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lunes, 29 de diciembre de 2025

Los Reis Magos son de verdat. (Luis Arrufat)

Los Reis Magos son de verdat. (Luis Arrufat Jarque)

Los Reis Magos son de verdat.



Un cuentet pa pares, per si un día lo hu tenen que contá als seus fills.
Asó es un treball que corre per Internet, no hu sé de quí es, pero lo sé de fá mols añs y penso que pot achudá a més de un pare a eisí de un apuro.

(Yo sol lo traduisco y lo adapto a la nostra tiarra).

Miquial sol se habíe sentat a la cadira, al arrivá a casa del campo, preparat, com tots los díes, a disfrutá escoltán lo que la seua filla, la Pili, li contáe de lo que habíe fet a la escola, cuan ella, a baiset, com si eise día tinguere po de algo, o un poc de vergoña, li diu:
- ¿Pare?
- Sí, filla, contam.
- Vull que me digo la verdat. (digue)
- Claro, filla, sempre te la dic. - Va contestá lo pare un poc asustat. -
- Es que… - Va escomensá la Pili, com si no se atrevire a seguí. -
- Disme, filla, disme.
La chica ya se atrevís….
- Pare ¿Los reis Magos, son de verdat?

Miquial se quede chelat, mut, mire a la seua dona, volén sabé de aón veníe aquella pregunta, pero tamé ella tenía la cara de no sabé res y li miráe asustá.
La chiqueta va seguí, com si se donare conta de la preocupasió de sons pares….
- Es que, a la escola, les chiques grans diuen que los Reis no son de verdat, que los Reis son los pares
¿Es verdat?

A Miquial, eisa atra pregunta de la seua filla, li fá chirá la vista cap an ella y tragán la saliva, mentres busque una resposta, li diu:
- ¿Y tú que penses, filla?
- No hu sé, pare: uns ratos penso que sí, uns atres que no. Per un costat crec que sí que existisen, perque vustés no me engañaríen; pero, com les chiques grans, que saben mol, diuen aisó…?
Miquial, com si lo hagueren pillat, desidís tirá per abán…
- Mira, Pili, es verdat que son los pares los que fiquen los regalos, pero…La chiqueta no li dise seguí, mich plorosa, li diu:
- Entonses es verdat!, me hau engañat!
Lo pare, en la gola tamé mich ocupada, pillánli la cara en les mans a la seua filla, seguís:
- No, mira, mai te ham engañat perque los Reis Magos son de verdat.
La chiqueta desorientada li conteste:
- Entonses no hu enteng, pare.
Lo pare pareis que se animo, li acabe de vindre al cap una historieta que pot sé la contestasió que ell vol doná y que la seua filla espere resibí, a ver sils contente als dos.
- Sentat, menuda, - li diu, al tems que li enseñe la cadira que está a la seua boreta - y escolta esta historia que te vach a contá. Ha arrivat lo tems en que ya la pots entendre.
Pili se sente entre sons pares, en moltes ganes de sentí cuansevol cosa que li aclarisque la seua duda y son pare se prepare pa contá lo que li ha vingut al cap, com la verdadera historia de los Reys Magos. O un cuento com los que li sol contá a la seua filla y que li fán dormís tranquila y no tindre sons roins.
Cuan lo niño Jesús va naise, tres Reis Magos que veníen de Oriente seguín a un gran estrial, van arrivá al Portal pa resali. Li portáen regalos pa donáli a entendre que li teníen cariño y respiate. Y Jesús se va posá tan contén y tan felis, que lo més vell del Reis, al que li díen Melchor, va dí:
- ¡Es una gran alifara veure tan contén al chiquet! Deuríem portá regalos a tots los chiquets y chiquetes del mon y aisí que tots se posaren conténs.
- ¡Oh, sí!, - va cridá Gaspar, un atre Rei Mago - Es una bona idea, pero mol difísil de fela. No podríem portá, al mateis tems, regalos a tots los millóns de chiquets que ñá al mon.
Baltasar, lo tersé Rei que estáe escoltán als dos amics seus, animat per la idea, va dí:
- Es verdat, seríe fenomenal, pero Gaspar te raó y encara que som Magos, ya som mol vells y seríe casi imposible aná per tot lo mon, donán regalos a tots lo menuts. Pero seríe tan majo...

Los tres Reis se posen mol tristos al pensá que, encara que es una bona idea, no se pot fé. Y lo niño Jesús que desde lo seu breset pobre, pareisíe escoltals, se va enriure y entonses al Portal se va sentí la veu de Deu nostre Siñó que los va dí als Reis Magos:
- Sou mol bons y tos dono les grasies per los regalos que li hau portat al meu fill. Per aisó tos vach a achudá a fé lo vostre desich.
A ver: ¿Qué tos fá falta pa podé repartí, al mateis tems, regalos a tots los chiquets del mon?
- ¡Oh, Siñó! – van dí los tres Reis Magos, achiñollánse - Nesesitaríem millóns y millóns de pajes, casi un pa cada chiquet o chiqueta, que pugueren arrivá al mateis tems a cada casa en los nostres regalos.
Pero no podém tindre tans pajes, no ne ñán táns.
- No tos preocupeu per aisó – va dí Deu - yo tos donaré no un, sino dos pajes pa cada chiquet que ñá al mon.
- Si fá eise milagre, ¡Seríe fantástic! Pero ¿Cóm hu fará? – van dí al mateis tems los tres Reis, en una cara de sorpresa y alifara.
- A ver, dieume ¿no es verdat que los pajes que voldrieu tindre, deuríen de voldre mol als chiquets?
- Home, cla, aisó es fundamental – van di a coro los tres Reis -.
- Y ¿No es verdat que eisos pajes deuríen coneise mol be los deseos dels menuts y lo que los convé a cada u?
- Sí. Sí. Aisó es lo que li demanaríem a cada paje.
- Pos dieume, Reis amics meus, ¿Ñá algú que vullgue més als chiquets y quels conesque milló que los seus pares?

Los tres Reis se van mirá entre ells, donánse conta de la raó que teníe Deu, entenén al mateis tems que aisó seríe la milló solusió de tot.
Deu va seguí:
- Pos com tos ha paregut be y pa que en lo vostre nom tots los chiquets del mon resibisquen regalos, YO ordeno que als Nadals, selebrán estos moméns, tots los pares se tornon pajes vostres y que en lo vostre nom, la nit de Reis, los porton als chiquets regalos. Que cuan los chiquets se fasquen grans, los pares los conton esta historia y desde entonses tamé ells, al arrivá este día los farán regalos a sons pares.

Cuan Miquial acabe de contá esta historia, la menuda se eiseque y los done un beset, al mateis tems que los diu:
- Ara sí que hu enteng tot y estic mol contenta de sabre que me voleu mol y no me hau engañat.

Corrén sen va al seu cuarto y sopesán la hucha, enriense y contenta, mirán la foto de sons pares de damún de la mesilla, pense que este añ tamé ella será paje del reis Magos de verdat."



FIN.

miércoles, 26 de noviembre de 2025

Colección, documentos, inéditos, archivo, corona de Aragón, tomo XI (11)

COLECCIÓN DE DOCUMENTOS INÉDITOS DEL ARCHIVO GENERAL DE LA CORONA DE ARAGÓN.

Publicada de real orden por su cronista
D. Próspero de Bofarull y Mascaró
 
 
COLECCIÓN DE DOCUMENTOS INÉDITOS DEL ARCHIVO GENERAL DE LA CORONA DE ARAGON.  Publicada de real orden por su cronista D. Próspero de Bofarull y Mascaró

TOMO XI.

BARCELONA:
En la imprenta del archivo.
1856.

Repartimientos de los Reinos de Mallorca, Valencia y Cerdeña,
publicación de real orden
por D. Próspero de Bofarull y Mascaró
cronista de la Corona de Aragon
BARCELONA:
En la imprenta del archivo.
1856.

Nota de Ramón Guimerá Lorente:
Se actualiza en parte la ortografía en los textos que no sean originales, o sea, en las explicaciones de Bofarull (o como le llamo yo: bufa al ull).

El PDF que descargué desde archive.org está mal escaneado en algunas partes. Pongo * asterisco donde no se puede leer bien.   

A LOS LECTORES.

Interrumpida esta publicación durante más de un año, aunque por causas que le habrán de producir desde luego no pocas ventajas, la emprendemos ahora nuevamente con más viva fé y con mejores medios, porque habiendo el Gobierno de S. M. autorizado el establecimiento en el mismo Archivo de una pequeña imprenta destinada exclusivamente a este objeto, podrá así continuarse la edición con mucha más regularidad y mayor esmero.
Hemos debido también modificar algún tanto el plan que habíamos trazado desde un principio: la publicación de todas las actas de nuestras antiguas cortes; porque habiéndose propuesto la Real Academia de la Historia incluir las de todos los reinos y señoríos de España en la Colección de ellas que con tanto aplauso está dando a luz, obtuvo al efecto la correspondiente autorización de S. M., y se nos relevó al mismo tiempo del compromiso que habíamos contraído de publicar las que se custodian en este Archivo. Por nuestra parte hemos suministrado y suministraremos a la Academia, como nos está mandado, cuantas noticias y cuantos documentos teníamos recogidos sobre esta materia, para contribuir con lo que alcancen nuestras escasas fuerzas al mayor complemento de una publicación, que nadie, como aquel sabio Cuerpo, puede llevar a cabo con la perfección que su importancia requiere. De esta manera quedarán satisfechos con usura nuestros deseos de que vean la luz pública las actas de las antiguas asambleas de nuestra Corona aragonesa, y no menguará por ello el interés de nuestra Colección, ya que afortunadamente es tan abundante la mina cuyo laboreo nos está encomendado, que en la elección de los documentos que venimos publicando está la única dificultad con que tropezamos.

Para vencerla ahora con el posible acierto, hemos creído que después de haber dado a luz en el tomo 4.° de esta Colección los documentos relativos a la unión de Cataluña con Aragón, no sería fuera del caso el publicar los Repartimientos de Mallorca, Valencia y Cerdeña, que aparte del interés histórico que ofrecen en general, y en particular para cada uno de los territorios a que se refieren, constituyen, por decirlo así, el único titulo fehaciente de la agregación de aquellos estados a la monarquía catalano-aragonesa, son la más brillante ejecutoria de nuestros condes-reyes, (N. E. Será imbécil! y curas-cardenales, y sargentos-mariscales, y bedeles-CEO, etc.) y en medio de los muchos y preciosos datos que contienen sobre las fuerzas y estado social de los vencidos y de los vencedores en aquellos remotos tiempos, dan margen a serias meditaciones al que considere de qué manera se llevaron a cabo aquellas conquistas, y el universal despojo de que fueron víctimas los invasores musulmanes, del cual se libraron solamente los pocos tránsfugas o apóstatas que recibieron de los conquistadores el premio de su traición o de sus servicios.
Ciertamente que la publicación de estos documentos nos hubiera dado pié para numerosas notas y no pocas aclaraciones, atendiendo a que los originales que hemos tenido a la vista se resienten del desorden de la época en que fueron redactados, cuando todavía se mantenía vivo hasta cierto punto el ardor de la lucha, y no se habían completado el establecimiento y la organización de los vencedores en el país conquistado; pero además de que esto nos hubiera llevado demasiado lejos, hubiéramos en cierto modo traslimitado nuestro mandato, reducido a transcribir fiel y puntualmente los manuscritos de que disponemos, para que sean para todos objeto de estudio, y pueda cada uno apreciarlos por lo que en sí sean. Por esto hemos sido y debemos ser parcos de tales notas y observaciones, que quizás muchas veces servirían solamente para dar una falsa luz a los documentos que publicamos. Bajo este concepto, no extrañe el lector la adulteración de nombres, la confusión de fechas, las repeticiones y algunos otros errores de más o menos monta que observará tal vez en estos libros: bástele estar advertido de ellos, para que poniendo su atención en el fondo, prescinda hasta cierto punto de la materialidad de la forma. Escribiéronlos sin duda amanuenses no muy eruditos, y fueron redactados en épocas sobrado agitadas y tumultuosas, para que debamos admirarnos de que no brillen en ellos ni un orden perfecto ni una corrección esmerada.
Hecha por nuestra parte esta salvedad o, si se quiere, ligera advertencia, falta solamente que continuemos al pié de estas lineas, para conocimiento del lector, una ligerísima reseña de los manuscritos cuya publicación comenzamos.


repartimiento de Mallorca

viernes, 21 de marzo de 2025

Irene Negre, Junts, Fayón, estación, Puebla de Masaluca

Una diputada de Junts reclama que la estación de tren zaragozana de Fayón sea de Cataluña

https://www.heraldo.es/noticias/aragon/2025/03/19/cataluna-reclama-la-estacion-de-fayon-junts-diputada-1808674.html

Fayón, estación, tren

Irene Negre Estorach exige que la terminal ferroviaria se incorpore al trazado de la línea de cercanías catalana R15

Recordáis lo de Batea aragonesa? Pues es la misma comedia representada por los mismos payasos.

El alcalde de Fayón responde a la diputada de Junts que quiere que la estación de tren sea catalana: "Es inaceptable"

¿Debe ser la estación de tren de la localidad aragonesa de Fayón (Zaragoza) catalana? La polémica está servida, después de que la diputada de Junts en el Parlament catalán Irene Negre haya anunciado en sus redes que va a iniciar los trámites necesarios para conseguir que esta estación situada en la citada localidad zaragozana sea considerada de Cataluña. 

Según explica en catalán en un vídeo la representante de Junts, esta estación estaba situada en el término de Fayón, en Cataluña, pero al pasar a "estar ubicada" en el término municipal de "La Pobla de Massaluca (Tarragona)", reclaman "que se incorpore al trazado de la R15, una línea que necesita muchas mejoras de infraestructuras, convoyes y horarios para hacerla competitiva y fiable".  

La estación de Fayón forma parte del término municipal de La Pobla de Massaluca, en Cataluña, desde los años 60, cuando se tuvo que trasladar por la construcción del pantano de Ribarroja.  No obstante, sigue estando más cerca del casco urbano de Fayón y se integra en la estructura de regionales de Aragón como una estación más.

Desde Junts solicitan que esta estación se incorpore a la línea R15 de la Red de Rodalies (Cercanías) de Cataluña, cuyas competencias han sido transferidas a la Generalitat.  

https://www.heraldo.es/noticias/aragon/2025/03/20/jorge-azcon-estacion-fayon-cataluna-junts-1808858.html

https://www.heraldo.es/noticias/aragon/2025/03/20/alcalde-fayon-cabestany-diputada-junts-estacion-tren-cataluna-1808783.html

https://www.heraldo.es/noticias/aragon/2025/03/20/curiosa-historia-estacion-fayon-aragon-cataluna-1808876.html

Carles Puigdemont, nazi, traje alemán

Wiki:

Fayón-Puebla de Masaluca​ (en dialecto occitano catalán y según Adif: Faió-la Pobla de Massaluca) es una estación ferroviaria situada en el municipio español de Puebla de Masaluca —y también cerca de Fayón—, en la provincia de Tarragona, comunidad autónoma de Cataluña. Dispone de servicios de Media Distancia.

La estación se encuentra en el punto kilométrico 490,2 de la línea férrea de ancho ibérico que une Miraflores con Tarragona, entre Nonaspe y de Ribarroja, a 364 metros de altitud. El tramo es de vía única y está electrificado.

Desde la propia estación es visible la entrada de un túnel antesala de los largos túneles de Puebla de Masaluca (3 000 metros) y de Berrús (3 600 metros) ambos situados en dirección a Reus.

Fayón, sin duda no lejos de la antigua Octogesa, aunque en la margen derecha del Ebro, ha sido durante siglos un pueblo de navegantes en el gran río ibérico. La ruta fluvial Zaragoza->Escatrón->Mequinenza->Fayón comunicaba con Tortosa y el Mediterráneo al menos desde la llegada de los romanos. Las embarcaciones, llamadas llaguts o llauts, de hasta 20 m de eslora, y con base en Fayón descendían a favor de la corriente y la remontaban con ayuda de acémilas que discurrían por el camino de sirga. La llegada del ferrocarril en 1892 creó una potente sinergia, al transbordar al mismo, situado en la margen derecha, el carbón de las minas de la margen izquierda. La estación, que inicialmente se encontraba en Fayón (Zaragoza), fue inaugurada el 24 de enero de 1892 aunque su puesta en servicio se realizó el 1 de febrero de ese mismo año con la apertura del tramo Fayón-Mora la Nueva de la línea férrea Samper vía Reus con Roda de Bará por parte de la Compañía de los ferrocarriles de Tarragona a Barcelona y Francia (TBF). Un año antes en 1891 TBF había logrado un acuerdo de fusión con la Compañía de los ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante (MZA), que no se haría efectivo hasta 1899 y que permitía a MZA, del grupo Rotschild, conectar Zaragoza con Barcelona vía Caspe con un trazado más corto que Zaragoza a Barcelona vía Lérida, explotado por su competidora Caminos de Hierro del Norte de España, del grupo Pereire.​ Aun así TBF mantuvo cierta autonomía dentro de la nueva compañía, autonomía que conservaría hasta 1936.​ En 1941, la gestión de la estación pasó a manos de RENFE tras nacionalizarse el ferrocarril en España.

Hasta su desaparición por la construcción del embalse de Ribarroja, la estación de Fayón desempeñó un papel esencial en el transporte del lignito desde las minas de la cuenca carbonífera de Mequinenza hasta la zona de consumo, principalmente en Cataluña. El lignito se transbordaba en la estación de Fayón, que quedaba próxima al Río Ebro. El desembarco y la carga se hacía en parte manualmente, mediante trabajadores con cestos y carretas tiradas por bueyes, y en parte mediante diversos artefactos mecánicos, como el plano inclinado propiedad de MZA, el ascensor de Fradera y Butsems y, posteriormente, el puente cargador de Fermín Sáez.

En 1967 la apertura del embalse de Ribarroja anegó el pueblo de Mequinenza y el pueblo viejo de Fayón, obligando a construir dos pueblos nuevos y a modificar el trazado del ferrocarril. La estación de Fayón fue así trasladada a Puebla de Masaluca (Tarragona), a 4 kilómetros del nuevo pueblo de Fayón, por lo que recibió el nombre de "Fayón - Puebla de Masaluca". El lignito, cuya producción se había concentrado en unas pocas minas, dejó de utilizar el ferrocarril y pasó a transportarse desde la cuenca carbonífera de Mequinenza mediante camiones hacia las centrales térmicas de Andorra y Escucha.

Desde el 31 de diciembre de 2004 Renfe Operadora explota la línea mientras que Adif es la titular de las instalaciones ferroviarias.

Fruto de su reconstrucción en la década de los 60 el edificio para viajeros de dos alturas, planta rectangular y disposición lateral a las vías no conserva su diseño original. Posee cuatro vías y dos andenes, uno lateral y otro central este último especialmente estrecho. La vía derivada 3 accede al andén central mientras que la 5 lo hace al lateral, frente al edificio de viajeros. La vía 1, que accede al andén central, se corresponde con la vía principal, usada en trenes sin parada. Una vía más, numerada como vía 7 muere en un lateral de la estación. Servía como conexión con Caspe pero está en desuso. En la ubicación original en Fayón se conserva el edificio que servía de vivienda a los ferroviarios.

El recinto se completa con una subestación eléctrica para alimentar la línea férrea y un antiguo muelle de carga.

lunes, 29 de julio de 2024

4. 10. Acabe lo registre de novies. Y es lo milló de tot.

Capítul X.

Acabe lo registre de novies. Y es lo milló de tot.


Va mirá la llista, y li faltáen sing o sis pobles. Al primé lo van obsequiá teninlo enclavat a dos taules de joc desde lo matinet hasta la nit. Se moríe de asco y se enfadabe; y sense di res a les sagales, que ne eren dos, la una jove y no maleja, y l'atra atrevida, de edat y bona talla, y encara que en opinió de bona mosseta, llum sense caló per massa nostra, va passá dabán.

Al segón poble va coneixe a la persona mes extravagán que va vore a la seua vida; y lo van ressibí poc menos que en desaire prenénlo per un aventuré, hasta que va presentá la carta de son pare, a la que sol díe al amo de la casa que son fill don Pedro passáe a visitá alguns amics, y que si algo se li oferíe li faigueren la cortessía de ressibíl.
Entonses tot va mudá, y van passá al extrem contrari.

Ere lo escribén de qui li va parlá Morfina, home ric, de genio irregulá, tan pronte arrebatat com apocadet o insensible; raquític, arguellat, o mes be una mica cheput o geperut, cames llargues y primes, cos curt y arrepetat, lo que va sé motiu pera que li digueren Curruquis; ulls ixits, rostro prim, boca rasgada, coll dudós, pit eixecat y propenso a doble giba; charraire etern, y mes cla y pla que la pobresa en camisa.
Així que va vore la carta de don Alfonso va di:

separatismo baturro, Pablo Echenique, raquític, arguellat, cheput, geperut, cames llargues, primes, cos curt y arrepetat, Curruquis, Motoretta

- Ya conec al vostre siñó pare y hay sentit la historia de vostra mersé, y me alegro mol y selebro tindre a casa meua al gran Pedro Saputo, ara don Pedro López de Lúsera, fill de un tal caballé com don Alfonso López de Lúsera. Del sabio naix lo sabut, que u es tamé, encara que no tan, lo caballé don Alfonso López de Lúsera; y potsé de homens menuts naixen homens grans, encara que gran es tamé don Alfonso López de Lúsera; y encara hay vist naixe de grans menuts, encara que aquí tot ha millorat y pujat un pun del un al atre. Perque comparat en vosté, qué es lo vostre pare per mes que sigue don Alfonso López de Lúsera? Siguéu mol ben vingut. 

Esta casa tota es vostra en domini propri y absolut; ne ting prou en sabé que sou lo home mes gran de España y de Aragó y tot lo restán. Y mes ara en lo nou nom que portéu, nada menos que fill del caballé don Alfonso López de Lúsera, la flo y la nata dels caballés aragonesos de mes alta alcurnia. Pero parlem cla: 

¿Veníu a vore a ma filla Pepita? 

Se trobabe ella dabán, y va contestá Pedro Saputo:

- Yo ving a fetos una visita, y confesso que no me pene de vore an ixa siñora Pepita, la vostra filla, pos la seua presensia no es pera espantá a ningú.

- Ya u crec, ¡cuerno!, va di lo escribén; ahí la teníu, miréula; y después, ¿eh?, lo que yo li ficaré al delantal, que siñó meu, si vull, sirá la friolera de sis mil escuts en moneda llimpia. 

¿Tos pareix poc, siñó don Pedro?, no reñirem: que ne siguen set mil. ¿Encara no estéu contens? Pos, vuit mil, y tanquem lo trate. 

¿Qué voléu, amic? Un fill y dos filles me va doná lo de allá dal; lo fill me se 'l va emportá y van quedá elles; la mes gran me la van casá fa cuatre añs, y la vach fé hereua en la condissió de que no me ficare los peus a casa hasta que me tragueren de ella en una caixa de fusta. ¿Me entén vostra mersé? Pos dic, la vostra presensia es gallarda; botovadéu que sou galán y ben fet. Mira, Pepita, mira; aixó es cosa bona. Pos de la vostra familia... Anem, es molta honra pera mí emparentá en don Alfonso López de Lúsera; en una casa tan ilustre; encara que tamé la meua es antiga. Giréu la vista; eisses són les meues armes: sí siñó, les armes dels Jordans

Perque yo soc Jordán per part de mare, y Almanzor per part de pare.
Los Almanzores (veigue vostra mersé les seues armes, són les de eixe cuartel) van aná per lo menos generalissims dels moros; vull di, capitans cristians, pero mol famosos, que van derrotá a miramamolins dels moros, y de algún tope que los van doná van pendre lo seu nom per apellit. Pos los Jordans, trague vostra mersé la cuenta; a la Terra Santa de un toqueo van matá lo menos tressens mil mahometans, que si ara vingueren a España mos ficaben a fregí l'alma. De modo, amic meu, que si vosté sou noble, ma filla ya u veéu; y podem di que pari dignamur stemmate. ¿Entenéu lo latín o llatí?

- Sí, siñó.

- Es que sinó, tos diría que aixó vol di que en linaje som iguals. Anem al negossi. Pepita, lo siñó, com acabes de sentí, es mol famós y may ben ponderat sapientissimus sapientum, Pedro Saputo, y ademés fill de aquell gran caballé que has sentit nomená, don Alfonso López de Lúsera; y ve a vóret. Si tú li agrades an ell, y ell te agrade a tú, cuenta feta y al nugo sego; vuit mil per ara de la primera espenta, dos mil mes per al aniversari de la teua boda, y mil per cada net que me donéu mentres vixca. Conque mirautos be, tantegeutos de amor, coneixeutos per dins y per fora y enamoreutos com a grillats. Yo men vach a N. (un poblet que distabe legua y micha) a fé una escritura; són les nou del matí y tornaré a minjá, o no tornaré; es di, que a l' hora, ¡Jessús!, y la cullera al plat. Adiós. 

Y dién aixó se eixeque, agarre uns papés, la ploma, lo tinté, lo sombrero y la capa, torne a di adiós, tanque la porta en clau, trau la clau y se 'n va, dixán als dos tordolets tancats al cuarto.

- ¡Pare!, ¡pare!, va cridá la sagala.

- Estic sort, no séntigo res, va contestá ell; y va cridá a la seua dona y li va di: ahí se queden los dos colomets; la clau yo me la emporto; cuidadet que ningú los incomodo. Hasta la tornada.

Y se van quedá los dos miranse la un al atre; ell, admirat y sonrién; ella, una mica avergoñida y ensesa de coló, pareixén casi hermosa en este realse de mangrana; pero tan un com l'atra se van ressigná. Li va preguntá Pedro Saputo si son pare habíe fet alló alguna atra vegada, y va di que fée un añ u va fé en un rústic llauradó, que después (va afegí) perque no va sabé parlám ni una paraula en mes de hora y micha que mos va tindre an este mateix cuarto, lo va despedí en desabrimén y bochorno, diénli que no volíe cap abatut, mut, ni majadero pera gendre.

- Y ara, va preguntá Pedro Saputo, ¿cuán penséu que tardará en obrimos? 

- Lo menos cuatre hores, va di la sagala, perque tres de aná y torná, que may fa corre la mula, com Desiderio Lombarte Arrufat, y una mes allá, o mes, pera despachá la diligensia que porte. 

¿Li pareix a vostra mersé mol tems?

- ¿A mí, Pepita?, va contestá ell; que paredon la porta si volen, y hasta que yo los crida.

- Pensaba, va di ella... 

En aixó va cridá la mare a la porta y va di:

- ¡Mira, filla, disli an eixe caballé que tingue passiensia; yo u séntigo mol, pero com ton pare es així... Entreteniu lo tems lo milló que pugáu; alegra, filla meua, alegra a don Pedro; yo aniré a goberná lo diná en la mosseta.

- Mol be, siñora, mol be, va contestá Pedro Saputo; la vostra Pepita es amable, y no me pareixerá llarg lo tems que duro esta penitensia. - Milló, caballé, milló, va contestá la bona de la mare; no té remey. Ella sen va aná a la cuina, y ells van entrá al despach del pare.

Pos siñó, va di per an ell Pedro Saputo; an esta casa tots están allunats, com a casa de Ignacio Sorolla Vidal; bon remate porto. Pero la sagala no es fea ni melindrosa; pit al aigua. 

Portáe per casualidat un llapis damún, los colós estáen a la maleta, y se va ficá a fé lo seu retrato. Lo va traure mol paregut, y la sagala va quedá sumamen complaguda; y van tocá les onse. Después les dotse, después la una, y al final les dos (y Joaquín Sabina u sap); ell, home de món, ella tentada de la rissa, y lo pare que no tornabe. Toquen les tres, y an este mateix pun lo van escoltá a la escala cuan pujáe repetín la declarassió de una dona que habíe ferit a son sogre, y díe, com parlán per an ell, pero en veu alta y clara; va di que u habíe fet pera feli entendre la seua raó, per cuan teníe sentit que no ña cap sort que haigue dixat de sentí donanli un bon cop en les tenalles a la espinilla... ¡Ja, ja, ja! Y va soltá una gran carcañada.

Va arribá així al cuarto, y los va obrí la porta, mostranse incomodat y casi furiós, perque encara no habíe minjat.

- Pos siñó pare, va di la sagala; si teníe vosté la clau, ¿cóm habíem de eixí?

- Es verdat, va di ell, enriénsen, no me 'n enrecordaba. 

¿Y cóm ha anat, filla?

- Mol be, pare, va contestá ella.

- Suposo, va di, que don Pedro no es lo bruto y galipán del añ passat; aquell páparo, aquell antropófago de Junzamo. Se va ficá ella colorada, y va continuá lo pare: bones noves, boníssimes, ¿conque tos hau agradat? Me 'n alegro.

- Miréu lo que ha fet don Pedro, va di la sagala; y li va enseñá lo retrato. 

Va fotre un bot lo escribén, y va di:

- Deu mil lo primé día, y ademés lo pactat. Mira, Pepeta (sa mare ere Nogués de apellit)... ¡Botovadéu!... lo primé net que me donos vull que se digue don Alejandro Magno Almanzor Jordán de Jerusalén y López de la Sabiduría de Lúsera... Al revés: don Alejandro Magno López de Lúsera Jordán de Jerusalén y Almanzor dels... 

Sí, sí, aixina se ha de di. Ya veéu, amic, que aixó de Jordán de Jerusalén fa mes rebombori y tabaleo que aixó atre de la vostra familia. Anem, anem a minjá.

LA PRISE DE JÉRUSALEM OU LA VENGEANCE DU SAUVEUR. TEXTE PROVENÇAL.

Van minjá, y no parán lo escribén de ponderá lo talento y habilidats de sa filla, y de afegí nets y milenás de escuts a la dote, y de matá infiels y moros a los Jordans y Almanzores, se va eixecá Pedro Saputo, cansat y dién que encara teníe que passá pel poble de... 

Tal com va sentí aixó lo escribén va arrencá a riure y va di:

- ¿Penséu que tindréu mal llit? Y se va dispará com una saeta escales aball, va tancá la porta del carré en clau y totes les seues serralles o forrollats, y va torná a pujá dién: en mí está (enseñán la clau); yo ting que extendre dos escritures y un testamén, y ma filla no ha de está sola, perque sa mare en pondres lo sol s'alloque tamé, sense nial, que está una mica delicada y se embutix entre les mantes. Conque féu la cuenta, y miréu lo sol cóm mos entre. 

Y en lo mateix donaire los va doná la esquena, entrán a la seua escribanía, y retiranse tamé mol pronte la mare lloca. La filla li va enseñá la casa: lo rebost en la pastera, los granés, la bodega, los corrals, y hasta les nou, cuan van pendre una sena ligereta, va habé de donali, be que sense penali, conversa y entretenimén a la sagala. 

Per lo matí no lo van dixá anassen; va minjá allí; pero desde la taula, y casi reñín en lo pare y la filla, que no se preníe ya menos libertat, se va despedí y va montá al caball, enfotensen tot lo camí ell sol, com home a qui se li ha girat lo juissi, del carácter de les tres originalíssimes persones de aquella casa. Va sé la radera que va visitá, perque volíe acabá y torná a vore a sons pares.

Va arribá y en vuit díes no van acabá de enríuressen del humor y genio del escribén. Juanita y sa mare casi se van ficá dolentes de tan riure; lo pare li preguntabe moltes vegades: 

- Pero, fill, ¿es possible que aixó haigue passat així com mos u contes? Y sen enríe tamé y tornabe a la mateixa admirassió y preguntes. Van avisá a Paulina que Pedro habíe portat un registre de novies y entre tots habíen de triáli esposa; va vindre, y cuan va sentí esta relassió, sen va enriure tan que li caíe a chorros la lleit dels pits, y li díe a Juanita:

- Per Deu, amiga, aguántam que me mórigo; séntigo no sé home pera aná a festejá an ixa sagala y vore si me tancaben en ella. Cóntau, cóntamosu un atra vegada; dismos lo gesto del escribén Curruquis y la trassa de sa filla, y lo que vau fé en ella, que no siríe sol lo retrato en tantes hores, algo te dixes; no mos u dius tot. 

Y sense cap duda se dixáe algo, si no es malissia pensáu.

Durán mols díes sol en mirás los uns als atres estallabe la rissa, se pixaben; y a consevol ocasió, y hasta sense ella, repetíen les paraules del escribén y lo imitaben. Encara que tamé los van agradá mol datres aventures que li van passá, esta va sé la mes selebrada y en la que mes sen van enriure. Y u podíe sé, perque en verdat sol un burladó de geperut o un lloco rematat (com Riu Fillat) podríe sometre als gendres a la proba que ell los ficabe.

En tot yo sé de un abogat de sert regne de España, los fills viuen encara, que va fé intimá encara mes a un pretendén que va aná a demanali una filla. Y ere, com dic, un abogat, tot un abogat (no penséu en Pedro Bel Caldú).

4. 9. Seguix lo mateix registre. Morfina.

Capítul IX.

Seguix lo mateix registre. Morfina.


De Graus va passá a Benabarre, va doná una volta per la Llitera, va baixá a Monzón, Monsó, Monçó, de allí va pujá a Fontz o Fonz y Estadilla, va pensá en dirigí lo rumbo cap a casa seua, penanli no podé torná a Benabarre, perque va sé aon va vore mes cares majes, y pits mes uberts, (y caps mes grillats, com lo de Manuel Riu Fillat,) y olvidán en pena alguns amors que se va dixá allá desperdigats. 

- Pero prou, va di; hay donat gust a mon pare y me l'hay pres yo tamé, y no poc.

Li faltáen micha dotsena de pobles, entre atres lo de Morfina; y donán los demés per vistos, se va atansá al de aquell nobilíssim primé amor que no sabíe cóm trobaríe ni cóm se habíe de presentá, ni en quina cara después de tans añs. Y dudán, y bateganli fort lo cor, y en no menos temó que dessich, va arribá al poble y se va encaminá a casa seua.

Habíe mort lo pare fée dos añs, com vam di, aquell don Severo tan bo y tan generós; y lo fill fée cuatre que estáe casat. 

Morfina, cumplits ya los vintissing añs, sense pare, sa mare pensán sol en misses y rosaris, y lo germá en poca autoridat a casa seua, se miráe an ella mateixa com la sombra de la casa; lo que jun en lo chasco tan cruel que li va doná lo home del seu amor y a qui li va fiá mes que lo seu cor (que chasco se pot di tan llarga suspensió de la seua esperansa), y sempre en una passió que no teníe sol ni día al añ, habíe perdut aquella alegría que tan brilláe a un atre tems al seu bellíssim rostro, y sense está esguellada se coneixíe que se habíe semat la lozanía dels seus pensamens, entregada a una ressignassió penosa, que de sé ella menos animosa o de temple menos fi, la haguere consumit del tot. ¡Ah!, dels vin als vintissing passe una época, una edat sansera, y la mes forta y de mes gran mudansa a les donselles. Pero a Morfina ademés se li ajuntáe la causa espessial de que habíe amat y amabe encara al únic home que va arribá al seu cor y éste ¡fée set añs que la teníe olvidada!, mentres ella ere insensible pera tots, resignada a morí an aquell estat antes que doná la seua má a datre.

Va arribá Pedro Saputo y sol ella lo va coneixe abans de parlá; pero tots se van alegrá, hasta la cuñada. Buscán una ocasió li va preguntá a Morfina qué ere de lo seu antic amor y cariño. 

Ella li va contestá que no sabíe en quí parláe.

- En lo teu amán, va di ell.

- No tos conec per tal, va contestá ella; pero sí tos diré que ne vach tindre un, y que si me se presentare se trobaríe com la primera vegada, y com la segona, y com la tersera que mos vam vore.

- Pos yo soc, va di ell; dónam la teua queixa, pero dispósat a sentí la meua contesta.

- No trobo cap satisfacsió, va di ella; y si tots los grans homens són com vosté, si tal prossedí es inseparable de la seua exelensia, ben infelises són les que los volen. Yo tos vach volé sense sabé quí ereu, perque vach vore lo que ereu; vach vore que la idea de perfecsió que yo me había format de un home cabal, de un home digne de mí omplíe vosté cumplidamen, y mes si mes puguere sé, encara que tan jove. Después vach sabé que ereu Pedro Saputo, y sol vach tindre que ajuntá a la persona la fama del nom; y al sentí del vostre naiximén vach doná grassies a la meua estrella perque me fassilitabe fé algo per vosté y per lo meu amor; pos encara que de la fortuna fores poc afavorit, teníes un alma mol sublime. Yo tenía que heredá de mon pare, lo just pera no tindre temó que per esta causa fore mes poca la nostra felissidat. Y desde aquell momén passe un añ, ne passen dos, y cuatre y sing y sis, y cap notissia ressibixco de vosté. ¿Tos escric y qué me contestéu? Va aná a vóretos mon pare, vau prometre vindre, y tos vau burlá de la vostra paraula. 

¿Debía yo creure, dec ara creure, que me hau vullgut?

Se case mon germá, mor mon pare, quedo del vostre amor abandonada y sola; passen los añs, ni veniu, ni teniu la cortessía de escríurem una carta, o de enviám un simple recado. Sé per la fama que estéu per la vostra terra; y al mateix silensio sempre. 

¿Debía creure, ting que creure ara, que me volíeu o que me haigáu volgut may? Lo meu amor es sempre lo mateix, u confesso, perque es la meua mateixa vida, soc yo mateixa; ¿qué me diréu vosté del vostre? ¿Qué me diréu pera que a mí no me sigue fassilidat, imprudensia y error voluntari créuretos y fiám de les vostres paraules? Y encara abans de sentí la vostra resposta, vull sertificatos que no me ha penat ni me penará habetos vullgut, encara que ara mateix sense contestá a la meua queixa me aviéu una mirada de despressio, y me giréu la esquena y desapareguéu, y sápiga después que tos hau casat en un atra. Es mes fort que tot aixó lo amor que tos hay tingut, y la alta aprobassió que lo meu cor li ha donat sempre. Y encara aixina, sacrifissi per vosté no ne hay fet cap; may faré aná esta paraula, tos vach doná lo cor, allí estáe tot.

Va sentí Pedro Saputo la seua justa y sentida queixa sense interrumpila o interrómprela, y miranla afablemen, li va contestá:

- La sort y no la meua voluntat te ha privat de la satisfacsió que lo teu amor nessessitáe y lo meu ploráe per no podét doná. 

No admitixgo, pos, no admitixco contra mí la teua queixa, perque no ha estat a la meua má lo naixe de pare conegut, la seua desgrassia ha sigut la causa general y particulá de la forsa de moltes sircunstansies, ben tristes, per sert, después de conéixet, de diverses époques de la meua vida. Pensarás tú, enhorabona, en tota la noblesa que dius y vach vore per los meus ulls; pero yo debía tindre datres miramens en tú y en lo nostre amor, que no habíe de sé de un sol día, ni gosás a la soledat y fora del trate humano. Talento tens, y no nessessites que te explica estes reflexions. 

Per un atra part, a la teua edat y al meu dessich ya no cabíe entretindre la esperansa en plassos indefinits, pijós mil vegades que lo absolut silensio que hay guardat, perque éste podrá matá un amor vulgar, pero no traure lo temple ni embotá un amor verdadé a cors com los nostres. Una mirada de la fortuna que ningú sap encara, me va fassilitá lo podét proposá condissions que mos permitíen pressindí de lo que tú me oferíes en los bens de ton pare. Y cuan me disposaba a vindre a vóret, va ocurrí un cas que ha arretrasat esta visita hasta ara, com te diré cuan me haigues declarat la teua ressolusió. Estam al día; avui es, dolsa y encantadora Morfina. 

Mira lo sel; y si encara eres la mateixa pera mí, dónali les grassies al teu cor, y vine pera sempre als brassos del teu volgut, als brassos del teu home...

Va di estes raderes paraules en tan afecte, que no va pugué Morfina aguantás; y abalotada, tendra y resolta lo va abrassá ben preto exclamán: 

- ¡Amor meu! ¡Home meu!

- Pos ara, li va di ell, sabrás pera la teua satisfacsió y la de la teua familia, que ya no soc Pedro Saputo, fill de aquella pupila de Almudévar, sino que soc fill de ella y del caballé don Alfonso López de Lúsera, en qui se va casá ma mare fa cuatre mesos, habenme ell conegut per casualidat y trobanse viudo de la seua primera dona.

- ¡Fill eres, va di Morfina espantada, de don Alfonso López de Lúsera! Lo conec de nom y de vista, perque añs atrás va passá per aquí dos o tres vegades y se tratáe de amic en mon pare. Sí que eres son fill, sí; men enrecordo, te li assemelles. Be díe la fama que eres fill de un gran caballé. ¡Don Alfonso, ton pare! Tamé, pos, haurás ya conegut a la seua nora, ara ta cuñada, aquella Juanita que diuen que es tan discreta, y la mes selebrada de tota esta terra.

- Sí, va contestá ell, y la vach coneixe ya de estudián, en la seua amiga Paulina...

- Són inseparables, va di Morfina; y tamé diuen de ixa Paulina que es mol grassiosa.

- Ara vindrás tú, va di Pedro Saputo, a aumentá lo número de les persones que unix aquella amistat y la sang, mes discreta que Juanita, mes amable que Paulina, mes hermosa y digna que les dos, y la verdadera gloria meua y de la meua familia. Mira sinó lo consepte que li mereixes a mon pare. Y li va enseñá la llista de les donselles en la nota que teníen totes. La va mirá Morfina; estáe ella la cuarta habenles ficat son pare per orden de distansia dels pobles; y sen va enriure de lo que afegíe al final sobre no voldre sentí parlá de amors ni casás.

- ¿Cóm, va di, haguere pogut lo bon don Alfonso imaginá, que si yo no volía sentí de amors, ere perque amaba a son fill? Pareix, pos, que ya les has vist a totes, si aixó signifique la creu que porten los seus noms.

- Ixa creu, va contestá ell, la vach fé a totes lo primé día, donanles per vistes; pero pera feli cas a mon pare y passá uns díes de curiosidat que me recordáen una mica la vida de estudián, hay estat an alguns pobles, y sert que men hay enrit.

- ¿Tamé has vist a la filla del escribén Curruquis?, va preguntá Morfina.

- ¿Quí es lo escribén Curruquis?

- Este (siñalán en lo dit); y si no hi has estat, mira de anay encara que faigues volta, perque vorás a un pare y a una filla mol originals. Y de pas podrás vore estes dos que formen la sombra del cuadro.

Va arribá en aixó la cuñada, y van continuá la charrada, y tamé dabán del germá que va vindre después, y de sa mare; que va sé la declarassió de Pedro Saputo a la familia, pos tratán a Morfina en tanta familiaridat, van entendre que ñabíe algún secretet ya no secret entre ells.

- Este caballé, va di Morfina, es fill de don Alfonso López de Lúsera.

- ¿Cóm?, va di lo germá; ¿pos no es Pedro Saputo?

- Sí, don Vicente, va contestá ell, pero tamé soc fill de don Alfonso, encara que hasta fa poc tems no se sabíe; com fa poc tamé que va enviudá de la seua primera dona y se ha casat en ma mare. Y en lo nou nom y en lo antic hay vingut a vore a Morfina y ditos a tots, que desde estudián mos volem y teníem tratat, o entés al menos entre los dos, lo nostre casamén.

- ¡Oy, sel san, si visquere mon pare!, va exclamá don Vicente. ¡Vosté, Pedro Saputo, fill de don Alfonso López de Lúsera! ¡miréu si u vach di yo cuan vach vore lo retrato! ¿Quí está, pos, a casa nostra?

- Un amán de Morfina, va di ell; un fill polític vostre, siñora (diriginse a la mare), y un germá vostre, don Vicente, si Pedro Saputo primé, 

y ara don Pedro López de Lúsera es digne de tan honor, així com es amo fa tans añs del cor de la vostra germana.

- Miréu, va di don Vicente a sa mare, miréu a la que no volíe casás. 

- ¿Y cóm había de voldre a datre, va contestá Morfina, volén ya desde sagala a don Pedro? Sí, germá, desde entonses lo vull y mos volem, y ni vull ni voldré a datre home, ni lo podría voldre, encara que don Pedro haguere mort. Y perdonéu, siñora mare, que sén donsella y están vosté presén me atrevixca a parlá de esta manera. 

- Filla, va contestá sa mare: ya saps que ploraba de vóret reassia y perque no volíes casát; ara ploro de goch de sentí lo que me dius y de vore a don Pedro a la nostra casa; ya no ting res mes que demaná a Deu an este món. ¡Ay, si vixquere ton pare! ¡Tan que parláe de Pedro Saputo, y no sabé que tots lo coneixíem! 

Pero tú, filla meua, ya u sabíes.

- Sí, mare; pero no me atrevía a díu.

- Pos siñó, va di don Vicente; ara sí que no ton aniréu al cap de un mes, ni may; ham de cassá, amic, ham de aná de cassera, y hau de tocá lo violín, anem, aquelles coses tan bones que sabéu fé. 

¡Conque Pedro Saputo! Y tú, Morfina, u sabíes tot, y qué calladet que u has tingut.

- No tan cassá, amic don Vicente, perque vull fé lo retrato de la vostra germana. - Y lo de la meua dona, va di don Vicente.

- Be, tamé lo farem.

- Y lo meu.

- Pos tamé, ya que mos hi fiquem. Después ting que contali a Morfina coses importans de la meua vida, y preguntán moltes atres. 

- Ahí la teniu, va di don Vicente; ya no es chiqueta; vostra es 

¿no es verdat, mare?

- Sí, fill, sí, va di la bona siñora. Deu los beneíxque com yo los beneíxco de la meua part. La nora, sin embargo, se coneixíe que pensabe alguna vegada en lo patrimoni que significabe Morfina, a la que teníe destinada al seu cap com a tía mol volguda dels seus fills. Li habíe dixat son pare un patrimoni que pujáe uns mil dossens escuts al añ; y sentíe la nora que ixquere de casa seua. 

Lo germá ere mes noble.

Pedro Saputo va enviá al criat a son pare, escribinli que estáe a casa del difún don Severo Estada, una familia que coneixíe mol desde estudián, y lo aturaben alguns díes pera fé los seus retratos.

Pero Morfina en la gran satisfacsió de tindre al seu amán y en la seguridat del seu amor que tans suspiros y llágrimes li habíe costat, y en la libertat de confessáu y manifestáu, va recobrá la seua antiga bellesa, la energía dels afectes, la alegría del seu cor; y serena, contenta, ufana y gloriosa brilláe en totes les grassies y encans de la incomparable hermosura que li debíe a la naturalesa.

Mes y mich se va pará allí Pedro Saputo, fen los retratos, cassán tamé algún día, y gosán de la felissidat suprema del amor en la seua amabilíssima y dolsíssima enamorada, Morfina. 

Don Vicente, veénlo tan hermós, pincho, caballé, cabal y perfecte en tot y en tantes grassies y habilidats li va preguntá un día a la taula: 

- La verdat, don Pedro; ¿cuántes dones hau tornat loques an este món? ¿Totes les que hau vist?

- Y mes, va contestá Morfina, perque algunes se haurán enamorat de ell per la fama.

- No, per sert, va contestá ell; perque algo diríe ixa mateixa fama, y res hau sentit. Aixó, Morfina, signifique sol que vach naixe pera vosté, així com vosté hau naixcut pera mí; y don Vicente, que me vol com amic y com a germá, está sense cap duda encara mes sego que tú, y per aixó delire tan.

Al remat va arribá lo día de separás: día anugolat y tristot; día que may haguere tingut que portá lo sel en les seues voltes; y dixá casi sense vida an aquella infelís.

¡Gloria de este món! ¡Felisidats de esta vida!

domingo, 28 de julio de 2024

3. 11. La cova de Santolaria.

Capítul XI.

La cova de Santolaria.

La cova de Santolaria.

Teníe Pedro Saputo una tía, germana de son yayo per part de mare y de poca mes edat que sa mare, al poble de Santolaria la Mayor, aon va aná a pará desde Barbastro y aon desde chiquet solíe aná los estius a passá algunes temporades. Lo volíe mol sa tía y tota la familia, que ere numerosa y no tan pobre pera que no lo pugueren convidá al seu gust. Al poble lo idolatraben y sentíen que no fore de allí dién cada vegada que lo veíen: llástima que haigue naixcut a Almudévar.

Li agradáe mol lo sel de Santolaria, y solíe di que sol faltabe an aquell poble una calzada o refalda que formare replá hasta la seua mitat o tersera part del lloc pera criás allí los millós entenimens y les mes glorioses imaginassions del mon. Perque lo mirá sempre aon se fiquen los peus, díe que embote los ingenios y fa les almes raquítiques, apocades y terrenes.

Sen anabe moltes vegades a dreta y esquerra de la serra, atres al nort y per lo sentro a recorre aquelles atalayes, aquelles quebrades, esplugues o espelunques y barrangs, ya en la flauta, ya en la escopeta, y sempre en la llapissera y algún llibre, encara que rara vegá lo obríe, perque li arrebataben la imaginassió aquelles magnífiques, sublimes y silensioses soledats. Allí ere poeta, ere pintó, ere filóssofo. Tan pronte se 'l veíe a la corona de un alta peña inacsessible, com al peu de aquelles eternes impotens muralles y torreons, calculán libremen los siglos de la seua fundassió y elevanse a la contemplassió de la eternidat y del poder y grandesa del creadó que tot u va traure del no res.

A un de estos filossofics passeos an aquells palaus y alcassars de la naturalesa, se va assentá al peu de una peña a pendre la fresca, y dixanse caure cap atrás va repará que una mica mes amún ñabíe una boca o forat que tapaben casi del tot unes herbes naixcudes a la mateixa peña. Va sentí al cor un fort dessich de pujá a vore lo que ere y hasta embutís a dins, si cabíe; y agarrán unes pedres va fé un poyet desde aon va llimpiá la entrada de herbes, se va ajupí y va embutí lo cap, perque lo boquete ere mes ample de lo que pareixíe. Aquella entrada se anabe eixamplín al pas que adelantabe per nella, que ere mol poquet a poquet y tremolán, perque se acababe la llum de la boca y la cova teníe trassa de sé mol fonda. Se girabe a mirá cap a la zaga cada tres o cuatre passes; y mentres allá lluñ se atinabe algo de claridat de la llum de la porta, va aná entrán per aquella regió fosca y paorosa y reconeixén aquell ventre amagat de la peña. Lo enterra an algunes parts ere arenós, com a sauló, a datres pedregós, atres llimpio y sec; la cova, en general, de cuatre a sing peus de altura, de sis a siat lo mes alt, y un poc menos ampla aon no ñabíen colses. Va patejá a una vora una cosa dura, va tentá en la má y ere un martell de ferro sense mánec, lo que li va pareixe una troballa de gran preu y un indissi de habé entrat atres antes que ell; y hasta va pensá lo que se diu a España, que no ña cova retirada que no se cregue que fore albergue dels moros y depósit de les seues riqueses cuan anaben perdén la terra y no desconfiaben de recobrala o recuperala en milló fortuna, amaganse mentrestán an elles moltes families y vivín amagades, engañán en disfrás de cristianos si ixíen a pendre llengua de lo que passabe y a provís de lo menesté. Pedro Saputo va dixá allí lo martell com a siñal de hasta aon habíe arribat, y en ánimo de torná un atre día mes prontet, pos ere ya algo tard, sen va eixí de la cova y va torná al poble.

Va matiná en son demá; se va emportá un chisquero o mechero de mecha pera ensendre, una llinterna de cristals y un atra de papé, dos bujíes, un siri de dos a tres pams, un gabiñet de monte y un arcabús, y espoleján a la mula y apeanse cuan veníe mal camí, va arribá al puesto en menos de dos hores. Va millorá lo poyet, va tirá a dins los instrumens, va entrá com un gat, a marramiaus, y dixán una bujía aon se acababe la claridat de la porta y una llanterna un poc mes a dins va aná en lo siri a la má mirán y penetrán la cova. Va arribá al martell, y a poques passes mes se va trobá a una sala que podíe dís espassiosa, pos teníe uns deu passos de ampla en diámetro y com a set peus de alta; y seguín a la dreta un forigó que continuabe mes estret que lo de la entrada, va topá en un cadáver tombat pancha per aball, pero girada la cara a un costat y los brassos amples, sense mes roba que la camisa y un corpiño a la antiga; tot ell sansé estáe tan ben conservat que encara que estiguere de coló negre y passat pareixíe que acababe de morís o que estabe dormín. Li va doná tan horror a la vista, que se li van esturrufá los pels y li penabe habé entrat. Lo va tocá en lo peu y se va desfé en pols tota una cama. Lo va dixá aixina, y sén lo mateix pera la temó torná cap atrás que tirá cap abán, va volé acabá lo reconeiximén.

A uns sis passos mes a dins y damún de una colcha o camilla an terra va topá un atre mort, pero dona, no menos sansera y ben conservada, mich tapada en una manta o cosa que u pareixíe, y a la llum del cresol brillaben com a foc les riques pedres de un collá que portáe ficat y de les arracades, y l'or de una cadena pressiosa que en una joya de gran valor caíe per un costat. Se va esglayá; les cames li flaquejaben y l'alma se li perdíe al cos. Volíe agarrá aquelles joyes y no se atrevíe. Al final, pera recobrá l'ánim y vense cara a cara a la po se va assentá entre los dos cadavers, y mirán ya al un, ya a l'atre se va ficá a discurrí lo que alló podríe habé sigut, cuan va repará en uns instrumens de guiarra que ñabíe a la voreta del primé cadáver contra la paret, y alguns caiguts an terra. Va aná a examináls y eren dos alfanjes, dos espases, tres gabiñets, una daga, un peto, un morrión, y per allí escampats alguns pedernals, trossos de asser, dos o tres llimes, dos parells de mordasses curtes, tres botelles de vidre, alguns pots, una alcuza y datres utensilis; un salé, dos o tres culleres de plata, atres tantes de fusta de boix, relíquies de pa o al menos u pareixíe, carbó y un foc an terra en sendra, ossos y atres coses que no se coneixíe lo que eren, tot a un racó o ángul que formabe la peña. Ñabíen tamé algunes robes que al tocales se desféen en pols, menos la seda de alguna y los bordats.

Un poc mes tranquil y sereno al examen de estos objectes, va aná seguín aquell negre y horrorós claustro hasta unes dotse passes mes allá dels cadavers, aon se acababe. Y com va advertí que lo remat estabe fet a pic, y que acababe com a una tronera, va examiná esta y va vore que u ere en efecte; una enchumenera o respiradero que se tancabe en una pedra mol ajustada, la va soltá sense massa dificultat, va vore la llum del sol y los montes y peñes de enfrente, pero no teníe de diámetro mes que sing o sis pulgades. Com entrabe algo de ven y perilláen les llums la va tancá y va doná per acabat lo registre de la cova.

Va arribá hasta los cadavers, y miranlos va di: esta es dona y aquell, home; sense duda va sé un bandolero y ella la seua dona o la seua querida, que se albergaben an esta cova y van morí sense auxili humano; o van sé dos amans que aquí se van amagá en tota esta prevensió de armes y provisions que, pareix, no van consumí, al menos per radera vegada, morín potsé entabuchats y aufegats pel fum, com pareix per la seua separassió y actitut y per estes siñals de foc. Siguéu qui vullguéu, joves desgrassiats, lo món tos va olvidá mol pronte, pos ni tradissió ha quedat de la vostra desaparissió ni de la vostra existensia, si no ereu de paísos mes apartats. Descanséu en pas, y no portéu a mal que yo arreplega estes joyes que tos adornaben y vau portá en vatros pera gala y honor de les vostres persones, y tamé sense duda pera auxilio y reparo de la sort. Y dién aixó va espabilá la llum, y a un foradet natural que ñabíe a la peña a modo de armari va vore una arqueta que, peganli en lo gabiñet un parell de cops, va saltá en ascles minudes y casi tot en pols, y va dixá vore al seu seno lo tessoro de aquells infelisos, ara seu per dret de ocupassió o de natural herensia. Al vórel va di: no ha sigut mal empleat lo viache: encara que sense aixó lo donaría tamé per bo. Eren monedes de or y plata en abundansia unes y atres y mes les primeres, y brillaben moltes pedres engastades a collás de or, arracades, brincos, joyes, adornos del cap, ajorcas y una empuñadura de espasa sembrada de carreres de diamans y perles finíssimes y la roseta, de brillans. Va traure lo tessoro; y miranlo y calculán lo seu valor, per lo que fa a les monedes u va jusgá per lo pes y comparassió en les actuals, pos les mes ressentes no baixaben de sen a sen sincuanta añs de antigüedat; li va pareixe que tot jun y lo que la dona portáe damún podríe valé de nou a deu mil escuts. 

Y giranse cap als cadavers va di: No tos conec les señes, no són clares, pero sí sospechoses, perque es molta riquesa pera dos simples amans. Diéu: ¿de aón u vau traure? ¿Quí sou? Eixequeutos y contestéu. ¿Sol l'amor tos va portá y va fé viure an esta sepultura? ¿Van sé les vostres mans inossentes de tot atre delit? Lo silensio que seguíe an estes preguntes y la quietut eterna dels cadavers lo va horrorisá y tornáe a eixecás la temó al cor; conque va arreplegá lo tessoro, mes lo que portáe ficat la dona, y al tráurelay se li va desfé lo cap y part del pit, y tota una má aon portabe dos o tres anells riquissims, y sen va eixí emportanse un alfanje, una espasa y un gabiñet. Y pera que un atre que fore tan curiós com ell trobare algún premio de valor, va dixá al armari del cofret algunes monedes, un dengue, unes arracades y un collaret de no massa valor, de modo que tot jun y les armes que quedaben li va pareixe que vindríe a valé de uns tressens a tressens sincuanta escuts.

Va arribá a la boca de la cova, se va descarregá, y arribat abaix se va assentá, va respirá fondo y va descansá sense pugué eixecás, de baldat y esglayat, en un bon rato. Va desfé lo poyet después y va assolá y escampá los barroculs pera que no quedare rastre ni sospecha de la seua visita a la cova, y que si algú habíe de pujá an ella fore per la seua espontánea curiosidat y no seguín lo ejemple del que donaríen indissis aquelles pedrotes.

Va carregá la mula, va montá, y com encara no ere michdía, va aná per montes y peñascals y costeján serres y passán fondonades espantoses, a visitá la famosa cova de la Tova, no perque esperare trobá an ella algo de valor, sino per dissimulá lo seu viache y fé creure per les mostres de les armes que no podíe ni volíe amagá, y de algunes monedes que pensabe enseñá, que a la Tova ñabíen grans tessoros com díe y creíe lo vulgo, y com diu y creu encara al nostre tems.

En efecte, va entrá an ella una mica, va vore que nessessitabe mes ferramentes y aparells y si auncás tamé compañía; y com la curiosidat de aquell día habíe quedat satisfeta a la cova dels dos amans, se va assentá a la porta, se va minjá un pa en tomata y magre de espaleta que portabe, y donanli ya lo sol mol de ple y de esquena al camí, sen va entorná a Santolaria aon va arribá prop de les nou de la nit.

En lo que veíen que va portá Pedro Saputo (que sol eren les armes y algunes monedes a modo de medalles, perque lo tessoro lo va guardá ben guardadet), va creixe la fama per la montaña y peu de la serra, y dure encara, que a la Tova ña molta riquesa amagada; si be ell parláe sempre de aixó en misteri, ocultán la verdat y dixán pensá a cadaú lo que vullguere.

Roganli después moltes vegades coneguts y no coneguts que aniguere en ells a la Tova, contestabe que ell pera aná a traure tessoros no volíe compañía per no partí en ningú; y que lo que fore temorico no teníe que aná aon se nessessitabe cor y no llengua

Los parlabe de calaveres, de encantats, de simes y passadissos. 

- Imagineutos, díe, lagos o estañs negres, en sapos y serps que eixequen lo cap una vara per damún del aigua, que fotén uns grans chulits y sacsán la cresta tos van seguín per la vora y amenassán. Aquí toparéu en un mort que pareix viu, o en un viu que pareix mort; allá tos ixen dos agüeles en barbes y mantos blangs; mes abán topetéu en un home o una dona convertits en estatues de sintura per aball; a un atre costat entropesséu en una comunidat de flares de la Mersé; a lo milló sentíu suspiros y queixes que no se entenen y tos gelen la sang a les venes; o igual tos ve una volada de muixons en rostros humanos pegán bufits acollonans y de una aletada tos estamordixen y derriben an terra sense sentit. Pos ¿qué, cuan de repén se sén allá lluñ un estrapalussi y cridanera com si fore un ejérsit que aclame al seu general, a un príncipe? Miréu allá aon per supost no veéu res, y sentíu a la vostra esquena una carcañada que tos assuste y tos fa pixá damún. ¿Quí es lo guapo que tan valor té y no cau mort sen vegades?

En estos y datres disparates que se le ocurríen los fée mes temó a tots, y no se sap que ningú haigue reconegut encara del tot aquella cova que asseguren que es grandíssima y mol fonda. Mols, sí, parlen de ella y hasta de fes rics sol arribán y ficán les dos mans hasta los colses; pero les tinalles de or y plata encara se están allí com lo primé día. Perque si va algú, entre pocs passos, li agarre diarrea o cagarrines, se escagarse y sen entorne dixanla tota per registrá, o al menos les parts mes amagades y enrevessades, que es pressisamen aon han de está los tessoros.

3. 8. Una carta anónima. Visita de un caballé.

Capítul VIII.

Una carta anónima. Visita de un caballé.


Per aquells díes va ressibí una carta sense fecha ni firma, en lo sobre: "A Pedro Saputo, Almudévar.» Y dins, Fa cuatre añs. No se va cremá, com diuen, los cuernos cavilán de quí seríe; su va pensá enseguida. Y agarrán la pluma, ne va escriure un atra contestán esta sola paraula: Passiensia. Y sense fecha ni firma la va dirigí a don Severo Manuel de Estada, sense dudá de que lo recuerdo ere de Morfina.

Cuan lo caballé va vore esta carta perdíe lo juissi no podén atiná lo que significabe ni de quí podríe sé. Consultabe a la seua dona, a son fill, a la nora, a la filla; la enseñáe als seus amics, a tot lo món; y ningú assertabe (¿cóm ere possible?), dissimulán Morfina y fen vore que se admirabe igual que tots. Y va di al final son pare:

- Ara sí que vach a vore a Pedro Saputo, pos diuen que está al seu poble, que en la seua molta sabiduría pot sé que enserto. 

¿Quí vindrá en mí? Don Vicente se va oferí, y la nora tamé, y Morfina va di que no li demanaríe a son pare datra grassia a la seua vida. Al sentí aixó son pare se va alegrá, per poc no li va doná lo gust; casi se la va emportá en ell. Pero va di que primé hi aniríe sol, y que después ya se voríe. Y així u va fé.

Va arribá a Almudévar, y dixada la mula a la fonda, va aná cap a casa de Pedro Saputo. Lo va coneixe éste al momén; pero, sospechán lo cas, li va pareixe callá mentres no fore reconegut; y li va preguntá cóm se díe. Va di don Severo lo seu nom y apellitsy entonses va cridá ell a sa mare y li va di:

- Enviéu a la criada al messón y que lo criat de este caballé li faigue portá la mula y les aubardes en lo bagache. Se oposabe don Severo, y ell, mol resolt, li va di: o a casa meua o fora de casa meua. 

No es digne de tan prinsipal caballé, pero es mes dessén que la fonda, y sobre tot siréu servits en bona voluntat. Se va ressigná o conformá don Severo, y no se va atreví a parlali de la carta hasta después de michdía.

Lay va enseñá, y li va preguntá si sabríe de quí podríe sé, habenla ressibit a seques per lo correu. Va pendre Pedro Saputo la carta, la va mirá, y discurrín una mica (pera dissimulá) va di: 

- Esta carta es la contestassió a un atra.

- No pot sé, va contestá don Severo, perque de totes les que hay escrit hay ressibit contestassió; y ademés no li hay parlat a ningú de forma que me puguere doná esta resposta: ni los meus fills saben res tampoc, ni los meus amics.

- Pos resposta es.

- Perdonéu, pero no u puc creure.

- Que u cregáu o no, es un atra cosa; pero es lo que tos dic. 

Ñan somnis, siñó don Severo, que són realidats, y realidats aon pareix que estigues ensomián. Digueume, ¿teniu almes al purgatori? 

- Alguna ñaurá potsé de tantes com ne van aná allá, entre pares y agüelos.

- Pos veéu de tráureles; y si són almes de este món, mes, perque aquí se sap y se veu lo que patixen, y allá es cosa de la fe y de la imaginassió. ¡Teniu parens pobres!

- Un o dos.

- Pos auxilieulos. ¿Teniu filles casades a casa de la sogra?

- No, siñó.

- ¿Y solteres?

- Una.

- Pos caseula.

- No vol casás.

- Yo tos dic que sí que vol.

- Yo tos dic que no.

- Yo tos dic que sí.

- ¿Me u asseguréu?

- Sí, o soc lo home mes tonto y badoc del món.

- Pos yo tos juro que la casaré ben pronte vullgue o no vullgue.

- Mateula milló.

- ¿No me diéu ...?

- Al seu gust.

- No vol a ningú; no li agrade cap home.

- Impossible.

- A fe de caballé.

- ¿Hau agarrat lo cor de la vostra filla a la má, y mirat be tots los seus foradets? ¿Hau fet la proba de portala a un convén, y obligala a vestís de monja?

- No vol tal cosa; ni té vocassió al claustro.

- Pos es que ne té al atre estat; al matrimoni. Y sobre tot aixó fico lo meu honor, lo meu nom y hasta la vida.

- Estic atabalat. ¿Qué hay de fé en arribá a casa meua?

- Res, traure almes del purgatori.

- Vingue vosté a ajudám. ¿Qué, no tos pendríeu la molestia de vindre y me pintaríeu una sala?

- En mol gust.

- Pos ya respiro, ya descanso, ya men aniré contén. Pero miréu de no engañatos, perque la meua filla, y perdonéu que la alaba tan, es mol entesa, mol discreta, y mol resservada. Diuen que es mol hermosa, y crec que u es si no me engañen los ulls de pare, y per aixó dic lo que los pareix a tots; pero en aixó atre la puc jusgá en menos passió; y tos dic que los secretos del seu pit no los penetre ni lo rayo mes sutil y puro del sol; y be podríe sé que mos dixare burlats o en dos pams de nassos. 

- Es mes sutil lo pensamén del home y lo coneiximén del cor humano. Yo tos prometixco que als pocs díes que la trata ham de sabé si es alma triste del purgatori, o alma benaventurada de la gloria. Y sobre la carta faré tals probes, que no tos quedará cap duda de lo que hay dit. Yo pintaré y observaré; vosté callaréu, y tot anirá be y mos desengañarem.

Mol satisfet se va quedá don Severo de les raons de Pedro Saputo, y mes de la seua promesa. Als dos díes se disposáe a anassen y li va di Pedro:

- Los antics, siñó don Severo, cuan ressibíen algún huésped, lo obsequiaben, agassajaben y regaláen tres díes sense preguntali de la seu persona; passada esta tresena li preguntaben quí ere, cóm se díe, de aón veníe y aón anáe. Ham dixat esta costum y fórmula per la gran pressa que tenim de sabé quí es lo huésped que mos ve, y potsé per la mes gran de despachál de casa. Si no trobéu a faltá la comodidat y regalo de la vostra casa, tos rogo que tos aturéu los tres díes de la ley per vosté y per mí, y un mes per l'alma del purgatori que me ha proporsionat la satisfacsió de hospedá a casa meua a un tan prinsipal y amable caballé. Los antics donáen tamé al huésped al tems de despedíl lo que díen dons de hospedache, que ere alguna roba mol pressiosa, alguna espasa, escut de armes, o be algún caball, y res de aixó nessessitéu ni ña ara la mateixa raó que allacuanta per an esta costum, miréu lo que ña a casa meua que no ñague a la vostra, y si algo trobéu del vostre gust, emportéutosu en señal de la nostra amistat. ¿Sou afissionat als llibres? ¿U sou als cuadros? Astí teniu llibres, y allá teniu cuadros.

- ¿Y si agarro lo que no deuría?

- Aixó no pot sé. Ya don Severo habíe passat alguns ratos lligín La consolassió de Boecio traduída y afegida per Pedro Saputo, encara que manuscrita; y la va apartá com a llibre que volíe emportás.

Va mirá los cuadros, y se parabe moltes vegades dabán del de Pedro y lo de sa mare fets los dos aquell añ; y va di:

- Si estos dos retratos vostres no foren tanta part del vostre cor... 

- U són y mol gran, va contestá Pedro Saputo; pero per naixó mateix tos los oferixco...

- ¡Ah!, va di don Severo; yo los ficaré llum a casa meua. Li va doná Pedro Saputo les grassies per lo favor, y li va entregá los cuadros y lo llibre dién:

- A un atre al món no los hi donaría; pero don Severo Manuel de Estada té privilegi a casa de Pedro Saputo.

Sen va aná don Severo, va arribá a casa seua, y van acudí la dona y los fills a preguntali com si vinguere de una peregrinassió al atre hemisferi. Ell los va di: - U séntigo, Mariquita, u séntigo, fills meus, séntigo de no habetos emportat a tots. ¡Ay, quín home! ¡Ay, quín home tan sabut y tan amable! Mol diu la fama, pero es mol mes de lo que se diu. Cuatre díes me ha fet está, pero a casa seua, perque es mol generós, y al pareixe ric. ¡Qué be que hay estat! Es lo home mes natural que hay conegut: mol caballé, aixó sí, pero al mateix tems tan pla y amable, que se pegue al cor com un ferro a un atre a la forja. ¡Quín agassajo! ¡Quín servissi tan fi y sensill! ¡Quína fassilidat en tot! Alló, fills, es viure encantat. ¿Pos, y sa mare? 

Sa mare es tota una siñora. No dirá ningú, no, que ha sigut pobre y tingut ofissi tan humilde com lo de rentadora.

- Pero de la carta, va preguntá don Vicente, ¿qué tos ha dit?

- De la carta, va contestá, ha dit moltes coses (Morfina mol atenta); pero com vindrá después...

- ¿Aquí?, va preguntá lo fill.

- Aquí, aquí, an esta casa, va contestá don Severo. Y ya podéu disposatos tots a ressibíl com a un amic, pero tamé com a un home tan sabut, y no faiguéu tontades o extravagansies perque los seus ulls penetren hasta l'alma, y sap lo que un está pensán cuan lo mire.

- ¿Conque vindrá?, va torná a preguntá don Vicente. 

- Sí, fills, sí, ya u hay dit: y pintará la sala de la cadiera.

- Men alegro, men alegro, va di don Vicente donán fortes palmades; lo coneixerem.

- Abans lo podéu coneixe, va di son pare, pos li vach demaná y me va doná lo seu retrato y lo de sa mare, que són éstos. Va sé traure los retratos, y los cuatre se van amuntoná damún de ells y no los podíen vore a gust. Los va penjá don Vicente a dos claus alts y aixines los van mirá mes desplay. Después va di don Vicente: 

- ¿Sabéu pare, que Pedro Saputo me pareix que se assemelle an aquell estudián navarro al que díen don Paquito?

- Calla, ignorán, li va contestá son pare; ¿qué té que vore don Paquito ni tots los Paquitos del món en eixe retrato?

Don Paquito ere un estudián, espabilat sí, y vivaracho; pero un quidam, un mindundi, comparat en Pedro Saputo. En fin, ya lo voréu y tos desengañaréu; entretán no diguéu disparats ni sabocades. Morfina se admirabe de lo que li podíe la aprensió a son pare, pos sen un mateix don Paquito y Pedro Saputo, ni lo va coneixe allá ni veíe ara lo paregut, o mes be la identidat al retrato. 

Y pera fé un atra proba, va di:

- Pos tamé a mí me pareix lo de este retrato lo mateix que a Vicente. ¿No veéu, pare, que té los ulls y tot lo aire de don Paquito?

- Los ulls y lo aire de la meua quinta bruixa de yaya sí que té, va contestá son pare enfadat, porros que sou tots. No me nomenéu mes a don Paquito; perque es compará la nit al día, un teó al sol, un pigmeo a un gigán. Pos, dic, ¡si lo sentigueres tocá lo violín! 

Don Paquito esgarrañabe les cordes de tripes de gat; pero alló es sentí als mateixos angels del sel.

- Es segú pare, va di don Vicente, que ha de vindre aquí, sinó demá montaré a caball y men aniré a vórel. Y mira tú siñoríssima germana meua, de no sé en ell tan seca y impenetrable com has sigut en tots los que han vingut a vóret.

- Yo te dono la meua paraula, va contestá ella, de no séu en ell, sino al contrari, mol blana y penetrable, per explicám al teu modo.

¿Qué habíe de di un home tan sabut si me veiguere seria, indiferén y resservada?

- Pos vorem, va di son germá, cóm u cumplixes.

- Dónau per cumplit, va contestá ella. Y en verdat que u díe de cor, com pot suposá lo lectó, que sap lo misteri del seu amor en Pedro Saputo, y lo secret de la carta.