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jueves, 25 de julio de 2024

1. 6. De cóm Pedro Saputo adepreníe tots los ofissis en un rato.

Capítul VI.

De cóm Pedro Saputo adepreníe tots los ofissis en un rato.

Iguals en lo essensial y diferens en lo acsidental va fé als homens la naturalesa. Y encara que es sert que an eixa desigualdat se contenen les causes del orden primitiu general de la sossiedat, y hasta de la condissió dels individuos en particulá, pero lo que es la autorisassió no prové de ixes causes sino de les que fan al pare digne del respecte del fill, al agüelo per al jove, y al magistrat per al siudadá; sen tot lo demés ussurpasió, pressunsió, orgull, soberbia.

Ramón Guimerá Caballé, escuela, colegio

Cap autoridat representabe lo hidalgo pera empendre a la pubilla; y la caridat, si per la caridat u haguere fet, parle y obre de un atra manera. Sobre tot pera avassallá, pera ofendre, pera insultá y afrentá al pobre, al desgrassiat, al infelís, cap ley done dret; y es lo orgull tan grave ofensa del sel, que rara vegada dixe de castigál, fenmos vore tart o pronte humillat al soberbio, així com exaltat al humilde.

Entre tan ya va castigá com va pugué lo chiquet Pedro la insolensia en que lo hidalgo va parlá a sa mare, y encara se resserváe mes gran vengansa com donáen a entendre les seues paraules.

Va arribá a casa de sa padrina, pos la trobada de la plassa no lo va distraure del seu propósit y la va trobá ocupada cusín unes teles y fen cuentes pera uns vestits que habíen de fes, ya que tindríe allí al sastre en son demá. Al sentí aixó Pedro Saputo se va alegrá y va di: - Mol be, siñora padrina, mol be me ve; perque en esta ocasió escomensaré demá a adependre lo ofissi de sastre. Matinaré y vindré abans que lo maestre pera vore totes les seues operassions. Li va pareixe be a la padrina, perque res del seu fillol li podíe pareixe mal, pero li va chocá que vullguere adependre aquell ofissi habén ella consebut coses mes altes.
Va callá, empero, temén la resposta de Pedro, que tan fassilmen confoníe a tots.

En son demá va aná a casa de la padrina mol abans que lo maestre sastre, y així que se va presentá éste y se va ficá al ofissi, va mirá en molta atensió cóm preníe la mida a la mare, cóm estenén la tela a una taula aplicán la mida y fen puns y rayes blanques y dixán siñalat lo cos, les mánegues y demés pesses; cóm después va empleá la estisora y les va tallá una a una. Va pendre enseguida la mida al home, y va aná fen lo mateix part per part. Y cuan va aná a pendre la mida a una chiqueta que teníe nau añs, va di Pedro:

- Dixeume, siñó mestre, que an esta li vull tallá yo lo vestit per la meua má. 

- Sí, fill meu, va di la padrina. Pero lo mestre espantat va di: 

- ¿Hau perdut lo entenimén, siñora? ¿voléu quedatos sense la pessa y lo mocadó? 

- No vull aixó, va contestá ella; pero si lo meu fillolet Pedro erre lo tall y me fa malbé lo vestit, ya está pagat. 

- Es verdat, va contestá lo home, que tamé volíe vore la proba. 

- Y después, va continuá la dona, ting un atra pessa al arca, y a Huesca micha dotsena de botigues a la meua disposissió y a la dels meus doblés. Conque fill meu, pren la mida a tan germaneta y tállali lo vestit segons lo teu bon juissi y entenimén. Pedro entonses mol confiat va pendre la mida, va aná fen tot lo que va vore fé al mestre; y cuan va tindre siñalades les pesses a la roba, y endressades y corregides, va di al mestre: 

- Miréu si me ha iluminat avui bona llum; ¿qué diéu de eixes rayes? 

- Dic, va contestá lo mestre, lo que vosté vullguéu y cumplix a la meua confusió Per la memoria de mon pare a qui sol vach coneixe ya mort, que eixes pesses están marcades com si les haguere dibuixat lo mateix mestre Lorda Azufre de Huesca. Venga, tira les estisores y vorem. Va tirá Pedro la estisora, va tallá les pesses amostranles al mestre y a la padrina tal com les anáe retallán, y acabada la operassió va di: ara veigam lo que es cusí. 

- No fill meu, va contestá lo mestre; ara vorem lo que es jalá; que la siñora Salvadora se ha olvidat del nostre amorsá en la contemplassió de la teua habilidat.

- Teniu raó, mestre Gafo, va di ella; y en la chiqueta y la criada va traure lo amorsá per als dos mestres y tamé van fé un mosset lo home y la chiqueta.

Acabat de amorsá, y después de enríuressen y selebrá la nova grassia del chiquet Pedro, se van assentá a cusí. Va demaná un dedal lo aprendís de mestre, y com no sabíe tindre lo dit doblegat, va passá un filet per lo dedal, y embutit al dit, va fé que li lligaren lo fil per damún. Va pessigá la agulla en una hebra y sense fé pun o nugo, anáe cusín un retall perdut y passán mol depressa la agulla; y no va fé datra cosa hasta michdía. ¡Cuán sen va enriure sa padrina! ¡Cóm sen enríe y divertíe la chiqueta! Perque en tan afán y traball no resultáe costura, pespún, bordat ni cusit.

Va arribá la hora y van minjá de mol bona gana. Eixecats de la taula, va pendre Pedro lo capotillo de la chiqueta, y va cusí primé lo cos, después, les mánegues, que sol eren miches y ubertes; después les va ajuntá de hilván pera probáu. Lay va ficá a la chiqueta, y li caíe tan be, que se van admirá lo mestre y la padrina, arribán an este tems la mare de Pedro que veníe a vore cóm son fill entráe al ofissi. La chiqueta no se va volé ya traure lo capotillo hasta que vinguere son pare; y lo que faltabe, que eren les juntes del forro, la esclavina y los vivos, u va fé lo mestre en son demá, perque Pedro no va volé continuá lo ofissi dién que no ere digne de homens cabals, sino propi de geputs, coixos, enanos y monfloritos. Sol a casa seua y per an ell y sa mare va tallá y va cusí alguna vegada los vestits.

Un atre día va volé adependre de pelaire, y va aná a casa de un mestre, y va adependre a cardá y a pentiná, y abans y primé de tot a abatollá y prepará la llana. Per la nit li va portá a sa mare per mostra un vestit mol untat y un copo de estambre pentinat y acabat per nell de una dotsena que aquella tarde habíe fet. Y del ofissi va di que ere una mica despressiat, pero sano y alegre.

Lo dilluns va aná al taller de un fusté, y per la nit li va portá un marc de finestra a modo de bastidó en un enserat mol pulit y fet tot de la seua má. Pero va di a sa mare que aquell ofissi requeríe vuit díes de estudis y un mes de práctica; y que veiguere quin atre o quina dotsena de ells volíe que adeprenguere y quin preferiríe. Sa mare estáe contenta, pero no sabíe qué contestali: 

- Yo no sé, fill meu, lo que vull y lo que no vull: lo que me pareix es que sol vull lo que tú voldrás; y lo que tú faigues, tot, fill meu, tot u dono per bo, perque ya vech que te guíe una sabiduría mes alta y una llum que no arribo a entendre. Y va di ell: 

- Ya veéu, mare, cóm en poques hores hay adeprés consevol ofissi que me hay proposat. Perque hau de sabé que eixes arts y atres moltes, segons lo que yo ting observat, les sabem tots los homens naturalmén, y sol fa falta vóreles y inventá los instrumens propis si no són coneguts, y después amoldá les mans an ells, be que la perfecsió sigue cosa de la práctica y de mes tems. Pero ahí, a casa del carnissé vach vore uns papés en uns dibuixos de portes, finestrons, taules, aladres, masades, rius, bosques y montañes y me han agradat mol y voldría adependre lo art del dibuix. Si podeu aneu un día a Huesca y compreume los instrumens que fan falta, que me pareix són un llapis, dos compasos, y lo que tos diguen a la tenda, que no sirá molta cosa. Y va aná sa mare a Huesca, y li va portá tots aquells instrumens; y ell passáe después lo tems dibuixán lo que li fée goch, y va omplí lo seu cuarto de dibuixos. Después de un tems va fé lo retrato de sa mare, después lo de sa padrina, al llapis los dos; y eren tan pareguts, que tots al vorels díen: esta es la pupila, la Salvadora de Olbena.

Original en castellá:

Capítulo VI.

De cómo Pedro Saputo aprendía todos los oficios en un rato.

Iguales en lo esencial y desiguales en lo accidental hizo a los hombres la naturaleza. Y aunque es cierto que en esa desigualdad se contienen las causas del orden primitivo general de la sociedad, y aun de la condición de los individuos por sí en particular, pero lo que es la autorización no procede de esas causas sino de las que hacen al padre digno de respeto para el hijo, al anciano para el joven, y al magistrado para el ciudadano; siendo todo lo demás usurpación, presunción, orgullo, soberbia. Ninguna autoridad representaba el hidalgo para reprender a la Pupila; y la caridad, si por la caridad lo hubiera hecho, habla y obra de otra manera. Sobre todo para denostar, para ultrajar, para insultar y afrentar al pobre, al desgraciado, al infeliz, ninguna ley da derecho; y es el orgullo tan grave ofensa del cielo, que rara vez deja de castigarlo, haciéndonos ver tarde o temprano humillado al soberbio, así como exaltado al humilde. Entre tanto ya castigó como pudo el niño Pedro la insolencia con que el hidalgo baldonó a su madre, y aún se reservaba mayor venganza como daban a entender sus palabras.

Llegó en tanto a casa de su madrina, pues el encuentro de la plaza no le distrajo de su propósito y cabalmente la encontró ocupada en prevenir unas telas o paños y echar cuentas para unos vestidos que habían de hacerse, debiendo tener el sastre al otro día. Al oír esto Pedro Saputo se alegró y dijo: - Muy bien, señora madrina, muy bien me viene; porque con esta ocasión comenzaré mañana a aprender el oficio de sastre. Madrugaré y vendré antes que el maestro para ver todas sus operaciones. Pareció bien a la madrina, porque nada de su ahijado le podía parecer mal, pero extrañó que quisiera aprender aquel oficio habiendo ella concebido cosas más altas. Calló, empero, temiendo la respuesta de Pedro, que tan fácilmente confundía a todos.

Al día siguiente fue a casa de la madrina mucho antes que el maestro sastre, y así que se presentó éste y se puso al oficio, miró con mucha atención cómo tomaba la medida a la madre, cómo tendiendo el paño en una mesa aplicando la medida y haciendo puntos y rayas blancas y dejando señalado el cuerpo, las mangas y demás piezas; cómo luego echó la tijera y las cortó una a una. Tomó enseguida la medida al marido, y fue haciendo lo mismo parte por parte. Y cuando fue a tomar a una niña que tenía nueve años, dijo Pedro: - Dejad, señor maestro, que a ésta le quiero yo cortar el vestido por mi mano. - Sí, hijo mío, dijo la madrina. Pero el maestro espantado decía: - ¿Habéis perdido el juicio, señora? ¿Queréis quedaros sin prenda y el paño? - No quiero eso, respondió ella; pero si mi ahijado Pedro yerra el corte y me pierde el paño, ya está pagado. - Es verdad, respondió el marido, que también quería ver la prueba. - Y después, continuó la mujer, tengo otra pieza en el arca, y en Huesca media docena de tiendas a mi disposición y a la de mis dineros. Conque hijo mío, toma la medida a tu hermanita y córtale el vestido a tu buen juicio y entendimiento. Pedro entonces muy confiado tomó la medida, fue haciéndolo todo lo que vio hacer al maestro; y cuando tuvo señaladas las piezas en el paño, y enderezadas y corregidas, dijo al maestro: - Mirad cuerpo de mí si me ha despuntado hoy buena luz; ¿qué decís de esas rayas? - Digo, respondió el maestro, lo que vos queráis y cumple a mi confusión. Por el siglo de mi padre a quien sólo conocí de muerto, que esas piezas están señaladas como si las hubiese rayado el mismo maestro Lorda Azufre de Huesca. Ea, echa la tijera y veamos. Echó Pedro la tijera, cortó las piezas mostrándolas al maestro y a la madrina como las iba cortando, y concluida la operación dijo: ahora veamos lo que es coser. - No hijo mío, respondió el maestro; agora veamos lo que es yantar; que en verdad que la señora Salvadora se ha olvidado del nuestro desayuno con la contemplación de tu habilidad. - Tenéis razón, maestro Gafo, dijo ella; y fuese y con la niña y la criada sacó el desayuno para los dos maestros a quienes acompañaron el marido y la niña.

Almorzado que hubieron, y reído y celebrado la nueva gracia del niño Pedro, se sentaron a coser. Pidió un dedal el aprendiz maestro, y como no supiese tener el dedo doblado, pasó un hilo por el dedal, y metido en el dedo, hizo que le atasen el hilo por encima. Tomó la aguja con una hebra y sin hacer punto o nudo, iba cosiendo un retal perdido y pasando muy aprisa la aguja; y no hizo otra cosa hasta el mediodía. ¡Cuánto se rió su madrina! ¡Cómo se reía y divertía la niña! Porque con tanto afán y trabajo nunca resultaba costura, pespunte ni cosido alguno.

Llegó la hora y comieron de muy buena gana. Levantados de la mesa, tomó Pedro el capotillo de la niña, y cosió primero el cuerpo, después, las mangas, que sólo eran medias y abiertas; luego las unió de hilván para probarlo. Púsoselo la niña, y le caía tan bien, que se admiraron el maestro y la madrina, llegando a este tiempo la madre de Pedro que venía a ver segunda vez cómo su hijo entraba en el oficio. La niña no se quiso ya quitar el capotillo hasta que viniese su padre; y lo que faltaba, que eran las junturas del forro, la esclavina y los vivos, hízolo el maestro otro día, porque Pedro no quiso continuar el oficio diciendo que no era digno de hombres cabales, sino propio de jorobados, cojos, enanos y hermafroditas. Con todo, en su casa y para él y su madre cortó y cosió alguna vez los vestidos.

Otro día quiso aprender de pelaire, y fue a casa de un maestro, y luego en un punto aprendió a cardar y a peinar, y antes y primero que todo a varear y preparar la lana. Por la noche llevó a su madre por muestra el vestido muy untado y un hermoso copo de estambre peinado y concluido por él de una docena que aquella tarde había hecho. Y del oficio dijo que era un poco despreciado, pero sano y alegre.

El lunes fue al taller de un carpintero, y por la noche llevó un marco de ventana a modo de bastidor para un encerado muy pulido y hecho todo de su mano. Pero dijo a su madre que aquel oficio requería ocho días de estudios y un mes de práctica; y que mirase qué otro o qué docena de ellos quería que aprendiese y cuál preferiría. Su madre rebosaba satisfacción por todas sus coyunturas, y no sabiendo qué responder le dijo: - Yo no sé, hijo mío, lo que quiero y lo que no quiero: lo que me parece es que sólo quiero lo que tú querrás; y lo que tú hagas, todo, hijo mío, todo lo doy por bien, porque ya veo que te guía otra sabiduría más alta y otra luz que no alcanzo. Y dijo él continuando: - Ya veis, madre mía, cómo en pocas horas he aprendido cualquier oficio a que me he puesto. Porque habéis de saber que esas artes y otras muchas, según lo que yo tengo observado, las sabemos todos los hombres naturalmente, y sólo falta verlas e inventar los instrumentos propios si no son conocidos, y luego adestrar las manos a ellos, bien que la perfección sea cosa de la práctica y de más tiempo. Mas ahí, en casa del carnicero he visto unos papeles con unos dibujos de puertas, ventanas, mesas, arados, edificios, ríos, bosques y montañas y me han gustado mucho y quisiera aprender el arte del dibujo. Por vida vuestra que vayáis un día a Huesca y compradme los instrumentos necesarios, que me parece son un lapicero, dos compases, y los que os digan en la tienda, que ahora no serán muchos. Y fue su madre a Huesca, y le trajo todos aquellos instrumentos; y él pasaba después el tiempo dibujando lo que se le antojaba, y llenó su cuarto de dibujos que luego y prestísimo fueron de muy cumplido primor y arte. De ahí a algún tiempo hizo el retrato de su madre, después el de su madrina, al lápiz los dos; y eran tan parecidos, que todos al verlos decían: ésta es la Pupila, ésta Salvadora de Olbena.

viernes, 26 de julio de 2024

2. 6. Pedro Saputo al convén.

Capítul VI.

Pedro Saputo al convén.

Pedro Saputo al convén.


No va pendre lo hábit de monja, com volen di alguns y creu lo vulgo ignorán, que hasta han arribat a afirmá que va professá y va viure tres añs al convén. Tot es fals, tot inventos y donaire de homens destalentats, burlons y faltons. ¿Y pera qué? pera acabá en un cuento absurd, infame y asquerós que fa vómit y vergoña. Res de indessén, res de negre ni de mulato va passá an aquell convén; de grassiós y amable, sí, mol, perque no cabíe datra cosa a la edat y miramén de Pedro Saputo, ni a la amabilidat y virtut de aquelles siñores.

Admitixgo, pos, dins de reixes, que entonses no eren tan quisquilloses ni tan fortes ni espesses com después se van torná a tots los convens com precaussió nessessaria contra la fragilidat humana que a dins se refugie, y diénles que se díe Geminita, la van destiná per de pronte de ajudanta a la cuina, fenla sotacuinera. Pesat li va resultá, repugnán y afrentós; pero per sort, als tres o cuatre díes li va preguntá la mare priora si sabíe cusí, y va di que una mica a la moda y gust de les gens del siglo; y pera probala li va doná a cusí dos parells de cansonsillos de un reverendo ex guardián que males llengües díen que habíe sigut y ere encara lo amor mes amartellat de una germana de la priora, casada al poble y ya viuda.

Al poc rato va vore la priora que Geminita cusíe en mes primor que les mes reputades entre elles, y va amostrá la labor a les atres monges, los va pareixe tan be a totes, que per acuerdo unánime o mes be per aclamassió la van traure de la cuina y la van declará la donsella de labor de la comunidat, tratanla en mol cariño, y procurán la mayoría de elles mostrás mol seues, ya que u mereixíe tot la seua modestia, afabilidat y bona grassia.

Se van prendá de ell mol espessialmén dos novissies que ñabíe casi de la seua mateixa edat. La una perque de chiqueta caén de morros al foc ubert de lleña se va volcá damún una olla de aigua bullín y se habíe escaldat lo coll y tot un pit, van creure sons pares que siríe inútil per al món y la van incliná a sé monja, dixanse ella incliná y portá, volén o no, mol inossenmen a tot lo que li proposaben. 

Y l'atra, veína y amiga seua, la va seguí pocs díes después sol per fé lo mateix; y portáen entonses de sis a set mesos de hábit.

Estes dos sagales, pos, li van manifestá prou cariño per sé de la mateixa edat, ya que la mes gran, que ere la cremada, teníe setse añs y alguns mesets; y l'atra no mes de ixos mesos menos. 

Pera viure y parlás y tratás mes libremen van demaná a la mestra de novissies que li demanare a la mare priora la grassia de dixá dormí a Geminita al novissiat, la maestra ere blaneta, y li va parlá aquell mateix día a la priora, que pera contentá a les cuatre va consedí lo seu dessich, passán aixó a les dos semanes de está ell al convén.

En cuidadet anáe ell en tot pera no descubrís; parláe poc y sempre en oportunidat y agudesa, pero sensillamén y com si fore cosa natural y sense advertensia. De sort que sol en les seues paraules y bons modos se habíe de embutí al cor y al moll del os de totes elles; y així passáe, hasta abrassál y donali besos jovenetes y agüelotes cuan lo sentíen parlá en tanta discressió y sabiduría. Per supost, ell se dixáe abrassá y besá, pera no eixecá sospeches, pero no solíe torná estes carissies, rara vegada u feie. Se li queixáen amorosamen de sé massa aspra y fura. Les que mes se queixaben eren les dos novissies, perque tamé eren les que mes cariños li féen. Se díen elles la una Juanita, y l'atra Paulina. La Juanita ere la del pit escaldat.

Habíe tingut Paulina molta temó als morts y als duendes, y encara li durabe; aixina que la maestra de novissies les permitíe alguna vegada dormí juntes, cosa que no se usabe ni aprobabe la regla. 

Van allargá esta libertat después de entrá allí Geminita, y alguna vegada dormíen les tres juntes, dixán ell corre sempre la ignoransia de aquelles sagales.

Al final se va tindre que descubrí diénles un día, que estáe mol apenada perque al seu pareixe se tornáe home. Sen van enriure aquelles inossentes mossetes; ell va insistí en que ere verdat, y elles encara sen enríen mes y no faen cas. Su van tindre que creure, pero sense sospechá lo engañ y teninlo sol com un cas mol raro y casi milagrós. Perque dudá de que va entrá dona al convén ni sels podíe ocurrí. Conque van passá prop de dos mesos de esta manera en la mes gran sensillés y naturalidat del món, y sense cap escrúpol ni reparo.

Lo mes gran perill que va corre lo seu disfrás constanmen va sé que olvidat del papé que fée descubriguere que sabíe lligí, y anáe sobre aixó parán molta cuenta, no agarrán may cap llibre a les mans per mes que los veíe a totes les taules, be que reduíts a breviaris, diurnos y devossions cristianes; y si alguna vegada ne obríe algún lo miráe un rato y díe: aixó es o..., y esta, ele, y nombrabe tres o cuatre lletres, sempre les mateixes, de lo que sen enríen mol les novissies y les atres monges. Y ningú sen recordáe de la seua familia ni se va tratá de escriure al seu poble.

Encara va fé un atra inossentada. La organista ere una coixa, que fora de esta falta y la de una den, ere bastán grassiosa y la mes lista, pincha y atrevida de la comunidat; pobres a casa seua, la van admití per lo ofissi. Passán un día Geminita per la seua cámara va entrá y va vore que amagáe mol depressa un papé brut, y li va di: 

- Perdonéu sor Nazaria; pero eixe papé, si está escrit yo no hay de lligíl, y escrit o no, ha de mascará tot lo que toco segons hay vist.

- Pos que mascaro, va contestá la monja; lo embutixco aquí prop del cor perque es de una persona que ting apossentada al mich de les entrañes; y te u descubrixco perque eres discreta. Escolta lo que diu: "Dolsa y grassiosa colometa meua: me fan aná a predicá tres sermons, y tardaré dos siglos en torná, que dos siglos o mes significarán pera mí tindre dolén lo cor les dos semanes que estaré sense vore los teus ulls amorosos, sense sentí la teua veu encantadora, sense contemplá lo teu rostro encantadó, sense donat y ressibí aquells apassionats abrassos entesos sol per tú y per mí.

Si puc, vindré a despedím; pero per si auncás escriume esta tarde, y aplica al papé una dotsena de besets com yo los dono an éste pera que tú los arreplegos. ¡Prenda meua! ¡Ama meua! La teua imache, que sempre ting presén, sirá lo meu ídolo en esta aussensia, així com tú, aussén y presén, eres la meua vida y la meua alma. Teu. N.»

- Tendre y enamorat está fulano, va di Geminita; pero lo seu papé mereixíe mes cuidado, pareix que hau llimpiat en ell lo cresol o embolicat una butifarra de sang rostida al caliu.

- Es que, va di la monja, me l'ha enviat a dins de un pichonet guisat y farsit. Tamé yo li envío los meus en dolsaines, bizcochos, en lo que puc.

- Y, ¿qué traéu, diéume, li va preguntá, de ixos amors, no se poden vore mes que de lluñ y sempre reixa pel mich, ni tratás mes que per escrit? ¿Quín gust poden tindre uns besets que venen embolicats en un colomet guisat, fen auló a espessies y tan pringosos?

- No u entenéu, va contestá la monja; si no fore per naixó mos moriríem totes badallán. Perque has de sabé que fora de algunes de gust mol soberbio, com la priora y sor Mercedes, totes tenim cada una lo seu cada un, y tratem la una en un flare, l'atra en un benefissiat, y així, filla meua, tenim ocupat lo cor y entretingut lo pensamén. Y si ixos homens pugueren entrá... Y no es difíssil, perque yo sé cóm y per aón; pero lo meu es flare y se sabríe, que si no... Pos, com día, si pugueren entrá, totes mos pedríem, perque tot aniríe al ample. Lo nostre amor es mes violén que fora a la libertat del siglo que corre. Yo men enrecordo de que vach voldre be a un jove abans de entrá, perque vach vindre ya en vin añs y ya ne fa nou que hi estic, y aquell amor a cap desesperassió me portáe, com éste me porte a vegades, y com yo sé que los passe a les atres en los seus. Perque aquí lo que es al exterió, molta humildat y mansuetut, molta pas y tranquilidat; pero interiormen y a soles són les batalles y furors, y la brasa a les entrañes, y lo avivás lo foc, y lo estampit y cruixí de les flames que rodegen y u abrasen tot. Hasta la mare priora ha tingut los seus mals de cap, y potsé los té encara, pero u dissimule mol o per la edat ya no u sentix en tanta forsa.

Y sor Mercedes, si no los té, es perque diu que lo que ha de agradali y mereixe lo seu amor ha de sé mol superlatiu, y después mol prudén pera sabé patí y callá, y no caminá fen lo enamorat y lo suspirós, y menos dién chiquillades per tot arreu. Cada una tenim lo nostre gust y les nostres aprensions.

- Yo creía, va di Pedro Saputo fense lo simple, que les monges eren totes santes.

- Y u som, va contestá ella; pero hechizas y de botarga: de les verdaderes va passá ya lo tems. Mira: diuen que lo món, lo demoni y la carn són los enemics del alma; pos yo te asseguro que a cap puesto se troben tan a gust com als claustros. Es sert que lo món no mo se oferix per plasses y palaus, no mos deslumbre en la seua pompa y vanes apariensies; ni s'apareix al estat y vida que seguim; pero ve a les nostres reixes y mos entre per nelles en totes les seues inmundissies, y mos taque encara mes que als mateixos que los porten. Aquí se pregunte y averigüe tot lo que passe al poble, y lo que gasten aquell y aquella, y de aón y cóm; y lo que parle y trate y se descuide la donsella, y lo que engañe la casada, y se desenfade la viuda; se sap per díes y hasta per hores la vida del mossen, del dotó, del caballé, del villano, de tots en una paraula, grans, michans, y menuts; y u pensam, u regiram y murmuram, y ya la enveja, ya lo juissi temerari, ya la mes refinada malissia mos consumix, mos contente y cobre venjansa. Pos entre natros (y aquí entre lo demoni), colometes sense fel, tórdoles arrulladores de la soledat, ¡ay, quina tela, va di lo sastre! ¡ah, qué carneta, va di lo carnissé! ¡ay, qué inossén, va di lo novio!; tot es motejamos, criticamos, calumniamos, ficamos a pelá; tot soberbia, passions, chismes, parladuríes, odio, bandos, riñes, sels, despiques, enveches, reconcomios; y a vegades de esta ficsió y hipocressía, dién al món perdut y relajat, donem grassies a Deu per habemos librat dels seus perills.

- Lo dimoni de la vanidat mos té mes rendides y esclavisades que a les dones mes tontes y profanes del siglo. May mos criden al locutori sense antes passamos revista y donamos tres mans al espill, pera que lo vel caigue així, volo aixá, jugo de esta manera, descanso de l'atra; y que la toca, y la correcha y la cadena y lo escapulari diguen algo al que mos mire, com si per mol que mos atildem pugam dixá de sé dones visions y hermosures de carnerari, ni mes ni menos que los flares dixá de fé pudó a sobaquina.

- Pos en cuan a la carn, ya te hay dit lo que mos passe, perque tan mal inclinada está aquí, y alguna vegada tan aveada, com allá fora, y sempre mes irritada, o al menos mes fássil y rebelde, be que menos libre y satisfeta. Pero yo, Geminita, miro totes estes coses com oreo de abanico y te dic y asseguro que si deu vegades naixquera, deu vegades me ficaría a monja, encara que fore pera passá aquí lo infern y allá lo purgatori; o al revés, y me ixíen los pans de pintadó hosties. No saben, no, les gens del món lo que passe als claustres, ni u podríen entendre sense vóreu ni experimentáu. ¡Oh, qué diferén u jusguen y u creuen tots, com u creía yo mateixa, que me imaginaba aquí la inossensia y la vida del paraís!

- Mol engañada, pos, vivía yo, va contestá Pedro Saputo; y encara que en los díes que fa que estic hay vist algo, no veía tan com tot aixó.

- Perque sou mol chiqueta y no teniu malissia, va di la coixa; creixéu, creixéu, creixéu, mudáu eixe hábit al nostre, feu la creu y nugo gordiano dels votos, y entonses voréu, y ya mu diréu si voléu di la verdat. Mira, pos, quin pun éste de la verdat. Aquí, Geminita, se mentix mes que a una fira, mes que a la tenda de un mercadé sense consiensia; y la que va en la verdat obté damún la burla y lo despressio de totes. Y ojito de fiáten de alguna, perque no se sap lo que es la lealtat, y de la caridat sol se coneix lo nom.

- En tot, va replicá Pedro Saputo, al meu pareixe hau exagerat una mica massa mols defectes ben minuts, eixecán montes al pla, com lo puch de Puigmoreno, y valletes al secá, com a Valmuel. Yo no los miro en vidres de aumén ni del coló de les passions; y vech caridat, indulgensia y bon espíritu, y no trobo ixa discordia del infern que tot segons diéu u porte a punta de llengua y dardo de escursó. Perque, ¿qué són alguns desvíos, alguna enganchada, algunes contradicsionetes? Entre germans se troben, y hasta entre pare y fills, y no per aixó dixen de sé lo que són, y después se 'ls olvide y tornen a tratás y confiás com si res haguere passat.

- Pero dixán tot aixó, si tos pareix, ¿no voldríeu enseñám a lligí y tocá lo órgano de Turull?

- Si la mare priora vol y te dixe, va contestá la monja, per mí en mol gust. Demánali la grassia; sí, sí, demánalay y sirem bones amigues. En efecte, va parlá a la priora y li va otorgá la grassia, discurrín que si a la sagala la podíen traure una mica lletrada y organista, se quedaríe de segona y la professaríen de monja de obediensia. Y va escomensá lo seu estudi adeprenén la paleta de la Jesús y teclechán contínuamen a un instrumén que teníe la coixa a la seua cámara, paregut al de Fondespala, al Matarraña. Va volé esta enseñali tamé la solfa, y ell va di que lo que importabe eren les lletres y les tecles, que aixó vindríe mes abán; y en vuit díes va fé vore que adepreníe y coneixíe totes les lletres de la primera linea de la paleta hasta la H, de lo que estáe mol orgullosa la coixa. Y uns ratos cusín, atres tecleján, y servín tamé a la priora y an alguna atra monja de les de copete, y fen lo pesolaga algún rato en les novissies, se pegáe mol bona vida.


Original en castellá:

Capítulo VI.

Pedro Saputo en el convento.


No tomó el hábito de monja, como quieren decir algunos y cree el vulgo ignorante, que hasta han llegado a afirmar que profesó y vivió tres años en el monasterio. Todo es falso, todo inventación y donaire de hombres desatentados y burlones. ¿Y para qué? Para concluir con un cuento absurdo, infame y asqueroso que da náuseas y vergüenza. Nada de indecente, nada de negro ni de mulato pasó en aquel convento; de gracioso y amable, sí, mucho, porque no cabía otra cosa en la edad y miramiento de Pedro Saputo, ni en la amabilidad y virtud de aquellas señoras.

Admito, pues, dentro de rejas, que entonces no eran tan quisquillosas ni tan fuertes ni espesas como después se hicieron en todos los conventos como precaución necesaria contra la fragilidad humana que dentro se refugia, y diciéndoles que se llamaba Geminita, le destinaron por de pronto de ayudanta a la cocina, haciéndole sotacocinera. Duro le fue, repugnante y afrentoso; pero a dicha, de ahí a tres o cuatro días le preguntó la madre priora si sabía coser, y dijo que un poco a la moda y gusto de las gentes del siglo; y por prueba le dio a coser dos pares de calzoncillos de un reverendo exguardián que malas lenguas decían había sido y era en el día el amor más amartelado de una hermana de la priora, casada en el pueblo y ya viuda a la sazón; lo cual, como ve el lector, maldita la cosa que tocaban a la bienaventurada monja.

A poco rato conoció la priora que Geminita cosía con más primor que las más reputadas entre ellas, y mostró la labor a otras monjas, pareciendo tan bien a todas, que por acuerdo unánime o más bien por aclamación le sacaron de la cocina y declararon la doncella de labor de la comunidad, tratándole con mucho cariño, y procurando las más de ellas mostrársele muy suyas, mereciéndolo todo su modestia, su afabilidad y buena gracia.

Prendáronse de él muy especialmente dos novicias que había casi de su misma edad. La una porque de chiquita cayéndose de bruces en el fuego del hogar se volcó encima una olla de agua hirviendo y se había quemado el cuello y todo un pecho, creyeron sus padres que sería inútil para el mundo y la inclinaron desde luego a monja, dejándose ella inclinar y llevar al fin, si querer si no querer, más de decir que sí muy inocentemente a todo lo que le proponían. Y la otra, vecina y amiga suya, la siguió pocos días después sólo por hacer lo mismo; y llevaban entonces de seis a siete meses de hábito.

Estas dos muchachas, pues, le manifestaron mas cariño por ser de su misma edad, puesto que la mayor, que era la quemada, tenía dieciséis años y meses; y la otra no más de esos meses menos. Para vivir y hablarse y tratarse más libremente rogaron a la maestra de novicias que pidiese a la madre priora la gracia de dejar dormir a Geminita en el noviciado, la maestra era de suyo indulgente, y habló aquel mismo día a la priora, la cual por contentar a todas cuatro concedió con su deseo, sucediendo esto a las dos semanas cabales que él estaba en el convento.

Con el mayor cuidado iba él en todo para no descubrirse; hablaba poco y siempre con oportunidad y agudeza, pero sencillamente y como si fuese cosa natural y sin advertencia. De suerte que sólo con sus palabras y buen modo se había de meter en el corazón y en los tuétanos de todas ellas; y así sucedía, hasta abrazarlo y darle de besos jóvenes y viejas cuando le oían hablar con tanta discreción y sabiduría. Por supuesto, él se dejaba abrazar y besar, por no dar sospecha, pero no solía volver estas caricias sino rara vez. Como que se le quejaban amorosamente de su esquivez e insensibilidad. Las que más se quejaban eran las dos novicias, porque también eran las que mas cariños le hacían. Llamábanse ellas la una Juanita, y la otra Paulina. La Juanita era la del pecho quemado.

Había tenido Paulina mucho miedo a los muertos y a los duendes, y aún le duraba; como que la maestra de novicias les permitía alguna vez dormir juntas, cosa que no se usaba ni aprobaba la regla. Alargaron esta libertad luego que estuvo allí Geminita, y alguna vez dormían las tres juntas, dejando él correr siempre la ignorancia de aquellas muchachas.

Al cabo se hubo de descubrir diciéndoles un día, que estaba muy triste porque a su parecer se volvía hombre. Riéronse aquellas inocentes niñas; él insistió en que era verdad, y ellas en reírse y no hacer caso. Pero como por eso no dejaban de llamarle como antes, lo hubieron de creer, pero sin sospechar el engaño y teniéndolo solamente por un caso muy raro y casi milagroso. Porque dudar que entró mujer en el convento ni aun ocurrirles podía. Conque pasaron cerca de dos meses de esta manera con la mayor sencillez y naturalidad del mundo, y sin el menor escrúpulo ni reparo.

El mayor peligro que corrió su disfraz constantemente fue el que olvidado del papel que hacía descubriese que sabía leer, y andaba sobre esto muy advertido, no tomando nunca ningún libro en las manos por más que los veía en todas las mesas, bien que reducidos a breviarios, diurnos y devociones cristianas; y si alguna vez abría alguno lo miraba un rato y decía: esto es o..., y ésta, ele, y nombraba tres o cuatro letras, siempre las mismas, de lo que se reían mucho las novicias y las otras monjas. Y nadie se acordaba de su familia ni se trató de escribir a su pueblo.

Aún hizo otra inocentada. La organista era una coja, que fuera de esta falta y la de un diente, era bastante graciosa y la más lista y atrevida de la comunidad; pobre de su casa, y a quien admitieron por el oficio. Pasando un día Geminita por su celda entró y vio que ocultaba muy aprisa un papel sucio, y le dijo: - Perdonad sor Nazaria; pero ese papel, si está escrito yo no he de leerle, y escrito o no, ha de untar todo lo que toque según he visto. - Mas que unte, respondió la monja; le meto aquí cerca del corazón porque es de una persona a quien tengo aposentada en medio de mis entrañas; y te lo descubro porque eres discreta. Oye lo que contiene: «Dulcísima y graciosísima paloma mía: me hacen ir a predicar tres sermones, y tardaré dos siglos a volver, que dos siglos y más serán para mi enfermo corazón dos semanas que estaré sin ver tus ojos amorosos, sin oír tu voz encantadora, sin contemplar tu rostro hechicero, sin darte y recibir aquellos aspirados abrazos de ti y de mí solos entendidos. Si puedo, iré a despedirme; pero por si acaso escríbeme esta tarde, y aplica al papel una docena de besos como yo los doy a éste para que tú los recojas. ¡Prenda mía! ¡Dueño mío! Tu imagen, que siempre tengo presente, será mi ídolo en esta ausencia, así como tú, ausente y presente, eres mi vida y mi alma. Tuyo N.» - Tierno y enamorado está el sujeto, dijo Geminita; pero su papel merecía otro cuidado, que no dirán sino que habéis limpiado con él la lámpara o envuelto una morcilla asada. - Es, dijo la monja, que me lo ha enviado dentro de un pichón cocido y relleno. También yo le mando los míos en dulces, en bizcochos, en lo que puedo. - Y, ¿qué sacáis, decidme, le preguntó, de esos amores no pudiendo ver sino de lejos y siempre reja en medio, ni trataros sino por escrito? ¿Qué gusto pueden tener unos besos que vienen envueltos con todo un pichón guisado, oliendo a especias y tan pringosos? - No lo entiendes, respondió la monja; si no fuera esto nos moriríamos todas de bostezos y encharcamiento. Porque has de saber que fuera de algunas de gusto muy soberbio, como la priora y sor Mercedes, todas tenemos cada una su cada uno, y tratamos cuál con un fraile, cuál con un beneficiado, cuál con otro que se le previene, y así, hija mía, tenemos ocupado el corazón y entretenido el pensamiento. Y si esos hombres pudieran entrar... Y no es difícil, porque ya yo sé cómo y por dónde; pero el mío es fraile y se sabría, que si no... Pues, como decía, si pudiesen entrar, todas nos perderíamos, porque todo iría a barrisco. Nuestro amor es más violento que fuera en la libertad del siglo. Yo me acuerdo que quise bien a un joven antes de venir, porque vine ya de veinte años y hace nueve que estoy, y aquel amor en ninguna desesperación me ponía, como éste me pone a veces, y como yo conozco que les sucede a otras con los suyos. Porque aquí lo que es al exterior, mucha humildad y mansedumbre, mucha paz y tranquilidad; pero interiormente y a solas son las batallas y furores, y el arder de las entrañas, y el consumirse el fuego, y el estallido y rumor de las llamas que envuelven y abrasan todo. Aun la madre priora ha tenido sus quebraderos de cabeza, y quizá los tiene en el día, pero lo disimula mucho o por la edad no siente ya con braveza. Y sor Mercedes, si no los tiene, es porque dice que el que ha de gustalle y merecer su amor ha de ser muy superlativo, y después muy prudente para saber sufrir y callar, y no andar haciendo el enamorado y el suspiroso, y menos diciendo niñerías trasminándose por todas las junturas. Cada una tenemos nuestro gusto y nuestras aprensiones.

- Yo creía, dijo Pedro Saputo haciendo el simple, que las monjas eran todas santas. - Y lo somos, respondió ella; pero hechizas y de botarga: de las verdaderas pasó ya el tiempo. Mira: dicen que el mundo, el demonio y la carne son los enemigos del alma; pues yo te aseguro que en ninguna parte se la llevan tan de calle como en los claustros. Es cierto que el mundo no se nos ofrece por plazas y palacios, no nos deslumbra con su pompa y vanas apariencias; ni se parece en el estado y vida que seguimos; pero viene a nuestras rejas y se nos entra por ellas con todas sus inmundicias, y nos mancha aún más que a los mismos que le componen. Aquí se pregunta y averigua cuanto pasa en el lugar, y lo que gastan aquél y aquélla, y de dónde y cómo; y lo que habla y trata y se descuida la doncella, y lo que engaña la casada, y se desenfada la viuda; sabiendo por días y aun por horas la vida del clérigo, del facultativo, del caballero, del villano, de todos en una palabra, grandes, medianos, y chicos; y lo pensamos, y lo revolvemos y murmuramos, y ya la envidia, ya el juicio temerario, ya la más refinada malicia nos consume, nos contenta y da venganza. Pues entre nosotras (y aquí entra el demonio), palomitas sin hiel, tórtolas arrulladoras de la soledad, ¡ay, qué tela, dijo el sastre!; ¡ay, qué inocente, dijo el novio!; todo es motejarnos, criticarnos, calumniarnos, desollarnos; todo soberbia, pasiones, chismes, odio, bandos, riñas, celos, despiques, envidias, reconcomios; y a vueltas de esta ficción e hipocresía, llamando al mundo perdido y relajado, y haciendo que damos gracias a Dios por habernos librado de sus peligros.

- El demonio de la vanidad, que si otra cosa no topase pegará a una verruga, nos tiene más rendidas y esclavillas que a las mujeres más tontas y profanas del siglo. Nunca nos llaman al locutorio, que no nos pasemos revistas y demos tres manos en el espejo, para que el velo caiga así, vuele asá, juegue de esta manera, descanse de la otra; y que la toca, y la correa y la cadena y el escapulario digan algo al que nos mira, como si por mucho que nos atildemos podemos dejar de ser mujeres visiones y bellezas de carnerario, ni más ni menos que los frailes dejar de heder a sobaquina.

- Pues en cuanto a la carne, ya te he dicho lo que nos sucede, porque tan mal inclinada está aquí, y alguna vez tan avezada, como allí fuera, y siempre más irritada, o al menos más fácil y rebelde, bien que menos libre y satisfecha. Mas yo, Geminita, miro todas estas cosas como oreo de abanico y te digo y aseguro que si diez veces naciera, diez veces me pondría a monja, dado que fuese para pasar aquí el infierno y allá el purgatorio; o al revés, y me salían las hogazas hostias. No saben, no, las gentes del mundo lo que pasa en los claustros, ni lo podrían entender sin vello ni esperimentallo. ¡Oh, qué diferente lo juzgan y lo creen todos, como lo creía yo misma, que me imaginaba aquí la inocencia y la vida del paraíso!

- Muy engañada, pues, vivía yo, respondió Pedro Saputo; y aunque en los días que hace que estoy he visto algo, pero no tanto como todo eso. - Porque sois muy niña y no tenéis malicia, dijo la coja; creced, creced, creced, mudad ese hábito en el nuestro, haced la cruz y nudo gordiano de los votos, y entonces veréis y me lo diréis si queréis decir la verdad. Mira, pues, qué punto éste de la verdad. Aquí, Geminita, se miente más que en una feria, más que en la tienda de un mercader sin conciencia; y la que trata verdad, segura tiene encima la burla y el desprecio de todas. Y cuidado de fiarte de alguna, porque no se sabe lo que es la lealtad, y de la caridad sólo se conoce el nombre.

- Con todo, replicó Pedro Saputo, a mi parecer habéis ponderado un poco muchos defectos harto ligeros, levantando montes en el llano. Yo no los miro con vidrios de aumento ni del color de las pasiones; y veo caridad, indulgencia y buen espíritu, y no encuentro esa discordia del infierno que todo según decís lo lleva a punta de lengua y dardo de víbora. Porque, ¿qué son algunos desvíos, alguna contienda, algunas contradiccioncillas? Entre hermanos se ven, y aun entre padre e hijos, y no por eso dejan de ser lo que son, y luego se les olvida y vuelven a tratarse y confiarse como si nada hubiera pasado.

- Mas dejando todo esto, si os parece, ¿no queríades enseñarme a leer y tocar el órgano? - Si la madre priora quiere y te deja, respondió la monja, por mí con mucho gusto. Pídele la gracia; sí, sí, pídesela y seremos buenas amigas. Con efecto, habló a la priora y le otorgó la gracia, discurriendo que si a la muchacha la podían sacar un poco letrada y organista, se quedara de segunda y la profesarían de monja de obediencia. Y dio principio a su estudio aprendiendo la paleta de la Jesús y tecleando continuamente en un instrumento que tenía la coja en su celda. Quiso ésta enseñarle también la solfa, y él dijo que lo que importaba eran las letras y las teclas, que eso vendría más adelante; y en ocho días hizo que aprendía y conocía todas las letras de la primera línea de la paleta hasta la H, de que estaba muy vana la coja. Y unos ratos cosiendo, otros tecleando, y sirviendo también a la priora y a alguna otra monja de las de copete, y traveseando algún rato con las novicias, se daba muy buena vida.

sábado, 27 de enero de 2024

Cors - Crear

Cors, s. m., lat. corpus, corps, personne.

El cors qu'om no pot gandir

De mort.

Folquet de Marseille: Hueimais.

Le corps qu'on ne peut garantir de mort.

Carrégalo, estirá la garra; Feble, Fible, Freble; Perdurablamen; Cors

Vostre gent cors adreg e plazentier.

Bertrand de Born: Ieu m'escondisc.

Votre gentille personne bien faite et agréable.

Fig. Si nos em verays membres d'aquell glorios cors de que Jhesu Xrist es cap. V. et Vert., fol. 58.

Si nous sommes les vrais membres de ce glorieux corps dont Jésus-Christ est la tête.

E mentre Thomas levava elh cors de Jhesu Xrist a la messa. Philomena.

Et tandis que Thomas levait le corps de Jésus-Christ à la messe.

Loc. Et Karles anet son cors los vezer a lur tenda. Philomena.

Et Charles alla de sa personne les voir à leur tente.

Deute degut per obligation de cors.

Cout. de Condom de 1313.

Dette due par obligation par corps.

Los miracles qu'en sa vida

Fetz lo benauratz cors sancts.

V. de S. Honorat.

Les miracles que le bienheureux corps saint fit en sa vie.

ANC. FR. Onques mès cors de chevaliers mielz ne se defendi de lui.

Ville-Hardouin, p. 148.

Et il dit que il ne les y lèroit jà aler, se son cors n'i aloit avec.

Joinville, p. 117.

ANC. ESP. El rei Alexandre corpo tan acabado...

Andamos por las tierras los corpos deleytando.

Poema de Alexandro, cop. 2366 et 119.

ANC. CAT. Cors. ESP. MOD. Cuerpo. PORT. IT. Corpo. (chap. cos.)

2. Corporal, adj., lat. corporalis, corporel, du corps, matériel.

Aissi com tu podes vezer ab los huelhs corporals qu'el solelh illumena tot aquest mun. V. et Vert., fol. 46.

Ainsi comme tu peux voir avec les yeux du corps que le soleil éclaire tout ce monde.

En corporal possessio.

Tit. de 1277. DOAT, t. CXXIV, fol. 40.

En possession corporelle.

III cel so: l'us es corporals, aissel que nos vezem.

Liv. de Sydrac, fol. 8.

Il y a trois cieux: l'un est matériel, celui que nous voyons.

CAT. ESP. PORT. Corporal. IT. Corporale.

3. Corporalmen, adv., corporellement.

Sian punit corporalmen. Regla de S. Benezeg.

Soient punis corporellement.

CAT. Corporalmen (corporalment). ESP. PORT. IT. Corporalmente. (chap. corporalmen.)

4. Corporal, s. m., corporal.

Los corporals e la crema e los vestirs sagratz.

(chap. Los corporals y la crisma y los vestimens sagrats.)

V. et Vert., fol. 16.

Les corporaux et le chrême et les vêtements sacrés.

LOS CORPORALES LLEGAN A DAROCA

Qu'els corporals fosso fact de pur li.

Cat. dels apost. de Roma, fol. 17.

Que les corporaux fussent faits de pur lin.

CAT. ESP. PORT. (chap.) Corporal. IT. Corporale.

5. Corporeitat, s. f., lat. corporalitatem, corporéité.

Corporeitat, corruptibilitat, etc.

Eluc. de las propr., fol. 1.

Corporéité, corruptibilité, etc.

CAT. Corporeitat. EST. Corporeidad. IT. Corporeità. (chap. corporeidat.)

6. Corpulencia, s. f., lat. corpulentia, corpulence.

Corpulencia et graysha... Causa de maior corpulencia.

Eluc. de las propr., fol. 156 et 168.

Corpulence et graisse... Cause de plus grande corpulence.

CAT. ESP. PORT. Corpulencia. IT. Corpulenza. (chap. corpulensia.)

7. Corpulent, adj., lat. corpulentus, corpulent.

Fa hom corpulent, bel de cara.

Eluc. de las propr., fol. 116.

Fait homme corpulent, beau de visage.

CAT. Corpulent. ESP. PORT. IT. Corpulento. (chap. corpulén, corpulens, corpulenta, corpulentes.)

8. Corporent, adj., épais, opaque, formant corps.

Entre nos e 'l solelh ella es corporentz.

P. de Corbiac: El nom de.

Entre nous et le soleil elle est opaque.

9. Gardacors, s. m., justaucorps, habillement de guerre, haubergeon,

corset.

Tant es de bel taill gardacors.

Bertrand d'Allamanon: Qui que s'esmai.

Tant le justaucorps est de belle coupe.

L'autre non a gardacors de bruneta.

P. Cardinal: Prop a guerra.

L'autre n'a pas corset de brunette.

ANC. CAT. Guardacors.

10. Incorporacio, s. f., lat. incorporatio, incorporation.

Don ve corrupcio per lor incorporacio.

Eluc. de las propr., fol. 25.

Dont vient corruption par leur incorporation.

CAT. Incorporació. ESP. Incorporación. PORT. Incorporação. IT. Incorporazione. (chap. incorporassió, incorporassions; v. incorporá.) 

11. Incorporeitat, s. m., lat. incorporalitatem, incorporéité.

Que han incorporeitat.

Eluc. de las propr., fol. 1.

Qui ont incorporéité.

CAT. Incorporeitat. ESP. Incorporeidad. PORT. Incorporeidade. IT. Incorporeità. (chap. incorporeidat.)

12. Incorporatiu, adj., incorporatif.

Es atractiva et incorporativa.

Eluc. de las propr., fol. 26.

Est attractive et incorporative.

13. Incorporal, adj., incorporel.

Causa corporals si cum es chavals... incorporals si cum es alcus dreitz.

Trad. du Code de Justinien, fol. 25.

Chose corporelle ainsi comme est un cheval... incorporelle ainsi comme est aucun droit.

ANC. CAT. ANC. ESP. (chap) Incorporal. IT. Incorporale.

14. Encorporar, Incorporar, v., lat. incorporare, incorporer.

Quar la vianda recebuda els membres encorpora... En el si encorpora... Intra dedins et incorpora si en sa substancia.

Eluc. de las propr., fol. 19, 133 et 197.

Car il incorpore aux membres sa nourriture reçue... s'incorpore en lui... Entre au-dedans et s'incorpore en sa substance.

Part. pas. Carbo es foc actualment ab materia terrestra incorporat.

Eluc. de las propr., fol. 132.

Charbon est feu actuellement incorporé avec matière terrestre.

CAT. ESP. PORT. Incorporar. IT. Incorporare. (chap. incorporá: incorporo, incorpores, incorpore, incorporem o incorporam, incorporéu o incorporáu, incorporen. Incorporat, incorporats, incorporada, incorporades.)

15. Escorporar, v., incorporer.

Part. pas. Quant er be escorporat.

Deudes de Prades, Auz. cass.

Quand il sera bien incorporé.

16. Recorporatiu, adj., recorporatif, rétablissant le corps.

Solpre... es recorporatiu, per que val contra tos, etc. 

(chap. Lo sofre... es recorporatiu, perque val contra la tos. Que lay diguen a un que ix al Decamerón, que la dona lo amague a una sofrera. O a les chiques del institut de Valderrobres cuan vach cremá una mecha de sofre al lavabo.)

Eluc. de las propr., fol. 193.

Soufre... est rétablissant le corps, car il vaut contre toux, etc.

 

Cort, adj., lat. curtus, court, mesquin.

Lo fust es cortz mai d'una brassa.

Trad. de l'Évangile de l'Enfance.

Le bois est court plus d'une brasse.

Fig. Pero baros cortz, escortatz, cortes

Ai trobat mains, on non val ren trobars.

Augier: Totz temps serai.

J'ai pourtant trouvé maints barons mesquins, écourtés, courtois, auprès de qui le trouver ne vaut rien.

Corta d'amor e corta de franqueza.

Un troubadour anonyme, Coblas esparsas.

Courte d'amour et courte de franchise.

ANC. FR. Jambes out cortes, gros les os.

Roman de Rou, v. 14469.

U à cort terme m'ocirrai.

Roman du comte de Poitiers, v. 850.

ANC. CAT. Cort. ESP. Corto. PORT. Curto. IT. Corto. (chap. curt, curts, curta, curtes, curtet, curtets, curteta, curtetes.)

2. Cortet, adj., court, petit.

Un' aguilleta sercaretz

Mot corteta e molt sotil,

C'om no i puesca metre fil.

Deudes de Prades, Auz. cass.

Vous chercherez une petite aiguille très courte et très mince, qu'on n'y puisse pas mettre fil.

3. Acorchar, Accorsar, v., accourcir, abréger.

Non si pot alongar ni acorchar.

(chap. No se pot allargá ni acursá.)

Trad. du tr. de l'Arpentage, c. 31.

Ne se peut allonger ni accourcir.

Part. pas.

Nos lor degram aver acorchat lur viage.

V. de S. Honorat.

Nous devrions leur avoir accourci leur voyage.

Coma lo coms agues fahtz grans despens e fos acorssatz et agues mestier d'argent. Cat. dels apost. de Roma, fol. 174.

Comme le comte eut fait grandes dépenses et fut accourci et eut besoin d'argent.

ANC. FR. Car mains acorcent bien lor vie.

Roman de la Rose, v. 17193.

Acorches lor ans et lor mois.

Helinand, Vers sur la Mort.

CAT. Acursar. ESP. Acortar. IT. Accorciare. (chap. acursá: acurso, acurses, acurse, acusem o acursam, acurséu o acursáu, acursen.)

4. Escortar, v., écourter.

Part. pas. Pero baros cortz, escortatz, cortes

Ai trobat.

Augiers: Totz temps serai.

Pourtant j'ai trouvé barons mesquins, écourtés, courtois.

ANC. FR.

Quant ot fait sa proiere, son mantel escourça.

Roman de Berte, p. 42.

CAT. Escursar. ESP. Escorsar. IT. Scortare.

 

Cort, s. f., cour, assemblée.

Si quis in curte ducis hominem occiderit. (curte : curie : curiae)

Lex alam., XIX, 1. Baluze, Cap. reg. Fr., t. 1, col. 64.

Fes se mercadier e venc rics, e laisset d'anar per cortz.

V. de Pistoleta.

Il se fit marchand et devint riche, et cessa d'aller dans les cours.

En cort de prelat

O de rei o de comtor.

B. Carbonel: Amors per.

En cour de prélat ou de roi ou de comtor.

Maintas bonas cortz e maintas belas jostas.

V. de Pons de Capdueil.

Maintes bonnes cours et maintes belles joûtes.

Ricx hom, cant fai sas kalendas

E sas cortz e sas bevendas.

P. Cardinal: Qui ve gran.

L'homme riche, quand il fait ses kalendes et ses assemblées et ses festins.

Fig. E 'l malvestatz es sa cors.

G. de Saint-Gregori: Ben grans.

Et la méchanceté est sa cour.

ANC. FR. Qui furent retenues en la cort pour servir en aucuns offices.

Rec. des Hist. de Fr., t. VI, p. 138.

ANC. ESP. E dentro en mi cort.

Poema del Cid, v. 970.

CAT. Cort. ESP. MOD. PORT. IT. Corte. (chap. cort; aragonés, cort.)

2. Cortadis, s. m., cour.

Anc no saupes chansos ni sirventes,

Vers ni descort qu'en cortadis fezes.

B. de Paris de Rouergue: Guordo ie us.

Je ne susse jamais chansons ni sirventes, vers ni discort que vous fissiez en cour.

3. Cortes, adj., de cour, courtois, galant, courtisan, agréable.

… Sui folhs chantaires cortes,

Tals qu'om m'en apela joglar.

Rambaud d'Orange: Escotatz.

Je suis fou chanteur de cour, tel qu'on m'en appelle jongleur.

Er es cortes lo plus mal ensenhatz.

(chap. Ara es cortés lo mes mal enseñat.)

B. de Ventadour: Ja mos chantars.

Maintenant le plus mal élevé est courtois.

Cum an l'auzelh, quant s'alegron pels nius

Del cortes temps que vezon aparer.

P. Vidal: Bels amics.

Comme ont les oiseaux, quand ils se réjouissent dans les nids du temps agréable qu'ils voient paraître.

Us de corteza voluntat.

G. de Cabestaing: Aissi cum.

Usage de volonté courtoise.

Subst. Reys dels cortes e dels pros emperaire.

Bertrand de Born: Mon chan.

Roi des courtois et empereur des preux.

CAT. ESP. (cortés) Cortes. PORT. Cortez. IT. Cortese. (chap. cortés, cortesos, cortesa, corteses. Apellit Cortés.)

4. Cortesamentz, adv., courtoisement, honnêtement.

Vensa us per mi cortesamentz,

Amors, que totas causas ventz.

Arnaud de Marueil: Dona genser.

Que l'amour, qui soumet toutes choses, vous vainque courtoisement pour moi.

CAT. Cortesament. ESP. Cortésmente. PORT. Cortesamente. 

IT. Cortesemente. (chap. cortesamen.)

5. Corteiaire, Corteiador, s. m., galant, courtisan.

De putanas corteiaire.

T. de Hugues et de Reculaire: Cometre us.

Courtisan de prostituées.

Per que tut sei corteiador

Parton d'enan lei ab desire.

Bertrand de Born: Sel qui camja.

C'est pourquoi tous ses courtisans partent de devant elle avec désir.

CAT. ESP. Cortejador.

6. Cortezia, s. f., courtoisie, galanterie.

De cortezia s pot vanar

Qui ben sap mesura gardar.

Marcabrus: Cortezamen.

Qui sait bien garder mesure se peut vanter de courtoisie.

Ni lor platz res que taingn' a cortezia.

Bertrand du Puget: De sirventes.

Ni leur plaît rien qui appartienne à courtoisie.

CAT. ESP. (cortesía) Cortesia. PORT. Cortezia. IT. Cortesia. (chap. cortessía.)

7. Cortejar, Cortezar, v., tenir cour.

S'a Lombers corteja el reys,

Tos temps mays er joy ab luy.

Raimond de Miraval: Er ab la.

Si le roi tient cour à Lombers, la joie sera à jamais avec lui.

- Courtiser, faire la cour, se montrer galant.

La vai soven cortezar.

Un troubadour anonyme: Dona vos.

Il la va souvent courtiser.

Neys de cortezar m'en estenh.

Raimond de Miraval: Selh que no.

Je m'en abstiens même de courtiser.

Subst. Si domneys e cortejars no fos.

P. Raimond de Toulouse: Tos temps aug.

Si ne fut galanterie et courtiser.

ANC. FR. Qu'il vaingne aprendre à cortoier.

Roman du Renart, t. II, p. 343.

CAT. ESP. PORT. Cortejar. IT. Corteggiare. (chap. fé la cort, festejá, cortejá: cortejo, corteges, cortege, cortegem o cortejam, cortegéu o cortejáu, cortegen. Cortejadó, cortejadós, cortejadora, cortejadores; cortejat, cortejats, cortejada, cortejades.)

8. Descortes, adj., discourtois.

Si 'l dalfis fis e verays

No vos agues aitan sen mes,

Vos foratz tornatz descortes.

P. Vidal: Abril issic.

Si le dauphin délicat et vrai ne vous eût mis autant de sens, vous seriez devenu discourtois.

Paraulas descortezas de derrizio. Leys d'amors, fol. 139.

Paroles discourtoises de dérision.

CAT. ESP. (chap. descortés) PORT. Descortes. IT. Discortese.

9. Descortezia, s. f., discourtoisie.

Fach descortes

Que fan ab descortezia.

Bernard de tot lo mon: Mals freg.

Fait discourtois qu'ils font avec discourtoisie.

CAT. ESP. (descortesía) Descortesia. PORT. Descortezia. IT. 

Discortesia. (chap. descortessía)

10. Encortezir, v., devenir courtois.

E 'l totz vilas encortezir.

Le comte de Poitiers: Mout jauzens.

Et l'entièrement vilain devenir courtois.

11. Curial, s. m., lat. curialis, de cour, homme, officier de la cour.

De prebostz e de senescals et de mals curials que fan grans greuges a

la paura gen.

Aisso es lo peccat dels curials que servon en las cortz dels grans senhors. V. et Vert., fol. 15 et 17.

De prévôts et de sénéchaux et de méchants officiers de la cour qui font de grandes vexations à la pauvre gent.

Ceci est le péché des hommes de cour qui servent dans les cours des grands seigneurs.

Adjectiv. E s'estrai de tota obra curial. Trad. de Bède, fol. 37.

Et se retire de toute oeuvre de cour.

ANC. FR. Je te prepare lieu et entrée à vie curiale que tu appetes... 

Les honneurs mondains et pompes des gens curiaux.

Œuvres d'Alain Chartier, p. 391.

CAT. ESP. PORT. (chap.) Curial. IT. Curiale.

12. Cortalh, s. m., fortification, retranchement, basse-cour.

Sarrasis foro vencutz, e fugiro entro elh cortalh e per cols e per puegs.

Philomena.

Les Sarrasins furent vaincus, et fuirent jusqu'au retranchement et par collines et par montagnes.

Y so fag li palhier,

Escuras e boals,

E y fa hom los cortals (chap. corrals; ESP. corrales)

Per tener bestiar.

G. Riquier: Segon qu'ieu.

Y sont faites les granges, les écuries et les étables à boeufs, et on y fait les basses-cours pour tenir le bétail.

13. Cortil, s. m., verger, jardin, métairie.

Pels cortils vei verdeiar los lis.

B. de Ventadour: Bels Monruels.

Je vois les lis verdoyer par les jardins.

Vi de pres d'un cortil

Vaqueira.

J. Estève: Ogan.

Je vis une vachère auprès d'un verger.

Palais ten per cortil.

Aimeri de Bellinoi: Pus lo gais.

Tient palais pour métairie.

Fig. Qu'el cor e 'l cors m'a saizit

E mes en estrech cortil.

Azemar le Noir: Ja d'ogan.

Qu'elle m'a saisi le coeur et le corps et les a mis en étroit jardin.

ANC. FR. L'uis a ouvert de son cortil.

Roman du Renart, t. 1, p. 188.

L'un en cuida passer parmi une soif en un courtil.

Joinville, p. 26.

ESP. Cortijo.

 

Cortina, s. f, lat. cortina, courtine, rideau, draperie.

Dins vergier o sotz cortina,

Ab desirada companha.

G. Rudel: Quan lo rius.

Dans un verger ou sous la courtine, avec la compagnie désirée.

E la cortina se parti el temple d'aval tro amon.

Trad. de l'Évangile de Nicodème.

Et la courtine se déchira au temple d'en bas jusqu'en haut.

Ben garnit de cortinas.

Brev. d'amor, fol. 49.

Bien garni de draperies.

ANC. FR. Fait tendre une cortine en une des parties de son palais.

Rec. des Hist. de Fr., t. III, p. 185.

CAT. ESP. PORT. IT. Cortina. (chap. cuartina, cortina, cuartines, cortines; passá la cortina, corre la cortina.)

2. Encortinamen, s. m., tenture de draperies.

E fon li facha gran honor et encortinamen.

Cartulaire de Montpellier, fol. 73.

Et il lui fut fait grand honneur et tenture de draperies.

3. Encortinar, v., tendre des draperies.

Entretant fai ben adobar

La vila e encortinar.

Roman de Flamenca, fol. 7.

Cependant il fait bien arranger et tendre de draperies la ville.

Elhs encortinero la gleysa de nobles draps. Philomena.

(chap. Ells van encortiná la iglesia de nobles draps.)

Ils tendirent l'église de nobles draps.

Part. pas. Palis e samitz e sendatz

Don fo 'l castelz encortinatz.

Roman de Jaufre, fol. 81.

Tapis et satins et taffetas dont le château fut tendu.

ANC. FR. Encourtiner

Face le castiel et les rues.

Roman du Renart, t. IV, p. 218.

Sa bele chambre encurtinée.

Marie de France, t. 1, p. 410.

ANC. CAT. ESP. Incortinar. IT. Incortinare. (chap. encortiná, encuartiná)

 

Coruscacio, s. f.., lat. coruscatio, coruscation.

Coruscatio es sopta apparicio de vapor subtil, eflamada, que avalish e

despar soptament en l'ayre. Eluc. de las propr., fol. 138.

La coruscation est une soudaine apparition de vapeur subtile, enflammée, qui s'évanouit et disparaît subitement en l'air.

IT. Coruscazione.

 

Coser, Cozer, Cozir, Cusir, v., lat. consuere, coudre.

De coser, de filar de son mestier.

(chap. De cusí, de filá de son menesté.)

Roman de Gerard de Rossillon, fol. 3.

De coudre, de filer de son métier.

Pero de cozir non truep par.

Raimond d'Avignon: Sirvens suy.

Pour cela je ne trouve pas de pareil pour coudre.

De sirurgia no sai ni vuelh ses feramens;

Per talhar, per cozer, no fui anc aprendens.

P. de Corbiac: El nom de.

Je ne sais ni ne veux de chirurgie sans fers; pour tailler, pour coudre, je ne fus jamais apprenant.

Fig. Cuia 'l ab la terra cusir.

Roman de Jaufre, fol. 90. 

Il croit le coudre avec la terre.

Part. pas. … Ma camiza

Que era cozida

De seda ricamen.

P. Basc: Ab greu.

Ma chemise qui était richement cousue de soie.

Fig. La boca de la femna sera cozuda fermamen e sarrada.

Liv. de Sydrac, fol. 92.

La bouche de la femme sera cousue fortement et serrée.

CAT. Cosir. ESP. Coser. PORT. Cozer. IT. Cucire. (chap. cusí: cusgo, cuses, cus, cusim, cusiu, cusen. Cusit, cusits, cusida, cusides.)

2. Cordura, s. f., couture.

Gonella de Jhesu Crist era ses cordura.

(chap. La gonella de Jesucristo ere sense costura, costures.)

Hist. abr. de la Bible, fol. 78.

La robe de Jésus-Christ était sans couture.

3. Costura, s. f., couture.

Per desotz la costura del fort escut listrat.

Roman de Fierabras, v. 1580.

Par-dessous la couture du fort écu bordé.

CAT. ESP. PORT. (chap.) Costura.

4. Cozedura, Cozidura, s. f., couture, suture:

Am tres cozeduras o quatre et am ferma sutura.

Ajustem las doas labias am cozidura.

Trad. d'Albucasis, fol. 62 et 35.

Avec trois coutures ou quatre et avec ferme suture.

Joignons les deux lèvres avec couture.

5. Cozender, s. m., couturier.

Tuitz li sartor ni 'ls cozenders.

(chap. Tots los sastres y los cusidós o costurés.)

Roman de Jaufre, fol. 101.

Tous les tailleurs et les couturiers.

6. Cordurier, s. m., couturier.

E pueis carpentiers, en apres corduriers, car il cozion lo cuer am fil de cuer. Liv. de Sydrac, fol. 81.

Et puis charpentiers, et après couturiers, car ils cousaient le cuir avec du fil de cuir.

ANC. CAT. Costurer.

7. Corduriera, s. f., couturière.

Pueis mi fetz apenre a corduriera.

Roman de Gerard de Rossillon, fol. 88.

Puis il me fit apprendre le métier de couturière.

CAT. ESP. Costurera. PORT. Costureira. IT. Cucitrice. (chap. costurera, cusidora, costureres, cusidores. A les escoles tamé sels díe “anem a costura” perque allí adepreníen a cusí, bordá, etc.)

8. Descoser, v., découdre.

Tan ferm que no s romp ni descos.

Gaucelm Faidit: Tot me cuidei.

Tant ferme qu'il ne se rompt ni décout.

Fig. Mos volers no s descos.

Gaubert moine de Puicibot: Fin' amors.

Mon vouloir ne se décout.

Part. pas. Cant porta descozutz

Sos draps...

Gardatz be

Que rauba descozuda

No portetz.

Amanieu des Escas: El temps de.

Quand il porte ses vêtements décousus...

Prenez bien garde que vous ne portiez robe décousue.

ANC. CAT. Descosir. ESP. Descoser. PORT. Descozer. IT. Scucire. (chap. descusí.)

 

Cosin, Cozin, s. m., lat. consobrinus, cousin.

Cosin, so es leu a chauzir.

T. d'Élias et de son cousin: N Elias.

Cousin, c'est facile à choisir.

Am la mais no faz cozin ni oncle.

A. Daniel: Lo ferm voler.

Je l'aime plus que je ne fais cousin ni oncle.

CAT. Cosí. IT. Cugino. (ESP. Sobrino). (chap. cusí, cusins, cusina, cusines. Contra mes cusins, mes a dins.)

2. Cozina, s. f., cousine.

Sor, cozina ni parenta.

(chap. Germana, cusina ni parenta. A les monges sels diu sor : sorore : soeur : hermana.)

Rambaud d'Orange: Entre gel.

Soeur, cousine ni parente.

Tant es de pretz e de valor enclausa,

Qu'ieu non volgra que fos ma cozina.

G. de Cabestaing: Mout m'alegra.

Elle est si entourée de mérite et de valeur, que je ne voudrais pas qu'elle fut ma cousine.

CAT. Cosina. IT. Cugina.

 

Cossouda, Consouda, s. f., lat. consolida, consoude.

E consouda que nais en prat.

Deudes de Prades, Auz. cass.

Et la consoude qui naît en pré.

Barbaihol

E cossouda grassa, qui s vol,

Valens es contra cremadura...

Et ad soudar rompedura

Recep la cossouda maior.

Brev. d'amor, fol. 50.

La joubarbe et la consoude grasse, qui le veut, est bonne contre la brûlure... et reçoit la plus grande consoude pour souder fracture.

CAT. Consolva. ESP. Consuelda (Symphytum officinale). PORT. Consolda. IT. Consolida.

Cossouda, Consouda, CAT. Consolva. ESP. Consuelda. PORT. Consolda. IT. Consolida.
 

 

Cost, s. m., lat. costus, coq, plante aromatique.
Prenetz pastenegla, verben' e cost, (N. E. catalán pastanaga)
E cozetz lo fort tot ensemps.
Deudes de Prades, Auz. cass.
Prenez carotte, verveine et coq, et cuisez-le fort tout ensemble.
ESP. PORT. IT. Costo.
 
Cost, s. m., coût, prix d'une chose.
Voyez Leibnitz, p. 108.
Cant es de gran cost e de pauc de profieg.
(chap. Cuan es de gran cost y de poc de profit.)
V. et Vert., fol. 32.
Quand il est de grand coût et de peu de profit.
A sos propris costz e despens.
Tit. de 1418. Bordeaux, Bibl. Monteil.
A ses propres coûts et dépens.
ANC. FR. Sire, que tenon-nos tel cost.
Deuxième traduction du Chastoiement, conte 27.
Et à gran cost vos unt sui.
Roman de Rou, v. 11249.
CAT. Cost. ESP. (coste) IT. Costo. (chap. gasto, gastos, v. gastá; 
cost, costs.)
2. Costa, s. f., coût, prix d'une chose, dépense.
Un novel plait c'adutz guerr' e mesclaigna,
Costas d'aver e trebaill.
Aicart del Fossat: Entre dos.
Un nouveau débat qui amène guerre et trouble, dépenses de richesses et travail.
CAT. ESP. Costa. (chap. costa amún= ESP. cuesta arriba.)
3. Costatge, s. m., coût.
Los despens et costatges.
Tit. de 1403. DOAT, t. XCV, fol. 181.
Les dépens et coûts.
ANC. FR. Pour vous moustrer le coustage que le roy i mist.
Joinville, p. 117.
4. Costar, v., coûter.
A mi non costa un denier.
Bertrand du Puget: De sirventes.
Il ne me coûte pas un denier.
Anc non aic joi que no m costes un plor.
Arnaud de Marueil: Hom ditz que.
Je n'eus jamais joie qui ne me coûtât un pleur.
ANC. FR. Vous l'aurez, combien qu'il me coust.
Fabl. et cont. anc., t. III, p. 41.
CAT. ESP. Costar. PORT. Custar. IT. Costare. (chap. costá: costo, costes, coste, costem o costam, costéu o costáu, costen.)
5. Decostamen, s. m., défrai, remboursement de dépenses.
Mielhuramentz et decostamentz.
Autres legitims decostamens.
Fors de Bearn, p. 1086 et 1085.
Améliorations et défrais.
Autres légitimes défrais.
(chap. Reembolso de gastos. Los catalans diuen despeses, casi com en fransés dépenses.)
 
Costa, prép., à côté de, auprès de, contre.
En un vergier, sotz fuelha d'albespi,
Tenc la dompna son amic costa si.
(chap. A un vergé, jardí, daball de la fulla de un espino albar o blang (arto), teníe la dama, dona, a son amic al costat. Fransés aub + épin: aubépin, ocsitá, alb + espi, espí, espino blang, blanc. Aixó tos u pot explicá milló “Espinete” de Beseit, lo guarda Latorre.)
Chere, Yogui, Bubu, ju ju ju jú, guarda, Latorre
 
Un troubadour anonyme: En un vergier.
Dans un verger, sous la feuille de l'aubépin, la dame tint son ami à côté d'elle.
Erba verz nais costa las aigas. Trad. de Bède, fol. 41.
(chap. La herba verda naix al costat de les aigües.)
L'herbe verte naît auprès des eaux.
Costa 'ls crus amaires cruzels.
R. Vidal de Bezaudun: Entre 'l taur.
Contre les méchants amants cruels.
Prép. comp.
L'un cay de costa l'autre ablesmat el sablo.
V. de S. Honorat.
L'un tombe à côté de l'autre évanoui sur le sable.
De costa l'abitacol. Philomena.
Contre l'habitation.
ANC. FR. L'empererix sa fame de coste lui.
Ville-Hardouin, p. 73.
Mangoit encoste cele table la royne Blanche sa mère.
Et se vindrent arranger de coste nous.
Joinville, p. 22 et 34.
ANC. ESP. De costa. IT. Costà, di costà. (chap. Al costat, a la vora.)
2. Costa, s. f., lat. costa, côte, partie latérale de la poitrine.
No l' agues facha de sa costa... mas elh volc que ilh dui fosso un... e per so fetz la de sa costa. Liv. de Sydrac, fol. 64.
Il ne l'eût pas faite de sa côte... mais il voulut que les deux ne fissent qu'un... et pour cela il la fit de sa côte. 
Estrenc lo tan malamen
Que las costas li fes crucir.
(chap. Lo va apretá tan malamen que les costelles li va fé cruixí. Lo costat es la part lateral del pit. 1 costella, 2 costelles; costellada : trompada, sacsada, caiguda, normalmén si te fas mal a les costelles.)
Roman de Jaufre, fol. 14.
Il l'étreignit si durement qu'il lui fit craquer les côtes.
ANC. CAT. IT. Costa.
- Rivage, côte de montagne.
Al pe d'una costa regarda e vi venir. Chron. d'Arles.
(chap. Al peu de una costa mire y veu vindre. Costa empinada, costa del mar, 2 costes; costereta, costeretes; costerut, pobles costeruts com Beseit o Penarroija de Tastavins; costeruda, costerudes. Peñíscola es costeruda y está a la costa del Mar Mediterráneo.)
Regarde au pied d'une côte et vit venir.
3. Costa, s. f., cotte de soie, capiton, fleuret.
Autras costas ni autres borrots, mais solamens aquela costa et aquels borrots que de la dicha ceda seran ischitz (chap. ixits, eixits, issits; borrots : borra, pelussa).
Cartulaire de Montpellier, fol. 193.
Autres fleurets ni autres bourres, mais seulement ce fleuret et ces bourres qui seront sortis de ladite soie.
4. Costeta, s. f., côtelette, petite côte.
Sol las costetas ben mondadas
Cozetz en vi ab lart.
Deudes de Prades, Auz. cass.
Seulement cuisez dans du vin avec du lard les côtelettes bien nettoyées.
CAT. Costelleta. (chap. costelleta, costelletes de cabrit; all. Kotelett es una chulla, ESP. chuleta. Costeta en ESP. costillita, costillitas, costillica, costillicas.)
5. Costat, s. m., côté.
Cant am lansa ubert fo sos costatz.
(chap. Cuan en llansa ubert va sé lo seu costat : Jesús a la creu.)
Matfre Ermengaud, Lettre à sa soeur.
Quand son côté fut ouvert avec lance.
Pel costat nafrat tan malamen.
Folquet de Romans: Quan lo dous.
Blessé si cruellement par le côté.
El tost li plumara los costatz.
Deudes de Prades, Auz. cass.
Il lui plumera promptement les côtés.
Una possessio... drecha de un costat e del autre costat... comba.
Trad. du tr. de l'Arpentage, ch. 40.
Une possession... droite d'un côté et de l'autre côté... courbe.
ANC. FR. Et del costet de mi Robin.
Tit. de 1255. Carpentier, Hist. de Cambrai, p. 29.
CAT. Costat. ESP. Costado. IT. Costato. (chap. lo costat dret, los costats de un cuadrat.)
6. Costal, s. m., flanc, coteau.
Si vos acossiec sul costal.
Raimond l'écrivain: Senhors, l'autr'ier.
Si je vous atteins sur le flanc.
Puegz et costals, plan, ribeira e cumba.
G. de Durfort: Quar say petit.
Hauteurs et coteaux, plaine, rivage et vallon.
7. Acostament, s. m., accointement.
Santa Maria esposa de Joseph negun temps non ac carnal acostament.
Hist. abr. de la Bible, fol. 48.
Sainte Marie épouse de Joseph n'eut en aucun temps accointement charnel.
8. Acostar, v., accoster, approcher, accointer.
Aras s'acoston li savai,
E l'us ab l'autre cosseilla.
B. de Ventadour: Ara non vei.
Maintenant les vauriens s'accostent, et l'un conseille avec l'autre.
Al valen comte de Rodes
Mi volgra lai acostar.
Serveri de Girone: Sitot s'es.
Je voudrais là m'accoster au vaillant comte de Rodez.
Cant la femna es en sas flors, ela no si deu am lhuy acostar.
Liv. de Sydrac, fol. 60.
Quand la femme est en ses fleurs, elle ne doit pas s'accointer avec lui.
Anc malvestat en vos no pot caber,
Ni nulhs mals ays acostar ni apondre.
Izarn Risols: Aylas.
Jamais la méchanceté en vous ne peut tenir, ni nulle mauvaise qualité approcher et se joindre.
ANC. FR. Et se acostoioit à un chesne et nous fesoit séoir entour li.
Joinville, p. 13.
CAT. ESP. Acostar. PORT. Accostar. IT. Accostare. (chap. Arrimá, arrimás; gitá, gitás en) 
 
Costil, s. m., couche, couchette.
Ans que s lev del costil.
Amanieu des Escas: En aquel mes.
Avant qu'elle se lève de la couche.
2. Cota, s. f., grec *Koítn, couette, lit de plumes, matelas.
(N. E. Matelas francés, matalàs catalán, a las catalanistas, mátalas; chap. madalap).
Si no m tengues a la cota,
Ja non pogra sus estar.
Guillaume de la Tour: Una, doas.
Si je ne me tinsse à la couette, je ne pourrais jamais demeurer dessus.
ANC. FR. Qu'ele li face tost son lit:
Cele le fet isnel-le-pas,
Oste la couste et toz les dras.
Fabl. et cont. anc., t. IV, p. 150. 
 
Costipacio, s. f., lat. constipatio, constipation.
Costipacio de ventre... Valo contra febre e costipacio.
Eluc. de las propr., fol. 91 et 218.
Constipation de ventre... Valent contre fièvre et constipation.
CAT. Constipació. ESP. Constipación (estreñimiento). PORT. Constipação. IT. Costipazione. (chap. Estreñimén; estic estreñit, repetat, v. repetá, estreñí.)
2. Costipatiu, adj., constipatif.
Aiga salada, dezicativa et constipativa.
(chap. Aigua salada, dessecadora y estreñidora, repetadora.)
Eluc. de las propr., fol. 75.
Eau salée, dessiccative et constipative.
IT. Costipativo.
3. Costipar, v., lat. constipare, constiper.
Part. prés. Mal digestibles, costipans.
Eluc. de las propr., fol. 220.
Mal digestibles, constipants.
CAT. ESP. (estreñir) PORT. Constipar. IT. Costipare. (N. E. En rumano se dice constipar.)
 
Costum, s. m., lat. consuetudinem, coutume, habitude.
Vilas a costum de trueia
Que de gen viure s'enueia.
Bertrand de Born: Mout mi plai.
Le vilain a la coutume de la truie qui s'ennuie de bien vivre.
Mas ieu non cre que negu temps
Morisson tans de bons costums essemps.
Aimeri de Peguilain: Anc no m cugey.
Mais je ne crois pas que jamais périssent tant de bonnes habitudes ensemble.
CAT. Costum. ESP. Costumbre. PORT. IT. Costume. (chap. Costum, costums; acostumá (acostumbrá): acostumo, acostumes, acostume, acostumem o acostumam, acostuméu o acostumáu, acostumen. Acostumat (acostumbrat), acostumats, acostumada, acostumades.)
2. Costuma, Cosdumna, s. f., coutume, habitude.
Car costuma torna a natura. Libre de Senequa.
Car coutume tourne à nature.
- Droit, lois d'un pays.
Aisso son costumas de la villa de, etc.
Tit. de 1238. DOAT, t. CXLIX, fol. 1.
Ceci sont les coutumes de la ville de, etc.
Meton bans e malas costumas per ocayzon d'aver emendas.
V. et Vert., fol. 15.
Ils établissent bans et mauvaises coutumes pour occasion d'avoir des amendes.
Loc. Plor tota dia, fas cosdumna d'efan. Poëme sur Boèce.
(chap. Ploro tot lo día, fach costum d'infán, chiquet.) 
Je pleure tout le jour, je fais coutume d'enfant.
Dis que reys, que lo seu vai donan
Ni s'en torna, fai costuma d'enfan.
Bertrand de Born: Un sirventes.
Je dis que roi, qui va donnant le sien et s'en dédit, fait coutume d'enfant.
ANC. CAT. IT. Costuma.
3. Costumanza, Costumnansa, s. f., coutume, habitude.
Per costumanza de bonas obras. V. et Vert., fol. 43.
Par habitude de bonnes oeuvres.
Molt es greus l'emperis de costumnansa. Trad. de Bède, fol. 5.
L'empire de l'habitude est très fort.
ANC. CAT. IT. Costumanza.
4. Costumar, v., être accoutumé, être habitué.
Car non a de que menestrar
Si com a costumat de far.
V. de S. Honorat.
Car il n'a pas de quoi fournir ainsi qu'il a accoutumé de faire.
Part. pas. Quar donnas son costumadas d'aitan.
Cadenet: Non sai qual.
Car les dames sont accoutumées d'autant.
ANC. FR. Ne forga ne ne fist forgier monnoye qui onques fust coustumée.
Lett. de rém., 1394. Carpentier, t. 1, col. 1104.
ANC. ESP. Tornó à su estudio que avie costumnado.
V. de S. Domingo de Silos, cop. 393.
ANC. CAT. Costumar. ESP. Costumbrar. PORT. Costumar. IT. Costumare.
5. Costumier, Cosdumnier, adj., coutumier, habituel, ordinaire.
Si cum cel que es costumiers
D'auzir et de sofrir lur glat.
Rambaud d'Orange: Als durs crus.
Ainsi que celui qui est coutumier d'ouïr et de souffrir leur aboiement.
Fig. En aizimen de blancas flors
E de novelh chan costumier.
Marcabrus: A la fontana.
Sans l'agrément des blanches fleurs et du nouveau chant habituel.
Cosdumniera chausa es. Trad. de Bède, fol. 3.
C'est une chose ordinaire
6. Acosdumnansa, s. f., coutume, habitude.
Acosdumnansa de bonas causas.
Trad. de Bède, fol. 4.
Habitude de bonnes choses.
ANC. FR. L'accoustumance est une autre nature.
Camus de Belley, Diversités, t. 1, fol. 435.
IT. Accostumanza.
7. Acostumar, v., accoutumer, habituer.
Gardas de acostumar follas paraulas.
V. et Vert., fol. 95.
Gardez-vous d'accoutumer les folles paroles.
Causa que non a acostumada.
Liv. de Sydrac, fol. 83.
Chose qu'il n'a pas accoutumée.
Car avi' acostumat de viure honradamen.
V. de S. Honorat.
Car il avait accoutumé de vivre honorablement.
Part. pas. Can sera ben acostumat
De penre e ben adobat.
Deudes de Prades, Auz. cass.
Quand il sera bien accoutumé de prendre et bien dressé.
En la ley era enseynada
De Dieu e ben acostumada.
Trad. d'un Évangile apocryphe.
Elle était enseignée et bien accoutumée en la loi de Dieu.
CAT. Acostumar. ESP. Acostumbrar. PORT. Acostumar. IT. Accostumare.
8. Acostumadamen, adv., habituellement.
Cant hom jura acostumadamen, ayssi comma a cascun mot.
(N. E. Los polacos, no me refiero a los catalanes, tienen la costumbre de decir kurwa cada pocas palabras. Los de Gerona usan mucho “cardar”.)
V. et Vert., fol. 24.
Quand on jure habituellement, pour ainsi dire à chaque mot.
ANC. FR. Les administrations gouvernées accoustuméément.
Ord. des Rois de Fr., 1256, t. 1, p. 81.
ANC. CAT. Acostumadament. ESP. Acostumbradamente. PORT. Acostumadamente. IT. Accostumadamente. (chap. Acostumadamén, habitualmén, assobín.) 
 
Cot, s. f., lat. cotem, queux, pierre à aiguiser. 
(chap. pedra de esmolá o de esmolet: afilá)
Ab so qu'ieu sembli be la cot,
Que no tailh e fa 'l fer talhar.
B. Martin: Farai un.
Avec cela que je ressemble bien à la queux, qui ne taille pas et fait tailler le fer.
Fig. … Ieu soi la cot
De tot estz mals tocatz.
G. Riquier: Tant petit.
… Je suis la queux de tous ces mals touchés.
ANC. FR. Lors comença à aguisier
Son coutel à une grant kex.
Fabl. et cont. anc., t. III, p. 15.
IT. Cote.
 
Cot, s. m., cotte, cotillon.
Voyez Denina, t. II, p. 106.
Us vai dolan ab tal ayssa
Que no us te pro cot ni manta.
B. Alahan de Narbonne: No puesc.
Il va vous dolant avec telle aissette que ne vous tient profit cotte ni manteau.
ANC. FR. Fame est plus cointe et plus mignote
En sorquanie que en cote...
Et une cote de brunete.
Roman de la Rose, v. 1216 et 214.
CAT. Cot.
2. Sobrecot, s. m., surcot.
L'autra non a sobrecot de bruneta.
P. Cardinal: Prop a guerra. Var.
L'autre n'a pas surcot de brunette.
Mantel e blial de violas
Portet e sobrecot de rozas.
P. Vidal: Mai o.
Elle porta manteau et justaucorps de violettes et surcot de roses.
ANC. FR. A tousjors en ivier si ot
A mances un nouviel surcot
Fourré de vair.
PH. Mouskes; Carpentier, t. III, col. 924.
3. Cota, Cotha, Quota, s. f., cotte.
Vestir una cota de malha.
(chap. Vestí, portá una cota de malla.)
L'Arbre de Batalhas, fol. 141.
Vêtir une cotte de maille.
E van vestitz los grans senhors am una cotha ses dobladura entro al ginolh.
Els se armo de quota de malha.
Perilhos, Voy. au Purgatoire de S. Patrice.
Et les grands seigneurs vont vêtus avec une cotte sans doublure jusqu'au genou.
Ils s'arment de cotte de maille.
CAT. ESP. PORT. Cota. IT. Cotta.
 
Cot, s. m., bas lat. cotagium, coûtage, sorte d'impôt.
E tot so que del dit cot ly dits habitadors auran percebuts.
Emolumens del cot de la jurisdictio.
Cout. de Saussignac de 1319.
Et tout ce que lesdits habitants auront perçu dudit coûtage.
Emoluments du coûtage de la juridiction.
2. Cotador, s. m., cotagier, collecteur du coûtage.
Instituira un cotador conegut.
(chap. Instituirá un cotadó conegut. Lo que arreplegabe l' impost dit cot.)
Cout. de Saussignac de 1319.
Instituera un cotagier connu.
 
Coton, s. m., ar. kotonn, coton.
Voyez Golius, Dict. arabico-latin., col. 1933.
Que sia coton bon et marchant.
Ord. des R. de Fr., 1462, t. XV, p. 476.
Que ce soit coton bon et marchand.
Coton filat e non filat.
Tit. du XIIIe sièc. DOAT, t. LI, fol. 152.
Coton filé et non filé.
CAT. Cotó. ESP. Cotón (algodón). PORT. Cotão. IT. Cotone.
(chap. Cuan erem chiquets, a escola, alguna vegada mo se escapabe la paraula cotón, perque natros diém cotó en chapurriau. Los mestres ya díen algodón, al + kotonn, y no coneixíen la antiga castellana cotón.)
 
Coutel, s. m., couteau, grosse plume du guidon de l'aile, terme de fauconnerie.
Aprob so venon li coutel;
So son las pennas en auzel (N. E. pennas, penas : plumas, rat penat.)
Que las alas si fan plus bellas.
Pels coutels l'ala li tira.
Deudes de Prades, Auz. cass.
Après cela viennent les couteaux; ce sont dans l'oiseau les pennes par lesquelles les ailes se font plus belles.
Lui tire l'aile par les couteaux.
 
Cozer, Coire, v., lat. coquere, cuire.
(chap. coure; tamé cuiná ve de coquere.)
Filh d'un sirven del castel que era forniers... a cozer pa.
V. de B. de Ventadour.
Fils d'un serviteur du château qui était fournier... à cuire le pain.
Cozetz mel en un vaiselet.
Deudes de Prades, Auz. cass.
Cuisez du miel dans un petit vase.
- Causer une douleur piquante.
Coc me, mas ieu per tot aquo
No m mogui ges.
(chap. Me va coure, pero yo per tot aixó no me vach moure gens. Si cou es que sane, cuan te fiquen alcohol a una ferida. Tanta coissó no se podíe aguantá, va di lo cagamandurries y capsot de Mario Sasot cuan li van ficá aigua oxigenada a una ferideta que se va fé en un papé del panfleto Temps de Franja; la que ting entre les molles del cul tamé es una franja.)
Le Comte de Poitiers: En Alvernhe.
Il m'en cuisit, mais pour tout cela je ne me bougeai point.
Fig. Part. prés. El desiriers cozens e doloiros.
B. de Ventadour: Bels Monruels.
Le désir cuisant et douloureux.
Farai un sirventes cozen.
Bertrand de Born le fils: Quan vei lo.
Je ferai un sirvente cuisant.
Part. pas. Chars quant es mal cuecha e dura.
Le moine de Montaudon: Mot m'enueia.
La chair quand elle est mal cuite et dure.
Fig. Ab semblan cueg et ab cor cru.
B. de Ventadour: Ab cor leial.
Avec extérieur cuit et avec coeur cru.
CAT. Courer. ESP. Cocer. PORT. Cozer. IT. Cuocere. (chap. coure: coc, cous, cou, coém, coéu, couen; cuit, cuits, cuita, cuites. Coén, adj, coéns, coénta, coéntes; coén, v. gerundio. Coc en poma, cocs, coca de primentó, coques en atún.)
2. Cuchiu, adj., facile à cuire.
Aquelas lentillas so mai grossas, frescas e may cuchivas.
(chap. Aquelles llentilles, llentíes son mes grosses, fresques y mes fássiles de coure.
ESP. Aquellas lentejas son más grandes, frescas y más fáciles de cocer, cocederas.)
Eluc. de las propr., fol. 213.
Ces lentilles sont plus grosses, fraîches et plus faciles à cuire.
3. Cossezen, adj., cuisant. (chap. coén)
Per qu'us sonetz fai gualiartz
Ab motz amaribotz bastartz,
E lui apellon cossezen.
Pierre d'Auvergne: Chantarai.
Parce qu'il fait un sonnet menteur avec des mots aigrelets bâtards, et on l'appelle cuisant.
4. Coc, Cuec, Cutz, s. m., lat. coquus, cuisinier.
(N. E. Se encuentra coch, cochs, sobrecoch, sobrecochs en las ordinaciones de Pedro IV.)
Sai esser pestres e cocx.
Raimond d'Avignon: Sirvens suy.
Je sais être boulanger et cuisinier.
… Cuecx e bivers e baylos.
P. Cardinal: Un sirventes.
Cuisiniers et échansons et gouverneurs.
Senher, vostre manjars, so ditz lo cutz,
Vos es aparelhatz.
Roman de Gerard de Rossillon, fol. 15.
Seigneur, ce dit le cuisinier, votre manger vous est apprêté.
ANC. FR. Trois escoufles i ot de mez salez
Que li queux li avoit appareilliez.
Fabl. et cont. anc., t. IV, p. 230.
Les maistres queux souvent lardent perdrix... en intention... de les mettre roustir.
Rabelais, liv. IV, ch. 24.
CAT. Coc. IT. Cuoco.
5. Cosiner, s. m., cuisinier.
Qu'el cosiner se va levar, et aportet una espalla.
(chap. Que lo cuiné se va eixecá, alsá, elevá, y va portá una espala
Lo sompo aragonés catalaniste de Fondespala, Daniel Vives Albesa, igual trobe una t a la paraula ocsitana espalla. Es dels que escriuen lo nom del seu poble Fontdespatla; es una mes de les víctimes del tomàtic, com los que escriuen Vall-de-roures.)
Hist. abr. de la Bible, fol. 36.
Que le cuisinier se va lever, et il apporta une épaule.
ESP. Cocinero. PORT. Cozinheiro. IT. Cuciniere. (chap. cuiné, cuinés, cuinera, cuineres; v. cuiná, a la cuina o a les cuines.)
6. Coguastro, s. m., cuisinier, marmiton.
Et anc sol no y ac coguastros,
Mas que nos tres.
Le Comte de Poitiers: En Alvernhe.
Et il n'y eut oncques un seul cuisinier, excepté nous trois.
7. Coze, s. m., mets, plat d'aliments cuits.
En loc de gran cozes, lor disia suas cansos.
V. d'Elias d'Uisel.
En place de grands mets, il leur disait ses chansons.
8. Cozina, s. f., lat. cucina, cuisine, victuaille.
Per qu'ieu volgra esser mais cocs
De sa cozina.
G. Adhemar: Ben fora.
C'est pourquoi j'aimerais mieux être cuisinier de sa cuisine.
Pres de tres ans en la gaudina
On avian mot paura cozina.
V. de S. Honorat.
Près de trois ans dans la forêt où ils avaient très pauvre cuisine.
ESP. Cocina. PORT. Cozinha. IT. Cucina. (chap. Cuina)
9. Cozensa, Coizenza, s. f., cuisson, douleur. (chap. coissó.)
Fig. Mals senes jauzimens
E senes benfag cozensa.
Gaubert moine de Puicibot: Una grans.
Mal sans jouissance et douleur sans bienfait.
Merce m degratz aver senes coizenza.
Raimond Jordan: Vas vos soplei.
Vous me devriez avoir merci sans cuisson.
10. Coitura, s. f., brûlure, cuisson, cautérisation.
A la puiridura de la charn a at fer e coitura. Trad. de Bède, fol. 50.
Il est besoin du fer et de la brûlure à la pourriture de la chair.
Car plus se delecta, en aissi
Sesta coitura es valens.
Deudes de Prades, Auz. cass.
Car plus il se délecte, de même cette cautérisation est avantageuse.
ESP. Cocedura. PORT. Cozedura. IT. Cottura.
11. Cosinar, v., cuisiner.
Totas herbas aptas a cosinar.
(chap. Totes les herbes aptes per a cuiná.)
Hist. abr. de la Bible, fol. 36.
Toutes herbes propres à cuisiner.
Part. pas. subst.
Be mangi soven de fort bos cozinatz,
De salsas de girofle, e de bos empastatz.
Izarn: Diguas me tu.
Je mange bien souvent de fort bons mets, des sauces au girofle, et de bons pâtés.
ESP. Cocinar. PORT. Cosinhar. IT. Cucinare.
12. Bescueg, Bescueit, s. m., biscuit.
Aysso es lo bescueg per garnir nostra nau. V. et Vert., fol. 43.
Ceci est le biscuit pour garnir notre navire.
Ieu pretz mais...
Bos manjars e palafres assatz
Que bescueitz ab auratge.
Rambaud de Vaqueiras: Ben sai.
Je prise davantage... bons mangers avec de nombreux palefrois, que biscuits avec la tempête.
CAT. Bescuyt. ESP. (chap.) Bizcocho. PORT. Biscuto. IT. Biscotto. 
(N. E. Este bizcocho, bescuyt, bescueg, bescueit, no es como el que conocemos ahora, sino una masa “bi cocta” como las galletas para que durase en el mar.)
13. Decoctio, Decoccio, s. f., lat. decoctio, décoction.
En l'ayga de laqual se fa la sal per forta decoccio.
Eluc. de las propr., fol. 75.
En l'eau de laquelle le sel se fait par forte décoction.
Decoctio de anet e de camomilla. Trad. d'Albucasis, fol. 55.
Décoction d'anet et de camomille.
CAT. Decocció. ESP. Decocción. PORT. Decocção. IT. Decozione. (chap. decocsió, decocsions, no fem aná lo verbo decoure, pero sí recoure:)
14. Recoser, v., lat. recoquere, recuire.
Part. pas.
Que nulhs autre recuegs en fuec salvatge.
Arnaud de Marueil: Ancmais tan be.
Que nul autre recuit en feu non réglé.
CAT. Recourer. ESP. Recocer. PORT. Recozer. IT. Ricuocere.
 
Crai, s. m., crachat.
Voyez Leibnitz, p. 109.
Sa boca plena d'orre crai.
P. Vidal: Puois ubert.
Sa bouche pleine de crachat dégoûtant.
PORT. Escarro. (ESP. Esputo, gargajo. Chap. carcás, carcassos.)
2. Escracar, v., cracher, couvrir de crachats.
Li van sus los uelhs escracar. Brev. d'amor, fol. 153.
Ils lui vont cracher sur les yeux.
En despieyt de Jesu en las fons escracha.
Roman de Fierabras, v. 4863.
En mépris de Jésus il crache dans les fonts baptismaux.
Part. pas. E fort batutz e malmenatz,
Et escarnitz et escracatz. Passio de Maria.
(chap. Y fort batut y maltratat, y escarnit, insultat, y escarcassat: ple de carcassos, mescla de mocs y saliva.)
Et fort battu et maltraité, et insulté et couvert de crachats.
PORT. Escarrar.
 
Cranel, s. m., créneau.
Deu esser en cascu cranel un petit gaf am que botesso... tiresso las escalas... Que sian plus haut que los cranels.
Tit. du XVe sièc. DOAT, t. CXLVII, fol. 283.
II doit être en chaque créneau un petit croc avec lequel ils poussassent... tirassent les échelles... Qui soient plus haut que les créneaux.
ANC. FR. Trop sont plus riches les toureles
Et li crenel miex deffensable.
G. Guiart, t. 1, p. 183.
 
Crapana, s. f., crâne, caboche.
An vos pisat per crapana.
T. de Bonnefoi et de Blacas: Seign' En.
Vous ont pissé sur la caboche.
CAT. ESP. (cráneo) PORT. Craneo. IT. Cranio. (chap. cráneo, calibossia, cap; cabossa de alls.)
Crapula, s. m., lat. crapula, crapule.
A vegadas, per trop manjar e beure, me esdevenia crapula, ebrietatz.
La Confessio.
Parfois, pour trop manger et boire, me survenait crapule, ivrognerie.
Neguna chauza non es aissi contraria a tot crestian sicom crapula.
Regla de S. Benezeg, fol. 50.
Aucune chose n'est aussi contraire à tout chrétien comme crapule.
ESP. (crápula) IT. Crapula.
 
Crear, v., lat. creare, créer.
Semblans a si nos volc crear.
Brev. d'amor, fol. 2. 
Il voulut nous créer semblables à lui.
Es acostumat de crear dos syndics.
(chap. Es acostumat, se acostume, es costum, de creá dos sindics.)
Cartulaire de Montpellier, fol. 212.
Il est accoutumé de créer deux syndics.
Part. pas. Homs fon creatz en tal honor et tal senhoria, qu'el era senhers de totas creaturas que eron sotz lo cel. V. et Vert., fol. 32.
L'homme fut créé en tel honneur et telle dignité, qu'il était seigneur de toutes les créatures qui étaient sous le ciel.
ANC. CAT. ESP. PORT. Crear. IT. Creare.
2. Creaire, Creator, s. m., lat. creator, créateur.
Qu'enant era nostre creayres,
D'aqui enan fo nostre payres.
Los VII Gaugs de la mayre, etc.
(chap. Que abans ere lo nostre creadó, de aquí abán va sé lo nostre pare. Los 7 gochs de la mare, etc.)
Qu'avant il était notre créateur, de là en avant il fut notre père.
Qui morra per Dieu lo creator
Viura tos temps jauzens en paradis.
G. Figueiras: Totz hom qui.
Qui mourra pour Dieu le créateur vivra toujours joyeux en paradis.
ANC. FR. Li haus Créerres du ciel et de la terre face que nous en charité puissons ci assambler. Joinville, p. 200.
Je jure Deu le Creator.
Roman du Renart, t. III, p. 285.
ANC. CAT. Creador. ESP. (Creador) PORT. Criador. IT. Creatore. (chap. Creadó, en mayúscula si voléu; creadó, creadós, creadora, creadores, que creen o inventen coses. Criadó, criadós, criadora, criadores, que críen.)
3. Creairitz, lat. creatrix, s. f., créatrice.
Qu'om la puesca dir creairitz. Brev. d'amor, fol. 73.
Qu'on la puisse dire créatrice. 

 

4. Creatio, Creazo, s. f., lat. creatio, création, formation.

Cossi a fag diables tota creatio.

Izarn: Diguas me tu.

Comment le diable a fait toute création.

En la creatio dels dichs cossols.

Charte de Gréalou, p. 68.

En la création desdits consuls.

Qan pens cum es de gentil creazo.

B. de Ventadour: En pessamen.

Quand je pense comme elle est de gentille formation.

CAT. Creació. ESP. Creación. PORT. Creação. IT. Creazione. (chap. creassió, creassions.)

5. Creamen, s. m., création, formation.

… Lucifers encontenen

Sus el ponh de son creamen,

Sa gran beutat trop cossiran

E sa bontat e son sen gran,

S'en carguet folor et orguelh.

Brev. d'amor, fol. 23.

Lucifer sur-le-champ, au moment de sa création, considérant trop sa grande beauté et sa perfection et son grand sens, s'en remplit de folie et d'orgueil.

E can de totas res fo faitz lo creamens.

P. de Corbiac: El nom de.

Et quand la création de toutes choses fut faite.

ANC. CAT. Criament. ESP. Criamiento.

6. Creatura, s. f., lat. creatura, créature, enfant.

Dona, la genser creatura

Que anc formes el mon natura.

Arnaud de Mareuil: Dona genser.

Dame, la plus gentille créature que formât oncques au monde la nature.

La creatura n'an portat;

Aquest' a fag noyrir lo sanz.

V. de S. Honorat.

Ils en ont emporté l'enfant; le saint a fait nourrir celui-ci.

ANC. CAT. ANC. ESP. Creatura. ESP. MOD. Criatura. PORT. IT. Creatura. (chap. criatura, criatures.)

7. Procrear, v., lat. procreare, procréer.

Part. pas. Ses her... procreat de lui et de... sa molher.

Tit. de 1308. DOAT, t. CLXXVIII, fol. 300.

Sans héritier... procréé de lui et de... sa femme.

Sens heret procreat... descenden de lor dos.

(chap. Sense hereu procreat... dessendén d'ells dos.) 

Tit. de 1341. DOAT, t. XXXIX, fol. 150.

Sans héritier procréé... descendant d'eux deux.

CAT. ESP. PORT. Procrear. IT. Procreare. (chap. procreá.)

8. Procreatio, s. f., lat. procreatio, procréation.

De la procreatio dels enfans.

V. de santa Flors. DOAT, t. CXXIII, fol. 254.

De la procréation des enfants.

CAT. Procreació. ESP. Procreación. PORT. Procreação. IT. Procreazione.

9. Recrear, v., lat. recreare, délasser, récréer.

Per refrescar e per recrear la ost, que era lassa.

Cat. dels apost. de Roma, fol. 65.

Pour rafraîchir et pour délasser l'armée, qui était fatiguée.

Cant lo pros cavaliers ha vencut lo torney, ell s'en torna repauzar a son ostall, et recrear e s sojornar per I lonc temps.

V. et Vert., fol. 102.

Quand le preux chevalier a vaincu le tournoi, il s'en retourne reposer en son hôtel, et récréer et se délasser pour un long temps.

CAT. ESP. PORT. Recrear. IT. Ricreare. (chap. recreá, recreás. Recreo, descans a la escola.)

10. Recreacio, s. f., lat. recreatio, délassement, récréation.

Dona repaus e recreacio. Eluc. de las propr., fol. 76.

(chap. Done repós y recreassió, recreo, descans.)

Donne repos et délassement.

CAT. Recreació. ESP. Recreación. PORT. Recreação. IT. Recreazione.

11. Recreamens, s. m., délassement, récréation.

Car motz recreamens

Aportan e plazers.

G. Riquier: El nom.

Car ils apportent beaucoup de délassements et de plaisirs.

IT. Ricreamento. (chap. 1 recreamén, 2 recreamens.)