundaba el pecho y le ahogaba. Al fin pudo hablar, y a las cien preguntas que le hizo la gangosa madre, pudo decir que era una muchacha que llegaba muerta de miedo de los hombres de cuyas manos le había librado Dios por dos veces aquel día yendo al pueblo de una tía pobre y enferma para cuidalla, a donde la llevaba un tío, hermano de su padre a quien unos ladrones ataron de pies y manos. ¡Oh válgame Dios lo que inventó y dijo allí de repente para que por caridad y hasta saber de su tío y avisar a un hermano que tenía tejero o pelaire en la tierra baja la admitiesen en el convento! ¡Lo que suspiró y lloró y fingió y mintió de punta, de llano, de tajo y de revés en un instante! La tornera condescendió en avisar y llamar a la priora, a la cual comenzó de nuevo a referirle, siempre sollozando, las mismas y otras cien patrañas, y a llorar y desatinar de modo que de compasión y en clase de criada por algunos días, si otra cosa no se pensase, la admitió al fin y la abrieron la puerta.

domingo, 26 de agosto de 2018

Alcubierre

LÉXICO ARAGONÉS DE ALCUBIERRE (Monegros) 
Fernando Romanos Hernando 
Este trabajo es el fruto de dos años de trabajo como profesor de aragonés con un grupo de alumnos y alumnas de Alcubierre de todas las edades. De las aportaciones de todo el grupo, las encuestas que hice a algunas personas de la localidad y sobre todo el vocabulario que pude oír en las clases en las horas de bar y en las fiestas de la localidad en las que participé surgió un caudal de palabras que trato de plasmar en este trabajo de cerca de 800 palabras de la localidad Monegrina de Alcubierre
A. A bezinal. (adv.) Comunadamente, para la comunidad, de forma colectiva sin contraprestación y en beneficio de la comunidad. A canto camino. (adv.) Junto al camino. A colicas. (adv.) Sobre los hombres. A encolicas. (adv.) Sobre los hombres. A escarramanchas. (adv.) A horcajadas. A escuchetes. (adv.) En voz baja, cuchicheando. A l'arreo. (adv.) De forma seguida, a continuación, sin parar. A l'inte. (adv.) Instantaneamente. A l'otrol día. (adv.) Al día siguiente. A lo birulé. (adv.) De cualquier forma. A lo que. (adv.) Cuando. A puro de. (adv.) A fuerza de. A ran. (adv.) A nivel. A tó(t) meter. (adv.) A toda marcha. Ababol. (s. m.) Amapola. Abadejo. (s. m.) Bacalao seco. Abandear. (v.) Tocar las campanas. Abellanera. (s. f.) Avellano. Abentar. (v.) Tirar, lanzar. Abentau. (adj.) Muy rápido. Abiejar-se. (v.) Envejecer. Abocar-se. (v.) Caerse hacia abajo. Abogau. (s. m.) Abogado. Abozinar-se. (v.) Caerse de bruces en el suelo sin poderse levantar. Abozo. (s. m.) Tipo de planta. Acachar. (v.) Agachar. Acantaliar. (v.) Agachar. Achopar. (v.) Empapar. Aclamar-se. (v.) Quejarse, lamentarse. Acotraziar. (v.) Arreglar, acondicionar. Acotraziau. (adj.) Arreglado, acondicionado. Acucuchar-se. (v.) Cobijarse. Acucutar. (v.) Asomarse. Adán. (adj.) Descuidado y desaseado. Adelgazar. (v.) Amasar el pan. Adoba. (s. f.) Adobe. Adubir. (v.) Dar a basto. Aduya. (s. f.) Ayuda. Aduyar. (v.) Ayudar. Afajinar. (v.) Hacinar. Afirmar. (v.) Contratar. Afogar. (v.) Ahogar. Aforrar-se. (v.) Aligerarse de ropa, remangarse o quedarse en mangas de camisa. Aforrau. (adj.) Con poca ropa o remangado. Aforrau. (adj.) Ligero de ropa o descamisado, que no va muy abrigado. Aforro. (adv.) Ligero de ropa, en mangas de camisa o descamisado, remangado. Agostiar-se. (v.) Mustiarse. Aguarte. (expr.) Espera. Aguatillo. (s. m.) Parada de agua. Aguazil. (s. m.) Alguacil. Aguazila. (s. f.) Mujer del alguacil. Aguazo. (s. m.) * Agundante. (adv.) Abundante, mucho. Airada. (s. f.) Ventolera. Airera. (s. f.) Ventolera. Ajazeite. (s. m.) Salsa de huevo y aceite. Ajolio. (s. m.) Salsa de ajo. Ajuntar-se. (v.) Reunirse. Tratarse, tener relaciones con alguien. Ajustador. (s. m.) Chaleco. Al drecho. (adv.) Enfrente, por en medio Al tentón. (adv.) A tientas. Aladro. (s. m.) Arado. Alazete. (s. m.) Cimiento. Alba. (s. f.) Alba. Rayar l'alba. Amanecer. Alberje. (s. m.) Albaricoque. Alberjero. (s. m.) Albaricoquero. Alborzas. (s. f.) Madroños. Alborzera. (s. f.) Madroño. Alcañonera. (s. f.) Tipo de uva. Alcorzar. (v.) Atajar, acortar. Alcorze. (s. m.) Atajo. Alcuerze. (s. m.) Atajo. Aldredes. (adv.) A propósito, a posta. Alentar. (v.) Respirar. Alfalze. (s. m.) Alfalfa. Algarabán. (s. m.) Un tipo de pájaro. Almada. (s. f.) Almohada.
2 Almadeta. (s. f.) Cojín, almohadilla. Almadón. (s. m.) Almohadón. Almario. (s. m.) Armario. Almendrera. (s. f.) Almendro. Almielcas. (s. f.) Hierba forrajera. Almondigas. (s. f.) Albóndigas. Almú(t). (s. m.) Medida de capacidad. Aloda. (s. f.) Alondra. Alparzero. (adj.) Chismoso, cotilla. Alparziar. (v.) Cotillear. Alredol. (adv.) Alrededor. Altero. (adj.) Alto. Alunau. (adj.) Loco. Alzar. (v.) Guardar. Amadezer. (v.) Cubrir a la oveja en celo. Amagar-se. (v.) Esconderse. Amallatar. (v.) Acabar en un sitio. Amañar. (v.) Hacer un apaño. Amás. (adv.) Además. Ambute. (adv.) Mucho, en cantidad. Amerar. (v.) Mezclar con agua, o añadir agua. Amolar. (v.) Fastidiar. Amorrar. (v.) Acercar la boca a un sitio. Amortau. (adj.) De carácter decadente, apagado de personalidad, poco emotivo. También un camino o algo que se acaba. Amprar. (v.) Prestar y tomar prestado. Amprón. (s. m.) Prestado, préstamo. Ir d'amprón. Ir de prestado. Amugas. (s. f.) Cesto de las caballerías. Ancas. (s. f.) Caderas. Andalozio. (s. m.) Nubes negras con lluvia. Angluzia. (s. f.) Deseo fuerte por algo, ansiedad al hacer algo. Angluzioso. (adj.) Ambicioso, ansioso. Anieblau. (adj.) Atontado. Ansa. (s. f.) Asa. Antiojos. (s. m.) Gafas. Anzuelo. (s. m.) Orzuelo en un ojo. Antonzes. (adv.) Entonces. Apajentar. (v.) Llevar a pacer el ganado. Apañar. (v.) Arreglar. Apercazar. (v.) Intuir, entender. Aprezisar. (v.) Necesitar. Arañón. (s. m.) Endrina. Arbañil. (s. m.) Albañil. Arguellau. (adj.) Flaco. Arraclán. (s. m.) Alacrán. Arramblar. (v.) Acaparar. Arrebullonau. (adj.) Revuelto, desordenado. Arredol. (adv.) Alrededor. Arreo. A l'arreo. (adv.) De forma seguida, a continuación, sin parar. Arringlerar. (v.) Alinear. Artica. (s. f.) Terreno de cultivo que antes no lo era. Arto. (s. m.) Espino. Asabelo. (adv.) Mucho. Ascape. (adv.) Enseguida. Asina. (adv.) De esta forma, así. Aspro. (adj.) Aspero. Astral. (s. f.) Hacha. Atabalar. (v.) Enloquecer a uno, hacer que uno se vuelva loco. Atroncar. (v.) Podar. Aturar. (v.) Parar. Azaite. (s. m.) Aceite. Azarbe. (s. m.) Acequia. Azierro. (s. m.) Trozo de campo que no se ha trabajado, que están sin hacer. B. Badil. (s. m.) Recogedor. Bailotiar. (v.) Bailar de cualquier manera. Bal. (s. f.) Valle. Bandiador. (s. m.) Columpio. Bandiar. (v.) Voltear, hacer oscilar. Bantar. (v.) Levantar. Barandau. (s. m.) Pasamanos. Bariasco.(s. m.) Barilla. (s. f.) Mandíbula. Barrancada.(s. f.) Riada. Barrenau. (adj.) Loco. Barrete. (s. m.) Barro blando. Bazieta. (s. f.) Comedero de animales. Bazión. (s. m.) Gran recipiente donde se hacía la matanza del tocino. Belar. (v.) Balar. Bemba. (s. f.) Campo o terreno junto al pueblo. Bendema. (s. f.) Vendimia. Bendemar. (v.) Vendimiar. Bentanón. (s. m.) Ventanuco. Bente. (num.) Veinte. Berraco. (s. m.) Oveja vieja. Bezinal. A bezinal. (adv.) Birulé. A lo birulé. (adv.) Bizco. (s. m.) Planta que desprende una sustnacia muy pegajosa. Blanco. (s. m.) Tocino del jamón. Blanquiar. (v.) Encalar. Bocau. (s. m.) Comida a deshoras. Bochornera. (s. f.) Mucho calor, sofoquina. Bofo. (adj.) Hueco, vacío, aplicado a frutos secos.
3 Boira. (s. f.) Niebla. Bolada. (s. f.) Golpe de aire, ráfaga de viento. Boque. (s. m.) Macho cabrío. Borfollo. (s. m.) Pellejo de la uva. Borrasquiar. (v.) Llover poco. Borrega. (s. f.) Persona bruta. Boteja. (s. f.) Recipiente para beber. Bozau. (adj.) Tapado, obstruido. Braguero. (s. f.) Ubre o teta de algunos mamíferos. Brazal. (s. m.) Ramal de una acequia. Bresca. (s. f.) Miel virgen. Brincar. (v.) Saltar. Brozas. (adj.) Descuidado, torpe. Bulcar. (v.) Volcar, derribar. Bulquete (s. m.) Remolque de tractor que es oscilante. Bullir. (v.) Hervir. Buro. (s. m.) Barro, arcilla. C. Cadillo. (s. m.) Cachorro. Cado. (s. m.) Madriguera. Cagalera. (s. f.) Diarrea. Cagaleta. (s. f.) Excremento pequeño y redondo. Cagallón. (s. m.) Mierda, excremento grande. Cagazas. (adj.) Miedoso. Cagoso. (adj.) Cagón, que tiene propensión a defecar o que lo mancha todo de excrementos. Cal. No cal que. No es necesario que, no hace falta que. (ha quedado fosilizado sólo en esta forma, el resto de formas verbales no se usan ya). Caldereta. Caler. (v.) Ser preciso. (vid. cal). Callizo. (s. m.) Callejón. Calorina. (s. f.) Calor excesiva y pegajosa. Calzero. (s. m.) Calzado. Campar. (v.) Ir por un sitio en total libertad. Canalera. (s. f.) Canalización de agua del tejado. Canso. (adj.) Cansado. Cantal. (s. m.) Piedra. Canto. (s. m.) Porción de algo, por ejemplo una pastilla de jabón, de trozo de bizcocho, cada parte de masa para hacer el pan. Caparra. (s. f.) Garrapata. Persona pesada e insistente. Capino. (adj.) Borracho. Capolar. (v.) Picar, triturar. Caramocano. (adj.) Semiborracho, contento por beber sin llegar estar en mal estado. Caramullo. Con caramullo. Cardelina. (s. f.) Jilguero. Carnuz. (s. m.) Animal muerto en descomposición Carnuzo. (s. m.) Animal muerto en descomposición Carrañar. (v.) Reñir, echar la bronca. Carrasca. (s. f.) Encina. Carrilano.(s. m.) Mendigo, transeunte. Carrucha. (s. f.) Polea. Cascabillo.(s. m.) Cascabel. Casera. (s. f.) Mujer del cura, asistente de hogar del cura. Cazinglo. (s. m.) Aro viejo y por extensión cualquier objeto inservible. Chabisque. (s. m.) Agua o barro sucio y pisoteado Chafardero. (adj.) Alcahuete. Chanada. (s. f.) Ocurrencia repentina y alocada. Chaparrazo. (s. m.) Chaparrudo. (adj.) Pequeño y regordete. Chapurquiar. (v.) Remojarse torpemente. Charada. (s. f.) Restos de las brasas. Charquera. (s. f.) Barrizal. Charradeta. (s. f.) Conversación. Charrador. (adj.) Conversador, muy hablador. Charraire. (adj.) Charlatán, muy hablador. Charrar. (v.) Hablar. Chelar. (v.) Helar. Chemecar. (v.) Gemir. Chilar. (v.) Chillar, gritar. Chilo. (s. m.) Grito, chillido. China-chana. (adv.) Despacio. Chinebro. (top. Puichinebro). (s. m.) Enebro. Chiquer. (s. m.) Niño, muchachito. Chiribí. (s. m.) Agua que cae. Chirla. Chirleta. (s. f.) Pajaro parecido a un gorrión pequeño. Chispo. (adj.) Borracho. Chocante. (adj.) Divertido, curioso, interesante. Chotiar. (v.) Retozar. Chuflaina.(s. f.) Silvato. Chuflar. (v.) Silvar. Chulla. (s. f.) Chuleta. Chumear. (v.) Gotear, rezumar lentamente. Chupida. (s. f.) Empapamiento. Chupir. (v.) Empapar.
4 Clabillar. (v.) Aguijonear, acribillar de picaduras. Clocada. (s. f.) Cabezada. Cobar. (v.) Incubar los huevos. Cobertor. (s. m.) Colcha. Cochamandero. (adj.) Entrometido. Coda. (s. f.) Rabo, cola. Codete. (s. m.) Cohete. Coflar-se. (v.) Sentarse de forma cómoda y tranquila. Cojer. (v.) Cojer. Caber algo en un sitio. Colgallo. (s. m.) Colgante, algo que cuelga. Colicas. A colicas. (adv.) Sobre los hombros. Collerón. (s. m.) Collar de las caballerías. Contar las biejas. (expr.) Vieja tradición popular que consiste en leerle la cartilla a uno. Continamente. (adv.) Continuamente. Continar. (v.) Continuar. Contino. De contino. (adv.) A continuación. Contrimuestra. Muestra, pequeña parte de algo para hacerse una idea de como es el resto. Coroneta. (s. f.) Zona del monte algo más elevada. Corraleta. (s. f.) Pocilga descubierta. Cortapichinas. (s. m.) Insecto negro que lleva unas tenazas en la parte trasera. Cosa. (adv.) Nada. Costera. (s. f.) Pendiente, cuesta. Cuacar. (v.) Gustar. Cuartal. (s. m.) Medida de capacidad. Cuasi. (adv.) Casi. Cucadeta. (s. f.) Siesta, sueño breve. Cucar-se. (v.) Agusanarse. Cuco. (v.) Bicho, insecto. Cuenta. (interj.) Viene a significar algo así como mira por donde. Cuerbetas. (s. f.) Tipo de cuervo o graja, de tamaño menor que las grallas. Cuezo. (s. m.) Cazo de cocina. Cunar. (v.) Mecer. Cutio. (adj.) Escondido, disimulado. D. Dalla. (s. f.) Guadaña. Dar ferrete. (v.) Dar un uso fuerte, dar caña a algo, y en sentido figurado dar la lato o molestar. Dar dogal. (v.) Molestar, estar pesado, dar la lata. De baldes. (adv.) Gratuitamente, sin pagar. De cara a. (adv.) Hacia. De mañanas. (adv.) Por la mañana. Desbezar. (v.) Separar a las crías de la madre. Desbezo. (s. m.) Acto por el cual se separan a las crías de la madre y así dejan de mamar. Desembolicar. (v.) Desenvolver. Desgana. (s. f.) Desmayo. Día. A l'otrol día. (adv.) Al día siguiente. Dispués. (adv.) Después. Dogal. Dar dogal. (v.) Molestar, estar pesado, dar la lata. Dondiar. (v.) Vagar, ir de un lado a otro. Dondin-dondiando. (adv.) Hacer algo dando muchas vueltas o rodeo. Dorondón.(s. m.) Niebla helada. Drecho. (adj.) Derecho. Al drecho. (adv.) Enfrente, por en medio de. E. Embasador. (s. m.) Embudo. Embolicar. (v.) Envolver. Embozar. (v.) Tapar, obstruir. Empentar. (v.) Empujar. Empentón. (s. m.) Empujón. Empifar-se. (v.) Emborracharse. Emporcar. (v.) Ensuciar. Enchegar. (v.) Poner en marcha, encender un aparato. Encolicas. A encolicas. (adv.) Forma de llevar sobre los hombros a otra persona. Endrezar. (v.) Poner recto o hacia un sitio. Enflascar-se. (v) Empantanarse en un sitio. Engañapastores. (s. m.) Tipo de pájaro. Enronar. (v.) Cubrir o tapar algo con tierra o cascote, enterrar, cubrir. Enruena. (s. f.) Escombros. Ensundia. (s. f.) Grasa interior de los animales. Entiparrar-se. (v.) Quedarse muy lleno de comida. Entuesta. (s. f.) Tabique o pared rota, y apaño o arreglo que se hace para repararla. Enzendallo. (s. m.) Ramas o leña menuda para iniciar el fuego. Esbafar-se. (v.) Evaporarse la sustancia de un líquido, perder el gas un líquido. Esbalizaculos. (s. m.) Tobogán. Esbalizar. (v.) Resvalar, deslizar. Esbarrar. (v.) Desviar. Esbarre. (s. m.) Desvío. Esbarrincar. (v.) Esbotar. (v.) Salir a presión un líquido. Escampar. (v.) Despejarse el cielo. Escarramanchas. A escarramanchas.
5 Escobar. (v.) Barrer. Escobizo. (s. m.) Escodar. (v.) Desrabotar, quitar el rabo. Escomenzipiar. (v.) Empezar. Escoscar. (v.) Limpiar. Escoscau. (adj.) Limpio. Escuchetes. A escuchetas. (adv.) En voz baja, al oido, forma de decir las cosas para que sólo las oiga quien está muy cerca de quien habla. Escurrimiento. (s. m.) Idea que uno tiene en un momento de inspiración. Escurrir. (v.) Discurrir, tener ideas repentinas. Esfilorchar. (v.) Deshilachar. Esfullinar. (v.) Deshollinar. Eslanguido. (adj.) Hueco, vacío. Eslejir. (v.) Seleccionar, elegir. Eslizar. (v.) Deslizar, resbalar. Esmaliziau. (adj.) Persona que tiene muchos vicios y malas aficiones. Esmerar. (v.) Supurar. Espantallo. (s. m.) Espantapájaros. Persona mal vestida y descuidada en el aspecto. Esparbel. (s. m.) Cierta ave rapaz, quizas el milano o el gavilán. Espazenziar. (v.) Hacer perder la paciencia. Espedo. (s. m.) Pincho de hierro, empleado para asar a la brasa. Espinochar. (v.) Limpiar las mazorcas. Esportillar. (v.) Desconchar. Esquerola. (s. f.) Escarola. Esquilla. (s. f.) Cencerro. Esquinazo. (s. m.) Columna vertebral. Estadizo. (adj.) Pasado, textura que adquiere un alimento cuando ha estado varios días pero no ha llegado a estropearse, se puede comer pero tiene un sabor y una textura de varios días. Estajo. (s. m.) Estalentau. (adj.) Persona de poco juicio. Estilla. (s. f.) Astilla. Estozolar-se. (v.) Romperse la cabeza, caerse dandose en la cabeza un golpe. Estraleta. (s. f.) Hacha. Estrapaluzio. (s. m.) Alboroto, mucho ruido y escándalo. Estraudes. (s. f.) Protector de fuegos y calores, soporte para cazuelas. Faina. (s. f.) Faena, ocupación. Fajuelo. (s. m.) Rama de sarmiento. Falca. (s. f.) Cuña. Falcón. (s. m.) Halcón, ave rapaz. Falsa. (s. f.) Buhardilla, planta más alta de la casa que está justo debajo del tejado. Fanega. (s. f.) Medida de capacidad de grano. Fardacho. (s. m.) Lagarto. Farfallar. (v.) Hablar de forma poco clara que no se entiende lo que dice. Farfalloso. (adj.) Dícese del que habla con poca claridad, que pronuncia mal. Farinetas. (s. f.) Gachas. Farinoso. (s. m.) Dulce hecho a base de harina, azucar y canela, propio de Alcubierre y otros pueblos de la comarca. Farnaca. (s. f.) Cría de la liebre. Fartalla. (s. f.) Comilona. Farto. (adj.) Harto de comida. Fateza. (s. f.) Tontería, bobada. Fato. (adj.) Tonto, bobo. Femera. (s. f.) Estercolero, lugar con mucho estiércol. Fenzejo. (s. m.) Cuerda de esparto. Ferrete. Dar ferrete. (v.) Dar caña, molestar con insistencia. Fiemo. (s. m.) Estiércol. Fiero. (adj.) Feo. Fiestas. (s. f.) Caricias, carantoñas. (se usa en plural). Fiestetas. (s. f.) Caricias, carantoñas. (se usa en plural). Filada. (s. f.) Sucesión de campos a distinta altura. Fizeta. (s. f.) Fizón. (s. m.) Florada. (s. f.) Floración, la mejor época de personas, animales y plantas. Fogaril. (s. m.) Hogar. Fosco.(adj.) Nublado, oscuro. Fozín. (adj.) Sucio y descuidado. Fritada. (s. f.) Pisto. Fuina. (s. f.) Garduña, marta, roedor grande que corre mucho. Como una fuina. Deprisa, como un rayo. Fulero. (adj.) Falso, poco fiable. Fumera. (s. f.) Humareda, mucho humo. Furo. (adj.) Agresivo, bravo. G. Garganchón. (s. m.) Garganta. Garra. (s. f.) Pierna. Garrampazo. (s. m) Calambre, sacudida de corriente eléctrica. Garraspa. (s. f.) Raspa, la parte leñosa del racimo una vez quitadas las uvas. Garriar.(v.) Mover las piernas.
6 Garrón. (s. m) Hueso del jamón. Gayata. (s. f.) Bastón. Gobernuda. (adj.) Mujer marimandona, que da muchas órdenes y lo organiza todo. Gralla. (s. f.) Grajo. Gramar. (v.) Mugir. Gramen. (s. m) Hierba mala que sale en los campos, sobre todo en la viña. Gramido. (s. m.) Mugido. Gripia. (s. f.) Culebra venenosa. Grumo. (s. m) Tipo de col. Guaraniar. (v.) Lloriquear. Güebra. (s. f.) Campo labrado. Güega. (s. f.) Límite, frontera entre campos o términos. Güesque. (interj.) Voz para hacer girar las caballerías hacia la izquierda. Guipar. (v.) Divisar, distinguir, darse cuenta de algo que está poco visible. Guito. (v.) Chulo, rebelde, agresivo, que se revuelve contra los demás. Güitres. (s. m) Buitres. Gurrión. (s. m) Gorrión. I. Inte. (s. m) Instante. Inte. A l'inte.en el inte. Al momento, al instante. Intinzión. (s. f.) Intención. Ir aforrau. (expr.) Ir sin ropa, o con poca ropa, ir en magas de camisa. J. Jada. (s. f.) Azada. Jarmentar. (v.) Recoger sarmientos. Jauto. (adj.) Soso. Jeta. (s. f.) Grifo de la cuba. Jolico. (s. m.) Azada pequeña. Jopar. (v.) Irse, marcharse. Joriar. (v.) Airear, ventilar un espacio. L. Laminaculos. (adj.) Adulador. Laminar. (v.) Lamer con la lengua. Laminero. (adj.) Goloso. Lera. (s. f.) Pedregal. Libiano. (s. m) Pulmón. Lifara. (s. f.) Comilona, merienda con mucha comida. Luenga. (s. f.) Lengua. Luziar. (v.) Arreglar aperos de hierro afilando y añadiendo más punta. M. Machorra. (adj.) Estéril, hembra que no cría. Malafolla. (adj.) Malintencionado. Malamén. (adv.) De malas formas, malamente. Malfalchau. (adj.) Mal vestido, desidioso en el vestir y arreglarse. Malín-maliando. (adv.) Padecer una enfermedad sin recuperarse del todo, ir renqueando, ir tirando sin curarse, arrastrando la dolencia o la enfermedad. Mallacán. (s. m) Suelo malo para cultivo por tener poca profundidad de tierra buena. Mallo. (s. m) Mazo. Malmeter. (v.) Estropear. Mantornar. (v.) Arar por segunda vez un campo. Mantudo. (adj.) Malucho, enfermizo. Manzanera. (s. f.) Manzano. Maraño. (s. m) Mardano. (s. m) Semantal ovino. Marguin. (s. m) Márgen. Marguinazo. (s. m) Límite de un campo. Masada. (s. f.) El conjunto de toda la masa. Masar. (v.) Amasar. Mascarar. (v.) Tiznar. Mascarau. (adj.) Tiznado. Mascarón. (s. m) Tizne. Matacabras. (s. m) Lluvia fina. Matachín. (s. m) Matarife. Matazía. (s. f.) Matanza del cerdo. Matután. (adj.) Inútil, torpe. Medianil. (s. m) Tapia o pared común. Mego. (adj.) Soso, callado. Melico. (s. m) Ombligo. Menester. (s. m.) Lo necesario, lo que hace falta. Mengrana. (s. f.) Granada. Mengranera. (s. f.) Granado. Mesache. (s. m) Chico, muchacho, hombre joven. Meter. A tó(t) meter. (adv.) A toda velocidad. Miaja. (adv.) Nada. Michino. (s. m) Gato y voz de llamarlo. Mielsa. (s. f.) Bazo. Mielsudo. (adj.) Tranquilón, ganso. Minchar. (v.) Comer. Mincharra. (s. f.) Rata de monte de morro alargado y cola larga.
7 Miquitero. (adj.) Raro o especial al comer o hacer las cosas, muy delicado. Mirar-se. (v.) Mirar. Mirar. (v.) Buscar. Misto. (s. m) Cerilla, fósforo. Modorra. (s. f.) Pesadez somnolienta. Moña. (s. f.) Muñeca. Moñaco. (s. m) Muñeco. Mormotiar. (v.) Murmurar en voz baja. Mosen. (s. m) Cura. Mosquera. (s. f.) Sobra de los árboles. Mueso. (s. m.) Bocado. Murria. (s. f.) Somnolencia. N. Narigotiar. (v.) Entrometerse, curiosear. Ni un sacre. (adv.) Nada de nada. Nietro. (s. m) Medida de capacidad de líquidos que alcanzaría los 150 litros aproximadamente. Niquitoso. (adj.) Maniático en los pequeños detalles, un poco asqueroso con ciertas cosas. Noguera. (s. f.) Nogal. Nublo. (adj.) Nublado. Ñ. Ñudo. (s. m) O. Ola. (interj.) No tiene traducción se usa como refuerzo de frases, a veces tiene un matiz de sorpresa o simplemente admiración. Muchas veces se usa para enlazar una frasecon otra. Olibera. (s. f.) Olivo. Onde. (adv.) Donde. Orache. (s. m) Tiempo atmosférico. Ordio. (s. m) Cebada. Ormo. (s. m) Olmo. Ospe. (interj.) Expresa asombro. Osqueta. (s. f.) Otrol. A l'otrol día. (expr.) Al día siguiente. P. Paca. (s. f.) Bala, sobre todo de paja o hierba. Paco. (s. m) Zona donde no da casi el sol. Paizer. (v.) Parecer. Pancha. (s. f.) Barriga. Panchudo. (adj.) Barrigón, panzudo. Paniquesa. (s. f.) Comadreja. Panizal. (s. m) Campo de maíz. Panizo. (s. m) Maíz. Pansar-se. (v.) Secarse perdiendo humedad o agua. Parar cuenta. (v.) Darse cuenta de algo. Parejo. (adj.) Desordenado, revuelto. Pasa. (s. f.) Epidemia. Pasallá. (interj.) Voz para la caballerías. Pastura. (s. f.) Comida del ganado. Patalero. (adj.) De par en par, abierto del todo. Patera. (s. f.) Enfermedad del ganado. Pedregada. (s. f.) Granizada. Pedreña. (s. f.) Pedernal. Pedricadera. (s. f.) Púlpito de la iglesia. Pedricar. (v.) Sermonar. Peducos. (s. m.) Calcetines gordos de lana. Pegau. (s. m.) Pegote, plastón. Pella. (s. f.) Col. Penca. (s. f.) Acelga, especialmente su tallo. Pendiz. (s. m.) Apendice. Perdigacho. (s. m.) Cría de perdiz. Perdigana. (s. f.) Perdiz joven sin ser adulta. Perera. (s. f.) Peral. Pernil. (s. m) Jamón. Pescatero. (s. m) Vendedor de pescado. Petenar. (v.) Ir deprisa. Picaraza.(s. f.) Urraca. Pifo. (adj.) Borracho. Piforro. (adj.) Borracho. Pijaito. (s. m.) Señorito. Pinchán. (s. m.) Pájaro pequeño. Pincho. (adj.) Elegante. Pinocha. (s. f.) Mazorca. Pintes. (s. m.) Pinturas, lápices escolares. Pipirigallo. (s. m.) Esparceta. Pitañar. (s. m.) Trozo pequeño de tierra. Pizca. (s. f.) Trozo de carne. (anécdota de "La Pizca d'alcubierre"). Pizca. La pizca d'alcubierre. Pizcar. (v.) Pellizcar. Pizco. (s. m.) Pellizco. Plantar fuerte. (v.) Presentar buena presencia, estar fuerte y con salud. Plazeta. (s. f.) Replaza, plazuela pequeña. Pocha. (s. f.) Bolsillo. Pochón. (s. m) Bolsillo colgante interno. Pollo mantudo. (s. m) Pollo enfermizo.
8 Poquer a poquer. (adv.) Lentamente, poco a poco. Por demás. (adv.) En vano, sin resultado. Por tierra. (adv.) Por el suelo, caido. Porgadero. (s. m) Criba. Porgar. (v.) Cribar. Pozal. (s. m) Cubo. Preto. (adj.) Tacaño. Prezisar. (v.) Necesitar. Puerco. (adj.) Sucio. Pulsos. (s. m) Sienes de la cabeza. Puncha. (v.) Punta, algo que es punzante. Punchar. (v.) Punzar, pinchar. Puncho. (s. m) Pincho, espina. Puntal. (s. m) Soporte. Purnas. (s. f.) Chispas. Puro. A puro de. (adv.) A fuerza de. Q. Quemisió. (interj.) Yo que se. Quera. (s. f.) Carcoma. Querar-se. (v.) Carcomerse. Querau. (adj.) Carcomido. Quinquilaire. (s. m) Vendedor ambulante. R. Rabosa. (s. f.) Zorra. Rabosiar. (v.) Enredar. Raboso. (v.) Zorro. Rader. (v.) Roer. Rafe. (s. m.) Alero de un tejado. Rai. (expr.) Da igual, no importa. Rallar. (s. m.) Barranco seco. Ramal. (s. m) Cuerda, rienda. Ran. A ran. (adv.) Casi tocando. Rancar. (v.) Arrancar. Rastrera. (s. f.) Rastro de algo. Rayón. (s. m) Jabalí pequeño. Reblar. (v.) Ceder ante algo. Rebulizio. (s. m) Ruido grande. Rebullar. (v.) Amontonar de forma desordenada. Recau. (s. m.) Potaje. Rechitar. (v.) Volver a brotar. Rechito. (s. m) Brote tierno. Rechumar. (v.) Filtrarse gota a gota. Recular. (v.) Retroceder. Reditir. (v.) Derretir. Redol. (s. m) Alrededor. Redolada. (s. f.) Comarca, pueblos cercanos entre sí y con relaciones habituales. Redor. (s. m.) Alrededores. Refitolero. (adj.) Cotilla, entrometido. Regle. (s. m.) Regla de madera del carpintero. Reglotar. (v.) Eructar. Reglote. (s. m) Eructo. Regüeltas. (s. f.) Curvas. Remoldar. (v.) Podar árboles. Remugar. (v.) Rumiar. Replegar. (v.) Recoger. Repretar. (v.) Apretar, comprimir. Repretar-se. (v.) Tener estreñimiento. Repreto. (s. m.) Estreñimiento. Ir de repreto. Estar estreñido. Restojo. (s. m.) Rastrojo. Restojar. (v.) Limpiar de rastrojos un campo o terreno. Retabillar. (v.) Recoger con rastrillo. Retabillo. (s. m) Rastrillo de madera. Ringlera. (s. f.) Fila, hilera. Ripa. (s. f.) Montón, monticulo, también referido a un montón de cosas. Ripada. Una ripada. (adv.) Mucho, gran cantidad de algo. Rollar.(v.) Chafar o aplastar con un rodillo. Romanzero. (adj.) Protestón, refunfuñón. Roñar. (v.) Quejarse. Rosada. (s. f.) Rocío. Rosera. (v.) Rosal. Rosigar. (v.) Roer. Rosigón. (s. m) Trozo de algo mordido. Royo. (adj.) Rojo, colorado. Ruello. (s. m.) Rodillo. Rufo. (adj.) Tieso, altanero. Rujiar. (v.) Mojar rociando. Rujiazo. (s. m.) Salpicadura. Tormenta de poca agua. Rusiente. (adj.) Incandescente, al rojo vivo. Rusio. (adj.) Rojo incandescente. Rustir. (v.) Tostar al fuego o al calor del horno. S. Sacre. Ni un sacre. (adv.) Nada de nada. Salagón.(s. m.) Roca arcillosa en estratos. Sanselo. (adj.) Soso, aplicado a gente. Sarrio. (s. m) Rebeco. Saso. (s. m) Tipo de campo. Segallo. (s. m) Cabrito joven.
9 Sentaduras. (s. m) Ampollas, sobre todo en los pies. Sentir. (v.) Oír. Simio. (adj.) Delgado. Siñalín. (s. m) Poca cantidad. Sisallo. (s. m) Mierda, excremento, desperdicio. Socarrar. (v.) Quemar en exceso por fuera. Socarrau. (adj.) Quemado en exceso y por fuera Solanar. (s. m.) Lugar soleado, zona donde suele dar el sol. Solera. (s. f.) Base o suelo de algo, parte firme de algo. Sopas escudriñadas. (s. f.) Plato típico de Alcubierre. Sucarrar. (v.) Quemar en exceso por fuera. Suflamar-se. (v.) Quemarse. Sulsir-se. (v.) Quemarse y quedarse seco y sin jugo. Sulsiu. (adj.) Seco y sin jugo. Sumanzio. (adj.) Seco y sin sustancia. T. Tajadera. (s. f.) Trampilla de las acequias. Tajador. (s. m) Sacapuntas, afilador de lápices. Talcual. (adj.) Regular, mediocre. Talladera. * Tallar. * Tamién. (adv.) También. Tano. (s. m) Nudo de la madera. Tape. (s. m.) Tapadera, tapón. Tarnasco. (s. m) Ternasco. Tarquín. (s. m) Suciedad en el suelo. Tartir. (v.) No hablar, chistar. Tasamente. (adv.) Escasamente, apenas. Tastarriar. (v.) Enredar. Telo. (s. m.) Capa fina que sale en algunos sitios o que los envuelve, tb. se aplica a las legañas. Templau. (adj.) Agil, rápido. Tentón. Al tentón. (adv.) A tientas. Terrau. (s. m.) Terraza. Tetar. (v.) Mamar. Tieda. (s. f.) Tea, madera resinosa que arde bien. Tapacón. (s. m.) Tipo de barro Tina. (s. f.) Tonel. Tintar. (v.) Teñir. Titas. (s. f.) Gallinas, y voz para llamarlas. Tito. (s. m.) Pollo. Tizón. (s. m) Madera quemada. Toballa. (s. f.) Toalla. Tocho. (s. m) Palo. Tollo. (s. m) Montaña pequeña. Toquiñar. (v.) Toquitear, manosear. Torcazo. (s. m) Paloma torcaz. Torda. (s. f.) Mirlo. Tordo. (s. m) Estornino. Torroquera. (s. f.) Tierra o zona endurecida. Tortetas. (s. f.) Alimento de la matanza del cerdo hecho con sangre, harina y especias. Torzedor. (s. m) Aparato para las caballerías. Torzón. (s. m) Dolor intenso en la tripa. Toza. (s. f.) Tronco que queda en tierra al cortar, tocón del árbol. Tozar. (v.) Topar, golpear con la cabeza. Tozolón. (s. m) Golpe en la cabeza. Tozoludo. (adj.) Terco. Tozuelo. (s. m) Cabeza. Trabesero. (adj.) Atravesado, cruzado. Trafucar. (v.) Confundir. Trallo. (s. m) Tronco cortado. Tranca. (s. f.) 1.- Palo de madera. 2.- Borrachera. Trancar. (v.) Cerrar. Trancau. (adj.) Cerrado. Trapaza. (s. f.) Engaño, mentira o ardid de oscuras intenciones. Trapazero. (adj.) Engañador. Traste. (s. m) Cacharro o utensilio viejo. Trazas. (s. f.) Formas, maneras. Tremular. (v.) Temblar, tiritar. Trena. (s. f.) Trenza. Trenta. (num.) Treinta. Trestajar. (v.) Dividir, separar, compartimentar. Trestaje. (s. m.) Compartimento, separación, división. Triar. (v.) Seleccionar, separar de un grupo lo que interesa más o menos. Tripera. (s. f.) Barriga. Trocola. (s. f.) Tipo de polea. Tronada. (s. f.) Tormenta. Tronzador. (s. m) Sierra. Tronzar. (v.) Serrar, partir. Trucador. (s. m) Llamador de puerta. Trucar. (v.) Llamar a la puerta golpeando. Trujal. (s. m.) Lagar del vino. Trunfo. (s. m.) Triunfo. Tufa. (s. f.) Flequillo, pelo que cae sobre la frente. Turrar. (v.) Tostar. Turrau. (adj.) Tostado.
10 Y. Yerba. (s. f.) Hierba. Yerbana. (s. f.) Mala hierba de los campos. Z. Zaborrazo. (s. m) Pedrada. Zaborrero. (adj.) Chapucero. Zaborro. (s. m) Piedra. Zaforas. (adj.) Basto, descuidado. Zaforoso. (adj.) Desarreglado, sucio. Zamueca. (s. f.) Animal imaginario que se lo hacía cazar a los incautos. Zancarrón. (s. m) Hueso del jamón. Zangarriana. (s. f.) Lagartija. Zapo. (s. m.) Sapo. Zapotiar. (v.) Chapotear. Zeñar. (v.) Hacer gestos con la mano. Zerras. (s. f.) Melenas. Zerringallo. (s. m.) Cosa vieja inservible, petoste anticuado. Zerrudo. (adj) Peludo, que tiene mucho pelo. Zierzera. (s. f.) Mucho viento Zincha. (s. f.) Apero de la caballería. Ziquilín. (s. m) Un ave rapaz sin determinar. Zolleta. (s. f.) Pocilga del cerdo. Zorrera. (s. f.) Borrachera. Zorriar. (v.) Beber, echarse unos tragos. Zueca. (s. f.) Trozo de leña.