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sábado, 27 de julio de 2024

2. 13. Pedro Saputo se separe dels estudians passán abans per la aldea de les novissies.

Capítul XIII.

Pedro Saputo se separe dels estudians passán abans per la aldea de les novissies.

La Aldea, Valjunquera, Valljunquera, Vallchunquera

Difíssil ere vóreles y mantindre lo incógnit; pero la compañía que portáe li ficáe freno, y va determiná passá pel poble pera sabé si habíen eixit del convén, y torná a vóreles sol y desplay. Lo que es conéixel elles ere impossible, perque ademés de está mes prim y mol moreno pel sol, mes alt y del tot diferén per an elles, portáe bigot y un traje mes distinguit, y se habíe esquilat com un escolástic.

A les deu del matí del segón día van arribá al poble; y mentres amorsaben y minjáen a la primera casa que van trobá uberta y aon se van fé prepará l'amorsá (paganlo), se presente un home a suplicáls que anigueren a casa seua. Eixecats los mantels van trobá la casa y van vore que ere son pare de la Juanita, estáen esperanlos ella, sa mare y una cuñada. Encara no habíen acabat de saludá y ya estáe allí la Paulina en un atra sagala veína y los pares que les acompañaben. Al momén se va tratá de ball y lo van dixá aplassat pera mes tart. Se van repartí entre sing cases, y ell va preferí la de Paulina per no sé tan sospechosa com Juanita. Pero ¡oh lo que va patí!, ¡lo que se va tindre que esforsá pera aguantás!, pera no di: ¡yo soc, tendríssima Paulina! Va passá lo día, va passá lo ball, va passá la velada, y va passá la nit, y va sé home de valor; no se va dixá coneixe. Hassaña mes gran que la de cremá les naves de Cortés, que la de passá Julio César lo Rubicón, Aníbal los Pirineus y los Alpes, Alejandro los Estrets del Parrissal y después los montes de Cilicia. En tot, al anassen va entregá a Paulina un billet tancat pera Juanita a dins de un sobre (pera que aquélla no lo obriguere abans), aon los díe a les dos: ¡Traidores! ¡Ya no me coneixéu! ¡No m'hau conegut!

Va corre a portál, y cuan lo van obrí, se van quedá mudes y com un estaquirot pel seu contingut. Perque les paraules eren de Geminita; pero, ¿quí la trobará entre ixos estudians? Loques se tornáen cavilán quí podríe sé lo que així les parláe, lo que així se queixabe de elles. Perque ell, aposta, habíe empleat mols latins en sons pares y en lo mossen del poble, y va tocá lo violín y la vihuela. Ademés Geminita ere mol blanca y los sing estudians eren ¡tan negres com un teó! 

- Vaya, vaya, va di Juanita; tú no coneixes cap estudián ni yo tampoc; si algo teníe que dimos, que se haguere explicat. 

Y u van dixá aixina pera no perdre l'entenimén.

Ya haurá guipat lo lectó que en la trassa que les va doná Pedro Saputo sen van eissí del convén. Y encara que no van di que no tornaríen, y son pare de Juanita pensabe que sa filla teníe una vocassió mol forta al claustre, elles sen enríen, y díen entre sí y a soles cuan s' ajuntaben: primé mortes que monges.

Los estudians van continuá lo seu viache; y al vore la direcsió que lo segón día preníe la marcha van vore la intensió de Pedro Saputo, perque ere lo que solíe guiá sempre. En efecte, los portáe a la serra y al mateix puesto de la floresta aon lo van trobá dormín; y una vegada allí van fé un alt, van traure les güeñes, formache, llenguañissa com la de Graus y butifarres que portáen de la radera aldea aon van tocá y les van aná aligerán. Satisfeta la gana los va di Pedro Saputo: "Amics, compañs y siñós meus: an este puesto me vau pendre a la vostra compañía, y an éste me dixéu, o mes be tos dixo yo, pos de aquí no puc passá. Mol tos dec; lo vostre trate y la vida que ham portat ha sigut pera mí una escola que me ha amostrat mes que pugueren les de tots los filóssofos de Grecia. 

Si un atre añ an este mateix puesto, y lo mateix día y hora passareu per aquí, pot sé que tos estiga aguardán, o vinga a trobatos; y si ni lo un ni l’atre passare, sirá siñal que no me ha sigut possible vindre. No tos dono mes señes de la meua persona; y de les vostres ting les que me fan falta, perque sou honrats y generosos, que són les que yo solgo preferí dels homens. Aneuton de aquí ya y arranquéu a caminá, que la vostra jornada no done pera mes entretenimens. Adiós, compañs, adéu; lo cor me sen va en vatres.» 

Y dit aixó los va abrassá, y se van emossioná tots, contestanli después un de ells:

"Qui vullgue que sigues, amic y compañ, pera natros has sigut verdaderamén l'ángel conductó guián les nostres passes y dirigín la nostra ignoransia. Y si escola pot esta dis, vosté hau sigut lo maestre y la llum de ella. Tornarem, si Deu vol, l’añ que ve, mos obligue la vostra molta discressió y la vostra amistat y trate.» 

Y se van torná a abrassá, se van separá y se van doná les espales en molta pena, com fan los de Fondespala, caminán ells al michdía serra amún, y ell al nort serra aball.

Lo Camí, traduít per Ramón Guimerá Lorente, autó, Miguel Delibes

Tendra y llagrimosa va sé la despedida, perque se volíen de verdat, fen de tots sing la amistat un sol cor y una sola alma. Per lo demés, les gallines y pollastres que se van minjá, los cuixots y conserves que los van regalá, les diablures y carnussades que van fé, les donselles que van alegrá, les casades que van desenfadá, les viudes que van consolá, y los abatuts a qui van humillá, no tenen número; ni vida mes ligera, alegre, plena de goch y descuidada la va passá ningú en tots los siglos y edats del món.

Barrabassades y maleses no ne van fé cap. Los van acusá al cap de algún tems que se habíen emportat disfrassada de home a una donsella de Sieso, filla de un escribén mol ric, de solá antic, que va morí com un san perque escoltáe missa tots los díes y guardáe dijú los divendres y dissaptes, se confessáe y combregáe tots los primés domenches de mes y va casá y dotá en diferentes vegades a sis donselles pobres. Hasta que va enviudá una de elles y va escomensá a enríuressen de la santidat del escribén; y después un atra que fée lo mateix. Díe la primera: "Y, ¿qué li fot a ningú?, yo vull di; bon home vach tindre, y en lo meu me quedo.» Y la segona: "mal conten del hivern de aquell añ; no dic yo mes que: ¡hala amún!, que vach tratá en bons, y dossens escuts ninguna va dixá de agarráls a no sé que fore boba.» Pero a la filla no la van pugué sonsacá. Ella, portada per la seua imaginassió, als dos díes que van passá per allí va fé la picardía de vestís de home, péndreli dinés a son pare, y aná a trobáls a pedra Pertusa, aon los va di que volíe anassen y corre món en ells. Va caminá en ells vuit díes y entonses Pedro Saputo la va podé convense, la va restituí y acompañá hasta lo seu poble. Y va di a son pare pera que veiguere lo mol honor y consiensia de ells que ni un maravedí la habíen dixat gastá de les perres que portáe. En tot cas conveníe casala contra antes milló; y que de aquell antojo de tornás estudián y corre tan libres aventures, com ere una chiquillada, a tots importabe callá, y no fé soroll. Lo escribén apretán los puñs y mirán al sel, va bramá per dolgut, y s'anáe a abalansá sobre sa filla pera apalissala, esbatussala o matala; pero lo va calmá y assossegá Pedro Saputo en la seua elocuensia, y reconsilianlo del tot en sa filla, va torná a buscá als seus compañs. Después se va casá la sagala, y ben casada, perque es gran capa una bona dote, y se amolden les persones a la auló de les riqueses.

Los estudians sen van aná sense sabé quí ere Pedro Saputo, discurrín y pareixenlos per la seua educassió, desinterés y noblesa, que deuríe sé fill de algún gran caballé, y que per alguna travessura sen hauríe anat de casa de sons pares, y li anabe milló aquella vida solta y alegre, que la apretada y formal del orden en lo que se hauríe criat. Tamé van dudá sempre si ere aragonés, castellá o navarro, inclinanse per aixó radé sol perque se dixáe cridá navarro; pero per l'acento podíe sé de consevol provinsia de España, perque un día lo teníe de una manera y l'atre de un atra, fen de lo seu parlá y trasses lo que volíe.


Original en castellá:

Capítulo XIII.

Pedro Saputo se separa de los estudiantes pasando antes por la aldea de las novicias.

Difícil era verlas y mantener el incógnito; pero la compañía que llevaba le ponía freno, y determinó pasar el lugar para saber si habían salido del convento, y volver a verlas solo y espacio. Lo que es conocerle ellas era imposible, porque demás de estar más delgado y muy tostado del sol, más alto y al todo diferente para ellas, traía los bigotes y un traje más distinguido, y se había cortado el pelo entera y legítimamente a lo escolástico.

A las diez de la mañana del segundo día llegaron al lugar; y mientras almorzaban y comían en la primera casa que encontraron abierta adonde se hicieron preparar el almuerzo (pagándolo), se presenta un hombre bien portado a suplicarles viniesen a su casa. Levantados los manteles dieron con él y se encontró con que era el padre de Juanita, y a ella que por su madre y con una cuñada los recibía. Aún casi no habían acabado de saludar ya estaba allí Paulina con otra muchacha vecina y los padres que las acompañaban. Al momento se trató de baile y le dejaron aplazado para más tarde. Repartiéronse en cinco casas, y él prefirió la de Paulina por no ser tan sospechosa como Juanita. Pero ¡oh lo que padeció!, ¡lo que se hubo de esforzar para contenerse!, para no decir: ¡yo soy, tiernísima Paulina! Pasó empero el día, pasó el baile, pasó la velada, y pasó en fin, la noche, y fue hombre de valor; no se dio por conocido. Hazaña mayor que la de quemar las naves de Cortés, que la de pasar Julio César el Rubicón, Aníbal el Pirineo y los Alpes, Alejandro el Estrecho y después los montes de Cilicia. Con todo, al irse entregó a Paulina un billete cerrado para Juanita en el sobre (a fin de que aquélla no lo abriese tan pronto), en que les decía hablando con las dos: ¡Traidoras! ¡Ya no me conocéis! ¡No me habéis conocido!

Corrió a llevárselo, y cuando le abrieron, quedaron mudas y estáticas de su contenido. Porque las palabras eran de Geminita; pero, ¿quién le encontrará en aquellos estudiantes? Locas se volvían discurriendo quién podría ser el que así les hablaba, el que así se quejaba de ellas. Porque él, de propósito, había usado muchos latines con sus padres y con el cura del pueblo, y tocó el violín y la vihuela. Además Geminita era blanco y hermosísimo, y los cinco estudiantes eran ¡tan negros! - Vaya, vaya, dijo al fin Juanita; tú no conoces ningún estudiante ni yo tampoco; si algo tenía que decirnos, que se hubiese explicado. Y lo dejaron así por no perder el juicio.

Ya habrá inferido el lector que con la traza que les dio Pedro Saputo se salieron del convento. Y aunque no dijeron que no volverían, y el padre de Juanita pensaba que su hija tenía una vocación furiosa al claustro, ellas se reían, y decían entre sí y a solas cuando se juntaban: primero muertas que monjas.

Los estudiantes continuaron su viaje; y al ver la dirección que el segundo día tomaba la marcha conocieron la intención de Pedro Saputo, porque era el que solía guiar siempre. Con efecto, los llevaba a la sierra y al mismo sitio y floresta donde le encontraron durmiendo; y llegados allí hicieron alto, sacaron la provisión que traían de la última aldea que tocaron y la fueron aligerando. Satisfecho el apetito les dijo Pedro Saputo: «Amigos, compañeros y señores míos: en este sitio me tomasteis en vuestra compañía, y en éste me dejáis, o más bien os dejo yo, pues de aquí no puedo pasar. Mucho os debo; vuestro trato y la vida que hemos llevado ha sido para mí una escuela que me ha enseñado más que pudieran las de todos los filósofos de Grecia. Si otro año en este mismo sitio, y el mismo día y hora os quisiéredes hallar, puede ser que os esté aguardando, o venga a encontraros; y si ni lo uno ni lo otro sucediera, será señal que no me ha sido posible venir. No os doy más señas de mi persona; y de las vuestras tengo las que me bastan, porque sois honrados y generosos, que son las que yo suelo tomar de los hombres. Alzad de aquí ya y echad a andar, que vuestra jornada no da lugar a más entretenimientos. Adiós, compañeros; el corazón se me va con vosotros.» Y dicho esto los abrazó, y se enternecieron todos, contestándole después uno de ellos: «Quien quiera que seáis, amigo y compañero, para nosotros habéis sido verdaderamente el ángel conductor guiando nuestros pasos y dirigiendo nuestra ignorancia. Y si escuela puede ésta llamarse, vos habéis sido el maestro y la luz de ella. Volveremos, sí, Dios mediante, el año que viene, obligándonos vuestra mucha discreción y vuestra apacibilísima amistad y trato.» Y se tornaron a abrazar, se separaron y dieron por fin la espalda esforzadamente, caminando ellos al mediodía sierra arriba, y él al norte sierra abajo.

Tierna y lagrimosa fue la despedida, porque realmente se querían, haciendo de todos cinco la amistad un solo corazón y una sola alma. Por lo demás, las gallinas y pollos que se comieron, los jamones y conservas con que los regalaron, las diabluras que hicieron, las doncellas que alegraron, las casadas que desenfadaron, las viudas que consolaron, y los bobos a quienes ejecutaron, no tienen número; ni vida más ligera, alegre, gozosa y descuidada la pasó nadie en todos los siglos y edades del mundo.

Travesuras mayor no hicieron ninguna. Achacáronles no obstante de ahí a algún tiempo que se habían llevado disfrazada de hombre una doncella de Sieso, hija de un escribano muy rico, de solar antiguo, que murió en opinión de santo porque oía misa todos los días y ayunaba los viernes y sábados, se confesaba y comulgaba todos los primeros domingos de mes y casó y dotó en diferentes veces seis doncellas pobres. Hasta que enviudó una de ellas y comenzó a reírse de la santidad del escribano; y luego otra, y hacía lo mismo. Diciendo la primera: «Y, ¿qué se le dará a nadie?, yo lo quiero decir; buen marido me tuve, y con lo mío me quedo.» Y la segunda: «mal cuentan del invierno de aquel año; no digo yo sino bien: ¡anda arriba!, que traté con buenos, y doscientos escudos ninguna dejó de tomallos si no fue boba.» Pero la hija no fue sonsacada por los estudiantes, sino que ella de su propio motivo y llevada de su imaginación, a los dos días que pasaron por allí hizo la desenvoltura de vestirse de hombre, tomar dinero a su padre, y los ir a encontrar a Piedra Pertusa, en donde les declaró que quería irse y correr con ellos. Anduvo en efecto, y corrió ocho días; al cabo de los cuales Pedro Saputo, que más particularmente le debía aquella locura, la pudo persuadir, y la restituyó y acompañó a su pueblo. Y dijo a su padre que viese en esta acción y en que ni un maravedí le habían permitido gastar del dinero que traía, el mucho honor y conciencia de ellos; que en todo caso convenía casalla cuanto antes; y que de aquel antojo de tornarse estudiante y correr tan libres aventuras, puesto que fuese una niñería, a todos importaba callar, y no dalle cuerpo ni hacer ruido. El escribano apretando los puños y mirando al cielo, rugió de dolor, y se iba a lanzar sobre su hija para matarla; pero le templó y sosegó Pedro Saputo con su mucha elocuencia, y reconciliándole del todo con la hija, volvió a buscar a sus compañeros. Luego casó la muchacha, y bien, a pesar de aquella liviandad. Que es gran capa un buen dote, y dan de sí y de las personas muy bueno y largo olor las riquezas.

Los estudiantes se fueron sin saber quién era Pedro Saputo, discurriendo y pareciéndoles por su crianza, por su desinterés y su nobleza, que debería ser hijo de algún gran caballero, y que por alguna travesura se habría ido de casa de sus padres, y le acomodaba más aquella vida suelta y alegre, que la sujeta y formal del orden en que se criara. También dudaron siempre si era aragonés, castellano o navarro, inclinándose a esto último sólo porque se lo dejaba llamar; bien que pudiendo por el acento ser de cualquiera provincia de España, que un día le tenía de una y otro de otra, haciendo de su habla y trazas lo que quería.

viernes, 26 de julio de 2024

2. 9. De cóm Pedro Saputo se va fé estudián de la tuna.

Capítul IX.

De cóm Pedro Saputo se va fé estudián de la tuna.

De cóm Pedro Saputo se va fé estudián de la tuna.


Eixe es lo sol: a tota la terra ilumine, y tota la terra es meua. Perdono mare, no torno per ara al seu cariño. Y dién aixó afluixáe lo pas y camináe en nou sabor y contén pareixenli que ere la primera vegada que fée aná la seua agilidat. No sabíe cap aón anáe, y sol procuráe donali la esquena a la seua terra, vinguere lo que vinguere. Pero va vore no mol lluñ una serra tota vestida de abres y mol tancada, y se va adressá cap an ella pera atravessala en lo propósit de amorsá allá dal, mirán cap atrás y cap abán pera vore lo país y lo sel que dixáe y lo que anáe a registrá per primissies del seu viache. Va empendre la costa amún; y veén una quebrada, un claro, una selva espessíssima va aná cap allá, com Pelayo a Beseit, y la frescoreta del puesto lo va convidá a sentás, y después va traure les provisions, detall de sor Mercedes y la mare priora, va minjá pera tot lo día, perque en eixecás de allí no pensabe pará mes que pera beure de la primera aigua que trobare; y se va ficá a reflexioná sobre la temeridat de habés embutit al convén, pareixenli entonses tan gran hassaña, que tremoláe de pensáu. Habíe dormit poc la nit passada; y trobanse mol cómodo sentat y apoyat contra un terré se va quedá adormit com un soc.

No va passá ni una hora que dormíe, cuan van assertá a passá per allí prop uns estudians que anáen de motus, que com joves y de peus ligeros buscaben les dresseres hasta aon no les ñabíe per lo gust de no aná pel camí. Lo van vore y se li van arrimá; lo van mirá un rato, y ell dorm que dormirás. La seua apassibilidat, juventut, la seua pressiosa cara, aquells pels tan negres y solts que tan l'habíe adornat com a dona y ara fée gloria a la vista, van encantá als estudians, y un de ells va di:

- ¿Qué li fa falta an este mosso pera sé un ángel? ¿Qué no donaríe per séli pare lo mateix Rey de España y de les Indies?

- Dixémlo en pas, va di un.

- No, va replicá l'atre, que l’ham de despertá y emportámol en natros. Va parlá lo cuart (pos no ne eren mes) y va di lo mateix, y pareixénlos be als dos primés lo van despertá cridán un de ells: expergiscere, frater, et surge (que vol di: desperta, germá, y ix, paraules de Cristo a Lázaro.)

Se va ficá dret de un bot, no per la forsa del latín, que ell no lo enteníe, sino per lo soroll de les paraules que van entrá als seus oíts; y al vóres dabán als cuatre llissensiats, va pensá que siríen alguasils; pero los va vore alguns instrumens de música y reparán en lo traje va adiviná lo que eren.

- Noli turbari, va di lo mateix, escolastici enim sumus, et te miramur et amore prosequimur. (Vol di: no te turbos, no te assustos, pos som estudians y te contemplam admirats y te volem.)

- Siñós, va di ell ya eixecat: si vostres mersés no me parlen en la meua llengua, no entendré lo que me diuen.

- Non licet nobis, va di sempre lo mateix, alio sermone uti quam latino. (No mos es permitit parlá mes que latín.)

- Siñós, va di ell una mica mes sansé; si me ha de fé la burla, parlo en llengua que yo entenga, y voré lo que me convé.

- Calléu, per la vostra vida, va di un de ells en latín; lo mosso té raó. ¿Qué li hau de di en latín? Sabéu, jove exelén, que tos ham topetat y mos hau paregut be. Sentim que no sigáu del gremio, perque vindríeu en natros, y tos sertifico per la experiensia que ting, que passaríeu la vida mes alegre que hau de coneixe al món.

- Esta faena, siñós, va di ell entonses, no me pareix a mí cosa roína; eixe latín es lo que me estorbe, perque si se oferix alguna vegada parlál descubriré la meua falsa roba.

- Yo tol enseñaré, va di un de ells, en quinse díes.

- Pos yo, va contestá Saputo, tos dono paraula de adepéndrel en vuit, y ton sobren set pera mirá y remirá la obra que hauréu fet. 

Va sé tan lo gust que los va doná als cuatre esta resposta, que lo van abrassá en molta alegría, diénli ya compañ.

- La primera dificultat, va di ell, está al vestit, pos no ting capa (manteo).

- Aixó es lo que no tos faltará, va contestá un; lo meu está sansé; que vingue una navalla o estisora y lo retallarem. Y dién y fen van agarrá entre dos lo manteo, lo van tallá de dal a baix, van hilvaná les noves vores, lo va pendre Pedro Saputo, y ficánsel y fen en ell tres o cuatre plantes, va quedá ordenat estudián. 

Después de un retall de un atre manteo van ficá de dol la gorra en una funda, y van arrencá a caminá, beneín primé un de ells en moltes creus la nova roba y la persona del nou compañ.

Pel camí y abans de eixí del brosquill de la selva los va di:

- Yo no dudo, siñós, que sabrán moltes habilidats; yo voré tamé de ajuntán algunes meues. Per ejemple: quedautos firme (va di a un de ells), y tersianse, apartanse a una vora, lo tros de manteo y después dixanlo caure, va pegá una correguda de tres passes y li va salta als muscles.

- Caminéu, compañ, li va di, que yo vach aquí tan formal y segú com a la seua llitera una matrona romana. Va caminá lo estudián algunes passes, y Pedro Saputo va fé l'águila, lo mono, lo gorrino, lo tornavos, l'ama que críe, lo sastre, lo sabaté, y datres coses y figures, tot en gran admirassió dels compañs, que van di que sol en alló pensaben guañás la renta de un canónigo o canonge de Toledo aquell estiu.

- ¿Sabéu, compañ, va di lo que lo portáe, que me pareix que sou tot espíritu segons lo poc que pesáu?

Lexique roman; Mensa – Immensitat, Inmensitat

- Pos, ara, va di Pedro Saputo, forméu corro; lo van formá y donáe la volta per los muscles y hasta per los caps de tots. Los va fé formá lo púlpito, y cubrín lo cap a tots en lo seu manteo menos al que miráe dabán, va di en veu de predicadó, que aquell ere l'ángel conductó que veníe a redimí al món perdut. Y escomense de repén un sermó irónic tan disparatat, que de rissa no van pugué mantindre la forma de moxiganga los compañs castellés y van caure tots llarcs enriénsen mich cuart de hora.

- Ara, pos, los va di, vull fetos vore si soc espíritu com diéu, compañ, o si ting ossos y musculs. Veniu astí, y no sigáu torpe. 

Li va ficá lo peu al costat, li va fotre la má al cul y alsanlo de enterra y aviánlo com un barró, lo avente a deu passes com si fore un ninot de palla, esbarramuixons, o de un atra materia mes llugera o ligera.

Lo van mirá entonses los estudians, y se van enrecordá de la forma en que los habíe preguntat si li féen la burla en lo seu latín que no enteníe. En tot los va agradá la proba, y pera perfecsionala van volé que la faiguere moltes vegades en tots ells, perque podríe vindre be alguna vegada pera dixá admirada a una sala.

Ignacio Belanche, Iñaki, instituto Matarraña

Cap de ells pesabe deu arrobes, ni la mitat, y tots estáen entre los setse y vin añs; pero un en particulá, lo mes grassiós, Francisco (se creu que se apellidabe Celma Tafalla), com a músic ere mol pito, se diríe que se va dixá a casa seua les carns y que se va emportá sol en ell per al viache los ossos y la pell; an este va agarrá moltes vegades y lo aventáe moltes passes, y ell anáe entrenán a caure de peus ya com una estatua, ya com una birla, ya de atres maneres, movense mol be al mateix tems, y pareixén segons jugabe que los brassos y cames los teníe apegats al cos.

- Botovadéu, va di un de ells, que vosté, compañ, sou desde avui lo faraute o heraldo, lo mestre y cap de la compañía. Diguéu quí sou, de aón y cóm tos diéu; perque res li habíen encara preguntat. 

Y ell va contestá:

- Lo que soc, siñós ya u veéu; de aón ving, me se está olvidán a tota mecha y ya no podría díu; lo meu nom, lo que vullguéu, perque tantes regirades li hay donat al que solía tindre, que per totes les seues lletres se está desfén. No reparéu en tornám a batejá y fiqueume lo nom que tos paregue, encara que sigue de dona, perque igual tos podéu topetá en una sagala mes gachona que una gitana y mes sandunguera que una bandera de régim; o be per lo contrari, mes modesta y gazmoña que una beata. Lo que tos asseguro es que lo vostre nou compañ es honrat y ve de bones, y que no se trobe tan desastrat per lo presén. Si algún día falte la Providensia tunesca, porto aquí en mí la santa compañía de vin a trenta escuts d'or y plata que no ña cosa mes sana y pura a les mines de América.

Los estudians al sentí tantes discressions y al vore tantíssimes grassies y tal noblesa no acababen de admirás y de manifestá lo contens que estáen, li van ficá nom; y pera que no fore difíssil diferensiá lo de home y lo de dona van aprobá unanimemen lo de Paquito. No va volé ell asseptá la direcsió de la compañía excusanse en que ere lo radé que habíe entrat an ella y en que en realidat no ere estudián. Pero en estos jocs y olvidos no van repará en que lo día habíe avansat mol, y van minjá de les vitualles de Pedro Saputo y de lo que ells portáen, que se reduíe a pa y vi, perque tamé portáe una bota de cuartet y mich; be que tots piaben per aigua, secs del mol parlá y de la caló del día que no va sé poca. 

Van eixí al final de la serra y van prosseguí lo seu camí.



Original en castellá:

Capítulo IX.
De cómo Pedro Saputo se hizo estudiante de la tuna.

Cobré mi sexo, dijo; o al menos su dignidad y su decoro; ése es el sol: a toda la tierra alumbra, y toda la tierra es mía. Perdone mi madre, no vuelvo por ahora a su cariño. Y diciendo esto menudeaba el paso y caminaba con nuevo sabor y contento pareciéndole que era la primera vez que hacía uso de su agilidad. No sabía a dónde iba, y sólo cuidaba de dar la espalda a su tierra, viniese lo que viniese. Pero vio no lejos una sierra toda vestida de árboles y muy cerrada, y enderezó a ella para atravesarla con propósito de desayunarse en lo alto mirando atrás y delante para ver el país y el cielo que dejaba y el que iba a registrar por primicias de su viaje. Acometió a subir la cuesta; y viendo a un lado una quebrada con una selva espesísima se fue allá, y la amenidad del sitio le convidó a sentarse, y luego sacando su provisión, fineza de sor Mercedes y la madre priora, comió para todo el día, porque en levantándose de allí no pensaba parar sino para beber de la primer agua que encontrase; y se puso a reflexionar en la temeridad de haberse metido en el convento pareciéndole entonces tan grande arrojo, que temblaba de pensarlo. Había dormido poco la noche pasada; y hallándose muy cómodamente sentado y recostado contra un terreno se quedó dormido.
No hacía aún una hora que dormía, cuando acertaron a pasar por allí cerca unos estudiantes que iban de motus, que como jóvenes y de pies ligeros buscaban los atajos aun en donde no los había por el gusto de no ir por el camino. Viéronle y se acercaron; le miraron un rato, y él dormir que dormirás. Su apacibilidad, su juventud, su hermosísimo rostro, aquel negro cabello suelto que tanto le había adornado de mujer y ahora hacía gloria a la vista, encantaron a los estudiantes, y uno de ellos dijo: - ¿Qué le falta a este mozo para ser un ángel? ¿Qué no daría por serle padre el mismo rey de España e Indias? - Dejémosle en paz, dijo otro. - No, replicó otro, que le hemos de despertar y llevar con nosotros. Habló el cuarto (pues no eran más) y dijo lo mismo, y pareciendo bien a los dos primeros le despertaron gritando uno de ellos: expergiscere, frater, et surge. (Que quiere decir: despierta hermano y levántate.) Despertó en efecto, no por la fuerza del latín, que él no entendía, sino por el sonido de las palabras que entraron en sus oídos; y al verse delante los cuatro licenciados, pensó de pronto si serían alguaciles; pero violes algunos instrumentos músicos y reparando en el traje adivinó lo que eran. - Noli turbari, dijo el mismo, escolastici enim sumus, et te miramur et amore prosequimur. (Quiere decir: no te turbes, pues somos estudiantes y te contemplamos admirados y te queremos.) - Señores, dijo él ya levantado: si vuesas mercedes no me hablan en mi lengua, no entenderé lo que me dice. - Non licet nobis, dijo siempre el mismo, alio sermone uti quam latino. (No nos es permitido o no podemos hablar sino en latín.) - Señores, dijo él un poco entero; si vuesas mercedes me hacen la burla, díganmelo en lengua que lo entienda, y veré lo que me conviene. - Callad por vuestra vida, dijo uno de ellos al latino; el mozo tiene razón. ¿Qué vais a hablalle en latín? Sabed, joven excelente, que os hemos topado acaso y nos habéis parecido bien. Sentimos que no seáis de la profesión, porque os veníades con nosotros, y os certifico por la experiencia que de ello tengo, que pasaríades la vida más alegre que habéis de conocer en el mundo. - La profesión, señores, dijo él entonces, no me parece a mí cosa necesaria; ese latín es el que me pone algún estorbo al paso, porque se ofrecerá alguna vez hablalle y descubriré mi falsa ropa. - Yo os lo enseñaré, dijo uno de ellos, en quince días. - Pues yo, contestó Saputo, os doy palabra de aprendello en ocho, y os sobran siete para mirar y remirar la obra que habredes hecho. Fue tanto el gusto que les dio a los cuatro esta respuesta, que le abrazaron con mucha alegría llamándole ya de compañero. - La primera dificultad, dijo él, está en el vestido, pues no tengo manteo. - Eso es lo que no os faltará, respondió uno; el mío es entero; venga una navaja o tijera y lo partiremos. Y diciendo y haciendo tomaron entre dos el manteo, le cortaron de alto abajo, recorrieron las nuevas orillas más que de hilván, le tomó Pedro Saputo, y poniéndoselo y haciendo con él tres o cuatro plantas, quedó ordenado de estudiante. Luego de un retazo de otro manteo vistieron de luto la gorra con una funda, y echan a andar, bendiciendo primero uno de ellos con muchas cruces las nuevas prendas y la persona del nuevo compañero.
Por el camino y antes de salir de la floresta o selva les dijo: - Yo no dudo, señores, que vuesas mercedes sabrán muchas habilidades; yo veré también de unilles algunas mías. Por ejemplo: tened firme (dijo a uno de ellos), y terciándose el trozo de manteo, luego dejándolo caer da una corrida de tres pasos y le salta en los hombros. - Andad, compañero, le dijo, que yo voy aquí tan formal y seguro como en su litera una matrona romana. Anduvo el estudiante algunos pasos, y Pedro Saputo hizo el águila, el mono, el cochino, el tornavos, el ama que cría, el sastre, el zapatero, y otras cosas y figuras, todo con grande admiración de los compañeros, los cuales dijeron que sólo con aquello pensaban ganar la renta de un canónigo de Toledo aquel verano. - ¿Sabéis, compañero, dijo el que llevaba, que me parece que sois espíritu según lo poco que pesáis? - Pues, ahora, dijo Pedro Saputo, formad corro; le formaron y daba la vuelta por los hombros y aun por las cabezas de todos. Hízoles formar el púlpito, y trabando entre sí las manos en medio, cubriendo la cabeza a todos con su manteo menos al que miraba delante, dijo en voz de tono de predicador, que aquél era el ángel conductor que le llevaba a hacer misión al mundo perdido. Y principia de repente un sermón burlesco tan disparatado, que de risa no pudieron mantener la trabazón los compañeros y se cayeron todos largos riéndose medio cuarto de hora. - Agora, pues, les dijo, quiero haceros ver si soy espíritu como decís, compañero, o si tengo huesos y músculos. Venid acá, y no seáis torpe. Le hace poner en pie a su lado, le echa la mano en el trasero y alzándole de tierra y librándolo como un barrón, le arroja a diez pasos de sí como si fuese un figurón de paja o de otra más liviana materia. Miráronle entonces los estudiantes, y se acordaron de la entereza con que les preguntó si le hacían la burla en su latín que no entendía. Con todo les gustó la prueba, y para perfeccionarla quisieron que la hiciese muchas veces con todos ellos, porque podría venir al caso alguna vez para dejar admirada a una sala. No a la verdad pesaba ninguno de ellos diez arrobas, ni la mitad, y todos estaban entre los dieciséis y veinte años; pero uno en particular, el más gracioso cabalmente, y como músico era pito, dijérase que dejó en su casa las carnes y que se trajo sólo consigo para el viaje los huesos y la piel; al cual tomó diferentes veces y le arrojaba muchos pasos, y él se ejercitaba en caer de pies ya como una estatua, ya de otras diversas maneras, borneándose muy bien al mismo tiempo, y pareciendo según jugaba los miembros que los tenía pegados de sábado en el cuerpo.
- Vive Dios, dijo uno de ellos, que vos, compañero, sois desde hoy el faraute, el maestro y cabeza de la compañía. Decid quién sois, de dónde y cómo os llamáis; porque nada le habían aún preguntado. Y él respondió: - Lo que soy, señores ya lo veis; de dónde vengo, se me está olvidando a toda prisa y ya no podría decillo; mi nombre, el que quisiéredes, porque tales vueltas he dado al que solía tener, que por todas sus letras se va deshaciendo. No reparéis en bautizarme de nuevo y ponerme el nombre que os parezca, aunque sea de mujer, porque cuando menos os catárades os toparéis con una muchacha más gachona que una gitana y más sandunguera que una bandera de regimiento; o bien por el contrario, más modesta y gazmoña que una beata. Lo que os aseguro es que vuestro nuevo compañero es honrado y viene de buenos, y que no se halla tan desastrado por lo presente. Si algún día falta la providencia tunesca, traigo aquí conmigo la santa compañía de veinte a treinta escudos en oro y plata que no hay cosa más sana y pura en los cerros de América ni por lo que son ni por medios que se encuentran en mi poder y dependencia.
Los estudiantes al oír tantas discreciones y al ver tantísimas gracias y tal nobleza no acababan de admirarse y de manifestar el contento que tenían, pusiéronle nombre; y porque no fuese difícil hacerle masculino y femenino aprobaron unánimemente el de Paquito. No quiso él aceptar la dirección de la compañía excusándose con que era el último que había venido a ella y con que en realidad no era estudiante. Mas con estos juegos y olvidos no repararon en que el día había corrido mucho, y recordando comieron de los relieves de Pedro Saputo y de lo que ellos traían, que se reducía a pan y vino, porque también llevaba una bota de cuartillo y medio; bien que todos piaban por agua, secos del mucho hablar y del calor del día que no fue poco. Salieron en fin de la sierra y prosiguieron su camino.

jueves, 25 de julio de 2024

Llibre primé. Capítul I. Naiximén de Pedro Saputo. (+ Índice)

Llibre primé. Capítul I. Naiximén de Pedro Saputo.

Blogspot de Pedro Saputo

Vida de Pedro Saputo natural de Almudévar: Autó: Braulio Foz, Fórnols, Matarraña, Teruel, Aragó / Llibre primé. Capítul I. Naiximén de Pedro Saputo.
Disponible a Amazon

¡Beneít sigue Deu, que al final lo gran Pedro Saputo ha trobat qui aplegare los seus fets, los ordenare convenienmén, y separán lo fals de lo verdadé eixecare a la historia acresolada y pura de la seua vida la digna estatua que debíem al seu talento y a les seues virtuts

¿Qué me donará lo món per este servissi, per este deute comú que pago, tocanme a mí en ves de a consevol atre veí? Pero ¡a cascala lo interés! No vull datra recompensa que sabé, com u sé desde ara, que este llibre se lligirá en gust per agüelos y joves, per sabuts y per ignorans, a les siudats y a les aldees. 

¡Oh, cuans bons ratos a les velades de hivern passarán en ell escofanse al foc o al brasé! Pos no vull mes recompensa, com dic; aixó, y aixó sol es lo que me hay proposat. Y pos u dono per conseguit, res mes me se oferix advertí, ni previndre als meus lectós y lectores.

A la vila de Almudévar, a tres legües de la famosa siudat de Huesca, a la carretera de Saragossa, va naixe Pedro Saputo de una huérfana donsella que vivíe sola perque se habíe quedat als quinse añs sense pare ni mare, y ere pobra, no teníe mes bens que una caseta a la carrera del forn de fora, y manteninse en lo ofissi de rentadora y lo de cuinera de totes les bodes y de les grans festes del lloc; a la seua juventut cantáe en molta grassia perque teníe una veu extremada y tocáe lo pandero com una gitana. En estes habilidats may li faltáe lo menesté, y algún regalo y bons passatems. Sempre anáe mol pincha y asseada; no envecháe res, ni a pobres ni a rics; tots la volíen be, y ella no volíe mal a ningú.

pera mes gran notissia de la persona direm que ere espabilada, redona de cara, no fea, pero tampoc guapa, primeta de cara tirán a grossa, desembossada de paraules; pit ple y ubert, discreta, honrada de casta, recatada, en bona fama al poble, y en tot mol afable. En estes virtuts entendre se pot que tindríe mols pretendens, y los va tindre, en efecte, no menos en linea recta que en la linea torsuda, y de tots los gustos y apariensies; pero no se donáe per entesa de la mala intensió de algúns, y agarrán les paraules sempre a la dreta, a tots responíe lo mateix y los despedíe sense ofendrels dién que no volíe casás ni tindre amors. Y aixó que la van marejá mossos mol fanfarrons y valens, y algúns en ajuar y pegujar, que la hagueren convertit en una hidalga. Cuan escomensáe a sé mosseta li va di una gitana en lo romeret a la boca que si se casáe ploraríe moltes llágrimes, fenli una professía en vers que diebe:

Si te cases tindrás home, 

llágrimes, pena y doló;

conserta sola lo teu amor

y lo fruit sirá gloriós.

No enteníe lo sentit general de la professía y poessía, pero va entendre mol be y se li va enclavá ben fondo com puncha al alma lo de llágrimes y penes, y ere prou pera que tinguere po: conque se va tapá los oíts a tota proposta de matrimoni per mes que passán lo tems va arribá a cumplí los vin añs de edat, que an aquell siglo casi ere afrenta está soltera.

Antes de que sen acataren al poble, ya teníe una pancha de sis mesos, y encara que teníe gran opinió de honesta no su hagueren cregut si ella no u diu; pero u díe y u afirmáe en tanta naturalidat que van tindre que creureu. Cuan va arribá lo tems va parí un chiquet mol fortot y majo, y preguntanli de quí ere, va di: Per ara meu y de Deu. Y de aquí no la van pugué traure. Una mica se van mosquejá lo justissia y tamé lo siñó retó perque no díe quí ere lo pare del chiquet; pero ella se va mantindre en lo dit y van habé de frená la curiosidat y se va mantindre lo secreto.

Cuan van batechá al chiquet, may un cas com aquell se habíe vist al poble y pareixíe un milagre (que los tems diuen que eren atres diferens dels que corren ara, encara que yo no u crec), dingú se oferíe a sé lo seu padrí; y lo justissia y lo síndic van ajuntá consell general del poble y van di: "honrats veíns de Almudévar: per la veu que ha corregut debéu sabé que la honesta filla pupila o pubilla de Antonio y Juana del forn de fora ha parit casualmén un chiquet, y no té qui lo porto a la pila. Femu a sorts si tos pareix, y dels tres noms que ixquen sen triará un per vots libres de tots.» 

- ¡Be, be!, va cridá lo gentío. Y van eixí dos homens y una dona; y passán a votassió, tots menos sis van votá que fore padrina la dona, y que los dos homens y lo síndic la acompañaren. Ere una donsella, y no va faltá qui remugare dién que les donselles no teníen que habés presentat per séu la mare del chiquet y no estáe be que la visitaren. Pero a qui aixó va di, que ere un ricacho en vanidat de hidalgo, lo van mirá mal de reúll y lo van aburrí tot aquell día. Va sé, pos, padrina la donsella, y lo va traure de pila mol contenta; y com ere de una casa acomodada va ñabé gran batech y alifara, que la van doná los acompañans y son pare de la mateixa padrina. 

Li van ficá de nom Pedro, y no se va parlá en mols díes de atra cosa al lloc. Cuan la mare va traure al chiquet al públic pareixíe una conda en la formalidat y satisfacsió que mostráe y als dijes y mantilla que li ficáe; y la gen la volíe encara mes que abans. La paráen tots pera mirá al chiquet, y sense sabé per qué se alegráen; y moltes dones, espessialmén les donselles, casi li teníen enveja.

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Índice (o Index):

Primé llibre:

espabil de Pedro Saputo cuan ere chiquet

com Pedro Saputo se va ficá mol fort

de com Pedro Saputo va aná a escola

de com Pedro Saputo va determiná adependre algún ofissi

com Pedro Saputo adepreníe ofissis en un rato

com Pedro Saputo va adependre música

Humanidat y caridat de Pedro Saputo

De cóm Pedro Saputo va pintá la capella de la Virgen de la Corona

Extraordinaria aplicassió de Pedro Saputo


Llibre segón:

De cóm Pedro Saputo va eixí a corre lo món

De lo que li va passá a Huesca

Aventures del camí de Barbastro

Aventures de Barbastro

De lo que va fé Pedro Saputo pera librás dels alguasils

Pedro Saputo al convén

Se descubrix a les monges

Ix del convén

De cóm Pedro Saputo se va fé estudián de la tuna

Pedro Saputo escomense la vida de estudián

Pedro Saputo se separe dels estudians passán abans per la aldea de les novissies

Pedro Saputo va a vore a les seues amigues

Sap Pedro Saputo de fray Toribio, lo del códul, y se quede al seu poble


Llibre tersé:

Pedro Saputo visite alguns pobles. Se trobe al torná en un gran empeño als del seu poble

De cóm Pedro Saputo li va traure lo monjío del cap a una sagala

De cóm Pedro Saputo va fé un atre viache mes llarg

De cóm Pedro Saputo se va fé dotó. Seguix lo seu viache

Arribe a Saragossa. Después al seu poble

De cóm Pedro Saputo va fé lo milagre de Alcolea

De cóm Pedro Saputo va doná cuenta del seu viache de la volta a España

Una carta anónima. Visita de un caballé

De aon ve lo dit: La justissia de Almudévar

De cóm Pedro Saputo va aná a Barbastro

La cova de Santolaria

Dels remeys contra lo mal de viuda que li va revelá a una Pedro Saputo

De la comisió de les tres figues

Pedro Saputo cride a sa mare a les festes del Pilá

Del pleite al sol

Llibre cuart:

Li propose sa mare a Pedro Saputo que se caso

De cóm Juanita va cridá a Pedro Saputo

Relassió del pare de Saputo

Arribe Paulina. Casamén dels pares

Ix Pedro Saputo al registre de novies. Sariñena – Almudévar

Testamén del tío Gil Amor

Seguix lo registre de les novies. Festa y ball a una aldea

De la fira de Graus

Seguix lo mateix registre. Morfina

Acabe lo registre de novies. Y es lo milló de tot

Elecsió de dona. Viache del pare y lo fill a Saragossa

No se sap res mes de Pedro Saputo. Sort de Morfina, dels pares y de Rosa y Eulalia

Del natural de Pedro Saputo

Máximes y sentensies de Pedro Saputo


Original en castellá:


Capítulo I.

Nacimiento de Pedro Saputo.


¡Bendito sea Dios, que al fin el gran Pedro Saputo ha encontrado quien recogiese sus hechos, los ordenase convenientemente, y separando lo falso de lo verdadero levantase con la historia acrisolada y pura de su vida la digna estatua que debíamos a su talento y a sus virtudes! ¿Qué me dará el mundo por este servicio, por esta deuda común que pago, no tocándome a mí más que a cualquier otro vecino? Pero ¡maldito sea el interés!, no quiero otra recompensa que saber, como lo sé desde ahora, que este libro se leerá con gusto por viejos y jóvenes, por sabios y por ignorantes, en las ciudades y en las aldeas. ¡Oh, cuántos buenos ratos en las veladas de invierno pasarán con él calentándose a la lumbre o al brasero! Pues no quiero más recompensa, como digo; esto, y esto sólo es lo que me he propuesto. Y pues lo doy por conseguido, nada más se me ofrece advertir, ni prevenir a mis lectores.

En la villa de Almudévar, tres leguas de la famosa ciudad de Huesca, en la carretera de Zaragoza, nació Pedro Saputo de una virgen o doncella que vivía sola porque había quedado de quince años sin padre ni madre, y era pobre, no teniendo más bienes que una casita en la calle del Horno de afuera, y manteniéndose con el oficio de lavandera y el de cocinera de todas las bodas y de las grandes fiestas del lugar; en su juventud cantaba con mucha gracia porque tenía una voz extremada y tocaba el pandero como una gitana. Con estas habilidades nunca le faltaba lo necesario, y algún regalo y buen pasatiempo. Iba muy aseada; no envidiaba nada a pobres ni a ricos; todos la querían bien, y ella no quería mal a nadie.

Para mayor noticia de la persona diremos que era lista, redonda de cara, no fea, aunque tampoco bonita, delgada caminando a gruesa, desembozada de palabras; pecho franco y abierto, discreta lo que le bastaba, honrada de casta, recatada con buena fama en el pueblo, y al todo muy afable. Con cuyas prendas y virtudes entender se deja que tendría muchos pretendientes, y los tuvo, en efecto, no menos en línea recta que en la línea torcida, y de todos sabores y apariencias; pero no se daba por entendida de la mala intención de algunos, y tomando las palabras siempre a la derecha, a todos respondía lo mismo y los despedía sin ofenderlos diciendo que no quería casarse ni tener amores. Y eso que la recuestaron mozos muy engreídos y valientes, y algunos con ajuar y pegujar, que lo hubiera pasado como una hidalga. Y era que cuando comenzaba a ser moza le dijo una gitana que si se casaba lloraría muchas lágrimas, haciéndole una profecía en verso que decía:


Si casas habrás esposo,

Lágrimas pena y dolor;

Concierta sola tu amor

y el fruto será glorioso.


No alcanzaba el sentido de la profecía sino así por mayor, pero entendió muy bien y se le hincó hondamente como púa en el alma lo de lágrimas y penas, y era bastante para que temiese: conque cerró los oídos a toda proposición de matrimonio por más que andando el tiempo llegó a cumplir los veinte años de edad, que en aquel siglo casi era afrenta, puesto que después y en el nuestro no sea más que recelos de soledad y pensamientos de poco sueño.

Empero cuando menos se cataban en el lugar amaneció de seis meses, que por su gran opinión de honesta lo vieran y no lo creyeran si ella no lo dijese; pero lo decía y lo afirmaba con tanta naturalidad y llaneza que con esto y lo que veían hubieron de creerlo. Cuando llegó el tiempo dio a luz un niño muy robusto y hermoso, y preguntándole de quién era, dijo: Por ahora mío y de Dios, cuyos somos todos. Y de aquí no la pudieron sacar. Un poco se amostazó el justicia y también el señor cura porque no decía quién era el padre del niño; pero ella se mantuvo en lo dicho y hubieron de tascar el freno de su curiosidad burlada en este secreto.

Cuando llegaron a bautizar el niño, porque nunca un caso como aquel se había visto en el lugar y parecía milagro (que los tiempos dicen que eran otros que los que corren ahora, aunque yo no lo creo), ninguno se ofrecía a ser su padrino; y el justicia y el síndico ayuntaron concejo general del pueblo y dijeron: «Honrados vecinos de Almudévar: por la voz que ha corrido debéis saber que la honesta hija pupila de Antonio y Juana del Horno de afuera ha parido casualmente un niño, y no tiene quién lo saque de pila. Echemos suertes si os parece, y de los tres nombres primeros que salgan se elegirá uno a votos libres de todos.» - ¡Bien, bien!, gritó la multitud. Y echaron suertes, y salieron dos hombres y una mujer; y pasando a votación, todos menos seis votaron porque fuese madrina la mujer, y que los dos hombres y el síndico la acompañasen. Era una doncella, y no faltó quien murmuró de la suerte diciendo que las doncellas no debían haberse puesto en cántaro por serlo la madre del niño y no estar bien que la visitasen. Pero al que esto dijo, que era un ricacho con vanidad de hidalgo, le miraron de mal de ojo y aun le aborrecieron todo aquel día. Fue, pues, madrina la doncella, y lo sacó de pila con mucho contento; y como era de una casa acomodada hubo gran bateo, que lo dieron los acompañantes y el padre de la misma madrina. Pusiéronle por nombre Pedro, y no se habló en muchos días de otra cosa en el lugar. Cuando la madre sacó al niño públicamente parecía una conda en la formalidad y satisfacción que mostraba y en los dijes y mantillas que le ponía; y las gentes la querían aún más que de denantes. Parábanla todos a mirar al niño, y sin saber por qué se alegraban; y aun muchas mujeres, especialmente doncellas, casi le tenían envidia.

Negoci, Negossi - Enoblezir


Negoci, Negossi, s. m., lat. negotium, affaire, négoce. 

Alcuna vetz esdeven qu' us hom fai lo meu negoci, non per la mia amor, mas per amor d' autre. Trad. du Code de Justinien, fol. 6. 

Aucune fois il arrive qu'un homme fait la mienne affaire, non par le mien amour, mais par amour d'autre.

Si tu eras en ton ostal, o en autre luoc, e fasias y negossis secretz.

Liv. de Sydrac, fol. 102.

Si tu étais en ton hôtel, ou en autre lieu, et y faisais des affaires secrètes.

Los negocis del mun li semblon aytant co un bel nient. 

V. et Vert., fol. 64-65.

Les affaires du monde lui semblent autant comme un beau rien.

CAT. Negoci. ESP. PORT. Negocio. IT. Negozio. (chap. Negossi, negossis.)


Negre, adj., lat. nigrum, noir, sombre, obscur.

Olhs negres e cils espes.

(chap. Ulls negres y selles espesses. Com Héctor Moret Coso.)

P. Vidal: Tant an ben dig. Var. 

Yeux noirs et cils épais.

Elugora 

Bel jorn, e clarsis noiz negra.

B. de Ventadour: Amors enquera. 

Illumine le beau jour, et rend claire la nuit noire.

Marevinho VS Senador Palpatine, bou negre

- Appliqué aux personnes habillées de noir, ou qui ont la peau noire. 

Un monestier de monges negres. 

Aquest homes negres nos han vencutz. Philomena. 

(chap. Un monasteri de monjos negres.

Estos homens negres mos han vensut.)

Un monastère de moines noirs.

Ces hommes noirs nous ont vaincus.

Substantiv. Tot le negre del uelh. Eluc. de las propr., fol. 83. 

Tout le noir de l'oeil. 

Loc. Qui m' apella de nonfey,

No l' en soan negre ni ros.

Guillaume de Berguedan: Ar el mes. 

Qui m'appelle de non-foi, ne l' en méprise noir ni roux (qui que ce soit).

CAT. Negre. ESP. PORT. Negro. IT. Negro, nigro. 

(chap. Negre, negres, negra, negres.)

Par extension, le féminin negra, employé substantivement, a signifié puce.

Cum pezolhs, negras, scorpios. Brev. d'amor, fol. 53. 

Comme poux, puces, scorpions.

2. Nier, Ner, adj., lat. niger, noir, sombre, obscur. 

Entreseinhs e cavals blancs e niers

Veirem en brieu.

(chap. Señals o siñals : señeres : estandarts y caballs blancs y negres vorem en breve : pronte.)

Bertrand de Born: Miez sirventes.

Étendards et chevaux blancs et noirs nous verrons dans peu.

Donar per vin blanc, ner.

(chap. Doná per vi blanc, negre.)

T. de Bonnefoy et de Blacas: Seingn' En.

Donner pour vin blanc, du noir. 

Potz ample, fer, ner e preon veyra 

Del foc arden.

Serveri de Girone: Totz hom deu. 

Le puits vaste, horrible, noir et profond du feu ardent il verra.

IT. Nero.

3. Negror, s. f., lat. nigror, noirceur.

Entre blancor et negror a tropas colors mejancieras.

(chap. Entre blancó y negró ñan mols colós mijanés: entre mich. Lo coló, los colós, en ocsitá la color, las colors.)

Eluc. de las propr., fol. 263.

Entre blancheur et noirceur il y a de nombreuses couleurs moyennes.

Plomz... 

Laissa negror que s pren 

Aisso on es tocatz.

G. Riquier: Als subtils. 

Le plomb... laisse noirceur que se prend cela où il est touché. 

Fig. Aissi torn en grand negror.

Marcabrus: En abrieu. 

Tourne ainsi en grande noirceur.

CAT. ANC. ESP. Negror. (chap. Negró, negrós : oscurina, oscurines, escurina, escurines.)

4. Negrezimen, s. m., noirceur, noircissure.

Peinh sos peills cum s' er' auras;

Ben a trent' ans que for' albas,

Si no fos lo negrezimen.

Le Moine de Montaudon: Pus Peyre.

Peint ses poils comme s'il était évaporé; il y a bien trente ans qu'il serait blanc, si ne fût la noircissure.

(chap. ennegrimén : fé algo de coló negre : tintá, tintás lo pel.)

5. Negrejar, Negreyar, v., du lat. nigrificare, noircir, devenir noir.

Le gra... quan comens' a negrejar. Eluc. de las propr., fol. 205. 

(chap. Lo gra... cuan escomense a negrejá : tintá : agarrá coló; lo gra de raím.)

Le grain... quand il commence à devenir noir.

CAT. Negrejar. ESP. Negrear. PORT. Negrejar. IT. Negreggiare, nereggiare.

(chap. Negrejá: negrejo, negreges, negrege, negregem o negrejam, negregéu o negrejáu, negregen; negrejat, negrejats, negrejada, negrejades; tintá: tinto, tintes, tinte, tintem o tintam, tintéu o tintáu, tinten; tintat, tintats, tintada, tintades.)

6. Negrezir, v., lat. nigrescere, noircir, devenir noir.

Car la pena ill negrezira.

Deudes de Prades, Auz. cass. 

Car la penne lui noircira.

Negreseron del sanc del filh. Pl. de la Vierge. 

Devinrent noirs du sang du fils. 

Part. pas. De dol e de mal' ira totz negrezit. 

Roman de Gerard de Rossillon, fol. 5. 

De chagrin et de male colère tout noirci. 

ESP. Negrecer.

7. Denigratiu, adj., noircissant, qui a la propriété de noircir.

Pega... del si tocant denigrativa. Eluc. de las propr., fol. 218. 

Poix... du touchant soi (elle) noircissante.

8. Enegrezir, v., noircir, rendre noir.

Part. pas. El fo enegrezitz e totz descoloratz.

Roman de Fierabras, v. 3023. 

Il fut noirci et tout décoloré. 

ESP. PORT. Ennegrecer. (chap. ennegrí o enegrí: enegrixco, enegrixes, enegrix, enegrim, enegriu, enegrixen; enegrit, enegrits, enegrida, enegrides.)

9. Nigromant, s. m., lat. necromenta, nécromant, nécromancien.

Li encantador... e nigromant. Doctrine des Vaudois. 

Les enchanteurs... et nécromants.

ESP. PORT. Nigromante. IT. Nigromante, negromante. 

(chap. Nigromán, nigromans; si es dona: nigromanta, nigromantes.)

10. Nigromantic, adj., lat. negromanticus, nécromant, nécromancien. Subst. Del sieu cor uzo nigromantix en lors maleficis. 

Eluc. de las propr., fol. 149.

De son coeur usent nécromanciens en leurs maléfices.

ANC. CAT. Negromantic. CAT. MOD. Nigromantic. ESP. Nigromántico. 

IT. Nigromantico, negromantico.

(chap. Nigromántic, nigromantics, nigromántica, nigromántiques; negromántic, negromantics, negromántica, negromántiques.)

11. Nigromancian, Nigromancia (N. E. esta a es acentuada, bien á o à, o sea Nigromanciá o Nigromancià), s. m., nécromancien, nécromant.

Girbert, morgue e philosofe, mas mielhs lo degra hom apelar nigromancia.

Cat. dels apost. de Roma, fol. 134.

Gerbert, moine et philosophe, mais mieux le devrait-on appeler nécromancien. 

Astronomias, nigromancias. Leys d'amors, fol. 6. 

Astronomes, nécromanciens.

12. Nigromancia, Nigromansia, s. f., lat. necromantia, nécromancie. 

Ieu ai ja vist home que conoys fort, 

Et a legit nigromansi' e sort,

Trahit per femn' a peccat et a tort.

G. Adhemar: El temps d' estiu. 

J'ai déjà vu homme qui connaît beaucoup, et a lu nécromancie et magie, trahi par femme à péché et à tort. 

(N. E. Esto me recuerda a una novelita del Decamerón, https://lo-decameron.blogspot.com/2020/12/jornada-octava-novela-septima.html , aunque hay otras que tratan de nigromancia en el mismo libro, traducido al chapurriau por Ramón Guimerá Lorente.)

Lo marqués de Saluzzo, obligat per los rogs dels seus vassalls a pendre dona, pera péndrela al seu gust tríe a la filla de un aldeá, de la que té dos fills, y después li fa creure que están morts. Mes abán, mostranli aversió y fen vore que ha pres un atra dona, fa torná a casa a la seua propia filla com si fore la futura dona; habén aventat de casa en camisa a la seua dona, trobanla tan passién en tot, mes volguda que may la fa torná a casa, li amostre als seus fills ya criats y com a marquesa la honre y la fa honrá.

De nigromancia apris totz los encantamens.

Pierre de Corbiac: El nom de.

De nécromancie j'appris tous les enchantements.

ANC. CAT. Negromancia. CAT. MOD. Nigromancia. ANC. ESP. Negromancia. ESP. MOD. Nigromancia. PORT. Negromancia, nigromancia, IT. Negromanzía, nigromanzía.

13. Gromancia, s. f., magie.

Mais, de gromancia sai totz los esperimens.

Pierre de Corbiac: El nom de. 

Plus, de magie je sais toutes les expériences.


Neis, Neys, Neysh, Negueis, Negueysh, Neus, adv., même, aussi, encore.

Neis quan soi iratz,

Ieu chant.

Arnaud de Marueil: Ses joi non. 

Même quand je suis chagrin, je chante. 

S' ieu anc falhi ves vos, neys del pensar.

Bertrand de Born: Ieu m' escondisc. 

Si je faillis oncques vers vous, même du penser.

Polira, 

Forbira 

Mon chan 

Ses afan gran... 

Que l' entendesson neus l' enfan.

Giraud de Borneil: Aras si m fos. 

Polirait, fourbirait mon chant sans peine grande... de sorte que l' entendissent même les enfants. 

S' era neys en Irlanda, 

De lai venria sai chausir.

Deudes de Prades: Puois Amors. 

Si j'étais même en Irlande, de là je viendrais çà choisir.

Senhor es lo fil del hom, negueis del dissabtes.

Trad. du N.-Test. S. Matthieu, ch. 12. 

Le Seigneur est le fils de l'homme, même du sabbat.

Conj. Son conjunctios... neysh, negueysh. Leys d'amors, fol. 101. 

Sont conjonctions... même, aussi.

ANC. FR. Le saint ama tant vérité que, neis aux Sarrazins, ne voult-il pas mentir. Joinville, p. 5. 

Nous n' avons espoir, neis un seul jour de vie. J. de Meung, Test., v. 233. Ne tant ne sai-ge en vérité 

Que ge la saiche nes nomer.

Fables et cont. anc., t. II, p. 56.


Nemes, Nems, Nemps, adv., lat. nimis, trop, mieux, beaucoup.

Ieu ai vist en domnas ponhar 

D' ensenhatz e de ben apres, 

E 'l nescis avinen nemes 

Qu' el plus savis ab gen preyar.

G. Adhemar: Ieu ai ja.

J'ai vu s'efforcer vers dames des savants et des bien appris, et le niais avenant mieux que le plus savant avec gentil prier. 

A Dieu coman tot quan reman de say; 

Ploran m' en part 

Car am las domnas nemps.

Pons de la Garde: Farai. 

A Dieu je recommande tout ce qui reste de çà; en pleurant je m'en sépare, car j'aime les dames beaucoup.

Tatz, boca, nemps potz lenguejar, 

Et es t' en grans mals arramitz.

B. de Ventadour: Quan lo. 

Tais-toi, bouche, tu peux trop bavarder, et t'en est grand mal assuré.


Neps, Nebs, s. m., lat. nepos, petit-fils, neveu.

Las autras personas soteiranas, si cum es neps, si el ven a mort.

Trad. du Code de Justinien, fol. 16. 

Les autres personnes descendantes, ainsi comme est petit-fils, s'il vient à mort.

Mos neps, que sol flors portar,

Vol cambiar...

Son senhal.

(chap. Mon net, que sol portá flos (de lis), vol cambiá son (la seua) señal, siñal, señera.)

Le Roi d'Aragon: Peire.

Mon neveu, qui a coutume de porter fleurs de lis, veut changer... son enseigne.

Bels nebs, so ditz lo coms, non seretz desmentitz. Guillaume de Tudela.

Beau neveu, ce dit le comte, vous ne serez pas démenti.

ANC. FR. Cil Attalus estoit niez S- Grégoire, l'évesque de Lengres. 

Chron. de Fr., Rec. des Hist. de Fr., t. III, p. 186. 

Se je savoie où mes niez hante. Fables et cont. anc., t. IV, p. 460. 

CAT. Net. ESP. Nieto. PORT. Neto. (IT. Nipote. chap. Net, nets; netet, netets.)

2. Nepta, Netsa, s. f., lat. neptis, petite-fille, nièce.

Ac una donzela cortesa, 

Nepta del senhor del castel.

B. Vidal de Bezaudun: En aquel. 

Il y eut une damoiselle courtoise, nièce du seigneur du château.

E 'l fon donat a entendre qu' ela era netsa del emperador. V. de P. Vidal.

Et lui fut donné à entendre qu'elle était nièce de l'empereur.

CAT. Neta. ESP. Nieta. PORT. Neta. (chap. Neta, netes; neteta, netetes.)

3. Nebot, s. m., neveu.

Me son tug pus que nebot ni oncle.

A. Daniel: Lo ferm voler. 

Me sont tous plus que neveu et oncle. 

Quatre nebotz ai pros, que tuh so fraire. 

Roman de Gerard de Rossillon, fol. 5. 

J'ai quatre neveux preux, qui tous sont frères. 

CAT. Nebod. IT. Nepote, nipote. (chap. Nebot, nebots; nebotet, nebotets.)

4. Neboda, s. f., nièce.

De la neboda K., que fo sa sor. Roman de Gerard de Rossillon, fol. 115.

(chap. De la neboda de Carlos, que ere san germana.)

De la nièce de Charles, qui fut sa soeur. 

Car has ma neboda per moler. Philomena.

(chap. Ya que tú tens ma neboda per mullé, dona, esposa.) 

Car tu as ma nièce pour épouse.

De lor filhas et alcunas de lors nebodas. Leys d'amors, fol. 106. 

(chap. De les seues filles y algunes de les seues nebodes.)

De leurs filles et aucunes de leurs nièces.

CAT. Neboda. (chap. Neboda, nebodes; nebodeta, nebodetes.)

5. Bot, s. m., neveu.

Bot per nebot. Leys d'amors, fol. 121. 

(chap. Bot per nebot. Entre Beseit y Valderrobres está lo mas d' En Bot, lo pla d' En Bot o Plarembot : possiblemén apellit Nebot.)  

Neveu pour neveu.

6. Boda, s. f., nièce.

Maridar lor fillas e lur bodas e lur parentas.

(chap. Maridá : casá les seues filles y les seues nebodes y les seues parentes. Recordéu que en dialecte catalá los plurals eren en AS, parentas, y no parentes com en valensiá, chapurriau, asturiano.)

Cout. d'Alais. Arch. du Roy., K, 704.

Marier leurs filles et leurs nièces et leurs parentes.


Nequedonc, Nequedunc, conj., du lat. nequando, néanmoins, toutefois, cependant.

Deu hom aver charitat ab toz homes, ab los estrains e ab los privatz; nequedonc, per aquela charitat, no si deu hom pas flechezir de l' amor de Deu.

Mas, nequedunc, en alcuna maneira, no si sapcha esser trop grans.

Trad. de Bède, fol. 20 et 39.

On doit avoir charité avec tous les hommes, avec les étrangers et avec les familiers; néanmoins, pour cette charité, on ne se doit pas détourner de l'amour de Dieu.

Mais, néanmoins, en aucune manière, qu'il ne se sache pas être trop grand. 

ANC. FR. Li filz vesqui molt bonement 

En loyalté, et nequedent

Ainsi que riens ne volt despendre. 

Fables et cont. anc., t. II, p. 113. 

Et nequedent forment se tindrent. Roman de Rou, v. 7861.


Nervi, s. m., lat. nervus, nerf.

Conforta nervis atressi

L' erba qu' om nomna barbajol.

Brev. d'amor, fol. 50. 

Fortifie les nerfs également l'herbe qu'on nomme joubarbe.

Ops i auriatz ortiga

Qu' el nervi vos estendes.

Guillaume de Berguedan: Cansoneta. 

Vous y auriez besoin d' ortie qui vous étendît le nerf.

Contranhemen 

De nervis.

Deudes de Prades, Auz. cass. 

Contraction de nerfs.

ANC. CAT. Nervi. CAT. MOD. Nirvi. ESP. Nervio. PORT. IT. Nervo.

(chap. Nervi, nervis, ñervi, ñervis, nirvi, nirvis, ñirvi, ñirvis.)

2. Nervositat, s. f., lat. nervositatem, nervosité, vigueur.

Humes... par razo de lor nervositat. Eluc. de las propr., fol. 47.

Les épaules... par raison de leur nervosité.

CAT. Nirviositat. ESP. Nervositad, nerviositad (nervosidad). IT. Nervosità, nervositate, nervositade. (chap. Nerviosidat, ñerviosidat, nirviosidat, ñirviosidat.)

3. Nervios, adj., lat. nervosus, nerveux.

Manja carn cauda et ossosa, 

E lai on es plus nerviosa.

Deudes de Prades, Auz. cass. 

Mange chair chaude et osseuse, et là où elle est plus nerveuse.

CAT. Nervios, nirvios. ESP. Nervioso. PORT. IT. Nervoso.

(chap. Nerviós, ñerviós, nirviós, ñirviós, nerviosos, ñerviosos, nirviosos, ñirviosos; nerviosa, ñerviosa, nirviosa, ñirviosa, nervioses, ñervioses, nirvioses, ñirvioses.)

4. Nervein, adj., nerveux.

Pes ac voutis, caus e nerveinz. Roman de Flamenca.

Eut les pieds bombés, creux et nerveux.


Net, Ned, Nede, adj., du lat. nitidus, net, propre.

En una bella boissa s met 

Per so c' ades estei plus net.

Deudes de Prades, Auz. cass. 

En une belle boîte il se met pour ce que toujours il soit plus net.

Mes el bacin l' aigua neta. V. de S. Honorat.

(chap. Va ficá al bassí aigua neta : llimpia, clara, pura.)

Mit au bassin l'eau propre.

Fig. Dieus vol cor fin ab volontat neta.

Guillaume de Mur: D'un sirventes. 

Dieu veut coeur fidèle avec volonté pure. 

Benhaurat cel ab cor ned. Trad. du N.-Test., S. Matthieu, ch. 5.

(chap. Benaventurat aquell en cor net: puro, llimpio.)

Bienheureux celui avec coeur net.

Esser purs e netz de peccatz. V. et Vert., fol. 41. 

Être pur et net de péché.

Cel es nedes e lavaz que plaing los mals que a faiz. 

Trad. de Bède, fol. 51. 

Celui-là est propre et lavé qui plaint les maux qu'il a faits.

Netas obras fachas ab pura conciencia. V. et Vert., fol. 90. 

Œuvres nettes faites avec pure conscience.

En parlant des opérations de l'esprit et du style.

Segon que l' escriptura ditz 

Per rasos vivas e netas.

Brev. d'amor, fol. 44. 

Selon que l'écriture dit par raisons vives et nettes.

Bordos be pauzatz e netz de tot vici. Leys d'amors, fol. 149. 

Vers bien placé et net de tout vice. 

CAT. Net. ESP. Neto. PORT. Nedeo. IT. Netto. (chap. Net, nets, neta, netes : llimpio, llimpios, llimpia, llimpies; puro, puros, pura, pures; cla, clas, clara, clares.)

2. Nedesa, Neteza, s. f., du lat. nitiditas, netteté, propreté.

Soven se bain, 

Et ab nedesa se compain. 

Un troubadour anonyme: Seinor vos que. 

Souvent se baigne, et avec propreté va de compagnie.

Fig. Deu hom gardar castetat, so es neteza de cor e de cors.

V. et Vert., fol. 91.

On doit garder chasteté, c'est-à-dire netteté de coeur et de corps.

ANC. CAT. Nedeza. IT. Nettezza. (valencià: nedea. chap. Llimpiesa, llimpieses; puresa, pureses.)

3. Netejar, Neteyar, Nedejar, Nedeyar, v., du lat. nitidare, nettoyer, rendre propre, purifier.

Quar anc no 'l fes netejar.

G. Riquier: Tant m' es. 

Car oncques ne le fit nettoyer.

Francx yverns nos nedeya.

Marcabrus: Quan la. 

Franc hiver nous purifie.

Netejaras l' isla de tot cel caytivier. V. de S. Honorat. 

Tu nettoieras l'île de toute celle misère. 

Nedejatz lo velh levam. Trad. de la 2e Épître de S. Paul aux Corinthiens.

Purifiez le vieux levain. 

Fig. Illumenar e nedejar lo cor. V. et Vert., fol. 42. 

Illuminer et purifier le coeur. 

CAT. Netejar.

4. Netamen, Netamens, adv., nettement, proprement, purement.

Netamen l' estuiatz, 

Et en bel drap l' esvelopatz.

Deudes de Prades, Auz. cass.

Proprement vous le serrez, et en beau drap l'enveloppez.

Bon es aver acampar, 

Qui far o pot netamens.

G. Olivier d'Arles, Coblas triadas. 

Il est bon d'amasser richesse, qui peut le faire purement.

CAT. Netament. IT. Nettamente.

5. Deneiar, v., nettoyer, purifier. (N. E. Por metátesis, nedeiar.)

Fig. Comensa a purgar son cor, e deneia sa conciencia.

V. et Vert., fol. 41. 

Commence à purger son coeur, et purifie sa conscience.


Neula, s. f., gaufre, oublie. 

Que hom fassa prezen 

A sos amics de neulas am pimen. 

Estas neulas deu hom caudas manjar. 

Épître de Matfre Ermengaud à sa soeur. 

Qu'on fasse présent à ses amis d' oublies avec piment.

Ces oublies on doit manger chaudes. 

CAT. Neula. (chap. Neula, oblea, neules, oblees; está la neula de missa : hostia que se consagre y la neula per al gelat de tall, com la Contessa.)


Neutri, adj., lat. neutrum, neutre. 

Neutris es aquel que non perte al un ni al autre.

Podetz las appellar neutras.

Gramm. provençale. 

Est neutre celui qui n' appartient à l'un ni à l'autre.

Vous pouvez les appeler neutres.

CAT. Neutre. ESP. PORT. IT. Neutro. 

(chap. Neutro, neutros; neutre, neutres; neutra, neutres.)

2. Neutral, adj., lat. neutralis, neutre. 

Tres significatios..., l' activa, la passiva, la neutrals. 

Leys d'amors, fol. 100. 

Trois significations..., l' active, la passive, la neutre.

CAT. ESP. PORT. Neutral. IT. Neutrale. (chap. Neutral, neutrals.)


Nichuar, s. m., nacelle, batelet.

Molins, nichuars, pescarias. Tit. de 1289. DOAT, t. CCXLII, fol. 455. Moulins, nacelles, pêcheries.


Nicx, Neu, Nieu, s. f., lat. nix, neige.

Tot blancs aissi com es nics.

(chap. Tot blanc així com es la neu. // Blanc com la neu.)

Guillaume de Cabestaing: Ar vey. 

Tout blanc ainsi comme est neige.

Vol far dir que 'l rosa sia nicx.

Serveri de Girone: Cui bon.

Veut faire dire que la rose soit neige. 

Blanca com neus e flors d'espina.

Arnaud de Marueil: Dona genser. 

Blanche comme neige et fleur d'épine. 

Soi pus freg que neu ni glas.

Folquet de Marseille: Senher Dieu. 

Je suis plus froid que neige et glace. 

En aissi m faitz fondre com nieu.

Guillaume de Berguedan: Lai on hom.

Par ainsi vous me faites fondre comme neige. 

ANC. FR. Ses cheveus esteient blancs com nief. 

Anc. trad. ms. de l' Apocalypse, Bibl. de l'Arsenal. 

Plus est blanche que noif. 

Richard de Semilli. Ess. sur la Mus., t. II, p. 214. 

CAT. Neu. ESP. Nieve. PORT. IT. Neve. (chap. Neu, neus; aon ña neu no hi aniguéu o anéu.)

2. Nevieyra, s. f., nappe de neige.

Una bergeira 

Lai vi, ab fresca color, 

Blanca cum nevieyra.

Joyeux de Toulouse: L'autr'ier. 

Une bergère je vis là, avec fraîche couleur, blanche comme nappe de neige.

(chap. Nevera, neveres; antigamén se conservabe la neu an estos pous, y se mesclabe en palla per a fé gel que durare mes tems. A Beseit estáe aon está lo polideportivo, lo frontón. Se li diu encara aixina an esta finca. Ara la nevera está a casa, pera refrescá, refrigerá, y hasta congelá los alimens.)

3. Nevenc, adj., neigeux, couvert de neige.

Quar es pres dels mons, es terra freia, nevenca e ploioza.

Eluc. de las propr., fol. 173.

Parce qu'elle est près des monts, elle est terre froide, neigeuse et pluvieuse.

4. Nevar, v., lat. nivere, neiger. 

Tant non nevet ni ploc.

P. Bremon Ricas Novas: En la mar. 

Tant il ne neiga ni plut.

Cum ades plova, ades grandine, ades neve. Eluc. de las propr., fol. 135.

Comme maintenant il pleuve, maintenant il grêle, maintenant il neige. CAT. ESP. PORT. Nevar. IT. Nevare. (chap. Nevá; se conjugue sol: neve, ha nevat, nevará; han dit que nevaríe y fa un sol que bade les roques; si nevare mes no ñauríen tans mosquits ni bichos; caurá una gran nevada, nevades; nevat, nevats, nevada, nevades; nevadeta, nevadetes)

Beceite, Beseit, nieve, nieves, nevar, nevada, nevando, nieva en Beceite, nieve en Beceite


Niel, Nieill, s. m., émail, ciselure.
Obra de niel pertraita.
Estug ac d'argent ab niell.
Roman de Flamenca. 
Oeuvre garnie d'émail. 
Eut étui d'argent avec émail. 
ESP. Niel (labor en hueco sobre metales preciosos, rellena con un esmalte negro hecho de plata y plomo fundidos con azufre.). IT. Niello.
2. Nielar, v., nieller, peindre en noir sur l' or ou l'argent, ciseler, émailler.
Pendant le moyen âge on employa dans ce sens les mots nigellatus, niellatus.
Anolo aureo nigelato valente sol quatuor. 
Test. Ermentrudis. Mabillon, Liturg. gall., p. 463. 
Part. pas. El punh tenc Autaclara am pons d'aur nielat.
Roman de Fierabras, v. 376. 
Au poing il tint Hauteclaire avec pommeau d'or ciselé.
ANC. FR. E vint espiées au pont d'or noielez. 
Affichiez s'est en estriers noelez. 
Roman de Garin. Du Cange, t. IV, col. 1184. 
Al nazel néélet. Roman de Horn, fol. 19.
Si estoit au col bien orlée 
D'une bende d'or néélée.
Roman de la Rose, v. 1068. 
ESP. Nielar. IT. Niellare.

Niela, s. f., lat. nigella, nielle, sorte de plante.
Grana de ruda 
E de niela polverada.
Deudes de Prades, Auz. cass. 
Graine de rue et de nielle pulvérisée. 
Niela abat lo froment. Trad. de Bède, fol. 44. 
La nielle abat le froment. 
CAT. Niella.
2. Nigella, s. f., lat. nigella, nielle, sorte de plante. 
Camomilla, mentastre,... nigella e semlans. Eluc. de las propr., fol. 82. Camomille, menthe sauvage,... nielle et semblables. 
ESP. Neguilla. PORT. IT. Nigella.

Neguilla

Nina, s. f., prunelle, pupille.
Termena a la nina o pupilla.
Eluc. de las propr., fol. 14. 
Finit à la prunelle ou pupille. 
CAT. Nina. ESP. Niña (pupila). (chap. Nina, nines del ull, pupila, pupiles; nina de drap : castellá muñeca de trapo; a Mallorca, nina, nines : chiqueta, chiquetes; nin, nins : chiquet, chiquets.)

Lexique roman; Felige – Profemnia

Nitor, s. f., lat. nitor, éclat, brillant. 
Per sa nitor et nedeza.
Draps que haio nitor, so es a dire resplendor.
Eluc. de las propr., fol. 193 et 267. 
Par son éclat et pureté. 
Draps qui aient brillant, c'est-à-dire lustre.
(chap. Brillantó, llustre, resplandó.)

Nitre, s. m., lat. nitrum, nitre. 
Nitre es peyra... transparent. Eluc. de las propr., fol. 190.
(chap. Lo nitre es pedra... transparenta o transparén.)
Le nitre est pierre... transparente.
Ab sal de nitre.
Deudes de Prades, Auz. cass. 
Avec sel de nitre. 
CAT. Nitre. ESP. PORT. IT. Nitro. (chap. Nitre, nitres. Nitrat, nitrats, per ejemple lo de potassio, conegut com abono 15-15-15.)

2. Nitrozitat, s. f., nitrosité, acidité. 
Per salseza et nitrozitat mundifico l'estomach. 
Eluc. de las propr., fol. 270.
Par salure et acidité ils nétoient l'estomac.
IT. Nitrosità, nitrositate, nitrositade. (chap. Nitrosidat: assidés, agró de estómec; ardó, ardós del essófago.)
3. Nitros, adj., lat. nitrosus, nitreux. 
Alcunas liquors... cum ayga nitrosa. Eluc. de las propr., fol. 272. 
Aucunes liqueurs... comme eau nitreuse.
CAT. Nitros. ESP. PORT. IT. Nitroso. 
(chap. ássit nitrós, assits nitrosos, dissolusió nitrosa, dissolusions nitroses.)

Niu, Nieu, Nis, Ni, s. m., lat. nidus, nid.
C' ades iesca del niu.
Deudes de Prades, Auz. cass. 
Qui sorte maintenant du nid.
Fai son nis en albre. Naturas d'alcus auzels.
(chap. Fa son niu al abre o albre o arbre, abres, albres, arbres.)
Fait son nid en arbre.
Coma si nos ardiam un nieu de formitz. Liv. de Sydrac, fol. 72.
(chap. Com si natros cremabem un niu de formigues : formigué.)
Comme si nous brûlions un nid de fourmis.
- Par extension.
Tigre... un dels cadels... port' al ni. Eluc. de las propr., fol. 260. 
Le tigre... un des petits... porte au nid.
CAT. Niu. ESP. Nido. PORT. Ninho. IT. Nido, Nidio. 
(chap. Niu, nius, niuet, niuets; follanius : que fa malbé lo niu, la pollada. Follá en este cas signifique espentolá, fé malbé, destruí, robá los ous. Cagarniu : lo mes menut o menos desarrollat dels fills; per extensió: home menut.)
2. Nizaic, Niaic, adj., niais, du nid.
Destrianza d'auzel nizaic e de ramenc.
Niaicx es sel c' om a noirit
Des c' om lo pres del ni petit.
Deudes de Prades, Auz. cass.
Distinction d'oiseau niais et de branchier.
Niais est celui qu'on a nourri dès qu'on le prit petit au nid.
3. Nidificacio, s. f., confection, construction des nids.
Es temps de nidificacio. Eluc. de las propr., fol. 128. 
C'est le temps de la construction des nids.
(chap. ESP. Nidificación. Chap. Nidificassió, nidificassions : construcsió del niu : fé lo niu.)

Lo niu, oronetes, orenetes, golondrina, golondrinas

4. Nidificar, v., lat. nidificare, faire, construire nid.
Nidifico... els boyshos. 
Cigne... pres aygas nidifica.
Eluc. de las propr., fol. 139 et 145. 
Font nids... dans les buissons.
Le cygne... près des eaux fait nid. 
ESP. PORT. Nidificar. IT. Nidificare. (chap. Nidificá : fé lo niu: nidifico, nidifiques, nidifique, nidifiquem o nidificam, nidifiquéu o nidificáu, nidifiquen; nidificat, nidificats, nidificada, nidificades.)

Noble, adj., lat. nobilis, noble, illustre, distingué, renommé. 
Quar era la plus nobla persona, 
Per dreg dever, que d' est lenguatge fos. 
G. Riquier: Ples de tristor. 
Car il était la plus noble personne, par droit devoir, qui fut de ce langage.
Tot en aissi ma dompna nobla e pura 
Me li' e m lassa e m pren. 
Pierre de Cols d'Aorlac: Si quo 'l solelhs. 
Tout par ainsi ma dame noble et pure me lie et m'enlace et me prend.
Fig. Si quo 'l solelhs, nobles per gran clardat, 
On plus aut es, gieta mais de calor. 
Pierre de Cols d'Aorlac: Si quo 'l solelhs. 
Ainsi comme le soleil, renommé par grande clarté, où plus haut il est, plus il répand de chaleur.
Mantener 
Nobles cors e sens e saber.
(chap. Mantindre cos noble y señ y sabé : sabiduría.)
P. Vidal: Abril issic. 
Maintenir nobles coeurs et sens et savoir. 
Magnificencia, so es far nobles fagz e noblas obras. V. et Vert., fol. 64.
Magnificence, c'est faire nobles faits et nobles œuvres.
CAT. ESP. Noble. PORT. Nobre. IT. Nobile. (chap. Noble, nobles.)
- Sorte de monnaie.
Nobles de la rosa que liegon Eduardus.
Nobles de la nau, que fes lo rey d' Ingleterra.
Tarif des Monnaies en provençal. 
Nobles à la rose auxquels ils lisent Eduardus. 
Nobles au navire, que fit le roi d'Angleterre.
2. Sobrenoble, adj., sur-noble. 
Pieytz... (soarenoble) sobrenoble membre es.
Eluc. de las propr., fol. 50. 
(Poitrine) ... est sur-noble membre.
3. Noblament, Noblamen, adv., noblement.
Noblament la saluda. La nobla Leyczon. 
Noblement la salue.
Sabo be e noblamen dictar. Leys d'amors, fol. 63.
Savent bien et noblement composer.
CAT. Noblement. ESP. Noblemente. PORT. Nobremente. IT. Nobilmente, nobilemente. (chap. Noblemen, en noblesa, de forma noble.)
(N. E. “5. En los cels ha .ij. corones qui son majors e pus nobles que totes les altres qui son en los sants de gloria: la una es de nostre Senyor Jhesu Christ, e laltra es de nostra dona Sancta María. On, con son fill hac coronada nostra dona, e nostra dona viu son fill coronat tan noblament e viu la nobilitat de la corona on son fill la hac coronada, lo goig de nostra dona fo egual a la corona. On, con sia ten gran la gloria dels sants de paradís, veges con gran fo lo goig de nostra dona.” Ramón Lull.)
4. Nobleza, Noblessa, s. f., noblesse, distinction, grandeur. 
Veraya nobleza ven ad home de cor franc. V. et Vert., fol. 33.
(chap. Verdadera noblesa ve a home de cor franc.)
Véritable noblesse vient à homme de coeur franc.
Pregam la vostra noblessa aissi c' om prega son seinher. Philomena.
Nous prions la votre grandeur ainsi comme on prie son seigneur.
CAT. Noblesa. ESP. Nobleza. PORT. Nobreza. ANC. IT. Nobilezza.
(chap. Noblesa, nobleses. En llengua valensiana: noblea.)
5. Nobilitat, Nobletat, s. f., lat. nobilitatem, noblesse. 
Per so car ieu ti vey de gran nobilitat. Roman de Fierabras, v. 1403. Parce que je te vois de grande noblesse.
Semenat es en no nobletat. 
Trad. de la 1.re Épître de S. Paul aux Corinthiens. 
Est semé en non noblesse.
ANC. FR. Pur ço vinc çà servir vostre nobilited. Roman de Horn, fol. 17. IT. Nobilità, nobilitate, nobilitade.
6. Nobilitar, v., lat. nobilitare, ennoblir, illustrer.
Per sa doctrina la nobilitec. Eluc. de las propr., fol. 163. 
Par sa doctrine l'ennoblit. 
Part. pas. Anima... a la ymagena de Dieus formada, de sa semlansa nobilitata.
Meravelhozes es que tant sia nobilitada. Eluc. de las propr., fol. 13 et 64.
L'âme... à l'image de Dieu formée, de sa ressemblance ennoblie.
Il est merveilleux, qu'elle soit tant ennoblie.
IT. Nobilitare. (chap. Ennoblí : fé noble, ilustrá : fé ilustre.)
7. Nobleiar, v., briller, éclater. 
Substantif. Al nobleiar
Del dous esgard.
G. Pierre de Cazals: Ab lo. 
Au briller du doux regard. 
ANC. FR. E de parole se nobloie. Marie de France, t. II, p. 357.
8. Noblezir, v., ennoblir, s'ennoblir, s'illustrer.
Se entendon e noblezir e muntar en autas honors et en grans dignitatz.
V. et Vert., fol. 9. 
S'attachent à s'ennoblir et monter en hauts honneurs et en grandes dignités.
9. Anoblesir, v., anoblir. 
Part. pas. Lo dih heretatge deu esser anoblesit. 
Preuves de la maison de Turenne, 1404.
Ledit héritage doit être anobli.
ANC. CAT. Annoblir. IT. Annobilire.
10. Enoblezir, v., anoblir, ennoblir, honorer, illustrer, glorifier. 
Aysso es la veraya nobleza de que Dieus nos enoblezis.
V. et Vert., fol. 33-34. 
Ceci est la véritable noblesse de quoi Dieu nous anoblit.
CAT. Ennoblir. ESP. Ennoblecer. PORT. Ennobrecer. 
(chap. Ennoblí, ennoblís: (yo me) ennoblixco, ennoblixes, ennoblix, ennoblim, ennobliu, ennoblixen; ennoblit, ennoblits, ennoblida, ennoblides.)