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domingo, 28 de julio de 2024

3. 15. Del pleite al sol.

Capítul XV.

Del pleite al sol.

Mas de Torubio, pozo, pou, finca, Cretas, Queretes, viña, viñedo


Este capítul, discreto lectó, no voldría que lo llixgueres, perque dirás: trufa, trufa: y ya veus que aixó es contra lo meu crédit y la estimassió del llibre. Be me hay dit a mí mateix, que no debía escríureu; pero me hay contestat, que yo no ting la culpa de que la tradissió haigue conservat este fet. Y pera descárrec de la meua consiensia ting que manifestá que yo, u crega o no u crega, si ha passat, potsé no va sé a Almudévar, pos ña qui u atribuíx a datres pobles. Anem al cas.

Diuen, pos, que mentres Pedro Saputo va está a la Cort, van ficá los del seu poble un pleite al sol, y que cuan va arribá de Saragossa y después que lo van saludá tots, lo van cridá un día a la plassa aon estáe ajuntat lo poble, y li va di un del consell:

- En mol dessich, oh fill, lo nostre Pedro Saputo, esperabem la teua vinguda a la vila pera donát cuenta de una cosa que ham fet y que tú en la teua molta agudesa y sabiduría mos has de ajudá a portá a bon terme y final cumplimén. Has de sabé que fará un mes vam ficá un pleite al sol... tal com va sentí aixó Pedro Saputo, va di:

- ¡Pleite al sol! Y va contestá un de la plassa: 

- Pleite al sol, sí, pleite al sol; perque sempre mos ferix de frente al camí de Huesca. ¿Anem cap allá? Mos ferix la cara; ¿Tornem de allá?, mos torne a ferí la cara. Y l’atre día a Simaco Pérez y a Calisto Espuendas los va passá que de tan feríls lo sol se van quedá segos; y com aixó ya ha passat atres vegades no volem que mos passo a tots, avui un, demá dos, perque después los de atres pobles mos farán momos y mos dirán ullets, garchos y guiñosos. Per naixó ham ficat un pleite al sol, y hasta que lo guañem y no mos ferixque mes de cara al camí de Huesca, no ham de pará. Y ya pots, tú que eres tan espabilat y tan aquell, mirá de fé que aixó no se pergue y traballá en los juches y lletrats, que be los paguem, que yo vach doná l’atre día una ovella mamia que me va tocá per als gastos.

- Pero, siñós, va di Pedro Saputo: ¿es possible que haigáu caigut a la mengua que estáu dién? ¿Pleite al sol hau ficat? ¿Qué dirán los atres pobles?

- Que diguen lo que vullguen, va contestá un atre bárbaro de la gentada; mes val que diguen aixó que no tornamos cèlios com aquell de Tortosa que cante en lo noi y lo mut de Ferreríes, y después no valgam pera res mes que fé bona música y fandangos, y mos faiguen la figa y no u veigam. Y ya pots traballá, sinó a volá d'icho puesto, que pareix que desde que has estat a la Cort del Rey ya no te coneixem. Y an estes paraules ne van seguí datres mes altes, acaloranse la gen de modo que Pedro Saputo va habé de sedí, y fen siñal de volé parlá, se van assossegá y van callá, y ell los va di:

- Yo tos dono paraula que lo pleite se acabará pronte, que no durará ni una semana, y que lo guañarem.

- ¡Be! ¡Be! ¡Viva Pedro Saputo! Y se va desfé la junta. Va preguntá quí ere lo lletrat que defeníe a Almudévar, y va aná a vores en ell y les demés pesses de aquell ajedrez.

Lo lletrat, despert com un mussol, li va di que efectivamen li habíen demanat los de Almudévar que los escriguere una demanda y querella contra lo sol, perque los feríe de cara cuan veníen cap a Huesca y cuan sen entornáen al poble, y que li volíen ficá un pleite; que primé los va di que ere un disparate, pero que no va pugué disuadíls; que después los va volé acolloná en los gastos que vindríen, y que an aixó habíen contestat que no faltaríen dinés; y que en efecte después habíe sapigut que se escotaben y reuníen una cantidat mol considerable. Per esta relassió va vore Pedro Saputo que no ñabíe estafa o malissia; sen va enriure en lo lletrat, y se va está passeján per allí dos díes, y al tersé per la tarde sen va entorná cap a Almudévar discurrín lo modo de eixí del pas, dixán als del seu poble per sabocs hasta la consumassió dels siglos.

Va convocá al poble per lo matí, y los va di desde unes pedres que habíen sigut los solamens y lo peu de una creu: 

- Fills de Almudévar, tos partissipo que ham guañat lo pleite al sol... No tos abalotéu; escoltéu: ya no tos tornaréu segos, ni tos podrán di ullets o garchos, perque no u siréu mai mes. La cosa ha passat de esta manera. Después de vore lo que se va alegá de la nostra part y lo que va contestá la contraria, vach aná a la justissia y li vach parlá llárgamen de la tirria que mos té lo sol, de lo tossut que es, mos ferix sempre de cara; y a forsa de les meues reflexions ha sentensiat al nostre favor; y yo, agarrán una copia de la sentensia, me la vach ficá an esta burchaqueta secreta del meu gabán, y diu aixó:

(¡Cóm van eixecá lo cap y obríen la boca pera sentíu!):

"A la siudat de Huesca, als set díes del mes de novembre del añ a Nativitate mil y tans deu catorse, yo la justissia, alcalde, corregidó, tribunal y definidó de causes, pleites y querelles de la terra y los planetes del sel; a la instansia que se seguix per lo consell y vila de Almudévar contra lo procuradó Benito Camela nomine y de part del sol de España; atento al que per les dos parts se ha alegat, y remitínme al prossés en tot cas tam in preses quam in futurum, declaro y fallo a justissia, ley, consiensia, y raó, y a nom y veu de la católica Majestat del Rey lo nostre Siñó (que Deu lo guardo), que lo consell y vila de Almudévar no demane cap gollería ni lo que diuen cotufas al golfo, peres al olm, sino lo que fa mols añs y hasta siglos que van pugué demaná en lo mateix dret y justissia que ara, y que lo sol de dabán no sigue osat de feríls de cara cuan vaiguen cap a Huesca y cuan sen entornon per lo matí...»

Aquí no va pugué ya aguantás la multitut, y van tirá los sombreros al aire cridán: ¡Viva Almudévar! ¡Viva Pedro Saputo! Y va durá un rato la alifara y selebrasió de la victoria.

Així que se habíen desfogat, va continuá Pedro Saputo y los va di: 

- Ara de eixes perres que hau arreplegat, que segons hay calculat passe de mil libres jaqueses, se podríe fé un pou de pedra pera tindre aigua abundán y bona a tot hora y tems, en una bassa, de la que se podríe passá l'aigua del sel después de aclarida y desenterbolida, com al Mas de Torubio de Queretes.

- ¡No, no!, va cridá una veu de la turba. ¿Aigua dius? Hasta la del sel mos fa nosa. Si hagueres dit una fon o un pou manantial de vi, entonses sí que hagueres assertat; pero d'aigua, ¡mal empleades perres! 

En un atra cosa u podem empleá. Escoltéu lo que passe: per ahí se están sorsín los muros y arruinanse a tota pressa, y día y nit tenim lo poble ubert; que se reforson los muros y faiguem unes portes ben fortes pera tancá de nit pera que no entron los lladres y no torno a passá lo fet de la semana passada, que van entrá a micha nit, van matá gossos, van assustá a la comare y al forné vell, y se van emportá a la filla de Jorge Resmello, a la Resmella, pos ya la coneixíeu; y la tornarán, sí, gora un rasco, o la dixarán que no valdrá pera res. Aixó es lo que ham de fé en eixes perres. Y van aplaudí tots al que aixó va di; y Pedro Saputo va callá, va eixecá los muscles, y sen va aná cap a casa seua, imaginán la ligeresa y fassilidat del vulgo, que igual aclamáe en vives com amenassáe de mort.

Pero, en efecte, lo lectó té que atindres al que hay dit al prinsipi: 

a sabé, que este fet es puro cuento, perque tanta simplissidat, tanta gran tontería, no cap a homens que caminen en dos peus y tenen los ulls a la cara. Ña qui assegure que van sé los de Loharre los del pleite al sol, uns atres diuen que los de Beseit, al Matarraña; yo dic lo mateix. Y tamé u hay sentit de un poble de Galissia y de dos de Andalusía. Pero de éstos y de tots, lo dit, dit. Conque lo lectó se servirá tindre este capítul per no escrit; de lo contrari lo acuso de roín y burlón y enemic de la pas dels pobles.


Original en castellá:

Capítulo XV.

Del pleito del sol.

Este capítulo, discreto lector, no quisiera que lo leyeses, porque vas a decir: trufa, trufa: y ya ves que esto es contra mi crédito y la estimación del libro. Bien me he dicho a mí mismo, que no debía escribirlo; pero me he respondido, que yo no tengo la culpa de que la tradición haya conservado este hecho. Y para descargo de mi conciencia debo manifestar que yo lo creo o no lo creo; y que si ha sucedido, quizá no fue en Almudévar, pues hay quien lo atribuye a otro pueblo, y aun a otros. Vamos al caso.

Dicen, pues, que mientras Pedro Saputo estuvo en la corte, pusieron los de su lugar pleito al sol, y que cuando llegó a Zaragoza y después que le hubieron saludado todos, le llamaron un día a la plaza en donde estaba ayuntado el pueblo, y le dijo uno del concejo: - Con mucho deseo, oh hijo nuestro Pedro Saputo, esperábamos tu venida al lugar para darte cuenta de una cosa que hemos hecho y que tú con tu mucha agudeza y sabiduría nos has de ayudar a llevar a buen cabo y final cumplimiento. Has de saber que habrá un mes pusimos un pleito al sol... Apenas oyó esto Pedro Saputo, dijo: - ¡Pleito al sol! Y respondió uno de la plaza: - Pleito al sol, sí, pleito al sol; porque siempre nos fiere de frente en el camino de Huesca. ¿Vamos allá? Nos fiere la cara; ¿venimos de allá?, nos torna a ferir la cara. Y el otro día a Simaco Pérez y a Calisto Espuendas les sucedió que de así ferirles el sol se tornaron cegatos; y como esto aconteció ya a otros en otras ocasiones pasadas no queremos que nos acontezca a todos, hoy uno, mañana dos, porque después los de otros lugares nos farán mueca y nos llamarán ojitos y guiñosos. Por eso hemos puesto pleito al sol, y hasta que le ganemos y no nos fiera más de cara en el camino de Huesca, no hemos de parar. Y ya puedes tú que eres tan agudo y tan aquel, mirar y fer que esto no se pierda y trabajar con los jueces y letrados, que al fin bien los pagamos, que yo dié el otro día una ovella que me tocó para los gastos.

- Pero, señores, dijo Pedro Saputo: ¿es posible que habéis caído en la mengua que estáis diciendo? ¿Pleito al sol habéis puesto? ¿Qué dirán los otros pueblos? - Que digan lo que quieran, respondió otro bárbaro de la turba; más vale que digan eso que no tornarnos cegatos y después no valgamos para cosa, y nos fagan la figa y no lo veigamos. Y ya puedes traballar si no a volar a d'icho lugar, que parece que desde que has estado en la corte del rey ya no te conocemos. Y a estas palabras siguieron otras más altas, acalorándose la gente de modo que Pedro Saputo hubo de ceder, y haciendo señal de querer hablar, se sosegaron y callaron, y él les dijo: - Yo os doy palabra que el pleito se acabará en breve, que no durará una semana, y que lo ganaremos. - ¡Bien! ¡Bien! ¡Viva Pedro Saputo! Y se deshizo la junta. Preguntó quién era el letrado que defendía a Almudévar, y fue a verse con él y las demás piezas de aquel juego.

El letrado le dijo que efectivamente le habían pedido los de Almudévar que les escribiese una demanda y querella contra el sol, porque les daba de cara cuando venían a Huesca y cuando se volvían al lugar, y que le querían poner pleito; que primero les dijo que era un disparate, pero que no pudo disuadirles; que después los quiso arredrar con los gastos que ocurrirían, y que a esto habían respondido que no faltaría dinero; y que en efecto después había sabido que se escotaban y reunían una cantidad muy considerable. Por esta relación vio Pedro Saputo que no había lo que él sospechara de estafas y malicia; se rió con el letrado, se estuvo paseando por allí dos días, y al tercero por la tarde se volvió a Almudévar discurriendo antes el modo de salir del paso, dejando a los de su lugar por tontos hasta la consumación de los siglos.

Convocó al pueblo por la mañana, y le dijo desde unas piedras que habían sido cimiento y pie de una cruz: - Hijos de Almudévar, os participo que hemos ganado el pleito al sol... No os alborotéis; oíd: ya no os volveréis cegatos, ni os podrán llamar ojitos y guiñosos, porque no lo seréis. La cosa ha pasado de esta manera. Después de ver lo que se alegó de nuestra parte y lo que contestó la contraria, fui al juez y le hablé largamente de la tirria que nos tiene el sol, y de su terquedad y trece de cuenta en herirnos siempre de cara; y en fuerza de mis reflexiones ha sentenciado a nuestro favor; e yo tomando una copia de la sentencia me la puse en este secreto de mi gabán, y es del tenor siguiente (¡cómo levantaron la cabeza y abrían la boca para escucharla!): «En la ciudad de Huesca, a los siete días del mes de noviembre del año a Nativitate mil y tantos diez catorce, yo el infrascrito juez, alcalde, corregidor, tribunal y definidor de causas, pleitos y querellas de la tierra y los planetas de cielo; en la instancia que se sigue por el consejo y villa de Almudévar contra el procurador Benito Gómez nomine y de parte del sol de España; atento a lo que por ambas partes se ha alegado, y remitiéndome al proceso en todo caso tam in preses cuam in futurum, declaro y fallo en justicia, ley, conciencia, y razón, y en nombre y voz de la católica majestad del rey nuestro señor (que Dios guarde), que el concejo y Villa de Almudévar no pide ninguna gollería ni lo que dicen cotufas en el golfo, sino lo que hace muchos años y aun siglos que pudieron pedir con el mismo derecho y justicia que agora, y que el sol en adelante no sea osado de ferilles de cara cuando vengan de Huesca y se vuelvan por la mañana...» Aquí no pudo ya contenerse la multitud, y tiraron los sombreros al aire gritando: ¡Viva Almudévar! ¡Viva Pedro Saputo! Y duró un rato la algazara y jubilación de la victoria.

Así que se desfogaron, continuó Pedro Saputo y les dijo: - Agora de ese dinero que habéis recogido, que según he calculado pasa de mil libras jaquesas, se podría hacer un pozo de piedra para tener agua abundante y buena en todo tiempo, con una balsa inmediata, de la cual se podría pasar el agua lluvial después de clarificada. - ¡No, no!, gritó una voz de la turba. ¿Agua dices? Aun la del cielo nos incomoda. Si heses dicho una fuente o un pozo manantillo de vino, entonces sí que heses acertado; pero d'agua, ¡bien empleado dinero! En otra cosa lo podemos emplear. Oíd lo que m'ocurre: por ahí se están cayendo los muros y arruinándose a toda priesa, y día y noche tenemos o lugar abierto; compónganse los muros y fagamos unas puertas bien fuertes para cerrar de noche que no entren os ladrones y no vuelva a suceder o fecho de la semana pasada, que entraron a media noche, mataron perros, asustaron a la comadre y el hornero viejo, y se llevaron a filla de Jorge Resmello, a Resmella, pues ya la conocías; y la volverán, sí, gora un rasco, o la dejarán que no valdrá para cosa. Esto, es lo que hemos de fer con ese dinero. Y aplaudieron todos al que eso dijo; y Pedro Saputo calló, se encogió de hombros, y se fue a su casa, imaginando en la ligereza y facilidad del vulgo que en una hora muda de afectos, aclamando con vivas y amenazando de muerte.

Pero, en efecto, el lector debe atenerse a lo que he dicho al principio: a saber, que este hecho es puro cuento, porque tanta simplicidad, tan gran tontería, no cabe en hombres que andan con dos pies y tienen los ojos en la cara. Hay quien asegura que fueron los de Loharre los del pleito del sol; digo lo mismo. Y también lo he oído de un pueblo de Galicia y de dos de Andalucía. Pero de éstos y de todos, lo dicho, dicho. Conque el lector se servirá tener este capítulo por no escrito; o de lo contrario le mando desde aquí para malévolo y le acuso de burlón y enemigo de la paz de los pueblos.

miércoles, 4 de febrero de 2026

Querela, Querella - Requisicio, Requisitio

Querela, Querella, s. f., lat. querela, plainte, lamentation.
Veray Dieus, dressa tas aurelhas,
Enten mos clams e mas querellas. 
Folquet de Marseille: Senher Dieus. 
Vrai Dieu, dresse tes oreilles, entends mes réclamations et mes plaintes. 
Ses tort ni ses querela,
P. Vidal: S' eu fos en.
Sans tort ni sans plainte.
ANC. FR. Lamentant au doux renouveau
Dessus un verdissant rameau
Son antique querelle.
R. Garnier, trag. de Marc Antoine, act. II, sc. 1.
Car j'ai laissé Marion éplorée
Dedans son parc où l'humble pastorelle
Fait, j'en suis sûr, lamentable querelle.
Cl. Marot, t. I, p. 313.

Estatutos y hordinaciones civiles y criminales. Hechas y hordenadas por los Justicia, Jurados, Concejo y Universidad de la Villa de Fórnoles

- Querelle, 
Sostenir sa querella. Chronique des Albigeois, col. 22.
Soutenir sa querelle.
ANC. CAT. ESP. Querella. PORT. IT. querela. (chap. Querella, querelles; queixa, queixes.)

2. Querelhamen, s. m., plainte, réclamation. 
El ira al papa far sos querelhamens.
Guillaume de Tudela.
Il ira au pape faire ses plaintes.

3. Querelhar (+ Querelar), v., chagriner, plaindre, porter plainte.
Que si vendra querelar a sa majestat... d' alcun cas criminal.
Statuts de Provence. Massa, p. 170.
Qui se viendra plaindre à sa majesté... d'aucun cas criminel.
No t querelhar
Ja del donar.
Giraud de Calanson: Fadet joglar.
Ne te plaindre jamais du donner. 
No m puesc mudar que no m querelh
Que la folhia vey sobrar.
B. Martin: Farai.
Je ne me puis changer que je ne me chagrine de ce que la folie je vois dominer.
ANC. CAT. ESP. Querellar. PORT. Querelar. IT. Querelare. (chap. querellá, querellás: yo me querello, querelles, querelle, querellem o querellam, querelléu o querelláu, querellen; querellat, querellats, querellada, querellades; yo me querellaré; yo me querellaría; si yo me querellara.)

4. Querulos, adj., lat. querulus, chagriné, plaintif. 
Si 'l repta non ges querulos,
Mas l' en ret grat e gazardos.
Buzac... sa votz totz temps es queruloza.
(chap. Aguilucho... sa veu tots tems es queixosa : sempre piule, demane minjá, com los buitres ascumites.)
Eluc. de las propr., fol. 72 et 147.
S'il l'accuse il n'est point chagriné, mais il lui en rend gré et récompense.
Busard... sa voix toujours est plaintive.
ESP. Querelloso. PORT. Quereloso. IT. Quereloso, queruloso.
(chap. queixós, querellós, queixosos, querellosos, queixosa, querellosa, queixoses, querelloses.)

5. Querimonia, s. f., lat. querimonia, plainte.
Can alcus depausa querimonia de alqun ciutada.
Tit. du XIIIe siècle. DOAT, t. CXVIII, fol. 85.
Quand aucun dépose plainte contre aucun citoyen.
ANC. CAT. IT. Querimonia. (chap. querimonia, querimonies; querella, querelles; queixa, queixes. Se fiquen cuan ña un greuge o agravi; poden portá a un pleite o pleyte o pleito, com lo pleite al sol dels de Almudévar o lo de Fórnols contra Peñarroija de Tastavins.)


Querer, Querir, Querre, v., lat. quaerere, quérir, chercher, demander, requérir, convoiter.
Queretz dos vaiseletz prions. Deudes de Prades, Auz. cass.
Chercherez deux petits vases profonds.
Tot trobaras so que quers.
Giraud de Borneil: Er auziretz.
Tu trouveras tout ce que tu cherches.
Tan l' am de cor e la queri.
A. Daniel: Ab guay so.
Tant je l'aime de coeur et je la convoite.
Es molt grans almorna de donar a paures vergonhos que no la sabon querre. 
Liv. de Sydrac, fol. 130.
C'est moult grande aumône de donner à pauvres honteux qui ne la savent pas demander. 
Us veing merce querer,
Gloriosa Maria.
Lanfranc Cigala: Oi! maire.
Je vous viens merci quérir, glorieuse Marie.
Si m donavatz
Ses querre, ben o penria.
Gaubert, Moine de Puicibot: Car no m.
Si vous me donniez sans demander, bien je le prendrais.
Prov. Qui quer atroba. V. et Vert., fol. 87.
(chap. Qui busque, trobe.)
Qui cherche trouve.
Subst. No sap quals afans es querers.
P. Fabre d'Uzès: Luecx es.
Ne sait pas quelle peine est demander.
ANC. FR. Quar autre chose ne querroie.
Fabl. et cont. ant., t. I, p. 99.
Tretuit trovoient en lor terre
Quanque lor sembloit bon à querre.
Jamès movoir ne t'en querras.
Roman de la Rose, v. 9558 et 2372.
ANC. CAT. Querer, querir. ESP. PORT. Querer. IT. Chiedere. (chap. buscá, investigá, demaná, requerí; cercar, recercar. ¿Qué putes cerques? a Mallorca.)

2. Quistar, v., quêster, demander, enquérir.
Part. prés. Quistans a honor de Dieu e de sant Aloy.
Cartulaire de Montpellier, fol. 175.
Quêtants à l'honneur de Dieu et de saint Éloy.
CAT. Quistar.

3. Questa, Quista, s. f., quête, perquisition.
Ar si meton en questa ins per lo bosc salvaje. V. de S. Honorat.
Maintenant ils se mettent en quête dedans par le bois sauvage.
ANC. FR. Ceux qui chassent partout d'une queste incertaine.
Premières Œuvres de Desportes, fol. 70.
- Demande, requête.
Homes affachatz de paraulas e de quistas. V. et Vert., fol. 80.
Hommes fardés de paroles et de demandes.
- Queste, droit de fouage.
Levaran novelamen
Talhas e quistas et uzatges
E gabelas e pezatges.
Brev. d'amor, fol. 122.
Ils lèveront incessamment tailles et questes et usages et gabelles et péages.
Senhors de terra, que fan quistas e toutas e malas accios. V. et Vert., fol. 15.
Seigneurs de terres, qui font questes et toltes et mauvaises actions.
Talhas, questas nul temps no fes levar.
Plaintes sur la mort de Robert, roi de Naples.
Tailles, questes nul temps ne fit lever.
ANC. CAT. ESP. Questa. IT. Chiesta. (chap. Questa, questes : un mes dels impostos; talla, talles; usache, usaches; peache, peaches; cens o censo o censal, censos, censals - com lo vi sensals de Lledó - F. J. Salvador - Chimo de Queretes.)

Querela, Querella, censo, censal, sensals, Chimo, Chimos
4. Questable, adj., questable, sujet à la queste.
Franc o questable.
(chap. Franc (libre, sense cárregues; francho et libero) o questable, que se pot questá, demaná questa; censable : que se pot censá : demaná lo cens, censo, censal, sensal.)
Tit. de 1275. Bibl. du R., f. de Villevieille.
Franc ou questable.

5. Queremen, s. m., recherche, demande.
Bos queremens, es cant lo cors quer e vol aco que l' esperiz vol.
Trad. de Bède, fol. 72.
Bonne demande, c'est quand le coeur demande et veut ce que l'esprit veut.
(chap. Requerimén, requerimens; bon requerimén, es cuan lo cos requerix y vol assó (açó, aixó) que l'espíritu o esperit vol.) 
IT. Chiedimento.

6. Queredor, Queridor, s. m., lat. quaesitor, chercheur, rechercheur, solliciteur, demandeur.
Aissi m n'es pres com al fol queredor
Que dis qu' aurs fos tot quant el tocaria.
Folquet de Marseille: Sitot me.
Ainsi il m'en est pris comme au fou chercheur qui dit qu'or fût tout ce qu'il toucherait.
Cant ti somonia
Dels autres queredors. 
V. de S. Honorat.
Quand je t'avertissais touchant les autres solliciteurs.
D' on vos cressia 'l talans
On mais venion queridor.
Folquet de Marseille: Si cum sel.
D'où vous croissait le désir où plus venaient demandeurs.
IT. Chieditore. (chap. Requeridó, requeridós, requeridora, requeridores; buscadó, buscadós, buscadora, buscadores; investigadó, investigadós, investigadora, investigadores; solisitadó, solisitadós, solisitadora, solisitadores; demanadó, demanadós, demanadora, demanadores : pidolón, pidolons, pidolona, pidolones : del castellá pedir, pedigüeño; séntigo “pedí” en ves de “demaná”, sobre tot a Valderrobres. Yo vach di una vegada de chiquet “¿ya hau pedit?”; preguntadó, preguntadós, preguntadora, preguntadores; preguntón, preguntons, preguntona, preguntones.)

7. Querentis, adj., rechercheur, convoiteur, amasseur.
Qui los apella querentis
Ni renoviers d' autrui avers.
P. Cardinal: D'un sirventes far.
Qui les appelle convoiteurs et usuriers du bien d'autrui. 

8. Questio, Question, s. f., lat. quaestionem, question, demande.
Totas questios
El solvia.
Bertrand Carbonel: S'ieu anc.
Toutes les questions il résolvait.
D'aquesta question, so es d' aquest afar que autre fai per me, ses mon mandamen, naisson doas actios.
Trad. du Code de Justinien, fol. 6.
De cette question, c'est-à-dire de cette affaire qu'autre fait pour moi, sans mon commandement, naissent deux actions.
CAT. Questió. ESP. Question (cuestión). PORT. Questão. IT. Questione, quistione. (chap. Cuestió, cuestions; pregunta, preguntes.)
On se servait aussi de ce nom pour désigner les violences dont on faisait 
usage afin d'arracher des aveux aux accusés.
Sentensa... interlocutoria de question o de tortura.
(chap. Sentensia... interlocutoria de cuestió o de tortura; preguntá torturán.)
Fors de Béarn, p. 1074.
Sentence... interlocutoire de question ou de torture.

9. Questionar, v., du lat. quaestionarius, questionner, mettre à la question, torturer. 
Part. pas. Aquels qu' avio estat questionatz, et avio neguat.
(chap. Aquells que habíen estat cuestionats (preguntats, torturats), y habíen negat.)
Motz ne foro questionatz e tormentatz.
(chap. Mols ne foren (van sé) cuestionats y atormentats (torturats))
Cat. dels apost. de Roma, fol. 213 et 209.
Ceux qui avaient été mis à la question, et avaient nié.
De nombreux en furent mis à la question et tourmentés.
IT. Questionare. (chap. Cuestioná, preguntá, torturá: torturo, tortures, torture, torturem o torturam, torturéu o torturáu, torturen; torturat, torturats, torturada, torturades; yo torturaré; yo torturaría; si yo torturara. Yo cuestiono, cuestiones, cuestione, cuestionem o cuestionam, cuestionéu o cuestionáu, cuestionen; cuestionat, cuestionats, cuestionada, cuestionades; yo cuestionaré; yo cuestionaría; si yo cuestionara.)

10. Acquirir, v., lat. acquirere, acquérir.
En autra maniera, acquisitius de acquirir. Leys d'amors, fol. 57.
En autre manière, acquisitif d'acquérir. (ESP. Adquirir. chap. Adquirí: adquirixco o adquirixgo, adquirixes, adquirix, adquirim, adquiriu, adquirixen; adquirit, adquirits, adquirida, adquirides; yo adquiriré; yo adquiriría; si yo adquiriguera o adquirira. Adquisitiu, adquisitius, adquisitiva, adquisitives.)

11. Acquit, Aquest, s. m., lat. acquisitum, acquit, acquisition, acquêt.
Ac V C chavalliers de son acquit.
Roman de Gerard de Rossillon, fol, 23.
Eut cinq cents chevaliers de son acquit.
De pecunia que ve de mal aquest no poc ichir bon fruch.
Cat. dels apost. de Roma, fol. 215.
De pécune qui vient de mauvaise acquisition ne peut sortir bon fruit.
IT. Acquisto.

12. Acquisitiu, adj., acquisitif, qui sert à l'acquisition, qui indique l'acquisition.
En autra maniera, acquisitius de acquirir. Leys d'amors, fol. 57.
En autre manière, acquisitif d'acquérir.

13. Conquerer, Conquerir, Conquerre, v., conquérir, acquérir, obtenir.
Ieu vos cug ab merce conquerer.
Folquet de Marseille: S'al cor plagues.
Je vous pense avec merci conquérir.
De conquerre fin pretz entier
Agra ieu talen e dezir.
B. de Ventadour: En aquest.
D'acquérir pur mérite entier j'aurais envie et désir.
Nulz hom, ses ardimen,
No pot gaire conquerir.
H. Brunet: Era m nafron.
Nul homme, sans hardiesse, ne peut guère conquérir.
Volon mais de sai bastir
Que lai conquerre los felos.
P. Cardinal: Quan vey lo.
Ils veulent davantage de çà bâtir que là conquérir les felons.
Subst. Grans afans es lo conquerers,
Mas gardars es maestria.
P. Fabre d'Uzès: Luecx es.
Grande peine est le conquérir, mais le garder est science.
Part. pas.
Vergonha m pren, quant una gens conqueza
Nos ten aissi totz vencutz e conques.
Bernard de Rovenac: D'un sirventes. 
Honte me prend quand une gent conquise nous tient ainsi tous vaincus et conquis.
Substantiv.
Nous pes s' ie us am ni sui vostre conques. 
Arnaud de Marueil: Us joys d'amor.
Qu'il ne vous pèse si je vous aime et suis votre conquis.
On trouve aussi Conquerit, Conquezit, Conquezut.
ANC. FR. Vuide de gent, bone à cunquerre.
Roman de Rou, v. 319.
Monter sur ung genet d'Espaigne
Pour loz avoir et bruyt conquerre.
Coquillart, p. 126.
ESP. Conquerir (MOD. Conquistar). IT. Conquidere. (chap. Conquistá; qué raro que Raynouard no trobare conquerir en catalá, pero sí en castellá antic. Yo conquisto, conquistes, conquiste, conquistem o conquistam, conquistéu o conquistáu, conquisten; conquistat, conquistats, conquistada, conquistades; yo conquistaré; yo conquistaría; si yo conquistara. Conquistadó (com Iavmes), conquistadós, conquistadora, conquistadores.)

Nos Don Iavmes por la gta (gratia, gracia) de dius, (dios) rey daragon "et" (símbolo que parece un 7) de mauiorgas (no leo exacto lo que pone, Mallorcas) et de ualentia (parece ualen+letra pi+a), conte de barçalona et de urgel et seynnor de montperler, Montpellier....  (Montis Pesulani)

14. Conquist, s. m., lat. conquisitum, conquête, acquisition.
Non querrai autruy conquistz.
G. Rudel: Belh m' es.
Je ne chercherai pas la conquête d'autrui.
En far tant honrat conquist.
Guillaume de Briars: Si quo 'l maiestre.
A faire si honorée conquête.
ANC. FR. Que il fust parçonnier de la joie et dou conquest de la devantdite cité d'Acre. Trad. de Guillaume de Tyr. Gloss. sur Joinville, p. 45.
IT. Conquisto. (ESP. La conquista. chap. conquista, conquistes.)

15. Conquiza, s. f., conquête.
Ai trop suffert
De far parer la conquiza.
Rambaud d'Orange: Una chansoneta.
J'ai trop tardé de faire paraître la conquête.

16. Conqueremen, Conquerimen, s. m., conquête, acquisition.
Nobles er lo conqueremens.
Raimond de Castelnau: Aras pus.
Noble sera la conquête. 
Ab vasal bon de conquerimen
Vegna cascus apoderamen.
Bertrand d'Allamanon III: D' un sirventes.
Avec vassal bon pour conquête que chacun vienne puissamment.
Parti als XII partz totz sos conqueremens. 
Pierre de Corbiac: El nom de.
Il partagea aux douze pairs toutes ses conquêtes.
(chap. Conquerimén, conquerimens : conquista, conquistes.)

17. Conquistar, v., conquérir, acquérir, gagner. 
Recobrar lo dreiturier repaire,
Jherusalem, e conquistar lo Cayre.
Elias de Barjols: Qui saubes.
Recouvrer la demeure juste, Jérusalem, et conquérir le Caire.
Si 'lh vol los Milanes
Per forsa conquistar.
Sordel: Planher vuelh.
S'il veut les Milanais par force conquérir.
Per conquistar lo regne de Paradis. Liv. de Sydrac, fol. 129.
Pour conquérir le royaume de Paradis.
ANC. FR. Que il n'i puet rien conquester.
Fabl. et cont. ant., t. III, p. 297.
Cuida aucune chose aquerre et conquester. 
Chr. de Fr., Rec. des Hist. de Fr., t. III, p. 264.
En conquestant soubs son obéissance
Ce que tenez en vostre gouvernance.
Charles d'Orléans, p. 56.
Que de conquester à la France
La Propontide et ses deux bords.
Malherbe, liv. 3.
CAT. ESP. PORT. Conquistar. IT. Conquistare. (chap. Conquistá. Vore mes amún la conjugassió.) 
18. Conquesta, s. f., conquête. 
Atenden fai pros hom riqua conquesta. 
A. Daniel: Si m fos Amors.
En attendant fait homme preux riche conquête.
CAT. (MOD. Conquesta, conqueriment) ESP. PORT. IT. Conquista. 
(chap. Conquista, conquistes; conquerimén, conquerimens.)
- Chagrin, regret.
Mot auzires planhs e conquestas. V. de S. Honorat.
Moult vous ouïrez plaintes et regrets.
19. Enquerer, Enquerir, Inquerer, Enquerre, v., lat. inquirere, enquérir, solliciter, demander.
Sui volpils, quar no l' aus enquerer, 
Trop arditz, quar tan ric joi esper.
Rambaud de Vaqueiras: Savis e fols.
Je suis poltron, parce que je n'ose la solliciter, trop hardi, parce qu'une si riche joie j'espère.
Que vos... la pregues et enqueiras d'amor.
V. de Rambaud de Vaqueiras.
Que vous... la priiez et requériez d'amour. 
Demand' et enqueira
L' esser e la maneira
Dels avols e dels pros.
Arnaud de Marueil: Razos es.
Qu'il demande et enquière l'être et la manière des mauvais et des preux.
Anc nulhs hom mon joi no m' enquis. 
B. de Ventadour: Ab joi mov.
Oncques nul homme ma joie ne me demanda.
Fig. El deu enquerre la veritat.
Ord. pour Carcassonne. Ord. des R. de Fr., 1411, t. IX, p. 608.
Il doit rechercher la vérité.
Non es amors, ans es engans proatz,
S' uoi enqueretz e deman o laissatz.
T. de Blacas et de P. Vidal: Peire Vidal.
(chap. No es amor, sino es engañ probat, si avui (hui, huy) demanéu y demá u dixéu; demanáu, dixáu; solisitá; inquirí.)
Ce n'est pas amour, mais c'est tromperie prouvée, si aujourd'hui vous demandez et demain cela laissez.
Non sai on m' enqueira.
Bertrand de Born: Domna pois.
Je ne sais où je m'enquière.
Part. pas. Enquerit e recebut per mestre Guiraut Rey.
Tit. de 1413, de Ste. Eulalie de Bordeaux.
Enquis et reçu par maître Guiraut Rey.
Inquisida la vertat de la causa.
(chap. Inquirida la verdat de la cosa. De estos verbos formats del latín  inquirere, ve la Inquisissió; Inquisición, Inquisició.)
Priv. conc. par les R. d'Angl., p. 35.
Enquise la vérité de la chose.
Ja de mos jorns no m metrai en afan
Que ja per mi si 'autra domn' enqueza.
Peyrols: Be m cuiava.
Jamais de mes jours je ne me mettrai en peine que jamais par moi soit autre dame sollicitée.
ANC. FR.
Tout homme curieux lequel voudra s'enquerre 
De quoy Dieu fit le ciel, les ondes et la terre.
Ronsard, t. II, p. 1358.
ANC. CAT. Enquerer, enquerre. CAT. MOD. ESP. PORT. Inquirir. IT. Inquerire, inchierere, inchiedere. (chap. Inquirí: inquirixco o inquirixgo, inquirixes, inquirix, inquirim, inquiriu, inquirixen; inquirit, inquirits, inquirida, inquirides; yo inquiriré la verdat; yo inquiriría; si yo inquirira o inquiriguera; preguntá, cuestioná, investigá, torturá si fa falta pera traure la verdat.)
20. Enqueremen, s. m., recherche.
Apres lo sieu departimen,
Fo fag mot gran enqueremen.
V. de S. Alexis.
Après le sien départ il fut fait moult grande recherche.
ANC. FR. Assez li fust enquerement.
B. de Sainte-Maure, Chron. des ducs de Normandie, fol. 57.
IT. Inchierimento. (chap. Inquirimén, inquissisió, investigassió.)
21. Enquereire, Enqueredor, Enqueridor, s. m., lat. inquisitor, enquêteur, inquisiteur.
On es l' enquereire d' aquest segle.
Trad. de l'Épître de S. Paul aux Corinthiens.
Où est l'enquêteur de ce siècle.
Ar se son faitz enqueredor
E jutjon aissi com lur play.
(chap. Ara se han fet inquissidós y jutgen així com los va be. En lo cas dels aragonesos catalanistes, que viuen del dialecte ocsitá catalá, Ignacio Sorolla Vidal y Javier Giralt Latorre, se van fé encuestadós; ells diuen y/o escriuen recerca, enquesta (23), enquestador, enquestadors - “i jutgen així com els plau” són inquisidors.)
Guillaume de Montagnagout: Del tot vey.
Maintenant ils se sont faits inquisiteurs et jugent ainsi comme il leur plaît.
Lh' enqueridor comencero a enquerre.
Cat. dels apost. de Roma, fol. 183.
Les inquisiteurs commencèrent à enquérir.
ESP. (Inquisidor) PORT. Inquiridor. IT. Inchieditore. 
(chap. Inquissidó, inquissidós, inquissidora, inquissidores.)

encuestadora chapurriau, Beseit, Beceite


22. Enquistaire, s. m., enquêteur, demandeur, solliciteur.
Deffendens et enquistaire.
Marcabrus: El son.
Défendant et demandeur. 
S' anc, pueys que m detz joi entier,
Fuy de nulh' autra enquistaire.
T. de La Comtesse de Die et de Rambaud d'Orange: Amicx.
Si oncques, depuis que vous me donnâtes joie entière, je fus de nulle autre poursuivant.
Ieu suy de tal enquistaire 
Qu' ai d' entre cent bellas lesta.
G. Adhemar: Be m'agr'ops.
Je suis solliciteur de telle que j'ai choisie entre cent belles.
ANC. FR. Il est juge, enquesteur et tesmoin tout ensemble.
Du Bartas, p. 318.
Fay ces grands enquesteurs, curieux de nouvelles.
Nicolas Rapin, p. 105.

23. Enquesta, s. f., enquête, perquisition.
Trop n' ai faich longu' enquesta.
G. Adhemar: Be m'agr'ops.
Trop j'en ai fait longue enquête.
CAT. Enquesta. IT. Inchiesta. (N. E. ¿Alguien puede encontrar la diferencia entre el occitano (roman, langue romane, romance, romans) Enquesta y el catalán Enquesta? En francés de Raynouard enquête, anteriormente esta “ê” con circunflejo era “es”, luego “enqueste” en el francés más antiguo. El catalán es uno más de los dialectos occitanos.
La lengua que hablaban los catalanes y catalanas no era otra que la plana lengua romana, la lengua de oc, òc, och, hoc : sí afirmativo. A no ser que fueran con su boina roja o barretina a Estrasburgo antes del año 842 a enseñarles a hablar y escribir a los reyes Carlos el calvo, franco, y Luis, alemán, el germánico, hermanico de Karle; ambos hijos de Luis el Pío, y nietos de Carlomagno. Quizás Karl der Große aprendió catalán cuando conquistó Barcelona en el 801, o antes ya, en el mismo sitio de la ciudad Barcino, Barchinona y variantes. O quizás su hijo Luisico Pío le enseñó la lengua que aprendió en Gerona, 785, y Besalú, como Ramón Vidal de Bezaudun.)

Geoffroi Rudel, Jaufrés Rudèls de Blaia, Jaufré Rudel de Blaye, plana lengua romana

24. Enquerencio, s. f., recherche.
Comes la enquerencio dels yretgues als fraires prediquadors.
Cat. dels apost. de Roma, fol. 183.
Commit la recherche des hérétiques aux frères prédicateurs.
(chap. Va maná la inquisissió dels heretges o hereches als flares predicadós. Comes (passat de cometre), fransés commit; comite, comitem, comiti, conde, comte, y no compte com se veu escrit alguna vegada, que es computo, cuenta. A Fransa, la chambre des comptes.)

25. Inquisicio, Inquisitio, Inquizicio, Inquisition, s. f., lat. inquisitionem, inquisition, recherche, poursuite.
Ses far gran enquisicio. Brev. d'amor, fol. 145.
(chap. Sense fé gran inquisissió : investigassió, búsqueda, persecusió.)
Sans faire grande recherche.
Que per inquisition... deguna persona de Proensa... non deia esser gajada en arnes, cavals, etc. Statuts de Provence. Massa, p. 182.
Que pour poursuite... nulle personne de Provence... ne doive être engagée en harnais, chevaux, etc.
Per lor engenh et inquizicio natural. Eluc. de las propr., fol. 2.
Par leur génie et recherche naturelle.
CAT. Inquisició. ESP. Inquisición. PORT. Inquisição. IT. Inquisizione. 
(chap. Inquissisió, inquissisions.)

26. Exquisidament, Exquisitament, Exquesitament, adv., exactement, soigneusement, avec justesse.
Inquier exquisitament.
Cove que obres exquesitament am scarificacio. 
Es dificil de sirvir exquisidament.
Trad. d'Albucasis, fol. 44, 21 et 30.
Recherche exactement.
Il convient que tu opères soigneusement avec scarification.
Il est difficile de servir soigneusement.
CAT. Exquisidament. ESP. PORT. Exquisitamente, IT. Squisitamente. 
(chap. Es difíssil (de) serví exquisitamen, justamen, exactamen.)

27. Requerer, Requerir, Requerre, v., lat. requirere, requérir, réclamer.
Me requeron de far chanso.
(chap. Me requerixen de fé una cansó.)
Granet: Fin pretz.
Me requièrent de faire chanson.
Tan l' ai requist francamen
Merce, e de re no m socor.
Richard de Barbezieux: Be volgra.
Tant je lui ai requis franchement merci, et en rien elle ne me secourt.
Non pot requerre las messios qu' el i a faitas.
(chap. No pot requerí o requirí los gastos qu'ell hi ha fet; reclamá. Lo catalá fa aná despesa, despeses, messio, messions als textos antics.)
Trad. du Code de Justinien, fol. 7.
Il ne peut réclamer les dépenses qu'il y a faites.
Quintament requier que. Eluc. de las propr., fol. 15.
Cinquièmement requiert que.
CAT. Requirir. ESP. Requerir. PORT. Requerer. IT. Richiedere, richedere.
(chap. requerí o requirí: requerixco o requerixgo, requerixes, requerix, requerim, requeriu, requerixen; requerit, requerits, requerida, requerides; yo requeriré; yo requeriría; si yo requerira o requeriguera; yo requirixco o requirixgo, requirixes, requirix, requirim, requiriu, requirixen; requirit, requirits, requirida, requirides; yo requiriré; yo requiriría; si yo requirira o requiriguera.)

28. Requesta, s. f., requête, demande, sollicitation.
A la requesta dels fals Juzieus. V. et Vert., fol. 4.
A la requête des faux Juifs.
A la requesta et instancia de mos prelats e baros.
(chap. A la requesta e instansia de mons prelats y barons. Veigáu les grans diferensies del chapurriau del 2026 en lo texto de Felipe lo guapet del 1306.)
Ord. de Philippe-le-Bel, de 1306.
À la requête et instance de mes prélats et barons.
CAT. Requesta. ESP. Recuesta (requerimiento, solicitud). PORT. Requesta. 
IT. Richiesta.
(chap. Requesta, requestes; solisitut, solisituts : demanes o solisites.)

29. Requerement, s. m., réclamation, demande.
Eissament si la Gleisa a alcuna accion, so es alcus demans en dreit de requerement, no 'l pert per meins de XL ans.
(chap. Igualmen, si la iglesia té alguna acsió, aixó es algunes demandes en dret de requerimén, no 'l pert per menos de (: durán) coranta añs.) 
Trad. du Code de Justinien, fol. 1.
Également si l'Église a aucune action, c'est-à-dire aucune demande en droit de réclamation, elle ne la perd pas par moins de quarante ans.
Requeremens c' om fai a Deu. Trad. de Bède, fol. 9.
Requête qu'on fait à Dieu.
CAT. Requiriment. ESP. Requerimiento. IT. Richiedimento. (chap. Requerimén, requerimens; reclamassió, reclamassions; demanda, demandes.)

30. Requerensa, Requerença, s. f., réquisition, demande, requête, sollicitation. 
La prumiera requerença es. Doctrine des Vaudois.
La première demande est.
Las vostras requerensas sian conogudas en dreg Dieu.
Trad. de l'Épître de S. Paul aux Corinthiens.
Que les votres sollicitations soient connues endroit (devant) Dieu.

31. Requisicio, Requisitio, s. f., lat. requisitio, réquisition.
Que vos, notari, ne fassas carta de la requisicio.
Tit. de 1265. DOAT, t. VIII, fol. 178.
Que vous, notaire, en fassiez acte de la réquisition.
Juraran als cossols... e per lor requisitio.
Charte de Gréalou, p. 74.
Jureront aux consuls... et par leur réquisition.
ANC. ESP. Requisición (En tiempo de guerra, recuento y embargo de caballos, bagajes, alimentos, etc., que suele hacerse para el servicio militar.) 
PORT. Requisição. IT. Requisizione.
(chap. Requisissió, requisissions : en tems de guerra o guiarra, recuento o censo y embarg de caballs, bagaches, alimens o vitualles, etc., que se sol fé pera lo servissi militá.)

jueves, 13 de febrero de 2020

Fórnoles, Peñarroya, pleito, Pedro Bel Caldú


La forsada absorsió de Fórnols per Penarroija (també Castelserás va sé absorbit per Alcañís), per raó dels seus deutes, va ficá en guárdia a datres pobles que estaben a una situasió pareguda. La lucha de Fórnols, per a recuperá la seua autonomía perduda, va sé seguida en ressel y expectassió per los pobles veíns. Los oprimits, al seu llarg camí de recuperasió, van contá en la solidaridat y lo apoyo de atres pobles de la contornada.

EL EMBARGO Y SUS CONSECUENCIAS ECONÓMICAS
Fórnols había sido embargado por su cuantiosa deuda en censales. En los acuerdos formalizados por escrito (1397) ratificados por la Orden de Calatrava (1402) y por el Papa Luna (1411) ni siquiera se planteó la posibilidad de que Fórnols pudiese llegar algún día saldar su deuda. El acuerdo de embargo y absorción de Fórnols por Peñarroya se hizo efectivo por obra de los calatravos, sin que el Rey de Aragón interviniese en ninguna de sus fases.
Fórnoles
Fórnols, la basseta
Los de Fórnols, perdidas todas sus instituciones, pagaban al concejo de Peñarroya la pecha anual por la deuda y además todos los impuestos civiles y eclesiásticos sobre lo que producían y sobre los bienes inmuebles que poseían. Como contrapartida el concejo de Peñarroya se hacía cargo de los gastos de mantenimiento y reparaciones de la iglesia, la ermita, el cementerio y los edificios comunales de Fórnols. Además, Peñarroya aceptaba el compromiso  de garantizar la vigilancia y la seguridad ciudadana en todos sus términos.
LIMITACIONES E INSEGURIDAD
El Justicia de Peñarroya ejercía la jurisdicción sobre los vecinos de su nueva aldea, auxiliado en Fórnols por un Tinente (Delegado) cuyas funciones eran muy limitadas. El Tinente no podía intervenir en pleitos de cuantía superior a 50 sueldos jaqueses. Ni podía retener a un preso más de tres días sin entregarlo al Justicia de Peñarroya.
Bifurcación de caminos. Por la derecha camino de Monroyo. Por la izquierda camino de Ráfales-Fuentespalda- Peñarroya
Bifurcación de caminos. Por la derecha camino de Monroyo. Por la izquierda camino de Ráfales-Fuentespalda- Peñarroya
Unía a los dos pueblos un tortuoso camino de  herradura. Tres leguas (22 kilómetros) por terreno escarpado que trascurría con notables pendientes y desniveles por los términos de Monroyo, Fuentespalda y Ráfales. En estas condiciones  la seguridad de los habitantes de Fórnols era muy precaria. Los forajidos actuaban con total impunidad contra ellos, su detención por un solo agente era prácticamente imposible y su largo traslado multiplicaba las posibilidades de fuga.
Mapa de situación 2
Ubicación de Fórnols y Peñarroya
El concejo se había llevado a Peñarroya todos los documentos donde se recogían los privilegios concedidos por la Orden de Calatrava a la antigua villa, ahora absorbida. También se habían llevado todos los acuerdos firmados por Fórnols con Monroyo, su villa matriz, y con otras entidades. La excusa fue obtener copias notariales de los mismos. Pero el cartulario (colección de documentos) de Fórnols fue retenido en Peñarroya y nunca más se devolvió a sus vecinos. Con ello quedaron ignorantes e indefensos para exigir sus derechos.
En aquellos tiempos no existía nada parecido a un Boletín Oficial donde se publicasen las concesiones y los acuerdos. Se emitían documentos y acuerdos por duplicado, al portador, con un ejemplar para cada contratante. Cuando había un conflicto se exhibían esos documentos, o su copia notarial, y no podías defender tus derechos si no disponías del documento que los amparaba. Por esa razón los concejos guardaban celosamente esa documentación y la protegían con fuertes medidas de seguridad.
LA ESPERANZA DESESPERANZADA
Para los de Peñarroya la absorción era definitiva. Sin embargo los de Fórnolsconfiaban en el pacto, no escrito, de recuperar su autonomía cuando saldasen su deuda. Para ello reclamaban que ese derecho les fuese reconocido por escrito. Los concejos de La Fresneda y Ráfales amparaban esa pretensión de los vecinos fornolenses.
El concejo de Peñarroya, estaba muy satisfecho de la ganga conseguida en el acuerdo, y tenía el convencimiento de que Fórnols nunca sería capaz de pagar su deuda. Pero desconfiaba del apoyo que La Fresneda prestaba a las pretensiones de Fórnols, cuyos términos eran colindantes. En Peñarroya se temía que La Fresneda, donde vivía un grupo de prósperos mercaderes, llegase a un acuerdo secreto con los de Fórnols, comprase sus censales, y sustituyese a Peñarroya en los ventajosos derechos que había adquirido con la intervención.
Peñarroya de Tastavins
Peñarroya de Tastavins
Habían transcurrido más de treinta años y los de Fórnols, cansados de pagar, exigían que Peñarroya reconociese la parte de deuda ya recibida y fijase un plan para saber cuando estaría totalmente saldado el débito. Mediaron los de Ráfales, se llegó a un principio de acuerdo y Peñarroya firmó en 1431 la llamada Carta de Gracia. Un documento cuya autenticidad plantea muchas dudas por las razones que explicaré en otro post.
Recreación de Santa María de la Mola de Peñarroya (Dibujo de Desideri Lombarte)
Recreación de Santa María de la Mola de Peñarroya (Dibujo de Desideri Lombarte)
LA CARTA DE GRACIA (1431)
Según el documento, fue convocada la universidad (los 64 vecinos) de Peñarroya y la asamblea tuvo lugar en la puerta de la iglesia de Santa María de la Mola el día 2 de agosto de 1431. El Justicia y el concejo, en pleno, presidieron la reunión y estuvieron presentes, como testigos cualificados el Muy Reverendo Señor Joan Cassán, Obispo de Cerdeña y Frey Benito de Mora, Caballero de la Orden de Calatrava y Comendador de Peñarroya. También asistieron, como hombres buenos, el párroco y el Justicia de Ráfales, que habían sido los promotores de aquel acto.
Carta de Gracia 1431
Carta de Gracia 1431
En el documento se fijaba como deuda, todavía pendiente, la cantidad de 30.000 sueldos, a pagar por los de Fórnols en 120 años, a razón de 250 sueldos anuales. Y se comprometían a restituir la autonomía y los derechos de Fórnols cuando sus vecinos hubiesen saldado totalmente la deuda. Exigiendo que ningún otro pueblo pudiera sustituir a Peñarroya en aquella ventajosa situación. De esta manera se abría, a los de Fórnols, la esperanza de recuperar su autonomía en el lejano 1551.
En el libro de Peytas, conservado en el archivo privado Gil- Aznar de Peñarroya se documentan las liquidaciones originales de los años 1541 a 1613. Redactados en catalán autóctono hasta el año 1593, y en castellano los siguientes hasta 1613, salvo el de 1600 que también está en catalán de Aragón.
INSUMISIÓN Y REBELIÓN
Pasó el año 1551, la deuda estaba ya saldada, los de Peñarroya seguían cobrando la pecha y los impuestos a los de Fórnols sin ninguna intención de restituirles la autonomía como villa independiente.
Horca
Horca
Con el descubrimiento y conquista de América, la demanda del aceite de oliva creció en los mercados y en todo el Bajo Aragón hubo una gran expansión del olivar. El término de Fórnols, por su inferior altura, es más apto que el de Peñarroya para la producción olivarera y el aceite de Fórnols siempre fue muy apreciado por su extraordinaria calidad. En esta nueva situación los impuestos sobre la producción, los diezmos y las primicias de Fórnols suponían   ingresos muy sustanciosos para Peñarroya.
Los de Fórnols seguían reivindicando sus derechos perdidos y el malestar hizo insostenible la situación. En 1578  Fórnols se hizo el remolón en el pago de la pecha y dejó de enviar los presos a Peñarroya. Levantó horcas y pelleric, como símbolos de recuperación de su poder autónomo. Instalaciones que el Justicia de Peñarroya desmontó inmediatamente. Con estos actos de insumisión se abrían las hostilidades entre los dos pueblos.
El día de Santa Cruz de Mayo (día 3), víspera de Santa Mónica de 1579, había baile en la plaza de Fórnols. Llegaron el Justicia, los Jurados y alguaciles de Peñarroya, con sus insignias, varas y símbolos de autoridad, para presidir la fiesta. El pedrís (banco de piedra) de la plaza estaba ocupado por gente de Fórnols, que no quiso ceder su asiento a los jerarcas de Peñarroya. Intervinieron los alguaciles y desalojaron el pedrís, por la fuerza, para sentarse ellos y las autoridades.
Pedrís de la plaza de Fórnoles
Pedrís de la plassa de Fórnols
Dice la crónica que los de Fórnols les dixeron algunas palabras descompuestas e injuriosas y uno habló al oydo al juglar (el gaitero) el qual, luego, se dexó de tañer(tocar). Se acabó la fiesta y empezó el motín.Y, viendo que la gente se yva amotinando, se levantaron los dichos oficiales para recogerse en una casa que Peñarroya tiene en Fórnols. Y los vecinos del dicho lugar, amotinados, les fueron siguiendo tirándoles pedradas y obligándoles a recogerse en la dicha casa. Por que ya les alcançavan con las piedras. Y hirieron a uno, o más, de los de Peñarroya. Los clérigos y dos vecinos de Fórnols se interpusieron y apaciguaron a su gente, evitando que lincharan a las autoridades de Peñarroya y después acompañaron al cortejo hasta la salida del pueblo para evitar males mayores.
A pesar de haberse desplazado a Peñarroya 24 hombres de Fórnoles para pedir perdón por el ultraje a las autoridades y hacer las paces, el conflicto continuó. El 1 de enero de 1580 llegaron a Fórnoles un Jurado, un clérigo y dos recaudadores de Peñarroya para cobrar impuestos y deudas. Cierto vezino del lugar empeçó a dar voces y, nombrando la Carta de Gracia, decía: ¡Carne! ¡Carne!- Y junto con eso hacía ruydo con la boca a modo de arcabuz. Los de Fórnoles se negaron a darles cebada para sus cabalgaduras y no ofrecieron comida a la delegación de Peñarroya. Y se amotinaron de nuevo echándoles del pueblo a pedradas. Y a los corredores (recaudadores) que quedaron ejecutando, les amenaçaron que les quebrarían las piernas. Y a uno dellos, porque sacó una prenda, le tiraron una pedrada, con lo qual se fueron a Peñarroya gritándoles y tirándoles piedras por los caminos.
Lapidación
Lapidación
Días más tarde volvieron los cobradores y no encontraron a ningún pagador. Uno de los cobradores denunciaba ante el Justicia de Peñarroya que, en Fórnoles, aquella noche, le habían dado muchos pescozones (collejas) y torniscones (pellizcos), y díchole muchas palabras injuriosas. Y que al marcharse de Fórnoles sintió que, por detrás, les mofavan, gritavan y arrojavan piedras.
LA REPRESIÓN
Ante la actitud levantisca de su aldea, el Justicia de Peñarroya confeccionó una lista de 26 rebeldes y, el domingo de Septuagésima, a finales de enero de 1580, llegó de madrugada a Fórnoles con 50 o 60 hombres armados con intención de detener a los de la lista. Consiguió apresar a 8 hombres y 2 mujeres, los demás habían huido al campo. Los trasladó maniatados a Peñarroya y, a pie de horca y con el verdugo preparado, les amenazó con ahorcarlos a todos si continuaban en rebeldía pero, pasado el susto les dejó en libertad.
Iglesia de Fórnoles
Iglesia de Fórnoles
Como la insurrección continuaba, el Miércoles de Ceniza, en febrero del mismo año, las autoridades de Peñarroya se presentaron con 70 u 80 hombres armados para detener a 30 fornolenses que figuraban en una lista ampliada de rebeldes. Hubo un soplo y todos los hombres jóvenes de Fórnoles, menos el cura, huyeron al monte. El sacerdote, las mujeres, los niños y los ancianos se refugiaron en la iglesia, que entonces tenía dos puertas, una lateral y otra trasera. Los de Peñarroya tapiaron con piedras una de las puertas, y atrancaron  la otra con un cerrojo.
El cura y sus débiles feligreses permanecieron dos días encerrados sin recibir comida del exterior. Una mujer enferma, que había permanecido en su casa, sin asistencia, murió sin los últimos sacramentos por que el cura estaba encerrado. Dice la crónica (seguramente exagerando) que muchas mugeres preñadas que se recogieron en la iglesia, alteradas y hambrientas, malparieron (abortaron) y con estos y otros excesos, sacrílegamente (los de Peñarroya) profanaron la iglesia y robaron y saquearon el lugar. Y aunque el oficial Eclesiástico de Alcañiz proveyó mandamiento con censuras para que abrieran la iglesia, se detuvieron en el lugar hasta el sábado siguiente. Y huvieran muerto y acabado con toda la gente encerrada, sino fuera que Don Juan de Lanuza, comendador de La Fresneda, y otros lugares circunvecinos, venían a dar favor a los de Fórnoles y librarles de tan grave opresión. Por lo qual los de Peñarroya levantaron el cerco y volvieron a sus casas.
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El Comendador Juan de Lanuza
Regresaron a Peñarroya después de haber saqueado muchas casas y perseguido a los hombres de Fórnoles por todo el término. Se llevaron  detenidos a cuatro de los cabecillas de la rebelión, que fueron encarcelados en Peñarroya, hasta que la Real Audiencia los trasladó a Zaragoza y los dejó en libertad.
Juan de Lanuza Ajusticiado
Juan de Lanuza, ajusticiado
Resolvió el motín de Fórnoles Don Juan de Lanuza V el Mozo, entonces Comendador de La Fresneda. Quien más tarde, en 1591, ocuparía el cargo de Justicia Mayor de Aragón. Lanuza se enfrentó al rey Felipe II y fue ajusticiado alevosamente sin juicio previo, pasando a la historia como héroe defensor de los fueros de Aragón.
Ante estos agravios, los de Fórnoles, recurrieron al amparo del Consejo de las Órdenes, que declaró nula la unión de 1397, restaurando la autonomía perdida. Pero eso sólo fue el inicio de un pleito de campanillas, en el que intervinieron los abogados más prestigiosos de Aragón y duró 32 años. En mi próximo post trataré ese pleito.
BIBLIOGRAFÍA Y ENLACES
ARCHIVO GIL-AZNAR, “Llibre de la Peyta”. Peñarroya de Tastavins, 1541-1719
https://historiasdelbajoaragon.wordpress.com/2014/02/28/los-visitadores-y-el-poder-municipal-en-el-bajo-aragon-s-xv-xvi/
DE CASANATE, Matías. “Sumario del Proceso de Propiedad Juratorum de Peñarroya et Fórnoles” Caesaraugustae: Apud Petrum Cabarte, Anno Domini M.DC.XII. (Archivo municipal de Fórnoles)
HARVARD LIBRARY (Cambridge- Massachusetts- USA) (Copia notarial de 1612 del privilegio de 1337 a favor de Fórnoles)
LOMBARTE I ARRUFAT, Desideri. “Pena-roja: una vila de frontera”. Peñarroya de Tastavins (Teruel): Associació Cultural Tastavins, 1999.
 VIDIELLA, Santiago. Unión y separación de Peñarroya y Fórnoles. BHGBA Tortosa: Imprenta Querol, 1908
Un largo y costoso pleito (1578-1613) enfrentó a dos villas bajoaragonesas, Fórnoles y Peñarroya, que culminó con sentencia favorable a Fórnoles. Esta resolución terminaba con las secuelas de la crisis económica del siglo XIV, que había provocado el endeudamiento insostenible de Fórnoles y su intervención y rescate por Peñarroya.
ANTECEDENTES
En 1397 Peñarroya asumió la cuantiosa deuda, que la villa de Fórnoles había contraído durante la burbuja de los censales. Corría el año 1576 y los de Fórnoles consideraban que su deuda estaba sobradamente saldada. Según lo pactado, habían pagado religiosamente la pechade amortización, y todos sus tributos, a Peñarroya durante 180 años (6 generaciones). Su aspiración era recuperar la autonomía perdida en aquel percance, pero carecían de la documentación necesaria para hacer valer sus supuestos derechos.
Mosén Pedro Oliver
Mosén Pedro Oliver
Peñarroya consideraba que el rescate había sido una compra, no un préstamo. Fórnoles necesitaba un documento que amparase su aspiración de independencia. Pero no lo tenía porque, seguramente, ese documento no había existido nunca. Para resolver ese problema, el cura de Fórnoles mosén Pedro Oliver, apoyado por el Barón de Herbés, consiguió del Papa Gregorio XIII la emisión de una Paulina(carta de excomunión de Paulo III, que se expedía por los tribunales pontificios, para descubrir lo que se sospechaba que había sido robado u ocultado).
Colgaron la Paulina en todas las iglesias de la contornada excomulgando a quienes hubiesen robado, o estuviesen ocultando, la Carta de Gracia, supuestamente emitida el 2 de agosto de 1431 por el concejo universidad (asamblea de vecinos) de Peñarroya. En ella se reconocía el derecho de Fórnoles a recuperar su condición de villa, cuando hubiese saldado toda su deuda.
Una mano anónima, movida por el miedo a la excomunión, entregó por una ventana el ansiado documento a Juana Sobradiel, una mujer de Fórnoles. Era una noche de luna clara de primeros  de octubre de 1576. Juana corrió gozosa a entregar el preciado documento a mosén Pedro Oliver. Los de Fórnoles habían conseguido la base para reclamar sus reivindicaciones.
El contenido de la Carta de Gracia, era exactamente lo que necesitaban los abogados de Fórnoles para iniciar el largo camino hacia la libertad y la autonomía de la antigua villa. En el documento se reconocía, por el concejo y vecinos de Peñarroya, la deuda pendiente y el plazo para pagarla de 120 años (hasta 1551). Además reconocían el derecho de Fórnoles para recuperar su autonomía perdida, cuando hubiese saldado toda  la deuda. Se ha discutido mucho si la Carta de Gracia existió realmente o se creó con una burda falsificación (yo creo que era falsa). Lo indiscutible es la astucia y sagacidad, demostrada por los de Fórnoles, para crearlo si no existió, o para recuperarlo si era verdadero.
Castillo Baron de Herbés
Castillo del Barón de Herbés
PRIMERAS ACTUACIONES  
Con la Carta en la mano el 16 de octubre, los de Fórnoles instaron a Peñarroya para que cumpliese sus promesas y el día 25 del mismo mes solicitaron, en la Secretaría del Justicia de Aragón, que se validase una copia notarial del documento. De manera que pudiera utilizarse en juicio, como documento auténtico, sin presentar el original de dudosa procedencia. Al final los de Fórnoles conseguirían la copia validada por el Justicia Mayor de Aragón. 
Los de Peñarroya denunciaron los hechos en la Real Audiencia de Aragón, que declaró falsa laCarta de Gracia y les autorizó a continuar ejerciendo el poder sobre su aldea. Fórnoles recurrió el veredicto de la Real Audiencia ante el Justicia de Aragón, pero no consiguió el objetivo y fueron rechazadas de nuevo sus pretensiones de autonomía.
Real Audiencia de Aragón
Real Audiencia de Aragón
El Justicia de Peñarroya, amparado por las resoluciones de la Real Audiencia y del Justicia de Aragón se presentó en Fórnoles en 1578 para destruir las horcas y el pelleric que los de Fórnoles estaban levantando. Con ello las relaciones entre Peñarroya y los vecinos de su aldea se tensaron. Tensiones que darían lugar a los motines de 1578 -1580, que relaté en mi post Fórnoles y Peñarroya (1): El conflicto.

RECURSO AL CONSEJO DE LAS ÓRDENES 
La dura represión ejercida por los de Peñarroya, para disolver los motines declarados en Fórnoles, creó una corriente de comprensión y simpatía hacia los represaliados. Los de Fórnoles, aprovechando esta corriente favorable, presentaron en 1580, su demanda al Consejo de las Órdenes, órgano supremo de Calatrava, presidido por el Rey, con sede en Castilla. Apoyaron su demanda en la copia de la Carta de Gracia  ya autentificada por la Secretaría del Justicia de Aragón. No se atrevieron a presentar el original falsificado o, al menos, manipulado.
Privilegio- Consejo Supremo de Aragón
Privilegio- Consejo Supremo de Aragón
Los de Peñarroya fueron convocados a defender su posición y no comparecieron.  Consideraban que el Consejo de las Órdenes, con sede en Castilla, no era competente para resolver litigios territoriales en el Reino de Aragón y que ningún aragonés podía ser obligado a litigar fuera del Reino. Así lo manifestaron en un memorial que enviaron al Rey y al Consejo de Súplica en 1584. Estaban en lo cierto, pero no era momento propicio para este tipo de reivindicaciones. Las tensiones de la nobleza aragonesa con el Rey, por cuestiones de fueros, llevarían al patíbulo, 7 años más tarde, al Justicia de Aragón D. Juan de Lanuza el Mozo.

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Juan de Lanuza
En 1586 el Consejo de las Órdenes, ante la contumacia y la ausencia de los de Peñarroya, dio por buenas las razones de Fórnoles y autorizó la segregación de ambas villas. Declaró nulos los acuerdos de absorción de 1397, restaurando la autonomía y la libertad de Fórnoles, como villa independiente. Pero los de Peñarroya, amparados por las resoluciones de los tribunales con sede en Aragón, ignoraron la sentencia emitida en Castilla y continuaron, por las buenas y por las malas, ejerciendo su poder sobre Fórnoles.
FelipeIII (Velázquez)
Felipe III (Velázquez)
El 15 de mayo de 1608 el rey Don Felipe III confirmó, en Valdemoro, el Privilegio de desmembración y separación de Fórnoles y Peñarroya, para zanjar de una vez el engorroso pleito entre dos villas perdidas en su inmenso imperio.  Lo hizo por su doble condición como de Rey de Aragón y como Gran Maestre y Administrador de la Orden de Calatrava. Y para que no hubiese dudas, cuatro días más tarde, fue despachado en Zaragoza, como Privilegio Real, por el Consejo Supremo de Aragón el 19 de mayo de 1608.

 JAQUE AL REY
A pesar de todo, los de Peñarroya siguieron en sus trece y, por ello, sus Jurados y concejo fueron citados el 31 de julio de 1608, para contestar a la demanda que Fórnoles había presentado para que se ejecutase la sentencia real. Los de Peñarroya intentaron rebatir todos los argumentos de Fórnoles, negando además la capacidad del Rey para despojar a Peñarroya de sus derechos adquiridos. El pleito terminó a finales de 1613 y Fórnoles recuperó su categoría de villa y todas sus instituciones perdidas en el lejano 1397. La Edad Media había muerto y el Renacimiento alcanzaba su plenitud en la villa. Para la gente de Fórnoles fue un acontecimiento histórico que cumple, estos días, su 400 aniversario.  
Fórnoles
Fórnoles
En marzo del año siguiente (1614), apenas tres meses después, el flamante nuevo concejo reunió en la plaza a todos los vecinos de Fórnoles, que aprobaron por unanimidad la norma que regularía su convivencia en el futuro: Estatutos y hordinaciones civiles y criminales. Hechas y hordenadas por los Justicia, Jurados, Concejo y Universidad de la Villa de Fórnoles. El original de este documento lo guardan en Estados Unidos, en la Biblioteca de Derecho de la universidad de Harvard (Massachussets). Por la importancia y curiosidad del documento, le dedicaré un post en el futuro.
Privlegio- Consejo Sup. Aragón (fin)
Privilegio- Consejo Superior de Aragón

PROCESO DE PROPIEDAD JURATORUM DE FÓRNOLES ET PEÑARROYA
Con este nombre es conocido el famoso pleito que tuvo en vilo muchos años a todo el Bajo Aragón. Algunas aldeas de Alcañiz, entre ellas La Codoñera, que deseaban independizarse de Alcañiz, estuvieron pendientes del desenlace del Juratorum y, más tarde, utilizaron en sus demandas los argumentos jurídicos validados por el pleito de Fórnoles y Peñarroya.
Juratorum
Juratorum
 Los juristas más prestigiosos del momento, en Aragón, intervinieron como abogados. Por parte de Fórnoles intervinieron Matías de Casanate, a quien Latassa calificaba de sabio. Su hermano Luis era calificado como uno de los mayores astros de la jurisprudencia. Matías fue padre del Cardenal D. Jerónimo de Casanate. También abogó por Fórnoles el prestigioso Doctor Arpayón, abogado de mucho prestigio en los tribunales de la época, en todo Aragón.
Por Peñarroya abogaron Matías de Bayetola y Cabanillas, catedrático de Zaragoza y escritor notable, que ostentó importantes cargos en la administración del Reino. Y Jerónimo Ardid, ilustre hijo de Valdealgorfa, el más experto conocedor de los derechos de la Orden de Calatrava en el Bajo Aragón. A ese tema dedicó la mayor parte de su erudita obra escrita.
Participaron como testigos, presentados por ambas partes, más de cien hombres de los propios pueblos y de los cercanos. Entre los favorables a Fórnoles había testigos de Belmonte, Ráfales, La Fresneda, Torre del Comte, Valderrobres y, sobre todo, de La Codoñera. Uno de los cuales, Lorenzo Vilella, era descalificado por hacer pasquines contra los clérigos de La Codoñera.Entre los testigos de Fórnoles había gente de peso, como tres notarios de Zaragoza y el Conde de Fuentes. Los testigos de Peñarroya eran de Monroyo, La Cerollera, Valjunquera, Beceite, La Fresneda y un notario de Zaragoza.
Sentencia de Felipe III (inicio)
Sentencia de Felipe III (inicio)
Son muy fuertes, y curiosas, las descalificaciones de algunos testigos por: tener intereses o parientes en el pueblo… ser hijo del cura … ser pobre que no tiene qué comer… estar catorce años divorciado de su mujer… ser bandolero y salteador de caminos… estar retirado en Aragón por una muerte que hizo en Valencia, etc. 
En aquellos tiempos aún no había máquinas de escribir, pero ya se había inventado la imprenta. La escritura manual es difícil y engorrosa de leer e interpretar y eran muchas las personas que intervenían. Para  hacer más cómoda la lectura, cada parte hizo imprimir sus escritos de alegaciones, réplicas, dúplicas y contrarréplicas. Esta circunstancia ha facilitado la conservación de varias copias perfectamente legibles.
Sentencia Felipe III (final)
Sentencia Felipe III (final)
Tengo localizadas tres copias de las alegaciones de Fórnoles: en el propio Ayuntamiento, en el archivo diocesano de Zaragoza y en la biblioteca de la Universidad de Harvard (USA). Las de Peñarroya están en el archivo privado Gil-Aznar del mismo pueblo y en el Diocesano de Zaragoza. Probablemente exista otra copia en el Archivo Histórico Nacional de Madrid (Sección órdenes militares) pero no he podido comprobarlo.
Los temas jurídicos siempre son áridos y engorrosos y poco amenos. En este caso, he intentado concentrar, en cuatro folios escasos, el contenido de los varios cientos de páginas, de que se compone el pleito. Los abogados de entonces cobraban por cada folio escrito. Los narradores de ahora lo hacemos, únicamente, por el interés que estos temas puedan suscitar entre quienes nos leen.
BIBLIOGRAFÍA Y ENLACES
ARCHIVO GIL-AZNAR, “Allegación del D. Geronymo Ardit por la villa de Peñarroya contra Fórnoles”. Peñarroya de Tastavins. 1613.
Enlace villa Andorra
DE CASANATE, Matías. “Sumario del Proceso de Propiedad Juratorum de Peñarroya et Fórnoles” Caesaraugustae: Apud Petrum Cabarte, Anno Domini M.DC.XII. (Archivo municipal de Fórnoles)
HARVARD LIBRARY (Cambridge- Massachusetts- USA) (Copia notarial de 1614 de  los  “Estatutos y hordinaciones civiles y criminales. Hechas y hordenadas por los Justicia, Jurados, Concejo y Universidad de la Villa de Fórnoles”.  http://pds.lib.harvard.edu/pds/view/19768130