martes, 25 de diciembre de 2018

Tete, has engordit un montó

Tete, has engordit un montó.
Ya saps, és per la medicació.
Clar, i per qué no proves a no envoldre les pastilles en cansalá?
Se m´atasquen.

Tete, has engordit un montó. Ya saps, és per la medicació. Clar, i per qué no proves a no envoldre les pastilles en cansalá? Se m´atasquen.

Chochim, quànt costen les serps pitó? (valencià)

Chochim, quànt costen les serps pitó? 200€, ne vols una? No. I les cobres? Veges, no vaig a regalar-les. No te fot.

Chochim, quànt costen les serps pitó?
200€, ne vols una?
No. I les cobres?
Veges, no vaig a regalar-les. No te fot.


A Tortosa se parle valensiá tortosí.

Alexandre Cirici VS Compromís de Casp, 1412

Alexandre Cirici VS Compromís de Casp, 1412, valensiá, desarrollo literario a partir del valenciano, documentos oficiales del pasado. 


A ma muller li agrada jugar als meges

A ma muller li agrada jugar als meges en mi, ya porte 1 any en llista d´espera

A ma muller li agrada jugar als meges en mi, ya porte 1 any en llista d´espera

https://twitter.com/joanribo/status/941239758843506688 lo malparit catalanista de Joan Ribó no fa aná en mi, sino lo AMB de Pompeyo Fabra.

#ambValentia (valentia y Valentia) treballant com alcalde de València per la ciutat que volem


Ribó ayudas entidades catalanistas

Biblia en valencià, 1478, de lengua latina en la nostra valenciana per lo molt reuerens micer bonifaci ferrer
Biblia en valencià, 1478, de lengua latina en la nostra valenciana per lo molt reuerens micer bonifaci ferrer



lunes, 24 de diciembre de 2018

Quí es feixista aquí ?

Quí es feixista aquí ?

Quí es feixista aquí ?, Mallorca, Balears, Baleares, mallorquí



Lengua mallorquina / Sa llengo mallorquina /




El mallorquín está sufriendo un proceso de lenta pero inexorable desaparición, para ser sustituido por el catalán-barceloní.
Para ello está siendo fundamental el vergonzoso esfuerzo realizado por la mayoría de nuestros políticos, y entre otros, de un colectivo que se autocalifican como "intelectuales de Baleares".
Que lejos de defender y preservar los valores culturales y lingüísticos de Baleares, menosprecian la lengua de sus abuelos, para imponer una lengua que nunca ha sido propia de Baleares.

En esta página demostraremos que Mallorca tenía su propia lengua romance antes de la llegada de los musulmanes, que es la que utilizaron para comunicarse con Jaime I y sus gentes. Y para ello basta con leer las diferentes crónicas de la conquista y documentos históricos, como vamos ha hacer aquí.

Guiem Rosselló Bordoy (historiador y arqueólogo mallorquín), comenta una hipótesis realizada por Juan Vernet (arabista e historiador español), en 1976 durante una conferencia en el Estudio General Luliano de Mallorca.

En esta hipótesis, http://ibdigital.uib.es/greenstone/collect/bsalArticles/import/BSAL_1982/BSAL_1982v39p257.pdf (no funciona)
Vernet se pregunta, ¿por qué Ramón Llull escribió una obra que debía servir para la conversión de los musulmanes de Mallorca al cristianismo, en catalán?

Según él, esta obra iría dirigida a aquellos musulmanes que habrían perdido su lengua, el árabe, para adoptar la lengua de los conquistadores, el catalán. Ya que Ramón Llull podría haber escrito su obra perfectamente en árabe.
Aplicando el más mínimo sentido común, esto parece absurdo.

¿Un colectivo que en 40 años pierde su lengua materna pero no pierde su religión?

Hay otra posibilidad mucho más lógica, y es que la población indígena convertida al Islam, siguiera usando la lengua que utilizaban antes de la llegada de los musulmanes, la lengua romance mallorquina, el latín vulgar hablado por el pueblo de Mallorca.

Además, ¿es tan difícil suponer que pudieran utilizar las dos lenguas, su lengua materna mallorquina y el árabe?. Actualmente en Mallorca la mayoría de personas entienden o hablan mallorquín y castellano, sin ninguna dificultad.

¿Eran menos inteligentes en aquel tiempo?

Debemos recordar que la invasión musulmana no significó el desplazamiento de la población nativa, para repoblar con población árabe.

De hecho, se estima que el aporte de población árabe y norteafricana a la Península no superó el 10%.

De la misma forma que ocurrió en la península, la población nativa en muchos casos, simplemente cambió unos señores por otros. En el caso de Baleares fueron los bizantinos, quienes fueron sustituidos por los árabes. No se obligó a la población a convertirse al islam.


En las ciudades, tanto cristianos, como judíos, vivían en una especie de guetos, con sus iglesias y sinagogas. Sin embargo debían pagar unos impuestos por practicar su religión, (yizia), que no debían pagar los musulmanes.


barrio judio en Mallorca, Xuetes a Ciutat. Wikipedia.
Xuetes a Ciutat. Wikipedia.

Después de la conquista cristiana la judería estaba detrás de la iglesia de Santa Eulalia, probablemente era la misma situación que tenía durante la época musulmana


Año 123 a. C. llegan los romanos. Durante la dominación romana los pobladores de las islas obtuvieron un idioma común, el latín. Con el transcurso de los años, se desarrolló una lengua hablada por el pueblo (latín vulgar), que cada vez era más diferente al hablado por la élite (latín culto). Esto ocurrió en todo el imperio, y dio lugar al desarrollo de las diferentes lenguas romances, que tras la caida de éste, se convirtieron en los diferentes idiomas de muchos países de la Europa mediterránea.

Año 425,
llegaron los vándalos. Su huella cultural en las islas, quizás se limite a algunas iglesias arrianas.


Año 534, Los bizantinos fueron los nuevos señores de las islas,
 y con ellos seguimos teniendo el latín como idioma, mientras nuestra lengua romance se sigue desarrollando.

Año 799, el imperio bizantino se retira para defenderse del avance musulmán en oriente. Baleares se encuentra ahora en la órbita carolingia, de quien recibe protección ante los ataques musulmanes.
En el año 897, una bula papal hace depender las islas del obispado de Gerona. Confirmando así su vinculación con la Marca Hispánica, creada por Carlomagno. Durante más de 100 años, los Condados Catalanes, la Septimania y las Baleares forman parte del mismo ente político dentro del Imperio Carolingio. Se produce una fuerte influencia cultural, lingüística y religiosa entre las islas y el continente.


En el 902 llegan los musulmanes. Una importante cantidad de población de Baleares huye, su destino será la costa de Gerona, principalmente. Donde dejarán su impronta lingüística y cultural.

Ahora los musulmanes son los nuevos señores, con ellos trajeron el árabe.
El pueblo seguiría usando su lengua romance, mientras el ejército y la administración usarían la lengua árabe.


Por poner un paralelismo, hace 100 años teníamos en Mallorca la administración, el ejército y la guardia civil en castellano, mientras la inmensa mayoría de población hablaba su lengua materna mallorquina. De hecho, sobre todo en los pueblos, la gente tenía dificultades para expresarse en castellano.

Hace 1000 años teníamos la administración y el ejército en árabe, y la inmensa mayoría de la población hablaría su lengua materna, el mallorquín de aquel tiempo.


En Valencia, otra zona de domino musulmán, esta lengua romance la vemos reflejada en las jarchas, que era romance escrito en alfabeto árabe. Las jarchas eran versos en romance, escritos al final de poemas escritos en árabe.

Traducción del árabe
Ay mamá!,
meu al habib vay-se
e no més tornarad,
Gar, que faré yo, mamá?
no un bezyello lleixarad?
Ibn Lubbun, siglo XI
Texto en valenciano
Ai mamà!,
el meu amat se'n va
i mai mes tornarà
Digués, que faré yo, mamà?
ni un beset me deixarà?

En Mallorca no se han encontrado jarchas. Después de la destrucción que produjeron las incursiones cristianas en 1114 y 1229, muchos documentos fueron destruidos o extraviados. De todas maneras no debemos descartar que algún día se descubran jarchas mallorquinas. Aunque nuestra, "querida Universitat.cat", no parece tener mucho interés por el periodo musulmán, quizás podrían encontrar verdades incomodas.

la toponimia mozárabe balear

En 1114, Pisa decide atacar Baleares debido a los frecuentes ataques piratas que sufren sus barcos. Llegan a Menorca y hablan con un campesino menorquín para recabar información, no tienen ningún problema de comunicación, simplemente porque hablan una lengua romance parecida.

liber maiolichinus

Parte de la escuadra se pierde y llega a Blanes, en la costa de Gerona. Piensan que han llegado a Mallorca y se dedican a apalear a toda la gente que encuentran. Después de un buen rato, los gerundenses consiguen convencer a los pisanos de que no están en Mallorca sino en Gerona.


¿Y por qué habían de saberlo?, los gerundenses hablan una lengua romance parecida a la que se habla en Pisa y su piel es del mismo color. Igual que el payés menorquín, igual que la gran mayoría de gente que verán cuando llegen a Mallorca, salvo los soldados y los nuevos señores, de origen africano.


Y en 1229, la conquista cristiana significó de nuevo, el cambio de unos señores por otros. La lengua de los nuevos señores era un incipiente catalán, si lo queremos llamar catalán. Según algunos filólogos un dialecto del occitano, que a su vez era una evolución del latín.


Esta es una página del "Libro de los hechos", escrita o dictada por Jaime I.

"en aquest castell que li sia saluat, e que uos assegurets be a nos que pus ela cobra laltre comtat per iuhiy de. nostra cort, e per dret, e per rao, els altres lio atenen, que uos quel li atenats, e que li retats son castell. E sempre reterenlo. E enuiam a Oliana, e quan saberen que retut era lo castell de Pons, reterense sempre a la Comtessa. E no uolien re demanar en nom de nos pel dret que ela hauia.

47. E passat mig any nos fom a Tarragona. E uolch nostre Senyor que menys de cort, que nos no hauiem manada, foren ab nos la major partida dels nobles de Cathalunya, e per nom don Nuno Sanxe qui fo fiyl del comte don Sanxo, e en ·G· de Muntcada, el comte Dampuries, en ·R· de Muntcada, e en Guerau de Cerueylo, e en ·R· Alamany, e en ·G· de Clarmunt, e en ·Bñ· de Sancta Eugenia, senyor de Torroela. E conuida en ·P· Martel ciutada de Barçalona, e que sabia molt de mar, a nos e a tots aquels nobles qui eren aqui ab nos. E sus quant nos haguem prop de menjar, leuarense paraules entre ells. E dixem: Quiyna terra era Maylorques, ni quant, te son Regne? E demanarenho an ·P· Martel, perço con era comit de galees, e en ·P· Martel dixlos quels"

Jaime I el Conquistador, Libro de los hechos, párrafo 47.
Solo a título de curiosidad, si os fijáis en la cabecera, podréis observar un burdo intento de manipulación catalanista, al final de la misma y en otro tipo de letra pone, "Jaume I, Rei de Catalunya-Aragó". Nunca existió el reino de Catalunya-Aragó.


libro de los hechos de Mallorca
Llibre dels feyts. Wikipedia.
Esta es la página en el original del libro. Aquí podéis ver la imagen ampliada, por si la queréis leer.


Esta lengua no debía ser muy diferente del idioma que hablaba la población indígena de Baleares. En aquel tiempo, la evolución de las diferentes lenguas romances era muy temprana, y era muy probable que gentes originarias de todo el sur de Francia y todo el norte de la Península Ibérica pudieran entenderse sin demasiada dificultad, exceptuando las zonas de idioma vasco.

Y no olvidemos que durante todo el siglo IX, Baleares forma parte del Imperio Carolingio junto a los Condados Catalanes y Occitania.


Recordemos también, que durante el asedio de Medina Mayurka (Palma), hubo facilidad de comunicación entre los cristianos y los mallorquines musulmanes que les apoyaron.


En la crónica de Desclot podemos comprobar como los nativos mallorquines se expresaban en su latín, así es como en aquel tiempo llamaban a las diferentes lenguas romances. Esto demuestra claramente que las gentes de Mallorca hablaban su propia lengua romance, con la que se entendían sin demasiada dificultad con las gentes que vinieron con Jaime I.

En este capítulo de la crónica de Bernat Desclot, nos describe como Alí, un nativo mallorquín, habla con Jaime I, en el islote de Pantaleu, en la zona que ahora es San Telmo (en tiempos de Jaime I se conocía como "Sa Palomera").

CAPITOL XXXV
 

Com
la ost del rey d'Arago pres terra en la ylla de Mallorques a hun lloch al qual dien Senta-Ponça.
Diu lo comte que, quant tots los navilis foren ajustats a la Palomera, el rey fo exit a la ylla de Pantaleu ab molts de richs homens e d'altres gents per deportar e per esduir se, com la mar los havia trevallats, ço fo un diumenge mati, quels Serrayns de la terra se foren ajustats davant la ylla de Pantaleu, tro a quinze milia Serrayns a cavall e a peu ab llurs armes. Dels quals Serrayns s'en parti hu, e gitas en mar, e nadent vench a la ylla hon lo rey era. E quant fo exit de la mar, vench devant lo rey, e agenollas a ell, e saludal en son lati. El rey feu li donar vestidures, e puix demanali del feyt de la terra e del rey serray. El Serray dix li:

(De los sarracenos se separó uno y se tiró al mar, y nadando llegó a la isla donde el rey era. Y cuando salió del mar, vino delante del rey, y se arrodilló, y le saludó en su latín. El rey le hizo dar vestimenta, y después le preguntó por los hechos de la tierra y del rey sarraceno. El sarraceno le dijo:)

Este es otro capítulo de la crónica de Bernat Desclot, en que el rey moro de Mallorca (Abu Yaya), después de la batalla de Porto Pi, entra furtivamente en la ciudad de Mallorques (Palma)

CAPITOL XXXVIII
lo rey serray de Mallorques entra en ciutat celadament.

Quant lo rey serray fo fuyt de la batalla e s'en fon muntat en les muntanyes, si stech amagat al bosch quatre jorns; que ne fo atrobat, tro quels Serrayns qui foren scapats de la batalla, ben huyt milia, lo atrobaren. E puix ab ell ensemps vingueren s'en vers la ciutat, de nit, per tal que poguessen entrar dins. Si que, aquella nuyt que vench apres fo molt scura e torbada. Els Serranys de la ciutat que sabien quel rey venia, llur senyor, e volia entrar en la ciutat, per tal quels crestians de la ost no s'en apercebessen, aportaren moltes falles e moltes lums enceses, e de aquella part hon la ost era, e cridaren molt fortment en llur llati, si quel cel e la terra tot s'en entras en aquesta hora. E lo rey serrahi ab sa gent, aquesta hora, que era al gall cantant, recollis en la ciutat que cells de la ost non saberen res aquella nit, tant staven maravellats dels crits e dels fochs quels Serrayns feren.

( Los sarracenos de la ciudad que sabían que el rey venía, su señor, y quería entrar en la ciudad, por tal que los cristianos de la hueste no se apercibieran, aportaron muchas hogueras y muchas luces encendidas, y de aquella parte donde la hueste era, y gritaron muy fuertemente en su latín, así que el cielo y la tierra entrase en esta hora. Y el rey sarraceno con su gente, esta hora, que era el gallo cantando, se recogiese en la ciudad que aquellos de la hueste no supieron nada aquella noche, tanto estaban maravillados de los gritos y de los fuegos que los sarracenos hicieron.)

En el "Llibre dels Feyts" se puede comprobar como Jaime I no necesita interpretes para comunicarse con los nativos de Mallorca, sin embargo cuando han de hablar con Abu Yaya, líder de la secta almohade venida del Norte de África que gobernaba las Islas, necesitan la asistencia de un traductor de algaravía, así llamaban los cristianos a la lengua árabe.

Libro de los hechos, párrafo 74. - primera entrevista de Nuño Sans (conde del Roselló) con Abu Yaya (Rey de Mallorques).

E enuiam hi don Nuno ab X cauallers seus, e I iuheu de Saragoça qui sabia algarauia per trujaman, e hauia nom don Bahihel.
Y enviamos a don Nuño con 10 caballeros suyos, y un judío de Zaragoza que sabía algaravía para traducir, y tenía por nombre don Bahihel.


Libro de los hechos, párrafo 76. - segunda entrevista.

"E quan se foren acostats lo Rey de Maylorques e don Nuno, deualaren en la tenda, e parlaren lo Rey tan solament ab II de sos ueyls: e don Nuno, e lalfaquin qui anaua per trujanma, e els cauallers qui eren ab don Nuno estauen de fora ab alguns sarrains qui estauen ab els."
Y cuando se acercaron el Rey de Mallorca y don Nuño, bajaron a la tienda, y hablaron el Rey tan solo con 2 de sus viejos y don Nuño, y el alfaquín (médico musulmán) que iba para traducir, y los caballeros que eran con don Nuño estaban fuera con algunos sarracenos que estaban con ellos.


Ahora Baleares forma parte de la Corona de Aragón. En lo referente a la lengua, siguen llegando nuevos pobladores, que enriquecen la lengua nativa.
Mientras la mayoría de los musulmanes nativos, igual que hicieron a la llegada de los conquistadores musulmanes, adoptan la religión de los nuevos señores.
Y los nativos cristianos, que durante la dominación de la secta almohade fingieron su conversión al islam, pueden volver a practicar su fe libremente.

Se crea una lengua culta o literaria, diferenciada de la lengua del pueblo. Es la misma historia repetida otras veces.

Pocos años después de la conquista cristiana, nace en Palma Ramón Llull. Escribe en la lengua de los nuevos señores, sin embargo usa palabras y formas de expresión inexistentes en lemosín (catalán). Son mallorquinismos que continúan presentes hoy día. Probablemente es la lengua que Ramón Llull ha escuchado durante su infancia y adolescencia en las calles de Palma.
Esto es algo que pone muy nervioso al catalanismo, y son incapaces de dar una explicación coherente sin hacer tambalear esa absurda teoría catalanista de "la repoblación catalana".

En este libro, el autor, Antoni M. Badia i Margarit (filólogo y lingüista catalán) describe los mallorquinismos de Llull, e intenta dar una explicación sin salirse del pensamiento catalanista.

Esto es algo de lo que puede leerse en el libro.

Palabra en mallorquín y su correspondiente en catalán:

pus - mes
feels - fidels
perrós - peresós
poria - podria
servici - servei
enganar - enganyar...


Pero los mallorquinismos de Llull no solo son palabras, sino formas de expresión totalmente presentes en el mallorquín de hoy.

"Altres trets, i ben típics per cert, del parlar mallorquí. Un d'ells, la col.locació de les formes dins la combinació de pronoms febles. Així:"

qui la vos podria dir - qui us la podria dir


O la característica más notoria del habla mallorquina como es el artículo salado.

"En efecto, se hace duro, aun violento, no admitir que el artículo IPSE de Ramón Llull sea el mismo IPSE del mallorquín de hoy. Y lo pongo en relieve nuevamente, ahora a base de un ejemplo solo, puede ser el más característico, porque su concreción muestra hasta que punto es sorprendente, forzado y todo, obstinarse en no aceptar los dialectismos baleáricos en Ramón Llull."

Lo que el autor del libro nos está diciendo, es que 30 años después de la conquista cristiana de Mallorca ya existían mallorquinismos, palabras y formas de expresión inexistentes en catalán. 
No hace falta ser un lince para concluir que estos mallorquinismos, no es más que la lengua romance que Ramón Llull ha escuchado desde su infancia en las calles de Palma, no es mas que la lengua romance que los nativos mallorquines conservaron durante todo el periodo de dominio musulmán de Baleares. La misma lengua romance en la que se comunicaban 300 años atrás con los Condados Catalanes y Occitania, cuando Baleares formaba parte del Imperio Carolingio.

Hoy, estos mallorquinismos los podemos ver reflejados en nuestros chavales, estudiando en un sistema educativo totalmente politizado y catalanizado donde se ha impuesto a sangre y fuego el catalán-barcelonés, una lengua que nunca ha sido propia de Baleares. Y nuestros chavales, igual que hiciera Ramón Llull, escriben en un catalán incorrecto, con palabras y formas de expresión mallorquinas.

Un siglo después la población mallorquina sigue diferenciando claramente la lengua propia de Mallorca de la lengua que han traido los nuevos pobladores.
En una entrevista al que fue profesor de historia medieval de la Universidad de las Islas Baleares, Álvaro Santamaría, nos relata un hecho acaecido en aquella época.


"En 1341, a un siglo vista de la conquista cristiana del reino de Mallorca, en el curso de una investigación judicial sobre el robo de una colcha perpetrado un año antes, Geralda, dueña de la colcha, al interrogarla el juez (como ha documentado Gabriel Llompart): "¿Qué idiomote loquebatur? (qué idioma hablaba ); contestando Geralda que en rosellonés ("dixit quod rossillionenssem"), por lo que el magistrado que llevaba la investigación, dedujo que el ladrón no podía ser un tal Guiem Revull, que es de Mallorca o habita en Mallorca, porque habla a la manera mallorquina ("Guillermus Revull est de Maioricis vel moratur in Maioricis et loquetur ad modum maioricencem").
Como se desprende de lo que se atestigua en la indagatoria judicial, las gentes de Mallorca sabían y eran conscientes ya en 1340, de que su habla a la manera mallorquina, les identificaba como mallorquines, como naturales o habitantes de Mallorca, por la misma razón que la señora Geralda identificaba por hablar en rosellonés al incógnito sospechoso, como del Rosellón."
El profesor nos habla de la diferenciación en la lengua que se hablaba 100 años después de la conquista. Pero esta diferenciación ya se daba desde el primer momento de la conquista, entre la lengua de los conquistadores y la lengua romance mallorquina, que con toda seguridad hablaban los habitantes de la isla.

Juan José Amengual crea en 1835 una gramática mallorquina83 años antes que la actual gramática catalana de Pompeyo Fabra de 1918.

En 1880, Antoni María Alcover (Mosén Alcover), escribe bajo el seudónimo de Jordi d'es Racó, "Las rondallas mallorquinas".

Eran y son, una recopilación de cuentos populares, escritos en el idioma del pueblo, la lengua mallorquinaLeyendo las rondallas nos damos cuenta de las expresiones y palabras que se han perdido en los últimos 100 años, para aproximarnos cada vez más al catalán oficial. Pero estas rondallas no son las originales de Mossén Alcover, sino unas catalanizadas por Borja Moll.


rondalles mallorquines
Rondallas mallorquinas. mallorca festival.
Pero éstas no son las rondallas originales de Mossén Alcover, sino unas catalanizadas por Borja Moll.
Mosén Alcover tuvo una participación fundamental en el diccionario de la lengua catalano-valenciano-mallorquin, que utilizó traidoramente Pompeyo Fabra, según Alcover, para crear su diccionario de la lengua catalana.

Pompeyo Fabra


Mosén Alcover se arrepintió más tarde de haber colaborado con lo que serían las bases del catalanismo actual. Pidió perdón al pueblo mallorquín y envió una carta al diario la vanguardia balear para intentar corregirlo, pero ya era tarde, el mal estaba hecho.

Es a partir del segundo tercio del siglo XIX, cuando el catalanismo empieza a coger fuerza, con el apoyo de la potente burguesía catalana. Este realmente es el factor más importante en el auge del catalanismo, dentro y fuera de Cataluña.

La posibilidad de financiar concursos literarios, academias de la lengua catalana o comprar adhesiones, y marginar a todo aquel que no comulgara con los principios del catalanismo, una actitud que ha perdurado hasta hoy.

Un claro ejemplo de esto es Wilhelm Meyer-Lübke, lingüista, romanista e hispanista suizo, en 1890 asignó a la lengua catalana el status de dialecto del provenzal en su "Gramática de las Lenguas Románicas", donde dice:

"En el Este la transición se opera poco a poco con el catalán en el Rosellón: Esta última habla (parlen), que no es más que un dialecto provenzal...."
Antoni Badia Margarit, catalán


Sorprendentemente cambió de parecer cuando en 1925 es nombrado, "Mantenidor dels Jochs Florals de Barcelona" y haber sido "onerosamente fidelizado" por la burguesía catalanista. Fue entonces cuando empezó a utilizar generalizadamente el nombre de, "lengua catalana". www.teresafreedom.com


Entre 1904 y 1932, Pompeyo Fabra publica varias obras, que sientan las bases del catalán estándar, basado en el dialecto barceloní. Tanto la lengua de Baleares como la de Valencia debían ceñirse a esta normativa.

La intelectualidad balear acepta, con alguna discrepancia, como la citada de Mosén Alcover.


De esta manera, la lengua literaria se aleja aún más de la lengua del pueblo, el mallorquín. Y como ocurre hoy día, a partir de los años 1930, todos aquellos que no escriban en el catalán estándar son tachados de paletos e incultos.


Durante estos años la lengua mallorquina a perdido muchas de sus palabras y expresiones, acercándose cada vez más al catalán normalizado.
Antes de la caida del franquismo los catalanistas ya habían tomado posiciones. Con la llegada de la democracia se inicia el proceso autonómico.
Es en este proceso autonómico cuando los catalanistas ejercen toda su influencia. Consiguen que en el Estatuto de Autonomía se incluya al catalán como lengua oficial de las Baleares, con el respeto a las formas dialectales, aunque esto último ha quedado en el olvido.

Esto se produjo debido a la ignorancia por parte de los dirigentes políticos baleares de aquel momento, de su propia historia, y posiblemente por la "irresistible persuasión" ejercida por el adinerado catalanismo.

Ahora, después de 40 años de catalanismo, están consiguiendo lo que no consiguió 40 años de franquismo.

En las escuelas los niños son educados exclusivamente en catalán. Cualquier expresión escrita en mallorquín es tachada de "paletismo e incultura".
Las placas de los nombres de calles, que durante el franquismo se leían en mallorquín, ahora han sido sustituidas por otras en catalán.

Si durante siglos, en Baleares, siempre hubo la clara diferenciación entre la lengua escrita y la lengua del pueblo. Ahora el catalanismo esta consiguiendo que el catalán estándar sea la única que utilice el pueblo, lo que significará la desaparición de la lengua mallorquina.

Ahora se tilda de paleto a quien escribe en mallorquín, más tarde será de paletos hablar en mallorquín.




Según el autor del libro la palabra "arena" y "sorra", las dos son correctas, pero "sorra" es la palabra moderna.
¿Cuanto tiempo tardaremos en ver sustituida esta palabra en los informativos de la televisión autonómica?, en éllos ya no dicen "noltros" sino "nusaltres".
¿Y "al.lot", se convertirá en "noi"?  / IB3 = TV3% = á punt /

A nuestra "llengo" la están haciendo desaparecer poco a poco, sin darnos cuenta.

Ignacio Sorolla Vidal, el normalitzador catalanista d´Aragó
Ignacio Sorolla Vidal, el normalitzador catalanista d´Aragó, pupilo de Arturo Quintana Font



Esto está sacado de un foro .cat, esta es la realidad de eso que llaman normalización lingüística, la desaparición de todo lo que no sea el estándar barceloní. Esto es lo que nos encontraremos dentro de pocos años en Baleares, no solo la desaparición del artículo salado, sino la desaparición de palabras y formas de expresión propias de Baleares.

A la zona de Palafrugell quan jo era petit la majoria de gent salava. Ara s'ha perdut gairebé del tot, però queden els toponims: Sa Riera, Sa Tuna...
Racó català
Decir que la lengua mallorquina es un dialecto del catalán, es como decir que el mejicano es un dialecto del argentino.

Eso que llaman catalán no tiene más de 100 años, es simplemente el dialecto que se hablaba en Barcelona (barceloní, el dialecto más corrupto de los diferentes dialectos que se hablaban en la antigua Corona de Aragón, lleno de castellanismos y galicismos), al que limpiaron un poco para convertirlo en el estándar catalán.


occitano, catalán



Mientras que la lengua mallorquina, la que conserva más fielmente palabras y expresiones medievales, que deberían preservarse como un tesoro lingüístico, es menospreciada, y está desapareciendo en favor de ese corrupto dialecto barceloní.

Padre Batllori, historiador y profesor universitario. Premio Príncipe de Asturias 1995 y doctor honoris causa por diferentes universidades catalanas. En 1992, Universidad de Gerona:

"El catalán de Barcelona que se intenta imponer en Valencia es un dialecto infame e infecto. Lo que se está intentando imponer en Valencia y Baleares, como lengua literaria, es el dialecto infame de Barcelona"..., "nunca se aceptará que un dialecto tan infecto como el de Barcelona se pueda imponer como lengua nacional"...
Pues parece que Batllori se equivocó, si han conseguido imponer ese dialecto infame, que se ha convertido en lengua, prácticamente única, de la enseñanza en Baleares, despreciando las dos verdaderas lenguas de Baleares: el balear y el castellano.


Durante el régimen franquista, el catalán era considerado un dialecto del español, y quien disentía de esto era considerado un rojo comunista o un independentista. Ahora durante el régimen catalanistael mallorquín es considerado un dialecto del catalán y todo aquel que opine lo contrario es considerado un fascista españolista o un paleto gonella.
Durante el régimen franquista, había familias mallorquinas que a sus hijos solo les hablaban en castellano para que no aprendieran el mallorquín, que consideraban una lengua vulgar y de payeses. / Pero se publicaban libros en mallorquín y se estudiaba mallorquín en la escuela, 
https://www.elmundo.es/elmundo/2013/04/15/baleares/1366014119.html comentario : ¿El artículo salado en desuso? Eso es debido a la catalanización de los medios y libros, porque los baleares seguimos haciendo uso del mismo. Lo triste es que en tiempos de Franco mi padre estudiase MALLORQUÍN en la escuela, y ahora en clase te hablen de los Países Catalanes, y me suspendan por usar palabras y estructuras propias de mi tierra. En Mallorca hasta hace 20 años (Estatuto finales de los 80) era impensable decir ''Jo parlo Català'', ahora te miran raro si dices 'Jo xerr mallorquí'. / o jo som mallorquí / Malditos usurpadores. Desde'n Pere IV s'Ussurpador, domés mos han vingut a ussurpà s'identidat.


Franco, francotirador


Ahora tenemos a ciudadanos que hablan un mallorquín corrompido por toda clase de catalanadas, como: nosaltres-vusaltres, després, esport, servei, vacances... Se va perdiendo el artículo salado y hay algunos colectivos que directamente hablan catalán-barceloní sin ningún tipo de rubor. Piensan que así son más cultos e incluso más inteligentes, cuando en realidad no son más que víctimas de su propia ignorancia, igual que aquellas familias mallorquinas en tiempos de Franco.


Tenemos que escuchar auténticas barbaridades, como decir que el mallorquín al catalán es como el andaluz al castellano. Y lo más triste es que algunos de estos personajes ocupan importantes cargos públicos en la administración o en la educación. 

Nuestro sistema educativo está totalmente podrido por un catalanismo que lleva ya muchos años predicando el amor al catalán y lo catalán, mientras la ignorancia, incluso el desprecio a la lengua mallorquina y lo mallorquín es inculcado a nuestros chavales. Y esto se convirtierte en un circulo vicioso, ya que algunos de estos chavales serán los futuros profesores.

como este idiota de Calaceite, Carlos Rallo Badet
com este idiota de Calaceite, Teruel, que en ves de díli chapurriau li diu catalá, Carlos Rallo Badet



Normalmente los políticos, sobre todo de la izquierda balear, solo hablan catalán en discursos institucionales, pero en los debates o entrevistas utilizan el mallorquín.

En un programa de debates de una televisión balear, apareció un joven perteneciente a un partido catalanista de MallorcaMES.
Realmente me impresionó, porque hablaba con un acento cerrado mallorquín, pero en catalán, con esas palabras que suenan tan groseras en bocas mallorquinas como: "nusaltres, purtá, sota..."
Fue una mezcla de indignación y de tristeza.


la ASCUMA en Calaceite hace lo mismo con el catalán de Pompeyo Fabra, se quiere cargar el chapurriau, no solo el nombre, también sus particularidades.
la ASCUMA en Calaceite hace lo mismo con el catalán de Pompeyo Fabra, se quiere cargar el chapurriau, no solo el nombre, también sus particularidades.
chapurriau, champouirau


http://www.mallorcaapocrifa.com/lengua.html

¿ES ESTE EL FUTURO DE NUESTRA LENGUA?

¿SU DESAPARICIÓN PARA SER SUSTITUIDA POR UN CATALÁN-BARCELONÉS CON ACENTO MALLORQUÍN, COMO OCURRE EN ARAGÓN CON EL CASTELLANO?

/ También se recupera el aragonés, pero muy diferente del medieval /


aragonés, als presentz


El trovador Mallorquín: Poesías escritas en Mallorquin Literario

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El trovador Mallorquín: Poesías escritas en mallorquín Literario 


VIII prólogo. 


nacidas al calor del sentimiento patrio, iluminadas por el rayo vivificante de la Fe catÃģlica; y, 
ÃĄ guisa de prÃģlogo, insertar largos capítulos de 
teoría literaria, tocantes al fondo y ÃĄ la forma, 
al medio de expresión y ÃĄ los ideales de estos 
versos. Mas Âŋpara quÃĐ? Aquí estÃĄn ellos mismos' 
hablen y respondan, sin necesidad de abogados 
enojosos, pues valor tienen de presentarse, sen- 
cillamente y sin pueriles temores ni vanos alar- 
des, ante el tribunal de la crítica ilustrada. ' 
Veinte aÃąos escasos contaría yo, cuando sen- 
time impulsado por la poderosa corriente de reno- 
vaciÃģn literaria, que los vientos del MediterrÃĄ- 
neo, desde las costas de CataluÃąa traían ÃĄ Ma- 
llorca. La voz de la antigua patria catalano-ara- 
gonesa, envuelta en los misterios y atractivos de 
lo pasado; el sentimiento religioso, puro, vivo, 
resplandeciente en mi familia y en la Isla entera, 
como la llama del hogar; las suaves emociones 
que experimentaba mi corazÃģn, al escuchar los 
cantos populares deboca de la§ aldeanas ma- 
llorquinas, incomparable tipo de helhm, en el 
fondo de .blanco^ almendrales, aorill^s í^tt|" 
tados arroy uÃĐTos, Ãģ ÃĄ lo largo de%s azÚ*8-|Ha- 
yas, cuando ^nurmura dulcemente el mar dor- 
mido; la delicada pasiÃģn de mi alma, exhalÃĄn- 
dose en entusiastas discursos, al contemplar los 
muchos monumentos que el genio del Arte, por 



X PRÓLOGO. 



Y, por otra parte, mirando la cruz de Jesu- 
cristo, símbolo sublime de nuestra civilizaciÃģn, 
coronar las esbeltas torrea de las parroquias, lo 
mismo que el pajizo lecho de selvÃĄticas ermitas, 
llevÃĐ mi alma ÃĄ la soledad; y, en el silencio 
de la oraciÃģn, por el camino del deber, los 
ejemplos de Dios y de los mÃĄrtires y santos 
infundiÃĐronme, Âŋpor quÃĐ no decirlo?, la gracia 
del amor, para cantar, con pobrísimos pero 
sentidos acentos, en mi nativo restaurado len- 
guaje mallorquín, Ãģ catalÃĄn literario, los afec- 
tuosos temores y esperanzas del alma cristiana, 
los encantos y grandeza de la ReligiÃģn, la caridad 
heroica, nuestros destinos inmortales. 

Por eso la presente colecciÃģn de poesías se 
divide en tres libros, cuyos títulos . indican sufi- 
cientemente el asunto: Recuerdos de la patria; 
Las luces y las sombras; Granos de incienso. 



PRBLUDI 



L 



2 J. TARONJi. 



PRELÃœDX 



LO PKIMER CANI DEL TROVADOR. 



The flrst, the first!. .. oh! 

nought like it. 

Our afber years can bring. 
(Francia Brown) 



Su baix la forta alzina 
Qu ' ombreja la marjada, 
Y rossinyols estoja 
Ab son negrench fuliatje. 

Un jovenet s ' hÂĄ veya 
Com 1*^ auba clarejava. 
ÂŋQuÃĐ hí h en aqÞestes hores? 
Tant dematí Âŋquí aguarda? 

ÂŋAscolta per ventura 
La suau remor de 1 ' aygua 
Del torrentol vehí 
Cobert de flors boscanes? 



â–  i 



j 



PRELUDIO. 

>â– â– 'â– ! - â– â–  I â–  I â–  ÂŦ !â–  Âŧ 



PRISLUDIO 



EL PRIMER CANTO DEL TROVADOR. 



Cabe la robusta encina que se levanta en el 
I bancal, y en su negruzco ramaje esconde ni- 
dos de ruiseÃąores; 

A la claridad del alba, vese delicado mozo. 
ÂŋQuÃĐ hace allí a estas horas? ÂŋA quiÃĐn busca tiui 
â€Ē de maÃąana? 

ÂŋEscucha tal vez el í^iave rumor del arro> o , 
<fue corre cerca, oculto en íjosquecillo de llo- 
res? 



> â–  



I 



J 



J. TARONJi. 

. â–  I 

ÂŋQuí es lo galanl jove? 
Riallera tÃĐ la cara, 
Cabells abundanlíssims 
LÂĄ besan ses espades. 

Com si bagues focb inlern 
Inquieta n* es sa marxa, 
Y axí com raig de sol 
Llambrejan ses uUades. 

Lo jovencell Âŋque porta, 
ÂŋQuÃĐ porta en ses mans d' ÃĄngel? 
La clau de 1 ' harmonía, 
La joya d ^ di: Vn arp(u. ' * 

Y alegre la punteja, 
Mcntres lo Sol dexantnc 
Los cimsíde 1 * alia serra. 
Lo mira ab uUs de pare. 

ÂŦ M ' han dit en la vila 
(Axí canta ' 1 jove) 
Que som un trova y re, 
Que gloses s^ fer; 

31 ' han dit les donzellcs 
Que veu melodiosa 
No hi hÃĄ com la mía, 
Que som Uur piaher. 

ÂŦNo sÃĐ lo que pugan 
Mes veus agradarles. 
No sÃĐ si mos cÃĄnlichs 
Ne son un tresor; 

Mes sÃĐ qu ' una harpeta 
M ' han dat, y que vibra 
Gratíssimes notes 
Sí la polso jo. 



PRELUDIO. 5 



ÂŋQuiÃĐn es ese simpÃĄtico joven? RisueÃąa cara 
tiene; abundantísima cabellera flota sobre sus 
hombros. 

Demuestra inquietud en sus pasos, como si 
fuego interno le aquejase; sus miradas relampa- 
guean, como rayo de sol. 

ÂŋQuÃĐ lleva d niÃąo, quÃĐ lleva en sus manos de 
ÃĄngel? La llave de la armonía, la prenda de su 
amor: un arpa. 

Alegremente la hace vibrar, mientras el Sol, 
abandonando las cumbres de la alta sierra, le 
mira con ojos de padre. 



Y canta: 

— ÂŦDijÃĐronme en el pueblo que soy trovador, 
que sÃĐ componer canciones; dijÃĐronme las don- 
cellas que no hay voz tan melodiosa como la 
mía, que yo soy su encanto. 

ÂŦNo sÃĐ hasta quÃĐ punto les gustan niís armo- 
nías; no sÃĐ si mis cÃĄnticos son un tesoro: pero 
me han dado un arpa, y ÃĐsta> cuupdo^ la pulso, 

despide gratísimos sonj8S4 ; 



J. TARONjf. 



< tm* I â–  I II 



ÂŦSois quinze vegades, 
En tota ma vida, 
De la Primavera 
N ' he vist lo tornar; 

Mes sÃĐnt una espuma 
De foch dintre 1 ' ÃĄnima; 

Y el cor se desperta, 

Y 'm plau lo cantar, 

ÂŦÂŋQuí som? ÂŋPer quÃĐ 'm crida 
La gent admirada? 
ÂŋPer quÃĐ de mí brollan 
Suavíssimes veus? 

ÂŋPer quÃĐ conmoguda 
m ' ascoita ma mare? 
Per quÃĐ s ' en glorían 
De mí 'Is parents meus?... 

ÂŦTot, tot, vol parlarme. 
La gaya fonteta 
De dolgos murmuris 
Ne fa veu per mí. 

ÂŋQuí som? ÂŋPer quÃĐ 1s nÚbols. 
Les flors" y les aygues, 
Sa vida me contan 
Per ferme sentir? 

í<L' Altíssim tal volta 
M ' envía ÃĄ la TÃĐrra, 
Deis hÃģmens per calma. 
De dÃģls per espant; 

Y arreu les críatures, 
Vehent m ' arribada. 
Me díuen: Poeta, 
Comenga ton cant. 



PRELUDIO. 



ÂŦAun sÃģlo quince veces he visto la vuelta de 
la primavera; mas siento chispas de fuego en el 
alma; el corazÃģn se despierta, y me gustan los 
cantares. 



ÂŦÂŋQuiÃĐn soy? ÂŋPor quÃĐ me llama con cierta 
admiraciÃģn la gente? ÂŋPor quÃĐ se escapan de mi 
boca suavísimas palabras? ÂŋPor quÃĐ conmovida 
me escucha mi madre? ÂŋPor quÃĐ mis parientes 
hablan de mí con complacencia? 



ÂŦTodo quiere hablarme. La gaya fuentecilla 
sírvese de dulces murmullos al dirigirse ÃĄ mí. 
ÂŋQuiÃĐn soy? ÂŋPor quÃĐ las nubes, las flores y las 
aguas me cuentan su vida, comunicÃĄndome sus 
sentimientos? 



ÂŦTal vez el Altísimo me envía ÃĄ la Tierra, pa- 
ra mitigar los dolores de los mortales. Y las 
criaturas todas, al ver mí llegada, me dicen: 
Poeta, empieza tu canto. 



8 J. TARONJÍ. 



-?Âŧ 



ÂŦ ÂĄQuÃĐ hermosa es !a Terra! 
ÂĄQuÃĐ bella es Natura! 
M * encisa de 1 ' auba 
Lo joch maliner. 

QuÃĐ bella es 1 ' aubada 
Quant surt enllestida. 
De flors primerenques 
Regant lo planter. 

ÂŦ Lo Sol qui s ' axeca. 
De Uum les ratxades 
Envía benÃĐvol 
Per serres y valls. 

L ' oratje qui corre 
sorprÃĐn les espigues. 
ÂĄQuín goig!; al sentirlio 
Defugen traballs.... 

ÂŦl^on pit tÃĐ JOftoHíi d' aí^ia 
Del goig d' esta ventura; 
La gloria y la bellesa 
Saltar ine fan lo cor . 

La mar, los cels, les aures 
Me diuen tendres coses, 
Y 'm combla d' harmom'a 
De sf^irta Fe *1 tresor. 

ÂŦÂĄOh, vuU cg^ntar! ÂĄNo 's perdía 
Ma veu en mes entranyes! 
Ara, ai ma javenesa; 
Mos lays entonarÃĐ; 

Y quant les venes flonjes 
Me tornin de vellesa, 
Encara al mon y ais hÃģmens 
Adeu cantan t dirÃĐ!Âŧ 



PRELUDIO. 



ÂŦíQuÃĐ hermosa es k Tierra! ÂĄQuÃĐ bella es 
Natura! ÂĄQuÃĐ encantadores los juegos del alba, 
al aparecer ÃĐsta con su brillante atavío, rociando 
los planteles de tempranas flores! 



ÂŦEl Sol se levanta; desparrama benÃĐvolamente 
raudales de luz por sierras y valles. Pasa la brisa 
matinal, sorprendiendo las espigas. ÂĄQuÃĐ gozo! 
Las penas huyen.... 



ÂŦMi corazÃģn ansia gozar tanta ventura; mi co- 
razÃģn salta de contento por la gloria y la belleza. 
El mar, los cielos, las auras me dicen ternuras 
inefables; y el tesoro de la santa Fe híncheme el 
pecho de armonía. 



ÂŦ^Quiero cantar! ÂĄNo vaya ÃĄ perderse la voz en 
mis entraÃąas! Ahora, en la juventud, entonarÃĐ 
mis cantares. Y cuando la vejez afloje mis venas, 
todavía cantando dirÃĐ adiÃģs al mundo y ÃĄ los 
hombres!Âŧ 



J. TARONJl. 

T ' 



ÂŋSentíu la eantoría 
Que ' s pert per 1 ' enramada? 
Dolcíssima ressona 
Com los gemechs del ayre. 

N' es la cangÃģ primera 
Que n' ÂĄX del fons d' un ÃĄnima ; 
Del Home d ' harmonía 
N ' es lo suspir del auba. 

Primicies del Ingeni, 
Preludi d ' entussiasme; 
Del jove Trovador 
N * es la primer cantada. 

Abril de iS72. 



PRELUDIO. 



41 



ÂŋOÍS el eco, que se pierde por la espesura? 
Resuena dulcísimo como los gemidos del aire. 

Es la canciÃģn primera, que sale del fondo de 
un alma. Es el suspiro de alborada del Hombre 
del Ritmo. 



Primicias del ingenio, preludio de entusiasmo; 
primera cantata del joven Trovador. 



LLIBRia PíUiMER. 

RKGORnAMGBS OS LA PATRXA 



14 J. TARONJÍ. 



-— Âŧ— Âŧ4i p II aii fc I— — — — — — â– ^¥■—n >iÂŦ^M 



LLIBRE PRIMER. 

IIECOR.DANCES DE LA PAtRIA. 

I 

n MALLORCn X 



-—■■.Âŧ> vffTO^t. 



Poesía premiada en lo certamen de Montpellet* 
de ÂŋI de Mars de 1875, convocaí per 
la ^SociÃĐtÃĐ poiir I' ÃĐtndejdes 
laiígiws romanes. Âŧ * 



Desde ton trono escumÃģs, 
Desde ta cadira d* algues, 
Reb mes tendres cantones, 
Mes senziUes codolades. 



â€Ē * ÂŦ 



Ben hajas, Illa preciosa, 
Que els per mí 1' estel del auba; 
Terra de les ones íllia, 
Mallorca mía, jben hajas! 

Oh sant niu de ma naxenca 
* Jardinet de los meus pares, 
Que ' 1 Creador fa florir 
Pera la riostra alegrausa. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 15 



LIBRO PRIMERO. 

RECUERDOS DE LA PATRIA. 



A MALLORCA 



Desde tu trono de espu- 
mas, desde tu silla de algas, 
recibe mis tiernas melodías, 
mis sencillos cantares. 



* * * 



Bien hayas, preciosa Isia, estrella del alba, 
hija de las olas; Mallorca mía, bien hayas. 



Santo nido donde nací; jardin de mis padres, 
que el Creador hace florecer, para alegría nues- 
tra. 



\6 J, TARONji. 



En tu ma vida Iranscorre 
Sots 1 ' ombra de purs boscaljes, 
Felís y no coneguda, 
Com la Uum per les montanyes. 

Oh ma nina garrideta, 
Que ' 1 trajo verdÃģs estampas 
De la mar de Catalunya 
Dintre lo mirall de plata. 

Dexa que ab mes cang<5ftetes, 
Ab mes tendres codolades. 
Sobre '1 teu front virginal 
Estampi jo un besada. 



Voldría esser trovador 
D ' armoníes elevades; 
Y, al portal de tos castells, 
O entre ' Is rams de les caJ)anes, 

A la claror de la Uuna, 
Los oratjols respirantne 
Que alzinars y garriguelles 
De bosch en bosch embalsaman, 

Jo cantaría les glories, 
Tes antigÞes recordances, 
Les riquescs de ton sÃģyl, 
La bellesa de tes gracies. 

Yoldría esser trovador, 
Y, ab 1 ' harpa mía daurada, 
Rodejat de les donzelles, 
Amor lo cor meu vessantne, 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 47 



â–  ^ 



En tí paso mi vida, ÃĄ la sombra de frescas ar- 
boledas, feliz y no conocido, como la luz en los 
montes. 



Graciosa niÃąa mía, que retratas tu traje verde 
en el argentado espejo del mar de CataluÃąa; 

dÃĐjame quÃĐ con mis canciones, con mis tier- 
nas codoladas, estampe un beso sobre tu frente 
virginal. 



Quisiera ser trovador de levantado lenguaje; 
y junto ÃĄ la puerta de tus castillos, Ãģ ÃĄ la sombra 
de los parrales que adornan tus cabanas, 

al rayo de la luna, respirando las brisas em- 
balsamadas con los aromas de encinares y bos- 
quecillos, 

cantaría tus glorias, tus antiguas tradiciones, 
la riqueza de tu suelo, la belleza de tus gracias. 

Quisiera ser trovador; y con mi arpa de oro, 
rodeado de pajes y doncellas, rebosando amor 
de mi pecho; 

2 



i 8 i. TAKONJI. 



De tos fllls ponderaría 
Gestes de 1 ' edat passada, 
De nostra Avior la noblesa, 
La generosa constancia. 

De tos filis admiraría 
Lo seny dreturer, qu ' exalca, 
La paciencia, qu' cnriqueix. 
La fe, qu' hermosea 1' ÃĄnima. 

D ' aquexos senzills pagesos 
Que n colturan, bella patria, 
Cantaría la fortesa, 

Y les costums, qu * heretaren 

De sos avis de la Grecia, 
Del Marroch Ãģ de 1' Italia, 
Pe -Is prohoms de Catalunya, 
Temps desprÃĐs, santificades... 

ÂĄ Ay Deu de mon cor!, un día 
ÂŋPer quÃĐ no encenÃĐu la flama 
De 1 ' inspiraciÃģ en mon pit, 

Y del geni la Uum santa? 
ÂŋPer quÃĐ, bellesa eternal. 

De poesía les ales 
No tÃĐ mon enginy? Ab elles 
Yolar podría espayantme. 
De les ciutats ÃĄ les viles. 
De los pujols ÃĄ les planes. 
De la mar ÃĄ los torrents. 
De los cims ÃĄ les marjades. . . 

Inmensos barranchs de Lluch, 
De Yalldemossa * Is paratjes. 
Los taronjerals de SÃģUer, 
ÂĄOh Deu!, vostra gloria cantan. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 49 

ponderaría las hazaÃąas de tus preclaros hijos 
en la pasada edad, la nobleza y generosa cons- 
tancia de nuestros abuelos; 

admiraría de tus hijos el juicioso buen sentido 
que levanta ÃĄ los pueblos, la paciencia que los 
enriquece, la fe que hermosea el alma. 

De esos sencillos aldeanos, que tus campos cul- 
tivan, bella patria, cantaría la fortaleza y las bue- 
nas costumbres, 

heredadas de sus antepasados griegos, ita- 
lianos Ãģ mauritanos, purificadas y santificadas, 
en la ÃĐpoca de la reconquista, por los prohom- 
bres catalanes... 

jDios de mi alma! ÂŋPor quÃĐ algÚn día no en- 
cendÃĐis en mi frente la llama de la inspiraciÃģn, 
la sagrada luz del genio? 

ÂŋPor quÃĐ. Belleza eterna, mi espíritu no tiene 
las alas de la poesía? Con ellas podría dilatarn^e 
por los espacios. 

De las ciudades ÃĄ los pueblos, de las mon- 
taÃąas ÃĄ las llanuras, de las orillas del mar ÃĄ las 
orillas de los torrentes, de las altas cumbres ÃĄ los 
bancales de los huertos. . . 

Los inmensos barrancos de Lluch, los pinto- 
rescos sitios de Yalldemosa, los naranjales de 
SÃģUer, tu gloria cantan, ÂĄoh Dios miÃģ! 



2ft J. TARONSi. 



Y la cantan les ermites, 
Que, entre pinars y fuliatje, 
Algan Uur pobreta ,creu, 
lilurs aspiracions cristianes. 

Y Ja cantan exes .coves 

D' Arta, que *ls setgles formaren, 
Y" aqueix blau puig d' en Torrelía 
"Que dins les tK)yr,es s ' amaga. . . 

ÂĄQuÃĐ n ' ets de rica, jna terra, 
QuÃĐ n ' ets de flayrosa y g^ya^! 
Ab ametlerars y pins, 
Ab oliverars y mates, 

Ab estols de pagesetes 
Vestint com 1 ' cdat míljana; 
Semblas una blanca rosa 
De verts Uorers ombrejada. 



Prenda de los meus amors, 
Mallorca mía, ma mare, 
De ton pit tendrÃĐ y puríssim 
ÂŋPodrÃĄ qualcÚ arrebassarme? 

No ho sÃĐ. Quant la Ãąau m* en duga 
Al continent de 1 ' Espanya, 
Y, en mig del cel y les ones, 
Ja mes no veja tes platjes, 

Díns lo meu cor mallorquí 
JaurÃĄ de tu 1' anvoranca, 
i Dins lo meu cap sempre viva 
BullirÃĄ t' hermosa cara!... 






RECUERDOS DE LA PATRIA. 24 

Y la cantan las ermitas, que, por cima de los 
verdes pinares, levantan su pobrecilla cruz, sus 
aspiraciones cristianas. 

Y la cantan esas cuevas de Arta, formadas 
por los siglos; y ese azulado Monte de Torrella, 
que se esconde entre las nubes. . . 

ÂĄCuan rica eres, tierra mía; cuan risueÃąa y 
llena de perfumes!; con almendros y pinos, con 
olivos y matas; 

con airosas aldeanas que visten todavía a usan- 
za de la edad media: parrcesme blanca rosa, 
somíjreada por verdes laureles. 



Prenda de mis amores, Mallorca mía, madi'e 
mía; ÂŋpodrÃĄ tal vez alguien arrancarme de tu 
purísimo y amoroso seno? 

No lo sÃĐ. Cuando la nave me lleve al conti- 
nente espaÃąol, y entre el cielo y el mar pierda 
de vista tus costas; 

en mi corazÃģn maliÃģrquin estarÃĄ tu dulcísima 
nostalgia; ÂĄen mi cabeza se mÞ verÃĄ, siempre vi- 
viente, tu hermosísimo rostro!!.. 



22 J. TARONJt. 




REGORTS 




-â€ĒÂĐ^â– ^>'^oo- 



Tu M temps de m* infantesa. 
Los jorns de ma bonanga 
Que tan aviat fugiren. 
Guardares en ta falda. 

Tu fores verge hermosa 
Que mos plors axugares, 

Y ÃĄ mon primer sonrís 
TornÃĄresmen un altre. 

Tos embats Ueneguívols 
Mos cabeyete besavan, 
Ton sol primaveral 
Mos jochs il-iuminava. 

Ab los germans d ' estudi 
Solíam fer comparses, 

Y atxc: cvits y alegres 

Al puig vehí muntÃĄvam . (*) 

Partint dematinet, 
Com 1 ' auba clarejava, 
CuUint per la pineda 
Floretes boscatanes. 

Los passos nos atreya 
L' esglesia solitaria; 

Y allí, ÃĄ la dolga Verge 
Consol de la montÃģnya, 

o La Bonanova. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 23 



jRKGUERDOS. 





â– ÂŦe^iOOoo- 



TÚ guardaste en tu seno los tiempos de mi 
infancia, los días de felicidad que tan pronto han 
desaparecido. 

TÚ fuiste virgen piadosa que enjugaste mis 
lÃĄgrimas; y ÃĄ mi primera sonrisa con otra son- 
risa respondiste. 

Tus aladas brisas mecían mis cabellos; tu sol 
primaveral mis juegos iluminaba. 

Los compaÃąeros de estudios solíamos hacer 
excursiones; y, alegres y saltando, subíamos al 
cerro vecino. 

Partiendo muy de maÃąana, al rayar la auro- 
ra, íbamos cogiendo bajo los pinos, florecillas 
silvestres. 

EnderezÃĄbamos nuestros pasos ÃĄ la solitaria 
iglesia; y allí, ÃĄ la dulce Virgen, consuelo de los 
montes. 



2i J. TARONJÉ. 



â– ^ . 



Com tetidres angelÃĐis 
Fervents la saluda vam; 
Y allí la dolga Verge 
Sonreya agraciada. 

ÂĄAy Mallorca; Mallorca, 
Tresor de recordaoces! 



Com tot mudes les hores, 
Sens bategar Uurs ales, 
Sens renou fugílives 
Al entorn meu volavanX.. 

Les tendres alegríes 
Se deyan mes germanes, 
Y i cor tan infontívol 
Sovint, sovint besavan. 

En la gentil pradera. 
Les forces restaurades 
Sus una fontinyola 
De remoroses aygues, 

Al sol brillant d ' estiu. 
Les hores de la tarda. 
Los jochs de 1 ' infantesa 
Vora del mar jngÃĄvam. 

Bullosos dírigíam 
L ' estel posat al ayre, 
O clots en les arenes 
Abg reu afany cavÃĄvam. 



RECUERBOf MS LA PATRIA. 2S 
^â– - ,- â–  ^^ i.^ 

saludÃĄbamos fervorosos', como pequeÃąuelos 
ÃĄngeles; y allí la dulce Virgen sonreía gra- 
ciosamente. 

Ay Rfallortla, Mallorca, tesoro de recuerdos. 



Mudas las horas, sin batir las alas, sin ruido, 
fugitivas, ÂĄpasaban ÃĄ mi alrededor volando!... 



Las dulces alegrías^ decíanse mis hermanas; y 
ÃĄ menudo venían ÃĄ besar mi infontÞ' corazÃģn. 



En el risueÃąo prado, restauradas las fuerzas, 
orillas de una fuente de rXimorÃģsas aguas, 

al brillante sol del estío, las horas de la tarde, 
jugÃĄbamos jutígos de la infancia en la arenosa 
ribera del mar. 



Con gran buHa dirigíamos la cometk puesta en 
el aire; Ãģ con graves trabajos cavÃĄbamos peque- 
Ãąos fosos en la>arend do la^ plajea. 



26 J. TARONJt. 



La pau de 1 ' innocencia 

Seguíans les petjades; 

Y tests vermells y bdtils 

TirÃĄvam ÃĄ flor d ' aygua. 

ÂĄAy Mallorca, Mallorca, 
Tresor de recordances! 



DlSSXGSxQS? 




â– ÂŦe^O'^o^ 



Un jorn 1 ' esperit meu, 
Finides ses batalles, 
ExirÃĄ del meu eos, 
Rompent lo captivatje. 

Mon eos sobre la pols 
CaurÃĄ com flor tallada^ 
ConfÚs ab 1 ' aspra tÃĐrra 
JaurÃĄ fins la nova auba... 

Prechvos, ÂĄoh bon Senyor!, 
Que m ' haveu dat per patria 
La tÃĐrra mallorquina, 
Hont he viscut fins ara; 

Prechvos, oh bon Senyor, 
ÂĄQue en ella un jorn descansien 
Per sempre mes despulles. 
De tempestats guardades!... 

Un jorn, si Deu ascolta 
Ma senzilla pregaria, 
Ma tomba s' algara 
Junt al puig de Na FÃĄtima. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. Sl7 

La paz de la inocencia seguíanos las huellas; 
y tirÃĄbamos ÃĄ flor de agua cantos rodados y pie- 
dras pintadas. 

Ay Mallorca, Mallorca, tesoro de recuerdos. 




DESEOS: 




AlgÚn día mi espíritu, acabadas sus luchas, 
saldrÃĄ de mi cuerpo, rompiendo las cadenas que 
le oprimen. 



i cuerpo caerÃĄ sobre el polvo, como tron- 
chada flor; barajado con la ÃĄspera tierra, yacerÃĄ 
hasta la apariciÃģn del eterno día... 

RuÃĐgote, oh buen Dios, que me diste por pa- 
tria la tierra mallorquina, en donde he vivido 
hasta ahora; 

ruÃĐgote, oh buen Dios, que, cuando tu Pro- 
videncia lo disponga, mis despojos mortales, res- 
guardados de la intemperie,, ÂĄdescansen para 
siempre en ella!... 

Un día, si Dios escucha benÃĐvolo mi sencilla 
oraciÃģn, mi tumba se levantarÃĄ al piÃĐ del Monte 
de FÃĄtima. 



28 J. TAROIWt. 



Vorera del torrent 
Que bressa la pujada 
Dos xiprers senyarÃĄn 
Una Uoseta blanca. 

Englantines y roses 
Hi regarÃĄ la robada. 
La creu del Cristianisme 
Veuran entre les ramÃĐs. 

Al bla soroU del vent, 
Al suau burbuU dei ' aygua, 
De nit; los rossinyols 
RefilarÃĄn ses cÃĄntigues. 

Abelles de 1 ' estiu 
HÂĄ formarÃĄn sa casíi, 
Espigues de la rotaÂŧ 
Hi inclinarÃĄn les catiyes. . â€Ē 

VuU per mon be, quant vingan 
De la lardor les diade^, 

Y ' 1 jorn de los sÞfragis 
S' acost ab P i ver nada, 

Que rosses pagesetes 
De Valldemossa, imatges 
D ' aquell seraíiriet 
Que desde i cel nos ama, (*) 

Joyoses, falagueres, 
Dins canastells de pauma 
Duhent flors mÃģradenques 

Y ramells de garlandes, 



o Sor Catarina ThomÃĄ-s. 



RECUERDOS BG LA PATRIA. 99 

Junto al torrente ÂŦque lame la empinada cues- 
ta, dos cipreses ceÃąirÃĄn blanca piedra funeraria. 

Allí englantinas y rosas baÃąarÃĄ el rocío; la 
cruz del Cristianismo aparecerÃĄ entre el ra- 
maje. 

Al blando ruido 4el viento, al suave murmullo 
de la linfa, los ruis^íiores por la noche entonarÃĄn 
sus cantigas. 

^Las abejas en ^ verdino formarÃĄn su col- 
mena; las espigas del pegujal inclinarÃĄn sus ca- 
Ãąas. . . 

Quiero para bien mío, cuando venga el otoÃąo, 
y se acerque con el invierno el día de los sufra- 
gios, 

que rubias labradorcilas de Valldemosa, pa- 
recidas ÃĄ aquel amante serafín que desde el cielo 
nos contempla, 

gozosas, ÃĄgiles, en canastillos de mimbre lle- 
vando violas y ramilletes de amarantos; 



30 J. TARONJf. 



Regant murta y poncelles 
Sobre la tomba vajan; 
La mÃĄ sobre les flors, 
Al cel la viva uUada. . - 

Un ermita vellet 
De blanquinosa barba, 
Pera captar almoyna 
Vengut del ermitatje, 

Junt ab les minyonetes 
En torn agenoUantse, 
Diga, mes sense plors, 
Sense una sola UÃĄgrima, 

juna oraciÃģ pe i jove 
Que tant ama ÃĄ la patria, 
Lo ciutadÃĄ sens ira, 
Lo bon cor y bona ÃĄnima!... 

Febret^ flfe 1868. 



ÂŧÂŦM4 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 31 

vayan esparciendo sobre la tumba arrayan y 
capullos; con una mano en las flores y los vivi- 
dos ojos en el cielo... 

Un viejecito ermitaÃąo, de blancuzca barba, 
venido de la ermita para recoger limosnas, 

arrodillÃĄndose con las niÃąas al rededor de la 
cruz, pero sin llantos, sin derramar una sola lÃĄ- 
grima, 

rece una plegaria, por el joven que tanto 
amÃģ ÃĄ su patria, el pacífico ciudadano, el del 
buen corazÃģn, el de alma caritativa... 

(V. la nota (1) al Inal del tomo.) 



\ 



32 1. ftJOBomt 



k LA LLOTJA DE PALMA. 



-/-*c_5^3^_S>'ÂŦ- 



Poesía premiada en los Joc/Ã­ÃĄ florÃĄis de Barcelona, 

de Maig de 1871. 

Vo!'a les quietes aygues qui b^an la ribera 
Ton cÃģs genlU axecas ab noble magestat; 
Jo vench ÃĄ contemplarle quant ha la Uum derrera, 
Brill^t ÂŦrgentería, tes torres coronat. 



En lo mirall claríssim de les tranquiles ones 
AUargas ta figura, tos celestials contorns; 
Al esperit les ales de los recorts li donas, 
Fugint la fantasía de lo passat ais jorns. 



BÃĐapars, rojenca fÃĄbrica, sentada ab robustesa, 
Voltada de casetes de pobrissols barquers; 
AllÃĄ 1s jays de Sant Pere d' honrada rustiquesa, 
Y ací recorts de Malta deis freyres cavallers. 



RECDBKDOS DE LA PATRIA. 33 



II 



Á LA LONJA BE PALMA 



Junto ÃĄ las apacibles aguas que mecen la ori- 
lla, yergues majestuosamente tu airoso cuerpo. 
Yo vengo ÃĄ contemplarte, cuando tus torres apa- 
recen coronadas con la argentada luz del crepÚs- 
culo ÃĄt lÃĄ noche. 



El clarísimo espejo de las tranquilas ondas, re- 
fleja prolongados tu figura y tus celestes contor- 
nos. Al verte, el espíritu toma las alas de los 
recuerdos, y la fantasía divaga por los tiempos 
pasados. 



Hermosa te presentas, rojiza fÃĄbrica, robus- 
tamente asentada en medio de innumerables ho- 
gares de pobres bateleros. Allí los ancianos de la 
hermandad de San Pedro, de rusticidad honrada; 
aquí recuerdos de los caballeros de San Juan. 



3i J. TARONJf. 

Ab ÃĄnima esmoguda, la Llotja mallorquina, 
M' acosl pera giiaylarne tos gÃģtichs finestrals. 
Les vÃĐrgens protectores, d' execuciÃģ divina, 
Les belles filigranes, ergull de tos portÃĄis. 



M* acosl, y fret silenci lo respií'ar m' atura; 
Me 'n entro... y la foseuria congela mon esprit. 
Columnes solitaries hi elevan ÃĄ I* altura 
Llurs espirÃĄis ^racioses, ramatje destexit. 

L' ayrosa columnada de forma falaguera, 
Sens capitell ni basse captiva ab goig intens; 
S'eiicreuan les arcad es com ramsd' una palmera 
Y 1' ÃĄnima disfruta d* un benestar inmens. 

Pero, Âŋper quÃĐ eix silenci de tomba, funerari? 

ÂŋPeíÂŧ quÃĐ taulons indignes causan t profanaci(3? 

ÂŋPer quÃĐ exos munts de saques, sens cor, aban- 

donarhi? 

ÂŋEs ÃĐsta la gran Casa de la contractaciÃģ? 

ÂŋE? ÃĐsta per ventara la Llotja mallorquina 
Que Dcfensors y CÃģnsuls alcai*en ab plaber. 
PerquÃĐ rebÃĐs ab pompa la Ilota ll( vantina 
La patria d' en Valsecii, d' en Ja(juolol Ferrer? 



JIBCDEEDOS DR LA PATIIA. 35 



-.-ÂŦ- 



ÂĄOh Lonja mallorquína! Con el alma conmovi- 
da profundamente, me acerco para ver tus gÃģ- 
licos ventanales, las estatuas divinamente ejecu- 
tadas de las vírgenes protectoras, las ricas filigra- 
nas que decoran orgullosamente tus vestíbulos. 

Me acerco, y la frialdad de tu silencio me para 
la respiraciÃģn. Entro... y la oscuridad hiela mi 
espíritu. Solitarias las columnas elevan hasta la 
bÃģveda sus graciosas espirales, que semejan en 
la altura ramaje destrenzado. 



La gentil columnata cautiva los ojos, con sus 
ligeras formas, con su ausencia (le basamentos 
y capiteles. CrÚzanse los arcos cual ramos de 
palmera; y el alma disfruta por breves momen- 
tos de inmenso bienestar. 



Pero, ÂĄquÃĐ silencio, quÃĐ silencio sepulcral! ÂŋY 
por quÃĐ estÃĄ profanado este noble edificio? ÂŋPor 
(juÃĐ esos sacos y maderas acÃĄ y acullÃĄ desparra- 
mados? ÂŋEs ÃĐsta la grandiosa Casa de contrataciÃģn? 

ÂŋÉs ÃĐsta por ventura la Lonja de Palma, que 
levantaron con siu igual placer los antiguos CÃģn- 
, sules y Defensores, para que la patria de Valseca 
y de Jaime Ferrer recibiese con la debida pompa 
las flotas mal1orc|uinas que regresaban de Le- 
vante? 



36 J. TAROIfJi. 



^a^H^_d*a^ 



Qu* aquí mun^ullejavaxi ab turchs y genovarts? 
ÂĄOh varíetat riaOeraJ, la gorra catalana, 
La grega barretina, lo eaputxet deis sarts. . . ! 



Jo sentÃģ colps de maga, soroll de carretades, 
BarbuU de pescadores, renou de mariners; 
Per exa plaga sentÃģ sonores martellades, 
Ab fort brugit s' en vienen estols de mercaders. 



Y fÃĐr les mies orelles y mou la fantasía 
Esta remor superba de comercial bojiot; 
ÂŋSerÃĄ d' aqueix gran temple la mÃĄgica armonía? 
ÂŋSerÃĄ d' un actiu poblÃĐ lo fÃĐrvit avolot...? 



No, no... que s* il-lusiona ma pensa acalorada^ 
Res ve de lo (pje sentÃģ, res es del que m' apar; 
Columnes enfosquides descobre ma mirada, 
Coni resls torguts de barca ÃĄ la bÃģveda pujar. 



Per tot lo fret silenei lo pensament regira, 
Lo desencant ofega del ÃĄnima lo vol; 
Un nom en les arcades 1' esperit meu o vira. 
Del gran Guillem Sagrera 1' esperit meu se doL 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 37 



ÂŋDÃģ estÃĄn los de Provenza, los de Pisa, cuya 
habla se mezclaba aquí con la de los turcos y 
genoveses? ÂĄOh risueÃąa variedad! Aquí hubierais 
visto la gorra catalana, el birrete griego, el ca- 
pote de CerdeÃąa... 

Yo siento el golpear de los mazos, el estruen- 
do de las carretas, la grita que mueven pescado- 
ras y marineros. Sonoros martillazos resuenan en 
esa plaza; numierosos grupos de mercaderes se 
acercan charlando ruidosamente. 

Y hiere mis oídos, y mueve la fantasía este 
soberbio rumor del movimiento comercial Tal 
vez sea la mÃĄgica armonía que de este gran 
templo se exhala; tal vez el fervor tumultuoso 
de un activo pueblo... 

No, no..., que §e engapa mi pensamiento enar- 
decido. Nada de lo que oigo viene, , nada existe 
dÃĐlo que ver pretendo. Únicamente descubro las 
ennegrecidas coluninÃĄs que suben hasta la bÃģve- 
da, semejantes' ÃĄ los retorcidos cables de un 
buque. 

Por todas partes el frío silencio me acongoja, 
por todas partes el deseitcanto corta el vuelo del 
alma. Pero mi espíritu lee un nombre grabado 
en estos arcos, mi espíritu se acuerda con dolor 
del insigne arquitecto Guillermo Sagrera. 



38 J- TAmoNJl. 



*Âŧ ÂŦÂŦ*' 



Guillem, I' ombra deis setgles ta cara lÃĐ abs- 

conduda; 

Deis hÃģmens 1' oblidanga ta gloria enlÂŦH)olí; 
Mas d' ella les petjades inon pensament saluda 
A NÃĄpols y Girona y ÃĄ PerpinyÃĄ y aquí. 

i Aquí! , honl cada pedra la cantiga glorum 
Murmura de los genis ah Uengua singulai'; 
Mas jau arreconada la Llolja portentosa, 
Com una barca vella la vora de la mar. 

CeUsties del cap-vespre de mil colors piritades 
Desplegan s' bermosuraper sobre 'Isseus merlets; 
Com aitre temps encara les fresques marinades 
Ab llurs olors bals'unicbs animan ses parets. 

ÂŋNo tornarÃĄ lo día de sa polent grandesa? 
ÂŋDeis setgles la polsada tant sois I' ha de vestir? 
ÂĄNo vullÃĄs, patria mía, pagar ab tal vilesa 
V honor que nostres avis te feren conquerir! 



RECUERDO^^IK^^M PATRIA. 30 



ÂĄGuillermo!, la sombra de los sidos ha velado 
tu cara; el olvido de los hombres ha oscurecido 
tu gloria; pero mi pensamiento saluda todavía 
sus brillantes huellas en ÑapÃģles, en Gerona, en 
PerpiÃąan, aquí. 

jAquí!, en donde cada sillar murmura con ex^ 
traÃąa lengua la cantiga gloriosa de los genios. 
Mas, ÂĄay triste!, yace esta bellísima Lonja arrin- 
conada ÃĄ la orilla del mar, como una barca inser- 
vible. 



Los variados colores de la luz vespertina, des- 
pliegan su hermosura por sobre las lindas al- 
menas; como en tiempos mns felices, las frescas 
brisas del mar animan sus muros con balsÃĄmicos 
olores. 

ÂŋNo volverÃĄ jamas el tiempo de su poderosa 
grandeza? ÂŋPor Única vestimenta le hemos de de- 
jar el polvo de los siglos? ÂĄOh, patria mía!, ÂĄno 
quieras pagar con vilezas la honra que te legaron 
nuestros padreÂŦ! 

vÃĐase la nota (2> 



40 J. lARONlt. 



I . Âŧ 



DEVANT LO SEPULGRE 

DE LA BEATA CATARINA THOMÁS. 



í ' ▚ 






Jj!n la conmemorado del tercer aniversari 

centemr de sa gloriosa morí, que 

feu Palma en 1874. 

Sus lo sepulcre que tos Ãģssos guarda 
M' en vínch lo decapvespreÃĄ agewollar; 
La Ikim esmortehida nos esguarda, 
Y el silenci convida ÃĄ meditar. 

La devociÃģ que U tench, des 1' infantesa 
Possehieix un alberch en lo meu pit; 
Ma mare ab ses pÃĄranles de tendresa 
Eix amor per ta gloria m* ha infundit. 

Verge de les bellíssimes montanyes 
Que i goig y 1* honra'de ma patria son, 
Vinch ÃĄ pregar; ab maternals entranyes 
Lo prech ascolta que del cor te don. 



REGUERDOfer D% lA PATRIA. 44 



'I 



'?* 



ANTE EL SEPULCRO 

OE U BlCMVErniRADÁ CATALmi TDIÍS. 



ÂŦ â–  * oo&O'^oÂŧ' 



Al comnemorarse en Palma, en 1874, et 
tercer aniversario centenar de su 
^ ^,, . glofiqsa m^ert^^ 

Í -*'*'â€Ē â€Ē â– '' * 

sepulcro que guarda tus restos mor- 
tales, vengo estai tarde ÃĄ postraríne . reverente- 
mente de hinojos. La dÃĐbil liiz nos mira con 
respeto; el silencio convida ÃĄ meditar. 



:( 



La devociÃģn qtie tÃĐ profeso, tiene desde la in- 
fancia morada- en mi: ^>raz<M>; mÂŧ madríe con 
palabras de ternura infundiÃģme ÂŦse amor por 
tu gloria. 

ÂŦ... , _ , \ 

Virgen de los bellísimos montes, que la hotira 
son y el gÂĄ02^o de'ncii patria; vengp ÃĄ' orar; escuQtia 
con maternaJles entraÃąas. I9 sÚplica que de lo in- 
timo te elevo. 



42 I. TARomi. 



Âŧ â– > IÂŧ 



Verge, desde lo solí que en V Altura 
Te cubreix d* esplendor y majestat, 
Guayta y veurÃĄs la tÃĐrra de ventura 
Per hont ara ton nom es exalgat. 

AqÞestes roques que 1' onada besa 

Y afalaga suau lo ventijol, 
Contemplaren un jorn ta gentilesa, 
Veren gronxarse ton joliu bregol. 

ÂĄOh ditxa! Estes arbredes atapides, 
Varíades tanques d' olivers y blats, 
Foren de tes mirades benehides 
Los atractius primers, molt estimats. 

Aquí, per esta tÃĐrra, patria amada, 
Mallorca, mare de grans filis, un temps 
Sur tires eom 1' estrella de 1' aubada, 

Y llum donares y calor ensemps. 

Y al peu del marge, en la Itunyana coma, 
Vora la torrentera, dins la llar, 
De les virtuts lo celestial aroma 
Dexavas sempre de ton cÃģs anar. 

Lo gay trajo vestint de pageseta 
Encativares tots los cors senzills, 

Y aprÃĐs, del claustre per la vía estrefa 
Fugir saberes deis mundans perills. 



RBGÃœKRDOS QB lA PATRIA. 43 



Virgen, desde el alto solio, que de esplendor 
y majestad te cubre, asÃģmate, y verÃģs fe ven- 
turosa tierra, en donde estos días e$, ensalzado 
lu nombre. 



Estas rocas, }>esadds pof el oleaje, halagadas 
|>or suaves ceíirillos, contemplaron un día lu 
í>elleza, yieroq mecer {n deliciosa cuna. 



ÂĄOh dicha! Estas tupidas arboledas, capricho* 
sas albarradas que encierran olivos y trigos, fue- 
ron los primeros, muy amados alicientes de tus 
benditas miradas. 



Aquí, por esta tierra, por esta querida patria 
mallorquina, míidre de grandes hijos, aparecis- 
te como la estrella de la maÃąana, derramando ÃĄ 
la vez luz y calor. 

Y en los caminos, en las lueÃąes caÃąadas, en las 
quebraduras de los montes, en el hogar domÃĐs- 
tico, se desprendía de tu cuerpo el celestial aroma 
de las virtudes. 

Vistiendo el gracioso traje de aldeana, cauti- 
vaste los corazones sencillos; despuÃĐs supiste evi- 
tar los riesgos mundanales, y seguir el estrecho 
camino del claustro. 



44 ' ' j.' TAÃĄoM 



Un reftigi en tes Uuytes encontrares 

Y una bandera santa: 1* oraciÃģ; 
Tota- la pena del amor sembrares, 

Y has cuUit en lo cel lo guasardÃģ. 

Ara gosas de Deu en la presencia 
En mig deis ÃĄngels la gloriosa Uum, 

Y conexent la divinal potencia ; 
ConÃĐxer pots nostra miseria y fum. 

Es ton recort per noítres tinÃĄ espira 
Qui d* entussíasmÃĐ nos ettcÃĐn lo cor, 
Es delicada nota d* una Kra, 
Subtil perfum de montanyana ftor. 



= Molt m* agrada, uhtÃąÃĄ ti dte primavera, 
Veure* lo mar per lo bell sÃģ! banyal, 
Pero m' agrada mes la rialtera 
Cara entreveure de ton Ser salvat. 



Me figur que en un ÃĐxtassís dolcíssím, 
Agenollada sobre nÚbols d' or; 
EtÃĐrnament ÃĐriVÃ­ÃĄs al Altíssim 
La pura essencia de ton místich cor'. 



f â€Ē > 



'*Âŧâ€Ē 



, \Qh Catarina, herm:o§a Catarinal 
j Enreyoltadaí estÃĄs del . Uum de Peu! 
DemÃĄnali al Senyor que t'.ilrlun^ina,; 
Que 's rÃĐcord' de nosaltres, poblÃĐ seu. 



. ií: M 



REGUERPOJ^ PJL LA PATRIA. 45 



Refugio en tus combates encontraste, y una 
santa bandera: la oraciop. Toda la pena del 
amor sewbraste; y has eogidp en las Alturas el 
eterno premio. 

Ahora, ante la majestad de Dios, estÃĄs gozan- 
do, en medio de los coros de los ÃĄngeles, la 
lumbre de la Gloria. Y conociendo ya la Omni- 
potencia del Creador, puedes conocer nuestra 
vanidad y miseria. 

Tu recuerdo es para nosotros una chispa, que 
de entusiasmo enciende el corazÃģn; es delicada 
nota de la lira; sutil perfume de la flor silves- 
tre. 

PlÃĄceme, en las maÃąanas de primavera, ver 
el ancho y calmoso mar, baÃąado por la luz del 
sol naciente; pero plÃĄceme mucho mÃĄs, entre- 
ver el risueÃąo rostro de tu Ser glorificado. 

Me figuro que en ÃĐxtasis dulcísimo, arrodilla- 
da sobre nubes de oro, envías eternamente al 
Ser Supremo, la pura esencia de tus místicas 
entraÃąas. 



ÂĄOh Catalina, hermosa Catalina! ÂĄLa luz de 
Dios te circuye! Pídele al SeÃąor que se acuerde 
de nosotros, su pueblo. 



46 J. TARONJi. 



DemÃĄnali al bon Deu, que ns alliberi 
La patria mallorquina de pecats; 
Que may lo vici s' Óbria pas, ni inlperi 
En la daurada tÃĐrra, ahont som nats. 

Que i pagÃĐs, colturant iioslres niontanyÃĐs. 
No perda may los bons eoslums anlichs; 
Que no falt' lo bon pa dins les cabanyes. 
Ni la pau en les cases de los ricljs. 



ÂĄQue tengain de virtuls plena cullita, 

Y en les viles enginy traballador; 

La innocencia en los cors romanga escrita, 

Y en totes parts lo Regne del Amor! 



RECLERDOS DE LA PATRIA. 



47 



Pídele al buen Dios que libre de pecados la 
patria malloi*quina; que nunca el vicio se abra 
paso, ni impere en la dorada tierra donde he- 
mos nacido. 



Que el labrador cultive nuestros camims, sin 
renegar nunca de las buenas costumbres anti- 
guas; que no falle pan en las cabanas, ni paz en 
los palacios. 

ÂĄQue recojamos gran cosecha de virtudes; que 
vivifique ÃĄ los pueblos el genio del trabajo; en 
los corazones persevere la inocencia; y ÃĄ todas 
partes venga el Reino del Amor! 

(V. nota <3) al final.) 



48 I. TAHOWi 



AL IL-LUlíMT DOCTOR 

Y MARTIJR DE JESÃœGRIST 
lESTRE RAIOI LUU, 

PER DESAGRAVI, 

Es deplorable que en Mallorca 
mismo se haya pretendido deni- 
grar la memoria de Lulio. (***> 

Sus obras han sido atacadas 
por los dominicos, entre ellos por 
* el vehemente inquisidor Eyme-, 
rich.— (Piferrer.) 

jY cÃģm sens recordarte 
La bona Sciencia caminar podría? 
ÂĄY cÃģm sens venerarte 
Ton nom enterbolía 
Dins Mallorca T irada fellonía? 

ÂĄCÃģm un esbart d' aus negres, 
Que 's deyan amadors de la sabiesa, 
Algantse ab crits alegres 
Per V ergull, ta puresa 
Enfosquían y el sol de ta grandesa? 



HECtJEItDOS DE LA PATRIA. 49 



AL ÍLUMADO D06T0R 

Y MÁRTIR DE JESUCRISTO 

EL BEATO RAIIUNDO LULIO, 

EN DESAGRAVIO. 



A. 



ÂŋY cÃģmo, sin acordarse de ti, podría seguir 
avanzando la verdadera Ciencia? ÂŋY por quÃĐ, sin 
caer de rodillas, la iracunda deslealtad procuraba 
en Mallorca oscurecer tu nombre? 



ÂŋCÃģmo bandadas de negras aves, que se decían 
amantes de la Ciencia, levantÃĄndose con albo- 
rozada gritería, pretendieron por orgullo cubrir 
el puro Sol de tu grandeza? 



50 J. TARONJÍ, 



ÂŋFores lu per ventura 
Guerrer cruel, qu' ab la furienla maca 
Fa la verda plaimra 
Tornar vermella bassa? 
ÂŋFores vilan de malehida raga? 



ÂĄNo, no!; que si ta cara 
Enlluliernada fos per la victoria, 
Tot Iremolant encara 
Un monument de gloria 
Axecaría el mon ÃĄ ta memoria. 



ÂĄOh digne Lull!, tu eres 
Qui lo nom de Mallorca mes honra va; 
Ta gloria a les esferes 
Nostres glories puja va; 
ÂĄY, per premi, Mallorca t' enutjava! 



Tu fores qui en la cova 
Del penyalar de Randa concebíes, 
Cantant gloriosa trova, 
Plorar los perduts díes 
Y abatre del pecat les tiraníes. 

La nit, yyer V estelada, 
Qu* es del trono de Deu descobridora, 
L ' ÃĄnima enamorada 
Del Be qu' el cor anyora, 
Espayava sa vista somiadora. 



RECUERDOS DE LA' PATRIA. 51 



ÂŋAcaso fuiste tÚ cruel guerrero, que con furi- 
bunda maza convierte la verde llanura en lago 
de sangre? ÂŋFuiste villano de maldita estirpe? 



ÂĄNo, no!; porque si la fama de conquistador 
iluminase lu rostro, el mundo, aun en estos 
días, levantara temblando monumentos ÃĄ tu me- 
moria. 



ÂĄOh noble Raimundo! TÚ eras quien mÃĄs 
honraba el nombre mallorquín; quien con su 
gloria hacía brillar la nuestra en las esferas: ÂĄy, 
en premio de tus afanes, Mallorca te infería tor- 
pes agravios! 

TÚ en las cavernas del peÃąascal de Randa, 
cantando gloriosa penitente trova, te propusiste 
llorar el perdido tiempo, y vencer la tiranía del 
pecado. 



Por la noche, el alma enamorada del Bien 
Supremo, que es el anhelo del corazÃģn, hundía 
su soÃąadora mirada en los espacios estelares, re- 
veladores del trono de Dios, 



52 J. TARONJÍ. 



Gran ora Liill. Alcantne 
La Creu del Redemptor ais pobles crida; 

Y vers 1' Orient guaytanlne, 
Tornar vol h la vida 

La Humanilat per los errors podrida. 

Jo '] seguesch ab ma pensa 
A Viena, al Assia, ÃĄl* Angla tÃĐrra, ÃĄ Roma; 
Predica la defensa 
Del Miljorn, dT's la coma 
De Randa íins la patria de Malioma. 

Jo '1 veig per exa tÃĐrra 
Tolxa y esperitada de Bojía, 
De la platja ÃĄ la serra. 
Del temple ÃĄ 1' alquería; 
ÂŋAhÃģntvas, RamÃģn Lull?aliÃģnt Den t' envía? 

ÂĄHÃĐroes balears, miraulo! 
Filis delsqui PAlmudaynaunjornvenceren; 
ÂĄAlmogavers, aydaulo!... 
Butxins lo conegueren, 

Y sa Idea ab son eos destruir volgueren. 

ÂĄOb Idea benbaurada 
De gloria, d' esperit y fortalesa! 
ÂĄLa noble edat passada, 
NÃģstra naturalesa, 
May n' escalfaren d' una tal grandesa! 



KECtERDDS DE L^ PATRIA. 53' 



ÂĄGrande era Lulio! Enarbola la eiuz del Re- 
dentor, y llama ÃĄ los pueblos; mira liÃĄeia Orien- 
te, y piensa resucitan i\ la Humanidad, carcomida 
por los errores. 



Sígole con el pensamiento a Viena, al Asia, a 
Inglaterra, a las orillas del Tíher: predica la de- 
fensa del Mediodía, desde las caÃąadas de Randa 
hasta la patria de Malioma. 



VÃĐole por esa necia, endiablada tierra de Bu^- 
jía, correr desde las playas a las sierras, desde 
los templos a las cabanas; ÂŋÃĄ dÃģnde vas,. Rai- 
mundo? a dÃģnde te envía Dios? 



[HÃĐroes baleares, hijos de los que un día ex- 
pugnaron la jKxlerosa AlniudaÂĄna„ míradloí ÂĄAl- 
mogÃĄvares invencibles, volad enÂŦu ayuda!... Los 
verdugos islamitas le han conocido,, y quieren 
con su cuerpo anonadar su Idea:. 



ÂĄOii Idea bienhadada^ Idea de gloría^ de espí- 
ritu y fortaleza? ÂĄhst famosa edad antigua,, la fe- 
cunda naturaleza humana; no concibieron nunca 
otra de mas alta magnitud? 



i 



54 J. TARONJÍ. 



Aytal subiim Idea... 
Per menar tot lo Mon ÃĄ lo realme 
De Þnitat que '1 Be crea, 
RamÃģn estreny la palma 
De greu martiri, ab triunfadora calma. 

â€Ē 

Com arrelada alzína 
Que del vent ÃĄ la rabia no 's doblega, 
Axí la fe divina, 
Axí sa Idea brega 
Contra la mort, y ÃĄ Deu sa vida entrega. 

{x\y!, lo sant mÃĄrtyr era 
Un suavíssim altar que 's dirigía 
Fins la eternal esfera; 
Deu del cel assistía 
Y de sa flayre atret sobre ell vem'a. 

Los alarbs ab cruel manya 
Aquell altar misterios romperen 
Com una frÃĐvol canya; 
ÂĄLos ornaments desferen. 
Les flors tiraren, los perfums perderen!.. 

Los pobles hont ressona 
Del Geni l'atractívol armonía, 
La deguda corona 
Del llor que no *^s mostía 
Te posan, oh RamÃģn, per ta Noblia, 



RECUERBOS DE LA PATRIA. 55 

^ f I ' I I !â–  I I !â–  I . 

ÂĄOh sublime Idea!... Para llevarÃĄ todos los 
hombres al reino de la Unidad, creadora del 
Bien humano, Raimundo, con heroica constan- 
cia, abraza la palma de horrendo martirio... 



Como arraigada encina que no se dobla a la 
furia del vendabal, así la Fe catÃģlica, así la Idea 
de Lulio batalla contra la muerte, y entrega su 
vida y porvenir ÃĄ Dios. 



{Ay!, el santo mÃĄrtir era un suavísimo altar 
que se levantaba hasta los cielos; Dios desde su 
Trono estaba presente, y atraído por su aroma 
descendía sobre ÃĐl. 



Los moros, encruelecidos, destrozaron aquel 
misterioso altar, cual si fuera frÃĄgil caÃąa; ÂĄdes- 
hicieron los ornamentos, tiraron al suela las 
flores, disiparon les perfumes! 



Ahora los pueblos donde tiene resonancia la 
fraternal armonía del Genio, tejen para ti, oh 
Raimundo, por tu nobleza de alma, la merecida 
corona del lauro inmarcesible. 



56 J. TARONJÍ. 



Mes, ÂĄhorrible martirÞ, 
Molts eom patriÃĐis qui tos fets eomptavan, 
Y hermosa eom un Iliri 
Ta grandesa miravan, 
ÂŋPer quÃĐ ton nom ab furia menyspreavan? 



ÂĄOh esperít granf De gloria 
La resplendor eterna te il-lumina. 
Honra Deu ta memoria; 
iLa tÃĐrra mallorquína 
No 't mostri mes sa íngratítut mesquina! 



Agost 1868. 



*%—* 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 57 

Mas, (ÂĄhorrible tormento!), muchos compatri- 
cios tuyos, que tus hechos narraban, que cono- 
cían tu grandeza, inmaculada como el lirio, Âŋpor 
quÃĐ menospreciaban furiosamente tu nombre? 



{Oh gran espíritu! El eterno resplandor de 
los cielos te alumbra; Dios mismo glorifica tu 
memoria. ÂĄOjalÃĄ la tierra mallorquina no se ol- 
vide nunca de ti! ÂĄOjalÃĄ no vuelva ÃĄ ser para 
contigo una miserable ingrata! 



vÃĐase la nota (4). 



58 J. TARONJÍ. 



LA PESCADORA 



Per entre estepes joves, 
Verts pins, florides mates, 
Toqui marines herbes, 
Vegí la bella platja. 

Roques y.roques surten 
D' arenes enclotadcs, 
Formant alts promontoris, 
Guardant quietes cales. 

La mar no se movía, 
Y *1 pescador cantava: 
Niu d* amor la ribera. 
La de la mar de Palma.... 



(***) 



— Pescadoreta meua, 
Dexa anar la plantada, 
Dexa anar los aucells, 

Y flors de la cabana. 

Vina, pescadoreta. 
Que i vent per exos marges, 
EnvejÃģs de ma gloria, 
Remou una polsada, 
Qu' enfosqueix tos cabells 

Y '1 blau de tes uUades. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 



59 



LA PESCADORA 



Por entre verdes jaras, pequeÃąos pinos, matas en flor, pisÃĐ las 
marinas plantas, lleguÃĐ ÃĄ la pin- 
toresca bahía. 

Inmensas rocas hundidas en la 
arena, forman altos promonto- 
rios, para guardar tranquilas en- 
senadas. 

El mar estaba en reposo; oíase 
el canto de un pescador: 
Nido de amores la orilla, 
Orilla del mar de Palma.... 



— Pescadorcita mía, abandona tu campo, 
abandona los pÃĄjaros y flores de tu cabana. 



Ven, pescadorcita; el viento, envidioso de mi 
gloria, levanta en esos caminos tal polvareda, 
que oscurece tu pelo y tus azules ojos. 



60 J. TARONJi. 



Si en tÃĐrra te passejas 
A tos peus farÃĄn nafra, 
Les crestes de les roques 
Per hont 1' ona s' esbrava. 



Qualque senyor altiu 
Nascut en bona entrada, 
Pot ser. ma pobrissola, 
Voldría ta desgracia. 

Vina, vina, m'aymía. 
Vina ten ÃĄ ma barca; 
Goig hi tendrÃĐm puríssim, 
Al balang de la onada. 

Aquí *ls dos cantarera 
Cancons ab ma guitarra, 
Y amor aquí hi seurÃĄ 
Puys cap dins una Uanxa. 

Y al vÃĐurenos los pexos 
BrufarÃĄn ÃĄ flor d' aygua; 
Sos jochs y oculta vida 
Sorpresos mostrarÃĄn te. 

ArdÃĐvols los cap-rojos. 
Los esparrays sens mÃĄcula, 
Encalgan sois per riure 
Donzelles y dorades. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. G4 

Si te paseas por tierra, te daÃąarÃĄn los pies las 
crestas de las rocas, donde se estrella el oleaje. 



QuizÃĄ algÚn poderoso caballero, nacido en 
soberbio palacio, medite, pobrecita mía, tu des- 
gracia . 



Ven, ven, querida, vente ÃĄ mi barca; goces 
purísimos tendremos, al balanceo de las olas. 



Aquí los dos, al compÃĄs de mi guitarra, ento- 
naremos dulces cantares; amor se sentarÃĄ entre 
nosotros, pues se sienta tambiÃĐn en pobre es- 
quife. 

Los peces al vernos se mantendrÃĄn ÃĄ flor de 
agua, soplando; y, sorprendidos, te mostrarÃĄn 
sus juegos y misteriosa vida. 



Ardientes los escarchos, y los pequeÃąos blanquisimos escaros, persiguen por puro juego pm- 
tadas doncellas ÃĐ inocentes doradas. 



62 J. TAROMJt. 


Lo pop com un ventell 
ExtÃĐn ses fortes carnes, 

Y cerca lo roquer 

La cova baix les algues. 

Los congres se revinglan, 
S* abordan les aranyes, 

Y is anfossols pasturan 
Pacífichs ab les saupes. 

L' estol de vius moUets 
Lo dÃĐntol fort ataca, 

Y botan los daufíns 

Al veure nostres barques. 

Lo rap com un cometa 
Navega ab la ratjada, 

Y dormen les tortugues 
Surant ab sa corassa. 

No cregas, no, que vengan 
Avuy per estes aygues, 
NÂĄ lo perdut taurÃģ, 
Ni lo salroig, qu' espantan. 

En lo fons de la mar 
L* amor per^tot tÃĐ cases; 
D' esponja son los Hits, 
Y de coral les cambres. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 63 


El pulpo extiende los tentÃĄculos, semejantes ÃĄ 
un abanico; y buscan los tímidos pececillos del 
roqueo las cuevas tapizadas por las algas. 


Los congrios se retuercen, los pejes araÃąas 
envisten, y los jÃģvenes meros pacen tranquila- 
mente con las salpas. 



Bandas de alígeros salmonetes se ven atacadas 
de improviso por impetuosos dentones; y los del- 
fines dan saltos de alegría al rededor de nuestros 
buques. 

El peje sapo, parecido ÃĄ un cometa, navega 
con la raya; y duermen las tortugas, flotando 
sobre su coraza de concha. 



No creas que hoy vengan ÃĄ visitar estas aguas 
algÚn extraviado tiburÃģn, Ãģ los temibles escualos. 



En lo mÃĄs hondo de este mar, el amor cons- 
truye por do quiera su nido. Las esponjas le dan 
blando lecho, los corales riquísimas salas. 



64 J. TARONJl. 



Pe 4 cel de la badía 
VeurÃĄs, en esta aubada, 
Exir, enees vaxell. 
Lo Sol, de la mar blanca. 

AnÃĐm, pescadoreta; 
ÂŋNo sabs que exa tardanza 
M'escarrufa de pena. 
Brollar me fa les UÃĄgrimes? 

Un enfilay de joyes 
Te tenelí aquí guardades, 
D* uUets de marins fetes, 
Per adornar ta cara. 

No tengas por de plujes, 
D* horribles mestralades, 
Que Deu may abandona 
Ais pescadors de canya. 

Vaja, donchs, llambrinera, 
Pescadoreta, vaja; 
No tornarÃĐm avuy, 
No tornarÃĐm ÃĄ platjes. 
Que son Uoch de marors, 
D'embulls y de migranya. 

Juriol de 1868. 



j 



ÂŦ 



RECUERDOS BE LA PATRIA. 65 

VerÃĄs, ahora que soiide el alba, iluminando 
el inmenso cielo de la bahía, salir el sol, ÃĄ lo 
lejos, cual encendido bajel, del seno de los blan- 
cos mares. 



j Vamos, pescadorcita! ÂŋNo sabes que esa tar- 
danza me hiela de es})anto, y hasta me hace 
derramar lÃĄgrimas? 



Aquí te guardo rica sarta de joyas, para ti, 
hechas de ojos de pececitos, que adornanm tu 
lindo cuello. 



No tengas miedo ÃĄ la lluvia> ni ÃĄ violentos hu- 
racanes; Dios nunca abandona ÃĄ los pescadores 
de caÃąa. 



ÂĄEa, pues, graciosa niÃąa, ea! No volveremos 
hoy, no volverenK)s ÃĄ la playa; porque la tierra 
es lugar de verdaderas tempestades, de enredos 
y amarguras. ^ 



-90O>O<ÂŧÂŧ- 






66 i. TARONJÍ. 



LA BUGADERA. 



-jib^iLaa-Âŧ- 



Carrer deis Oms 
De Palma bella... 



Xupa quÂĄ xupa. 
La robíi neta, 
Planxa qui planxa 
La roba extesa. 
Fon sa greii vida 
I^ bugadera. 

ÂĄSi'n tÃĐ d'angunies, 
Si 'n tÃĐ de feynes! 
De bon matí, 
Matinadeta , 
Quant, l*auba clara, 
Lo día trenca, 
Vora 4 fogÃģ 
Ja me la veuen 
Cridant l'allota 
Mido per treure. 



RBCtT-RDOS OE LA PATRIA. 07 



LA LAVANDERA. 



■v-*C.Í*^5^5_ft#-v- 



Por la calle de los Olmos 
de la 1)ella ciudad de Palma.., 



Ora retorciendo la ropa lavada, ora planchan 
do la enjuta, pasa su triste vida la lavandera. 



ÂĄCuÃĄntas angustias sufre! ÂĄCuÃĄntos trabajos So- 
porta! Por la maÃąana, muy de maÃąana, cuando 
el alba empieza ÃĄ clarear y apunta el día, ya se 
la ve junto al anafe, llamando ÃĄ la muchacha, 
que la lleve blanco almidÃģn. 



68 J. taronjI. 



Renta camisos, 
Calgons doblega, 
Lleiicols axuga, 
Mulla faldetes. 

Ara si dina, 
Com si barena, 
Per lo migdía, 
Per lo cap-vespre, 
Un pial de sopes 
Tristes l'alletaii. 

Glories raiindanes 
No la rodejan; 
Fora -Mallorca 
No hi M per ella; 
Ni may somía 
Cotxos, riqueses, 
Palaus y teatres, 
Que son la pensa 
De les grans dames 
De la noblesa. 

Tan sois demana 
De 1 ' humil Verge 
Que bon sol fassa, 
PerquÃĐ '1 Díumenje 
TÃģrname puga 
La roba llesta. 

Tan sois desítja 
Que l'esliu venga, 

Y el jorn benÃĐvol 
De Primavera, 
PerquÃĐ les plujes 

Y boyres frcdes 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 69 

Lava lindas camisas, dobla finos calzoncillos,, 
enjuga largas sÃĄbanas, rocía cairelados zagalejos. 



Ya para la comida, ya para la merienda, ÃĄ 
mediodía Ãģ ÃĄ la caída de la tarde, un ruin plato 
de sopas es todo su alimento. 



>io la rodean glorias mundanas; para ella no 
existe el Continente espaÃąol; y nnnca sueÃąa en 
coches, riquezas, palacios, teatros, ni en nada de 
lo que constituye el Único pensamiento de las 
grandes seÃąoras de la aristocracia. 



Tan sÃģlo pide ÃĄ la Santísima Virgen que haga 
buen sol, para poder entregar la ropa limpia 
todos los Domingos. 



Tan sÃģlo desea que venga el verano, Ãģ el tem- 
plado tiempo de primavera; porque las lluvias y 



L 



70 J. TAKONJÍ. 



De 1* invernada, 
Li banyan sempre 
L' amada roba, 
La roba neta. 

Greus y trislances 
^e tÃĐ per veÂŦdre, 
Pero ab amigues 
Dinlrc la seva 
Bugadería 
Mil canconetes 

9 

Alegres cantan, 
Y s' escometen 
Baix de la parra 
Qui les ombreja. 



Olí pobrissola. 
La bufadera, 
. La de les faldes 
De indiana verda. 
Deis mocadors 
Color vermella. 
Deis cabells rossos 
Per la serena, 
ÂŋPobre infelissa 
N* has tu de serne? 

Cap baix finsl'aygua, 
Alta 1* esquena, 
ÂŋNi una esperanca. 
Ni una tendresa, 
Dins ton cor d' ÃĄngel 
Niu ha de ferne? 



RECrERDOS DE LA PATRIA. 74 

> ' ^ 

fríos vapores del invierno, sieinpi*e le mojan la 
amada ropa, la ropa limpia. 



Trabajos y tristezas tiene de sobra; pero se 
reÚne con sus amigas en el lavadero, y cantan 
alegremente cien cantalees, y echan un rato de 
convei*sacion debajo de la parra que les presta 
sombra. 



Oh pobrecita lavandera, la del brial de verde 
indiana, la de la toca de encendido color, la de 
los cabellos rubios por la humedad de la noche, 
Âŋpobre infeliz has de ser para siempre? 



ÂŋSiempre has de estar con la cabeza inclinada 
hasta el agua, y enarcados los hombros; y ni 
una esperanza, ni una ternura han de entrar al- 
guna vez en tu corazÃģn do ÃĄngel? 



^^ J. TARO.Vt. 



No; qit'injusl fore *\ 

Y lioni de dure^ 
Lo Þeu, l>on Pare 
Que lii liÃĄ ÃĄ l*esglesÂĄa. .. 

Vn galÃĄn t jove 
QuÂĄ de la guerra 
Ve, ab I' hermÃģs irajo 
Falient l'enveja 
De les fadrínes. 
Per tot la cerca. 
Per lot li parla 
Mots de dolcesa. 

Fa vint anys ara 
La bugadera, 
Qu'es temps de somius, 
Temps que florexen 
Les esperances. 
Les amoretes. 

— Jo t'am, — díu el jave; 
—Jo t'am,— diu ella. 
Y axí lo día 
D' una gran festa, 
Recompensantne 
Llur greu carrera. 
Del cel devalla 
L'Amor y els besa. 

Decetnbre de 1868. 



RECLERD08 DE LA PATRIA. 



i\o; porque sería injusto y de duras entraÃąas, 
el Dios buen Padre, que tenemos en la iglesia... 



Un apuesto mozo, que acaba de llegar de la 
guerra, y, con su bizarro continente, es la envi- 
dia de las mocitas, la busca por do quiera, por 
do quiera le dirige finísimos requiebros. 



Veinte aÃąos cumple ahora la lavandera. Éste 
es el tiempo de los sueÃąos de oro, el tiempo en 
que florecen las esperanzas y los amores. 



— Te amo,-^dícele el mancebo. — Te amo, — 
responde ella. Y así en el día de una festividad 
de pririiera clase, en recompensa de sus afano- 
sas cuitas, baja del cíelo el Amor, y les da un 
beso. 



74 J. TAftO/I. 



LONBRA DE L* EPIDEMIA. 



OdTUBRE DE i870. 

Lo goig aqití no 's mostra 
Com en abans solía. 
Les cases son tancades, 
Veynats no se visitan. 

Los uns depressa fugen, 
Adeu los altres díuen; 
Carrera tan sois romanen 
Sens bull, sens alegríes. 

Y sola, abandonada, 
La revna de les viles, 
Seguaa prop les ones 
Lo eel plorosa mira. 






ÂŋPer quÃĐ la mare vostfa, 
Vostra ciutat nativa, 
A^)andonÃĄn vosalíres, 
Fugiril a la eainpirtya? 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 75 



LA SOMBRA DE LA EPIDEMIA. 



OCTUBRE DE 1870. 



*VX'%^V\/\/S.^'W^ 



Ya el gozo se fuÃĐ de Palma; se han cerrada 
las tiendas; los vecinos no se visitan. 



Los unos salen huyendo; los otros dicen tris- 
temente odios; quedan desiertas las calles, sin 
bulliciosas alegríasÂŧ 

Y sola, y abandonada, la reina de los pueblos^ 
mallorquines, sentada ÃĄ orilla de las olas, envía 
llorosas miradas al cielo. 






ÂŋPor que vosotros abandonÃĄis ÃĄ vuestra ma- 
dre, la ciudad que os vio nacer, y os refugiÃĄis en 
los campos? 



76 J. TARONJÍ. 



Dolrosa n'es la raarxa, 
Dolrosa la partida, 
Axí com hosts desfetes 
Del enemich seguides. 

ÂŋQuÃĐ bi iiÃĄ? quÃĐ'ns araenassa? 
ÂŋPer quÃĐ aytals agoníes? 
Donzelles ja no folgan, 
Ninets ja no sonriuen. 



4: Jk- 



Funests recorls uniplenan 
Com may la fantasía, 
Iraatges se presentan 
De negre dol vestides. 

La ReligiÃģ aconhorta> 
L'autorítat vigila, 
Consells dona la ciencia, 
Socors Ineconomía. 

Pero, ÂĄay Deu!, queda Palma 
En amargor may vista, 
Com destronada rey na, 
Muller qui pert lamida. 






Ja*Is infelissos pobres 
A Cort se reunían, 
Vestits de mal ropatje. 
Les cares esmortides... 

Acliu traball cercavail, 
ÂŋQuí axd los donaría? 
.Ni los pagesos, venen, 
Ni lo comerc pren víes. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 77 

Dolorosa es vuestra marcha, dolorosa la des- 
pedida: se parece ÃĄ la de un ejÃĐrcito derrotado, 
cuya retaguardia pica el enemigo. 

ÂŋQuÃĐ hay? ÂŋQuiÃĐn nos amenaza? ÂŋPor quÃĐ 
lales trastornos? Las doncellas no cantÃģn; los 
niÃąos no sonríen. 



Tristes recuerdos evoca la fantasía; imÃĄgenes 
vestidas de luto. 



La ReligiÃģn infunde consuelo; la autoridad 
vigila; consejos da la ciencia; socorros la econo- 
mía pÚblica. 

Pero, ÂĄDios mío!, queda la pobre Palma su- 
mida en inmensa amargura; como destronada 
reina, como esposa que se muere. 






Los infelices desvalidos se reunían en la plaza 
de Cort: sus vestidos son andrajos; su cara ima- 
gen de la muerte. 

Buscan lucrativo jornal. ÂĄQuiÃĐn se lo diera! 
Ni los campesinos vienen; ni el comercio em- 
prende su cuotidiana ruta. 



78 J. TARONJÍ. 



Les mÃĄqnínes no rodan, 
Y los telers no filan; 
Ni al cel ses rojes flames 
Les fundicions envían. 






Ressonan les campanes, 
Y el poblÃĐ s*en va ÃĄ míssa; 
Ab devociÃģ les dones, 
Tristor duhent escrita. 

Y compungits los hÃģmens, 
Cansats del ateísme, 
La ReligiÃģ cristiana 
Ab nova fe meditan. 

Un ayre de misteri 
Per tot vuy se respira; 
ÂĄY es que ab la gran desgracia, 
Ab peste, Deu castiga! 






jSenyor, Senyor!, Âŋla peste, 
La copa de tes ires. 
DerramarÃĄs per perdre 
La tÃĐrra mallorquina? 

ÂĄJamay! que ta Clemencia 
No ho vol, si ta Justicia. 
Ingrats com Jueus tots fÃģrem, 
Impurs com Sodomites; 

Pero, ay Senyor, ÂĄla peste!.. 
Deten eix mal horrible; 
Si som dolents, ja es bona 
Ta Mare, nostra Filia} 



RECllÞRDOS DK LA PATRIA. 79 

— >■ ■ ■ — ■ > ' — - — — 

Las mÃĄquinas no funcionan, ni los telares 
hilan, ni los hornos de fundiciÃģn envían al cielo 
sus rc^as llamaradas. 



> -.*- 



Doblan las campanas, y el pueblo acude ÃĄ oir 
el Santo Sacrificio; van devotamente las mujeres, 
llevando la tristeza grabada en el semblante. 

Y arrepentidos los hombres, cansados del 
ateísmo, meditan con nueva fe las verdades de 
la ReligiÃģn cristiana. 

Hoy se respira por todas partes aire de miste- 
rio: es que Dios nos castiga con la mayor de las 
desgracias, ÂĄcon la peste! 



jSeÃąor, SeÃąor!, Âŋla peste, la copa de tus iras 
derramarÃĄs sobre nosotros, para perder esta 
tierra de Mallorca? 

ÂĄNo, nunca!; que tu Clemencia no lo quiere, 
si lo exige tu Justicia. Todos fuimos ingratos, 
como los judíos; fuimos impuros, como los sodo- 
mitas. 

Pero, ÂĄay. SeÃąor!, Âŋla peste?... Deten ese hor- 
rible castigo. ÂĄSi somos malos, en cambio es 
buena tu Madre, nuestra Hija. Santa María! 



^_-.â€Ēâ€Ē.^^^,-'^*K.â– ^.^'^.^ -- ^.~ 



HO J. TAAOlUt. 



AUSENCIA. 



(CAUTA Á 3fOS Aí^ICHS.) 



V w * V w V^** 



Temps fÃĄ que vos n'anÃĄreu, y dins Palma 
Tol solel m' fie quedat; un cor qu' eslima 
Vora de son amor com de la gloria, 
Vora de sos amichs estar desitja* 
L'anyoramenl, exa pÃĄranla hermosa. 
Honra de la gran Uengua qu'escrivían 
Noslres bons vells, compresa per ma ÃĄnima 
Talment com ara may eslal havía. 
Dins ciutat no veig mes que tristes cares 
Alegres ÂĄay! quant AllÃĄ Dalt volían. 
Persones pera mí desconegudes, 
Casetes pobres de misepa omplides, , 

Y per hont quant hi pas no m'escomouen, 

Y carinyosa ni una veu me crida. 
Me compar ÃĄ vegades soiitari 

Al desterrat que Lamennais nos pinta, 
O ÃĄ los filis de Sion, qu'en la ribera 
De los rius extranjers plorant vivían. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 81 



AUSENCIA. 



(CARTA. A.>IIS AMIOON.) 

Hace bastante tiempo que os marchasteis, y 
me he quedado enteramente solo: un corazÃģn 
que ama, desea estar al lado del objeto de su 
amor, cual si fuese su gloria. La nostalgia, que 
aquí llamamos anyorammt, (hermosa palabra, 
honra de la graíi lengua de nuestros abuelos), 
no había* sido smtida por mi espíritu tan profun- 
damente como ahora. En Palma no veo sino 
tristes semblantes, alegres un tiempo cuando 
Dios quería; sÃģlo veo personas desconocidas; sÃģlo 
casuchas donde habita la miseria, y de cuyos 
umbrales no sale nunca la voz de la familiaridad 
y del cariÃąo, 

A veces en mis sotítarias cuitas comparÃģme al 
desterrado descrito por Lamennais, Ãģ ÃĄ los hijos 
de Sion que lloraban ÃĄ orillas de extranjero río. 



8i 



r^R<mi1. 



S\ rm|)oro, mío I* amor no tÃĐ distancies, 
On>s osporil 1* amor, flama divina, 

Y un |M)ch de tÃĐrra entre los s^rs qui 's volen. 
La mar, lo mon, no poden refredirla; 

Que I 'amor san passar valls y fronleres 
Falaguer com lo venl de les campinyes. 
Y^ jo eoneelí que vos estim, puys sempre 
Mon |>ensament s'ert va per exes viles 
Aliont habitÃĄu, travessa les arbredes 

Y ÃĄ voslra casa molt sovint arriba. 

iVo hu voldrÃĐu creare, mes llevÃģrs gojosa, 

Áffil, riallera sÃĐnl I' ÃĄnima mía. 

Me passeig ab vosaltres, repetíntvos 

L') que dins Palma son pesats los díes. 

Lo que sufreix el menestral sens feyna, 

La malalla tristesa que 'ns mostía, 

Lo desolat silenci que s* ascolla 

Per liont abans les muitituts bullían. 

Devallam per esquerpes encontrades, 

Senlinl remors de l'aygua fugitiva, 

O dins lo bosch, seguent lo decapvespre, 

Entre i fullatje de los pins que siulan, 

(]onversam de la gloria deis pagesos, 

De les fonts que regalan poesía, 

Deis tendres goys de I* amistat sencera, 

Þe la barbarie <le la gueiH^ altiva; 

Mentrf s lo sol j^onent tras la montanya 

Daura 'I cel de vistosa argentería. 

ÂĄOlí! ÂĄquanl tnst es llevdres, retornan tne 
Mon [)ensameiit de son ideal exida, 
Trobarme tol solet dins casa meua, 
Sens mes companya que germans y Ilibres! 



REClIERDOd DK LA PATRIA. Hl] 



Pero sÃĐ que el amoF no conoce distancias; 
pues el amor es espíritu, es Jlama divina. Y no 
una poca tierra, interpuesta entre los seres que se 
aman, ni aun el inmenso mar, ni el ancho mun- 
do, son capaces de apagarla. Él amor sabe pasar 
valles y fronteras, alígero como el viento de los 
campos. Conozco que os amo; pues siempre mi 
pensamiento vuela hacia esos pueblos donde vivís, 
atraviesa las arboledas, y llega repetidas veces ÃĄ 
vuestras casas. No lo querrÃĐis creer, pero os ase- 
guro que entonces siento llena de gozo, risueÃąa 
y ÃĄgil el alma mía. Me paseo con vosotros, repi- 
tiÃĐndoos cuan fatigosos son los días en Palma; 
cuan amargos los sufrimientos del obrero, con- 
denado ÃĄ forzosa huelga; la enfermiza tristeza 
que nos devora; el desolado silencio que se es- 
cucha, precisamente en los sitios donde antes 
se oía el hervidero de las muchedumbres. Nos 
bajamos por escarpadas veredas, oyendo el 
murmullo del fugitivo arroyo; Ãģ, sentados ÃĄ la 
tarde en lo mÃĄs recÃģndito del bosque, bajo las 
copas de silvadores pinos, hablamos de la felici- 
dad de los lugareÃąos, de las fuentes que manan 
poesía, de los dulces goces dÃĐ la fiel amistad, de 
la barbarie de las guerras europeas; mientras el 
sol, poniÃĐndose detras de los montes, adorna el 
cielo con vistosos arreboles de oro y plata. 

ÂĄOh! ÂĄcuan triste es, al regresar de mis idea^ 
les excursiones, hallarme en mi casa, solo, sin 
mÃĄs compaÃąÃ­a que hermanos y libros! 



84 J. TARONJi. 



Passan de la Tardor les Margues veÞles 
Enlorn ja del bi^aser, arreu Hegintne . 
D' algÚn periÃģdích les íatals eduinnes 
Qui de la peste coiitan les noticies. 
Si llig que 1' epidemia extÃĐn ses ales^ 
Sobre los poWes interiors de r ílte, 
Bat totduna raon cor pensant en vollres, . 
Puys si qualeun de mos amichs parlía . 
Tan prest al cel, dexantnos avuy Ãģrfeíis. 
Los desconsols de casa no 's moorisai^ 

Y com jo sÃĐ que voltres jnolt fdigos 
No podeu ser temenÞie per ma vida, 
Jo ademes de ios mals qui me rodejan 

Y 'm fan penar, per vostres agoiiíes ÂŦ 
Peno tambÃĐ, vostre dolor dolguentme: 
Qu'axí íes Ueys d'amor ha determinan, 

Y axí 1* ausencia separant los Jiomes 
ifO pit umplena de coreÃģ maligne. 

Ppeeh ÃĄ Deu que s'en vajan estes diades 
De tenebrosa boyra revestídes, 

Y torni prompte ÃĄ I14uiftirtar ma tÃĐrra 
Lo sol de la salutf deMtosÃĄ^ima. 

Prech ÃĄ Deu <|ue nos done V alegrada 
De que pr ompte -1 comerg repíenga víes, 

Y les naus sens.tenier.s^afít fes ones 
Kopor Un 1' abundanca cfueÂŋ^olí|ii< 

i Predio 4i Deu que no 'd^pas; estar ivwnada 
Nevant sobre vosaltres ÃĄ la vila, 

Y queabans de Nadal *nos tomem v^e,. .' 

Y una forla abracada 'ns tom la diÚhll 



Palma 12 Novembre 1870. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 85 



Pasan las tristes veladas del OtoÃąo, en torno de 
la chimenea, leyendo las fatales columnas de los 
papeles periÃģdicos, que dan noticias de la [)este. 
Si leo que el contagio bate sus alas sobre los pue- 
blos del interior de la isla, se sobresalta el cora- 
zÃģn, pensando en vosotros; porciue sÂĄ alguno se 
fuese tan pronto ÃĄ la Eternidad, dejÃĄndonos jV 
todos huÃĐrfanos, el desconsuelo se aposentaría 
para siempre en casa. 

Y como sÃĐ que no podÃĐis estar tranquilos, te- 
miendo por mi vida; yo, ademas de los males 
que me rodean y me hacen sufrir, sufro tambiÃĐn 
por vuestro desasosiego, doliÃĐndome de vuestro 
dolor. Así lo quieren del amor las leyes; así la 
ausencia, separando ÃĄ los hombres, llena el pecho 
de ansiedad terrible. 

Ruego ÃĄ |DÍQ6 que desapare^ican cuanto antes 
estos días, vestidos de tenebrosas níeblasj y pronto 
vuelva ÃĄ iliuninar esta tierra el hermosísimo sol 
de la Salud. 

Ruego ÃĄ Dios que nos dÃĐ la satisfacciÃģn de que 
pronto el coniercío ree>obre su prosperidad pasa- 
da; y las naves, surcaÞdo imnÃĄvidas.las olas, nos 
traigan la abundancia que solían Âŋ 

Ruego ÃĄ Dios que m teng4^ que pa^ar el in- 
vierno en esos pu^bbs, en medio de k nieve; 
ÂĄque nos veamos ÃĄptes dg Navidad, y un estrecho 
abrazo nos devuelva la dicha í 

(V, nota (5) al anal.) 



M J. TAIIO!UÍ. 



/( LÁ VILA DE VALLDEMOSSA. 



-(>C^^^OrÂŦ>>i 



bÃĐ 'm plau entre yosaltres msseu- 
rem devegades, com en r aseÃģ deis 
avi8. 

(A. Blanch.) 



Era de nit; ab un carro 
Envelat, y d'alegransa 
Pie lo mea cor, en la vila 
De Valldemossa jo entrava. 

ÂĄSi n' hÂĄ ha vía de bells horts! 
Si n'hi havía de montanyes! 
íSi *n derramara de gloria 
La lluna d'estíu mes clara! 

Del Col! |)er lo comallar 
Lo camí real avanza, 
Vorellat per lo lorrent 
Del vehí Puig de Na FÃĄtíma. 

Al voltant d'on caseríu, 
A dins la valí recoJzada, 
La vila, al ciar de la lluna. 
De rebent se nos atanga. 



BFXIERD08 DE IX PATRIA. 87 



í LA VILLA DE VALLDEMOSA. 



níT*?^^ 



PlÃĄceme sentarme alguua vez en- 
tre vosotros, como en el hogar do 
los abuelos. 

(Adolfo Blanch.) 



Era de noche; en un carro con entalamadura, 
íifgun la antigua usanza mallorquína, entraba yo 
en la villa de Yalldemosa, llena de jÚbilo el 
alma. 

ÂĄCuÃĄntos amenos huertos! jcuÃĄntas empinadas 
sierras! La luna, en uno de sus plenilunios de 
verano, derramaba tranquila claridad. 

Por la hondonada del Collado avanza el cami- 
no real, orillado jM)r el torrente del vecino Monte 
de FÃĄtims^. 

A la vuelta de un caserío, Ú la luz de la luna, 
se nos presenta de golpe la villa, recostada en el 
fondo del valle. 



88 J. TARONjf. 



Deu te guart, hermosa vila. 
Per Ciutat tan nomenada; 
Deu te guart, rica perleta 
Glosa dins estes montanyes.... 



Se sen ten veus de conversa 
Que 'ns du de la nit l'oratje; 
ÂŋQuí serÃĄ? CallÃĄu, ja s'ouen 
Mes propet les veits mes altes. 

Es un llaurador quÂĄ torna 
Ab los bous de la Uaurada; 
Una donzella va ab ell, 

Y is dos la Corona passan. 
— Llaurador, la vostra filia 

Sens dubte estÃĄ molt cansada; 
Veníu, posaula en lo carro, . 

Y is bous menÃĄu ÃĄ 1' estable. 
Pageseta, pageseta, 

Pageseta agraciada, 
Apar qu'ets valldemossína 
Ab ton capellet de pauma. 

—Sí, senyor, dins Yalldemossa, 
Dins Yalldemossa som nada; 

Y en vila de Yalldemossa 
NasquÃĐ mon pare y ma mare. 

Yis meus avis una tÃĐrra * 
Ací mateix ja llauravan; 

Y ara v^im de la rota, 

Y duch murta per la Beata. — 



RECUERDOS DB lA PATRIA. 89 



iSalud, risueÃąo pueblo, tan famoso en Palma! 
ÂĄSalud, rica perla ^gastada en estos montes!.... 



Oigo palabras que nos trae la brisa de la 
noche. ÂŋQuiÃĐn es? Silencio, ya se oye la conver- 
saciÃģn mÃĄs cerca. 

Es un labrador que regresa de la^ labranza, 
con su par de bueyes; una joven, hga suya, 
viene con ÃĐl, y los dos rezan el santo Rosario. 

—Labrador, sin duda su hija de Y. estÃĄ can- 
sada; sÚbala V.'en nuestro carro, y llÃĐvese al 
establo los bueyes. 

NiÃąa, graciosa niM, Âŋde dÃģnde eres? ParÃĐces- 
me de Valldemosa, con tu sombrerito de palma. 



—Sí, seÃąor, en Valldemosa mismo nací; en 
Valldemosa nacieron mis padres. 



Y mis abuelos eran ya labradores de esta co 
marca; ahora venimos del pegujal, y traigo flo 
res para la Beata Catalina. — 



90 J. TARO^Mi. 



Valideinossa, dol? albercb 
De la pau y de la gracia, 
Niu de mÚsichs rossinyols, 
Paradís de nostra patria. 

ÂĄAy la vilaí, qu'els d' hermosa 
Per la lluna iMumiiiada, 
Qu*ab lo silend noclurii 
Entra en tes cÃĄseles baxes. 

Lo cel blavench forma tenda 
Sobre *ls cims de tes monlanyes, 

Y tes montanyes enclouen 
Ton cosset de bella fada. 

Per esta vaU lo perfum 
Se senl d'odorííichs arbres, 
Milions d'aucells volatejan 
Pe *ls torrentok de les tanques. 

Ton nom morescb, tes palmeres^ 
Me diuen qu ' eras sultana^ 
Un jorn peis filis de Mahoma 
Ab foU amor festejada. 

Y m* ho diuen de tes costes 
Les histories llegendaries, 
De moros, y de catius, 

Y de vaxells de pirales. 

Mes tos campanars, tes festes, 
Mostran qu'ets verge cristiana, 
De l'antiga Catalunya 
Al pit matern alletada... 

ÂĄQuina Ermita tan alegre 
Qu*estÃĄ demunt la montanyÃĄ! 
Per un bosch de pins s' hi puja, 

Y *s ven la mar ÃĄ la espatla. 



RBCUBRD09 BB LA PATRIA. 91 

Yaildemosa, dulce albergue cte la paz y de la 
gracia; nido de melodiosos ruiseÃąores; paraíso de 
Mallorca. 

ÂĄQuÃĐ hermosa eres cuando los rayos de la 
luna, prevalidos del nocturno silencio, entran en 
tus bajas casitas! 

El cielo azul forma pabellÃģn que se apoya en 
las cimas de tus montes; y tus montes rodean 
encerrÃĄndolo tu cuerpecito de hada. 

En este valle se siente el aroma de olorosos 
ÃĄrboles; millares de avecillas revolotean por los 
arroyuelos de los cortijos. 

Tu nombre ÃĄr^be, tus palmeras, me dicen que 
eras sultana, un tiempo agasajada con loco amor 
por los hijos del Profeta. 

Y me lo dicen las tradicionales narraciones de 
tus costas, tus cuentos de moros y cautivos y 
bajeles de piratas. 

Pero tus dos camnanarios, tus fiestas popula- 
res, muestran bien claro que eres virgen cristia- 
na, criada ÃĄ los pechos de la antigua CataluÃąa. . . 

ÂĄQuÃĐ Ermita* tan alegre hay sobre el cerro! 
SÚbese ÃĄ ella al travÃĐs de los pinares, dejando el 
mar ÃĄ la espalda. 



92 I. TMKomií*^ ^n 



I ■ — P Þ i f t 



La pwBL de la peníteneía 
L(>s armitonets akangan^ 
S^ht respira un ayre pur, 
S'ou la veu de la campana..- 

Al eap d^aimint de la ÂĨÂĄla. 
Un vdil edifioi s^alga; 
loya del art mallorquín 
La Cartuxa maUíaurada. 

Joyadd ^t^ fcnt de Gmm, 
De RaHgtu ver mimale^ 
Estrella dÃĐ tota Pilla, 
De VaHdemossa la mare. 

La Cartuxa, ÂĄay DeÂŧ del cel!, 
Hoot un día reesonavan ^ 
Deis fiíls de Bruno 4oft cÃĄiHíohs, 
Deis penltents les vergades. 
, ÂŋY ara? Solaces la mfemortai 
De la bella etat pa^da; . < 
Un vaxell arreconat. 
Un cor desfet, un cadavre. 

Ja m ' afiseguí devora ella , 
Jo m' asseguí sota 1s arbres 
QuÂĄ ab anyoranca la besan 
Com Ãģrfens lo eos del pare. 

TE^t cQjicirÃģ^ y rab'deafioi 
Jo m' W ass^W ^ÃĄ^k viespra^a; 

Y eirtre ^Isbatedis de m(w ^ov^ 

Y entre les remors llunyanes. 
Mimtavaii de.kÃĄfvereros 

Recorts de: T etat mi^aiia^ i 
Rimats ab notes perdudes 
De cancons y de rondalles. 



HEGVERINM BE L!Ú PATRIA. 93 

â–  â–  â–  â–  â–  â–  â–  â–  I > m^t^^^ ^mtmi^mm I I Ãą 



La paz de la.ípeniteicia gozan los :ermÂĄtaÃąos; 
se respira puro. ambiente; s&.oye el sin de la 
campana. ., 

En la parte mÃĄs alta del pueblo, selievanta un 
viejo edificio: es untijoya;deliarte mallorquín, es 
la desgraciada Ciar lu|d;^ > 

Joya del arte^lluestecki! la ciencia^ verdadero 
milagro de la i^igkínÂŧ estrelbu de la isk, madre 
de Valldemosa. 






ÂĄLa Cartujal ÂĄOh Dkb del cielo! En ella reso- 
naban un día los eaiMos^^ los iÃĐjee de Bruno, 
los azotes detlosi^mteBtes. . ^ 

r 

Ahora sÃģlo es memoria de los antiguos poÃĐ- 
ticos tiempos, un bajel abandonado, un corazÃģn 
deshecho^ unicadÃĄver. â€Ē. 

SentÃĐme cabe ella; sentÃĐnie debajo de los ÃĄr- 
boles, que la besan' gímÍMÃĄo, cotno los huÃĐrfanos 
el cuerpo del autor de sus (fias. * 

Pensativo, displicente^ me sentÃĐ aUí^ ÃĄ las pri- 
meras horas de la noche: latía ftiertenAente mi 
corazÃģn , percibíanse lejanos murmullos. 

Y subían hasta mí de las pendientes del valle, 
los recuerdos de la Edad media, rimados con 
notas perdidas de leyendas y canciones. 



94 j. TARomí. 



La cadira del rey Ssn^, 
Lo palau del s^on Jaume, 
La casa de MÚramar 
Qui fou de Lull noble casa. 

Deis sabb de la Garluxa 
Veya venerables caras, 
Y entre ells del pros Jovellanos 
La figura 's presentava. 

Y veya entre totes elles 
Pura, suau, plena de gracia, 
Aquel! ÃĄngel de Mallorca, 
Sor Catarina Thomasa.... 

jAy! ÂĄtanta ditxa y grandesa 
Solament la recordanca 
Nos dexaren, y -s Imgueren 
Com se fon bambolla d' aygua!... 



Que Deu te guart, vila humosa, 
Que Deu te ffuart, vila amada, . 
Pagesetes del gay trajo, 
Boschs d* encisiwitora flavra; 

A contemplarvos la nit 
Mon cor vinarÃĄ aletejantne. 
jx\deu, montanyes del Teix, 
Adeu, fíns ÃĄ la tornada! 

Jidiol de 1868. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 95 



Recordaba las historias de la Silla del rey Don 
Sancho, del Palacio de D. Jaime H, de la Casa 
de Miramar, famosa mansiÃģn de RamÃģn LuU. 

Se me aparecían los venerables rostros de los 
sabios de la Cartuja; y, en medio de ellos, gus- 
tando las delicias de su franca hospitalidad, el 
ilustre JovellÃĄnos. 

Y veía entre todas, pura, suave, llena de gra- 
cia, levantarse la figura del ÃĄngel de Mallorca, 
de la virgen Catalina TomÃĄs, â€Ē . 

ÂĄAy! ÂĄtanta dicha, tanta grandeza sÃģlo nos han 
dejado el recuerdo; se han desvanecido, como se 
desvanece una burbuja de agua!... 



AdiÃģs, hermosa villa; adiÃģs, labradorcitas, 
las del gracioso traje; bosques de embriagador 
aroma. 

Batiendo las alas del deseo, mi corazÃģn vendrÃĄ 
Âŋ contemplaros durante la noche. AdiÃģs, mon- 
taÃąas del TÃģix; ÂĄadiÃģs, hasta la vuelta! 



Âŋ 



96 



S. TAKOMI. 



ÉGLOGA VALLDEMOSSINA. 



aUlTAGIÓ BE GAECILASa) 



Yull fugir del gran mon la tiranía 
La remor ascollant de les arbredes, 
Y de los filis del eamp la llengua pura; 
Tal volta la dolcíssima hannonía 
Deis aucells, y verdor de les pinedes 
En mon pit calmarÃĄn la desventura. 
La pau de la Natura 
Es joya molt preuada, 
Mes que 1' or de 1' entrsMla; 
Diuen que tnavalar quietes les hores 
Se sent deis torrentols just ÃĄ les vores. 
La Santa Imatge qui lo cor inspira 
De les gentils pageses, 
Envíe fresca inspir^ciÃģ ÃĄ ma lira. 



/"*"-*-^*^ ". ^ / 



t^m> 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 9' 



-"r- 



ÉGLOGA VALLÜEMOSINA 



(IMITACIÓN DE GARCILASO.) 



Quiero, huir la tiranía del gran mundo, escu- 
chando el manso ruido de la arboleda, y la pura 
lengua de los hijos del campo. Tal vez los melo- 
diosos gorjeos de los pajarillos, y la verdura de 
los pinares mitiguen las ansias de mi corazÃģn. 
La paz de la Naturaleza es mÃĄs preciosa que el 
oro de los palacios. Dicen que ÃĄ orillas de los 
arroyos, se deslizan suavemente las horas. La 
santa Imagen de la Virgen, que inspira el cora- 
zÃģn de las graciosas lugareÃąas, envíe fresca ins- 
piraciÃģn ÃĄ mi lira. 



98 J. TARONli. 



Ja la Mare de Deu, molt carinyosa , 
Treya de son mantell les riques diades 
Del mes de Maig, escampador d* aromes. 

Y n' eran molt de veurÃĐ en ía xamosa 
Vila de la Beata les marjades 
Esdatar en esmelts de noves pomes. 
Un matí que les comes 

Lo ciar Sol festejava, 

Y novella cantava 

Pe *1 sementer la jove cadernera; 

Sobre i folgat herbey de la vorera 

Del Uampant torrentol que i puig bressola 

De Na FÃĄtima ombrívol, 

Mirantse'l puig en l'aygua quÂĄ trescola; 



Recolzat un pastor s'hi llamentava 
De la mala dÂĄs-sort que i perseguía, 

Y dexant son flaviol, tristíssim deya: 
ÂŋTe 'n recordas, Silvestre? Sorollava 
Lo ventol esguardan t ta bella aymía, 

Y una catifa de fullam li feya. 

Y ella com llum sonreya, 
Dient: ta aymía plora 

Per tu, y sempre t'anyora. 
LlevÃģrs pie de vivor mil besadetes 
Brostava mon coret, com floretetes 
Brosta la valí pe 1 temps de primavera. 
ÂĄAy, Bon JesÚs, servaume; 
Tirar no'm voldrÃģu Vos per la carrera! 



REGUEKDOS I>E LA PATRIA. W 

Ya la Madre de Dios, llevada de su maternal 
cariÃąo ÃĄ tos hombres, sacaba de entre los plie- 
gues de su manto los azules días de Mayo, pebe- 
tero de ricos aromas. Eran de ver en la pinto- 
resca villa de la Beata, los huertos brotando 
flores, esmalte de los nuevos frutos. Una ma- 
Ãąana en que el Sol acariciaba las faldas de los 
montes, y los jilgueros cantaban en las semen- 
teras; sobre el liojoso musgo de la orilla del claro 
riachuelo, que lame los pies del sombrío Monte 
de FÃĄtima, mientras el Monte se mira en la plÃĄ- 
cida corriente; 



Recostado un pastor, se lamentaba de su fatí- 
dica desventura; y, soltando su caramillo, con 
profunda tristeza decía: ÂŋTe acuerdas, Silvestre? 
Suspiraba el cefirillo al mirar ÃĄ tu amada, y ten- 
día delante de sus pies alfombra de hojas y flores. 
Y ella como la luz sonreía, diciendo: — Tu ama- 
da llora por tí, y siempre echa de menos tu pre- 
sencia. — Entonces de mi corazÃģn brotaban con 
viveza millares de besos, como del valle brotan 
florecillas durante la primavera. ÂĄAy JesÚs mío, 
valme; qfue se burla de mí la mala suerte! 



100 J. TARONJÍ. 



Na Bel ab sos ditels de blanca rosa 
Formava un ramellet de dolga flayre 
Ab aquelles besades, y en sa boca 
DÚya 1, enamorada com esposa. 
Son suspir no^^m fugía, perquÃĐ l'ayre 
Travavan les alzines dÂĄn& Uur soca. 
Com enmelada coca 
Sos dictÃĄis m'encisavan, 
Y mos mals axellavan 
Si perdía 4 falcÃģ m'escampadissa, 
O 's trenca va un xotet en la bardíssa, 
O roba van gorrions lo blat de l'era. 
ÂĄAy, Bon JesÚs, servaume; 
Tirar no *m voldrÃĐu Vos per la carrera! 



Una fada maleyta poguÃĐ exirne 
Del infern, y ha esmortit s' hermosa cara, 
Tan plena de frescor quant Deu volía; 
Y sos ulls ha enfosquil, qu* embadalirne 
Feyan les ovelletes de son pare, 
Si les agombolava en la masía. 
Feresta malaltía, 
Qui ma dolga penyora 
Del cor ab mÃĄ traydora 
Robar me vols, Âŋno sabs que hÂĄ fa niuada 
Dintre mon cor ma tortereta aymada? 
ÂŋNo sabs que n' es mon pit bona sagrera? 
ÂĄAy, Bon JesÚs, servaume; 
Tirar no 'ra voldrÃĐu Vos per la carrera! 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 101 

Isabel, con sus diminutos dedos de blanca rosa, 
entretejía con aquellos besos un oloroso ramo, y 
lo llevaba en la boca como enamorada consorte. 
No se desvanecían del todo los suspiros; porque 
el aire se enredaba en los troncos de las encinas. 
Sus palabras me tenían hechizado, sabiÃĐndome 
ÃĄ pastelillos con miel; y mitigaban mi dolor, si el 
gavilÃĄn atacaba mis palomas, Ãģ algÚn corderillo 
enfermaba en el redil, Ãģ si bandadas de gorrio- 
nes robaban el trigo de la era. ÂĄAy, JesÚs mío, 
valme; que se burla de mí la mala suerte! 



Una maldita fada pudo escapar del infierno, y 
ha marchitado el hermoso rostro de Isabel, tan 
lleno de frescura cuando Dios quería; y ha oscu- 
recido sus ojos, que eran el embeleso de las ove- 
jas de su padre, cuando ella las abrigaba en los 
establos del predio. ÂĄAh! horrible enfermedad, 
que quieres arrebatar con traidora mano la dul- 
ce prenda de mi corazÃģn, Âŋno sabes que en ÃĐste 
formÃģ su nido mi amada tÃģrtola? ÂŋNo sabes que 
mi pecho es para., ella cual sagrada ermita? jAy, 
JesÚs mío, valme; que se burla de mí la mala 
suerte! 



402 J. tARONJÍ. 



Aygues, quÂĄ aviat aviat vos empenyíau, 
Quant jo ací de 1' amor la mel tastava, 
Al Uuny del Iluny contant mes amoretes; 
Eures, quí les olives estrenyíau, 
Mentres lo goig del pit al eel muntava 
A despertar les gayes aueelletes; 
Jo US deya mes secretes 
Tristors; y, al ciar de Iluna, 
L'Ãģliba*m responía des la runa: 
Per la primaveral y encesa rosa 
Que H creyas del verjer la mes flayrosa. 
Besar deus una trista passionera, 
ÂĄAy, Bon JesÚs, servaume; 
Tirar oo *m voldrÃĐu Vos per la carrera! 



Per tu 'm recordÃģ que la valí ombrosa, 
Per tu les violes, y remors boscanes, 
Y*l cant del rossinyol mes m^enternían; 
Per tu la fontanella barbullosa 
Me delitava, y i blanch de les cabanes 
Colgat entre les rames qui *s movían. 
Los somnis que venían, 
Les amors qui me veyan, 
Volatejant de flor en flor se deyan: 
Mira exa colometa malmenacla, 
Cayguda en mig del erm y desanada, 
Que dins l'herba punxosa s' esparvera. 
ÂĄAy, Bon JesÚs, servaume; 
Tirar no 'm voldrÃĐu Vos per la carrera!,.. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 103 

Aguas, que apresuradamente os deslizabais, 
cuando yo gustaba en estos sitios la miel del 
amoi% y contabais ÃĄ lo lejos mis amores; hiedras, 
que os abrazabais con los olivos, mientras el 
gozo del corazÃģn subía al cielo ÃĄ despertar las 
alegres avecillas; yo os comunicaba en secreto 
mis tristezas; y, al melancÃģlico rayo del astro de 
la noche, la lechuza me respondía de lo alto del 
ruinoso muro: en lugar de la encendida pura 
rosa de primavera, que se te figuraba la flor mÃĄs 
olorosa del verjel, besarÃĄs una triste pasionaria. 
ÂĄAy, JesÚs mío, valme; que se burla de mí la 
mala suerte! 



Por ti el umbroso valle, por ti las violetas, y 
susurros del bosque, y los trinos del ruiseÃąor 
mÃĄs me agradaban; por ti la ruidosa fuentecilla 
me daba sumo gozo, y la blancura de las caba- 
nas que se descubren entre las movibles ramas 
de los ÃĄrboles. Los ensueÃąos que se me acerca- 
ban, los. amorcillos que me veían, volando de 
flor en flor murmuraban entre sí: Mira esa 
ajada paloma, desfallecida en el desierto, cuÃĄl 
se estremece de miedo entre espinas y abrojos. 
ÂĄAy, JesÚs mío, valme; que se burla de mí la 
mala suerte!... 



Ift4 j. taronjí. 



Aquí sos tendres planys interrompía 
El pastoret, y lo blau cel mirantne . 
Pe i desconhort sembla va que's fonía. 

Una perla vivíssima brollantne 
De sos uUs en ses galles se desfeya, 
Per l'herba de la vora travalantne. 

Ab sa tristor melancolíÃģs no veya 
Lo ramal deis anyells, ni la dolgura 
Del ventijol del auba li sonreya. 

Que ab mÃĄ piljada beure 'ns fa Magrura 
Del dol de nostra aymía, l'aslorada 
Ombra del mal qui ÃĄ son llindar s' alura. 

Ab axd un ermílÃĄ, de venerada 
Forma y cenrosa barba, quiel venía, 
Silencios removenl 1* herba eslufada. 

Y ab veu blana, com es la melodía 
Deis ÃĄngels, al paslor li assegurava 
Que Deu noslre Senyor provehiría. 

Mes Silveslre, qui ab ell se coasolava: 
— ÂŋSabeu ctoi estera la meua vida, 
Lo mea conhort?, plorÃģs li preguntÃģva. 

jAh! Âŋtel volte *m dirÃĐu que s'es moslida 
Aquella blanca rosa^ qu ' encisera 
Per mí dins esta valí navía exida? 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 405 . 

Al llegar aquí el pastorcillo interrumptÃģ sus 
lamentos, y dirigiendo una mirada al cielo, daba 
claras muestras de la honda pena que le aquejaba. 

Una vivísima perla brotÃģ de ^us ojos, corriÃģ 
por sus mejillas, y se deslizÃģ sobre el musgo de 
la margen. 

Sumido, en melancÃģlica tristeza, no paraba 
mientes ni en el rebaÃąo de corderillos, ni en la 
frescura de las brisas del alba. 

Porque con extraordinario sentimiento proba- 
mos la copa de la amargura, cuando nos la pre- 
senta la asustada sombra del dolor, desde el um- 
bral donde vive nuestra amada. 

En esto, un ermitaÃąo de venerable aspecto y 
cenicienta barba, se acercaba paso ÃĄ paso, abriÃĐn- 
dose camino disimuladamente al travÃĐs de la 
exuberante vegetaciÃģn. 

Y con voz llena de suavidad, cual debe de ser 
la melodía de los ÃĄngeles, infundíale al pastor la 
confianza de que Dios muy pronto acudiría ÃĄ su 
remedio. 

Mas Silvestre, que con sus palabras se conso- 
laba, le pregunta lloroso: ÂŋsabÃĐis cÃģmo sigue ÃĄ 
estas horas la que es mi vida? 

ÂŋTal vez venís para decirme que se ha mar- 
chitado aquella blanca rosa, de nechizos llena, 
que brotara para mí en este valle? 



106 J. TARONJÍ. 



—No, lo bon pastoret; ja la pradera 
Per tot sonriu, les flors ab la robada 
Ne copsan ios alens de primavera. 

El mon fft festa. ÂŋY nostra Verge aymadar 
Qui de matíH vejÃĐ, la Creu divina 
Besant, no't tornaría Inestimada? — 

L' ermita diu; y surt la tendra nina 
De l'ombra del brancam, 9h fag riallosa^ 
Gom matinera gota d' aubahina. 

Enllestida ab volant y ab flochs ayrosa. 
Sor trsyo li coneix de rampallada 
En Silvestre, y 1' abraga molt gojosa... 



Y atxerevit prenent la caramella: 
ÂĄIsabel, deya, cdm s'encÃĐn ta ullada, 
CÃģm s' alegra ma ditxa moridora! 
De dalt lo Teix quant me sorprÃĐn 1' aubada. 
No UÚu com tu cap matinal estrella, 
Ni com tu de delit es movedora. 
Que en avant vividora 
Deu te fassa. Los Uíris, 
La blancura deis ciris 
Del altar de Cartuxa tu superes; 
Mira 't en estes clares fontinyoles, 
Y ho diu l'aygua qui besa les ribcKes, 
Mentres du brins y fuUes -y atzeroles. 



RECUERDOS DE LAr PATRIA. 107 

—No, buen pastorcillo, no. El prado sonríe, 
las flores con el rocío beben el aliento de la 
primavera. 

ÂŦ 

El mundo celebra su cumpleaÃąos. Y la Vir- 
gen, que te ha visto esta madrugada besar la 
santa Cruz, Âŋno te ha de devolver tu adorada 
novia?— 

Dice el ermitaÃąo, y sale de la sombra de los 
ÃĄrboles la candida doncella, alegre el semblante^ 
como gota de rocío matinal. 

Adornada con blanca toca de muselina, al es- 
tilo mallorquín, y anchas cintas verdes en su 
sombrerito de paja, Silvestre la reconoce al mo- 
mento, y la abraza cariÃąosamente. 



ÂŦAAMMM^AA^/\ 



Y presuroso, recogiendo su caramillo, la de- 
cía: Isabel, ÂĄcÃģmo se anima tu mirada; cÃģmo 
revive mi moribunda dicha! Guando la aurora 
me sorprende sobre la cumbre del TÃĐix, no bri- 
llan tanto como tÚ las estrellas de la maÃąana, ni 
me causan tanto placer. ÂĄQuÃĐ Dios te conceda 
largos aÃąos de vida! TÚ eres mÃĄs blanca que los 
lirios, y mÃĄs que las velas del altar de Cartuja. 
Mírate en estas claras fuentecillas, y te lo dice el 
agua que besa las mÃĄrgenes, arrastrando sÃģlo 
briznas, hojarasca y acerolas. 



108 /. TARONrt. 



-ÂŦi^^M^B^^^ 



Anem ÃĄ reposar, la mes garrida 
D* entre les pagesetes. Vallaemossa 
La llar ovir de nostre be y ventura^ 
Jo era un romeu perdut prop d'^una fossa^ 

Y florint m' esperanca ja paínstda. 
Tu ets lo llumeneret de ma foscura. 
La pau de la Natura 

Per mi tos ulls incFouen; 

Y lo soroll que mouen 

Los pinars qui saludan I'ermítatje 
No 's tan ÂĄrfacÃĐvol eom ta veu. Grat sí^ 
Mil vegades ÃĄ Deu y ÃĄ son Imatge^ 
Puys rebrota mon goig curant m'aymía. 

ÂĄSiembre de IS6S. 



iÂŧe&^i^ÂŦÂŦ 



J 



1iECIJER1X)S DR LA PATRIA. 109 



Vamonos ÃĄ descansar, oh la mÃĄs linda de las 
campesinas. Valldemosa vea levantarse el hogar 
de nuestro bien y ventura. Yo era un peregnno 
extraviado, prÃģximo al precipicio: mi esperanza 
marchita reverdece; tÚ eres la lucecilla en mi 
oscuridad. Para mi la paz de la Naturaleza se 
encierra en tus ojos. El ruido que mueven los 
pinares al saludar la Ermita, no es tan placen- 
tero como tu voz. ÂĄGracias sean dadas mil veces 
ÃĄ Dios, y ÃĄ su Madre; pues renace mi dicha con 
la curaciÃģn de mi amada! 



{V. nota 6.) 



410 J. TARONJi. 



DINS MIRAMAR. 



i>ÂĢ:sopprORX que feu Moss$n Joteph TaronHj estant en devota oraciÃģj 
tm decaptespre hora haoia, devora 'I sepulere del Benaventurdt 

HaxDioii. Uull. 

Fou Uegit en la ri feeta centenaria de Miramar, V any 1877. 



i/V>^/S/V>/V>/>/WV>/W^ 



(IMITAGIÓ BEL POEMA DESCONORT.) 



Ací jau de RamÃģn la venerable dssa, 
Ací descansa V hÃĐroe que viu may descansa; 
Perdona, ÃĄnima santa, si avuy prop de ta fossa 
DesficiÃģs y tÃĐtrich l'esperit meu estÃĄ; 
Perdona del poeta lo plant si desvaría, 
Lo prech tan sois ascolta del sacerdot cristiÃĄ; 
Lo vel de 1' amargura cobreix T anima mía, 
Com tu un jorn te trobares mon cor se troba ja* 
Desconortat te veres y pie de cruel sofratxa, 
Sense poder donarnos Tennobliment huma; 
Y ÃĄ mi tambÃĐ m' empeny del desconort la ratxa, 
Com jay qui sens companya per un desert s' en va. 



RECOERBOS MS LA PATRIA. 111 



EN MIRAMAR. 

dgscon^subXjO 9ttÂŦ cfmipvao Ãąlosen JosÃĐ Taroníi, estando una tarÃĄfi 
en devota oracionj ante el sepulcro del Bienaventurado 
Ha.iiii.uii.d.0 X^xÞLio. 
FuÃĐ leido en el VI centenario de Miramar, en 18T7. 

(IMITACIÓN DEL POEMA TITULADO DESGONSUEL.Q.) 



Ahí yacen los venerables restos de Raimundo; 
ahí descansa el hÃĐroe que en vida no descansÃģ 
nunca: oh alma santa, perdona si hoy junto ÃĄ tu 
sepulcro mi espíritu estÃĄ displicente y sombrío; 
perdona §1 delirante lloro del poeta, escucha so- 
lamente la plegaria del sacerdote cristiano; el velo 
del pesar anubla mi alma; como te encontraste 
tÚ algÚn día, al componer el sublime Desconsuelo, 
asi se encuentra ya mi corazÃģn. Desconsolado te 
viste, lleno de mortales angustias, sin poder al- 
canzar para la humanidad la nobleza que le de- 
seabas; ÃĄ mí tambiÃĐn me arrastran las rÃĄfagas 
del sufrimiento, y soy como anciano sin guía que 
anda errante en inmensos arenales. 



112 , J, TAEONJÍ/ 

Lleeides de la Historia les ben escriles Tulles 
Veig Tes corrents malignes que arrastran tol lo 
mon; 
Del bÃĐ de Deu romanen Únicament despulles 
Que per vestir no bastan les animes que hí son. 
Mallorca, nostra tÃĐrra, segueix la torrentera, 
La malvÃĐstat se mostra pe i mallorquí faorizon; 
Mallorca quaix no pensa lo qu'altre temps ella 

era, 

Y apenes si 's recorda del mallorquí RamÃģn. 
No ni hÃĄ negÚ que cerqui de Veritat lo temple 

Y avuy sanch de ses venes per Jesuerist ne don; 
NegÚ deis infÃĐels lo malestar contempla 

Y 'I llum de fe divina dins boyrcs se eonfÃģn. 



Oh LullÂŦ oh noble cor, que ací jaus sots los 
marbres, 
la la llum del teu ideal? 
is los misteriosos arbres 
iren al buf del temporal? 
la poderosa forga, 
ire lo míslich torrental; 
I en nostres aygues orga, 
es qu'esquexa lo mestral. 
uta, de gloria possehida, 
día, recort de lo inmortal; 
;es ais nÃĄufrechs de la vida 
I gloria qu'es bÃĄlsam sens 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 113 

I I â–  I I , liliÂŧ 

Al estudiar el gran libro de la Historia, veo las 
corrientes del mal que envuelven el mundo: del 
reino dÃĐ Dios quedan tan sÃģlo trisjl^ ruinas, in- 
suficientes, a( parecer, para cobijar tantas almas, 
Mallorca, nuestra patria, sigue el arrebatado tor- 
rente; el genio del mal aparece en el horizonte 
de la isla. Mallorca no piensa en su glorioso pa- 
sado; apenas si se acuerda del mallorquín Rai- 
mundo. Nadie busca el templo de la verdad; 
nadie estÃĄ pronto ÃĄ dar su sangre por Cristo; 
nadie piensa seriamente en el triste estado de los 
pueblos infíeles; y la luz de la Fe divina se pierde 
en los vapores de las nieblas. 



Oh Lulio, oh gran corazÃģn, que yaces ahí de- 
bajo de estos mÃĄrmoles, dime: ÂŋÃĄ donde es ida 
la estrella de tu ideal? Los misteriosos ÃĄrboles de 
tus ensueÃąos y deseos, ÂŋcÃģmo los tronchÃģ sin 
remedio la furia de los huracanes? Busco la po- 
derosa vitalidad de tus ideas; quiero contemplar 
la catarata de tus místicos amores. En nuestros 
mares la nave del pensamiento es asaltada por la 
tempestad, va ÃĄ zozobrar, pierde las velas, ras- 
gadas ya por el Noroeste. Despierta, sombra que- 
rida, que posees la luz; baja del alto cielo, re- 
cuerdo de k) inmortal; en medio de la borrasca 
ensÃĐÃąanos ÃĄ nosotros, pobres nÃĄufragos de la 
vida, el inapreciable bÃĄlsamo de un rayo de tu 
gloria. 



144 J. TARONJÍ. 



1/ estatua del sepulcro s* axeca silenciosa, 
Sos ulls de pedra viva me miran fixament, 
Rosarí de graqs grossos estreny sa mÃĄ dolrpsa 

Y de la Creu los bracos me signa dolgament. 
Ja entendí, oh cristians, lo que vol dir son Uabi, 
Consir de ses parpelles lo foch y moviment; 
Sense motar s' expressa lo mÃĄriyr y lo sabi, ' 

Y a ses paraules verges hi pos tot mon esment. 
ÂĄQuÃĐ fa de bon sentirles exes paraules nobles, 
Que cauen com ÃĄ flames sobre mon cor ardent! 
ÂĄSoldat, tu que portares la llum ÃĄ tants de pobles, 
La Greu era ta espasa, la Fe ton vestiment! 



Mes ÂĄay! les teues forces... veules avuy per- 

dudes; 
NegÚ de dins Mallorca desitja ton penar. 
Los teus afanys indÃģmits, les teues corregudes 
Per dar ÃĄ tots tos hÃģmens del mon, un sol altar. 
Ta inspiraciÃģ divina, ta Idea sacrossanta 
N'es mel de primavera gustosa al paladar; 
Si d'aquest mon la gloria lo flach sentit encanta, 
Exa Idea, del ÃĄnima lo fons pot encantar. 
Oh Idea benhaurada, de la humanal progenie 
SÃģls tu la gloria vera, sÃģls tu lo benestar; 
S^s tu no hi hÃĄ pe*ls hÃģmensni salvado ni venia, 
Sens tu los filis del Pare no's volen abracar. 



llECUERDOS DE LA PATRIA. J45 

La Mlatua yacente se levanta sílendosa del se- 
pulcro^sus ojos de frío mÃĄrmol me miran con 
fijeza; su dolorida mano abraza, un rosario de 
gruesas cuentas, y me seÃąala dulcemente los 
brazos de una Cruz. Oh cristianos, entiendo lo 
que quiere decirme su mudo labio; veo en sus 
pÃĄrpados el fu^o dÃĐla vida; sin pronunciar pa- 
labra se expresa elocuentemente el sabio mÃĄr- 
tir; yo presto toda mi atenciÃģn ÃĄ sus vírgenes 
acentos. jQuÃĐ placer el mío, al escuchar sus no- 
bilísimas razones! ÂĄCaen como llamas sobre mi 
ardiente corazoni j Soldado, tÚ que llevaste la luz 
ÃĄ tantos pueblos, tan sÃģlo la Cruz era tu espada, 
tan sÃģlo la Fe tu completa armadura} 



Mas ÂĄay! tus esfuerzos... míralos hoy inefica- 
ces; nadie en Mallorca desea padecer tus traba- 
jos, tus indÃģmitos afanes, tus inmortales fatigas, 
jiÞra dar ÃĄ todos los hombres del universo mundo 
un solo y mismo ollar. Tu inspiraciÃģn divina, tu 
sacrosanta Idea, es semejante ÃĄ la miel de Mayo, 
tan agradable al gusto. Si la* gloria mundana ha- 
laga la vanidad de los sentidos, esa tu Idea sabe 
encantar el fondo mismo del almaÂŦ Oh biena- 
venturada Idea, verdadera glorm y positiva feli- 
cidad del humano linaje; sin ti no hay para los 
hombres perdÃģn ni salud; sin ti los hijos del Pa- 
dre no quieren darse un fraternal abrazo. 



MG J. TARONJÍ. 



La^ gloria, sí, la gloria de Deu ÂĄMumii^a 
Lo front de Lull, y ell sempre ministre d^Ua fo; 
La Creu de Jesucrist ais descresents portava. 
La imalge de María, senyera de perdÃģ. 
De Mafumet los erros ab lÃģgica batía, 
Manlell de fe cristiana donant ÃĄ la rahÃģ; 
Juheus y moros treya de la infernada vía, 
Yolent de la nissaga d'Adam la ger mandÃģ. 
Desde l'estret de Gades fins ÃĄ la India ignota, 
Des les arenes líbiques ais gels del AquilÃģ, 
Predica del Dimoni T universal derrota, 
De la unitat deis lidmens arbora '1 gonfalÃģ. 



ÂŋY quÃĐ 's son fets, digÃĄume, lo fruyt de ses 

carreres. 
Los pensaments hermosos que Lull sembrar po- 

;guÃĐ?... 
Llarch lemps ombra li daren quaix toles les ban- 

deres, 

Y en son palau los papes vejÃĐrenlo tambÃĐ. 
Pobre, vell, pie d'angunies, desprÃĐs de returarse 
A 1* Anglaterra y Genova, París y MontpellÃĐ, 
Los bisbes del concili lo veyan presentarse 

Y alt, y ferm, demanarlos ajuda per mercÃĐ; 
Que los cristians volguessen tornar ÃĄ la Creuada, 
Y, acompanyats de monjos y sabis de gran fe, 
Convertissen deis moros la innÚmera may nada. 
Posan tíos sens violencia de ReligiÃģ lo fre. 



HECCERDOS DE LA PATBIA. 117 

Sí, JÃĄ gloría de Dios iluminaba la frente de 
Lulío; siempre fuÃĐ ministro de Ella. Llevaba ÃĄ 
los descreídos la cruz de Jesucristo, la imagen de 
María, bandera de perdÃģn. Con su lÃģgica com- 
batía los yerros de Mahoma, cubriendo la RazÃģn 
con el manto de la fe cristiana. Sacaba ÃĄ Judíos 
y a Moros <iel camino del Infierno, queriendo la 
fraternidad de la raza de AdÃĄn. DesdÃĐ el estre- 
, cho de GÃĄdes basta la ignota India, desde las 
arenas de la Libia basta las beladas regiones del 
Norte, predica la universal derrota de SatÃĄn, 
enarbola el pendÃģn de la unidad de los bumanos. 



ÂŋY quÃĐ se han becbo, pregunto, los resultados 
de tantos viajes, los bermosos pensattiientos que 
Lulio logrÃģ sembrar por do quiera?... Mucho 
tiempo le dieron sombra casi todos los pabello- 
nes; los papas recibiÃĐronle tambiÃĐn en su pala- 
cio. Pobre, viejo, achacoso, emprende otro via- 
je ÃĄ Inglaterra, ÃĄ Genova, ÃĄ Paris, ÃĄ Mompe- 
llcr; y los obispos del concilio de Viena venlÃĐ 
pr^entarse ante ellos, y, altivo, y firme, supli- 
carles por caridad que le ayudasen en su empre- 
sa. Que los Cristianos volviesen ÃĄ la Cruzada, 
acompaÃąados de multitud de monjes y sabios de 
ardiente fe, y convirtiesen las innumerables tri- 
bus de la morisma, poniÃĐndoles sin violencia el 
saludable freno de la Relifijion catÃģlica. 



Âŋ 



fÍ8 J. TAKONjf. 



ÂĄQuín goig 1ÂĐ seu qnant era prior d'aquella 

Ermíte 
Que 4 bon rey dÃĐ Mallorca per ell volguÃĐ bastir! 
La bella mar sens terme, les penyes sense fita. 
Los arbres dÃĐ la selva, la eant del Monestir...; 
Tot son eor inflama va, tot nodría sa pensa; 
L' Amicb be contemplÃĄva 1' Amat ÃĄ son albir; 
La Iluna que sortía, per 1* estelada inmensa. 
Mil voltes ascoltava son ardorÃģs suspir. 
Los tretze religiosos, de Miramar pe * Is elaustresy 
Los orientÃĄis Ilenguatjes solían repetir; 
RamÃģn los e^uardava guaytant en los balaus- 
tres^ 
Y en la Creuada nova fixava son consir. 



fCrÃĐuada de fa Ideaf Per go de ÃąÃ­t y día 
RamÃģn estÞdiava lo plÃĄ del Ãœnivers, 
De los eels contemplÃĄva bell ordre y harmoraa. 
De Deu y criaCures sabía lo comers. 
Per co ben dematí Blanquerna se levava, 
Y oracions matutines d' angelicals concerts, 
Ab cor molt abrasat d'amor ÃĄ Deu, algava/ 
Per fer fugír 1* astucia del enemich pervers. 
Per eo Uibres y Ilibres ta font de la Sapiencia 
DictÃĄvali sens treves en mig de los deserts, 
Llibres de santedat, espill de la ciencia, 
Pastura saborosa qu' atrau ais nobles sers. 



RECtERDOS DE LA PATRIA. 419 

'- - - ■ ------■■-■ — ■■■-■ _-■ — ^ _ 

ÂĄQuÃĐ gozo el suyo, al ser nombrado prior de 
aquel Eremitorio, que el buen rey D. Jaime II 
de Mallorca mandÃģ edificar para ÃĐl! El hermoso 
mar sin límites; los montes no cercados; los ÃĄr- 
boles de la selva; los cantos del Monasterio; todo 
inflamaba su corazÃģn, todo nutrm su espíritu. El 
Amigo contemplaba incesantemente al Amado. 
La luna que salía, por la inmensa bÃģveda de lÃĄ:^ 
-estrellas, mil veces escuchaba su ardoroso sus- 
piro. Los trece religiosos aprendían en los claus- 
tros de Miramar las lenguas del Oriente; desde 
las galerías escuchaba Raimundo, fijando su con- 
sideraciÃģn en la nueva Cruzada. 



ÂĄCruzada de la Idea! Por eso noche y día Rai- 
mundo estudiaba el plan del Universo, contem- 
plaba el orden y armonía de las esferas, entendía 
las relaciones que unen ÃĄ las criaturas con el 
Creador. Por eso madrugaba mucho el ermitaÃąo 
Blanquerna, y, con el corazÃģn abrasado en el 
amor divino, para evitar las astutas asechanzas 
enemigas, elevaba ÃĄ Dios las angÃĐlicas notas de 
las oraciones matinales. Por eso la Fuente de la 
Sabiduría dictÃĄbale sin cesar innumerables libros, 
aun en el fondo de los desiertos; libros de santi- 
dad, espejo de la ciencia, pasto sabroso de las 
almas grandes. 



f20 3. TARONJi. 



Ob lu ck Miramar histÃģrica ruina, 
ÂŋRecordas la figura del ermita senyor; 
Son captener simpÃĄtieb, sa inspíraciÃģ divina, 
Ses passes nMigestuoses, son perpetual clamor? — 
iAy ! jay ! Dins los abismes de lo Passat caygueren 
Los claustres bont sonava la místíga remor, 
Per scanpre ses corones de gloria se desferen, 
ÂŦY ni les fulles sabies tenim de I'antigor. 
{Ay! ÂĄquÃĐ n'bavem perdudes de sobiranes g\o^ 

ríes! 
jCÃģm pot aconortÃĄrsen lo fÃĐrvit amador? 
ÂŋAbÃģnt son de RamÃģn Lull les índites memories? 
ÂŋAbont son les helles pagines del innaK)rtal autor? 



Quant hi pens.^ T agonía rohega mes entranyesr 
íNd hem sabut estamparlos sos ffibres mes altiusi 
Apleeh de ses grans obres en fÃģs^ nacions estra- 

nyes 
Se feu^ mes no ^1 conexen los balears arxius. 
Aquella dolga U^gua^ eoprent de sabiesa. 
Que d' unciÃģ y d^ harmonía donÃĄvali ampies rius. 
Apenes sí pe is subis del día n' es entesa, 
Per mes que sos mots sían valrats, y purs, y 

vius. 
DemÃĄ^ qeanl podridura s' bajsffi tomat les obres. 
Que 'ns restan arrufades eom fulles de los nius, 
Nostres Jorats y princeps, d'aytal riquÃĐsa pobres> 
Devant la Historia patria no al-legarÃĄn motius. 



RBGCBRDOS BB LA PATRU. 121 

Oh tÚ, que nos escuchas, histÃģrica ruina del 
Colegio de Miramar, Âŋrecuerdas la figura de aquel 
^ ermitaÃąo caballero? ÂŋRecuerdas su simpÃĄtico con- 
tinente, la inspiraciÃģn de su mirada, su majes- 
tuoso andar, sus no interrumpidos clamores? — 
jAy! ÂĄay! Los claustros donde resonaba el mís- 
tico murmullo de la oraciÃģn, se derrumbaron en 
los abismos de lo Pasado; deshiciÃĐronse para 
siempre sus gloriosas coronas; y ya no nos que- 
dan de la antigua edad ni las hojas mÃĄs vene- 
randas. ÂĄAy! {cuÃĄntas soberanas glorias hemos 
pctdido! ÂĄ(jiSmo podrÃĄ resignarse ÃĄ tal estrago el 
amador entusiasta? ÂŋDÃģnde estÃĄn las ínclitas me- 
morias de Raimundo Lulio? ÂŋDÃģnde estÃĄn las 
bellas pÃĄginas del inmortal autor? 

Cuando pienso en ello, la angustia devora mis 
entraÃąas. ÂĄNo hemos sabido dar ÃĄ la imprenta, 
poros, sus mÃĄs sublimes originales! Las naciones 
extranjeras coleccionaron traducciones latinas de 
sus grandes obras; pero los archivos baleares 
ap^as conocen tal ediciÃģn. Aquella dulce len- 
gua, corriente d^l saber, que en su boca se trans- 
formaba en impetuoso río de unciÃģn y de armo- 
nía, ap^as la entienden los ilustrados sabios mo- 
dernos, por mÃĄs que sus yocablos tan enÃĐrgicos, 
tan castizos, e^tÃĐn en uso tbdavía. MaÃąana cuando 
la carcoma baya destruido las obras, que aun nos 
quedan arrinconadas como las hojas en los nidos, 
nuestros Jurados y magnates, perdida tal rique- 
za, no podrÃĄn alegar excusa alguna ante el se- 
vero tribunal de la Historia patria. 



422 S. TARON^Í. 



No podrÃĄn al-legarios ^evant de I- alta Ciencia, 
L' empagabida cara tendrÃĄn que decantar^ â€Ē 
PerquÃĐ en lo nostre sigle d* industrial potencia. 
La joya mes preuada no volen conservar. 
(Ángel deis uUs de focb, Historia mallorquina^ 
Tu que guaytas perenne del Puig MajÃģ ÃĄ la mar, 
Ab quín estil mes negre la tontedat ^lesquina^ 
La nostra indiferencia per temps sabrÃĄs contar í 
Tu dirÃĄs que teníam ací y allÃĄ bells CÃģdices 
De LuU, y per peresa los bem dexat corear, 
Sens que bi bagues un ÃĄnima que removefit los 

Ãģbices. 
En ediciÃģ magnifica li fes un nou altar. 



ÂĄL' altar! ÂĄoh! esta parada renova mÃĄ f^ida. 
ÂĄL' altar! ÂĄSÃģls un s'axeca, sÃģls un en trist coiv 

SÃģls un en tot Mallorca remembra que la: vida 

Va dar lo sabi MÃĄrtyr, de Deu en boarament! 

DesprÃĐs de sis centuries no podem dirlí encara 

De Sant y de Doctor lo propi tractanient; 

ÂĄA EU, qui en son posat, y fets, y seny, y cara. 

De Sant y de Doctor pqrtava l'ardiment 

A Eli, qui componía \'Art general, Blanqusrna, 

El FÃĐlix, y les altres estrelles del talent; 

A Eli, que vuytantí, Uuny de la llar materna, 

Per Jesucrist sofría pedrades y tormeíit! 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 123 

No podrÃĄn alegar motivos ante la alta Ciencia; 
tendrÃĄn que esconder avergonzado d rostro; por- 
que en el siglo de la omnipotencia industrial no 
<jiiÂĄeren conservar, por medio del arte, una joya 
de valor tan subido. ÂĄÃngel de las miradas de 
fuego, Historia mallorquina, tÚ que observas pe- 
rennemente los acontecimientos que se suceden 
desde el Puig Mayor al mar, con quÃĐ negros co- 
lores pintarÃĄs nuestra torpeza, nuestra ruin de- 
sidia! TÚ dirÃĄs que teÃąÃ­amos acÃĄ y acullÃĄ bellos 
cÃģdices lulianos, y por pereza hemos dejado que 
la polilla los corroyese! ÂĄY no ha habido un alma 
generosa que, removiendo k)s obstÃĄculos, publi- 
case la magnífica ediciÃģn geniiina, castigaaa, de 
las obras de Lulio, levantÃĄndole con eso un nuevo 
sublime altar! 

ÂĄEl altar! ÂĄoh! esta palabra renueva mis heri- 
das. ÂĄEl altar! ÂĄSÃģlo uno se levanta, sÃģlo uno en 
triste convento, sÃģlo uno en toda Mallorca nos 
hace recordar que el sabio mÃĄrtir dio su vida por 
la gloria de Dios! DespuÃĐs de seis siglos, todavía 
no podemos darle canÃģnicamente el tratamiento, 
que tan propio le es, de Santo y de Doctor. 
ÂĄA Él, que en su talle, en su historia, en su ge- 
nio, en su rostro, llevaba el ardimiento de la 
Santidad y de la Ciencia! ÂĄA. Él, que componía 
el Arte general, e\ ,Blanquerna, el FÃĐlix, y las 
otras estrellas del talento! \k Él, que octogena- 
rio, lejos del hogar de sus padres, era apedreado 
por amor de Jesucristo y padecía martirio por la 
Fe catÃģlica! 



424 J. TABONji. 



â– â€Ē- 



No voldría nensarbi, perquÃĐ un cordÃģ maligne 
M'estreny del cor la boca, qu' apenes puch dir 

ÂĄay!... 
Veig d'uns T indiferencia, deis altres l'odi in- 
digne, 
Y M llum de sa capella que fa i derrer baday. 
Per allra parí los moros y heretjes qu'ell cercava 
Dur ÃĄ la Fe, no hi venen, ans gosan mes espay; 
Tothom oblida '1 Tí que Lull tan desitjava, 
Tothom pert la semblanga d' aqueil gloriÃģs mÂĄ- 

ray. 



ÂĄAh! sÃģls una esperanza conceb que m' enamora: 
La dolga poesía renaix y tÃĐ espiray. 
RamÃģn, de los poetes vindra ta nova aurora; 
ÂŋNosaltres oblidarte, RamÃģn? ÂĄJamay, jamay! 

Decembre de 1876. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 125 

â–  

No quisiera pensar en ello, porque entonces 
una violenta pasiÃģn de ÃĄnimo me oprime el co- 
razÃģn, que apenas puedo respirar. Veo en unos . 
ei frío de la indiferencia, en otros la indignidad 
del odio; y la lÃĄmpara de su Capilla da las Últi- 
mas boqueadas. Por otra parte el Mahometismo 
y la Herejía, que ÃĐl deseaba reducir ÃĄ la Unidad 
cristiana, no nan venido; antes, al contrario, 
ocupan n\ÃĄs territorios, deshonrando el planeta. 
Todos se olvidan del fin que tanto deseaba Lulio; 
todos pierden la semejanza de aquel gloriosísimo 
espejo . 



íAh! solamente concibo una esperanza, que 
es amor y consuelo mío. La dulce poesía de los 
antiguos tiempos renace, y tiene poderosas ex- 
pansiones. Raimundo, de los poetas vendrÃĄ tu 
nueva alborada; Âŋnosotros olvidarte, Raimundo? 
ÂĄJamas! ÂĄjamas! 

(V. nota 7.) 



126 J. TAftONJl. 



DE Y^V 



ÂŦâ€Ē^ivO^ft' 



Viatger, quÂĄ de Yalldemossa 
Dexas les antígues tanques, 

Y emprÃĐns 1' hermoset camí 
Cap amunt per la collada; 

No *t deturen les pití^es 
Qu ' enviroBan i^ ermitatje, 
Ñí del mar los blaus llengols 
Que devant de tu s* axamplan. 

Dexa enrera Miramar, 
D'en RamÃģn LuU noble casa; 
Dexa Son Gallart enrera; 
Yis recorts qu'allí t' aguardan. 

Passa puigs vestits d'alzines, 
Travessa espessos boscatjes 
De gegantins oÞvers, 

Y arriba al peu del vilatje. 

La vila tan deliciosa, 
Qu' enjoya l'IUa dorada. 



RECDEBBOS 1>E LA PATRIA. 127 



DE Y A 



â€ĒSíd-i^ff^^S^ 



Viagero, que abandonas las antiguas cercas de 
Valldemosa, y enfilas el hermoso camino por 
todo lo alto del collado; 

no te detengan los pinares que rodean la cÃĐ- 
lebre Ermita, ni las azules sÃĄbanas del mar, que 
5e extienden ante ti. 

Deja ÃĄ la espalda Miramar, noble casa de Rai- 
mundo Lulio; deja tambiÃĐn el predio Son Ga- 
llart, y los recuerdos que en ÃĐl te esperan de la 
Beata Catalina. 

Pasa cerros cubiertos de encinares, atraviesa 
espesos bosques de gigantescos olivos, y llÃĐgate 
al piÃĐ de la villa; 

la villa tan deliciosa, joya de la Isla dorada. 



128 J. TARONji. 



II 



El caiÞí que serpenteja 
Casi ranet de les piatjes, 
A poeh poch se torg y acosta 
Yers un pujol qui s'atansa. 

Venen hopts; les llímoneres 
Encreuan ses fortes rames 
Ab taponjers perfumosos 
Que los sentits embalsaman. 

Un torrent el puig rodeja 
De roques descapdellades^ 
Per hont baxan enfundes 
Les aygues en Tivernada. 

Dalt lo puig la bella esglesia 
Son nou campanar exalta, 
Y en Taspra pendent h vila 
Les cent teulades escampa, 
La vila tan deliciosa, Âŧ 
Qu'^joya Tilla dorada. 

III 

Viatger, atura ton pas, 
Vora T esglesia descansa^, 
Asseute sobre is pedrissos, 
A Pombra d'aquexa parra. 

Devant, les serres del Teix 
Forman inmensa murada; 
Derrera, el camí de SÃģUer 
Se pert ÃĄ dins la montanya. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 129 



II 



El camino culebrea, siempre cerquita de la 
playa; tuerce luego hacia dentro, y se acerca ÃĄ 
un cerro que le sale al paso. 

Vienen huertos; los limoneros cruzan sus fuer- 
tes ramas con perfumosos naranjos, arrobamien- 
to de los sentiuos. 

Circunvala el cerro un torrente de revueltas 
rocas, por cuyo ÃĄlveo bajan en el invierno enfu- 
recidas las aguas. 

Sobre el cerro, la bella iglesia levanta su mo- 
desto campanario; y en el ÃĄspera pendiente, el 
pueblecito esparce su centenar de casas; 

el pueblecito delicioso, joya de la Isla dorada. 

III 

Viagero, detente; descansa cerca de la iglesia; 
siÃĐntate en ese poyo, ÃĄ la sombra de la parra. 



Enfrente, las sierras del TÃĐix forman inmen- 
sa muralla; ÃĄ la espalda, el camino de SÃģller se 
pierde en las espesuras. 



ISO J. TARONít. 



Lo cÃĐl sense Bigulets 
ExtÃĐn son blau cortinalje, 

Y i Sol s ' estoja tranquil 
AllÃĄ, per la mar veynada. 

Del fons de la valí s'en pujan 
Fins ÃĄ tu remors boscanes, 

Y 'i saluda i rossinyol 
TendrÃĄ veu d'aguest paratje, 

D*esta vila deliciosa 
Qu* enjoya MUa dorada, 

IV 

ÂĄQuina gent la pagesía 
Que eoltura estes marjades! 
Ací feyneres les dones 
Cuydan l'hortet y la casa. 

Los ItÃģmens van fora vila 
A fer carbÃģ en la montanya; 
S' en van lo dilluns matí 
Abans de que trenqui l*auba; 

Þns en les carboneríes 
Passan la dura setraana, 
Altres en les possessions 
O en les viles no Uunyanes; 

Y tornan robusts y alegres 
Lo capvespre del dissapte, 
Per honrar al Creador 
Lo Diumenje en son vilatje, 
La vila tan deliciosa 
Qu' enjoya Mlla dorada. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 431 

- ' -!â– â– â– _ ,-- 1 |_. 1. 11 L 

El cielo, sin nubecillas, despliega su azul cor- 
tinaje; y el Sol se esconde tranquilamente, ÃĄ lo 
lejos, en el seno del mar, que lame la cercana 
costa. 

Del fondo del valle suben hasta ti los miste- 
riosos ruidos de las selvas; y te saluda el ruiseÃąor, 
dulce palabra de estos lugares; 

de esta villa deliciosa, joya de la Isla dorada. 



IV 

ÂĄQuÃĐ gente tan buena los montaÃąeses que 
cultivan estos ribazos! Aquí hacendosas las mu- 
jeres, se cuidan del huertecito y de las labores 
domÃĐsticas. 

Los hombres se van al campo, ÃĄ hacer car- 
bÃģn en el monte. Se van todos los lunes, de ma- 
drugada, antes de salir la aurora. 

Unos pasan la semana en las carboneras; otros 
en las casas de labor, Ãģ en los pueblos vecinos; 



Y regresan alegres y robustos por las tardes 
de los sÃĄbados, para adorar al Creador los Do- 
ÂŦlingos, en la parroquia de la villa; 

la villa tan deliciosa, joya de la Isla dorada. 



432 J. TARONJi. 



â€Ē 

iQuín bÃĐ de Deu les donzelles 
Mostran en ses joves cares, 
EtCKsant aquests contorns, 
Conmovent la fadrínalla! 

Bellesa qui les anima 
N*es de Grecia recordanga, 
N*es deis mwos sa blanor, 

Y deis espanyols sa gracia. 
MirÃĄu exes pgesetes, 

Garrides com les garlandes, 
Falagueres com lo vent 
Qui remou lo sech fuUatje. 

A la claror de la Uuna, 
De los oras sota les rames, 
Omplen d'aygua la jarreta, 
D'aygua viva aquí brollada, 
En esta vila preciosa 
Qu'enjoyella nostra patria. 

VI 

Quant es la festa major, 
Casi al mig de 1' estiuada, 
Fadrinets y fadrinetes 
Se posan sos mellors trajes. 

Al sÃģ de les xeremíes 
Coraenga i ball en la plaga, 

Y Uuhen los richs volants, 

Yis botons d*or y esmeraldes... 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 4 33 



ÂĄQuÃĐ perfecciones adornan el rostro de las don- 
cellas! Hechizan el pafe, conmueven ÃĄ los jÃģ- 
venes! 

La belleza que las anima es recuerdo de la 
Grecia; es de los moros su morbidez, y de los 
espaÃąoles su gracia. 

Ved esas aldeanas, lindas como los amarantos, 
lijeras como el viento que mueve el seco follaje. 



A la claridad de la luna, bajo las ramas de los 
olmos, llenan su jarrito de agua viva, de agua 
nacida ahí mismo; 

en esta villa preciosa, joya ^ la Ida dorada. 



VI 

Cuando llega la fiesta del santo Patrwi del 
pueblo, en medio del verano, mozos y mucha- 
chas visten sus mejores trajes. 

Al son dÃĐ las chirimías se empieza el baile en 
la plaza; y brillan las blancas tocas, y los boto- 
nes de esmeraldas y oro... 



13i J. TAftONji. 



Quant la dolga primavera 
Rumbeja ses noves gales, 
Vestit (le festa lo poblÃĐ 
Celebra de Deu la diada. 

Ab ses capes los prohoms 
L' Hostia de Deu acompanyan, 
Les fadrínes al devant . 
Ab manteta y filigranes, 

Per esta vila preciosa 
Qu' enjoya Pilla dorada. 

VII 

Felís, DeyÃĄ, felís, poblÃĐ 
Que vius dins estes montanyes, 
Lluny de les ciutats superbes, 
Lluny de la gloria mundana. 

Prech ÃĄ Deu que te preservi 
De la furia que *ns aglaga^ 
Prech ÃĄ Deu que may tos filis 
Obliden sPlendra mare. 

Vora tos monts empinats, 
Per dins tes valls amagades 
Troba lo viatger salut, 
Troba del avior P imatge. 

Les oliveres t'ombrejan, 
Los passerellets t* encantan, 
Y 4 mar dormint ÃĄ tos peus 
Eternament t' afalaga, 

ÂĄEts la vila deliciosa 
Qu' enjoya Mlla dorada! 

Jidiol de 1873. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 135 

TambiÃĐn cuando la dulce primavera hace os- 
tentaciÃģn de sus nuevas galas, vestido de fiesta* 
el pueblo, celebra el santísimo Día del Corpus. 

Los prohombres de la Hermandad, lucen sus 
largas capas negras, acompaÃąando procesional- 
mente la Hostia del SeÃąor; las mocitas van por 
delante, con mantilla y botones de oro afiligra- 
nados; 

por esta villa preciosa, joya de la Isla dorada. 

VII 

Feliz, DeyÃĄ, feliz> pueblo que vegetas en estas 
montaÃąas, lejos de las soberbias ciudades, lejos 
de la gloria del mundo.' 

Ruego ÃĄ Dios que te preserve del huracÃĄn aue 
nos azota; ruego ÃĄ Dios que tus hijos no se olvi- 
den nunca de la Fe cristiana, su tierna madre. 

En tus empinados cerros, en tus escondidos 
valles, el viagero encuentra salud, encuentra la 
viva imagen de la antigÞedad. 

Los olivos te dan sombra, los pajar illos en- 
canto; y el mar, dormido ÃĄ tus pies, eternamente 
te acaricia . 

ÂĄEres, villa deliciosa, joya de la Isla dorada! 

(V. nota 8.) 



136 J. TAROMÍ. 



SOI I ER. 

Poesía premiada en los Jochs florÃĄis de Barcelona^ 

en Maig de 1871. 

ÂĄOh benhaurada tÃĐrra 
Hont la pau hi tÃĐ niu, y per la plana 
Volateja y la serra, 
Hont lo frÃĐst nom de guerra 
Sdls corre malmenat per veu llunyana! 

De bon matí les roses 
Que tira el Sol adornan l'alta vía, 

Y desprÃĐs envejoses 

Les flors del valí hermoses 
Obrint los uUs alegran la masía. 

AllÃĄ, de les pomeres 
Que rodejan los horts y les marjades. 

Botan, botan rioleres 

Les aus dematineres, 
Brins ÃĄ picar pe 'Is buyts de les porxadesÂŧ 



RECUERDOS ME LA PATRIA. 1 37 



-3- 



SOLLER. 



Oh bienaventurado país, en donde construye 
su nido la paz, y revolotea por sierras y llanu- 
ras; en donde el grito feroz de la guerra, sÃģlo 
se deja oír mal conducido por voces lejanas. 

Muy de maÃąana las rosas que el Sol envía, 
adornan las altas cumbres de los montes; y envi- 
diosas las florecillas del valle, abren sus cÃĄlices y 
alegran las alquerías. 

Allí, de los manzanos que rodean los huertos 
y bancales, saltan las risueÃąas aves de la maÃąana, 

Í{ vuelan ÃĄ concertar con su piquito la brizna en 
os derruidos techos. 



138 J. TARONIf. 



Y entorn de la caseta 

Del festíu Uaurador sos lays^ refllan, 
Y cntorn de I* Esgleyeta 
Cantan ab Uur harpeta 

Lo chor sagrat que^^ls serafins estilan. 

De níl, Quant les oseares 
Ombres del valí aescobren 1' estelada. 

Se gosan les dolgures 

De 1' aura perfumada, 
Ab los taronjerals enjogassada. 

' AllÃĄ, 1 cor de les nínes 
Es un cel d' harmonía delitosa; 
Dins ell, les veus divines 
Gayes veus mallorquines 
Se tornan, nostra llengua fent xamosa. 

Y les gentilÂŧ donzelles, 

De blanch vestides y color del ayre, 
Rumbejan les poneelles 
De violes y roselles 

Qu'ahir colliren pera i bon glosayre... 

Lo suau de ^ harmonía 
Que brollar pot de I' eternal Bellesa, 

Lo rich de la poesía 

Que UÚu en la fantasía 
Dins SÃģUcr ho ha sembrat Naturalesa. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 439 

--I -- - -^ I 

Posadas ante la vivienda del festivo labrador, 
ensayan sus deliciosos gorjeos; y, entorno del 
oratorio de la Madre de Dios, remedan con arpi- 
lla melodiosa el coro sagrado que cantan en el 
cielo los serafines. 

Por la noche, cuando se rasgan las oscuras 
nieblas del valle y descubren el estrellado firma- 
mento, se goza allí la dulzura de la perfumada 
brisa, que juguetea en los naranjales. 



Allí el corazÃģn de las jÃģvepes es un cielo de 
deliciosa armonía. En lo interior de este corazÃģn, 
las divinas voces se convierten en alegres pala- 
bras mallorquínas, que hacen mÃĄs y ntÃģs gracio- 
sa nuestra lengua. 

Las doncellas vestidas de azul y blanco, osten- 
tan ramilletes de amapolas y violetas, cogidos la 
víspera para premio de los trovadores populares. 



Toda la suave armonía que puede manar de 
la eternal Belleza, toda la esplendorosa poesía 
que relumbra en la imaginaciÃģn, las ha espar- 
cido la Naturaleza en el territorio de SÃģller. 



1 40 J. TARONil. 



Si duy t pe *k grals aromes 
En la Fascua florida vas ÃĄ l^horta. 
Les magranes y pomes 
En flor vestint les comes. 
La pau revivarÃĄn en ton pit morta. 

Los taronjers flayrosos 
S'alwaíjan ab les mores oliveros, 

Ab noguarets ayrosos 

Los pins maravellosos, 
Ab los fassers gracioses llimoneres. 

Les llacgues eiquioles 
Ab goig per entre los verjeles murmuran; 

Engrossan fontinyÃģles, 

Fins la mar no s' ataran, 
Y 1' abundancia fÃĐrtil asseguran. 

Esguarífe la fiimera 
Que deis engínys corona les teulades, 

Ascolta la feynera 

Pobreta jornalera, 
Junt deis telers ab les remors variades. 

ÂŦ 

Pero, dÃĐxahi la vora 
Deis torrentols que raspan les arenes 

Del port, dÃĐxahi enfora 

iLa mar barbulladora 
Que s* entreten jugant ab acucenes. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 141 



Si, atraído por ios gratos aromas, visitas las 
amenas huertas durante el risueÃąo Abril, Ios-gra- 
nados y manzanos en flor que visten las laderas 
de las colinas, harÃĄn revivir la dulce paz en tu 
pecho, â€Ē 

Los olorosos narangos, entf elazan sus jÃģvenes 
ramas con olivos que plantaron los ^r^s; tier- 
nos nogales se acercan ÃĄ latísimos pinos; y esbel- 
tos limoneros crecen al lado de elegantes pal- 
meras. 



El agua corre murmurando por las largas ace- 
quias, en medk) de los verjeles; acrecienta las 
fuenteciUas, y llega hasta el mar, por do quiera 
derramando la fÃĐrtil abundancia. 



Mira la columna de humo que corona el techo 
de las fÃĄbricas; escucha la voz de la pobre jorna- 
lera, y el variado rumor de los telares. 



Pero deja la orilla de los torrentes, que remue- 
ven las arenas del puerto; deja ÃĄ la espalda la 
resonante mar, que juguetea con las azucenas de 
la playa. 



142 J. TARONJi. 



â–  â–  



jOh! munta al Puig; les gloríes. 
Los esplendors veurÃĄs de 1' ampia tÃĐrra; 

En formes il-lusories 

Les antigÞes memories 
Des tota l'jIUa pujan dalt la serra. * 

L'arreVellit brancatje. 
De But-|Iaba la viva torrentera. 
Del mar l'inmens ropatje, 
Sens fons l'espay selvatje, 
Al pit retornan sa forgor primera.... 



ÂĄOh tÃĐrra benvolgoda! 
jLluny, ben Ihmy deis palaus y les arcades^ 

Pas* , de Deu ab ajuda, 

Ma vida renascuda, 
AlgÚn jorn en tes quietes fondalades! 

Agost de 1876- 



KECVERDOS DE LA PATRIA. 143 

â–  Âŧ â–  W I â–  ÂŦI 

jOh! sube con aliento al Puig Mayor: en su 
dma contemplarÃĄs los esplendores de la ancha 
tierra; y volarÃĄn ÃĄ tí como ilusiones loÃĄ recuer- 
dos de la antigÞedad, desde toda la redondez de 
h Isla, 

El crudo ramaje e^arcido, las ruidosas fuen- 
tes de But-Naba, el infinito velo (jue cubre los 
mares, la salvaje extensiÃģn del espacio sin fondo, 
vuelven al pecho la juventud primera.... 



íOh país bienamado! | Quiera Dios que mi vi- 
da reanimada, se deslice algÚn día, lejos, muy 
Jejos de los alcÃĄzares y palacios, en medio de tus 
apacibles valles! 



(V. nota 9.) 



â€Ēâ€Ēâ€Ēâ€Ē4 



444 J. TARONJÍ. 



LA MORT ÃœELS TAR0NJER8. 



i^O^Qi^OO 'â–  



(DEDICADA Á LA YILA DE SÓLLER.) 



Trist, y assegut vorera 
D'un torrent el poeta suspirava, 
Yeent l'aygua falaguera 
Qu' entre los horts passava 
Com rams de taronjers al mar portava. 

D' exos arbres que foren 
El pa y la gloria de 1' hermosa vila 

Los morts cimals estoren 

L'aygua, qui los apila 
y ora les roques hont gemechs refila. 

S'en van, y aquesta tÃĐrra 
Sembla que pert la poderosa sava, 

Com si maleyta guerra 

Sos terrers trapitjava, 
Com si bagues esclatat en rius de lava. 



RECUERDOS Dfi LA PATRIA. 445 



LA MUERTE DE LOS NARANJOS. 



Âŧ> ' â–  



(DEDICADA Á LA VILLA DE SÓLLER.) 



ÂŦ/vw>^\rk^v\ 



Sentado ÃĄ la orilla de un arroyuelo de SÃģller, 
el poeta suspiraba tristemente, al ver como el 
agua, que atraviesa los huertos, arrastraba hacia 
el mar secas ramas de naranjos. 



Ramas muertas, desprendidas de las copas de 
esos ÃĄrboles, que fueron el pan y la gloria de la 
hermosa villa, tapizan la corriente, que las 
amontona sobre las rocas de la playa, exhalando 
gemidos. 

Se van, y la tierra pierde, al parecer, su po- 
derosa fuerza; cual si malditas guerras asolasen 
sus campos, Ãģ ÃĐstos rebentasen en inmensos ríos 
de lava. 



10 



146 J. TARONJÍ. 



SoUerica planura 
Lo cor un temps encativar solía; 

Rich mantell de verdura 

A los uUs ofería, 
Com bella joya al amador l'aymía. 

L' embalsamada flayre 
Vos seguía per tot; les suaus aromes 
En los replechs del ayre 
Banyavan valls y comes, 
Desdeis borts de taronjes y de pomes. 

Baix del ramatje ombrívol 
Pau encontravau y quietut ríallera, 

Tant si lo Sol altívol 

Lluhís en blava esfera 
Com si la nit baxava ÃĄ la pradera... 

Ara dÃģls tenebrosos 
Cobrexen exes tanques malaltisses; 
En Uoch de rams ayrosos 
Hi veym branques mostisses, 
Lletja la fruyta cau per les bardisses. 

Los raigs del cel no doran 
L'atapit cimarol hont s'aturavan; 
Los rossinyols anyoran 
Lo ramell hont niuavan, 
Y la fresca tiU'onja (ÂĄue picavan^ 



j 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 147 

El valle de SÃģller un tiempo cautivaba delicio- 
samente el corazÃģn; ofrecía ÃĄ la vista rico manto 
de verdura, como valiosa alhaja regalada por 
la novia al amador constante. 



Embalsamado ambiente respirabais por do 
quiera; los suaves aromas embebidos en los plie- 
gues del aire baÃąaban valles y caÃąadas, desde los 
huertos de naranjos y manzanos. 



Debajo de las sombrías arboledas encontrabais 
paz y alegre silencio; ya el Sol derramase su 
lumbre desde lo alto de la azul esfera, ya la ca- 
llada noche descendiese ÃĄ los prados. . . 



Ahora tenebroso luto visten las enfermizas al- 
barradas; en lugar de airosos ramos vemos ra- 
mas marchitas; el fruto, podrido y feo, cae so- 
bre la pedregosa tierra. 



Los rayos de la luz no doran ya la tupida copa 
que antes no podían atravesar; los ruiseÃąores 
echan de menos el ramo en donde construían su 
nido, y la fresca naranja que picoteaban. 



ItÃģ i. TARONJÍ. 



Com V ivernada freda 
Retalla prompte del braDcam la fullaÂŧ 

Axí la mort l'arbreda 

Deis laronjers despulla, 
Y ses corones de blancor exfulla. 

Ho veu la pagesía, 
Perduda veu la delitosa tÃĐrra; 

Y Taspra malaltía 

Que los jardins esguerra 
Lo goig del camp y del pagÃĐs desterra. 

Yelleta filadora 
Ne recorda *ls ramells qu* ombra li davan; 

Marinera cuytora 

RetrÃĐu quant carrejaran 
Les soUeriques naus, y al Golf anavan. 

ÂĄPobre gent! ÂŋalgÚn día 
De deutes ofegats parar la taula 

No podrÃĐu? ÂŋL* alegría 

SerÃĄ una vella faula? 
ÂŋVostres camps cobrirÃĄ 1* inÚtil saula?... 



Com trista es la carrera 
D'un ÃĄnima.peis vicis abatuda, 

Com trista n * es y fera 

Deis amors la cayguda, 
Axí n*es trista aquexa arbreda y muda. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 149 

Como el helado invierno recorta en breves 
días del ramaje las hojas; así la muerte desnuda 
los naranjos, y deshace sus coronas de azahar. 



Lo ven los campesinos; perdida ven la deli- 
ciosa tierra: y la desesperada enfermedad, que 
destruye los jardines, destierra la alegría de los 
campos y de sus habitantesÂŧ 



La viejecita hilandera se acuerda de los ramos 
que le daban sombra; la activa marinerilla habla 
de cuando las naves de SÃģller, cargadas de dora- 
do fruto, navegaban con rumbo al Golfo de LeÃģn. 



ÂĄPobre gente! ÂŋAlgÚn día, cargados de deudas, 
no podrÃĐis llevar tal vez un pedazo de pan ÃĄ 
vuestra hambrienta boca? ÂŋLa alegría serÃĄ para 
vosotros vieja fÃĄbula? ÂŋCubrirÃĄn estas campiÃąas 
inÚtiles chopos?... 



Como es triste el estado de un alma abatida 
por los vicios; como es triste y fiera la pÃĐrdida 
de los amores; así es triste y mudo ese decadente 
arbolado. 



150 J. TAROIUÍ. 



1 

Lo xiprer mortuori 
Apar que brota en mig de les marjades; 

Es lo cant responsori; 

ÂĄY en lloch de dolces fades 
Ombres de Mort s'axecan malanades! 



Agost de ÍS70. (*) 



n La poesía anterior, per erro involuntari, tÃĐ sabscrita la 
data de Agost de 1876. UegÃĐsca *s pero, Agost de 1868. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 151 

â€Ē 

ParÃĐceme que ya brota en medio de los cÃĄr- 
menes el funerario ciprÃĐs; los cantares se me 
figuran responsorio; y en lugar de vaporosas 
ninfas, ÂĄsÃģlo se levantan horribles sombras de 
Muerte! 

^ 

(V. nota 10.) 



I 



452 J. TARONJÍ. 



SOKOROTAS. 

/ MADONA CONSOLACIÓ FABRA DE POSTEÍ|^, 



En qaelqae climat que J' erre 
Plus que touts les autres lieox 
Cet bereux coin de la tÃĐrre 
Me plait, et rit ÃĄ mes yeux. 

(FÃĐnelon.) 



Entredi Puig de l'Aucadena 
Y lo castell d'AlarÃģ, 
La valí d'OcmadrÃĄ s'axampla^ 
Revoltada de turons, 

â€Ē 

ÂŋT* en reeordas? Díes eran, 
Los díes primers d' Agost, 
Que de Lloseta surtíam 
Per veure vostra partiÃģ. 

Gammant envers ponent. 
De la tarde ÃĄ la claror, 
ArríbÃĄrem ÃĄ la casa^ 
Ardits, entrada de fosch. 



RECUERDOS DE LA PATRU. 153 



SOi ORDÍMS 



}i CONSUELO FABRA DE FÞSTEIj^. 



Entre el Monte de la Alcadena y el derruido 
castillo de AlarÃģ, en el centro de la Isla de Ma- 
llorca, se extiende el pintoresco Valle de Ocma- 
drÃĄ, ceÃąido de cerros. 

ÂŋTe acuerdas? Corrían los primeros días de 
Agosto. Salimos una tarde de Lloseta, para ir ÃĄ 
ver el predio Son Ordírms, situado en aquel valle. 



Caminando hacia poniente, con el entusiasmo 
propio de jÃģvenes viajeros, llegamos aj cortijo, 
cuando los Últimos rayos del crepÚsculo se despe- 
dían de nosotros. 



45i4 J. TARONiiL 



Quina casa tan alegre; 
Gran y rica possessíÃģ; 
Per tu qui vius de grandeses. 
Per tu qui lo camp adors. 

L ' ora tje passa tranquil , 
Pie d' embalsamada olor. 
Que xupa d'arbres fruyters. 
De Wats y mates y polis. 

Ün cel puríssim nos volla 
Ab argentada Uuentor; 
Blau cortinatje de seda 
SuspÃĐs sobre is cim deis monts. 

De matí, quant 1' auba guayta 
Del Oríent per lo baleÃģ. 
Tota la valí s* enllesteix. 
Fadrína en festa major. 

Per la casa, en los parrÃĄis, 
Marruquejan los coloms; 
En los ametlers s' ascolta 
Xerradissa de gorrions. 

De los sementers revolan 
Les guÃĄtleres ais rostolls, 
Y per l'ample espay s*aguantart 
Com ínmdvils los voltons. 



REGOERDOS DB LA PATRIA. 455 

QuÃĐ casa tan aleere; quÃĐ posesiÃģn tan vasta y 
abundante: digna de ti que vives de grandezasr 
íligna de ti qu& deliras por el campo. 



Soplan mansos cefírillos, embalsamados con 
los suaves olores que roban ÃĄ los ÃĄrboles frutales, 
ÃĄ los trigos, ÃĄ las floridas matas y ÃĄlamos blancos. 



Un cielo purísimo abriga la tierra con platea- 
dos reflejos, cual inmenso cortinaje de seda azul, 
apoyado sobre las altas cumbres. 



Cuando el alba se asoma por jos balcones del 
Oriente, el valle entero se engalana, como don- 
cella en la fiesta del Santo PatrÃģn. 



En los parrales de la casa se arrullan las palo- 
mas; en los almendros charlan los gorriones. 



Las codornices vuelan de las sementeras ÃĄ los 
pastrojos; y en el infinito espacio se sostienen in- 
mÃģviles los buitres. 



156 J. TAKONJf: 



Allí Natura regala, 
MarÃĐ fecunda, sos dons, 
Al home, rey de la tÃĐrra 
Qui la festeja ab amor. 

La vetlada los míssatjes. 
La gent de feyna, al entorn 
DÃĐla llar, resan ab 1* amo 
Les cristianes oracions. 

Los Dfumenjes, surt apenen 
De lo ÃĄÃ­A la claror, 
Quant en V oratori veuen 
Levar la Víctima tots. 



En IMvem les titinoyes 
Seguexeb ais sembradors, * 
Y r aliga per les neus 
S' en du '1 robat anyellÃģ. 

En la dolga jwimÃĄyera. 
Per la Pascua del Senyor, 
Cullita de rosses faves 
Replegan a forfoUons. 

Remat de blariques ovÃĐlles, 
De negres cabres y bochs, 
Destinan al sacrifici, 
Trists y alegres, los pastors. 



JIEGÃœERDOS Dfi LA PATRU. 137 



AlU Naturaleza, madre fecuoda, regala sus 
dones al hombre, al rey de la GreacioQ, que la 
cuida amorosamente. 



Durante la velada los labriej^os y mozos de 
labranza, al rededor del h(>gar, re^an con el cor- 
tijero las oraciones del Cristianismo. , 



Los Domingos, apenas luce la claridad del 
alba, se van al Oratorio, ÃĄ ofrecer ÃĄ Dioe la au- 
gusta Víctima. Í 



En el Invierno las psgaritas de nieve siguen ÃĄ 
los labradores; mientras el ÃĄguila se cierne en 
las nubes, con el robado corderillo en las garras. 



En la dulce Primavera* por la Pascua del Se- 
Ãąor, se recoge ÃĄ montones la cosecha de rubi- 
cundas habas. 



Tristes al par que alares los pastores, desti- 
nan al sacrificio rebaÃąos de blancas ovejas, de 
negras cabras y machos de cabrío. 



138 J. TARONJi. 



L'estiuada, grosses garbes 
De blat s' ex teÃąen per tot; 

Y en l'era, entre munts de palla, 
Estols de forts segadors. 

Per Saht Llorens belles íigues. 
Per Sant Bernat fresch bessÃģ; 

Y en Setembre *1 Sol madura 
Entre pÃĄmpols el rich most. 

Venen boyroses diades^ 

Y pinjes de la tai'dor; 
Uestes cullidores cullen 
L' oliva, cantant cangons. 

Lo tafoner tambÃĐ canta 
En la tafona afanyÃģs; 
La prensa prem les olives, 
L'oli regalima ÃĄ dolí. 



ÂĄQuina casa tan alegre! 
jGran y rica possessiÃģ! 
Natura en ella vos dona 
Sos homenatjes mellors. 



De la casa de tos pares 
Exires, CcwisolaciÃģ; 
Es digna de tu exa casa 
Deis pares de ton espÃģs. 



RECUERDOS DB LA PATRIA. 159 

En el verano enormes gavillas -de trigo se des- 
cubren por do quier; y en las eras, entre mon- 
tes de paja, grupos de tostados segadores. 



Por San ÂĄLwenzo, se cogen magniíkos higos; 
por San Bernardo, rojizas frescas almendras: y 
m el mes de Setiembre, el Sol hace madurar, ÃĄ 
la sombra de los pÃĄmpanos, el rico mosto. 

Y llegan los nebulosos días, y las lluvias del 
OtoÃąo: y ÃĄgiles aceituneras recogen cantando el 
precioso fruto. 



TambiÃĐn el almazarero canta afanoso en la 
almazara; la prensa estruja las aceitunas; el aceite 
escurre ÃĄ borbotones. 



ÂĄQuÃĐ casa tap alegre! ÂĄQuÃĐ posesiÃģn tan vasta 
y rica! Naturaleza os tributa allí sus grandes ho- 
menajes. 

De la casa de tus mayores acabas de salir, 
Consuelo; es digna de ti esa casa de los padres 
de tu esposo. 



160 J. TA&ONli. 



ÂŋT'en recordas? Un migdía, 
Periugir la xafogor, 
AnÃĄrem al bosch. Tu gosas 
Del bosch ÃĄ dins les negrors. 

Ekitre alzines centenaries 
Que s' abragan ab los rocfes. 
El torrent del A storM 
Forma geganteseh un gorch. 

Devora i Gorch de María, 
Sobre penyal alteros, 
De les alzines ÃĄ l'ombra, 
Respirant l'oratje dolg; 

ParlÃĄvam de la bellesa 
Derramada pe i Creador, 
De les llegendes antigÞes. 
De les velles tradicions. 

De Catalunya y Mallorca 
Los dos genis protectors^ 
Venían ÃĄ ferte ofrena 
D' un bell esdevenidor. 

ÂŋT'en recordas? Oblídarho 
Possible fore; mes, no; 
No hu oblidarÃĐm, Madona, 
En tant lo mon sía mon. 

Agost de 1880. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 164 

. â–  â–  â–  - â–  .. I . â€Ē — 

ÂŋTe acuerdas? Una maÃąana, ÃĄ eso del medio- 
día, para huir de los ardores caniculares, nos fui- 
mos al bosque. TÚ gozas inmensamente en la 
oscuridad de las selvas. 

Entre encinas seculares, abrazadas ÃĄ las rocas, 
el torrente del Astorell forma gigantesco re- 
manso. 



Junto al Remanso de María, sentados en alta 
peÃąa, ÃĄ la sombra de las chaparras, respirando 
el puro ambiente; 



hablÃĄbamos de la belleza derramada por el 
Creador, de las leyendas antiguas, de las viejas 
tradiciones. 



Los dos genios protectores de CataluÃąa y Ma- 
llorca, venían, en alas del deseo, ÃĄ ofrecerte 
brillante porvenir. 



ÂŋTe acuerdas?— Olvidarlo posible sería; mas, 
no; no lo olvidaremos, SeÃąora, mientras dure 
nuestra existencia en el Mundo. 



11 



162 J. TARONJÍ. 



Á L' ESGLESIA PARROQUIAL DE SAN JAUME, 

DE BINISSALEM. 



Salut, preciosa bÃģveda qu'estores 
Ab vínyes y figueres tes murades; 
Entre richs caserius ses batayades 
Regolfan tes campanes bullidores. 

De viva pedra tens los teus defores, 
Marbre negre compon tes columnades; 
Tens per tot ab roig pÃģríir císellades 
Y ab blanchs rivets les plateresques vores* 

Ton altar de la Ver ge com s'm puja, 
Imatge n'es del de la Seu divina; 
De Cartuxa ta forma n'es germana, 

ÂĄPÃĄgina d' Art! La gloria mallorquina^ 
La mÃĄ fermant del Temps, qui tot no enuja. 
Te mostrarÃĄ fins ÃĄ í'etat llunyana. 

Janer de 1869. 



REGCERDOS DE LA PATRIA. 163 



Á LA IGLESIA PARROQUIAL DE SANTIAGO, 

DE BINISALEM. 



Salud, preciosa bÃģveda, cuyos macizos muros 
se levantan en medio de infinitos viÃąedos ÃĐ hi- 
guerales: el son de tus alegres campanas se di- 
uinde por antiguos caseríos, de donde rebosa el 
bienestar. 

Tu exterior es de piedra fría, tus columnas de 
mÃĄrmol negro; rojo pÃģrfido, ribeteado de blanco, 
cincela tus platerescos capiteles y cornisas. 

El altar mayor, que representa la AsunciÃģn 
de la Virgen, es semejante al de nuestra divina 
Catedral; tus formas arquitectÃģnicas son por el 
estilo de las de Cartuja. 

ÂĄPÃĄgina del Arte! ía gloria mallorquína, atan- 
do las manos del Tiempo, que todo lo destruye, 
te mostrarÃĄ incÃģlume aun ÃĄ las lejanas edades 
dfe lo porvenir. 

(V. nota 11.) 



464 J. TARONJÍ. 



LO MUSSEU DE RAXA. 



--*"-*C_í^^i.A*'^" 



Nomen ^us i^quiretur 
Âŋ generatlone in generationem.. 

(Bccles. cap. 39.) 



Grados es lo pujoL les oliveres 
Com negre manto son coster vestexen; 
D' Alfabia, son veynat, hi comparexen 
Les ombres de los moros en la nit. 

Qtiant plena Uuna desde 4 cel se mira 
De les rteres en les aygues clares, 
Son fondo d'amatistes y atza vares 
Alegra i cor de sentíments ferit. 

Entrem; la porta 'ns obri la Po^ía, 
Juga en lo llacloner lo dolg oratje, 
La Historia surt ÃĄ rÃĐbre'ns l'homenatje^ 
Les arts belles nos mostran son tresor. 

Jauen ací los marbres solitarís. 
Les inscripeions del pedestal tombades, 
Que traguÃĐ i camp de Arriccia mig borrades, 
Com les despulles de mostía flor. 



RECUERDOS I>E LA PATRIA. 165 



EL MUSEO DE RAXA. 



-ÂŦ-^C%S9^^~<9ÂŦ— â€Ē- 



Graciosa es la calina; olivares cubren sus fal- 
das, ÃĄ manera de negro manto. De la vecina 
Alfabia, vienen por la noche las sombras de los 
ÃĄrabes. 

Guando la luna llena se mira en las clarísimas 
aguas de los arroyos, el fondo del cielo, osten- 
tando los colores de la pita y de las amatistas, 
alegra el corazÃģn herido desgraves sentimientos. 

Entremos: la Poesía nos abre las puertas; el 
blando cÃĐfiro juguetea en las ramas de los alme- 
ces; la Historia sale ÃĄ recibir nuestro homenaje; 
las bellas artes nos enseÃąan sus tesoros. 

Yacen aquí los solitarios mÃĄrmoles, las inscrip- 
ciones caídas del pedestal respectivo, que los cam- 
pos de Arriccia, cerca del Tíber, sacaron de su 
seno medio borrosas, como los restos de marchi- 
ta flor. 



166 J. TARONJÍ. 



HÃĐrcules y los CÃĐssars aparexen, 
Fixantvos les mirades, orgullosos; 
Minerva; filosops presumptÞosos; 
Venus desnÚa; son ninet ab dart. 

La bella forma grega, donant vida 
Al sentiment creador, venim ÃĄ veure, 

Y de la docta AntigÞetat ÃĄ beure 
En Ta font cristalina i gust del Art. 

Tal lo príncep Despuig, que santa gloría 
En la Sion eternal sempre gaudesca, 
VolguÃĐ que per Mallorca pura y fresca 
La inspiraciÃģ de Roma correguÃĐs. 

Sa memoria conservan les arbredes, 

Y d'est Musseu les portentoses sales; 
De Bellesa *ls qui volan ab les ales 

Son nom gloriÃģs conservarÃĄn molt mes. 

Agostde 1881. 



> i n B0O>Q>^OÂŧ- 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 167 

HÃĐrcules y los CÃĐsares fijan en nosotros su so- 
berbia mirada; ahí estÃĄn Minerva; los filÃģsofos, 
llenos de presunciÃģn; Venus desnuda; su hijo 
con el dardo. 

Venid ÃĄ contemplar la bella forma griega, 
que dio la vida del Arte al sentimiento creador; 
bebamos el puro gusto artístico, en la cristalina 
fuente de la docta AntigÞedad. 

Así lo quiso el cardenal Despuig. De santa 
gloria goce, para siempre, en la eterna Altura. 
Quiso que la inspiraciÃģn greco-latina, corriese 
limpia y fresca entre nosotros. 

Su memoria perpetÚan los jardines, y las por- 
tentosas salas de este Museo. Los que vuelan con 
las alas de la Belleza, perpetuarÃĄn mucho mÃĄs 
su glorioso nombre. 

(V. nota 12.) 



íÂŦ*C><>*Om- 



, 168 J. TARONli. 

^ — 




L.LXJOM 



Bt erit in noviaalmis diel)us prasparatus, 
mona domus Domini in yertice montium... 
et fluent ad eum omnes Grentes. 

(Isaise, cap. 2.) (^) 



Son altes les montanyes, la verda cabellera 
D'alzines druidenques cobreix los comallars; 
Lo Sol de Deu quant daura la matinal bramera 
Corona is puigs de flames que lluhen com altars. 



ÂĄLo vent be remoreja! ÂĄLo bosch es un sagran! 
Ressonan dins la selva les prímítives veus; 

Y surten les sibiles del LÚcus/Bh desvari, 

Y is sacerdots gentílichsvestiís ab blanchsarreus. 



Remors de la Velluria, passÃĄu com un ora^'e; 
Les aligues s'axecan qel cim de los turons; 
Raigs de sol juguetÃĐjaÃĄ baix lo fullapíi selvatje 

Ab goles de rosada que penjan deis brostons. 

â– â– 'â– â– â– â–  Âŧ. . 

o Bsta oda obtinguÃĐ ÂŦMenciÃĄ honoríficaÂŧ, en lo certamen de 
les Fires y Festes, celebrat & Palmaio-día líS Setembre de 1881 . 



RECUERDOS BE LA PATRIA, 169 



T i T i TU C^ H 



Son altas las montaÃąas; la verde cabellera de 
druídícos encinares ondea en sus vertientes: el 
Sol de Dios, cuando enciende las brumas de la 
maÃąana, corona de llamas las cumbres, que 
como altares brillan. 

ÂĄSuspira el fuerte viento! ÂĄEl bosque es un sa- 
grario! Resuenan en lo interior de la selva, las 
voces de los habitantes primitivos. Las sibilas sa- 
len del LÚem, tocadas de divino furor; y apare- 
cen los sacerdotes del Gentilismo, envueltos en 
Mancas vestiduras. 

Voces de los antiguos tiempos, pasad como la 
brisa. LevÃĄntanse las ÃĄguilas sobre la cima de los 
cerros; rayos de sol juguetean, bajo el nudoso 
ramaje, con gotas de rocío que penden de los 
wiirtidanos. 



fio J. TAftONJÍ. 



Brancams de les pinedes, viÃģleles de la vía, 
Perfums de les boscuries, olors del vent suau, 
Formem un incensari pe '1 trono de María; 
Que *ls nÚvols repartescan 1' aroma en lo cel blau. 

Fontanes abscondides, broUÃĄu, broUÃĄu de- 

pressar 
GantÃĄu ab mes dolgura, rossinyolets de nit; 
Y ab vostres harmoníes oferirÃĐm expressa 
CangÃģ ÃĄ la Santa Verge del fons de nostre pit* 

Aeí, en mÂĄg de les penyes, s' eleva 1 SantÞari; 
L' Amor en antichs setgles sos fonaments alga . 
ÂŋDe los moderns tal voíta mabiat alÃĐ contra rÂĄ, 
Per odi trabucarlos voldría?... ÂĄNo podrÃĄ! 

Sobre estes santes Uoses, devant la negra Imatge 
De la celestial Verge, posaren sos genoUs 
Los qui la gloria cercan, los qui li fan estatje, 
Los afanyats (|e ditxa, los qui n' estÃĄn sadolls. 

Lo rey sa real corona, lo duch sa forta espasa. 
Lo Uaurador sa relia, sa barca i marinw, 
Sagraren ÃĄ Marm dins esta santa Casa; 
Y*l poblÃĐ baleÃĄrich d'amor li feu dosser. 

Los'qui is verjers colturan deSÃģller y Pollenga, 
Omplint ÃĄ grans faldades lo porxo de fruyts d' or; 
Los qui ab les ones Iluytan, d' Andratx en la de- 
fensa; 
Los qui Is rahíms trapitjan morÃĄis de Manacor; 



RECUERDOS BE LK PATRIA. 471 

Ramas de los pinares^ violetas del camino, 
perfumes de las selvas, olores de los cÃĐfiros, for- 
memos incensario para el trono de María: que las 
nubes repartan este aroma por el azulado cielo. 

Ocultas fuentecillas^ saltad, saltad apresurada- 
mente; cantad, cantad, melodiosos ruiseÃąores de 
la noche; y con vuestras armonías ofreceremos 
ÃĄ la Santísima Virgen expresa canciÃģn, salida del 
fondo de nuestro pecho. 

Aquí, en medio de las peÃąas, se levanta el 
Santuario. El amor en remotos siglos echÃģ sus 
cimientos. ÂŋTal vez los modernos abrigan en 
contra malsanas aspiraciones, y por odio volcar- 
los quisieran?... ÂĄNo podrÃĄn! 

Sobre estas santas losas, ante la negra Imagen 
de la celestial Virgen, doblaron sus rodillas los 
que buscan la gloria, los que ya la poseen, los 
afanosos de felicidad, los que estÃĄn hartos de ella. 

El rey su real corona, el capitÃĄn su invencible 
espada, el labrador su arado, el marino su buque, 
consagraron ÃĄ María bajo las bÃģvedas de esta 
Santa Casa; y todo el pueblo balear le preparÃģ 
en ella el magnífico solio del amor. 

Los que cultivan los verjeles de SÃģUer y Po- 
llenza, almacenando en sus desvanes el abundan- 
te fruto de oro; los que, por el buen nombre de 
Andratx, desafían el poder de las olas; los que 
pisan en el lagar las moradas uvas de Manacor; 



â™Ķ72 J. TARONJf. 



La mare carinyosa qu* espera la tornada 
Del qui la mar inmensa per son deber soleÃĄ; 
L* esposa benehida, la jove enamorada, 
Lo noy pie d' esperances, lo consírÃģs ancÃ­ÃĄ; 

Tots pujan estes costes, tots duhen presentalles, 
Per ornar de María lo noWe camaríl; 
Tots 1ÂĄ demanan forga del mon en les batalles, 

Y esperan obtenirne les gracies mil ÃĄ mil. 

Oh santa Verge riostra, perleta mallorquínaÂŧ 
Sis setgles fa qu*ascoltas la veu deis ínsulars; 
Sis setgles fa qu'est trono de forma gegantina 
Bastiren, perquÃĐ fosses la Reyna de ses llars. 

Has vist de nostra historia passar totes les ges- 
tes; 
Al peu de tes montanyes estÃĄn los mallorquíns; 
ÂĄLlibÃĐrtalos, Senyora, d'iniquitats ferestes, 

Y de la bella Patria goberna los confins! 

Agost de I88i. 



J 



RECUERDOS QB LA PATRIA. 1 73 

La cariÃąosa madre que aguarda la>uelta del 
que, en cumplimiento del deber, atravesÃģ el in- 
menso mar; la bendita esposa,- la joven enamo- 
rada; el niÃąo, de esperanzas lleno; el anciano 
meditabundo; 

Todos suben estas cuestas, todos traen ex-vo- 
tos para colgar en el antiguo camarín de María; 
iodos la suplican les dÃĐ fuerzas en los combates 
del mundo; y esperan obtener de ella mil y mil 
gracias. ' 

Oh Santa Virgen nuestra, brillante perla ma- 
llorquina; seis siglos hace que escuchas la voz 
de los isleÃąos; seis siglos hace que te levantaron 
este trono de gigantesca forma, para que fueses 
la Reina de la Isla. 

Has visto pasar los sucesos de nuestra historia; 
al piÃĐ de tus montaÃąas estÃĄn los mallorquines. 
jSeÃąora, libÃĐrtalos de feroces iniquidades; sÃĐ Tu 
el piloto de esta bella patria! 

(V. nota 13.) 



A 



<74 J. TARONji. 



AL PEÜ DE U VICTORIA. 



La nit serena. 
Lo cel molt Wau; 
Suspira l'ayre 
Per lo pinar. 

Petites perles 
De Uum brillant, 
Lo manto brodan 
Endiumenjat. 

De bella lluna 
L'uU ciarejant. 
En les boyrines 
Fixa sos rays. 

Deis sabel-lins 
Lo crit resplÃĄn, 
Pe*ls tamarells 
Del arenal. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 175 



AL PIÉ DE LA VICTORIA. 



Serena estÃĄ la noche, el cielo profundamente 
azul; el cÃĐfiro murmura en los pinares. 



Infinidad de menudas perlas, bordan con ra- 
yos de luz el mÃĄs lujoso manto del crepÚsculo. 



Los claros ojos de la luna llena, fijan sus mi- 
radas en las nieblecillas del mar. 



§ 

Oyese el grito de los alcaravanes, que se pier 

de en los tamariscos de las desiertasplayas. 



A 



176 J. TARONJi. 



De la Victoria 
Lo puig sagrat 
Guarda silenci, 
Dormit gegant. 



\/VÂŦ<'VW%/W>i^ 



Y dormen ÃĄ sa falda les murades 
De la moresca Alcudia, no venguda; 

Y se levan les ombres irritades 

Deis Romans de Pollentia, ja cayguda. 

Dues badíes forma '1 promontori 
Que ses ones parteix ab simetría, 

Y al cim del mont prodama 1^ oratori 
Rey na de les Victories ÃĄ María. 

Lo Port Major extÃĐn inmenses platjes, 

Y veu les naus mes altes arribar; 

Lo Port Menor en verdosenchs ríbatjes 
Es de PoUenga la graciosa mar. 

De 1' una part Alcudia reb los besos 
Del vent que besa 1 front de Sant Martí; 
Del altra part PoUenga ascolta is resos 
Que ÃĄ la Verge del Puig fa i peregrí. 

Y s'ouen crits de guerra y de malanga 
De mo^os y cristians en patria gesta; 

Y deis Agermanats mot oe venjanga 
Que repeteix de nit 1' eco funesta. 



EBCCEKDOfi DE LA PATEIA. 177 

-M I - I I — 

El sacro cerro de la Victoria, guarda silencio, 
como dormido gigante. 



rv^ -.'^'v'. -^v" 



Y duermen en su regazo las murallas de la 
morisca Alcudia, jamas vencida; y se levantan 
las irritadas sombras de los romanos de PoUentia, 
caída para siempre. 

Dos extensas bahías forma el promontorio, 
dividiendo simÃĐtricamente Las aguas; en la cima 
del cerro, una pequepa iglje^a atestigua que Ma- 
ría es la Reina de las Victorias. 

La bahía de Alcudia, Ãģ Puerto Mayor, ve an- 
clar en sus inmensas playas los buques de afto 
bordo; el Puerto Menor forn^^si con sus verdean- 
tes riberas la graciosa bahía de PoUenza. 

Por una parte. Alcudia recibe los besos de la 
brisa, que orea la firenjte de San Martin; por otra, 
PoUenza escucha los rezos de los peregrinos que 
suben al Monte de la Virgen María. 

Y diz que ÃĄ deshora suenan voces de guerra 
y de matanza; y vense patriÃģticas escaramuzas 
de moros y cristianos; y retumba el grito de ven- 
ganza de fas Germanias, repetido por los ecos de 
la noche. 



â€ĒV^^\/N.rfc/V\/\ 



IS 



178 J. TAROHJÍ. 



Mes ja la Uuna 
Com un diamanta 
Brilla mes clara 
Pe i cel mes alt. 

Una llanxeta 
S'en ve remant, 
Fins ÃĄ la roca 
. Desde hon 1 1 ' aguar t . 

Un tros enfora 
LlaÞt estÃĄ, 
Infla la vela 
Lo frescli embat. 

Belles onetes 
Rigan la mar, 
Blanqueja l'aygua 
Proa tallant. 

Aquesta es 1* hora, 
Surt ÃĄ pescar, 
LlaÞt que pescas 
Enees coral. 

Agost de 1881. 



I 



hecueroos de la patria. 179 

Mas ya la luna brilla clarísima, cual un dia 
mante, en la mitad del firmamento. 



Una lancha, movida por dos remos, se acerca 
ÃĄ la roca en donde la estoy aguardando. 



Algo mÃĄs lejos estÃĄ anclado un laÚd; el frasco 
vientecillo hinche la vela. 



PequeÃąas olas rizan la superficie del agua; 
blanquean bs espumas al rededor de la cortante 
quilla. 



Ya es la hora; leva las ÃĄncoras, laÚd pescador, 
tÚ que pescas el encendido coral del fondo de 
estos mares. 



(V. nota 14,) 



480 J. TARONJf. 



RANDA 



ExtÃĐn ta vista, observa 1' hermosura, 
Qu' altra volta 'ns apar, 
De Mallorca, la tÃĐrra de ventura. 
La filia de la mar. 

Hem corregut de camps y de vilatjes 
Lo delicat floret, 
Hem cuUit per riberes y boscatjes 
De Bellesa 1' esplet. 

Y ara demunt lo cim del Puíg de Randa 
S'axamplai nostre pit; 
L' inspirado la voluntad comanda; 
RefrÃĐscaos l'esperit. 



RECUERDOS 0E LA PATRIA. 



48< 



RANDA 



^^^VWN/N**^^ 



Tiende la vista, contempla la hermosura, que 
otra vez se nos aparece, de. Mallorca, la ventu- 
rosa tierra, la hija del mar. 



Hemos recorrido lo mejor de sus campos y 
pueblos; hemos gozado ÃĄ la orilla de los torren- 
tes, y en lo hondo de los bosques, los tesoros 
de la Belleza. 

Ahora en la cumbre del Cerro de Randa, di- 
lÃĄtase el pecho; con los nuevos impulsos de la 
inspiraciÃģn, se[ reanima el espírifu. 



A 



182 J. TAROIYlf. 



Aquí venen, plorant amargues penes 
Del mon, los efmitans, 
Preferint ÃĄ la vida entre cadenes 
La vida deis milans. 

Sant Honoral los Uiura de desgracia, 
S' en puja T oraciÃģ; f^ 

Los ascolta la Verge de la Gracia, 
Y alcÃĄngalos perdÃģ. 

Aquí venguÃĐ la gloría d* esta tÃĐrra. 
Lo mÃĄrtyr RamÃģn LuU; 
Aquí somnis d ' amor, visions de guerra 
Giravan per son ull... 

La Verge de la Gracia tÃĐ edificí. 
Que sembla, si be mir, 
Arrufat baix penyal, qu'^es com cilici. 
De Pedra 4 Monastir. 



Veig en la coma, guarda que pastura^ 
De Randa 1 líogaret; 
Abaix, de Lluchmajor la vila sura 
En estanchs de vinyet. 

Prop d' eHa jau lo Crnnp de la batalla^ 
ÂĄRecordanga cruel! 
Lo rey en Jaume ab l'inímich batalla, 
Donant 1' ÃĄnima al GeL 



recderdos.de la patria. 183 

Aquí vienen, llorando las amargas penas del 
mundo, los pobres emítanos; prefirieron ÃĄ la 
antigua vida enti*e cadenas, la libre vida de las 
ÃĄguilas. 

San Honorato los libra de males, y sabe su 
oraciÃģn al Gelo; los escucha nuestra SeÃąora de 
Gracia, y alcÃĄnzales el perdÃģn. 



Aquí vino la gloria de esta tierra, el mÃĄrtir 
Raimundo Lulio; aquí fantaseaba sueÃąos de amor 
divino, visiones de cruzadas... 



Nuestra SeÃąora de Gracia tiene una iglesia, 
que, acurrucada en el hueco de un peÃąasco, que 
tiene forma de cilicio, se parece, si bien se mira, 
al Monasterio de Piedra, de AragÃģn. 

En la caÃąada, desparrÃĄmase el lugarejo de 
Randa, como rebaÃąo. que pace; y abajo, la villa 
de Lluchmayor flota en un mar de viÃąedos. 



Cerca de la villa estÃĄ el Campo de la batalla. 
ÂĄOh cruel recuerdo! ParÃĐceme ver al rey D. Jai- 
me III pelear valerosamente, y perder allí la 
vida. 



484 j. TAHonií. 



A llevan t, per la costa, la badte, 
Forma lo llunyadÃĄ, 
D' Alcudia, com antiga sagetía 
D'hontvÃĐtla 'si' África. 



Y vers garbí, Âŋsentíu com remon^ 
Ab les ones lo vent? 
De Palma la badiÃĄ ais peus ptaneja, 
Blava, gran, impenent. 

ÂĄQuÃĐ Ihmy estÃĄ d'aquí la bdla Palma, 
En bragos de la mar! 
ÂĄDeu te guart, oh Gíutat! ÂĄPugas m calma 
Eternament dbrar! 

Seíembre de iSSl. 



iMMBI 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 48& 

Por la costa de levante, asoma ÃĄ lo Iqos la 
bahía de Alcudia, como antigua ss^tera, desde 
la cual se vigila ÃĄ los Africanos; 



Y mirando ÃĄ poniente, Âŋoís el rumor de las 
olas y los vientos? La bahm de Palma se extiende 
ÃĄ nuestros pies, azul, grande, majestuosa. 



{Cuan lejos estÃĄ de aquí la bella Palma, abra- 
zada por el mm*! ÂĄGuÃĄrdete IKos, dudad mía! 
iOjalÃĄ vivas en paz eternamente! 



(V. nota 15.) 



186 I. TAROlUi. 



A LA CIUTATÂĢ PALMA. 

mnAOÓ DE LA CANCO POPOLAR 



WVVt^^WMW^A 



A la ciutat de Palma 
VuU dir una cangÃģ, 

La vida mía, 
Vull díp una cangÃģ, 

La vida amor. 

Ascolta, ciutat bella, 
Ascolta ma cangÃģ, 

La vida mía, 
Ascolta ma cangÃģ. 

La vida amor. 

Jo tes fortes murades 

Y tos^carrers anyor. 

La vida mía, 

Y tos carrers anyor, 

La vida amor. 



RECUERDOS BE LA PATRIA. 18*7 



â– I I I 



Á LA CIUDAD^ PALMA. 

IMITACIÓN DE LA CANCIÓN POPULAR MALLORQUÍNA 



.rÃĐ/vWvvWNirv/ 



A la ciudad de Palma 
Decir quiero canciÃģn^ 

La vida mía, 
Decir quiero canciÃģn. 

La vida amor. 

Escucha, ciudad bella. 
Escucha mi canciÃģn, 

La vida mía. 
Escucha mi canciÃģn. 

La vida amor. 

Tus calles y altos muros 
Siempre recuerdo yo, 

* La vida mía. 
Siempre recuerdo yo. 

La vida amor. 



^96 h TAtomi. 

Jo admir tes grans entrades, 
Palaus ab torrecms, 

La vida mía, 
Palaus ab torreons. 

La vida amor. 



Jardins de purs aromes, 
Passeigs de gays contorns. 

La vida mía, 
Passeigs de gays contorns, 

La vida amor. 

Esglesies majestuoses^ 
Altars de gran valor. 

La vida mía, 
Altars de gran valor. 

La vÞta amor. 

Vener ta hermosa ímatge 
Que veig de rnt y Jorn, 

La vida mía^ 
Que veig de nit y jorn, 

La vida amor. 

PerquÃĐ la Ilum primera 
Vaig rebre en ton sí dolg. 

La vida mía, 
Vaig rebre en ton sí dolg, 

La vida amor. 



RBCÃœERDW DB LA PATRU. 489 

Tus toTFÂŧ y palacios 
Causan admiradon, 

La vida mía. 
Causan admiraciÃģn, 

La vida amor. 



Jardines y {Niseos, 
De alegre vista sois, 

La vida mía. 
De alegre vista sois, 

La vida amor. 



Iglesias y rublos 
De artístico valor, 

La vida mía. 
De artístico valm*, 

La vida amor. 

Veo tu hermosa imagen 
Si miro luna y sol, 

La vida mía. 
Si miro luna y sol, 

La vida amor. 

Porque k luz prunwra 
En tu seno vi yt)^ 

La vida mía. 
En tu seno vi yo; 

La vida amm. 



490 - J. TAAOUli* 



PerquÃĐ tu m^ÂŦnsenyapes 
Cristíanes oracmis, 

La vida mia^ 
Cristianes oracions, 

La vida amor. 



PerquÃĐ mos amats pares 
En tu nasqueren tots. 

La vida mia. 
En tu nasqueren tots, 

La vida amor. 



PerquÃĐ en ton craaenteri 
S^handedesferenpols, 

La vida mía^ 
S*han de desfer etí pols. 

La vida amor. 



Vener tes recordanees. 
Tos hÃĐroes del Avior, 

La vida mía^ 
Tos hÃĐroes del Avior, 

LÃĄvida amor. 



Los quí la ÂĄnostra patria 
Lliuraren de griUens, 

La vida mía y 
Lliuraren de grillons. 

La vida amor. 



1/ 



RECUERDOS DB LA PATRIA. 194 



Porque tÚ me en^Ãąaste 
La crístíana oraciÃģn. 

La vida mía. 
La cristiana oraciÃģn, 

Za vida amor. 

Porque en ti mi ascendencia 
Muy amada naciÃģ, 

Za vida mía, 
^ Muy amada naciÃģ, 

Za vida amor. 

Porque en ti de los muertos 
HabitarÃĄ mansiÃģn, 

Za vida mía. 
HabitarÃĄ nMinsion, 

Za vida amor. 

Venero tus historias. 
Los hÃĐroes de tu albor, 

Za vida mía, 
Los hÃĐroes de tu albor, 

ZÃĄ vida amjor. 

Los que libres te hicieron 
De extranjera opresiÃģn. 

La vida mía. 
De extranjera opresiÃģn, 

Za vida amor. 



49ÃĄ 1. TARONJt 



Y uÃąaren en ta gloría 
Saber y ReligiÃģ, 

Za vida mía^ 
Saber y ReligiÃģn 

Za vida amor. 



Quant Uiiny de tu me porU) 
Ma santa obli^aciÃģ, 

Xa vida mía, â€Ē 
Ma santa obligaciÃģn 

La vida amor. 

Lo cel de la vesprada 
Me mostra tes faysons^ 

Za vida^ mía. 
Me mostra tes faysons, 

14 vida armr. 

Y sent de ta mar bella 
Los mitigats remors, 

Ia vida mía, 
Los mitigats remors. 

La vida amor. 



Y hgperisi granosa 
Pregaries al Senyor, 

La vida mía, 
Pregaries al Senyor, 

La vida amor. 

Agost de 1881 



RECDBRDOfi BE LA PATRIA. 193 



Y unieron ÃĄ k Ciencia 
La Fe del Redentor, 

La vida mia^ 
La Fe del Redentor^ 

Za vida amor. 

' ' ' /' 
Cuando lejos me lleva 

Mi santa obligaciÃģn, i. 

La vida mia^ 
Mi santa obligaciÃģn^ 

La vida amor. 



Veo, al caer la tarde, 
TuifostrÃģ ^ieantÂŧ!brl -i 

i: LÃĄvÞiamía^ 
Tu rostro ienoabtador, 

LavidaamÃĐr. 



1 

Escucho de tus ^ías 

El compasado son, 

Lfxyidfi f^iai., . '. 
El compasado son, ^ 

^LoL vida amqr. r 






Tí dÃĐvopo^ fe dicha/ 
Plegarias al SeÃąor^ 

ÉdvidaífÃ­Ã­ÃĄ; 
Plegarias al SeÃąor, ^ 

La vidaamorl 



i-. . ■ í 



<V. nota 16.) 



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ÍH . J. TABOKJÍ.. 



— ^1 



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V â€Ē \ 






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LA. SEXiJ.. 



is <=> Mr as rir V ) '. 

Non est hic aliud, nisi domus De 
et porta coell. (Gen. Cap. 28.) 



Lo vot del Rey Conquerida ÃĄ> María < 
Los ÃĄngels de les^ wte efectuaren, 

Y ÃĄ Morey y ÃĄ Salva, *k$ ÍQ^Âŧea 
Aquexos murs4e eÃĐliea harxnonm. 

Alta, sublim, com la pregaría pía 
Que en Santa Ponga los gÞÃĐfi^ers alearen; 
Ampia, espayosa com la Fe que^rts daren, 

Y 1' ardenl Carítiít qiii los movía. 

Les ones de*lÃĄ ift^r ÃĄ isos^jeus baten; 
Lo Sol en gÃģtich torreonat fiameja; 
S'hi alberga baíx^sipajiiiS'la nutria bistoriÃĄ. 

Oh majestat dvi^i T^mpí qu'ara combaten. 
Tu fag quÃĐ exclamÃĐ 1* ei^traDJQr jque 'í ÂŧYÂŦja: 
ÂĄÃ‰sta es Casa deJDeuv^\ÃĐsta.ÂŦs la gloria! 

Agost de iSSl. 



ftBGUBftDOS Mt' LA PATRIA. ÂŦtSS 





El vbto que^ en medio de los revueltos mares, 
hizo ÃĄ la Virgen el Re}^ Conquistador, fuÃĐ reali- 
zado en Palma por los angeles de la Belleza: ÃĐs- 
tos inspiraron ÃĄÂŧhÂŧaÂŦMi9trvÂŧfMorey y Salva, la 
edificaciÃģn de tan soberbios muros. 

Alta es la Catedt^, sdUiíiie, como la piadosa 
plegaria que, en la batalla de Santa Ponza, ele- 
varon ÃĄ Dios los (guerreros: pedinsiikoresi; ancha, 
espaciosa, como la F6;iqiieifci6aidieirQni y la ar- 
diente Caridad que los movía. 

El oleaje del Meditef fÃĄneo se retuerce ÃĄ sus 
piÃĐs; el Sol flamea en sus galerías de fÃģticos tor- 
reones; bajo sus na!te6\S0 ^ÂŦga la historia ma- 
llorauina. 

On esplendor <de ÂŦuna; !ÉpQea i hoy * neciamente 
desDreciada, li^t haces ÂŦ^u^eoLExUranjero artista 
exclame, al verte: jiÉs^^fGasa^e Dios; ÃĐsta es 
fa Gloria!'Âŧ *Âŧ. . . im j i ; Âŧ 

' (V. nota Í7.) 



.f<96 ^- TA&#TÂŦlfw 



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LOS GASTELLS. 



(QLOSBS 



MALLORQUINES^ 






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J')iÂŋ Âŧi'i 



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B^LVail'Âŧ" --.i''' ' í; '' '*' "'' 



â€Ē i'''! ^! 'JbgdirtantiguifwmÃĐiiioí'feg'' ' '<â€Ē 
f. i;-'!; 'De:loS'peys!de ÂŦostra' teira^ â– â€Ē â€Ēâ€Ēâ€Ē --n. ]â€Ē'â€Ē!. 



Rims de pau, clamors de guerraÂŧ/ ÂŦi '=' 

1 ! . ' 




UGOnnOt M LA FATtlA. 197 



Tí. 



â€Ē 1 




.' : .--ih â€Ē>!â€Ē í/; 'â€Ē 'íí Mili â€Ē ÂĄ /i*)!Âŧ-í;jiii| 

T~ , 
I 

SAN CARLOS. 

Soy el vigilante ÂŦÂŦ^tínQl%9^j(^kK|Mp^ 
occidental de^ftl^bí^.^^.P^nii,^ em- 

barcaciones, al dol^<]í8^t-j^igueFafíP^ mis 
baterías. .y.^NíÂŧ.?) â€Ē' ÂĄv ir ^ i^^ i)i jinu-í/ 



Yo raarÃĐcit^OMií^ddlidkd memo- 

rias de los reyeÂŧ (iÂŦ Mftflordi;'ld6 j^ifisrre&'que me 
rodean vieron mi es^eiidot^,^ tt^VÃĄdÃĐl^ en la 
paz, almogavarea'' en fe goew*. > / > : ^ i â–  * ^ ' 1 



fS^ -. :--"*^Jj TARIOllliv 



"â€Ē*- - " -- 



III 

L' ALMUDATNA. 

Los arabs mos murs bastíren 
Y de iardins me rodaren. 
Los píahers que en mi gaudíren 
Per son mal ffitj% paseen... ; 
Los reys de Mallorca ojren 
NoínsTi'amOrTqtt^ JkÂĄ^ \m dapep^..f 
Los reys d'Arkg5 Ãąhiren ^ ' 
Que mes cambra ÃĐobejaren, . . ; 
Ángel de bronzo en pedestal molt fort 
Impedeix que me muyra de dissort. 

IV 

iL miPLi. 

â€Ē ' ' â€Ē t * â€Ē . ; V? â€Ē^. ^. â™Ķ 

Encara mos murs torrats 
' ^ ^PÃĐ i kol eneÃĐs^^^^d^ - ' ^ "^ 

' ' MÚtttitaratf ^Þs (ífe cÃģi]^ . . â€Ē 

DÃĐ mos cavailers íiittÃĄte, â€Ē ; 

Quant lo sol s' en va ÃĄ ponent * â€Ē ' 



n. i: .^LeSfomhiteÃĄ,dblÂŦ(MÂŦQcades^;f- . ,' 
íM ' M{ Que ÃĄjanla Pernea pOK^iren^ . wíI w* .Âŧ í 
.! . , Aman les meues murajes,: tm/ .* h 
í^rotegexeBine& garrígues^: , 






RBCUERDOS M AA PAmiA. 4^ 



* ÂĨ * â– *â–  ' 't'^'^ 



Los ÃĄrabes edificaron mis njMroSr cir/t^MAva-l 
lÃĄndome de jardines; las horas de placer qu^a iji^f 
frutaban huyeron^ para dfS^racía.^uy^M** lÂŋ^ 
reye§ de Mallprca oyeron aquí p^kbras de ^aniQi? 
de sus subditos. . . I^os reyes de A/r^op, qpe.;taptq 
anhelaron mí dominio, acabaron tambiÃĐn para 
siempre... El ÃĄngel dejboonce, que en alto pe- 
destal tiende sus alas sobre mis torres, impide 
que la mala suerte acabe dÃĐ destruirme. 



t ^1.-, ... 



IV 



{ â€Ē 



'S&'<TÍlÉPlÍil ^'' ' 



'm.'fVKiÂŧw.v^' " - ' ""v^ 



Mis muros, tostados '^ el sol de la maÃąana, 
murmuran aÚn eoiAi^-ymfPfp. Mis amados ca- 
balleros anímanse al combate, cuando se acerca 
la noche. .= . , /. 



-ti ; 



: / ' â€Ē I â–  â€Ē í 



I â€Ē 



' ''-''â– .' t ' Âŧ"â€Ē;.*Âŧ â€Ē?.'," 1 â€Ē í 



â€Ē t 



BBNO^IIAT. 

Las $raihiasftfe^>l(B MoiicaÃĄHt^ 

en la batalla de Santa Ponza, aman mis muros, 
protegen mis mohedas: >í i 



SW ' iT. VMlOMf. 



En kn penyal alteros, 
Rodat d^ kimens abisme, 
M'iaxeoava gloríes 
AbanÂŧ <ki fer cataelisme; 
Quant mas mÃĄrtyrs guerreis sa sanch doruÃąran 
Per htedtít bon rey que defeiteavan. 

vil 

Sobre una roca tallada 
Resisteseb mar 4^ Llevant, 
Som UEa ruina esfondrada 
Oue reb ÃĄd vfE Tompslo plant, 

â€Ē 

, vm 

Apenes si díns MdDkNrea - '^ 

AlgÚ ma historia conm; 
Passan los noms de mes fama. 
TambÃĐ el meu desapareix. 

I. ^^. . 

VedÃĄvam les arribades^ i . íí i '.- í Âŧ 
Deis pirates destructors^ 



ftEGUÂĢRD68 DT LA ÂĨATRU. tOf 

t 

OÁStlUÃœtl 'i^t ÃĄtÁRÓ. 

En altísima cumbre, rodeado del inmenso 
abismo^ levantÃĄbame glbrioso, antes del feroz 
asalto, en que mis mÃĄrtires guerreros daban su 
sangre por D.'MiAKl^*^ ^*^ â– ' 



Âŧ i â€Ē 



Vil â– .!.â€Ē" 



CASnUiO htL Wttf en PoUenza. 



/ 



Desde lÃĄ'^dntÃģ dÃĐv Âŋai enorme tajo, resisto la 
violencia del mar de Levante; soy destrozada 
ruina, que guardo lÃĄgrimas de los tiempos anti- 
guos. 

VIII 
SANTUERI, an FÃĐUnitx. 

Apenas si ÃĄlguíeÂŧ -reetterdÂŧ ya mi historia : 
pasan los mÃĄs famosos nombres; tambiÃĐn desa- 
parece el mío. 

IX 
LAS TORRES T LAS ATALAYAS. 

EspiÃĄbamos las incursiones IdeÃģlos malditos pi- 
ratas; encendíanse luego en nuestras plataformas 



M 



tos 



J. TARONtt. 



Y enceníam les (lAmades, 
Per veure pre^ replegades .. 
Les tropes deis defensors. 



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1 1 . 



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VEO DE LA: PAHmA. 



- ( 



Yosaltres sou los hÃĐroes de ma historia. 
Que mes Ierres sabÃĐreu defensar; 
Jo 'n guardarÃĐ simpÃĄtíea memoria, 
Y vostres pedrÃĐs no caurÃĄn jamay. 

AgostdeiSU. 






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REGUBftDOft WL UkFATRlA. 



alarmantes hogueras, para que se reuniesen ins- 
tantÃĄneamente los defensores de la Isla. 



VOZ DE LA PATRIA. 

Vosotros sois los hÃĐroes de mi historia, que 
supisteis^ mr suelo defend^er; yo de ello guardarÃĐ 
grata memoria^ y vuestras piedras no podrÃĄn 
caer. 



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(Y. nota 18.) 



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Ja la fira de Ciutat 

S'es acostada, 
Cantem una codolada 

Que '1 temps ho du; 
Certament no hi hÃĄ negÚ 

Que *s dÃĐvertesca. 
Sí no sent una veu fresca 

Que 1 puga moure; 
No vos n'anÃĐu tots ÃĄ lloure, 

Preníu cadira^ 
Y vos contarÃĐ la fira 

De Sant ThomÃĄs,— 



/vwwwwwwwÂŧ 



MClJERMft WB LA PATRU. Í0§ 






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ÂŦ:/ .â€Ēâ– â€Ē. . ..." ' 



!. 



LA FERÍA'M. SAWÍO â–  ÃÃœÃÃąS. 

! .:ÂĄtr ! 

!l!r. J'IM ii , . .. H * n í* : 

Ya ha llegado la bendita ferít ÃĄ^ Palma; can- 
temos una codolada, que es fruta del tiempo. 
Por cierto que nadie se divierte, ÃĄ no hacerle 
cosquillas u;Úsíivm\ ftteieai No vtiyan^Yds. ÃĄ dis- 
persarse; tomar asiento^ y lea dmtai'ÃĐ la feria de 
Navidad. \> .. Âŧ / \Âŋ^ 

! 1 â€Ē í . * â€Ē l f í i . ' Âŧ . â€Ē ' 

i. i ' U;.' * í . ; 



J t â€Ē 



.<-*Âŧâ€Ē!. ÍUÍ Íi!t * . â–  



I 
>1 






906 ' â€Ē s. TAmmii. 



í j â€Ēâ–  



1 
I 



Ben dematí dexa 1 jas 

La jovintut, 
Rncenen un rest perdut, 

Y cap ÃĄ Plaga; 
TeÃąen dins la carabassa 

Bona ayguardent, 
Ó preÃąen cafÃģ calent 

Mentre^ls?pa%etÃģs 
Venen, ab los r^ts encesos 

Que los fon llum;t ; 
Tota plaga s'ompl de fum 

Ab los festers, 
Y fan renou pe is carrers 

Los atlotots; 
Mouen molts grans avolots. 

Per fer al Sant 
Honrament lo mes brillant 

YgtoríÃģs. 



Punt de vista molt bermÃĐs 

Es el: de Plaga, 
kWd tan meteix ja 's massa 

Lo que hi veuríau; 
AllÃĄ bÃĐ contemplaríau 

Les portadores 
De rahims, color de mores, 

Y de calops, 
Mes dolgos que los arrops 

D' Andalucía; 
Penjoys que la pagesia 
* Sap confitar, 



j'.f 



RECUERDOS M LA PATRIA. 30 7 

Muy de maÃąana loa muchachos se escurren de 
la cama; encienden hachos de desperdicio, y van 
corriendo hacia d mercado] Aparan de sendas 
calabazas el aguardiente, â€Ē Ãģ toman el consabido 
cafÃĐ; mientras vienen ÂŦlos tíos diel eanlpo y los 
cortijeros, tambiÃĐn con taces. Ttída la plaza se 
llena de humo, que despiden^ los tradicionales 
tederos; y mueven los mozos muy grande bu- 
llicio en las calles, ÃĄ- fÞers^ Ãģp gritos y carreras, 
para mayor honra y ^omaide) Saf^to ApÃģstol. 

El Mercado pÚblico, Ãģ Plaza de abastos, ofrece 
delicioso punto de vista. Lo que allí se ve sobre- 
puja la descripcioiii Contemplen Vds i los cena- 
chos colmados de moradas uvas, y moscateles 
mÃĄs dulces que elím-cipede AtíddlÞciWfisos ra- 
cimos saben conservai^ltos lofifcanlpesínos baleares, 

106 J. Timoiut. 

Per en Desembre testar 

La meLd'estiu. 
La gem cridan baUa y ríu 

Y fiain el bovo 
Quant destapan eada covo 

De boim ÃĄ^uyta. 
Que llevdrs meteix htti duyta 

De tota vfla. 
L'olorÃĐta que destila t 

Ytos ÃĐrtihatoana; .* 
Veys fiffues de coU de dama, 

Meíícotons, 
Riques pomes, fireschs melons, 

Bebes taronjes^ 
Coques fetes de les monjes, 

Y confitures, 

Y mallorquínes dolgures 

Que son lo sol 
Del territori espanyol, 

Gasa real. 



f 



f í 



. Ja s' aeosta de Nadal 

Lo sagrat día, 
D' eotassiayme ywd' alegría. 

Bat to.meil cor; / . 
Treys de la caxa 1 tresor 

Per passar festes, 
AnÃĄu ab passes xalestes 

Coses comprant; 
Y veurÃĐu JesÚs Infant 
â€Ē Al altre día, 



â– t'.' 



' V â€Ē 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 209 



/ 



como si fuesen almíbar, para probar en Diciem- 
bre la miel del verano. La gente se ríe, baila, y 
grita, y desafina, al destaparse cada cesto de ex- 
quisita fruta, ahora mismo venida de los pueblos. 
El aroma que despide, embalsama los cinco sen- 
tidos. Allí buenos higos ÂĄsÃĄbeles, jugosos priscos, 
ricas manzanas, frescos melones, bellas naranjas, 
tortas de las monjas, y confites, y dulces mallor- 
quines, que son la flor y nata del territorio espa- 
Ãąol, solar de reyes. 



Ya se echa encima el santo día de Pascua. 
El corazÃģn late de alegre entusiasmo. Sacad de 
la cÃģmoda los dineros, para pasar bien las fies- 
tas; id ÃĄ comprar con decisiÃģn los comestibles 
necesarios. Dentro de tres días verÃĐis al NiÃąo Je- 



11 



210 J. TARON/Í. 



En los bragos de María, 

Sold^Orient; 
Ab aygÞa, neu/fret y vent, 

Pare deis pobres, 
PerquÃĐ fÃĐssem bones obres 

VenguÃĐ del Cel. 
No tengam en lo cor fel 

Sino la Gracia, 
Per socorrer la desgracia 

De los germans. 
No oblidem los navegants, 

Y presoners. 

Los ausents y forasters. 

PerquÃĐ un altre any 
Deu los alliber de dany; 

Y sempre sía 
Beneyt lo nom de María, 

AmÃĐn, JesÚs. 

Agost de 1881. 



-oo^O^oa- 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 211 

SUS, en los brazos de María, Sol de Oriente. Vino 
del Cielo, con agua, nieve, viento y frío, para 
ser padre de los pobres, ÃĐ infundirnos el ÃĄnimo 
de las buenas obras. No tengamos, pues, hiÃĐl en 
el corazÃģn, sino la Gracia; para socorrer ÃĄ nues- 
tros hermanos infelices. Ni olvidemos ÃĄ los na- 
vegantes, encarcelados, ausentes,. y forasteros; 
para que otro aÃąo los libre Dios de mal; y siem- 
pre bendito sea el Nombre de María. AmÃĐn, 
JesÚs. 



242 J. TARONJÍ. 



EN Xi' ÁLBUM 

DE DON JOSEPH LLÃœIS PONS Y GALLARZA. 



s O isr E T 



Les comes y les valls colorejava 
La clarelat de 1* auba riallera; 
Y del riu Llobregat en la vorera, 
Entre is pins, una verge suspirava, 

— Jo so, deya, la ninfa qui guardava 
Un jorn passat la catalana esfera; 
Senyora d* estos realmes un temps era; 
L' Amor ab mos dictÃĄis s* aconhortava. 

De ma Llar y Montanya la memoria 
S'es perduda, mos poetes ja no viuen, 
Trencada es Charpa de ma pura gloria...Âŧ 

— No; consola 't, ovira la comparsa, 
(ResponguÃĐ Deu), de trovadors que't diuen 
Veus ton amat cantor; Pons y Gallarza. 

Maig 1868. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 213 



KN JSL ÁLBUM 

DE DON JOSÉ LUIS PONS Y GALLARZA. 



S O IV E T O 



Ya los valles y montes coloreaba, la risueÃąa 
claridad de la aurora. A orillas del río Llobregat, 
en bosque de pinos, suspiraba dolientemente una 
virgen. 

Y decía; — Yo soy la ninfa que, en los pasados 
siglos, guardaba la catalana tierra. En otro tiem- 
po era yo la SeÃąora de estos reinos. El Amor 
recibía con mis palabras suavísimo deleite. 

El recuerdo de mi Hogar y de mis MontaÃąas, 
se ha perdido; murieron mis poetas; quebrÃģse ^1 
arpa de mi pura gloria. . . Âŧ 

— No; consuÃĐlate, (respondiÃģ el SeÃąor desde 
el cielo); mira la muchedumbre de nuevos tro- 
vadores, que gritar HÃĐ ahí ÃĄ tu amado cantor, ÃĄ 
Pons y Gallarza. 

(V. nota 19.) 



214 J. TÜRONJÍ. 



FRATERNITAT LITERARIA. 



Cum utramque linguam tueri coepe- 
rimus, neutra alteri ofÃąciet... 

(QuintiliÃĄ, parlanÚ de les llengues 
grega y IlaÚina.) 



Malehída OpressiÃģ, tÃĄpaH la cara, 
Passa la nostra mar, 
VÃĐsten llunyde materra, no agotespus ma mare; 
La Uiura patria mía t' enjega de sa llar. 

A tal punt arriba ta tiranía. 
Tos forfets ÃĄ tal punt, 
Que la Uengua deis avis, la font de V harmonía, 
La patria, engrillonares, dexant son cds defunt. 

Sí; la materna llengua encadenares; 
Com si no fias del cor. 
Del Geni cÃĄtala, del cap de nostres pares^ 
La mes amada filia, la mes hermosa flor. 



â– I 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 215 



FRATERNIDAD LITERARIAx 



Maldita opresiÃģn, cÚbrete el rostro, pasa nues- 
tro mar, vete lejos de mi tierra, no azotes por 
mÃĄs tiempo ÃĄ mi madre; nuestra libre patria te 
arroja de su seno. 

* 

A tal punto llegÃģ tu tiranía, ÃĄ tal punto tus 
malos hechos, que te atreviste un tiempo ÃĄ pro- 
hibir la lengua de nuestros mayores, la lenguaf, 
fuente de armonía; con lo cual pusiste grillos ÃĄ 
la patria catalana, dejÃĄndola medio muerta. . 

Sí, encadenaste la lengua materna, como si 
ÃĐsta no fuese la flor mÃĄs hermosa del genio ca- 
talÃĄn, la hija predilecta del corazÃģn y de la ca- 
beza de nuestros antepasados. 



216 J. TAROl^iii. 



ÂĄOh! Âŋno saps tu que l'alta Providencia 
A tots nos feu germans; 
Que un fiU es cada poblÃĐ de la divina Ciencia, 
Que del primer Gran Pare los hÃģmens son infants? 

ÂŋPer quÃĐ, donchs, nostra boca segellavas, 
Y en parla del avior 
Cantar per les montanyes y viles ho 'ns dexavas. 
Les gestes de la patria, les glories y l'amor? 

Com, ay Deu, los cantavan en clars díes 
Los Jaumes y los Lulls; 
Ó quant belles madones, llegint al bon AusíÃĐs, 
Del Uibre de sos cÃĄntichs besavan los richs fuUs. 

Los hÃģmens de Castella festejavan 
De l'amor en la Cort; 
Les gracies y belleses en llengua d'Oc Uohavan; 
LlevÃģres no tenía la llengua cap fill bort. 

Los comtes-reys la nostra Poesía 
Honravan ab festeig, 
La forma literaria la llengua ja vestía, 
Los hÃģmens d* altres Ierres mirÃĄvanla ab cobeíg. 

Mentres porugues les moresques platjes, 
Al crit de ÂĄalmogaoert. 
Les barres sanguinoses demurit los rochs selvatjes, 
Davan fe de la gloria del cÃĄtala poder.. â€Ē 



RECUERDOS D6 LA PATRIA. 247 

ÂĄOh! ÂŋNo sabes acaso que la divina Providencia 
nos hizo hermanos ÃĄ todos? ÂŋNo sabes que cada 
pueblo es hijo de la Ciencia de Dios, y los hom- 
bres todos descendientes de uÃą solo primer padre? 

ÂŋPor quÃĐ, pues, sellabas nuestra boca, y no 
nos dejabas cantar, en la lengua de la antigÞe- 
dad, las hazaoas de la patria, las glorias y el 
amor? 



ÂĄAy, Dios! En otros tiempos mÃĄs felices, can- 
taban los Jaimes y los Lulios; en otros tiempos 
bellas damas, leyendo al buen Ansias, besaban 
las ricas hojas del libro de sus cantos. 

Los castellanos concurrían ÃĄ las Cortes de 
amor lemosinas, y alababan sus gracias y belle- 
zas en la lengua de Oc; entonces esta lengua no 
tenía un solo hijo bastardo. 

Los Condes-reyes honraban con festejos nues- 
tra gaya ciencia; la lengua ya tenía forma lite- 
raria; los Doctos extranjeros mirÃĄbanla con en- 
vidia. 



Mientras tanto, las playas moriscas temblaban 
al grito de: ÂĄalmogÃĄvar!; las barras de sangre, 
tremolando victoriosas sobre el monte Tauro, 
daban fe del glorioso poder catalÃĄn... 



218 J. TARONJÍ. 



ÂŋQuí ha fadat aquells jorns de la bonanga. 
De Ilíbertat y Uum? 
ÂŋQuí del cel d' AragÃģ 1' estel de l'esperanga 
Robant, nostres ventures ha convertít en fum? 

ÂŋQuí cloure feu ais catalans los llabís? 
ÂŋQuí'ns omplí de tristors? 
ÂŋQuí malmete la Mengua deis sants, deis reys, 

deis sabis? 
ÂŋQuí malmenÃĄ la patria deis nobles trovadors? 

ÂŋQuí si no tu, infamiosa tiranía, 
DiabÃģlich esperit, 
TÚ qui agafares 1' aliga que per l'espay lluhía 
Ja 1 Sol de les grandeses mirant de fit ÃĄ íit? 



ÂĄEnrera!; no't volem, la gran traydora; 
Recordara ton passat; - 
Los pobles de 1* Espanya sÃģls volen per penyora 
De líur uniÃģ sagrada la santa germandat. 

Germandat en les lletres y en la Ciencia, 
Y *ls llagos serÃĄn forts; 
Que un íill es cada poblÃĐ de 1 * alta Providencia, 
Germanes son les llengues, germans son los re- 

corts. 

ÂĄFilis de Iberia! ÂĄGran tÃĐrra castellana! 
ÂĄVisca l'uniÃģ y la pau! 
Montanyes de Mallorca, planuria valenciana, 
Ciutats de Catalunya, ÂĄno es temgs de ser esclau! ! 

1872. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 219 

ÂŋQuiÃĐn ha hecho desaparecer aquellos días de 
bienandanza^ de libertad y luz? ÂŋQuiÃĐn robÃģ del 
cielo de AragÃģn la estrella de la esperanza, tro- 
candoÂĄen^humo nuestra prosperidad? 

ÂŋQuiÃĐn cerrÃģ los labios de los catalanes? ÂŋQuiÃĐn 
nos UenÃģ de amargura en^el siglo XVIII? ÂŋQuiÃĐn, 

auiÃĐn envileciÃģ la lengua llamada de los reyes, 
e los sabios y de los santos? ÂŋQuiÃĐn maltratÃģ la 
patria de los nobles trovadores? 

ÂŋQuiÃĐn si no tÚ, irjfame tiranía, espíritu diabÃģ- 
lico; tÚ que aprisionaste el ÃĄguila, cuando, re- 
montÃĄndose por el espacio, miraba cara ÃĄ cara 
el Sol de las grandezas? 

ÂĄAtrÃĄs! No te queremos, traicionera; recorda- 
mos tu pasado. Los pueblos de EspaÃąa, como 
prenda de su sagrada uniÃģn, sÃģlo quieren hoy 
santa fraternidad. 



Fraternidad en las letras y en la Ciencia; y los 
vínculos políticos serÃĄn mÃĄs fuertes. Porque cada 
pueblo es hijo de la divina Providencia; herma- 
nas son todas las lenguas ibÃĐricas, hermanos los 
recuerdos. 

ÂĄHijos de Iberia! ÂĄInsigne país de las Castillas! 
ÂĄViva la uniÃģn, viva la paz! MontaÃąas de Mallor- 
ca, llanuras de Valencia, ciudades de CataluÃąa, 
ÂĄYa no es tiempo de esclavos!! 



I 

I 

ÂŦ 

1 

! 

220 J. TARONJÍ. 

; â–  

ii 



LA JOYE GATAXiUNYA 



iOíTC^a^ 



Baix del nom de Patria catalana entenem la 
tÃĐrra que constituía l'antiga corona d* AragÃģ, 
singolarment les Ules Balears, lo Regne de 
Valencia, y el principat de Catalunya. Aquexa 
corona, si be no gosa d' autonomía política, 
perquÃĐ forma part integrant de la naciÃģ espa- 
nyola, tÃĐ actualment vida propia, gracíes al 
carÃĄcter de sos Ãąlls, que los distingeix deis do- 
mes espanyols; al moviment de la ciencia, de 
r industria y del comerÃĐ, qu* estableix de día 
on día noves relacions, y estreny los lla^s an- 
tichs entre sos diferents pobles; y, sobre tot, 
gracies al Renaxement Uterari catalanista y ÃĄ 
la ressurrecciÃģ de la llengua catalana Ãģ llemo- 
sina, d* aquexa estimÃĄdíssíma llengua nostra, 
que' tots parlam, sía en los dialectes de les 
liles, sía en los del Continent, desde les mon- 
tanyes del RossellÃģ fins ales roques del Cap 
de País. 

Floreíx, floreix la Terra, 1' amada Terra nos- 
tra; 
Floreix, floreix la Terrajque i ser nos va donar; 
Floreix de nou la Patria, nova hermosura 'ns 

mostra 
Per valls y per montanyes, per viles y per mar. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 221 



LA JÓYEN CATALUÑA 



Bntendemos por Patria catalana las tierras 
Ãģ provincias qae constituían la antigua coro- 
na de AragÃģn, singularmente las Islas Balea- 
res, el Reino de Valencia y el Principado de 
CataluÃąa. Bsta CJorona, si bien no goza de au- 
tonomía i)olitica, porque forma parte inte- 
grante de la NaciÃģn espaÃąola, tiene actual- 
mente vida propia, gracias al carÃĄcter de sus 
hijos, que los distingue de los demÃĄs espaÃąo- 
les; al movimiento científico, industrial y co- 
mercial, que establece de día en día nuevas 
relaciones, estrechando los antiguos lazos en- 
tre sus diferentes pueblos; y, sobre todo, gra- 
cias al Renacimiento literario catalanista, y Âŋ 
la resurrecciÃģn de la lengua catalana Ãģ lemo- 
sina, de esa amadísima lengua, que todos ha. 
blamos, ya en los dialectos de las Islas, ya en 
los del Continente, desde las montaÃąas del 
Rosellon hasta las rocas del cabo de PalosÂŧ 

Florece nuestra tierra, la amada tierra de 
nuestros mayores; florece la tierra que nos ha 
dado el ser; florece de nuevo la patria; se des- 

{>liega ante nosotros una nueva hermosura en 
as sierras, en los valles, en los pueblos, en el 
mar. 



222 J. TARONJf. 



No hi hÃĄ que rebujar ho; lo crit de Renaxenga 
Travessa ab entussiasme collades y vergÃĐs, 

Y en cada cor un eco I'acull ab joya inmensa 
Des Palta mar de Roses, país ampurdanÃĐs. 

S'axeca Barcelona d' ardor escomoguda, 

Y escriu los noms de Patria^ de Fe, de pur Amor; 

Y al crit de Renaxenga donant la benvinguda, 
Prepara I 'era* nova, lo setgle venidor. 

L'oratje que devalla del Pirineu altívol. 
De camps en camps aplega Iji poderosa veu; 

Y ab lo ressÃģ baxantne l'oratje lleneguívol, 
Alegra de Valencia jardins per tot arreu. 

Mallorca se desperta; del mar valentes ones 
Novelles ÃĄportantli del geni cÃĄtala, 
RecÃģrdanli qu'es perla de les comtals corones; 

Y ab la Creuada unintse Mallorca Uuyta ja. 

ÂĄSalut, oh nova Patria! Tos filis se regeneran, 
Tos filis honrarte volen ab molt preuat joyell; 
Que les glorioses gestes de ton Passat vejeren, 

Y plens de sa memoria ser dignes volen d*ell. 

El poeta recordantse d* en Lull y d' en Ansies, 
La nova Primavera ne canta ab escalfor; 
Ressonan melodioses les velles cantones, 
Y*ns combla d*alegransa lo lay del trovador. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 223 



No podÃĐis negarlo: el grito de Renacimiento 
atraviesa veloz las gargantas de los montes, los 
verjeles de las llanuras. En cada corazÃģn respÃģn- 
dele otro grito de inmenso jÚbilo, desde el l^'ano 
golfo de Rosas, país del Ampurdan. 

LevÃĄntase Barcelona conmovida profundamen- 
te; escribe los nombres de Patria, Fe y Amor; 
y, dando la bienvenida al Renacimiento, prepara 
la nueva era, el siglo por venir. 

â€Ē 

Del alto Pirineo bajan los huracanes, arre- 
batando la potente voz; las ventolinas llevan su 
resonancia ÃĄ los jardines de Valencia. 



DespiÃĐrtase Mallorca; las bravas olas del Me- 
diterrÃĄneo le traen noticias del genio catalÃĄn; 
recuÃĐrdanle que Ella es perla de la condal coro- 
na. Y Mallorca, uniÃĐndose ÃĄ la Cruzada, empieza 
denodadamente ÃĄ combatir. 

í Salud, oh nueva patria! Tus hijos se regene- 
ran; tus hijos quieren honrarte con preciosísimos 
dones; porque vieron las gloriosas hazaÃąas de tu 
Pasado; y, llenos de su memoria, quieren mos- 
trarse dignos de ÃĐl. 

El poeta, acordÃĄndose de Lull y de Ansias 
March, canta con brío la nueva primavera. Re- 
suenan melodiosamente las antiguas canciones; 
y nos colma de alegría el lay del trovador. 



224 J. TARONJt. 



La lira catalana recobra ses dolgures. 
La parla de los avis emprÃĐn altre camí; 
Axis al fí d'un viatge de dÃģls y desventures, 
EmprÃĐn mellor dressera de cor lo Peregrí. 

Tos sabfe, Catalunya, se membran de que'ls 

da res 
La llet de 1* infantesa, lo juhí, lo pensament; 
Se membran de les ciencies que Tu los ensenya- 

res, 

Y H donan sos esforgos ab tot Uur valiment. 

Y pensan, y s'afanyan escudrinyant tothora 
Secrets de l'alta Ciencia, sabuda per Deu sol, 

Y si los endivinan son del be teu penyora; 
Qu'axís ho feyan Balmes, Capmany yMonturiol. 

Debudes ÃĄ esta Ciencia jo ovir les maravelles 
Que brotan cada día per mig tos penyalars; 
Lo fil'parlant, qu' eleva ton nom ÃĄ les estrelles, 
Cobreix tes encontrades com uns ramatjes clars. 

L'actiu camíde ferrÃĐ travessa tes montanyes; 
Passan xiulant, tronantne, cent carros de vapor; 
Y*l fum que *s tira enrera corona les cabanyes 
Que guardan blats y vinyes, del fiU deis camps 

honor. 

Com fiU de Catalunya lo bon pagÃĐs llavora 
Les tanques hont nasqueren los braus almugavers, 

Y veng y xafa roques ab mÃĄ traballadora 
Com los anlichs xafavan lo cap deis extranjers. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 22o 

*Âŧ 1 . â–  M > I I â–  lÂŧi â–  II â–  â– ! I I â–  â–  I I. 

La lira catalana recobra su dulzura; la Tabla 
de nuestros abuelos emprende otro camino: así 
al fin ie dolorosa y desgraciada marcha, toma 
mejores rumbos e\ no desalentado Tiajero. 

Tus sabios, oh CataluÃąa, se acuerdan de que 
les diste la leche de la infancia, el juicio, el pen- 
^mtento; se acuerdan de que les enseÃąaste las 
ciencias; y le consagran sus trabajos y todo su 
valer. 

Piensan, se afanan^ escudriÃąando continua- 
mente los secretos de la alta Ciencia, sabida por 
Dios sÃģlo; y si los adivinan, son prenda de tu 
bienestar; porque así lo hicieron siempre Cap- 
many, BÃĄlmes y Monturiol. 

Debidas ÃĄ esa Ciencia, veo las maravillas que 
^diariamente brotan en tu quebrado suelo; los 
hilos telegrÃĄficos ensalzan tu nombre, cubriendo 
todas tos tierras como claro ramaje. 

El activo ferro-carril atraviesa tus cordilleras; 
pasan silbando, atronando el espacio, cien carros 
de vapor; el humo que se echa atrÃĄs corona las 
cabanas, que guardan trigos y viÃąas, honor de los 
hijos del campo* 

Hijo de CataluÃąa el buen campesino, labra 
las tierras do nacieron los bravos almogÃĄvares; 
vence y destroza peÃąascos, cual los antiguos hÃĐ- 
roes destrozaban escuadras enemigas. 

u 



226 J. TARONJÍ. 



A Palma y Barcelona, per MatarÃģ y Manresa, 
S'axecan orí^ullosos alberchs industriÃĄis; 
Aquí'l Ireball es 1' honra, la forga y la noblesa. 
AqÞestes del Art nostre ne son les catedrals. 

Y en lo camí novíssim que prens, oh Catalu- 

nya, 
Los filis del camp donantne la mÃĄ al traballador 
Al comerg sempentejan, que marxa ÃĄ tÃĐrra Uu- 

nya 
Portan t allí les noves de ton progrÃĐs mellor. 

MirÃĄula, cÃģm defía bramuls de les ventades 
La catalana barca, mirÃĄula exir del port; 
Lo vent infla i velatje, no ha por de les onades. 
La mar be pot conÃĐxer que no temem la mort. 

ÂŋCÃģm nÃģ si som de raga potent y generosa 
Que may en les batalles enrera gira is uUs? 
Ara meteix de Cuba la tÃĐrra revoltosa 
Escriu de nostres jÃģvens la gloria en daurats fulls. 

ÂĄLes lleys podrÃĄn reviure! La patria catalana 
De los malvats usatjes mil trogos ha fets fer; 
Y los concells exterien sa influencia sobirana, 
Com en los temps herÃģychs honrats p'en Fiva- 

llep. 

Y '1 sacerdot benÃĐvtíl de cor sa humil preguera 
Al Deu de nostres pares envía ab caritat. 

Pe 'Is catalans servantne la guía vertadera 
D'amor religiosa, de pau y Ilibertat... 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 227 

En Palma, en Barcelona, en MatarÃģ, en 
Manresa, se levantan soberbios palacios industria- 
les. Aquí el trabajo es la honra, el poder, la 
nobleza. Estas son las catedrales del Arte mo- 
derno. 

En ese novísimo camino que sigues, oh Ca- 
taluÃąa, los hijos del campo, dando la mano al 
trabajador de las ciudades, empujan el comercio, 
que marcha ÃĄ lejanos países, llevando allí la 
buena nueva de tus mejores progresos. 

Mirad el barco catalÃĄn, cÃģmo desafía los bra- 
midos de la tormenta; miradlo salir del puerto: 
el viento hinche el velamen; no hÃĄ miedo de las 
olas; el mar bien puede conocer que no tememos 
la muerte. 

ÂŋCÃģmo no conocerlo, si somos de raza fuerte 
y generosa, que nunca volviÃģ la espalda en los 
mÃĄs rudos combales? Ahora mismo la rebelde 
tierra de Cuba, dedica ÃĄ la gloria de nuestra ju- 
ventud pÃĄginas de oro. 

ÂĄLas antiguas leyes revivirÃĄn! La patria cata- 
lana ha hecho pedazos los maloíi tesos. Y los con- 
cejos extienden |>or todas partes su soberana in- 
fluencia, como en los heroicos tiempos honrados 
por Juan Fivaller. 

Y el sacerdote, lleno de caritativa benevolen- 
cia, envía al Dios de nuestros padres la plegaria 
de todos; guardando incÃģlume para los catalanes 
la ReligiÃģn del Amor, de la Paz y de la Libertad. 



228 J. TARONji. 



I ÂŦ â–  â–  t 1 1 



Oh Patria de Mallorca, Valencia, Catalunya, 
ÂŋNo veus la fortalesa qu' anima tos cars filis? 
Ascolta exa harmonía que per los cors retrunye 
Deis poetes y deis sabis, del poblÃĐ y sos capdills. 

ÂĄBe fag, be fag; corÃģnat de gala y gentilesa, 
DemÃģstrali ÃĄ V Espanya qu* ets del vell tronch 

rebrot, 
Rebrot pie de frescura, de forga y jovenesa 
Qu'ab delicat aroma balsama l'ayre tot! 

Mon cor de goig esclata al vÃĐuret falaguera 
RenÃĄxer de tes cendres com fÃĐnix inmortal; 
Com riu ab ses floretes la gaya primavera 
Axí riu la meua ÃĄnima de ditxa celestial. 

ÂĄAvant, avant! ÂĄCoratje! L' irada traydoría 
No pot arreconarne de gloria ton tresor; 
Que i mon sapia conÃĐxer d*est poblÃĐ la noblía; 
lOh I>eu, beneheix la Patria; germans, donemli 

1 cor! 



Abril de 1873. 



-^'^~^í^^~9*<-^ 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 229 

-... . â–  â– â–  - ^ 

ÂĄOh Patria de Mallorca, Valencia y CataluÃąa! 
ÂŋNo ves la fortaleza de tus amados hijos? ÂĄEscu- 
cha esa armonía que forman hoy las voces de tus 
poetas y sabios, de tus ciudadanos y caudillos del 
pueblo! 

jMuy bien, muy bien! Vístete de gala y gen- 
tileza; demuÃĐstrale ÃĄ EspaÃąa que eres retoÃąo del 
viejo ÃĄrbol; retoÃąo lleno de frescura, de fuerza y 
juventud, cuyo exquisito aroma embalsama el 
ambiente. 

MÂĄ corazÃģn salta de gozp, al verte renacer 
de tus cenizas como inmortal fÃĐnix. Mi alma 
siente una felicidad celestial, como la de la alegre 
primavera, que cruza sonrisas con las flores. 

j Adelante, adelante! ÂĄValor! Ni la ira de los 
extraÃąos, ni la traiciÃģn de los propios pueden 
arrinconar tu tesoro de gloria. Que el mundo 
sepa apreciar la nobleza de este pueblo. ÂĄOh Dios, 
bendice ÃĄ la patria! f Hermanos, dÃĐmosle el co- 
razÃģn! 



230 J. TARONJf. 



LO TROVADOR lALLÜRQÞl 

EN LA DIADA DE LA VI FESTA CENTENARIA 
CONMEMORATIVA DE LA MORT 

DE LO ALT EN JAUME D< ARAGÓ . 



foesia que en lo certamen de VÞlencia de 28 Jnliol de 1876^ oblingnÃĐ lo premi 

de una medalla de hronzo, 
oferta per â€ĒLa SaciÃĐlÃĐ pour I' elude des langues romanes^ 



iSalutÞ 



Trovadors, bons trovadors. 
Que 1' hai'pa haveii puntejat 
En tan solemne diada, 
En festa tan solemnial; 

Vosaltres que *1 cor senliu 
Enardírse y eselatar 
D'amor ÃĄ la santa patria 
Que la velluría'ns lexÃĄ; 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 231 



EL TROVADOR lALLORQUIÂŧ 

EN LA FIESTA DEL VI CENTENARIO 
DE LA MUERTE DEL REY 

DON JAIME DE ARAGÓN. 



ÂĄSalud! 



Trovadores, galanos trovadores, que liabÃĐís 
preparado las histÃģricas arpas, en este solemne 
día, en esta solemnísima conmemoraciÃģn; 



Vosotros, cuyos pechos enardece el santo 
amor ÃĄ la patria que nos legaron nuestros abue- 
los: 



233 X. TÞRoicrí. 



Trovadors, bons trovadors. 
Los de ?ida sens pecat^ 
Los de la elevada pensa, 
Los de l'harmÃģnieh parlar; 

ÂĄÂĄSalat! Jo as conlerapí* avuy. 
En exa hermosa ciutat 
Que les onetes del Turia 
Solea quietes besar. 

No ^m so mogut de ma tÃĐrra 
PerquÃĐ no ho vol lo meu fat„ 
(Ma vida aquí tr^a vida 
Per vides arreplÃĐgjar-) 

No'm'so alhinyat de les roques 
Hont s'esbrava i temporal, 
No he perdut de vista V Ángel 
Qui 'ns defensa la Ciutat; 

Per anÃĄrmen ÃĄ asedtarvos, 
Rossinyols enamorats. 
Per ab vosaltres unirme 

Y de l'antigor parlar. 

fAyf sentir no puch Fo alÃĐ 
De inspiraciÃģ celestial, 
Que se desprÃĐn de vosaltres; 

Y *nK trasporta ÃĄ lo PassalL 



RECUERDOS DB LA PATRU. 833 

â– â–  ' n ' ' ' ..III . I â–  , â–  â–  â–  I . â– â–  

Trovadores, galanos trovadores, los de historia 
Âŧn mancilla, los de levantados pensamientos, los 
de armonioso lenguaje; 



ÂĄSalud! Os cont^dplo hoy rearados en esa 
hermosa eiudad, besada por las apaeyUes olas 
del Turía. 



No me he movido de mi tierra, porque no lo 
quieren los hados; acÃĄ mi vida halla vida, para 
juntar muchas vidlas en una. 



No me he akyado de las rocas, dcmde se estre* 
lian los temporales^ ni he p^ido de vista el 
Ángel de bronce, que, desde las torres dd ÃĄrabe 
castillo, defiende la ciudad de PalmaÂŦ 

ÂŦ 

No me he movido de casa, para ir ÃĄ escucha- 
ros, ruiseÃąores del amor; para unirme â€Ēcon vos* 
otros, y hablar de los tiempos antigÞen 



jAy! No puedo mecerme en el aura de celesr 
tial inspiraciÃģn, que de vosotros se desprende, y 
nos transporta ÃĄ lo Pasado. 



234 J. TARONJÍ. 



Pero 1' ÃĄnima valen ta, 
Sens que l'aturii rocam, 
Passa ab ses ales divines 
De una volada la mar; 

Y descobreixl'horta bella, 

Y arriba al histÃģrich Grau, 

Y respira dolgos ayres 
De jardins embalsamÃĄis; 

Y entra ÃĄ la Ciutat garrida, 
Que vos dona rich hostal; 

Y se mÃĐsela entre vosaltres, 

Y eus escomet, Valencians. 



jQuÃĐ gaya es la vostra tÃĐrra. 
QuÃĐ superbos los casÃĄis, 
QuÃĐ flayroses les arbredes, 
Y quÃĐ delitos lo cant! 

ÂĄOh! sentÃģ unes harmoníes 
Voladores com les aus, 
Ascolt sonores esparses, 
Suspirs d'amor ideal. 

Trovadors, los d'exa tÃĐrra. 
Los del enginy sobirÃģ, 
ÂĄQuina mÚsica tan dolga! 
ÂĄQuina Uengua avuy parlau! 



RECUERDOS DE LA PATRIA, 335 

Pero mÂĄ alma, valerosa, sin que valgan A dete- 
nerla peÃąascos y promontorios, pasa de an solo 
vuelo, en alas de su entusiasmo divino, el brazo 
de mar; 

Y descubre la bella huerta, y llega al viejo 
puerto del Grao, y respira el dulce ambiente de 
embalsamados jardines; 



Y entra en la graciosa ciudad, que Iwy os da 
fastuoso albergue; y se reÚne con vosotros; y os 
saluda, hijos de Valencia. 



íQuÃĐ alegre es vuestro país! ÂĄQuÃĐ soberbios 
palacios! ÂĄQuÃĐ aromosas arboledas! ÂĄQuÃĐ delicio- 
sos cantares! 



Oigo armonías voladoras como los pÃĄjaros; es- 
cucho estrofas llenas de sonoridad, suspiros de 
ideal amor. 



Trovadores de esa tierra, los del soberano in- 
genio, ÂĄquÃĐ mÚsica tan dulce! ÂĄquÃĐ lengua tan 
melodiosa estÃĄis hablando! 



836 J. TAROMJi. 



Nosaltres no l'hem perduda. 
No I'hem oblidada may; 
Exa Uengua qu'ara sentÃģ 
Noslra mare'ns la ensenyÃĄ. 

Dins les pieles mallorquines. 
Per les montanyes y plans, 
Desde la platja ÃĄ la serra. 
Desde is norts ais eomallars; 

Per tot, per lot encarm*a 
Ressona y vol ressonar; 
Per tot, per tot encarara 
S* ouen sos accents corÃĄis. 

La pageseta refila 
Ses cangons per 1* alzínar, 
Lo mariner ÃĄ la Uuna 
Ses codolades retrau. 

Pw la tÃĐrra de Mallorca^ 
Sense por y sense esglay, 
Yiu sanitosa y xalesta 
La Uengua que festejan. 

Trovaders, bons trovadors, 
Axí Deu sempre eus ampar, 
Com es ver que P alegría 
Dintre del cor no m' ni cap. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 837 

■■■■■■ ■■ ■■■ ■ ■■ — ■ ■■ ^ . ■■ l ^■.■■ 1^1 —■ I I . 

NosoU*os no la hÂŦmos abandonado; no la he- 
mos olvidado nunca. Esa lengua, cuyos acentos 
resuenan ahora tan dulces, nos la enseÃąaron 
nuestras madres. 

A lo largo de las dehesas mallorquínas; en las 
montaÃąas Ãģ en las llanuras; desde las playas ÃĄ 
las sierras, desde los huertos ÃĄ las hondonadas de 
los barrancos; 

Por do quiera se la oye; por do quiera los ecos 
reproducen sus afectuosas palabras. * 



La montaÃąesa modula en el encinar sus popu- 
lares canciones; el marinero, al rayo de la luna, 
repite sus codoladas. 



En tierra de Mallorca, sin padecer temores ni 
desmayos, goza de perfecta salud y vive alegre 
la lengua que hoy festejÃĄis. 



Trovadores, galanos trovadores, así Dios os dÃĐ 
siempre su gracia, como es verdad que la satis- 
facciÃģn rebosa de mi pecíio. 



238 J. TARONii. 



El goig lo meu cor umplena 
PerquÃĐ 'US veig arrenglerats; 
ÂĄDitxa de la patria mía! 
ÂĄTant de bo qu 'ella duras! 

jTant de bo!... Vostres paraules 
Recordan los temps passats, 
De la raga llemosina 
La gloria y los fets mes alts. 

Un nom repeteix lo Uabi, 
Un nom recorre 1 ' espa y , 
Un nom avuy ressucita: 
Rey En Jaume, Deu vos guart. â€Ē 

Rey Eíi Jaume, de la tomba 
Be vos podeu axecar, 
Veníu, veníu de la gloria, 
Hon eternalment estau. 



Del aplech de los poetes 
AscoltarÃĐu lo cantar, 
SenlirÃĐu les gayes troves 
Ó los himnes triunfÃĄis. 

Mes ÂĄay! Âŋquina veu planyívola 
Ix deis cors apesarÃĄis, 
Y uníssona 's dexa entendre 
Com un címticli funeral? 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 



239 



El regocijo hinche mi corazÃģn, porque os veo 
ÃĄ lodos reunidos. ÂĄOh dicha de mi patria! ÂĄOjalÃĄ 
no se acabase nunca 1 



ÂĄOjalÃĄ!... Vuestras palabras liacen revivir los 
tiempos pasados, la gloría y los esclarecidos he- 
chos de la raza lemosina. 



Un nombre vuela de boca en boca, un nom- 
bre recorre el inmenso espacio, un nombre re- 
sucita: rey Don Jaime de AragÃģn, Dios te guarde. 



Rey Don Jaime de AragÃģn, bien puedes le- 
vantarte del sepulcro; \m, vÃĐn de la Gloria, en 
donde estÃĄs por toda la Eternidad. 



EscucharÃĄs los cantos de los poetas, las gayas 
trovas, los himnos triunfales. 



Mas ÂŋquÃĐ lamento es ÃĐse, que se escapa de los 
apesadumbrados pechos, y se me figura cÃĄntico 
funeral? 



SiO I. TARONli. 



}Ay? jay! passaren centuries. 
Sis n^havem passades ia; 
Y en tal día com est día 
Valencia esclatava en planys. 



Y plorava Catalunya, 

Y 1' AragÃĄ, y Alacant, 

Y Montpeller de Provenga, 

Y *I gÃĐneros balear. 



Toeavan de mort eampanes, 
Frares corrían mi^rats, 
Riehs-hdmens y duchs y comtes 
Revoltavan el Palau; 

En bracos de l*alt En Pere 
Espira va lo rey gran, 
Lo rey mes gran y mes sabi 
Que vejeren les etats. 

EU lo renom merexía 
De Gonaueridor com cal; 
Eli vos aonÃĄ Inexistencia 
La tÃĐrra, la llum, la pau. 

Eli arranca ab sa potenga 
De les arpes del alarb 
Exa tÃĐrra, mare vostra, 
Y 'ns crea la llibertat. 



J 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 241 



ÂĄAy! Pasaron los siglos; seis han pasado ya: 
y, en tal día como hoy, prorrumpía en sollozos 
todo el reino de Valencia. 



- \ 

Y lloraba CataluÃąa, y AragÃģn, y Alicante, y 

Mompeller de Pro venza, y el generoso Balear. 



Las campanas tocaban ÃĐ mnerto, corrían des- 
pavoridos los religiosos, ricos-hombres y duques 
y condes rodeaban el AlcÃĄzar. 



En brazos de Su Alteza, el príncipe D. Pedro, 
espiraba el gran rey, el rey mÃĄs grande y mÃĄs 
sabio que vieran las edades. 



Él mereciÃģ el renombre de bravo Conquista- 
dor; ÃĐl os dio la existencia, el país, la luz, la 
paz. 



Él con su poder arrancÃģ de las garras del alar- 
be esta tierra, madre vuestra; y os creÃģ la li 
bertad. 



16 



242 J. TARONJi. 



Quant s' ÃĐspasa llampegava, 
Y eguinava son cavall, 
Res del mon podía abÃĄlrel. 
Res podía *1 capturar. 

En lo Pnig, ÃĄ Borriana, 
De Tortosa per avall, 
Sa mÃĄ ferma y no retuda 
Los sarrahins martellÃĄ. 



Y en los murs, y en les mesquides 
Que clamavan ÃĄ CeyÃĄn, 

D* AragÃģ y de Catalunya 
Les banderes feu algar. 

Y en les hortes valencianes 

Y en les torres mes eapdals, 
Abatent la mitja lluna, 

Les sanies Creus hi planta. 

Trovadors, bons trovadors, 
Qui US planyeu (jÃĐ son trespÃĄs, 
TambÃĐ mon corM^ ha de plÃĄnyer, 
Tamb í me cal suspirar. 

De Mallorca, de Mallorca 
Som avuy la veu lleal; 

Y de ma patria Mallorca 
INo puch dir lo dol amarch. 



RECLERDOS DE LA PATRIA. ÃĄ43 

â–  â–  

Cuando su acero relampagueaba, y relinchaba 
su bridÃģn, nada era capaz de abatirle, nadie era 
capaz de (lelenerle. 



En el Puig, en Burriana, en el llano de Tor- 
tosa, su siempre firme y no vencida mano, fue 
martillo de los sarracenos. 



Y en lo alto de los muros, y en las mezquitas, 
que obedecían ÃĄ Aben ZeyÃĄn, enarbolÃģ las ban- 
deras de AragÃģn y CataluÃąa. 



Y en las vegas valencianas, y en las mÃĄs alti- 
vas torres,, plantÃģ la Santa Cruz, sobre las ruinas 
de la Media Luna. 



Trovadores, sencillos trovadores, que os la- 
mentÃĄis de su muerte; tambiÃĐn mi corazÃģn la 
lamenta, tamtien debo suspirar. 



Soy voz de Mallorca; y no me es posible en 
este día ocultar el amargo duelo de mi patria. 



244 J. TARONJf. 



La Illa vÃĐrge que i sol daura 

Y besan los vents de mar, 
Avuy sa Uum y sa ditxa 
Muda en un trislíssim plant. 

Recorda que son gran pare 
Tal día com 'vÞy fina, 
Son pare, i quÂĄ vida y honra 

Y gloria li va tornar. 

Recorda que en los navilis 
IxquÃĐ deis ports catalans; 
Les platjes de Santa Ponga 
Los vejeren arribar. 

Y'ls barons de sa companya, 

Y tola la host rey al, 
Envestiren de los moros 
Les armades de Ueoparts. 



Cavallers ardits y prous 
Queyan a mils en lo camp; 
Pero en mig d'ells lo gran Príncep 
Avangava guerrejanl. 

Y la ciutat fou vencuda, 

Y los catius deslliurats, 

Y en les tors de V Almudayna 
Vetlava 1' almogÃĄvar. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 245 

La Isla virgen, dorada por el Sol, basada por 
los vientos del mar, hoy convierte su luz y su 
dicha en tristísimo llanto. 



Recuerda que su gran padre muriÃģ en tal día 
como hoy, su padre, el que le devolviera la vida, 
la honra y la gloria. 



Recuerda que en la real armada saliÃģ de los 
puertos catalanes. Las mallorquínas playas de 
Santa Ponza le vieron echar pie ÃĄ tierra. 



Y los barones de su mesnada, y toda la hueste 
real envistieron contra las filas de leopardos mu- 
sulmanes. 



Buenos y bravos caballeros caían ÃĄ miles en 
el campo de batalla. En niedio de ellos avanzaba 
el gran príncipe, blandiendo su montante. 



Y fuÃĐ vencida la ciudad; y libertados los cau- 
tivos; y se apostaron centinelas almogÃĄvares, so- 
bre las torres de la Almudaina. 



246 J. TAROXJi. 



Y desprÃĐs Mallorca bella. 
Sultana del fer alarb, 
Va ser la verge cristiana 
Ungida ab oli sagrat. 

ÂĄAy! ÂĄque sía gloria eterna 
Al bon rey qui 'ns batejÃĄ! 
ÂĄ Deu 1ÂĄ baja donat lo premi 
Que guanyaren sos traballs! 



ÂĄDe la gloria en les altures 
Deu Phaja clarificat! 
ÂĄOh! ÂĄsí, sí! ÂĄLo guasardÃģ 
Tinga deis hÃĐroes cristians! 



Jo i veig assegut en trono 
De llum y de majestat, 
llesplendent y enlluernador, 
Com l'Essencia divinal 



VÃĐrgens y angelÃĐis ayrosos 
Filis deis regnes qu'ell salva. 
Cantan ses glorioses gestes 
Duguent palmes celestials. 

Lo acompanyan los guerrers 
Qui devora ell van finar, 
En les ardentes batalles 
Contra la lley del Islam. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 247 

■ y - ^ I ■ I ■! ■ I ■ I ■■- IB^^ ■ ■ ■■ -- -^ — ^ ■ ■ - ■ . ■ ■■■ ■! ■ ■ ■ I ■ I — I .-.ll . ■ ■ ■ ■ . I 

Y lu*go la bella Mallorca, sultana del fiero 
muslim, vino ÃĄ ser la cristiana virgen, ungida 
con los sagrados Ãģleos. 



ÂĄGloria eterna al buen rey, que nos dio el 
Bautismo! ÂĄDios le haya concedido el premio 
que ganaron sus virtudes! 



ÂĄDios le haya inundado de luz en las alturas 
de la Gloria! ÂĄSí, sí! ÂĄPosea el galardÃģn de los 
hÃĐroes cristianos! 



VÃĐole sentado en trono de luz y majestad, 
resplandeciente, deslumbrador, como la divina 
Esencia. 



Graciosas vírgenes y pequeÃąuelos ÃĄngeles, 
hijos de los reinos que el .salvÃģ, cantan sus glo- 
riosos hechos, llevando en las manos Iriunfadoras 
palmas. 

RodÃĐanle los guerreros que murieron ÃĄ su 
lado, en las ardientes batallas contra el Islam. 



248 J. TARONJi. 



Y lí sonriuen gojosps 
Los reys cavallers y sant^; 
De Franga io noble Lluis, 
De Casteíla '1 pros Ferrant... 

Trovadors, bons trovadors, 
ÂŋNo i veys al gran capilÃĄ? 
Al qui ab son sceplre regía 
De Nimes al Cap de País? 

Ab sa espasa triunfadora 
La patria nos va formar, 
Ab ses Ueys de sabiesa 
Nos proclama va germans. 

Cantem, cantera de sa gloría 
Los recorts benavirats. 
Esperances de la patria 
Son los recorts qu*exalgam. 

Cantem en la nostra liengua 
Un afectuosíssim lay. 
La liengua en la que díctava 
Lo rey sa Historia inmortal. 

Del Conqueridor les gestes 
Inflamen 1* estol de vats, 
Y dexe la festa d*ara 
Recordanga perpetual- 



RKCUCUÃœOS Dfi tA PATRIA. 24^ 

Y le dirigen inefable sonrisa los reyes caballe- 
ros y santos; el noble Luis de Francia, el buen 
Fernando de Castilla. 



Trovadores, galanos trovadores, Âŋno le veis 
al gran capitÃĄn? ÂŋAl que con su cetro regía nues- 
tra tierra desde Mimes al cabo de Palos? 



Con su vencedora espada formÃģ nuestra pa- 
tria; con sus sabias leyes proclamaba nuestra 
fraternidad. 



Cantemos, cantemos los bienhadados recuer 
dos de su gloria. Los recuerdos de hoy esperan 
zas son de la patria. 



Cantemos en nuestra lengua lemosina afectuo- 
sísimo lay; en la lengua en que el rey escribiÃģ 
su inmortal Historia. 



Las hazaÃąas del Conquistador inflamen esa 
muchedumbre de poetas; y deje la presente so- 
lemnidad, imperecedera memoria en los anales. 



250 J. TAROINji, 



Y is temps esdevenidors 
Prengan exemple sagrat; 
Y la patria reverdesca 
Quant senta lo noble cant. 

Lo Trovador matlorquí 
Vos diu coratiÃģs y pía: 
Germans de fe y de victoria, 
iBenvinguts! ÂĄCantÃĄu, canta u! 

Juliol de 1876, 



Âŧ>t f 



j 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 25f 

'- I - --â–  - -- --j*- 

Y los tiempos de lo porvenir tomen religioso 
ejemplo; y la patria reflorezca, al escuchar tan 
nobles cantos. 



El Trovadoiv mallorquín os dice con entusias- 
mo sincero: ÂĄHermanos en la fe y en la victoria, 
bien venidos seÃĄis! ÂĄCantad, cantad! 



(V. nota 20.) 



*—* 



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252 J. TARONJi. 



UNA HORA D'ANYORANQA 



-w^Âŧ0>0>Âŧ- 



Sacro Monte de Granada; Últims 
díes de Decembre de 1878. 



Cau la pluja gota ÃĄ gota 
D* un cel trist y congela!; 
La boyra color de plom 
Tapa los turons veynats. 

Ni l*aucell revolla'ls arbres, 
NÂĄ se remena 4 braneam, 
NÂĄ del Dauro les riberes 
Travessan los hortolans. 

Y una boyra negra, negra, 
Puja del meu cor al cap; 
Trist lo cel, y trista 1* ÃĄnima, 
Natura y jo consonam. 



r.-v^ 



RÂĢÂŦUERDOS DE LA PATRIA. 253 



UNA HORA DE NOSTALGIA 



Sacro Monte de Granada; Últimos 
dias de Diciembre de 1878. 



La lluvia cae silenciosa de un cielo triste y 
helado; nieblas de color de plomo, encapotan los 
vecinos cerros. 



Ni los pÃĄjaros salen de sus viejos nidos; ni se 
menean las desnudas ramas de los ÃĄrboles; ni los 
trabajadores atraviesan los cÃĄrmenes del Dauro. 



Niebla oscurísima sube del corazÃģn ÃĄ la cabeza. 
Triste estÃĄ el cielo; triste estÃĄ mi alma. Yo y la 
naturaleza armonizamos. 



254 J. TARONJÍ. 



Hores van y hores venen, 
Díes venen, díes van. 
La remor de i* alegría 
' Par que mes no tornarÃĄ. 

De bon malí quanl les ombres 
Fugen de l'auba la fag, 
S* en entra dins de mon cor 
De tenebres un exam. 

Y'quant la Serra Nevada 
Sembla d' argÃĐn t una mar, 
Qu' envía onades inmenses 
Contra la lluna brillant; 

Onades moU menys hermoses, 
Pero mes grosses, si us plau. 
Envía mon esperit 
Contra mon tirÃĄnich fat. 



ÂŋAhÃģnt t'en vas, esperit meu? 
ÂŋPcnsament meu, ahÃģnt t*en vas? 
ÂĄAy! que una mar de tristor 
T*aufega lluny de ta llar. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 255 

Vienen y se van las horas, vienen y se van 
los días; parÃĐceme que la alegría de mi alma 
no volverÃĄ jamas. 



Por la maÃąana, cuando las sombras huyen 
del alba, ÃĐntrase en mi corazÃģn un enjambre de 
tinieblas. 



Y cuando la Sierra Nevada semeja mar de 

t>lata, que levanta inmensas olas contra la bri- 
lante luna; 



Olas mucho menos hermosas, pero mÃĄs gran- 
des, sí tal, lanza mí espíritu contra la fatalidad 
del destino. 



ÂŋA dÃģnde vas, espíritu? ÂŋA dÃģnde vas, pensa- 
miento? ÂĄAy! ÂĄun mar de tristeza te ahoga, le- 
jos de tu patria! 



íO-^SvO^Þ- 



2ÃĄG J. TARONJÍ. 



ADEÜ A MALLORCA. 



(DEDICADA Á EN JERONl FORTEZA.) 



Quand viendra ce primptemps par qui tants d* exilÃĐs 
Dans les champs paternels se verrons rappelÃĐs. 

(Racine, fiU.) 



I 

LOS AMICHS. 

— Los fruyls y fulles deis arbres 
Se comengan ÃĄ mostir; 
Un ÃĄ un caiien los pÃĄmpols 
Y i venl en fa remolins. 

Se posa vel de tristesa 
Lo ceiatje esmortehit, 
PerquÃĐ la Tardor plorosa 
Ja sempenfeja a l'Estíii. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 357 



ADIÓS A MALLORCA. 



(DEDICADA Á JERÓNIMO FORTEZA.) 



I 
LOS AMIGOS 



— Los frutos y las hojas de los ÃĄrboles empie- 
zan ÃĄ marchitarse; cae la pÃĄmpana, y el viento 
forma con ella remolinos. 



El cielo amortecido se cubre con triste velo; 
porque el lloroso OtoÃąo empuja para atrÃĄs al 
risueÃąo Verano. 



17 



258 J. TARONJÍ. 



TambÃĐ les suaus alegríes 
Ja sallunyan de mon pit; 
PerquÃĐ m' estada entre voltros 
S' acaba avuy, inos amichs. 

Vel se torna de tristesa 
Lo vostre recort per mi; 
Que volant, volant, les liores 
M'iían duyt lo temps de partir. 

—¥Oh, vÃĐs!; ton seny il-lumina 
Ab la llum del cel, amich. 
VÃĐs; que tos germans d* Espanya 
Del Be't mostren lo camí. 

VÃĐs; que sempre te seguesca 
De la gloria l'esperit; 
Y nosaltres nous avÃĐneos 
Pugam veure desde aquí. — 

II 

LA MARE. 

— M* apar que i barco ja roda, 
Tremolor en les mans tinch; 
Tal volta en aquesta vida 
Nos veym ara i derrer picli. 

Vina, una pÃĄranla ascolta 
Que ta mare te vol dir: 
No 'm dexes altra vegada, 
No t'en vajas, mon abricli. 






RECUERDOS DE LA PATRIA. 259 

TambiÃĐn las dulces alegrías se alejan de mi 
corazÃģn; la temporada de estar entre vosotros 
concluye hoy, amigos míos. 



Vuestro recuerdo se cubre con velos de melan- 
colía; las alígeras horas me han traído ya el tiem- 
po de separarnos. 



— ÂĄÃœh vÃĐ, amigo!; ilumina tu alma con la luz 
del Cielo, VÃĐ; que tus hermanos de EspaÃąa te 
enseÃąen el camino de la Felicidad. 



VÃĐ; que siempre te acompaÃąe el genio de la 
gloria; y nosotros desde acÃĄ podamos contem- 
plar nuevos avances. 



II 

LA MADRE. 

— ParÃĐceme oír el ruido del barco; tengo las 
manos temblorosas; quizi hoy nos vemos por 
Última vez en el mundo. 



VÃĐn; escucha una sola palabra que te dice tu 
madre: no me dejes este aÃąo; no te vayas, am- 
paro mío. 



260 J. TAROISji. 



Ton pare y tes germanetes 
Fan de llÃĄgrimes un riu; 
Si desgracia 'ns persegueix 
Consol no hÂĄ haurÃĄ per mi, 

— Mes jo 'm recordÃģ, ma mare, 
Que UN DEBER lic de complír; 
Que r estel de la sÃģrt mía 
No arriba encara al cÃĐnit. 



— Mes enguany, exa ivcrnada 
Sembla que no tendrÃĄ fí; 
No t*en vajas, no t*en vajas, 

Y oblida somnis altiusv 

L'ivern, del focli ÃĄ la vora, 
T' agombolies junl ab mi, 
Resant les vÃĐlles pregaries, 
Mentres plou totes les nits. 

— ÂŋY lo mal fat no he de vencer? 
ÂŋNo pujarÃĐ dalt lo cim 
Hont de victoria la tÃĐrra 
Deu me senyala ab son dit? 

— jAhf si t* estimas mes veure 
La BONA CAUSA cualtir, 
Mon amor t'ombretj d'enfora, 

Y te guart de tots perills. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 861 

Tu padre y tus liermanitas esU'in hechos un 
mar de lÃĄgrimas; si la desgracia nos persigue, no 
habrÃĄ consuelo para mí. 



—Pero yo me acuerdo, madre, de que he de 
cumplir un sagrado deber; que la estrella de mi 
deslino no ha llegado todavía al cÃĐnit. 



—Pero este aÃąo el invierno va ÃĄ ser muy lar- 
go; no le vayas, no te vayas, y olvida sueÃąos 
altivos. 



En las veladas invernales, le abrigarÃĄs conmi- 
go cerca de la llama del hogar; y rezaremos las 
oraciones antiguas, mientras la lluvia baÃąa el 
lecho. 



—ÂŋY no he de vencer la fatalidad que me ro- 
dea? Âŋy no he de subir ÃĄ la cima, desde la cual 
Dios me seÃąala el país de la victoria? 



— ¥ Ah! si prefieres ver enaltecido lo que se ha 
llamado la buena causa, mi amor te proteja 
desde lejos, y le guarde de peligros. 



2fi2 J. TARONJt. 



Les llores passan depressa, 
DÃģnam un abrac, car íilh 
— Y P ÃĄnima ab ell, ma mare. 
— ÂĄL* ÃĄnjrel meu los passos guíy! — 

III 

NAVEGANT. 

De ma ciulal benvolguda 
M*alluny, y vaig ais coníins 
D' unes forasleres plaljes 
Abont tal volta he de morir. 

Adeu, ma mare eiitrístída, 
Que mirau com se fa endins, 
De les roques de ma tÃĐrra. 
La Ãąau qui s' emporta al fill. 

Adeu, la mía companya, 
Arrcveure, oh mos amichs, 
Qu'ab blandís mocadors que volan 
M*enviau l'amor que sentiu. 

Placia ÃĄ Deu qu'ensaboresca 
Qualque día lo delit 
De vostres dolces pÃĄranles, 
ÂĄAy!, sense por de finir. 

Que i día de ma tornada 
A iiostra llar per l'estíu, 
Com carinyosa oroiiella, 
Torni prompte, prompte arrib. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 263 



Las horas pasan veloces; dame un abrazo, hijo 
de mi corazÃģn. — Y el alma con ÃĐl, madre. — ÂĄEl 
Ángel de mi guarda guíe tus pies! — 



III 

NAVEGANDO. 

Me alejo de mi querida Palma. Voy ÃĄ otras 
tierras, en donde tal vez me asaltarÃĄ la muerte. 



AdiÃģs, triste madre mía, que, de piÃĐ sobre las 
rocas de la playa, miras cÃģmo se va alejando la 
nave que se lleva al hijo. 



AdiÃģs, compaÃąeros; adiÃģs, amigos, que, agi- 
tando blancos paÃąuelos, me enviÃĄis una Última 
prueba de vuestro amor. 



Quiera el Cielo que algÚn día podamos sabo- 
rear nuestras dulces plÃĄticas, sin riesgo de tener 
que interrumpirlas de golpe. 

Que el día de mi regreso al seno del hogar, 
en el verano, cual cariÃąosa golondrina, venga 
pronto, pronto llegue... 



264 J. TAROlfJÍ. 



Estam en mig de les ones, 
Aygua y cel son infinits; 
Ja s*^ estojan les monlanyes, 
Ja 's perden los boschs de pins. 

Lo sol ponent hi esmella 
Catifes d'or y safí.... 
ÂĄOh calla, calla, Mallorca, 
Calla, per Den, fho suplich! 

Derrers de Setembre de 1880. 



Fí DEL LLIBRE PRIMER. 



RECUERDOS DE LA PATRIA. 26o 

Estamos en medio de las olas; el mar y el 
cielo son infinitos; ya se ocultan las montaÃąas, 
ya se pierden de vista los pinares. 



El sol poniente esmalta con sus Últimos rayos 
alfombras de oro y zafir... ÂĄOh, calla, calla, Ma- 
llorca; calla, por Dios, te lo ruego! 



FIN DEL LIBRO PRIMERO. 



LLIBRE SEGON. 



)L.KS H,UMS Y LKS OMBRBS. 



268 . J. TARONJÍ 



LLTBRE SEGON. 

LES LLUMS Y LES OMBRES. 



LES ESTRELLES: 



<OONTEJ3ÂŦÂĢ>r-.ACnO I>E IL.O líS^FTílSIT.) 



Ja en los alts cims la claretat lleugera 
D' hora baxa se fon, y la campana 
Del Uogaret ab mÚsica riallera 
Ressona per les valls y per la plana; 
De santa nit ÃĄ Horacio primera 
Crida ais fidels l'Esglesia cristiana; 
Se condorm ab quietut 1' ampia Natura, 
Y cansats del traball tothom s' atura. 



LAS LL'GRS Y LAS SOMBRAS. 269 



LIBRO SEGUNDO. 

LAS LUCES Y LAS SOMBRAS. 



LÃąS ESTRELLAS: 



(OOPÂŦíTE>II?1L.A:CIOPÂŦí I>E lo HVFIPiíIXO.) 



En las altas cumbres de los montes se evapo- 
ra la tenue claridad del crepÚsculo vespertino; 
la campana de la aldea resuena con placenteras 
armonías por los valles y llanuras, cual voz de 
la Iglesia cristiana que llama ÃĄ los fieles para las 
primeras oraciones de la noche. AduÃĐrmese si- 
lenciosamente la Naturaleza; y el hombre se pa- 
ra tambiÃĐn, cansado de la penosa jornada. 



270 J. TAROxNJÍ. 



ÂĄHermosa, hermosa nil! EHa'ns convida 
A contemplar les obres admirables 
De Deu nostre Senyor. La fosca exida 
De los boschs y barranchs espaventables 
ExtÃĐn ses ales per l'espay sens mida. 
Ja lluhen les estrelles innombrables. 
Al sÃģ de les boscanes fontanelles 
Dexem d'est mon les vistes maravelles. 



Volem ais cels ab l'esperit, del ayre 
Atravessant los plechs que *ns enrevoltan; 
Guardi la tÃĐrra sa dolgosa flayre, 
Quedin a valí les nuus que lii giravoltan; 
Volem, volem, com religiÃģs trovayre 
AllÃĄ hontdel Geni los cantars s*ascoltan. 
Ser meu, que foll per 1' Infinit bategas. 
Ara pe'ls mars de lo infinit navegas. 



ÂĄOh celestial Bellesa, qu'espahordid 
Ma ÃĄnima tens; supremes hermosures, 
Que los espays ompliu de foch y vida; 
Salut; oh nobilíssimes criatures. 
Que ab mil raigs d*or y argent portan vestida 
La Nit per exes plíicides alturÃĐs; 
El cor pie d' harmonía del poeta 
Creu pera lloharvos tota Mengua eslreta! 






LAS M'CKS Y I.AS SOMBRAS. 271 



ÂĄHermosa estÃĄ la noche! Ella nos convida ÃĄ 
la contemplaciÃģn de las admirables obras del 
Omnipotente. Las sombras salidas de los grandes 
bosques y profundos barrancos, extienden sus 
alas por el espacio sin límites. Ya brillan las in- 
numerables estrellas. En esta hora de paz, cuan- 
do sÃģlo se oye el rumor de las fuentes perdidas 
en la selva, dejemos las vulgarizadas maravillas 
de este mundo. 



Volemos ÃĄ las alturas, atravesando en esi)írÂĄlu 
los pliegues de la atmÃģsfera. Guarde la tierra su 
perfumado ambiente; queden ÃĄ nuestros pies las 
inconstantes nubes. Volemos, volemos, ÃĄ fuer de 
religiosos trovadores, allÃĄ, donde se escuchan los 
cantares del Genio. Ser mío, que te desvives en 
busca del Infinito, ahora navegas de lo infinito 
por los mares. 



ÂĄOh celeste belleza que tienes asombrada al 
alma mía; hermosura suprema, que llenas de 
ardiente vida los espacios; salud; nobilísimas cria- 
turas, que conducís por los cielos la serena no- 
che, radiante de oro y plata; el corazÃģn del poe- 
ta, henchido de armonía, cree pequeÃąa toda 
lengua para alabaros dignamente! 



272 J. TARONJÍ. 



Exos astres de llum encisadora 
Ab majestat del Orient s*en venen; 
Los planetes de cara enlluernadora 
Sos esguarts per les Ãģrbites ex teÃąen; 
Los cometes de foch sa voladora 
Cabellera flotant allí destrenen; 
Ab silenci sublim, pau y harmonía 
Del Univers la mÃĄquina fa vía. 



Com sobre l*aygua de la mar calmosÂŧ 
Jugueteja lo sol les bones diades, 
Fent brotar de 1' onada pererosa 
Diamantons y perietes íi ratxades; 
Axí la llum deis eels tan abundosa, 
De los espays regant les fondalades, 
Fa sortir y renÃĄxer graciosos 
Mil jochs de llum y de ccAocs hermcKos. 



Rodan y rodan per la blava esfera 
Les multituts d' esleís, ara vingudes 
Del Orient ab volada falaguera, 
Com perles de rosada combatudes 
Per 1' alÃĐ de l'aubada matinera; 
Y al oscur Occident ab passes mudes 
S'en van, com un exÃĐrcit en batalla. 
Que marxa ab orde, y desplegat no falla. 



LAS LfCES Y LAS SOMBRAS. 273 



Esos astros de encantadora luz vienen con ma- 
jestad del Oriente; ios planetas de reluciente faz 
extienden sus miradas por las inmejisas Ãģrbitas; 
los cometas de fuego destrenzan su flotante ca- 
bellera. En el acorde de una paz y de un silen- 
cio sublimes, avanza la grandiosa mÃĄquina del 
Universo. 



Como cuando, en apacible día, juega el Sol 
con el agua del sosegado mar, haciendo brotar 
de la perezosa ondina perlas y diminutos dia- 
mantes, ÃĄ raudales; así la abundosa luz de los 
cielos, difundiÃĐndose por los abismos del espacio, 
origina ÃĄ cada momento mil graciosos juegos de 
luz, mil hermosos eolores. * 



Giran sin cesar \}ov la azulada esfera las mu- 
chedumbres de cuerpos luminosos, venidos aho- 
ra del Oriente con leve vuelo, como perlas de 
rocío impelidas par el aliento de la maÃąana; y se 
dirigen al oscuro Occidente con mesurado y si- 
lencioso paso, como un ejÃĐrcito puesto en batalla, 
que marcha desplegÃĄndose en ordenados escua- 
drones. 



IS 



27 i J. TARQNJL 



El) sa carrera per lots venís creuhanlse 
Rares iinatges y figures senyan, 

Y del Orde Jes lleys desenrolllantse 
La Geometría deis espays ensenyaii; 
Linees en toles díreccions formantse 
CÃĐrcols descriuen qu' entre sí s'atenyen; 

Y un systema dins allre se complica, 

Y la gran OeaciÃģ se magnifica... 



En temps deis vells, l'arab y sa maynada 
Perduls p'els camps de les regions externes, 
Quant ja les ombres de la nil callada 
Surten de los fondals y les cavernes, 
Vers les estrelles elevant l'ullada 
Lo camp cercavan y maysons paternes; 
Pastors patriarcals que sÃģls tenían 
Les estrelles del cel queis dirigían. 



Los saeerdots caldeus en la ribera 
Del Tigris, desde 1' empinada Torre, 
Estudiavan ab mística dalera 
Com quiscun astre 1' Ãģrbita recorre; 
Los Magos del Egípte, en la pradera 
Qu'el INil rodeja de daurada sorra, 
Los símbols deis estÃĐis endivhiavan, 
Y sobi*e Is temples de sos deus mapa van. 






LAS LLCKS Y LAS SOMBRAS. !27">. 



En su raudo curso crÚzanse en todos sentidos, 
delineando extraÃąas figuras; realizan las leyes 
del Orden, enseÃąando la Geometría del espacio; 
laslíneas trazadas en todas direcciones forman cír- 
culos tangentes; y un sistema se complica con 
otro sistema, y mÃĄs se engrandece la gran Crea- 
ciÃģn... 



En los antiguos tiempos, el ÃĄrabe y su cara- 
vana, perdidos en regiÃģn extranjera, cuando las 
sombras de la callada noche salen de los caver- 
nosos abismos, buscaban, elevando su mirada ÃĄ 
las estrellas, el campo y los aduares paternos; 
hombres patriarcales qu(* tenían por Único guía 
las estrellas do su horizonte. 



Los sacerdotes caldeos, en las orillas del Ti- 
gris, desde la empinada Torre de su pagoda, es- 
tudiaban con místico entusiasmo la direcciÃģn de 
las Ãģrbitas siderales; los Magos del Egipto, en las 
praderas que el Nilo circunda de^cascajo de oro, 
escudriÃąaban los símbolos de los astros, y los 
dibujaban sobre el sepulcro de sus reyes. 



276 J^ TAR0N3Í. 



Per ÂĄnstints poderosos sempre diiyta 
La Humaiiitat sa vista escrutadora 
Eleva ais cels: l'esclau que emprÃĐn la fuyta 
Y en mig del boscli aguarda llum d' aurora; 
La pobre mare qu'ab les penes Iluyta 
Junt al bregol del ÂĄnfantÃģ que plora; 
Lo sabi desvetiat -ab ia creencia 
De poder aclarir la humana Sciencia. 



Y la supersticiosa Astrología 
L'Ort y 1' Ocas de los estÃĐis esguarda, 
Crehent trobar la lluminosa guía 
Que de lo ÂĄncert y deis perills nos guarda; 
Lo selva ije del Sur prechs los envía 
Quant por desconeguda 1' acobarda; 
Y el poeta en 1' alta roca somníeja 
Somni d'amor que en lo infinit volteja. 



ÂĄLo infinit! ÂĄEs aquí!... D'un bosch la fulla 
No cobreix los terrers d' a y tal manera, 
Ni ab ses enterbolides aygues mulla 
Tantes arenes 1' estufada riera, 
Ni 4 vent per 1' liorta tantes flors esfulla 
Quant li obri sa presÃģ la Primavera, 
Com estÃĐis espargí MÃĄ creadora 
Per lo fons d'exa valí esbalahidora. 



i 



LAS LICES Y LAS SOMBRAS. 277 



Por poderosos ÂĄnstinlos siempre atraída, la Hu- 
manidad levantÃģ ÃĄ los cielos su indagadora mira- 
da: el esclavo que emprende la fuga, y en medio 
del bosque aguarda que apunte el día; la poíh*e* 
madre que lucha con el dolor, junto ÃĄ la cuna 
dbnde llora su hijo; el sabio agitado por la creen- 
cia de poder exciarecer la ciencia bumíuia. 



Y la supersticiosaAstrologÃ­ÃĄ observa el Orto y 
Ocaso de los astros, creyendo hallar en ÃĐstos et 
guía infalible que nos guarda de lo incierto y 
peligroso; el salvaje del Sur les envía su rÚstico 
ruego, cuando se siente acobardado por descono- 
cido temor; y el poeta, al contemplar el estre- 
Hado cielo, desde una elevada roca mecida por 
las aguas, se entrega ÃĄ los dulces ensueÃąos del' 
amor, que salidos de su fantasía revolotean pon 
lo infínito. 

ÂĄLo infínito! pífelo ahíl .. . La Irojarasca de un 
viejo bosque nol tapizad suelo de tal modo, ni 
el hinchado torrente ImÃąa con sus turbias ondas 
tantas piedreziBelas> nf el viento en* 1(Âŧ jardines 
dÃĐ la vega,, cada vez que la Primavera le abre 
su cÃĄr<^eU deshoja tantas ílÃģres, como estrellas- 
sembrÃģ la Mano creadora en el fondo de esos ad- 
mirables valles.. 



L 



27S J. TARONJi. 

Allí la Ongii major, les Oreades; 
AllÃĄ 1' estrella qu'altre temps servía 
De non en iníg les ones esbra vades; 
Lo eÃĐrcol de les PlÃĐyades, qu* envía 
A la tÃĐrra les pinjes desitjaoes; 
Orion, y Siri, en quÂĄ l'alarb confía: 
>ío vessa tantes i)erles la Serena 
Com de diamanls la Volla n*esÞ'i plena. 



ÂŋQuín seny, quina potent Intel -ligencia 
Dirnos podrÃĄ de los estÃĐis lo nombre? 
ÂŋQuí recomptarlos ab segura ciencia? 
LlevÃģrs de Pera que i mestral escombra 
ÂŋQuÃĐ son vora d'aytal magnificencia? 
ÂĄY lo que veym, del que no veym es nombra! 
Admírat, oh pobreta ÃĄnima mía. 
Yole, volÃĐ p' els ceis ta fantasía. 



Vola, pero no (M*eguis altanera 
Saber tal volta'ls límits del esjiay, 
Ni atÃĐnyer lo que hi ha per mes enrera 
Ab ta forta volada penses may. 
No cal dir; mes enllÃĄ del Sol m' espera 
De lo No-rÃĐs l'aturador esglay; 
PerquÃĐ sois y al tres sois hi coraparexen, 
Y altres mons ÃĄ los nious se succehiexen. 



LAvS LL'CKÃĄ Y LAS SOMBUAS. 27V) 



Allí la Osa mayor, las Orc'ades; allÃĄ la eslrc 
lia que err olro liempo servía para seÃąalar el 
Norte ÃĄ los marinos en medio de las embrave- 
cidas olas; el círculo de las PlÃĐyades, que, se^ 
gun vulgar creencia, manda ÃĄ la TiÂŧ^rra la de- 
seada lluvia; Orion, y Sirio, la esperanza del 
ÃĄrabe: no derrama tantas perlas la serenidad del 
alba, como diamantes posee la* bÃģveda del fív^ 
mamento; 



ÂŋQuÃĐ ingenio, quÃĐ poderosa rnteligencra^ po- 
drÃĄ decirnos sur nÚmero? ÂŋQuiÃĐn podrÃĄ contarlos 
sin temor de equivocarse? Semillas de las eras 
aventadas pon^ el huracÃĄn ÂŋquÃĐ son al lado de 
esas magnificencias? ÂĄ Y lo que vemos es la soin> 
bra de lo que no vemos! x\dmírate, oh pobrecita 
alma mía; vuele, vuele por los cielos tu imagi- 
iiaciom 



Vuela; pero^no ci^eas en tlrorgidlo que lle- 
gues ÃĄ conocer tal vez los límites del espacio; ni 
ereas que, por mÃĄs vigor que tengan tus alas^ 
alcances nunca Id- que hay enÂŋel mÃĄs allÃĄ del 
Cosmos. No nos es dado decir: ÂŦmíis allÃĄ del Sol 
me espera el aterrador fantasma del No-sÃĐrÂŧ; 
porque soles y mÃĄs soles comparecen, y otros 
mandos suceden ÃĄ los mundos. 



280 I. TARONJÍ. 



Aitres inons de paysaljes vaporosos, 
De llums desconegudes, de flors noves; 
Aitres mons de boseatjes poderosos, 
De mars ínflades, de feresles coves; 
Ahont se passejan sers maravellosos, 
Ahont criatiires racionÃĄis lii trobas, 
Ahont s'ascolta la mÃĄgica harmonía 
Que les esleres cantan nif y día. 



ÂĄSí!; que la OeaciÃģ Ãąo es solilari' 
Tomba per mig de los espays perduda, 

Y *1 vel blau de los cels no es un sudarí 
Encobridor de carn ja morta y muda. 
ÂĄSí!; que la Sanch suprema del Calvari 
RegÃĄ tambÃĐ la CreaciÃģ absconduda, 

Y exos babitadors ÃĄ Deu beneyexen, 

Y ÃĄ Deu lo Pare per son Fill conexen. (^) 



ÂĄOh cels, oh mars de llum, oh polsinera 
De Ierres, que entreven la fantasía; 
Oh flames eternals, que des 1' esfera 
Veys de la Nit la silenciosa vía! 



(â€Ē) TerrUy pontus, asirÃĄ, mundus 

Q/uo lavaníur Jlumine!, id est, sanguine Christi , canta 
1' Bsglesia lodivendres sanct. Aquesta doctrina estÃĄ conforme 
a"b la de S. Pau sobre 1* IncarnaciÃģ, y ab la de 1* escola tlieol6- 
gica d' Bscot, ÃĄ la cual pertenyia nostre gran RamÃģn Lull. 






LAS LUCES Y LAS SOMBRAS. 281 



Oíros mundos de paisajes segÚn el ideal, de 
nueva luz, de desconocida flora; otros mundos 
de poderosísimos bosques, de revueltos mares, 
de anchurosas cuevas: allí habilan maravillo- 
sos seres, allí se hallan criaturas racionales, 
allí se escucha perennemente la inefable armo- 
nía de las esferas. 



ÂĄSí!; que la CreaciÃģn no es solitaria tum- 
ba, perdida en la inmensidad del espacio; y el 
velo azul de los cielos no es sudario cubridor 
de mudos cadÃĄveres. ÂĄSí!; que la divina san- 
gre del GÃģlgota regÃģ tambiÃĐn la CreaciÃģn no 
conocida; y esos habitantes bendicen a Dios, y 
conocen ÃĄ Dios Padre por la mediaciÃģn del 
Yerbo. (^) 



ÂĄOh cielos, oh mares de luz, oh polvareda de 
globos que entrevÃĐ la fantasía; antorchas eter- 
nales que desde la esfera alumbrÃĄis el silendoso 
paso de la Noche; ÂŋquÃĐ respondÃĐis al espíritu. 



(*) ÂĄCon quÃĐ río son lavados 

Mundo, estrellas, tierra y mar! 

(Pango lingua; trad. de Quadrado.) 
Esta doctrina esta conforme con la de S. Pablo sobre la E n- 
carnacion, y con la de ki escuela teolÃģg lea do Escoto, ÃĄ la cual 
pertenecía nuestro gran Raimundo Lulio. 



Âŋ8Âŋ J. TARUNXÍ. 



ÂŋQuÃĐ diheu al esperit, pie de fal-lera 
Per descobrir lo Ser qui ocult vos guía? 
íRodÃĄu, rodÃĄu p'el buyt; la claror vostra 
Del Creador la majestat nos mostra I 



Res hÂĄ havía. La inmortal Esseneía 
En pensaínent guardara 1s abundosos 
GÃĐrmens del Ser. La fosca y T apariencia 
Per los espays regnavan tenebrosos. 
LlavÃģrs la sobirana Omnipotencis^ 
Parla, y sortíreu del no-rÃĐs cuylosos,. 
Celebranl ab pÃĄranles primeroses 
Les obres del gran Rey misterioses. . . 



I^Benehiescan ÃĄ Deu les criatures 
De ga y d'allíi, p'els valls y les monlanyesr 
Te benehiescan, oh Deu, per les planares 
Les cases de los richs y les cabanyes; 
A Tu qui empenys los astres y is deturas,. 
Quí de bellesa y resplendor los banyas! 
(Benehigam del Senyor les maravelles; 
Gloria cantem ab les brillants estrelles! 

Jíars 1872. 



â€Ē^9^ 



í 



LAS LICGS Y LAS SOMBRAS. 383 



que lleno de ansiedad os pregunta por el oculto 
Ser que os guía? ÂĄRodad, rodad por el vacío; 
vuestra lumbre nos muestra la majestad del 
Hacedor! 



Nada existía. La inmortal Esencia guardaba 
en su Pensamiento los variados prototipos del 
ser. La oscuridad y la apariencia reinaban por 
los tenebrosos espacios. Entonces el Omnipoten- 
te hablÃģ; y, apresuradamente, salisteis de la na- 
da, celebrando con vuestro primoroso lenguaje 
las misteriosas acciones del gran Rey... 



ÂĄOh! Bendigan ÃĄ Dios las criaturas del cielo y 
(le la tierra; por los valles, por los montes y por 
los llanos. Bendíganle, SeÃąor, los hijos de los 
hombres, en suntuosos palacios Ãģ en humildes 
cabanas; ÃĄ Ti, que impulsas y detienes los as- 
tros, que los baÃąas de resplandor y de belleza. 
ÂĄBendigamos las maravillas de Dios; cantÃĐmosle 
un himno de gloria con las brillantes estrellas! 



284 J, TARON/i. 



LO R O 3Í.J: -A. 3sr í , 



— — ÂŦNCÂŦ,5^^JV^ — . 



Bona olor escampava 
Pe i bosch lo romaní; 
Lo venlijol xupava 
Les goles que dexava 
Sobre ell un fresch MalL 



Ses fulles removent 
S* hÂĄ acosla cruel cabrida^ 
Y talla de rebenl 
Lo Ironch ab forta dent^ 
Matant sa dolca vida. 



LAS LUCES Y LAS SOMBBA^. 285 



II â€Ē 



ExquiMto olw despedía en el bosque una mata 
de romero; el cefirillo chupaba las gotas de ro- 
cío, que. sobre sus hojas iba dejando la fresca 
maÃąana. 



RemoviÃĐndola toda, se le acerca aturdido 
chibato; y con recio diente rompe su verde 
tronco, quitÃĄndole la dulce vida. 






L 



28G J. TAROISJÍ. 



Y jo pensí llevÃģrs: 
Axí la jovenesa; 
Qiíant mes brillan ses flors 
Mes pronte lo eoU tors, 
Y fuig sa gran bellesa. 



,1.90.9/1881. 



LAS LUCBS Y LAS NOMBRAS. Í8 



Yo pensÃĐ entonces: tal es k juventud. Cuan- 
do brillan mÃĄs sus flores, mÃĄs pronto inclina la 
cabeza, y desaparece repentinamente su her- 
mosura . 



288 J. TARONJÍ. 



MOMEri DE TÂĢIISTESA, 



Segut en alta roca 
Besada per la mar, 
Entre remors de 1* aigua 
Y estÃĐis espirejants. 



*** 



Dolces memories de ma infantesa, 
Plenes de ditxes, d'olors suÃĄus. 
Que i pur oratje d*esta vesprada, 
Dormitja*! día, del cel me trau; 
Tristes recances d'uns temps que foren,. 
Y que tornarme Deu no voldrÃĄ, 
Veniu, piadoses moveu les ales. 
Que vostres besos viure me fan.... 



LAS LUCES Y LAS SOMBRAS. 289 



MOMEI3TO DE TniSTÂĢ2^. 



Sentado en alta roea 
Mecida por el mar; 
Murmurios en el agua. 
Centellasen el cielo. 



*** 



Dulces memorias de mi infancia, llenas de dicha, 
de embriagador perfume, que las brisas dÃĐ la no- 
che me traen del Cielo, en esta hora en que ha 
espirado el día; tristes suspiros por unos tiempos 
ya pasados, que echo de menos, pero que Dios 
no me querrÃĄ devolver; venid, moved las piado- 
sas alas, que vuestros besos me dan la vida... 



19 



i'Ji) J. TARO.Nií 



Jo un aucell era reblit de vida, 
De fe y de gracia, de lUberlat, 

Y ab la dol^ura de les aubades 
Un cant vob'a bell exhalar. 

Jo un aucell era... Del níu sorlirne 
Lo jorn alegre pensí de Maig, 
Mes no me creya qu'en espayarme 
Balzers hÂĄ hauría díns los vínyats. 

Batzers lii foren, y erueis mes ates 
Cruxir volgueren y el cor tocar; 
j Ay! sÂĄ ab mes forga punyít haguessen 
SÂĄ alÃĐ de vida m* hauría restat. 

Ara cÃģm trísla viu la meua ÃĄnima 

Y ab la trislesa deis desterrÃĄis; 
Desque marcides per lo temps foren 
De ma infantesa les fulles suaus; 
Desque n'oloro noves poncelles 
Que lo meu ÃĄngel m'en ha portal, 
Les flors primcres de jovinesa, 
Que, sense gloria, puden com vas... 

Jo de vegades lot solitari 
Per la vorera del torrental, 
O dins arbredes arreconades, 
Fugint deis hÃģmens qui m'han nafrat/ 
Veig acostarse molt silencioses. 
De groch veslides y ab manto blau. 
Les magres liores de ma existencia, 
Que'm miran, passan, y Ihiny s'en van. 






LAS Luces Y LAS SOMBRAS. 291 

Era yo un pajarillo lleno de ardor, de fe, 
de gracia, de libertad; y en las ríen tes horas de 
la alborada quería prorrumpir en bellos can- 
tos. Era yo un pajarillo. . . . PensÃĐ salir de mi 
nido en aíegres días de Mayo; no me creí que, 
al volar libremente, encontraría espinosas zarzas 
entre verdeantes viÃąedos. 



EncontrÃĐ espinosas zarzas, que quisieron crue- 
les herir mi corazÃģn. ÂĄ Ah! de punzarme con mÃĄs 
violencia, no me hubiera quedado ni aliento de 
vida. 

Ahora cuan triste estÃĄ mi alma, con la triste- 
za de los desterrados; desde que el tiempo mar- 
chitÃģ las flores de mi infancia; desde que el ÃĄn- 
gel custodio me trajo las primeras flores de la 
juventud, nuevos capullos sin gloria ni ufanía, 
que exhalan olor de sepulcro. 



A veces doy solitarios paseos poiÂŧ las orillas de 
los torrentes, Ãģ por arrinconadas arboledas, hu- 
yendo de los hombres que han herido mi alma. 
Entonces veo acercÃĄrseme silenciosas, vestidas de 
tÚnica amarilla y azulado manto, las flacas ho- 
ras de mi existencia, que me dirigen una mirada, 
pasan, y se van lejos. 



292 j. tabotíjí. 



Þn vel ne portan de sarja negra, 
Mon e6s cubrexen de peus ÃĄ cap; 
LlevÃģresxupa les míes IlÃĄgrimes 
Lo venl que*s gronxa remorejant... 

ÂĄJesÚs! ma vida cÃģm es coreada, 
Puys lo pervindre veig nubolat; 
Sí 1' alegría ne tench de fondre 
ÂŋPer quÃĐ en la tÃĐrra mes m'arrelau? 
Þn temos me deyan qu'era la tÃĐrra 
Veqer liont corren riiis agraciÃĄis; 
jAh! per mÂĄ*s torna monlanya axuta, 
Koca soleada d' horribles llamps.... 

De fel omplida n'estÃĄ exa copa 
Que s'anomena la societat; 
Jo ne begudes qualques glopades, 
ÂŋY íins ais baxos 1' he de buydar? 
Poch temps fa encara lot me sonreya, 
Y me ballava l'aygua davant; 
Per mi de joya, pau y harmonía 
La nit serena vestí les valls. 

Ara murmuran de mi los hÃģmens, 
Tal volta 'm signan ab píetat; 
Los estranys riuen, los propis duptan, 
Los amichs fugen veentme passar. 



LAS LUCES Y LAS SOMBRAS. 293 



Traen un velo de negra sarga^ y me cubren 
eoiiÃĐl de píes ÃĄ cabeza. El viento se agita con- 
movido, y se lleva mis lÃĄgrimas- 



ÂĄJesÚs mío! CarcÃģmese mi vida, pues veo ne- 
buloso el. porvenir. Sí he (fe perder la alegría, 
Âŋpor quÃĐ me arraigÃĄis en la tierra? ETacÃ­ÃĄn queera* 
la tierra verjel amenísimo, por (fonde serpentea- 
ban graciosos riachuelos. ÂĄ Ahí para mí es pedre- 
goso erial, inmensa roca, surcada por horribles 
rayos. 



>â€Ē â€Ē â€Ēâ– â€Ē 



Llena de hiÃĐl estÃĄ esa copa que se llama ía so* 
ciedad. He bebido dgunos sorbos. ÂŋLa he de 
apurar hasta las heces? Hace poco todos me 
sonreían, y el agua mÂĐ bailaba delante. Por mí 
la noche serena vístíÃģllos valles^, de gozo, paz y 
armonía^ 



Ahora murmuran de mí las gentes* tal vez 
alguno me seÃąala con el dedo. Los extraÃąos se 
ríen, los propios dudan, los amigos huyen, ah 
verjne pasar ^ 



294 J. TARONJÍ. 



ÂŋBo tench de serne? Ferida 1* ÃĄnima 
ÂŋEn mans deis b6mens se posarÃĄ? 
SÂĄ flayre cobre de senzíllesa 
L' ÃĄnima mía, Âŋla punxarÃĄn? 
Sembla que *s gira meua Fortuna; 
Sembla que*s torna lo gpig afany; 
Tristors me menjan,.. ÂŋPerdut hauría 
De* 1 ' esperanga 1^ Estel sagrat?. ... 

Oh reeordances d'etat fÚgida 
Que ballugoses volatejau, 
Venki, ompjiune mon cor encara, 
Veniu, somniarvos encara 'm plau; 
Me frfau rialleres y melancÃģliques. 
Sus l'alta roca d' aquesta mar, 
Al ciar de Ihrna dolre sentirvos 
Ara que guay ta f* inmensitat. 



Agosí de 1866 



LAS LUCES Y LAS 5W>MBnAS. 205 

- 

ÂŋHe de ser bueno? Mi alma dolorida Âŋse pon- 
(frÃĄ en manos de los hombres? Si el aroma de la 
sencillez rodea mi alma, ÂŋpretenderÃĄn los malvÂĢ^ 
dos hacerla sufrir martirio? Mí Fortona' cam*- 
bia; el placer puro se me trueca enr aftmosos; 
cuidados; la tristeza me devora. ÂŋHabrÃĐ perdido 
^ vista la divina Estrella de la esperanza?.... 



Oh recuerdos de lÃĄ bella edad; para siempre 
huida, que revoloteÃĄis jugando delante de mí; 
venid, llenadme aÚn el corazÃģn; que me* place 
soÃąar en vosotros. Me place, desde esta alta roca- 
mecida por el mar, veros ÃĄ la vez melancÃģlicos^ 
y risueÃąos;, y, al rayo de la luna, oír vuestros; 
suspiros, ahora que sale ÃĄ recorrer la firaiensi- 
^d' del espacio. 



â–  > â–  Âŧ0ftc ílEW^xS^^-Âŧ- 



296 J. TARONJt. 



PARTENSA. 



iPredi ÃĄ Deu fosaes miraUr 

iPrechÃĄDeu!, 
De los flUets del traballl 



*** 



Traballs rodejat I' ha vían 
Desde 4 matí ÃĄ la vesprada; 
Traballs be podían dirse 
Del pobre nialaU la pare. . 

Ab la sÞor del seu front 
Lo pa deis infants guanyava; 
Peresa íamay havía 
Visítal la seua casaÂŧ 



LAS LUCES Y LAS SOMBRAS. 297 



despedí da. 



fOjalÃĄ fueras espejo, 
lOJalÃĄ!, 
Del trabajador moderno! 



â€Ēâ€Ēâ€Ē 



Los trabajos rodearon su cuna, y rodeaban 
su lecho de muerte. Los trabajos habían sido el 
padre del pobre enfermo. 



Con el sudor de su frente ganaba el pan de 
sus hijos; la pereza no había visitado nunca su 
casa. 



298 /. TA4(0NJÍ.. 



Demalí dematinet 
Quant 1 ' aurora clareja va , 
Del obrador lo llíndar 
Ia*l veya llest presentarse. 

Lo vespre quant la claror 
Deis portÃĄis s'en es aÃąada, 
Revoítat de sos infants 
Y ah 1* esposa que ben amar 

Devant una Doloroso 
Consol de les seues animes^ 
Les oracions del rosari 
Eli en familia resava. 

En lo día del Senyor, 
RepÃģs de la greu setmana, 
L'esperit en lo sant temple- 
Les veus del cel ascoltava. 

Les cases del vil pFaher, 
Hont l'honradesa s'esglaya^ 
Les cavernes hont se jura 
La perdiciÃģ de la patria, 

D^ eix menestral nobilíssím 
No conexían h cara; 
D'eix lionrattraballador 
May, may sen tiren les pass^ 



LAS LUCES Y LAS SOMBRAS. 299 

I ' â–  â–  â–  . . m 

Muy de madrugada, cuando clareaba la auro- 
ra, veíalo el taller penetrar con alegre ÃĄnimo por 
sus puertas. 



De noche, cuando la luz hÃĄ desaparecido de 
las tiendas, rodeado de sus hijos y de su amada 
esposa; 



ante una imagen de la Virgen de los Dolores, 
consuelo de sus almas, rezaba en familia las 
oraciones del santo Rosario. 



El Domingo, día de descanso de la trabajosa 
semana, acuuía ÃĄ la parroquia ÃĄ escuchar las re- 
frigerantes voces del cielo. 



Las moradas del vil placer, donde la honra- 
dez sufre desmayos; las cavernas donde se jura 
la perdiciÃģn dcyla patria; 



no conocían el rostro de este nobilísimo me- 
nestral; nunca, nunca oyeron los pasos de tan 
honrado trabajador. 



300 J, TARONJÍ. 



Quant la dolga primavera 
Empeny la trista ÂĄvernada, 
Y recorda Mare EsglesiÃĄ 
Los misteris de la Pascua, 

LleívÃģrs alpeu del Sagran*, 
Les culpes del aiiy rentíides, 
Rebía de Deu lo CÃģs, 
Lo pa celestial del ÃĄnima. 

Y desprÃĐs, ÂĄoh santa vida! 
ÂĄOh la singular creuada!, 
Lluyta severa y perpetua 
Contradi mal qui Passetjava. 

Oh la vida proíitosa 
D*eÂĄx home que ara batalla 
Ab l'angoxa de la mort. 
Que s'en es venguda irada. 

Miraulo, feels dexebles 
Del que morí per nosaltres; 
Miraulo y preneu exemple 
De paciencia y de constancia. 

Jau en un pobre Uitet 
De pobre mes neta casa; 
L' esposa '1 serveix plorant,. 
Lo saccrdot Pcncoratja. 



LAS LUCB8 T LAS SOMBRAS. 304 

Cuando la duice primavera vence al triste in- 
vierno, y la Santa Madre Iglesia recuerda los 
misterios de lÃĄ Pascua, 



entonces, al piÃĐ del Sagrario, lavadas en la 
piscina de la Penitencia las culpas de todo el 
aÃąo, recibía el Cuerpo de Jesucristo, el pan ce- 
lestial del alma. 



Y despuÃĐs, ÂĄoh santa vida! joh singular com- 
bate! , luchaba severa y continuamente contra el 
mal, que nos acecha por todos lados. 



Bendita y aprovechada vida la de estÃĐ 
hombre, que ahora batalla con las ansias de la 
prÃģxima arrebatada muerte. 



Miradle, discípulos del que muriÃģ por noso- 
tros en la Cruz, miradle, y tomad ejemplo de 
paciencia y de instancia. 



Estn acostado en pobre cama> de pobre pero 
limpia alcoba; la afligida esposa le sirve, el sa- 
cerdote le infunde valor. 



302 J. TARONJi. 



Fa poch que lia tengut ia ditxa 
De unirse ab lo Deu de gracia; 

Y ungit ab lo sagrat oJi 
EinprÃĐn la derrera marxa. 

Los ulls d'amor esjMreJan, 
Se eonmou sa trista cara, 

Y coralinent pronuncia 
Les mes alegres paraules. 

Quanl lo minislre de Deu, 
De 1' eternitat 1ÂĄ parla, 
Sa boca sent de la gloria 
La dolgor no pregustada. 

Recorda los seus pecats 
Y*l perdÃģ n* implora ab ansia, 
Estrenyent un Crist mil volles, 
Donantli dolces besades. 



Y crida ÃĄ los seus infants 
Qui defora en plors esclatan, 
Y tenintlos en torn seu 
Los diu ab veu menyscabada: 

ÂŦInfanls meus, siau feÃĐls 
Tola la vida ÃĄ la gracia; 
Ascoltau la veu severa 
Quo*l traball vos encomana. 



LAS LUCES Y LAS SOMBRAS. 303 



Hii poco tuvo la dicha efe recibir al Dios de 
la Eucaristía; y ungido con los santos Ãģleos em- 
prende la Última etapa. 



Sus ojos chapean de ^mor; se conmueve de 
gozo su triste semblante; y pronuncia entre 
dientes las mÃĄs alegres |)alabras. 



Cuando el ministro de Dios le habla de la 
eternidad, su paladar siente la ÂŦo gustada dul- 
zura de la Gloria. 



AcuÃĐrdase de sus pecados, y contrito pide in- 
dulgencia, estrechando mil voces un Crucifijo, 
dÃĄndole dulcísimos Ilesos. 



Y llama ÃĄ sus hijos, que en la antesala se 
deshacen en llanto, y, al verlos al rededor de la 
cama, les dice con ontrccorfada voz: 



ÂŦHijos míos, sed fieles toda la vida ÃĄ la Reli- 
giÃģn; escucliíid la voz del deber que os reco- 
mienda el trabajo. 



304 J. TARONJi. 



ÂŦAlgau los'ulls ÃĄ n'el cel 
Si la dissort vos ag^taga; 
Pregau per mi, íillets meus... 
No US oblideu de la mare...Âŧ 



Y baxai cap, y ab l'angoxa 
Les forces perdent anava; 

Y mira aprÃĐs la familia, 

Y mira al Crist... y badalla. 

Ab un ÂŦI JesÚs meu, teniume!Âŧ 
L*esperit dexa sa cÃĄrcer; 
Queua '1 cÃģs just si dormís, 
L* esperil s' en va ÃĄ la Patria. 

Mars de IS76. 



ÂŦÂŧ< 



LAS LUCES Y LAS SOMBBAS. 305 

ÂŦSí la contraria fortuna os abate, levantad los 
ojos al cielo; híjitos míos, rogad por mí. . â€Ē . No os 
olvidÃĐis de vuestra madre. ..Âŧ 



Y baja la frente, y la angustia le hace perder 
las fuerzas: mira ÃĄ la familia, mira al Crucifi- 
jo. ... y exhala el Último aliento. 



Con un ÂŦÂĄJesÚs, valedme!Âŧ el espíritu deja su 
cÃĄrcel; el cuerpo queda como si estuviese dormi- 
do, el espíritu sube ÃĄ la Patria. 



-.cO-O'^oÂŧ- 






20 



306 7. TARONli. 



IPOBRE DONA! 



'â– (TZffS'íf'^^ — â€Ē 



Beati pau peres spiritu; 
quoniam ipsorum est 
regnum coelorum. 

(Evangeli de S. Mateu; cap. V,) 



Plena d'enuig y anypranca, 
Plena de cruels agoníes 

Y dolor s, 

De la pojjre l*esperanga 
Se perl, y les alegríes, 

Y 'Is amors; 

SÂĄ es que de goig una estela 
Il-lumine sa persona 
Pe '1 viarany; 

Si es qu'ovir perduda vela, 
Al mig de 1' inmensa ona 
Del afÃĄn y. 



LAS LDCB8 T LAS SOMBRAS. 307 



POBRE MUJER 



â– ÂŦty 



Llena de pesares y recuerdos, de crueles ago- 
nías y dolores, se desvanece su esperanza, 
cual se desvanecen su ainor y su alegría; 
si es que alguna estrella la ilumine en los 
senderos del mundo; si es que descubra aca- 
so perdida vela, en el inmenso piÃĐlago de sus 
afanes. 



308 J. TARON/t. 



Miraula: sa groga cara 
AI) lo negre roncado 
Mig coberla; 

Porta un vestit de sa mare, 
Un espellissat gipÃģ; 
Tota oberta 
La sabata de captirj, 
Que'n l'esglesia lí donaren 
Molt temps fa. 
Dona hermosa, com lo Iliri 
Que los vonts arrebassaren 
Y's mor ja. 



Veniu ÃĄ veure exa dona; 
Si teniu de Deu lo do 
Ploraren. 

D' un porxo vell, hont retrona 
Lo vent d'ivern, k un recÃģ 
TrobarÃĐu, 

Un mÃĄtalas de burballa, 
Y una tauleta de pÂĄ, 
Sense pa. 

Tolhom calla, totbom calla; 
Lo cotxo del ricli vebí 
S'ou nassar. 



LAS LUCES Y LAS SOMBKAS. 309 



Ved ÃĄ esa mujer: negro paÃąizuelo le encu- 
bre ÃĄ medias la pajiza cara; viste viejo sayal 
ie su madre, y despedazado juslillo; calza des- 
trozados zapatos de limosna, que le dio el seÃąor 
cura hace muchos meses. Hermosa... como 
marchito lirio arrancado por los huracanes. 



VeniTT conmigo ÃĄ la vivienda de la pobre. Si 
tenÃĐis el don de Dios, cristianos sentimientos^ 
â€ĒderramarÃĐis compasivas lÃĄgrimas. En un rincÃģn 
de destartala(fe guardiUÃĄ, donde silba el vendaba! 
de invierno, encontrarÃĐis un jergoade virutas, y 
una mesilla de pino, sin pan . Todos callan, todos 
callan; síÃĐatese pasar el coche del rico vecino^. 



310 J. TARONJÍ. 



A dalt d' aquesta porxada, 
Pudrida per les goteres 
De la pluja, 

Viu la pobre malanada, 
Y 1* ayre freseb de les eres 
May hi pigaÂŧ 
Bona mare, feel esposa^ 
Y no tÃĐ pa pe 4s infants. 
Ni consol; 

De salut apenes gosa, 
Puys traballa sens descans^ 
Sol ÃĄ soL 



ÂĄPobre dona! Quant nasqueres 
De la miseria sentires 
La picada. 

Quant mes grandeta te feres 
Casi de fam te morires. 
Arrufada. 

Y donzella trahullosa 
Ab tos guanys roba comprares^ 
Per los teas; 
Te demanÃĄ per esposa 
Uninfelís y *t casares 
Sense arrÃĐus. 



LAS LLCES Y LAS SOMBRAS. 3H 

En ese camaranchÃģn, podrido por las gote- 
ras de la lluvia, vive la malhadada. Nunca se 
respira allí el fresco aire de los campos. Buena 
madre, fiel esposa; mas no tiene pan para los 
hijos, ni consuelo. Apenas goza de salud; ira ho- 
ja sin descanso desde la madrugada hasta la 
noche. 



ÂĄPobre mujer} Al venir al mundo, ya sentís 
te el aguijÃģn de la miseria. Antes &e entrar 
en la pubertad, casi te moriste de hambre, 
por tu encogimiento. Y hacendosa doncella, cov 
tus ganancias compraste ropas para los tuyos: 
te pidiÃģ por esposa un infeliz, y te casaste sin 
preparaciÃģn y sin ajuar. 



312 J. TARONJÍ. 



ÂŋQuí socors ÃĄ aquexa dona 
Si lÃĐ malalt son marit, 
Dar voidrÃĄ? 

Neg^Ú del mal s' en adona; 
Asseguda vora *1 IHt^ 
ÂŋQuÃĐ farÃĄ? 

Tu no tens robes dauradei^^ 
Tu no lens nom esplenden!, 
JNo lens or; 

No tens belfeses malvades, 
Treles ÃĄ vendrÃĐ ÃĄ la gent 
De mal cor. 



Jo he vist quant la tramuntana 
D' ivem gela 1 molí deis dssos 

Y la saneh. 

Un senyor quí ve ab ufana 

De sarau, vestir los gossos. 

No 1s toch fanch. 

ÂŋY ella? {Ay! {ayí De porta en porta^ 

Cercan l consol de sa pena 

Y un rohego^ 

Troba un guardia de sanch morta^ 
Qui per vaga se la 'n mena 
A presÃģ. 



I 



LAS LUCES Y LAS SOMBRAS. 313 

^ _M_^ I M^^M I.BMBMBIIBMI lili j - -^- , 

ÂŋQuiÃĐn la socorrerÃĄ, si cae enfermo su marido? 
Nadie se cuida de la desgracia agen a. Sentada 
junto al lecho del dolor, ÂŋquÃĐ va ÃĄ hacer? TÚ no 
tienes telas de oro, no tienes famoso nombre, no 
tienes dinero; no tienes malvada belleza que 
saques ÃĄ pÚblica subasta, para la gente de infame 
cwazon. 



He visto, cuando la tramontana de invierno 
hiela los tuÃĐtanos y la sangre, ÃĄ algÚn seÃąorÃģn, 
que, al regresar pomposamente del teatro, man- 
daba poner gualdrapas ÃĄ sus perros, para gua- 
recerlos del frío y del barro. ÂŋY ella? ÂĄ Ay! ÂĄay! 
Busca consueloensu quebranto; pide de puerta en 
puerta un mendrugo de pan; y nalla al fin algÚn 
caritativo guardia, que por vagamunda se la lleva 
ÃĄ reclusiÃģn. 



314 J. TARONJÍ. 



Axí la jírgola sola 
En mig del desert perduda 
Se mostía; 

Axí vermella atzerola 
Dins fangosa pols cayguda 
Per la vía. 

Entorn, ab frÃĐstes diades. 
De la pobre, se passeja 
Muí lo temps; 
Passan hores endolades, 
Mentre *1 mon restatnaneja 
Com ÃĄ fems. 



Y quant magra malaltía, 
Deis sufriments rodejada 

Y '1 penar, 

Men de la mort 1* alegría, 

Y vinga la pau amada 
Del fossar; 

Tomba de tÃĐrra rojenca, 

Trapitjada per lolhom, 

No cerquen ; 

ÂĄQue 1 c6s mes aviat se trenca 

Perdut dins grava, sens nom, 

Sense creu! 



LAS LUCES Y LAS SOMBRAS. 315 



Así la desnuda seta, perdida en el desierto, se 
marchita; así la encarnada acerola, caída en el 
fango de los caminos. Al rededor de la pobre 
corre el tiempo, mudo, con pavorosos días. Pa- 
san las enlutadas horas, mientras el mundo la 
trata como basura. (*) 



Y cuando flaca enfermedad, acompaÃąada de 
penosos sufrimientos, traiga la alegría de la 
muerte, y venga la suspirada paz del cementerio; 
no busquÃĐis sepultura, siquier de rojiza tierra, 
pisada por las gentes, no; ÂĄporque el cuerpo se 
disuelve mÃĄs pronto, perdido en cascajosa arena, 
sin nombre, sin cruz! 



(*) Purgamenta hujusMundi.., Frase de S. Pablo, llena de 
verdad y fuerza. (Vid. Epíst. I. ad Cor. Cap. 4. vers. 13). 



L ^_ 



316 J. TARONJt 



ÂĄOh! Tanta cruel desventura, 
Tanta virtut oblidada, 
ÂŋA hÃģnt s'en va? 
ÂŋQuí premia I' amargura 
D'una vida atareada, 
Mes allÃĄ? 

ÂĄDeÞ!, quí ab mirada serena 
DirÃĄ: l'jÃĄnima inmortal 
Meua sía; 

Jo goigs li darÃĐ ÃĄ la plena; 
ÂĄJo*tdon la Ditxa Eternal, 
Filia mía! 

Octubre 186$-- 



>â€Ē— < 



LAS LUCES Y LAS SOMBRAS. 317 

lOh! Tanta cruel desventura, tanta virtud ol- 
TÍdada, ÂŋÃĄ dÃģnde van? ÂŋQuiÃĐn premia en la eter- 
nidad las amarguras y trabajos de la vida? — ¥Dios!, 
<jue con serena mirada dirÃĄ; el alma inmortal 
me pertenece. Yo le darÃĐ goces a manos llenas. 
jYo te doy la eterna felicidad, hija mía! 



* 



*—* 



348 J. TARONJt. 




L' XNOSNDX 




>vÂŦvO;;Âŋ. 



Corpora devolvunt inhumum. 
(Ovidi.) 



ÂŦAnem, anem, volantne; 
Germans, per Deu, qu'ab í'ardentflam batalla 

L ' entabanat fustam ...Âŧ 
Axí la veu deis campanars, trencantne 
Lo silenci paurÃģs, al cor devalla; 

— jFoch!— crida ab frÃĐstech clam. 






LAS LICBS T LAS SOMBRAS. 319 




EL XNGENDIO 




tí Vamos, vamos, volando; hermanos, por 
Dios, que los encalabrinados maderos pugnan 
por desasirse de la espantosa llama...Âŧ Así la voz 
de los campanarios, rompiendo el pavoroso si- 
lencio nocturno, baja hasta el corazÃģn de todos. 
—¥Fuego!— grita, con implacable clamor. 








320 J. TARONJÍ. 



Ja esbufegan y cruxen 
Les jÃĄceres salsides; la ventada 

De fum allarga i vel; 
Los sÃģlils bullan, siulan y s'afluxan, 
S'esfondran; y de cop la flamarada 

S' espaya y munla al cel. 






Ab rabia ^s ravexina, 
De laneats finestrals romp la barrera, 

Ni home dexa acostar; 
Com un gegant fester V espay il-lumina, 
Y ais homs qui menan mÃĄquina feynera 

Y pluja fan baxar. 






Va es lo remey; sal vades 
No son íes joyes de la tendrÃĄ esposa. 

Ni del vellet lo pis. 
Del edifici altívol esvencades 
Se creman les parets; infern se posa 

Hont era un paradís. 



^ 
^ * 



LAS LUCES Y LAS SOMBRAS. 321 



Resoplan, crujen las jacenas ardiendo; el vien- 
to levanta el humo como negro manto; los te- 
chos hierven, silvan, se aflojan, y se desploman; 
a llamarada se espacía, y sube al cielo. 



■^ -.tí 



Con rabia se encrespa; rompe la i)arrera que 
la oponen puertas cerradas; no deja acore?' rsele 
nadie. Como gigantesca antorcha, ilumina ei es- 
pacio; ÃĄ su luz los bomberos traen las diligentes 
mÃĄquinas, que derraman el suspirado líquido. 






Vano recurso. No se han salvado las joyas de 
la novel esposa, ni la habitaciÃģn de los abuelos. Tas 
paredes del hermoso edificio se cae.í; .^ou pasto 
de las llamas. El infierno sucede al paraíso. 



^ íK- 



21 



! 32ÃĄ J. TARONJi. 



Y axampla '1 foch ses ales; 

Ni un raig de lluna, ni un estel blanquejan 

L* escampada mentor; 
Negres ombres remouen ab llurs pales 
Les cendres de les ruines qu' espurnejan 

Y brollan greu calor. 






ÂĄQuadro molt trits! Van, venen... 
Á vora del foguer Porfe's desana; 

Ha Uimosna implorat 

Y ab los sorolls que passan y s'extenen, 
Sens finar, s'ou lo clam de la campana: 

ÂŦGermans, teniu pietat.Âŧ 

4 Setemh^e de 1808. 



^o- 



LAS LUCES Y LAS SOMBRAS. 323 



Ensancha el fuego las alas. Ni un rayo de lu- 
na, ni un lucero brillan en el rojizo fondo de la 
atmÃģsfera. Negras sombras remueven con sen- 
das palas los escombros, que chisporrotean y des- 
piden sofocante calor. 






ÂĄTriste cuadro! Para algunos todo se vuelve 

ir y venir Cerca de la hoguera he visto ÃĄ un 

huÃĐrfano desmayarse, y pedir limosna.... Y con 
los ruidos que se levantan y se prolongan, se 
oye incesantemente el clamor de las campanas: 
Hermanos <, compadeceos. 



! "Í24 J.. TAKONJÍ. 



EN LO día de pascua. 



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ÂŦ o 3í f: T 

a propÃģsit de ferse H sorteig de las quintas en tal diada, 



â– \/- -.'-* "V-*^' V. -^ ' 



Canta ja, coronada d' hermosura, 
La verda Primavera ab veus galanes; 
Surten los pastorets de les cabanes, 
Y jugan del torrent ab l'aygua pura. 



Folga desde la valí ÃĄ la planura 
Y alegra i mon lo sÃģ de les campanes, 
PerquÃĐ '1 Senyor, dexant les ombres vanes. 
Torna prendrel seu CÃģs, nostra ventura. 



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â€Ē jk*. 



vil 



LAS LUCES Y LAS SOMBUAS. 32o 



EN EL día de pascua. 



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S O IV El T O 



ÃĄ propÃģsito de celebrarse el sorteo de las quin 

ias en tal festividad. 



Canta, cwanadÃĄ de hermosura, la verde Pri- 
mavera;. con galanas voces; salen de las cabanas 
los pastorcillos, y juegan con la límpida corrien- 
te del arroyo. 



Bulle en los valles y llanuras^ y alegra eí 
mundo, el son de las campanas; porque el Se- 
jÃąor, dejando las sombras de la Muerte, vuelve ÃĄ 
tomar su Cuerpo, que es nuestra espiritual ven- 
tura. 



32tí 



i. TARONJI. 



Avuy lo cor de vida y fe s'ubriaca, 
Dolgor y fe lo cor avuy respira, 
Y tothom ab sa ditxa s'aconhorta. 



Mes, ÂŋquÃĐ tÃĐ pobre mare qui suspira? 
i Ah! ÂĄdevora 4 ílindar, just ÃĄ sa porta, 
Vuy la fantasma de las quintas mira! 

1868. 



LAS LUCES Y LAS SOMBRAS. 327 



Hoy el corazÃģn se sumerge en el mar de la 
fe y de la vida; hoy respiramos el dulce ambien- 
te de la fe; y todos se contentan con su suerte. 



Pero, ÂŋquÃĐ tiene esa pobre madre que pro- 
rrumpe en sollozos? ÂĄAh! íes que al umbral de 
su vivienda ha visto asomarse el horrible fantas- 
ma de las quintas! 



328 J. TARONJÍ, 



f^O BO.f\. 



.Âŧ-5^ÂŦC/'tÂŋrt < 



In umbra martis sedent. 
(S.Lluch.) 



Esbarts de niibols l'horízant cubrexen^ 

Revoltan P ampie eel; 
Les comes y les valls desaparexen, 

S* amagan dios la veL 

L * oraje tÃĐrbd sempenteja els arbres,- 

Pluja molt freda cau- 
Gratínya Taygua del torrent los marbres; 

La boyra en torn s' ajan. 

Les hores del matí se son passades, 

Y un raig de sol no veym 
Trencar les atapides bromerades, 

L* asirÃĐ s' es mort be creym. 



.vÃĄr 



.': 



LAS LUCES Y LAS SOMBRAS. 329 




Grupos de nubes envuelven el horizonte, gi- 
ran por el ancho cielo; montes y valles desapa- 
recen, escondiÃĐndose en los pliegues de su manto. 



El viento agitado zamarrea los ÃĄrboles; cae 
frígidísima lluvia; las aguas del torrente chocan 
con los peÃąones de las mÃĄrgenes; la niebla se 
tiende en derredor de nosotros. 



Han pasado las horas de la maÃąana, y ni un 
solo rayo de sol quiebra aÚn las espesas brumas; 
parece verdaderamente que se muriÃģ el astro. 



330 J. TARONji. 



Los genis de la ni t 'par que bramulan. 
Batallan ab lo jorn, 

Y los espays de cop mes s' ennigulan, 

Mes semblan nee;re forn. 

La mar se pinta de color verdosa, 
Lo cel enjega 4 blau, 

Y 's revingla 1' onada neguitosa 

Com un selvatje esclau. 

TambÃĐ mala foscor nos entenebra 

Lo cor, l*enteniment; 
TambÃĐ 1' Europa veu mentida y febre 

En lloch d'amor crehent. 

VindrÃĄ la nit; aprÃĐs la nit l'aubada; 

Sol hermÃģs brillarÃĄ: 
Mes, ÂĄaySenyor!, ta Llum benavirada 

ÂŋNostre esperit veurÃĄ? 

ÂŋLlambrejarÃĄ l'Estel de l'Esperanca 

Del mon en la negror? 
ÂŋAb los hÃģmens tendrÃĄ confederanga 

La Veritat, Senyor? 

Febrei^ 1870, 



â– <oC-i<><ÂŋMÂŧ- 



LAS LUCES y LAS SOMBRAS. 331 

^^^B^— ^M^^^— .M I !Âŧ.â–  â–  â–  I II I I â–  .â–  â–  â–  I — — I I â–  â– â–  !â– â–  - â–  I ^1 ^^— I â–  â– â–  1^— â– !â–  â–  I â– â– â– â– MlÂŦ. â– - â– â–  , I . â– â– .â– II I 

Los genios de la noche dan aullidos; batallan 
con el día; de pronto mÃĄs se anublan los espa- 
cios, mÃĄs semejantes son ÃĄ un horno extinto. 



El mar se pinta de color verdoso, el cielo arro- 
ja de sí los claros de azul; y se retuerce la es- 
pantosa oleada, como un salvaje encadenado... 



TambiÃĐn terrible oscuridad nos entenebrece 
el corazÃģn y la inteligencia; tambiÃĐn nuestra 
Europa ve mentira y fiebre, en lugar de la fe 
y del amor. 

VendrÃĄ la noche, despuÃĐs de la noche la al- 
borada, y el Sol brillarÃĄ radiante; pero, ÂĄah, SeÃąor!, 
miestro espíritu ÂŋverÃĄ tan pronto tu bendita Luz? 



ÂŋFulgurarÃĄ la Estrella de la Esperanza, en la 
cerrazÃģn del mundo espiritual? SeÃąor, ÂŋtendrÃĄ 
la Verdad comunicaciÃģn mÃĄs íntima con los 
hombres? 



i^oCa<Âŧ0*Âŧ- 



332 



J. TARONJI. 



65 CE' ^Sl â‚Žtt â‚ŽBb eb â‚ŽA ^Bi CS C9 Q 



:^D{**:^>Âŧ5 



Considerada com harmonía, la campana 
es una bellesa de primera classe. 

{Lo geni del CrisHamsme:) 



I 

La íinestra de ma cambra 
Dona entrada ais primers raigs 
Que de l*auba falaguera 
La lluna dexa passar. 

Al punt, desde l^alta^torre 
Sona *1 religíÃģs aram, 
Retruny per los dormitoris, 
Pe'ls carrers de la ciutat. 



Ab l'oraciÃģ que comengan 
Los preberes en 1' altar, 
Comenga tambÃĐ del poblÃĐ 
La precaria del traball. 



tAS LUCES Y LAS SOMBRAS. 



333 



J? iSv C5 fíi J^ TBB' lak J^ JSSt JL. ÂĢfi 



m 



Hííí^íC 



Considerada como armonía, la campana 
es una belleza de primera clase. 

[El genio del Cristianismo.) 



I 

Abro la ventana de mi cuarto, y entran con 
los Últimos rayos de la luna, los primeros de la 
naciente aurora. 



De pronto en la alta torre de la iglesia, suena 
el religioso bronce; le responden los ecos de los 
dormitorios v de las calles. 



Con la oraciÃģn que principian los presbíteros 
en el altar, principian tambiÃĐn los hijos del pue- 
blo la plegaria del trabajo. 



334 J. TARONJÍ. 



Los eslols de venedores 
En\ers la piafa s'en van; 
Escometen ais pagesos 
Los estols de menestrals. 

La llura en l'orient se moslra. 
Per §0 ressona lo clara 
De cent beneytes carapanes 
Que nos díuen: Des]}ertÃĄus. 

EXDRFCA. 

Matinera carapaneta, 
Qu'axíconmous les ciutats, 
ÂŋPer quÃĐ ton ressÃģ benÃĐvol 
Eraprendrc nos fa el traball? 

II 

La Mort ÃĄ la capsalera 
S'asseu del Hit d'un malalt; 
Verda l'horae tÃĐ la cara 
Quant la mira al seu coslat. 

Un sacerdot lo aconsola, 
LÂĄ diu que plor sos pecats 
Y que *s prepar ÃĄ la ditxa 
De rebre i Pa celestial. 

Ben prest la melancolía 
D'un llament ompl els espays, 
Sa tristor permel en tendrÃĐ 
Qii*es lo seny frvn comhrogar. 



LAS LUCB8 Y LAS SOMBRAS. 335 

> â€Ē " > â–  — ' â–  " â–  — ^— 

Grupos de vendedoras se dirigen al mercado; 
los menestrales departen amigablemente con los 
campesinos. 



La luz se muestra en Oriente; por eso se oye 
el clamoreo de cien benditas campanas, que nos 
dicen: Despertad, 



Dulce campana del alba, que así pones en mo- 
vimiento las ciudades, ÂŋquÃĐ secreta virtud tienen 
tus sonidos, que nos hacen emprender la cuoti- 
diana tarea? 



II 



La Muerte se sienta ÃĄ la cabecera del lecho 
de un enfermo; el infeliz palidece al mirarla ÃĄ 
su lado. 



Un sacerdote le consuela, le dice que llore 
sus pecados, y se prepare con alegría para re- 
cibir el Pan de los cielos. 



Luego recorre el espacio un melancÃģlico la- 
mento; su tristeza misma da ÃĄ entender que es 
la seÃąal del Santxf ViÃĄlico. 



336 J. TARONJÍ. 



ÂŦRecÃģrdat, home, qu'ets pols, 
Diu, y pols te tornarÃĄs, 
Eleva una tendrÃĄ sÚplica 
Per l'infelic qui s'en va.Âŧ 

Los feels ab atxes de cera 
L' Hostia santa seguint van, 

Y al sÃģ d'un altra campana 
Pregan fervents pe 'I malalt. 

EKDRECA, 

Campanetes llastimoses, 
Qu'endolciu l'Últim afany, 
ÂŋPerquÃĐ vostres veus planyívole^ 
Aconhortan ais cristians? 

III 

Un día el blassÃģ de gloria 
D'Espanya fou trapitjat 
Sobre 1' africana platja. 
De Mafumet peMs esclaus. 

LlevÃģrs Espanya era Espanya, 

Y 's sentí lo cor nafrat, 

Y unida, y forta, y valenta 
Sos enemichs humiliÃĄ. 

Quantlos prous d'allí tornaren^ 
Cenyits de Uorers triunfÃĄis, 
Un crit inmens de 1' Espanya 
Com hÃĐroes los saludiu 



LAS LUCES Y LA'' SOMBRAS. 337 

^m^mt^^^^^i^m^^^ â–  — *^i^M !â–  â– <>â– â– â– â–  I i â–  â–  MiMMÂŧ â–  I II â–  111 fc. â–  â–  â–  â–  — â–  ^- â–  I ,. ,Âŧ^. â–  - ^â– i â–  â–  â– III m â€Ē ^ â–  — â– â– â–  m ^ â–  â– â–  â–  

ÂŦAcuÃĐrdate, hombre, que eres polvo, y en 
polvo te has de convertir; eleva tierna sÚplica 
por el cristiano que se muere.Âŧ 



Los fieles con hachas encendidas acompaÃąan 
la Sagrada Hostia; y, al son de otra campana, 
ruegan fervorosamente por el enfermo. 



Campanas lastimeras, que endulzÃĄis los pos- 
treros instantes de la vida, Âŋpor cuÃĄl virtud vues- 
tras voces quejumbrosas consuelan ÃĄ los mori- 
bundos? 



III 



Un día el glorioso blasÃģn de EspaÃąa fuÃĐ piso- 
teado en las playas de Marruecos, por los viles 
esclavos de Mahoma. 



Entonces EspaÃąa era EspaÃąa, y sintiÃģ la afren- 
ta como una herida en el corazÃģn; y uni- 
da, robusta, valiente, humillÃģ ÃĄ sus infames 
enemigos. 

Cuando los guerreros volvieron de allÃĄ, ceÃąi- 
dos de lauro triunfador, inmenso grito de la 
EíspaÃąa toda los saludÃģ como ÃĄ hÃĐroes. 



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I 



" 338 J. TARONJÍ. 

f ~ ' 



Þn crit d'ardent alegría, 
D'entussiasme y d'amistat, 
Que de les torres baxantne 
S' escampa va per les valls. 

A un temps meteix desde AsturiÃĐs 
Fins les platjes d* Alacant, 
La pura gloria espanyola 
Canlavan cent campanars. 

ENDRECA. 

Ecos de la patria gloria 
Que'ls esperits escalfan, 
ÂŋPer quÃĐ teniu tanta vida 
Que saben encoratjar? 

IV 

Los jardins del cementen. 
Ve la gent de visitar, 
De mort totes les esglesies 
Tocan que mes tocarÃĄn. 

Sota les naus endolades 
De cristiana catedral, 
Vestida la gent de negre 
S'agenolla y resa baix. 

Llanties y ciris encenen 
De les lapides devant, 
Y ÃĄ los ííUs la noble mare 
Parla del vells enterrÃĄis. 



LAS LUCES Y LAS SOMBRAS. 339 

Grito de ardiente aleí^rm, de entusiasmo y 
amistad, que, bajando dÃĐlas torres, se derramaba 
por los escondidos valles. 



Á un tiempo mismo, desde las sierras astu 
rianas hasta las playas de Alicante, cien campa- 
narios cantaban la pura gloria espaÃąola. 



Ecos de gloria patria, que enardecÃĐis el espí- 
ritu, Âŋpor quÃĐ tenÃĐis tanta vida que logrÃĄis in 
fundir valor? 



IV 



El pueblo visita los jardines del campo santo; 
en todas las iglesias se oye tocar incesantemente 
ÃĄ muerto. 



Bajo las enlutadas naves de la Catedral, la 
gente, vestida de negro, se arrodilla y reza en 
voz baja. 



Ante las lÃĄpidas sepulcrales, enciÃĐndense lÃĄm- 

1)aras y cirios; y la noble matrona habla ÃĄ sus 
lijos de los ascendientes allí enterrados. 



:jio 



J. TARONJÍ. 



CÃĄnliclis de morí los preberes 
Desde i cor suspiran ja. 
Pujan ÃĄ Deu les pregarles 
Per lo repÃģs deis finÃĄis. 

Á cada loch de campana 
S'eslremeix lo cor crisliÃĄ, 
Puix sembla que de les tombes 
Se volen los morts algar. 

ENDRECA. 

Quant per les mudes arcades 
De Pesglesia retronau, 
ÂŋPer qui\ campanes falídiques. 
Nos relreys lo temps passal? 

V 

ACABAMENT. 

Veus tant suaus Ãģ tant ferestes 
Que lo cor feu bategar, 
Del cel ix vostra harmonía, 
Vos tramet l'Esperit Sanct. 

Ja com avís que ÃĄ los hÃģmens 
La matinada donau, 
Ja com uns consols que'ns dona 
La derrera caritat; 



Be com expansio vivissima 
De la gloria nacional, 
Ó com suspir d'anyoranca 
Que ÃĄ los defunls enviam; 



tr â– 2!ÂŧcíS2*"Âŧ^r 



„!í^j; 



LAS LUCES Y LAS SOMBRAS. 341 

Los sacerdotes en el coro suspiran cantos de 
muerte; suben ÃĄ Dios las plegarias por el eterno 
reposo de los finados. 



A cada repique de las campanas, se estre- 
mece el corazÃģn, como si los muertos quisiesen 
alzarse de los sepulcros. 



Cuando retumbÃĄis por las calladas bÃģvedas de 
los templos, Âŋpor quÃĐ virtud, campanas fatídicas, 
nos recordÃĄis los tiempos ya pasados? 



V 



Voces tan suavas Ãģ tan tristes, que hacÃĐis latir 
el corazÃģn; del cielo viene vuestra armonía; el 
Espíritu Santo os manda ÃĄ la tierra. 



Ya como aviso que dais por la madrugada ÃĄ 
los mortales, ya como consuelos que nos pro- 
porciona la caridad Última; 



Hora cual expansiÃģn vivísima de la gloria na- 
cional, hora cual suspiro de nostalgia que ÃĄ los 
difuntos enviamos; 



342 J. TAUONJÍ. 



Sempre que l'home hÃĄ fretura 
Del Be per comba tre i mal, 
Vra en mig de les grandeses, 
Ara en ermes soletÃĄis ; 



f 



Sou un crit de 1' esperanca, 
Recort de 1* eternitat, 
Un adeu del Cristianisme, 
Una Uengua celestial. 

TORNADA. 

ÂĄVulla Deu que quant la tÃĐrra 
RÃĐpia mon derrer esguart. 
Lo grat sÃģ d*una campana 
Fins al Cel no *m dexi may! 

1869. 



*—* 



LAS LUCES Y LAS SOMBRAS. 343 

Siempre que el hombre necesita del Bien pa- 
ra combatir el mal, ya en medio de las grande 
zas de la vida, ya desamparado en yermas solÃĐ 
dades; 



Sois grito de la esperanza, recuerdo de la eter- 
nidad, un adiÃģs del Cristianismo, una lengua 
de los cielos. 



ÂĄQuiera Dios que, cuando eJ mundo reciba 
mí mirada postrimera, el grato sonido de una 
campana me acompaÃąe hasta la eterna Gloria!. 



*9>&t 



^â– ^^^M^B^HS- 



344 J. TARONJi. 



" . â– â–  w j . 



BWíBmmi^^m%^ 



Oronelles van y venen, 
Oronelles venen, van; 
Enlocades d' alegría 
De son vol no paran may. 

Revoltan los oms fuilosos, 
Rodan per Pantich casal, 
De vallan ÃĄ la fonteta, 
Se'n pujan ais campanars... 

Oronelles, mes amigues. 
Que l'estiuada alegran, 
ÂĄOh! ÂĄquí poguÃĐs com vosaltres 
Viure ÃĄ pler en esta Valí. 

Juny de 1875. 



-â€ĒoC^<Ooa- 



LAS LUCES T LAS SOMBRAS. 345 



i^Ãą% &B^Ãą^mmimK%'ií 



Las golondrinas van y vienen, las golondrinas 
vienen y van; locas de alegría, no paran un 
punto su vuelo. 



Dan vueltas al rededor de los tupidos olmos, 
giran por el viejo caserÃģn, bajan ÃĄ la fuentecilla, 
suben ÃĄ los campanarios... 



Golondrinas, amigas mías, que alegrÃĄis la es- 
taciÃģn veraniega; ÂĄah! ÂĄquiÃĐn pudiese como voso- 
tras vivir sin cuidados en este Valle de lÃĄgrimas! 



346 



í. TARONJI. 



LO SOL 



Nec est qui se abscondat ÃĄ calore Bjus 
(SalmXVllI, versetS.) 



ÂŋVeys lo Sol qu'ara guayta, 

Y desde i Cel envía 
Son raig sobre nosaltres benfactor? 

ÂŦÂĄQuina alegría!Âŧ, exclaman 

Les criatures totes, 
Descubrint al gran Astre enliuernador. 



LAS LUCES Y LAS SOMBRAS. 347 



EL SOL 



ÂŋVeis el Sol que asoma, y desde el Cielo nos 
manda su rayo bienhechor?— ÂŦi Oh alegría!Âŧ, 
exclaman todas las criaturas, al descubrir el 
radiante Rey de los Astros. 



L. 



348 J. TARONJi. 



Y es que ab dolga mirada 
L'ull del Sol les com templa, 

Y les tramet de la Bellesa 4 riu; 

Y entra dins Uurs entranyes, 

Y ab ardor poderosa 

De la vida conservad sant caliu... 



Com lo bell Sol un Altre 
Sol resplendent nos mira, 

La Humanitat sentintne l'escalfor: 
ÂĄDeu!, ÂĄDeu!; Sol veritable, 
Qui en tot moment ens dona 

La vida de la Fe, lo goig d' Amor. 



Agosí 1873. 



ÃĄi 



LAS LUCES T LAS SOMBRAS. 349 

â– ^ â–  â–  . â–  I I â– â– ..!â–  II â–  â–  , , , 

Y es que con dulce mirada el Sol las contem- 
pla cariÃąoso, y las envuelve en el río de la Be- 
lleza; entra en sus entraÃąas, y, con eficaz ardi- 
miento, conserva el sacro fuego de la vida... 



Como el bello Sol de la naturaleza, otro Sol 
resplandeciente nos mira; la Humanidad siente 
su calor divino: ÂĄDios! ÂĄDios!; verdadero Sol de 
las almas, que ÃĄ cada momento nos da la vida de 
la Fe, las dulzuras del Amor. 



rV-"*C_S'^^Q_fi/ '^ 



350 



J. TARONJÉ. 



LA FONTANELLA. 



i^^VÍOii^ 



Oh! que bientot sur mon rivage 
On verra luir de beaux jours! 

(Racine— Za Nymphe. 



Per los camps y vilatjes 
La nova primavera 
Se fa senyora de praderes y horls; 

Y arriba ÃĄ la montanya, 

Y hi veu la fontanella 

Qu' arrufada pe'l fret encara dorm. 



r 



LAS LUCES Y LAS SOMBRAS. 354 



LA FUENTECILLA. 



I 
i 



Por campos y villorrios, la nueva primavera se 
enseÃąorea de los prados y jardines; y sube ÃĄ la 
alta sierra, y ve a la fuentecilla, que, encogida 
por el frío, aun estÃĄ durmiendo. 



352 J. TARONJÍ. 



Ab veueta amorosa 

La tendrÃĄ Jovensana 
Crida ÃĄ la font, que se desperta prest; 

Y los veis arrecona 

Del glag que l'aturava, 
Y s'en va bulliciosa ÃĄ n'el verjer. 



ÂĄQuín goig, quina dolcesa 
Que tÃĐ per les campinyes! 

Riu ab les herbes y les altres fonts; 
Y mostra ses onetes 
Al Sol que s' hÂĄ remira, 

Y estremeix les espigues y les flors. 



Talment com la fontana 

Freda 1' ÃĄnima meua 
EstÃĄ d* aquesta vida per lo gel; 

Mes, vindrÃĄ I' hora santa 

D' eterna Primavera, 
Y alegre, y Iliura, volarÃĄ ÃĄ n' el Cel. 

Abril de iS7^ 



LAS LUCES Y LAS SOMBRAS. 353 

Con amorosa voz, la tierna joven llama ÃĄ la 
fuente; ÃĐsta luego despierta, e(*lia ÃĄ un lado los 
velitos de hielo que la detenían, y corre bullicio- 
sa hacia el verjel. 



ÂĄQuÃĐ gozo, quÃĐ dulzura siente al atravesar la 
<^ampiÃąa! Se ríe con las plantas y las otras fuen- 
tes; y enseÃąa sus ondas al sol que se mira 'en 
ellas, y sacude las espigas y las flores. 



Como la fuentecÞla, mi alma estÃĄ yerta por el 
frío de la vida mortal; pero llegarÃĄ el inefable 
instante de la eterna Primavera; y alegre, y libre 
volarÃĐ ÃĄ los cielos. 



â€Ē?:Âŧ 



L 



â– â€Ē^ 



1 



354 J. TARONji. 



SUSPIRS DEL COR. 



lOEALISME 



Son negre mÃĄntell de perles, 
Brodades de Deu ab l'art, 
Posas lo cel, y ÃĄ la tÃĐrra 
Decauen sos rossegays. 

Calla lo ventol, les ones* 
Se condormen pe i rocam; 
Silencioses les criatures 
Guardan de la nit lo pas. 

Y s'oii del cor lo batech, 
Mon cor batega ab afany. 
ÂŋPer quÃĐ suspiras, cor meu? 
ÂŋPer quÃĐ, cor meu, suspirar? 



â– Y. 



^ 



LAS LUCES Y LAS SOMBRAS. 35ei 



SUSPIROS DEL CORAZÓN 



lOEALISlMO. 



El cíelo se viste negro manto de perlas, bor- 
dadas por divino arte; sus orlas llegan hasta la 
tierra. 

Calla la brisa, la resaca se duerme en los es- 
collos; las criaturas en silencio contem])lan el j3a- 
so de la noche. 

Y se oyen los latidos del corazÃģn. Mi corazÃģn 
late con violencia. ÂŋPor quÃĐ suspiras, corazÃģn 
mío? ÂŋPor quÃĐ tanto suspirar? 






) 
I 



35G J. TARO!NJÍ. 



ÂĄ Ay! passí tot lo san t día, 
Lo sant día jo he passat 
Entre 1 garbull de los hÃģmens, 
Sumergit dintre is enganys. 

La torreÃątada traydora 
M'engolía suau, suau; 
En ella sÃģls desijava 
Mon ser vida recobrar; 

Y en llocli de delít y gloria 
lli trobí perilla y afany; 
En lloch de frescor dolgosa 
Caltsfrets y l'aygua rodant. 



ÂĨ 

-^ ^ 



Jo somnií una hermosa plalja, 
Blanquejada per la mar; 
La tÃĐrra de fruyts rublida. 
Grades y abundors vessant. 

En mig d^ ombrívol hosca tje 
Arlístich y bell palau; 
Del columnatje ÃĄ la vora 
La Gentilesa m'hi apar. 

Jo lí dich: ÂŦÂĄDeessa mía!..Âŧ 
RespÃģn Ella: ÂŦBon Amant...Âŧ 
De sopte jo'm despertava; 
Somni no mt^s havía estat. 



* 

^ ^ 



.-Âŋ. 



LAS LL'CES Y LAS SOMBRAS. 357 



ÂĄAy! PasÃĐ, pasÃĐ todo el día en el bullicio del 
mundo, metido en sus engaÃąos. 



La traidora corriente me iba engullendo con 
cierta suavidad: mi alma deseaba recobrar allí 
la vida./ 

Y en lugar de placeres y gloria hallÃĐ peligros y 
afanes; en lugar de dulce frescura, escalofríos y 
arrebatadas aguas. 



4. 



SoÃąÃĐ hermosas riberas, i)lanqueadas por la 
espuma de los mares; tierra colmada de frutos, 
rebosando en bellezas y ufanía. 

En medio de umbroso bosque se levantaba 
artístico bello palacio; cabe la columnata se me 
aparece la diosa de la Hermosura. 

Dígola: ÂŦSeÃąora mía...Âŧ Ella responde: ÂŦBuen 
amigo...Âŧ De repente despertÃĄbame. Aquello 
había sido un sueÃąo. 



í L 




358 J. TARONJÍ. 



Mos amichs, los qui volarían 
Mes penes aconsolar, 
Me miran y ab ells se miran, 
Y UevÃģrs se diuen baix: 

— ÂŋQuÃĐ deu teÃąir que consira> 
QuÃĐ deu teÃąir eix company?— 
Ma mare, la tendrÃĄ mare 
L'altre jorn me pregunta: 

— Fill, Âŋper quÃĐ del mon defuges; 
Per quÃĐ, fillet, guaytas tant 
A ne '1 cel lo decapvespre 
Ouant la llum s'en voí anar? — 



â– # y^ 



De la valí ÃĄ les riheres. 
De les riberes al valí. 
De la ciutat ÃĄ les viles. 
De les viles ÃĄ ciutat, 

DemÃĄn: ÂŋahÃģnt posa la ditxa? 
Del cor lo sossech, ÂŋahÃģnt cau? 
Corren ab tropell los hÃģmens 
Del pler al temple brillant; 

Corr jo derrera ells totduna, 
YM fÃĄstich y el desengany 
Me tancan de cop les portes. 
Me diuen: VeslÃĐn, no íii caps. 






LAS LUCES Y LAS SOMBRAS. 359 

Mis amigos, los que quisieran darme algÚn 
consuelo en mis penas, me miran, se miran en- 
tre sí, y luego murmuran por lo bajo: 

ÂŦÂŋQuÃĐ debe de tener el compaÃąero; qui debe 
de tener, que anda meditabundo?Âŧ Mi tierna ma- 
dre me preguntÃģ un día: 

ÂŦHijo, Âŋpor quÃĐ huyes de las gentes? ÂŋPor quÃĐ 
miras tanto al cielo, cuando ÃĄ la larde desapare- 
ce la luz? 



* â€Ē;Âŧ. 



Del valle ÃĄ la playa, de la playa al valle; de 
la ciudad ÃĄ los pueblos, de los pueblos ÃĄ la ciu- 
dad; 

pregunto: ÂŋdÃģnde estÃĄ la dicha? ÂŋdÃģnde estÃĄ 
la paz del corazÃģn? Corren atropelladamente los 
humanos al brillante templo del Placer: 

* 

corro enseguida detras de ellos; pero el fas- 
lidio y el desengaÃąo me cierran de golpe las 
puertas, diciendo: Vete; no cabes tu aquí. 






360 J. TARONJÍ. 



Ai*a jo un barco prendría 
De molt poderos velam, 
Que me duguÃĐs vent en popa 
Fins les ribes del OeceÃĄ. 

Jo ara unes ales prendría 
Com una aliga capdal, 
Vola que vola ab coratje, 
Gels y cels atravessant. 

Tal volta axí calmaría 
Lo desig del cor, qu'es gran; 
Tal volla Ierres y terrea 
Me 4 iKxirían aplacar. 



ÂĨ 

vtí * 



Guayto les Uampants estrelles 
Reflectirse dins la mar, 
Passejo ma leba uUada 
Del cel per la fosquetat. 

Pujar depressa iii voldría; 
ÂĄAy JesÚs! ÂĄsi un hi pujas, 
Sobre un raig de llum d' estrella, 
Amunt, amunt per l^espay! 

Desig misterios umplena 
Tot mon ser de peus ÃĄ cap. 
ÂŋPer quÃĐ suspiras, cor meu? 
ÂŋPer quÃĐ, cor meu, suspirar? 



-r -i- 



LAS LUCES Y LAS SOMBRAS. 361 

Ahora tomara yo un barco de poderosas velas, 
que me llevase viento en popa hasta los límites 
del OccÃĐano. 

Tomara yo las alas del ÃĄguila caudal, pa- 
ra volar con incesante brío, y ponerme en 
los cielos de los cielos. 

Tal vez de ese modo calmaría los anhelos de 
mi corazÃģn; tal vez los nuevos horizontes po- 
drían aplacÃĄrmelos. 






Miro las chispeantes estrellas reflejarse en el 
tranquilo mar; paseo mi calenturienta mirada 
por la oscuridad de la bÃģveda celeste. 

Desearía subir ahora mismo. ÂĄAy JesÚs! ÂĄSi 
me fuera dado subir, sobre un rayo de luz sidÃĐ- 
rea, arriba, arriba, por los espacios! 

Misterioso deseo llena todo mi si't, desde los 
pies ÃĄ la cabeza. ÂŋPor quÃĐ suspiras, corazÃģn mío? 
ÂŋPor quÃĐ tanto suspirar? 



7ÍÍ -A 



362 J. TARONJÍ. 



ÂĄAy! amichs, lo que m'etcisa, 
Lo que mon cor fa plorar. 
Es la passiÃģ mes ardenta 
Per lo Bell y Veritat, 

Res nal del mon me fretura. 
Res nat del mon satisfÃĄ: 
Ni lo passat, qu'es angoxa; 
Ni lo present, qu'es esclau. 

Lo esdevenidor, la Gloria, 
Cerca mon cor suspiran!. 
ÂĄSuspirs d'amor y anyoranga 
Per lo etern bell Ideal! 



Agost de 1870. 



-*^-r^ 



LAS LUCES Y LAS SOMBRAS. 363 

ÂĄAy amigos! Lo que me encanta, lo que ha- 
ce llorar de deseo mi corazÃģn, es el amor mÃĄs 
ardiente ÃĄ la Belleza y ÃĄ la Verdad. 

Nada del mundo me sirve, nada del mun- 
do me satisface: ni lo pasado, que es angus- 
tia; ni lo presente, que es esclavitud. 

Lo porvenir, la Gloria, busca mi suspirante 
corazÃģn. ÂĄSuspiros de amor y nostalgia por el 
eterno bello Ideal! 



-ÂŦ'â– Af, íí=i?â‚Ž^i.>Âŋ-*- 



36i J. TARONJÍ. 



ETERNA LLÃœYTA. 



"ÍSiST^a' — 



S O ]V B T . 



La yie est un combat, 
dont la palme est aux cieax. 
(Delavigne.) 



Es l'hora baxa; se revest 1' esfera 
De dolca qÞíetut; la clara lluna 
Per 1' ampie mar veu sÃģls felís fortuna; 
Mes, ÂĄay!, un nin s'ofega en la ribera. 

L'auba trenca; la Uum dematinera 
Flors y harmoníes escomou totduna; 
Riuen los comellars; mes dalt la runa 
L'au ferida de mort se desespera. 



t j 



LAS LUGBS Y LAS SOMBRAS. 365 



LUCHA ETERNA. 



â€Ē— >ÂŦ''tf"^^5~íNÂŧ— ^ 



S O N KT O . 



Es la hora del crepÚsculo vespertino; la celes- 
te esfera se reviste de grato silencio; la luna lle- 
na, mirÃĄndose en el inmenso mar, sÃģlo alum- 
bra, al parecer, escenas de dicha; mas, ÂĄay!, un 
pobre niÃąo se estÃĄ ahogando en la arenosa playa. 

Sale la aurora; la luz de la maÃąana acaricia 
las flores, y despierta delicadas armonías; los 
montes se sonríen; mas en lo alto del ruinoso 
techo, un ave herida sufre las dolorosas ansias 
de la muerte. 



-^ â€Ēâ€Ē^c Âŧ 



366 J. TARONJÍ. 



Axí va *1 mon. Si pura naix la rosa 
L'esfullai vent; si aplega la formiga, 
Lo noy terrossos dintre '1 niu li posa. 

— Deu meu, ÂŋcÃģm guerra aytal lo mon castiga? 
— PerquÃĐ vol PEnemich, abans la llosa, 
De lo BÃĐ y lo Infinit desfer la Higa. 

Juriol 1869. 



i 



â– M 



LAS LUCES Y LAS SOMBRAS. 367 

Tal anda el mundo. Nace pura la rosa, y la 
deshoja el viento; recoge granos la cuidadosa 
hormiga, pero algÚn rapaz le echa tierra en el 
agujero. 

— Dios mío, Âŋpor quÃĐ existe tal guerra en to- 
do el mundo? — Porque el Enemigo malo quiere, 
mÃĄs acÃĄ de la tumba^ destruir la alianza del Bien 
V lo Infinito. 



368 



J. TARONJÍ. 



3 
1 



s(>jv5>^, 



Candor lucís aeternae, et 
speculum sinÃĐ macula... 
(Eccles. cap. 24.) 



Ángel hermÃģs de blanca vestidura, 
Nevada flor, aiicell del Paradís, 
ÂĄOh! tu rodejas de graciÃģs etcís 
Los goigs primers de 1' humanal criatura. 
Harpa d' argÃĐn t ne tocas en V Altura 

Y fas sonriure lo dormit infant, 
Sobre bell nÚbol te contempla '1 sant, 

Y resplendeys ab mÃĄgica hermosura. 



â– â€Ē" 



LAS LUCES V LAS SOMBRAS. 309 



laA. IITOOElSrOI-A.. 



"T^CíA^QS 



Ángel hermoso de blanca vestidura, nevada 
flor, ave del Cíelo; tÚ rodeas de gratos hechi- 
zos los primeros goces de la existencia humana. 
Tocas tu arpa de plata en el Altura, y haces 
sonreír al niÃąo dormido; los santos te contem- 
plan en la nube, que resplandece con mÃĄgica 
belleza. 



'Âŋí 



370 J. TARONJÍ. 



Tu els com la neu del cim de la montanya. 
Portas mantell d'un blau prima vereneh, 
Tos cabells rossos com lo blat junyench, 
Ta cara símbol que puresa entranya. 
Llum de 1' aurora la mirada banya. 
Se fon la boyra, si tu vens, y i glac, 
Floretes naxen í\ ton noble pas, 
La pura estrella del matíH companya. 



Sobre la cresta de la blava oneta 
Urilla ta imatge ab lo mirar del cel, 
Ta veu ascolt de los xotets al bel, 

Y en lo murmull de tendrÃĄ colometa. 
Ángel qui prens del nin l'oracioneta 

Y Tofereys ÃĄ Deu en copa d*or, 
Vina, noH mogas de mon pobre cor, 
Fes qu' al Cel vaja per la vía dreta. 

Diada de Sant Agustí — 1880. 



Fí ÜHL LLIBRE SEGON. 



LAS LUCES Y LAS SOMBRAS. 371 

Eres como la nieve de las altas cumbres; 
manto llevas de azul primaveral; tus cabellos son 
rubios, como en el mes de Junio las espigas del 
trigo; tu cara es el símbolo de la pureza. La 
luz de la aurora estÃĄ en tus ojos; ÃĄ tu presencia 
se deshacen las nieblas y los hielos; ÃĄ tu paso 
nacen las florecillas; sigÚete de cerca el lucero 
de la maÃąana. 



Sobre la cresta de la azul ondina, brilla tu ima- 
gen con la luz del cielo; escucho tu voz en el 
balar de los corderillos, en el arrullo de las tÃģr- 
tolas. ÂĄOh ÃĄngel, que tomas la oraciÃģn del niÃąo, 
y la ofreces ÃĄ Dios en ÃĄurea copa, vÃĐn, no te 
muevas de mi pobre corazÃģn, condÚcele al Cielo 
por la mÃĄs recta vía. 



FIN DEL LIBRO SEGUNDO. 



LLIBRE TERCER. 



GRANS D' ENGBNS, 



i-vcâ€Ē(SS-*r7i^^ 



374 J. TARONJi. 



LLIBRE TERCER. 



( 



GRANS D'-ENCENS. 



LOS SOLITARÍS. 



InspiraciÃģ cristiana. 
Que inflamares les harpes d' Israel; 

Gracia de la poesía. 
Que conmous Tesperit ab pura veu; 

Noble dÃģ del Altíssim, 
Devalla sobre mi desde lo Cel; 

Lo cor meu te desitja, 
Com desitja la tÃĐrra fruyts novelR 



GRANOS DE INCIENSO. 375 



LIBRO TERCERO. 

GRANOS DE INCIENSOx 



LOS SOLíTflRíOS^ 



InspiraciÃģn cristiana, que inflamaste las ar- 
pas de Israel; gracia de la poesía, cuyos puros 
acentos conmueven el espíritu. 



Noble don del Altísimo, baja del Cielo so- 
bre mí; mi coraz(H) te desea, como la tierra los 
nuevos frutos. 



376 J. TARONJi. 



Devalla, gloria raeua, 
Y llum del esperit, visiÃģ del bÃĐ; 

Del ver poeta mÃģstra *ra 
La clara ÂĄmalge y lo dibuix fidel. 

La iiit ara replega 
Son negre manto, y brillan los esleís 

De r auba, que s'acosta; 
Ésta n'es l'hora d' alabar ÃĄ Deu. 



Boyrines de l'aubada, 
Que volau falagueres al orient 

Á rebrei sol, llunyÃĄuvos; 
VuU veure ciar la majeslat del cel. 

En dins, en dins s'en pujan 
Per entre 1* estelada los ulls meus; 

Estrelles, voleu dirme 
ÂŋQuina MÃĄ per l'espay vos componguÃĐ? 

ÂŋQuín brac, quina potencia 
Eus dona tanta forga y moviment? 

ÂŋDe quina inmensa flama 
PrenguÃĐreu la claror, los raigs primera? 

Ab cercles mysteriosos 
Pintan lo Nom marÃĄ vellos d' AquelK 

Qui en Sí la primitiva 
Forca creadora de los mons contÃĐ. 




GRANOS DE INCIENSO. 377 



Baja, oh gloría mia, luz del espíritu, visiÃģn 
del bien; ensÃĐÃąame la clara semejanza, el fiel 
retrato del verdadero poeta. 



La noche pliega su negro manto, y bri- 
llan las estrellas del alba, que se aproxima: ÃĐsta 
es la hora de alabar ÃĄ Dios. 



Nieblecillas de la alborada, que volÃĄis ligerísi- 
mas ÃĄ oriente, ÃĄ recibir el sol, alejaos; quie- 
ro ver despejada la majestuosa bÃģveda celeste. 

Mis ojos suben ÃĄ las estrellas, muy adentro, 
muy adentro. Luceros, querÃĐis decirme, ÂŋquiÃĐn 
os colocÃģ en el espacio con tal orden? 

ÂŋQuÃĐ brazo, quÃĐ poder os dio tanta fuerza y 
movimiento? ÂŋDe quÃĐ grandiosa llama tomasteis 
los primeros rayos? 



Con misteriosos círculos trazÃĄis el admirable 
Nombre de Aquel, que en Sí contiene la primi- 
tiva fuerza creadora de los mundos. 



378 1. TARONJÍ. 



D* Aquell qui va dar ÃĄnima 
Ab paraula d'amor ÃĄ Punivers; 

Y cada jorn reviva 4 

Ab escalfor brollat de lo pit seu. 

Cada jorn, en esta hora, 
Baxa ÃĄ la tÃĐrra l^Esperit, y*s sent 

Ab son impuls remÃģurese 
La mar, los arores, los pintats aucells. 

Y cada jorn, esta hora, 

Quant l'auba trenca, y se remena *1 vent, 

Tot lo creat despÃĐrta 's 
Y un cÃĄntich nou al Esperit tramet. 

Gantem, tambÃĐ, nosaltres, 
Solitaris errants en lo desert; 

Desde esta dura roca 
D'hont ix y fuig l'escumejant torrent. 

Deis pins y les alzínes 
Sota *1 ramatje nostre cant no's pert. 

Sino que com les ones 
Del ayre mÚnta 's y allí dalt s' extÃĐn. 

Com 1* aliga atrevida, 
Que jau encara en lo turÃģ soberch, 

Dexi lo cor la tÃĐrra; 
iLo Hit de fuUes, com sant Pau, dexem? 

4872. 



GBANOS DE INCIENSO. 379 



De Aquel, que con palabra de amor animÃģ 
el universo; y diariamente lo reanima, con el 
calor que fluye de su divino Ser. 



Todos los días, ÃĄ estas horas, baja ÃĄ la tierra 
el Espíritu de Dios; y, ÃĄ su impulso, muÃĐvense 
el mar, los ÃĄrboles, los pintados pajarillos. 



Y todos los días, ÃĄ estas horas, cuando des- 
punta el alba y se despereza la brisa, la Crea- 
ciÃģn se despierta, y trasmite un cÃĄntico nue- 
vo al Espíritu. 

Cantemos tambiÃĐn nosotros, oh solitarios, 
errantes en el desierto; desde esta dura roca, en 
donde nacen y resbalan espumosos torrentes. 



Bajo el ramaje de pinos y chaparros, no se 
perderÃĄ nuestra canciÃģn; sino que, como las on- 
das del aire, subirÃĄ arriba, desparramÃĄndose en 
el Cielo. 

Como el ÃĄguila audaz, que aun duerme en el 
encrespado peÃąÃģn, deje el pensamiento las cosas de 
la tierra; dejemos la cama de hojarasca, como 
San Pablo, primer ermitaÃąo. 



-H>Cx>OoÂŧ" 






380 J. TARONJÍ. 



* < â–  Âŧ- 



II 

A V mu DEL TRENCH DE L' A11B4. 



MEDITACIO Y SÚPLICA. 



Deus, Deus meus, 
ad Te de luce vigilo. 
(Salm LXII) 



Ab la Ilum malinera de la diada, 
Ab les gayes cangons del passerelí, 

Oh Deu, raon Deu, fiesperta 
L' ÃĄnima mía, pren assedegada 
Son vol rÃĄpit envers vostre EscambelL 



GRANOS DE INCIENSO. 381 



A LA HORA DEL ALBA. 



MEDITACIÓN Y SÚPLICA. 



Con la primera luz del día, con las alegres 
canciones de los pajarilios, oh Dios, Dios mío, 
despiÃĐrtase mi alma, y toma, sedienta de Tí, su 
rÃĄpido vuelo hacia tu Trono. 




382 J. TARONJi. 



Jau lo cÃģs en lo Hit, mes ab dalera 
Mon pensament s' enlayra fins ÃĄ Vos. 

ÂŋNo sou font sanitosa 
Que la carn esraortuida regenera, 
Que fa s*alegrÂĄ l'esperit dolrÃģs? 



Del erm los solitaris en esta hora 
La salmodia comengan del malí; 

Al sÃģ d* una campana. 
Que 's sent de los pinars per mes enfora, 
Ab fe US demanan lo socors diví. 



Pare nostre, qu'estau en les altures, 
De resplendentes glories rodejat, 

Com Permita us imploro; 
Permeteume que contÃĐ desventures, 
Que US demane consol per caritat. 



ÂŋLassa cÃģm no ha d* estar l'ÃĄnima mía 
Si per tot vostre Nom veig malehir, 

Y, ensenyorint la tÃĐrra, 
Axecarse ab ergull la flastomía, 
Fahent ais hÃģmens del Creador fugir? 



GRANOS DE INCIENSO. 383 



Aun ÃĄnles de levantarse de la cama el cuerpo, 
anheloso mi pensamiento se remonta hasta Ti. 
ÂŋNo eres la fuente de salud, que regenera la 
enfermiza carne, que alegra el doliente espí- 
ritu? 



Los solitarios del yermo principian ahora la 
salmodia matutina; al son de una campana, que 
resuena mÃĄs allÃĄ de los pinares, con fe impe- 
tran de Ti divino auxilio. 



Padre nuestro, que estÃĄs en los Cielos, rodea- 
do de resplandeciente gloria; como el ermitaÃąo 
te imploro. Permíteme que te cuente desventu- 
ras; que por caridad te suplique me consueles. 



ÂŋCÃģmo no ha de estar angustiada mi alma, 
si por do quiera oigo maldecir tu santo Nombre? 
írguese estÃģlida la blasfemia, enseÃąoreÃĄndose del 
mundo; los hombres huyen de su Creador. 



384 J. TARONJi. 



Lo Regne de la pau y la bonesa 
Que Vos vinguÃĐreu ÃĄ eslablir al mon, 

' Par que retut ne quedi. 
Triunfa lo mal, s'engrexa la vílesa, 
Floca la guerra, la justicia 's fon. 



La Voluntat del univers regina, 
Qui del no-rÃĐs traguÃĐ los raars, la llum. 

La gran naturalesa; 
La Voluntat, del ÃĄngels lley divina, 
Menysprehada n'esde vanitat pe'l fura. 



GuaytÃĄu, Senyor, desde lo trono altíssim, 
GuaytÃĄu... No lii liÃĄ nengÚ que fassai bÃĐ; 

La miseria *ns atupa; 
Per molles parts hi falta lo suavíssim 
Pa d'esperit, y i de lo cÃģs tambÃĐ. 



ÂĄ Ah! Si d' amor la font veym estroncada 
Y I * arbre de la ciencia enmatzinat, 
Si* I cor y el seny patexen; 
La descarnida fam, la set irada, 
Del cÃģs de molts fí:audexen ÃĄ ciulat. 





GRANOS DE INCIENSO. 385 

El Reino de la paz y la bondad, que TÚ vi- 
niste ÃĄ establecer en el mundo, aparece der- 
rotíido. El mal triunfa, se engorda la vileza, 
es aclamada la guerra, desconÃģcese la justicia. 



La Voluntad reina del universo, que de la na- 
da sacÃģ los mares, la luz, la grandiosa nalurale- 
leza; la Voluntad, divina ley de los ÃĄngeles; es 
acÃĄ abajo despreciada, por el humo de los vanos 
caprichos. 



Mira, SeÃąor, desde tu trono altísimo; mira.... 
Nadie practica el bien. La miseria nos azota. 
En muchas partes falta el dulce pan del espíritu, 
y aun el del cuerpo. 



ÂĄ Ah! que se ha secado la fuente del amor; que 
se ha envenenado el ÃĄrbol de la ciencia. El cora- 
zÃģn y el en tcmUmiento sufren. Y por cima de eso, 
la descarnada hambre, la rabiosa seil, se apoderan 
de muchos infelices en Ins ciudades modernas. 




386 



J. TARONji. 



Y 1s contratemps los hÃģmens no sofferen, 
Y, omplerts d 'enveja y de mortal rencor, 

Foch del ÂĄnfern vomitan; 
Los deutes de son prÃģxim no alleugeran, 
Yis oys cobejan enjegant I' amor... 



L' ÃĄnima mía fins al molí deis Ãģssos 
Assabarada d* amargor estÃĄ. 

L' ampia tÃĐrra consiro, 
Y l'infantívol innocencia, trossos, 
Ab vell veslit, despellissada vÃĄ. 



Aydat de los plahers ab la falsía 
Per lernos renegar vÃĐ el tentador; 

Ens brega, ens afalaga; 
Per places y carrers, de nit y día, 
Rialler prÃĐsenla lo pecat traydor. 



ÂĄOlí Pare, Pare nostre!, Âŋens abandona 
La omnipotencia? La que is Iliris vesl, 

Y ÃĄ les aus boscatanes 
En lo xarmat ivern socors les dona, 
ÂŋA wSalÃĄn nos entrega que'ns envesl? 




GRANOS DE INCIENSO. 387 



Y los hombres no soportan con paciencia los 
contratiempos; y, comidos de envidia y de mor- 
tal rencor, vomitan fuego del infierno. No per- 
donan las faltas del prÃģjimo; abrigan, sí, los 
odios, cerrÃĄndose al amor fraternal. 



Mí alma estÃĄ anegada en amargura, hasta los 
tuÃĐtanos. Contemplo la redondez de la tierra: la 
candida inocencia anda por ahí destrozada, con 
viejos arreos, horriblemente andrajosa. 



Ayudado de los falsos placeres, para hacernos 
apostatar, viene el tentador. Nos acaricia, nos 
halaga; por calles y plazas, de noche y de día, 
nos presenta risueÃąos los mÃĄs infames vicios. 



ÂĄOh Padre, Padre nuestro!, Âŋnos abandona la 
omnipotencia? La que viste los lirios del valle, 
y en el desnudo invierno ampara las aves del 
bosque, Âŋnos entrega ÃĄ la furia do SatÃĄn? 




I 

t 388 j. taronjI. 



ÂĄNo, per ditxa! ... Lo sol sa llum deslrena, 
Y de la boyra axuga *1 regalim; 
Sol de la pura gracia, 
Envíaunos un raig de llum serena, 
Calor qu' axugui deis pecÃĄis lo lliin... 



Vejenlme past de 1' infernal Uobera, 
Mol tes vegades in voqui i sant Nom; 

Vos lo crit exoíreu 
Y me IliurÃĄreu de 1' horrible fera, 
PerquÃĐ sou sempre el Uiurador del hom. 



Avcníu, donchs, bon Deu; pnr la clemencia. 
Per la Mare puríssima eus ho dicli; 

Olííu la humil pregaria. 
jDaunos ajuda, santa Providencia; 
Agcnollat posantme eus ho suplicli! 



Senyor, vostra fortcsa vence lora 
Habite a vuy en lo pregÃģn deis cors; 

Y la virtut s'axequi, 
Com al bes de la robada animadora 
S'axecan ara les mostisses flors. 

Jaiier 1871 






GRANOS DE INCIENSO. 389 



ÂĄNo, por dicha!... El sol destrenza su cabe- 
llera de luz, y enjuga el reguero de golas caídas 
de la nieblas. Sol de la pura Gracia, envíanos un 
rayo de serena lumbre, cuyo calor enjugue el 
cieno de los pecados. 



Vi^^nilonie pasto del lobo infernal, otras veces 
ínvoquj el santo Nombre. TÚ oíste mi grito, y 
me libraste de la horrible fiera; porque TÚ eres 
siempre libertador de los humanos. 



VÃĐn, pues, oh Dios. Por tu clemencia, por tu 
purísima Madre te lo ruego. Acoge mi líumilde 
plegaria. ÂĄDanos alivio, santa Providencia; te lo 
suplico de rodillas! 



SeÃąor, tu invencible fortaleza habite hoy en 
lo profundo de los corazones. Y levÃĄntese la 
virtud; como, al beso del vivificante rocíoy se le- 
vantan ahora las flores macilentas. 



<:^:j<^ 



390 



i. TARONJI. 



III 

BEREDiCCrÓ DE DEU 
EN LA MATINADA 



Benedicite 
Omnia opera Domini 
Domino. 

(CÃĄntich deis tresj&oens de Babilonia.) 



Lo sol desde la mar d'oríent envía 
Son primer raíg, engendrador del día; 

Los pins de les montanyes lo reben ab fervor; 
La benvinguda ÃĄ sa faysÃģ 1ÂĄ donan 
Les boyres de la serra, que se fonea 

Sentintne les besades de la siiaii calor. 



GRANOS DE INCIENSO. 391 



BEHDICION DE DIOS 
EN LA MAÑA N A 



■^OvívOíi^ 



El sol, desde ios mares de oriente, nos man- 
da su primer rayo, padre del día; los pinos 
de los montes lo reciben alborozados; los vapo- 
res de la sierra danle ÃĄ su modo la bienvenida, 
derritiÃĐndose ÃĄ los besos de su dulce calor. 



392 J. TARONJÍ. 



,4 
4 



i 





Animes racionÃĄis, ab i*aroneta 

Que fuig, ab los perfums de la floreta> 

Ab lo ress6del címtich qu' entonan monts y valls, 
Pujem ÃĄ Deu, volem ÃĄ les altures, 
Y en nom de les humanes criatures 

De gratitut mostremli los mes ardents flamalls. 



Senyop, beneytsiau, llum de la vida; 

Permeteu que ma ÃĄnima axerida 
De bon malí vejentvos exalce 4 vostre Nom; 

Ara lo sol sa claretat escampa, 

Y ara lamb:3 la resplendor s' estampa 
De vostra imatc^e viva dins l'esperit del hom. 



Vos creÃĄreu del mon exes belleses 
Oue ab tanta d'abundor vehÃĐm exteses, 

Al) sola una pÃĄranla reblíreu 1' ampie espay; 
Y ab vostre mot vivifican t rodaren 
Les estrelles, les serres s' axecaren, 

Y brollaren les avíirues corrent sens aturav. 



ÂŦ/ t- 



Vos moveu exos sÃĐrs donantlos forca: 
Vos aturau lo Mal que los vol torce', 

Vos d'esperit de ciencia per gracia los ompliu. 
Y vostra voluntat benavirada 
Es per tols ells de cor reverenciada, 

PerquÃĐ d'amor hi cova dins ells lo sant caliu. 



â–  .*!. 



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GRANOS DE INCIENSO. 393 



Almas racionales, con la golondrina que vue- 
la, con los perfumes de la florecilla, con el eco 
de los cÃĄnticos que exhalan valles y montaÃąas, 
subamos ÃĄ Dios, volemos ÃĄ las alturas; y, en 
nombre de los humanos, dÃĐmosle las mÃĄs ar- 
dientes muestras de gratitud filial. 



SeÃąor, bendito seas, luz de la vida; permite 
que mi alma, regocijada al verte, ensalce esta 
maÃąana tu santo Nombre. Ahora derrama el sol 
su tibia claridad; y, ahora tambiÃĐn, el resplandor 
de tu divino Verbo se grava en el espíritu hu- 
mano. 



TÚ creaste esas cosas bellas del mundo, que 
con tal abundancia se ofrecen ÃĄ la vista; con sÃģ- 
lo una palabra henchiste la inmensidad del es- 
pacio; y, ÃĄ esa palabra vivificante, rodaron los 
astros por sus Ãģrbitas, se levantaron las sierras, 
y surgieron las aguas, corriendo sin reposo. 



TÚ mueves los seres, dÃĄndoles actividad; TÚ 
paras el ímpetu del Mal, que intenta extraviarlos; 
TÚ por gracia les infundes espíritu de ciencia. 
Y tu bienaventurada voluntad acÃĄtanla de co- 
razÃģn todos ellos, porque en todos ellos arde el 
saiírado rescoldo del amor. 



394 J. TARONJÍ. 



Auceilets del espay, coloras ay rosos. 
Que US elevau est dematí joyosos, 
\ Perdentvos per les ones y els nubolets del cel; 

\ Benehíu al quÂĄ estufa vostres ales, 

^ Benehíu al qui pinta vostres gales 

Y eus dona una llengueta raes dolga que la rael. 



Aygues de pluja que forraau rieres 

Y V herraosura sou de les praderes, 
Torrents que de les roques rorapeu lo badaluch; 

El Senyor vos aplega en bons paratjes, 

Y fent correr ÂĄnflats vostres venatjes 
Ab ells ÃĄ la seraensa prepara jorn astruch. 



Oh boschs orabrívols, selves estojades, 
GiorificÃĄu la MÃĄ qAje us ha forraades 

Y la sava us dispensa deis arbres d' antigor^ 
Caraps de blat hont l'oratje jugueteja 
Y ahont la faug del llaurador Iluenteja, 

En est raatí cantaune la gloria del Senyor. 



ÂĄOh! jo us convit, ma cristiana lira 
SÃĐnt que Uohau al S^r per qui delira. . . 

ÂĄSenyor, vos qu'enardíreu le> harpes d' Israel,. 
Vos que1 cor encenguÃĐreu del Profeta, 
Dau i\ tots exos sÃĐrs, dau al poeta 

La veu de l'alabanca, l'agrahiment íidel! 



GRANOS DE INCIENSO. 395 



Avecillas del espacio, gentiles palomas, que 
esta maÃąana emprendÃĐis el vuelo, locas de ale- 
gría, sumergiÃĐndoos en las olas del aire y en 
las tornasoladas nubes; bendecid al que vigoriza 
vuestras alas; bendecid al que pinta vuestros co- 
lores, y os da lengua mÃĄs dulce que la miel. 



Aguas pluviales, que formÃĄis arroyos, hermo- 
seando las praderas; torrentes, que os abrís cauce 
entre masas de rocas; el SeÃąor os reÚne en luga- 
res aptos, y dirigiendo vuestras hinchadas co- 
rrientes, prepara felices días ÃĄ la siembra. 



Oh sombríos bosques, escondidas selvas, glo- 
rificad la mano que os formÃģ, y aun os da 
la savia de los vegetales de la antigÞedad. Cam- 
pos de trigo, donde juguetea el manso cÃĐfiro y 
brilla la hoz de los labradores; cantad esta maÃąa- 
na la gloria del SeÃąor. 



j Ah! yo os convido; mi cristiana lira sabe que 
alabÃĄis al Ser, objeto de su entusiasmo... ÂĄSeÃąor, 
TÚ que enardeciste las arpas de Israel, TÚ que 
inflamaste el corazÃģn de los Profetas, da ÃĄ todos 
los seres, da al poeta, la voz de la alabanza, el 
himno del agradecimiento! 



mm 



396 J. TARONJÍ. 



ÂŦ 



Natura se despertÃģ, 1* alterosa 

Montan ya sembla que ab sa fac blavosa 

Saluda les Uunyanes riberes de la mar; 
L' aliga desde i cim reprÃĐn volades, 
Y desde *1 pía s*en pujan perfumades 

Essencies que l'oratje s*en du pe'l comellar. 



L^^home, diamant del Cel, per desventura 
Engastat en la tÃĐrra, s'apressura 

Á unir l'aceiÃģ de gracíes al hymne matiner; 
ÂŋVeys al pagÃĐs que surt de la cabana, 
Com ascolta la veu de la campana 

Que li diu: ÂŦper Deu sía ton pensamont primer?Âŧ 



Home, cor escaltat, que fantasías 

Un nou mon en desig, cor que somías, 

ÂŋSaps tu quí dona forces y ajuda ÃĄ lo leu vol? 
ÂŋDe liÃģnt vens tu, ]>oderosa inteligencia, 
Que la tÃĐrra espurnejas ab t'ardencia, 

Ab flama molt mes viva que 1* ull cremant del sol? 



Era un deis jorns de CreaciÃģ, y exires 

De la MÃĄ creadora, y exoíres, 
Home dÃĐbil, la parla del Den omnipotent; 

Y ab sa clemencia divinal passares 

Del Paradfs, y aprÁs senyorejnros 
En sigles poclis la teiTa, l'orii?iit y l'occidenf. 



â€Ēâ€Ēâ–  



GRANOS DE INCIENSO. 397 

Naturaleza sale de su sopor; la alta montaÃąa 
de azulado rostro, saluda al parecer las lejanas 
orillas de la mar; el ÃĄguila emprende repetidas ve- 
ces su vuelo, de la cima del collado; y las llanu- 
ras despiden olorosas esencias, que la brisa se 
lleva ÃĄ las quebradas de los montes. 



El hombre, diamante del Cielo, engastado por 
desgracia en la tierra, se apresura ÃĄ unir su ac- 
ciÃģn de gracias al himno matinal de la CreaciÃģn. 
ÂŋVeis al campesino que sale de su choza, cÃģmo 
atiendo ÃĄ la voz de hi campana, quo le dice: 
consagra ÃĄ Dios tu primer pensamiento? 



Hombre, corazÃģn ardiente, que' en tu deseo 
fantaseas nuevos mundos; corazÃģn que sueÃąas; 
Âŋsabes tÚ quien da fuerzas, quiÃĐn da brío ÃĄ tus 
grandes expansiones? ÂŋDe dÃģnde vienes, podero- 
sa inteligencia, cuya llama reparte chispas en la 
tierra toda, mÃĄs que el ojo centelleante del sol? 



Era uno de los días de la CreaciÃģn, y saliste 
de la mano creadora, y escuchaste, dÃĐbil cria- 
tura, la pa]al)ra de Dios Onuiipotente. Por di- 
vina clemencia pasaste las puertas del Paraíso; 
y luego, en breves aÃąos, te apoderaste del orien- 
te y he\ occidente en el planeta. 



398 



J. TARONJI. 



Y si pe i nort fredÃģs hont res lii aguanta 
Mes que io gel y el trebolí qu' espanta, 

L* home pot fer que onejen les palmes del mitjorn; 
SÂĄ en los deserls hont lo llopart habita 

Y el sol crema los Ãģssos del moabita, 
LMiome pot delitarse fent un verjer d' un forn; 



Es que la sobirana Inteligencia 

lia mogut ais humans ab providencia, 

Es que de Ella rebÃĐrem la forga y lo voler; 
Es que Deu ha impulsat la raga humana, 
Y en el nort yen el sur, yenmont y en plana, 

DexÃĄ y dexa guspires del infinit poder. 



Benehíu ÃĄ Deu, vilatjes y masíes, 
Cinta ts, alberch de dÃģls Ãģ d'alegríes, 

Realmes de la tÃĐrra que al hom energulliu, 
* Nacions glorificades per la ciencia, 
Jutjes, ar tistes, reys de la eloqÞencia, 

De vÃģstron Únich Pare la gloria benehíu... 



ÂĄAy, Senyor! ÂĄDeu magnífich! ÂĄAlabada 

Sía la voslra Essencia benhaurada! 
Jo sent dins mes entranyes lo foch de vostre amor; 

Tots exos sÂŋrs vos cantan y enaltexen; 

ÂĄOh! ÂĄqueno n'hi baja cap deis qu'existexen 
Que no diga mil voltes son cÃĄntich al SenyorÞ 

1873. 



GRANOS DE INCIENSO. * 399 



Y si en el helado norte, donde nada existe 
sino eternas nieves y horribles ventisqueros, el 
hombre puede hacer que se columpien las pal- 
mas del mediodía; si en los desiertos donde vi- 
ve el leopardo, y el sol quema los huesos del 
moabita, el hombre puede encontrar deleite, 
trocando en verjel las abrasadas llanuras; 

es que la soberana Inteligencia de Dios ha 
guiado providencialmente la humanidad; es que 
de ella hemos recibido la fuerza y el querer; es 
que Dios ha impulsado ÃĄ la raza humana; y en 
el norte, y en el sur, y en todas partes dejÃģ y 
deja centellas de su poder infinito. 



Bendecid ÃĄ Dios, aldeas y cortijadas; ciuda- 
des, albergue de tristezas y alegrías; reinos de 
la tierra, orgullo de los hombres; naciones 
glorificadas por la ciencia; jueces, artistas, reyes 
de la palabra, bendecid la gloria de vuestro 
Único Padre* 



ÂĄ Ay, SeÃąor! ÂĄDios grande! ÂĄAlabada sea tu so- 
berana Esencia! Yo siento en mis entraÃąas el 
fuego de tu amor. Todos los seres te cantan y 
glorifican. ÂĄNo haya un solo ÃĄtomo en la exis- 
tencia universal que no repita millares de veces 
su cÃĄntico al SeÃąor! 




4U0 



J. TARUNJI. 



A LA VIN6UDA DEL SÉNIOR. 



Deus ipse veniet, 
et sal valí i t vos. 

(Isaías: Capítol XXV;verseÂŋ 4.) 



Boy ros era lo día; 
Del temple de Salem lo Rey profeta 

Del Sacrifici exía; 

La veu del sant poeta 
PoblÃĐ, í^uerrers Ãģ sacerdots movía. 



Ab r harpa misteriosa 
Lo Rey sÃģns misteriosos escampa va: 

Sn veu inaravellosa 

De Jehovah exalcava 
Lo Bi*ac poterit, la íiraeia victoriosa. 



GRANOS DE INCIENSO. 401 



A LA VENIDA DEL SEÑOR 



El cielo estaba nublado; el Rey profeta salía 
del templo de Jerusalem, de ofrecer un sacrifi- 
cio; la voz del divino Vate atraía pueblo, guerreros 
y sacerdotes. 



De su misteriosa arpa, el Rey arrancaba so- 
nidos misteriosos; su admirable voz ensalzaba el 
poten te-^razo de Jehovali, su Gracia victoriosa. 



2& 



402 J. TARONJÍ. 



Cantava la destresa 
Deis inimichs de Deu, I'ardenta ira 

Dins de son cor eneesa 

Contra i* humil, que mira 
En Dou l'Únich consol de l'orfanosa. 

ÂŦContra Vos, Senyor, deya, 
É vostre Ungit, del Assia les maynades 

Que un temps l'odi desfeya, 

Pc'l Maligne aplegades 
Arman d'ira ÃĐ de fe! son cor de teya. 

ÂŦK sempre llum boyrosa, 
É sojnpre la bost del BÃĐ queda retuda, 

Ab sa gloria confosa; 

May vebem asseguda 
I.a gent ÃĄ 1* ombra de la pau ditxosa. 

ÂŦLos bÃģniens estantissa 
É esíí:rogaliÂĄda l'espcranca teÃąen; 

Coju viatjer que frissa 

Son eann' tots empreÃąen 
Per la costa del mal llenegadissa. 

Dig'm, de les Altures 
Oh gran Poder, Âŋfugir atabuxada 

VeurÃĄn les criatures 

La virtut? ÂŋMallraclada 
La virtut ha do ser per mans impures?Âŧ 



Im.^- 



GRANOS DE 1NCIKTÂŦS0ÂŦ 403 



Cantaba la astucia de los enemigos de Dios, 
ia saÃąa encendida en su corazÃģn, contra los hu- 
mildes que en Dios ponen el Único bÃĄlsamo de 
h horfandad. 



Y decía: ÂŦSeÃąor, contra Ti y contra tu Ungi- 
do, las muchedumbres del Asia, antes desuni- 
das por odios de tribu, ahora por el genio del 
mal adunadas, arman de ira y de hiÃĐl sus pÃĐtreos 
corazones. 

ÂŦSiempre dudosa luz; siempre las huestes del 
bien son derrotadas, y confundida su gloria; 
nunca los pueblos se sientan ÃĄ la sombra de la 
paz. 



ÂŦLos hombres tienen marchita y amarillenta 
la flor de la Esperanza; como viajero que lleva 
prisa, todos emprenden su camino por la res- 
baladiza rampa del mal. 



<rDíme, oh gran poder altísimo, Âŋveremos 
huir la virtud, arrojada de los hogares? ÂŋVere- 
mos cÃģmo manos impuras maltratan la virtud 
honesta?Âŧ 



404 J. TARONJÍ. 



De rebent, quant exía 
De los hÚbois un raig de blanca aurora 

Que la fosca aclaría. 

La tÃĐrra venidora 
Devant lo Rey profeta resplendía. 

Son pensament algava 
Les portes eternals; tota gojosa 

Sa cara se inflama va; 

K ÃĄ 1' harpa silenciosa 
Nova harmonía l'Esperit dictava: 

ÂŦÂĄReviu, oh Patria mía, 
Reviu com may ta sempiterna gloria; 

Rodeja 1* alegría 

Mon cor per la victoria 
Que Jehovah nos dona en lo gran día! 

ÂŦBaxa de les Altures 
Lo Brag de Deu, c omnipotent arranca 

Les nissagues impures; 

La malvestat ja manca, 
Lo crim en mig del caminal aturas'! 

ÂŦÂĄFuria de la batalla! 
Lo Brag de Deu netejarÃĄ la Ierra, 

De lleons ampia valla. 

ÂĄCÃģm poderos los ferra!... 
Mes ÂĄno! ÂĄlo pur Amor del cel devalla!. 



GRANOS DE INCIENSO. i05 



De repente, al brillar entre las nubes un rayo 
de blanca luz, que disipaba la oscuridad, la tie- 
rra de lo porvenir se aparecía radiante ÃĄ los ojos 
del Rey profeta. 



Su pensamiento levantaba las puertas ciÃĐrna- 
les; enardecíase regocijado su rostro; y al arpa 
silenciosa el EspíiÃątu de Dios dictaba nuevas ar- 
monías. 



ÂŦÂĄRevive, oh patria, revive como nunca tu 
sempiterna gloria; la alegría rodea mi corazÃģn 
por el triunfo que Jehovah nos ha de dar en el 
gran día! 



ÂŦBaja de las Alturas el Brazo de Dios, y, om- 
nipotente, arranca de la tierra el predominio de 
las razas del mal; la iniquidad mengua; el cri- 
men se pura eslupeÃąicto en mitad de su camino. 



ÂŦÂĄArdor de la batalla! El Brazo de Dios lim- 
pia la tierra, ancha cerca de leones. ÂĄCon quÃĐ 
poder los encadena!... Mas ÂĄno! ÂĄel Amor puro 
baja del cielo! 



{^â– â– â– l 



406 J. TARONJi 



ÂŦBaix d*esvenlada runa, 
En mig del camp desert, ÃĄ la mal hora 

De fredosa nit bruna, 

Jau en la menjadora 
Lo fiU del Rey, pobrel sense fortuna. 

ÂŦLos ÃĄngek aparexen; 
ÂĄPau! repeteix la il-luminada esfera; 

Pastors allÃĄ conexen 

La ditxa (me is espera, 
É anyells de llet al Recent Nat ofrexen. 

ÂŦE venen de 1* aurora, 
Los reys de ÂĄlies lunyanes^ hont oviraa 

L' estrella hrilladora; 

ÂŋVeyÃĐu camells que giran 
E ÃĄ Éphraia s'en venen benfaclora? 

ÂŦLo mon se regenera, 
Baxa claror de I'eternal Altura,. 

Lo Rey Þngit impera, 

S' esglaya I ' impostura. 
La humintat arboran per bandera. 

ÂŦCallÃĄu; viu establerta 
La justicia en lo cor, sens ferbí nosa; 

La porta s*es oberta 

De lo Ver, abans closa; 
Hont se vulla la pau regna complerta. 



GRANOS DB INCIENSO. 407 



ÂŦEn unas ruinas expuestas al vendabal, en 
campo desierto, ÃĄ las altas horas de oscura y 
fría noche, acostado en un pesebre, pobrecito 
sin fortuna, estÃĄ el Hijo del Rey. 



ÂŦLos ÃĄngeles descienden; paz repite la des- 
lumbrante esfera; pastores conocen la dicha que 
les aguarda, y ofrecen tiernos recentales al Re- 
cien Nacido. 



ÂŦY vienen de las parles de la aurora los re- 
yes de las lejanas islas, donde vieron la brillante 
estrella. ÂŋVeis esos camellos que so acercan, y 
llegan ÃĄ la bienhechora Éfrata? 



ÂŦEl mundo se regenera; la luz desciende de 
los montes eternos; reina el Rey Ungido; des- 
mÃĄyase la mentira; enarbÃģlase b bandera de la 
humildad. 



ÂĄSilencio!... La justicia vive sin empacho, en 
el corazÃģn; las puertas de la verdad, antes ce- 
rradas, lianse abierto de par en par; completa 
paz impera por doquier. 



408 A. TARONii. 



É la terra, coreada 
Com un camp de biat mort, de nou s'estufa; 

Lo cel plou sa rosada 

Qu*es el Just, y s* arrufa 
Ab ses reneors 1' en veja malanada. 

ÂŦÉ venen, ÃĐ cobrexen 
Monts de Israel los negres de 1' Arabia; 

Los de SabÃĄ partexen; 

É*ls deus de la India sabia, 
De marbre enrevoltats, se migpartexen. 

ÂŦNoves virtuts sadollan 
Lo Ilinatje humanal; los vents de guerra 

No 's mouen ni soroUan; 

Les nacions de la terra 
Devant lo Crist plegades s'agenollan. 

ÂŦÂĄHala! ÂĄhala! ÂĄL'alianga 
CanlÃĄu deis filis de Deu, pobles extesos 

Pe 'Is camps de 1* csperangaf 

ÂĄLos grillons estÃĄn fesos! 
ÂĄL'hora s'en ve de vostra desUiuranga!Âŧ 

Diu Davit. Ascoltaren 
PoblÃĐ, guerrers ÃĐ sacerdots; ÃĐ i\ una 

Los timbÃĄis ressonaren, 

Contents ab sa fortuna, 
E abracantse ab amor tots exclamaren: 



^ 



GRANOS DE INCIENSO. 409 



Y la tierra, carcomida como campo de trigo 
muerto, de nuevo se restaura; el cielo llueve su 
rocío, que es el Justo; y acobÃĄrdase la envidia 
con todos sus rencores. 



ÂŦY vienen, y cubren montes de Israel los 
negros de la Arabia; parten los de SabÃĄ ; y los 
marmÃģreos dioses de la docta India caen hechos 
pedazos. 



ÂŦNuevas virtudes alimentan el humano linaje; 
ya no soplan los vientos de la guerra; las nado- 
nes todas se arrodillan ante el Cristo. 



ÂŦÂĄEa! ÂĄCantad la alianza de los hijos de Dios, 
pueblos tendidos por los campos de la esperanza! 
ÂĄLas cadenas estÃĄn rolas! ÂĄLlega la hora de 
vuestra libertad!Âŧ 



Dijo David. Pueblo, guerreros y sacerdotes 
escucharon contentos. Sonaron ÃĄ una los cím- 
balos; y, abrazÃĄndose unosÃĄ otros, exclamaron: 




410 J. TARONJÍ. 



ÂŦÂĄSaludemlo, eÂĄx gran Día, 
Día de glories, de inmortal ventura! 

ÂĄAy! ÂĄlo mal nos perdía; 

Pero en la Etat futura 
Deu, Deu nos salvarÃĄ! ÂĄBeneytEU sía!Âŧ 

I Febrer de 4869. 



ÂŦRANOS DB INCIENSO. 411 



ÂŦSaludemos ese gran día, día de glorias, de 
venturas inmortales. ÂĄ Ay! ÂĄla maldad nos pierde; 
pero en el tiempo futuro. Dios, Dios mismo nos 
salvarÃĄ ! ÂŦ Bendito sea ! Âŧ 



412 â€Ē J. TARONJÍ. 



LA GOVA DE BETLEM. 



Ja sabets quel bon JhesÚs 
En la nit que ÂĢ1 naxia, 
Feya ais ÃĄngels lÃĄ sus ^ 
Cridar pau e cortesía: 
Al mon venir no volía 
Mentre hi hac divisiÃģ; 
Amor e dilectiÃģ 
Al bon Senyor li pía sí a. 

(Fra Entelm Twmeda.) 



Veniu, pastops quí guardau les vigilies de la 
nit; vosaltres, qui pasluraulesmanses ovelletes en 
loscontornsdela filia de Salem; vosaltres, qu' heu 
sentida la veu de los arcringels, quant la claror 
esbalahidora per plans y per montanyes resplen- 
día; vosaltres, qu* heu ascoltat, esferehits y en ÃĐx- 
tassis, lo cÃĄntich celestial que proclamava: ÂŦGlo- 
ria ÃĄ Deu en les Altures, y pau en la tÃĐrra ÃĄ los 
hÃģmens de bona volunlal. Âŧ 



GRANOS DE INCIENSO. 413 



V 



LA CUEVA DE BELÉN. 



'. ^# /Âŧ!Q. Âŧy^Âŧ. 



SabÃĐis que Jesucristo en la no- 
che de su nacimiento, hacia que 
los ÃĄngeles anunciasen por el cie- 
lo paz y buena voluntad. No quiso 
I venir al mundo mientras hubo 

I discordia; amor, amor puro, fuÃĐ la 

I complacencia del buen Dios. 

(Fray Anselmo Turmeda.) 



Venid, pastores que guard/iis las vigilias de la 
noche; vosotros, que apacentÃĄis las mansas ove- 
juelas por los alrededores de la hija de Sion; 
vosotros, que oísteis la voz de los arcÃĄngeles, cuan- 
do la imponente claridad resplandecía por llanos 
y montaÃąas; vosotros, que escuchasteis, en el 
ÃĐxtasis del temor, el cÃĄntico celestial que procla- 
maha: ÂŦGloria ÃĄ Dios en las alturas, y paz en 
la tierra a los hombres de buena voluntad.Âŧ 



414 J. TARONJi. 



Veníu, pastors, anímeles lleals y compassives. 



^^^>i^^S^'*^^^'y^'^^'>^S^>^*^*>m 



Es nat un Salvador. Anem, cerquemlo, y 
presen temli la llana mes hermosa deis anyells, la 
llet mes blanca de la tendrÃĄ ovella, lo mes Iriat 
cistell de doleos fruyts. L'amor religiosa, que fa 
son niu de roses vermellenques dintre del vos- 
tre cor, vos donarÃĄ les místigues ofrenes que íi- 
delmenl y liumil li posaren. Lo suau flaviolet 
de llavorada canya, de 1* horla y los gorets pura 
delicia, y el tamborino, de la festa la pau y la 
bonanga, 1ÂĄ tocaren ballant per alegrarlo. 



Veniu, pastors, cors sense fel, senzills com la 
coloma. 



Ja veym la santa cova. La rÚstiga porxada 
les bisties del camp encobría; mes ara dona co- 
bro ÃĄ un ninet de cabells rossos com un fil d'^or, 
de cara resplendent com un ivori, en bragos de 
una noble Jovenela, mes pura que de la neu la 
no tocada flovia, mes bella que la vermellor del 
nifírulct de l'auba. 



Veniu, pastors; veniu atxerovides pastorelles, 
de la virlut y de la gracia sempre corÃĄis ami- 
gues. 



'- ^ -.'N^^'w'*,*. -. 



â– â–  â– -* 



T" 



GRANOS DE INCIENSO. 4i5 



Venid, pastores, almas leales y compasivas. 



Os ha nacido un Salvador. Vamos, busquÃĐ- 
moslo, y presentÃĐmosle la mÃĄs hermosa lana de 
los borreguillos, la leche mÃĄs blanca de la joven 
oveja, la mÃĄs escogida cesta de dulce fruta. El 
amor de Dios, que de bermejizas rosas constru- 
ye nido en nuestro corazÃģn, os proporcionarÃĄ 
las místicas ofrendas que con fiel humildad le 
llevarÃĐis. El torloroto de labrada caÃąa, alegría 
de los prados, y el tamboril, que es paz y rego- 
cijo de las fiestas, tocarÃĐis bailando para ale- 
grarle. 

Venid, pastores, corazones sin hiÃĐl, sencillos 
como la paloma. 



Ya vemos la santa Cueva. El rÚstico coberti- 
zo resguardaba de la intemperie bestias del cam- 
po; mas hora cobija ÃĄ un niÃąito de cabellos ru- 
bios como hilos de oro, de cara reluciente como 
el marfil, en brazos de noble Virgen, mÃĄs pura 
que el ampo de no tocada nieve, mÃĄs bella que 
las encendidas nubes de la aurora. 



Venid, pastores; venid, lindas zagalas, siem- 
pre de la gracia y de la virtud íntimas com- 
paÃąeras. 



Âŧâ– â– ÂŦ■— -w 



446 I. TARONJÍ. 



No veig, no veig lavella menjadora; no veig, 
no veig les ruines esfondrades; no sent los alens 
del bou y de la muía,.- La Mare verge tÃĐ'líillet 
demunt; lo besa railions de vegades, y i bolea 
ab amorosa reverencia. Joseph li porta los blan- 
quíssims draps, y les neles y enmidonades faxes; 
una llÃĄgrima cau de ses pipelles. Y la gloria di- 
vinal de lo etern Pare, y la flama viva de loetern 
Esperil, de Uum y majestat omplen lo primer 
alberch de 1' eterna Sabiduría incarnada. 



Veniu, pastors de Israel y de JudÃĄ, agenoUats 
posauvos devanl el senyor Deu. 



Angels, arcÃĄngels, tronos, dominacions, po- 
ders, principats, virtuts, querubins y serafins, 
benhaurades criaturesde l'allíssima gloria, can- 
tan vh vostres liarpes melodioses; derramÃĄu les 
notes de les vostres citares profÃĐtiques per los es- 
pays aliont rodan les estrelles, per les ampies 
cordilleres de la tÃĐrra, per los serrÃĄis y collades, 
per les viles y ciutats, per les mars y los rius, 
per hontsevulla los filis de Deu aman y es- 
peran. 



/\^r\.,-v%/v ^-í^/^.r^â€ĒVA/v 



Veniu, pastors. 



GRANOS DE INCIENSO. 417 



No quiero ver el viejo pesebre; no quiero ver 
las derribadas ruinas; no oigo la respiraciÃģn del 
buey y de la muía... La Madre virgen tiene ÃĄ 
su Iiijito en el regazo; lo besa millares de veces; 
y le empaÃąa con amorosa reverencia. JosÃĐ le 
da los blanquísimos paÃąales, las limpias y almi- 
donadas fajas; una lÃĄgrima rueda por sus meji- 
llas. Y la divina gloria de! eterno Padre, y la 
viva llama del eterno Espíritu, llenan de luz y 
majestad el primer albergue de la eterna Sabi- 
duría encarnada. 



Venid, pastores de Israel y de Judi, arrodi 
liaos ante el SeÃąor Dios. 



Angeles, arcÃĄngeles, tronos, dominaciones, 
poderes, principados, virtudes, querubines y se- 
rafines, bienaventuradas criaturas de la altísima 
Gloria, cantad, cantad con vuestras melodiosas 
arpas; derramad las notas de vuestras profÃĐlicas 
cítaras por los espacios donde giran las estrellas, 
por las anchas cordilleras del globo, por colinas 
y gargantas, por pueblos y ciudades, por ma- 
res y ríos; por do quiera los hijos de Dios esperan 
y aman. 



Venid, pastores. 



27 



418 J. TVKO.\JÍ. 



La Mare verge posa el minyonet en la vella 
menjadora, de palla menuda y encalentida ple- 
na. ÂĄ Ah! lo minyÃģ tÃģ freí, perquÃĐ gela esta ÂĄver- 
nada; tremola de fredor, 'par que suspira. ÂĄAh!, 
l'anyellet del Senyor, ninet del Cel, que naxes 
en la tÃĐrra, fill de purissimes entranyes, tu 1' hu- 
manal Uinatje vens ÃĄ rembre. Plora y suspira; 
tambÃĐ plora y suspira la malaltissa Humanitat. 
ÂĄAh! ÂĄRedemptor! Permetnosquebesem d'aque- 
xa cova la beneyta pedruscada, Ãģ les floretes silves- 
tres: voldríam ara al manco un brotet de roma- 
ní; al manco un ramerol de les sibines y barba 
d' olivera, pera ferne tot l'any piadosa cortesía. 
Amar, volem amarnos, y amarle pera sempre. 
ÂĄAh! ÂĄSalvador! ÂĄEmmanuel! ÂĄDeu ab nosallres. 

Decembre de 187G. 



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GRANOS DE INCIBN80. Í49 



La Madre Virgen pone al parvulillo en el 
viejo pesebre, de menuda y caliente paja Heno. 
ÂĄAh! el parvulillo tiene frío, porque este invierno 
hiela; esta tiritando, parÃĐceme que suspira. Ni- 
Ãąo del cielo que naces en la tierra; Hijo de pu- 
rísimas entraÃąas; TÚ vienes a redimir el humano 
linaje. Llora y suspira; tambiÃĐn suspira y llora 
la enfermiza humanidad. ÂĄAh! ÂĄRedentor! Per- 
mítenos que besemos el cascajo de esa cueva, Ãģ 
las florecillas silvestres: ÃĄ lo menos desearíamos 
de ella una mata de romero, un ramito de las 
sibinas Ãģ de afelpado musgo, para guardarlo piado- 
samente todo el aÃąo. Sí, queremos amarnos, y 
amarte para siempre. ÂĄAh! ÂĄSalvador! ÂĄEnia- 
nuel? ÂĄDios con nosotros! 



420 J. TARONJÍ. 



AMOR DEL BON JESÃœS. 



Vous serez le plus ingrat de 
touts les hommes si vous n'aimez 
pas Díea qui vous aimes tant, et 
qui ne se rebute point de frapper 
ÃĄ la porte de vo&tre coeur pour y 
rÃĐpandre son amour. 

(Fenelon.— Xí^^r^í espirUíials,) 



Anima meua, per est mon perduda, 
Per entre is espinÃĄis desgarriada, 
Ovella tendrÃĄ, dins lo bosch ombrívol; 
S'en ve la nil, y estÃĄ la guarda llunya; 
ÂŋQuÃĐ ferÃĄs, lassa, quant lo Uops'en lema 
De que tu has fuyta y lo camí no trobas? 
VindrÃĄ lo llop. Sa gola ja aparella, 
Ja ses dents verinoses vol clavarte; 
ÂĄDetÚrat, infelica! 




GRANOS DE INCIBNSO. 421 



AMOR DE JESUCRISTO. 



AliÃąar mía, perdida por el mundo, extraviada 
entre las zarzas, pequeÃąa ovejuela, en la oscuri- 
dad del bosque. Viene la noche; estÃĄ lejos tu re- 
baÃąo. jAy triste! ÂŋQue vas ÃĄ hacer, si el lobo 
se apercibe de tu fuga y extravío? Ya se acerca 
el lobo; abre las fauces, quiere hincar en tus 
carnes sus venenos(xs dientes, j PÃĄrate, infeliz! 



\ 

\ 



\ 




422 J. TARONJÍ. 



ÂĄOh bon Pastor! ÂŋLa dexarÃĐu tant sola, 
Y abandonada ÃĄ l'inimiga furia? 
ÂŋLa trobarÃĄn los viatjers cadavre 
Mig menjat, del torrent ÃĄ la vorera? 
Sos Ãģssos compodrits haurÃĄn per tomba 
L'aspre rocam, Ãģ del milÃĄ les críes? 
ÂĄNo, per gracia! ÂĄGuytíiu, qu* encara es hora, 
Cuytau, Senyor, y ÃĄ son ramal tornÃĄula 
Sobre la vostra esquena! 



Anima mía, Âŋsents la vea placÃĐvola 
Del bon JesÚs qui pie d'amor te crida? 
Torna, torna, d'amor ubriacada; 
No tengas por de que ab mal uU te mire; 
No cregas, no, que rebujarte vulla; 
Ab los bracos extesos Eli t' espera 
Per oblidar tes enujants ofenses, 
Por darte una dolcíssima abracada 
Y esser la teua gloria. 



Sempre JesÚs ais peeadors estima; 
JesÚs derrama de los bens la copa. 
Un día, quant los hÃģmens renegaren 
Y Adam seguí les infernÃĄis banderes, 
NengÚ sor tía íianeador del Home, 
NengÚ per PHome del Etern les ires 
ResolguÃģ satisfer,- les cruels Iristeses 
Eran les primogÃĐnites germanes 
i)e la nissaga nostra. 




GRAXOS DE INCIENSO. 423 



ÂĄOh buen Pastor! ÂŋDojarÃĄsla sola, y abando- 
nada ÃĄ la enemiga furia? ÂŋEnconlrarÃĄnla cadÃĄver 
los viajeros, medio comido, ÃĄ la orilla del to- 
rrente? ÂŋSus restos putrefactos, tendrÃĄn por se- 
pultura las escuetas rocas, Ãģ las crías de los cuer- 
vos? ÂĄNo. por gracia! ÂĄApresÚrale, que es tiem- 
po todavía; apresÚrate, SeÃąor, y vuiHvela sobre 
tus espaldas al aprisco! 



Alma mía, Âŋoyes la plÃĄcida voz de Jesucristo 
que te llama, movido de su amor? Vuelvo, 
vuelve, de amor embriagada. No temas que lo 
mire con enojo; no creas que ÃĄ rechazarle vaya. 
Con los brazos abiertos El le espora; para olvi- 
dar tus irritantes injurias; para darlo dulcísimo 
abrazo, y sor tu gloria. 



Jesiis ama sií^nproÃĄ los pocíMioros; JesÚs de- 
rrama la oí)ÂĄ):i (lo los bionos. Iludía, cuando rc- 
nefiraron do su Creador los hombros, v AdÃĄn 
siííuií) las banderas del liiíiorno; nadie salía fia- 
dor {\c los humanos; nadie resolviÃģ satisfacer 
por ellos ÃĄ la divina Juslioia: las crueles tristezas 
oran íÞs^í^nuíiiías mayores do nuestra raza. 



424 J. TARONJÍ. 



Y Eli mes plasent que totes les criatures, 

Y EU mes amant que'ls serafins altívols, 
Yerb inmortal de la inmortal Esseneia, 
De carn mortal ofría revestirse 

Y ab sa mort rembre lo perdut Uinatje. 

Y apa reguÃĐ. Y 'Is ÃĄngels lo vegeren 
Arrufadet demunt la meniadora, 
ÂĄOh fineses d'amor!, desde 1' infancia 

Donantnos bell exemple. 



DesprÃĐs fet home correguÃĐ la tÃĐrra, 
Del valí ÃĄ la montanya, per les viles, 
Conhort suavíssim regalant ais pobles. 
Exían de sa boca les paraules 
Tant sois pera dictarnos la sabiesa. 
La fe senzilla, y el perdÃģ benÃĐvol. 
De son ropatje una virtut sortía 
Qu'als coxos y tullits alleugerava, 
Movent llur cor de teya. 



Hereu del regne de los cels no fore 
L'home caygut, sens eix Amor per mestre. 
Que son giny endrecÃĄs per bona vía, 
Que sa i)ensa regís malensenyada. 
Sens eix Amor per melje, corrompuda 
La tÃĐrra fore ab lo lleig cranch del vici; 
Sense eix Amor, ÂĄay Deu!, per santa Wctima, 
De los abymsl'eterna flamarada 
Era la nostra herencia. 



GRANOS DE INCIBNSO. 425 



Y Él mÃĄs amable que todas las criaturas, mÃĄs 
amoroso que los elevados serafines. Verbo in- 
morlal de la inmortal Esencia, ofreciÃģ vestirse 
de carne mortal, y con su muerte redimir el 
humano linaje. Y apareciÃģ. Los ÃĄngeles le vie- 
ron, reclinadito en el pesebre de BelÃĐn. ÂĄOh fi- 
nezas de amor! Desde la cuna nos dio bellos 
ejemplos. 



Luego, ya hombreÂŧ recorriÃģ la tierra de Pa- 
lestina, los montes, y los pueblos, regalando la 
suavidad de su consolaciÃģn. Salían de su boca 
las palabras, sÃģlo para dictarnos sabias cosas, la 
Fe sencilla, y el perdÃģn benÃĐvolo. De su vestido 
salía tal virtud, que aliviaba ÃĄ los cojos y tulli- 
dos, moviendo ÃĄ penitencia su corazÃģn de roca. 



Heredero del reino de Dios, no sería hoy el 
Hombre caído, sin ese Amor por maestro, que 
su juicio endereza al buen camino, que rige su 
antes mal enseÃąada inteligencia. Sin ese Amor 

()or mÃĐdico, estaría la tierra devorada por el 
lorrible cÃĄncer de los vicios. Sin ese Amor, ÂĄay 
Dios!, por santa víctima, la eterna llamarada 
de los abismos sería nuestra herencia. 



426 J. TARONJÍ. 



jBe ho sap aquexa roca del Calvan í 
AHÍ, clavat JesÚs al pal d* afronta, 
Com ÂĄnfelís esclau per 1 ' hom suspira. 
Negra fosca cubreix lo sacrifici. 
Estremida la Terra se detura, 
Brujit de flastomíes l'ayre omplena; 
Y devalla la ven adolorida 
Del bon JesÚs, qui desde l'alt patíbol 
Sitio, — tench set, — clamava. 



ÂŋY de quÃĐ assedegat taimen t podía 
Nostre JesÚs estar? ÂŋPer quí angunioses 
Al etern Pare ses paraules pujan? 
íAh! ÂĄprou que*s veu! EstimaciÃģ tot era; 
Patir, set de patir per nostres animes, 
Set tormentosa de dexarnos Iliure 
De fanch Pesprit, lo cor de l'impuresa, 
La Fe del dubte, calcigant per sempre 
De SatanÃĄs 1' imperi. 



Y un poch abans de bÃĐurese lo cÃĄlzer, 
}0h gran MÃĄrtyr del mon!, en la vesprada^ 
Havent amat desde i principi ais hÃģmens 
AymÃĄls fins ÃĄ la fí. Los sants ApÃģstols 
Lo viu recort de la pasÃĄÃģ reberen, 
ÂĄAngÃĐlich Pa, de los crístians fortesa, 
Goig de llur vida, de llur cel penyora, 
Miracle hermÃģs qu'al home dignifica,. 
Batent son captiva tje! 



6RAN0S DE INCIENSO. 427 



ÂĄSÃĄbenlo, sí, las rocas del Calvario! Allí, cla- 
vado JesÚs en afrentoso madero como un infeliz 
esclavo, suspira por el Hombre. Negra oscuri- 
dad rodea el Sacrificio; la tierra estremecida va 
ÃĄ pararse; sordo ruido de blasfemias rueda en 
la atmÃģsfera; y baja la doliente voz de JesÚs, 
que desde el alio patíbulo clama: Silio, — tengo 
sed. 



Y Âŋde quÃĐ podría estar sediento, tan intensa- 
mente, nuestro divino JesÚs? ÂŋPara quiÃĐn suben 
al eterno Padre, sus angustiosas palabras? ÂĄAh! 
i Demasiado jo conocemos! Todo era amor; y sed 
de padecer por nuestras almas; sed tormentosa de 
dejarnos libre de cieno el espíritu, de impureza 
ol corazÃģn, de dudas la fe, hollando para siempre 
el satÃĄnico imperio. 



Y antes de apurar el CÃĄliz de su pasiÃģn, ÂĄoh 
sublime MÃĄrtir del mundo!, en aquella noche 
memorable de la Última cena, habiendo amado 
desde el principio ÃĄ los hombres, los amÃģ hasta 
el fin. Los santos apÃģstoles recibieron el vivo 
recuerdo de la pasiÃģn, el Pan de los ÃĄngeles, 
fortaleza de los cristianos, ÂŦ;ozo de su vida, pren- 
da de su ciÃģlo, hermoso milagro, que dignifica al 
hombre, romjnendo su cautividad. 



428 J. TARONIÍ. 



ÂŋHo sentSt ÃĄnima mía? ÂŋY exmoguda 
No t* han de Jesucrist ay tais grandeses? 
ÂŋQuÃĐ mes esperas que no H mous encara? 
ÂŋQuÃĐ mes cobejas que de greu no ploras? 
Torna, loma, d'amor ubriacada; 
No tengas por de que ab mal uU te mÂĄre> 
No cr^as qu'Ell tot rebujarte vulla; 
Ab los bracos extesos ja t' espera^ 

Vol ser la teua gloria. . . . 



jSenyor, Senyor!, ÃĄ vostres peus tirada 
L' ÃĄnima mía reconeix l'angpxa 
Que per ella sentiu, y ses injuries. 
ÂŋPerquÃĐ ho tench d' amagar? A la presencia 
De vos qu'el sol crearen ho confeso. 
ÂĄCulpable som; som la perduda ovella! 
Mes vos sou bo, com la remor deis arbres; 
Dolcíssim com la mel de primavera; 
Sou del Amor... imisteriI 

Janer 1871. 



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GRANOS DB INCIBNSO. 429 



ÂŋLo oyes, alma mía? ÂŋNo Iq enternecen esas 
maravillas del Amor de Jesucristo? ÂŋQuÃĐ mÃĄs 
esperas, que aun no te mueves? ÂŋQuÃĐ mÃĄs bus- 
cas, que no rompes en amargo llanto? — Vuelve, 
vuelve, de amor embriagada. No temas que Él 
te mire con enojo; no creas que vaya ÃĄ recha- 
zarte. Ya te aguarda con los brazos abiertos; 
quiere ser tu corona 



ÂĄSeÃąor, SeÃąor!, ÃĄ tus pies arrojada el alma 
mía, reconoce la angustia que por ella sientes, 
y sus ofensas. ÂŋA quÃĐ negarlo? Ante ti, que el 
sol creaste, lo confieso. Culpable soy; soy la 
perdida oveja. Mas tÚ eres buono, como el rumor 
de los ÃĄrboles; dulcísimo, como la miel de pri- 
mavera. Eres de Amor... ÂĄmisterio! 



430 J. TARONJi. 



LA MATINADA DEL DIVENDRES SANT. 

Á MA GERMANA MARIETA. 
I 

A L'AÃœBA . 

Avuy íimí '1 Bon JesÚs- 
Tal día com *vuy la morí 
Tol un Deu de Cel y Terra 
Sofrí clava t en un tronch. 

AxecÃĄuvos, ma germana, 
Que vuU anar al sermÃģ; 
AxecÃĄuvos, les cinch justes 
Toca'l rellotje de Cort. 

Temps prou n'hi hÃĄ per dormir, 
Descans ne tenim bÃĐ prou; 
Ara al servici de Deu. 
Ab afany correrÃĐm pront; 



GRANOS UE INCIENSO. 431 



i^^ MADRUGADA DEL VIERNES SANTO. 



A MI HERMANA MARÍA. 

I 

AL A LB A . 



Hoy muriÃģ nuestro SeÃąor Jesucristo; hoy el 
soberano Dios de cielos y tierra sufriÃģ la muer- 
te, clavado en un madero. 



LevÃĄntale, hermana; iremos ÃĄ oír el sermÃģn; 
levÃĄntate, las cinco dan en punto en el reloj de 
la Ciudad. 



Ya dormiremos mÃĄs otro día; sobrado tiempo 
queda para el descanso; ahora debemos correr 
con presteza al servicio de Dios. 



432 J. TARONii. 



Ara que is bragos exlesos 
Per derramar gracia al cor. 
Per darnos una aferrada 
Eslreta tÃĐlFÞIdel Hom. 



Yaja, sí, ma germanela, 
Vestíuvos saya de dol, 
Llarch vestit de merín negre, 
Espessa manta de gro; 

Y ab cabells plans, ÃĄ ÂĄmatge 
De la Mare deis Dolors, 

Y ab los ulls baxos, plorosos, 

Y gens falaguer lo cÃģs; 

Ab humil cara mostrÃĄune 
Del pÂĄt lo greu desconhort; 



â€Ē / 



Que l'Esglesia nos convida^ 
A que dexem vuy lo mo^ 

|Ay, Deu meu, per mi moríreu; 

Muyra mon pecat per vos! 

II 

PE 'L GARRE R. 

t 

QuÃĐ n'es de fredÃģs Poralje; 
CÃģm siula lo ventijol; 
D'un extrema altre natura 
Desíiciosa se conmou. 




GRANOS DE INCIENSO. 133 



Ahora tieoe el Hijo del Hombre abiertos los 
brazos, para derramar su gracia en el corazÃģn, 
para abrazarnos estrechísimamenle. 



Vaya, hermanila. Vístele traje de luto; larira 
falda ae negro merino, mantilla de es[)esa seda. 



CiÃąe lu pelo, sin rizos, como el de la Virgen 
de los Dolores; ten los ojos bajos y llorosos, el 
paso grave; 



El ademan humilde, el rostro compungido, 
lara demostrar de alguna manera el acerbo do- 
or del alma: que la Iglesia nos convida ÃĄ que 
hoy dejemos el mundo. 

ÂĄAy Dios mío, por mí moriste! ÂĄMuera por Ti 
mi pecado! 



II 

EN LA CALLE. 



QuÃĐ aire tan frío. Silba el vienlo. .Naturaleza 
se conmueve toda por extraÃąo modo. 



3]R 



434 J. TARONJÍ. 



Tardana *s venguda l'auba, 
No llambrejarÃĄ lo sol, 
Qu'avuy tapat, esmortit, 
Roda per un eel boyrÃģs. 

Mes ÂĄay! ÂŋeÃģm lluhir podría 
SÂĄ Jesucrist son autor. 
Si i Sol diví de Justicia 
Apaga ses resplendors? 

Mira el cel, ma germaneta, 
Mira lo cel, que la por, 
PerquÃĐ los ÃĄngels avuy 
No voleii mirar lo mon. 

Y plany la naturalesa 
Los traballs de son Creador; 
Cada any sembla que s' asusta; 
Veus, íiila meua, ja plou. 

No 's descobreix la monlanya. 
Ni clareja l'horizont, 
Ni una campana ressona, 
Ni lo fum ix deis fogons; 

Ni les gayes pagesetes 
Esmeltan son pit ab flors; 
Perqu *es ben trista diada 
Del Divendres sant lo jorn. 

ÂĄAy, Deu meu!. per mi moríreu! 

ÂĄMuyra mon pecat per vos! 



JT J 

â€Ē â€Ē I 



-T^ 



GaANOS DE INCIENSO. Í-35 



Tarde luciÃģ el alba; el sol no mostrarÃĄ su 
faz, porcjue cubierto, desmayado, í>ira en el 
nublado cielo. 



Mas ÂĄay! ÂŋCÃģmo brillar pudiera, si Jesucristo, 
su autor, divino Sol de Justicia, apaj^a los pro- 
pios resplandores? 



Mira el cielo, liermana mía, mira el cielo; 
infunde pavor, porque hoy los anídeles no quie- 
ren mirar el mundo 



La Naturaleza se conduele de los padeci- 
mientos de su Creador; todos los aÃąos se asus- 
ta. Ya estÃĄ lloviendo, hija mía. 



No se ven las montanas; no liav un claro en 
el horizonte; ni una campana resuena; ni el hu- 
mo se escapa de los hogares; 



ni las graciosas campesinas esmaltan con flo- 
res su pecho; porque es tristísimo día, el día del 
viernes Santo. 

ÂĄAy Dios mío, por mí moriste! ÂĄMuera por Tí 
mi pecado! 



i36 J. TARONJÍ. 



III 



D I N S L A S E U 



Baix d' estos archs nos espera 
La ver ge de la oraeíÃģ; 
No cerquem aygua beneyta, 
Que 's d' alegría recort. . . 

Encara la Casa-Santa 
Destil-la ses resplendors, 
Sobre i sepulcre d'argent 
Ahont reposa lo Deu-Hom. 

Sacramental tot lo día 
Des l'ofici del Dijous, 
En tota la nit passada 
Ací ha ascoltat sublims vots. 

Ni un ciri, ni una califa. 
Mí un domas se veu p'en llocli; 
Sens ornamenls les columnes, 
Des|)ullat lo Altar major. 

Sobre les rÃģnegues pedrÃĐs, 
Demunt los banchs v escalons, 
S'asseuen en Ierra broja, 
Moguts per la devoci('), 

Homes y dones del poblÃĐ, 
Mariners v lexidors, 
Qu'nan vengut per meditar 
La morí de son Redentor, 



.-U 



GRANOS UE INCIENSO. 437 



ni 

EN LA CATEDRAL. 

Bajo eslas bÃģvedas nos espera la virgen de la 
oraciÃģn; no busquemos agua bendita, (|ue es re- 
cuerdo de gozo espiritual... 



Aun estÃĄ iluminado el Monumento, y el res- 
plandor de sus bacilas se difunde sobre el ar- 
gÃĐnteo sepulcro, donde descansa el Hijo del 
Hombre. 

Sacramentado desde la misa del Jueves Santo, 
toda la nocbe ba escucbado aquí sublimes de- 
seos. 



Ni una vela, ni una alfombra, ni un damasco 
se ven en los otros lados de la iglesia; sin ador- 
nos las columnas, desnudo el altar mavor. 



Sobre las solitarias piedras, en los bancos y 
escalones, se sientan, en el santo suelo, lleva- 
dos de su devociÃģn. 



hombres y mujeres del pueblo, marineros, 
tejedores, que han venido ÃĄ meditar la sagrada 
muerte de Jesucristo. . . 



438 



J. TARONJI. 



ÂĄQuín'sÞencÞ ÂĄquín sÞenci! 
Lesjombres deis sigles morts 
Sembla qu'ouen, y s'acostan, 
Ab Uurs mantos deseomposts... 

Lo sacerdot des la trona 
Conta de Deu la PassiÃģ, 

Y a la multitut plorosa 
Relliquies mostra ab fervor: 

l]n quadro del Ecce-Homo, 
Quant treyan Deu al baleÃģ; 
Espines de la corona 
Que li aficaren al front. 

Ne conta les set pÃĄranles 
Que en la eren dignÃĐ '1 Senyor; 
Lo perdÃģ deis enemichs, 

Del home la redempciÃģ; 

* 

Son gran crit, quant espira va ; 

Y *1 tÃĐrra trÃĐmol del mon, 
Entes per un humil sabi 
D* una Uunyana regiÃģ* 

Los desgraciats que ascoltan 
Suspirs Uangan y singlots; 
NingÚ *s distrau, ningÚ parla; 

Y posantse de genolls, 



â– '^- 






J. TARONJÍ. 439 



ÂĄQuÃĐ silencio! Las sombras de los pasados si- 
glos prestan atenciÃģn, y se acercan, con los 



mantos agitados... 



El sacerdote desde el pulpito narra la PasiÃģn 
del Redentor, y enseÃąa ÃĄ la llorosa muchedum- 
bre santas reliquias; ' 



un cuadro del Ecce-Homo, que representa 
cuando Pila tos sacÃģ'ÃĄ JesÚs al balcÃģn; espinas 
de la corona, que le hincaron en la frente. 



Cuenta las siete palabras que el SeÃąor hablÃģ 
en la Cruz; el perdÃģn de los enemigos; la reden- 
ciÃģn del gÃĐnero humano; 



su gran clamor, cuando espiraba; y el te- 
rremoto del mundo, interpretado por humilde 
sabio de lejanas regiones. 



Los pobres trabajadores que escuchan, lanzan 
profundos suspiros y sollozos; ninguno se dis- 
trae, ninguno habla; y poniÃĐndose de rodillas. 



440 i, TARONJÍ. 



Miran la encreuat JesÚs 
Que senyala i sacerdol... 
MíraM, oh germana mía; 
Tres hores de cruels dolors 

Costaren ÃĄ Deu los liÃģmens 
Y llurs lÃĐrboles passions. 
Míra*l, extÃĐs per nosaltres, 
LÂĄ ratjava sanch k dolí. . â€Ē . 

ÂĄAy, Deu meu, per mi moríreu! 
ÂĄMuyra mon pecat per vos! 

Marf de 1869. 



â€Ēâ€Ē 









"Âŧ . 



GRANOS DE INCIENSO. 441 



Miran al crucificado JesÚs, que el sacerdote 
tieiie en las manos.... Míralo, hermana mía: 
tres horas de ci'ueles dolores 



. costaron ÃĄ Dios las turbulentas pasiones hu- 
manas. Míralo, clavado por nosotros, le sallaba 
la sangre ÃĄ torrentes 

ÂĄAy Dios mío, por mí moriste! ÂĄMuera por tí 
mi pecado! 



442 i. TARONJt 



ÂĄA.LELUY^4i.! 



i 



-THÞíAílt 



ÂĄÃąesurrexií!, la Uum de 1* aurora, 
ÂĄResurrexit!, los raigs de lo sol, 
ÂĄResíirrexií!, 1' estrella de l'auba, 
ÂĄRemnexit!, exclaman ab fi^oier. 



L'ha vist ara l'amant Magdalena, 
L* han vist ara dexebles d'EmÃĄus, 
L*ha vist ara la Verge María, 
L'han vist ara Sant Pere y Sant Joan. 



\Aleluya\, ressÃģn dins l'esglesia, 
\Aleluya\y la mar y lo mon, 
\Aleluya\y beneytes campa nes, 
\Aleluya\, cridan ab amor. 

Setembre 4884. 



GRANOS DB INCIBNSO. 443 



VXXI 



1 




ÂĄfiesurrexÞlj la luz de la aurora, 
ÂĄ RemrrexÞ! , con gozo exclamÃģ, 
ÂĄResurrexÞ!, la estrella del alba, 
ÂĄResurrexÞ!, los rayos del sol. 



Que le ha visto la fiel Magdalena, 
Que le han visto camino de EmÃĄus, 
Que le ha visto la Virgen María, 
Que le han visto San Pedro y San Juan. 



\Aleluyal, resuene en el templo, 
ÂĄAleluyal, en la gran creaciÃģn, 
ÂĄAleluyal, benditas campanas, 
\ AleluyÃĄis, gritad con amor. 



444 i. TARONJÍ. 



^â€ĒÂŦ^â– â€Ē^â– i*'*Âŧ^*Âŧ^ — — - 



EL 'COR DE JESÚS. 



'% ^ÂĢ* JiÂŋ^ .'J'' 



1 



Dins la mar de les ne^res desventures 
Vogam de nil y jorn, 

Y lÃĐ lo desconhorl en les críalures 

Perpetual sejorn. 

He vist desgraciÃĄis que l'aspra vida 
No poden suportar, 

Y sanch de sa cruelíssima ferida 

No cessa de ratjar... 

Gor de JesÚs, ab les paraules mudes, 
Eloquents, que sabeu, 

VullÃĄu aconsolar al qui perdudes 
Ses alegríes veu. 



-^ . .f'^'" 



GRANOS DE INCIENSO. 445 



EL CORAZOINL DE JESÚS. 



â– v^^L^^^jy^-^ 



I 



En el mar de las negi'as desventuras, volca- 
mos íiicesantemenle; el desconsuelo tiene en el 
corazÃģn humano perpetua morada. 



He visto desgraciados, que no pueden sobre- 
llevar el cruel peso de la vida; y de sus heridas 
nunca se restaÃąa la sangre. 



CorazÃģn de JesÚs, con las mudas pero elo- 
cuentes palabras que TÚ sabes, consuela ÃĄ los 
que han perdido la alegría. 



446 J. TARONli. 



II 

En míg de les foscors que perseguexeii 

Al home peregrí, 
Cercam les resplendors que no íinexen 

Y mostran lo camí. 

He vist enteniments que fantasiavan 
Un mon de verítat, 

Y ansiosos de trobarlo sÃģls trobavan 

Impura realitat.,. 

Cor de JesÚs, ab la claror divina 
Que de Vos se desprÃĐn, 
VullÃĄu il-luminar al qui camina 

Y i bon camí no pren. 

III 

Com suspiran les flors pe *1 dolg oratje 

Per la pau suspiram, 
Mes de la guerra ab lo febrÃģs coratje 

La patria destrocam. 

Veig qu' arboran fatídiques banderes 
D* Europa 1s pobles-reys, 

Y posan deis canons en les rengleres 

Lessobiranes lleys... 

Cor de JesÚs, la pau tan anyorada 

Se pert en somnis vans; 
ÂĄVullÃĄu que's donen prompte una abragada 

Al manco los cristians! 



<S^/Âŧ^^V^^^^^^^' 



í ". 



GRANOS DE INCIKNSO. 447 



II 

En medio de las tinieblas que persiguen al 
peregrino de la vida, buscamos los resplandores 
eternos, que seÃąalan la verdadera senda. 



He visto espíritus que soÃąaban un mundo de 
Verdad, y, anhelando descubrirlo, sÃģlo descu-" 
brían la realidad impura. 



CorazÃģn de JesÚs, con la celestial claridad 
que de Ti se desprende, ilumina al viajero que 
yerra el camino. 



III 

Como las flores suspiran por suaves cefirillos, 
suspiramos por la paz; pero destrozamos la . pa- 
tria con el calenturiento ai*dor de la guerra. 



Veo que de Europa los pueblos-reyes enarbo- 
lan fatídicas banderas; y cifran en la multitud 
de sus caÃąones la soberanía de la ley... 



CorazÃģn de JesÚs, la tan suspirada paz se 
evapora en vanos sueÃąos. ÂĄHaz que pronto se 
den abrazo duradero, al menos los Cristianos! 



448 



J. TARONJI. 



Senyor, Vos sou lo goig, la Uum, la vida, 

De los humans tresor. 
ÂŋQuina font brolla aquexos dons sens mida? 

ÂĄAh, Deu meu: vo^stre Cor\ 

d873. 







(.RANOS DÂĢ INCIENSO. 



i 49 



SeÃąor, Tíi eres el gozo, la luz, la vida de las 
criaturas; su gi^an tesoro. ÂŋDe qutÂŧ fuente fluyen 
tan ÂĄiicomensurables dones? ÂĄAh, Dios mío; 

DE TU SACRATÍSIMO CORAZÓN! 



â€Ē2Âŧ 



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4oO 



1. TARÃœNJI. 



EN LA DIADA DE LA SEÜA GLORIOSA ASSUMPCIÓ4 



^â€Ē^tj?i'Ví>t)> 



ÂŋY I* en pujas, María?" 
ÂŋLa tÃĐrra dexas del dolor Posada? 
ÂŋT'en vas? ÂĄOh dolga aymía! 
ÂĄOh celestial rosada 
Del Ver y del Amor tan suspirada! 

Los ÃĄngels te rodejan, 
Relluu ta noble fac enlluernadora; 
Los serafins voltejan 
Per 1' ala voladora 
Posar baix de tos peus, oh gran Senyora 



â– ^â– * 



GRA^NOS DE INCIRNSO. iol 



A IK SAKTlSINA VÍRGRPi HARÍA 

EN SU GLORIOSA ASUNCIÓN. 



"-C-^"\Âŧ"?ÂŦ)> 



ÂŋY te vas, María? ÂŋDejas la liei'ra, inaHsion 
de los dolores? ÂŋTe vas? ÂĄOh dulce Amada 
nuestra! ÂĄOh celestial suspirado rocío de la ver- 
dad y del amor! 



Rodeante los ÃĄngeles; brilla deslumbrador lu 
noble rostro; los serab'nes, oh gran Reina, po- 
nen debajo de tus pies sus voladoras alas. 



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i 

^ 452 J. TARONJÍ. 

í . , . 






Dolcíssima harmonía 
Per los espays de lo infinit ressona; 
Desde allí dalt, María, 
Lo Cel joyos abona 
L' admiraciÃģ que sent per la gran Dona. 

Per los nÚvols moguda. 
Casi no 't veig del eos ab les ullades... 
ÂŋY a la Ãąau combatuda 
Per tempestÃĄis ÂĄrades, 
Quí les riberes mostrarÃĄ 1ÂĄ amades? 

ÂŋQuí la Ãąau de la vida 
D'ara en avant gobernarÃĄ per Pona? 
ÂŋL'Angoxa malehida 
VeurÃĐm dins breu estona 
Del Mon enjoyellarsc ab la corona? 

L 'Ángel cay gut Âŋno esguerra . 
Del sant conhort 1' abnegaciÃģ divina? 
ÂŋCÃģm, donchs, podrÃĄ la tÃĐrra, 
Velleta sexantina, 
Sens Tu pÃģrtame del dolor 1' espina? 

Sense Tu al visitarnos 
La bona sÃģrt, Âŋno pert el quest totduna? 
ÂŋCÃģm podrem Uiberarnos 
De 1' adversa fortuna? 
ÂŋCÃģm sens TÚ viatjarcni^ lusenta lluna?. . , 



- ,- ' -*-* 



!â€Ēâ€Ē 




GRANOS DE INCIENSO. 



453 



Dulcísima armonía resuena por ios infinitos 
espacios; ei alto cielo da rej^ocijada muestra de 
la admiraciÃģn qiie siente por la gran mujer. 



Por las nubes velada, apianas le descubro con 
los ojos del cuerpo. .. ÂŋY ÃĄ la nave, por fieros tem- 
porales combatida, qui 'n lo enseÃąarÃĄ las amadas 
playas? 



ÂŋQuirn gobernarÃĄ do hoy en adelante la nave 
de la vida, en medio de las ondas? ÂŋLos tristes 
pesares se ceÃąirÃĄn pronto la corona del mundo? 



El ÃĄngel caído echa ÃĄ perder la divina abne- 
gaciÃģn de los santos consuelos; ÂŋcÃģmo, pues, 
la tierra, ya anciana octogenaria, podrÃĄ soportar 
las espinas de los dolores? 



Sin Ti la dicha al buscarnos no nos encuen- 
tra. ÂŋCÃģmo nos libraremos de calamitosos in- 
fortunios? ÂŋCtuno viajar sin Ti, luciente luna? 



â€Ēt^J â–  — : 



1 

1 

* 
4 



454 J. TÁRONJi. 



ÂĄAy! Mare gloriosa. 
Un pocli aguÃĄrdat, car axÃģ retgira! 
Mare mía amorosa. 
La pobre tÃĐrra mira; 
íTon íiil ascolta, quÂĄ de cor suspira! 



1869. 






'â€Ē*â– : 



GRANOS DE INCIENSO. 455 



ÂĄAy! gloriosa Madre, aguÃĄrdate; que tai pen- 
samiento nos asusta. Madre amorosísima, mira 
la infeliz tierra; ÂĄescueha los suspiros de este 
hijo luyo! 



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456 J. TARONJÍ. 



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LO Dl/\ DE TOTS SANTS. 



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Lumen Gloriee. 



Alegres sonan les majors campanes, 
Ecos de ditxa los carrers omplenen, 
Dexan los hÃģmens les converses vanes, 
Fadrins del poblÃĐ lo traball no preÃąen. 

Vuy lo derrer alÃĐ de los bons díes 
Nos du lo sol, vencent la nuvolada; 
DemÃĄ s' acabarÃĄn les.alegríes, 
DemÃĄ lo adeu direm ÃĄ l'estiuada. 



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GRANOS DR INCIENSO. 457 



EL DÍA DE TODOS LOS SANTOS. 



Suenan alegremente las campanas mayores; 
ecos de felicidad llenan las calles; los hombres 
abandonan las vanas tertulias; los hijos del pue- 
blo no toman los instrumentos del trabajo. 

El sol vence las nubes, y hoy nos envía el pos- 
trer aliento de los días hermosos; maÃąana, día 
de los muertos, se acaban las alegrías; maÃąana 
se dice adiÃģs al verano. 



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458 J. TARONJÍ. 



Gran gernaciÃģ, de gom en gom, xalesia, 
S'en va ÃĄ la Seu per ascoltar l'Ofici; 
Es (le Tots Sanls la majestuosa festa; 
Canta lo chor; coinenga i Sacrifiei. 



/^/^AA/^M^i'^^Âŧ^/^/v^ 



Lo Subdíaca la VisiÃģ sagrada 
Llig de Sant Joan, que l'esperit nos dona; 
Deis filis de Deu la multitut salvada 
Veym, y lo Cel ahont teÃąen la corona. 

Hermoses tendes lo seu camp cobrexen, 
Bells tabernacles dÃĐ color divina; 
Les banderes de Crist hi resplendexen 
Ab Uum que de son Trono is illumina. 

Segella 4s fronts la Sanch inmaculada 
Del viu Anyell que redimí la tÃĐrra; 
Yioletes naxen ÃĄ son pas d'aubada, 
Dolca alegransa los dolors desterra. 

Ab ells triunfan, ob Deu, íes causes nobles. 
Los qui per los humans daren la vida. 
Los leÃĄis amicbs de la salut deis pobles, 
Los defensors de gent mal oprimida. 

Los míssioners, dexant patria ventura 

Y ofrint ais negres del deserl los bracos; 

Y les hermoses verges de claussura, 
Fuyles del mon per evitar sos llagos. 



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GRANOS DE INCIENSO. 439 



Numeroso y alegre gentío llena la Catedral 
de bote en bote, para oír la solemne Misa de 
Tercia. Se celebra la majestuosa festividad de To- 
dos los Santos; canta el coro; principia el Santo 
Sacrificio. 

El subdiÃĄcono lee la sagrada Vision de San 
Juan, que nos infunde religioso espíritu. Ya ve- 
mos la innumerable muchedumbre de seres 
glorificados, y el Cielo donde ciÃąen la corona. 

Hermosas tiendas cubren su campamento, 
bellos tabernÃĄculos de sorprendente color; las 
banderas de Cristo resplandecen, con la luz que 
emana del alto Trono. 

Sella sus frentes la inmaculada Sangre del 
Cordero vivo que redimiÃģ la tierra; ÃĄ su paso na- 
cen las flores, como al del alba; la dulce alegría 
del bienestar aleja de ellos el dolor. 

Con ellos triunfan, oh Dios, las nobles causas; 
los que dieron su vida por la humanidad; los 
verdaderos amantes de la salud del pueblo; los 
defensores de familias oprimidas. 

Los misioneros que abandonaron las dulzuras 
del patrio hogar para correr al desierto, en busca 
de infelices negros que consolar y convertir. 
Las hermosas vírgenes del claustro, que huye- 
ron del mundo para mejor evitar sus redes. 



Í60 J. TARONJt. 



Los pobres llauradors qui sense enveja 
Les possessions vehines contemplaren; 
Los reys que ab torta mÃĄ feren que*s veja 
Lliiira la patria d'hosts que la violaren. 

Los qui extragueren ai Dolor los glavis, 
Pujnnt ÃĄ vÃĐure*! ÃĄ los Últims pisos; 
Y'ls qui no amaren venjament d* agrÃĄ vis. 
Neis de conciencia v de vilesa llisos. 

En mig d' aytal exÃĐrcit hi figuran 
Los Pares de la ciencia v I* art cristianes; 
Qui menysprearen la gloria que procuran 
Del mon los sabis y les ciencies vanes. 

La llum de !o infinit, llum de la gloria, 
Revest los cÃģssos de claror divina; 
Himne sublim de la inmortal victoria 
Al temple del Amor los encamina.,. 

Benhaurats, oh vosallres, qui ventura, 
Ventura eterna possehiu fa estona, 
Guardantne sÃģls d'antiga desventura 
Florits llorers d'una esplendent corona. 

Berihaurats, los humils; haveu per tori*a 
Per mar y cel empriu y anomenada; 
Lo poblÃĐ vostres Ãģssos desenterra, 
Per darlos sempre reverent besada. 



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ÂŦRANOS DE INCIENSO. 4-GI 

Los labradores pobres, que miraron sin envi- 
dia las posesiones del rico vecino. Los reyes 
que, con fuerte mano, libertaron su patria de 
enemigas huestes que la violaban. 

Los que extrajeron al dolor la espada, subien- 
do ÃĄ las guardillas ÃĄ visitarlo. Y los que no lo- 
maron venganza de las injurias, limpios de co- 
razÃģn, libres de toda indignidad. 

En medio de ese gran ejÃĐrcito descubro ÃĄ los 
Padres de la ciencia y del arte cristianos, que 
menospreciaron la gloria mundanal y la vanidad 
de la falsa ciencia. 



La lumbre de lo infinito, lumbre de gloria, 
reviste los cuerpos de divina claridad. Himno 
sublime de inmortal victoria, los guía al templo 
del Amor. 



Bienaventurados, oh vosotros, que poseÃĐis hÃĄ 
tiempo la eterna felicidad; de vuestros antiguos 
pesares os han quedado los floridos lauros de 
esplendente corona. 

Bienaventurados los humildes; tenÃĐis en la 
tierra, en el mar, y en el cielo, seÃąorío y dura- 
dera fama. El pueblo levanta de la tierra vues- 
tros restos, para cubrirlos siempre de besos res- 
petuosos. 



162 J. TARONJÍ. 



MÞ voites l)cnliaurats los (|ui patíreu 
Fam y set de justicia ab gran forlesa; 
Los qui afrontes crÞels del inon sofrireu, 
Pe'i mon cercant lo Ver y la Bellesa. 

ÂĄOh! moit jusl era qu* arribas lo día 
De premiar, RamÃģn Luli, tos dÃģls y hassanyes; 
Y Ms teas, bell ÃĄnjrel de ia patria mía, 
Colom de nostres i)atrÂĄarcals montanyes. 

Franceseh, imatge de JesÚs sencera, 
Cor ardent de Teresa I'espanyola, 
ThomÃĄs, lo sabi de ia ciencia vera, 
Pere, Clau del Poder que *ns agombola... 



Nosaltres hem vengulper ascoltarnc 
Devant i* altar la sacrossanta Missa; 
Germans del Cel, venim pera lloarne 
Vostra vida mortal ÃĄ Deu submissa. 

SÃĐrs, que gosau la Hum d' eterna iSLÞrora, 
De la infinita ditxa en la posada; 
No oblideu, no, la fosca malfactora 
Qu*avuy creix per la tÃĐrra malanada. 

Ara qu'estau sobre la blava esfera, 
Mes amunt que lo cÃĐrcol de la Iluna; 
En presencia de Deu, formant renglera, 
Intercedíu del mon per la fortuna. 

Novembre de 1869. 



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GRANOS DE INCIENSO. 463 



Bienaventurados mil veces los que padecisteis 
con fortaleza hambre y sed de justicia; los que 
sufristeis crueles afrentas del mundo, buscando 
siempre la verdad y la belleza. 

Justo era que llegase la hora de premiar, oh 
Raimundo Lulio, tus amarguras y grandes he- 
chos; y los tuyos, oh Catalina TomÃĄs, bello 
ÃĄngel de mi patria, paloma de nuestros vallen. 

Francisco de Asís, completa imagen de Jesu- 
cristo; Teresa, la espaÃąola de corazÃģn ardiente; 
TomÃĄs de Aquino, el sabio de la verdadera 
ciencia; Pedro, llave del poder que nos une.... 



Nosotros hemos venido para oír ante el altar 
de la Catedral la sacrosanta Misa; hermanos del 
Cielo, venimos para alabar los hechos de vuestra 
vida mortal, ÃĄ Dios siempre sometida. 

Seres que gozÃĄis la luz de eterna aurora, 
en la morada de la eterna dicha; no olvidÃĐis que 
en nuestro desgraciado planeta, avanza hoy es- 
pantosa oscuridad. 

x\hora que vivís sobre la azul esfera, mÃĄs 
arriba que el círculo de la luna; formad un coro 
al rededor del trono de Dios, c interceded por 
la prosperidad del mundo. 



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464 



J. TARONJI. 



LA fflORT DE SANT PAO. 



â–  â– ^'^ttfit^^^^X" 



Bgo enim jam delibor, et 
tempus resolutionis mese ins- 
tat. 

Bonum certamen certavi, 
cursum consummavi. 

(Ad Tim cap. IV.) 



Al peu del Capitoli, que domina 
De la rey na del Tíber los palaus, 
En mig de cendres y de greu ruina. 
Se descubreix la carcre Mamertina, 
Ultim alberch de presoners y esclaus. 

Les cendres y les ruines qu'estremexen 
Los venís al devallar del Apení, 
Son los casÃĄis antichs que no exislexen, 
Son los vells caserius que desparexen 
PerquÃĐ Ct'*ssar NerÃģn ho mana axí. 



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GRANOS DE INCIENSO. 465 



LA lUBRTS DE SAN PABLO 



Al piÃģ del Capitolio, que seÃąorea los palacios 
de la reina del Tíber, entre escombros y monto- 
nes de cenizas, se descubre la cÃĄrcel Mamertina, 
Último asilo de prisioneros y de esclavos. 



Las cenizas y las ruinas, que el viento sacude 
al bajar del Apenino, son las ant guas casas so- 
lariegas, que han sido derribadas por el fuego; 
son los viejos caseríos, que desaparece?Âŧ, j)on|ue 
CÃĐsar NerÃģn lo manda. 



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466 y. TARONJi. 



Roma sotsmesa baix d* un jou de ferra. 
No tÃĐ un cor que renegui deis tyrans; 
Roma enviuda dins lo fanch y 1' erra 
Declara ais bons inacabable guerra, 

Y llepa '1 fuet que brandan los vilans. 

ÂĄAis bons!, . Þins exa cargre malanada, 
Dins exa cova que 1' Imperi tÃĐ 
Pera guardar sa vida assegurada, 
Espera '1 sol de la derrera diada 
Un home just, un defensor del bÃĐ. 

Es un valent que de llunyana platja 
N' es vingut contra 'Is vicis ÃĄ Iluytar, 
Pero de Roma el gobernant selvatje 
No compren d* eix soldat lo pur llenguatje, 

Y ordres dona per ferio degollar. 

Es lo ApÃģstol del Crist, qu* ha corregudes 
Les nacions y provincies infidels 
Per r espasa romana combatudes, 

Y ÃĄ les gents sota del pecat segudes 

Ha duyt la creencia y lo perdÃģ deis cels. 

Y ara del bÃĐ qu' ha fet en recompensa, 
En premi deis dolors qu'ha alleugerat, 
En premi de 1' humana renaxenga 

Qu* ha sostegut ab valentía inmensa, 
Per los humans ÃĄ mort es condemnalÂŧ 




GRANOS DE INCIENSO. 467 



\ 



í 



Roma, sometida bajo fÃĐrreo yugo, no tiene ni 
un corazÃģn que reniegue deja tiram'a; Roma, 
encenagada en el vicio y el error, declara incan- 
sable guerra ÃĄ los buenos, y lame el lÃĄtigo que 
blanden manos viles. 



ÂĄLos buenos!... En esa cÃĄrcel maldita, en esa 
cueva que el Imperio tiene para defenderse de 
importunas agresiones; espera el sol de su Últi- 
mo día un varÃģn justo, un defensor del Bien. 



Es un hÃĐroe, que vino de lejanas tierras ÃĄ pe- 
lear contra los vicios; pero el dÃĐspota de Roma 
no comprende el purísimo lenguaje de ese va- 
liente, y da la orden de decapitarlo. 



"A 



Es el ApÃģstol de Cristo, que recorriÃģ las [)ro- 
vincias y naciones infieles, expugnadas por el 
romano brazo; y ÃĄ tantas gentes, sentadas ÃĄ la 
sombra de la muerte, llevÃģ la creencia y el 
perdÃģn divinos. 

Y ahora, en recompensa del bien que ha he- 
cho, en premio de los dolores que ha consolado, 
en premio del Renacimiento moral de la huma- 
nidad, que ha predicado con inquebrantable va- 
lor; los nombres le condenan ÃĄ muerte. 



468 i. TAKdN/í. 



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4 



1 



ÂĄMípÃĄulo!, dret en la presÃģ; ferida 
D' una aurora de Juny pe i raig pritíier 
Qu* entra per la fineslra empetitida, 
La cara del ApÃģstol enardida 
Resplendeíx com lo sol dematiner. 

La barba en Uargues trenes retorcuda, 
Sobredi pit inflamat de sant ardor. 
La capa sus 1' espatUa decayguda, 
La mÃĄ per les cadenes abatuda 

Y els uils fixals en la Uampant claror. 

Una dolga visiÃģ de 1" esperanga 
Brilla en los uUs oberts del gran crisliÃĄ; 
Ab 1* oratjol del día que s' atanga. 
Les aures de T eterna benhauranga 
Afalagan son front sobrehumÃĄ. 

Recorda Saulo ses etats primeres, 
Laja passada ardenta jovintut; 
Les un jorn penosíssimes carreres, 
Per escampar les noves enciseres 
De la gracia, la gloria y la virtut. 

Y ab P accent de profunda melanjía 
Qu* els genis contrariats solen teÃąir 
Quant ve llur suspirada derrería, 
Mes pie del esperit que l'enfortía, 
Deya parlant ab sí meteix: — ÂŦÂĄFinir!; 



f 



URANOS DE INCIENSO. 469 



jYedle!, de pie en la prisiÃģn; alumbrada por el 
primer rayo ae un día de Junio, que entra por 
estrecha saetera^ la cara del ApÃģstol, enardecida, 
resplandece como el sol de la maÃąan^. 



La barba, retorcida en largas trenzas, sobre el 
pecho, inflamado en santos ardores; el manto, 
caído de sobre Iqs hombros; l^s p;i5\nQ?, abíllidas 
por las cadenas; y los ojos, fijos en la brillante 
claridad. 

Dulce visiÃģn de la esperanza chispea en Iqs 
abiertos ojos del gran cristiano; con la brisa nla'- 
linal, las auras de la Bienaventuranza acarician 
su transfigurada frente. 



Saulo recuerda su primqra ,edad; su ardiente 
juventud; y recuerda sus penosísimos viajes, para 
propagar las grandes nuevas de la gracia, la glo- 
ria y l6g vihudÃĐs: 



Y con el acento profundamente melancÃģlico^ 
que los genios jContrarifidos suelen usar al acer- 
carse su ansiadla poÃĄtHnierfaí pero' lleno dÃĐl'esfíí"^ 
ritu de for^leza, decían HablÃĄndh conÃĄigo mismo; 
— ÂŦÂĄMorÃąfÂŧ'!. 



^ 



i70 i, T4R0íÂŦjt 



"If^ I ^ I^ H 



ÂŦÂĄFinir quant l*enemich posseyeix les portes 
De la humanal ciutal; 
Finir quant tantes animes veig morles, 

Y en tenebres la pobre humanitat! 

Âŧ PerquÃĐ he volgut el bÃĐ de les crialures 

Encadenat ne som; 
Mes 1' ÃĄnima romprÃĄ estes Uigadures, 

Y volarÃĄ al bon Deu com un colom. 



ÂŧDesitj qu'est tabernacle se disoiga, 
Y esser prompte ab JesÚs: 
Qu' en pols ma vestidura se resolga, 
Y anÃĄrmen d*aquest mon que corre iMÚs. 

ÂŧMolts que 's deyan amichs son traydors ara, 

Quant abatut m' han vist; 
AlexÃĄnder y ÞÃĐmas copa amara 
Beure fan al enviat de Jesucrist. 



ÂŧÂŋQuÃĐ importa? El Reyne de la pau divina 

Dins la Ciutat s'extÃĐn; 
Dins la matexa cargre Mamertina 
Lo foch de Gracia y d* Esperit s* encÃĐn. 

ÂŧLa Uavor de la Fe s' es derramada 

Del Orient al Ocas, 
La Fe qu' en altre temps fo maltractada 
Pe'l fariseu, la vía de Damas. 



GRANOS DE INCIENSO. 471 



Âŧ ÂĄMorir, cuando el enemigo posee las puertas 
de la ciudad del mundo; morir, cuando tantas 
almas yacen en la muerte; y las tinieblas cubren 
la Humanidad! 

ÂŦPorque quise el bien de los hombres, enca- 
denado estoy. Pero mi alma romperÃĄ estos nu- 
dos, y volarÃĄ ÃĄ Dios como una paloma . 



ÂŦDeseo que este tabernÃĄculo se disuelva; deseo 
hallarme pronto con Jesucristo; que en polvo se 
convierta mi carne, y huya mi alma de este 
mundo ilusionado. 



Âŧ Muchos que se decían amigos, resultan trai- 
dores, al verme vencido. AlexÃĄnder y DÃĐmas 
dan ÃĄ beber amarga copa al enviado del Sal- 
vador. 



ÂŧÂŋQuÃĐ importÃģ? El reino de la paz de Dios se 
propaga en la Ciudad; hasta en la cÃĄrcel Mamertina 
prende la llama del Espíritu. 



ÂŧLa semilla de la Fe sembrÃģse del oriente al 
ocaso; la Fe, perseguida ayer por el Fariseo, de 
Damasco en el camino. 



478 i. TARQíaÉ. 



ÂŧÂĄ Y cdm ens resisteix la Sinagoga, 

Reptant ÃĄ los crehents! 
No vol que la barrera se remogfi 
Pera obrir pas ÃĄ les humanes gentfe 



ÃĐ- 



*ÂĄEIIa m'ha perseguit per mar y ierra, 

Ella avorreíx mon nom; 
Mos germans ÂĄsraelites (Jura guerra 
Juraren cechs al cr istia renom. 



ÂŧLa pÃĄranla de Fe de ells es llevada, 

Y es duyta ais infidels; 
Y l'hora d'uu non poblÃĐ es arribada, 
De bones obres seguidor excels. 

ÂŧE1 Pare benehit. qu'es invisible, 

L'UnigÃĐnil enviÃĄ; 
Y 1 Senyor humilial en carn visible 
A les figures cumpliment dona. 

Âŧ Ara ja ni en Judea ni en Samaría 

L*iinich altar veurÃĐm. 
Mes de la tÃĐrra en 1' infinita awíplaria 
Los temples del amor axecarÃĐm. 

ÂŧL'amor, la gracia, la virtut divina, 

Lo goig universal; 
PerquÃĐ devant la Creu la Palestina 
Pona ais hÃģmens un Ãģscul fraternal. 



GRANOS DE INCIENSO. #73 



ÂŧÂĄY cÃģmo se nâ‚Ži& Desiste la Sinagoga, dess^ando 
ÃĄ los creyentes! No quiene destruí la! antie:ua 
barrera y abrir paso ÃĄ todos los pueblos. 



ÂŧEIla me ha perseguido ÂŦrv todas partes ; 
ella aborrece mi noiiil>re. Mis heriigianos israeli- 
tas juraron, en su ee^edad, encarnizad^ guerra 
al Cristianismo. 

Âŧ Quítaseles la pajabpa de la Fe, y es llevada ÃĄ 
los infieles: ha Uegiado la hora de constituir un 
nuevo pueblo, excelso seguidor de buenas obras. 



ÂŧE1 Padre en las alturas invisible, enviÃģ al 
UnigÃĐnito; y el SeÃąor, humillado en carne visible, 
dio cumplimiento ÃĄ los antiguos símbolos. 



ÂŧYa ni en Judea, ni en Samaría v^emos 
el Único altar; sino que en la infinita redondez 
de la tierra, levantaremos los templos del amor. 



ÂŧE1 amor, la gmeia, las virtudes de Dids, el 
gozo universal; porque ante la Cruz, la verdade- 
ra Palestina da ÃĄ lodos los hoaabres el Ãģsculo de 
la fraternidad. 



L. 



474 J. TABDNlí. 



â–  â–  ' â€Ē ÂŦ I n 



ÂŧJo he visitat les ÂĄlies de 1' Acaya, 
Menat pe 4 dit de Deu; 
Y, sens la ciencia y ab polsosa saya, 
Los he mostrat la ignominiosa Creu. 

ÂŧLos sabis del AreÃģpago sentiren 

Que 4 Deu desconegul 

Que los anlichs poetes enaltiren, 

A redimir los hÃģmens es vingut. 

ÂŧLa incerta ciencia deis prohoms d' AleÃąes, 

Qu'era erguU solzamenl, 
Se posa les dolcíssimes cadenes 
De Fe cristiana y renovada 's sent 

ÂŧDe la mar de Corinto ÃĄ Macedonia 

La Grecia he corregut; 
No hi hÃĄ ciutat capdal, no hi hÃĄ colonia 
Hpnt la Gracia de Deu no m' haja dut. 

ÂŧYperills en la mar y en les planures, 

Perills de nit y jorn, 
Perills y cansament y desventures, 
Y fam y set en qualsevol sejorn. 

ÂŋMoltes voltes los grechs apedregaren 

A est home malhaurat; 
Moltes voltes les ones l'enfonzaren. 
PerquÃĐ '1 Regne de Deu fos ofegat. 



GRANOS DE INGIBN80. 475 

ÂŧYo visitÃĐ las islas de la Acaya, guiado por el 
dedo de Dios; y, sin ciencia de mi parte, y en 
traje de peregrino, les enseÃąÃĐ la ignominia de la 
Cruz. 



ÂŧLos sabios del AreÃģpago oyeron que el 
Dios ignoto, celebrado por los antiguos poetas, 
ha venido ÃĄ redimir ÃĄ los hombres. 



! ÂŧLa incierta ciencia de los sabios atenienses, 

3ue sÃģlo era orgullo, se pone las dulcísimas ca- 
enas de la Fe cristiana, y adopta verdaderos 
principios. 

Desde el mar de Corinto ÃĄ Macedonia, he re- 
corrido toda la Grecia; no hay ciudad capital, 
no hay colonia, ÃĄ donde no me haya llevado la 
gracia de Dios. 

Âŧ Y peligros en el mar, y en la tierra; peligros 
de nocne, y de día; peligros, y cansancio, y des- 
gracias, y hambre, y sed, en todas partes. 



ÂŦMuchas veces los helenistas apedrearon ÃĄ este 
desventurado; muchas veces las olas lo cubrieron, 
para ahogar el Reino de Dios. 



476 }, i^A^pNJi. 

Âŧ0h jSIIs dj^ 1' ajta Grecia estimadíssims, 

Goig y corona meus, 
EstÃĄu en el Se^yor, fillets caríssims, 
VullÃĄu per sempre enderrocar los deus. 

ÂŧE1 Senyor ypstrcís cÃģssos xli^gpscí^ 
Y ' Is nobles cors. anim^ 

Y esperit de mciencia us infuq^esca, 

Y eus apart de tacar vos ab lo crim.,. 

ÂŧJo he vipgut ftps al centrie del Imperi, 

Per divinal Bondat; 
Mes, ay, qjae 'ns hi preparan cementen. 
PerquÃĐ is fa mal la llum de Veritat. 

ÂŧLo Grist desde la cííb^^ dehCalvari 

Morint venqÃĐ la mort. 
Mes ia mprt y 1' infern en soh desvari 
ForcÃĐ tjan per destruir la nostra sort. 

Âŧ Italia, la ^yíír^4e la tÃĐrra, 
JLl^ía 's íligÃĄ iab eils, 
Italia nos rebuy* y nos des(errq, 
O tira *ls nosíres cÃģssos ais arpells. 

ÂŧR^ma> SJipíírM Rom^, tu qu* es/i^ÂĄs^ 

Lo n^pn ab ton greju pes, 
Tu qu'ab vils ferros ,p|(lpsjusts agaías, 
Contra i Deu inmortal no podrÃĄs res. 



GRANOS HÉ INCIENSO. 477 



Âŧ0h queridos hijos de la exclarecida Grecia; 
mi gozo y mí corona; estad en el SeÃąor, hijos 
carísimos: derribad para siempre los infames 
dioses. 



ÂŧE1 SeÃąor dirija vuestros pasos, y anime 
vuestros corazones, y os infunda espíritu de 
paciencia, y os preserve de mancharos con el 
crimen de la idolatría... 



ÂŧYo he venido hasta el centro del Imperio, 
por bondad de Dios; mas, ÂĄay!, que aquí se me 
ha cavado la fosa, porque la luz de la verdad 
daÃąa sus ojos. 

ÂŧE1 Cristo desde la cima del Calvario, mu- 
riendo venciÃģ la muerte; mas la muerte y el 
infierno en su furor forcqean para destruir nues- 
tra dicha. 

Âŧ Italia, la seÃąora del orbe, Italia se une ÃĄ 
ellos; Italia nos rechaza, nos destierra, ceba con 
nuestros cuerpos las aves de rapiÃąa. 



ÂŧRoma, soberbia Roma, tÚ que aplastas el 
mundo con tu peso; tÚ que vilmente aherrojas 
ÃĄ los justos; contra Dios inmortal no podrÃĄs 
nada. 



478 J. TARONJÍ. 



ÂŧLes tenebres d' infern s'acaramuUan, 

L' ignorancia 's remou, 
Plens de veri y de rabia los cors bullen, 
PerquÃĐ deis ídols cruximent ja s'ou. 

ÂŧDe l'una part los fruyts de la materia: 

Latrocinis violents, 
Adulteris y morts y gran Uatzeria, 

Y mentides crÞels en los potenls. 

ÂŧDe l'altra part les glories religioses, 

Los fruyts del Esperit; 
Éram abans tenebres horroroses, 
Ara lluní celestial en Jesucrist. 

ÂŧÂŋY tu tems, Missatger de la llum pura, 

Nunci del Redemptor? 
Âŋi\o veus crÃĐxer la nova criatura, 

V home perfet, lo setgle venidor? 

Âŧ SentÃģ de Ilibertat el suau aroma, 

De fe, virtut y pau; 
Mostrar debem ÃĄ los tirans de Roma 
CÃģm se mor per la fe d' un Deu esclau, 

ÂŧiAbba! JesÚs, Senyor de cels y tÃĐrra, 

A â€ĒVos, Paremeu, vinch; 
Ni'ls agots, ni *1 poder, quietut ni guerra 
Me podrÃĄn apagar l*amor que us tinch. 



GRANOS DE INCIENSO. 



479 



Âŧ Infernales tinieblas se agolpan; la ignorancia 
se retuerce; arden en venenosa rabia los corazo- 
nes; porque ya crujen los pedestales de los 
ídolos. 



ÂŧDe una parte estÃĄn los frutos de la materia: 
violentos latrocinios^ adulterios, asesinatos, mi- 
seria espantable, y crueles mentiras en los po- 
derosos. 



ÂŧDe otra parte las glorias religiosas, los frutos 
del espíritu. Éramos antes horribles tinieblas; 
ahora luz celestial en Jesucristo. 



ÂŧÂŋY tÚ temes, mensajero de la pura luz, 
nuncio del Redentor? ÂŋNo ves crecer la nueva 
criatura, el hombre perfecto, el siglo por venir? 



ÂŦSiento el suave aroma de la libertad; la fe, 
la virtud, la paz divina. Mostremos ÃĄ los tira- 
nos de Roma, cÃģmo se muere por la fe de un 
Dios esclavo. 



ÂŧÂĄ Abba! ÂĄJesÚs, SeÃąor de cielos y tierra, a Ti 
voy. Padre mío! Ni los azotes, ni el poder, ni la 
paz, ni la persecuciÃģn, me podrÃĄn apagar el 
amor que te profeso. 



480 J. TÃĄRONJÍ. 



ÂŧGuardí4 depÃģsil que de gracia un día 

JesÚs me confia; 
S'es consumada la. carrera mía; 
ÂĄAnÃĐm!... ÂĄDeu per l'Esglesia vellarÃĄ!Âŧ — 



Diu lo Sant; y el Senyor de les allures 
Que res oblida ni la tendrÃĄ flor, 
Que may gira 1' espatla ÃĄ ses cria tures. 
Un ressÃģ de les cÃĐliques ventures 
Dexa sentir que li ÃĐngpandeix lo cor. 

Les guardies del Pretori reforgades 
S' acostan ja ab ses Uances y destrals, 
Ressonant per les solides arcades; 
Axí los glavís en les mans sagrades 
S' ou retentir vora is xotets pascÃĄis. 

Entran; 1 ApÃģstol ÃĄ ses mans se dona, ^ 
Desafiant del Imperi los furors; 
Pere surt pera rebre igual corona; 
S' abragan fortament per breu estona; 
Y al Viminal s* en van ab los lieíors... 



La sancli dÃĐl CristiÃĄ foÞ derramada, ' 
La sentencia del CÃĐssar per cumplir; 
La Terra ab ella romanguÃĐ tacada; 
ÂĄMes l'arbre de laCrÃĐu feu gran brostada, 
Y ses rames h mon varen cubrir!! 



Febrer 1874. 



' M P^ 



GRANOS DE INCIENSO. i81 



ÂŧHe guardado el depÃģsito de la gracia que 
JesÚs me confiÃģ; he consumado la carrera mía. 
i Vamos! . . , ÂĄ Dios velarÃĄ por la Iglesia ! Âŧ — 



Dice el Santo; y el SeÃąor omnipotente, aue 
nada descuida, ni siquiera las florecillas del valle; 
que nunca 'desatiende ÃĄ sus criaturas; dÃĐjale oír 
un eco de la celestial felicidad, que le ensanclia 
el corazÃģn. 

La guardia del Pretorio reforzada, se acerca 
ya; resuenan las lanzas y segures bajo los sÃģlidos 
arcos. Así las víctimas, en el sacrificio, oyen el 
ruido de las sagradas cuchillas. 



Entran; el ApÃģstql se entrega ÃĄ ellos, afron- 
tando el furor de los verdugos. Pedro viene 
tambiÃĐn, para recibir igual corona; abrÃĄzanse 
estrechamente breves momentos y salen para 
el Viminal con los Helores. .. 

La sangre del cristiano derramÃģse, para cum- 
plir la sentencia del CÃĐsar; la tierra quedÃģ man- 
chada con un crimen mÃĄs; pero el ÃĄrbol de la 
Cruz echÃģ infinitos renuevos, y sus ramas cu- 
brieron el mundo. 



31' 



482 J. TARÞNJÍ. 



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DESIG DE LOS DESIGS. 



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Conflteanturtibi, populi, Deus; 
CoDfit^antur tibi popali omnes! 
(Psalm 66— Y. 3.) 



Era l'hora del día en que s*eneÃĐnen 
Dintre'l cor los desigs que del cel venen, 
Y 4 cor desficiÃģs s*en vol anar: 
Exa hora de sÞau melancolía, 
Quant la derrera claretat del día 
Son arreveure trist comenga ÃĄ dar. 



Genolls ficats, sobre la tÃĐrra broja, 
Vora 4 sepulcre que lo cÃģs estoja 
Del MÃĄrtir de la Fe, gran RamÃģn Lull, 
Ma ÃĄnima plena de condol, jo ora va ; 
Y, desde i mon, al Infinit vola va, 
Com la gavina al cel desde un escull. 



GRANOS I>B INGIBNSO. 483 



DESEO DE LOS DESEOS. 



>^tív;> 



Era la hora en que el corazÃģn abriga deseos 
celestiales, y, displicente, quiere irse de este 
mundo; esa hora de suave melancolía, en que la 
claridad del crepÚsculo vespertino empieza ÃĄ 
darnos su triste adiÃģs. 



Þc rodillas sobre la desnuda grada, cerca del 
sepulcro que encierra el cuerpo del MÃĄrtir de la 
Fe, del gran RamÃģn Lull, oraba yo, con el alma 
sumida en la tristeza; y, desde este mundo, me 
elevaba ÃĄ lo Infinito, como la gaviota al cielo 
desde un escollo. 



484 J. TARONJÍ. 



Recordava ferestes amargares 
Qu * en Lull vÃĄ soffer ir de les criatures 
Per donar ÃĄ conexe i nom de Deu; 
Y, malgrat sa invencible benvolencia. 
Conseguir no poguÃĐ sa inteligencia 
Fosadorat el bon JesÚs arrÃĐu. 



ÂĄCÃģm. SÃĐnyor! ÂŋY aqaeix hÃĐroe d'acUvesa, 
Casi res vÃĄ lograr en l'escomesa 
Que feu ais pobles servidors del mal? 
ÂŋY l*uniÃģ religiosa de los pobles, 
SÃģls ha de ser desig de los cors nobles; 
AspiraciÃģ, y no mes, del ideal? 



Aqueix desig que lo meu cor omplena 

Y que buU en la sanch de cada vena, 
El desig de que Vos siau conegut, 
ÂŋNo ha de teÃąir gatislacciÃģ algÚn día, 

Y hem de veure del home 1' agonía, 
Semi)re pe *1 geni del error vengut? 



Suspir al) ansia per la pau divina. 
Per l'unitat de Fe, que *ns encamina 
Cap-dret al Cel per un meteíx viaranv; 
Suspir pera que vinga 1* amor pura, 
Regne de fe y d'amor, que*ns assegura 
L'adveniment del Regne sens engany. 



GRANOS DB INCIENSO. 485 



Recordaba las fieras amarguras que Lulio tu- 
vo que sufrir de los hombres, para dar ÃĄ cono- 
cer el Nombre de Dios. Y, sin embargo, ni su 
inteligencia, ni su caridad, lograron que Jesu- 
cristo fuese adorado en todas partes . 



ÂĄCÃģmo, SeÃąor! ÂŋY ese ht'roe de la actividad 
ardiente, casi nada pudo conseguir en la empre- 
sa de ilustrar ÃĄ los pueblos paganos? ÂŋY la 
uniÃģn religiosa de todos los pueblos, ha de ser 
simple deseo de las almas nobles; no mÃĄs que 
aspiraciÃģn de un ideal? 



Este deseo que hinche mi corazoii, que hierve 
en la sangre de mis venas, el deseÃģ de que TÚ 
seas conocido, Âŋno ha de verse satisfecho algÚn 
día? ÂŋHemos de presenciar siempre la angustia 
del hombre, vencido por el genio del eiTor? 



Suspiro pw la paz religiosa, por la qitídad de 
la Fe, que nos encamina diereefcaroente ÃĄ Dias 
por un mismo sendero. Suspiro por el amor 
puro, por el reinado de la Fe y ÃĐe\ Amor, que 
nos asegura el admmmientt> de la Vetdad 
Eterna. 



486 J. TAHONJt. 

^ i m I â–  - â–  iji ' M I â–  â– â– <> â–  â–  11 I 11 â–  II â– IHWI.JULMJÂŦU^^ ' i;AJ^/ f PV-i:je<rtJliW 

I 

ÂĄOh! ÂĄNo han pogul encara 'Is fervorosos 
Grans genis de qui estam mes ergullosos, 
Del error los imperis esvahir! 
ÂĄEncarara s* extÃĐn per 1' ampia Terra 
Com grossa taca exa negror qu' aterra, 
Y 'ns fa del íntim de lo cor gemir! 



Pan, y Lull, y Xavier, y altres, petjaren 
Casi la tÃĐrra tota; derramaren 
L'aygua de Fe y d' Amor en 1' Univers; 
Mes no han bastat sos gegatitins esforgos, 
Y 1* home se revingla ab braus retorgos 
Dintre del cercle del error pervers. 



La Uavor de la Fe, depositada 
En 1' Arca d* Israel, fo fecundada 
Per la Sanch generosa del Senyor; 
Los vents del Cristianisme la prengueren, 
Y ab ses valentes ales la dugueren 
Fins ais límits sabuts per l'antigor. 



Los Apdstols les roques del Calvan, 
Abandonaren ab sublim desvari, 
Empesos per V afronta de la Creu; 
Y desde 1 ' Indo ÃĄ les iberes platjes, 
En inmortals, maravellosos viatjes, 
Portar saberen l'Unitat de Deu. 



i 



OÍANOS dK INCIKNSO. 487 



tÂĄ"-i ' I - â– â–  -^ 



ÂĄAh! ÂĄNo han podido aÚn los fervorosos ge- 
nios, orgullo soberano de nuestra raza, destruir 
los imperios del error! ÂĄTodavía cubre gran 
parte de la tierra esa afrentosa mancha, contra la 
cual protestamos con gemidos! 



Pablo, y LulK y Javier, y muchos otros, visi- 
taron casi toda la tierra; derramaron el agua de 
la Fe y del Amor en todas las regiones: mas no 
han sido suficientes sus colosales esfuerzos; y el 
hombre se retuerce todavía dentro del fÃĐrreo 
círculo del error. 



La semilla de la Fe, depositada en el arca de 
Israel, fuÃĐ fecundizada por la generosísima San- 
gre del SeÃąor. Los vientos del Cristianismo la 
tomaron, y en sus valientes alas condujÃĐronla 
hasta los límites del mundo entonces conocido. 



Los apÃģstoles con sublime inspiraciÃģn abando- 
naron las rocas del Calvario, impelidos por la 
afrenta de la Cruz. Y desde el Indo hasta las 
playas ibÃĐricas, en inmortales milagrosos viajes, 
supieron llevar la fe de la unidad de Dios. 



488 J. TARONJÍ. 



Y los obrí ses cÃĄtedres Ateries, 

Y venera la Italia ses cadenes, 
La veu de los Pontííices tronÃĄ; 
AprÃĐs deis mÃĄrtirs, confessors exiren, 

Y los filis de Germania'ls exoíreii, 

Y i nom de Crist sos estandarts infla. 



DesprÃĐs, los barcos espanyols tallaren 
Les ones del AtlÃĄntich , y volaren 
Al Nou Mon ferventissims missioners; 
Y la infelís progenie americana 
Inclina son bell cap de jovensana, 
Devant Aquell qui acuU ais extranjers. 



Mes... ÂĄay!, (no pot ma cristiana lira 
Expressar eix dolor que la retgira), 
Transcorreren les glories del Passat: 
Y tanta sanch gustosament donada, 
Tant d* entussiasme, tanta fe exaltada, 
Pera espoltrir los ídols no han bastat. 



ÂĄ Ay! No han bastat grandeses d' heroísme 
Pera plantar* la Creu del Cristianisrae 
llontsevuUa respire un fiU del hom. 
Hi hÃĄ terres y mes terres, no Uunyanes, 
Que may senten la veu de les campanes. 
Ni de JesÚs lo suÃĄvíssim Nom. 



GRANOS DK INCIENSO. 489 



Y Grecia les abriÃģ sus cÃĄtedras, ÃĐ Italia venerÃģ 
sus cadenas: escuchÃģse la atronadora voz de los 
Pontífices, Tras de los mÃĄrtires, vinieron los 
confesores; y los hijos de Ger manía aceptaron su 
doctrina; y, al nombre de Cristo, ondearon al 
viento sus estandartes. 



DespuÃĐs, los barcos espaÃąoles surcaron las 
olas del AtlÃĄntico; volaron al Nuevo Mundo fer- 
ventísimos misioneros; y la infeliz raza america- 
na, inclinÃģ su joven cabeza ante aquel SeÃąor que 
acoge al extranjero. 



Mas... |ay!, (no puede mi cristiana lira expre- 
sar el dolor que me abruma), transcurrieron las 
pasadas glorias; y tanta sangre con sumo gusto 
ofrecida, entusiasmo tan verdadero, tan exaltada 
fe, para pulverizar los ídolos, no han bastado. 



ÂĄ Ay! No han bastado las mÃĄs heroicas empre- 
sas, para plantar la Cruz del Cristianismo por do 
quiera respire un hijo del hombre. Hay muchí- 
simos países, no lejanos, en que nunca se oye la 
voz de la campana, ni el dulcísimo Nombre de 
JesÚs. 



490 I. TARONjt. 



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ÂŦ â–  I " ^ ' J i l H Âŧ â– Âŧâ–  â–  â–  n â– â–  HJ Jl . i j. i i ), i I t I .J,J 1 ^ 1 I .1 'j ' f 



La cruel Mítja Lluna senyoreja 
Los hoscos de palmeres, que raslreja 
L*elefant, en lo sdyl de FaraÃģ; 
En les ciutats de la pagana Xina 
Sufrir no por en, sense ferio ruina. 
Que soalce ÃĄ Deu un cristÃ­ÃĄ torreÃģ. 



ÂŋQuÃĐ mes? Entre les ruÃąes llastimoses 
De Salem, ÃĄ 1' Europa doloroses, 
ÂŋNo hi Uampega lo ferro mussulman? 
ÂŋQuÃĐ n' hem tengut de les brillants Creuades, 
Quant tota Europa enviava ses armades 
Per abatre les glories del Koran? 



ÂĄAy! en noltres matexos, la senyera 
De 1' UniÃģ religiosa Âŋla venera 
Y li es avuy tota ÃĄnima fidel? 
ÂŋEs per ventura ab altivesa noble 
Arborada y seguida en cada poblÃĐ? 
ÂŋL' interÃĐs nostre es 1' interÃĐs del Cel? 



ÂĄVoldría que decop se declarassen 
Catdliques les Gents; y proclamassen 
SÃģls una Fe, un Baptisme, y un Senyor; 
Y del Tana ys al Níger, des la Franga 
A lallunya Otaíti, Talaban 9a 
Þníssona pujas al Creador! 




61IAN0S DR fIfCIBNflO. 491 



rvM â€Ē !â–  â€Ē 



La cruel Media Luna seÃąorea los bosques de 
palmeras, donde vive el elefante, en el suelo de 
los Faraones. En las ciudades de la pagana China, 
no pueden sufrir, sin derribarlo, que se levante 
ÃĄ Dios cristiano templo. 



ÂŋQuÃĐ mÃĄs? Entre las ruinas de Jerusalem, eter- 
no dolor de Europa, Âŋno brillan los aceros musul- 
manes? ÂŋQuÃĐ obtuvimos de las grandiosas Cruza- 
das, cuando toda Europa enviaba sus ejÃĐrcitos, 
para abatir las glorias del Koran? 



ÂĄAy! Nosotros mismos, Âŋacaso somos fie- 
les ÃĄ la bandera de la uniÃģn religiosa? ÂŋLa 
enarbolan y siguen con noble altivez todos los 
pueblos? Nuestros intereses, Âŋson los intereses de 
Dios? 



ÂĄOjalÃĄ todas las naciones, instantÃĄneamente, 
se declarasen catÃģlicas, proclamando una sola Fe, 
un solo Bautismo, un solo SeÃąor! ÂĄY del TÃĄnais 
al Níger, desde Francia ÃĄ la lejana Otaíti, subie- 
se unísono el cÃĄntico de alabanzas, al Ser Su- 
premo! 



iSSí J. TARONIÍ. 



ÂĄOh Þiiitat!, tu no ets filia de la Terra; 
Los hÃĐmens te declaran dura gaferra, 
Y no t* albergan en les patries Hars; 
ÂŋPer quÃĐ t'enjega l'ignoranm vana? 
ÂŋPer quÃĐ s'ajau tant temps ip raca bukiiana 
Sois nombra impura de raaleyts allars? 



Tu ets estrella de llum maravellosa, 
Tu devallas del Ciin, font delitosa, 
Y regas los verjers del Esperit. 
ÂĄAvina, avina, resplendor puríssim 
De l'Essencia invisible del Altíssim! 
ÂĄAy! ÂĄqu*ens cubreix la tenebrosa nit! 



ÂŋQuÃĄnt, Deu pieu, brillarÃĄ en tpt?i la Terra 
L'antprxa de la Fe, que i Mal desterra, 
Y tols veurem universal claror? 
ÂŋQuÃĄnt el dimoni no rebrÃĄ homenalje 
Ni tendrÃĄ en sois un cor felís estatje? 
ÂŋQuÃĄnt serÃĐu nostre DeÞ> Senyor, SenyorÞ— 



La Uantiadel Santíssim llambreJ2|va, 
Casi fosca la bÃģveda quedava , 

Y les ombres gira van entorn faieu; 
Lo pensament erilayre se desfeya, 

Y un riu d'ardentes HÃĄgrimÃĐs me quÃĐya, 
ÂĄCom si 's fonguÃĐs mon cor per tant de greu! 

Juliol 1874, 



GRANOS DK tNCIENSO. 493 

ÂĄOh Unidad! ÂĄTÚ no eres hija de la Tierra! 
Los hombres te persiguen; no quieren albergarte 
en el hogar^de la naciones. ÂŋPor quÃĐ te despiden 
la vanidad y la ignorancia? ÂŋPor quÃĐ la raza hu- 
mana se duerme ÃĄ la impura sombra de maldi- 
tos altares? 



TÚ eres astro de maravillosa claridad; deli- 
ciosa fuente, que bajas de la Altura, y riegas 
los verjeles del espíritu. ÂĄVÃĐn, vÃĐn, resplandor 
de la Esencia Soberana! /Ay! ÂĄque nos envuel- 
ve tenebrosa noche! 



ÂŋCuÃĄndo, Dios mío, brillarÃĄ en toda la Tierra 
la antorcha de la Fe, de nuestros males enemi- 
ga, y todos veremos el Sol de tu verdad? 
ÂŋCuÃĄndo Luzbel no recibirÃĄ homenaje de nadie, 
nÂĄ se aposentarÃĄ descansadamente en corazÃģn 
alguno? ÂŋCuÃĄndo serÃĄs nuestro Dios, SeÃąor, 
SeÃąor!! — 

La lÃĄmpara del Santísimo chisporroteaba; 
la bÃģveda de la capilla quedaba casi ÃĄ oscuras; 
las sombras daban vueltas ÃĄ mi alrededor. Mi 
pensamiento se perdía en vaguedades; y por 
mis mejillas corrían ríos de lÃĄgrimas, ÂĄcual si mi 
corazÃģn saltase de su centro! 



494 J. TARONJt. 



â– ^*r- 



AL VENERABLE SÉNIOR 

LO SANT PARE PÍO XX; 

en la festa universal del quincuagÃĐssim Aniversart 

de sa prelatura de Bisbe. 



â€Ē— — ''í^Cíift?'.! 



Canlem ennostra Uenguales glories de 1' Esglesía; 
La gloria del Pontífice que la goberna en Cap. 
ÂĄSalut al venerable Senyop, de Crist vicari! 
ÂĄSalutal vell Nostramo de la cristiana Ñau! 

La tÃĐrra de Mallorca 1ÂĄ envía s' escomesa; 
Pregaries mallorquines ascolti sa bondat: 
La tÃĐrra de Mallorca, fidel y cristiana, 
No pot may oblidarse de sos camíns leÃĄis. 




GRANOS DE INCIENSO. 

â– â– â€Ē - ^ — 



495 



AL VENERABLE SEÑOR 



EL SANTO PADRE PÍO IX; 

en la fiesta universal del quincuagÃĐ^simo Aniversario 

de su dignidad de Obispo, 



Cantemos en nuestra lengua la gloria de la 
Iglesia; la gloria del Pontífice, su Jefe. ÂĄSalud al 
venerable SeÃąor, vicario de Jesucristo! jSalud al 
anciano Piloto de la catÃģlica Nave. 



La tierra de Mallorca le envía su saludo; ple- 
garias mallorquínas escuche su bondad. La tie- 
rra de Mallorca, siempre fiel y cristiana, nunca se 
olvida del leal camino. 



496 J. TARONJÍ. 



Cristiana n' es Mallorcia desque *lbon Rey en Jaurne 
Ab sanch de ses ferides un jorn la balejÃĄ; 
Cristiana sempre, y pura, les flors de sa corona 
De van t la santa Esglesia tot temps sap deposar. 

AvÚy que el mon calÃģlich ta festa aniversaria 
Del día en que el gran Pío {o bisbe consagrat, 
Avuy que les esglesies del Þnivers s' alegran, 
Mallorca s' ubriaca del goig universal. 

Yab los perfums de rosa qu* exbidan ses planures, 
Y ab la remor d'alzines que surt deis comallars, 
Yab lo renou que mouen del mar les bravesones, 
Un cÃĄntich d' alegría tramet al Pare Sant. 

ÂĄSalut, oh Vell de Roma, que lerm, incontrastable, 
Aguantas lo timÃģ de la cristiana Ñau! 
ÂĄMolts anys pugas reveure la llum d'esta diada! 
ÂĄMolts anyspugas combatre pe'l Bedetoslnlants! 

9 Abril de {^11, 



I friC-*"^t^^*> 



GRANOS ÞÂĢ INCIENSO. 497 

Mallorca es cristiana desde que el buen Rey 
D. Jaime la bautizÃģ, con sangre de sus heridas. 
Siempre cristiana y piira, sabe poner las flores 
de su corona i\ los pies de la santa Iglesia. 

Hoy que el mundo catÃģlico celebra el aniver- 
sario del día, en que el gran Pío IX fuÃĐ consa- 
grado obispo; hoy que saltan de jÚbilo todas las 
iglesias del universo mundo; Mallorca se embria- 
ga del gozo universal. 

Y con el olor de rosas que exhalan sus llanuras, 
y el rumor que mueven las encinas de los mon- 
tes, y el ruido que levantan las bravas olas del 
mar, un cÃĄntico de alegría trasmite al Padre 
Santo. 

ÂĄSalud, Anciano de Roma^que, firme, incoíi- 
trastable, aguantas el timÃģn de la nave de San 
Pedro! ÂĄMuchos aÃąos vuelvas a ver la luz de este 
día! ÂĄMuchos aÃąos puedas combatir, para bien 
de tus hijos! 



31 



^mm^mt 



198 



i. TAROMf. 



LA CARITAT 



J=\. 



Premiada en la Societat catalana La Misteriosa, 

en lo certamen de 2 Febrer de 1876, 



Chantas nunquam excidit.:. 

(Bpist. de S. Pau 1/ ÃĄ los Corintios; 
Cap. ;xni, verset. 8,) 



MirÃĄu exa Matrona, 
Verge y Mare, puríssima y fecunda; 

VÃĐurela pler nos dona; 

En fuig la Serp inmunda; 
Lo seu rich trono sobre Ms ÃĄngeis funda. 



GRANOS DE INCIENSO. iOg 



LA CARIDAD. 



Mirad esa Matrona, virgen y madre, purísi- 
ma V fecunda. SÃģlo verla nos causa placer. Hu- 
ye de su lado la inmunda Serpiente; su rico tro- 
no se apoya sobre las alas de los ÃĄngeles. 



500 J. TARONJÍ 



, Sos uiis miran la cara 
Del Sol, que en ells resplÃĄn y en ells se mira; 

Ab son mantell ampara 

Pobre infant que suspira; 
Sa mÃĄ deten la desferíhada ira. 

Oh divinal Bellesa 
La que illumina*! front de la Senyora; 

Oh may vista grandesa 

De l*amor benfactora, 
Que son cor pie de gracies atresora. 

De bon matí s' axeca 
Y al Creador ses oracions envía; 

De peresa may peca; 

Y, en nom de Deu que*l cría, 
Sab guanyar lo dolgpa de cada día. 

A volles la desgracia 
RodejarÃĄ son cor; no's desespera; 

De la divina Gracia, 

Ab sa fe vertadera, 
Remey , socors y pietat espera. 

Ella del sacrifici 
De sa quietut y benestar se oblida; 

Del mon en benefici 

ExposarÃĄ sa vida, 
Mes sdls de Deu vol ser la henchida- 




GRANOS DE INCIENSO. 501 



Fija SUS ojos en el Sol, que ÃĄ su vez en ellos 
resplandece y en ellos se mira; bajo su manto 
ampara niÃąos desamparados; su mano detiene 
las iras del vengativo. 



ÂĄOh divinal Belleza, la que ilumina la frente 
de la SeÃąora/ ÂĄOh nunca vista benevolencia del 
amor, que en su delicado corazÃģn tiene morada! 



LevÃĄntase muy de maÃąana, y eleva sus ora- 
ciones al Ser Supremo; no desatiende el trabajo; 
y, en nombre de Dios, que nos lo da, sabe ga- 
nar el dulce pan de cada día. 



A vpces la desgracia visitarÃĄ su hogar; no se 
desespera, por eso: de la Providencia divina, con 
resignada fe, aguarda el remedio, el socorro y 
la piedad. 



Ella se olvida de haber sacrificado, tal vez, su 
bienestar y su reposo. En beneficio del mundo 
expondrÃĄ su vida; mas sÃģlo de Dios anhela el 
premio. 



502 J. TAftONii. 



I* t â€Ē .. â–  â–  I I I J I .1Âŧ 



La santa paciencia, 
Li diu: ÂŦgermana meua en tota cosa. 
Ab pura conciencia 
Prega per el qui posa 
Al mig de son camí iraydora llosa. 

Puja ÃĄ los Últims sÃģtils 
Per axugar les UÃĄgrimes plÃģrades 
En soletat; ni bÃģtils, 
Ni roques espadades 
AturarÃĄn ses passes ignorades* 



ÂĄFlama d'amor divina 
Que crema dins son cor! May torna arrera; 

Avant, avanl camina; 

Sos ulls en I' alta Esfera 
Fixos estÃĄn; I' amor mou sa carrera. 



Oh Dona henchida. 
Oh ideal de mística tendresa, 

Oh llum, oh foch, oh vida, 

Llibertat ben entesa 
Per les cadenes del pecat may presa. 

Jo cerch, jo cerch ton Pare, 
Jo la Font de hon tu surts veure voldría; 
De la Virtut ets mare, 
Del mon ets 1' harmonía, 
L' altíssim Deu incessantment t' envía. 



_#^ 



GRANOS DR INCIKNSO. 503 



La sania paciencia le dice hei^mcina mía. Con 
pureza de intenciÃģn, ruega por el que le pone 
asechanzas en su camino. 



Sube ÃĄ las guardillas, para enjugar lÃĄgrimas 
lloradas en la soledad; ni las arenas de las pla- 
yas, ni los escuetos montes detendrÃĄn sus silen- 
ciosos pasos. 



ÂĄLlama de amor divino que arde en su cora- 
zÃģn! -Nunca vuelve atrÃĄs; adelante, siempre 
adelante en las reformas; su pensamiento fijo en el 
Cielo, porque el amor la alienta. 



ÂĄOh bendita mujer! ÂĄOh Ideal de ternura 
mística! ÂĄOh luz, oh vida, oh fuego! ÂĄLibertad 
bien entendida, nunca por el pecado aprisionada! 



Yo busco, yo busco ÃĄ tu Padre; yo anhelo 
ver la fuente de tu origen. Eres madre de la 
virtud; eres la armonía del mundo; el altísimo 
Dios te manda incesantemente ÃĄ la tierra. 



504 J. TARONJÍ. 



Del cor en lo misleri 
Tu les virluts hi sernbras, real Senvora; 

Lo quÃĐ es un cenienteri, 

Ab ta aleÃąada fora 
Verger riquíssim de 1* alegra Flora. 

ÂĄOh bÃĐ de Deu! ÂĄPer gracia 
Di^\am que conli la gloriosa gesta!... 

Tu en un recÃģ del Assia 

Trencares la feresta 
Cadena que de Infern era la fes! a. 



Tu al Fill aeoinpanyares 
Al Pal d' afronta; sos suspirs oíres; 

Y, en lloch de nostres pares, 
Ab sa Sanch abla Ãąires 
De la Justicia divinal les ires. 



Les roques del Galvari 
Ab la Creu en la mÃĄ partir te veren; 
En mig de son desvari 
Los Grechs te conegueren; 

Y sos ídols de raarbre se roraperen. 

Los esclaus t* esparavÃĄn 
En les presons de Roma ab agonía; 
Y, vehente, clama van: 
Llibertat, Mare mía; 

Y tu los Ilibertavas aquell día. 



JÜ 



GRANOS DB INCIENSO. 505 



En lo profundo del corazÃģn humano siembras 
lÚ las virtudes, real SeÃąora; ÃĄ tu aliento, los 
mÃĄs agrestes eriales serían pronto riquísimos 
verjeles de alegre florescencia. 



ÂĄOh Amor de Dios! DÃĐjame i)or amor que 
cuente tus gloriosos hechos. . . TÚ en un rincÃģn 
del Asia rompiste las horribles cadenas rego- 
cijo del abismo. 



TÚ acompaÃąaste al Hijo de Dios al afrentoso 
Madero; oíste sus suspiros, y, por nuestros pa- 
dres, satisficiste con su Sangre la justicia di- 
vina. 



Las rocas del Calvario viÃĐronte partir, con la 
Cruz enhiesta; ÃĄ pesar de sus filosÃģficos delirios, 
los griegos te conocieron; y los marmÃģreos ído- 
los cayeron hechos trizas. 



Los esclavos te esperaban, agonizando en las 
romanas prisiones; al verte, exclamaban: liber- 
tad, madre mía; y tÚ los libertabas presurosa. 



506 i. TARONJÍ. 



TT 



En 1' inmensa planuria 
Del Nort algal, en ÂĄnimigues platjes. 
Deis BÃĄrbaros la furia 
Calmaren tos missatjes; 

Y xots tornaren los guerrers selvatjes. 

Pujar al Capitoli 
La santa germandat del Cristianisme, 
Rentar ab sagrat oli 
Lo front del estoicisme. 

Y esclarir les tenebres del Abisme; 

Veus ací la corona 
Que ton front engarlanda, y la noblesa 

Que tol lo mon pregona; 

Sdls tu en mig la vilesa 
Predicavas del ÃĄnima Paltesa. 

Setgles y setgles foren 
DengÃĄ d* aquella gesta muy perduda: 
Setgles y setgles moren, 
Y may quedas retuda, 
Ni mortal, ni cansable, ni venguda. 

La ventada violenta 
Que t'empenyÃĐ t*empeny, santa madona; 

La pÃĄranla potenta 

Del Crist encara sona, 
Tot MJnivers ab exa Veu retrona. 



— -^ ^ T 



6RA?I08 DR 1NCIBN80. 507 



En las inmensas llanuras del revuelto Septen- 
triÃģn, en aquellas inhospitalarias tierras tus men- 
sajeros calmaron la furia de los bÃĄrbaros; y los 
guerreros salvajes trocÃĄronse en mansos cor- 
derinos. 

Subir al Capitolio la santa Fraternidad cris- 
tiana; ungir con los sagrados Ãģleos la frente del 
Estoicismo; y disipar las tinieblas infernales: 



HÃĐ ahí la triple corona que orla tu frente; hÃĐ 
ahí los timbres de tu nobleza, por todos prego- 
nada. SÃģlo tÚ, en medio del universal rebaja- 
miento, predicabas la dignidad del hombre. 



Siglos y siglos han pasado desde aquella inol- 
vidable lucha; siglos y siglos mueren; y tÚ 
nunca te paras, ni te mueres, ni te cansas, ni te 
vencen. 



El violento huracÃĄn que te impulsÃģ, te im- 
pulsa, noble Matrona; la omnipotente palabra de 
Cristo resuena todavía; ÃĄ esa Voz retumba el 
Universo. 



508 J. TARONJÍ. 


Tu sentes encarara 
L* enlussiasme primer, la fe primera; 
Vols axecar un ara 
Per tots y una bandera; 
Vols que visea lo mon en Primavera. 

Corres per pía y montanya, 
Passas la mar, 1 ' arena no 't delura , 

Unexes la cabanya 

Ab la real altura, 
Y preparas d'amor l*etat futura. 

VencerÃĄs l'egoísme; 
L' Esquimal y l'Etiop sa rustiquesa, 

RebeÃąt lo sant Baptisme, 

PerdrÃĄn y sa feresa; 
Lo Llop en los anyells no ferÃĄ presa. 

ÂĄDilxa que i cor anyoraí 
ÂĄQuÃĐ bella veig la tÃĐrra, iMuminada 

Per la lluiii venidora! 

ÂĄOh sonríen t aubada! 
ÂĄOh delicia d'amor may acabada! 

Janer de 1876 



FI­ DEL LLIBRE TERCER. 


GRANOS DE INCIENSO. 309 


Til sientes aÚn el entusiasmo, la fe primitiva^ 
quieres levantar un ara y una misma bandera 
para todos los hombres; quieres que el mundo 
viva en primavera. 



Corres por llanos y sierras; atraviesas el mar; 
los arenales no te detienen; unes la cabana con 
el trono, y preparas de amor la edad futura. 



VencerÃĄs al egoísmo. El Esquimal y el Etío- 
pe, al recibir las aguas del prinier Sacramento, 
perderÃĄn su rusticidad y fiereza. El Lobo no de- 
vorarÃĄ los corderos. 



ÂĄDicha que ansia el corazÃģn! ÂĄQuÃĐ hermosa 
es la tierra, iluminada por la Luz de lo porvenir! 
ÂĄOh sonriente aurora! ÂĄOh delicias de amor inter- 
minable! 



FIN DEL LIBRO TERCERO. 




Âŧâ– "-*â– â– 'â–  



FINAL. 



51 i 1. TARONJÍ. 



WÂŦ^"^"Âŧ^" 



FINAL 



LA PATRIA DEL POETA. 



DEDI CADA 

Á ÂĢN RAMÓN PICÓ Y CAMPAMAR 



SursÞm corda. 
(L* Esglesia.) 



ÂŋQuina es la tÃĐrra pera sempre hermosa 
Per que batega del poeta i cor; 
La patria d ' existencia venturosa 
Que iÂĄ sonriu com una aubada d* or? 

EU la veu en los somnis nit y dia. 
La descubreix de lluny com 1* ideal, 
De sos aucells ascolta P harmonía, 
De sa visiÃģ tÃĐ i goig esperitual. 



f* 



^ 



HNAL. 513 



FINAL 



LA PATRIA DEL POETA. 



â– ^^â€ĒvN/%(^^v.^<ÂŦ.'Vl/wwr 



DES DI CADA 

Á D. RAiMON PICÓ Y CAMPAMAR 



Levantad los corazones. 
(La Iglesia.) 



ÂŋDÃģnde estÃĄ la hermosa tierra, por que sus- 
pira el corazÃģn del vate? ÂŋDÃģnde la feliz patria, 
que le sonríe cual brillante aurora? 



La ve en sus sueÃąos; la descubre en lontÃģnan- 
za como un ideal; escucha los armoniosos trinos 
de sus pÃĄjaros; la contempla con inefable gozo. 



33 



5ii J. TAKONJÍ. 



Com rica pluja del estiu tardÃĄna 

Que ÃĄ flors mig mortes fa badar bon ullÂŧ 

Y ais arbres decayguts en 1 ' erta plana 
Fa desplegar ab nova pompa *1 full; 

Axí'l pressentiment d'aquexa tÃĐrra. 
La viva recordanga que'n tÃģ*l cor. 
Reviva en ell la pau que i mon esguerra, 

Y obri la vista eoni del cainp la flor. 

ÂŋCÃģm no, si es ella I 'hermosura nova 
Que del afany Iliberta l'esperit? 
ÂŋCÃģm no, si hi cantan ignorada trova 
Que I 'interior embadaleix del pit? 

Los ciutadans d'aquexa Valí aymada 
Dintre son cor no estojan malvestat; 
Sa ÃĄnima de dol no es rodejada; 
Boga son seny pe 1 mar de veritat. 

ÂĄOh, sí!; no teÃąen 1' ÃĄnima adolida 
Deis dubtes per la cÃĄrrega cruel; 
Comprenen los misteris de la vida; 
Dorada copa no is presenta fel. 

ÂĄSí!; en exa patria del plaher no troban 
Lo llit nupcial cubert ab veis de mort. 
La innocencia deis nins los vells no roban 
Ni adoradors hi tÃĐ la Uey del fol^t. 



t 



FINAL. oí 5 

â– â–  â–  â€Ē f â–  1 . , I â–  .1. â–  â–  ÂŦ â–  -I â–  I â–  

Como tardía lluvia de verano, que reanima 
las agostadas flores, y hace desplegar con nue- 
va pompa las hojas de los ÃĄrboles en la vasta 
llanura ; 

Así, al presentimiento de esa tierra, al vivido 
recuerdo que de ella tiene el alma, renace la paz 
espiritual; y el hombre levanta la cabeza, como 
la flor del campo. 

ÂŋCÃģmo no, si ella es la nueva hermosura, que 
de afanes liberta al humano espíritu? ÂŋCÃģmo no, 
si en ella se canta un cantar que embelesa lo ínti- 
mo del pecho? 

Los habitantes de ese amado Valle, rio escon- 
den en su corazÃģn el crimen; el dolor no rodea 
su alma; su entendimiento navega por el mar de 
la verdad. 

ÂĄOh, sí!; no tienen apesadumbrada la con- 
ciencia con la cruel carga de las dudas; com- 
prenden los misterios de la vida; no se les ofre- 
ce hiÃĐl en dorada copa. 

ÂĄSí! En esa patria del gozo puro, no hay 
lecho nupcial 1 cubierto con velos de muerte; 
los viejos no roban la inocencia ÃĄ los niÃąos; ni 
tiene adoradores la lev de los tiranos. 



^3i6 J. TARONJÍ. 



Vora*ls brancons d'un tejinat de palla 
No *s veuen les motlures d*un palau; 
Ni los horrors de estÚpida batalla 
Reben honres degudes ÃĄ la pau... 

En los bosqÞets de perfumades roses 
Que guaytan d* un bell riu dins 1* ona d' or, 
S' escometen les verges ruboroses, 
Clara mostrant /* eternitat del cor. 

Ergulloses palmeres remorejan, 
Mesclant sa veu ab los murmulls del riu; 
Llargues arbredes sos fruyters rumbejan; 

V ayrosa Flora per lo camp sonriu. 

Vestí ts de llum mes resplendent y clara 
Que la qu* envía del matí lo sol, 
Per nobles archs d' arquitectura rara 
Va deis poetes lo sagrat estol. 

Floretes naxen ÃĄ son pas dÃĐ gloria, 
Del sentiment conversan y l'amor, 
Conversan ab los hÃĐroes que victoria 
TeÃąir saberen del mundÃĄ furor. 

Y ab los pacífichs genis que poliren 
L* aspra tÃĐrra, tornantla rich verger; 
Los qui del home lo progrÃĐs conduiren 
Pe*ls drets camins de la Bondat y i V^r. 



FINAL. 547 

â– ^p^i-M^ii^M^ â– â– â– â– liliÂŧ! I .-I â– â– - â–  â– â– â– â– â– â– â– â– â– â– â– â–  !â– â–  â– ^^â– P^— â– â–  â– â– â– â– ^w I m u mi .m t ■—— ^iÂŧ^— ^—i— ^m^m^^m^^^í^^i^Âŧ^ 

Al lado de infeliz chozuela no se destacan las 
ensambladuras de rico palacio. Ni los horrores 
de estÚpidas batallas reciben los gloriosos nom- 
bres debidos ÃĄ la paz. 

En bosqueciUos de encendidas rosas, que se 
miran en la dorada superficie de mgnso río, de- 
parten amigablemente grupos de castas vírgenes, 
demostrando la eternidad de los bellos sentimien- 
tos. 

Esbeltas palmeras cimbran sus palmas, unien- 
do rumores ÃĄ los murmullos del río; largas ar- 
boledas ostentan sus frutales; la gentil Flora son- 
ríe en las campiÃąas. . . 

Vestidos de , luz mÃĄs resplandeciente que la 
del sol de la maÃąana, por arquerías de noble 
arquitectura, va la sagrada muchedumbre de 
los poetas^ 

Florecillas nacen ÃĄ su glorioso paso; hablan 
del puro sentimiento y del amor; hablan con 
los sublimes hÃĐroes que supieron alcanzar victo- 
ria de las sugestiones munoanalÃĐs. 

Y con los pacíficos genios que cultivaron la 
salvaje naturaleza, tornÃĄiídola delicioso verjel; 
y con los que guÂĄaí*on el humanp ^progreso por 
las derechas vías del Bien y la V^erdad. 



I 

I 

t. 
â–  I 



518 J. TAROHJÍ. 



I Âŧ . â–  I I . . p| i t i , 



Gosant la llum de P infinita Essencia, 
Lo mon vejent baix de sos peus rodar, 
Y is gays colors ab que de Deu la ciencia 
Sabe de l*aiiba lo manteii pintar; 

Un himne d'entussiastes harmoníes 
Elevan pur, inmens ai Esperití 
Del pensament s* axeca d' Isaíes, 
Se vivifica en i' harpa de Davit. 

Homero canta ab lira misteriosa 
De sa patria novella is pobladors; 
Píndaro en exa tÃĐrra tant gloriosa 
Raija deis llabis versos voladors. 

Virgili se conmou ab les belleses 
Deis camps alegres que fugir no tÃĐ; 
Danl hi coneix la font de ses grandeses; 
S* inspira Tasso en virginal llorÃĐ. 

Misericordia hagueren del Altíssim, 
Al passar de la vida los escuUs; 
YH lloan ara ab un parlar suavíssim 
A tu, Senyor, que sa pregaría aculls, 

Petrarca i solitari, el bon Ausíes, 
Garcilaso lo suau, lo just Boileau; 
El vat de les tristeses, Jeremíes; 
El conhort de les animes, LleÃģ. 



Gozan la luz de la infinita Esencia; ven ÃĄ sus 
pies la rotaciÃģn del Universo, y los alegres colores 
con que la ciencia de Dios supo pintar el manto 
de la aurora. 

Un himno de entusiastas armonías se eleva 
puro, inmenso, al Supremo Espíritu; se levanta 
grandioso del pensamiento de Isaías; se vivifica 
en el arpa de David. 

Homero canta con misteriosa lira los ciuda- 
danos de esa nueva patria; Píndaro en esa glorio- 
sísima tierra hace saltar de sus labios voladores 
versos. 



Virgilio se conmueve con las bellezas de los 
alegres campos, que no tiene que abandonar; 
Dante reconoce la fuente de sus altos pensa- 
mientos; se inspira Tasso en virgíneos laureles. 

El Altísimo tuvo misericordia de ellos, al 
atravesar los escollos de la vida; les perdonÃģ sus 
faltas en el trance de la muerte: y, ahora, te ala- 
ban con suavísimos cantos, ÃĄ Ti, SeÃąor, que 
acogiste su plegaria. 

Petrarca, el solitario; el buen Ansias; el dulce 
Garcilaso; el recto Boileau; Jeremías, el vate de 
las tristezas; LeÃģn, el consuelo de las almas, 



520 J. TARONJÍ. 



I 

i 



Lo cech d* Albion, de mística figura, 
Que contempla de Deu la carita t; 
Manzoni, 1* esperanza y la ventura, 
Que centelleja amor y Uibertat. 

Y, junts ab ells, del riu per la pradera, 
Camoens y Lope, Horaci, Lamartine, 
Cervantes, CalderÃģn, Corneille, Herrera, 
BretÃģn y Schiller, RamÃģn Lull, Racine... 

Chors delitosos, mÚsica sagrada. 
Que de Jehovah les bendicions ÃĄrtrÃĐu: 
Rpssinyolets qu' alegran exa aymada 
Patria del Art, ahont la Bellesa sÃĐu. 



ÂĄ l)h, quí poguÃĐs sentirne d' eix cÃĄntich la dolcesa; 
Quí poguÃĐs ovirarvos, riberes del nou mon! 
Qui pujar ÃĄ exa gloria de 1* inmortal grandesa, 
Dexant de nostra tÃĐrra lo rÚstich horizon! 



Aquí, baix la miseria, l'esprit se desconhorta; 
Les il-lusions defugen com l*aygua del torrent; 
Lo mal gust senyoreja de los palaus la porta , 
Dins fret materialisme suspira i pensament. 

ÂĄOh Terra, dolga Terra, qu*el cor del poeta adora; 
Oh Terra, dolga Terra, de imatge celestial! 
Lo pit seu tes montanyes, tos ciutadans anyora, 
Com lonauxer d'Islandia lo sol meridional. 



FINAL . 524 



El ciego de Albion, de mistiea figura, que 
contempla la claridad de Dios; Manzoni, la es- 

Keranza y la dicha, que centellean amor y li- 
ertad. 



Y con ellos, en las praderías del río, Camoens 
y Lope, Horacio, Lamartine, Cervantes, Calde- 
rÃģn, Corneille, Herrera, BretÃģn y Schiller, Rai- 
mundo Lulio, Racine... 

Coros placenteros de sagrada mÚsica, que 
atrae las bendiciones de Jehovah; ruiseÃąores, 
que alegran esa amada patria del Arte, donde 
la Belleza tiene su trono. 



>^^ÂŧÂŧÂŧ^^^.^^iÂŧWVA 



ÂĄOh! ÂĄQuiÃĐn pudiese percibir ese cÃĄntico de 
dulzura/ ÂĄQuiÃĐn pudiese veros, playas del nuevo 
Mundo! ÂĄQuiÃĐn subir ÃĄ esa gloria inmortal, de- 
jando ya nuestros rÚsticos horizontes! 

Aquí, en esta miseria, el espíritu llora; huyen 
las ilusiones como las aguas del torrente; el mal 
gusto se sienta en el umbral de los palacios; y, 
en el vacío del materialismo, se asfixia el pensa- 
miento. 

ÂĄOh Tierra, bendita Tierra, por la cual sus- 
piramos! ÂĄOh Tierra, bendita Tierra de celes- 
tial imagen! Echamos de menos tus montes, y 
tus pobladores, como el navegante de Islandia 
echa de menos el sol meridional. 



V 



522 J. TARONJt. 



1 1 > . J 1 â–  ' 



Per exes les planures son pobre ser delira, 
Com i' herba de les pradesper l'oratjol malí; 
A ta visiÃģ riallera ne polsarÃĄ una lira, 
Senlat prop la fontana, vejent l'Estel di vi. 

ÂŋQuÃĐ hi fÃĄ, quÃĐ hi fÃĄ entre is homes lo gÃĐneros poeta 
De germandat y gloria, d* independencia falt? 
FÃĐuli mercÃĐ si us parla del Cel, com un profeta; 
La patria deis cors nobles, la Patria, es Allí Dalt! 

JutioíiS7i. 



f 



rniAL. 623 

Por esas tus llanuras mi corazÃģn delira, co- 
mo la hierba de los prados por el cefirillo del 
alba. A tu vista pulsarÃĐ la cítara, orillas de la sa- 
grada fuente, mirando la divina Estrella. 

ÂŋQuÃĐ tiene que hacer entre los hombres el 
generoso poeta, falto de simpatías, de inde- 
pendencia y gloria? Perdonadle, si cual un pro- 
feta os habla del Cielo. ÂĄLa patria de los nobles 
corazones, la Patria, estÃĄ Arriba! 



Âŧâ€Ē>- 



V 



NOTAS. 



*/t>Âŧ'gVi'— ' 



526 NOTAS. 



-Í-+- 



NOTA PRELIMINAR. 



OBSERVACIONES ORTOGRÁFICAS Y LITERARIAS. 



ParÃĐceme indispensable apuntar aquí , no pre- 
cisamente para los lectores mallorcjuines, sino para 
' los castellanos, algunas observaciones acerca de la or- 
tografía catalana, lemosina, Ãģ balear y modo de leer este 
idioma literario. i 

ObservaciÃģn 1.* — Diferentes sistemas ortogrÃĄficos: — 
Dos sistemas se siguen por la generalidad de los auto- 
es lemosines: Ãģ el de Mariano Aguilo, Ãģ el de Rubio 
y Ors. Yo me he adherido siempre al primero, con la 
mayoría de los escritores mallorquines y valencianos, 
y no pocos catalanes propiamente dichos, entre quie- 
nes descuella Jacinto Verdaguer. DistingÞese este sis- 
tema por adoptar la ortografía antigua, de los si- 
glos XIII, XIV, XV y XVI, Ãģpoca maravillosa de 
nuestra literatura. Los plurales de loíÂŧ nombres proce-* 
dentes de la primera declinaciÃģn latina terminan en cÂŦ, 
y no en as; como rosa, plural roses, y no rosas. Muchas 
razones filolÃģgicas se aducen en pro de tal desinencia, 
que no son de este lugar. 

ObservaciÃģn, 2.* — De las letras. — La letra a tiene dog 
sonidos: grave, (como la castellana), cuando sobre ella 
carga la pronnciacion; leve, (parecida ÃĄ la c rauda 
francesa) , en el caso contrario. Asi en el vocablo paraukt^ 
(palabra), solÃģla segimda a se pronuncia distinta y daÂŧ 
ramente. 

La e, como en francÃĐs, es abierta ÃĐ, cerrada c, y mu^ 



NOTAg. 527 



da e. No siempre las distingue el acento, sino el uso. 
Esta Última se pronuncia exactamente como la a leve. 
De modo que eras^ (verbo), y feí'es^ (nombre), son con- 
sonantes. TÃĐngase muy en cuenta esta circunstancia, 
para percibir la armonía rítmica. Otro ejemplo: 

A la claror de la Uuna, 
Los oratjols respirantne, 
Que alzinars y garriguelles 
De bosch en bosch eijibalsaman. 
Es romance, porque respirantne y embalsaman, tie- 
nen asonancia; la Última e del primero, y la Últi- 
ma a del segundo se pronuncian del mismo modo. Los 
valensianos y alicantinos se separan algo de esta Última 
regla, en la pronunciaciÃģn vulgar. 

La o tiene dos sonidos: d abierta, como en francÃĐs ÃĐ 
taliano; y o cerrada, como la castellana. No siempre 
las distingue el acento, sino el uso. 

La c en las silabas ce, ci, ga, gíi, ÂĄgu, se pronuncia 
como la ÂŦ castellana. Se usa de la g en las silabas ga, 
go,*gu, cuyo origen latino lleva claramente c, /â€Ē Ãģ ch, 
Todos los vocablos lemosines terminados en c toman 
h final, (sÃģlo en la terminaciÃģn masculina, si son adje- 
tivos), como jocA, ÃĐtich; y esta ch equivale ÃĄ q. 

La gf y la j tienen el mismo sonido que en francÃĐs, 
parecido al de la y castellana. Úsase de g siempre 
que claramente la lleva en su origen latino: Jeronij y 
no Geroni] imatge, y no imatje. 

La uy representa la Ãą castellana Ãģ gn francesa: any^ 
Catalunya, 

La 5 se pronuncia fuerte entre vocal y consonante: 
Anselm, ansa; suave entre vocales, como en francÃĐs: 
ase. Para sonido fuerte entre dos vocales, se dobla la ÂŦ Ãģ 
se pone q, segÚn sea el origen: hraQos, amorosissim. 

La X tiene el sonido de sh inglesa, y en algÚn modo 
de ch castellana, pero suave: ítoí, (cordero), bruxa, (bru- 
ja). ExceptÚanselas palabras compuestas de la preposi- 
ciÃģn latina ex, y algunas otras, que enseÃąa el uso, en 
las cuales la x tiene el sonido de cz Ãģ de cs\ extranjer, 
eximen, Itixuria, La x final, (y no la de en medio de 



328 NOTAS. 



dicciÃģn, como acostumbran escribir los valencianos), 
va precedida de í, dcbilnnente pronunciada: peix^ (pes- 
cado), coix, (cojo.) 

La y griega suele substituir ÃĄ la latina en los dipton- 
gos at, ei, oí, ui, (ayre, reyna, boyra, fruyt,) Final- 
mente: la z tiene el sonido de s suave; y la usamos 
cuando se necesita este ponido entre vocal y consonan- 
te: ahina. 

ObservaciÃģn 3/ — Silabas y terminaciones. — Las si- 
labas finales aig^ eig, ig, oig, uig, se escriben tal como 
aquí van escritas; y no atx, etx, itx, otx^ utx; ni otto, 
eitx; ni aix, eix; ni acx, ecx. Ejemplos: gavaig, (bu- 
che), raig, (rayo), roig^ (rojo)... En el plural toman s; 
y se pronuncian dÃĐbilmente la â€Ē en el nÚmero singular, 
y la gf en el plural . 

Se escriben con qu, y no con <;, muchas sílabas que 
llevan q en su origen latino; pronunciÃĄndose la ti, ex- 
cepto en que, qui. Ejemplos: quant, qual. 

Las segundas personas de singular y terceras de plu- 
ral del presente de indicativo en los verbos de la pri- 
mera conjugaciÃģn toman a, y no e, para no confundirse 
con las respectivas personas del subjuntivo. Pero las 
mismas personas en los verbos regulares de las otras 
tres conjugaciones lemosinas, (pues el infinitivo en 
nuestros verbos termina de cuatro modos; ar, amar; 
ER, temer; ir, partir; re, confdndre; toman c, y no a. 
Igualmente las segundas personas del singular y terce- 
ras de plural de los pretÃĐritos imperfectos de indicativo, 
de todos los verbos, toman a, y no e, (ÃĄ pesar de la 
contraria regla que seguían los antiguos), porque asi lo 
pide su origen. Ejemplos: 

INDICAinro. SUBJUNTIVO. 

p i Tu amas — Ells aman ( Que tuames-Qu' ells amen.. 
' í ))partexes-))partexen> Âŧpartescas-))partescan...eteÂŦ 

famavas. \ /amaves. 
T> . ) amavan. / ) ama ven 
^'^^^-j partías. U ""^Ipartíes. 

(partían. J (partíen.,.etc. 



I 



I 



4 . 



';.^-- 



NOTAS. * 5Í9 



OnfiHmTAcioN 4/ — Be los acentos y pronunÃģiaciÃģn, — 
Dos son tes acentos: agttdo, y gtave. Para su buen uso 
deben adoptarse las fiaismas reirías, con poca diferencia, 
que la Real Academia EspaÃąola seÃąala paria la lengua 
castellana en su Gi^amÃĄtica, ya en la ediciÃģn de 4874, 
(sígola yo en este tomo, por no haberme sido posible 
otra cosa), ya en la de 1880. El aceoto grave se usa 
(mando la pronunciaciÃģn, (en palabras esdrujulas, graves 
terminadas en con^nantÃĐ, Ãģ agudas terminadas en vo- 
0^,) 3argíi sotoe 1& a Ãģ la c. 

ObservaciÃģn 5.* — Lengua Itteraria: lengua vulgar. — ^En 
cuanto al acento general y cadencia en la pronunciaciÃģn, 
que tanto distingue ÃĄ los mallorquines, de ios va- 
lencianos y catalanes, debo advertir c(ue una cdsa es la 
lengua literaria y otra la vulgar. El catalÃĄn literario es 
uno; y se escribe, y debe escribirse, del mismo modo 
por catalanes, baleares y valencianos. Asi lÃģ tíicieron 
los escritores antiguos; así lo cumplen los buenos auto- 
res modernos. La pronunciaciÃģn literaria debe acer* 
carse, en cuanto sea posible, ÃĄ la unidad; aunique no 
es absolutamente necesario. El catalÃĄn vulgar tiime, 
respecto ÃĄ pronunciaciÃģn, fí'es dialectos: el barcelonÃĐs, 
el valencíalio y el mallorquin. El primero se distingue 
por la preponderancia de la ÃĐ abierta, el segundo de la ÃĐ 
cerrada Ãģ castellana, y el 'terÃģero de la e muda. El 
mallorquin vulgar tiene tres subdialectos principales: 
el sollerense, el pollensin y el menorquin; ademas de 
las variantes de Ibiza y del llano de Mallorca. Es pri- 
vativo del mallorquin vulgar el articulo es, sa, equi 
valente al literario el Ãģ /o, la. La gente de SAller pro- 
nuncia como u la o no acentuada. En PoUenza carecen 
del articulo es, sa, (no en absoluto); en cambio tienen el 
raro artículo eu, la, equivalente al literario el Ãģ /o. la. 
Así como en Palma solemos convertir en y la // de mu- 
chos nombres, en Menorca la suprinfien. Fulla (hoja), 
en Palma es fuya; en Ciudadela de Menorca fuÃĄ. La r 
de los infinitivos generalmente no se pronuncia, en la 
conversaciÃģn vulgar; no sÃģlo en Baleares sino tambiÃĐn 
en las otras comarcas de la lengua catalana. Falta Þrt 

34 



/ 

530 NOTAS. j 

* ' * I' ' â–  I ^ I , I â–  !â–  II , I â–  I â–  â–  â–  . I 

t 

Diccionario balear que dÃĐ ÃĄ conocer estas diferencias, 
escribiendo el vocablo literario y sus diferentes pro- 
nunciaciones. Falta igualmente una gramÃĄtica acadÃĐmica^ 
que fije las desinencias y las construcciones. El Diccio- 
nario mallorquin de Amengual, (Imp. de J. Colomar, 
Palma: 1858 — 1878, — dos grandes volÚmenes) , es in- 
completo; desconoce la unidad de la lengua; rompe la 
tradiciÃģn literaria en la ortografía. A lo sumo puede 
servir de guia ÃĄ los que estudian el dialecto de Palma. 
Sin embargo; le faltan bastantes nombres, aun de los 
vulgarmente conocidos en la isla. 
HÃĐ aquí algunos: 

At*6afttna.^Llovizna matinal. 

Barba (T olivera, — Musgo. 

Calandria. — Alondra. 

Estebeig. — Murmullo, hervidero. 

GrÃģ. — Especie de seda. Gro. 

Llar, — hogar. 

Mabre. — MÃĄrmol, pez. 

Pedra viva. — Piedra parda. 

Ramal. — RebaÃąo. 

Sibina. — Sibina, arbusto. 

Terra broja. — Tierra fria; el santo suelo. 

Tivellar, tivella, — Hacer dobleces. 
Esto, unido ÃĄ lo desigual de su redacciÃģn, pues en el 
tomo primero abundan las disertaciones extemporÃĄneas, 
y en el segundo apenas se explica la significaciÃģn de los 
vocablos, hace que este Diccionario, superior al del' 
P. Figuera y al efe Unos amigos, no responda todavía 
ÃĄ las exigencias del renacimiento literario. 

ObservaciÃģn 6.* — El Catalanismo. — Éste principiÃģ en 
Palma cuando la fundaciÃģn de los Juegos florales de 
Barcelona, en 1859. Las FÃĄbulas de D. TomÃĄs AguilÃģ, 
padre, y las Baladas fantÃĄsticas, (1852), del hijo, estÃĄa 
escritas en mallorquin vulgar, y nada tienen que vereco 
el espíritu del renacimiento. Lo Joglar de May lorcha, 
(1862), de D. JerÃģnimo RossellÃģ, seÃąala la introducciÃģn 
del nuevo gusto, predicado desde Barcelona con adncii- 
rabies ejemplos por Mariano AguilÃģ, y PicÃģ Campamar, 



* 



t 



NOTAS. 534 



En 1872 publica BartolomÃĐ FerrÃĄ sus Comedies y 
Poesies; y,, aquel aÃąo fundada, difunde las nuevas 
ideas La Revista Balear, reemplazada luego con ventaja 
por el Museo Balear, que muere fatalmente en 1877; 
cuando ya se habla dado ÃĄ luz la delicada Corona poÃĐ- 
tica ÃĄ la Beata Catalina TomÃĄs en 1874, el tomo de 
Poetas baleares del siglo XIX, y el Homenaje ÃĄ /?. Lull 
en el centenario de Miramar, Tal es, hasta hoy, nuestro 
caudal literario moderno. No hablo de las nuevas edi- 
ciones de autores antiguos, ni de pequeÃąas publicacio- 
nes, menos importantes. 

Esta escuela poÃĐtica mallorquina se distingue por su 
amor ÃĄ la pureza de la forma, por su exquisita selec- 
ciÃģn de vocablos, y por un espíritu de provincialismoino- 
fensivo, en nada contrario al espíritu patriÃģtico nacional. 
Aquí nadie sueÃąa en locos separatismos; y si cultiva- 
mos la lengua del pais, es para conservar su antigua 
literatura, para promover las espontÃĄneas creacio- 
nes de la Musa indígena, tesoro de orientales perlas; 
y, especialmente, para averiguar y exponer sus relacio- 
nes con la lengua nacional. El cultivo del mallorquín, 
vulgar Ãģ literario, debe contribuir al conocimiento y ex- 
tensiÃģn de la lengua castellana. Las faltas de ortografía 
y sintaxis castellanas que se cometen en Mallorca, se 
evitarÃĄn Únicamente cuando se conozcan y estudien 
bien las relaciones entre ambos idiomas, sus idiotismos, 
sus elegancias, su historia, sus clÃĄsicos. 

No niego que en Barcelona habrÃĄ habido escritores 
f|ue tal vez han rebasado esa línea de legitimidad; en 
Mallorca, nunca. Por mi parte, protesto contra toda 
tendencia repulsiva, Ãģ perturbadora do la unidad cons- 
titucional de nuestra adorada EspaÃąa. D. Francisco M. 
Tubino, en su reciente Historia del Renacimiento litera- 
rio contemporÃĄneo en CataluÃąa, Baleares y Valencia, 
duda del espaÃąolismo de algunos escritores catalanistas. 
— De mí dice lo siguiente, que le agradezco en lo (|ue 
vale: 

ÂŦEl presbítero mallorquín D. .losÃĐ Taronjí. se hadado 
ÃĄ conocer como amador de la gentileza, publicando ver- 






532 



NOTAS. 



SOS en los periÃģdicos de la isla y tomando parte en los 
certÃĄmenes eata^nistas. NaciÃģ ÃĄMO de fiÍa^s$o de'iBi7, 
significanob desde muy jhvÃĐa sus aficii^iies literarias. 
Ef persona docta, qiie ati^buye al renacimiento proTÍn- 
cial su justo carÃĄcter. Entre sus poesias' citanse como 
notables: A laLlo^a de PÚlma, SÃĄkr, y la (|ue escribiÃģ 
con motivo del centenario d^^Kaimundo LuliÃģ. Repro* 
ducimos...etc.Âŧ (Tubíno. — Obra citada; pÃĄgina 648.) 



â–  * 



t \ 






* . â–  * 



... _*- . 



V. 



NOTAS. 533 

â–  J â– Âŧ â– â–  â–  ÂŦ MI lillii w ia^i â– 'ÂŦ ■—■I â– â– PM â– â– â– â– â– â– â–  â– !â– â– â– â–  ^. M .^M^ I III â– â– â– lljll^l. — ^1— i 



[Nota <.â€Ē) 

PÁftiKA ti. 

Âŧ i 

Mallorca. — ^^ÉstÃĄ isla tiene 15 leguas de longitud,' 
desde Cap de Pera, hasta Cap Grosser; y 7 de iatitÚclV 
desdÃĐ Palína ÃĄ Alcudia. ÂĢstÃĄ situada en medio .del 
MediterrÃĄneo, ÃĄ 40 leguas al S. dÃĐ Barcelona y 37 al 
E. de Valencia. El promontorio Pera iÃąira ÃĄlÃĐvÃĄ^nte ybbsta 
detíÂŋrderia,elGrosser albcaso yptÃģyÃĄ^deÂĄValÃĐriciÃĄVel de 
FÃģrmÃĐritiÃĄra al N. y costa dÃĐ CataluÃąa, y el de Saí- 
línas al Sur y tierras de Argel. La superficie ÃĐs de 
4 23{ millas cuadradas, que pciipÃĄh dos ciudades, 45 
villasÂŧ, 32 liigarejos, y. 2^96 alquerías Ãģ posesiones^ 
(BprER'^iyÂŋít(íâ€ĒW/.-— La Sociedad para ÃĐl estudio de 
las lepras' romances, íipne su asiÃĐnio ÃĐn.MpmpelleK 
Y es' ÃąÃģtaBle " centro dÃĐ ' reuniÃģn dÃĐ Ã­udipres Ãģ'jjoetas 
pf()\^nzaÍ₎S'. En 15 dÃĐ Setiembre de f 876 pjiblíqÞe en 
eí^MusÃĐÃģ Balear un artículo i cpp el objeto de' dar 4 coi 
líÓcer en ÃĐstíi provincia la f'eíibreria francesa. TÃģy S 
reproducirlo en parte; las relaciones enft^e baleares v 
provenzales son de importancia filolÃģgica. Dice asi: 

((JPjrpoietimos en; ;meRtfp^ulliiBo;nÚ 9^0110 que nos ocu- 
pÂĢ|nai|^$^ con mÃĄs det^\9si.que^(!m en la ni^eya. 
A^SQÂĄ^â‚Ž4on genei^al del Medu^ia^^gf^^e ha conftitiii|ío 
ei)L %ikiicjif para,eí cuitiro de la->an[tigfKi lengua df ,0c y 
de sus dos^, rama&, que actualmente son 1^ lengua fgro'-- 
venzaly la catalanii, con todos sus dialectos y suMia,* 
le^^^^ resppptivoiir. {ii; poesía provenzaUsigíÂŧ*, espjKcial- 
mi&t^t^ desde e^ aito ÚHimo,fiina- mara^ift, asc^dente^.y 
siis manifestaciones vienen ÃĄ ser verdaderas festividades 
li|ei:arias en Is^ Fr^^^^ del Sur; CQpao lo' son en ía.Es- 
pa;^ ojrjiental.des^ aigunosr^Ãąos a esta parte las nn^^i^ 
%R<?í03!?S;4^ ^^ Mg^?.caJ%lana^ Eft.el mes. de Jlayp 
ultimo tuvieron lugar dos de estQs^ alegres ÃĐ histÃģricas 



534 



NOTAS. 



fiestas: una en lííímes y otra en AviÃąon, con poco in- 
tervalo de tiempo. 

ÂŦLa ciudad de Nimes erigía una estatua ÃĄ Reboul, en 
los jardines de Ln Fontaine. El autor de /' Ange et 
r enfant, del Dernier jour,,de las Tradilionelles, tuvo al 
escribir en francÃĐs sus horas de gran poesia; pero lo 
que aun ignoran muchos es que escribiese en provenga 1 
y fuese en esta lengua un pintor de costumbres, un 
poeta lleno de originalidad y de rasgos incisivos y mor- 
daces. Numerosos felibres acudieron aquel dia, y entre 
ellos Roumanille, que debia pronunciar un discurso en 
el momento de la inauguraciÃģn de la estatua. La lluvia 
impidiÃģ el acto; pero por la noche tuvo lugar en el tea- 
. tro y delante de un auditorio numeroso, que pudo oir 
de boca del gran felibre el mÃĄs cumplido elogio de su 
digno conciudadano. 

ÂŦLa reuniÃģn de AviÃąon tuvo lugar el 24 de Mayo, día 
de Santa Estrella, y aniversario vigÃĐsimo tercero del 
Felibrije. Tenia por objeto reconstituir esta asociaciÃģn 
sobre bases mÃĄs anchas, y darle en LangÞedoc y en 
GascuÃąa una existencia que hasta el presente sÃģlo era 
nominal. La reuniÃģn tuvo lugar en la antigua Capilla 
de los caballeros de San Juan de Jerusalem, restaurada 
hace poco y adornada con inscripcioues tomadas de las 
obras de los principales poetas de la Proyenza contem- 
porÃĄnea. Muchos hombres ilustres se habían adherido al 
pensamiento; entre ellos figuraban Mistral, Aubanel, 
Roumanillc, Alberto de Quintana, Gabriel Azaís, Bona- 
parte-Wysse, Anselmo Mathieu, Berluc-Perussis, Al- 
fonso Tavan, Villeneuve-Esclapon, el abate Lientaud, 
Arnavielle, Bonnet, Laforgue, Garlos de Tourtoulon, 
Cavallier, Antonio Glaize, Gaidan, Aquíles Mir, Gaut, 
Roumieux, Ernesto Rousset, Chastanet, Aressy, Frizel, 
FourÃĐs, el hermano Savinien (do las Escuelas cr istia â€Ē> 
Ãąas), Pablo Gaussen, Mario Bourrelly, Mario Girard, 
Challamel, Bar, etc. 

ÂŦPor acuerdo de meridionales y catalanes quedÃģ cons- 
tituido definitivaniente el Felibrije. FormarÃĄ una Aso- 
ciaciÃģn especial tanto en CataluÃąa como en el Mediodía 



NOTAS. 535 

de Francia, dividiÃĐndose por ahora en tres secciones Ãģ 
matenencias: Provenza, CataluÃąa y LansÞedoc; abra- 
zando esta Última todo lo que no sea la Provenza pro- 
piamente dicha, el condado Venesino, Niza y el Delfi- 
nado. Cada mantenencia tendrÃĄ su direcciÃģn especial, 
sus reglamentos y sus escuelas particulares. Un consis- 
torio de cmcxieniSL mayorales, (majorals=fnajourau$)^ 
resumirÃĄ bajo la autoridad del presidente Ãģ capouliÃĐ 
las diversas fracciones de la AsociaciÃģn. Este consistorio 
tendrÃĄ sesiÃģn anual, en AviÃąon, Ãģ en otra ciudad de 
antemano indicada por la Junta administrativa. Los man* 
tenedores, (manteneires)t pueden ser en nÚmero ilimita- 
do. El catalÃĄn de Barcelona, purgado de importacio- 
nes extranjeras y otros defectos sabidos por los catala- 
nistas de buen gusto, es la lengua literaria de la secciÃģn 
de CataluÃąa. 

ÂŦEn recuerdo de los siete trovadores de Tolosa y de 
los siete mantenedores ce los Juegos florales de Barce- 
lona, el Felibrije tiene por símbolo y distintivo una 
estrella de siete rayos; sus Juegos tendrÃĄn lugar cada 
siete aÃąos; su Junta administrativa se compone de siete 
personas, fuera del presidente; y, no contando ÃĄ ÃĐste, el 
mismo nÚmero siete se encuentra siete veces en el nÚ- 
raero de miembros del Consistorio. La palabra Felibre 
no tendrÃĄ exclusivamente la significaciÃģn de poeta pro- 
venzal. SegÚn la definiciÃģn de Aubanel, designa tanto al 
historiador, al pintor y al escultor, como al poeta y al 
erudito: ÂŦal que sabe y ama los nombres de los santos, 
de los reyes, y de los grandes hombres de Provenza y 
CataluÃąa.Âŧ El Felibrije sale de su período provenzal, y 
piensa en unir ÃĄ sus principios ÃĐ ideas el mediodía de 
Francia y el oriente de EspaÃąa. 

ÂŦUna de las mejores disposiciones de los estatutos vo- 
tados en AviÃąon, es la que separa en absoluto la políti- 
ca de todas las reuniones del Felibrije, Hay que res- 
ponder con hechos ÃĄ las maliciosas insinuaciones de la 
prensa de París y Madrid. Los Felibres provenzales, 
dice una autorizada Revista, dÃĐla cual tomamos estas 
noticias, no olvidan jamas que son leales franceses; como 



63S 



"ÂŦ>Âŧ' 



. 1 â–  Âŧ â–  I I n I m 



los Fftí^'ftre* cato/ane<jnp olvida. jamí|iíl ,qwe smkleak^ 

ÂŦLa JuntjÂŧ (jirectiva Ãģ direcciÃģn g^era}. d^l, Ftliki^fi^ 
la. componen los s^npres sÃĄgi^ien^es: Presid^yojte. (cqipofir 
liÃĐ)\ Mjstral; yice-pr|Bsi4entes (mmsa^ir) , Avafi^j^ B^b^ 
gÞer, y ítoua^anill;^; canífiíjier (ca^cti/i^)^ Rp^gHf^f) 
siadicp de ProvÃĐnza, Aubtin^l; sindico d^^tM^^u^f^i 
Toartoalon; síndico, f(e CatalijiÃąa,. AflbePítp det QuinjIjWí^- â€Ē 

ÂŦAntes de pasar al nombramíentade la, J^ntaÂŧ^ Mistral 
leyÃģ su poesía La copa [La coupo). En este canto co^treo, 
parejas la esperanza y el temor; el,poeti| se.pregvintiiLíSi 
el y SUS amigos son el principio Ãģ ÃĐl firi de Proven^, 
los Últimos, hijos de una ra^ia qi^e <jbesapfMí^í9Ce, Ãģ sus 
primeros retoÃąos. Aquellos versos entusiastas y tier^ 
nos, mientras la cqpacÃĄlaUnna corría. d^ ipapQen n^suio- 
hasta el Último convidado, dieron ÃĄ la reuniÃģn. un car 
rÃĄcter solemne, no comprendido por los que no sien- 
ten amor ÃĄ los recuerdos, amor a la historia. P^ia. 
considerarse como un. sueÃąo. esta fiesta poÃĐtica, oelebí^* 
da en la vieja capilla de los caballeros de Malta; ante 
aquellos muros, cincelados por lÃģÂŦ viejos felibi^6%id^ii^ 
piedra: bajo las bÃģvedas que oyÃĐronlas oracioDi^4e 
los caballeros, felibres de la espacia. Las .cenizas de 1^ 
muertos trovadores saltarían de gozo.. Pero es que cadii 
nuevo triunfo del catalanismo Ãģ del provenzalismo, ha 
dicho Tourtoulon, parece un sueÃąo que se realiza^ 
ÂĄAdelante; que asi renace la verdadera pÃģesia; así p^ 
de confiar en un dichoso porvenir!,;) 

Esto escribí hace seis aÃąos; la Aífociacion general del 
Mediodía no ha prosperado; mas su esf^rítu vive aw 
en Francia y en EspaÃąa. 

PÁGINA Sti 

La Lonja. — Este elegante edificio, es modelo del arl0. 
ojival, aplicado ÃĄ las construccicHies civiles. Coa instrafr; 
mentÃģ pÚblico de 14 Marzo 1426, ante Bernardo SalAi 
notario, tomÃģ el arquitecto n^Uorquin Guillermo San**. 



:ÂŦMAÂŦ. S87 



Ja empcesa de levaiftarto- ()or el precny de 22,090 
Ubnas; luego se le abonaron 2500 mes. c(Es lÃĄ Lonjn un 
edificio rico y noble; eÃą so mteríoi* resplandecen la 
nQís^estad,^ el desembaraso'yt la elegancia; en^^u' exterior 
gt^zaaÃĐde su originattdad y esbeltez; y de aquella su 
disfiÃģsicion partioular que le constituye aitiamentepoÃĐ^ 
ticoy pintonesco-..,;.; ÃĄhoraque' raras fííbricas civiles 
de aquellos tiempos han sido respetadas, ella es un mo- 
ninoaoto mÃĄs precioso, digno de una coiiservaeion la 
nftÃĄs esn^erada, y tal ' vez -en su genero el â€Ē primero de 
EspaÃąa..)Âŧ (PimBRRBR.* Mallorea.) 

â–  (3.-) 

P^ÑCMNA 40. 

Et sEtÂŧt}Lâ‚Žfto DB LA B: Catali*>ía ToMÁg.^— El inco- 
rrupto cuerpo de esta bendita Santa mallorqÞina yace 
en una urna de plata y cristales. FuÃĐ trasladado ÃĄ su 
, capilla del con ventÃģ de Santa Magdalena dÃĐ Palma, en 
34 Agosto 1845. — A manera de tronÃģse ve un nicho 
de figura circular, al que se sube por una escalinata. 
Sostienen el techo, artesonado de oj*o, ocho columnas 
estriadas de piedra de SantaÃąÃ­, de rrden corintio, 
con capiteles dorados. Sobre la Última grada se levanta 
un altar de marmoles, dpnde descansa la urna. El car- 
dtoal A. Despuig costeÃģ la obra; y fuÃĐ su arquitecto 
TÃģpaÃĄs Abrines, y su escultor Guillermo Torres. 



(FumÃģ. Panorama.) 



(4.-) 

PÁGINA 48. 



ÂĄ 

Contra Lulio y la doctrina luliana se han esforzado 
ÃĐn declÃĄmai* IdÃĄ dominicos, siÂŋuíendo al inquisidor 
Eyitíerich. Ett 1483 D: PeVnÃĄndo V el CatMíco erigiÃģ 
la' universidad Hteif^ariÃĄ' niallÃģrqutiía, coh las mistnas 
p#ÃĐi*rogÃĄtívas dÃĐ que goíiÃĄba'tÃģ'dí^ LÃĐrida. PefÃģ como 



538 NOTAS. 



en ella había de leÃĐrsela doctrina luliana, se opusie- 
ron ÃĄ su fundaciÃģn los dominicos. MandÃģ el soberano 
que se zanjasen las diferencias, disputando pÚblica- 
mente un lulista y un dominico. El catedrÃĄtico lulista 
Pedro Daqui, y el inquisidor Guillermo CasÃĐllas fueron 
los nombrados; y, en largas conferenciaÂŧ, ÃĄ presencial 
del obispo, cabildo, jurados y doctores, saliÃģ vencedor 
el lulista. El dominico, despuÃĐs de haber confesado de- 
lante de tan numeroso y escogido concurso la bondad 
de la doctrina luliana, procurÃģ molestar ÃĄ Daquí, por 
medio del inquisidor general; pero un procedimiento 
tan extraÃąo dio motivo para que se auitase temporal- 
mente el tribunal de la inquisiciÃģn ÃĄ los dominicos de 
Mallorca. — En 1752 se suscitaron reÃąidas disputas en- 
tre dominicos ylulistas, por no haber querido asistir los 
primeros ÃĄ una fiesta que se celebrÃģ en honor del 
B. R. Lulio; y, despuÃĐs de muchos altercados, recayÃģ 
orden del gobierno para que los dominicos fuesen pri- 
vados de las cÃĄtedras que desempeÃąaban en la univer- 
sidad mallorquina. (Bover. Noticias). 

PÁGINAS 74 y 80 

La fiebre amarilla invadiÃģ ÃĄ Palma en 4870, cuando 
la ciudad no habia podido aiin reponerse ie los estragos 
del cÃģlera de 1865. — En 1870 hizo pocas victimas; pero 
todavía se acordÃĄbanlos ancianos de la invasiÃģn de 1821 , 
cuando la horrible fiebre quitÃģ la vida ÃĄ 5000 personas* 



(6.-) . 

PÁGINAS 86 y 96. 

Valldemosa. — Situada ÃĄ unas 3 leguas al N. O. de 
Palma, en el corazÃģn de la sierra. Es conocida por lo- 
saludable de su clima, por lo hermoso de sn cielo, por. 
la belleza de su accidentado suelo, y por sus monumeiif 



f 



k*.. 



NOTAS. 539 



los artísticos. La Cartuja fuÃĐ antiguamente un castillo 
construido por el rey D. Sancho de Mallorca en 1321; 
el rey D. Martin de AragÃģn, en 1399, hizo donaciÃģn del 
castillo al P. D. Pedro SolÃĄnes, para fundar un monas- 
terio de cartujos, que se conservÃģ hasta 1835. — La 
iglesia moderna, de orden compuesto, se empez'Âŧ en 
1735, dando la traza el aiquitecto D. Antonio Mezquida; 
el insigne JovellÃĄnos contribuyaÂŧ con sus consejos ÃĄ su 
embellecimiento, y fuÃĐ bendecida en 1812. Tiene exce- 
lentes pinturas de Juncosa. 



(7.Âŧ) 

PvGINA lio. 

MiRAMAR. — El sepulcro del B. Raimundo Lulio es 
obra monumental. Se levanta en oscura capilla del con- 
vento de San Francisco, de Palma. El maestro Juan 
Llobet, verdadero fundador de la enseÃąanza luliana en 
Mallorca, erigiÃģ ÃĄ sus espensas la capilla, y trazÃģ ÃĐ 
ideÃģ el diseÃąo de los adornos para el sepulcro. La capi- 
lla se acabÃģ en Junio de 1448. El escultor del sepul- 
cro fuÃĐ Mossen Francisco Sagrera, presbítero, de la fa- 
milia del inmortal Guillermo Sagrera, arquitecto de la 
Lonja. En 9 de Setiembre de 1492, se depositÃģ el cuer- 
po del B. RamÃģn en la tumba, donde desde entonces 
es venerado. — Miramar estÃĄ situado cerca de una en- 
senada, camino de Valldemosa ÃĄ DeyÃĄ. Hace pocos arjos 
se veían alli las ruinas de una pequeÃąa iglesia, con- 
sagrada ÃĄ la Santísima Trinidad. Eran los venerandos, 
aunque olvidados, restos del colegio de lenguas orien- 
tales, fundado en 16 de No\ÃĄembre de 1276 por el B. Rai- 
mundo. Allí se enseÃąÃģ durante la edad media la 
doctrina del cÃĐlebre maestro; allí se estableciÃģ la pri- 
mera imprenta balear, en 1485. — Un ilustre extranjero, 
un modelo de príncipes, S. A. D. Luis Salvador, de 
Austria, ha restaurado tan gloriosa memoria. En 25 de 
Enero de 1877 se celebrÃģ allí el sexto centenario de la 



5t0 liÓTAS, 



â€Ē., 



< 



TatidacioÃĄ del cOlÃĐ^Ãģ. PerttiitÃĄ^btii^ reproducid lo quÃĐ 
acerca de (ÃĄh fausto acontecimiento escribí en Éí Vof' 
venir dÃĐ Mallorca, (aÃąo 2.** n." 4), al regresar de lafiÂŦiiÃĄ 
literaria: 

ÂŦLa fiesta literaria, repetidas veces anunciada por ios 
periÃģdicos de Palma, para solemnizar el sexto centepii* 
rio de la fundaciÃģn del colegio de Btiramar por nuestro 
Ínclito compatriota el mÃĄrtir RamÃģn Lull; tuvo lugar el 
25 del pasado Enero, día en que la iglesia de Mallorca 
Celebra la conversiÃģn ÃĄ la piedad y ÃĄ mejor vida del 
expresado mÃĄrtir. Desde las primeras horas de la maÂŦ 
llana, una numerosa concurrencia de personas de todas 
clases y condiciones se apiÃąaba al rededor del edificio 
y capilla, levantados eÃą' aquÃĐllos pintorescos sitios por 
Su Alteza al Sr. Archiduque de Austria D. Luis Salva^- 1 
dor. Muchos vecinos de los pueblos de Yalidemosa, j 
DeyÃĄ y SÃģllÃĐr ÃĄcudian ÃĄ la fiesta; y las elegantes seÃąO; 
ritas dÃĐ Palma alternaban con las sencillas payesas cíe 
aquellos montes, formando un encantador y anÍ9)l)do 
coÃąjuntÃģl A las diez de la maÃąana empeztS la ju§ta.l((ÃĐ-: 
raria, ÃĄ la que asistían los principales vatÃĐÃĄ mailÃģrqui': 
nes. Desde principios del siglo XVÍ hq sÃĐ había visto 
reunido tal y tan copioso nÚmero de litejrÃĄltos .para 
cantar, en las^ dos lenguas, la oficial y la matcmaj 
la gloria y exclÃĄrÃĐcidos hechos de Raimundo. Éa uii 
largÃģ y espacioso salÃģn, situado en eí ala izquierda dd 
edificio, estaban colocados íois seÃąores del certamen,^ c|í 
la forma siguiente: En eí fondo varios personajes; djs^" 
tiÃąguidos; ÃĄ la izquierda, como formando el tribuiij^ 
de esa corte de amor y buen decir, S. A. el Sr. Arcbioí'' 
quÃĐ, su SeÃąora madre la Grian iduquosÃĄ dÃĐ Tosfir^ 
el Sr GÃĐnÃĐf^l Di Miguel de la Vega InclaÃą, eí Sr.,^ 
calde dÃĐ PÃĄlina, y otras personas representando cor^;|. 
raciones Ãģ autoridades: junto ÃĄ la piíerta de entr^ii^. 
agolpaba ÃĐl bullicioso puebío, ÃĄvido dÃĐ oír los inspjiri^ 
dos acentos de la poesía lÚíista: y en eí <5entro y,i*|R- 
derecha estaban sentados, en sendos sillones de .9<^9^ 
trucciÃģri antigua, formando paraíelÃģgramo al ,rededgr:ÃĄl|r , 
una preÃĐiosa mesa, los poetas y literatos convidados. ** ' 



M^'-' 



HOTAS. 541 



ÂŦA invitaciÃģn del 9r. Archiduque, comenzÃģ D. JosÃĐ 
MjSiría Quadrado ÃĄ leer su trabajo, consistente en una 
bien escrita Memoria histÃģrica de M ir amar, en lengua 
castÂŋUana. Otros seÃąores leyeron elegantes poesías 
castejilanas, entre los cuales recordamos ÃĄ I) Juan Palou 
y Coll, T). Antonio Frates, D. TomÃĄs AguilÃģ, D. Eduar- 
do Infante, D. Joaquin Fiol, D. LeÃģn Carnicer, Don 
Francisco María Servera, D. Juan O'Neille y D. Fran- 
cisco Kanu^l de los Herreros. LeyÃĐronse igualmente 
hermosas composiciones mallorquínas de las seÃąoras 
dÃģf)a Manuela de los Herreros de Bonet, doÃąa Victoria 
PeÃąa de Amer, y doÃąa Margarita Caymari de Baulo, 
renombradas poetisas de Palma, que no pudieron asis- 
tir ÃĄl solemne acto. Y la sala resonÃģ con los acentos, hora 
tiernos y melancÃģlicos, hora enÃĐrgicos y entusiastas de 
ia Musa lÃĐmosina, dÃĐla antigua poesia trovadoresca, 
que parecía cobrar nueva vida y entraren el pleno 
goce dÃĐ sus derechos literarios, en aquel sagrado re- 
cinto, en donde se habían dado cita el amor ÃĄ la Reli- 
giÃģn, el estudio dÃĐ la antigÞedad y la adhesiÃģn ÃĄ la pa- 
tria mallorquína, bajo las ramas de las encinas y de 
los olivos seculares. Entre los seÃąores que con sus dul- 
císimos versos catalano*mallorquines tributaron elevado 
culto ÃĄ RamÃģn LuU y ÃĄ su patria, recordamos ÃĄ los, 
casi todos laureados, vates D. JerÃģnimo RossellÃģ, Don 
Gabriel Maura , D. Pedro de AlcÃĄntara PeÃąa, D. JosÃĐ 
Taronji, Pbro., D. BartolomÃĐ FerrÃĄ, D. Mateo Obrador, 
D. TomÃĄs Forteza y D. Juan Alcover. No pudieron 
asistir ÃĄ la fiesta, pero enviaron bellas poesías mallor- 
qi^nÃĄs que fueron leídas cofi las demÃĄs, los seÃąores 
D. JosÃĐ Luis Pons, D. Miguel Victoriano Amer, Don 
RamÃģn PicÃģ y Campamar, í). Miguel Costa^ y D. O^o- 
frÃĐ Prohens. TerminÃģ el s^cto con la lectura de una sen- 
tida carta castellana de D. Marianp AguilÃģ, quien des- 
de Barcelona decía no haberle sido ppjsíble concurrir 
k la solemnidad, pero que s^ asociaba con toda su alma 
al espíritu general del certamen. El Sr. Archiduque dio 
las grÃĄÃģias ÃĄlos seÃąores reunidos, y declarÃģ terminada 
la justa poÃĐtica. 



o42 



?I0TA8. 



ÂŦLos poetas y personas coavidadas recorrieron coÂŧ 
Sr. Archiduque los deliciosos paseos de la posÂŦsío&j 
Miraraar. Las grandes arboledas, los encrespados mol- 
tes, las azuladas olas que se pierden ÃĄ lo lejos eabí 
vasta llanura de los mares, el sol que desde OcddaÉJ 
difundía entre las brumas quebrados rayos de DÉ* 
teriosa claridad, sobre los declives de los montes vh 
rasgados peÃąascos de las playas; todo elevaba el aín^j 
todo absorbía la imaginaciÃģn, hacia un mundo idetl dij 
belleza y de recuerdos. Parecía que la augusta somte! 
de RamÃģn Lull bajaba ÃĄ conversar con sus queri(l(}i| 
discípulos, al cabo de seis siglos. Todas las pocsií-l 
habían nombrado ÃĄ RamÃģn Lull; todas las imaginadf^j 
nes le tenían presente. ÂĄQue el insigne sabio, desdejt^ 
cielo, su eterna patria, bendiga aquellos sitios y 
esfuerzos! 

ÂŦA las dos y media de la tarde el Sr. Archiduque (A- 
sequila sus convidados con una comida; en la qaÂŦ 
reinaron la mayor cordialidad, la mÃĄs dulce expafl^<^^ 
y las afecciones mÃĄs simpÃĄticas y puras. 

ÂŧAl despedirse delSr. D. Luis Salvador y dcsuseao- 
ra madre la Duquesa de Toscana, los baleares que en 
aquellos salones habían sido tan caballerosamente ob- 
sequiados, llevaban la convicciÃģn de que los actuales 
poseedores de Miramar son mallorquines de corazÃģn, v 
(jue estÃĄn dispuestos ÃĄ hacer en beneficio de Mallorcaf 
ÃĄ honor de RamÃģn Lull todo lo que pueda concebir ** 
ilustrada inteligencia. En nombre de todos, el decaíÂŧ 
de los poetas mallorquines, entreg) al Sr. Archiduq^ 
una poesía laudatoria, dedicada ÃĄ Su Alteza y firmaí 
por los demÃĄs literatos. Y cada uno de estos seÃąorft 
recibí í'> de manos de Su Alteza una medalla conmeflí^ 
rativa del sexto centenario de Miramar. Esta medalla es 
de metal blanco, perfectamente acuÃąada; en el anverso 
lleva el busto del beato mÃĄrtir con esta inscripciÃģn- 
RamÃģn Lull. — 1276 — ; en el reverso lleva un ^^J^ 
lieve representando la posesiÃģn y la ermita, con esÂŧ 
lema: Miramar — 1876. — Âŧ 



c 



NOTAS. 543 

(8/) 

PÁGINA 1S6. 

DeyÃĄ. — Villa ÃĄ 5 leguas al N. de Palma. Kn arÃĄbigo 
significa cortijo. Eq tiempo de la reconquista pertenecía 
con Muza Ãģ Valldemosa, ÃĄ la antigua BuÃąona, (hoy Bu- 
Ãąola), que era cabeza de uno de los 12 distritos en que 
los ÃĄrabes dividieron la Isla. 



(9.-) 

PÁGINA 136. 

SÃģLLER. — Pintoresca ÃĐ industriosa villa, situada ÃĄ 4 
leguas al N. de Palma, en un valle de naranjos y limo- 
neros, rodeado de elevadisimas montaÃąas que se abaten 
repentinamente en el cerrado puerto. La configuraciÃģn 
do ÃĐste recuerda los mÃĄs risueÃąos lagos de Suiza ÃĐ 
Italia. 



(10.Âŧ) 

PÁGINA 144. 

La muerte de los naranjos. — Una desastrosa enfer- 
medad mataba los naranjos de SÃģUer, cuando escribi- 
mos esta poesía. La tristeza dominaba los ÃĄnimos; sin 
embargo, los industriosos hijos de SMler no se han de- 
jado abatir por el infortunio; y recorren hoy las ciuda- 
des del litoral espaÃąol y francÃĐs, buscando en el co- 
mercio lo que la naturaleza se propuso al parecer ne- 
garles. Bien por ellos. 






(11/) 

PÁGINA 168. 



^ BiNisALEM.— EstÃĄ situada ÃĄ 4 leguas al E. de Palma 
íVntes se llamÃģ Rubines. La iglesia se edificÃģ en el si- 



'i 



m. 



mJM. 



glo XVIII. El P. Cayetano de Mallorca dice que esta 
iglesia es una de las ioÃĄs bellai^ alhajas^ de e^tas islas. 
Su arquitecto fuÃĐ Bernardo Cabrer. 

(12.*) 

PÁGINA 164. 

Raxa. — Este predio dista de Palma 2 leguas y media, 
camino de S611er. En tiempo de los ÃĄrabes se Uamí 
A raxa, y estÃĄ contiguo ÃĄ otrojÂŧ predios que aun conser- 
van el nombre de aquellos invasores, como son Beni 
Atzar y Alfabia. El eminentísimo seÃąor Don Antonio 
Despuig, de la casa de Montenegro, descubriÃģ, ep 1787, 
en los campos romanos de Arriccia, en el sitio donde 
Domiciano dedicara n^agnítico templo ÃĄ la ninffi Egena, 
la mayor parte de las preciosisimas esculturas y frag- 
mentos del arte clÃĄsico, que, cpn lo adquirido de 
otras partes, trajo ÃĄ Mallorca, su patriaÂŦ Así se fundÃģ 
el celebrado museo de antigÞedades, uno de los pri- 
meros de Europa. 



(13.-) 

PÁGINA 168. 

Lluch. — La pequeÃąa antiquísima imagen de la Virgen, 
fuÃĐ hallada por un pastorci lloren 1338, en el fondo de 
untÃģcíiÂŦ Ãģ bosquesagrado. Al principio, se la dedicÃģ una 
capilla; luego los templarios le cedieron porciÃģn de un 
predio, en 1270. TomÃĄs TomÃĄs, prohombre de la casa, 
en 1456 le cediÃģ otro predio; y Calixto III en el mismo 
aÃąo erigiÃģ allí un colegio de sacerdotesÂŧ confirmado en 
1465 por Alejandro VI. Clemente VII en 1551 dio 
las actuales constituciones. Ademas del prior y sacer- 
dotes del culto , tiene 20 ei^tudiantes de latin y 
mÚsica. La obra actual es del siglo XVI. En sus espa- 
ciosas crujías hospÃĐdanse continuamente multitud de 
peregrinos balearei. 



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N0TA8. 


345 


1 
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PAíMNA 171. 




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La Victoria. — Es un cerro que termina en el pro- 
montorio del Pinar, al N. E. de la Isla. Encima hay la 
ermita de la Virgen de la Victoria, llamada así desde la 
ÃĐpoca de laÂŧ germanias. A un lado estÃĄ la ciudad de 
Alcudia en el fondo de su bahia, y al otro en otra bahía 
la graciosa \illa de PoUenza. — Alcudia es nombre ÃĄrabe 
que signiGca altozano; PoUenza, nombre latino, que 
significa poder, (de poUens), como que PoUentia era, 
(segÚn dicen algunos), la capital de la isla, y colonia 
romana. 

La Virgen fuÃĐ hallada tambiÃĐn por un pastor. — En 
1405 D. Luis de PrÃĄdes concediÃģ al ermilanio Diego que 
pudiese celebrarse misa en la capilla. En i 523 habita- 
ron alli frailes carmelitas. Por una victoria que los de 
Alcudia obtuvieron contra los comuneros, en 1522, se 
le dio este nombre ÃĄ la Virgen. 

(15.^) 

PÁGINA 180. 

Randa. — El cerro de Randa forma un doble cono trun- 
cÂŋido, ÃĄ 3 leguas al E. de Palma. El santuario de Gracia 
estÃĄ ÃĄ la ladera del S., engastado en la roca. El 
P. Miguel GalmÃĐs, lo ediíic) en 1497, construyen- 
do oratorio y hospedería. La nueva iglesia data de 
4644. — Sobre el peÃąasco descuella la ermita de San 
Honorato, fundada en 1 394 por el ermitaÃąo Arnaldo Brull. 
— rEn la parte mÃĄs elevada del cerro vensclas ruinas del 
colegio de Ntra. Sra! dÂŦ Cura, donde enseÃąaron famosos 
Itilistas, (Boil, Pelagio, Daqui, Llobct, Libanio). — El 
viajero debe visitar la cueva de Lulio,y la mata escrita, 
en cuyas hojas parecen leerse, (segÚn cuentan), los 
nombres de JesÚs y María, en caracteres hebreos, 
grabados por l^ulio. Los reyes catÃģlicos, y el B. Juan 
de Ribera quisieron tener hojas de este lentisco. — Al 



* 



ÂŦ 



550 ÍNDICE. 



^ f ' . 1 



XX.— Randa. â€Ē â€Ē â€Ē '^0 

XXL — A la ciudad de Palma . . : . . 186 

XXIL— La Catedral 194 

XXIIL— Los Castillos. . . . . .â€Ē . . i96 

XXIV.— La feria de Sto. TomÃĄs. . . â–  . . 204 

XXV.— En el ÃĄlbum de D. J. L. Pons. . . 212 

XXVL — Fraternidad literaria . . .... 214 

XXVIL— La joven CataluÃąa . . . . . . 220 

XXVin. — El Trovador mallorquin en el eente- 

nario de D. Jaime de AragÃģn . . 230 

XXIX. — Una hora de nostalgia . . . . . 252 

XXX.— AdiÃģs ÃĄ Mallorca. . ... . . 256 



LIBRO SEGUNDO.— Zfl.í hwes y las sombras. 



Âŧ 



L— Las Estrellas 268 

II.— El romero. . â€Ē . 28i 

III. — Momento de tristeza 288 

IV.— Despedida 296 fj 

V. — ¥Pobre mujer! 306 

VL— El incendio 318 

VIL— En el día de Pascua 324 

VIII.— Oscuridad . 328 

IX. — Las campanas. 332 

X. — Las golondrinas 344 

XI.— El sol .......... . 346 

XII.— La fuentecilla 350 

XIII. — Suspiros del corazÃģn â€Ē 354 

!XIV. — Lucha eterna 364 

XV. — La inocencia 368 



LIBRO TERCERO.— Granos (k incienso: 



w ^ 



I. — Los solitarios 374 

II. — A la hora del alba . 380 

III. — BendiciÃģn de Dios en la maÃąana . . . 390 

IV. — A la venida del SeÃąor ...... 400 



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ÍNDICE. 551 

^mur^' â–  ' â–  11— Âŧ— ^i w I I â–  I lili — — Âŧ— i— ^ÂŧÂŧ^— — — *— i— 1^— — I â–  â– â– â–  

V. — La cueva de BelÃĐn.. 412 

VI. — Amor de Jesucristo 420 

VII. — La madrugada del Viernes Santo. . . 430 

VIU.— ¥Aleluya!. 442 

IX. — El corazÃģn de JesÚs 444 

X. — A la Santísima Virgen en su gloriosa 

AsunciÃģn 450 

XI. — El día de Todos los Santos .... 456 

XII. — La muerte de San Pablo . . . Âŧ â€Ē 46 Âŋ 

Xin. — Deseo de los deseos ...:.. 482 
XIV. — Al venerable SeÃąor, Vicario de JesuÂŦ 

cristo 494 

XV.— La Caridad 498 



â€Ē 



La patria del poeta. â€Ē 512 

Notas 525 



FIN DE LA OBRA. 



552 



ERRATAS Y CORRECCIONES. 



PÃĄgina 


Linea. 

13 


Dice. 


Bebe decir. 


4 


arpa. 


harpa. 


24 


27 


Abg reu 


Ab greu 


40 


8 


Sus lo sepulcre 


Vora'l sepulcre 


52 


13 


Totxa 


Xotxa 


60 


25 Donzelles y dorades. 


Donzelletes y orades. 


80 


2 


VII 


VIII 


111 


4 


quec ompuso 


que compuso 


121 


2 


Uh tÚ, que nos es - 


Oh tÚ, histÃģrica ruina 




cuchas, histÃģrica ruiaa 




142 


17 


1876 


1868 


154 


25 


voltons. 


voltors. 


157 


15 


se recoge 


se esconde 


1ÂŦ3 


11 


piedra fría, ' 


piedra parda, 


166 


9. 


cristalina 


cristallina ' 


180 


15 


voluntad 


voluntat 


192 


11 


La vida amor. 


La vida amor; 


193 


11 


La vida amor. 


La vida amor; 

Y a mestres mallor* 


194 


9 


YÃĄ Morey y ÃĄ Sal- 






va los inspiraren 


quins los inspiraren 


195 


8 


ÃĄ los maestros Mo- 


ÃĄ maestros mallorqui- 






rey y Salva, 


nes, 


288 


10 


Que'l pur oratje 


Qu'ab los oratjes 


id. 


11 


del cel me trau; 


del cel baxau; 


321 


5 


a llamarada 


la llamarada 


322 


8 


trits! 


trist! 


440 


2 


la encreuat 


r encreuat 


312 


15 


esperituil. 


espiritual. 


526 


7 


Ãģ balear 


Ãģ balear, 


id. 


23 


ObservagioÞ, 2.* 


ObservaciÃģn 2.* 


527 


14 


valensianos 


valencianos 


id. 


17 


taliano; 


italiano;