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viernes, 3 de diciembre de 2021

DVA, Borao, C, Cabal - Cutio

DVA, Borao, C, Cabal - Cutio.

Diccionario de voces aragonesas, Gerónimo Borao, Jerónimo


CABAL.
d. Peculio, pegujar de los hijos segundos.

CABALERO.
El hijo que no es heredero. (Obtiene el cabal)

CABALGADA.
n. Contribución antigua en Aragón. (Cabalgada, cavalcada, era una incursión a caballo en una población para saquear)

CABALLERÍA.
a. Las rentas que señalaban los ricos-hombres a los caballeros que acaudillaban: había caballerías de honor, de mesnada y otras.

CABALLEROS-PARDOS.
n. Los que, sin ser de antemano hijodalgos o nobles, se armaban como francos por carta o por privilegio real, recibiendo en el hombro la pescozada. - En Castilla los que, sin ser nobles, no pechan y gozan
preeminencias de hijodalgos por privilegio del rey.

CABALLÓN.
d. Lomo de tierra que divide las eras de los huertos. (caballó, caballons)

menos cassá pokemons y mes cavá caballons, que estéu agilipollats, copón.

CABAÑERA.
n. Cañada o espacio señalado para la marcha de los ganados trashumantes, que suele ser de 60 a 90 varas.

CABECEQUIA.
a. Persona a cuyo cuidado están los riegos y acequias. -n. Guarda de viñas, custos vinearum. (sobresequié - zabacequia)

CABECERO.
n. El que tomando el arriendo de toda una casa por un tanto alzado, recauda los alquileres de las habitaciones y se entiende con los inquilinos.

CABEZADA (dar la) n. Desfilar saludando por delante de las personas que hacen el duelo en algún entierro. -n. Hacer alguna visita muy corta.

CABEZANA.
d. Cabestro.

CABEZUDO.
n. Hombre de buena cabeza, esto es, de buena organización intelectual. (a Beseit, lo baturro, la baturra, lo capgros o capitán. Los atres de la foto són nous.)

Cabezudos en Beceite iglesia

CABIDAR.
d. Ahorrar, economizar. (cabdal : caudal, caudales)

CABLETA.
n. Véase capleta y los siguientes vocablos, que todos se hallan indistintamente escritos con p y b.

CABO.
a. Párrafo, división o capítulo. (capítul, capituls; cap, caps; capitols)

CABREAR.
n. Echar las cabras los jugadores, para ver a quien cabrá pagarlo todo como dice Rosal.

CABREO.
a. Libro becerro o de privilegios.

CABREVACIÓN.
a. Acto y efecto de cabrevar.

CABREVAR.
a. Apear en los terrenos realengos las fincas sujetas al pago de los derechos del patrimonio real.

CABREVE.
a. Apeo en las bailías de dichas fincas.

CACHA.
d. Envite falso en ciertos juegos de naipes.

CACHILADA.
c. Lechigada: la Academia escribe cachillada.

CACHIRULO.
n. Fleco o adorno, generalmente ordinario. (Muy conocido es el pañuelo en la cabeza típico de Aragón, que lleva este nombre. En Valencia es una cometa)

Carlos Rallo Badet, Calaceite, Calaseit, Calaceit, Calasseit, Kalat Zeyd, aragonés, catalanista, tonto útil, catalufo, baturro, cachirulo

CACHO.
c. Gacho.

CADEJO.
c. Madeja.

CADIELLO.
c. Cadillo.

CADIERA,
d. Escaño, banco de respaldo: la Academia escribe cadira, ant. silla. 

CADILLO. a. Cachorro. -c. Flor del olivo cuando sale el fruto. (Cadell, cadells)

CADO.
a. Madriguera, huronera. (cau)

CADUFO.
n. Arcaduz, voz dórica y lemosina: en catalán catúfol y cadúfol.

CAGAZAS.
n. Cobarde, pusilánime, o, como dice la Academia, cagado.

CAGUERA.
n. Cagalera. (Ting caguera, me estic cagán).

CAJETA.
Cepo para recoger limosna.

CAL, CALEN. c. Importa, interesa: úsase siempre en tercera persona y se emplea universalmente entre las clases menos acomodadas de Aragón. = Entre los provenzales no sólo era usual esa palabra, sino la de
calensa necesidad o cuidado, y la de calier cuidadoso, necesitado. (No te cal patí: no te hace falta sufrir).

CALAGE.
a. Cajón o naveta. (Calaje)

CALAMONAR.
d. Corromperse o fermentar la yerba u otro vegetal.

CALANDRIA REAL. n. Variedad de la calandria: sólo en Zaragoza se designa con aquel nombre según Asso.

CALCERO.
n. Calzado. (calsé)

CALDERETA.
n. Se dice de la mujer entremetida y que comúnmente disipa el día en la ociosidad y los pasatiempos.

CALENDATA.
a. Fecha, voz forense antic. usada hoy en Aragón. (Kalendas, calendas)

CALIBO.
a. Rescoldo. (Caliu, calius).

CALMAR.
n. Escarmentar a alguno, dejarle mal parado.

CALMUDO.
n. Calmoso.

CALOMANCO.
a. Calamaco o tela de lana angosta con un torcidillo como jerga: ant.

CALONIA.
n. Multa: la Academia admite en este sentido las palabras caloniar y caloña.

CALORINA.
n. Calor fuerte y más bien seco: en Castilla calina, pero en significación del vaporcillo caliente que enturbia la atmósfera: en idioma provenzal calina calor.

CALOYO.
d. Recental, cabritillo destinado al regalo del paladar.

CALLIZO.
a. Callejuela, callejón.

CAMADA.
n. Se usa en la frase hacer o tener camada para denotar que se madruga menos que ordinariamente. (Se está más tiempo en la cama)

CAMAJUSTE.
n. Escalera para coger la oliva, que es un palo rajado hasta cierta altura y atravesado de otros, de suerte que ofrece base de apoyo y punta para apoyar en las ramas.

CAMAL.
d. Rama. (camal, camals; simal, simals)

CAMARLENGO.
a. Oficial de la casa real de Aragón, cuyas atribuciones y dependencia eran análogas a las del Camarero en Castilla. (Cámara, cambra - camarlench, camarlenchs y variantes. Ordonacions de Pedro IV)

CAMATÓN.
n. Véase camero.

CAMBALACHE.
n. Véase combalache, que, aunque menos castellano, es más usual.

CAMEÑA.
n. Cama rústica o campestre dispuesta con paja o ramaje. (Pareguda a la márfega, feta en barallofa de panolles de panís).

CAMERO.
n. Especie de colchón de que se sirven los pastores, y consiste en dos pellejos unidos.

CAMINO
(de). n. Al momento, en el instante: la Academia admite esta frase pero en sentido de al paso, al mismo tiempo.

CAMPAR.
d. Solazarse. -c. Descollar, sobresalir. -d. Lucir el garbo, pasear con vanidad u ostentación.

CAMPICO.
n. Diminutivo de campo, que incluimos aquí, no sólo por ser muy usual, sino aún más porque la Academia no le da cabida a pesar de admitir siempre como castellana y algunas veces como exclusiva aquella terminación: verdad es que admite campecico.

CAMPO.
n. Se dice por excelencia del de Cariñena, famoso por su viñedo.

CANA.
p. Medida de dos varas. Zurita dice “y rompieron más de cincuenta canas de muro.”

CANALERA,
a. Canal en el tejado, y el agua que cae por ella cuando llueve.

CANCIÓN
(poner en). n. Inducir a alguna cosa, hacer consentir en algo.

CANCHILAGUA.
n. Planta.

CÁNDARA,
a. Zaranda.

CANDILERA.
n. Planta.

CANDONGA.
n. Gollería, salida intempestiva: - en Castilla zalamería.

CANERO.
d. Salvado grueso.

CANSAR.
n. Usan de ese verbo transitivo los pescadores para expresar la acción de dar carrete o proteger los movimientos de un pescado prendido a quien es preciso fatigar para que, perdida la fuerza, se le pueda sacar a tierra.

CANSO.
a. Cansado, voz ant. que se lee en la Crónica del príncipe de Viana y que según la Academia usan hoy los rústicos de Aragón y Castilla la Vieja. -d. Canso, canse o calso de aguja, ojo de aguja. (Se usa como pesado, insistente, cansino, es sinónimo de Carlos Rallo Badet).

CANTAL.
a. Canto grande. (piedra)

CANTALAZO.
d. Canto grande. -n. Golpe dado en un cantal. (cantalada; cantaleo)

CÁNTARO.
a. Medida de vino de unas 28 libras. (Un cante de vi)

CANTERO.
a. Parte o pedazo de heredad.

CANTILAGUA.
n. Planta, linum catharticum.

CANTO.
n. Bizcocho o pan bendito.

CANUTILLO.
n. Juego que consiste en colocar sobre un tubo de caña algunas monedas y tirar con otras procurando volcar con ellas el tubo y colocarlas cerca de las contrarias.

CAÑADA.
a. Medida de vino en Aragón y parte de Asturias.

CAÑICERRADA.
n. Res que padece enfermedad inflamatoria en la cabeza.

CAÑO.
c. Cueva para enfriar y serenar el agua y para refrescar frutas, carne, vino o cualquiera vianda. -a. Vivar.

CAÑÓN.
n. El esquilón que se pone a los machos cabríos cuando trashuman a la cabeza de los rebaños de ovejas y carneros: llévanlo a veces estantes en la estación del verano. (de esquella : esquellot, esquellots)

CAÑUTO.
a. Alfiletero.

CAPACEAR.
a. Dar de capazos o con la capa, ant.

CAPACIDAD.
n. Poder, y así se dice "no hay capacidad de hacerle venir, no hay capacidad de reducirle."

CAPARRA.
a. Alcaparra. -p. Garrapata.

CAPARRÓS.
a. Caparrosa.

CAPAZA.
a. Capacho, espuerta para los molinos de aceite.

CAPAZO.
c. Esportilla. (Cabás, cabassos; peña de Alcañiz, Alcañís).

CAPEL.
d. Capullo del gusano de seda.

CAPELARDENTE.
c. Tumba, capilla ardiente, catafalco.

CAPITULO.
a. Cabildo.

CAPLETA.
n. Fianza de bienes inventariados: tomar a capleta, tomar con fianza, entregar en cableta entregar bajo fianza.

CAPLEVADOR.
n. El fianza de bienes inventariados.

CAPLEVADORA.
n. Adjetivo que se aplica a la fianza que se prestaba en los juicios y sobre los bienes inventariados: llamábase también cablevadora y cableta. En Castilla cablieva es anticuado con la significación de
fianza de saneamiento, y en Berceo se lee Tomaronlis cablievas et bonos fiadores.

CAPOLADO.
a. Picadillo: es a la vez sustantivo y adjetivo.

CAPOLAR.
a. Picar la carne.

CAPSUELDO.
d. Ventaja del uno por diez que se da al que paga ciertas deudas antes de vencido el plazo; dícese, pues, ganar capsueldo o capsveldo al pagar anticipadamente.

CAPUCETE.
n. El acto de meter la cabeza en el agua por un momento, y aun también todo el cuerpo. (cabussó, cabussons)

CARACOLA.
a. Variedad de caracol más pequeño que el común y con la concha blanca. (caragola, caragoles; té un gust que a mí me enchise; baqueta o vaqueta, baquetes o vaquetes.)

CARAMULLO.
d. Colmo. (Cormull, ple a cormull)

CARASOL.
n. Paraje abrigado y protegido por el sol.

CÁRCAVO.
n. La capacidad interior de los puentes en los molinos.

CARCHESIA.
n. Planta genista sagittalis. (Tipo de hiniesta, ginesta; ginestra, argilaga, archilaga)

CARDELINA.
d. Jilguero. (familia Carduelis; cagarnera, cagarneres, cadernera, caderneres, cardelina, cardelines.)

CARDÓN.
c. Árbol. -d. Laurel silvestre.

CARGA.
n. Peso de tres quintales. -n. Medida de 16 cántaros.

CARGADAL.
n. Cargazón de tierra y otras sustancias al fondo de los ríos o acequias.

CARGADAS.
n. Se usa en la expresión llevarse las cargadas que significa llevarse las culpas, cargar con la responsabilidad de alguna cosa.

CARGADOR.
n. Palo para sujetar en él con facilidad ingeniosa las cuerdas que amarran una carga.

CARICA.
a. Judía careta.

CARIÑAR.
d. Echar de menos a una persona o sitio, sentir su ausencia: en Castilla encariñar y encariñarse. (añorá, añorás)

CARIÑARSE.
d. Sentir tristeza por la ausencia de personas queridas o por la extrañeza de lugares no conocidos.

CARITATERO.
a. Antigua dignidad en la iglesia metropolitana de la Seo de Zaragoza. (de caritas, caritatem, caritatis: limosna, limosnero; elemosina: almoyner, almoiner, almoiné;, almoyna, almoina)

CARLÁN.
a. Custos castri, seu illius Gubernator infundatus, los cuales fuera del condado de Ribagorza se conocían en otros puntos con el nombre de castellanos. (castlán, carlán, castlà, castlan, castellan, castellán, etc: catalán)
La Academia dice que es el que en algunas partes de la Corona de Aragón tiene cierta jurisdicción y derechos en algún territorio.

CARLANÍA.
a. Dignidad, territorio y jurisdicción del Carlán.

CARMENAR.
n. Escarmentar a uno, haberle dado un golpe fuerte, un pellizco, etc.: en Castilla repelar.

CARNE.
n. En el juego del marro la presa que se hace en los contrarios.

CARNERARIO. a. Osario.

CARNERERA.
n. Esquila que llevan los carneros.

CARNERO.
a. Piel de carnero curtida. -n. vaso carnero sepultura. (vas carni)

CARPETA.
a. Cubierta de carta o pliego.

CARRACLA
n. Carraca. -n. Achaquiento.

CARRADA,
d. Carraza o ristra.

CARRAÑA,
d. Ira, enojo. -d. Persona propensa a estas pasiones.

CARRAÑAR,
d. Regañar.

CARRAÑÓN.
d. Regañón.

CARRASQUILLA.
n. Planta medicinal que se cría con abundancia en los montes, y comúnmente se emplea con mucho éxito para refrescar y disminuir la sangre.

CARRAZA.
d. Ristra.

CARRAZO.
d. Racimillo principalmente de uvas.

CARRETE
(dar). n. Dar pie para que se hable mucho de una cosa con objeto de enterarse de ella o de comprometer con sus explicaciones al que habla.

CARRETILLAS.
n. Las cuatro variedades de la estirpe medicago polymorpha.

CARTA DE GRACIA, a. Pacto de retrovendendo, en fuerza del cual el vendedor puede volver a adquirir la cosa vendida siempre que entregue el precio. -n.

CARTA DE RAFEZ: la Declaración del Privilegio general dice: "Item como las cartas de rafez se clamen falsas por razon de su poca pena que y es puesta en el fuero contra aquellos que redarguecen aquellas de falso etc."

CARTUARIO. ,n. Cartulario o libro becerro: úsala entre otros Latassa, y la cita Ducange apoyado en
Moret.

CASA Y TINELO. a. Antepuesto el verbo tener, significa dar de comer a todo el que quiera ir, tener mesa franca.

CASADA.
a. Casa solar de donde toma origen algún linaje, ant.

CASAL.
p. Solar, edificio de casa arruinada.

CASAMUDA. n. El acto de cambiar (mudar) de domicilio o habitación: dícese generalmente estar de casamuda, ocupar mucho la casamuda.

CASCAMAJAR. a. Quebrantar una cosa machacándola. -n. Metafóricamente explicar con minuciosidad una cosa, insistir en ella más de lo necesario.

CASCAR.
n. Dedicarse con preferencia a una cosa como se ve en las frases cascarle al pan, cascarle al derecho romano etc.

CASCUCIA.
n. Tunda: de cascar, voz castellana.

CASERA.
a. Ama o mujer de gobierno que sirve al hombre solo, principalmente si es sacerdote.

CASERO.
n. El que ocupa alguna caseta en portazgo y pontazgo.

CASTELLÁN.
a. Castellano o gobernador de un Castillo: se usa sólo en la orden de S. Juan en Aragón hablando del Castellán de Amposta. (carlán, castlán, castlá etc.)

CASUAL.
a. Aplícase a las firmas o decretos judiciales expedidos al fin de impedir algún atentado.

CATAPLASMERO.
n. El encargado en el Hospital de la confección y aplicación de las cataplasmas. -n. Zalamero, hazañero.

CATORCÉN.
n. Se dice del madero que tiene 28 palmos de longitud: esa palabra suele usarse comparativamente diciendo de los niños robustos "pesa más que un catorcén”. (14+14: 28 palmos)

CAUSAR.
a. Hacer causa o proceso.

CAZA.
n. Lebrillo.

CAZADA.
n. Golpe decisivo o mortal, y así se dice "de una cazada va abajo esa puerta" "¡qué lástima de cazada a ese perverso!" (Suposo que es un cop en lo cas, caz, la part de detrás de un arpioc o algunes caveguetes o cavecs.)

CAZAMOSCAS.
n. Papamoscas: pertenece entre los animales invertebrados a la clase de las aves, orden de los pájaros, familia de los dentirrostros, género de los papamoscas, en cuyas numerosas variedades se cuenta.

CAZUELA.
d. Cacharro. (Cassola, cassoles; En Francia, cassole)

CAZUELO.
d. Cacharro.

CEBADA
MARCIAL. n. La que se siembra en marzo y se cría por lo mismo en menos tiempo.

CEBOLLADA.
n. Planta, descrita por Asso.

CEBOLLINO.
a. Precedido de la palabra arráncate, significa el juego de arráncate, nabo.

CEDACILLO.
n. Planta briza media.

CEGALLO.
- n. Véase segallo.

CEGAMA.
n. Cegato.

CELA-CEQUIAS.
n. Véase zabacequias y cabacequia.

CENA DEL REY. a. Tributo para la mesa del rey, equivalente en Aragón y Navarra al de yantar conocido en Castilla: en Navarra se llamaba cena de salvedat y se daba también a los ricos-hombres cuando llegaban a
sus gobiernos. (Enlace a la que pide Jaime II a los de Sariñena)

CENERO.
d. Terreno no pacido.

CENTENAR. CENTENERO. d. Cuenda de madejas.

CENSAL.
a. Censual. -a. Censo.

CENSALISTA.
a. Censualista.

CEÑAR.
d. Guiñar, hacer señas: se halla en documentos aragoneses que inserta el Memorial literario de la Academia de la Historia.

CEPRÉN.
d. Palanca.

CEPRENAR.
d. Mover o sostener algo con cualquiera palanca o cuña.

CEQUIARIO.
n. El oficial encargado del cuidado de las cequias (acequias).

CERAMICO. n. Escrupuloso, irresoluto, persona para poco.

CERCILLO. c. Zarcillo.

CEREMEÑA. n. Avugo, en algunas localidades. (pereta, peretes)

CEREMEÑO. n. Avuguero.

CERCHEAR. n. Ceder las vigas que sustentan algún peso. (cercha)

CERPA.
d. Con aplicación a la lana, se dice de la que puede cogerse con los dedos.

CERRADO.
n. Se aplica a la res que, pasando de los cinco años, ya ha dentado y no da a conocer la edad por el número de sus dientes.

CERRAR.
n. Echar una res todos los dientes: la Academia limita esta significación a las caballerías.

CERRO.
n. Remate, tejadillo o vertedero que corona las tapias o paredes expuestas a la intemperie.

CIA.
d. Silo. 

CIBIACA.
d. Andas, parihuelas.

CICLÓN.
n. Ciclan. -n. La res que tiene un testículo interno y otro externo o ambos internos: la Academia llama rencoso al cordero de primera clase.

CICURES. n. Mansos domesticados: úsase por los montañeses en sentido recto y figurado, como entre los latinos.

CIENTO EN UN PIE. n. Clavel menor que el ordinario, el cual brota en grupos y tiene el tallo más oscuro.

CIERRO.
n. Copo, en la primera acepción de esta palabra. - n. Uno de los lances en el juego del dominó: véase encerrona.

CIJA.
a. Prisión o calabozo angosto. (citja, sitja, sitjar, sicha, siches, Sitges)

CINTERO.
a. Braguero.

CIRCUNDUCTO.
n. Se dice de lo que queda desvanecido o sin efecto por transcurso de término, como el decreto de Aprehensión si no se ejecutaba en los treinta primeros días.

CIRIUELO.
Libro de cerilla.

CISCO
(mover). n. Armar pendencia o discordia, andar al estricote.

CISTERNO. n. Se dice del artículo de propiedad para los que ya litigaron (en el proceso de Aprehensión) en alguno de los artículos anteriores, a diferencia del externo que es para aquellos que o no litigaron o deducen después nuevo derecho.

CLAMOR.
d. Barranco o valle que con las lluvias copiosas forma un grande arroyo. (conocida la de Almacelles)

CLARABOYA.
n. Alabastro.

CLAREARSE.
n. Tener mucho apetito.

CLARIZCA.
n. Se dice de la pedrezuela lisa y brillante.

CLAUQUILLADOR.
a. El que antiguamente sellaba los cajones en la Aduana:

CLAUQUILLAR,
a. Sellar los cajones o bultos en la Aduana: los catalanes decían cauquillador, cauquillar y cauquilla.

CLAUSTRILLO.
n. Salón destinado en la Universidad para toda clase de ejercicios en los grados, menos para la investidura que se da en el Teatro mayor.

CLAVELLINA.
a. Yerba o planta de donde nacen los claveles. (clavellinera, clavellineres; clavell, clavells)

CLAVIGERA, a.
Abertura practicada en las tapias de los huertos para que entre el agua. (Claveguera : alcantarilla; estolladó, estolladós).

CLERIGUETE.
n. Cierta ánade abundante en la estanca de Alcañiz.

CLOCARSE.
n. Ponerse en cuclillas.

CLOQUETAS
(en). n. En cuclillas.

COBAR.
d. Cobijar.

COCA.
n. Cualquiera golosina que se ofrece a los niños.

COCER (maldito de). n. Se dice del muchacho perverso, mal inclinado o demasiado impaciente.

COCINILLA.
p. Alcobilla o chimenea.

COCIO.
d. Cuenco.

COCÓN.
n. Coco, en sentido de "fantasma que se figura para meter miedo a los niños."

COCONA.
d. Se denomina de ese modo a la nuez vana. -n. salir la nuez cocona, frase con que se denota que algún negocio no ha correspondido al deseo, a la probabilidad o a la esperanza.

COCOTE.
a. Cogote: esa palabra está ya como castellana en las últimas ediciones: Cervantes usa del verbo acocotar. (acogotar)

COCHA.
n. El perol en que se elaboran algunos efectos de confitería.

COCHAMANDRERO. n. Entremetido, oficioso, amigo de manejarlo todo.

CODA. a. Cola: es de uso general en el lenguaje de la música.

COGER.
c. Caber. -n. coger el tiento o tomar el tiento, frase que equivale a la de tomar el corriente que se explica en su lugar.

COGULLADA.
d. Cogujada. (Ave; cogullades; vore lo llibre Réquiem per un llauradó español de Sender)

Réquiem per un llauradó español. Traduít per Ramón Guimerá Lorente.  Autó: Ramón José Sender.

COLADILLA.
n. Pepitoria.

COLAMBRE.
n. Rasuras o heces del vino. -n. estar de colambre o colambrijo, estar de colada. (brisa, brises; solada, solades; mare, mares del vi)

COLODRO.
a. Medida para los líquidos. -n. Taza ancha da poca altura y sin asas.

COLLETE.
d. Alzacuello.

COLLIDA.
n. "En aquella misma cort fue feyta declaracion en la collida del comun jus esta forma" dice el Códice de los Privilegios de la Unión. (cogida, recogida, captación de impuestos; cullita, cullites)

COLLILARGO. n. Variedad de las ánades: anas acuta. (: cuello largo)

COMANDA.
n. Obligación o escritura de préstamo que, sobre ser muy privilegiada, no tiene término contra el acreedor.

COMBALACHE.
n. Confabulación o acuerdo, generalmente en mal sentido: tiene, como se ve, alguna conexión con el cambalache castellano.

COMISARIO
FORAL. n. El encargado de administrar los bienes en el juicio de Aprehensión.

COMPAÑÍA DE ALPARGATA. a. Compañía de gente ruin que desampara a los demás cuando más necesaria es su asistencia. Por ampliación se dice familiarmente de cualquiera.

COMPÁS.
n. Distancia. (Ordinaciones de Zaragoza).

COMPRERO.
n. Comprador.

COMPROMÍS.
n. Compromiso, en su acepción vulgar y en la forense; el plural es compromises.

CONCARAR.
n. Confrontar, carear. (concará, concarás)

CONCELLO.
n. Concejo.

CONCIETO.
d. Apetito semejante al de las mujeres preñadas.

CONCOMERSE. n.
Véase reconcomerse.

CONDENADO.
n. Perverso, violento, con relación al genio, carácter, maña, voz etc.

CONDENAR.
n. Irritar, disgustar, enfadar, y así dice un poeta anónimo que hemos visto ms. Diré yo que te condena
que se grite contra el vicio.

CONFITADO. n. Conserva de fruta en almíbar, confitura.

CONFITAR.
n. Cocer las frutas en almíbar.

CONSERVACIÓN.
n. Distrito y fuerzas de que disponía cada uno de los Conservadores de la Unión.

CONSERVADORES.
n. Los jefes de la Unión, o digamos su junta presidencial o directiva.

CONSIENTE.
n. Consenciente, el que consiente o se hace cómplice en alguna cosa.

CONSUETA.
a. Añalejo que contiene el orden de rezar el oficio divino. -p. Apuntador en las compañías teatrales.

CONTORNILLO.
n. Se usa en la frase poner a uno en un contornillo, equivalente a la de ponerle en un aprieto, apuro o compromiso.

CONTRA.
n. Cuanto, y así se dice "contra más pobre, más generoso; contra más frío hace, más se agrava."

CONTRA-CARTA.
n. Escritura que limita los efectos de la comanda.

CONTRA-FIRMA.
a Inhibición contraria a la de la Firma.

CONTRA-FIRMANTE.
a. La parte que tiene esa inhibición.

CONTRAFIRMAR.
a. Ganar inhibición contraria a la de Firma; suele decirse contrafirmar de derecho.

CONTRAYERBA.
n. Pedimento contrario al apellido en el proceso de Aprehensión.

CONVENIDO. n. Emplazado o citado de una manera obligatoria: en Castilla se usó la frase parecida convenir a alguno en juicio, ponerle demanda judicial.

CONVOLAR
a segundo matrimonio. -d. Contraer segundo matrimonio.

COQUETA.
a. Palmeta o golpe que dan los maestros con el plano de la férula o palmeta en la palma de la mano. - a. Panecillo de cierta hechura. -n. Asegurar la coqueta adquirir un buen pasar seguro: antes, meterse fraile.

CORAL.
n. Se dice fino como un coral del que es muy testarudo o muy suyo: la Academia lo refiere a la persona astuta y sagaz: el poeta aragonés Pedro Torrella dice
Car en mon sor (cor)
Vos port amor
tan fina e tan
corrall
(Cancionero inédito, pág. 201)

CORALINA.
n. Pimiento rojo y picante, guindilla.

CORCA.
n. Carcoma. (corcó; quera)

CORCARSE.
d. Se dice de la madera cuando la roe el gusano (termita). (corcás, querás)

CORDEL.
n. Se dice cordel valenciano y cordel de punta de azote con alusión a dos géneros de cuerda que por su buena elaboración tienen proporcionalmente más resistencia que diámetro. -n. Cañada o cabañera.

CORDERETAS (en). A horcajadas una persona sobre otra. (a cascarrulles, acostes, a les costelles)

CORITATIS (en) n. En carnes, en cueros. (de escorcholí o descorcholí a Tamarite de Litera; en pilotes, despullat, despullats, despullada, despullades.)

CORNETA. n.
Guindilla, pimiento de Indias.

CORRALIZAR. n. Encerrar ganado en los corrales.

CORREDOR. a. Pregonero.

CORREGÜELA. n. Enredadera, planta. (correhuela)

CORRENCIAR. n. Filtrarse el agua de un campo en otro.

CORRENDERO. n. Se dice del que muestra diligencia cuando no es precisa.

CORRENTÍA. a. Inundación artificial cuando, después de segar y antes de la primera labor, se llena de agua el campo para que, pudriéndose con el rastrojo y raíces, sirva de abono.

CORRENTIAR, a. Hacer correntías. Hay ríos que, como el Nilo, se desbordan produciendo correntías
naturales.

CORRER-BURRO. n. Extraviarse, perderse una cosa, generalmente por malicia de alguien.

CORRIBLE. n. Corriente: se aplica a la moneda según lo hemos visto en documentos mss.

CORRIENTE.
n. Arroyo o centro de la calle: es sustantivo masculino. -n. Se dice tomar el corriente o tener tomado el corriente, para denotar que se toma el tiento a alguna cosa, o que ya se comprende la marcha de los
negocios en algún oficio.

CORRINCHE.
d. Corrincho, círculo de gente. (corrillo, corro)

CORRO.
c. Corrincho. -n. Trecho o trozo de tierra con destino al cultivo.

CORROMPER. n. Aburrir, importunar, disgustar, p. ej. me corrompe para que le venda la casa, me corrompe haciéndome vestir. -n. corromperse, asustarse: es voz local.

CORTADA.
n. Rebanada, corte de pan, melón, sandía etc. (tallada, tallades; llesca, llesques)

CORTE.
n. Se llamaba Corte del Justicia a su Tribunal compuesto de sus Lugartenientes y Asesores. (de Curia; Cortes)

CORVA.
n. Una de las partes de que se compone el arado.

CORVATIELLA. n.
Una de las variedades del cuervo. (Pot sé la gralla, gralles; grajo, grajos)

CORVILLO.
n. Espuerta de mimbres. (cartó, cartró de vime o vímec; tamé cóvec, covecs.)

COSCARANA.
a. Torta muy delgada y seca que se quiebra y cruje al mascarse.

COSCÓN.
n. Hombre entrado en días, viejo marrullero.

COSERO.
d. Arroyo para regar los campos.

COSO.
d. Calle que, por su anchura y extensión, suele ser la principal en algunas ciudades. (Muy famosa la calle del Coso de Zaragoza)

COSPILLO.
a. Orujo de la aceituna después de molida y prensada. (Samsa, sansa, oliassa).

COSQUIJO. n. Cosquillo, en algunas localidades. (coscoll, coscolls)

COSTUMBRE.
n. En Aragón se usa frecuentísimamente como masculino: en italiano se usa costume como masculino y costuma y costumanza como femenino. (consuetudine, consuetudines: costum, costums)

COTENAS
(en). Véase en corderetas.

COTI.
n. Mallo, juego.

COTILDEQUE
(de). d. Clase ínfima en un mismo título de nombre, autoridad, dignidad etc.

COTO. n. Número de partidas estipulado en algunos juegos, como límite o como tipo para las pérdidas y ganancias: se dice coto de tres dos, de cinco tres, etc. (per ejemple al guiñot)

COTORRERO, COTORRERA. n. Se dice del que asiste a toda diversión y quiere verlo y saberlo todo.

COTORRÓN, COTORRONA. n. La misma significación y la de hablador desordenado.

COZUELO.
n. Género de tributo o pecha que hemos visto mencionado en una carta de franqueza otorgada a 16 de marzo de 1258.

CRABONERA.
n. Esquila que llevan los machos cabríos (cabrón, cabrones) que van a la cabeza de los rebaños de primales y borregos. (craba : cabra; esquila : esquella, esquelles)

CREBOL.
a. Acebo, árbol. (grévol)

CREMALLOS.
d. Llares o cadena de la cual pende la caldera puesta al fuego.

CRESARSE.
d. Corcarse, querarse o pulverizarse la madera. (Querás la fusta : quera, queres; corcás : corcó, corcons.)

CRIAZÓN.
n. Cría, según vemos en un documento de 1238 en donde dice "criazones de bestiar, zo es de potro, de polino etc."

CRÍO.
n. Niño: también se dice cría sin diferencia de sexos. (crío, críos, cría, críes; chiquet, chiquets, chiqueta, chiquetes.)

CRUDO.
p. En algunas partes la fruta sin sazón. (vert, verts, verda, verdes : que no está madú, madús, madura, madures)

CRUJIDA.
n. Se da este nombre a las enfermedades graves que han tenido un término feliz.

CUADERNA. a. La cuarta parte de alguna cosa, especialmente de pan y dinero. -d. Moneda de 8 maravedises. -d. El prest de los presos. (quaterna)

CUAIRE.
n. Cuasi en algunas localidades.

CUAJA-LECHE.
n. Planta muy común, galium verum.

CUAJADA.
n. Composición con leche y con el cuajo añejo del cordero mamón. (collada, collades)

CUARTEAR.
d. Cuartar, sacar la cuarta parte de la décima.

CUARTEADOR. d.
El encargado de esa operación.

CUARTIZO.
n. La esquila que tiene formas rectangulares.

CUARTOS. n. Se usa en la expresión caerse a cuartos, que equivale a la castellana de la Academia irse o caerse cada cuarto por su lado.

CUATERNADO. n. Lo que consta en cuadernos o registros.

CUATRIMUDADO.
n. Se dice de la res que entra en los tres años y que ha mudado cuatro dientes: también toma el nombre de andosco, palabra que no incluimos por ser corrupción de la castellana adosco.

CUBA.
n. Palabra que, en son de adverbio, se emplea como sinónimo de basta, no hay más, principalmente aludiendo a lo que se come.

CUBERIL.
n. Se dice del clavo cuya marca es entre el tirado y el de pontón: tiene un decímetro de longitud y es sencillo o doble según su diámetro.

CUBICULARIO. n. Catedrático en lo antiguo.

CUBIERTA.
n. Al parecer escritura o documento cerrado, pues en las Observancias se lee “quod fuerat pactum in fide vel pro cubierta."

CUBIERTOS.
n. Soportales.

CUBILAR.
n. Cubil.

CUCAR.
n. Guiñar o cerrar un ojo. (clucá un ull)

Máximo Fabregat y les seues neures; Té una clucada de ull que enamore, casi tan com Junqueras.

CUCO.
n. Cuclillo. -n. Familiarmente se usa esta vez para designar a un hombre taimado, experto, calculista y solapado.

CUCHARA DE PASTOR. n. Planta, centaurea conífera.

CUCHARERO.
n. Zorrón o bolsa de piel en que los pastores llevan, no sólo las cucharas de palo que ellos mismos tallan, sino también otros útiles para comer. -n. Pequeño aparador portátil en que se colocan los
cubiertos de palo, las especias y el almirez.

CUCHITRIL.
n. Cuartucho: en Castilla pocilga de cerdos, de donde se ha tomado metafóricamente aquella significación. (soll, solls del gorrino, dels gorrinos : vore zolle)

CUDUJO.
n. Voz cariñosa con que se designa o lisonjea a los niños de corta edad cuando ostentan su hermosura y sobre todo su precocidad o sus hechizos.

CUDUJÓN.
n. El ojo o bolsa de la manta, (que en documentos oficiales hemos visto llamarse corujón), el de cada lado de la alforja y aun el esportón.

CUENCO,
a. Cuezo para colar. -a. Canasta de colar.

CUENTA.
n. Dícese en cuenta de por en vez de o en lugar de, como Zurita "mucho me duele que, teniéndoos en cuenta de padre, me digáis semejantes palabras."

CUENTO.
n. El conjunto de treinta haces de leña floja principalmente romero.

CUESCO. d. Cospillo; en Castilla la piedra redonda en que la viga aprieta los capachos.

CUEZO.
d. Cocio o cuenco.

CUITAR.
d. Reja para arar cuando la tierra está seca.

CUITRE.
n. Buey: se usa en las Ordenanzas agrarias de Zaragoza y en documentos navarros.

CULAR
(morcilla). n. Morcón. -n. Morcilla cular a muchos la ofrecen y a pocos la dan, proverbio.

CULECA.
n. -Clueca. -n. Torta en cuya tapa se suelen poner huevos duros: en Valencia y Murcia mona, según la Academia. (La mona de Pascua : rosca, en ous dus damún.)

CULERA.
n. La parte del pantalón correspondiente a las aposentaderas.

CULTURAR.
a. Cultivar, labrar la tierra. (llaurá) (textos antiguos: cultus vel eremus, heremus : cultivados o yermos.)

CUMPLIDO.
n. La sala principal y gabinetes adyacentes en que se recibe a las visitas que no son de confianza. -n. Cumplimiento, y así se dice visitas de cumplido, relaciones de cumplido, persona de cumplido.

CUNAR,
d. Mecer. (acunar) (chap. gronsá.)

CUQUERA.
n. Gusanera. (cuc, cucs)

CURCULLO.
n. Se dice del que está doblado, encogido o hecho un ovillo.

CURCULLÓN. n. Cada punta, generalmente atada, del fondo del saco o
talega.

CURTO.
a. Rabón o corto.

CUSCURRO.
n. Mendrugo o zoquete de pan: dícese también cuzcurro.

CUTIANO.
n. Diario, frecuente, constante. (Cotidiano).

CUTIO.
n. Constante, sin interrupción. (como chino chano, cutio cutio)

miércoles, 6 de enero de 2021

Lo Camí, VII.

VII.

Entre ells tres no cabíen les discussións. Cadaú acatabe lo puesto que li corresponíe a la pandilla. Daniel, lo Mussol, sabíe que no podíe imposás al Moñigo, encara que tinguere una inteligensia mes desperta que la seua, y Germán, lo Tiñós, reconeixíe que estabe per deball dels atres dos, a pesá de que la seua experiensia en muixóns ere mol mes sutil y vasta que la dells. La prepotensia, aquí, la determinabe lo bíceps y no la inteligensia, ni les habilidats, ni la voluntat. Después de tot, alló ere una cosa raonable, pertinén y lógica. Daniel, lo Mussol, ere lo únic capás de alcansá los trens de mercansíes en ple aufec de pujada y encara los mixtos si no veníen descarregats o en una máquina nova.
Lo Moñigo y lo Tiñós corríen menos que ell, pero les cames ligeres tampoc justificaben una primassía. Representabe una estimable cualidat, pero sol assó. A les tardes dels domenges y durán les vacassións del estiu los tres amics frecuentaben los prats y los montes y lo rogle de les birles y lo riu. Los seus entreteniméns eren variats, cambiáns y una mica salvaches y elementals. Es fássil trobá diversió, an eixa edat, a consevol puesto. En les masseches féen, a vegades, terribles carnisseríes de tords, merles y gribes. Germán, lo Tiñós, sabíe que los tords, les merles y les gribes, de la mateixa familia, se trobaben milló que a datra part, a les gabarreres y a les bardisses, a les hores de caló. Pera matáls als abres o a la vía, enchampánlos encara mich adormits, ere pressís matiná. Per assó preferíen buscáls en plena canícula, calina, cuan los animals féen la michdiada en perea entre la malea. Lo tiro ere, aixina, mes curt, lo blanco mes reposat y la pessa ressultabe mes segura. Pera Daniel, lo Mussol, no existíe cap plat mes selecto que los tords en arrós. Si ne cobrabe un li agradabe, inclús, desplomál ell mateix y de esta forma va pugué vore un día que casi tots los tords teníen miseria deball de les plomes. Li va dessepsioná la resposta del Tiñós al comunicáli lo seu maravillós descubrimén.

- ¿Ara ten enteres? Casi tots los muixóns tenen brutíssia deball de les plomes. Segóns mon pare, a mí me va apegá les calves un mussol. Daniel, lo Mussol, se va fé lo propósit de no intentá mes descubriméns en los muixóns. Si volíe sabé algo dells ressultabe mes cómodo y rápit preguntálay al Tiñós. Datres díes anaben al corro de birles a jugá una partida. Aquí, Roc, lo Moñigo, los aventajabe de forma contundén. De res servíe que los dixare una apressiable ventaja inissial; al acabá la partida, ells apenes se habíen mogut de la puntuassió obtinguda de grassia, mentres lo Moñigo rebassabe, sense esfors, lo máxim. An este joc, lo Moñigo demostrabe la forsa y lo pols y la destresa de un home ya dessarrollat. Als campeonats que se selebraben per a la Virgen, lo Moñigo - que partissipabe en casi tots los homens del poble - may se classificabe per deball del cuart puesto. San germana la Sara se sulfurabe per esta precossidat.

- Bestia, bestia - díe -, que sirás mes bestia que ton pare.

Paco, lo ferré, la mirabe en ulls esperansats.

- Aixina u vullgue Deu - afegíe, com si resare.

Pero, potsé, aon los tres amics trobaben un entretenimén mes inténs y complet ere al riu, al atre costat de la tasca de Quino, lo Manco. Se obríe, allí, un prat mol gran, en una carrasca grandíssima al mich, y, al fondo, una escarpada muralla de roca viva que los independisabe del resto de la vall. Enfrente de la muralla estabe la Badina del Inglés y, uns metros mes aball, lo riu se desllissabe entre roques y códuls, en poca fondaria.
An esta sona peixcaben cangrejos a sarpeta, en la ma, eixecán en cuidadet los bolos y pessigán en forsa als animalets per la part mes ampla de la clasca, la crosta de los crustáceos, mentres estos se retortigaben y obríen y tancaben patosamen les seues pinses en un radé intento de evasió inútil. Atres vegades, al Toll del Inglés, peixcaben sentenás de peixets que navegaben en bangs tan numerosos que, assobín, les aigües negrejaben per la seua abundansia. Només calíe aviá a la badina una caña en consevol sebo artifissial de colós chillóns pera enchampáls a dotsenes. Lo roín va sé que, 
degut a la abundansia y a la fássil peixca, los sagals van escomensá a subestimáls y van acabá despressiánlos del tot. Y tamé passabe en les sireres de alborsé, serves, mores y avellanes silvestres. Cooperabe no poc a fomentá este desdén lo fet de que don Moissés, lo maestre, preferiguere als estudiáns que passaben tontamen les seues hores libres arreplegán mores o serves pera obsequiá en elles a les seues mares. O be, peixcán madrilles. Y, per si aixó fore poc, estos mateixos sagals eren los que al final de curs obteníen diplomes, puntuassións de sobressaliente y mensións honorífiques. 

Roc, lo Moñigo, Daniel, lo Mussol, y Germán, lo Tiñós, sentíen per nells un desdén tan fondo per lo menos com lo que los inspiraben les mores, les serves y les madrilles.
A les tardes bascoses de estiu, los tres amics nadaben a la Badina del Inglés. Constituíe un plaé inigualable sentí la pell en contacte directe en l´aigua, refrescánse. Los tres nadaben a gosset, esquichán y removén les aigües de tal manera que, mentres durabe la inmersió y los cabussóns, no se barruntabe, sen metros riu aball y uns atres tans riu amún, la mes insignificán siñal de vida. Una de estes tardes, mentres se secaben, tombats al sol al prat de la carrasca, Daniel, lo Mussol, y Germán, lo Tiñós, se van enterá de lo que volíe di tindre lo ventre sec y de lo que ere un aborto. Teníen, entonses, set y vuit añs, respectivamen, y Roc, lo Moñigo, se tapabe en uns calsonsillos recusits en lo de detrás dabán y lo Mussol y lo Tiñós se bañaben en pilota picada perque encara no los habíe naixcut la vergoña. Va sé Roc, lo Moñigo, qui los hi va despertá aquella mateixa tarde. Sense sabé encara per qué, Daniel, lo Mussol, relassionabe tot aixó en una conversassió tinguda en sa mare, cuatre añs abáns, al amostráli ell la estampa de una exuberán vaca holandesa.

- Qué maja, ¿verdat, Daniel? Es una vaca lechera - va di sa mare.

Lo chiquet la va mirá tot parat. Ell sol habíe vist lleit a les cassoles, peroles, lecheres y cantes.

- No, mare, no es una vaca lechera; mira, no té cantes - va di.

La mare sen enríe silensiosamen de la seua ingenuidat. Sel va ficá a la faldeta y li va aclarí: - Les vaques lecheres no porten cantes, fill.
Ell la va mirá de frente pera adiviná si lo engañabe. Sa mare sen enríe. Va intuí Daniel que algo, mol amagat, ñabíe detrás de tot alló. Encara no sabíe que existiguere "aixó", perque sol teníe tres añs, pero en aquell momén u va pressentí.

- ¿Aón porten la lleit entonses, mare? - va indagá, en un afán de aclaríu tot.

Sa mare sen enríe encara. Va farfallá una mica, sin embargo, al contestáli:

- A... La pancha, claro - va di. Com una explosió va ressoná la perplejidat del chiquet:

- ¿Quééééé?

- Que les vaques lecheres porten la lleit a la pancha, Daniel - va afegí ella, y li apuntabe en la chata ungla lo mamellám preto de la vaca de la estampa. Va dudá un momén Daniel, lo Mussol, mirán les mamelles esponjoses; va siñalá lo mugró.

- ¿Y la lleit ix per eixe gra? - va di.

- Sí, fillet, per eixe gra ix.

Aquella nit, Daniel no va pugué parlá ni pensá en atra cosa. Intuíe en tot alló un misteri

velat pera nell, pero no pera sa mare. Ella sen enríe com no solíe enríuressen datres vegades, al preguntáli atres coses. Paulatinamen, lo Mussol sen va aná olvidán de alló. Mesos después, son pare va comprá una vaca. Mes tart va vore les vin vaques del boticari y les va vore muñí. Daniel, lo Mussol, sen enríe mol después, sol de recordá que se habíe pensat que les vaques sense cantes no donaben lleit.

Aquella tarde, al prat de la carrasca, a la vora del riu, mentres lo Moñigo parlabe, ell sen va enrecordá de la estampa de la vaca holandesa. Acababen de bañás y un airet afilat los secabe lo cos en fredes llengüetades. Encara aixina, flotabe una calina apegalosa al ambién. Tombats pancha per amún al prat, van vore passá per damún dells un muixó mol gran.

- ¡Mireu! - va chillá lo Mussol -. Seguramen sirá la sigüeña que espere la mestra de La Cullera. Va en eixa direcsió.

Va tallá lo Tiñós: - No es una cigüeña; es una grulla. Lo Moñigo se va assentá a la herba apegán los labios en un gesto furo y enfurruñat. Daniel, lo Mussol, va contemplá en enveja cóm se unflabe y desunflabe la seua enorme pitralera.

- ¿Qué dimoni de sigüeña espere la maestra? ¿aixina estéu encara? - va di lo Moñigo.

Lo Mussol y lo Tiñós se van eixecá tamé, assentánse a la herba. Los dos miraben

anheláns al Moñigo; intuíen que algo los diríe de "aixó". Lo Tiñós li va doná peu.

- ¿Quí porte los chiquets, entonses? - va di.
Roc, lo Moñigo, se manteníe serio, consién de la seua superioridat en aquell momén.

- Lo parí o criá - va di, sec, rotundo.

- ¿Lo criá? - van preguntá, a dúo, lo Mussol y lo Tiñós.

L´atre va remachá:

- Sí, lo parí. ¿Hau vist alguna vegada criá a una conilla? - va di.

- Sí.

- Pos es igual.

A la cara del Mussol se va dibuixá un cómic gesto de sorpresa.

- ¿Vols di que tots som conills? - va aventurá.

Al Moñigo li molestabe la torpesa de los seus interlocutós.

- No es assó - va di -. En ves de una conilla es una dona; la mare de cadaú.

Va brillá a les nines del Tiñós un extrañ resplandó de inteligensia.

- La cigüeña no porte los chiquets entonses, ¿verdat? Ya me pareixíe raro a mí - va explicá -. Yo me día, ¿Per qué mon pare ha de tindre deu visites de la sigüeña y la Chata, la veína, cap, y está dessichán tindre un fill y mon pare no ne volíe tans?

Lo Moñigo va acachá la veu. Al voltán ñabíe un silensio que sol trencaben lo cristalino chapoteo dels rápits del riu y lo suave rose del ven contra les fulles.
Lo Mussol y lo Tiñós teníen la boca uberta.

Va di lo Moñigo: - Los fa mol mal, ¿sabéu?

Van estallá les dudes del Mussol:

- ¿Y tú cóm saps totes estes coses?

- Assó u sap tot cristiano menos vatros dos, que vivíu encantats - va di lo Moñigo -.
Ma mare se va morí de tan doló que va tindre cuan vach naixe yo. No se va ficá dolenta ni res; se va morí de doló. Ñan vegades que, per lo vist, lo doló no se pot resisstí y se mor un. Encara que no estigues dolén, ni res; sol es lo doló. - Emborrachat per la ávida atensió del auditori, va afegí -: datres dones se partixen per la mitat. Lay hay sentit di a la Sara.

Germán, lo Tiñós, va preguntá:

- Mes tart sí que se fiquen dolentes, ¿no es sert?

Lo Moñigo va assentuá lo misteri de la conversa acachán encara mes la veu:

- Se fiquen dolentes al vore al chiquet - va confessá -. Los chiquets naixen en lo cos ple de pelussa y sense ulls, ni orelles, ni nas. Sol tenen una boca mol gran pera mamá. Después los van eixín los ulls, les orelles, y lo nas y tot lo demés. Daniel, lo Mussol, escoltabe les paraules del Moñigo tot tremolós y espectán. Dabán dels seus ulls se obríe una nova perspectiva que no ere datra cosa que la justificassió de la vida y de la humanidat. Va sentí de repén vergoña de trobás despullat del tot al aire libre. Y, al mateix tems, va experimentá un amor remossat, vibrán y impulsivu per sa mare. Sense ell sabéu, notabe, per primera vegada, dins dell, la emossió de la consanguinidat. Entre ells ñabíe un víncul, algo que fée, ara, de sa mare una causa imprescindible, nessessaria. 

La maternidat ere mes hermosa aixina; no se debíe al azar, ni al capricho una mica absurd de una sigüeña. Va pensá Daniel, lo Mussol, que de cuan sabíe de "aixó", ere aixó lo que mes li agradabe; lo sabés consecuensia de un gran doló y la coinsidensia de que eixe doló no lo haguere esquivat sa mare perque dessichabe tíndrel pressisamén an ell.

Desde entonses, va mirá a sa mare de un atra manera, desde un ángul mes humano y simple, pero mes sinsé y en mes estremessimén. Ere una sensassió extraña la quel embargabe en presensia seua; algo aixina com si lo seu pols palpitare al uníssono, uniformemen; una impresió de paralelisme y mutua nessessidat.

Desde aquell día, Daniel, lo Mussol, sempre que anabe a bañás a la Badina del Inglés, portáe uns calsonsillos vells y recusits, com lo Moñigo, y se ficabe lo de detrás dabán.
Y, entonses, pensabe en lo feo que debíe sé ell al naixe, en tot lo cos cubert de pelussa y sense ulls, ni orelles, ni nas, ni res... sol una enorme boca afanosa de chuplá.
"Com un top", pensabe. Y lo primé estremessimén se transformabe al poc rato en unes carcañades espasmódiques y contagioses.

lunes, 10 de agosto de 2020

SEXTA JORNADA.

SEXTA JORNADA.

Escomense la sexta jornada del Decamerón, a la que, daball del gobern de Elisa, se parle sobre alguns que en paraules ingenioses combatixen un ataque, o en una rápida contesta u ocurrensia escapen a la perdissió o al perill o al deshonor.

Habíe ya la lluna, están al mich del sel, perdut los seus rayos, y en la nova llum que arribáe están clares totes les parts del nostre món, cuan se va eixecá la regina, fen cridá a la seua compañía. Se van alluñá, a pas lento, del hermós palau passejánse entre la frescó, tenín uns cuans raonamens sobre una y atra cosa, y discutín sobre la bellesa de les histories contades, y enriénsen de les coses passades an elles, hasta que, eixecánse mes lo sol y escomensán a calentá, a tots los va pareixe be torná cap a casa; per lo que, tornán sobre les seues passes, allá sen van entorná. Y allí, están ya parades les taules y tot ple de escampades herbetes de bona auló y flos, antes de que la calina aumentare, per orden de la reina se van ficá a minjá, y fet aixó en festa, antes de fé datra cosa, cantades algunes cansonetes majes y grassioses, uns sen van aná a dormí y uns atres a jugá als dados o atres jocs; y Dioneo jun en Laureta sobre Troilo y Criseida se van ficá a cantá. Y arribada ya la hora de torná al consistori, sén tots requerits per la reina, com acostumaben, se van assentá pel voltán de la fon; y volén ya la reina maná que se contare la primera historia va passá algo que hasta entonses no habíe passat, y va sé que per la reina y per tots va sé sentit un gran abalot que les criades y los criats faien a la cuina. Per lo que van cridá al senescal y li van preguntá quí cridáe y quina ere la raó del abalot; va contestá que aquell rebombori lo feen Licisca y Tíndaro, pero que la raó no la sabíe, perque acababe de arribá allí aon estáen per a fels callá cuan lo habíen quirdat.
Li va maná la reina que enseguida faiguere vindre allí a Licisca Tíndaro, y una vegada los va tindre dabán, los va preguntá quína ere la raó de aquell sarabastall. Y volénli contestá Tíndaro, Licisca, que los seus añs teníe y ere bastán soberbia, y sofocada per cridá, giránse cap an ell en mal gesto, va di:

- ¡Veigáu este animal de home a lo que se atrevix, aon estic yo a parlá abans que yo!
Dixa que yo u conta. - Y giránse cap a la reina, va di:
- Siñora, éste vol sabé mes que yo de la dona de Sicofonte, ni mes ni menos que si yo no la coneguera, y vol que me crega que la primera nit que Sicofonte se va gitá en ella, micer Mazo va entrá a Montenegro per la forsa y en derramamén de sang; y yo dic que no es verdat, sino que va entrá passíficamen y en gran plaé de los de dins. Y éste es tan animal que se creu massa que les jovenetes són tan tontes que están perdén lo tems cuidán al pare y als germans que de set vegades sis esperen a casáles tres o cuatre añs mes de lo que deuríen. Germá, ¡be estaríen si tingueren que esperá tan! Per Cristo que sé lo que me dic cuan u juro, no ting veína yo que haigue anat al home donsella; y encara de les casades be ne conec unes cuantes, y quínes burles los fan als seus homens; y este borrego vol enseñám a coneixe a les dones, com si yo haguera naixcut ahí. -
Mentres parlabe Licisca, sen enríen tan les siñores que sels haguere pogut arrencá totes les dens que se veíen; y la reina ya la habíe manat callá sis vegades, pero no valíe de res: no va pará hasta que habíe dit tot lo que volíe di. Pero después de callá, la reina, rién, giránse cap a Dioneo, va di:
- Dioneo, éste es assunto teu, y per naixó cuan haigam acabat les nostres histories tindrás que sentensiá en firme sobre este prossés.

Dioneo rápidamen li va contestá:

- Siñora, la sentensia está donada sense sentí res mes; y dic que Licisca té raó y crec que es com ella diu, y Tíndaro es un animal. -
Sentín aixó Licisca, va escomensá a riure, y li va di a Tíndaro:

- ¿U sens? Be u dieba yo: vésten en Deu, ¿creus que saps mes que yo cuan encara no tens secs los ulls? ¡alabat sigue!, no hay viscut yo en vano, no.

Y si no fore que la reina en un mal gesto li va imposá silensio y li va maná que no diguere una paraula mes ni faiguere cap abalot si no volíe sé assurriagada. Va maná que sen anigueren ella y Tíndaro, res se haguere pogut fé en tot lo día mes que sentíla an ella.
Poc después que sen van aná, la reina li va encarregá a Filomena que escomensare les histories; y ella, alegremen aixina va escomensá:

SEXTA JORNADA. Lo Decamerón.


Novela primera de la jornada sexta