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jueves, 18 de octubre de 2018

Aquí descanse Fulano

Aquí descanse Fulano, que va aná a vore en un misto si ñabíe gas al depósit, y sí que ne quedabe. RIP (no ton enriguéu o enrigáu)

Aquí descanse Fulano, que va aná a vore en un misto si ñabíe gas al depósit, y sí que ne quedabe. RIP (no ton enriguéu o enrigáu)

lunes, 11 de junio de 2018

PAC, M-P (Pedro Arnal Cavero)

[mallar]. V. mallo.

mallo, mallar. Martillo grande en las herrerías. / lo mall, los malls /

Mallar. Martillar, golpear con cualquier objeto duro y pesado.
En geografía física, la roca vertical muy alta.
Los Mallos de Alquézar, de piedra caliza, tienen más de 70 m de altura; los Mallos de Riglos tienen otra geología más compleja 26.

[malmetedor]. V. malmetíu. / malmetedó : que dixe malmetre les coses, fés malbé.


malmetíu, malmetedor. La cosa echada a perder; la persona que tira, que dilapida, que desaprovecha las cosas, que no las cuida ni trata con esmero.

manchanza. Piojos (Fulano lleva manchanza). Usan la palabra todos los que creen más elegante y fina la sustitución de piojos por ella, no se refiere a ninguna otra clase de insectos parásitos del hombre sucio.

mandil. tela grande, fuerte, burda, de cáñamo, más ancha que las sábanas y que tiene empleo constante en las casas de labradores, para coger olivas, llevar paja, maíz, mies, etc. Aquí no se emplea la palabra para indicar delantal. / borrassa

mantudo, mantuda. Enfermizo, tristón, pensativo, preocupado. Se aplica, sobre todo, a los pollos y gallinas enfermos. No tiene aquí la significación de ‘friolero’ que señala el Sr. Borao. / manta, portá una manta /

mardano. El macho semental en el ganado de cerda. / mardá de les ovelles, borrego /

marguinazo. Margen, límites de una faja, cuatrón o demba, lleno de zarzas, arbustos, árboles, que hacen de seto vivo; margen alta, vestida, muy inclinada. / marge, margi

marinetas. Especie de calzoncillo blanco, de muletón o tela recia, que se lleva debajo del calzón en el traje montañés de hombre, de baturro, como dice la gente de ciudad. Va atado, atadas, mejor, por debajo de las rodillas, sujetando también las calcillas de estambre.

mascara. Mancha, tiznadura de hollín, de carbón, del fondo de sartenes, calderos, ollas, etc. / portes una mascara, t'has mascarat, yo me mascaro, tú te mascares, ell se mascare, mos mascarem, tos mascaréu, se mascaren; Mascaró

Próspero de Bofarull y Mascaró

masito. El cordero grande, gordo, casi carnero.

[matacabras]. V. toscón.

maticals. Matorrales, sobre todo de arbustos de poco porte.

matrazo. Grandes piezas, troncos de grandes árboles dispuestos para enormes prensas de los tornos antiguos o molinos de aceite. Constituyen una gran máquina simple, una enorme palanca de primer género.


melampo. Melón en grado superlativo; inocentón; torpe, inconveniente en hablar; engreído.


melico. Ombligo. / melic, melics


melitroncha, melitroncho. La mujer descuidada, simple, desgarbada. Se usa rara vez en masculino y nunca en plural.


menancio. Simple, atrevido, osado en hablar, en pedir o decir alguna inconveniencia.

26. Se ha respetado el orden en el que Arnal presenta los datos relativos a mallo y mallar, a pesar de que resulta poco claro; el verbo y su definición estarían mejor tratados de manera independiente.
mialca. Yerba de gran y profunda raíz, que es plaga y daño en los sembrados,

mielga. / melca

mica. Nada, miaja, cosa. / una mica, un poc, un poquet, una miqueta

[michino, michina]. V. llamar a animales. / mixino : gat, mixinos : gats /

mielsa, mielsudo, mielsuda. Cachaza; cachazudo, cachazuda, el que no se apura ni tiene prisa por nada ni por nadie, calmudo.

[mielsudo, -a]. V. mielsa.

mindán. El hombre cachazudo, descuidado, desaseado, sanchopancesco... decidor de inconveniencias y de atrevimientos. Solo se usa en masculino, rara vez en plural.

mingala. Ocasión propicia (güena mingala t’has dejáu perder, ¿no has teníu mingala mejor que ahora?). Buena suerte; tener fortuna inesperada.

misache. Mozo, joven, hombre no viejo. Casi siempre se usa en sentido elogioso: ye un güen misache; ye un misache muy trebajador; si te casas con él, güen misache te llevas.

mistura. Centeno. No tiene otro significado; se aplica la palabra a la mies, al grano y a la planta. En algunos sitios, mezcla de trigo y centeno. Arre, burro, no te pares, / que aquí no venden centeno, / porque a mistura que cogen / la fan en pan de moreno (cantar popular). / mixture inglés, mezcla, mescla

ANC. CAT. Messes. ESP. Mies. PORT. IT. Messe. (chap. Mies : sembrat, sembrats. Cullita de gra.)

mojón. Porción de pan con chocolate hecho; pan mojado, envuelto con chocolate semilíquido o pastoso. / cómete un mojón, moced

molimento. Monumento de Semana Santa en las iglesias. A parar, a’sparar o molimento, a poner, a quitar el monumento.

[monina, quirrina]. V. llamar a animales. Cabra.

monita. Hablar con gran facilidad y desparpajo; envolver a uno en razones y palabrería. Es, pues, distinto el significado que el que indica la Academia.

moregón, moregona. Adusto, enfadado, mala cara, poco hablador, muy serio, no comunicativo...

Artur Quintana i Font; moregón, adusto, enfadado, mala cara, poco hablador, muy serio, no comunicativo

morgallo, morgalloso, morgallosa. Moco, mucosidad; mocoso, mocosa, que lleva moco.
Mocoso significa también pequeño, el joven, el mozalbete que quiere hombrear.
[morgalloso, morgallosa]. V. morgallo.

morguero. Lo que está muy sucio: pañuelo, traje, camisa, cara, pies, etc. Se refiere a ropas y a personas. / que lleva mugre /

morralleras. Los labios en que haya huellas, señales inequívocas de haber bebido vino. / morrera, morreres, de morro, morros tacats pel vi /

morriar a boira. Se dice que ya morrea a boira cuando la niebla empieza a subir por las riberas y por los llanos. / dorondón, niebla, boira, broma

mosquera. Sitio fresco; sombra en verano; sombra de un árbol frondoso. Se dice os machos ya s’en van ta mosquera, es decir, ya corren, ya marchan a la cuadra. / fresquera, fresca, fresqueta /

muergo. Planta parásita del trigo; mala yerba; tizón. / no es el muérdago , besque o vesque, visc o bisc /

[muertas]. V. panseñas.

muir. Ordeñar. / muñí /

nafra, nafrera. Herida más extensa que profunda. / tamé ñafra /
[nafrera]. V. nafra.

navesar. Pasar, correr, andar deprisa y a lo lejos del observador. Mialo por ande navesa ya, míralo por dónde va ya.

ne. Tráimene, dámene, dílene...

o, a, os, as. El, la, los, las. O carro, el carro; a brenda, la merienda; os críos, los niños; as zagalas, las niñas.

pacino. Terreno que mira al norte, sin sol en invierno; umbría. /  y dijo mi muger : me voy a tumbar al pacino / y se va tombá a Al Pacino /

me voy a tumbar al pacino / y se va tombá a Al Pacino /


paco. Margen (marguinazo), lindero de un campo, terreno en flanco con muchos arbustos y árboles, sobre todo robles, orientado al norte y, por tanto, con poco o nada de sol (pacino) en invierno.

pajuzo. Paja muy menuda, gualva que se moja, o se deja mojar para que se convierta en estiércol. / pallús /

palluza. Especie de cesto o canasto hecho con paja y mimbres para guardar el pan del día. Se suele tener en un extremo de las cadieras o bancos de las grandes cocinas de las casas fuertes montañesas, sobre todo en las que hay criados, jornaleros y pastores. A iche no le cogerán o pan d’a palluza, que es listo, vivo, previsor.

[pansas]. V. panseñas. / pansa, panses, raím sec /

panseñas. Olivas, aceitunas escaldadas, adobadas después de secas y muertas con sal, aceite y cenojo; olivas pansas. / olives maurades, pansides /

papís. Tonto, pazguato, bobalicón.

[par]. V. ta par d’astí, ta par d’allí.

parreta, figuera 27. Voltereta, cabriola.

pastura. Pienso cocido para los animales, generalmente para los cerdos; verduras, calabaza, patatas, mondaduras, remolacha, salvado, etc.

patantón, patantonizo. Simplón, patán (despectivo).


patantoniar, patantonizo 28. Hacer el tonto, el ineducado, el pesado, el inoportuno. El que interviene en conversaciones sin ser llamado; el desocupado, holgazán y atrevido.


27. Así consta en el Vocabulario y en Refranes. Puede tratarse de dos palabras, parreta y figuera, que el autor considera sinónimas. Apenas hay en los repertorios aragoneses datos de estas voces con la acepción aquí propuesta, aparte de las tomadas de Arnal Cavero; como locución (parreta figuera) se incluye en el diccionario de Andolz (s. v. parreta), con unas localizaciones en el Somontano de Huesca; sin embargo, los datos ofrecidos tanto para las palabras aisladas como para dicha locución son anómalos ya que en la traducción inversa aporta (s. v. cabriola), figuera (como tomada de Ballarín), parreta (en Alquézar) y parreta, figuera (en el Somontano de Huesca) y, por otro lado (s. v. voltereta) propone parreta-figuera (también de Ballarín; aunque en la primera edición, la de 1977, la situaba en el Somontano de Huesca) y parreta (en Alquézar); debe indicarse que en el Vocabulario de Benasque de Ballarín, al que remite, no constan dichas voces con el significado propuesto.

28. En Refranes elimina el adjetivo de esta entrada pero mantiene sin cambios la definición.

[patantonizo]. V. patantón y patantoniar.

patusca, a la. Juego con monedas o con almendras. El que tira con más tino y maestría suele llevarse la mayor ganancia.

[pech]. V. peches.
peches. Peces. Pech. Pez.

pened, peted. Piececito, diminutivo de pie; pie de niño. / peuet, pevet, peuets, pevets /

[pensamiento pensáu, ni]. V. ¡vágale!

perbullir. Empezar a hervir una cosa; hervir poco una cosa cualquiera.
petar. Está que peta, está muy gorda. / le dije a mi muger que estaba gorda

petar. No me peta, no me da la gana, no quiero.

[peted]. V. pened.

pial. Peal. / pial a Valjunquera : pel, pials : pels /

pialeta. Calcetín burdo, de cáñamo, lino o lana muy gruesa que se pone sobre la calcilla para que la abarca (y galocha de los pastores) sujete mejor el pie sin peligro de recibir daño por tierra, piedras, pinchos, etc.

pialuco. Especie de calcetín burdo, recio, fuerte, para llevar las albarcas mejor, o las galochas.

picar. Cavar. Tiene, además, la significación genérica que da la Academia. Aquí nadie sabe qué es cavar, aquí se pica, pero no se cava. / picá en un pic, pics; cavá en una cavegueta /


[picha]. V. pichar.

pichar, picháus. Orinar; orines. O vino está como picháu, es decir, caliente. / lo vi está com los pixats o pichats /

Picha, picheta. Miembro viril. / sigala, sigales, etc. /

[picháus]. V. pichar.

pichela. Jarro para vino de algo más de un litro. / pichella de aigua /

[picheta]. V. pichar.

piconero, piconera. El niño o la niña que pega fuertemente a otros niños; la persona mayor, especialmente mujer, que zahiere, molesta, compite, acusa y echa en cara, con ingenio e intención y oportunidad, ideas, frases y palabras en defensa propia y en ofensa y crítica de su interlocutor.

picueta. Viruela; huellas en la cara de haber tenido esa enfermedad.
/ pigota /


pigo. Calcetines, hilaturas de algodón con fibras blancas, negras y color crema 
(de color pigo). Se llama también gazpiáu.

pincho. Guapo mozo, bien vestido, presumido, matón, jactancioso. Va pincho, es un pincho.

Marcel Pena, Markel Bringuè; pincho. Guapo mozo, bien vestido, presumido, matón, jactancioso. Va pincho, es un pincho.

pingued, cazar a. Poner una hormiga con alas (alaiga 29) en un cepo o con palito con liga (besque) para cazar pájaros. / cassá en visc /

pintapared. Pájaro de colores vistosos, insectívoro, aracnívoro, sobre todo. Aparece en días fríos recorriendo fachadas de las casas viejas con agujeros y grietas (rajas) en busca de pitanza. La gente dice cuando lo ve: pronto va a nevar, ya se vey por astí o pintapared.

pisto. Trago de vino. Echar unos güenos pistos, beber en abundancia.

piz, piz, tordoliz. Pan de Francia, la balanza; / pan de Aragón, güen costrón.
Dicho en juego de niños poniendo los puños de todos en una columna.

pizcas. Trozos de carne, tajadas, chuletas.

Pizqueta. Trozo, tajada pequeña, zaborreta.

[pizqueta]. V. pizcas.

ple. En el juego de pelota, el primer tanto que da el derecho a un bando a sacar.
Ganar el ple, hacer el saque todos los del bando que lo han ganado para poder sumar tantos.

plorar, ploro. Llorar; lloro. / v. plorá; plo, plos /

[ploro]. V. plorar, ploro.

Los germans de Isabetta maten al seu amán; aufádega, cap, Lorenzo

pocha. Bolsillo, sea el que fuere, grande o pequeño, en la prenda que sea. / burchaca, burchaques; borchaca, borchaques /

pod. Piel que envuelve las verguetas con liga o vesque para la caza de pájaros. Todo, piel y verguetas envescadas, forman el pod.

polecón. Plaga en las habas. Ataca las hojas y tallos tiernos. Son manchas negras de millones de seres, insectos tal vez.

porpuz. Abubilla. / putput, puput, etc /

putput, put-put, pupŭt, puput, poput, porpuz, parputa, babuta, pulput, gurgŭ, borbuta-viel barbut, barbut

prenso. Pienso del ganado, especialmente de las caballerías de labor y carga (bajes).

presiego. Una clase de melocotón, blanco, amoscatelado que se abre fácilmente soltando, sin esfuerzo ni cuchillo, el hueso o semilla. / préssec, bresquilla; mullarero /

presiego. Una clase de melocotón, blanco, amoscatelado que se abre fácilmente soltando, sin esfuerzo ni cuchillo, el hueso o semilla. / préssec, bresquilla; mullarero /

prusiano, prusiana. Hombre de cuidado; mujer poco recomendable.

puesto, quiesto. Podrido, querido (participios pasivos de poder, querer).

punchón de figuera. Aumentativo de tonto. 31.

puntarrón. Madero o maderos que hacen de puente para ganar una acequia.

[punza]. V. puncha.

putios. Un arbusto de tallo tierno y hoja abundante que comen bien, en primavera, el ganado cabrío y los conejos.

29. Así es como está corregido en Refranes y es la palabra que aparece en el propio Vocabulario; ponía aquí aliaga.

30. La cursiva en esta palabra no figura en el original; puncha se incluye en los vocabularios aragoneses y consta, sin marcas, en el diccionario académico; punza, en cambio, no se recoge en el DRAE y se ha localizado en Ejea y Huesca (Andolz).

31. El ejemplo se repite y en ambos casos ponía «se más tonto que punchón de figuera»; en Refranes sustituye la errata se por es. Andolz reproduce la expresión escribiendo ye, solución que, a la vista de otros 
ejemplos y de la propia entrada ye de este Vocabulario, será la correcta.

aragonensi lingua, El vocabulario aragonés en «El Pirineo Español»

sábado, 25 de julio de 2026

Tom, Tum, Tomba, Timol, Tombar, Tom, Tombaire, Tombador, Tunbador, etc.

Tom, Tum, s. m., lat. tumulus, coteau, colline.
Bos albres nay ades a sselh tum.
Guillaume de Durfort: Quar say petit.
Bon arbre naît incessamment sur cette colline.
- Tombeau.
Cant el veyria lo nom
De Enemia sobr' el tom.
(chap. Cuan ell voríe (veiguere) lo nom de Enimia sobre - damún de - la tumba.)
V. de Sainte Énimie, fol. 74.
Quand il verrait le nom d'Énimie sur le tombeau.

Perg. n. 220. fol. 41. 28 jun. 1321. Sancho I de Mallorca

2. Tomba, s. f., tombe, tombeau.
Segrai tant c' om me port' a la tomba.
A. Daniel: Si m fors' Amors.
Je suivrai tant (jusqu'à ce) qu'on me porte à la tombe.
CAT. Tomba. ESP. PORT. Tumba. IT. Tomba. (chap. Tumba, tumbes; nincho, ninchos.)

3. Timol, s. m., lat. tumulus, tombeau.
Sobre son timol a una aytal escriptura. Cat. dels apost. de Roma, fol. 137.
Sur son tombeau il (y) a une telle écriture.
CAT. Tumul. ESP. (Túmulo) PORT. IT. Tumulo. (chap. Túmul, tumuls.)

Aquí descanse Fulano, que va aná a vore en un misto si ñabíe gas al depósit, y sí que ne quedabe. RIP (no ton enriguéu o enrigáu)


Tombar, v., tomber, renverser, abattre, jeter.
Voyez Denina, t. III, p. 82; Aldrete, p. 271; Leibnitz, Coll. étym., p. 65.
Tombero de cel en abisme. Liv. de Sydrac, fol. 113.
Tombèrent de ciel en enfer.
Fig. De sostener valor qu' a pauc non tomba.
Guillaume de Durfort: Quar say petit.
De soutenir valeur qui peu s'en faut si elle ne tombe.
Tombar en peccat mortal. L' Arbre de Batalhas, fol. 220.
Tomber en péché mortel.
- Culbuter, faire la cabriole.
Sapchas trobar
E gen tombar.
Giraud de Calanson: Fadet joglar.
Saches trouver et bien faire la cabriole.
Sailh en aut e pueys aval jos tomba. 
Bertrand de Born: Non estarai.
Saute en haut et puis en bas dessous culbute.
Part. pas. Del mur aval tombat.
Un Troubadour Anonyme: El nom de Dieu.
Du mur en bas tombé.
Pretz avetz tombat el faing.
Bertrand de Born: Quan vei.
Le mérite vous avez abattu en la fange.
Tal li det per detras qu' en terra l' a tombat. Roman de Fierabras, v. 4092.
Tel (coup) lui donna par derrière qu'en terre il l'a renversé.
ANC. FR. Abbatoient et tumboient tout ce qu'ils trouvoient à eulx contraire.
Œuvres d'Alain Chartier, p. 46.
La tomba à terre et la descoiffa en la trainans par les cheveux.
Arrests d'amours, p. 837.
ANC. IT. E tomi giù nell' amorosa selva.
Petrarca, Sest. I: A qualunque.
Tassoni dit dans son commentaire:
La voce tomo e tomare è della provenzale.
CAT. Tombar. ESP. PORT. Tumbar. IT. MOD. Tomare. (chap. Tombá, tombás : yo me tombo, tombes, tombe, tombem o tombam, tombéu o tombáu, tomben; tombat, tombats, tombada, tombades; tombaré; tombaría; si yo tombara.)

Tombá, tombás : yo me tombo, tombes, tombe, tombem o tombam, tombéu o tombáu, tomben; tombat, tombats, tombada, tombades; tombaré; tombaría; si yo tombara

2. Tom, s. m., chute, culbute, élan en bas.
Trop gran tom
Pren can davala.
Deudes de Prades, Auz. cass.
Trop grand élan il prend quand il descend.
La gensers par qu' aya pres un tom
Plus bas de lieys.
A. Daniel: Si m fos Amors.
La plus gentille il paraît qu'elle ait pris un élan plus bas qu'elle.
Loc. Be us menon de tom en tom,
E no sabetz qui ni com.
Cominal: Comtor d'Apchier. 
Bien ils vous mènent de chute en chute, et vous ne savez qui ni comment.
L' autr' el tenon per dessenat,
E menon lo de tom en vil.
P. Cardinal: Una cieutat.
Les autres le tiennent pour insensé, et le mènent de chute en humiliation.
CAT. Tomb. ESP. Tumbo. PORT. Tombo. IT. Tomo. (chap. Tom, toms; tomb, tombs.) 

3. Tombaire, Tombador, Tunbador, s. m., sauteur, danseur, voltigeur, faiseur de tours.
Tug li trobador 
E tug li tunbador.
G. Riquier: Sitot s' es.
Tous les troubadours et lous les sauteurs. 
(chap. Tombadó, tombadós, tombadora, tombadores; saltadó, saltadós, saltadora, saltadores; saltarín, saltarins, saltarina, saltarines; qui fa curumbeles, saltos, bots, voltes al aire.)

4. Retombar, v., tomber, s'abattre. 
Al gran request que sia fortz cum retomba.
Guillaume de Durfort: Quar say petit.
Au grain il demande qu'il soit fort lorsqu'il tombe.
ESP. PORT. Retumbar. (chap. Retumbá no té lo mateix sentit que re + tombá, sino de ressoná; pera retombá fem aná redolá.)

5. Retomba, Retumba, s. f., siphon, cycloïde.
Ses muiol e ses retomba.
A. Daniel: Lancan son.
Sans moyeux et sans cycloïde.
- Pot, bouteille, ampoule, fiole.
Atressi cum la retumba
Franh leu e fai maynta lesca,
Franh amors.
E. Cairels: Era no vei.
Ainsi comme la fiole se brise facilement et fait maint morceau, (se) brise amour.
Amors d' aital hom non dura,
Ans fraing plus leu d' una retomba.
Roman de Jaufre, fol. 94.
L'amour de pareil homme ne dure pas, mais se brise plus vite qu'une ampoule.

6. Trastombar, v., culbuter, renverser, abattre, abaisser, délaisser.
Fig. Us rics savais, qui trastomba 
Fin' amor e l' entrebesca,
Se met ab donas en tresca.
E. Cairels: Era no vei.
Un puissant perfide, qui culbute fidèle amour et l'entortille, se met avec les dames en danse.
ESP. Trastumbar.

7. Trastomba, s. f., détour, tergiversation.
Per que no vuelh lais Caortz ni Caiarc,
Mon Oc e No, pus tan sap de trastomba.
Bertrand de Born: Non estarai.
C'est pourquoi je ne veux pas que laisse Cahors ni Caiarc, mon Oui et Non, puisqu'il sait tant de détour.

8. Tombarel, adj., à chute, à rime répétées, en parlant des vers.
Rims multiplicatius, o en autra maniera digz tombarels o enpeutatz.
Cobla multiplicativa, en autra maniera dicha per alcus tombarela o enpeutada.
Leys d'amors, fol. 22 et 31.
Rimes multiplicatives, ou en autre manière dites à chute ou entées.
Couplet multiplicatif, en autre manière dit par aucuns à chute ou enté.

Ton, s. m., lat. tonus, ton, son de la voix.
Chansos ai auzidas ab long so
E 'ls motz d' amdos d' un gran e 'l chan d' un to.
Aimeri de Peguilain: Mantas vetz.
J'ai entendu des chansons avec long son et les mots des deux de même grain et le chant de même ton.
Pueion s' en per tons e per semi tons.
Pierre de Corbiac: El nom de.
S'en élèvent par tons et par semi-tons.
CAT. To. ESP. Ton, tono. PORT. Tom. IT. Tuono. (chap. To o tono, tons.)

2. Entonar, v., lat. intonare, entonner.
Entonar seculori.
Pierre de Corbiac: El nom de.
Entonner seculori (secula seculorum).
La primairessa corda s' entona jotz greumens.
Pierre de Corbiac: El nom de.
La première corde s'entonne dessous gravement.
CAT. ESP. Entonar. PORT. Entoar. IT. Intonare. (chap. Entoná : entono, entones, entone, entonem o entonam, entonéu o entonáu, entonen; entonat, entonats, entonada, entonades; entonaré; entonaría; si yo entonara.)

Tondre, v., lat. tondere, tondre, couper.
Ja no 'l cal tondre ni raire. (N. E. Ver Raire.)
Pons de Capdueil: En honor.
Désormais il ne le faut tondre ni raser.
A vostras berbitz
Tondetz trop la lana.
(chap. A vostres ovelles talléu (esquiléu, rapéu) massa la llana.)
G. Figueiras: Sirventes vuelh.
À vos brebis vous tondez trop la laine.
Fig. Al comte que ton
Los Frances, e 'ls escorsa.
G. Figueiras: Sirventes vuelh.
Au comte qui tond les Français, et les écorche.
Loc. fig. Anc no vistes un tal duc a tondre.
Roman de Gerard de Rossillon, fol. 63.
Oncques vous ne vîtes un tel duc à tondre.
Prov. Sel qu' una vetz escorja autra non ton.
P. Cardinal: Tos temps.
Celui qui une fois écorche autre ne tond.
Qualque semensa qu' espanda,
Aital frug coven que tonda. 
P. Cardinal: Tot farai.
Quelque semence qu'il épande, pareil fruit il convient qu'il tonde (recueille).
Subst. Am lo tondres per lo raire.
Marcabrus: Dirai vos en.
Avec le tondre pour le raser. 
Part. pas. Monges tondutz.
(chap. Monjos tonsurats : pelats, afeitats, esquilats.)
Ramond de Miraval: Forniers per.
Moines tondus.
Subst. et loc. Atrestan vos es del ras
Com dels tondutz. 
Amanieu des Escas: Dona per cui.
Autant vous est du rasé comme des tondus.
CAT. Tondrer. ESP. Tundir. IT. Tondere. (chap. Esquilá, afeitá, rapá, tonsurá.)

esquilá a estisora; Raire, Rayre, Raure, Reire

2. Tois, Toisos, Toysos, s. f., toison.
La toisos de la lana.
Pierre de Corbiac: Domna dels.
La toison de la laine.
Non aman las feas sinon per la toyson. La nobla Leycson.
(chap. No amen (volen) a les ovelles mes que per la llana.)
Ils n'aiment les brebis sinon pour la toison.
Loc. Ans que agues pel de gren ni barba en tois.
Roman de Gerard de Rossillon, fol. 64.
Avant qu'il eut poil de grenon et barbe en toison.
ANC. CAT. Tuso. ESP. Tusón, toisón. PORT. Tozão, tuzão. IT. Tosone.

3. Tondeire, Tondedor, s. m., tondeur.
Com anhel davant lo tondedor. Trad. des Actes des Apôtres, ch. 8.
(chap. Com cordé dabán del esquiladó.)
Comme agneau devant le tondeur.
ESP. Tundidor. (chap. Esquiladó, esquiladós, esquiladora, esquiladores; rapadó, rapadós, rapadora, rapadores; peluquero, peluqueros, peluquera, peluqueres.)

4. Tosoyra, s. f., ciseau, cisoire.
Inscindeys las extremitats am las forceps o tosoyras. Trad. d'Albucasis, fol. 22.
(chap. Talléu les extremidats en les forceps o estisores.)
Coupez les extrémités avec les forceps ou cisoires.
(chap. Estisora, estisores. ESP. Tijera, tijeras.)

Forsa, force, ciseau, cisailles. Estisora, Estisores, sissalla, sissalles; Tijera, cizalla

5. Tozoza, s. f., ciseau, cisoire.
Yrundas... lor coas so a forma de tozozas. Eluc. de las propr., fol. 147.
(chap. Oronetes... les seues coes tenen forma de estisora.)
Hirondelles... leurs queues sont en forme de ciseaux.

6. Tozoirier, s. m., tondeur.
Del dimecres son tozoiriers. 
A tozoiriers,.… lo portal.
Cartulaire de Montpellier, fol. 45 et 44.
Du mercredi sont les tondeurs.
Aux tondeurs,... le portail.

7. Tonsurar, v., tonsurer, 
Part. pas. Que era... tonsuratz. Cat. dels apost. de Roma, fol. 88.
Qui était... tonsuré.
CAT. ESP. PORT. Tonsurar. IT. Tonsurare. (chap. Tonsurá, tonsurás : tonsuro, tonsures, tonsure, tonsurem o tonsuram, tonsuréu o tonsuráu, tonsuren; tonsurat, tonsurats, tonsurada, tonsurades; tonsuraré; tonsuraría; si yo me tonsurara.)

8. Tonsura, s. f., lat. tonsura, tonsure.
No porton plus de morgues mas tan solamen la tonsura.
Regla de S. Benezeg, fol. 7.
Ne portent plus de moines excepté tant seulement la tonsure.
CAT. ESP. PORT. IT. Tonsura. (chap. Tonsura, tonsures.) 

9. Retondre, v., retondre, tondre de nouveau.
Tondre, retondre. Leys d'amors, fol. 98.
Tondre, retondre.
(chap. Retallá, retallás : yo me retallo la barba, retalles, retalle, retallem o retallam, retalléu o retalláu, retallen; retallat, retallats, retallada, retallades; retallaré; retallaría; si yo me retallara les pulseres o patilles.)

Topazi, Thopazi, s. m., lat. topazius, topaze, sorte de pierre précieuse.
Thopazi et mantas autras peyras preciozas.
Topazi... siec la dispozitio de la luna.
Eluc. de las propr., fol. 168 et 190.
Topaze et maintes autres pierres précieuses.
Topase... suit la disposition de la lune.
CAT. Topaci. ESP. Topacio. PORT. IT. Topazio. (chap. Topacio, topacios.)

2. Estopassy, Estopaci, s. m., topaze.
Ganre y a de peiras pressiosas que an ganre de vertutz... so so li nom: Sardi, estopassy, etc. Liv. de Sydrac, fol. 139.
Beaucoup il y a de pierres précieuses qui ont beaucoup de vertus... ce sont les noms: Sarde, topaze, etc.
Estopacis verai per cert
Val mot ad home que sanc pert.
Brev. d'amor, fol. 40.
Topaze vraie pour sûr vaut moult à homme qui perd sang.

Topi, s. m., pot, marmite.
Qu' el topis sia fort cubert.
Ab un pauc d' aiga las cosetz
Totas ensemps en un topi. 
Deudes de Prades, Auz. cass.
Que le pot soit fortement couvert.
Avec un peu d'eau vous les cuisez toutes ensemble dans une marmite.
CAT. Topi. (chap. Topí, topins; topinet, topinets. Topinada, topinades.)

Topí, tupí,recapte, formache, formatge, cocido

2. Topina, s. f., marmite, pot.
Anc per oste non crec vostra topina.
T. de Thomas et de Bernado: Bernado.
Oncques pour hôte n'augmenta votre marmite.

3. Tomplina, s. f., bassin, réservoir, pièce d'eau.
Sorzian si dins la marina
Tro al sol de la gran tomplina.
Segur vay sobre la tomplina. 
V. de S. Honorat.
S'élevaient dans la mer jusqu'au sol du grand réservoir. 
Il va sûrement sur le bassin.


Tor, s. f., lat. turris, tour.
Murs fondre e cazer autas tors.
Bernard de Rovenac: Ja no vuelh.
Murs s'écrouler et tomber hautes tours.
Manta tor e manh castel.
(chap. Molta torre y mol castell : moltes torres y mols castells.)
P. Vidal: Lai on cobra.
Mainte tour et maint château.

châtelain, catalán, català, catalá, catalan, castell, castellán, castellano, castlà, castla,

Fig. Il m' es de joi tors e palais e cambra.
A. Daniel: Lo ferm voler.
Elle m'est de joie tour et palais et chambre.
La tor del cor non pot esser preza, si las portas no son ubertas a la ost del diable. V. et Vert., fol. 85.
La tour du coeur ne peut être prise, si les portes ne sont ouvertes à l'armée du diable.

2. Torre, s. f., lat. turrem, tour.
De la torre del jayan. V. de S. Honorat.
De la tour du géant.
ESP. PORT. IT. Torre. (chap. Torre, torres; torreta, torretes.)

La Torreta, calle Diputación, lo planet

3. Torrer, s. m., tourier, gardien de tour.
E 'l torrers brama e crida mot fort. Guillaume de Tudela.
Et le tourier braille et crie moult fort.

4. Torrat, adj., tourelé, en forme de tour.
Era mot fortment torrada et castelada. Eluc. de las propr., fol. 166.
Elle était moult fortement tourelée et fortifiée.
(chap. Torrat, torrats, torrada, torrades; torrificat, torrificats, torrificada, torrificades; té diferens significats: torrat, de La Torre; torrat com Quim Torra.)

Torre del Compte, Comte; torrat, torrats, torrada, torrades

5. Torrelat, adj., tourelé, en forme de tour.
De corona castelada et torrelada. Eluc. de las propr., fol. 157.
De couronne en forme de château et tourelée.

6. Toreilhar, v., barricader, fermer, verrouiller.
Intret s' en el castel desotz un teilh,
No i ac porta neguna que no toreilh. Roman de Gerard de Rossillon, fol. 5.
Il s'en entra au château dessous un tilleul, il n'y eut nulle porte qu'il ne barricade.

7. Bestor, s. f., tourelle, bastion.
Fan portals e bestors 
De caus e d' arena ab caire.
Bertrand de Born: S' abrils.
Ils font portails et tourelles de chaux et de sable avec pierre de taille.
En un' escala salhi
E puiet en una bestor,
E pueis gitet l' escala por.
Sur une échelle il sauta et monta dans une tourelle, et puis il jeta l'échelle hors.

Pont de Besalú

Torcar, Torquar, v., torcher, nettoyer, frotter, bouchonner.
Lur torcara las lagremas, e lur yssugara lurs huels. V. et Vert., fol. 63.
(chap. Los torcará les llágrimes, y los eixugará los ulls.)
Leur torchera les larmes, et leur essuiera leurs yeux.
Qu' els escudiers
Torcon et encelon destriers.
Roman de Jaufre, fol. 92.
Que les écuyers bouchonnent et ensellent les destriers.
Loc. Be us gari Deus per semblan,
Car no us torques en carn nuda.
Garins d'Apchier: Veillz Comunal.
Dieu vous garantit bien par apparence (apparemment), parce que vous ne vous frottâtes pas en chair nue.
Substantiv. Vermeillz del torcar. Roman de Jaufre, fol. 80.
Vermeil du torcher.
CAT. Torcar. (chap. Torcá, torcás : yo me torco, torques, Ignacio Sorolla Vidal se torque los mocs, torquem o torcam, torquéu o torcáu, los ascumites se torquen la franja del cul en una argilaga; torcat, torcats, torcada, torcades; torcaré; torcaría; si yo me torcara en un códul o barrócul del Tastavins.)

domingo, 28 de julio de 2024

3. 13. De la comisió de les tres figues.

Capítul XIII.

De la comisió de les tres figues.

De la comisió de les tres figues.


¡Oy!, ¡cuántes classes, espessies y géneros de lladres ñan al món! Uns en trajes de caballé, atres en lo de pillos. Uns roben desde casa seua, a peu firme y a lance segú; atres al carré, al campo, als camins; ñabenne a tot arreu y pera tot, y están tan poc segús de ells los palaus y hasta les mateixes corones dels reys, com la mes solitaria aldea y la fruita mes roína del abre que creix sol al desert com lo dels Monegros. Pero en tanta variedat y diferensies de lladres, cuatreros y tahurs, cap de ells són mes serenos y rematats que los historiadós; y encara presumín mol de honrats sol perque no roben o furten per an ells. Pero per aixó lo furt no dixe de séu, y la despulla. A fé que si los despullats no estigueren morts, generalmen, que no sempre, los estiguere be lo seu atrevimén.

Ha de sabé lo lectó, que un autó extrangé (de La Portellada no) li ha tret a Pedro Saputo lo fet y comissió de este capítul, pera donálay a un personache arrapiezo que may ha existit, y a qui fingix una vida y aventures tan enatizas com la persona, pera entretindre a gen, musics, mossos de botiga, pajes, lacayos y chiquets de escola

Y después vol dissimulá y realsá la baixesa de la seua invensió en alegoríes de aquell tems, que així medren als meus enemics com diuen a la fábula y lo seu puro significat. Sempre han fet aixó los extranjés; espessialmen los italians y los fransesos, habén casi arribat a di aquells que lo Gran Capitán va adependre a montá a caball de un padrone que va tindre a la Calabria; y éstos, que Cervantes va naixe a la botiga de un barbé de Versalles. 

¿Qué extrañ es, pos, que homens de tan poc aquell (vergoña anaba a di) se haiguen propassat traénli a Pedro Saputo la gloria del fet que referim?

Lo que yo mes séntigo es que lay haiguen atribuít a un fulano de tan poc valor, ridícul y carregat de despressio, aixó ha corromput la grassia, ha malmetut lo coló y revocat la dignidat de la acsió al héroe de Almudévar. Pero tindrá lo seu mérit, original y primitiu, mal que li peso al menguat biógrafo que va adorná en ella la vida del seu arrugat y monstruós engendro.

A la esplanadeta del collet de la Corona ñabíe una figuera que may habíe donat fruit, y aquell añ va doná tres figues tan hermoses, redones y extraordinaries, que lo consell va determiná enviales de regalo a S. M., y van nombrá a Pedro Saputo per al encárrec y comissió de portales. Van maná fé una sistelleta mol pulida a un sistellé de Huesca, lo mes famós que ñabíe a la siudat, trunfero per afissió, en tres compartimens pera ficá les figues separades. Y una vegada fet tot y ficades les figues ben tobetes, li van doná a Pedro Saputo la sistella, li van doná perres per al viache, y va empendre lo camí de la Cort.

Al poc tros va escomensá a dís per an ell; aixó que fan los del meu poble es una grandíssima burrada, y no sé yo cóm dissimulala pera que no u paregue. Suposat que arribo allá: y ¿qué dic? ¿Qué diré an aquelles raboses descoades dels cortesans? Y ¿qué dirán cuan veiguen que desde Almudévar, a Aragó, porten tres figues a S. M. y demano audiensia y les vull presentá e insistixco en alló? A mí no me importe aná a la Cort; ha de vóretos y ressibitos lo Rey o yo no soc Pedro Saputo. Pero ¿cóm mu faré yo pera que esta ignoransia y sagalería redundo en estimassió y crédit dels del meu poble? 

Y així discurrín va aná caminán la seua jornada, y lo cuart día va arribá a Alcalá de Henares, enrecordansen del gran Miguel de Cervantes Saavedra y del poble de Horna, aon naix lo riu. Ya estic prop, va di; y per al que ting cavilat, lo mateix són dos figues que tres; men minjo una. Y se la va minjá y va tirá cap abán. Arribat al puesto que diuen la venta del Espíritu San, va di: per al que hay tornat a pensá, lo mateix es una figa que dos; men minjo un atra, y se la va empassá o cruspí y va tirá cap abán. Va arribá al Bon Retiro aon ressidíe lo Rey y tota la real familia; y com tot u portáe mol discurrit, compost y considerat, va entrá a palacio mol confiat y sereno.

Ere entonses lo que privabe a palau, per sé lo gust dominán, les bufonades y chocarreríes. De modo que la grassia y mérit de la bona conversa y trate cortessano consistíe en chistes, equívocos, conceptillos y agudeses mes que menos indessentes, passán tot de bona ley a títul de discressió y galantería. Va sabé aixó Pedro Saputo cuan va passá l'atra vegada per la Cort; per sert que se va avergoñí de vore tanta baixesa al mateix tems que majestat y dignidat que corresponíe a un imperi tan gloriós, a una Cort com la de España, siñora de tans mons. Pero ara li va pareixe que aixó mateix li fassilitáe la seua comissió, y esperabe eixissen de ella airós.

En efecte, va arribá a palau, y fen lo pas del baubo va demaná vore a S. M., a qui portáe un ofissi de la Vila de Almudévar y en ell un regalo que seríe contat als anals del regne per la cosa mes estupenda que s'haguere vist. Li van preguntá al pun los cortesans qué ere lo que portáe, y va contestá que primé u habíe de sabé 

Sa Majestat, que ells u voríen pero no u cataríen. Y que no lo entretingueren mol perque ere home de poca passiensia y se embutiríe a la cámara y hasta al llit de S. M. digueren lo que digueren. Ells van volé divertís, y lo paraben insistín pera vore lo que portáe a la sistella. Ell los va di, sempre fense lo simplet com Rallo Badet:

- Miréu, polilles, que si me cabrejo, arrenco o apreto a corre cap ahí dins, despenjo la espasa de S. M. y tos conjuro en ella y tos envío a per almes de alquiler si ña a la Cort qui les alquilo, perque tos hau de quedá sense la vostra.

- ¿Hau vist, va di un de ells, un lloco mes grassiós? Portemlo a S. M. que, per San Jorge, li agradará mol sentíl. Y lo van ficá entre mich de tots fen un rogle y lo van entrá a la cámara de S. M.

Arribat a la presensia del Rey en lo ofissi o plec a la má y la sistella a l'atra, li va demaná llissensia pera presentali un ofissi escrit del ajuntamén del seu poble, y S. M. lo va admití en agrado, y lligit lo que ñabíe, va di:

- ¿Conque me portes tres figues?

- Sí, siñó, aquí están, an esta sistelleta. Y lay entregue a S. M. 

La va obrí lo Rey, y no veén mes que una figa va di:

- Aquí sol ña una figa.

- Pos una, va contestá Saputo.

- Pero lo ofissi rese tres, va di lo Rey.

- Pos tres, va contestá lo bribón.

- Home, va di lo Rey; lo ofissi diu que me envíes tres figues y aquí sol ne vech una.

- Aixó, siñó Rey, consistix en que abans de arribá m'hay minjat yo les atres dos.

- ¡Te les has minjat! ¿Y com has pogut féu?, va preguntá lo Rey. 

- Aixina mateix, va contestá Pedro Saputo, y agarranli al Rey la figa de la má se la va fotre en molta grassia y desenvoltura. 

Los cortesans que u van vore van selebrá mol lo ingenio, van di que chiste com aquell no se habíe vist; y hasta S. M. se va alegrá y u va selebrá tamé, y va afavorí a Pedro Saputo. Així u habíe ell esperat y no se va engañá, coneixén la sagalería y cachondeo de la corte desde l’atre viache. Li va maná lo Rey que no ixquere del palau sense la seua orden, y als cortesans y caballés de casa seua que lo atengueren y mimaren.

Un día li va di lo Rey:

- Ya que has vist la meua taula, ¿te pareix si ñaurá algún príncipe al món que sense portá res de fora dels seus estats la tingue tan aufanosa? Y va contestá:

- Me pareix que no, perque no ña cap regne al món que produíxque tanta variedat de productes y tan exelens per al regalo de la vida. Pero ne falten moltes, siñó, a la taula de V. M., y yo sén lo que soc les ting cuan vull, mol mes exquissites, o me les mincho, que es lo mateix.

Perque Vostra Majestat no minge pa de Huesca ni de Andorra.

- No. - Pos yo, sí.

V. M. no se minge los corderets dels Monegros.

- No. - Pos yo, sí.

V. M. no se minge les truches del Cinca ni del riu de Troncedo. 

- No. - Pos yo, sí.

V. M. no minche churuvíes montañeses y de Mainar, ni les penques de carchofera ni la esquirola de Alcañís. 

- No. - Pos yo sí.

V. M. no minche formache de Tronchón, oli de Fórnols, fesols de Beseit, raím de Ráfels, sireres de Monsó, bresquilles de Torre del Compte, figues de Maella, ni les mangranes o los mullareros de Fraga. 

mullarero

- No. - Pos yo sí.

V. M. no minche cap oliva negra, ni maurada, ni moragues de empeltre del Baix Aragó.

- No. - Pos yo sí.

V. M. no beu aigua del Gállego o del Cinca.

- No. - Pos yo, sí.

- ¿Tan bona es?, va preguntá lo Rey.

- Es tan bona, siñó, va contestá, que ademés de sé mol ligera, fássil y suave, pura com la llum, mol primeta y la mes llimpia que corre damún de la terra, no patixen de gota ni apoplejíes o embolies los que la beuen; en espessial de les seues correns.

- No me has nomenat cap vi, li va di lo Rey.

- Siñó, no ne falten de mol espessials, pero per ara són millós los de les provinsies de Andalusía, que si los meus paissanos los aragonesos no tingueren lo talento de fé de bon raím vi roín, manaríe V. M. portán del Campo de Cariñena y atres, y los compararíen en los millós.

- Men alegro, li va di lo Rey, de que lo meu regne de Aragó sigue un paraís a la terra per los seus fruits naturals. Alguns ya yo los había sentit nombrá, atres ya venen a la meua taula y hasta alguns que tú no has nombrat, com la borraina y los crespells; y atres habíen arribat a la meua notissia. Pero, en efecte, yo crec que vas una mica massa exagerat al pun de exelensia.

- Siñó, va replicá ell, a Aragó tot está a un nivell, la exelensia dels fruits de la terra, y la noblesa dels cors dels seus naturals pera estimá al seu Rey, y la lealtat dels seus pits pera defendre la seua corona.

Esta conclusió va dixá al Rey mol pagat, y mes que va parlá Pedro Saputo en gran ahínco y firmesa, com home que sabíe lo que díe.

Tots los díes solíe cridál lo Rey a la seua cámara y folgabe mol de la seua discressió y dites fines; encara que no va tardá en vore que Pedro Saputo ere home pera mes que pera fé riure com un bufón sense cadiera ni mollera. Hasta lo va cridá alguna vegada cuan deliberabe en lo ministre, y li va arribá a demaná lo seu pareixe en gravissims, mol serios, negossis del estat. Per fin se va atreví Pedro Saputo a declarali a S. M. que la comissió y regalo de les figues, com lo papé de baubo que estáe fen, habíe sigut achaque pera introduís, y tot pera tindre ocasió de dili a S. M. lo que habíe observat al regne.

Les dames de palau lo volíen mol, y jugaben y sen enríen en ell per simple y sense malissia, y ell se dixáe marejá y anáe jugán, y traíe tot lo partit que podíe, que no ere poc de tots modos. Pero algunes van adiviná mol pronte que la seua simplissidat ere fingida, y lo trataben de un atra manera y lo afavoríen mes, y se enteníen en ell pera burlás de alguns caballés que se teníen per discrets.

Sen va cansá de está a la Cort y de vore al Rey seguidamen engañat per los seus ministres y consellés; y no atrevinse a combatí sol una batalla tan ressia com la que hauríe de doná a tans y tals enemics del Rey y del regne, va di un día a S. M.:

- Siñó, si V. M. me done llissensia, yo voldría torná a Aragó, perque ting que cumplí este añ un voto a la Virgen del Pilá, y se arrimen les festes. U va sentí lo Rey, perque li habíe agradat lo seu bon entenimén, y voldríe tíndrel sempre al seu costat. 

En tot li va contestá: 

- No te privaré de cumplí la teua bona obra; y sápigues que ting enveja als aragonesos que tan prop están de aquella siñora y mare de tots. Ves, pos, a la teua terra. Pero cuan estigues a pun de anaten, entrarás, que has de portá unes lletres meues y un encárrec de paraula an aquell lo meu virrey y Capitán General. 

- Siñó, va di Pedro Saputo; yo ya men aniría demá, si V. M. no me ha de menesté mes tems a la corte.

- Ten anirás, pos, demá, va contestá lo Rey; y entén que si vols torná, sempre te voré en gust y si algo me demanes no te u negará lo teu Rey.

En efecte, lo van despedí aquell mateix día; ell va besá la má del Rey, se va despedí de les seues amigues y dels seus amics, y carregat de regalos de elles, va eixí de la Cort y va empendre lo camí de Saragossa.


Original en castellá:

Capítulo XIII.

De la comisión de los tres higos.

¡Oh!, ¡cuántas clases, especies y géneros de ladrones hay en el mundo! Unos con trajes de caballero, otros con el de pillos. Unos roban desde su casa, a pie firme y a lance seguro; otros en la calle, en el campo, en los caminos; habiéndolos en todas partes y para todo, y estando tan poco libres de ellos los palacios y aun las mismas coronas de los reyes, como la más solitaria aldea y la fruta más ruin del árbol que crece solo en el desierto. Pero en tanta variedad y diferencias de ladrones, cuatreros y tahúres, ningunos más serenos y rematados que los historiadores; y aun presumiendo mucho de honrados sólo porque no hurtan para ellos. Pero por eso el hurto no deja de ser hurto, y el despojo, despojo. A fe, a fe que si los despojados no fueran muertos, generalmente, que no siempre les estuviera bien su atrevimiento.

Ha de saber el lector, que un autor extranjero ha quitado a Pedro Saputo el hecho y comisión de este capítulo, para darlo a un personaje arrapiezo que jamás ha existido, y a quien finge una vida y aventuras tan enatizas como la persona, para entretener a gente música, a mozos de tienda; pajes, lacayos y niños de la escuela. Y luego quiere disimular y realzar la bajeza de su invención con alegorías del tiempo de entonces, que así medren mis enemigos como dicen a la fábula y su puro significado. Siempre han hecho esto los extranjeros; especialmente los italianos y los franceses, habiendo casi llegado a decir aquéllos que el Gran Capitán aprendió a montar a caballo de un padrone que tuvo en la Calabria; y éstos, que Cervantes nació en la tienda de un barbero de Versalles. ¿Qué extraño es, pues, que hombres de tan poco aquel (vergüenza iba a decir) se hayan propasado a quitar a Pedro Saputo la gloria del hecho que referimos? Lo que yo más siento es que lo hayan atribuido a un sujeto de tan poco valor, y cuya ridiculez y desprecio ha corrompido la gracia, ajado el color y revocado la dignidad de la acción en el héroe almudévano.
Pero tendrá su mérito propio, original y primitivo, mal que le pese al menguado biógrafo que adornó con ella la vida de su arrugado monstruoso engendro.

En la explanadilla del cabezo de la Corona había una higuera que nunca jamás había dado fruto, y aquel año produjo tres higos tan hermosos, orondos y extraordinarios, que el concejo determinó enviarlos de regalo a S. M., y nombrando a Pedro Saputo para el encargo y comisión de llevarlos. Mandaron hacer una cesta muy pulida a un cestero de Huesca, el más famoso que había en la ciudad, con tres divisiones para poner los higos separados. Y hecho todo y puestos los higos con buen mullido, entregaron a Pedro Saputo la cesta, diéronle dinero para el viaje, y tomó el camino de la corte.

A poco trecho comenzó a decir entre sí: esto que hacen los de mi lugar es una grandísima sandez, y no sé yo cómo endilgalla para que no lo parezca. Supongo que llego allá: y ¿qué digo? ¿Qué diré a aquellas raposas descoladas de los cortesanos? Y ¿qué dirán cuando vean que desde Almudévar, en Aragón, llevan tres higos a S. M. y pido audiencia y se los quiero presentar y porfío en ello? A mí, es verdad, no me pesa ir a la corte; y o yo no soy Pedro Saputo o los higos ha de vellos y recibillos el rey. Pero ¿cómo haré yo para que esta ignorancia y puerilidad redunde en estimación y crédito de los de mi pueblo? Y así discurriendo fue andando su jornada, y el cuarto día llegó a Alcalá de Henares.

Ya estoy cerca, dijo; y para lo que tengo discurrido, lo mismo son dos higos que tres; me como uno. Y se lo comió y fue adelante. Llegado al sitio que llaman la venta del Espíritu Santo, dijo: para lo que de nuevo he pensado, lo mismo es un higo que dos; me como, pues, el uno, y se lo comió y fue adelante. Llegó, en fin, al Buen Retiro donde a la sazón residía el rey y toda la real familia; y como todo lo llevase muy discurrido, compuesto y considerado, se entró en palacio muy confiado y sereno.

Era entonces lo que privaba en palacio, por ser el gusto dominante, las bufonadas y chocarrerías. De modo que la gracia y mérito de la buena conversación y trato cortesano consistía en chistes, equívocos, conceptillos y agudezas tal vez indecentes, pasando todo por de buena ley a título de discreción y galantería. Supo esto Pedro Saputo cuando pasó la otra vez por la corte; por cierto que se avergonzó de ver tanta bajeza en vez de la majestad y dignidad que correspondía a un imperio tan glorioso, a una corte como la de España, señora de tantos mundos. Pero ahora le pareció que eso mismo le facilitaba su comisión, y esperaba por ese medio salir de ella airoso.

Con efecto, llegó a palacio, y haciendo del bobo pidió ver a S. M., a quien traía un oficio del concepto de Almudévar y con él un regalo que sería contado en los anales del reino por la cosa más estupenda que se habría visto. Preguntáronle al punto los cortesanos qué era lo que traía, y respondió que primero lo había de saber S. M., que ellos lo verían y no lo catarían. Y que no le detuviesen mucho porque era hombre de poca paciencia y se metería en la cámara y aun en la cama de S. M. a pesar de todos. Ellos quisieron divertirse, y deteníanle porfiando por ver lo que traía en la cesta. Él les dijo, continuando siempre en hacer el simple: - Mirad, polillas, que si se me amostazo, echo a correr ahí adentro, descuelgo la espada de S. M. y os conjuro con ella y os mando a por almas de alquiler si hay en la corte quien las alquile, porque vais a quedar sin la vuestra. - ¿Hase visto, dijo uno de ellos, un loco más gracioso? Llevémosle a S. M. que, por san Jorge, ha de gustar mucho de oílle. Y le pusieron en medio de todos y le entraron en la cámara de S. M.

Llegado a la presencia del rey con el oficio o pliego en la mano y la cesta en la otra, le pidió licencia para presentarle un oficio escrito del concepto de su lugar, y S. M. le admitió con agrado, y leído que le hubo dijo: - ¿Conque me traes tres higos? - Sí, señor, aquí están en esta cesta. Y se la entregó a S. M. Abrióla el rey, y no viendo más de un higo dijo: - Aquí sólo hay un higo. - Pues uno, respondió Saputo. - Pero el oficio reza tres, dijo el rey. - Pues tres, respondió el bribón. - Hombre, dijo el rey; el oficio dice que me mandas tres higos y aquí sólo veo uno. - Eso, señor rey, consiste (dijo Pedro Saputo) en que ahí por ahí antes de llegar me he comido yo los otros dos. - ¡Te los has comido! ¿Y cómo has hecho?, preguntó el rey. - Así, respondió Pedro Saputo, y tomándole al rey el higo de la mano se lo comió con mucha gracia y desenvoltura. Los cortesanos que lo vieron celebraron mucho la agudeza, dijeron que chiste como aquél no se había visto; y aun S. M. se alegró y lo celebró también, y favoreció a Pedro Saputo. Así lo había él esperado y no se engañó, conociendo la puerilidad e indignidad de la corte desde el otro viaje. Mandóle el rey que no saliese del palacio sin su orden, y a los cortesanos y caballeros de su casa que le atendiesen y regalasen.

Un día le dijo el rey: - Supuesto que has visto ya mi mesa, ¿te parece si habrá algún príncipe en el mundo que sin traer nada de fuera de sus estados la tenga tan regalada? Y contestó: - Me parece que no, porque no hay ningún reino en el mundo que produzca tanta variedad de cosas y tan excelentes para el regalo de la vida. Pero faltan muchas, señor, en la mesa de V. M., e yo siendo lo que son las tengo cuando quiero mucho más exquisitas, o las como, que es lo mismo. Porque Vuestra Majestad no come el pan de Huesca ni de Andorra. - No. - Pues yo, sí. V. M. no come el carnero de Monegros. - No. - Pues yo, sí. V. M. no come las truchas del Cinca ni del río de Troncedo. - No. - Pues yo, sí. V. M. no come los nabos montañeses y de Mainar, ni el cardo ni la escarola de Alcañiz. - No. - Pues yo sí. V. M. no come el queso de Tronchón, el aceite de Fornos, las uvas de Ráfales, las cerezas de Monzón y Torre del Conde, los higos de Maella, ni las granadas de Fraga. - No. - Pues yo sí. V. M. no come la aceituna negra y curada de la Tierra Baja. - No. - Pues yo sí. V. M. no bebe el agua del Gállego o del Cinca. - No. - Pues yo, sí. - ¿Que tan buena es?, pregunto el rey. - Es tan buena, señor, respondió, que además de ser muy ligera, fácil y suave, pura como la luz, delgadísima y la más limpia que corre sobre la faz de la tierra, no padecen de gota ni apoplejías los que la beben; en especial de sus corrientes. - No me has nombrado ningún vino, le dijo el rey. - Señor, no faltan muy especiales, pero por ahora son mejores los de las provincias de Andalucía, que si mis paisanos los aragoneses no tuviesen el talento de hacer de buenas uvas mal vino, mandara V. M. traer del campo de Cariñena y otros, y la hombrearían con los mejores. - Me alegro, le dijo el rey, de que mi reino de Aragón sea un paraíso de la tierra por sus frutos naturales. Algunos ya yo los había oído nombrar, otros ya vienen a mi mesa y aun de los que tú no has nombrado; y otros habían llegado a mi noticia. Pero, en efecto, yo creo que andas un tanto cuanto exagerado en el punto de excelencia. - Señor, replicó él, en Aragón todo está a un nivel, la excelencia de los frutos de la tierra, y la nobleza de los corazones de sus naturales para amar a su rey, y la lealtad de sus pechos para defender su corona. Esta conclusión dejó al rey muy pagado, y más que habló Pedro Saputo con grande ahínco y firmeza, como hombre que sabía lo que decía.

Todos los días solía llamarle el rey a su cámara y holgaba mucho de su discreción y dichos agudos; aunque no tardó en conocer que Pedro Saputo era hombre para más que para hacer reír como un bufón sin asiento ni meollo. Hasta le llamó alguna vez cuando deliberaba con el ministro, y le llegó a pedir su parecer en gravísimos negocios del estado. Por fin se atrevió Pedro Saputo a declarar a S. M. que la comisión y regalo de los higos, como el papel de bobo que estaba haciendo, había sido achaque para introducirse, y todo para tener ocasión de decir a S. M. lo que había observado en el reino.

Las damas de palacio le querían mucho, y jugaban y reían con él por simple y sin malicia, y él se dejaba reír y jugar, y sacaba todo el partido que podía, que no era poco de todos modos. Pero algunas traslucieron muy pronto que su simplicidad era fingida, y le trataban de otra manera y le favorecían más, y se entendían con él para burlarse de algunos caballeros que se tenían por discretos.

Cansóse empero de estar en la corte y de ver constantemente al rey engañado por sus ministros y consejeros; y no atreviéndose a pelear solo una batalla tan recia como la que habría que dar a tantos y tales enemigos del rey y del reino, dijo un día a S. M.: - Señor, si V. M. me da licencia, yo desearía volver a Aragón, porque tengo que cumplir este año un voto a la Virgen del Pilar, y se acercan las fiestas. Sintiólo el rey, porque se había agradado de su buen entendimiento, y quisiera tenerle siempre a su lado. Con todo le respondió: - No te privaré de cumplir tu buena obra; y sabe que tengo envidia a los aragoneses que tan de cerca pueden visitar a aquella señora y madre de todos. Ve, pues, a tu tierra. Pero cuando estés para partir, entrarás, que has de llevar unas letras mías y un encargo de palabra a aquel mi virrey y capitán general. - Señor, dijo Pedro Saputo; yo ya me iría mañana, si V. M. no me ha menester más tiempo en la corte. - Iraste, pues, mañana, respondió el rey; y entiende que si quieres volver, siempre te veré con gusto y si algo me pides no te lo negará tu rey.

Con efecto, le despacharon aquel mismo día; él besó la mano del rey, se despidió de sus amigas y amigos, y cargado de regalos de ellas, salió de la corte y tomó el camino de Zaragoza.