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viernes, 6 de febrero de 2026

25 OCTUBRE, 1349. Tomás Aguiló Forteza

EL 25 D'OCTUBRE

1349.

https://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Lluchmayor

EL 25 D'OCTUBRE 1349. Asseguda dins la cambra, La cambra de mes endins, Dona Costança, l'esposa D'en Ramon de Sant Martí

Asseguda dins la cambra,

La cambra de mes endins,

Dona Costança, l'esposa

D'en Ramon de Sant Martí,

Pròp d'una taula, ab el colze

Demunt un coxí molt rich,

S'aguantava el front, enveja

Dels llíris de son jardí.

Deu del cel! qui l' hagués vista

Aquell vespre malehit,

En que li estavan devora

Trists com ella els seus dos fills!

 

EL 25 DE OCTUBRE

1349.

Sentada junto a una mesa, en su más apartado retrete, Doña Constanza, la esposa de Ramón de Sant Martí.

Apoyado el codo en riquísima almohada, sosteníase la frente, cuya blancura envidiaran los lirios de su jardín.

Dios del cielo! quién la viera aquella malhadada noche, cuando, como ella tristes, rodeábanla sus dos hijos!


A tres anys un no arribava,

No arribava l'altre a cinch,

Y per cert que tots dos eran

Com dos ángels de garrits.

El mes grandet la tenia

Agafada p'el vestit,

Esglayat la se mirava

Demunt sa falda el petit.

¡Pobre mare que no feya

Jochs y festes als seus nins,

Perque plena d'amargura

Sols pensava en son marit!

Pensava qu'en aquella hora

Se trobava en gran perill,

Y ja a dolses esperançes

No gosava doná' abrig.

Els seus ulls li espiretjavan,

De son cor treya suspirs,

Y per molt que fés esfòrsos

No 'l tenia gens tranquil.

En Gilabert de Centellas

De ciutat havia exit,

Y en son estol, gent valenta,

S'hi contavan molts de mils.


En los tres años frisaba el uno, el otro no llegaba a cinco, y eran los dos tan bellos que semejaban dos ángeles.

Teníala el mayorcito cogida de la falda de su brial, y en su regazo el pequeño mirábala aturdido.

¡Pobre madre, que no hacía mimos ni fiestas a los hijos de su amor, porque llena de amargura pensaba sólo en su marido!

Pensaba que en aquellos instantes hallábase en terrible riesgo, y no osaba dar albergue a lisonjeras esperanzas.

Asomó el llanto a sus ojos, exhalaba dolientes gemidos, y a pesar de sus esfuerzos no conseguía recobrar el perdido sosiego.

Gilaberto de Centellas había salido de la ciudad, y componíase su mesnada de muchos millares de valientes.


La llum del sol apagada,

S'anava el cel enfosquint,

Y a la cambra un esclau mòro

Ab un ciri entra summís.

- No guaytavas a la torre?

- En vench, senyora.- ¿Y qu'has vist?

- Ran de mar fòchs que servexen

Per doná' a ciutat avís.

- ¿Y res mes?- Fayes enceses

De Lluchmajor p'el camí.

- Y dius ver? Mon còr s'esclata,

Mon còr no'm cab dins el pit.

- De pols una nigulada

S'hi veya abans, y ferits

Del sòl los férros de llansa

Hi llambretjavan sovint.

- Ah! son ells, son ells que tornan,

Son els nostres inimichs;

¿Es que venen victoriosos

O s'en venen fugitius.

Y, digués, ¿son lluny encara?

- A retronar fins aquí

No 's tardará moltes hores

La remor del seus clarins.


Apagada ya la luz del sol, ennegrecíase el cielo; y con una vela en la mano entró humildemente en la cámara un esclavo moro.

- ¿No velabas en la torre? - De allí vengo señora. - ¿Y qué viste? - Orillas del mar grandes hogueras que deben ser aviso para los de la ciudad.

- ¿Nada más? - Antorchas encendidas camino de Lluchmayor. -

¿Es cierto? Se me rompe el corazón que no cabe, no, dentro mi pecho.

- Descubríase antes espesa nube de polvo, y los hierros de las lanzas reflejaban los rayos del sol poniente.

- Ah! son ellos los que vuelven; son sin duda nuestros enemigos: mas ¿es que vienen victoriosos o es que huyen derrotados?

Y, di, ¿están lejos todavía? - Dentro de breves horas se oirá desde aquí el sonido atronador de sus clarines.


- Vés, puja, puja a la torre,

Y si 's cumpleix mon desitj,

Si mon plant el cel escolta,

No serás ja mes catiu. -


D'exir lo esclau acabava,

Quant la dama exhala un crit,

Perque 's veu devant un frare

Que l'abrassa ab frenesí.

De fèrro una cervellera,

Un arnés mitj desguarnit,

Uns esperons sanguinosos,

Cubria el ropatje humil.

Espassada la sorpresa:

- Ramon! Esposa! qu'estim...

- ¿Y el Rey? - Amor de ma vida,

¿No estavas pensant en mí?

- El Rey?... Callas, y a la boca

l'' acòstas plorant el dit?

- En Centellas comandava

No soldats, sino botxins.

- ¿Qué vols dir? - Caygut en terra...

- ¡Pobre Don Jaume! Felis,

Qu'entre el desterro o l'afronta

No ha tengut temps d'elegir.



- Ve, sube, sube a la torre, y si mis anhelos se cumplen, si escucha el cielo mis suspiros, no seras ya cautivo. -

Acababa de salir el esclavo cuando lanzó la dama un grito de terror, al ver entre sus brazos a un fraile que la estrechaba con frenesí.

Cubría el humilde ropaje un acerado yelmo, un arnés desguarnecido y unas espuelas mojadas en sangre.

- Ramón! exclamó la dama, desvanecida su sorpresa. - Esposa adorada!.... - ¿Y el rey? - Amor de mi vida, ¿no estabas pensando en mí?

- El rey... Callas y llorando me impones silencio? - Los de Centellas no eran soldados sino verdugos.

- ¿Qué dices?- Caído en tierra... - Pobre Don Jaime! - Feliz, pues no pudo escoger entre el destierro y la afrenta.



- Deu etern! ¿y la justicia

Consent tan horrible crim?

- ¿Y ha de viure sens corona

Qui en son cap corona ha vist?

- Ingrata, ingrata Mallorca!

Y l'infant? - Está ferit.

- Tot perdut! - Tot, fòra l'honra

Guanyada aquex dematí.

- Els traydors tan valerosos!

Y els faels...- Mes qu'ells ardits,

Y per cada tres dels nostres

Ne duya en Centellas vint!

Tres llansades he rebudes...

- Ah!... - Mon cavall mes de sis.

Còps d'espasa, ¿quí los conta?

Sols sé que masell n'estich.

De la sang qu'ara 'm degota

N'está aquex trispol homit;

Ja 'l veurás com vermeyetja,

Ja 'l veurás demá matí.

Venturós si a les galeres

Viu encara jo hi arrib,

Y un poch de terra sagrada

Pot esser mon derrer llit. -

- Dios eterno! ¿y tu justicia consiente tan horrible crimen? - ¿Y puede vivir sin corona quién la llevó en su cabeza?

 

- Ingrata, ingrata Mallorca! ¿Y el infante? - Está herido. - Perdióse todo! - Todo, menos la honra alcanzada en este día.

- Los traidores tan valientes! y los leales... - Más esforzados que ellos; por cada uno de los nuestros llevaba Centellas veinte!


Tres lanzadas recibí... - Ah! - Mi caballo más de seis. Golpes de espada, ¿quién pudo contarlos?

Con la sangre que mana mi cuerpo humedécese el pavimento, a la luz de la mañana le verás todo enrojecido.

Dichoso si puedo llegar con vida a las galeras, y cubre mis huesos un puñado de tierra bendecida! -


Dona Costança esmortida

No sent ja lo que li diu,

Y als nins, Don Ramon abrassa

Plorant també com un nin.

El front gelat de sa esposa

Besa ja p'el derrer pich,

Y sortint d'aquella cambra

De sang dexa un regalim.

___

Desvanécese Doña Constanza y no oye ya la voz de su marido. Don Ramón estrecha contra su corazón a sus hijos llorando como un niño.

Besa por última vez la frente helada de su esposa, y al salir de aquella cámara deja en el suelo un reguero de sangre.

L'OMBRA. Tomás Aguiló Forteza.

L'OMBRA.

L'OMBRA. Tomás Aguiló Forteza.


¿Veus aquella polsaguéra

Qu'alsa corrent un cavall?

Sents que trota? Sents que trota?

Qui li cualca no 's Don Juan? (cavalca, caualca)

- Ay mare, la meua mare,

Prest a la torre pujau,

Y mirau si'l cavaller

Demunt la terra ombra fá.

¿Qué me dius, filleta meua,

Que 'm vols di' ab aquest esglày?

Ton marit es el qui vé.

- Mon marit qui 'm vé a matar.


LA SOMBRA.

¿Ves aquella nube de polvo que levanta un caballo a la carrera? Cómo trota! cómo trota! ¿Quién lo cabalga no es Don Juan?

 

Ay, madre, la mi madre, subid presto a la torre y ved si la sombra del jinete se dibuja sobre la tierra.

- ¿Qué me dices, hija? ¿qué significa tu espanto? Tu marido es el que viene.

- Mi marido que viene a matarme.

- ¿Qué me dius, filleta meua?

Si es éll qui l''estima tant!

- Ay mare, la meua mare,

Tot vos ho hauré de contar.

Ja sabeu qu'un més havia,

Sols un mès qu'eram casats,

Cuant per desgracia a la guèrra

Don Juan s'en hagué d'anar.

Per recordança una prenda

Jo li dehia que 'm deixás;

Que fos gelós no sabia,

Y éll l'ombra seua m' deixá.

Cuant s'en anava, a n'el pàti

Sols fehia ombra el seu cavall,

Y a la pared del meu cuarto

La seua ombra es va quedar.

Sèt senmanas se passaren,

Y un capvespre p'el meu mal

A n'el patge qui 'm lletgia

Fita fit el vatx mirar. (fit a fit)

L'ombra qu'era molt oscura,

Que llavores era igual

A la qu'en punt de mitx dia

Els àrbres en terra fan,

- ¿Qué me dices, hija? si es él, que te ama tanto! - Ay, madre, la mi madre, todo os lo habré de contar.

Ya sabéis que sólo un mes, sólo un mes llevábamos de matrimonio, cuando por desgracia Don Juan tuvo que marcharse a la guerra.

Pedíale yo un recuerdo en prenda de su amor; no sabía que fuera celoso, y él dejóme su sombra.

Al partir solamente su corcel daba sombra en el patio y quedóse la suya fija en la pared de mi estancia.

Siete semanas pasaron, y una tarde, por mi mal, osé mirar de hito en hito al paje que me leía.

La sombra que era muy oscura, que entonces era igual a la de los árboles cuando se halla el sol en el zénit,

Poch a poch, ay, mare meua!

Ménos fosca es va tornar,

Com si una boyrina clara

Baix del sol s'hagués posat.

Sols tres dias se passaren

Y el patge m'besá les mans; ('m besá)

L'ombra era com la dels àrbres

Cuant la lluna está en el cuart.

Sols tres dias se passaren

Y el patge s'ajonollá;

L'ombra era com la dels àrbres

Cuant el cel está estrellat.

Ay, mara, la meua mara! (mare, la meua mare!; errata, sí, sí)

¿Qué mes vos tench de contar?

No havian passat tres dias...

L'ombra del tot s'apagá.

- ¿Sents, sents el cavall que trota? -

El cavallér entra ja,

Y antes qu'el mirás s'esposa,

Totduna en terra mirá.

Y tan prest com mirá en terra

Un crit doná molt amarch,

Y entre els brassos de sa mare

Desmayada va tombar.


Poco a poco, madre mía, menos oscura se volvió, como si por debajo del sol se hubiese esparcido débil niebla.

Solo tres días pasaron y besóme el paje la mano; la sombra era como la de los árboles cuando está la luna en su menguante.

Solo tres días pasaron y a mis pies postróse el paje; la sombra era como la de los árboles cuando brillan no más las estrellas en el cielo.

Ay, madre, la mi madre! ¿qué más os he de contar? No habían pasado tres días, y.... apagóse del todo la sombra.

¿Oyes, oyes como trota el caballo? - Entra el caballero y antes de mirarlo fijó en tierra sus ojos la esposa criminal.

Y tan pronto como la mira, exhala un grito horrible, y cae desmayada en los brazos de su madre.

- Correu, patges, correu, patges,

Veniu prest aquí Don Juan,

Qu' ha causat a vostre esposa

Tanta alegría un desmay.

- Mare, mare descuidada,

D'alegría no será:

Será qu'ha vist la meua ombra

Y li ha féta faredat.

Jo m'en vaig aná á la guerra

Com un cavaller honrat,

El meu còs ombra no fehia,

Sols ne fehia 'l meu cavall.

Sèt senmanas se passaren

Y un poch d'ombra m' va assustar:

L'ombra era com la dels àrbres

Cuant el cel está estrellat.

Sols tres dias se passaren,

Y m' vatx teme qu'en el camp

Fehia ombra com la dels àrbres

Cuant la lluna está en el cuart.

Sols tres dias se passaren,

Y jo m'en venia aviat,

Qu' aquella ombra m' perseguia

Com l'inimich mes fatal;

- Corred, pajes, corred, pajes, acudid pronto Don Juan; la alegría de vuestra llegada causó un desmayo a vuestra esposa.

Madre, madre descuidada, de gozo no será; sin duda ha visto mi sombra, y no ha podido dominar su terror.

Yo me fui a la guerra como honrado caballero, mi cuerpo no daba sombra, dábala solamente mi caballo.

Pasaron siete semanas y aterróme un poco de sombra; la sombra era como la de los árboles cuando brillan no más las estrellas en el ciclo.

Solo tres días pasaron y mi sombra en el camino era igual a la de los árboles cuando está la luna en su menguante.

Solo tres días pasaron y yo venia a todo el correr de mi caballo, porque aquella sombra me perseguía como el más rencoroso enemigo;

Poch a poch s'enfosquí l'ombra

Just com la qu'els àrbres fan,

Cuant una boyrina clara

A n'el sol li está devant.

No havian passat tres dias,

Tota l'ombra fehia ja,

Y es precís que a n' aquesta ombra

La cubresca jo de sanch. -

___

Poco a poco se ennegreció y llegó a ser tan oscura como la de los árboles cuando cubre el sol débil niebla.

No habían pasado tres días, y vi ya dibujarse toda mi sombra en el suelo, y fuerza es que yo la cubra de sangre.

____


La Sombra. Tomás Aguiló Forteza.

lunes, 29 de diciembre de 2025

Los Reis Magos son de verdat. (Luis Arrufat)

Los Reis Magos son de verdat. (Luis Arrufat Jarque)

Los Reis Magos son de verdat.



Un cuentet pa pares, per si un día lo hu tenen que contá als seus fills.
Asó es un treball que corre per Internet, no hu sé de quí es, pero lo sé de fá mols añs y penso que pot achudá a més de un pare a eisí de un apuro.

(Yo sol lo traduisco y lo adapto a la nostra tiarra).

Miquial sol se habíe sentat a la cadira, al arrivá a casa del campo, preparat, com tots los díes, a disfrutá escoltán lo que la seua filla, la Pili, li contáe de lo que habíe fet a la escola, cuan ella, a baiset, com si eise día tinguere po de algo, o un poc de vergoña, li diu:
- ¿Pare?
- Sí, filla, contam.
- Vull que me digo la verdat. (digue)
- Claro, filla, sempre te la dic. - Va contestá lo pare un poc asustat. -
- Es que… - Va escomensá la Pili, com si no se atrevire a seguí. -
- Disme, filla, disme.
La chica ya se atrevís….
- Pare ¿Los reis Magos, son de verdat?

Miquial se quede chelat, mut, mire a la seua dona, volén sabé de aón veníe aquella pregunta, pero tamé ella tenía la cara de no sabé res y li miráe asustá.
La chiqueta va seguí, com si se donare conta de la preocupasió de sons pares….
- Es que, a la escola, les chiques grans diuen que los Reis no son de verdat, que los Reis son los pares
¿Es verdat?

A Miquial, eisa atra pregunta de la seua filla, li fá chirá la vista cap an ella y tragán la saliva, mentres busque una resposta, li diu:
- ¿Y tú que penses, filla?
- No hu sé, pare: uns ratos penso que sí, uns atres que no. Per un costat crec que sí que existisen, perque vustés no me engañaríen; pero, com les chiques grans, que saben mol, diuen aisó…?
Miquial, com si lo hagueren pillat, desidís tirá per abán…
- Mira, Pili, es verdat que son los pares los que fiquen los regalos, pero…La chiqueta no li dise seguí, mich plorosa, li diu:
- Entonses es verdat!, me hau engañat!
Lo pare, en la gola tamé mich ocupada, pillánli la cara en les mans a la seua filla, seguís:
- No, mira, mai te ham engañat perque los Reis Magos son de verdat.
La chiqueta desorientada li conteste:
- Entonses no hu enteng, pare.
Lo pare pareis que se animo, li acabe de vindre al cap una historieta que pot sé la contestasió que ell vol doná y que la seua filla espere resibí, a ver sils contente als dos.
- Sentat, menuda, - li diu, al tems que li enseñe la cadira que está a la seua boreta - y escolta esta historia que te vach a contá. Ha arrivat lo tems en que ya la pots entendre.
Pili se sente entre sons pares, en moltes ganes de sentí cuansevol cosa que li aclarisque la seua duda y son pare se prepare pa contá lo que li ha vingut al cap, com la verdadera historia de los Reys Magos. O un cuento com los que li sol contá a la seua filla y que li fán dormís tranquila y no tindre sons roins.
Cuan lo niño Jesús va naise, tres Reis Magos que veníen de Oriente seguín a un gran estrial, van arrivá al Portal pa resali. Li portáen regalos pa donáli a entendre que li teníen cariño y respiate. Y Jesús se va posá tan contén y tan felis, que lo més vell del Reis, al que li díen Melchor, va dí:
- ¡Es una gran alifara veure tan contén al chiquet! Deuríem portá regalos a tots los chiquets y chiquetes del mon y aisí que tots se posaren conténs.
- ¡Oh, sí!, - va cridá Gaspar, un atre Rei Mago - Es una bona idea, pero mol difísil de fela. No podríem portá, al mateis tems, regalos a tots los millóns de chiquets que ñá al mon.
Baltasar, lo tersé Rei que estáe escoltán als dos amics seus, animat per la idea, va dí:
- Es verdat, seríe fenomenal, pero Gaspar te raó y encara que som Magos, ya som mol vells y seríe casi imposible aná per tot lo mon, donán regalos a tots lo menuts. Pero seríe tan majo...

Los tres Reis se posen mol tristos al pensá que, encara que es una bona idea, no se pot fé. Y lo niño Jesús que desde lo seu breset pobre, pareisíe escoltals, se va enriure y entonses al Portal se va sentí la veu de Deu nostre Siñó que los va dí als Reis Magos:
- Sou mol bons y tos dono les grasies per los regalos que li hau portat al meu fill. Per aisó tos vach a achudá a fé lo vostre desich.
A ver: ¿Qué tos fá falta pa podé repartí, al mateis tems, regalos a tots los chiquets del mon?
- ¡Oh, Siñó! – van dí los tres Reis Magos, achiñollánse - Nesesitaríem millóns y millóns de pajes, casi un pa cada chiquet o chiqueta, que pugueren arrivá al mateis tems a cada casa en los nostres regalos.
Pero no podém tindre tans pajes, no ne ñán táns.
- No tos preocupeu per aisó – va dí Deu - yo tos donaré no un, sino dos pajes pa cada chiquet que ñá al mon.
- Si fá eise milagre, ¡Seríe fantástic! Pero ¿Cóm hu fará? – van dí al mateis tems los tres Reis, en una cara de sorpresa y alifara.
- A ver, dieume ¿no es verdat que los pajes que voldrieu tindre, deuríen de voldre mol als chiquets?
- Home, cla, aisó es fundamental – van di a coro los tres Reis -.
- Y ¿No es verdat que eisos pajes deuríen coneise mol be los deseos dels menuts y lo que los convé a cada u?
- Sí. Sí. Aisó es lo que li demanaríem a cada paje.
- Pos dieume, Reis amics meus, ¿Ñá algú que vullgue més als chiquets y quels conesque milló que los seus pares?

Los tres Reis se van mirá entre ells, donánse conta de la raó que teníe Deu, entenén al mateis tems que aisó seríe la milló solusió de tot.
Deu va seguí:
- Pos com tos ha paregut be y pa que en lo vostre nom tots los chiquets del mon resibisquen regalos, YO ordeno que als Nadals, selebrán estos moméns, tots los pares se tornon pajes vostres y que en lo vostre nom, la nit de Reis, los porton als chiquets regalos. Que cuan los chiquets se fasquen grans, los pares los conton esta historia y desde entonses tamé ells, al arrivá este día los farán regalos a sons pares.

Cuan Miquial acabe de contá esta historia, la menuda se eiseque y los done un beset, al mateis tems que los diu:
- Ara sí que hu enteng tot y estic mol contenta de sabre que me voleu mol y no me hau engañat.

Corrén sen va al seu cuarto y sopesán la hucha, enriense y contenta, mirán la foto de sons pares de damún de la mesilla, pense que este añ tamé ella será paje del reis Magos de verdat."



FIN.

miércoles, 26 de noviembre de 2025

Colección, documentos, inéditos, archivo, corona de Aragón, tomo XI (11)

COLECCIÓN DE DOCUMENTOS INÉDITOS DEL ARCHIVO GENERAL DE LA CORONA DE ARAGÓN.

Publicada de real orden por su cronista
D. Próspero de Bofarull y Mascaró
 
 
COLECCIÓN DE DOCUMENTOS INÉDITOS DEL ARCHIVO GENERAL DE LA CORONA DE ARAGON.  Publicada de real orden por su cronista D. Próspero de Bofarull y Mascaró

TOMO XI.

BARCELONA:
En la imprenta del archivo.
1856.

Repartimientos de los Reinos de Mallorca, Valencia y Cerdeña,
publicación de real orden
por D. Próspero de Bofarull y Mascaró
cronista de la Corona de Aragon
BARCELONA:
En la imprenta del archivo.
1856.

Nota de Ramón Guimerá Lorente:
Se actualiza en parte la ortografía en los textos que no sean originales, o sea, en las explicaciones de Bofarull (o como le llamo yo: bufa al ull).

El PDF que descargué desde archive.org está mal escaneado en algunas partes. Pongo * asterisco donde no se puede leer bien.   

A LOS LECTORES.

Interrumpida esta publicación durante más de un año, aunque por causas que le habrán de producir desde luego no pocas ventajas, la emprendemos ahora nuevamente con más viva fé y con mejores medios, porque habiendo el Gobierno de S. M. autorizado el establecimiento en el mismo Archivo de una pequeña imprenta destinada exclusivamente a este objeto, podrá así continuarse la edición con mucha más regularidad y mayor esmero.
Hemos debido también modificar algún tanto el plan que habíamos trazado desde un principio: la publicación de todas las actas de nuestras antiguas cortes; porque habiéndose propuesto la Real Academia de la Historia incluir las de todos los reinos y señoríos de España en la Colección de ellas que con tanto aplauso está dando a luz, obtuvo al efecto la correspondiente autorización de S. M., y se nos relevó al mismo tiempo del compromiso que habíamos contraído de publicar las que se custodian en este Archivo. Por nuestra parte hemos suministrado y suministraremos a la Academia, como nos está mandado, cuantas noticias y cuantos documentos teníamos recogidos sobre esta materia, para contribuir con lo que alcancen nuestras escasas fuerzas al mayor complemento de una publicación, que nadie, como aquel sabio Cuerpo, puede llevar a cabo con la perfección que su importancia requiere. De esta manera quedarán satisfechos con usura nuestros deseos de que vean la luz pública las actas de las antiguas asambleas de nuestra Corona aragonesa, y no menguará por ello el interés de nuestra Colección, ya que afortunadamente es tan abundante la mina cuyo laboreo nos está encomendado, que en la elección de los documentos que venimos publicando está la única dificultad con que tropezamos.

Para vencerla ahora con el posible acierto, hemos creído que después de haber dado a luz en el tomo 4.° de esta Colección los documentos relativos a la unión de Cataluña con Aragón, no sería fuera del caso el publicar los Repartimientos de Mallorca, Valencia y Cerdeña, que aparte del interés histórico que ofrecen en general, y en particular para cada uno de los territorios a que se refieren, constituyen, por decirlo así, el único titulo fehaciente de la agregación de aquellos estados a la monarquía catalano-aragonesa, son la más brillante ejecutoria de nuestros condes-reyes, (N. E. Será imbécil! y curas-cardenales, y sargentos-mariscales, y bedeles-CEO, etc.) y en medio de los muchos y preciosos datos que contienen sobre las fuerzas y estado social de los vencidos y de los vencedores en aquellos remotos tiempos, dan margen a serias meditaciones al que considere de qué manera se llevaron a cabo aquellas conquistas, y el universal despojo de que fueron víctimas los invasores musulmanes, del cual se libraron solamente los pocos tránsfugas o apóstatas que recibieron de los conquistadores el premio de su traición o de sus servicios.
Ciertamente que la publicación de estos documentos nos hubiera dado pié para numerosas notas y no pocas aclaraciones, atendiendo a que los originales que hemos tenido a la vista se resienten del desorden de la época en que fueron redactados, cuando todavía se mantenía vivo hasta cierto punto el ardor de la lucha, y no se habían completado el establecimiento y la organización de los vencedores en el país conquistado; pero además de que esto nos hubiera llevado demasiado lejos, hubiéramos en cierto modo traslimitado nuestro mandato, reducido a transcribir fiel y puntualmente los manuscritos de que disponemos, para que sean para todos objeto de estudio, y pueda cada uno apreciarlos por lo que en sí sean. Por esto hemos sido y debemos ser parcos de tales notas y observaciones, que quizás muchas veces servirían solamente para dar una falsa luz a los documentos que publicamos. Bajo este concepto, no extrañe el lector la adulteración de nombres, la confusión de fechas, las repeticiones y algunos otros errores de más o menos monta que observará tal vez en estos libros: bástele estar advertido de ellos, para que poniendo su atención en el fondo, prescinda hasta cierto punto de la materialidad de la forma. Escribiéronlos sin duda amanuenses no muy eruditos, y fueron redactados en épocas sobrado agitadas y tumultuosas, para que debamos admirarnos de que no brillen en ellos ni un orden perfecto ni una corrección esmerada.
Hecha por nuestra parte esta salvedad o, si se quiere, ligera advertencia, falta solamente que continuemos al pié de estas lineas, para conocimiento del lector, una ligerísima reseña de los manuscritos cuya publicación comenzamos.


repartimiento de Mallorca

viernes, 21 de marzo de 2025

Irene Negre, Junts, Fayón, estación, Puebla de Masaluca

Una diputada de Junts reclama que la estación de tren zaragozana de Fayón sea de Cataluña

https://www.heraldo.es/noticias/aragon/2025/03/19/cataluna-reclama-la-estacion-de-fayon-junts-diputada-1808674.html

Fayón, estación, tren

Irene Negre Estorach exige que la terminal ferroviaria se incorpore al trazado de la línea de cercanías catalana R15

Recordáis lo de Batea aragonesa? Pues es la misma comedia representada por los mismos payasos.

El alcalde de Fayón responde a la diputada de Junts que quiere que la estación de tren sea catalana: "Es inaceptable"

¿Debe ser la estación de tren de la localidad aragonesa de Fayón (Zaragoza) catalana? La polémica está servida, después de que la diputada de Junts en el Parlament catalán Irene Negre haya anunciado en sus redes que va a iniciar los trámites necesarios para conseguir que esta estación situada en la citada localidad zaragozana sea considerada de Cataluña. 

Según explica en catalán en un vídeo la representante de Junts, esta estación estaba situada en el término de Fayón, en Cataluña, pero al pasar a "estar ubicada" en el término municipal de "La Pobla de Massaluca (Tarragona)", reclaman "que se incorpore al trazado de la R15, una línea que necesita muchas mejoras de infraestructuras, convoyes y horarios para hacerla competitiva y fiable".  

La estación de Fayón forma parte del término municipal de La Pobla de Massaluca, en Cataluña, desde los años 60, cuando se tuvo que trasladar por la construcción del pantano de Ribarroja.  No obstante, sigue estando más cerca del casco urbano de Fayón y se integra en la estructura de regionales de Aragón como una estación más.

Desde Junts solicitan que esta estación se incorpore a la línea R15 de la Red de Rodalies (Cercanías) de Cataluña, cuyas competencias han sido transferidas a la Generalitat.  

https://www.heraldo.es/noticias/aragon/2025/03/20/jorge-azcon-estacion-fayon-cataluna-junts-1808858.html

https://www.heraldo.es/noticias/aragon/2025/03/20/alcalde-fayon-cabestany-diputada-junts-estacion-tren-cataluna-1808783.html

https://www.heraldo.es/noticias/aragon/2025/03/20/curiosa-historia-estacion-fayon-aragon-cataluna-1808876.html

Carles Puigdemont, nazi, traje alemán

Wiki:

Fayón-Puebla de Masaluca​ (en dialecto occitano catalán y según Adif: Faió-la Pobla de Massaluca) es una estación ferroviaria situada en el municipio español de Puebla de Masaluca —y también cerca de Fayón—, en la provincia de Tarragona, comunidad autónoma de Cataluña. Dispone de servicios de Media Distancia.

La estación se encuentra en el punto kilométrico 490,2 de la línea férrea de ancho ibérico que une Miraflores con Tarragona, entre Nonaspe y de Ribarroja, a 364 metros de altitud. El tramo es de vía única y está electrificado.

Desde la propia estación es visible la entrada de un túnel antesala de los largos túneles de Puebla de Masaluca (3 000 metros) y de Berrús (3 600 metros) ambos situados en dirección a Reus.

Fayón, sin duda no lejos de la antigua Octogesa, aunque en la margen derecha del Ebro, ha sido durante siglos un pueblo de navegantes en el gran río ibérico. La ruta fluvial Zaragoza->Escatrón->Mequinenza->Fayón comunicaba con Tortosa y el Mediterráneo al menos desde la llegada de los romanos. Las embarcaciones, llamadas llaguts o llauts, de hasta 20 m de eslora, y con base en Fayón descendían a favor de la corriente y la remontaban con ayuda de acémilas que discurrían por el camino de sirga. La llegada del ferrocarril en 1892 creó una potente sinergia, al transbordar al mismo, situado en la margen derecha, el carbón de las minas de la margen izquierda. La estación, que inicialmente se encontraba en Fayón (Zaragoza), fue inaugurada el 24 de enero de 1892 aunque su puesta en servicio se realizó el 1 de febrero de ese mismo año con la apertura del tramo Fayón-Mora la Nueva de la línea férrea Samper vía Reus con Roda de Bará por parte de la Compañía de los ferrocarriles de Tarragona a Barcelona y Francia (TBF). Un año antes en 1891 TBF había logrado un acuerdo de fusión con la Compañía de los ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante (MZA), que no se haría efectivo hasta 1899 y que permitía a MZA, del grupo Rotschild, conectar Zaragoza con Barcelona vía Caspe con un trazado más corto que Zaragoza a Barcelona vía Lérida, explotado por su competidora Caminos de Hierro del Norte de España, del grupo Pereire.​ Aun así TBF mantuvo cierta autonomía dentro de la nueva compañía, autonomía que conservaría hasta 1936.​ En 1941, la gestión de la estación pasó a manos de RENFE tras nacionalizarse el ferrocarril en España.

Hasta su desaparición por la construcción del embalse de Ribarroja, la estación de Fayón desempeñó un papel esencial en el transporte del lignito desde las minas de la cuenca carbonífera de Mequinenza hasta la zona de consumo, principalmente en Cataluña. El lignito se transbordaba en la estación de Fayón, que quedaba próxima al Río Ebro. El desembarco y la carga se hacía en parte manualmente, mediante trabajadores con cestos y carretas tiradas por bueyes, y en parte mediante diversos artefactos mecánicos, como el plano inclinado propiedad de MZA, el ascensor de Fradera y Butsems y, posteriormente, el puente cargador de Fermín Sáez.

En 1967 la apertura del embalse de Ribarroja anegó el pueblo de Mequinenza y el pueblo viejo de Fayón, obligando a construir dos pueblos nuevos y a modificar el trazado del ferrocarril. La estación de Fayón fue así trasladada a Puebla de Masaluca (Tarragona), a 4 kilómetros del nuevo pueblo de Fayón, por lo que recibió el nombre de "Fayón - Puebla de Masaluca". El lignito, cuya producción se había concentrado en unas pocas minas, dejó de utilizar el ferrocarril y pasó a transportarse desde la cuenca carbonífera de Mequinenza mediante camiones hacia las centrales térmicas de Andorra y Escucha.

Desde el 31 de diciembre de 2004 Renfe Operadora explota la línea mientras que Adif es la titular de las instalaciones ferroviarias.

Fruto de su reconstrucción en la década de los 60 el edificio para viajeros de dos alturas, planta rectangular y disposición lateral a las vías no conserva su diseño original. Posee cuatro vías y dos andenes, uno lateral y otro central este último especialmente estrecho. La vía derivada 3 accede al andén central mientras que la 5 lo hace al lateral, frente al edificio de viajeros. La vía 1, que accede al andén central, se corresponde con la vía principal, usada en trenes sin parada. Una vía más, numerada como vía 7 muere en un lateral de la estación. Servía como conexión con Caspe pero está en desuso. En la ubicación original en Fayón se conserva el edificio que servía de vivienda a los ferroviarios.

El recinto se completa con una subestación eléctrica para alimentar la línea férrea y un antiguo muelle de carga.

lunes, 29 de julio de 2024

4. 13. Del natural de Pedro Saputo.

Capítul XIII.

Del natural de Pedro Saputo.

No se va sabé mes de ell. Als coranta o sincuanta añs de la seua desaparissió se va presentá a Almudévar un mendigo de ixa edat poc mes o menos, vull di, de uns sincuanta añs, dién que ere Pedro Saputo, cuan éste haguere tingut allabonses, si visquere, setanta cuatre o setanta sing añs. Pero per burla y en mol despressio li van preguntá per casa seua y no va sabé di quina ere; ni contestá a mil atres preguntes que li van fé. Li van demaná que pintare, y tocare algún instrumén; y va contestá mol entonat y serio: l'áliga no casse mosques. Y repetíe y jurabe que ere fill de Almudévar y lo verdadé Pedro Saputo. Com ere safio, baixet, gort, y un borrachín mol torpot, los de Almudévar se van ofendre y lo van entregá als sagals, que lo van colgá de fang y en gran ignominia y algassara lo van arrastrá o arrossegá per los carrés y lo van traure del poble a gorrades, puntapéus, y ben apalissat (com hauríen de traure an alguns del lloc de La Codoñera: Tomás Bosque, José Miguel Gracia Zapater, lo lladre catalá Arturo Quintana Font y algún mes.
Y de atres pobles, lo mateix).

codoñ, codony, membrillo, cydonia oblonga, dulce de membrillo, codoñat

Ell se va eixecá, y mirán al poble, va di en tono profétic: pronte sirá que lo sel vengo esta ingratitut y mala obra. ¡Poble de Almudévar!, no saps lo que has fet: ya u sabrás cuan caigue sobre tú lo cástic y vingue a tú la calamidat del teu pecat. Los del poble sen van enriure, y hasta ara no ha vengat res lo sel, ni los ha sobrevingut cap calamidat en cástic de habé tratat an aquell asquerós com se mereixíe. Pero ell sen va aná a datres pobles, caminán mol per lo peu de la serra y per lo Semontano, dién que ere Pedro Saputo.

Y com parláe en seriedat y díe moltes sentensies, encara que la mayoría de elles mol disparatades, se habíen atribuít algunes al verdadé Pedro Saputo; pero no a Almudévar ni per ningú dels que van coneixe al gran fill de la pupila.

Com lo lectó u está veén desde lo prinsipi de la historia de la seua vida, no va ñabé home al seu tems ni después se ha conegut que lo igualare en espabil, talento, discressió, habilidat pera tot, ajuntán a tan exelentes dotes una amabilidat que robabe lo cor a cuans li parláen, un aire de molta dignidat, una presensia gallarda y hermosíssima, y una grassia incomparable en tot lo que díe y fée; 

y may se 'l va vore unflat ni se va vanagloriá de res. 

En la mateixa naturalidat y fassilidat tratabe en los grans que en los menuts, sense faltá al respecte que se debíe a cada un y al decoro de les persones y de les coses. No se fée menut en uns, ni gran en atres; ni pujadet o desdeñós en estos, ni baix o servil en aquells.

Va ressibí algunes ofenses, y no ne va vengá cap, donán sempre venjansa al seu tems los mateixos que lo van ofendre, perque la seua virtut y la estimassió pública, y sobre tot la seua generosidat, confoníen mol pronte als seus enemics.

Va fugí de tindre envechosos, dissimulán en lo possible la seua gran superioridat; y en tot, a Andalusía se diu que va tindre un lance en dos émulos als que va combatí a un tems y va desarmá, fotenlos después bones bufetades per despressio, y com notanlos de infamia per habé fet aná en ell una villanía y acometenlo alevosamen cuan ixíen al campo.

Tamé se assegure que habense fet de ell un gran elogio a serta tertulia de Huesca, va tindre un caballeret, mol enfotedó y faltón, la imprudensia de di, mogut per la enveja: pero sol es un bort. 

No ere aixó sertamen una injuria; pero ademés va nomená a la pupila de Almudévar en una calificassió prou fea. U va sabé Pedro Saputo y lo domenche inmediat per lo matí se va atansá a la siudat, y per la tarde a la hora que la gen prinsipal ixíe a recreás a serts puns, va aná aon mes gen ñabíe, y va vore en un atre y una siñora an aquell desdichat. Se li va arrimá, y demanán permís a la siñora y al caballé li va di:

- Yo soc Pedro Saputo; ¿qué es lo que vau di de ma mare lo dijous a casa de N.? 

Se va turbá; y ell li va di en severidat: de aquí a tres díes hay de sabé yo que hau anat a la mateixa casa y hau declarat a les persones que estáen allí presens, que no sabíeu lo que díeu perque no estabeu mol cristiano. ¿U faréu? Rossegat l’atre per la consiensia y com sabíe del valor y forsa de Pedro Saputo, va contestá que sí. Pos en siñal de amistat, y que no sen parlo mes, doneume la má. Lay va doná; y ell lay va apretá de tal manera que li va cruixí los dits, refreganlos uns en los atres; se va quedá lissiat pera sempre después de está mol tems visitán cirujanos y curanderos; va gañolá mol lo miserable y va cridá la atensió del passeo; pero Pedro Saputo li va di: de viu a mort es inmensa la distansia, y aixó no es res; una llissoneta de prudensia, y una memoria del día que mos vam vore an este passeo. Y mol sereno, y saludán als coneguts, sen va aná caminán a la siudat, y sen va entorná cap a Almudévar. 

Y solíe di que les seues particulás injuries totes les perdonaríe; pero que les que digueren o faigueren contra sa mare, li trauríen la son an ell, y la son y algo mes als seus autós. Se va parlá a Huesca de este lance, y tots lo van aprobá com obra de un verdadé fill que torne per la honra de sons pares.

Portáe sempre en ell lo Manual de Epicteto, y díe que per mes que llixguere, sempre lo obríe en gust y profit. Y solíe di que este llibre es lo testamén de la rassa humana, així com lo Evangelio es lo testamén de la sabiduría increada, conduín la un (a lo possible) a la pas de la vida y l’atre a la pau de la vida y a la felisidat eterna.

LITERATURA GRIEGA, ESTO ES,  SU HISTORIA, SUS ESCRITORES Y JUICIO CRÍTICO DE SUS PRINCIPALES OBRAS, POR DON BRAULIO FOZ.

Yo voldría podé traure de la historia de la seua vida algunes maleses que va fé de sagal, en espessial la de disfrassás de dona y embutís al convén; pero se té que considerá la seua curta edat, los motius perque u va fé, y no jusgál per naixó. No va sé una calaverada; va sé sol per culpa de la temó, per mes que a un atre no se li haguere ocurrit. Tamé an alguns los pareixerá que siríe milló habé olvidat después an aquelles dos compañes del novissiat, o que les haguere tratat ya en menos familiaridat. Pero, ¿ere aixó possible per an ell y per an elles? Si cuantes dones lo veíen y trataben una mica, lo que es per elles, se donáen después per perdudes, ¿qué les passaríe an aquelles dos que van naixe en ell a la llum y coneiximén de la malissia? ¿Y de un modo tan singulá y may vist?

Desde lo momén en que se va reconeixe an ell mateix y va vore qué fassilmen podíe sé ric si volíe, que va sé cuan va torná del gran viache per España, li va di a sa mare estes paraules tan majes:

"Ya, bona mare y siñora meua, tenim un estat dessén, si Deu vol y yo ting salut no ha de faltamos res. Yo tos rogo, pos, que a cap pobre, agüelo, dolén o desvalit, y mes si es dona, dixéu que l'agarro la nit sense pa si no sabéu que algú atre li ajude. Enrecordeuton cuan u ereu vosté, y yo encara chiquet, enrecórdossen de lo que sentíe cuan alguna persona la saludabe en afabilidat y li donáe algo pera mí o en pretexte y veu que ere pera mí, y se trobáe en un día bo teninme en brassos o assentadet a la faldeta, a la vostra vora. Aquell goch que entonses sentíe lo pot renová y tindre sempre que vullgue, en la ventaja de sé vosté mateixa la autora de la seua felisidat, donán als que no tenen. Perque si felisidat ña an este món, es la consiensia dels benefissis que se fan.» 

Y ell, per la seua part, encara que generalmen valense de terseres persones, socorríe moltes nessessidats. ¿Quí en aixó no lo voldríe, encara que no ñaguere datra causa? Veén tal caridat, li va di una vegada un eclesiástic virtuós, que no podíe dixá de sé la seua vida mol felís y próspera; y ell, generós y magnánim (com Alfonso V de Aragó), va contestá: eixa no es cuenta meua.

ALFONSO V NACE ENTRE TERREMOTOS Y ESPANTO  (SIGLO XIV. VALENCIA)

Se pot discutí si va sé un be o un mal de cara an ell lo habé trobat a son pare. Perque los seus bens no los nessessitáe; lo seu favor tampoc, ni la dignidat de la familia; fora de si se volíe casá en una dona que se deshonrare de un home sense linaje. Pero com ell no la haguere vullgut en esta vanidat, no se pot considerá com un favor de la fortuna lo adornál después en un tan ilustre apellit.

Lo de Saputo que ha mereixcut y portabe ere mol mes gran.

Y en cuan a dona digna de ell se habíe previngut a la hermosa y discreta Morfina, que naixcuda en un entenimén mol cla, un juissi fondo y recte, y un pit nobilíssim, va preferí entre tots los seus unflats pretendens un home de dudosa cuna, pero en ilustre dictat de sabut, que portabe sense vanidat, sense afectassió.

Dignes eren tamé de ell san germaneta y Eulalia, tan apressiables la una com l'atra, cada una per lo seu.

Pera res, pos, nessessitáe a son pare ni lo seu apellit. 

Se va alegrá mol de conéixel, encara que per sa mare prinsipalmen. May ell habíe cregut liviandad ni desenvoltura lo fet de sa mare, perque, sobre doná crédit a la seua relassió, la coneixíe prou be pera no dudá de la seua virtut, sense tindre en cuenta lo que sentíe a tots de la seua molta honestidat y recato; pero la infelís no podíe está satisfeta en la seua bona opinió, y mes creénse engañada.

Per lo demés, pareix que la sort va volé amostrali an ell que los homens que naixen de la seua cuenta no tenen que procurá sé fills mes que de ells mateixos, de la seua aplicassió y de les seues obres, pos li va ocultá al món, sigue en mort, sigue d'un atra manera, después que va trobá un pare que li donare estat. No ere lo que li conveníe; y per naixó y perque ya habíe perdut a l’atre, que ere lo legítim a la seua condissió, va dixá de sé son fill, y se va pedre la llum y la gloria en que an ell va volé iluminá y adorná lo món.

Sobre lo final que va tindre res se pot afirmá. Se va sospechá per alguns y hasta se va volé assegurá, que la carta y cridada a la Cort va sé traissió dels cortesans, que veén al Rey en dessichos de fél vindre y mostrán alegría algunes dames de les prinsipals y mes hermoses, se van omplí de enveja y van discurrí esta maldat pera desfés de ell, valense después de assessinos que li van traure la vida al camí, juntamen en lo seu criat. 

Aixó es lo que se va sospechá y va di, y lo que yo hay cregut sempre; pero de sert no pot sabés.

De tots modos, be va exclamá lo poeta aragonés (Lupercio Leonardo de Argensola): “¡Oh Cort, oh, confussió! quí te dessiche.”


Original en castellá:

Capítulo XIII.

Del natural de Pedro Saputo.

No se supo más de él. A los cuarenta o cincuenta años de su desaparición se presentó en Almudévar un mendigo de esa edad poco más o menos, quiero decir, de unos cincuenta años, diciendo que era Pedro Saputo, cuando éste debiera tener entonces, si viviera, setenta y cuatro o setenta y cinco. Pero por burla y con mucho desprecio le preguntaron de su casa y no supo decir cuál era; ni satisfacer a mil otras preguntas que le hicieron. Pidiéronle que pintase, y tocase algún instrumento; y respondió muy entonado y grave: el águila no caza moscas. Y repetía y juraba que era hijo de Almudévar y el verdadero Pedro Saputo. Como era zafio, bajo, grueso, y un borrachín torpísimo, los de Almudévar se ofendieron y le entregaron a los muchachos, que llenándolo de barro y con grande ignominia y algazara le arrastraron por las calles y sacaron del lugar medio muerto. Él se levantó, y mirando al lugar, dijo en tono profético: presto será que el cielo vengue esta ingratitud y mala obra. ¡Pueblo de Almudévar!, no sabes lo que has hecho: ya lo sabrás cuando venga sobre ti el castigo y caiga en ti la calamidad de tu pecado. Los del pueblo rieron, y hasta ahora no ha vengado nada el cielo, ni les ha sobrevenido ninguna calamidad en castigo de haber tratado a aquel asqueroso como merecía. Mas él se fue a otros pueblos, andando mucho por el pie de la Sierra y por el Semontano, llamándose Pedro Saputo. Y como hablaba con gravedad y decía muchas sentencias, aunque las más de ellas muy disparatadas, se habían atribuido algunas al verdadero Pedro Saputo; pero no en Almudévar ni por nadie de los que conocieron al grande hijo de la Pupila.

Como el lector lo está viendo desde el principio de la historia de su vida, no hubo hombre en su tiempo ni después se ha conocido que le igualase en agudeza, en talento, en discreción, en habilidad para todo, juntando a tan excelentes dotes una amabilidad que robaba el corazón a cuantos le hablaban, un aire de mucha dignidad, una presencia gallarda y hermosísima, y una gracia incomparable en todo lo que decía y hacía; y jamás se le vio hinchado ni se vanaglorió de nada. Con la misma naturalidad y facilidad trataba con los grandes que con los pequeños, sin faltar al respeto que se debía a cada uno y al decoro de las personas y de las cosas. No se hacía pequeño con unos, ni grande con otros; ni alto o desdeñoso con éstos, y bajo o servil con aquéllos.

Recibió algunas ofensas, y no vengó ninguna, dándole siempre venganza a su tiempo los mismos que le ofendieron, porque su virtud y la estimación pública, y sobre todo su generosidad, confundían muy pronto a sus enemigos.

Huyó de tener envidiosos, disimulando en lo posible su gran superioridad; y con todo en Andalucía se dice que tuvo un lance con dos émulos a quienes combatió a un tiempo y desarmó, dándoles después de bofetones por desprecio, y como notándolos de infamia por haber usado con él una villanía y acometiéndole alevosamente cuando salían al campo.

También se asegura que habiéndose hecho de él un grande elogio en cierta tertulia de Huesca, tuvo un caballerete, muy jactancioso y vano, la imprudencia de decir movido de la envidia: pero al fin es un borde. No era esto ciertamente una injuria; pero además nombró a la Pupila de Almudévar con una calificación harto fea. Súpolo Pedro Saputo y el domingo inmediato por la mañana se dirigió a la ciudad, y por la tarde a la hora que la gente principal salía a recrearse a ciertos puntos, fue al más concurrido, y vio con otro y una señora a aquel desdichado. Acercósele, y pidiendo permiso a la señora y al caballero le dijo: - Yo soy Pedro Saputo; ¿qué es lo que dijiste de mi madre el jueves en casa de N.? Turbóse el cuitado; y él le dijo con severidad: dentro de tres días he de saber yo que habéis ido a la misma casa y habéis declarado a las personas que se hallaron presentes, que no sabíais lo que decíais porque no estabais en vuestro acuerdo. ¿Lo haréis? Acusado el otro de su conciencia y con la noticia de que tenía del valor y esfuerzo de Pedro Saputo, respondió que sí. Pues en señal de amistad, y que en esto no se hablará más, dadme la mano. Diósela; y él se la apretó de modo que le magulló los dedos, estrujándoselos unos con otros; de que quedó lisiado para siempre después de estar mucho tiempo en poder de cirujanos; dio altos ayes el miserable y llamó la atención del paseo; mas Pedro Saputo le dijo: de vivo a muerto es inmensa la distancia, y eso no es nada; una leccioncita de prudencia, y una memoria del día que nos vimos en este paseo. Y muy sereno, con gentil continente, y saludando a los conocidos, se fue andando a la ciudad, y se volvió a Almudévar. Y solía decir que sus particulares injurias todas las perdonaría; pero que las que dijesen o hiciesen de su madre, le quitarían el sueño a él, y el sueño y algo más a sus autores. Se habló en Huesca de este lance, y todos le aprobaron como obra de un verdadero hijo que vuelve por la honra de sus padres.

Traía siempre consigo el Manual de Epicteto, y decía que no le podía leer tanto, que no le abriese siempre con gusto y provecho. Y solía decir que este libro es el testamento de la raza humana, así como el Evangelio es el testamento de la sabiduría increada, conduciendo el uno (en lo posible) a la paz de la vida y el otro a la paz de la vida y a la felicidad eterna.

Yo quisiera poder quitar de la historia de su vida algunas travesuras que hizo de muchacho, en especial la de disfrazarse de mujer y meterse en el convento; pero debe considerarse su poca edad, los motivos porque lo hizo, y no juzgarle con disfavor. No fue una calaverada; fue sólo discurso del miedo, por más que a otro no le hubiese ocurrido. También a algunos parecerá que fuera mejor haber olvidado después a aquellas dos compañeras del noviciado, o que las hubiese tratado ya con menos familiaridad. Pero, ¿era esto muy posible a él ni a ellas? Si cuantas mujeres le veían y trataban un poco, lo que es por ellas, se daban luego por perdidas, ¿qué sucedería a aquellas dos que nacieron con él a la luz y conocimiento de la malicia? ¿Y de un modo tan singular y no visto?

Desde el momento que se reconoció a sí mismo y vio cuan fácilmente podía ser rico si quería, que fue cuando volvió del gran viaje por España, dijo a su madre estas hermosas palabras: «Ya, buena madre y señora mía, tenemos un estado decente, el cual Dios mediante y yo con salud no ha de faltarnos. Yo os ruego, pues, que a ningún pobre, anciano, enfermo o desvalido, y más si es mujer, dejéis que le coja la noche sin pan si no sabéis que otro le acude. Acordaos cuando lo érades vos e yo niño, acordaos de lo que sentíades cuando alguna persona os saludaba con afabilidad y os daba algo para mí o con pretexto y voz que era para mí, y os encontrábades con un día bueno tomándome en brazos o sentándome a vuestro lado. Aquel gozo que entonces sentíades le podéis renovar y tener siempre que quisiéredes, con la ventaja de ser vos misma la autora de vuestra felicidad, dando con que le sientan otros infelices. Porque si felicidad hay en este mundo, es la conciencia de los beneficios que se hacen.» Y él por su parte, aunque generalmente valiéndose de terceras personas, socorría muchas necesidades. ¿Quién con esto no le amaría, aunque no hubiese otra causa? Viendo tal caridad, le dijo una vez un eclesiástico virtuoso, que no podía dejar de ser su vida muy feliz y próspera; y él, generoso y magnánimo, respondió: ésa no es cuenta mía.

Puédese disputar si fue un bien o un mal, mirando a su sola persona, el haber encontrado a su padre. Porque sus bienes no los necesitaba; su favor tampoco, ni la dignidad de la familia; fuera de si quería casar con mujer que se deshonrase de un hombre sin linaje. Pero como él no la hubiese querido con esta vanidad, no se puede considerar como un favor de la fortuna el adornarle después con un tan ilustre apellido. El de sabio que ha merecido y llevaba era mucho más grande. Y en cuanto a mujer y esposa digna de él habíasele prevenido en la hermosa y discreta Morfina, que nacida con un entendimiento muy claro, un juicio profundo y recto, y un pecho nobilísimo, prefirió a todos sus hinchados pretendientes un hombre de dudosa cuna, pero con ilustre dictado de sabio, que llevaba sin vanidad, sin afectación ni ceño. Dignas eran también de él su hermanita y Eulalia, tan apreciables una y otra, cada una por su término.

Para nada, pues, necesitaba a su padre ni de su apellido. Con todo, se alegró mucho de conocerle, aunque por su madre principalmente. Nunca él había creído liviandad ni desenvoltura el hecho de su madre, porque, sobre dar entero crédito a su relación, le conocía bastante para no dudar de su virtud, sin lo que oía a todos de su mucha honestidad y recato; pero la infeliz no podía estar satisfecha con su buena opinión, y más creyéndose engañada.

Por lo demás, parece que la suerte quiso mostrar en él que los hombres que nacen de su cuenta no deben procurar ser hijos sino de sí mismos, de su aplicación y de sus obras, pues le ocultó al mundo, sea con muerte, sea de otra manera, luego que encontró un padre que le diese estado. No era sin duda éste el que le convenía; y por eso y porque ya había perdido el otro, que era el legítimo en su condición, dejó de ser su hijo, y se perdió la luz y la gloria con que en él quiso iluminar y adornar el mundo.

Acerca del fin que tuvo nada se puede afirmar. Sospechóse por algunos y aun se quiso asegurar, que la carta y llamada a la corte fue traición de los cortesanos, que viendo al rey con deseos de hacerle venir y mostrando alegría algunas damas de las principales y más hermosas, se llenaron de envidia y discurrieron esta maldad para deshacerse de él, valiéndose luego de asesinos que le quitaron la vida en el camino, juntamente con el criado. Esto es lo que se sospechó y dijo, y lo que yo he creído siempre; pero de cierto no puede saberse. De todos modos, bien exclamó el poeta aragonés: ¡Oh corte, quién te desea!