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sábado, 12 de febrero de 2022

Biblioteca valenciana, tomo 2, Gregorio Mayans Siscar

D. GREGORIO MAYANS. (Pone Mayáns en muchos casos)

Biblioteca valenciana, tomo 2, Gregorio Mayans Siscar


1781.

De este autor habla Ximeno, tomo 2, pág. 324, a cuyo artículo debemos hacer las adiciones siguientes: después de la renuncia de bibliotecario del rey, se retiró Mayans a la villa de Oliva, donde continuó sus tareas literarias; y en atención a lo que había trabajado y escrito en defensa de los derechos de la Corona, le concedió el Sr. D. Carlos III los honores de Alcalde de su Real Casa y Corte, dándole además una pensión anual de dos mil ducados. Pasó después a vivir a Valencia, donde empleado siempre aún en su más avanzada edad en componer varias obras, y formar planes de otras, le asaltó la muerte el viernes 21 de diciembre de 1781, a los 82 años, 7 meses y 12 días de su vida. Está enterrado en la catedral de Valencia, en el crucero delante del altar de S. Agustín. La gaceta de Madrid, número 1 de 1782, anunció su fallecimiento y el justo elogio a que era acreedor, y nuestro erudito paisano D. Juan Sempere y Guarinos en su biblioteca de los escritores del reinado de Carlos III, tomo 4.°, página 14, en el artículo de este infatigable escritor, se extiende en su alabanza y en la noticia que da de sus obras. Fue creado académico de honor de la real academia de las nobles artes de san Carlos de Valencia en 23 de marzo de 1774; y en la junta pública de 6 de noviembre de 1776 pronunció un erudito discurso sobre la pintura, como se lee en sus actas impresas, haciéndose después en la continuación de las mismas honorífica mención de su muerte y universal erudición. Fue también uno de los primeros individuos de número que se alistaron en la erección de la real sociedad económica el año 1776, en cuyo archivo se conserva una Memoria manuscrita, que escribió y remitió desde Oliva, sobre el culto de la Cañadulce (cultivo de la caña dulce, caña azucarera), y extracto del azúcar en los ingenios de aquella villa, y varios informes sobre la fábrica de lienzos de la misma, y otros puntos útiles de economía política. La real academia de agricultura de Galicia lo nombró individuo honorario, y en el tomo 5.° de las cartas morales &c. imprimió la de gracias a la academia, fecha en Oliva el 23 de diciembre de 1765. Su constante amor a las letras, y zelo infatigable en promoverlas, le granjearon el aprecio y estimación de los literatos de España, y de muchas de las naciones cultas de Europa, con quienes mantuvo correspondencias literarias, siendo universalmente obsequiado y alabado de todos, como entre otros lo hace el Abate D. Juan Andrés en su obra Origen, progresos y estado actual &c. tomo 5.°, página 228, con estas palabras: “El erudito Mayans, aunque no haya encontrado general aprobación en todas las prendas de un buen estilo, es sin embargo aplaudido de todos por la pureza y exactitud, y por la tersa simplicidad y correcta naturalidad de su dicción, y debe serlo mucho más por el zelo, y por las luces con que ha promovido el estudio y los progresos de la elocuencia nacional.” El autor del Nuevo Viaje a España, hecho en 1777 y 1778, le llama el Néstor de la literatura española, y concluye diciendo: Voltaire que se correspondía con él, le ha dado con razón el título de famoso. Robertson le ha consultado para su historia del Nuevo Mundo.“ Heicnecio en la defensa de Cornelio Van Binkerhoek, le llama con frecuencia: Vir celeberrimus, laudatissimus, elegantissimus. Y en la obra titulada: Fundamenta Stili cultioris, tratando en la parte 2.a, capítulo 1.° de las cartas eruditas, y señaladamente de asuntos jurídicos, se expresa así: In iuridico argumento saepe versantur viri generosi Greg. Maiansii Epistolarum lib. VI. qui prodierunt Valentiae 1732. 4. in quibus orationis nitor cum rerum, quas explicat praestantia certare videtur.

El Dr. Eduardo Clarke, hablando de los literatos españoles, dice: “Uno de los más célebres, y que merece ser más conocido, es Mayans y Siscar, que a pesar de su edad de 63 años, trabaja con tanto ardor como un joven. Tiene por ayudante en el trabajo a un hermano, que también se ha distinguido mucho. Les soy deudor a los dos de un sumo reconocimiento por el trabajo que se han tomado para proporcionarme memorias sobre la España.” Sería asunto muy prolijo el dar una idea de la multitud de obras de este sabio valenciano; sin embargo insertamos una lista de las que han llegado a mi noticia. De las obras que refiere Ximeno se han hecho después las ediciones siguientes:

Núm. 14. El orador cristiano se volvió a imprimir en Valencia, por José y Tomás de Orga, 1786, en 8.° 

Núm. 21. Disputatio de incertis legatis, reimpresa en las disputas legales.

Dio motivo a este libro la obra de D. Joaquín Vázquez y Morales, intitulada Otium Complutense, en la cual impugnaba a Mayans y a otros jurisconsultos españoles en algunos lugares, con menos moderación de la que correspondía. 

Núm. 22. Cartas Morales... Esta colección se repitió en una edición en dos tomos en Madrid, imprenta de la música, 1756; y en Valencia, en la de Salvador Faulí, 1773, en 8.°, 5 tomos, muy aumentadas. La dedicatoria de la primera edición se imprimió suelta, con el título de Pensamientos literarios, que el autor con sus propias fuerzas dejó ejecutados, según puede verse en la colección de las cartas castellanas, tomo 1.°, página 1.

Núm. 23. Diálogos de las armas... con la vida de D. Antonio Agustín, que escribió Mayans. Esta la tradujo él mismo al latín con muchas adiciones, y se imprimió en Luca,  año 1766, en el tomo 2.° de todas las obras de D. Antonio Agustín, en 8 volúmenes en folio. 

Núm. 25. Reglas de ortografía de la lengua castellana.... Se reimprimieron en Valencia, por Benito Monfort, 1765, en 8.°; y también en el segundo tomo de cartas castellanas, página 312.

Núm. 31. Carta al Exmo. Sr. D. Francisco Almeida &c. Se reimprimió en el tomo 2.° de cartas castellanas, página 385.

Núm. 32. Vida de Miguel de Cervantes. Se reimprimió en Madrid, por Juan de san Martín, 1750, en 4.°; por Joaquín Ibarra, 1771, en 8.°; y por Antonio Sancha, 1777, en 8.° 

Núm. 37. Lección cristiana... Se reimprimió en Valencia, por Salvador Faulí, 1771, en 8.° 

Núm. 38. Carta escrita al Exmo. Sr. D. Francisco de Menesses... Se reimprimió en las cartas castellanas. 

Núm. 46. Carta escrita al Dr. D. José Berní... Reimpresa en la colección de cartas, tomo 3.°, página 99, y traducida en latín por D. Francisco Cerdá, y publicada en la Themidis Hispana de Franckenau. Madrid, por Sancha, 1780, en 8.° 

Núm. 48. Carta escrita al Exmo. Sr. D. Diego Fernández de Almeida. Está repetida en la colección de cartas castellanas, tomo 3.°, página 154.

Núm. 51. Advertencias de D. Miguel Sánchez... Reimpresa en las referidas cartas, tomo 3.°, página 308.

Añádense las obras que omitió Ximeno, y las posteriores que publicó Mayans hasta su muerte.

1. Informe por el patronato real de la iglesia del santo sepulcro de Calatayud, año 1745, en folio. Salió a nombre de D. Blas Jover Alcázar.

2. Respuesta al oficio que pasó con el rey nuestro señor Felipe V el nuncio apostólico. Impreso en 1746, en folio. Se publicó a nombre del mismo Jover.

3. Informe canónico legal sobre la representación que ha hecho al rey D. Fernando VI el arzobispo de Nacianzo, nuncio apostólico, 1746, en folio. También a nombre del dicho.

4. Examen del concordato del año 1737. Impreso en 1747, en folio, a nombre de Jover.

5. Disputationis juris. Lugd. Batavor. apud Petrum Vander-Eyk, 1752, en 4.° dos tomos.

6. Francisci Ramos del Manzano Vita. En el tomo 5.° del Tesoro de uno y otro derecho de Gerardo Meerman. 

7. Josephi Fernandez de Retes Vita. En el tomo 6.° de dicho Tesoro.

8. Specimen Bibliothecae Hispano-Majansianae, sive Idea novi Catalogi critici operum scriptorum Hispanorum quae habet in sua Bibliotheca Gregorius Majansius generosus valentinus. Ex Museo Davidis Clementis Hannoverae impensis Jo. Guil. Schmidii. 1753, en 4.° Es un catálogo de ochenta y seis obras de escritores españoles gramáticos y retóricos que tenía en su biblioteca el Sr. Mayans con la idea de cada una y su censura. Esta obra es alabada por David Clemente en su biblioteca curiosa, histórica y crítica.

9. Observaciones sobre el concordato de Benedicto XIV, y D. Fernando VI. Las ofrece a la memoria de los españoles, y las dedica a su rey y señor, D. Gregorio Mayans. Madrid, 1753.

10. Gregorii Majansii Vita, auctore Joanne Cristophoro Stradtman, Rectore Gymnasii Osnabrugensis (Osnabruck), Wolfenbuttelae, 1756, en 8.° El autor de esta obra es Mayans. 

11. Oratio de utilitate philosophiae habita à D. Antonio Palafox et Croy in Valentino Lyceo die V. mensis Junii 1757 &c. Mantuae Carpentanor. apud Joach. Ibarra, en 4.° Con otras dos, de las cuales es la 2.a: Oratio quam post lauream Magisterii liberalium artium collatam die 12 mensis Maii Illmo. Viro D. Ant. de Palafox et Croy habuit Andreas Sanchiz ejus Praeceptor. La primera la tradujo su autor Mayans al español, y se publicén el Semanario erudito, tomo XVI, página 275, y ambas en latín entre las Orationes Clarorum Valentinorum, página 123.

12. Retórica de D. Gregorio Mayans. Valencia, por los herederos de Gerónimo Conejos, 1757; y por José y Tomás de Orga, 1786, dos tomos, siempre en 8.° mayor. Tiene esta retórica la ventaja de que los ejemplos están sacados de los mejores escritores españoles. 

13. Gregorii Majansii epistola ad Ianum Andream Hultmanum, edita Zurphaniae anno 1758, in lib. singulari miscellanearum Enigraphicorum.

14. Obras y traducciones poéticas de Fr. Luis de León, con su Vida escrita por Mayans. Valencia, por José Tomás Lucas, 1761, en 8.°; y por José y Tomás de Orga, 1785, en 8.°, y es quinta edición.

15. Ad triginta jurisconsultorum omnia fragmenta quae extant in juris civilis corpore commentarii. Genevae, apud Fratres de Tournes, 1764. Dos tomos en 4.° 

16. Oratio de optima ratione philosophiae docendae habita, à D. Petro Pascual et García de Almunia, in Valentino Lyceo die III. mensis Julii anni 1763, apud Benedict. Monfort, en 4.° 

17. Francisci Sanctii Brocenis opera omnia cum auctoris vita (escrita por Mayans) Genevae, apud Fratres de Tournes, 1766. Cuatro tomos en 8.° mayor. 

18. Clarorum Valentinorum Orationes selectae. Lausanae, apud Franciscum Graser, 1767, en 8.° 

19. Gerardi Meerman, et doctorum virorum adeundem epistolae (inter quas sunt septem Gregorii Majansii) atque observationes de Chartae vulgaris, seu lineae origine. Edidit, ac Praefatione instruxit Jacobus Van-Daalen, 1767, en 8.° 

20. Cl. Viri Josephi Borrulli in supremo Indiarum Senatu Fiscalis Regii Vita, Auctor. Greg. Majansio Generoso valentino: la trabajó para la impresión de las otras (obras) del Sr. Borrull que proyectaba Meerman; y la comunicó a D. Francisco Borrull, que era sobrino de aquel.

21. Tullius sive de conjuganda latinitate cum doctrina et eloquentia, Libri cuadraginta: Quorum partes ex scriptoribus latinis selectae et ordinate sunt à Gregorio Majansio... Valencia, por Francisco Burguete, 1768, en 8.° Ausburgo, 1770, en 8.° 

Esta era una colección de los pasajes más selectos de algunos autores; y su intento, como se ve en el principio del Tullio, era hacer el extracto de los autores allí notados, pero sólo lo hizo de los seis siguientes.

22. Phedrus sive Apologi Aesopum (pone Aesopû). Impreso en el Tullius.

23. Terentiano, o Arte métrica. Valencia, por la viuda de Orga, 1770, en 8.° 

24. Apicius, sive liber de re coquinaria, compositus ex variis testimoniis scriptorum latinorum quae selegit et coniunxit Gregor. &c. Valent. Edet. apud Franc. Burguete, 1768, en 8.° 

25. Mela sive liber de Geographia continens excerpta scriptorum latinorum, selecta à Greg. &c. Valentiae, apud Franc. Burguete, 1768, en 8.° 

26. Paterculus sive liber characterum ethicorum quo sex latinis scriptoribus selegit et coniunxit Greg... Valentiae, apud ecdem et anno, en 8.° 

27. Octavius sive liber de lusibus quorum descriptiones de sumtae sunt ex variis scriptoribus latinis excerptore Greg. &c. Valencia, por dicho, y año, en 8.° 

28. Idea de la gramática de la lengua latina. Valencia, por la viuda de Orga, 1768, en 8.° 

29. Prosodia de la lengua latina. Valencia, por José Esteban Dolz, 1768, en 8.° Antes León de Francia, 1742.

30. Gramática de la lengua latina, en cinco libros. Valencia, por la viuda de Orga, y Francisco Burguete, 1768 y 1770, dos ediciones; y la segunda, más aumentada, en 8.° en cinco volúmemes.

31. Constituciones que han de observar los maestros de latinidad que eligiere la villa de Oliva, formadas y ordenadas por Mayans, por especial comisión del real y supremo consejo de Castilla, dada día 6 de julio de 1769. Valencia, por la viuda de Orga, 1770, en 8.° 

32. Carta escrita al Dr. D. Vicente Calatayud, presbítero, de la congregación de S. Felipe Neri de Valencia, pavordre y catedrático de teología escolástica etc. de Oliva, 25 de abril de 1760. Valencia, por Benito Monfort, dicho año, en 4.° 

33. Defensa del rey Witiza. Valencia, por José y Tomás de Orga, 1772, en 4.° 

Sobre esta obra escribió una carta el P. Fr. José de S. Pedro de Alcántara Castro, ex-secretario general de la reforma y observancia de S. Francisco, impresa en Valencia, en 1773, en 4.° 

34. Idea de un diccionario universal de la jurisprudencia civil. Valencia, por José Esteban Dolz, 1768, en 8.° 

35. Institutionum Philosophiae Moralis libri tres. Valentiae apud Hieron. Conejos, 1754, en 8.° mayor. Matriti, apud Ant. Sancha, 1777, en 8.° mayor, dos tomos, más aumentada y añadida.

36. Organum Rhetoricum et Oratorium Concinnatum ex Arte Rhetorica Aclii Ant. Nebrisensis (Antonio de Nebrija) cum not. Greg. Majansii, et ex Institutionibus Oratoriis Petri Jaon. Nunnesii (Pedro Juan Núñez). Valentiae, apud Franc. Burguete, 1774, en 4.° 

37. La vida de Virgilio y noticia de las traducciones que hay de sus obras. Valencia, por José y Tomás de Orga, 1795, un tomo en 8.° mayor. Se publicó con las obras de Virgilio traducidas, en cinco tomos.

38. Vita Thomae Vincentii Toscae, presbyteri, Valentinae congregationis S. Philippi Neri. Se imprimió juntamente con la filosofía de este insigne matemático.

39. Tractatus de Hispana progenie vocis UR. Madrid, pro D. Antonio Sancha, 1779, en 8.° mayor. Esta obra la trabajó en obsequio de la sociedad latina de Yena, de que fue socio honorario.

40. Oraciones de algunos misterios de la religión cristiana, es a saber, el nacimiento, circuncisión y pasión de Jesucristo señor nuestro. Valencia, por Francisco Burguete, 1779, en 8.° 

41. Joannis Ludovisci Vivis (Juan Luis Vives) opera omnia (todas las obras), cum Vita Vivis scripta ab eodem Majansio. Valentinae, ex officina Benedicti Monfort, 1782, nueve tomos en folio y siguientes. Se imprimió suelta esta vida, en un tomo en 4.°, por Monfort, 1782.

42. Correspondencia literaria de D. Gregorio Mayans con el Ilmo. Sr. D. Baltasar Jover Alcázar, impresa en el tomo 17 del Semanario erudito de Valladares año 1789, a la página 317. (Antes encontramos a Blas Jover Alcázar, pseudónimo de Mayans según Justo Pastor Fuster, que dice que algunas obras se publicaron a este nombre)  

43. Carta sobre la lengua española. En dicho Semanario, tomo 17, página 3.

44. Censura del cronicón atribuido a Pedro Cesaraugustano. En el mismo semanario, tomo 17, página 46, año 1789, en 4.° 

45. Observaciones sobre el concordato del año 1753. En el referido semanario, año 1790, tomo 25, página 20. Sobre esta obra véase a Sempere, biblioteca del reinado de Carlos III, tomo 4.°, página 48.

46. Colección de cartas eruditas. Véase Vilarroya.

47. Varias cartas que se hallan en la colección de las obras de Antonio Goveano, hecha por Gerardo Meerman. 

48. Carta latina sobre S. Severo, obispo de Barcelona. Está en el catálogo de los obispos de esta ciudad, escrito por Mateo Aymerich. 

49. En la historia de España del P. Mariana con la continuación del P. Miñana, impresa en latín en la Haya por Pedro de Hont, en dos tomos en folio, hay varias piezas incluidas de nuestro Mayans.

50. Carta al P. Bem sobre los concilios de Portugal, publicados por este. 

Las obras manuscritas que dejó nuestro Mayans son muchísimas, algunas están aún en fragmentos, otras en anotaciones a varios autores, las que por ser en gran número, sólo anotaré aquellas que me han parecido más completas, y que han llegado a mi noticia; pues aunque he tenido proporción de verlas, (por haber justipreciado su grande biblioteca), no puedo dar exacta razón de todas, y para ello me he valido del mismo Mayans, pues en la oración de acción de gracias a la divina sabiduría, da razón de las que tenía trabajadas hasta el año 1743, y el hermano de nuestro autor, D. Juan Antonio, en la adición al memorial ajustado del pleito que siguió D. José Mayans, alcalde del crimen de Valencia (hijo de D. Gregorio) con doña Josefa Teresa Vives de Cañamas (Cañamás), viuda de D. Miguel Mayans (también hijo y mayorazgo) sobre intereses, nos da noticia de los manuscritos que tenía trabajados su hermano, en cuya adición pone un índice (aunque confuso), del que me he valido para dar noticia de ellos. Son pues:

Descripción de todos los pueblos del reino de Valencia, con el nombre de cada uno, número de vecinos, cristianos nuevos, y otras particularidades que reunían al tiempo de la conquista hecha por el rey D. Jaime en 1238. Cita esta obra en una de sus cartas inéditas, insertando un fragmento de la referida descripción.

Índice cronológico desde el principio del mundo, apuntado por los dos hermanos de Mayans. 

Varias notas al Petavio Rationarium temporum.

Notas marginales a Wioling jurisprudentia restituta.

Notas a la Instituta de Arnoldo Vinio.

Memorias del duque de Alba. Tres tomos en 4.° 

Papel sobre los diezmos novales que le pidió el cabildo de Valencia, y sobre él trabajó el suyo José Ríos, cura de Cullera, de quien hablamos en su lugar.

Mayans, socorro de la memoria.

Las emblemas de Alciato, traducidas.

Traducción de una de las oraciones del Papa Clemente XI, hecha a instancias del conde de Mejorada.

Memorial ajustado por Oliva, contra la Fuente de Encarroz (Font d´en Carrós).

Index Moralis et Theologicus. Dos tomos en 4.° 

Index legalis. Un tomo en 4.° 

Index historicus. un tomo en cuarto.

Index Rethoricus. Un tomo en 4.° Estos cuatro índices son apuntamientos alfabéticos de Mayans.

Apuntamientos del arte de pintar, que recogió para el tratado que escribió sobre este asunto. Un tomo en 4.° 

Colección de refranes castellanos reducidos a pasiones y afectos morales, y asuntos políticos. Un tomo en 4.° 

Materiales para ilustrar la república literaria de Saavedra. Un tomo en 4.° 

Dictionarium distributum in classes. Un tomo en 4.° mayor.

Diccionario para la formación de la lengua castellana. Un tomo en 4.° marquilla grueso. Es muy abundante, y por más de cuarenta y cinco años fue apuntando.

Genealogía de la casa de Álvarez de Toledo.

Índice de cosas notables. Dos tomos en 4.° 

Índice de voces españolas, en 4.° 

Mayans, sobre el uso de la figura subjectio.

Mayans, filosofía cristiana.

Cartas escritas a D. Juan Bautista Cabrera. Cinco tomos en 4.° 

Carta a D. Luis Pascual Mayans y Pastor, en 4.°

Cartas a D. Fernando José de Velasco, del consejo de Castilla.

Cartas eruditas de D. Gregorio Mayans, desde 1740 hasta 1754. Doce tomos en 4.°, y uno suelto. Se hallan en el archivo de la catedral de Valencia, de letra del mismo D. Gregorio. 

Cartas a D. Juan Bautista Herman, canónigo de Valencia, en 4.°     

Cartas al Dr. D. Agustín Sales. Tres tomos en 4.° 

Traducción de parte de la filosofía moral de Muratori. 

Majansi, retórica latina, que ideaba después de escrita la castellana.

A. b. c. español, en 4.° De este habla en la reimpresión de la ortografía castellana de Nebrija. 

Majansi, partícula. Dos tomos en 4.°, y son de las partecillas (partículas) de la lengua latina, cuya ilustración y conocimiento pensaba llevar adelante.

Vida de S. Juan Bautista, en 4.° 

Gramática latina, distinta de la impresa.

Adversaria gramática, en 4.° 

Instrucciones sobre estudios, y respuestas a consultas graves, en 4.° 

Majansii, Sigalion, o de la figura ellipsi. (elipsis)

Petri Ruz Epistolae, que tradujo al latín con notas, en 4.° 

Index criticus, en 8.° Son apuntaciones de juicios y críticas de autores.

Mayans, Edad de Jesucristo, en 4.° 

Parecer dado al consejo de Castilla sobre una pavordria.

Mayans, Cronología Mejicana, en 4.° 

Majansii excepta ex variis lectionibus, en 4.° Son apuntaciones alfabéticamente hechas por el espacio de sesenta años.

Cronicones impugnados. Son materiales para continuar la censura de la historia fabulosa de Nicolás Antonio.

Iurisconsultus sive de Iurisprudentia Romanorum interpretanda, en 4.° 

Majansii, Commentarii legales.

Patronazgo real para uso del fiscal de la cámara. Tres tomos en 4.° 

Defensa de la jurisdicción de la cámara.

Informe al rey sobre el método de enseñar en las universidades de España.

Arte de pintar. Discurso que leyó en la academia de S. Carlos, año 1776.

Traducción de la Bula del patronazgo de la concepción de la virgen.

Memorial al rey en favor de los tejedores de Oliva.

Cartas de la ciudad de Valencia sobre el V. palafox.

Otra por la causa del V. Oriol.

Alegaciones del ducado de Gandía.

Poética española.

Antiguo comercio de los extranjeros en las costas de España. Un tomo en 4.° 

De la cristiandad de España en tiempo de la dominación mahometana.

Las costumbres de los españoles.

El examen de algunos libros y piezas fingidas, como son las vidas de los padres de Mérida, intituladas a Paulo diácono. = Otras atribuidas al moro Rasis. = La división de los obispados de España, aplicada al rey Wamba (hitación?). = Muchas epístolas publicadas en nombre de varios pontífices. = Muchas actas de Santos, compuestas en tiempos posteriores, y llenas de relaciones falsas, de que abunda feamente el Martirologio español de D. Juan Tamayo Salazar. = La demostración de la suposición y falsedad de otras muchas relaciones, privilegios y memorias indignas de crédito entre hombres juiciosos y eruditos.

En fin fue tanto lo que escribió este infatigable autor, que basta para su elogio decir que compuso cerca de cincuenta vidas de personas memorables, las cuales casi todas están impresas. Hizo también publicar las obras de más de cuarenta escritores, lo que hace ver patentemente que nuestro Mayans fue el español a que no llegó otro alguno en laboriosidad y erudición. No obstante todavía carecemos de una simple noticia histórica y literaria de este hombre enciclopédico, cuyo olvido es vergonzoso para Valencia y para España. Nuestra real sociedad económica es la única corporación que procura llenar este vacío, habiendo ofrecido en el programa de premios del presente año (1827) uno de interés y honor al autor del elogio más digno de D. Gregorio Mayans. D. Francisco Cerdá en la reimpresión de la retórica de Vosio, al fin de ella, página 270, pone dos epigramas a la muerte de nuestro autor, y son:

IN OBITUM V. CL. GREGORII MAJANSII

EPIGRAMMA.

Quae per te fuerat felix Hispania quondam,

Heu miseranda tuo funere moesta jacet.

Scilicet amissum quaeritur, qui divite penna

Eripuit fato, quos tulit illa, viros:

Quique sibi aeternum nomenque decusque paravit

Doctrina et rari dotibus ingenii.

Ergo pone modum lacrymis, Hispania, tandem:

Non obiit, cujus fama perennis erit.


OTRO.


Occidit hem MAJANS Hispanae gloria gentis:

Cetera si nescis, fama loquetur anus.

Sigue en https://chapurriau.blogspot.com/2022/02/biblioteca-valenciana-tomo-2-parte-2.html

//

BIBLIOTECA VALENCIANA.

https://www.valenciaturisme.org/blog/oliva-cuna-del-excelentisimo-gregorio-mayans/

https://www.omnia.ie/?navigation_function=3&europeana_query=Gregorio+Mayans

https://archive.org/search.php?query=Gregorio%20Mayans

Hay muchísimas páginas online con información sobre el autor y sus libros. 

jueves, 28 de diciembre de 2017

Bernardo Desbots, Historia del Rey D. Pedro de Aragon y de sus antecesores, en catalán

Bernardo Desbots, Historia del Rey D. Pedro de Aragón y de sus antecesores, en catalan.

Bernat Desclot:

http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/bernardo-desbots-historia-del-rey-d-pedro-de-aragon-y-de-sus-antecesores-en-catalan-vol-i-mss-5939--0/html/00f25e16-82b2-11df-acc7-002185ce6064_10.html

 

Bernardo Desbots, Historia del Rey D. Pedro de Aragón y de sus antecesores, en catalán
 
(página V)

MDCCXXXII (1732)

 
Bernardo Desbots, Historia del Rey D. Pedro de Aragon y de sus antecesores, en catalán, página 5
 
Del plech del llibre
 
Ací comenca lo libre quen Bernart Desbots dicta (dictá, dictà) e escriví de les grans batalles e dels gran fets darmes (d'armes) e de les grans conquestes que foren sobre sarrayns, e sobre altres fents (fets) e de dos nobles Reys que hac en Arago qui foren del alt linatge del Comte de Barcelona. (y de la REINA DE ARAGÓN, por eso fueron REYS) Aquest Comte de Barcelona avia huna germana molt bella, e de gran valor, e donala per muller al Emperador (Em+p:per+ador) de Castella de la qual hac dos fills, e la hu ach nom Don Sancho qui fon Rey de Castella. E laltre ach nom Don Ferrando qué fon Rey de Leo. A cap de hun temps morís la germana del Comte de Barcelona Emperadrís de Castella Elemperador de Castella pres altra muller una Dona cosina (cosína, omito la í con tilde) germana del Emperador de Alamanya, e ach della una filla que ach nom Dona sancha, e donarenla per muller al Rey de Arago Don Alfonso (Alfonso II de Aragón) qui fon fill del Comte de Barcelona (y de Petronila, Petrvs, reina de Arago), e de aquest Rey Don Alfonso çofo (no entiendo esta abreviatura) fill del Rey de Arago en Pere e el Comte de Prohenca (Provença, Provintia, Provence) e en Ferrando que era abat de Asuntarago (o Asumtarago : abad de Montearagón, Ferrando o Fernando de Aragón, hijo de Alfonso II, hermano de Pedro II, tío del futuro Jaime I) tres fills e del Rey en Jac (Iavmes, Jacme, Jaime I) aquell que conquista Mallorques, e Valencia, ab tot lo Regisme e de aquest Rey en Jac (con un símbolo encima, tipo virgulilla) e de madona la Reyna qui fo filla del Rey don (gria) (García, Garsia ?) cosi lo Rey Darago en Pere qui fon lo segon Alexandre per cavalleria et per conquesta. Ara leixem a parlar a parlar de tos los Reys que foren apres lo Comte de Barcelona, e parlarem en qual manera lo bon Comte de Barcelona guanya lo Regisme de Arago.             

(quien quiera leer más que consulte la web de arriba. Semejantes barbaridades sólo las puede leer un iluso indocumentado, o una ilusa indocumentada)
 
Del plech del llibre  Ací comenca lo libre quen Bernart Desbots dicta (dictá) e escriví de les grans batalles e dels gran fets darmes (d'armes) e de les grans conquestes que foren sobre sarrayns, e sobre altres fents (fets) e de dos nobles Reys que hac en Arago qui foren del alt linatge del Comte de Barcelona. (y de la REINA DE ARAGÓN, por eso fueron REYS) Aquest Comte de Barcelona avia huna germana molt bella, e de gran

 

valor, e donala per muller al Emperador (Em+p:per+ador) de Castella de la qual hac dos fills, e la hu ach nom Don Sancho qui fon Rey de Castella. E laltre ach nom Don Ferrando qué fon Rey de Leo. A cap de hun temps morís la germana del Comte de Barcelona Emperadrís de Castella Elemperador de Castella pres altra muller una Dona cosina (cosína, omito la í con tilde) germana del Emperador de Alamanya, e ach della una filla

 

que ach nom Dona sancha, e donarenla per muller al Rey de Arago Don Alfonso (Alfonso II de Aragón) qui fon fill del Comte de Barcelona (y de Petronila, Petrvs, reina de Arago), e de aquest Rey Don Alfonso çofo (no entiendo esta abreviatura) fill del Rey de Arago en Pere e el Comte de Prohenca (Provença, Provintia, Provence ?) e en Ferrando que era abat de Asuntarago (abad de Montearagón, Ferrando o Fernando de Aragón, hijo de Alfonso II, hermano de Pedro II, tío del futuro Jaime I) tres fills e del Rey en Jac (Iavmes, Jacme, Jaime I) aquell que conquista Mallorques, e Valencia, ab tot lo Regisme e de aquest Rey en

 

madona la Reyna qui fo filla del Rey don (gria) (García, Garsia ?) cosi lo Rey Darago en Pere qui fon lo segon Alexandre per cavalleria et per conquesta. Ara leixem a parlar a parlar de tos los Reys que foren apres lo Comte de Barcelona, e parlarem en qual manera lo bon Comte de Barcelona guanya lo Regisme de Arago.

 

 

 

 

 

 

 

viernes, 6 de octubre de 2023

Alfonse II, Roi d' Aragon. Alfonso II, Rey de Aragón

Alfonse II, Roi d' Aragon.


Per mantas guizas m' es datz
Joys e deport e solatz;
Que per vergiers e per pratz,
E per fuelhas e per flors,
E pel temps qu' es refrescatz,
Vei alegrar chantadors:
Mas al meu chan neus ni glatz
No m' ajuda, ni estatz,
Ni res, mas dieus et amors.


E pero ges no m desplatz
Lo belh temps, ni la clardatz,
Ni 'l dous chans qu' aug pels playssatz
Dels auzelhs, ni la verdors;
Qu' aissi m suy ab joy lassatz
Ab una de las melhors,
Qu' en lieys es sens e beutatz;
Per qu' ieu li don tot quan fatz,
E joys e pretz et honors.


En trop ricas voluntatz
S' es mos cors ab joy mesclatz;
Mas no sai si s' es foudatz,
O ardimens, o paors,
O grans sens amezuratz,
O si s' es astres d' amors;
Qu' anc, de l' hora qu' ieu fuy natz,
Mais no m destreys amistatz,
Ni m senti mals ni dolors.


Tan mi destrenh sa bontatz,
Sa proeza e sa beutatz,
Qu' ieu n' am mais sofrir en patz
Penas e dans e dolors,
Que d' autra jauzens amatz:
Grans bes faitz e grans secors;
Sos homs plevitz e juratz
Serai ades, s' a lieys platz,
Denan totz autres senhors.


Quan mi membra dels comjatz
Que pres de lieys totz forsatz,
Alegres suy et iratz;
Qu' ab sospirs mesclatz de plors
Me dis: “Belhs amics, tornatz,
Per merce, vas me de cors.”
Per qu' ieu tornaray viatz
Vas lieys, quar autre baysatz
No m' es delietz ni sabors.

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Alfonse II, Roi d' Aragon. Alfonso II, Rey de Aragón


Detalle de la portada del Liber feudorum maior (siglo XIII).

https://es.wikipedia.org/wiki/Alfonso_II_de_Arag%C3%B3n
(Hay que leer la wiki con cuidadico, que se manipula mucho.)

Alfonso II de Aragón apodado «el Casto» o «el Trovador» (Huesca, 1-25 de marzo de 1157-Perpiñán, 25 de abril de 1196),​ fue rey de Aragón y conde de Barcelona entre el 18 de julio de 1164​ y el 25 de abril de 1196 y marqués de Provenza desde 1166.​ Tras el fallecimiento de su padre Ramón Berenguer IV a comienzos de agosto de 1162, Alfonso II recibió la potestad regia, pero no fue hasta 1164 cuando su madre la reina Petronila hizo la donación del reino en su favor.

Hijo primogénito de Ramón Berenguer IV, el Santo, conde de Barcelona desde 1131, y desde 1137 también príncipe de Aragón, y de Petronila, reina titular de Aragón, reinó con el nombre de Alfonso en honor a Alfonso I el Batallador hermano de su abuelo.​ La documentación de la época confirma que desde su nacimiento fue designado por los nombres de Alfonso y Ramón indistintamente.

Tanto en el pacto de Haxama (1158) como en su testamento sacramental (1162), el conde de Barcelona Ramón Berenguer IV llamaba Ramón a su primogénito.​ A su vez, en el testamento de la reina Petronila I de Aragón, su madre llama a su heredero Alfonso y señala que su marido lo llamaba Ramón.​ En los dos diplomas que se conocen firmados personalmente por el futuro Alfonso II en vida de su padre Ramón Berenguer IV, usó «Alfonso» como su nombre; una vez que fue rey, todos los documentos los firmó con el nombre de Alfonso y no se documenta ningún caso en que firmara como Ramón.

Los nombres de los hijos del matrimonio eran ya los que utilizaría el linaje de la Casa de Aragón: Alfonso y Pedro.

En agosto de 1162 falleció Ramón Berenguer IV, y en su testamento confirió a su hijo primogénito la potestad regia, eso es, la capacidad de reinar y ejercer el mando​ en Aragón y Barcelona.​ De modo que el poder de gobernar le provino a Alfonso de su padre, que a su vez lo había recibido de Ramiro II.​ Tras la muerte de su padre, el primer acto que llevó a cabo Alfonso fue dar su confirmación a los fueros de Zaragoza​ ante notables aragoneses y catalanes.​ A continuación, al igual que hicieran su abuelo Ramiro II y su padre Ramón Berenguer, comenzó a viajar por el reino de Aragón para recibir el homenaje de fidelidad de los vasallos de dicho reino. En Calatayud se data su presencia el 1 de septiembre de 1162, junto con el arzobispo de Tarragona y los obispos de Barcelona, de Zaragoza y de Tarazona, además del conde de Pallars y otros magnates catalanes y aragoneses, como Guillermo Ramón de Moncada (senescal), Blasco Romeo (mayordomo), Guillermo de Cervera, Ponce de Mataplana y Guillermo de Castellvell, seguramente quienes iban a constituir el consejo de regencia que gobernaría durante su minoría de edad. En ese final de año también es reconocido en Tarazona, Alcañiz, Huesca y Jaca. El 27 de septiembre el rey Fernando II de León fue aceptado como tutor de Alfonso y de su reino por notables aragoneses y catalanes, y a su vez el rey leonés reconoció a Alfonso como rey de Aragón y conde de Barcelona.​ Pero en octubre, Petronila como reina propietaria convocó una Curia en Huesca​ donde se hicieron públicas las últimas voluntades de Ramón Berenguer. En ellas se puso de manifiesto que el rey Enrique II de Inglaterra había sido designado como tutor, lo que permitió una libertad de acción a los magnates para establecer una regencia.​ En enero de 1163 se le denomina rey de Aragón, marqués de Lérida y de Tortosa, pese a que el juramento de los tortosinos no se realizaría hasta finales de abril. Después obtuvo el juramento de los habitantes de Barcelona como sus súbditos el 24 de febrero;24​ a partir de entonces tuvo que recorrer toda la llamada «Cataluña vieja» obteniendo la fidelidad de sus vasallos en estas tierras. El 25 de abril de ese año son los habitantes de Tortosa quienes le juran homenaje vasallático.

No obstante, Petronila seguía siendo la reina, y Alfonso II no podía tener el dominio jurídico pleno del reino​ de su madre,​ hasta que el 18 de junio de 1164 la reina hizo la renuncia de la corona en su hijo.​ En dicho documento Petronila, que aparece como reina de Aragón y condesa de Barcelona, le hizo donación a su hijo, al que menciona como rey de Aragón y conde de Barcelona, de todo el reino de Aragón, íntegramente tal y como lo poseyó Ramiro II.​ Tras la renuncia de Petronila, Alfonso II juró como rey de Aragón en Zaragoza el 1 de noviembre de ese mismo año.

Esto supuso la solución jurídica al problema sucesorio, y desde entonces Alfonso fue rey de pleno derecho y como tal fue reconocido por el papa. Sus dominios, tras la incorporación posterior del Reino de Valencia, y desde la última década del siglo xiii, comenzarán a recibir la denominación de Corona de Aragón, si bien entre el siglo xii y el xiv la expresión más extendida para referirse a las tierras y pueblos del rey de Aragón fue la de «Casal d'Aragó».

Alfonso II gobernó como rey de Aragón, conde de Barcelona y marqués de Provenza; Iglesias Costa señala que ya se omitía el título correspondiente a Sobrarbe y Ribagorza.​ Estos eran antiguos condados unidos al Reino de Aragón en tiempos de Ramiro I. También se omitían ya los condados que llevaban varias generaciones unidos al condado de Barcelona, como los de Gerona, Osona y Besalú.

Se casó en Zaragoza con Sancha de Castilla (tía de Alfonso VIII de Castilla) el 18 de enero de 1174, a la edad de 16 años, a la que, según el Derecho Canónico, un hombre casado alcanzaba la mayoría de edad. Además, con ello fue armado caballero y pudo actuar al frente de su reino sin la tutoría de los magnates que la habían ejercido desde 1162.

Incorporó a su reino las tierras occitanas de Provenza, el Rosellón y el Pallars Jussá. Firmó con su sobrino, el rey castellano Alfonso VIII, el tratado de Cazola en 1179, pero años más tarde y mediante el tratado de Huesca (1191), se alió con los monarcas de León, Portugal y Navarra contra la hegemonía castellana. Su hijo Pedro II le sucede en las posesiones peninsulares.

Amparó las artes y las normas del amor cortés y él mismo se ejercitó en la poesía, intercambiando escritos con importantes trovadores de la época, como Giraut de Bornelh.

En 1166, Ramón Berenguer III de Provenza murió durante el sitio de la ciudad rebelde de Niza, dejando solo una hija, Dulce. La regencia aragonesa, alegando la falta de descendencia masculina, consiguió que el condado de Provenza fuera a parar a manos de Alfonso el Casto, primo hermano de Ramón Berenguer III. Para conservar Provenza se hizo necesario combatir los levantamientos en la zona de la Camarga por los partidarios de Ramón V de Tolosa. En 1167, contando con el apoyo de los vizcondes de Montpellier, del episcopado provenzal y de la Casa de Baux, los regentes lograron afianzar su dominio sobre la Provenza. A pesar de eso, la casa de Tolosa siguió actuando en la zona, hasta que en 1176 Alfonso el Casto concertó la Paz de Tarascón con Ramón V.

En este tratado se estableció que, a cambio del pago de treinta mil marcos de plata, el conde de Tolosa renunciaba a sus pretensiones sobre Provenza, así como de las regiones de Gavaldá y Carladés. Esta paz supuso el fortalecimiento en Occitania de la posición de Alfonso. Entre 1168 y 1173, Alfonso aprovechó el conflicto entre Ramón y Enrique II de Inglaterra para conseguir el vasallaje de numerosos señores occitanos, gracias a su condición de aliado de Enrique II.

Firmada la paz de Tarascón, Alfonso II se pudo dedicar a sofocar una nueva revuelta en Niza y a imponerse en la zona oriental de Provenza. Además, al darse cuenta de que el condado era una región alejada de Aragón y Cataluña, y rodeada de posesiones del conde de Tolosa, Alfonso II encargó el gobierno de Provenza a su hermano Pedro, en adelante Ramón Berenguer IV de Provenza, concediéndole el título de conde. Alfonso no renunció a sus derechos, ya que Ramón Berenguer IV de Provenza regía el condado únicamente como delegado de su hermano.

Una vez aseguradas sus posiciones en Occitania, Alfonso II tomó la decisión de anular el vasallaje de Provenza hacia el emperador Federico Barbarroja, admitido en 1162 por Ramón Berenguer III en la asamblea imperial de Turín. Así, en 1178, al acto de coronación de Federico como rey de Borgoña asistió Ramón V de Tolosa pero no Alfonso ni su hermano Ramón Berenguer IV de Provenza. Por otro lado, durante la crisis de la Santa Sede, el rey Alfonso apoyó de forma inequívoca al papa Alejandro III en contra de los antipapas promovidos por la facción imperial.

En 1181 la posición de la Casa de Aragón en Occitania entró en crisis: el conde de Tolosa invadió las tierras del vizconde de Narbona y Ramón Berenguer IV de Provenza fue asesinado cerca de Montpellier. Alfonso II nombró nuevo conde de Provenza a su hermano Sancho, pero tuvo que destituirlo en 1185 por haber realizado tratos ilegales con Tolosa y Génova. Sin embargo, la situación dio un giro favorable a los intereses de Alfonso. Por un lado, en 1189, el rey Ricardo Corazón de León, hijo y sucesor de Enrique II de Inglaterra, se había aliado con el conde de Tolosa; por otro, Ramón V no pudo vencer la revuelta comunal de Tolosa, que se convirtió en una república municipal gobernada por cónsules. En esta coyuntura, Alfonso II de Aragón logró concertar con Ramón V de Tolosa una paz en los mismos términos que la de 1176 y consolidar su dominio desde Niza hasta el Atlántico con posesiones propias (Provenza, Milhau, Gavaldá y Roerga), vasallajes sobre los marqueses de Busca en el Piamonte y los señores de Montpellier, así como el reconocimiento por parte de los condes de Rasez, Carlat, Foix, Bigorra y los vizcondes de Nimes, Beziers, Carcasona y Bearne de tener sus dominios en feudo del rey de Aragón.

En 1192, tras volver de la cruzada, Ricardo Corazón de León se alió con Ramón V de Tolosa contra Alfonso II. El rey Alfonso consiguió fortalecer sus posiciones en Languedoc, al concertar el matrimonio de su hijo Alfonso con Gersenda de Sabrán, hija de Guillermo VI de Forcalquier, antiguo aliado de Ramón V de Tolosa. La paz de 1195, firmada entre Alfonso y Ramón VI de Tolosa, hijo y sucesor de Ramón V, puso fin a este conflicto sin alterar la correlación de fuerzas entre los poderes constituidos en Occitania.

La península ibérica ocupó una posición política secundaria frente a Occitania durante el reinado de Alfonso II. El rey de Aragón se implicó en el juego político de los reinos cristianos con el fin de conseguir la reanexión de Navarra, separada de Aragón desde la muerte de Alfonso I de Aragón en 1134. Por otra parte, Alfonso II también dirigió ataques contra el Al-Ándalus, ya fuera para obtener tributos o ganancias territoriales.

En 1162 la regencia aragonesa concertó una alianza entre Alfonso II y Fernando II de León para repartirse Navarra. Sin embargo, en 1168, se estableció una tregua con Sancho VI de Navarra. Quedando entonces libre el frente navarro, se inició un ataque contra Castilla. El ataque fracasó y condujo a la Paz Perpetua de Sahagún en 1170, firmada por Alfonso VIII de Castilla y Alfonso el Casto. Además, poniendo en práctica un acuerdo estipulado por el Tratado de Lérida de 1157, el rey de Aragón tuvo que contraer matrimonio con Sancha, tía de Alfonso VIII.

El rey Ibn Mardanis de Murcia, que dominaba todo Xarq al-Ándalus o zona oriental de al-Andalus, asediado por los cristianos y por los Almohades, se había convertido en tributario de Aragón. A pesar de eso, en 1169 la regencia comenzó la conquista de la Matarraña seguida de la ocupación de los territorios al sur de Aragón en 1171. Se fundó Teruel, base para posibles ataques contra Valencia. En Cataluña, entre 1169 y 1170 se tuvo que reprimir seriamente una revuelta sarracena en la sierra de Prades.

En 1172, muerto ya Ibn Mardanis, Alfonso II asedió Valencia, donde concertó una alianza con el nuevo rey sarraceno a cambio de duplicar el tributo a pagar; así, el rey de Aragón, de acuerdo con el emir de Valencia, atacó Játiva y Murcia, de donde se tuvo que retirar a raíz de una incursión de Navarra en las fronteras de Aragón.

La paz de Sahagún de 1170, así como el mayor poder territorial de Castilla, supeditó la actuación peninsular de Alfonso II a los designios de Alfonso VIII; de esta forma, a cambio de haber colaborado en la conquista de Cuenca (1177), anexionada a Castilla, lo que bloqueaba las posibilidades expansivas de Aragón, Alfonso II solo obtuvo del rey de Castilla la renuncia del vasallaje aragonés para Zaragoza, impuesto por Alfonso VII de Castilla a Ramón Berenguer IV. Por otra parte, en la negociación de la futura expansión por el Ándalus al Tratado de Cazola (1179), Alfonso II cedió la conquista de Murcia a Castilla, a cambio de que Alfonso VIII suprimiera el vasallaje de los reyes de Aragón por Valencia, una vez la conquistaran.

Rollo genealógico de época de Martín I el Humano. En él aparece la reina Petronila («Peronella : reyna») con atributos reales (corona, cetro, al igual que el heredero del reino, Alfonso II de Aragón (Afons : rey)), unida al conde Ramón Berenguer IV que ofrece el anillo de desposado.

Alfonso II, Aragón, Petronila, Ramón Berenguer IV

En 1175, el valle de Arán pasa a formar parte de la Corona de Aragón, mediante el Tratado de Amparanza (de amparo o Emparança, en dialecto occitan catalan) firmado por el rey Alfonso II con los habitantes del valle, que se separaban del condado de Cominges.

En 1177 participó probablemente en el asedio de Cuenca, dirigiéndose posteriormente hacia Murcia con el fin de obligar a su rey taifa a que le pagase los tributos que le debía como vasallo.

Entre 1181 y 1186, Alfonso II concentró todos sus esfuerzos en la Provenza y en el Mediterráneo donde, además de negociar sin éxito con el rey de Sicilia la organización de una expedición contra Mallorca, ayudó a la Casa de Baus a adquirir en Cerdeña el dominio del juzgado de Arborea.

Cuando reanudó su participación en asuntos peninsulares, Alfonso II se distanció de Alfonso VIII; el rey de Castilla había abandonado una alianza pactada con el rey de Aragón de repartirse Navarra, una vez anexionada La Rioja. Además, mantenía pretensiones territoriales en las fronteras aragonesas y, finalmente, había realizado tratos con Federico Barbarroja.

Por eso, en 1190, Alfonso II llegó a un entendimiento con Navarra, León y Portugal, enemistados con Castilla. Tras la derrota de Alfonso VIII en la Batalla de Alarcos (1195), la consistencia del avance almohade como peligro común en todos los reinos cristianos peninsulares, así como las indicaciones del papa Celestino II, empujaron a Alfonso II a negociar una operación conjunta con Alfonso VIII de Castilla contra los musulmanes, operación que, sin embargo, nunca llegó a realizarse.

Dentro de la Corona de Aragón, durante el reinado de Alfonso II se consolidó la estructura jurídica y territorial de lo que sería Cataluña: se establecieron las veguerías como división comarcal, se definieron los límites del territorio en la asamblea de Paz y Tregua de 1173 como "de Salses a Tortosa y Lérida" (a Salsis usque ad Dertusam et Ilerda), y promovió la elaboración de los inventarios de los derechos condales (Liber Feudorum Maior, hacia 1194)

Teniendo que escoger ser enterrado en el mausoleo paterno en el Monasterio de Ripoll, o ser enterrado en el mausoleo conyugal del Monasterio de Sigena, escogió el Monasterio de Poblet para no levantar suspicacias.​ Su testamento especificaba que, en caso de haber conquistado Valencia en vida, debía ser enterrado en El Puig (Valencia), lugar que ya había donado al monasterio de Poblet en febrero de 1176,​ deseo expresado también por su hijo Pedro II de Aragón y muerto también sin cumplirlo.

Varios de los condes de Barcelona desde Wifredo el Velloso habían sido enterrados en Ripoll,​ mientras que otros lo fueron en otros lugares, entre ellos el monasterio de San Pablo del Campo y las catedrales de Barcelona y Gerona.

El rey Alfonso II fue enterrado en la pared del presbiterio, en una caja. Tras la reforma de las sepulturas reales impulsada por Pedro el Ceremonioso, el sepulcro quedó instalado en el primer arco del conjunto escultórico.

El 18 de enero de 1174 se casó en la Catedral del Salvador de Zaragoza con Sancha de Castilla. De este matrimonio nacieron:

Pedro II de Aragón, el Católico (1178-1213), rey de Aragón, con el nombre de Pedro II y conde de Barcelona, con el nombre de Pedro I;

Constanza (1179-1222), casada en 1198 con Emerico I de Hungría y en 1210 con Federico II Hohenstaufen, Sacro Emperador Romano Germánico, rey de Sicilia y rey de Jerusalén;

Alfonso (1180-1209), conde de Provenza, con el nombre de Alfonso II;

Leonor (1182-1226), casada en 1202 con Ramón VI de Tolosa:

Sancha (1186-1241), casada en 1211 con Ramón VII de Tolosa;

Sancho, muerto joven.

Ramón Berenguer, muerto joven.

Fernando (1190-1249), entró como monje cisterciense en el Monasterio de Poblet y en 1205 fue sacado de Poblet para convertirse en abad de Montearagón.

Dulce (1192-¿?), entró como monja en el Monasterio de Sijena, llegando a ser comendadora de la Orden de San Juan.

En su testamento, Alfonso II dispuso que, a su muerte, ocurrida en abril de 1196, sus territorios se repartieran entre sus dos hijos: Pedro, rey de Aragón y conde de Barcelona (1196-1213), y Alfonso, conde de Provenza, Millau y Condado de Gévaudan (1196-1209).

Con esta disposición testamentaria, además de dotar de un dominio a su hijo menor, el rey sancionó la necesidad de Provenza de disponer de un gobernador propio. En 1185, Alfonso II había nombrado conde de Provenza a su hijo Alfonso, menor de edad; por eso, el rey encargó el gobierno provenzal a procuradores, como Roger Bernardo I de Foix (1185-1188), Barral de Marsella (1188-1192) y Lope Jiménez.

Notas:

Alfonso II tenía poco más de cinco años cuando sucedió a su padre, que en su testamento oral había dispuesto que fuese tutor Enrique II de Inglaterra (1154-1189). Esta disposición planteó problemas, pues Fernando II de León (1157-1188) se atribuyó tal tutela. Y las fuentes tardías catalanas presentan como tutor a Ramón Berenguer III, conde de Provenza (1162-1166). La cuestión, sin embargo, es compleja, y se resolvió mediante la transmisión del reino y la potestad hecha por la reina Petronila el 18 de junio de 1164, y la anterior constitución de una especie de consejo de regencia, donde alternaron algunos obispos, nobles y posiblemente representantes de las ciudades, que ya tenían conciencia de su propia personalidad. Precisamente con este motivo se reunían en Zaragoza el día 11 de noviembre de 1164 las primeras Cortes documentadas, donde el rey establecía paces y treguas con el consejo del arzobispo de Tarragona y demás obispos de la «Corona», con el de «los barones de mi reino» y con el de los representantes de las ciudades de Zaragoza, Daroca, Calatayud, Jaca y Huesca. La burguesía entraba por vez primera en la institución que conocemos con el nombre de Cortes.

 Alfonso II el Casto, hijo de Petronila y Ramón Berenguer IV, nació en Huesca en 1157.

 Petronila, reina de Aragón y condesa de Barcelona «aragonensis regina et barchinonensis comitissa» dona a su hijo Alfonso y a toda su descendencia —a quien en su testamento su marido llamaba Ramón— todo el reino íntegro «dono [...] tibi, dilecto filio meo Ildefonso, regi aragonensi et comiti barchinonensi, qui in testamento eiusdem viri mei vocaris Raimundus, et omni posteriotati tue omne regnum integriter», en documento fechado en Barcelona, a 18 de junio de 1164.​

 Ante las circunstancias de que Don Ramiro cediese la posesio y que Doña Petronila fuese hembra, se derivó que podían mantener la potestas, pero no la gestio. Consecuentemente la posición del Conde Ramón fue la de ser administrador de la Casa, regente del Reino. Del que seguía siendo señor, padre y rey, Ramiro II, hasta que murió el 16 de agosto de 1157. Luego su hija Doña Petronila sería la reina titular hasta que el 18 de junio de 1164 renunció en favor de su hijo Alfonso II, niño de siete años, nacido en Huesca en marzo de 1157; renuncia que se efectuó cuando ya hacía dos años que el Conde había muerto en el burgo de San Dalmacio, junto a Turín, el 7 de agosto de 1162.

 [...] a petición de la nobleza aragonesa y de todo el mundo, el único hermano de Alfonso, Ramiro el Monje, llamado así por haber entrado años atrás en un convento, tuvo que salir de este en 1134 y, contra los deseos del papado que no le otorgaba bula ni libertad, casarse con Inés de Poitiers, engendrando con ella una hija en 1136: doña Petronila. Y fue poco después, en 1137, cuando esa niña que no tenía siquiera un año fue dada en matrimonio al conde de Barcelona Ramón Berenguer IV, quien ya se había encontrado con Ramiro en la defensa de Zaragoza en 1134 y luego en tierras gerundenses en 1135 frente a grupos islámicos, pero que también podían ser castellanos o franceses.

Hasta ahora no estoy diciendo nada que no sea conocido, incluyendo las capitulaciones matrimoniales de Barbastro fechadas el 11 de agosto de 1137. No obstante, sí quisiera insistir aquí en que el rey aragonés sabía lo que hacía, pese a los veintitrés años de edad que el conde barcelonés le sacaba a su hija Petronila y posible niña-esposa del catalán. Lo sabía porque, fruto de las leyes del reino que impedían el poder a la mujer pero no la titularidad del derecho ni la transmisión del mismo a terceros, el «matrimonio en casa» aseguraba —pasara lo que pasara— el mantenimiento del reino. A fin de cuentas había muchas posibilidades de que la niña, con la muerte que revoloteaba tanto sobre la infancia, no llegara a ser mujer y, en ese supuesto, aquel acuerdo de 1137 otorgaba a Ramón Berenguer la transmisión del poder real aragonés casara con quien casara después.

Este supuesto no sucedió, pero en el caso de haber ocurrido estaba claro que el reino de Aragón y su titular buscaban una unión dinástica con uno de sus vecinos más fuertes: con ese conde de Barcelona que estaba aglomerando las tierras de lo que luego sería el principado de Cataluña, además de que se expansionaría hacia el sur, como señalaré. Con ese conde de Barcelona que jamás fue rey de Aragón porque Ramiro II mantuvo su privilegio de honor hasta su muerte, aunque cediera la potestad del mando. Ramón Berenguer IV fue príncipe de Aragón y como tal se le juró fidelidad por los aragoneses al tiempo que la mayoría de edad de Petronila y su paso a mujer facilitó la consumación del matrimonio. Y poco después, el nacimiento de Alfonso, quien fuera desde 1164 —muerto Ramiro II y Ramón Berenguer IV— rey de Aragón y conde de Barcelona, forjó una unión dinástica de posible futuro respetando, no obstante, a súbditos, leyes y costumbres de cada territorio. Si se quisiera ver un acta fundacional de la Corona de Aragón, parece ser que ésta podía apuntar a la consolidación como rey y conde de Alfonso II. De hecho esto se ha visto así por la historiografía que durante años, si no siglos, conoce el evento.

 [...] los patronímicos de los sucesores de Ramón Berenguer portaban ya los epónimos de la casa de los Aragón: Alfonso y Pedro, nombres que se iban a utilizar en sucesivas generaciones. [...] Pocos días después del repentino fallecimiento de su padre, Alfonso II, apenas un niño de cinco años de edad, se encuentra en Zaragoza rodeado de las más altas dignidades eclesiásticas (arzobispo de Tarragona, y obispos de Barcelona y de Zaragoza), y civiles, como el conde de Pallars y los más destacados magnates aragoneses y catalanes (el senescal Guillermo Ramón de Moncada, el mayordomo real Blasco Romeo, y los nobles Guillermo de Cervera, Ponce de Mataplana y Guillermo de Castelvell), que estarían gestando, sin duda, el consejo de regencia del monarca y su tutoría. En Zaragoza lo vemos confirmando los fueros de la ciudad, y un documento, de agosto de 1162, suscrito por todos aquellos nobles y eclesiásticos, lo intitula ya como «Dei gratia rex Aragonensi», recordando a su padre «conde de Barcelona y príncipe de Aragón», pero también a sus antecesores por línea materna, los reyes de Aragón, «el rey Alfonso, mi tío, el rey Ramiro, mi abuelo», aunque jurídicamente no podía obtener el pleno dominio del reino hasta la renuncia de su madre Petronila. [...] Alfonso II viajará sucesivamente por las ciudades del reino (Zaragoza, Calatayud, Tarazona, Alcañiz, Huesca y Jaca), con la finalidad de que le reconozcan y juren como nuevo rey de Aragón. En enero de 1163 la cancillería le denomina, además de rey de Aragón, como marqués de Lérida y Tortosa, y en febrero está celebrando su primera curia o cort en Barcelona, donde fue jurado como conde de Barcelona el 24 de febrero de 1163. La solución jurídica al problema sucesorio se alcanzó cuando el 18 de junio de 1164 la reina Petronila, a la vez que confirmaba las disposiciones testamentarias de su fallecido esposo, renunciaba a sus derechos sobre el reino [...]

Cuando muere Ramón Berenguer en 1162, su hijo (habido con Petronila) Alfonso II pasa a ser rey, ya ejercer el poder sin ninguna restricción, lo que indica que el poder de reinar lo hereda de su padre, al que se lo había concedido Ramiro.

 «[...] abdicación de la reina a favor de Alfonso el Casto en 1164»

Alfonso II recibió de su padre el reino de Aragón y el condado de Barcelona (1162), en concepto de honor, y de su madre el dominio de la tierra y el principado, es decir, el regnum (1164). Pudo titularse con pleno fundamento rey de Aragón, y así fue reconocido por la Curia romana.

Entre los siglos XII y XIV, la documentación poco habla de Corona de Aragón y más del Casal d'Aragó, si bien la expresión de Corona de Aragón ya se observa con Jaime el Justo, prevaleciendo así el título jerárquico del reino por delante del de condado y principado.

El título de rey lo asumieron su hijo, Alfonso el Casto (Alfonso II para los aragoneses y Alfonso I para los catalanes, como Conde de Barcelona), y sus sucesores, quienes al igual que sus antecesores se reconocen reyes de Aragón, Sobrarbe y Ribagorza, aunque se silencian los dos últimos al gusto de los escribas y notarios del momento. En los escatocolos de los documentos ajenos a la cancillería regia, como eran los monacales de Alaón, Obarra, Roda de Isábena…, siempre se nombraron por el reinado de Ramón Berenguer, Alfonso, Pedro, etc.

 En el siglo XII, las absorciones mencionadas de los condados de Cerdaña-Berga, Besalú, Rosellón y Pallars Jussá no alargan la titulación del conde, porque encajan en un sentido hiperbólico de la denominación del condado de Barcelona. Así se corrobora la obsolescencia del modelo condal, que ya solo se empleará para designar las unidades que mantienen su singularidad jurisdiccional respecto de la casa barcelonesa, es decir, Ampurias, Urgel y Pallars Sobirá, este mencionado a partir de ahora como Pallars.

Como señala Ubieto, el año 1157 incluye los meses enero-marzo del año 1158 a que hace referencia el documento.

Cuando surge Aragón - nación

  1. Ubieto Arteta, Antonio
  2. Ubieto Arteta, Agustín
  1.  Cfr. «Alfonso II "el Casto"», en Gran Enciclopedia Aragonesa
  2.  Saltar a: Ubieto Arteta, 1987, pp. 177-184.
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