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martes, 10 de julio de 2018

Fabara , Favara , Hawara

Fabara , Favara , Hawara


http://www.enciclopedia-aragonesa.com/voz.asp?voz_id=5410


Villa de la prov. de Zaragoza, a 127 km. de la capital. Situada en la Depresión terciaria del Ebro, al sureste de la provincia, junto al río Matarraña Buscar voz..., a 242 m. de alt. Temperatura media anual, 14,7°. Precipitación anual, 325 mm. Población: en 1998, 1.239 hab.; en 1978, 1.598 hab.; en 1950, 1.854 hab.; en 1900, 2.039 habitantes. 


 • Encicl.: El casco urbano se levanta en la margen derecha del río Matarraña, sobre las frondosas alamedas. El lugar estuvo poblado ya en la Prehistoria, pero el nombre actual de Fabara sólo aparece a partir del siglo XIII. 


La villa perteneció a los caballeros calatravos de Alcañiz hasta 1428, aunque de modo intermitente, según hace notar Guitart Aparicio, pues la enajenaron durante largos períodos a los Pina y a los Sesé, y posteriormente a los Ariño


Existen edificios notables, especialmente en la plaza de España, donde se levanta también la casa consistorial. Más abajo destaca la fábrica de la iglesia parroquial de San Juan Bautista, con remate almenado, donde predomina el estilo gótico mediterráneo. La torre campanario, aunque sigue fielmente el estilo de todo el conjunto, fue reconstruida después de la guerra civil de 1936, toda vez que la anterior quedó prácticamente derruida. Frente al pueblo, en la margen izquierda del Matarraña, se levanta el mausoleo romano de Lucio Emilio Lupu, conocido popularmente como Casa de las Moras. Se conserva en buen estado, a pesar de los ataques infligidos por el paso del tiempo y por la incultura de algunos. Fue declarado monumento nacional en 1931. Entre las tradiciones folclóricas de Fabara destaca la danza de «El Polinario», de carácter ancestral y claras influencias de la vecina Cataluña. Quiés dicir?





El habla común de la zona es el chapurriau


Las fiestas mayores son el 15 de agosto, en honor de la Virgen de la Asunción. También se celebran las de San Isidro Labrador, el 15 de mayo, con participación de todo el pueblo. 


• Ling.: El habla de Fabara presenta las características del catalán  noroccidental, con distinción en el vocalismo de cinco fonemas vocálicos en posición átona. En el consonantismo hay pérdida de la r final, tiene seseo y mantenimiento de la i en el grupo IX (baixa, pronunciado así, no baxa), y carece de yeísmo. Algunos rasgos apuntan al catalán meridional: por ejemplo la pérdida de la d intervocálica en ciertos casos, especialmente en tempo allegro (La Carrera de la Font pronunciado la carrera e la fon). El artículo masculino es lo, los. El léxico presenta algunas soluciones que sin ser absolutamente originales confieren una cierta peculiaridad al catalán de Fabara en la comarca: véase antes el término carrera que más al sur únicamente se encuentra en La Codoñera y en Aguaviva; el resto dice carrer, carré. A pesar de su situación en la frontera de la lengua el habla de Fabara carece de los rasgos de transición que se suelen manifestar en las localidades de dicha frontera y que confieren especial originalidad al habla vecina de Maella.


https://an.wikipedia.org/wiki/Carrera en aragonés.


http://www.lenguasdearagon.org/pdf/recursoseducativos/vocabulariodialectalmaella.pdf


Las muchas diferencias que se advierten entre el catalán de Maella y el de Fabara y también el hecho de ser Fabara una villa relativamente populosa han contribuido seguramente a la aparición del término favarol o fabarol para designar al catalán local.

• 


Bibliog.: Corominas, Joan: «Favara de Matarranya»; en Estudis de toponimia catalana, Barcelona, 1970, vol. 2, pp. 89-90. • Preh.: Población de muy intensa ocupación durante la Prehistoria y la Edad Antigua. Sus más antiguos yacimientos datan del Epipaleolítico en torno al 5000 a.C., atestiguados en el Serdá y el Sol de la Piñera. Continúa el poblamiento durante el Neolítico y la Edad Buscar voz... del Bronce (La Noguera, La Planeta, Balcón de Rabinat) y alcanza su máxima expansión durante la Edad del Hierro (Roquizal del Rullo). Contiene también poblados ibéricos (Corral de Cañardo, Boñ, Mesulls) y una importante presencia romana (mausoleo).




 • Bibliog.: Vallespí Pérez, E. J.: «Esquema del poblamiento del término de Fabara (Zaragoza) y el pueblo actual»; Zaragoza, VI, 1958, pp. 27-34. • 


Arqueol.: Uno de los puntos neurálgicos de poblamiento rural durante la romanización. Poco conocido por investigaciones sistemáticas aunque relativamente bien por prospecciones aisladas que han dado como resultado, desde antiguo, la localización de diversos puntos, tanto poblados romanizados como villas rústicas. Algunos de los poblados, incluso con restos de muros de defensa en sillares se sitúan en cortados sobre ríos, en ellos abundan cerámicas romanas campanienses junto con otras indígenas. Las villas rústicas contienen sistemáticamente cerámicas de época imperial, terra sigillata (cerámica). El conjunto mejor conocido es el mausoleo romano dedicado a Lucio Emilio Lupo, por inscripción epigráfica contenida en su frontón. Restos de la villa a la que pertenecía el mausoleo se han localizado pero nunca se excavaron.




Una carrera ye un espacio urbán, linial e publico, rodiato de casas, vagos u paretz, que premite a circulación de presonas e, en o suyo caso, vehiclos e que da acceso a diferents parcelas u edificios que se troban a los suyos costatos. En o subsuelo d'a carrera se disposan os retes d'as instalacions d'os servicios urbans a las edificacions como: as cantarillas, a distribución d'augua potable e as de gas natural, electricidat a baixa, meya u alta tensión y telecomunicacions. A parola aragonesa «carrera» proviene d'o latín «carrarius», adchectivo que significa «carretero» (p.ex. «caminus carrarius» significa «camín ta os carros». As principals funcions que s'asocian a la carrera en una población, una villa u una ciudat son: 

 1.- A carrera ye, en primer termin, una vía u camín ta ir d'un puesto a unatro d'a población. Antiparti de bellas excepcions, a carrera ye un espacio de circulación tanto de presonas como de vehiclos. 

2.- A carrera ye un espacio publico urbán, a on que se fan as actividatz ciudadanas no privatas como: ir a casa, a lo treballo u a la escuela, fer una gambada, o chuego infantil, a trobata con os amigos u os vicins, etz., e tamién as actividatz ciudadanas publicas (se veigan os puntos 3 e 4). 3.- A carrera ye linial, a dimensión lonchitudinal predomina en ella e en as infraestruturas asociatas: ringleras de casas, d'árbols, de farolas, etz.) asinas como en as actividatz socials que se i fan como son: as procesions, manifestacions, desfiles, etz., e tamién en as ferias, os mercatos e fiestas populars que s'estendillan por as carreras e como istas confluyen en as plazas principals d'as poblacions. 4.- L'arquitectura siempre ye present en a carrera. Os edificios u, en o suyo caso os casals (futuros edificios) rodian a carrera e as suyas activitatz asociatas: os aparadors, o comercio, a información, a publicidat, asinas como a propia arquitectura, as esculturas, o disenyo e una serie de feitos u manifestacions culturals u esteticas que tienen en a carrera o suyo escenario, como son determinatos esportes, musicas, danzas, artes, etz. y o torismo, que se fa y vive en a carrera. Una carrera puet estar simplament un camín de tierra, pero a ormino se troba pavimentata con un material resistent como lo formigón u a ceramica. Bellas partis d'a carrera pueden encluyir rails u carrils engudronatos ta automobils.

miércoles, 26 de septiembre de 2018

Aragonés, Luesia

Zapo encara se diu en z a La Codoñera, Torrevelilla, etc, Mezquín, Teruel, zaguera (radera), zurda (esquerra), carrera (carré). Ejemple: José Miguel Quinagrássia y Tomasico Bosque viuen a La Codoñera, a la zaguera carrera a la zurda, a una casa en finestróns. Són mes pancatalanistes que Arturico Quintanilla, lo que s´amorre a la Fon en la barretina ficada. Pep Miquel hasta es sóssio de Òmnium Cultural, tan cultural que pague les fianses dels secessionistes. Al net li han ficat Damià, no podíe sé Damián com lo patró del poble aon va náixe perque sinó Arturico s´haguere enfurruñat.

Chelá a Valjunquera. Chelada. Yo me chelo, cheles, chele, chelém o chelám, cheléu o cheláu, chélen, Dalla a mols puestos (guadaña). Ensenall (enséndre, encendallo) a Beseit per ejemple. Desfulliná la enchumenera. Fartallá, fartallada, fartanera, sé un fart, fullarasca, forca, lo forcó es una rama en dos rametes bifurcades, yo lo fea aná per a tallá en corbella o fals romigueres del regué o del caixé de la séquia a l'hort de l´horta majó, la parada de la Creu, prop del sementeri. pixá, tea de melis, teó amela roñosa o garrapiñada (zocorrón).

Festes de La Codoñera, Mezquín, Teruel, Aragó :




Zapo aún se dice con z en La Codoñera, Torrevelilla, etc, Mezquín, Teruel, zaguera, zurda, carrera. Chelá en Valjunquera. Dalla en muchos sitios. Ensenall (encendallo) en Beceite por ejemplo. Desfulliná la enchumenera. Fartallá, fartallada, fullarasca, forca, pixá, tea, amela roñosa (zocorrón).

Aragonés, Luesia

Luesia, Zaragoza, Aragón, Fayanás, la carracla

sábado, 3 de noviembre de 2018

NO es lo mateix

Artes anals NO es lo mateix que artessanals.

Mich metro de encaje negre que un negre te encajo mich metro.


Viure al carré del mich que al mich del carré.
Viure a la carrera del mich o al mich de la carrera.


Viure al carré Joaquín Costa a costa de Juaquín


No es lo mateix lo conill de pallés que lo conill de llepás.


No es lo mateix just que correcte. Si te fótego lo dit al cul entre just, pero no es lo correcte.

Es lo mateix está adormit que está dormín, pero no es lo mateix está futut que está fotén.

jueves, 20 de septiembre de 2018

PRIMERA JORNADA. NOVELA DÉSSIMA

Lo mestre Alberto de Bolonia fa discretamen avergoñís a una Siñora que volíe humillál an ell per está enamorat de ella.

Quedabe, al acabá Elisa, la radera novela per a la Reina, la que, en femenina grássia escomensán a parlá, va di:
Nobles joves, com a les clares nits són les estrelles adorno del sel y a la primavera les flos de los verds prats, aixina u són les frasses ingenioses de les loables costums y les converses plassenteres; éstes, com són curtes, convenen mol mes a les dones que als homes, perque mes de les dones que de los homes desdíu lo parlá mol, a pessá de que avui poques o cap dona entén les agudeses y sap contestáles: vergoña general es per a natros y per a cuantes están vives. 

Perque aquella virtut que va está al ánimo de les nostres antepassades, les modernes la han convertit en adornos del cos, y la que se veu en les robes mes recargades y chillones y en mes adornos, se creu que té que sé mol mes que atres honrada, no pensán que si en ves de damún de les espales damún del llom les portare, un ase ne portaríe alguna de elles: y no per naixó hauríe de honrás mes que a un burro.
Me avergoñix díu perque no puc res di de los demés que contra mí no digue: eixes tan assicalades, tan pintades, tan abigarrades o barroques, o com estátues de mármol callades, mudes, insensibles están o, aixina contesten si sels dirigíx la paraula, que mol milló fore que hagueren callat; y mos fan creure que es puresa de ánimo lo no sabé conversá entre Siñores y en los homes cortesos, y a la seua santurronería o beatería li han donat lo nom de honestidat com si cap Siñora honesta fore mes que aquella que en la camarera o en la rentadora o en la cuinera parlo; perque si la naturalesa u haguere volgut com elles u volen fé creure, de un atra manera les haguere limitat lo charrá. 

La verdat es que, com en les demés coses, en ésta ña que mirá lo tems y lo modo y en quí se parle, perque a vegades passe que, creén alguna dona o algún home en alguna frasota o dita aguda fé ficá roch o roija a un atre o atra, no habén medit be les seues forses, aquella vergoña que sobre un atre ha volgut aviá, contra nell mateix o contra nella mateixa l´ha vist torná.
Per lo que, per a que sapigáu guardátos y per a que to se pugue aplicá a vatres aquell proverbio que se diu per tot arreu, de que les dones en tot agarren lo pijó sempre, esta radera novela de les de avui, que me toque contá, vull que tos adiestro, per a que aixina com en noblesa de ánimo estéu separades de los demés, aixina tamé per la exelénsia de les maneres separades de los demés tos mostréu.

No han passat encara mols añs desde que a Bolonia va ñabé un grandíssim meche y de clara fama a tot lo món, y potsé viu encara, de nom ere mestre Alberto. Sén ya vell, prop dels setanta añs, tanta va sé la noblesa del seu espíritu que, habénli ya del cos partit casi tota la caló natural, no va repudiá les amoroses flames habén vist a una festa a una bellíssima Siñora viuda, de nom, segóns diuen algúns, doña Malgherida de los Ghisolieri; y agradánli sobremanera, com un jovenet les va ressibí al seu pit madú, hasta tal pun que no descansabe de nit si lo día anterió no habíe vist lo hermós y delicat rostro de la bella Siñora. 

Y per naixó, va escomensá a frecuentá, a peu o a caball segóns lo que mes a má li veníe, la carrera (carré) aon estabe la casa de esta Siñora.
Per lo que, ella y moltes atres Siñores sen van doná cuenta de la raó de la seua visita y moltes vegades van fé bromes entre elles al vore a un home tan agüelo, de añs y de juissi, enamorat, com si cregueren que esta passió tan plassentera del amor sol als néssios ánims de los joves y no a datra part entrare y se quedare.

Per lo que, continuán lo aná amún y aball pel carré, va passá que un día de festa, están esta Siñora en atres moltes Siñores assentada dabán de la seua porta, y habén vist de lluñ vindre al mestre Alberto cap an elles, totes en ella se van proposá ressibíl y honrál y después gastáli bromes per lo seu enamoramén; y aixina u van fé.
Eixecánse totes lo van invitá a passá dins, lo van portá a un pati fresquet aon van maná portá finíssims vins y dolsaines; y al final, en paraules ingenioses li van preguntá cóm podíe sé alló de está ell enamorat de esta hermosa Siñora sabén que ere amada per mols hermosos, nobles y cortesos joves.
Lo mestre, encara que sentínse atossigat, va ficá alegre gesto y va contestá:

- Siñora, que yo la vullga no té que maravillá a cap sabio, y espessialmen a vos, perque tos u mereixéu. Y encara que als homes vells los haygue tret la naturalesa les forses que se requeríxen per als ejercicios amorosos, no los ha tret la bona voluntat ni lo sabé qué es l´amor, sino que naturalmén lo coneixen milló perque tenen mes coneiximén que los joves. La esperansa que me mou a amátos, yo agüelo a vos amada per mols joves, es ésta:

moltes vegades hay estat a puestos aon hay vist a les dones berenán y minján altramússos, (com les guíxes) y porros; y encara que de los porros res es bo, es menos roín y mes agradable a la boca lo cap, la cabóssa, pero vatres, generalmén guiades per gust equivocat, tos quedáu en lo cap a la má y tos mingéu les fulles, que no sol no valen res sino que tenen mal gust. ¿Y qué sé yo, Siñora, si al triá los amáns no féu lo mateix? Y si u faiguéreu, yo siría lo que siríe triat per vos, y los atres despachats.
La noble Siñora, igual que les atres, avergoñínse una mica, va di:

- Mestre, be y cortésmen mos hau recriminat de la nostra presuntuosa empresa; en tot, lo vostre amor me es volgut, com de home sabio y de pro té que séu, y per naixó, salvaguardán la meua honestidat, diguéume tots los vostres gustos en confiansa. Lo mestre, eixecánse en los seus compañs, va agraí a la Siñora lo ratet passat y despedínse de ella rién y fen festes, sen va aná.
Aixina, la Siñora, sense sabé de quí sen volíe enfotre y fé chánsa, creén guañá va sé vensuda; del que vatres, si sou prudentes, mol be tos guardaréu.

Ya estabe lo sol inclinat cap al ocasso y disminuída en gran part la caló, cuan les narrassións de los joves y de les jovenetes van arribá al final; per lo que, la seua Reina va di: 

- Ara ya, volgudes compañes y compañs, res li falte al meu gobern durán la presén jornada mes que donátos una nova Reina que, segóns lo seu juissi, la seua vida y la nostra gobernará. Y per naixó, en reverénsia an aquell per qui totes les coses viuen y es lo nostre consol, an esta segona jornada Filomena, jove discretíssima, com Reina guiará lo nostre reino. 

Y dit aixó, ficánse de peu y traénse la corona de lloré, en reverénsia an ella se la va ficá, y ella primé y después tots los demés la van saludá com a Reina, y al seu señorío en complassénsia se van sometre. 

Filomena, una mica abochornada de vergoña, veénse coronada en aquell reino y enrecordánse de les paraules poc abáns dites per Pampínea, per a no paréixe mojigata, recobrada la ossadía, primé va confirmá los cárrecs donáts per Pampínea y va disposá lo que per al matí siguién y per al sopá debíe fes, y quedánse allí aon estaben, va escomensá a parlá aixina.

- Mol volguda compañía, encara que Pampínea, per la seua cortessía mes que per la meua virtut, me haygue fet Reina de tots vatros, no me séntigo yo disposada a seguí sol lo meu juissi sobre la forma de viure, y per a que lo que a mí me pareix fé sapiguéu, y pugáu afegí o disminuí al vostre gust, en poques paraules tos u mostraré. Si avui hay reparat be, los modos seguits per Pampínea me pareix que han sigut tots igualmén loables y deleitosos; y per naixó, hasta que, o per massa repetissió o per un atra raó, no mos pórton aburrimén, no penso cambiáls. 

Habén ya, pos, escomensat les órdens del que ham de fé, mos eixecarém, mon anirém a passejá o rondá un rato, y cuan lo sol estigue ponénse soparém a la fresca y, después de algunes cansonetes y atres entreteniméns, mon anirém a dormí. Demá, alsánmos a la fresca, anirém a voltá per aon cadaú vullgue, y com avui ham fet, a la hora vindrém a minjá; ballarém, y cuan mos eixequém de la michdiada, aquí aon avui ham estat tornarém a novelá. Y lo que Pampínea no ha pogut fé, per habé sigut ya tart triada per al gobern, vull yo escomensá a féu, es a di, a restringí dins de algúns límits alló sobre lo que pugám novelá, per a que cadaú tingue tems de podé pensá en alguna bona história sobre lo assunto proposat per a puguéla contá; lo que, si tos agrade, sirá esta vegada que, ya que desde lo prinsipi del món los homes han sigut espentats per la fortuna a casos diferéns, y u sirán hasta lo final, tots ham de contá algo sobre alló: sobre algú que, perseguit per diverses disgustos o dessepsións, haygue arribat contra tota esperansa a bon port. Les dones y los homes, tots per igual, van alabá esta orden y van aprobá que se faiguere; sol Dioneo, tots los atres habén callat ya, va di:

- Siñora meua, com tots éstos han dit, tamé dic yo que es mol plassentera y encomiable la orden per vos donada; pero com grássia espessial tos demano un don, que vull que me sigue confirmat mentres la nostra compañía duro, y es éste: que yo no siga obligat per esta ley de tindre que contá una história segóns un assunto proposat si no vull, sino sobre alló que mes m´agrado contá. Y per a que dingú penso que vull esta grássia com home que no tingue a má prou históries, desde ara me contentaré en sé lo radé que novelo.
La Reina, que lo coneixíe com home divertit, va compendre que no u demanabe mes que per a podé alegrá a la compañía en alguna história divertida si estigueren cansats de tanta narrassió, y en consentimén de los demés, li va consedí la grássia; y eixecánse tots, cap a un regueret de aigua claríssima que de una montañeta baixabe a una vall ombriosa, a la sombra de mols ábres, entre pedres llises, bolos, y verdes herbetes, en pas tranquil sen van aná.

Allí descalsos y ficán los brassos despullats a l'aigua, van escomensá a divertís entre ells de varies maneres. Y al arrimás la hora del sopá van torná cap a la masada y van sená en bona gana y ben a gust; después del sopá, fets portá los instruméns, va maná la Reina que se escomensare una dansa, Emilia va cantá una cansó, acompañada per lo laúd de Dioneo:
Tan me enchise la meua hermosura
que en un atre amor may
ni pensaré ni buscaré la ternura.
En ella vech sempre al espill
lo be que satisfá al intelecto
y ni acsidén nou o pensá vell
lo be me traurá que me es predilecto
pos ¿quin atre amable objecte
podré mirá may
que dóno al meu cor nova ternura?
No se escape este be cuan dessicho,
per sentí un consol, contemplál,
pos lo meu plaé apoye, y lo meu recreo
de tan suave manera, que expresáu
no podría, ni podría experimentáu
cap mortal may
que no haguere abrassat tal tendresa.
Y yo, que a cada instán mes me enséng,
cuan mes en ell fixo la mirada,
tota me entrego an ell, tota me oferixco
gustán ya de la seua promesa amada;
y tanta alegría espero a la meua arribada
a la voreta d´ell, que may
ha sentit aquí dingú tal ternura.

Acabada esta balada, que tots habíen corejat alegremen, encara que a mols los faiguere cavilá la seu lletra, después de algunes caroles, habén passat ya una part de la nit, li va apetí a la Reina finiquitá la primera jornada, y manán enséndre les antorches y cresols, va maná que tots sen anigueren a descansá hasta la matinada; per lo que, cadaú, giránse cap a la seua cámara, aixina u va fé.


ACABE LA PRIMERA JORNADA

SEGONA

lunes, 27 de abril de 2026

Rozina - Rua, Ruga - Ruda, Rutha

Rozina, s. f., lat. resina, résine.
Rozina, es tota goma liquida.
(chap. Raína, es tota goma líquida.)
Pinhe... ha humor que... convertish si en rozina.
(chap. Lo pi té saba que se convertix en raína : resina.)
Eluc. de las propr., fol. 221 et 218.
Résine, c'est toute gomme liquide.
Le pin... a séve qui... se convertit en résine.
CAT. Resina, rehina. ESP. Resina. PORT. Rezina, resina. IT. Resina.
(chap. Raína, raínes. En raína se prepare tamé una pega pera empeltá.)

melis, fusta, pi, oliosa, tea; Rozina, s. f., lat. resina, résine.

2. Rozinos, adj., lat. resinosus, résineux.
Frug plazent, gras et rozinos. Eluc. de las propr., fol. 224.
Fruit agréable, gras et résineux.
CAT. Resinos. ESP. PORT. IT. Resinoso. (chap. Resinós, resinosos, resinosa, resinoses; rainós, rainosos, rainosa, rainoses; apegalós, apegalosos, apegalosa, apegaloses.)

Rua, Ruga, s. f. lat. ruga, ride.
Eu peing la rua de sotz l' uoill.
Le Moine de Montaudon: Quant tuit.
Je peins la ride dessous l'oeil.
Macula ni ruga. Doctrine des Vaudois.
Tache ni ride.
Grayssha… es... de las ruas del cuer extensiva.
Eluc. de las propr., fol. 65.
La graisse... est... des rides de la peau extensive.
ANC. FR. Les cheveulx blancs des vieillars, leurs ruges et ridez visaiges.
Laurent du Premier Faict, trad. du Traité de la Vieill. de Cicéron, fol. 40.
ANC. CAT. ESP. (arruga) PORT. IT. Ruga. (chap. Arruga, arrugues.)

2. Ruar, v., lat. rugare, rider.
La pelz li rua, hec lo kap te tremblant. Poëme sur Boèce.
La peau lui ride, voici que le chef tient tremblant.
Part. pas. Lo solelh le ret negre et ruat. Eluc. de las propr., fol. 219.
Le soleil le rend noir et ridé.
Quan son vielhas ruadas. Brev. d'amor, fol. 131.
(chap. Cuan són velles arrugades.)
Quand elles sont vieilles ridées.
ANC. CAT. ESP. Rugar. (ESP. Arrugar; chap. Arrugá, arrugás.)

3. Ruament, s. m., ride.
Atenuacio del front et ruament denota defalhiment del cervel.
Eluc. de las propr., fol. 39.
Rétrécissement du front et ride dénote défaillance du cerveau.

4. Rugos, adj., lat. rugosus, ridé.
Per forsa del foc rema negre et rugos.
Per defauta de calor et d' humor natural es rugoza.
Eluc. de las propr., fol. 219.
Par force du feu reste noir et ridé.
Par manquement de chaleur et d'humeur naturelle elle est ridée.
ESP. PORT. Rugoso. (chap. Rugós, rugosos, rugosa, rugoses; arrugat, arrugats, arrugada, arrugades.)

5. Rugatiu, adj., ridatif, propre à rider.
Es rugativa, per que les vielhs so ruats. Eluc. de las propr., fol. 26.
Est ridative, c'est pourquoi les vieux sont ridés.

6. Rugacio, s. f., lat. rugatio, ride.
Pel... pren..., per defauta d' humor, rugacio. Eluc. de las propr., fol. 65.
La peau... prend..., par manque d'humeur, ride.

7. Rugozitat, s. f., lat. rugositatem, rugosité. 
La scorsa aspra et granda rugozitat. Eluc. de las propr., fol. 217.
L'écorce rude et grande rugosité.
ESP. Rugosidad. (chap. Rugosidat, rugosidats.)

Rua, s. f., rue.
Voyez Leibnitz, Coll. étym., p. 64; Denina, t. III, p. 142.
La nuhs era negra, e fai escur,
E perprendo la ruas.
Roman de Gerard de Rossillon, fol. 7.
La nuit était noire, et il fait obscur, et ils prennent les rues.
ESP. (rúa, calle, vía) PORT. Rua. (chap. Carré, carrés; carrera, carreres; rúa, rúes.)

13, Rue del Percebe; Carré, carrés; carrera, carreres; rúa, rúes



Ruda, Rutha, s. f., lat. ruta, rue, plante.
Grana de ruda.
Suc de ruda.
Deudes de Prades, Auz. cass.
Graine de rue.
Suc de rue.
Rutha... es herba...; contraria es a vere. Eluc. de las propr., fol. 221.
La rue... est herbe...; contraire elle est à venin.
CAT. ESP. PORT. Ruda. IT. Ruta. (chap. Ruda, rudes, planta de una auló mol espessial, mol intensa, desagradable pera casi tot hom; es abortiva.)

Ruda, Rutha, s. f., lat. ruta, rue, plante.


2. Ruthat, adj., lat. rutatus, mêlé de rue.
Les Romas buvio antiquament vi ruthat contra vere.
(chap. Los Romanos bebíen antigamen vi rudat o rutat contra veneno.)
Eluc. de las propr., fol. 221.
Les Romains buvaient anciennement vin mêlé de rue contre venin.
(chap. Rudat, rudats, beguda rudada, begudes rudades; rutat, rutats, rutada, rutades. Preferixco lo vi quinat, en quina o kina, que lo vi rudat o rutat, aixó que no lo hay probat may.)

miércoles, 8 de marzo de 2017

chapurriau (desactualisat)

Mon yayo, mon pare y yo ham parlat sempre chapurriau, pero se perden paraules, se castellanisen algunes (pedí, amarill, cuchillo), aixó es normal en los idiomes.
La vergoña de parlá, que te miron mal, catalanisassió, castellanisassió, es lo que está matán al chapurriau.
No s'ha escrit casi mai, pero mols que lo escriuen lo desfán.
Hay lligit llibres de autós de la zona y la mayoría no conserven la essensia del chapurriau.

"Yo fa 90 añs que parlo lo chapurriau me moriré y no abre parlar May lo catala que digen lo que buigen estos sabidonsos !!!"

"Yo fa 90 añs que parlo lo chapurriau me moriré y no abre parlar May lo catala que digen lo que buigen estos sabidonsos !!!"

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Sol dieu tontades , teniu los mateixos insults y paraules per a tots los que no son catalanistes independentistes com vatros, hasta als catalans que no volen sé independens los marginéu. Yo no lligixco el mundo, ni abc, ni La Vanguardia. Tots los diaris y televisións tenen una política. Vach naixe dp de Franco, al 78, antes que la constitusió, mon yayo mol antes que naixquere ell, y mos parlae en chapurriau, cuan la guerra mundial , la sivil, la posguerra, dictadura, continuae parlán en chapurriau. Només calíe parlá en castellá als grisos, alcalde, algún ric de les fábriques. Escriure ne sabíe mol poc, en castellá, com la mayoría de agüelos de allacuanta. Encara vach sentí botovadeu a un agüelo de Beseit, Aniceto. "M'en vach a gitá" per "vach a vomitá" ya no u hay sentit may. Lo chapurriau ha cambiat en uns añs, lo catalá u hauríe de fe, com u fan tots los idiomes, pedre lo "pas", fes mes simple, pero lo estau intentán mantindre com antes. La castellanisassió no la parareu , aon natros ya se diu amarill, pedí, cuchillo (gaviñet), lunes. Yo voldría vore Cataluña independén, de verdat, ne está molta gen hasta la coroneta de vatres. La llengua, com si només ne tinguereu una, no la fareu may mes UNA, com díe Maragall lo yayo de Pascualet, y atres poetes, normalisanla, sol tos carregareu lo parlá dialectal , mol ric, de mols pobles, ya tos ha passat dins de Cataluña.


palabres, paraules, de atres pobles (no Beseit)

a cascarrulles, a costelles, a cuestas (Valderrobres)

perchi, esgorfa, algorfa, desván (Portellada)

barrala,
chorrillo,
pitxella, pichella,

cantrella a Beseit, cantrelles, tamé mamelles

botijo en castellano

mansana se diu a tots los pobles, a Beseit poma, manzana en castellano, castellano antiguo poma


amostrá, te l' amostrem, enseñá, te l' enseñém ,
te lo mostramos, te lo enseñamos

sená vs sopá, cenar

carrera, carré a La Codoñera


Notes

lleus, ulls,llengua, dens, tripew, servell, potes, pota, cap, cor, estómec, dits, mans, peus, orelles, nas, pel, pels, ginoll, ginolls, turmell, turmells, dits dels peus, dits de les mans, dits del Bicho de Valderrobres,

butifarra (morcilla), butifarra de sang, piñons, seba,

catalá en bigot, ojo , muixonot

duc, búho real
caro, cárabo
chuta, lechuza

muixó negre, estornino

trong de Nadal, cagatió, tronc de Nadal

monflorito
caragol, 
borraina, bleda, espárrec, tomata, pa en tomata, magre, cansalada, formache, llom, llom embuchat, pruna, préssec, bresquilla, sirera, poma, pera, abrecoc, plátano, 

falaguera, (helecho)

se fa (no es fa)

ya s'ha fet de nit, s'ha feito de nuey ....


de adolessén era alérgic a la palla 😁

veigáu, dixáu, 
miréu, juguéu

Calasseit, no vos barrallesseu
no riñgáu o riñguéu


carrechadó, saria,

quina seguida porteu?

Panchampla

rabosa, raboses (no guineu)

embossiná (atragantarse)

cadaú, cada una

suncha, llana, lanolina

ovella, borrego, 

català

a la punta de la Berga
m'ha sortit una verruga,
per què fagi bona olor
la frego amb matafaluga.

matafaluga, comino, paregut al fonoll, anís.

fonoll, fenoll, cenollo, cenojo

carrascal

un agüelo y una agüela
pujaen paret amún,
y l'agüelo que se enrabie
va y li fot un mos al cul.

la manta al coll y un cabasset

la manta al coll
y un cabasset,
mon anirem
cap a Beseit

les chiquetes de este poble
s'han comprat una romana
per a pesás les mamelles
dos vegades a la semana (vegaes)

y si vols que te la enclaba
ficat pancha per amún,
que vorás les polseguines
que ixen del forat del cul.

estolladó, caixé, regadora, estanca, séquia, regá, botes de goma, chanclos, boquera, era, caballó, sembrá, plantá, gram, regalísia

Aso es com lo bau, es de aun minche.

Agüelo sebeta:

No sé si mos donem cuenta de la sort que tenim de parla lo chapurriau, lo gran capital que supose podre entendret en un mun de chen que te vas trovan a la vida.
M'agradarie sabre escriure com u feu vatres.  Es aquí a un me hay estrenat y atrevit a posa los meus pensamens en lletra.
Com hay escrit un atre camí, ting mols añs. En eise temps me hay trovat en molta chen que parlabe lo chapurriau y sempre ha segut una alegria el podre entendremos en lo nostre parla. Sol p'el fet de parla en chapurriau ya ñabie una confiansa entre natres ere com si fueres de la mateisa familia.
La millo proba de aiso es que cuan hay demanat entra aquí, ningú m'a preguntat de que poble era, si tenía lo carnet de algún partit, a qué comarca estaba o si sabía escriure'l, ha ñagut prau en di que parlaba (NO que el escribía) lo chapurriau. Grasies y enhorabona a tots, als que han tengut la idea y als que, poc a poc, mos anem apegan.

Aventures del agüelo "Seveta": Cuan yo era menudet, fa mols añs, la megua familia ere mol pobra. Teniem animals de carrega (besties) al fiat, los anabem pagan cuan arrivaen les cullides (de llao y de olives) si eren bones. Ñabie camins que avans se faen vells qu'els acababen de paga.
Teniem un macho (mula) y una burreta.
No teniem carro, perque en aquells tems sol ne tenien los que eren un poc acomodats.
Als animals los cridaven "wesque" cuan volien que anaren capa la isquiarra y "pasalla" cuan voliem que anaren a la dreta.
Com es normal y mols de vatres lo sabeu, los diebem arre pa ana drets y so pa fels detindre. Y atras pa fels recula.
Cuan anabem pels camins (entonses eren camins, no com ara que la majoria son casi carreteres) ñabie que tindre mol ciudao en los grasons (pedres que puchaben del camí) pa que no entropesaren los animals.
Pa mincha a casa, los donabem sibada y molta palla.
Ñabie que aveurals dos camins al día.
Los domenches p'el matí se treballabe y per de tarde, se disabe un moment la colla o la partida de guiñot y los portabem als aveurados de la font, pa que vegueren aigua. No los podiem aveura a les cases perque no teniem aigua correnta.
Seguirem contan cosetes, p'avui ya val de tanta palla.

jueves, 20 de diciembre de 2018

Estudies una carrera, Laura Luelmo

Estudies una carrera.
Fas unes opossisións.
Per a conseguí les teues metes te dixes la sang, suó, llágrimes, mil hores de son y alguna que atra dioptría.
Te criden per a cubrí una baixa a un poble que ni saps situá al mapa.
Es sol per a una sustitussió temporal y te agarre mol llun.
Pero es una bona notíssia.
¿Qué collóns? ¡Es una gran notíssia!
Y ton pare obri una botella de vi per a selebráu.
Y ta mare escomense a tráure la roba de hivern.
Y tú tens una miqueta de temó perque eixí de la teua zona de confort y la teua terreta sempre acollone, pero tens cla que tens que anáy, que nessessites escomensá a adquirí experiénsia professional, traballá "de lo teu", llaurát un futuro, "embutí lo cap" an algún puesto.
Trobarás a faltá al teu novio, pero ell entén que tens que anáten per a créixe professionalmen y te apoye per a que u fáigues, encara que sap que te añorará mol.
Bueno, no passe res, tos voréu los caps de semana, tos abrassaréu en mes ganes y la verdat, te fa ilusió conéixe lo teu nou destino per a enseñálay cuan víngue a vóret.
Y lo día que ten vas ta mare te fique fiambreres a una bossa, insistíx en que no íxques de casa sense bufanda y te diu bastantes vegades que la cridos cada día.
Y a ton padre li cau una llagrimeta mentres veu cóm sen va de casa la
seua chiqueta per a guañás les llentíes. Y ta yaya te done un billet mol ben doblegadet com si fore de
contrabando.
"Venga, yaya, no fáe falta".
"A callá, prénlo, sagaleta!".
Y ten vas.
Poble nou.
Pis nou.
Traball nou.
Compañs nous.
"Hola, soc Laura, encantada".
Descubríxes aon está lo forn de pa mes prop de casa. Als teus veíns los escomense a soná la teua cara. Crides a la teua família cada día per a contáls les teues noves aventures y adornes la nevera en una foto aon lo teu chic te está donán un beset a la galta.
Y una tarde consevol íxes a fé deport y te cruses en un psicópata, un degenerat, un depredadó sexual, un assessino, un sádic...
Y un desconegut acabe en lo mes valiós que teníes: la teua vida. Y perdénla u perts absolutamen tot.
Lo teu novio no ballará en tú a la vostra boda.
Tons pares no sirán los yayos de tons fills.
Les teues amigues no podrán paí este sensesentit.
Ta yaya no se perdonará may habé viscut mes que tú.
Y tots passarán lo que los quede de vida preguntánse per qué no te van impedí que asseptares eixe traball, per qué te van animá a anáten al puesto aon te han tret la vida.
Sisquera que may mes dingú tingue que aná pel carré en temó, mirán cap atrás, aligerán lo pas perque algún extrañ ronde prop.
Ojalá no te haguere passat aixó, Laura.
Ni a tú ni a dingú.
Descansa en pau ...

Estudies una carrera, Laura Luelmo
Laura Luelmo



Original en castellá, no sé lo autó:

“Estudias una carrera.
Haces unas oposiciones.
En tus metas te dejas sangre, sudor, lágrimas, mil horas de sueño y alguna que otra dioptría.
Te llaman para cubrir una baja en un pueblo que ni siquiera sabes situar en el mapa.
Es sólo para una sustitución temporal y te pilla bastante lejos.
Pero es una buena noticia.
¿Qué coño?
¡Es una gran noticia!
Y tu padre abre una botella de vino para celebrarlo.
Y tu madre empieza a sacarte la ropa de invierno del altillo.
Y tú tienes un poco de miedo porque salir de tu zona de confort siempre acojona, pero tienes claro que te quieres ir, que te tienes que ir, que necesitas empezar a adquirir experiencia profesional, trabajar "de lo tuyo", labrarte un futuro, "meter la cabeza" en algún sitio.
Vas a echar de menos a tu novio, pero él entiende que tienes que irte para crecer profesionalmente y te apoya para que lo hagas, pese a que sabe que va a añorarte muchísimo.
Bueno, no pasa nada, os veréis los fines de semana, os cogeréis con más ganas y a decir verdad te hace ilusión conocer tu nuevo destino para enseñárselo cuando vaya a verte.
Y el día que te vas tu madre te mete tuppers en una bolsa e insiste en que no salgas de casa sin bufanda y la llames cada día.
Y a tu padre se le cae una lágrima mientras ve cómo su niña se va de casa para ganarse las lentejas.
Y tu abuela te da un billete muy bien dobladito como si fuera de contrabando. "Anda ya, abuela, no hace falta". "Te callas y lo coges, niña".
Y te vas.
Pueblo nuevo.
Piso nuevo.
Trabajo nuevo.
Compañeros nuevos.
"Hola, soy Laura, encantada".
Descubres dónde está la panadería más cercana, a tus vecinos les empieza a sonar tu cara, llamas a tu familia cada día para contarles tus nuevas aventuras y adornas el frigorífico con una foto en la que tu chico te está dando un beso en la mejilla.
Y una tarde cualquiera sales a hacer deporte y te cruzas con un psicópata, un degenerado, un depredador sexual, un asesino, un sádico ...
Y un desconocido pone fin a lo más valioso que tenías: tu vida.
Y perdiéndola a ella lo pierdes absolutamente todo.
Tu novio no bailará contigo en vuestra boda.
Tus padres no serán abuelos de tus hijos.
Tus amigas serán incapaces de procesar este sinsentido.
Tu abuela no se perdonará jamás haberte sobrevivido.
Y todos pasarán el resto de sus días preguntándose por qué no te impidieron que aceptaras ese trabajo, por qué te animaron a irte al sitio donde te quitaron la vida.
Ojalá nunca nadie tuviera que ir por la calle con miedo, mirando hacia atrás, aligerando el paso por la cercanía de un extraño.
Ojalá no te hubiera pasado esto, Laura.
A ti ni a nadie.

viernes, 26 de julio de 2024

2. 4. Aventures de Barbastro.

Capítul IV.

Aventures de Barbastro.


Va arribá a la siudat prop de les onse de la nit; y sentín una rondalla sen va aná cap allá y se va agregá a la turba. Passada una carrera se van prepará pera cantali dabán de una casa a una sagala que per lo nom que repetíen a les lletres se diebe Lorenza.

Va vore Pedro Saputo que un dels de la ronda mentres los atres cantaben se va arrimá y va brincá a una reixa no mol alta, va fé 'sht'! tres vegades, y se van entreobrí los finestrons. Se va ficá a escoltá dissimuladamen, y va sentí que lo mosso, un sabaté en molta grassia, díe:

- Mira, Lorenza, no ploros, pos un atra vegada te juro que no ha sigut mes que una rascada en algo de sang. Se veu que ha ficat lo peu a una puta pedra que ere com un bolo redó de riu y s'ha futut de cap contra la paret de la iglesia.

iglesia, San Bartolomé, plaza, Beceite, Beseit, puerta pintada













Lo Gafed y Ressuello han anat en ell, y a mí me han encarregat que te u diguera. Conque después lo tindrás aquí. No te gitos. Adiós.

Y va baixá. Va aná a la ronda, y Pedro Saputo pera divertís y passá lo tems, ya que no sabíe qué fé aquella nit, se va ajustá un drap al cap y va aná cap a la reixa, va fé la seña, van obrí la finestra, va escalá y va di la mosseta al vórel: ¡Ay, Conched meu!, va di mol abalotada; ya pensaba que no te voría mes. ¿Conque no es cosa de perill? Y dién aixó li agarráe les mans y les hi apretabe. Ell li va di: Me fa una mica mal lo cap, pero per vóret... Es di, que esta nit, va di ella en sentimén, ya no entrarás pel corral.

- No, va contestá ell; y prou me pene.

- Passiensia, va contestá ella donán un suspiro, y van cuatre nits. Com ha de sé; ya mos u cobrarem. Ara vesten a casa, que no te faigue mal la rasca de la nit; pren este pastel, magre y esta llenguañissa cruga. Adiós, amor meu; vesten, y demá no ixques de casa.

- No ixiré, va di ell; adiós, alma meua. Y va baixá de la reixa y se va apartá en lo ven, no fore que la trampa portare allí a Conched mes pronte de lo que ere menesté y passare una calamidat.

Y li va vindre be lo agassajala o convoyala, perque mes be li féen lo pastel de magre y la llenguañissa que los suspiros y les carissies de la mosseta; com que en tot lo día no habíe minjat mes que un parell de ous que va robá a un molí; y dinán y senán a un tems anáe de carré en carrera. Va pará al riu, y va di: tot me va be. Ara que teníe sed en lo regustet salat del magre, se trobe al riu. Pero no podíe baixá al aigua, y veén un pon se va embutí per nell y al atre costat un chorro perenne de aigua, un burs com lo bras. Aixó es una fon, va di: y arrimanse y baixán en mol tiento unes grades, perque no se veíe mes que a una bossa de avaro, va arribá al chorro que sentíe y va beure mol a gust. Se va assentá a un escaló, se va acabá lo magre y va empendre la llenguañissa; va torná a beure, se va gitá a dormí y encara mastegán los radés bossins se va quedá adormit a la vora de la fon del tío Matacroc.

Abans de día cla, perque la gen de Barbastro es mol matinera y templada, bullíe pels carrés y per la vora de la fon, y Pedro Saputo no despertabe; hasta que va arribá una sagala a omplí aigua. 

Ell, una mica sobressaltat, pero dissimulán, li va preguntá si coneixíe algún mestre sastre que lo puguere pendre com a aprendís; y va contestá la mossa:

- A casa nostra ha de cusí avui lo nostre, que per naixó hay matinat una mica mes de lo ordinari. Si voléu vindre, allí podréu parlali. 

Va asseptá Pedro Saputo y va seguí a la seua grassiosa guía.

Van arribá a la casa y dit al pare y a la mare lo que habíe passat, y afegín Saputo lo que li va pareixe mentí, y satisfén les preguntes impertinens, encara que fassils que li van fé, los va enviá lo sastre un recado dién que perdonaren, que aquell día no podíe vindre, perque la seua dona no se trobáe be.

- No importe, va di ell; yo retallaré y cusiré los vestits. Y contra antes milló, siñores meues; venga ixa tela o lo que sigue, y que sápiga yo a quí hay de pendre la mida. Lo que me falte són estisores y les demés ferramentes del ofissi; pero les supliré en lo que ñague per casa; perque an este món sol ñan dos coses que no se poden suplí, que són, lo pa, y la bona dona. Va fé después assentás a la seua vora a la sagala pera enseñali, y lo pare sen va aná mol pagat y a la mare se li ablaníe lo cor de gust. Y se va passá lo día sense novedat que digna de contá sigue, lo únic que ell va vore que la sagala se li afissionabe clara y determinadamen, y an ell sense sabé per qué, li agradáe tamé tíndrela prop y mirala; encara que ere llauradora, teníe molta grassia en tot y parláe y sentíe en gran amabilidat. Fea u podríe sé sa mare, pero ella ere mol maja, guapa, y una rosa del amor al obrí lo capullo.

Casi de nit o entre sol y cresol, hora a la que los jornalés se solen pendre un rato de descans pera vuidá la bufeta de lo que conté y lo ventre de flatos, los va di que en la seua llissensia ixiríe un ratet al carré a oreás. Y va eixí, pero en ánim y propósit de no torná, perque no podíe assossegás ni está pel ofissi, encara li pareixíe poc disfrás, se assustáe tot lo día cuan sentíe cridá, no foren los corchetes que veníen a péndrel.

famós enterro que se encaminabe a la catedral

Donán voltes per los carrés se va trobá al mich de un famós enterro que se encaminabe a la catedral, y en la gen lo va seguí y se va embutí a la iglesia. Van tocá moltes sinfoníes a la morta, que ere una donsella de uns devuit o vin añs de edat, filla de una casa prinsipal, plena de dijes mol pressiosos y un vestit de molta riquesa, en un vel solt galonejat de or, y al cap una diadema de valor mol alt segons brillaben les pedres. Van durá hasta ben entrades les deu les sinfoníes y los cantics, y después van pará y van ficá a la morta a una capella, la van rodejá de veles y llums y sen va aná tot lo món, menos Pedro Saputo, que se va di:

¿Yo aón hay de aná an estes hores? Aquí podré passá la nit, y no ña perill que me buscon los flares; demá ixirá lo sol y voré lo que me convé fé. Y dién aixó se va acomodá a un arca o bang de l'atra capella d'enfrente de la morta, va encomaná a Deu lo seu cos y alma, y se va tombá a dormí.

Se va adormí pronte, li fée falta desde la nit passada; pero la son ere tan ligera com dura la fusta a la que descansáe, y va sentí a deshora un soroll que li va fé eixecá lo cap. Ere lo chirrit de una porta. Y después va vore entrá (perque la llum y resplandó de les antorches que cremáen en honor de la difunta omplíe la iglesia) dos homens que se van dirigí cap a la capella de la depositada. 

Van arribá, y la un, que ere un mosso de uns vinticuatre a vintissís añs de edat, va escomensá a tráureli los dijes y diadema, y al mateix tems li anáe colocán uns atres que ell portáe mol pareguts an aquells. Los de la morta eren fins y los que li ficáen falsos y de pichó vista. Van acabá de fotre lo cambiasso, y donán lo jove al atre una bossa li va di: hasta aquí a partí, lo demés es sol meu: ahí tens los trenta escuts del pacte y vesten a la sacristía. Lo mosso se va arrimá a la morta, la va abrassá y li va doná mols besets, y pareixíe aná mes allá, cuan Pedro Saputo no puguén soportáu, y escandalisat, va pendre del altá de la seua capella un candelabro michanet de bronce y lo va embestí en tota la seua forsa. Li va assertá al mosso al muscle y al pit, se va plegá an terra pegán un bram espantós. 

Va acudí lo sacristá o ajudán, lo va vore desmayat, se va assustá, va corre a per aigua, la hi va tirá a la cara, va torná lo mosso en sí, se va reviscolá, lo va eixecá, y sense coló y tancán los ulls de po y casi tan mort com la difunta sel va emportá l’atre mich caminán mich arrastrán o arrossegán. Va agarrá Pedro Saputo un atre candelabro y fen abans un caragol en les mans contra la fusta del altá, va pegá un rugit tan fort que va pareixe que caíen les columnes de la iglesia atronánse tota y amenassán les seues altes bóvedes; y después disparán lo candelabro en tota la seua forsa, que ere terrible, li va fotre al sacristán a la esquena y lo va fé caure an terra com un taco, juns en lo mosso que ya casi expirabe. Li va faltá tamé an ell l'ánim entonses, y pareixíe que los dos s'anáen a quedá allí morts de esglay y del susto. No parláen, y después de esforsás mol rato y de está entre basques y entressuó freda, en una respirassió agonisán, van podé arribá a la porta per aon van entrá, y la van tancá, y se van sentí encara unes atres mes interiós. Y tot sossegat y volta al silensio majestuós y solemne, se va embolicá Pedro Saputo en los mantellets del altá de la seua capella, per si algú lo puguere vore, fore com fore, y va passá a la de la morta. La va mirá a la cara, y pareixíe en la seua serenidat y pau que li donáe les grassies de tan bon ofissi y defensa com li habíe fet. Y pateján o calsigán en los peus alguna cosa, va vore que ere la roba que li habíen tret a la morta.

La va agarrá tota, y ficanla en gran respecte al llit y recomponén mol be lo vel y lo vestit, li va ficá a les mans un paperet doblegat, escrit en un llapis que portáe, aon díe:

"Esta nit entre les dotse y la una dos homens infames y descombregats o excomulgats han cambiat los dijes y adornos de esta donsella per los que portáen ells. Passá volíen a ultrajalla; pero un atre mort que invissiblemen la guardabe la ha defengut del ultraje y profanassió que anáe a patí, y ha arreplegat la roba robada. Si se vol sabé quí són los desalmats que tan gran maldat van acometre, que se miro quín del sirviens de esta iglesia está ben futut de la esquena, éste es un de ells y sap del atre.»

Fet aixó y al retirás va vore una cosa blanca a enterra, la va alsá y va vore que ere la bossa dels trenta escuts que lo perdut del jove habíe donat al sacristán y habíe éste dixat caure sense preocupás de replegala. Meus són, va di; perque encara que los faiga pregoná, segú que no vindrá l'amo a demanáls. Y en aixó se va retirá a la capella, tornán los candelabros al seu puesto, una mica boñats, y se va tombá al arca.

Pero de la escena que habíe vist li va escomensá a naixe al ánim tan gran horror, que se li van esturrufá los pels del cap, y se ni anáe la forsa de les cames y la vida del cor. Al final, pensán en la obra tan caritativa y tan heroica y santa que habíe fet se va aná assossegán y va aguardá lo día.

Se va ficá después a pensá en lo seu estat, y después de vores mil vegades a les mans dels alguasils de Huesca y de escapás unes atres tantes per casualidat y ben justet, tot a la seua imaginassió, va determiná fé la mes atrevida y grassiosa travessura que cap home ha imaginat may, com se vorá al capítul siguién.


Original en castellá:

Capítulo IV.

Aventuras de Barbastro.

Llegó a la ciudad cerca de las once de la noche; y oyendo una rondalla fue para allá y se agregó a la turba. Pasada una calle se prepararon a cantar delante de una casa a una muchacha que por el nombre que repetían en las letras se llamaba Lorenza. Vio Pedro Saputo que uno de los de la ronda mientras los otros cantaban se acercó y encaramó a una reja no muy alta, hizo st! tres veces, y se entreabrió la ventana. Púsose a escuchar disimuladamente, y oyó que el mozo decía: - Mirad, Lorenza, que no lloréis, pues otra vez te juro que no ha sido más que un raspazo con algo de sangre. Ya se ve, ha puesto el pie en la maldita piedra que era como una bola redonda y ha dado con la cabeza en la pared de la iglesia. El Gafed y Resuello han ido con él, y a mí me han encargado que te lo dijese. Conque luego le tendrás aquí. No te acuestes. Adiós. Y se bajó. Fuese la ronda, y Pedro Saputo por divertirse y pasar el tiempo, que no sabía qué hacerse aquella noche, se ciñó un lienzo a la cabeza y volvió de ahí un rato a la reja, hizo la seña, abrieron la ventana, se encaramó y la moza al verle: ¡ay, Conched Mío!, dijo muy alborozada; ya pensaba que no te vería. ¿Conque no es cosa de cuidado? Y diciendo esto tomaba las manos y se las apretaba. Él le dijo: un poco me duele la cabeza, pero por verte... Es decir, que esta noche, dijo ella con sentimiento, ya no entrarás por el corral. - No, respondió él; y harto me pesa. - Paciencia, contestó ella dando un suspiro, y van cuatro noches. Cómo ha de ser; ya nos desquitaremos. Agora vete a casa, no te dañe el frío de la noche; toma este pastel de magras y este pastel de longaniza. Adiós, querido; vete, y mañana no salgas de casa. - No saldré, dijo él; adiós, alma mía. Y se bajó de la reja y se apartó con el viento, no fuese que la trampa llevase allí a Conched más pronto de lo que era menester y aconteciese una barbarie.

Y vínole bien el agasajo, porque más al caso le hacían las magras y la longaniza que los suspiros y las caricias de la moza; como que en todo el día no había comido más de un par de huevos que tomó en un molino; y comiendo y cenando a un tiempo se andaba de calle en calle. Vino al fin a parar al río, y dijo: todo me va bien. Ahora que tenía sed con este gustillo de las magras, que aunque tiernas y regaladas están un tantillo sabrosas, cata que me encuentro en el río. Pero no podía bajar al agua, y viendo un puente se metió por él y al otro lado un chorro perenne de agua. Esto es una fuente, dijo: y acercándose y bajando con mucho tiento unas gradas, porque no se veía más que una bolsa de avaro, llegó al chorro que oía y bebió muy a su sabor. Sentóse en una grada, dio cabo de las magras y se tomó con la longaniza; volvió a beber, se tornó a dormir y comiendo los últimos bocados se quedó dormido.

Antes del día y con el día, porque la gente de Barbastro es hacendosa, bullía por las calles y por encima y a espalda de la fuente, y Pedro Saputo no despertaba; hasta que llegó una muchacha por agua. Él, un poco sobresaltado, pero disimulando, le preguntó si conocía algún maestro sastre que le pudiera tomar para mancebo; y respondió la moza: - En nuestra casa ha de coser hoy el nuestro, que por eso he yo madrugado un poco más de lo ordinario. Si queréis venir, allí podréis hablalle. Aceptó Pedro Saputo y siguió a su graciosa guía.

Llegaron a la casa, que estaba en el barrio, y dicho al padre y a la madre lo que había pasado, y añadiendo Saputo lo que le pareció mentir, y satisfaciendo a las preguntas impertinentes, aunque sencillas que le hicieron, les mandó el sastre un recado diciendo que perdonasen, que por aquel día no podía ir, porque su mujer tenía flujo. - No importa, dijo él; yo cortaré y coseré los vestidos. Y cuanto antes mejor, señoras huéspedas mías; venga esa tela o paño o lo que sea, y sepa yo a quién he de tomar la medida. Lo que me falta son tijeras y las demás herramientas del oficio; pero las supliré con lo que haya en casa; porque en este mundo sólo hay dos cosas que no se pueden suplir, que son, el pan, y la buena mujer. Hizo después sentar a su lado a la muchacha para enseñarla, con que el padre se fue muy pagado y a la madre se le ablandaba el corazón de gusto. Y pasóse el día sin novedad que digna de contar sea, más de que él conoció que la muchacha se le aficionaba clara y determinadamente, y él sin saber por qué, gustaba también de tenerla cerca y mirarla; que aunque labradora, tenía mucha gracia en todo y hablaba y sentía con gran amabilidad. Pues fea, pudiéralo ser su madre, que ella no era sino muy linda, y una rosa del amor al abrir el capullo.

Anochecido casi o entre sol y candil, hora en que los tales jornaleros se suelen tomar un rato de asueto para vaciar la vejiga de lo que contiene y el vientre de flatos, díjoles que con su buena licencia se saldría un poco a la calle a orearse. Y se salió, pero con ánimo y propósito de no volver, porque no podía sosegar en la quietud del oficio que todavía le parecía poco disfraz, sobresaltándose todo el día cuando oía llamar, no fuesen los corchetes que iban a prenderle.

Dando vueltas por las calles un famoso entierro que se encaminaba a la catedral, y con la gente le siguió y se metió en la iglesia. Tocaron muchas sinfonías al muerto, que era una doncella de hasta dieciocho o veinte años de edad, hija de una casa principal, llena de dijes muy preciosos y un vestido de mucha riqueza, con un velo suelto galoneado de oro, y en la cabeza una diadema de valor muy subido según brillaban las piedras. Duraron bien hasta las diez las sinfonías y el canto, y luego cesaron y metieron la muerta en una capilla, la rodearon de luces y se fue todo el mundo, menos Pedro Saputo, que dijo entre sí: ¿Yo adónde he de ir? Aquí podré pasar la noche, y no hay cuidado que me busquen los frailes; mañana amanecerá Dios y veremos lo que conviene hacer. Y diciendo esto se acomodó en un arca o banco de otra capilla enfrente de la muerta, encomendó a Dios su cuerpo y alma, y se dispuso a dormir si el sueño no le hiciese novillos, pues le sentía venir aprisa.

Durmióse pronto con efecto, que tenía necesidad desde la noche pasada; pero sin duda el sueño era tan ligero como dura la tabla en que descansaba, pues oyó a deshora un rechino que le hizo levantar la cabeza. Era el ronquido de una puerta. Y luego vio entrar (porque la luz y resplandor de las hachas que ardían en honor de la difunta llenaba la iglesia) dos hombres y dirigirse a la capilla de la depositada. Llegan, y el uno de ellos, que era un mozo de unos veinticuatro a veintiséis años de edad, principia a despojarla de sus dijes y diadema, y al mismo tiempo le iba poniendo otros que él traía muy parecidos a aquéllos. De que infirió que los de la muerta eran finos y los que le ponían falsos y de sola vista. Concluyéronla de despojar, y dando el joven al otro un bolsillo le dijo: hasta aquí a partir, lo demás es sólo mío: ahí tienes los treinta escudos del pacto y vete a la sacristía. Fuese en efecto, y el mozo se llegó a la muerta y la abrazó y dio muchos besos, y parecía ir más allá, cuando Pedro Saputo no pudiéndolo sufrir, y escandalizado, tomó del altar de su capilla un candelero mediano de bronce y embistiéndole con toda su fuerza acertó al mozo en el hombro y en el pecho, de que cayó en el suelo dando un grito espantoso. Acudió el sacristán o ayudante, violo desmayado, se asusta, corre a por agua, se la echa al rostro, vuelve el mozo en sí, le levanta, y sin color y cerrando los ojos de horror y tan muerto como la difunta se lo llevaba el otro medio andando medio arrastrando; cuando tomando Pedro Saputo otro candelero y haciendo antes caracol con las manos y vuelto contra la madera del altar, dio un rugido tan bravo que pareció que caían las columnas de la iglesia atronándose toda y amenazando sus altas bóvedas; y luego disparando el candelero con todo su brío, dio al sacristán en la espalda y le hizo caer en tierra con el mozo que ya casi expiraba. Faltóle también a él el ánimo entonces, y parecía que los dos iban a quedar allí muertos de horror y susto. No hablaban empero; y después de esforzarse mucho rato y de sacar entre bascas y mortales congojas trasudores fríos una respiración agonizante, pudieron llegar a la puerta por donde entraron, y la cerraron, y se oyeron luego otras más interiores. Y todo sosegado y vuelto a quedar en un silencio majestuoso y solemne, se envolvió Pedro Saputo con los manteles del altar de su capilla, por si alguien le pudiese ver, fuese como fuese, y pasó a la de la depositada. Miróle al rostro, y parecía con su serenidad y apacibilidad que le daba las gracias de tan buen oficio y defensa como le debía. Y pisando con los pies alguna cosa, vio que eran las prendas que habían quitado a la muerta. Recogiólas todas, y poniéndolas con gran respeto en el pecho y componiendo muy bien el velo y el vestido, le puso en las manos un papelcito doblado que decía, escribiéndolo con lápiz que traía consigo:

«Esta noche entre las doce y la una dos hombres infames y descomulgados han cambiado los dijes y adornos de esta doncella y se llevaban los que traía puestos. Pasar querían a ultrajalla; mas otro muerto que invisiblemente la guardaba hala defendido del ultraje y profanación que iba a padecer, y recogido las prendas robadas. Si se quiere saber quiénes son los desalmados que tan gran maldad acometieron, véase quién de los sirvientes de esta iglesia está gravemente contuso de la espalda, y él es uno de ellos y sabe del otro.» Hecho esto y al retirarse vio una cosa blanca en el suelo, alzóla y se halló que era el bolsillo de los treinta escudos que el perdido del joven había dado al sacristán y se había éste dejado caer sin cuidar de recogerle. Míos son, dijo; porque aunque los haga vocear al pregonero, seguro es que no vendrá su dueño a pedillos. Y con esto se retiró a su capilla, volviendo los candeleros a su lugar, y se recostó en el arca.

Mas de la escena que había visto le comenzó a nacer en el ánimo tan grande horror, que se le levantaron los pelos de la cabeza, y se le iba la fuerza de los miembros y la vida del corazón. Al fin, pensado en la obra tan caritativa, y tan heroica y santa que había hecho se fue sosegando y aguardó el día.

Púsose luego a pensar en su estado, y después de verse mil veces en poder de los alguaciles de Huesca y de escapárseles otras tantas por casualidad, y a malas penas, todo en su imaginación, determinó hacer la más atrevida y graciosa travesura que hombre jamás ha imaginado, como se verá en el capítulo siguiente.