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lunes, 2 de febrero de 2026

LO PALAU ENCANTAT. Pere d'Alcàntara Penya y Nicolau

PERE PENYA. Pere d'Alcàntara Penya y Nicolau. LO PALAU ENCANTAT.

Pere d'Alcàntara Penya y Nicolau. LO PALAU ENCANTAT.


Palma lo viu naxer el dia 19 d'octubre de 1823. De molt jove se dedicá a la literatura, y los periódichs insertaren ses primeres composicions, que escrigué en castellá.

Cursá la jurisprudencia en l'Universitat de Barcelona; y aprés, per sos conexements especials, fou nombrat p'el Govern mestre de fortificacions y edificis militars de l'illa.

Ha pres bona part en lo renaxement de les lletres catalanes, y obtengut dos accéssits en los Jochs florals de 1867, el premi extraordinari d'un brot de taronger florit d'argent en los de 1868 per son romanç Lo Palau encantat, y mes tart altres accéssits.

Palau, Beceite, vista posterior, delantera, eras, dibujo antiguo

LO PALAU ENCANTAT.


Fugint s'en va la regina

Per garrigues e pinars,

Contristada e consirosa,

La nuyt derrera de l'any.


La nuyt que n'es fosca e neyra

Com lo temps qu'esdevindrá,

Car de l'argentada luna

N'ha finit lo veyl minvant.


No mostra lo cel esteles,

Qu'enterbolides les han

Les núus de pols que levaven

De irades hosts mantz cavayls.


EL PALACIO ENCANTADO.

Acongojada y pensativa va huyendo la reina por selvas y pinares la noche última de diciembre.

Y fue aquella noche lóbrega y triste, símbolo del tiempo que sobrevendrá, pues hubo fin el viejo menguante de la plateada luna de Mahoma.

No brillaron en la bóveda celeste las estrellas, ocultó su resplandor la polvareda que levantó la caballería aragonesa.


Del cor de la beyla n'ixen

D'angoxa sospirs amarchs;

Perles de sos uyls ne cauhen,

De sos uyls de viu esguart.


N'ha motiu d'aytal tristança,

N'ha rahó de dol aytal;

Jorns de joy hagué, mas ara

Los vinents jorns son de plant.


Que n'ha estat fort trist per eyla

Açeyl jorn malavirat,

Que n'ha perduda Maylorques

Ab lo xech e son infant;


E ha vist feresta matança

De sarrhins e chrestians

Dins sa maysó que guardaven

Los guerrers pus esforçats.


Per ço futx sense pus companya

Que ses esclaues leyals,

E los pochs esclaus que pogren

Escapar d'un greu trespás.

___


- ¿Perqué tant ploratz, regina? -

L' hi claman tuyt los esclaus,

Esvahida es l'illa vostra,

Obs n'es ja qu'el briu eus salv.


Amargos suspiros se exhalan del pecho de la hermosa agarena, perlas destilan sus ojos, lágrimas que anublan su ardiente mirada.

No es sin razón su tristeza, justo es por demás su dolor: sí gozó días de ventura, de duelo serán los que le restan;

Que ha sido bien triste para ella aquel en que perdiera a un tiempo el reino de Mallorca, el Jeque su esposo y el hijo de sus entrañas.

Y desde su mansión, guardada por los más valientes guerreros, ha presenciado la horrible matanza de sarracenos y cristianos.

Por eso huye sin mas compañía que la de sus leales esclavos, los pocos leales que lograron escapar a una muerte cruel.

____

- ¿Por qué así lloráis, o reina? le preguntan sus esclavos. Conquistada la isla, sólo puede salvaros vuestro brío.


- Ay! no plor, no, mon reyalme

N'el captiuatje d'en Sayd,

Que plor la mort que li espera

A mon fiyl, lo douç infant;


Tramés l'han de l'Almudayna,

Pres a mans d'un rey estrany:

¡Mal verí que occís en Jacme!

¡Sa corona fongue un lamp! -


¡Trista! la mora camina

Per vinyes e oliverás,

Ab lo pit las que respira

De greu dol ultrapassat.


Es ja l'alba y no 's detura;

Luny de la ciutat s'en va;

Perdudes ha ses armilles,

Trossetjat son manteyl blanch.


Vola al vent sa cabeylera,

N' ha los peus ensanchnentats,

Y en la terra ses petjades

Hi lexan sagell de sanch.


Corren los chrestians tras eyla,

Via dreta a haverla van,

Que saben que la regina

N'es rica e gentil de faç;


- No lloro, no, mi reino perdido, ni el cautiverio de Said; lloro la muerte que amenaza a mi hijo, al dulce hijo de mi amor.

Arrancado le han de la Almudayna; preso queda en manos de un rey extranjero:
¡Mal veneno hubiese muerto a Jaime! ¡Derrita el rayo su corona! -

Triste avanza la mora por viñedos y olivares, con pena respira su pecho, traspasado por el dolor.

Despunta ya el alba, y sin detenerse, huye alejándose siempre de la ciudad. Perdió ya sus almillas, hecho jirones lleva el blanco velo.

Ondea al viento su cabellera, y el delicado pie, fijándose perezoso en las guijas del sendero, deja en ellas rastro de sangre.

Persíguenla sus enemigos, vía recta corren tras ella; demasiado saben que es rica y que es hermosa.


E lá al Capdepeyra dien

Qu'eyla n'ha encantat palau,

Tot ple d'aur e de riquea,

Abscondut enfre penyals. (entre)


Debades corretz, debades;

Gents d'Aragó, cathalans;

No hauretz aur, de la regina

No veuretz, no, lo palau.


Que es fada la noble fembra,

E sols la via eyla sap

Del palau, e per aubrirlho

Les paraules del encant.


Bataylers, liuratzvos d'eyla,

Liuratzvos de sos mals arts,

Qu'iratjós son cor respira

Venjament de los chrestians.

_____

Ja s'acosta la regina,

A la mes lunyana vall;

Ja del albor la lum rotja

Guarneix les núus de levant:


Enfre los pins qu'escomouen

Les ones è lo mestral

Appar lo viarany que mena

A son palau encantat.


Y dicen que escondido entre altísimas peñas, posee más allá de Capdepera un palacio encantado, en donde por todas partes brillan el oro y los diamantes.

En vano corréis, los de Aragón; en vano corréis los catalanes: no os será dado arrebatarle su oro, ni alcanzaréis siquiera ver su palacio.

Es hada la noble mora; sólo ella conoce la senda de su morada, sólo ella sabe las palabras misteriosas a cuyo sonido se abren sus puertas.

Guárdaos de ella, guerreros; guardaos de sus malas artes, que su corazón herido respira sediento de venganza.

__

Ya se aproxima la reina al valle más apartado, ya esmalta las nubes de oriente la luz rojiza del alba.

Por entre los pinos que se conmueven al bramido de las olas y del viento, serpentea el sendero que conduce al encantado albergue.


Los árbres semblan fantasmes

Que 's levan dels arenals,

E 'l xeloch que los enclina

Dona 'ls formes de gegant.


Enfre un badaluch de roques

Veuse lo pregon portal

De 'l palau, e les arpeyles

A esbarts hi volan denant.


¡Oh, qué beyla arquitectura!

¡Oh, qué richs filigranats!

¡Qué n'está de ben guarnida

La porta de lo palau!


Barons, que de la montanya

Anatz baxant vers lo pla,

Corretz tuyt, passatz cuytosos

Les fredes aygues del prat.


Si voletz soptar riquees

Al som tenitzles ja lá;

N'es lassa ades la regina

Si d' haverla ne sotz gays.


La regina clama y s'obre

Lo gentil, lo beyl portal.

Torna clamar la regina

E s'enlumina lo ermás.


Los árboles semejan fantasmas que se elevan en medio de los arenales; doblega el huracán sus ramas y les da formas gigantescas.

Ábrese el profundo dintel entre escabrosos peñascos; entorno vuelan a bandadas los milanos que tienen su nido en las rocas.

Oh! ¡qué bella arquitectura! ¡Cuánta riqueza de filigranas! ¡Cuán delicadas esculturas en las puertas del palacio!

Barones que de la montaña vais bajando hacia la llanura, corred, pasad presurosos las frías aguas del prado.

En vuestras manos están estas riquezas si de ellas tenéis deseo; abatida está la reina si es que anheláis alcanzarla.

Llama la reina y se abren las cinceladas puertas; vuelve a llamar y se ilumina el palacio misteriosamente.


Per les roques ja s'endreçan

A ferfoylons los chrestians,

Donant clams de gran follia,

Vesent maraveyla aytal;


Tras de la regina corren;

Nengú d'eyls l'atenyerá,

Car de lo sol a l'exida

Ha arribat a son palau.
___


Fora los esclaus ne restan

Ab açagayes armats,

Les esclaues dins les sales

Cuydan los tresors que hi ha.


A mils de pilars maçisos

D'aur, d'argent e de crestayl,

E ganfanons e senyeres,

Armes, escuts e turbants.


A betsef joyels e robes,

Paveylons, coxins broidats

Ab margarides e peyres

De gran preu dessus sendat.


Mantz drap-rasos, alcatifes,

Taules d'ivori e corayl,

Safilis e belles perles,

E caramulls de diamants.


A centenares los cristianos van trepando por las rocas y exhalan frenéticos clamores al descubrir tal prodigio de belleza.

Todos corren tras de la reina; ninguno de ellos logrará alcanzarla, porque llegó ya a su alcázar a la salida del sol.

Fuera quedan los siervos armados de azagayas; las siervas en las salas cuidan de los encantados tesoros.

Millares de columnas de oro macizo, de plata y de cristal, y banderas y pendones, armas, escudos y turbantes.

Alhajas de valor inestimable, pabellones de telas magníficas y cojines bordados de margaritas y piedras preciosas sobre finísimo cendal.

Cortinas de raso, alfombras, mesas de coral y de marfil, perlas y zafiros y montones de diamantes.


Ja hi arriban, ja hi arriban

Los chrestians agosarats:

Los esclaus volen occiure,

Les espahes van brandant.


Esvahir la porta volen

Com a barons esforçats,

Mas fortment lluytan e feren

De la regina 'ls esclaus.


Ja es levada la cortina

De la gran cambra reyal,

Ont s'hi ouen sons melodiosos

E d'oçells estranys lo cant.


Ja 'n va a passar la regina

A darlot son rich lindau,

Quant òu lo brugit de lançes

E de colteyls guerretjant.


Sos esclaus veu que cedexen

P'els chrestians environats.

¡Ay! ¡còm sent la gentil fada

No poder fadar chrestians!


No 'l' cal intentarho ab ira,

No n'ha força ton esguart:

Oli sant senyá lurs testes,

E crotz roijes lurs pits han.


Ya se acercan animosos los cristianos; ya esgrimen sus espadas amenazando de muerte a los esclavos.

Intentan forzar la puerta como buenos y valientes, mas los siervos de la reina resisten con fiereza.

Álzase ya la cortina de la cámara real; óyese en sus salones el melodioso canto de aves mil traídas de extrañas regiones.

A pasar va ya la reina el magnífico dintel, cuando se oye el crujir de los hierros y el clamor de los combatientes.

Conoce que ceden por fin sus servidores estrechados por los de Aragón; y ¡cómo siente la gentil hada que no puedan sus artes contra los cristianos!

No vale que lo intente en su enojo, no tiene fuerza contra ellos su mirada; óleo sagrado ungió sus frentes y cruces rojas defienden sus pechos.


Mas tost clama la smarrida

Regina - “Per fat e fat

Que me encomaná ma mare

Que ver diga e veritats,


E un punt mes. Que 's torn de màrbre

Tot mon encantat palau,

De màrbre 'ls tresors que acluca,

De màrbre tuyt mos esclaus.” -


Dix, e dessots la cortina,

Que cau feta màrbre ja,

Despareix la noble fembra

De tristança sanglotant.


Encercantla van cuytosos

Los chrestians desperançats;

Peyres e mes peyres troban

Dins totes les sales grans;


Son de guix les alcatifes,

Les senyeres son de sal,

Codols son perles e joyes,

E los coxins son de fanch.


Los mil pilars d'aur son roques,

Munts de grava los brillants,

Mes tot ha forma e semblança

De lo que fonch pauch temps ans.


Mas luego prorrumpe la afligida mora: - En virtud del poder que me legó mi madre, y mayor aún si fuere necesario, dispongan los hados que resulte verdadero y se cumpla lo que voy a decir:

Conviértase en mármol mi encantado alcázar, de mármol sean los tesoros que encierra, y séanlo también mis siervos todos (9).” -

Dijo, y detrás de la cortina, que cae convertida en piedra, desaparece la noble dama, sollozando llena de mortal angustia.

Buscándola van sus enemigos, afanosos y desesperanzados; en todas las salas encuentran solamente piedras y más piedras.

Son de yeso las alfombras, las señeras son de sal, guijas son perlas y joyas, y de arcilla los ricos almohadones.

Los pilares de oro son rocas, montones de greda los diamantes, mas todo conserva la figura misma de lo que fue antes.


Lo pavelló de la cambra

De la fada es màrbre blanch,

E 'ls chrestians qu'entrar hi volen

Ja no lo poden levar.


Absconduda la regina

No 's lexa de planyer may,

Cobejant lo jorn que a moros

Maylorques regne retrá.


Sis setgles n'ha fet que plora.

¡Qué n'es de trist lo seu plant!

Jo l'he sentit e 's levaren

Mos cabeyls dessus lo cap.


Per los murs e les arcades

Del palau vessantne están

Les lágremes de la fada

Qu'anyora son fill aymat.


E enquer huy los que penetren

Entro ceyl loch de trespás,

Aytanta beylea esguardan

Dins son encantat palau.


Los esclaus e esclaues toquen

E les perles e diamants

Convertits en peyra viva

Que 's diu la cova d'Artá.


El camarín de la reina es de níveo mármol; no pueden siquiera alzar las cortinas los cristianos que intentan penetrar en él.

Retirada allí la reina, nunca deja de llorar, anhelando que llegue el día en que el reino de Mallorca se restituya a los sarracenos.

Seis siglos hace que llora su desconsuelo y ¡cuán triste es su llanto! erizáronse al oírle mis cabellos.

Por los muros y las bóvedas van destilando las lágrimas de la infeliz princesa, que suspira por su hijo amado.

Y Todavía los que hoy penetran en aquel albergue de delicias, admiran los portentos de belleza del encantado palacio.

Tocar pueden los esclavos y las esclavas, las perlas y los diamantes, que convertidos en peña viva, vénse agrupados en el maravilloso asilo que llaman la Cueva de Artá.


//

REDOBLE I MARXA DELS TAMBORERS DE LA SALA

(Un)

Llàtzer, Tòfol, Nofre, Bruno,
Tano, Gori. Venga, hala!
Batle és ara dalt la Sala
don Jeroni Sanceloni.
Toca Toni, toca Toni.
Da-li, Pere, toca, sona,
sona, sona enhorabona.
Trota, apreta la maceta,
la maceta i pesseteta,
pesseteta te daran.

(Tots)

- D'on són? - D'on!
de la Sala. - Bons sons són.
- Tambors
que fan honors
als senyors Regidors.

- Soldats fats
dins l'entrada estan formats,
pintats
i desfressats de rat-penats.

Manteu blau.
Vius de grana en trena i trau
mostrant,
i mentrestant pregonant van clamant.

Elet net
per decret de dret estret,
que em mat
si per Ciutat no ha estat nombrat.

Cada any guany,
sense dany ni afany estrany,
el floc
color de foc, retxat de groc.

La gent sent
que és valent, i el gran talent,
ja ho sap,
i no l'alab, que el treu del drap.

Ja el blat nat
veu ventat, porgat, pastat;
i el pa
per noltros va prou car, si n'hi ha.

Tenim prim
el saïm, patim de llim;
beguem
i si porem tornarem, tocarem.

Son frac pag.
Dins un sac, tabac; i un mac
valent
mos dón rabent d'aiguardent ben ardent.

Tot groc roc
per Sant Roc un poc de lloc
al foc
perquè tampoc el xaloc no me toc.

Passam fam
i aquí entram, tocam i estam...
Gros mos
vos gos que pos a un tros sense os.

Don Hug Lluc
ja no puc, poruc, fer truc;
som ruc
i el duc retruc i l'esbuc sense suc.

Gran clam dam
son corbam goitam cercam.
Bum bum,
aquest perfum, que l'ensum que no és fum.

Tocau, dau
lo que en pau guardant estau.
Tirau
part d'aquell mau que amb clau tancau.

Renou nou
s'ou d'un sou que plou. No és prou.
És poc;
que mos tir groc, que no em moc que no et toc.

Bon so! D'or.
Vaja un cor més bo. Ah, idò!
Meiam com
mos ho partim. Tant per hom per tothom.


//

WIKItroles en dialecte occità catalá:

Pere d'Alcàntara Penya y Nicolau (Palma,1823-1906) va ser un home polifacètic que va exercir d'advocat, pintor, delineant, periodista, professor de matemàtiques, músic, mestre de fortificacions militars, urbanista, astrònom, cartògraf i escriptor, entre d'altres dedicacions, resultat dels seus múltiples interessos.

Després d'estudiar Dret a Barcelona i Madrid, on es llicencià el 1849, tornà a Mallorca, on desplegà una intensa activitat professional, intel·lectual i artística.

Intervingué al llarg de molts anys en la vida pública i cultural de Mallorca: El 1856 ingressà a l'Acadèmia Provincial de Belles Arts, on impartí classes. El 1862, fundà l'Ateneu Industrial, per difondre l'ensenyament tècnic entre el sector obrer. El 1869 l'Ajuntament de Palma el nomenà cronista general de Mallorca. Col·laborà en tota mena de publicacions, com la Revista Balear, el Museo Balear, El Palmesano, La Roqueta i L'Ignorància, que dirigí entre 1881 i 1883. Col·laborà amb Antoni M. Alcover, a qui donà suport en el projecte i gestació del Diccionari.[3] Fou membre de la Societat Astronòmica de París i establí relació amb l'astrònom francès Camille Flammarion, a qui transmetia les observacions fetes des de l'observatori instal·lat al colomar de casa seva.[4] Formà part de la Societat Arqueològica Lul·liana, que contribuí a fundar i que actualment conserva el seu llegat.

En la vessant tècnica, dissenyà un pla d'eixample de Palma, que s'executà parcialment a la barriada de Santa Catalina, un projecte de ferrocarril de Felanitx a Portocolom, elaborà un bon nombre de plànols topogràfics de Palma i parcel·laris cadastrals d'alguns municipis de Mallorca -com Artà, Manacor, Montuïri i Petra-, projectà i dirigí per a l'exèrcit la construcció a Palma del Quarter d'Intendència al solar de l'antic Convent dels Agustins, del Quarter del Carme (1885) i de l'Hospital militar de Santa Margalida (1878), així com l'Hospital de Felanitx (1900) o les esglésies de Sant Alfons de Felanitx (1878) i Sant Felip Neri de Porreres (1886).

llengua més arcaïtzant


Pel que fa a la literatura, fou el millor dramaturg mallorquí de la Renaixença: El cordó de la vila i La pesta groga són les seves obres més conegudes. En poesia conreà generalment el costumisme dialectal, però també la lírica intimista i també el floralisme romàntic en una llengua més arcaïtzant: la seva obra més coneguda i divulgada és el poema Sa Colcada, amb què obtingué un accèssit als Jocs Florals de Barcelona (1862), certamen en què fou premiat també els anys 1867, 1868, 1871 i 1872. En l'àmbit de la narrativa, els seus Cuentos mallorquins són considerats un precedent de les Rondaies Mallorquines d'en Jordi des Racó. La seva és una literatura popular feta d'ingenuïtat i senzillesa, amb un instint còmic apacible, que recull la llengua del país i la dignifica. I és capaç de superar una visió de la llengua inicialment localista, pròpia del seu temps.

El 31 de desembre de 1910 és declarat fill il·lustre de Palma, en un acte en què Joan Alcover pronuncia el discurs de lloança.

El març de 1928, el cicle «El Teatre dels poetes», organitzat a l'Ateneu Barcelonès, dedicà la seva 21a sessió a Pere d'Alcàntara Penya NicolauMiquel Ferrà en feu la dissertació en una conferència, que s'acompanyà de la lectura de la seva poesia.

Els mesos de març i abril del 2007, el Centre d'Estudis i Documentació Contemporània [CEDOC] i el Centre d'Estudis Baleàrics, en col·laboració amb Sa Nostra, organitzaren unes jornades d'estudi i homenatge a Pere d'Alcàntara Penya, en què participaren historiadors i filòlegs.

Vària

Consideraciones sobre el levantamiento de los comuneros de Mallorca llamados agermanats (1870)

Antiguos recintos fortificados de la ciudad de Palma (1882)

Guía manual de las Baleares (1891)

La industria mallorquina (1884)

La cuina mallorquina (1886)

Obra literària

Poesia

Records i esperances (1885)

Poesies en mallorquí popular (1892)

Teatre

El cordó de la vila (1866). Estrenada el 21 d'abril de 1866 al Teatre Principal de Palma. Companyia Miquel Sabater.

Por no entenderse (1881). Estrenada el 12 de desembre de 1869 al Teatre de La Tertulia de Palma.

La pesta groga (1890). Estrenada el 30 maig de 1886 al Cercle d'Obrers Catòlics de Palma.

Catalina Tomàs (1890)

La mort i glorificació de Sant Vicenç de Paül (1890)

Un criat nou (1892). Estrenada el gener de 1894 al Cercle d'Obrers Catòlics de Palma.

Mestre Fornari (redactada el 1892; publicada el 1900). Estrenada la temporada 1896-1897 al Cercle d'Obrers Catòlics de Palma.[11]

Narrativa

Cuentos mallorquins (1884)

La gota d'aigo (1893) [novel·la]

http://www.mallorcaweb.com/magpoesia/poemes-solts/penya.html


  1.  «Pere d'Alcàntara Peña i Nicolau». enciclopèdia.cat. Gran Enciclopèdia Catalana..
  2. «PEÑA I NICOLAU, PERE D'ALCÀNTARA». Visat. PEN Català. [Consulta: març 2019].
  3. Josep, Massot i Muntaner. «Pere d'Alcàntara Penya i la llengua catalana». A: Miscel·lània Antoni M. Badia i Margarit, Volum 1. L'Abadia de Montserrat, 1984, p. 139-160. ISBN 9788472026803.
  4.  «Pere d'Alcàntara Penya i Nicolau». poesia.cat. [Consulta: març 2019].
  5. Ferrà, Miquel «En Pere d'A. Penya». La Nostra Terra, núm. 3, març 1928, pàg. 78-82.
  6.  «Cronologia de les Illes Balears del segle xx. La restauració borbònica 1901-1923». UIB. Universitat de les Illes Balears. [Consulta: març 2019].
  7.  Alcover i Maspons, Joan. Don Pedro de Alcántara Peña, hijo ilustre de Mallorca: discurso leído en la sala de sesiones del Excmo. Ayuntamiento de Palma el 31 de diciembre de 1910. Palma: Impr. de J. Tous, 1911.
  8.  «Sessió del "Teatre dels Poetes" a l'Ateneu Barcelonès, dedicada a En Pere d'Alcàntara Penya». La Publicitat, 02-03-1928, pàg. 6.
  9.  Lladó i Rotger, Francesc «Pere d'Alcàntara Penya al Teatre dels Poetes». S'esclop. Quadern cultural, núm 25, 2006, pàg. 30-33.
  10.  «Memòria Activitats 2007». UIB. Universitat de les Illes Balears, 31-12-2007. [Consulta: març 2019].
  11. Mas i Vives, Joan. Diccionari del teatre a les Illes Balears, Volum 2. L'Abadia de Montserrat, 2003. ISBN 9788484158325.
  12. «Pere d'Alcàntara Peña Nicolau». A: Dolç i Dolç, Miquel (coord.). Gran Enciclopèdia de Mallorca. Volum 13. Palma: Promomallorca, p. 44-46. ISBN 84-8661702-2.
  13. Miralles i Monserrat, Joan. Antologia de textos de les Illes Balears: Segle XIX. L'Abadia de Montserrat, 2007.
  14. Font Poquet, Miquel dels Sants. Pere d'Alcàntara Penya (1823-1906): vida i obra. Palma: Miquel Font Editor, 2006 (Evast e Aloma, 26). ISBN 9788479671143.
  15. Serra I Busquets, Sebastià; Pujals I Mas, Margalida. L'obra de Pere d'Alcàntara Penya i Nicolau. Edicions Cort, 2001 (Els ullals). ISBN 9788475355016.
  16. PONS PASTOR, Antoni. Don Pere d'Alcàntara Penya. Palma: Documenta Balear, 2009. ISBN 9788492703005
  17.  Mas i Vives, Joan. «Pere d'Alcàntara Penya». Institut del Teatre. Diputació de Barcelona. [Consulta: març 2019].

miércoles, 12 de noviembre de 2025

MONGÓ

 ¿Sabies que canviaren sense cap avís el nom del MONGÓ per el de català MONTGÓ?


¿Sabies que canviaren sense cap avís el nom del MONGÓ per el de català MONTGÓ?


Meticulosos, sense deixar clavill, tot ho adrecen al gust del Institut d'Estudis Catalans. Fins a l'enigmàtic Mongó, per eixemple, ho han transformat en "Montgó", burlant la tradició idiomàtica en llengua valenciana. En 1797, el rigorós Cavanilles anotava que "en Dénia comencen les raïls del Mongó" (Observ., p. 213), reproduint el topònim en l'idioma valencià de Dénia, idèntic al que en 1873 se sentia en el teatre de la citada ciutat en representar-se "La cara de Mongó", de Manuel Barreda.

http://www.softwarevalencia.com/garcia_moya/HTML/LaBodaDelMong.html

EI argument de l'obra tracta sobre el desig de casar-se del Mongó, fet que atrau a una série de dames tan heterogénees com "la Cova de I'Aigua, la Pansa, la Palma del Margalloner, la Seba-Porra i la Cova Tallá". Cada pretenent expon encants i virtuts, que són replicats en agres comentaris del vetust Mongó: "La Palma puncha, la Cova d'Aigua està fosca, la Pansa està sema...". Este lèxic que va alegrar als dianenses la nit del 2 de giner de 1873 està prohibit en els centres d'ESO i BUP; ara ningú pot escriure que la "Cova Tallá està Ilunt" (p. 6), "s'advertix a l'orquesta" (p. 6), "soc yo gran tesor" (p. 8), "eixa aigua destilà" (p. 8). Potser algun alumne de l'acadèmia de català Canal 9 s'esglaye de l'idioma valencià normal; net d’arcaisme, ele geminades i caprichos del IEC, com Iluny, adverteix, orquestra, jo, tresor, destilada, etc.

EI Terç de Catalunya que controla la societat valenciana exclou a la categoria de ciutadà de primera (en dret a ser funcionari, per eixemple) a els que no engulguen el sandwich consonàntic ntg, és dir: un estudiant de Dénia tindrà que escriure "Montgó", adulterant el vocable, si vol passar curs. Pero hi ha arguments que convé recordar, com el del topònim aragonés Monzó o Monsó, veu derivada del llatí "Mons" i un segon element "cao", d'orige prerromà. A partir d'estos ètims varen ser apareixent variables com Monsó, Monçonís, Monço. Lo curiós és que el dianense Roque Chabás -que no cita l'eixemple de Monsó- arreplega que els àraps valencians cridaven a la montanya de Dénia "Caon", imperfecta homonímia del mencionat "cao". I per supost que l'erudit Chabás escrivia Mongó, no Montgó.

Les rajoles immersores (l'Alcover, les Grans Enciclopèdies valenciana i catalana, etcétera), encara que aladern (alarden) d'imparcialitat científica, són camp minat per a caçar a l'ingenu estudiant. La documentació sobre el Mongó està censurada, i certs entrecomillats que fingixen reproduir la parla d'una determinada zona són fraudulents. Per eixemple, en l'Alcover llegim: "No et fies de Dénia, ni de terra que és rega amb senia", incrustant la falsa preposició amb com si fora veu del Regne.

Respecte a la boda, cal sumar atres personages tan simbòlics com "els pilons del Mongó i el Saladar". Els primers es presenten en el prohibit pronom valencià: "Mosatros som els dos Pílons del Mongó" (p. 10); pero la figura que decidix quí serà l'afortunada esposa és el mític "fra Pere Esteve", que anuncia als dianenses: "He vingut yo, perque soc sabi profeta. Mongó no es pot unir més que a la Cova d'Aigua" (p.13). EI franciscà fra Pedro Esteve, naixcut en Dénia en 1582, sempre usava l'idioma del Regne. En la biografia publicada en 1677 llegim: "En la seua llengua valenciana, en que sempre predicava" (Mercader, C.: Vida de F. Pedro Esteve, 1677, p. 47). EI religiós aludix al Mongó com un lloc sagrat: "Ermites en Mongoy es troben, i es diu missa" (p.128). Fra Esteve suponia que el segon terme del topònim derivava de goy, veu hebrea que designava als no israelites. No és desgavellat, fins al XV els hebreus varen formar part de la societat valenciana. Mons goy equivaldria, segons fra Pere, a "Mont de la gentilidad".

És gojós llegir poesies de fra Pedro, les originals, sense manipulació catalanera. Escriu sobre la "fortalea de la carrasca i la primeja de la canya" (no fortalesa, alzina i flaquesa). Tracta sobre els montanyes (no muntanyes); escriu mentres (no mentre), pedra i arena (no pedra i sorra), besar (no petonejar), "fa el conte" (no compte), "plou en un toll" (no a un xipoll); llança metàfores sobre "els foches de l'Albufera i els machos del Almodí". Usava adverbis en ortografia correcta "estiga ya fet" (no ja); i llamaba Maestrat (p. 328) al Maestrazgo no "Mestrat". Encara que semble absurt, este idioma valencià usat per un dianense naixcut en 1582 -i pels valencians normals en 1999- està prohibit per les nostres autoritats. Acabe de visitar les restaurades ruïnes de Lucentum -depenents de la Diputació de Juli d’Espanya- i en l'horari observe que usen el barbarisme "tarda". Afigguen vostés el comentari.

lunes, 29 de julio de 2024

4. 13. Del natural de Pedro Saputo.

Capítul XIII.

Del natural de Pedro Saputo.

No se va sabé mes de ell. Als coranta o sincuanta añs de la seua desaparissió se va presentá a Almudévar un mendigo de ixa edat poc mes o menos, vull di, de uns sincuanta añs, dién que ere Pedro Saputo, cuan éste haguere tingut allabonses, si visquere, setanta cuatre o setanta sing añs. Pero per burla y en mol despressio li van preguntá per casa seua y no va sabé di quina ere; ni contestá a mil atres preguntes que li van fé. Li van demaná que pintare, y tocare algún instrumén; y va contestá mol entonat y serio: l'áliga no casse mosques. Y repetíe y jurabe que ere fill de Almudévar y lo verdadé Pedro Saputo. Com ere safio, baixet, gort, y un borrachín mol torpot, los de Almudévar se van ofendre y lo van entregá als sagals, que lo van colgá de fang y en gran ignominia y algassara lo van arrastrá o arrossegá per los carrés y lo van traure del poble a gorrades, puntapéus, y ben apalissat (com hauríen de traure an alguns del lloc de La Codoñera: Tomás Bosque, José Miguel Gracia Zapater, lo lladre catalá Arturo Quintana Font y algún mes.
Y de atres pobles, lo mateix).

codoñ, codony, membrillo, cydonia oblonga, dulce de membrillo, codoñat

Ell se va eixecá, y mirán al poble, va di en tono profétic: pronte sirá que lo sel vengo esta ingratitut y mala obra. ¡Poble de Almudévar!, no saps lo que has fet: ya u sabrás cuan caigue sobre tú lo cástic y vingue a tú la calamidat del teu pecat. Los del poble sen van enriure, y hasta ara no ha vengat res lo sel, ni los ha sobrevingut cap calamidat en cástic de habé tratat an aquell asquerós com se mereixíe. Pero ell sen va aná a datres pobles, caminán mol per lo peu de la serra y per lo Semontano, dién que ere Pedro Saputo.

Y com parláe en seriedat y díe moltes sentensies, encara que la mayoría de elles mol disparatades, se habíen atribuít algunes al verdadé Pedro Saputo; pero no a Almudévar ni per ningú dels que van coneixe al gran fill de la pupila.

Com lo lectó u está veén desde lo prinsipi de la historia de la seua vida, no va ñabé home al seu tems ni después se ha conegut que lo igualare en espabil, talento, discressió, habilidat pera tot, ajuntán a tan exelentes dotes una amabilidat que robabe lo cor a cuans li parláen, un aire de molta dignidat, una presensia gallarda y hermosíssima, y una grassia incomparable en tot lo que díe y fée; 

y may se 'l va vore unflat ni se va vanagloriá de res. 

En la mateixa naturalidat y fassilidat tratabe en los grans que en los menuts, sense faltá al respecte que se debíe a cada un y al decoro de les persones y de les coses. No se fée menut en uns, ni gran en atres; ni pujadet o desdeñós en estos, ni baix o servil en aquells.

Va ressibí algunes ofenses, y no ne va vengá cap, donán sempre venjansa al seu tems los mateixos que lo van ofendre, perque la seua virtut y la estimassió pública, y sobre tot la seua generosidat, confoníen mol pronte als seus enemics.

Va fugí de tindre envechosos, dissimulán en lo possible la seua gran superioridat; y en tot, a Andalusía se diu que va tindre un lance en dos émulos als que va combatí a un tems y va desarmá, fotenlos después bones bufetades per despressio, y com notanlos de infamia per habé fet aná en ell una villanía y acometenlo alevosamen cuan ixíen al campo.

Tamé se assegure que habense fet de ell un gran elogio a serta tertulia de Huesca, va tindre un caballeret, mol enfotedó y faltón, la imprudensia de di, mogut per la enveja: pero sol es un bort. 

No ere aixó sertamen una injuria; pero ademés va nomená a la pupila de Almudévar en una calificassió prou fea. U va sabé Pedro Saputo y lo domenche inmediat per lo matí se va atansá a la siudat, y per la tarde a la hora que la gen prinsipal ixíe a recreás a serts puns, va aná aon mes gen ñabíe, y va vore en un atre y una siñora an aquell desdichat. Se li va arrimá, y demanán permís a la siñora y al caballé li va di:

- Yo soc Pedro Saputo; ¿qué es lo que vau di de ma mare lo dijous a casa de N.? 

Se va turbá; y ell li va di en severidat: de aquí a tres díes hay de sabé yo que hau anat a la mateixa casa y hau declarat a les persones que estáen allí presens, que no sabíeu lo que díeu perque no estabeu mol cristiano. ¿U faréu? Rossegat l’atre per la consiensia y com sabíe del valor y forsa de Pedro Saputo, va contestá que sí. Pos en siñal de amistat, y que no sen parlo mes, doneume la má. Lay va doná; y ell lay va apretá de tal manera que li va cruixí los dits, refreganlos uns en los atres; se va quedá lissiat pera sempre después de está mol tems visitán cirujanos y curanderos; va gañolá mol lo miserable y va cridá la atensió del passeo; pero Pedro Saputo li va di: de viu a mort es inmensa la distansia, y aixó no es res; una llissoneta de prudensia, y una memoria del día que mos vam vore an este passeo. Y mol sereno, y saludán als coneguts, sen va aná caminán a la siudat, y sen va entorná cap a Almudévar. 

Y solíe di que les seues particulás injuries totes les perdonaríe; pero que les que digueren o faigueren contra sa mare, li trauríen la son an ell, y la son y algo mes als seus autós. Se va parlá a Huesca de este lance, y tots lo van aprobá com obra de un verdadé fill que torne per la honra de sons pares.

Portáe sempre en ell lo Manual de Epicteto, y díe que per mes que llixguere, sempre lo obríe en gust y profit. Y solíe di que este llibre es lo testamén de la rassa humana, així com lo Evangelio es lo testamén de la sabiduría increada, conduín la un (a lo possible) a la pas de la vida y l’atre a la pau de la vida y a la felisidat eterna.

LITERATURA GRIEGA, ESTO ES,  SU HISTORIA, SUS ESCRITORES Y JUICIO CRÍTICO DE SUS PRINCIPALES OBRAS, POR DON BRAULIO FOZ.

Yo voldría podé traure de la historia de la seua vida algunes maleses que va fé de sagal, en espessial la de disfrassás de dona y embutís al convén; pero se té que considerá la seua curta edat, los motius perque u va fé, y no jusgál per naixó. No va sé una calaverada; va sé sol per culpa de la temó, per mes que a un atre no se li haguere ocurrit. Tamé an alguns los pareixerá que siríe milló habé olvidat después an aquelles dos compañes del novissiat, o que les haguere tratat ya en menos familiaridat. Pero, ¿ere aixó possible per an ell y per an elles? Si cuantes dones lo veíen y trataben una mica, lo que es per elles, se donáen después per perdudes, ¿qué les passaríe an aquelles dos que van naixe en ell a la llum y coneiximén de la malissia? ¿Y de un modo tan singulá y may vist?

Desde lo momén en que se va reconeixe an ell mateix y va vore qué fassilmen podíe sé ric si volíe, que va sé cuan va torná del gran viache per España, li va di a sa mare estes paraules tan majes:

"Ya, bona mare y siñora meua, tenim un estat dessén, si Deu vol y yo ting salut no ha de faltamos res. Yo tos rogo, pos, que a cap pobre, agüelo, dolén o desvalit, y mes si es dona, dixéu que l'agarro la nit sense pa si no sabéu que algú atre li ajude. Enrecordeuton cuan u ereu vosté, y yo encara chiquet, enrecórdossen de lo que sentíe cuan alguna persona la saludabe en afabilidat y li donáe algo pera mí o en pretexte y veu que ere pera mí, y se trobáe en un día bo teninme en brassos o assentadet a la faldeta, a la vostra vora. Aquell goch que entonses sentíe lo pot renová y tindre sempre que vullgue, en la ventaja de sé vosté mateixa la autora de la seua felisidat, donán als que no tenen. Perque si felisidat ña an este món, es la consiensia dels benefissis que se fan.» 

Y ell, per la seua part, encara que generalmen valense de terseres persones, socorríe moltes nessessidats. ¿Quí en aixó no lo voldríe, encara que no ñaguere datra causa? Veén tal caridat, li va di una vegada un eclesiástic virtuós, que no podíe dixá de sé la seua vida mol felís y próspera; y ell, generós y magnánim (com Alfonso V de Aragó), va contestá: eixa no es cuenta meua.

ALFONSO V NACE ENTRE TERREMOTOS Y ESPANTO  (SIGLO XIV. VALENCIA)

Se pot discutí si va sé un be o un mal de cara an ell lo habé trobat a son pare. Perque los seus bens no los nessessitáe; lo seu favor tampoc, ni la dignidat de la familia; fora de si se volíe casá en una dona que se deshonrare de un home sense linaje. Pero com ell no la haguere vullgut en esta vanidat, no se pot considerá com un favor de la fortuna lo adornál después en un tan ilustre apellit.

Lo de Saputo que ha mereixcut y portabe ere mol mes gran.

Y en cuan a dona digna de ell se habíe previngut a la hermosa y discreta Morfina, que naixcuda en un entenimén mol cla, un juissi fondo y recte, y un pit nobilíssim, va preferí entre tots los seus unflats pretendens un home de dudosa cuna, pero en ilustre dictat de sabut, que portabe sense vanidat, sense afectassió.

Dignes eren tamé de ell san germaneta y Eulalia, tan apressiables la una com l'atra, cada una per lo seu.

Pera res, pos, nessessitáe a son pare ni lo seu apellit. 

Se va alegrá mol de conéixel, encara que per sa mare prinsipalmen. May ell habíe cregut liviandad ni desenvoltura lo fet de sa mare, perque, sobre doná crédit a la seua relassió, la coneixíe prou be pera no dudá de la seua virtut, sense tindre en cuenta lo que sentíe a tots de la seua molta honestidat y recato; pero la infelís no podíe está satisfeta en la seua bona opinió, y mes creénse engañada.

Per lo demés, pareix que la sort va volé amostrali an ell que los homens que naixen de la seua cuenta no tenen que procurá sé fills mes que de ells mateixos, de la seua aplicassió y de les seues obres, pos li va ocultá al món, sigue en mort, sigue d'un atra manera, después que va trobá un pare que li donare estat. No ere lo que li conveníe; y per naixó y perque ya habíe perdut a l’atre, que ere lo legítim a la seua condissió, va dixá de sé son fill, y se va pedre la llum y la gloria en que an ell va volé iluminá y adorná lo món.

Sobre lo final que va tindre res se pot afirmá. Se va sospechá per alguns y hasta se va volé assegurá, que la carta y cridada a la Cort va sé traissió dels cortesans, que veén al Rey en dessichos de fél vindre y mostrán alegría algunes dames de les prinsipals y mes hermoses, se van omplí de enveja y van discurrí esta maldat pera desfés de ell, valense después de assessinos que li van traure la vida al camí, juntamen en lo seu criat. 

Aixó es lo que se va sospechá y va di, y lo que yo hay cregut sempre; pero de sert no pot sabés.

De tots modos, be va exclamá lo poeta aragonés (Lupercio Leonardo de Argensola): “¡Oh Cort, oh, confussió! quí te dessiche.”


Original en castellá:

Capítulo XIII.

Del natural de Pedro Saputo.

No se supo más de él. A los cuarenta o cincuenta años de su desaparición se presentó en Almudévar un mendigo de esa edad poco más o menos, quiero decir, de unos cincuenta años, diciendo que era Pedro Saputo, cuando éste debiera tener entonces, si viviera, setenta y cuatro o setenta y cinco. Pero por burla y con mucho desprecio le preguntaron de su casa y no supo decir cuál era; ni satisfacer a mil otras preguntas que le hicieron. Pidiéronle que pintase, y tocase algún instrumento; y respondió muy entonado y grave: el águila no caza moscas. Y repetía y juraba que era hijo de Almudévar y el verdadero Pedro Saputo. Como era zafio, bajo, grueso, y un borrachín torpísimo, los de Almudévar se ofendieron y le entregaron a los muchachos, que llenándolo de barro y con grande ignominia y algazara le arrastraron por las calles y sacaron del lugar medio muerto. Él se levantó, y mirando al lugar, dijo en tono profético: presto será que el cielo vengue esta ingratitud y mala obra. ¡Pueblo de Almudévar!, no sabes lo que has hecho: ya lo sabrás cuando venga sobre ti el castigo y caiga en ti la calamidad de tu pecado. Los del pueblo rieron, y hasta ahora no ha vengado nada el cielo, ni les ha sobrevenido ninguna calamidad en castigo de haber tratado a aquel asqueroso como merecía. Mas él se fue a otros pueblos, andando mucho por el pie de la Sierra y por el Semontano, llamándose Pedro Saputo. Y como hablaba con gravedad y decía muchas sentencias, aunque las más de ellas muy disparatadas, se habían atribuido algunas al verdadero Pedro Saputo; pero no en Almudévar ni por nadie de los que conocieron al grande hijo de la Pupila.

Como el lector lo está viendo desde el principio de la historia de su vida, no hubo hombre en su tiempo ni después se ha conocido que le igualase en agudeza, en talento, en discreción, en habilidad para todo, juntando a tan excelentes dotes una amabilidad que robaba el corazón a cuantos le hablaban, un aire de mucha dignidad, una presencia gallarda y hermosísima, y una gracia incomparable en todo lo que decía y hacía; y jamás se le vio hinchado ni se vanaglorió de nada. Con la misma naturalidad y facilidad trataba con los grandes que con los pequeños, sin faltar al respeto que se debía a cada uno y al decoro de las personas y de las cosas. No se hacía pequeño con unos, ni grande con otros; ni alto o desdeñoso con éstos, y bajo o servil con aquéllos.

Recibió algunas ofensas, y no vengó ninguna, dándole siempre venganza a su tiempo los mismos que le ofendieron, porque su virtud y la estimación pública, y sobre todo su generosidad, confundían muy pronto a sus enemigos.

Huyó de tener envidiosos, disimulando en lo posible su gran superioridad; y con todo en Andalucía se dice que tuvo un lance con dos émulos a quienes combatió a un tiempo y desarmó, dándoles después de bofetones por desprecio, y como notándolos de infamia por haber usado con él una villanía y acometiéndole alevosamente cuando salían al campo.

También se asegura que habiéndose hecho de él un grande elogio en cierta tertulia de Huesca, tuvo un caballerete, muy jactancioso y vano, la imprudencia de decir movido de la envidia: pero al fin es un borde. No era esto ciertamente una injuria; pero además nombró a la Pupila de Almudévar con una calificación harto fea. Súpolo Pedro Saputo y el domingo inmediato por la mañana se dirigió a la ciudad, y por la tarde a la hora que la gente principal salía a recrearse a ciertos puntos, fue al más concurrido, y vio con otro y una señora a aquel desdichado. Acercósele, y pidiendo permiso a la señora y al caballero le dijo: - Yo soy Pedro Saputo; ¿qué es lo que dijiste de mi madre el jueves en casa de N.? Turbóse el cuitado; y él le dijo con severidad: dentro de tres días he de saber yo que habéis ido a la misma casa y habéis declarado a las personas que se hallaron presentes, que no sabíais lo que decíais porque no estabais en vuestro acuerdo. ¿Lo haréis? Acusado el otro de su conciencia y con la noticia de que tenía del valor y esfuerzo de Pedro Saputo, respondió que sí. Pues en señal de amistad, y que en esto no se hablará más, dadme la mano. Diósela; y él se la apretó de modo que le magulló los dedos, estrujándoselos unos con otros; de que quedó lisiado para siempre después de estar mucho tiempo en poder de cirujanos; dio altos ayes el miserable y llamó la atención del paseo; mas Pedro Saputo le dijo: de vivo a muerto es inmensa la distancia, y eso no es nada; una leccioncita de prudencia, y una memoria del día que nos vimos en este paseo. Y muy sereno, con gentil continente, y saludando a los conocidos, se fue andando a la ciudad, y se volvió a Almudévar. Y solía decir que sus particulares injurias todas las perdonaría; pero que las que dijesen o hiciesen de su madre, le quitarían el sueño a él, y el sueño y algo más a sus autores. Se habló en Huesca de este lance, y todos le aprobaron como obra de un verdadero hijo que vuelve por la honra de sus padres.

Traía siempre consigo el Manual de Epicteto, y decía que no le podía leer tanto, que no le abriese siempre con gusto y provecho. Y solía decir que este libro es el testamento de la raza humana, así como el Evangelio es el testamento de la sabiduría increada, conduciendo el uno (en lo posible) a la paz de la vida y el otro a la paz de la vida y a la felicidad eterna.

Yo quisiera poder quitar de la historia de su vida algunas travesuras que hizo de muchacho, en especial la de disfrazarse de mujer y meterse en el convento; pero debe considerarse su poca edad, los motivos porque lo hizo, y no juzgarle con disfavor. No fue una calaverada; fue sólo discurso del miedo, por más que a otro no le hubiese ocurrido. También a algunos parecerá que fuera mejor haber olvidado después a aquellas dos compañeras del noviciado, o que las hubiese tratado ya con menos familiaridad. Pero, ¿era esto muy posible a él ni a ellas? Si cuantas mujeres le veían y trataban un poco, lo que es por ellas, se daban luego por perdidas, ¿qué sucedería a aquellas dos que nacieron con él a la luz y conocimiento de la malicia? ¿Y de un modo tan singular y no visto?

Desde el momento que se reconoció a sí mismo y vio cuan fácilmente podía ser rico si quería, que fue cuando volvió del gran viaje por España, dijo a su madre estas hermosas palabras: «Ya, buena madre y señora mía, tenemos un estado decente, el cual Dios mediante y yo con salud no ha de faltarnos. Yo os ruego, pues, que a ningún pobre, anciano, enfermo o desvalido, y más si es mujer, dejéis que le coja la noche sin pan si no sabéis que otro le acude. Acordaos cuando lo érades vos e yo niño, acordaos de lo que sentíades cuando alguna persona os saludaba con afabilidad y os daba algo para mí o con pretexto y voz que era para mí, y os encontrábades con un día bueno tomándome en brazos o sentándome a vuestro lado. Aquel gozo que entonces sentíades le podéis renovar y tener siempre que quisiéredes, con la ventaja de ser vos misma la autora de vuestra felicidad, dando con que le sientan otros infelices. Porque si felicidad hay en este mundo, es la conciencia de los beneficios que se hacen.» Y él por su parte, aunque generalmente valiéndose de terceras personas, socorría muchas necesidades. ¿Quién con esto no le amaría, aunque no hubiese otra causa? Viendo tal caridad, le dijo una vez un eclesiástico virtuoso, que no podía dejar de ser su vida muy feliz y próspera; y él, generoso y magnánimo, respondió: ésa no es cuenta mía.

Puédese disputar si fue un bien o un mal, mirando a su sola persona, el haber encontrado a su padre. Porque sus bienes no los necesitaba; su favor tampoco, ni la dignidad de la familia; fuera de si quería casar con mujer que se deshonrase de un hombre sin linaje. Pero como él no la hubiese querido con esta vanidad, no se puede considerar como un favor de la fortuna el adornarle después con un tan ilustre apellido. El de sabio que ha merecido y llevaba era mucho más grande. Y en cuanto a mujer y esposa digna de él habíasele prevenido en la hermosa y discreta Morfina, que nacida con un entendimiento muy claro, un juicio profundo y recto, y un pecho nobilísimo, prefirió a todos sus hinchados pretendientes un hombre de dudosa cuna, pero con ilustre dictado de sabio, que llevaba sin vanidad, sin afectación ni ceño. Dignas eran también de él su hermanita y Eulalia, tan apreciables una y otra, cada una por su término.

Para nada, pues, necesitaba a su padre ni de su apellido. Con todo, se alegró mucho de conocerle, aunque por su madre principalmente. Nunca él había creído liviandad ni desenvoltura el hecho de su madre, porque, sobre dar entero crédito a su relación, le conocía bastante para no dudar de su virtud, sin lo que oía a todos de su mucha honestidad y recato; pero la infeliz no podía estar satisfecha con su buena opinión, y más creyéndose engañada.

Por lo demás, parece que la suerte quiso mostrar en él que los hombres que nacen de su cuenta no deben procurar ser hijos sino de sí mismos, de su aplicación y de sus obras, pues le ocultó al mundo, sea con muerte, sea de otra manera, luego que encontró un padre que le diese estado. No era sin duda éste el que le convenía; y por eso y porque ya había perdido el otro, que era el legítimo en su condición, dejó de ser su hijo, y se perdió la luz y la gloria con que en él quiso iluminar y adornar el mundo.

Acerca del fin que tuvo nada se puede afirmar. Sospechóse por algunos y aun se quiso asegurar, que la carta y llamada a la corte fue traición de los cortesanos, que viendo al rey con deseos de hacerle venir y mostrando alegría algunas damas de las principales y más hermosas, se llenaron de envidia y discurrieron esta maldad para deshacerse de él, valiéndose luego de asesinos que le quitaron la vida en el camino, juntamente con el criado. Esto es lo que se sospechó y dijo, y lo que yo he creído siempre; pero de cierto no puede saberse. De todos modos, bien exclamó el poeta aragonés: ¡Oh corte, quién te desea!