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martes, 22 de diciembre de 2020

Lo corv. Edgar Allan Poe.

Lo corv.

Edgar Allan Poe.

Traducsió de Ramón Guimerá Lorente (Moncho).


Lo corv. Edgar Allan Poe. Traducsió de Ramón Guimerá Lorente, Moncho

Traducsió de una versió trobada a internet
que no té res a vore en la original de Edgaret "The Raven".
Carlos Arturo Torres.


I

Una nit pavorosa, ñirviós
relligía un mamotreto gros
cuan vach creure escoltá
un extrañ soroll, de repén
com si algú tocare suavemén
a la meua porta: «Visita impertinén
es, vach di, y res mes».

II

¡Ah! Men enrecordo mol be; ere al ivern,
impassién yo medía lo tems etern
cansat de buscá
als llibres la calma tranquilisadora
al doló de la morta Leonora
que habite en los ángels ara
¡pera sempre mes!

III

Vach sentí los cruixits y l´elástic
rosá de les cortines, un fantástic
terror, com may sentit había
y vach volé aquell soroll explicám,
lo meu espíritu oprimit calmá per fin:
«Un viaché perdut es,
vach di, y res mes».

IV

Ya en mes calma: «Caballé
vach cridá, o dama, suplicátos vull
tos servigáu excusá
pero la meua atensió no estabe ben desperta
y va sé la vostra cridada tan inserta...»
Vach obrí allabonses de gom a gom la porta:
oscurina, y res mes.

V

Miro al no res, exploro la tiniebla
y séntigo entonses que la meua mén
se ompli de idees com cap atre mortal
les va tindre abáns,
y escolto en oíts anhelans
«Leonora » unes veus sussurrans
murmurá, y res mes.

VI

Torno a la meua estansia en temó
y torno a escoltá mes fort fotre cops;
«algo, me dic, toque a la finestra,
compendre vull la siñal arcana
y calmá esta angustia sobrehumana»:
¡lo ven, y res mes!

VII

La finestra vach obrí: revolán
vach vore entonses un corv aleteján
com un muixó de un atra edat;
sense mes seremonia va entrá a la sala
en gesto siñorial y negres ales
y damún de un busto, al dintel de Palas,
se va posá, y res mes.

VIII

Miro al muixó negre, sonrién
dabán del seu grave y serio continén
y li escomenso a parlá,
no sense intensió irónica:
«Oh corv, oh venerable ave anacrónica,
¿quín es lo teu nom a la regió plutónica?»
Va di lo corv: «May mes».

IX

En este cas tan raro
me vach extraña de escoltá tan cla
tal nom pronunsiá
y ting que confessá que me vach assustá
pos dingú, crec, va tindre lo gust
de un corv vore, posat damún de un busto
en tal nom: «May mes».

X

Com si haguera volcat l´alma,
va callá lo muixó y ni un momén
les plomes va sorollá,
«datres de mí han fugit y yo me crec
que ell sen anirá demá sense tardá
com ya m´ha abandonat la esperansa»;
va di lo corv: «¡May mes! »

XI

Una resposta al escoltá directa
me vach di, no sense inquietut secreta,
«Es aixó y res mes.
Tot lo que va adependre de un amo desgrassiat,
al que tossut ha perseguit la fortuna
y sol este estribillo ha conservat
¡eixe may mes, may mes!»

XII

Vach girá l´assiento hasta quedám enfrente
de la porta, del busto y del vidén corv
y entonses ya, reclinat a la blana cadira
en somnis fantastics me afonaba,
pensán sempre en qué volíe di
aquell may mes, may mes.

XIII

Mol tems me vach quedá aixina ensomián,
y aquell extrañ muixó
sense pará mirán;
ocupabe lo diván
de vellut, aon juns mos assentabem
y en lo meu dol, pensaba que Ella,
may mes ocuparíe esta habitassió.

XIV

Entonses me va pareixe l´aire denso
com una auló de sucarrat incienso
de un invissible altá;
y escolto veus repetí:
«Olvida a Leonor, béute lo nepenthes
beu l´olvido a les seues fons»;
va di lo corv: «¡May mes! »

XV

«Profeta, vach di, augur de atres edats
que van aventá les negres tempestats
aquí peral meu mal,
huésped de esta morada de tristesa,
dísme, oscur engendre de la nit de paó,
si una mel ñaurá per a la meua amargó»:
va di lo corv: «¡May mes!»

XVI

«Profeta, vach di, o dimoni, tú, corv,
per Deu, per mí, per la meua gran doló,
per lo teu poder fatal
dísme si alguna vegada a Leonora
tornaré a vore a la eternal aurora
aon está felís en los querubins»;
va di lo corv: «¡May mes! »

XVII

«Que sigue esta paraula la radera,
torna a la plutónica rivera»,
vach cridá: «¡No tornos mes,
no dixos ni potades, ni una ploma
y lo meu espíritu, rodejat de densa broma
libera del pes que té!»
Va di lo corv: «¡May mes! »

XVIII

Y lo corv parat, fúnebre y adusto
seguix sempre de Palas posat al busto
y en la llum del meu cresol,
proyecte una taca umbría a la alfombra
y la seua mirada de demoni assombre...
¡Ay! ¿La meua alma en dol
de la seua sombra se podrá apartá?
¡May mes!

https://narrativabreve.com/2017/02/el-cuervo-allan-poe-en-estado-puro.html

Aquí os ofrezco la traducción de Julio Cortázar y, tras esta, la versión original (The Raven).

Una vez, al filo de una lúgubre media noche,
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,
cabeceando, casi dormido,
oyóse de súbito un leve golpe,
como si suavemente tocaran,
tocaran a la puerta de mi cuarto.
“Es —dije musitando— un visitante
tocando quedo a la puerta de mi cuarto.
Eso es todo, y nada más.”

¡Ah! aquel lúcido recuerdo
de un gélido diciembre;
espectros de brasas moribundas
reflejadas en el suelo;
angustia del deseo del nuevo día;
en vano encareciendo a mis libros
dieran tregua a mi dolor.
Dolor por la pérdida de Leonora, la única,
virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada.
Aquí ya sin nombre, para siempre.

Y el crujir triste, vago, escalofriante
de la seda de las cortinas rojas
llenábame de fantásticos terrores
jamás antes sentidos.  Y ahora aquí, en pie,
acallando el latido de mi corazón,
vuelvo a repetir:
“Es un visitante a la puerta de mi cuarto
queriendo entrar. Algún visitante
que a deshora a mi cuarto quiere entrar.
Eso es todo, y nada más.”

Ahora, mi ánimo cobraba bríos,
y ya sin titubeos:
“Señor —dije— o señora, en verdad vuestro perdón imploro,
mas el caso es que, adormilado
cuando vinisteis a tocar quedamente,
tan quedo vinisteis a llamar,
a llamar a la puerta de mi cuarto,
que apenas pude creer que os oía.”
Y entonces abrí de par en par la puerta:
Oscuridad, y nada más.

Escrutando hondo en aquella negrura
permanecí largo rato, atónito, temeroso,
dudando, soñando sueños que ningún mortal
se haya atrevido jamás a soñar.
Mas en el silencio insondable la quietud callaba,
y la única palabra ahí proferida
era el balbuceo de un nombre: “¿Leonora?”
Lo pronuncié en un susurro, y el eco
lo devolvió en un murmullo: “¡Leonora!”
Apenas esto fue, y nada más.

Vuelto a mi cuarto, mi alma toda,
toda mi alma abrasándose dentro de mí,
no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza.
“Ciertamente —me dije—, ciertamente
algo sucede en la reja de mi ventana.
Dejad, pues, que vea lo que sucede allí,
y así penetrar pueda en el misterio.
Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio,
y así penetrar pueda en el misterio.”
¡Es el viento, y nada más!

De un golpe abrí la puerta,
y con suave batir de alas, entró
un majestuoso cuervo
de los santos días idos.
Sin asomos de reverencia,
ni un instante quedo;
y con aires de gran señor o de gran dama
fue a posarse en el busto de Palas,
sobre el dintel de mi puerta.
Posado, inmóvil, y nada más.

Entonces, este pájaro de ébano
cambió mis tristes fantasías en una sonrisa
con el grave y severo decoro
del aspecto de que se revestía.
“Aun con tu cresta cercenada y mocha —le dije—,
no serás un cobarde,
hórrido cuervo vetusto y amenazador.
Evadido de la ribera nocturna.
¡Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado
pudiera hablar tan claramente;
aunque poco significaba su respuesta.
Poco pertinente era. Pues no podemos
sino concordar en que ningún ser humano
ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro
posado sobre el dintel de su puerta,
pájaro o bestia, posado en el busto esculpido
de Palas en el dintel de su puerta
con semejante nombre: “Nunca más.”

Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto.
las palabras pronunció, como virtiendo
su alma sólo en esas palabras.
Nada más dijo entonces;
no movió ni una pluma.
Y entonces yo me dije, apenas murmurando:
“Otros amigos se han ido antes;
mañana él también me dejará,
como me abandonaron mis esperanzas.”
Y entonces dijo el pájaro: “Nunca más.”

Sobrecogido al romper el silencio
tan idóneas palabras,
“sin duda —pensé—, sin duda lo que dice
es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido
de un amo infortunado a quien desastre impío
persiguió, acosó sin dar tregua
hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido,
hasta que las endechas de su esperanza
llevaron sólo esa carga melancólica
de ‘Nunca, nunca más’.”

Mas el Cuervo arrancó todavía
de mis tristes fantasías una sonrisa;
acerqué un mullido asiento
frente al pájaro, el busto y la puerta;
y entonces, hundiéndome en el terciopelo,
empecé a enlazar una fantasía con otra,
pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño,
lo que este torvo, desgarbado, hórrido,
flaco y ominoso pájaro de antaño
quería decir graznando: “Nunca más.”

En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra,
frente al ave cuyos ojos, como-tizones encendidos,
quemaban hasta el fondo de mi pecho.
Esto y más, sentado, adivinaba,
con la cabeza reclinada
en el aterciopelado forro del cojín
acariciado por la luz de la lámpara;
en el forro de terciopelo violeta
acariciado por la luz de la lámpara
¡que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más!

Entonces me pareció que el aire
se tornaba más denso, perfumado
por invisible incensario mecido por serafines
cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado.
“¡Miserable —dije—, tu Dios te ha concedido,
por estos ángeles te ha otorgado una tregua,
tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora!
¡Apura, oh, apura este dulce nepente
y olvida a tu ausente Leonora!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Profeta!” —exclamé—, ¡cosa diabolica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio
enviado por el Tentador, o arrojado
por la tempestad a este refugio desolado e impávido,
a esta desértica tierra encantada,
a este hogar hechizado por el horror!
Profeta, dime, en verdad te lo imploro,
¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad?
¡Dime, dime, te imploro!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Profeta! —exclamé—, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!
¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,
ese Dios que adoramos tú y yo,
dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén
tendrá en sus brazos a una santa doncella
llamada por los ángeles Leonora,
tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen
llamada por los ángeles Leonora!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Sea esa palabra nuestra señal de partida
pájaro o espíritu maligno! —le grité presuntuoso.
¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica.
No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira
que profirió tu espíritu!
Deja mi soledad intacta.
Abandona el busto del dintel de mi puerta.
Aparta tu pico de mi corazón
y tu figura del dintel de mi puerta.
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo.
Aún sigue posado, aún sigue posado
en el pálido busto de Palas.
en el dintel de la puerta de mi cuarto.
Y sus ojos tienen la apariencia
de los de un demonio que está soñando.
Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama
tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,
del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,
no podrá liberarse. ¡Nunca más!

//


Once upon a midnight dreary, while I pondered weak and weary,
Over many a quaint and curious volume of forgotten lore,
While I nodded, nearly napping, suddenly there came a tapping,
As of some one gently rapping, rapping at my chamber door.
`’Tis some visitor,’ I muttered, `tapping at my chamber door –
Only this, and nothing more.’

Ah, distinctly I remember it was in the bleak December,
And each separate dying ember wrought its ghost upon the floor.
Eagerly I wished the morrow; – vainly I had sought to borrow
From my books surcease of sorrow – sorrow for the lost Lenore –
For the rare and radiant maiden whom the angels named Lenore –
Nameless here for evermore.

And the silken sad uncertain rustling of each purple curtain
Thrilled me – filled me with fantastic terrors never felt before;
So that now, to still the beating of my heart, I stood repeating
`’Tis some visitor entreating entrance at my chamber door –
Some late visitor entreating entrance at my chamber door; –
This it is, and nothing more,’

Presently my soul grew stronger; hesitating then no longer,
`Sir,’ said I, `or Madam, truly your forgiveness I implore;
But the fact is I was napping, and so gently you came rapping,
And so faintly you came tapping, tapping at my chamber door,
That I scarce was sure I heard you’ – here I opened wide the door; –
Darkness there, and nothing more.

Deep into that darkness peering, long I stood there wondering, fearing,
Doubting, dreaming dreams no mortal ever dared to dream before;
But the silence was unbroken, and the darkness gave no token,
And the only word there spoken was the whispered word, `Lenore!’
This I whispered, and an echo murmured back the word, `Lenore!’
Merely this and nothing more.

Back into the chamber turning, all my soul within me burning,
Soon again I heard a tapping somewhat louder than before.
`Surely,’ said I, `surely that is something at my window lattice;
Let me see then, what thereat is, and this mystery explore –
Let my heart be still a moment and this mystery explore; –
‘Tis the wind and nothing more!’

Open here I flung the shutter, when, with many a flirt and flutter,
In there stepped a stately raven of the saintly days of yore.
Not the least obeisance made he; not a minute stopped or stayed he;
But, with mien of lord or lady, perched above my chamber door –
Perched upon a bust of Pallas just above my chamber door –
Perched, and sat, and nothing more.

Then this ebony bird beguiling my sad fancy into smiling,
By the grave and stern decorum of the countenance it wore,
`Though thy crest be shorn and shaven, thou,’ I said, `art sure no craven.
Ghastly grim and ancient raven wandering from the nightly shore –
Tell me what thy lordly name is on the Night’s Plutonian shore!’
Quoth the raven, `Nevermore.’

Much I marvelled this ungainly fowl to hear discourse so plainly,
Though its answer little meaning – little relevancy bore;
For we cannot help agreeing that no living human being
Ever yet was blessed with seeing bird above his chamber door –
Bird or beast above the sculptured bust above his chamber door,
With such name as `Nevermore.’

But the raven, sitting lonely on the placid bust, spoke only,
That one word, as if his soul in that one word he did outpour.
Nothing further then he uttered – not a feather then he fluttered –
Till I scarcely more than muttered `Other friends have flown before –
On the morrow he will leave me, as my hopes have flown before.’
Then the bird said, `Nevermore.’

Startled at the stillness broken by reply so aptly spoken,
`Doubtless,’ said I, `what it utters is its only stock and store,
Caught from some unhappy master whom unmerciful disaster
Followed fast and followed faster till his songs one burden bore –
Till the dirges of his hope that melancholy burden bore
Of “Never-nevermore.”‘

But the raven still beguiling all my sad soul into smiling,
Straight I wheeled a cushioned seat in front of bird and bust and door;
Then, upon the velvet sinking, I betook myself to linking
Fancy unto fancy, thinking what this ominous bird of yore –
What this grim, ungainly, ghastly, gaunt, and ominous bird of yore
Meant in croaking `Nevermore.’

This I sat engaged in guessing, but no syllable expressing
To the fowl whose fiery eyes now burned into my bosom’s core;
This and more I sat divining, with my head at ease reclining
On the cushion’s velvet lining that the lamp-light gloated o’er,
But whose velvet violet lining with the lamp-light gloating o’er,
She shall press, ah, nevermore!

Then, methought, the air grew denser, perfumed from an unseen censer
Swung by Seraphim whose foot-falls tinkled on the tufted floor.
`Wretch,’ I cried, `thy God hath lent thee – by these angels he has sent thee
Respite – respite and nepenthe from thy memories of Lenore!
Quaff, oh quaff this kind nepenthe, and forget this lost Lenore!’
Quoth the raven, `Nevermore.’

`Prophet!’ said I, `thing of evil! – prophet still, if bird or devil! –
Whether tempter sent, or whether tempest tossed thee here ashore,
Desolate yet all undaunted, on this desert land enchanted –
On this home by horror haunted – tell me truly, I implore –
Is there – is there balm in Gilead? – tell me – tell me, I implore!’
Quoth the raven, `Nevermore.’

`Prophet!’ said I, `thing of evil! – prophet still, if bird or devil!
By that Heaven that bends above us – by that God we both adore –
Tell this soul with sorrow laden if, within the distant Aidenn,
It shall clasp a sainted maiden whom the angels named Lenore –
Clasp a rare and radiant maiden, whom the angels named Lenore?’
Quoth the raven, `Nevermore.’

`Be that word our sign of parting, bird or fiend!’ I shrieked upstarting –
`Get thee back into the tempest and the Night’s Plutonian shore!
Leave no black plume as a token of that lie thy soul hath spoken!
Leave my loneliness unbroken! – quit the bust above my door!
Take thy beak from out my heart, and take thy form from off my door!’
Quoth the raven, `Nevermore.’

And the raven, never flitting, still is sitting, still is sitting
On the pallid bust of Pallas just above my chamber door;
And his eyes have all the seeming of a demon’s that is dreaming,
And the lamp-light o’er him streaming throws his shadow on the floor;
And my soul from out that shadow that lies floating on the floor
Shall be lifted – nevermore!

viernes, 16 de febrero de 2024

Escosa - Escuelh

Escosa, s. f., rescousse.

A l' escosa dels, ac tal trapei.

Roman de Gerard de Rossillon, fol. 11.

A la rescousse d'eux, il y eut tel tapage.

2. Rescossa, s. f., rescousse.

A la rescossa corron, iratz coma leos. Guillaume de Tudela.

Ils courent à la rescousse, irrités comme des lions.

 

Escot, s. m., écot.

Voyez Muratori, Dissert. 33. 

Fig. Don pagaran mot dur escot en l'autre setgle. 

Aytal escot fay pagar soven lo dyable. V. et Vert., fol. 90 et 20. 

Dont payeront très dur écot en l'autre monde. 

Le diable fait souvent payer tel écot.

Mas so que hom a sobre tot

Coven per mezura menar;

Si non o fai, es sens escot;

L'autruy li ave segr' e cassar.

B. Martin: Farai un vers. 

Mais il convient surtout à l'homme de mener avec modération ce qu'il a; s'il ne le fait, il est sans écot; il lui advient de poursuivre et chasser le bien d'autrui. 

CAT. Escot. ESP. PORT. Escote. IT. Scoto. (chap. Pagá a escot o escote.)

 

Escotar, Escoutar, v., lat. auscultare, écouter, accueillir.

Tant qu' en luec d'un ric do,

Denh' escotar ma veraia chanso.

Folquet de Marseille: En chantan. 

Tellement qu'en lieu d'un riche don, elle daigne écouter ma vraie chanson.

Sel que respon ses escotar, 

No met raso e son parlar.

Libre de Senequa. 

Celui qui répond sans écouter, ne met raison en son parler.

Si vos m' aidatz

Ni mos precs escoutatz.

Le moine de Foissan: Cor ai. 

Si vous m'aidez et écoutez mes prières.

Substantiv. Poiria nos a amdos enueiar,

A me del dire, a vos del escotar.

Rambaud de Vaqueiras: Senher marques.

Il pourrait nous ennuyer à tous deux, à moi du dire, à vous de l'écouter. 

Part. prés. Escotan e vezen,

Demandan et auzen.

Arnaud de Marueil: Rasos es. 

(chap. Escoltán y veén, demanán : preguntán y sentín.)

Écoutant et voyant, demandant et oyant. 

Part. pas. Matran, quan l'ac pro escotada... li va dir que mal o disia.

Philomena.

Matran, quand il l'eut assez écoutée... lui va dire qu'elle disait cela mal.

ANC. FR. Oreille et escoute parmi

S'il se sunt léens endormi.

Roman de la Rose, v. 2537.

ANC. ESP.

Ecosta el soberbio el amor de la dueña.

Arcipreste de Hita, cop. 231. 

CAT. Escoltar. ESP. MOD. Escuchar. PORT. Escutar. IT. Ascoltare.

(chap. escoltá: escolto, escoltes, escolte, escoltem o escoltam, escoltéu o escoltáu, escolten; escoltat, escoltats, escoltada, escoltades; al meche auscultá, que se conjugue igual.)

auscultar; escoltá, auscultá; Escosa

2. Escout, s. m., écoute, guet.

Molt son intrat en lonc cossir

Sels qui son al derrier escout.

Pierre d'Auvergne: Cui bon vers.

Sont entrés en moult long souci ceux qui sont à la dernière écoute.

ANC. FR. Combien qu'il y eust quelques escoutes en chemin.

Comines, liv. I, p. 120.

Que peu faillit qu'il n'intrast en l' escoute et guet des Grecs.

Salet, trad. de l'Iliade, fol. 183.

CAT. Escolta. ESP. Escucha. PORT. Escuta. IT. Ascolta.

3. Escoutador, s. m., lat. auscultator, écouteur, espion.

Aquils fals escoutadors.

(chap. Aquells falsos escoltadós, espíes.)

Bernard Martin: Companho.

Ces faux écouteurs.

ANC. FR. Et est escouteus par oyr.

Roman du châtelain de Couci, v. 566.

ESP. Escuchador. PORT. Escutador. IT. Ascoltatore.

(chap. escoltadó, escoltadós, escoltadora, escoltadores : espía, espíes.)

 

Escrimir, Escremir, v., anc. all. schirmen, escrimer, exercer, garantir, échapper, soustraire.

(chap. Schirm en alemán es escut; com a verbo, escudás, protegís, escapás, etc.)

A la mort no s sap escrimir

Reys, ni coms, ni ducx, ni marquis.

Pierre d'Auvergne: Cui bon vers. 

Roi, ni comte, ni duc, ni marquis ne sait se soustraire à la mort.

Tot jorn contendi e m baralh, 

M' escrim e m defen e m coralh. 

Bertrand de Born: Un sirventes.

Tout le jour je conteste et me bataille, m'escrime et me défends et me courrouce.

D' amor tan no m' escrim. 

Aimeri de Peguilain: Ses mon apleg. 

Tant je ne m'escrime d'amour.

Qui ben no s' en sap escrimir.

Gavaudan le Vieux: Patz passien. 

Qui ne sait bien s'en garantir.

Substantiv. Non deu hom lauzar 

Per son ben escremir.

Giraud de Borneil: Leu chansoneta. 

Il ne doit louer homme pour son bien escrimer.

ANC. FR.

- Richart sout escremir o virge et o baston. 

Roman de Rou, v. 3824.

Ses oailles garda dou leu 

A son pooir et escremi.

Fables et cont. anc., t. I, p. 325. 

Que de toz vices s' escremi. 

Nouv. rec. de fables et cont. anc., t. II, p. 3. 

Qui de li fait dame et amie 

E bien la sert, ge ne dot mie 

Que de pechié ne l' escremisse.

Fables et cont. anc., t. I, p. 343. 

A coups de patte il escrimoit.

Du Bellay, fol. 468.

Ou jetter la pierre au loing ou escrimer avec l'espée et rondelle.

Amyot. Trad. de Plutarque, Morales, t. III, p. 249.

CAT. Esgrimar. ESP. PORT. Esgrimir. IT. Schermire. (chap. esgrimí.)

2. Escrima, s. f., escrime, adresse, ruse. 

Non fier colp ni s gandis a l' escrima.

Aimeri de Peguilain: Nuils hom. 

Ne porte coup ni se garantit à l'escrime.

Jox de datz et de taulas e de escrima. 

V. et Vert., fol. 17. 

Jeux de dés et de tables et d'escrime.

Per que no i puesc nul' escrima 

Trobar.

Rambaud d'Orange: Una chansoneta. 

C'est pourquoi je n'y puis trouver nulle ruse.

- Fleuret.

Saumada d'escrimas.

Cartulaire de Montpellier, fol. 115. 

Charge de fleurets. 

ANC. FR. As Engleiz rent dure escremie.

Roman de Rou, v. 13475. 

A cele foiz nel toucha mie,

Car il sot trop de l'escremie.

Roman du Renart, t. I, p. 278.

A l'escrimie se requierent, 

Es visages grans cols se fierent.

Roman de la Violette, p. 98.

Car asez set de l'escremie, 

Car en France en ot moult apris.

Roman du Renart, t. III, p. 159.

Les effroyerent tellement qu'ilz leur feirent oublier toute leur escrime.

Amyot. Trad. de Plutarque, V. de Pélopidas. 

CAT. ESP. PORT. (chap.) Esgrima. IT. Scherma.

 

Escrin, s. m., lat. scrinium, écrin, boîte, layette.

Escrins et archadura.

Nat de Mons: Sitot non es.

Boîte et coffre.

Trays de son escrinh un bon enguen prezat.

Roman de Fierabras, v. 2158.

Tire de sa boîte un bon onguent estimé.

Claus de bon pretz, escrinz d'onor.

Arnaud de Marueil: Dona genser. Var. 

Clef de bon mérite, écrin d'honneur.

ANC. ESP.

Trovaron el escrinno do iacie so el llecho.

Milagros de Nuestra Señora, cop. 695. 

CAT. Escriny. IT. Scrigno.

 

Escriure, Scriure, v., lat. scribere, écrire, inscrire. 

De Boeci escriure fez lo nom. Poëme sur Boèce.

(chap. De Boeci escriure va fé lo nom.)

Fit écrire le nom de Boëce.

Amors m'a comandat escriure

So que 'l boca non ausa dire.

Arnaud de Marueil: Dona genser. 

Amour m'a commandé d'écrire ce que la bouche n'ose dire.

A fach scriure aquest statut.

(chap. Ha fet escriure este estatut.)

Statuts de la confrairie du S.-Esprit.

A fait écrire ce statut. 

Loc. En sa carta m pot escriure.

Le Comte de Poitiers: Farai chansoneta. 

Elle peut m'inscrire en sa charte. 

Fig. Tan me platz lor honors,

Qu' ins e mon cor las escriu.

P. Vidal: Be m pac. 

Leur honneur me plaît tant, que je les écris dans mon coeur.

Mas be par que sobr' aiga escriu.

Aimar Jordans: Paris viscom. 

Mais paraît bien que j'écris sur eau. 

Part. pas. Si com in isto pergamen es scrit. Titre de 1053.

(chap. Així com an este pergamino está escrit. Títul de 1053.)

Ainsi comme est écrit en ce parchemin.

En san Luc es script.

Nobla Leyczon. 

En saint Luc est écrit. 

A tot dreig escrig civil e canonic. 

Tit. de 1274, Arch. du Roy. sect. hist., M. 876. 

A tout droit écrit civil et canonique. 

Per cascun confrayre e confrayresa

Que sia scrich o scricha.

Statuts de la confrairie du S.-Esprit. 

Par chacun confrère et confrèresse qui soit écrit ou écrite.

CAT. Escriurer. ESP. Escribir. PORT. Escrever. IT. Scrivere.

(chap. escriure: escric, escrius, escriu, escribim, escribiu, escriuen; escrit, escrits, escrita, escrites.)

Barcelona, Barselona, chapurriau, churros, Eduardo Mendoza, extraterrestre, Gurb, JJOO, Marta Sánchez, oberginga, polvoró, Sense notissies de Gurb

2. Escrit, s. m., lat. scriptum, écrit. 

Car plus en escrit trobat non ay. V. de S. Honorat.

Car je n'en ai pas trouvé plus en écrit. 

Loc. Pueis fo tot mes en escrit. Philomena. 

Puis tout fut mis en écrit.

Segon que l' angels lh' a dit, 

El lor vai rendre per escrit.

Brev. d'amor, fol. 146. 

Il leur va rendre par écrit, selon que l'ange lui a dit.

- Rescript, ordonnance. 

Ab l'escrit del emperador.

Trad. du Code de Justinien, fol. 2. 

Avec le rescrit de l'empereur. 

CAT. Escrit. ESP. PORT. Escrito. IT. Scritto.

3. Escriptura, Scriptura, s. f., lat. scriptura, écriture, écrit, livre. 

Qui no sab escrieure non cuia que escriptura si' artz; e es plus trebalhoza que altra artz.

Liv. de Sydrac, fol. 41. 

Qui ne sait écrire ne pense pas que l'écriture soit un art; et il est plus difficile qu'autre art.

De lay si trais la gesta d'una anticha scriptura.

V. de S. Honorat. De là se tire la relation d'une antique écriture.

- L'Écriture sainte.

Segon los ditz de la sainta Escriptura.

(chap. Segons los dits de la Santa Escritura.)

B. de la Barthe: Foilla ni flors.

Selon les dits de la sainte Écriture.

Segle no cug dure gaire,

Segon que l' Escriptura di.

Marcabrus: Dirai vos.

Je ne crois pas que le siècle dure guère, selon que dit l'Écriture.

Segon la santa Scriptura. L'Arbre de Batalhas, fol. 143. 

Selon la sainte Écriture.

CAT. Escriptura. ESP. PORT. Escritura. IT. Scrittura. (chap. escritura, escritures.)

4. Escriptori, s. m., lat. scriptorius, bureau, étude, comptoir.

Ayssi meteish pot hom trobar los rims en ori, coma: auditori, escriptori, etc. Leys d'amors, fol. 151. 

Ainsi de même on peut trouver les rimes en oire, comme: auditoire, bureau, etc. 

CAT. Escriptori. ESP. Escriptorio (escritorio). PORT. Escritorio. 

IT. Scrittoio. (chap. Escritori, escritoris.)

5. Escripturat, s. m., savant en écritures, lettré.

On es lo savis, on es l' escripturatz?

Trad. de l'Ép. de S. Paul aux Corinthiens. 

Où est le sage, où est le lettré?

6. Scriptural, adj., à écrire, pour écrire.

Canel scriptural es canaviera de laqual antiquament uzavo per escriure.

Eluc. de las propr., fol. 203. 

Tuyau à écrire est un roseau duquel on usait anciennement pour écrire.

7. Escrivan, s. m., lat. scriba, écrivain. 

No us veirem bon escrivan.

Le Dauphin d'Auvergne: Puois sai. 

Nous ne vous verrons bon écrivain.

Et escrivas e taverniers.

(chap. Y escribens y tabernés; escribén; escriba, escribes tamé se fa aná.)

Raimond d'Avignon: Sirvens suy.

Et écrivain et tavernier.

Los escrivas que mostron bona letra al comenssamen, e pois fan la malvayza. V. et Vert., fol. 17.

Les écrivains qui montrent bonne lettre au commencement, et puis la font mauvaise.

Utils so a escrivas et pinhedors. Eluc. de las propr., fol. 239.

Sont utiles à écrivains et peintres.

- Scribe, en parlant des Juifs.

Venc estar entr' els doctors

Et entr' els escrivains maiors.

Trad. d'un Évangile apocryphe.

Vint se placer entre les docteurs et entre les scribes majeurs.

CAT. Escribá. ESP. Escribano. PORT. Escrivão. IT. Scrivano.

(chap. Escribén, escribens; escriba, escribes.)

8. Escrivania, s. f., expédition, rédaction.

De pagar escrivania a escrivan per la clamor que s fara.

Cout. de Condom. 

De payer expédition à écrivain pour la publication qui se fera. 

CAT. ESP. (chap. escribanía) Escribania. PORT. Escrivania.

9. Escriptio, s. f., lat. inscriptio, inscription, légende. 

Deleite si en diversas escriptios.

Trad. de Bède, fol. 62. 

Qu'il se plaise en diverses légendes. 

De tot aysso fes escriptio.

V. de S. Alexis. 

De tout ceci il fit une légende.

CAT. Inscripció. ESP. Inscripción. PORT. Inscripção. IT. Inscrizione.

(chap. inscripsió, inscripsions.)

10. Descriure, v., lat. describere, décrire.

Descriu nos las bellas joyas e 'ls bells dos que li aportet.

No ho podia miells descriure ni plus sufficienmen.

(chap. No ho podíe milló descriure ni mes sufissienmen.)

V. et Vert., fol. 45 et 43.

Nous décrit les beaux joyaux et les beaux dons qu'il lui apporta.

Ne le pouvait mieux décrire ni plus suffisamment.

Part. pas. Sesta bon' erba que us ai dicha, 

Per nom e per faisso descricha. 

Deudes de Prades. Auz. cass. 

Cette bonne herbe que je vous ai dite, décrite par nom et par figure.

CAT. Descriurer. ESP. Describir. PORT. Descrever. IT. Descrivere.

(chap. Descriure, se conjugue com escriure.)

11. Descriptio, s. f., lat. descriptio, description.

Descriptios es declaratios que claramens ditz e mostra so que s deu e s pot segre d'alcun negoci o d'alcuna causa.

Leys d'amors, fol. 145.

La description est une déclaration qui dit et montre clairement ce qui se doit et se peut suivre d'aucune affaire ou d'aucune cause.

CAT. Descripció. ESP. Descripción. PORT. Descripção. IT. Descrizione.

(chap. descripsió, descripsions.)

12. Inscrire, v., lat. inscribere, inscrire.

Part. pas. Sera inscrit en sendicat los noms.

Fors de Bearn, p. 1077. 

Il sera inscrit en syndicat les noms. 

ESP. Inscribir. PORT. Inscrever. IT. Inscrivere.

(chap. Inscriure (no inscribí): inscric, inscrius, inscriu, inscribim, inscribiu, inscriuen; inscrit (pero no inscribit), inscrits, inscrita, inscrites.)

13. Prescrieure, v., lat. praescribere, prescrire. 

Puesca prescrieure per l'espaci de vingt ans.

(chap. Pugue prescriure per lo espassi de vin añs.)

Statuts de Provence, BOMY, p. 11. 

Puisse prescrire par l'espace de vingt ans. 

Part. pas. Qu' el l'aia usucapta o prescripta.

Trad. du Code de Justinien, fol. 40.

Qu'il l'ait acquise par l'usage ou prescrite.

CAT. Prescriurer. ESP. Prescribir. PORT. Prescrever. IT. Prescrivere.

(chap. prescriure; prescrit, prescrits, prescrita, prescrites.) 

14. Prescriptio, s. f., lat. praescriptio, prescription. 

Sa prescriptio de temps no val.

(chap. Sa prescripsió de tems no val.)

L'Arbre de Batalhas, fol. 136. 

Sa prescription de temps ne vaut. 

A cui vol opponer la prescription.

Trad. du Code de Justinien, fol. 82. 

A qui veut opposer la prescription. 

Que la cort de la cambra ameta aytal prescription. (admeta)

Statuts de Provence, BOMY, p. 11. 

Que la cour de la chambre admette telle prescription.

CAT. Prescripció. ESP. Prescripción. PORT. Prescripção. IT. Prescrizione.

(chap. prescripsió, prescripsions.)

15. Rescrich, s. m., lat. rescriptum, rescrit, ordonnance. 

Non obstant... rescrich consentit.

Statuts de Provence. Julien, t. II, p. 432. 

Non obstant... rescrit accordé.

CAT. Rescrit. ESP. PORT. Rescripto. IT. Rescritto. (chap. Rescrit, ordenansa, manamén.)

16. Sobrescriure, Sobrescrire, v., (lat. supra + scribere) écrire avant, au-dessus, susmentionner.

Part. pas. Sobrescriut a tot devizement. (chap. Sobrescrit)

Tit. de 1198, Arch. du Roy. Toulouse, J. 328.

Susmentionné à toute division.

Ayssi cum es sobrescrig.

Cout. de Moissac. Dumaige, Voy. litt., p. 9. 

Ainsi qu'il est susmentionné. 

CAT. Sobrescriurer. ESP. Sobrescribir. PORT. Sobreescrever. 

IT. Soprascrivere. (chap. Sobrescriure, escriure a damún, sobre, del latín supra: sobrescric, sobrescrius, sobrescriu, sobrescribim, sobrescribiu, sobrescriuen; sobrescrit, sobrescrits, sobrescrita, sobrescrites.)

17. Sotzescriure, v., lat. subscribere, souscrire.

Lo deu senhar per els, so es sotzescriure.

(chap. Lo deu firmá – sellá, señá, de signum – per ells, aixó es subescriure.)

Trad. du Code de Justinien, fol. 37.

Le doit signer pour eux, c'est-à-dire souscrire. 

La molher consentisca o sotsescrive.

(chap. La mullé – dona – consentixgue o consentixque o subescrigue, firmo.)

Tit. de 1244. DOAT, t. CXXXIV, fol. 68. 

Que la femme consente ou souscrive. 

Part. pas. Soschrit de nostra propra ma.

(chap. Firmat, subescrit, de nostra propia ma.)

Tit. de 1404. Justel, Hist. de la maison de Turenne, p. 136. 

Souscrit de notre propre main.

Maestre Robert notari sotzescrit.

(chap. Maestre, mestre, Robert notari firme, subescriu, escriu daball.)

Tit. de 1284. Arch. du Roy. J., 304.

(N. E. Véanse los textos de los notarios del Matarraña seleccionados y editados por el doctor Javier Giralt Latorre, Universidad de Zaragoza, y compárense con textos occitanos del mismo tiempo.)

Javier Giralt Latorre; Véanse los textos de los notarios del Matarraña seleccionados y editados por el doctor Javier Giralt Latorre, Universidad de Zaragoza, y compárense con textos occitanos del mismo tiempo

Maître Robert notaire souscrit.

ANC. FR. Nous ne poons pas souzescrire ne seignier la présente chartre pour la penne qui tramble en nostre main pour la maladie.

(chap. Natros (: yo) no podem subescriure – firmá - ni sellá la presén carta per la ploma que tremole a la nostra ma per la enfermedat.)

Rec. des Hist. de Fr., t. III, p. 299.

CAT. Subscriurer. ESP. Subscribir. PORT. Subscrever. IT. Soscrivere, sottoscrivere (N. E. catalán sota : deball, devall, daball, davall).

18. Sotzescriptio, Subscriptio, Subscritio, s. f., lat. subscriptio, souscription, signature.

Que aquela sotzescriptio no valha.

Tit. de 1244. DOAT, t. CXXXIV, fol. 68. 

Que cette souscription ne soit pas valable. 

Am subscritio del sieu nom.

Leys d'amors, La Loubère, p. 48. 

Avec souscription de son nom. 

Aquesta subscriptio de ma ma.

(chap. Esta subscripsió de ma ma; lo primé ma: la meua. No confundí en mamá, com la subscripsió que tenen alguns catalanistes aragonesos de mamá la p de alguns catalanistes catalans. Alguns y algunes tenen la gola mol fonda.)

Ignacio Sorolla Vidal; No confundí en mamá, com la subscripsió que tenen alguns catalanistes aragonesos de mamá la p de alguns catalanistes catalans. Alguns y algunes tenen la gola mol fonda.

Tit. de 1352. DOAT, t. XLIV, fol. 36. 

Cette signature de ma main.

CAT. Subscripció. ESP. Subscripción (: suscripción). PORT. Subscripção. IT. Soscrizione, sottoscrizione. (chap. Subscripsió, subscripsions, suscripsió, suscripsions.)

19. Transcriure, v., lat. transcribere, transcrire.

Las dichas cartas transcrissi de mot e mot.

(chap. Les dites cartes vach transcriure paraula a paraula; palaura.)

Tit. de 1266. DOAT, t. LXXIX, fol. 43. 

Je transcrivis lesdites chartes de mot à mot. 

Part. pas. Substant.

Continens lo transcriut de unas letras. 

Priv. conc. par les R. d'Angleterre, p. 9. 

Contenant la transcription d'unes lettres.

CAT. Transcriurer. ESP. Transcribir. PORT. Transcrever. IT. Trascrivere.

(chap. transcriure: transcric, transcrius, transcriu, transcribim, transcribiu, transcriuen; transcrit, transcrits, transcrita, transcrites.)

20. Conscriptio, s. f., lat. conscriptio, répartition, état d'impôt.

Totas las conscriptios e las petitios publicas el senhava.

Cat. dels apost. de Roma, fol. 83.

Il signait toutes les répartitions et les demandes publiques.

 

Escrutar, v., lat. scrutari, rechercher, scruter. 

Al notari que ab el escrutara.

(chap. Al notari que en ell escrutará, investigará, buscará y rebuscará, escudriñará textos.)

Statuts de Montpellier du XIIIe siècle.

Au notaire qui recherchera avec lui.

CAT. Escrutar. ESP. Escudriñar (escrutar). PORT. Escrutar. IT. Scrutinare.

2. Escruptador, s. m., lat. scrutator, qui recherche, qui poursuit, scrutateur.

Escruptador de la viltat dels payres en los filhs tro en la tersa e en la quarta generacion. Hist. abr. de la Bible, fol. 32.

Poursuivant la honte des pères dans les fils jusqu'à la troisième et à la quatrième génération.

ESP. PORT. Escrutador. IT. Scrutatore. (chap. Escrutadó, escrutadós, escrutadora, escrutadores.)

 

Escudella, s. f., lat. scutella, écuelle. 

Anc no i remas aur ni argen, 

Copa ni escudella.

Roman de Jaufre, fol. 120. 

Il n'y resta oncques or ni argent, coupe ni écuelle.

En fort escudella crozada.

Deudes de Prades, Auz. cass. 

En forte écuelle creuse. 

CAT. Escudella. ESP. Escudilla. PORT. Escudela. IT. Scodella.

(chap. escudella, escudelles.)

2. Escudelar, v., vider l'écuelle, disposer des choses.

Part. pas. loc.

Que venguesses quant er escudelat.

T. de G. Rainols et de sa dame: Auzir cugei. 

Que vous vinssiez quand l'écuelle sera vidée.

CAT. Escudellar. ESP. Escudillar. IT. Scodellare.

(chap. v. escudellá, buidá la escudella: escudello, escudelles, escudelle, escudellem o escudellam, escudelléu o escudelláu, escudellen; escudellat, escudellats, escudellada, escudellades.)

 

Escuelh, Escueyll, s. m., lat. scopulus, écueil, roc.

Donavan am ponchas et am pics sus l'escueyll.

V. de S. Honorat.

Donnaient avec pioches et avec pics sur l'écueil.

Corsari sarrasi qu' estavan aplatat 

Els escuellz de la mar.

V. de S. Honorat. 

Corsaires sarrasins qui étaient cachés aux écueils de la mer.

Fig. Sant Honoraz l'a deslivrada, 

E gardet de ta mal escueyll

La vescomptessa de Merguell.

V. de S. Honorat.

Saint Honorat l'a délivrée, et garda de si mauvais écueil la vicomtesse de Melgueil.

ANC. CAT. Escoll. ESP. Escollo. PORT. Escolho. IT. Scoglio.

(chap. Escull, esculls, roquissals del mar, be naturals o artifissials.)

Escull, esculls, roquissals del mar, be naturals o artifissials.

miércoles, 6 de enero de 2021

Lo Camí, V.

Lo Camí a Amazon (tapa blana)

V.

Es verdat que la Pesteta gran se habíe guañat lo seu mote per la seua careta redona y coloradeta y lo seu carácter picán y agre com lo aiguardén. Per afegit ere una bachillera. Y a les bachilleres no los ve mal tot lo que los caigue damún. No teníe cap dret de tratá de dominá al poble. Lo poble volíe sé libre, independén, y an ella ni li anabe ni li veníe, ni li fotíe res, a final de cuentes, si Pancho creíe o no creíe en Deu, si Paco, lo ferré, ere abstemio o bebíe vi, o si son pare de Daniel, lo Mussol, fée lo formache en les mans llimpies o en les ungles brutes. Si aixó li fée escrúpol, que no se minjare lo seu formache y assunto acabat. Daniel, lo Mussol, no creíe que lo que la Pesteta gran fée sigueren actes de una bona dona. Los bons eren los demés que li aguantaben les seues impertinensies y hasta la van nombrá pressidenta de varies assossiassións piadoses.
La Pesteta gran ere un esperpento y un escursó. Antonio, lo Buche, teníe tota la raó al di aixó, encara que lo Buche pensabe mes, al fallá aixina, en la competensia comersial que li fée la Pesteta, que en los seus defectes físics y morals. La Pesteta gran, no obstán lo coló roch de la seua pell, ere alta y seca com una cucaña, encara que no tinguere, com esta, sing duros a la punta. Total, que la Pesteta no teníe res, apart de uns nassos mol dessarrollats, un afán inmoderat o sense cap moderassió de fótres a la vida dels demés y un variat y sempre renovat repertori de escrúpols de consiensia.
A don José, lo mossen, que ere un gran san, lo portabe de vólit.

- Miro vosté, don José - li díe, consevol día, un minut abáns de escomensá la missa -,  anit no vach pugué dormí pensán que si Cristo al Monte dels Olivés se va quedá sol y los apóstols se van adormí, ¿quí va vore que lo Redentó suáe sang?

Don José ajuntabe los ullets, penetráns com agulles de cap:

- Tranquilisa la teua consiensia, filla; eixes coses les coneixem per revelassió.

La Pesteta gran ploriquejabe y fen cuatre pucheros, díe:

- ¿Creu vosté, don José, que podré combregá tranquila habén pensat eixes coses?

Don José, lo mossen, teníe que traure tota la passiensia de Job pera soportála:

- Si no tens datres faltes pots féu.

Y aixina un día y un atre.

- Don José, anit no vach pegá l´ull donánli voltes al assunto de Pancho.
¿Cóm pot ressibí este home lo sacramén del matrimoni si no creu en Deu?

Y unes hores después:

- Don José, no sé si me podrá absoldre vosté. Ahir domenge vach lligí un llibre pecaminós que parlabe de les religións de Inglaterra. Los protestáns están allí en franca majoría. ¿Creu vosté, don José, que si yo haguera naixcut a Inglaterra, haguera sigut protestán?

Don José, lo mossen, tragabe saliva:

- No siríe difíssil, filla.

- Entonses me acuso, pare, de que podría sé protestán de habé naixcut a Inglaterra.

Doña Lola, la Pesteta gran, teníe trenta nou añs cuan Daniel, lo Mussol, va naixe.
Tres añs después, lo siñó la va castigá en lo que mes podíe dóldreli. Pero no es menos sert que la Pesteta gran se va imposá al seu doló en la rigidés y destemplansa en que solíe imposás als seus conveíns. Lo fet de que a doña Lola se la coneguere per la Pesteta gran ya fa pensá que ñagueren datres Pestetes mes menudes. Y aixina ere; les Pestetes ne habíen sigut tres, encara que ara sol ne quedaren dos: la gran y la menuda; les dos Pestetes. Eren filles de un guardia sivil, durán mols añs jefe al poble. Al morí lo guardia, que, segóns les males llengües, que may ne falten, se va morí de pena per no tindre un fill mascle, va dixá uns ahorrets en los que les seues filles van obrí una tenda.
Lo sargento va morí a un tems al que un subofissial de la Guardia Sivil podíe, en lo seu jornal, viure discretamen y encara aforrá una mica. Desde la mort del guardia - la seua dona ya se habíe mort fée añs - Lola, la Pesteta gran, se va fé cárrec de les riendes de la casa. Se va imposá a san germanes per edat y per estatura.

Daniel, lo Mussol, sol va coneixe a dos Pestetes, pero segóns habíe sentit di al poble, la tersera va sé un mun de ossos com elles y, a la seua época, va resultá un problema difíssil diferensiáles sense efectuá, previamen, un minussiós análisis. Res de assó desmentix que les dos Pestetes menudes li faigueren passá, en vida, a san germana gran un verdadé purgatori. La del mich ere dixada y dropa y lo seu carácter y manera de sé trassendíe al poble que, per los crits y estridéns rebomboris que a tota hora eixíen de la trastenda y de la casa de les Pestetes, seguíe la roína, y tirán a pijó, situassió de les relassións fraternals. Assó sí, díen al poble y debíe sé verdat perque u díen tots, que mentres les tres Pestetes van viure juntes may se les va vore faltá un día a la missa de vuit que don José, lo mossen, que ere un gran san, díe a la parroquia, dabán del altá de San Roc. Cap allí caminaben, tiesses y pites, les tres, faiguere fred, ploguere a cabassades o tronare. Ademés marchaben acompassades, marcán lo pas, perque son pare, apart dels ahorrets, les va dixá a les filles en herensia un mol despert y pressís sentit del ritmo militá y atres virtuts castrenses.

Un-dos, un-dos, un-dos; cap a missa marchaben les tres Pestetes, en los seus pits secs, les seues caderes esmirriades y la seua soberbia estatura o alsada, camí de la iglesia, en los vels lligats en un nugo deball de la barbilla y lo breviari deball de un bras.
Un ivern, la del mich, Elena, se va morí. Se va apagá un matí fosc y plovinós de desembre. Cuan la gen va acudí a donáls lo péssame a les dos germanes superviviéns, la Pesteta gran se santiguabe y repetíe:

- Deu u sap tot y es just en les seues dessisións; se ha emportat lo mes inútil de la familia. Donémli grassies. Ya al sementeriet tocán a la iglesia, cuan tapaben en dos tarrossos de terra lo cos descarnat de la Elena - la Pesteta del mich -, unes plañideres o ploradores van escomensá a gañolá.
La Pesteta gran se va encará en elles, aspra y digna y destemplada:

- No la ploréu - va di -; s´ha mort de dessidia.

Y, desde entonses, lo trío se va convertí en dúo y a la missa de vuit que don José, lo mossen, que ere un gran san, resabe dabán del altá de San Roc, se trobabe a faltá lo afilat y justet volumen de la Pesteta difunta. Pero va sé encara pijó lo que li va passá a la Pesteta menuda. A fin de cuentes lo de la del mich va sé dessignio de Deu, mentres que lo de l´atra va sé una fluixesa de la carn y per tan degut al seu libre y despreocupat albedrío. Allabonses se va establí al poble la sucursaleta del bang que ara rematabe un dels costats de la plassa. En lo directó va arribá tamé un ofissialet ben plantat y ben vestit al que sol per vóreli la cara de prop, a través de la finestreta, li portaben los ahorros les veínes del carré. Va sé un bon cuquet lo que va fé aná lo bang pera pessigá esta clientela a la ratera. Un prossedimén que consevol finansié de talla no haguere asseptat, pero que al poble va rendí uns ressultats formidables. Tan va sé que Ramón, lo fill del apotecari, que escomensabe entonses los seus estudis jurídics, se va lamentá no está en condissións encara de elaborá la seua tessis doctoral, que haguere fet mol a gust sobre lo original tema "La influensia de un personal escrupulosamen triat a les economíes de un poble". En lo de "economíes" se referíe a "ahorros" y en lo de "poble", concretamen, a la seua "aldeeta". Lo que passabe es que sonabe mol be alló de "economía de un poble" y li donabe al seu hipotétic treball, y encara que ell u díe en broma, mes altura y un alcáns mol mes ample. En la arribada de Dimas, lo ofissialet del bang, los pares y los mossos vells del poble se van ficá en guardia.
Don José, lo mossen, que ere un gran san, va parlá moltes vegades en don Dimas, apuntánli les grans consecuénsies que lo seu bigot podríe portáli al poble, pera be o pera mal. La assiduidat o frecuensia en la que lo mossen y don Dimas se entrevistaben va menguá bastán lo ressel dels pares y mossos vells y hasta la Pesteta menuda va considerá que no ere imprudén ni irreligiós dixás acompañá, de cuan en cuan, per don Dimas, encara que san germana gran, extremán la prudensia, la censurare a crits en "lo teu libertinaje y descoco són notoris". Lo sert es que a la Pesteta menuda, que hasta entonses li pareixíe aquella vall una presó vuida y sense llum, se li va obrí de repén lo horizonte, la línia que ajunte la terra y lo sel, y sen va acatá, per primera vegada a la seua vida, de la bellesa de les montañes abruptes, tallades a destral, y de la poessía de la verda campiña y de lo sugestiu que ressultabe escoltá esgarrás la nit de la valleta per lo estridén chulit de un tren. Bobades, pero bobades que porten una afilada trassendensia cuan se té lo cor unflat.
Una tarde, la Pesteta menuda va torná del seu acostumat passeo abalotada:

- Maña - va di -. No sé de aón te ve eixa inquina contra Dimas. Es lo milló home que hay conegut may. Avui li hay parlat dels nostres dinés y ell me ha donat en seguida cuatre idees pera colocáls be. Li hay dit que los teníem a un bang de la siudat y que parlaríem tú y yo abáns de dessidí res.

Va aullá, escaldada, la Pesteta gran: - ¿Y ya li has dit que sol són mil duros?

Va sonriure la Pesteta menuda pel menospreu que san germana li fée del seu flat:
- No, naturalmen. De la sifra no li hay dit res - va di.

Lola, la Pesteta gran, va alsá los seus muscles ossuts en ademán de impotensia. Después va cridá, dixán rellissá les paraules, com per un tobogán, pel seu llarg y esmolat nas: - ¿Saps lo que te dic? Que eixe home es un truhán que sen está enfotén de tú.
¿No veus que tot lo poble u comente y sen enriu de la teua tontería? Sirás tú la única que no sen acato, germana. - Va cambiá de repén lo to de la seua veu, suavisánlo -:
tens trenta sis añs, Irene; casi podríes sé la mare de eixe mosso. Pénsatu be.
Irene, la Pesteta menuda, va adoptá una actitut de llevantada, de mar abalotada.

- Me dolen los teus ressels, Lola, pera que u sápigues - va di -. Me fastidien les teues insinuassións. No té res de particulá, crec yo, que se entenguen un home y una dona.
Y no signifique res que se porton uns añs. Lo que passe es que totes les del poble, escomensán per tú, me teníu enveja. ¡Aixó es tot!
Les dos Pestetes se van separá en los nassos pujats. A la tarde siguién, Cuco, lo factó, va anunsiá al poble que doña Irene, la Pesteta menuda, y don Dimas, lo del bang, habíen agarrat lo mixto cap a la siudat. A la Pesteta gran, al enterássen, li va pujá la sang a la cara y li va enterbolí la raó. Se va desmayá. Va tardá mes de sing minuts en recuperá lo sentit. Cuan u va fé, va traure de un apolillat baúl lo traje negre que encara conservabe desde la mort de son pare, se va embuchá en ell, y va marchá a pas ligero cap a la rectoría.

- Don José, Deu meu, quína desgrassia mes gran - va di al entrá.

- Assosségat, serénat, filla.

Se va assentá la Pesteta a una cadira de vime, jun a la taula del retó.
Va interrogá a don José en la mirada.

- Sí, ya u sé; lo Cuco me u ha contat tot - va contestá lo mossen.

Ella va respirá fort y les seues costelles van ressoná com si entrechocaren. Seguidamen se va llimpiá una llágrima, redona y apretada com una gota de aigua que cau de un abre.

- Escóltom en atensió, don José - va di -, ting una horrible duda. Una duda que me rossegue les entrañes. Irene, man germana, es ya una puta, ¿no es aixó?

Lo mossen se va ficá una mica colorat: - Calla, filla. No digues animalades.

Va tancá lo mossen lo breviari que estabe lligín y se va aclarí la gola, pero la seua veu va eixí, no obstán, empañada per una sorda gangossidat.

- Escolta - va di -, no es una prostituta la dona que se entregue a un home per amor.
La ramera es la que fa de lo seu cos y de les grassies que Deu li ha donat un comers ilíssit; la que se entregue a tots los homens per dinés. ¿Compréns la diferensia?

La Pesteta va eixecá lo pit, inexorable: - Pare, de totes maneres lo que ha fet la Irene es un gravíssim pecat, un asquerós pecat, ¿no es sert?
- U es, filla - va contestá lo mossen -, pero no irreparable. Crec que conec a don Dimas y no me pareix mal mosso. Se casarán.

La Pesteta gran se va tapá los ulls en los dits descarnats y va reprimí a miges un gemec:

- Pare, pare, pero encara ña un atra cosa - va di -. A man germana la ha fet caure lo ardó de la sang. Es la seua sang la que ha pecat. Y la meua sang es la mateixa que la della. Yo podría habé fet lo mateix. Pare, pare, me acuso de aixó. De tot cor, horriblemen apenada, me arrepentixgo de aixó.

Se va eixecá don José, lo mossen, que ere un gran san, y li va tocá lo cap en los dits:

- Ves, filla. Vésten cap a casa y tranquilísat. Tú no tens la culpa de res. Lo de la Irene, ya u arreglarem.
Lola, la Pesteta gran, va abandoná la rectoría. En serta manera estabe mes consolada. Per lo camí se va repetí mil vegades que estabe obligada a expresá lo seu doló y vergoña de manera ostensible, ya que pedre la honra sempre es una desgrassia mes gran que pedre la vida. Influída per esta idea, al arribá a casa, va retallá un cartonet de una caixa de sabates, va agarrá un pinsell y en lletres nervioses va escriure: "Tancat per deshonra". Va baixá al carré y lo va enclavá a la porta de la tenda. La botiga, segóns li van contá a Daniel, lo Mussol, va está tancada deu díes en les seues deu nits consecutives.