5. Soteiran, Soteira, Sotiran, Sotira, adj., inférieur, ravalé, obscur.
champouirau, chapurriau, chapurriat, chapurreau, la franja del meu cul, parlem chapurriau, escriure en chapurriau, ortografía chapurriau, gramática chapurriau, lo chapurriau de Aguaviva o Aiguaiva, origen del chapurriau, dicsionari chapurriau, yo parlo chapurriau; chapurriau de Beseit, Matarranya, Matarraña, Litera, Llitera, Mezquín, Mesquí, Caspe, Casp, Aragó, aragonés, Frederic Mistral, Loís Alibèrt, Ribagorça, Ribagorsa, Ribagorza, astí parlem chapurriau, occitan, ocsitá, òc, och, hoc
domingo, 21 de junio de 2026
Sotlar; Sotol; Sotz; Soudan; Soven, Soen
5. Soteiran, Soteira, Sotiran, Sotira, adj., inférieur, ravalé, obscur.
domingo, 28 de julio de 2024
3. 7. De cóm Pedro Saputo va doná cuenta del seu viache de la volta a España.
Capítul VII.
De cóm Pedro Saputo va doná cuenta del seu viache de la volta a España.
Restituít a casa seua, no lo dixaben viure preguntanli pel seu gran viache; y pera satisfé a tots a la vegada va fé pregoná que acudigueren a la plassa; van acudí, y desde lo balcó va di:
"Si tot lo que hay vist y me ha passat haguera de referitos, en un mes no acabaría. Pero algunes coses particulás les aniré contán als amics, y ells les contarán a datres, y així les sabréu tots. Atres no les diré ni an ells ni a dingú, perque no vach demaná llissensia pera publicales y lo món es mol mal pensat.»
Sabéu pos, amics y compatrissis meus, que a tot arreu hay trobat homens espabilats, y homens tontos; de éstos mes que de aquells; homens que se creurán lo que se 'ls diu als chiquets, que lo sel es de seba y que los faríeu combregá en rodes de molí. Aixó tos u dic pera que veigáu en quina raó podrán di per neixos pobles veíns que sou los mes tontos del món. ¡Cuáns ne ña que u són mes que vatres!, perque encara que es verdat que vau aná al planet de Violada a cavá ixos forats buscán tessoros amagats, pero aixó u han fet y u fan mols atres que se tenen per mol espabilats, y troben lo mateix que vatres, que es la terra fresca y lo fron suat. Pero dingú de Almudévar ha anat a vórem pegá lo salt de Alcolea, perque ya tos figurabeu que ere pera fótretos lo pel, cuan hi han anat mols doctós de la Universidat de Huesca, y hasta colegials de Santiago y de San Vissén, alguns canonges, mols caballés y dames prinsipals, y totes les sing pes de la copla. De Barbastro, pos, no dic res; hi van aná de tres parts les dos, sén los que en mes llargs nassos se van quedá veén volá l'áliga del meu gabán desde la Ripa. Y nomenantos a Huesca y Barbastro, no ña pera qué mensioná a Fraga, Monsó, Binéfar, Tamarit y tota la Litera o Llitera, Graus, Benabarre, Fonz, Estada, Estadilla o Estadella, Sariñena, Ayerbe, Loarre, Bolea, ni los pobles de la Hoya, ne van aná mes que al jubileu del añ san; com igualmén del Somontano y Sobrarbe o Superarbe. Conque be podéu consolatos y no tíndretos per mes tontos que atres, perque no u sou com estáu sentín.
Pos respecte al meu viache, hau de sabé que hay recorregut lo Prinsipat de Cataluña, lo Regne de Valensia, los cuatre de Andalusía y les Castelles; y total hay vist lo que vatros veéu sense móuretos de casa, apart dels rius, montes, siudats y datres coses que tamé són com les que vatres teniu vistes de lluñ o de prop. Així mateix a tot arreu lo sol ix per lo matí y se pon per la tarde, y sempre la lluna fa llum de nit y a les dotse es michdía menos a la Cort, que michdía es a les cuatre de la tarde, y micha nit es a les sis del matí.
Perque a les terres aon es de día cuan aquí de nit, hivern cuan aquí estiu, y estiu cuan aquí hivern, yo no hi hay estat, perque hay que caminá mol cap al frente o a la zaga, a la dreta o a la zurda.
De les costums dels pobles ña mol que di. Pero miréu; que porton la robeta mes o menos llarga, enaigüetes a modo de calses, montera, gorra, boina o barretina a modo de sombrero; que amorson figues y panses, o migues y sopes de oli, y berenon gazpacho o be pa en tomata y formache; a la postre homens y dones són tots, y tots lo mateix que vatres se maten per nelles y per los dinés; y a tot arreu ñan rics y pobres, y lo mes tonto es lo alcalde y lo mes sego lo que los guíe. Per lo demés a Cataluña me vach vore una mica apuradet; a Valensia me va aná be; y a Andalusía vach guañá lo que vach volé, y vach di y fe lo que vach voldre, y tot su van creure y tot u donáen per be, remitinme a les probes. A Cataluña vach vore comersians y marinés; a Valensia artistes, volatines y gaités; a Andalusía comares y matons mes femelles encara que les comares. A Castilla es la gen de un modo que pareix que ara ixquen del ou y que no han ubert los ulls.
Pel meu gust, aniría a Castilla per nessessidat, a Andalusía per curiosidat, a Barselona o Barchinona hi viuría tres mesos, a Valensia un añ, y a Saragossa tota la vida. Y aixó que Valensia es un món abreviat, perque lo que ha vist tot lo món y lo que sol ha vist Valensia, lo mateix han vist la un que l’atre, y encara mes potsé lo segón que lo primé.
Va escomensá en aixó a ploure una mica, y va di: Lo tems no vol que acaba la meua relassió, pero ya estáe mol abansada. Una cosa vull que entengáu sobre tot; y es, que aon vullgue que vach procuro doná honra a la meua patria. Perque tos fach sabé que al meu cor ñan dos grans amors, lo de la meua bona mare y lo vostre, enrecordanmen sempre de lo mol que per nella y per mí hau fet desde lo meu naiximén.
¡Viva Pedro Saputo!, va cridá lo poble: ¡Viva lo nostre fill y veí!
¡Viva la gloria de Almudévar! Y se va dispersá la gentada alabán y beneín a Deu, que tan sabé y tanta virtut habíe donat al fill de la pupila.
Dins a la sala estáen lo justissia, los jurats y los prinsipals del poble, y lo bon Sisenando, a qui li caíe la baba de gust. Allí lo van agassajá o convoyá en un vermutet y después en un gran sopá o sena a la que casi los va agarrá lo día assentats.
Original en castellá:
Capítulo VII.
De cómo Pedro Saputo dio cuenta de su viaje de la vuelta a España.
Restituido a su casa, no le dejaban vivir preguntándole de su gran viaje; y por satisfacer a todos a la vez hizo pregonar que acudiesen a la plaza; acudieron, y desde el balcón dijo:
«Si todo lo que he visto y me ha sucedido hubiera de referiros circunstanciadamente, en un mes no acabaría. Pero algunas cosas particulares las iré contando a los amigos, y ellos las contarán a otros, y así las sabréis todos. Otras no las diré ni a ellos ni a nadie, porque no pedí licencia para publicallas y el mundo es muy mal pensado.
»Sabed pues, amigos y compatricios míos, que en todas partes he encontrado hombres agudos, y hombres tontos; de éstos más que de aquéllos; hombres que creerán lo que se dice a los niños, que el cielo es de cebolla y que los comulgaríades con más que ruedas de molino. Lo cual os digo para que veáis con qué razón podrán decir por esos pueblos vecinos que sois los más tontos del mundo. ¡Cuántos lo son más que vosotros!, porque aunque es verdad que fuisteis al llano de Violada a cavar aquellos hoyos buscando tesoros escondidos, pero eso lo han hecho y lo hacen muchos otros que se tienen por muy agudos, y encuentran lo mismo que vosotros, que es la tierra fresca y la frente sudada. Pero ninguno de Almudévar ha ido a verme dar el salto de Alcolea, porque ya os figurasteis que era chanza, cuando han ido muchos doctores de la universidad de Huesca, y aun colegiales de Santiago y de San Vicente, algunos canónigos, muchos caballeros y damas principales, y todas las cinco pes de la copla. De Barbastro, pues, no digo nada; fueron de tres partes las dos, siendo los que con más largas narices quedaron viendo volar el águila de mi gabán desde la Ripa. Y nombrándoos a Huesca y Barbastro, no hay para qué hacer mención de Fraga, Monzón, Binéfar, Tamarite y toda la Litera, Graus, Benabarre, Fonz, Estadilla, Sariñena, Ayerbe, Loharre, Bolea, ni los pueblos de la Hoya, que fueron más que al jubileo del año santo; como igualmente del Semontano y Sobrarbe. Conque bien podéis consolaros y no teneros por más tontos que otros, porque no lo sois como estáis oyendo.
»Pues en cuanto a mi viaje, habéis de saber que he recorrido el principado de Cataluña, el reino de Valencia, los cuatro de Andalucía y las Castillas; y he venido a ver en suma lo que vosotros veis sin moveros de casa, fuera de los ríos, montes, ciudades y otras cosas que al fin poco más o menos también son como las que vosotros tenéis vistas de lejos o de cerca. Asimismo en todas partes el sol sale por la mañana y se pone por la tarde, y siempre la luna alumbra de noche y a las doce es mediodía si no es en la corte, que mediodía es a las cuatro de la tarde, y media noche es a las seis de la mañana1. Porque en las tierras que es de día cuando aquí de noche, invierno cuando verano, y verano cuando invierno, yo no he estado, porque hay que andar mucho al frente o a la espalda, a la derecha o a la izquierda.
»De las costumbres de los Pueblos hay mucho que decir. Pero mirad; que lleven la ropilla más o menos larga, enagüillas en vez de calzones, montera o gorra en vez de sombrero; que almuercen higos y pasas, o migas y sopas de aceite, y merienden gazpacho o bien pan y queso; a la postre hombres y mujeres son todos, y todos lo mismo que vosotros se matan por ellas y por los dineros; y en todas partes hay ricos y pobres, y el más tonto es el alcalde y el más ciego el que los lleva. Por lo demás en Cataluña me vi un poco apuradillo; en Valencia me fue bien; y en Andalucía gané lo que quise, y dije e hice lo que quise, y todo lo creyeron y todo lo daban por bien, remitiéndome las pruebas. En Cataluña vi comerciantes y marinos; en Valencia artistas, volatines y gaiteros; en Andalucía comadres y matones más hembras aún que las comadres. En Castilla son las gentes de un modo que parece que agora salgan del huevo y que no hayan abierto los ojos.
»En cuanto a mi gusto, iría a Castilla por necesidad, a Andalucía por curiosidad, en Barcelona viviría tres meses, en Valencia un año, y en Zaragoza toda la vida. Y eso que Valencia es un mundo abreviado, porque el que ha visto todo el mundo y el que sólo ha visto Valencia, lo mismo han visto el uno que el otro, y aún más quizá el segundo que el primero.»
Comenzó en esto a llover un poco, y dijo: «El tiempo no quiere que concluya mi relación, la cual sin embargo os hago sólo por mayor, como he dicho, y estaba muy adelante. Una cosa quiero que tengáis entendida sobre todo; y es, que adonde quiera que voy procuro dar honra a mi patria. Porque os hago saber que en mi corazón hay dos grandes amores, el de mi buena madre y el vuestro, acordándome de lo mucho que por ella y por mí habéis hecho desde mi nacimiento.» ¡Viva Pedro Saputo!, gritó el pueblo: ¡Viva nuestro hijo y vecino! ¡Viva la gloria de Almudévar! Y se dispersó la multitud alabando y bendiciendo a Dios, que tanto saber y tanta virtud había dado al hijo de la Pupila.
Dentro en la sala estaban el justicia, los jurados y los principales del pueblo, y el buen Sisenando, a quien se le caía la baba de gusto. Allí le agasajaron con un refresco y luego con una gran cena en que casi los cogió el día.
domingo, 9 de junio de 2024
Ment - Mentiron
Ment, s. f., lat. mentem, esprit, pensée, manière.
En la ment d'un chascun viador. Doctrine des Vaudois.
En l'esprit d'un chacun voyageur.
Si mi dons qu' es d' avinen
Mens.
T. de Codolet, de G. Riquier et de Michel de Castillon: A 'N Miquel.
Si ma dame qui est d' agréable esprit.
No lo confessa d' autra mentz. V. de S. Honorat.
Ne le confesse pas d'autre manière.
CAT. ESP. PORT. IT. Mente. (chap. Men, mens.)
Les adverbes en Ment se sont formés en ajoutant le mot Ment à l'adjectif des deux genres: Humil adj., humilment, adv.; Breu adj., Breument, adv.
Pregon sant Honorat humilment. V. de S. Honorat.
Prient saint Honorat humblement.
Diguas li m que breumen lo veirai.
B. de Ventadour: Bels m' es qu' ieu.
Dites-lui moi que bientôt je le verrai.
Lorsque les adjectifs ont eu les deux genres, le mot Ment a été ajouté au féminin: Bon, Bona, adj., Bonament, adv.
A senhor tanh qu' am los sieus bonamen.
Guillaume de Montagnagout: Per lo mon.
A seigneur il convient qu'il aime les siens bonnement.
Si plusieurs adverbes sont à la suite l'un de l'autre, la terminaison Ment ne s'attache ordinairement qu'à un seul.
Playn e crida forment e dura. V. de S. Honorat.
Gémit et crie fortement et péniblement.
Lo prega doussamens e devota. V. et Vert., fol. 52.
Le prie doucement et dévotement.
Bonament e suau l' an del fag conortada. V. de S. Honorat.
Bonnement et paisiblement l'ont du fait rassurée.
ANC. FR. Bel et courtoisement a le roy salué.
Roman de Berte, p. 92.
CAT. De yo e d' Amor me trop apassionat
Tant egualment e fort qu' estich torbat.
Ausias March: Yo so molt.
ESP. Franjas texidas bella y sutilmente.
Luis de Leon, Prov. de Salomón, v. 75.
PORT. Onde sotil é artificiosamente estava lavrada e esculpida toda a maneira de sua vida.
Palmeirim de Inglaterra, t. I, p. 131.
IT. Non vederete antica o nuovamente esser divenuto.
Guittone d'Arezzo, Lett. XIV, p. 42.
(chap. Adverbios que se formen en Men: de dols, dolsa : dolsamen; de humil, humilmen; de bo, bona: bonamen.)
2. Mental, adj., lat. mentalis, mental.
Loqucio mental.
Eluc. de las propr., fol. 11.
Locution mentale.
De dolsors mentals.
V. de santa Flors. DOAT, t. CXXIII, fol. 257.
De douceurs mentales.
CAT. ESP. PORT. Mental. IT. Mentale. (chap. Mental, mentals.)
3. Mentalment, adv., mentalement.
Parlar mentalment.
Eluc. de las propr., fol. 11.
Parler mentalement.
CAT. Mentalment. ESP. PORT. IT. Mentalmente. (chap. Mentalmen.)
4. Mencio, Mensio, s. f., lat. mentio, mention.
Desus n' avem facha mensio. Roman de la Prise de Jérusalem, fol. 21.
(chap. A dal (mes amún) ne habem fet mensió.)
Dessus nous en avons fait mention.
Trobam en natural escrig
D' autras estelas mencio.
Brev. d'amor, fol. 36.
Nous trouvons en écrit sur la nature mention d'autres étoiles.
CAT. Menció. ESP. Mención. PORT. Menção. IT. Menzione.
(chap. Mensió, mensions.)
5. Mensonar, v., mentionner.
La una lo senhal mensona,
L' altra lo nom de la persona.
Leys d'amors, fol. 41.
L'une mentionne le titre, l'autre le nom de la personne.
(chap. Mensioná: mensiono, mensiones, mensione, mensionem o mensionam, mensionéu o mensionáu, mensionen; mensionat, mensionats, mensionada, mensionades.)
6. Mentaure, v., mentionner, rappeler, citer.
Can se auzi apelar per so nom, ni auzi mentaure Jhesu Christ.
Roman de la Prise de Jérusalem, fol. 5.
Quand il s' entendit appeler par son nom, et entendit mentionner Jésus-Christ.
La gensor c' om mentau.
Bertrand de Born: Ges de disnar.
La plus belle qu'on cite.
Substant. Tan m' es lur mentaure non sens.
Rambaud d'Orange: Era m' es.
Tant est pour moi leur mentionner non sens.
Part. pas. L' autre son mentaugut
Savi ses saber grans.
G. Riquier: Tant petit.
Les autres sont cités savants sans grand savoir.
El mon non ha mentaguda
Domna que vos non aiatz
De lau e de pretz vencuda.
Ralmenz Bistors: A vos.
Au monde il n'y a pas dame citée que vous n'ayez en louange et en mérite vaincue.
IT. Mentovare. (chap. Mentá : mento, mentes, mente, mentem o mentam, mentéu o mentáu, menten; mentat, mentats, mentada, mentades. No m' ho mentos may mes. ESP. Mentar : mencionar, citar, llamar.)
7. Mentagudament, adv., spécialement, particulièrement.
De tota la sobredicha donatio, e mentagudament de la tersa part.
Tit. de 1285. Arch. du Roy., J. 302.
De toute la susdite donation, et spécialement de la troisième partie.
8. Amentaver, v., rappeler, mentionner.
L' estorn qu' avetz auzit amentaver.
Roman de Gerard de Rossillon, fol. 30.
Le combat que vous avez ouï rappeler.
ANC. FR. Ne sauroiz riens amentevoir,
Ne conmander que je ne face.
Roman du Renart, t. III, p. 204.
Une chose li ai requise
Qui bien fait à amentevoir.
Roman de la Rose, v. 3393.
IT. Amentar.
9. Amencia, s. f., lat. amentia, folie, égarement, extravagance, manie. Amencia es una malautia.
Pres soven, engendra amencia.
Eluc. de las propr., fol. 80 et 204.
Pris souvent, il engendre folie.
ANC. ESP. Amencia. IT. Amenza.
10. Comens, s. m., commentaire.
Far comens sobre las sanhtas escripturas.
Cat. dels apost. de Roma, fol. 23.
Faire commentaire sur les saintes écritures.
ANC. FR. Avec ample comment, glose interlineare.
Rabelais, liv. V, ch. 27.
CAT. Coment. ESP. (comentario, glosa) PORT. IT. Comento.
(chap. Comentari, comentaris; glosa, gloses.)
Menta, s. f., lat. menta, menthe.
Fes un capelh
De flor ab menta.
Guillaume d'Autpoul: L'autr'ier.
(chap. Va fé un capell, capellet de flos en menta.)
Fit un chapeau de fleurs avec menthe.
Ab menta negra.
(chap. En menta negra.)
Deudes de Prades, Auz. cass.
Avec menthe noire.
CAT. ESP. IT. (chap.) Menta.
2. Mentastre, s. m., lat. mentastrum, menthe sauvage.
Destrempatz ab suc de mentastre.
Deudes de Prades, Auz. cass.
Détrempés avec suc de menthe sauvage.
ESP. Mentastro (menta salvaje). PORT. Mentrasto. IT. Mentastro.
(chap. Menta borda, salvache.)
Mentir, v., lat. mentiri, mentir, nier, fausser.
Qui 'n ditz mal no pot plus lag mentir.
B. de Ventadour: Ab joi.
Qui en dit du mal ne peut plus laidement mentir.
Dir n'ai doncx mal, ieu? no, qu' ieu mentiria.
Aimeri de Sarlat: Fis e leials.
En dirai-je donc du mal, moi? non, vu que je mentirais.
Ni Jehsu (Jhesu) Crist descreire, ni sagrament mentir.
Sordel: Sel que.
Ni Jésus-Christ mécroire, ni sacrement nier.
Fig. Tant capmal derompre, e tant ausberc mentir. Guillaume de Tudela. Tant de camails rompre, et tant de hauberts fausser.
Loc. Fatz mentir lo brug dels maldizens.
Pons de Capdueil: Humils e fis.
Vous faites mentir le bruit des médisants.
Si monge nier vol Dieus que sian sal
Per pro manjar ni per femnas tenir,
Ni monge blanc per boulas a mentir.
Raimond de Castelnau: Mon sirventes.
Si Dieu veut que les moines noirs soient sauvés pour beaucoup manger et pour tenir des femmes, et les moines blancs pour fraudes à mentir.
Substantiv. Non ai peccat del mentir
Quar ieu cuiava ver dir.
Gaubert, moine de Puicibot: Be s cuget.
Je n'ai pas péché par le mentir, car je croyais dire vrai.
ANC. FR. La fiance a en fin mentie
Ke à Willame aveit plevie.
Roman de Rou, v. 8517.
CAT. ESP. PORT. Mentir. IT. Mentire. (chap. Mentí: mentixco o mentixgo, mentixes, mentix, mentim, mentiu, mentixen; mentit, mentits, mentida, mentides. Sust. Mentira, mentires.)
2. Mentire, Mentidor, s. m., menteur.
Li son mentire,
Car plus soven
No la remire.
Pons de Capdueil: Un gai descort.
Je lui suis menteur, parce que plus souvent je ne la contemple.
Ai paor
Que m tengua per mentidor.
G. Faidit: D'un dolz bel.
J'ai peur qu'elle me tienne pour menteur.
ANC. FR.
Ki ço me dist de vos, certes ne fud mentire.
Roman de Horn, fol. 9, col. 1.
CAT. Mentider. ESP. PORT. Mentiroso. IT. Mentitore.
(chap. Mentirós, mentirosos, mentirosa, mentiroses.)
3. Mensongier, Messongier, Messorguier, adj., menteur, mensonger.
Mensongiers en fos ieu e faus!
B. de Ventadour: Chantars no.
Mensonger en fussé-je et faux!
Tal ver y a qu' es fals e messongiers.
Arnaud de Marueil: Anc vas amors.
Telle vérité il y a qui est fausse et mensongère.
Quar messorguier son compran e venden.
Pons de la Garde: D' un sirventes a far.
Car ils sont menteurs en achetant et en vendant.
Subst. Al vertadier darai d'aur un gran mon,
Si m don' un huou quecx messongier que y son.
P. Cardinal: Tos temps.
Au véridique je donnerai un grand mont d'or, si me donne un oeuf chaque menteur qui y sont.
IT. Menzognero.
4. Messongeirament, adv., mensongèrement, faussement.
Chastia messongeirament qui altrui fai enjuria. Trad. de Bède, fol. 55.
Châtie mensongèrement qui fait injure à autrui.
5. Mentizo, s. f., lat. mentitio, mensonge, menterie.
Tot es vers ses mot de mentizo.
Rambaud de Vaqueiras: Senher marques.
Tout est vrai sans mot de menterie.
6. Mensonga, Menzonga, Mensonja, Messonga, Messongua, Messonja, Messorga, s. f., mensonge, menterie.
Voyez Muratori, Diss. 33.
Contra menzonga sun fait de veritat. Poëme sur Boèce.
Contre mensonge sont faits de vérité.
Sa beutat es tan granda,
Que semblaria us messonga.
A. Daniel: Ans qu' els.
Sa beauté est si grande, que vous semblerait mensonge.
Aizo es grans messorga c' om no deu escotar.
(chap. Aixó es gran milonga : mentira que no se té que escoltá.)
Izarn: Diguas me tu.
Ceci est grand mensonge qu'on ne doit pas écouter.
Prov. Messonja no s pot cobrir
Que no s mostre qualque sazo.
Folquet de Marseille: Tan mov.
Le mensonge ne se peut cacher qu'il ne se montre en quelque saison.
ANC. CAT. Mensongia, mençongia, mensongue. IT. Menzogna.
(ESP. Milonga, sobre todo en Argentina.)
7. Desmentir, v., démentir.
Ja no creirai desmenta sas faissos.
Pons de Capdueil: Astrucx es.
Je ne croirai jamais qu'elle démente ses façons.
Fig. On plus en parlatz,
Plus desmentetz vostras chansos.
T. de G. Faidit et de Perdigon: Perdigons.
Où plus vous en parlez, plus vous démentez vos chansons.
Contensos, es cant se desmenton l'us a l'autre, o se dizon grossas paraulas. V. et Vert., fol. 25.
La contention, c'est quand ils se démentent l'un à l'autre, ou se disent de grosses paroles.
Trop parlar fai desmentir
Si meteys manta sazos.
G. Olivier d'Arles, Coblas triadas.
Trop parler fait démentir soi-même mainte fois.
- Contredire, empêcher.
Pero Boecis trastuz los en desment. Poëme sur Boèce.
Pourtant Boèce trestous les en dément.
Mezura me ditz suau e gen
Que fassa mon afar ab sen,
E Leujaria la 'n desmen.
Garins le Brun: Nueg e jorn.
Raison me dit doucement et gentiment que je fasse mon affaire avec discernement, et Folie l'en dément.
D' ayso que dizetz, cum brico vos desmen. Roman de Fierabras, v. 3830.
De ceci que vous dites, je vous démens comme un fripon.
Part. pas. S'ieu en sui desmentitz
Qu' aisso no sia vertatz.
Aimeri de Peguilain: Mantas vetz.
Si j' en suis démenti que ceci ne soit vérité.
CAT. ESP. PORT. Desmentir. IT. Smentire. (chap. Desmentí.)
8. Fementit, adj., infidèle, parjure.
Fals enveios, fementit lauzengier...,
Be us lauzera que m laissassetz estar.
Bertrand de Born: Ieu m' escondisc.
Faux envieux, parjures médisants..., bien je vous approuverais que vous me laissassiez être (tranquille).
ANC. FR. Pour çou a-il tant fauseté
Où monde et tant de renardie,
Cascuns est, mais Diu, foi-mentie...
Diex parjure, Diex foi-mentie.
Roman du Renart, t. IV, p. 369, et t. II, p. 46.
ESP. PORT. Fementido.
9. Menton, Mento, s. m., lat. mentum, menton.
Mento e gola, e peitrina
Blanca com neus e flors d' espina.
(chap. Mentó y gola, y petrina : pitral : pitralera blanca com la neu y la flo del espino albar.)
Arnaud de Marueil: Dona genser.
Menton et gorge, et poitrine blanche comme neige et fleur d' épine.
Regardas li la cara e los huelhs e 'l menton. V. de S. Honorat.
Regardez-lui la face et les yeux et le menton.
IT. Mento. (chap. Mentó, mentons; barbilla, barbilles. ESP. Mentón, barbilla.)
10. Mentonet, s. m. dim., petit menton.
Lo mentonet bel e redont.
Un troubadour anonyme: Seinor vos que.
Le petit menton beau et rond.
(chap. Mentonet, mentonets.)
11. Mentiron, s. m., menton.
Del mentiron
Entro sobre l' aissella.
Augier: Er quan.
Du menton jusque sur l'aisselle.
jueves, 7 de diciembre de 2023
La caiguda dels gigans, Ken Follet (un trosset)
La caiguda dels gigans o jagans. Chapurriau no es chapurrear com Ke te follon no es Ken Follet. Este llibre es part de una trilogía: The Century, lo siglo. Si Kenneth Martin Follet me done la autorisassió de traduí la trilogía The Century al chapurriau, potsé continuará...
II Ethel Williams se sentíe rebossán de alegría. Podíe enfrentás a consevol situassió, solussioná tots los problemes. Cuan se miráe al espill, veíe que li brilláe la pell y li sentelleáen los ulls. Lo domenge, después de la missa, son pare habíe fet algún comentari al respecte, en lo seu sarcasmo habitual. ¿Te vech mol contenta, es que t' has topetat en un sac de dinés? Assobín se sorpreníe corrén, y no caminán, pels llargs passillos de Ty Gwyn, y tots los díes omplíe fulles y mes fulles del cuadern en listes de la compra, calendaris de treball, cuadrans del servissi, horaris, calculs, número de fundes de cuixins, jarrons, servilletes, veles, culleres, tenedós, gaviñets, etc… Aquella ere la seua gran oportunidat. Encara que fore jove, estáe fen de ama de les claus per a una visita del rey en persona. La siñora Jevons no milloráe y no se eixecáe del llit, així que sobre Ethel recaíe tota la responsabilidat de amaní la mansió per a doná lo ressibimén que mereixíen rey y reina. Sempre habíe estat segura de que ere capás de fe les coses milló que dingú y destacá, sempre y cuan li donaren la oportunidat, pero a la rígida jerarquía del servissi doméstic, ñabíen escasses oportunidats de demostrá que ere milló que los demés. Ara teníe que aprofitá la ocassió al máxim. Después de alló podríe sé que li assignaren a la siñora Jevons una faena en menos responsabilidat y que an ella la nombraren ama de les claus, en lo doble de jornal que cobráe ara, en un dormitori per an ella sola y la seua propia sala de está prop de les dependensies del servissi. Pero encara no habíe arribat eixe momén. Ere evidén que lo comte estáe satisfet en ella, perque al final no habíe cridat a l' ama de claus de Londres, lo que Ethel interpretáe com un cumplit. Encara ñabíe tems de cometre algún descuido, un error fatal que podíe féu malbé tot: un plat del sopá brut, un desaigüe taponat, un ratolí mort a la bañera… Y entonses lo comte sí que se enfadaríe. Lo matí del dissapte en que arribáen los reys, Ethel se va encarregá personalmén de supervisá totes y cada una de les cámares de invitats, per a assegurás de que les enchumeneres estáen enseses y que les banues estaben prou toves. A cada cuarto ñabíe al menos un jarrón en flos, portades aquell matí del invernadero. A cada escritori ñabíe papé de cartes en lo escut de Ty Gwyn, y habíen proveít toalles, sabó, aigua per al asseo personal. Al anterió comte no li agradáe la fontanería moderna, y Fitz encara no habíe manat que instalaren aigua corrén a les habitassions. Sol ñabíen tres vaters a una casa en sen dormitoris, féen falta bassins. Tamé habíen colocat flos seques aromátiques a totes elles, fetes per la siñora Jevons segons la seua propia ressepta, per a eliminá la pudó, les aulós roínes, pudós. Se esperáe que arribare la comitiva real per a l' hora del té. Lo comte acudiríe a ressibils a la estassió de tren de Aberowen, aon segú que s' hauríe aclaperat una gran patolea de gen, que esperaríe podé entrevore als soberanos, encara que no estáe prevista cap aparissió pública allí. Fitz los portaríe a casa en lo seu Rolls-Royce, un automóvil gran y tancat. Lo ajuda de cámara del rey, sir Alan Tite, y lo demés séquito aniríen detrás, en lo bagache, en uns carros tirats per caballs. Dabán de la casa, un batalló de los Fussilés Galesos ya estáe formán als dos costats del camí de entrada per a actuá com guardia de honor. La parella real apareixeríe públicamen dabán dels subdits lo dilluns pel matí. Planejáen fe un passeo per les aldees dels voltans, en un coche de caballs descubert y parás al ajuntamén de Aberowen per a reunís en lo alcalde y consejals antes de aná cap a la estassió. Los demés invitats arribaríen a michdía. Los primés en arribá van sé los tíos de Fitz, lo duc y la duquesa de Sussex. Lo duc ere cusí germá del rey, y l' habíen invitat per a que se trobare a un ambién mes cómodo y familiá. A la duquesa li agradáe la política, a la seua casa de Londres selebráe una tertulia o charradeta aon anáen los miembros del gabinet del ministeri. La duquesa li va di a Ethel que lo rey estáe obsessionat en los rellonges, que no li agradáe gens vore que a una casa marcaren hores diferentes. Ñabíen mes de un sentená per tota la casa. Ethel va demaná lo rellonge de la siñora Jevons y va aná per tota la casa ajustán l' hora. Cuan va entrá al minjadó menut se va trobá en lo conde. Ell estáe de peu al finestral, estáe com enchisat. Ella se va pará a mirál un momén. Ere l' home mes guapo que habíe vist a la seua vida. La seua cara com la cals, iluminada per la tenue llum d' hivern, pareixíe está feta de mármol de Carrara o de alabastro. Teníe les barres o mandíbules cuadrades y lo nas griego. Teníe lo pel negre, los ulls verts, una combinassió poc frecuén. No portáe barba ni mostacho, tampoc patilles o pulseres. Una cara tan maja com aquella, ¿per a qué tapala en pel? Ell la va sorprendre miranlo. Va di: Acabo de sabé que al rey li agrade tindre una sistella en taronjes a la habitassió y no trobo una taronja en tota la condenada casa! Ethel va arrugá lo fron. Cap tendero de Aberowen tindríe taronjes, pos los cliéns no su podíen permetre o permití. Passaríe lo mateix a tots los pobles de les valls de Gales del Sur. Si puguera fe aná lo teléfono cridaría an alguna fruitería de Cardiff, podríe sé que tingueren taronjes an este tems del añ. ¿Pero cóm mos u farem per a que mo les envíon hasta aquí? Los demanaré que ficon una sistella al tren. En una mica de sort les taronjes arribarán al mateix tems que lo rey. Aixó es, va di Fitz, açó farem. La va mirá directamén, ¡eres assombrosa!, va cridá, no estic segú de habé conegut may a cap sagala com tú. Ethel li va aguantá la mirada. Les dos semanes anteriós, ell s' habíe dirigit an ella en un to massa familiar, en serta intimidat, y aixó la habíe fet sentí rara, li habíe provocat una espessie de incómoda euforia, com si algo perillosamén emossionán estiguere a pun de passá. Ere com aquell momén dels cuentos de fades aon lo príncipe entre al castell encantat. Unes rodes a fora van chirriá y van chafá l' enchís. Se va sentí una veu familiá. ¡Peel, cuán me alegro de vóret! Fitz va mirá per la finestra y va fe momos. ¡Oh, no, es man germana! Benvinguda a casa, lady Maud, va contestá Peel, no la esperabem. Al comte se li va olvidá invitám, pero hay vingut de totes formes. Ethel se va aguantá una sonrissa. Fitz adoráe a san germaneta, pero li ressultáe difíssil tratá en ella. Les seues opinions polítiques eren mol liberals, ere sufragista, militán activa del movimén que intentabe conseguí que les dones pugueren votá. A Ethel, Maud li pareixíe maravillosa, just la classe de dona independén que an ella li agradaríe sé. Fitz va eixí del minjadó y Ethel lo va seguí al salón, una estansia imponén decorada en estil gótic que tan los agradáe als victorians com son pare de Fitz: revestimens de fusta fosca, papé de paret pintat, cadires de fusta de roble treballades com si foren tronos medievals. Maud ya estáe entrán per la porta. Fitz, cariño, ¿cóm estás? Maud ere alta com son germá, y los dos se assemellaben mol, pero les facsions sinselades que féen que lo comte pareguere la estatua de un Deu no resultáen tan afavoridores per a una dona, per lo que Maud ere mes ben atractiva, en ves de verdaderamén guapa. Al contrari de la fama de anticuades de les feministes, la jove vestíe a la última moda, en una falda llarga de tubo, botins abotonats, un abrigo de coló blau marí en sinturó ample y puñs de botons, y un sombrero en una ploma enclavada a dabán com si fore una bandera de regimén. La acompañabe tía Herm. Tía Hermia ere l' atra tía de Fitz. A diferensia de san germana, que s' habíe casat en un duc ric, Herm s' habíe casat en un baró despilfarradó que va morí jove; partín del no res, va alcansá les cotes mes altes de la miseria. Deu añs abans, cuan van morí los pares de Fitz y Maud en un interval de pocs mesos, tía Herm sen va aná a viure en ells per a cuidá de Maud, que teníe tretse añs, y ara encara fée de siñora de compañía de la jove, sense tindre sobre ella cap autoridat. ¿Qué fas aquí? Va preguntá Fitz. Ya te vach di que no li faríe cap grassia, va rossegá la tía Herm. No podía faltá a la visita del rey, haguere sigut una falta de respecte. No vull que li parlos al rey de los drets de les dones. Ethel no creíe que lo comte tinguere raons per a preocupás. Encara que fore radical en les seues idees polítiques, sabíe com coquetejá en los homens mes poderosos, y podíe embutís a la burchaca inclús als amics mes conservadós de Fitz. Hola Williams, ¿cóm estás? Benvinguda, siñoreta, ¿vol ocupá la suite Gardenia? Sí, grássies, me encantes les vistes. ¿Voldrá amorsá mentres li preparo la habitassió? Sí, per favor, me mórigo de gana. Avui lo estem servín al estil club, siñora, pos los invitats están arribán a diferentes tongades. Aquell día l' amorsá ere mes be modesto, sopa india en espessies, fiambre y peix fumat, trucha rellena o farsida, chulles de cordé, surtit de postres y formaches. Van aná al minjadó prinsipal. Los cusins Von Ulrich ya estáen amorsán. Walter von Ulrich, lo mes jove, ere un home ben plantat y encantadó, y pareixíe entussiasmat de está a Ty Gwyn, mentres que Robert ere mes quisquillós. Habíe adressat lo cuadro del castell de Cardiff de la paret, habíe demanat mes cuixins y habíe descubert que lo seu tinté estáe sec, un descuido que va fe que Ethel se preguntare quins atres detalls habíe passat per alt. Los dos se van eixecá cuan van entrá les dames. Maud va aná directamén cap a Walter y va cridá, estás exactamén igual que cuan teníes devuit añs! ¿T' en enrecordes de mí? Pos claro, pero hay de di que tú sí que has cambiat desde que teníes tretse… Se van doná la ma y después Maud li va doná dos bessitos a les galtes, com si foren parens. Estaba loca per tú an eixa edat, va confessá en sinseridat. Tú a mí tamé me teníes robat lo cor. ¡Pero si sempre te comportáes com si tinguera la peste! Tenía que dissimulá los meus sentimens dabán de Fitz, que te protegíe com un mastín dels Pirineus. Tía Herm va tussí, indicán aixina que desaprováe la esceneta. Tía, te presento a Herr Walter von Ulrich, un antic compañ d' escola de Fitz que veníe aquí de vacassions. Ara traballe al cos diplomátic de la embaixada alemana a Londres. Los presento a mon cusí, lo Graf Robert von Ulrich (Ethel sabíe que Graf ere comte), es agregat militar de la embaixada austríaca. En realidat, eren cusins segons, li habíe explicat Peel a Ethel, confidensialmén. Los yayos dels dos eren germans, lo mes menut o cagarniu se va casá en una rica hereua alemana y va abandoná Viena per a aná a viure a Berlín, per naixó Walter ere alemán y Robert de austríaco. A Peel li agradáe dixá estes coses mol clares. Tots se van assentá. Ethel va escorre la cadira de tía Herm. ¿Vol una mica de sopa de espessies, lady Hermia? Sí, per favó, Williams. Ethel li va fe una siñal a un lacayo y éste va aná a buscá la sopa, que estáe a un ressipién espessial per a que no se arrefredare. Walter va di: men enrecordo de lo mol que te agradáe la música, Maud, just estáem parlán del ballet russo, ¿qué opines de Diaguilev? No ñabíen mols homens que li preguntaren a una dona qué opináe, aixó li agradabe a Maud. Mentres Ethel baixáe los escalons per a manáls a dos donselles que faigueren les habitassions, va pensá: este alemán es un encán.
III.
La sala escultórica de la casa ere una antessala del minjadó, y los invitats solíen reunís allí antes de sopá o sená. Fitz no ere un gran interessat pel arte, aquelles pesses les habíe reunit son yayo, pero les escultures oferíen un tema per a charrá mentres se fée hora de sopá. Fitz parláe en sa tía la duquesa y anáe mirán al voltán als homens vestits de rigurosa etiqueta y a les dones en vestits escotats y tiares. Lo protocolo exigíe que tots los invitats estigueren presens a la sala antes de que lo rey y la reina aparegueren. ¿Pero, aón estáe Maud? ¿Auncás estáe cavilánne alguna? No, allí estáe, en un traje de seda púrpura y los diamans de sa mare, parlán en Walter von Ulrich. Fitz y Maud sempre habíen estat mol units. Lo pare habíe sigut un héroe distán, y sa mare la infelís seguidora del seu home. A la mort dels pares, los dos germans s' habíen unit encara mes, compartín lo doló. Entonses Fitz teníe devuit añs y habíe intentat protegí a san germaneta de aquell món implacable y cruel. Ella li habíe mostrat adorassió absoluta. En lo pas dels añs, al arribá a la edat adulta, Maud se habíe convertit en una jove independén, capás de pensá per nella mateixa, mentres que ell continuáe creén que, com a cap de familia, encara teníe alguna autoridat sobre ella. L' afecte habíe demostrat sé mes fort que les diferensies, de momén. En aquells instans, Maud dirigíe la mirada de Walter cap a un cupido de bronse. Ella enteníe d' art. Fitz va resá per a que san germana se passare parlán tota la velada charrán sobre art y no enterbolire lo sopá en algún discurs sobre los drets de les dones. Jorge V odiáe als liberals, ere un secret a veus. Per regla general, los monarques solíen sé conservadós, pero los acontessimens ressens habíen assentuat la manía del rey. Habíe pujat al trono en plena crissis política y s' habíe vist obligat per lo primé ministre liberal H .H. Asquith, en lo apoyo de la opinió pública, a retallá lo poder de la Cámara dels Lores. La ferida de aquella humillassió encara estáe uberta. Fitz, com par conservadó, habíe luchat en totes les forses contra la reforma, pero si Maud ne soltáe alguna eixa nit, lo rey no lo perdonaríe may. Walter ere un diplomátic de rango mes baix, pero son pare ere un dels millós amics del Kaiser. Robert tamé teníe bons contactes, ere amic del archiduc Francisco Fernando, hereu al trono del imperi austrohúngaro. Un atre dels invitats que se movíe en sirculs selectes ere lo jove nortamericá, de gran estatura, que estáe parlán en la duquesa. Se díe Gus Dewar, y son pare, un senadó ere consellé personal del pressidén de Estats Units, Woodrow Wilson. Fitz va pensá que habíe fet be de reuní aquell grupo de jovens, la élite dirigén del futur. Gus Dewar ere un jove simpátic pero una mica rarot. Sempre belcáe la esquena, com si vullguere sé mes baixet y no destacá tan. No pareixíe mol segú de sí mateix, pero ere cortés en tot lo món. Lo poble de EEUU está mes preocupat per los problemes de la nassió que per la política exterió, li díe a la duquesa, pero lo pressidén Wilson es liberal, y com tal, es mes probable que simpatiso en democrassies com la de Fransa y Gran Bretaña que en les monarquíes autoritaries de Austria y Alemania. En aquell momén, se van obrí les dos fulles de la porta, se va fe lo silensio a la habitassió, lo rey y la reina entráen a la sala. La prinsesa Bea va fe una reverensia, Fitz va incliná lo cap y tots los demés van seguí l' ejemple. A continuassió van passá uns minuts de incómodo silensio, pos no se podíe parlá hasta que la parella real haguere dit algo. Al final, lo rey se va dirigí a Bea: Ya me vach alojá an esta casa fa vin añs, ¿u sabíe? Los demés se van relajá. Lo rey ere un home elegán, va pensá Fitz mentres los cuatre parláen. Portáe la barba y lo bigot mol cuidats. Escomensáe a tindre canes al pel, pero encara ne teníe prou per a pentinássel en una raya tan recta com una regla. Lo traje de etiqueta li sentáe com un guán. A diferensia de son pare, Eduardo VII, no ere un gourmet. Se relajáe en afissions que requeríen pressisió, colecsioná sellos y apegáls meticulosamén al álbum, un passatems que provocáe les burles dels irrespetuosos intelectuals de Londres
(alguns dels cuals eren: sir Arthur Quintane Fountain, Thommas Wood from Membrillus, Joachim Closedmount, Raymond Moore from Beautifulmount, Héctor Littlemoore, Charles Ray Badet, Marcel Rockcliff Bringuey, Emmanuel River, Louis Rage-Dell, Sylvia Fromisle, Francis Tafallet, Margaret Tafallet from Oakvalley, Joseph Johan Fields from Crete, Reivaj Tlarig Thetour, Louis Companies, Charles Mountpodium, George Littlepodium, Charles Theres, Francis Youllbe, Joseph Michael Grace Schumacher, Dai Lives from Backfountain, Ignatius Moves from Redrock, Ignatius Rosmarin, Desire from Lombardy, etc…)
La reina inspiráe mes temó, teníe lo pel risat y de coló sendrós, y un rictus severo als labios. Teníe bon mamellam (com les dones de casa pechúa), realsat per l' escote del vestit, segons la moda de rigueur. Ere filla de un príncipe alemán. Habíe estat comprometuda en lo germá gran de George, Albert, pero este va morí de neumonía just abans del enllás. Cuan Jorge se va convertí en l' hereu al trono, tamé se va quedá en la prometuda de son germá, una costum que alguns van considerá una mica medieval. Bea estáe a la seua salsa. Anáe vestida de manera espectaculá, de seda rosa, los seus tirabussons rubios pareixíen esturrufats, com si acabare de interrumpí o interrompre un beset ilíssit. Conversáe en lo rey, li contáe com Pere lo Gran teníe la armada russa, y lo monarca assentíe en gesto de interés. Peel se va assomá per la porta del minjadó, va captá la atensió de Fitz y li va fe una siñal mol elocuén. Fitz se va dirigí a la reina: ¿Voldríen passá a sopá, Majestats? Ella li va oferí lo bras. Detrás d' ells, lo rey va agarrá lo bras de Bea y los demés comensals se van aparellá conforme al protocolo. Van entrá al minjadó en professó. Qué maja la taula, va di la reina. Grássies, majestat, va contestá Fitz, y va suspirá aliviat. Bea habíe fet mol bona faena: ñabíen tres arañes penjades a poca altura damún de la allargada taula, y la llum se reflejáe a les copes de cristal. Tota la cubertería ere d' or, igual que los salés y pebreres, y hasta les caixetes de mistos per als fumadós. Lo mantel blang estáe cubert de roses de invernaderos, y per a doná un toc espectaculá, baixáen fulles de falaguera desde les arañes hasta les pirámides de raím sobre les bandejes dorades. Tots se van assentá, lo bisbe va beneí la taula y Fitz se va tranquilisá. Les reunions que escomensáen be casi sempre corríen sense insidens, lo vi y lo minjá féen que los assistens trobaren menos defectes. Lo menú escomensáe en los hors d' œuvres russos, recordán la terra natal de Bea, blinis en caviar de esturió y nata, torrades en salmó fumat, galletes salades en seitó en vinagre, tot regat en lo champañ Perrier-Jouët de 1892, tan delissiós com Peel habíe dit. Fitz no apartáe la mirada del mayordomo, y éste no dixáe de mirá al rey. En cuan sa majestat soltáe los cuberts, Peel retiráe lo plat, y eixa ere la siñal per a que los lacayos retiraren los atres. Si algú no s' habíe acabat lo plat teníe que dixál en siñal de deferensia al rey. A continuassió van serví la sopa, un pot-au-feu acompañada de un delissiós Jerez de Sanlúcar de Barrameda. Lo peix ere mare de llus, regat en un madú Meursault Charmes que sabíe a gloria. Per als medallons de cordé galés, Fitz habíe triat lo Château Lafite de 1875, pos lo de 1870 encara no estáe a pun per a beure. Va seguí corrén lo vi negre en lo parfait de feche d' oca (foie) que anáe después y en lo radé plat de carn, milfulles farsit de codorniu en raím. Ningú se minjáe tot alló, los homens agarráen lo que los apetíe y les dones picotejáen una mica. Mols plats tornáen a la cuina sense tocá. Va ñabé amanida, un postre, aperitius salats, fruita y petits fours. La prinsesa Bea va alsá una sella de forma discreta en direcsió a la reina y ella va assentí casi sense notáu ningú. Se van eixecá les dos, les demés les van imitá y van abandoná la sala. Los homens se van torná a sentá, los lacayos van portá caixes de puros y Peel va ficá un decantadó de Oporto Ferreira de 1847 a la dreta del rey. Fitz va pegá una chupada a un Cohiba, les coses habíen anat be. Lo rey ere poc afissionat a la vida sossial, sol se sentíe cómodo en los antics compañs de la Marina, pero aquella nit habíe estat mol a gust. Tot habíe anat com la seda. Hasta les taronjes habíen arribat a tems. Fitz habíe parlat antes en Alan Tite, ajuda de cámara del rey, un ofissial retirat que encara portáe patilles anticuades. Al día siguién, tots los homens sentats a la taula podríen parlá un' hora en lo rey, tots ells teníen informassió privilegiada dels seus respectius goberns. Fitz se va dirigí a Walter von Ulrich, se va aclarí la gola y li va di: Walter, tú y yo som amics desde fa quinse añs, vam aná juns a Eton, li va parlá a Robert, y conec a ton cusí desde que los tres vam compartí apartamén a Viena cuan erem estudians, Robert va sonriure y assentí. A Fitz li caíen be los dos. Robert ere un tradissionalista, com Fitz, Walter, que ere mol inteligén, no ere tan conservadó com ells. Ara ñan rumós de una possible guerra entre los nostres paísos. ¿Creéu que cap la possibilidat de que estallo? Walter va contestá: Si parlá de la guerra pot fe que esta peto, entonses sí, no tindrem mes remey que enfrentamos, perque tot lo món se está preparán per si passe. ¿Existís alguna raó de pes? Yo no u crec. Gus Dewar va eixecá la ma. A Fitz li agradáe Dewar encara que fore bastán liberal. Se suposáe que los nortamericans se comportáen en massa desparpajo, pero aquell teníe bons modos y ere una mica tímit. Tamé estáe mol ben informat. En aquell momén va di: Gran Bretaña y Alemania tenen moltes raons per a enfrentás. Walter se va gira cap an ell, - ¿com per ejemple? Gus va traure lo fum del puro, - la rivalidat naval. Walter va assentí. Lo meu Kaiser no creu que ñague cap ley divina per la que l' armada alemana tingue que sé mes menuda que la británica. Fitz va mirá al rey, que volíe a la Royal Navy per damún de tot, y podíe sentís ofés. Per un atra part, lo Kaiser Wilhelm o Guillem ere son cusí. Son pare de Jorge y la mare de Wilhelm eren germans, los dos fills de la reina Victoria. Aixó ha sigut motiu de fricsions al passat, pero fa dos añs que estem de acuerdo, de manera extraofissial, sobre la mida de les nostres flotes. ¿Y qué ña sobre la rivalidat económica? Va preguntá Dewar. Es verdat que Alemania se está fen cada día mes próspera y potsé que pronte alcanso a Gran Bretaña y EEUU en cuan a nivells d' economía productiva, pero ¿per qué hauríe de suposá aixó un problema? Alemania es un dels prinsipals cliéns de GB. Cuan mes dinés tingam per a gastá, mes comprarem. Dewar hi va torná. Se rumorege que los alemans volen mes colonies. Han ñagut guerres per les colonies (com a consevol lavabo de cada casa), sobre tot al seu país de origen, sin embargo avui en día podem solussioná estos conflictes sense acudí a les armes. Fa tres añs, Inglaterra, Alemania y Fransa van reñí per culpa de Marruecos, pero la disputa se va ressoldre sense cap guerra. Fa poc, Alemania y GB han arribat a un acord respecte al assunto del tren de Bagdad. Si seguim fen les coses aixina, no entrarem en cap guerra. ¿Me perdonaríe fe aná lo término militarisme alemán? Va preguntá Dewar. Fitz va sentí un escalofrío, alló ere passás de la raya. Walter se va ficá roch, pero va contestá en calma. Li agraíxco la franquesa. L' imperi alemán está dominat pels prussians, que son com los inglesos al Regne Unit de Sa Majestat. Fitz se ficáe ñirviós. Los prussians tenen una forta tradissió militar pero no van a la guerra sense motiu. Entonses, Alemania no es agressiva, va di Dewar en un tonet… Ni mol menos, los asseguro que Alemania es la única, subrayo única, potensia d' Europa continental que no es agressiva. Per la taula se va sentí un murmull de sorpresa, y Fitz va vore que lo rey arquejáe les selles. ¿Ah, per qué u diu? Los modos de Walter, y lo seu to amigable, traíen ferro a les provocadores paraules. Primé, examinem lo cas de Austria. Mon cusí vienés Robert, aquí presén, no negará que al imperi austrohúngaro li agradaríe ampliá les fronteres al surest. Y no sense raó, va di Robert, aquella part del món a la que los britanics diuen los Balcans, ha format part del domini otomano durán siglos, pero lo imperi otomano s' ha desmoronat, y ara als Balcans reine la inestabilidat. L' emperadó austríaco considere lo seu deber sagrat mantindre l' orden y la religió cristiana an eixa regió. Es sert, pero tamé Russia vol territori als Balcans. Fitz va creure que teníe que defendre al gobern russo, per está casat en Bea, prinsesa russa. Ells tamé tenen bones raons, la mitat del comers exterió passe pel mar negre y arribe al Mediterráneo pels estrets. Russia no pot dixá que datra potensia domino los estrets anexionánse territori als Balcans orientals. Siríe com ficá una maroma al coll de la economía russa. Exacte, va di Walter, en cuan al extrem ocsidental d' Europa, Fransa vol arrebatá a Alemania la Alsacia y la Lorena. En aquell momén, lo únic invitat fransés, Jean Pierre Charlois, va estallá indignat: ¡Robades a Fransa fa corantatrés añs! No entraré en discussions sobre este pun, va di Walter, dixému en que los territoris de Alsacia y Lorena se van anexioná al imperi alemán al 1871, después de la derrota de Fransa a la guerra franco-prussiana. Robat o no, monsieur le compte, convindrá en mí en que Fransa vol recuperá estos territoris. Naturalmén. Lo fransés se va acomodá a la cadira y va beure de la copa de Oporto. Hasta a Italia li agradaríe péndreli a Austria los territoris de Trentino… ¡Aon la mayoría de la poblassió parle italiá! Va exclamá lo signor Falli… ademés de bona part de la costa dálmata… ¡Que está plena de leons de Venecia, iglesies católiques y columnes romanes! … y lo Tirol, una provinsia en una llarga historia de autogobern, aon la mayoría parle alemán. Pura nessessidat estratégica. Per supost. Fitz sen va doná cuenta de lo inteligén que habíe sigut Walter. Sén provocadó sense dixá de sé cortés, habíe punchat als representans de cada nassió per a que confirmaren, en un llenguache mes o menos bélic, les seues ambissions territorials. Walter encara díe, ¿pero quíns territoris nous esta reclamán Alemania? Cap. Lo únic país de Europa, apart de Alemania, que pot di lo mateix, es GB. Gus Dewar va di, suposo que tens raó. Walter va di, entonses, vell amic meu, Fitz, ¿per qué hauríem de aná a la guerra? IV. Lo dilluns pel matí, antes de amorsá, lady Maud va maná cridá a Ethel. Williams estáe massa ocupada. Ere pronte pero ya fée rato que treballáen a bon ritmo. Ñabíe que llimpiá les enchumeneres, torná a ensendre los focs, omplí los caixons del carbó, ordená y ventilá los salons prinsipals com lo minjadó, la sala de está, la biblioteca, lo salón de fumadós, etc. Ethel esperáe que no li manare algo massa complicat. Cuan Ethel va entrá a treballá a Ty Gwyn, los amos li pareixíen com ixits de un cuento, irreals, o com alguna tribu de la Biblia, los hitites potsé, y li féen temó. Patíe per cometre alguna errada y perdre la faena, pero tamé sentíe una gran curiosidat per vore an aquelles criatures mes de prop. Un día, una de les criades que ajudabe a la cuina li va di que pujare a la sala del billar y portare lo tántalo. Estáe massa ñirviosa per a preguntá qué ere alló, aixina que va aná a la sala y va buscá per tot arreu, esperán que fore algo evidén, com una bandeja de plats bruts, pero no va vore res que puguere está a la cuina. Ya escomensáen a saltásseli les llágrimes cuan Maud va entrá a la habitassió. Maud ere entonses una sagala espigada de quinse añs, una dona vestida en roba de chica, malcarada y rebelde. Hasta mes tart no li va doná sentit a la seua vida, canalisán tota la rabia y descontén en una crusada personal. Als quinse añs ya teníe eixa compassió inmediata que la fée sensible a les injustissies y a la opressió. Li va preguntá a Ethel qué li passáe. Lo tántalo va resultá sé un ressipién d' argén en decantadós de coñac y güisky. Ere engañós, teníe un mecanisme per a tancás y així evitá que los sirviens pugueren beure de amagatontes. Aquella siríe la primera de les moltes atensions que tindríe en ella, y en lo tems, Ethel se va encariñá en aquella sagala algo mes gran que ella; sentíe per nella adorassió. Ethel va pujá a la habitassió de Maud, va tocá en los nuguets a la porta y va entrá. La suite Gardenia estáe decorada en papé pintat, flos en un disseñ mol particulá, pero passat de moda después del cambi de siglo. Desde 'l balcó miradó se veíe la part mes maja del vergé de Fitz, lo passeo de l' ala de ponén, una senda llarga que atravessáe les flos y anáe cap a un pabelló d' estiu. Maud se estáe calsán les botes. Hay de ixí a doná un passeo y me tens que fe de carabina. Ajúdam en lo sombrero y cóntam qué se cou. ¿En quí anáe a doná un passeo, aón estáe la tía Herm, la carabina habitual, per qué se estáe ficán un sombrero tan elegán sol per a doná una volta pel chardí? ¿Podríe sé que tot alló tinguere algo que vore en algún home? Mentres colocáe les agulles de cap, Ethel va di: Este matí s' ha armat un bon rebombori a baix. Morrison no sen ha anat a dormí hasta les cuatre del matí, es un dels lacayos, lo alt en mostachet rubio. Sé quí es Morrison y sé en quí ha passat la nit. Ethel li va preguntá, ¿y no mu dirás? Es que te escandalissarás. Pos encara en mes raó. Va está en Robert von Ulrich, ¿qué te pareix? Recollons, may u haguera dit, sabía que Morrison no estáe mol interessat en les dones, pero no pensaba que fore un d' eixos, ya me entens. Pos Robert sí que es un d' eixos, lo vach enchampá peganli miradetes a Morrison durán lo sopá. Y dabán del rey, ademés, ¿cóm saps lo de Robert? Walter mu va di. ¡Pero quína classe de caballé li conte aixó a una dama! Desde luego, la gen u conte tot, ¿quíns chismes corren per Londres? Lo siñó Lloyd George está a la boca de tot deu. David Lloyd George ere lo canciller del Exchequer, y estáe a cárrec de les finanses del país. De origen galés, ere un brillán oradó de esquerres. Son pare de Ethel díe que haguere tingut que afiliás al partit laborista. Durán la huelga minera de 1912, habíe parlat hasta de nassionalisá les mines. ¿Y qué diuen d' ell? Que té una querida. ¡No pot sé! ¡Pero si es baptista! Maud sen va enriure. ¿Y siríe menos escandalós si fore anglicá? ¡Sí! No va di per supost p' els pels, ¿y quí es ella? Frances Stevenson. Ere la institutrís de la filla, pero es una dona mol lista, té un títul en llengües clássiques, y ara es la seua secretaria personal. Aixó es terrible. Ell la cride “cachapeta”. Ethel casi se va ficá roija. No sabíe qué di dabán d' alló. Maud se va eixecá y Ethel la va ajudá a ficás l' abrigo. ¿Y la seua dona, Margaret? Viu aquí, a Gales, en los cuatre fills. Ne teníen sing, pero un se 'ls va morí. Pobre dona. Maud estáe preparada. Walter von Ulrich les esperáe al vestíbul, vestit en un abrigo llarg y oscur, abotonat hasta dal, al mes pur estil alemán. Teníe un bigot curt y los seus ulls eren de coló avellana. Ere la classe de home que podíe fe una reverensia, pegá taconada y después guiñát un ull, va pensá Ethel. Així que ere per naixó que lady Hermia no estáe de carabina… Williams va vindre a la casa a treballá cuan yo era una sagala, y som amigues desde allabonses. A Ethel li agradáe Maud, pero di que eren amigues ere aná massa llun. Eren ama y criada. Walter se va dirigí a la donsella en educassió: Encantat de conéixela, Williams, ¿cóm está vosté? Grássies, siñó, aniré a buscá l' abrigo. Va corre escales aball. Lo sert ere que no teníe ganes de ixí a passejá durán la estansia del rey a la casa, preferíe está prop y supervisá lo traball de les criades, pero no podíe negás. A la cuina, la donsella de la prinsesa Bea, Nina, estáe preparán té (chai) a la manera russa per a la siñora. Ethel li va di a una donsella: Herr Walter ya s' ha eixecat, ya pots llimpiá la habitassió Gris. En cuan apareixíen los invitats, les mosses criades teníen que aná als dormitoris, fe los llits, llimpiá, buidá los bassins, cambiá l' aigua de les palanganes per a l' asseo. Va vore a Peel contán plats. ¿Ña movimén a dal? Denou, vin, va di. Lo siñó Dewar ha cridat per a demaná aigua calenta per a afeitás y lo signor Falli ha demanat café expresso. Lady Maud vol que ixca en ella. ¡Recollona!, va cridá Peel disgustat. Te nessessitem a la casa. Ethel ya u sabíe. ¿Y qué vol que faiga, siñó Peel? ¿Que li diga que sen vaigue a cagá? Va contestá en sarcasmo. No sigues tan sanguanga, sagala, torna lo antes possible. Cuan va torná a dal, lo goz que teníe lo comte (no s' ha de di lo gos del comte, ni lo burro de Tonet), Gelert, estáe dabán de la porta prinsipal, gruñín exitat perque lo traíen a passejá. Van eixí y van crusá los jardins del ala este en direcsió al bosque. Walter li va di a Ethel: Suposo que lady Maud ya t' habrá instruít per a que te declaros sufragista. En realidat va sé al contrari, va di Maud, Ethel va sé la primera persona que me va parlá de les idees liberals. Tot mu va enseñá mon pare. Ethel sabíe que no volíen parlá en ella. La etiqueta no los permitíe está sols, ixí acompañats de la donsella ere lo mes paregut a estáu. Ethel va cridá a Gelert y se va adelantá per a jugá en lo gos y aixina donáls intimidat. Va girá una mica lo cap y va vore de reúll que féen manetes. Maud no ere de les que perdíen lo tems, va pensá Ethel. Per lo que habíe dit lo día anterió, no habíe vist a Walter desde faie diau añs, y entonses no habíe ñagut cap idili, sol una atracsió inconfessable. Algo habíe passat la nit abans. Igual se habíen quedat charrán hasta la matinada. Maud coquetejáe en tots los homens, aixina los sonsacáe informassió, pero saltáe a la vista de Quico lo tortosí que alló ere algo mes serio. Walter va entoná una cansó. Maud lo va seguí y después van pará y se van ficá a riure. A Maud li encantáe la música, y tocáe mol be lo piano, a diferensia de Fitz, que no teníe oít pero orelles ne teníe dos, y ben burchades. Pareixíe que Walter teníe la mateixa afissió y fassilidat per a la solfa que ella (com la Margharida Celma Tafalla y son germá Xesc). Teníe una agradable veu de barítono que faríe chalá a tota la iglesia de Bethesda, se va di Ethel. Se va ficá a pensá en la faena, com fan los bons catalans. No habíe vist cap sabata llustrosa a la porta de les habitassions, tindríe que enchampá als llimpiabotes y díls que arrearen. Se va preguntá quin' hora siríe. Si aquell passeo se allargáe mes tindríe que insistí per a que tornaren a la mansió. Va mirá cap atrás, y no los va vore. ¿S' habíen parat, habíen agarrat un atre camí? Se va queda cota un o dos minuts, pero no podíe estás allí esperán en los brassos crusats tot lo matí, aixina que va torná sobre les seues passes pel bosque. Los va vore al cap de un momén. Estáen abrassats, besanse apassionadamén. Walter teníe les mans al cul de Maud, y la estáe apretán contra nell (y no portáe cap panolla de panís a la burchaca). Los dos se besáen en la boca uberta, y va sentí que Maud se arruentáe y gemegáe. Los va está aguaitán, preguntánse si algún día un home la besaríe y magrejaríe an ella d' aquella manera. Llewellyn lo Taques la habíe besat a la playa durán una excursió de la iglesia, pero no habíe sigut en la boca uberta ni se habíen apretat la un al atre, y no habíe gemegat gens. Dai lo Chulles, lo fill del carnissé, li habíe futut ma per deball de la falda al sine Palace Gatet de Cardiff, y va di: ¡ah qué carneta qué carneta!, y ella lay habíe apartat de una manotada en pocs segons. Li habíe agradat mol Llewellyn Davies, fill de un mestre, que li habíe parlat del gobern liberal y li habíe dit que les seues mamelletes eren com muixonets ressién naixcuts al niu, calentets y finets, pero va marchá a estudiá a la universidat y may li habíe escrit. En ells habíe sentit curiosidat, y lo dessich de explorá y aná mes allá, pero no habíe sentit passió de verdat. Teníe envejeta de Maud. En aquell momén, Maud va obrí los ulls, va vore a Ethel y se va separá de golpe de Walter. Gelert va comensá a udolá y camináe fen rogles en la coa entre les potes. ¿Qué se deuríe aulorá l' animalet? Al cap d' uns segons, Ethel va notá un tremoló de terra, com si estare passán un tren, pero les víes estáen a un kilómetro y mich de allí. Maud va arronsá lo fron y va obrí la boca per a di algo, pero entonses se va sentí un estampit com un tro. ¿Se pot sabé qué ha sigut aixó, va preguntá Maud? Ethel u sabíe. Va cridá y va arrencá a corre. V. Guillermet Williams y Tomaset Griffiths habíen parat per a descansá. Estáen al yassimén carbó de cuatre peus, una veta de esta mida, que estáe a sissens metros de profundidat o fondaria, no tan aball com lo nivell prinsipal. Teníe sing secsions, cada una portáe lo nom de un hipódromo. Estáen a Ascot, bastán prop del tiro Píramo, lo que pujáe. Los dos eren mossos, ajudans dels mineros mes experimentats. Lo minero fée aná lo chapo-pic, mandril, un pic de pala recta, y lo ajudán omplíe la vagoneta. Habíen escomensat a les sis del matí, com sempre, y entonses, después de un parell de hores, féen un alto per a descansá, assentats a la terra humida en la esquena apoyada a la paret, dixán que la briseta del sistema de ventilassió los refrescare la pell, mentres bebíen té dols y tibio de les botelles. Los dos habíen naixcut lo mateix día de 1898, los faltáen sis mesos per a cumplí devuit añs. La vergoñosa diferensia de dessarrollo físsic de Guillermet als tretse añs habíe desaparegut; los dos eren de espales amples y brassos musculosos, se afeitáen una vegada a la semana, encara que no u nessessitáen. A la mina només portáen pantalons curts y botes, y teníen lo cos mascarat de negre, una mescla de suó y carbonilla. Daball la fluixeta llum del cresol, los dos pareixíen estatues de ébano de un deu pagano. Sol les gorres malmetíen esta comparassió. La faena ere pesada, pero ya estáen acostumats. No se queixáen del mal de esquena o de les juntes, articulassions, com féen los mineros mes grans. Transpiráen energía pels cuatre costats (amún, aball, abán, detrás), y los díes libres tamé féen deport, per ejemple rugby, o boxejáen a puñ pelat detrás del pub Two Crowns (dos corones). Guillermet no olvidáe lo primé día y s' habíe jurat no maltratá als novatos. Aquell matí li habíe advertit al menut Bert Morgan: Que no te extraño si los homens te fan alguna mala passada, igual te dixen a fosques durán un hora o alguna cosa pareguda. Als cabets de suro sol se 'ls ocurrixen mesquindats (sobre tot als mes mesquins del Mesquí, José Miguel Gracia Zapater, Tomás Bosque, Ramón Mur, y lo catalá adoptat a La Codoñera: Arturico Quintanilla y Fuentecica.) Los mineros mes grans de la gabia lo van fulminá en la mirada, pero ell los va ignorá, sabíe que teníe raó, y ells tamé. Aquell día sa mare s' habíe enfadat mes que ell per la novatada del primé día. Disme, li va di al pare, en los brassos com una engerra, (com “Tropio” de Beseit), ¿cóm se servix a la voluntat de Deu torturán als chiquets? Tú no u entens, eres una dona, li habíe contestat, una resposta poc propia d' ell. Guillermet pensáe que lo món en general, y la mina de Aberowen en particulá, siríen millós si tots los homens portaren una vida temorosa de Deu. Son pare de Tomaset ere ateo y discípul de Karl Marx, creíe que lo sistema capitalista no tardaríe en destruís an ell mateix, en algo de ajuda de una classe obrera revolussionaria. Los dos sagals discutíen acaloradamén, pero seguíen sen mol amics (com Franco y Companys).
No es normal que tú treballos en domenge, va di Tomaset. Y ere verdat, a la mina se estáen fen turnos extraordinaris per a pugué fe frente a la demanda de carbó, pero per respecte a la religió la compañía Celtic Minerals habíe fet optatius los turnos dominicals. Crec que lo siñó vol que tinga una bissicleta. Tomaset sen va enfotre, pero Guillermet no anáe de broma. La iglesia de Bethesda habíe ubert un templo germá a una aldea a setse km, y Guillermet ere un dels miembros voluntaris per a impulsá lo nou templo. Si tinguere una bissi, podríe aná tamé de nit entre semana y ajudá a organisá classes de La Biblia o assamblees de orassió. Habíe discutit aquell plan en los consellés del templo, un d' ells Henry Sureanne Heavenhand, y tots habíen acordat que lo siñó aprobaríe treballá en domenge unes semanes. Guillermet li estáe a pun d' explicá alló al seu amic cuan la terra va tremolá, se va sentí un percut ensordidó, com si fore lo día del juissi final, y un airegaz, ventolina, un ven huracanat li va arrencá la botella de té de les mans. Va sé com si se li parare lo cor. Sen va enrecordá de que estáe a sens de metros daball terra, en millons de tonelades de roca y capes de minerals damún del cap, aguantades per uns puntalets de fusta. ¿Se pot sabé qué collons ha sigut aixó? Va preguntá Tomaset en veu tremolosa. Guillermet se va eixecá de un bot, tremolán de po, va alsá lo cresol y va mirá cap als dos costats de la galería. No va vore cap flama, ni desprendimens o solsits de terra, y tampoc mes pols del habitual. Cuan van pará los tremolons, no se sentíe cap soroll. Habíe sigut una explossió. Ere la pessadilla o lo malsón de consevol minero, la temó mes gran. Un sol desprendimén de una roca podíe liberá grisú, hasta un minero picán podíe fe que lo gas ixquere del seu amagatall. Si dingú veíe les siñals de advertensia o si la consentrassió aumentáe massa rápit, lo gas inflamable podíe pendre hasta en una purna de los cascos de un poni ferrat, lo timbre eléctric de una gabia, o per culpa de algún minero borinot que dessidiguere ensendre una pipa, en contra de les normes de seguridat. ¿Pero aón ha passat aixó? Va preguntá Tomaset. Deu sé a baix, al nivell prinsipal, per naixó mon ham salvat. No ñabíe rastre dels dos mineros en los que estáen treballán, habíen anat a descansá a les secsions de Goodwood. Ara teníen que pendre dessisions ells mateixos. Se van vestí, se van lligá los cresols als sintos y van corre cap al pou Píramo, lo que pujáe. Lo embarcadó a cárrec de la gabia ere Dai Chulles. ¡La gabia no puje! Estic cridánla sense pará! La temó de aquell home ere contagiosa, y Guillermet va tindre que fe un gran esfors per a controlá lo pánic. ¿Qué passe en lo teléfono? Va di Guillermet. Lo operari se comunicáe en lo seu compañ de superfissie en un timbre eléctric, pero fée poc que ñabíen teléfonos als dos nivells, conectats als despach del capatás, Maldwyn Morgan. No conteste, va di Dai. Tornaré a intentáu. Lo teléfono estáe acoplat a la paret, a la vora de la gabia. Guillermet va despenjá y va acsioná la manivela. ¡Venga, va! Va contestá una veu ñirviosa. Ere Arthur Llewellyn, secretari del capatás. Taques, soc Guillermet Williams, ¿aón está lo siñó Morgan? No está aquí. ¿Qué ha sigut este estruendo? Una explossió a la mina, atontat, ¿aón está lo jefe? Sen ha anat a Merthyr. Pero ¿per qué ha anat?… bueno no importe, olvídau, te diré lo que tens que fe, ¿me escoltes? Sí. Ara la veu sonáe mes forta. Apunta. Lo primé, envía an algú a la iglesia metodista y que li diguen a Dai lo plorón que aplego a la seua cuadrilla de rescate. Después crida al hospital, que envíon una ambulansia a la bocamina. Que tots los homens vaiguen al cobertís de llimpiesa per a traure mangueres per al foc. La carbonilla estará seguramen en flames. Crida a la comissaría y dili a Geraint que ha ñagut una explossió. Ell cridará a Cardiff. ¿Me has entés? Sí. Guillermet va penjá l' aparato, no estáe segú de que les seues instrucsions se cumpligueren, pero parlá en Taques li habíe anat be per a serenás y pugué pensá en claridat. Ñaurá ferits al nivell prinsipal, ham de baixá allí, li va di a Dai Chulles. No podem, la gabia no está aquí. Ña una escala a la paret del pou, ¿no? ¡Pero si són dossens metros! Bueno, es que si fora un cobardica no m' hauría fet minero, ¿no creus? parláe en valentía, pero estáe assustat. La escala del pou no se fée aná casi may, per lo que podíe está en mol mal estat. Una rellissada o un escaló mich trencat podíe fe que caiguere al buit y se matare. Dai va obrí la reixa en un soroll metálic rovellat. Lo pou estáe revestit de tubot y fée auló a moho per la humitat. La escala de ferro estáe agarrada de una manera que inspiráe poca confiansa. Guillermet su va pensá un momén, pero fes atrás no entráe als seus plans, així que va respirá fondo, va resá en silensio, se va llimpiá la suó de les mans als pantalons y va escomensá a baixá. Lo ferro teníe un tacto aspre, y rugós, y lo rovell se soltáe y se li quedáe apegat a les mans. An alguns puns, les fixassions estáen soltes, y la escala balláe. Lo cresol fée prou llum per a iluminá un o dos escalons, pero no lo fondo del pou, pero no sabíe si lamentáu o agraíu. La baixada li va doná tems per a pensá, va repassá totes les maneres en les que podíe morí un minero. La mort per explossió ere un final misericordiós y rápit per als mes afortunats. Lo metano, al cremás, produíe un CO2 asfixián al que díen mofeta. Mols d' ells se quedáen atrapats y apretats pels solsimens de roques, y a vegades se dessangráen antes de que acudigueren los equips de rescat. Alguns se moríen de set, encara que ñagueren compañs a pocs metros, tratán desesperadamén de obrí un túnel entre la enruna. Tomaset baixáe just damún d' ell, seguínlo cap al abismo, pero no se veíen. ¿Estás per ahí, Tomaset? Sí. Sentíl li va dona anims, va baixá una mica mes depressa, recuperán la confiansa y seguridat en ell mateix. No va tardá en vore llum y escoltá unes veus; tamé auloráe fum. Va sentí uns sorolls que féen po, crits y cops, eren los relinchos dels ponis acollonits y lo sarabastall veníe dels caixons de fusta aon estáen tancats. Ell estáe igual que los pobres animalets. Una vegada al nivell prinsipal, va aná a ginollons per los tubots, va obrí la reixa desde dins y va saltá a la terra enfangada. La poca llum subterránea estáe amortida per lo fum, pero veíe los tunels prinsipals. Lo embarcadó de baix ere Patrick O' Connor, un home d' edat mijana que habíe perdut una cama un solsimén. Ere católic practicán y lo cridáen Pat lo Papa. Lo va mirá sense creure lo que veíen los seus ulls, com San Tomás. ¡Mecagondéu, Guillermet de Jessús! ¿Pero d' aon ixes? Del filó dels cuatre peus, ham sentit la explossió. Tomaset va apareixe y va preguntá: ¿Qué ha passat, Pat? Crec que ha petat al pou Tisbe, al atre extrem d' este nivell. Lo ajudán del capatás y los demés han anat a vore qué ha passat. Parláe tranquil, pero se veíe la seua dessesperasió a la mirada. Guillermet va agarrá lo teléfono y va girá la manivela. Al cap de un momén va sentí la veu de son pare. Williams al aparato, ¿quí es? Papa, soc yo, Guillermet. Grássies a deu totpoderós, ¿estás be? ¡Cóntam lo que saps! Tomaset y yo estáem al filó dels cuatre peus, ham baixat per Píramo hasta lo nivell prinsipal, creém que lo pet ha sigut a Tisbe, y ña una mica de fum, no mol, pero la gabia no funsione. Lo mecanisme del cabrestán s' haurá malmetut per la onda expansiva que pujáe, estem tratán de reparál, en poc rato estará arreglat. Procura ajuntá a tots los homens que pugues prop de la gabia per a que pugam pujáls cuan arreo. Lo pou Tisbe está colapsat, que no vaigue dingú cap allí, podríen quedá voltats pel foc. Ñan aparatos de oxígeno a la porta de la ofissina dels ajudans. Guillermet ya u sabíe, ere una innovassió, u reclamáe lo sindicat y ere obligatori per la ley de mines de carbó de 1911. L' aire no está contaminat ara mateix. Potsé no aon estás tú, pero mes a dins podríe está pijó. Tens raó. Guillermet va penjá. Los va repetí a Tomaset y Pat lo que habíe dit son pare. Pat va siñalá una filera de armaris nous. La clau deu está a la ofissina. Guillermet va corre cap a la ofissina pero no va vore cap clau, va suposá que algú la portáe penjada al sinto. Als armaris de llanda ficáe: aparato respiradó. ¿Ña alguna pota de cabra o palanca, Pat? Lo operari teníe una caixa de ferramentes y li va doná un destornilladó gros y fort. Guillermet va pugué obrí lo primé armari. ¡Estáe forro! Se va quedá en la boca uberta. ¡Mos han engañat! Va di Pat. Gorrinos capitalistes, va rossegá Tomaset. Guillermet va obrí un atre armari y tamé estáe forro. Los va reventá tots, enfadat, dessichán denunsiá la falta d' escrupols de Celtic Minerals y Perceval Jones. Ya mos les arreglarem sense ells, va di Tomaset, que estáe impassién per ficás mans a l' obra. Guillermet tratáe de dessidí quines eren les millós opsions. Va mirá cap a la vagoneta d' extinsió de insendis, una mala copia que la compañía habíe trobat per a sustituí un camión de bomberos en condissions. La vagoneta estáe plena d' aigua y teníe una bomba de ma. No ere inútil del tot, Guillermet la habíe vist funsioná cuan ñabíe una sentella, una mica de grisú que se cremáe un momén, y tots se tiráen an terra. Estes sentelles a vegades botáen foc al pols de carbó de les parets, que se teníen que arruixá en aigua. Mos emportarem la vagoneta, li va proposá a Tomaset. Ya estáe als raíls, y la van espentá per a féla abansá. A Guillermet se li va passá pel cap engancháli un poni dabán, pero su va repensá perque los animalets estáen mol abalotats (com los animalots de la Ascuma). Pat lo Papa va di: lo meu fill, Miquelet, está a la secsió Marygold, pero no puc aná a buscál, me ting que quedá aquí. Estáe desesperat, pero obligat, en cas d' emergensia lo embarcadó no podíe abandoná lo seu puesto al pou. Faré tot lo que puga per trobál, va di Guillermet. Grássies, sagal. Les vagonetes no portáen frenos, se 'ls atravessáe una cuña de fusta de melis als radios de les rodes. Les vagonetes soltes, fora de control, habíen causat moltes morts, ñafres y ferides als mineros. Ya portáen mich kilómetro cuan van notá que pujáe la temperatura y lo fum se espessáe. No van tardá a sentí veus. Van seguí les veus per un ramal de una galería. Ere un filó en plena explotassió, als dos costats estáen les portes, los puestos de treball, que a vegades eren sol uns forigons. Cuan lo soroll se va fe mes fort, van dixá lo vagó y van mirá cap abán. Lo túnel estáe ple de foc y les flames llepáen en furia les parets. Ñabíe un grapat de homens al atre costat del foc, pareixíen les almes dels condenats al infern. Un d' ells portáe una manta a la ma y fotíe cops a unes fustes probán de apagáles. Uns homens cridáen pero ningú ateníe los crits. Llun ñabíe un tren de vagonetes. Lo fum fée auló, mes be pudina, a carn cremada, sucarrada, Guillermet sen va doná cuenta, y al féu casi va vomitá; eixa corrompina veníe del poni que estiráe les vagonetes. Guillermet va parlá en un dels homens: ¿Qué passe? Ñan compañs atrapats a les portes, pero no podem arribá an ells. Lo home que habíe contestat ere Rhys Price, en raó allí ningú s' arremangáe. Ham portat la vagoneta de insendis. Un atre minero se va girá, ere John Jones lo botigué, un home mol templat. ¡Bon treball! Acabem en este infern a manguerades. Guillermet va estendre la manguera mentres Tomaset conectáe la bomba. Va dirigí lo chorro al techo del túnel, per a que l' aigua rellissare per les parets. Lo sistema de ventilassió estáe espentán les flames y lo fum cap an ell. En cuan se puguere, diríe als operaris que cambiaren lo sentit dels ventiladós. Segons la normativa, los aparatos reversibles eren ya obligatoris a consevol explotassió minera, un atre dels requissits de la ley de 1911. Lo foc va escomensá a afluixá y Guillermet va pugué abansá lentamén. Al cap de un rato, la porta que estabe mes prop del foc va quedá despejada y dos mineros van ixí volán, respirán aire relativamén llimpio del túnel, eren los germans Ponti, Giuseppe y Giovanni, coneguts com Joey y Johnny (a la mina de Prat de Compte siríen Josep y Joan). Alguns homens van arreá cap a dins la porta y van traure lo cos de Dai Ponis, lo encarregat dels caballs, no se veíe si estáe mort o sol habíe perdut lo coneiximén. Ña que portál a Píramo, no a Tisbe. ¿Quí eres tú per a aná manán, Guillermet de Jessús? Va preguntá Price. Guillermet no li va fe cas y se va dirigí a Jones. Hay parlat per teléfono en los de dal. Tisbe ha quedat mol afectat per lo foc, pero la gabia de Píramo pronte funsionará. M' han dit que los diga a tots que vaiguen cap a allí y esperon. Ok, los u diré als atres. Guillermet y Tomaset van seguí combatín lo foc, apagán flames de les portes y liberán mineros. Alguns sanguejáen, datres estáen cremats, atres estáen nafrats per les roques que van caure. Los que podíen caminá arrossegáen als morts y arrastráen als ferits graves, ere una lúgubre professó. L' aigua se va acabá massa pronte. Espentarem la vagoneta y la reomplirem en aigua del fondo del pou. Van aná depressa cap al pou. La gabia encara no anáe. Ñabíen uns dotse mineros esperán. Alguns cridáen, atres estáen massa cotos. Tomaset omplíe lo vagó en aigua fangosa, Guillermet va torná a cridá a dal. Lo cabrestán tornará a funsioná en sing minuts. ¿Cóm van les coses per ahí baix? Ham tret alguns malferits y morts de les portes. Envía vagonetes plenes de aigua en cuan pugues. S' hauríe de invertí lo sentit de la ventilassió. No se pot fe, Perceval Jones los va contá als inspectós una historia penosa y li van doná un atre añ de plasso per a modificá la estructura. ¿Y si fiques en marcha los aspersós, pots féu? Sí, aixó sí, per qué no me s' ha ocurrit antes? estáe parlán al mateix tems en un atra persona a dal. Guillermet va penjá, va ajudá a Tomaset en la bomba de ma, tardáe tan en omplís com en buidás. Los aspersós anáen, pero lo chorret de aigua que plovíe de la tubería ere massa fluixet per a apagá lo foc. Al menos empapáe algo. John Jones estáe dirigín als homens. Vatres dos tornéu y portéu un atra vagoneta en aigua. En aquell momén una figura corríe cap a Guillermet, atravessán la cortina de flames, en la roba cremánse. ¡Deu san! La figura va caure an terra. Apúntam en la manguera, Jones, y va arrencá a corre en direcsió al túnel. Un chorro de aigua li pegáe a la esquena. La calina ere insoportable, li fée mal la cara y se li cremáe la roba. Va agarrá al home d' enterra per daball dels brassos y lo va estirá marcha atrás. No li veíe la cara, pero ere un sagalot de la seua edat. Jones seguíe apuntán a Guillermet, ameránlo, pero la part de dabán estáe seca com la mojama, y ya ensumabe la seua propia auló a sucarrat (com los de Monroch, al Matarraña). Va cridá de doló, pero va conseguí aguantá al sagal inconsién. Se va girá cap a Jones y va dixá que lo arremullare sanseret, l' aigua que li corríe per la cara ere una bendissió, perque, encara que li fée mal, lo doló ere soportable. Jones va bañá al home d' enterra. Guillermet li va doná la volta y va vore qu' ere Miquelet O' Connor, fill de Pat lo Papa, que li habíe dit a Guillermet que probare de trobál. Jessús misericordiós, apiádat de Pat. Se va acachá y va agarrá a Miquelet. Lo seu cos penjáe sense forses, sense cap siñal de vida, com a un cuadro de Pedro de Campaña. Lo portaré al pou. Tomaset va acompañá a Guillermet, que estáe algo marejat pero encara podíe carregás a Miquelet. A la galería prinsipal van trobá a un equip de rescate en un poni que estiráe un trenet de vagonetes plenes d' aigua. Deuríen vindre de la superfissie, aixó volíe di que la gabia ya anáe, y se estáe rescatán a la gen. De la gabia estáen ixín mes equips de rescate vestits en roba de protecsió y mes vagonetes en aigua. Cuan Pat va aviá la gabia cap a dal, se va arrimá an ell en Miquelet als brassos. Pat lo va mirá en ulls de terror, negán en lo cap, com si aquell gesto puguere impedí lo inevitable. U séntigo mol, Pat. Pat no volíe mirá aquell cos. No, eixe no es lo meu Miquelet. Lo vach traure del foc, pero ya ere massa tart. Y entonses se va derrumbá y va plorá.
(Potsé que continúo)






