Mostrando las entradas para la consulta márfega ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta márfega ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de agosto de 2017

llit

llit , cama

gitás, gitar-se, acostarse

catre

Lo catre no es un llit. Son dos marcs crusats en forma de aspa, que fan la funció de llit. Units per la part d'amunt en cordes (normalment fetes en trena de peladures de vimec) que fan la funció de sunyer. La márfega es un coltxó de roba de borrassa, arrebotit de palla o de peladures de panolla. Los catres i les márfegues solíen estar als masets que no teníen pallissa.


Llit, sunyer, coltxó, llansols, mantes, cobrellit, coixí, sobrecoixí, catre, márfega, eixugamans,


Llit, sunyer, coltxó, llansols, mantes, cobrellit, coixí, sobrecoixí, catre, márfega, eixugamans,

Nusatros tamé el dím pareixido. Llit, somiè, colchó,llinzol ,,mantès ,
cobrellit,,coixí , aná al  catre , márfega.La palla qu'hie  posaban èba de segaltrigo.

Lo colcho se fae en la llana, lligat de cuan en cuan en vetes, se varechae cada añ.

A Tamarit cubrellit, y los colchonés los paraben al carré, vareaben la llana y fie un ruido espesial, después los cosien, normal o a la Inglesa...

Cubrellit,llansol,sumier

Sir, Llinsol, somié, colchó, màrfega, cubrellit...

Llit,sumie,colcho,
llansols,mantes, cobrellit,coixí
sobrecoixí,ana al catre,márfega,no se que es....eixugamans...toalla de mans

Natres diem ,llit,  somie,  manta  o mantes , banua  ( colcha) cuisi, llansol, catre,   isugamans se diu mes toalla. Y madalap al colchón.







lunes, 29 de mayo de 2017

márfega

márfega


madalap ple de fullarasca de panís


Al meu lloc, tame se diguebe marfega, a casa de maguela ne tenie una y cuan mos chitaem a de la mesdia, fie una ruidera que no se podie dormi

¡Ah!... un colchó plé de fullarasca de panís, no es un colchó, es una márfega. Luis no es una crítica, es una aportació.


márfega, màrfega, colchón, fullarasca, panís, palla, paja, jergón


dcvb

MÀRFEGA f. 

sábado, 4 de diciembre de 2021

DVA, Borao, M, Macelo

MACELO
d. Rastro: Ducange, aunque sin apoyarse en citas aragonesas, incluye esa voz y las de macelator, macellanus, macellare, macellarius &: en italiano se usan macellajo y macellaro como carnicero, macello
como matanza y carnicería, macellare como degollar.

MACERAR.
n. Sobar o apretar la masa de que se hace el pan.

MACERO.
c. Pertiguero, oficio de las iglesias.

MACHO LLANO. n. Cabrío castrado.

MADERA.
n. Se usa en la frase tener mala madera para indicar el estado accidental de debilidad orgánica o nerviosa, o de displicencia y flojedad en el ánimo.

MADERISTA. a. Maderero.

MADRAZA.
d. Madrona.

MADRILLA.
a. Boga, pez de río.

MADRILLERA.
a. Instrumento para pescar madrillas.

MAESTRE RACIONAL. a. Ministro real que tenía la razón de la hacienda en cada reino.

MAESTRO RACIONAL. a. Maestre racional o contador mayor.

MAIGAR.
d. Entrecavar.

MAINATILLO.
n. Apodo con que la gente vulgar denuesta a los jóvenes de regular fortuna clase o apariencia: es derivación corrupta de magnate.
(magnatillo)

MAJO.
n. Lujoso, elegante, bien puesto de traje. En Castilla se refiere principalmente al desgarro o libertad de maneras. (maja, majo : bonico, bonic, bonicos, bonics, bonica, boniques )

MAL.
n. Cuidado, zozobra: suele decirse en algunas localidades no te dé
mal por no te dé cuidado. - n. Se usa en la frase por mal que se
cuide, por mal que se divierta y otras, como reduplicativa causal o
en equivalencia de la palabra causa.

MALAGAÑA,
a. Industria para sentar los enjambres que salen de las colmenas.

MALA-VOZ.
Opinión judicial contra la propiedad, o posesión, libertad de los
bienes, sobre lo cual puede leerse entre otros pasajes, el libro VII
de los ff. título de praescriptionibus.

MALBUSCA.
d. Mujer inquieta, sagaz y astuta.

MALFARÁS.
n. Se dice del muchacho travieso o mal intencionado.

MALMETER.
c. Malbaratar, gastar, echar a perder. (malmetre, malmetut)

MAL-TRABAJA.
n. Haragán, perezoso para el trabajo.

MALVAR.
n. Adulterar, amerar o empeorar las condiciones de algún objeto,
especialmente comestible. - n. Malearse o empezar a contraer malos
hábitos alguna persona. En sentido muy semejante, pero no igual,
vemos que toma aquel vocablo la Academia.

MALLACÁN.
n. Capa de terreno de las más superficiales, que se compone de grava
y sales calizas.

MAMIA.
n. Véase teticiega. (Cabra, ovella que no done lleit. Mamitis)

MANÁ.
n. Grajea.

MANANTÍA.
n. Manantial.

MANANTIAR.
n. Brotar agua, ya de manantial, ya de alguna filtración.

MANCID.
n. Prestación sobre el pescado, según Ducange.

MANCUSO.
n. Moneda de oro que valía sex septem sueldos de Zaragoza, aunque
Briz Martínez dice que 17 o 49.

MANCHA.
d. Fuelle. (Pera unflá les rodes)

MANCHADOR.
d. El que mueve los fuelles.

MANCHAR.
d. Manejar o dar aire a los fuelles.

MANCHOSO.
n. Se dice de lo que, por su color bajo o delicado o por cualquiera
otra causa, recibe con facilidad, o por mejor decir no oculta la
suciedad ni las manchas.

MANDADA.
n. Mandadera, o recaudera como en lo antiguo y en el siglo de oro se
decía.

MANDADO.
n. En la frase bien mandado, que también hemos oído en Castilla,
significa obediente.

MANDRIA.
n. Haragán, hombre egoísta: en Castilla cobarde, y en el lenguaje
de la Germanía tonto.

MANDURRIA.
n. Bandurria.

MANEFICIOS.
n. Útiles, aparejos etc.: dícese maneficios de cocina, bestias de
labor con sus maneficios.

MANGARRA.
n. Persona negligente, perezosa y poco activa.

MANIFACERO.
p. Entremetido.

MANIFESTACIÓN.
a. Uno de los cuatro procesos forales, que consiste en avocar al
tribunal del Justicia, y modernamente a la Audiencia, la persona y
proceso de quien se halla preso por el juez incompetente o
eclesiástico, hasta que, examinado el punto, se ponía en libertad
al preso o se le entregaba a quien tuviese derecho de juzgarle.

MANIFESTAR.
a. Poner en libertad por despacho del Justicia a los que la pidieron
para ser juzgados.

MANTA.
n. La prenda que completa el traje del pueblo, cubriendo todo el
cuerpo a manera de capa: viene a ser una tira ancha de grueso tejido,
la cual tiene doblada por igual y cosida la tira de uno de los
extremos formando una bolsa.

MANTELL.
n. Ropa rozagante según el Índice de Blancas.

MANTORNAR.
d. Binar o dar segunda labor ala tierra después del barbecho.

MANTUDO
(pollo) n. Persona muy sensible al frío, o que busca con frecuencia
el abrigo.

MANZANA
DE DAMA. a. Acerola.

MANZANILLA
DE PASTOR. n. Planta.

MAÑANADA.
n. Principio de la mañana.

MAÑO.
n. Hermano, expresión cariñosa y familiar aplicada algunas veces a
los amigos íntimos. (ma maña : man germana : mi hermana)

MARAVEDÍ.
a. El tributo que de siete en siete años pagaban al rey los
aragoneses cuya hacienda valiese diez maravedís de oro o siete
sueldos, que era su valor en tiempo de Jaime el Conquistador.

MARCELINA.
n. Macerina o servicio de chocolate, comúnmente de plata, que
consiste en una bandejita a la cual va adherido un pocillo destinado
a contener la jícara que es de la misma especie, pero pieza aparte.

MARCIDA.
n. Se dice de la oliva fermentada: es voz local. (Marsida, oliva
maurada, se fa ficanla a la serena en pell de taronja o llimó).

MARCO.
n. El armado de madera en que se acondiciona y prensa el turrón de
almendra. - n. La cantidad de turrón que se elabora en cada marco.

MARDANO.
d. Morueco que se deja para padre. (Mardá, borrego, mascle de
ovella)

MÁRFEGA.
a. Jergón de tela tosca.

MARGIN.
n. Margen. (Marge, marche a Valjunquera, La Fresneda)

MARGUIN.
n. Margen de ríos o heredades: es femenino, y se ve usado en las
Ordinaciones de Zaragoza.

MARI.
n. Palabra que se antepone a otras muchas para denotar frecuencia en
alguna cosa: dícese de uno mari-prisas, mari-enredos, mari-apuros,
como si se dijera el hombre de las prisas, el hombre de los enredos,
el hombre de los apuros.

MARINO.
n. Pescador, ant.

MARIQUILLA.
n. Márfega, voz local.

MARÍTIMA.
n. "...lo que non podemos sino en Cathalunya cerca la maritima”
dijo Pedro IV licenciando a las Cortes en 24 de octubre de 1347.

MARMOTEAR.
n. Murmurar para sí a media voz, refunfuñar.

MARRAGA.
c. Tela basta de estopa y pelo de cabra. Blancas dice que, a la
muerte de D. Juan hijo de Fernando el Católico, vistieron los
caballeros por luto marraga negra, que antes en Castilla era de gerga
blanca llamada marga.

MARRANO.
n. Cerdo. - n. Hombre zafio, abrutado.
MARREGA. a. Marga, jergón.
(márfega)

MARRILLO.
p. Palo corto y algo grueso.

MARTÍN-PASEO.
d. Fritada.

MARZEAR.
n. Se usa en la frase proverbial "si marzo no marzea, abril
acantalea", y se entiende por marcear reinar vientos fuertes y
fríos.

MAS.
d. Casa de campo en secano. (Masía). -n. Tan, como se ve en
las muchas y muy vulgares locuciones parecidas a esta: ¡qué pan más
blanco! - n. Ni más ni mangas, expresión de asentimiento, pero
tomada generalmente en sentido contrario.

MASA.
a. Casa de labranza con sus tierras y aperos. (Masá) n. plata
en masa, plata en bruto o sin labrar, no licuada o derretida que es
la acepción castellana.

MASADA.
p. Masía: también se usa la palabra Masadero por el colono o vecino
de la masada. - n. Lo que se amasa de una vez.

MASAR.
c. Amasar.

MASCARA.
d. Tizne.

MASCARAR.
d. Tiznar.

MASCARÓN.
n. Tizne o mancha, generalmente en la cara. - n. Dibujo informe o mal
ejecutado. - n. Persona ridículamente ataviada. - n. mascarón de
proa, persona de facciones exageradas.

MASERO.
n. Lienzo en que se acomodan los panes para llevarlos a cocer.

MASETA.
n. Engrudo o pasteta para pegar cuerpos de fácil adherencia.

MASÍA.
a. Cortijo, masada o casa de labor: por su etimología griega
significa tierra vallada o cercada.

MASOBERO.
d. El que vive en cortijo. (masové, masovera, masovés,
masoveres)

MASTIQUE.
n. Plaste.

MASTO.
a. El árbol donde se injiere otro.

MASTRANZO
NEVADO. n. Menta silvestre, planta.

MASTUERZO.
n. Majadero, persona inútil o muy negada.

MATA
DE PELO. d. Crencha.

MATACABRA.
d. Granizo menudo y frío que cae en el invierno.

MATACÁN.
n. Cierta clase de liebres muy corredoras, las que se distinguen por
su menor volumen y por una como estrella que llevan en la frente.

MATACÍA,
a. Muerte o matanza de animales para el consumo.

MATA-GALLEGOS.
n. Arsolla, planta.

MATA-POLLO.
n. Planta.

MATAPUERCO.
n. Mondongo del cerdo, esto es, los embuchados que de él se hacen,
como longaniza, morcilla etc. - n. La operación o faena del
mondongo.

MATERIAS.
n. Papel pautado: la Academia incluye esa voz como anticuada en
significación de muestra que se da a los niños para que imiten la
forma de la letra.

 

MAYENCO.
d. Deshielo de nieve en primavera.

MAYORDOMBRE.
a. Prohombre, veedor o maestro que preside un gremio.

MAYORDOMBRÍA,
a. Oficio de prohombre.

MAYORDOMO.
n. En Zaragoza cada uno de los tres jueces que ejercían jurisdicción
mercantil en el palacio de la diputación después del medio día (M.
Molino).

MAZA.
c. Pértiga.

MAZACOTE.
n. Se dice de cualquiera objeto de arte no bien concluido y en que se
ha procurado más la solidez que la elegancia y ligereza.

MAZADA.
n. Pensamiento o solución sin réplica que comúnmente no brilla por
su ingenuosidad sino por su exactitud, y que suele proceder de
persona taciturna o no muy locuaz, y así se dice: fulano tiene unas
mazadas.

MAZARRÓN.
n. El que defraudaba al fisco dejando de pagar el peaje u otro
derecho de pasaje: así se infiere de los actos de Cortes en que se
definía y penaba ese delito "é tomábanle por mazarrones sino
pagaban" "non sia avido por mazarron mas se sea tenido
pagar el dicho peage."- n. La misma pena en que incurrían los
defraudadores, que era la pérdida de lo que transportaban y aun
todas las cosas en que se cometía el fraude como caballerías,
barcas etc. “las ditas penas et mazarrones sian divididos et
divididas segund se siguen" esto es, por cuartas partes entre el
Sr. del territorio, el aprensor, el fisco y los funcionarios
públicos.

MAZO.
n. Badajo.

MAZONERO.
n. Albañil.

MAZORRIL.
n. Mazorral.

MEADINA.
n. Meada.

MEA-PERROS.
n. Planta.

MEDIA.
n. Medida de granos equivalente a la fanega aragonesa: en Castilla
equivale a media fanega.

MEDIANIL.
n. Tabique que divide dos casas o habitaciones o departamentos:
también se dice de las tapias divisorias de huertos y heredades.

MEDIAR.
n. Dividir por mitad: léese en las leyes palatinas de Jaime II de
Mallorca.

MEDIERO.
a. El que va a medias en la administración de tierras o cría de
ganados.

MEDITAR.
n. Recrear el ánimo, principalmente en la caza según Ducange, el
cual incluye también la voz meditación.

MEJANA.
d. Isla de río.

MELÓN
DE AGUA. p. Sandía.

MELSA.
a. Bazo. - n. Flema, calma, poltronería.

MEMORIA.
p. Se dice caer o dormir de memoria para denotar que en posición
supina o boca arriba.

MENSA.
n. Algunos escritores usan esta palabra como sinónima de
prepositura, pero dando a esta diferente valor que la Academia.

MENSURÁTICO.
n. Género de tributo que también se llamaba mensuraje.

MENUCELES.
a. Los frutos de poca monta que se percibían del diezmo, para
distinguirlos de los granos aceite y vino: llamábaseles también
minucias.

MENUCIER.
n. Repartidor de las viandas para la mesa del rey.

MENUDILLO.
a. Moyuelo, salvado menudo.

MERA.
n. Marca para el ganado.

MERENDOLA.
n. Merendona.

MERMAR.
c. Disminuirse alguna sustancia al calor.

MERZINA.
n. Homicidio, según documento de Jaime I, citado por Ducange.

MESA.
n. Se dice mesa de sastre por aquella en que falta accidentalmente el
pan, como en Castilla se dice mesa gallega.

MESACHE,
MESACHA. n. Muchacho, muchacha; mozo, moza.

MESEGUERÍA.
n. Derecho que se pagaba por el paso de ganados trashumantes junto a
los sembrados, según se inclinan a creerlo los ilustrados aa. de las
Instituciones de Derecho aragonés, SS. Franco y Guillén. - n.
Oficio del meseguero.

MESEGUERO.
a. El que guarda las viñas. (Meseguer)

MESNADEROS.
n. Nobles de segunda clase educados en el palacio real, según Zurita
en Indices rerum ab Aragoniae Regibus gestarum (Zaragoza 1578) libro
I pág. 52.

MESTURA.
a. Trigo mezclado con centeno. (mixto, mezcla, mixtura)

MIAJAS.
n. La cantidad con que contribuye cada hermano para los gastos de la
cofradía.

MIAJERO.
n. Puchero pequeño.

MICER.
n. Título de alguna distinción que se dio un tiempo a los letrados.

MICERO.
n. Entremetido, persona que se pone en lo que no le importa: algunos
derivan de la anterior esta palabra.

MIDA.
p. Medida.

MIELSA.
d. Melsa.

MIL
EN GRANA. n. Planta.

MILOCHA.
p. Cometa. - n. Apodo contra la persona demasiado alta y delgada.

MIMO.
n. Músico, según la interpretación de Ducange a las leyes
palatinas de Jaime I de Mallorca.

MINCHAR.
n. Comer. (Minchá, minjá).

MINGLANA.
n. Granada: es voz local y corresponde a mingrana, castellano
antiguo. (mangrana)

MINGLANERA.
n. Granado. (mangrané, mangranera)

MIÑÓN.
n. Individuo de una compañía que también se titulaba de fusileros
de Aragón y tenía por objeto la persecución de malhechores y todo
lo que hoy forma el instituto de la Guardia civil: fue creada en 1768
y disuelta en 1843, siendo diferente esta fuerza de la que con igual
nombre y parecido objeto se menciona en el Diccionario de la lengua,
así como no le conviene la etimología que da Monlau a la palabra
miñón derivándola de minuo minus, idea de pequeñez.
(Mignon francés ??)

MIOJA.
n. Migaja, miga. (Miaja)

MIRALLO.
n. Balcón, reja o celosía.

MIRAMAR.
n. Mirador, solana, azotea, sobre todo en las casas de campo.
(Mallorca)

MISA.
n. Se usa en la frase proverbial como misa de réquiem con órgano
(lo cual nunca sucede en Aragón) para denotar la impropiedad,
improcedencia o falta de gusto en una cosa.

MITADENCO.
d. Trigo mezclado con centeno: se ve usado también en documentos de
Navarra. - n. Se dice del censo que se paga mitad en una clase de
frutas mitad en otra.

MOCAR.
n. Sonar (sonarse la nariz; mocás). La Academia admite los
conderivados moquero y mocador. (Mocá, mocadó; yo me moco, te
moques, se moque, mos moquem o mocam, tos moquéu o macáu, se
moquen)

MOCETE,
MOCETA. n. Muchacho de cuatro a ocho o diez años: dícese también
moced para el masculino y es usual en Navarra. (mosset, mossets,
mosso, mossos, mossa, mosses, mossetes)

MODOSO.
n. Se aplica a la persona de moderación y templanza en sus acciones
y palabras.

MOJIJO.
n. Salsa. (Para mojar pan)

MOLADA.
d. Cantidad de aceituna que se deshace de una vez. (Mola; Muela;
moler)

MOLEDERA.
n. Se dice de la persona pesada, importuna o gárrula.

MOLINADA.
n. La cantidad de trigo que se muele de una vez para el
consumo en tiempo dado, y así se dice en las Ordinaciones del
Hospital de Zaragoza "las molinadas de trigo de cada
semana"- n. El abasto de trigo que se hace para el consumo anual
de una familia, o el contrato equivalente que se hace con el tahonero
para que surta de pan durante el año.

MOLTURA.
a. Maquila o grano dado en precio al molinero, o medida de
maquilar.

MOLLA.
d. Musgo moho. (La molla del pá: la miga; molles de carn : grasa,
michelín)

MOLLAR.
n. En sentido de hito o mojón lo hemos visto en una
escritura de narración de límites entre Vera y Tarazona, año 1245,
con estas palabras "e mando alli fincar mollar. (molló; fita)

MOMO.
d. Fisgón.

MOMOS.
n. Gestos o visajes con que se hace burla de alguno.

MOMERO.
d. Fisgón.

MONA.
n. Juego de naipes que consiste en repartir toda la baraja entre un
número ilimitado de jugadores, descartarse estos de sus parejas,
tomar cada uno sucesivamente del de su izquierda un naipe cubierto
para ver si reúne pares al descarte, y cuando queda una sola carta
(pareja de otra que sin ser vista de nadie se ha quitado de la baraja
al empezar el juego), el que la tiene resulta mona
y paga lo convenido - n. Maza, en sentido de colgajo que se prende a
los vestidos en Carnestolendas: es curioso de notar que maza y mona
se dice, según la Academia, por dos personas que suelen andar
juntas. - n. mona de pascua, suele decirse corrido, y otras veces
alegre, como la mona de pascua a semejanza, en el primer caso, de la
frase hecho una mona que admite la Academia.

MONCAÍNO.
n. Lo derivado de la cordillera del Moncayo, como el viento, etc.

MONDA.
n. Mondadura, desperdicio o piel de cualquiera fruta, legumbres etc.

MONEDA
JAQUESA. a. La que se labró en Jaca y juraron los reyes mantener, la
cual tenía el busto del rey y una cruz patriarcal: en general se
dice de toda moneda aragonesa que es imaginaria.

MONEDAJE.
a. Servicio de 12 dineros por libra jaquesa (cerca de un 4 por
ciento) impuesto sobre los bienes muebles y raíces por Pedro II.

MONFORTERA.
n. Cada uno de los palos o cestillas que, descansando en los rillos,
sirven para contener vertical y paralelamente las dos paredes de los
tapiales.

MONIS.
a. Masa de huevos y azúcar.

MONITORIO.
n. Provisión que expiden los tribunales para hacer cumplir sus
decretos contra la resistencia de los jueces o particulares
eclesiásticos; en Castilla monitoria es despacho que se obtiene del
juzgado eclesiástico para obligar a comparecer a alguno.

 

MONTAMIENTO.
n. Valor, precio, estimación; y así se dice “no he percibido
montamiento de un alfiler”: esa significación da la Academia a la
palabra monta. (Tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando)

MONTÓN
(A). n. Mucho, en gran cantidad, por ejemplo llueve a montón, lo
quiere a montón. La Academia incluye a montones por abundante,
excesivamente.

MOÑACO,
d. Muñeco. (nina, nines, ninot, ninots)

MORA
DE ZARZA. n. El fruto apiñado que da la zarza silvestre. (Zarzamora,
mora)

MORABATÍN.
n. Moneda usada antiguamente en Aragón. Para prueba de la
variadísima lección que tienen algunas voces en los documentos
antiguos, y de la dificultad de fijar a veces la verdadera, citaremos
las que trae Ducange de esta palabra en su Glossarium: son
marabatinus, marabetinus, marabitinus, marabocinus, marabotinus,
marabutinus, marabuntinus, marapetinus, maravedinus, marbatinus,
marbotinus, marmotinus, maurabotinus, mirabutinus, morabatinus,
morabedis, morabetinus, morbotinus y morobatinus. (maravedí,
maravedís, maravedíes, etc.)

MORADURA.
n. Lividez que queda en la epidermis a consecuencia de alguna
contusión o golpe. (El cardenal Omella
sufrió bastantes de niño jugando en Queretes)

MORAVETINO.
n. La misma moneda antes definida y por otro nombre llamada maravedí
alfonsino.

MORCACHO.
d. Mestura: en Castilla morcajo.

MORCAL.
n. Intestino de carnero, vaca o cerdo, en el cual se ponen los embuchados de morcilla, longaniza etc.

MORCAS.
d. Heces del aceite. (sansa, samsa; solada del oli.)

MORGAÑO.
n. Ratón campesino muy hocicudo que suele mamar de las ovejas causándoles la muerte: su carácter venenoso ha dado origen al proverbio si te pica el morgaño prevén el escaño. (ve preparando; escaño : féretro; furigañ, furigaña, murall, bufó, bufons.)

MORGÓN.
d. Mugrón de vid. (mugró, mugrons: pezón, pezones)

MORGONAR.
d. Tender los sarmientos para que arraiguen.

MORO.
n. El médico Francisco del Rosal dice “que el aragonés llama moros por denuesto a los que descienden de moros, así como en Castilla se llama judíos a los que descienden de ellos, y en Andalucía moriscos a los unos y conversos a los otros.” (Algunos reyes de Aragón, Jaime I, llamaban príncipe de los moros a reyes de Jaén, Córdoba, Berbería, etc.)

MORQUERA.
d. Tomillo. (timó; vore farigola y farigolero al dicsionari lleidatà - català)

MORRERAS.
n. Manchas o erupción alrededor de los labios. (morrera, morreres)

MORRO.
n. Enfado, berrinche.

MORROCOTUDO.
n. Grande, formidable, temible: se usa, y sólo vulgarmente, con algunos sustantivos, como en las frases, hay cuatro leguas morrocotudas, es un capital morrocotudo, es un juego morrocotudo etc.

MORRUDO.
n. Aficionado a los manjares exquisitos, práctico en gustarlos, el que se apercibe pronto de su buen o mal condimento: es voz familiar.
- n. Se aplica al que está enfadado, o, como se dice metafóricamente, con hocico. (morrut, morruda, que fa morros)

MORTAJAR.
n. Amortajar. (mortaja; mortalla, amortallá; mort; muerte)

MORTIJUELO.
d. Párvulo muerto. (Casi com un albadet, albaet)

MORÚGULA.
d. Criadilla de tierra. (seta morchella; morúgola, morúgoles)

MOSARRICO.
n. Hipócrita, taimado: voz local.

MOSEN.
a. Título o tratamiento equivalente a Don, que antes se daba a los nobles y hoy a los clérigos. Abreviación eufónica árabe de mi señor. (mon seigneur, messieur, monseñor; mio çid, cid, cide, said, zayt, sire, sir, Herr, signore, senyor, senior etc.) (chap. mossen, mossens.)

MOSIGÓN.
n. Se dice familiarmente del niño arisco y torpe, que no obedece por falta de actividad y comprensión.

MOSTACILLA.
n. Abalorio menudo para bordar.

MOTACÉN.
a. Almotacén o fiel de pesos y medidas.
(GLOS: Almotacén, almutaceb (en el Fuero de Madrid) cast., almotacé val., almotacel
port., almutacen, almotaçaf, almotazaf, almutazaf cast. Fiel de pesos y medidas, sinónimo de alamín en P. de Alcalá. De almohtasib, "proefectus annonae", juez de policía, encargado especialmente de la represión de los delitos, etc. V. Almacarí, I, 134, y Quatremère, Hist. des sult. maml.. I, 114, n.
(Almostaf, mostaçaf, etc. En los doc. Corona de Aragón)
Almotalaf
cast. y val., almotalafe, almotalefe, mostalaf, motalefe, mudalafe
cast., almotalaj val., almostalaf b. lat. (ap. Ducange, Glos., y Flórez, Esp. Sagr., XLII, 294). Fiel de la seda. Según Dozy, de mostáhlaf y con el art. almostáhlaf, "jurado", part. pas. de la 10.a forma del verbo hálafa, "jurar".
Almotazaf ant. V. almotacén.)

MOTILAR.
c. Cortar el pelo. (esquilá, tallá lo pel, rapá; vore indios motilones, motilón, en poc pel.)

MOZLEMES.
n. Moros, según un documento latino en que Briz traduce mozlesmes.

MUDÉJARES.
n. Moros que permanecieron en Zaragoza después de la reconquista, según Blancas pág. 130 de sus Comentarios. (Teruel, arte mudéjar)

MUELA-PICADA.
n. Se usa en la frase tener la muela picada para indicar que se tiene buen apetito.

MUELLES.
n. Por flojo de muelles se entiende, no sólo el que tiene suelto el vientre, sino el que es fácil de lengua.

MUERMO.
n. Hombre pesado e importuno.

MUESO.
a. (mos) Bocado, voz anticuada que usaron mucho en otro tiempo los escritores castellanos (como puede verse en nuestra Introducción), entre ellos el autor del libro de Patronio o conde Lucanor, en el capítulo IX en que se dice: "y enderezaron entrambos al leon, é paráronle tal á muesos y a coces, que por fuerza se huvo á encerrar en la casa donde salió." (mos, mossos; v. mossegá: mossego, mossegues, mossegue, mosseguem o mossegam, mosseguéu o mossegáu, mosseguen; mossegat, mossegats, mossegada, mossegades; mossegaría; mossegaré; si yo mossegara.)

MUGA.
p. Mojón, término o límite, y no montón, cúmulo o acervo que interpreta Ducange, citando el libro VI de las Observancias de
Aragón. (Vino Rioja muy bueno)

MUÑIR,
a. Ordeñar. (Muñí. Yo muñgo, muñs, muñ, muñim, muñiu, muñen)

MUÑIDO.
p. Emplazado, citado, obligado a comparecer en juicio: “si muñidos a concello no viniesen, paguen, etc.” que dice Cuenca. (latín monitus ? admonitus ?)

MÚRGULA.
d. Cierta criadilla de tierra de forma cónica. (Morúgola, morchella)

MUSEO.
n. Jefe de la cocina y la despensa del rey, según se ve en las leyes palatinas de Jaime II de Mallorca.
(En las Ordonacions de Pedro IV también está. Del moseu o museu.
Sobre totes coses a us nostre e ornament necessaries cura e diligent custodia a certes persones esser comesa havem ordonat: necessaria cosa esser esguardan e consonant a raho que sobre les coses per nostre menjar e vitayla comprades a algun fael la custodia daquelles cometre dejam. E axi ordonam e volem que algun hom bo e leyal que sia nomenat museu per nos elegidor sia deputat qui la clau del reservatori de la nostra museria tenga e port et encara cascun dia les carns qui comprades o portades a la cuyna per comprador e sotscomprador seran abans del trancameut (trancament) daquelles presents lo majordom e lo comprador o sotscomprador repesar faelmen no oblit: les quals axi repesades facen certes peces e tayll e trench diligentment aquelles e encara el peix trencar sia tengut et aquelles que per nostra persona seran comprades e trencades als cochs per menjar a la dita nostra persona appareyladores e les altres carns comprades e trencades a obs de nostres domestichs als cochs aquelles appareyladores deputats liure ordonadament. Les dites empero carns per a nos apart e no sino los davant nomenats presents repes e trench perque freytura de suspicio de mesclar coses nocives hi sia: e als dits cochs de les coses en lo dit reservatori estants segons que als dits menjars appareyladors necessari sera ministre sens triga. E con los dits menjars seran appareylats e nostres domestichs seran a taula anats al palau ensemps ab lo manucier qui les carns els peis portaran tro al dreçador entrar procur sens triga. Aquelles coses empero que en les cuynes cuytes apres lo nostre menjar e de nostres domestichs sobraran a la almoyna o als servidors daquella cur de liurar sens frau: decernents e volents que continuament en lo dit reservatori de les coses dejus escrites copia sia atrobada ço es de sucre de gingebre e daltres especies picades de mel doli de carn salada de fromatges de peis salats de vinagre de sagins e daltres coses semblants menjadores als dits menjars pertanyents qui sens dubte de cotidiana distribucio se poran e han acostumat de reservar. E si alcuna cosa daquestes defallir veura encontinent sollicit los damunt dits comprador e sotscomprador que allo compren e en la dita despensa o reservatori reposen ab acabament. E aquestes coses totes lo dit museu en sa diligent e feel custodia haja e tenga e a nos sagrament e homenatge axi con los cochs a nostres menjars appareyladors destinats fer sia estret. Los nostres sobrecochs apres los majordomens en les coses tocans son offici a ell davant esser regonega.)

MÚSICA.
n. El conjunto de esquilas que se pone a los rebaños. (esquelles, rabera; ramat)

MUTAFA.
d. Almotacén. (Ver ALMUTAFAT) (mustassaf, mustaçaf)

jueves, 20 de diciembre de 2018

embutí al dimoni al infern

A la vila de Beseit, al Matarraña, va ñabé fa tems un home riquíssim que, entre datres fills, teníe una filleta hermosa y donosa de nom Fátima; ella, no sén cristiana y sentín a mols cristians que a la vila se alababe mol la fe cristiana y lo servissi de Déu, un día li va preguntá a un de ells de quina manera y en menos impediméns podríe servíli a Deu.

Este li va contestá que servíen milló a Déu aquells que mes fugíen de les coses mundanes, com féen los que a la soledat de los plans de Refalgarí se habíen retirat.

La jove, que ere mol simple y encara teníe només uns catorse añs, per un impuls de sagala o venada, sense díli res a dingú, al matí siguién cap a Refalgarí, de amagatóns, sola, se va encaminá; y en gran faenada, seguín los seus dessichos, después de algúns díes an aquelles soledats va arribá, va vore desde lluñ una caseta, sen va aná cap an ella, aon a un san varón va trobá a la porta, que, maravillanse de vórela allí, li va preguntá qué anabe buscán. Ella va contestá que, inspirada per Déu, estabe buscán ficás al seu servissi, y tamé quí la enseñare cóm se li debíe serví. Lo honrat varón, veénla jove y mol hermosa, tenín temó de que lo demoni, si la reteníe, lo tentare, que ya u estabe fen, li va alabá la seua bona dispossisió y, donanli de minjá algunes arraíls de herbes y fruites silvestres com les serbes y, y aigua, li va di:

- Filla meua, no mol lluñ de aquí ña un san varón que per a lo que vas buscán es mol milló mestre del que yo soc: anirás cap an ell.

Y li va amostrá lo camí; y ella, arribada an ell y sentides de éste les mateixes paraules, anán mes abán, va arribá a la celda de un ermitaño jove, mol devota persona y bo, de nom Rústic, y la mateixa petissió li va fé que als atres los habíe fet. Este, per a ficá la seua firmesa a una forta proba, no la va maná anassen, o seguí mes abán, sino que la va tindre a la seua celda; y arribada la nit, li va fé a un raconet una márfega de fulles y barallofa, y li va di que se gitare damún de ella.

Fet aixó, no van tardá gens les tentassións y la lucha contra les forses del dimoni, sense massa assaltos va girá la esquena y se va entregá com a vensut; y dixán a una vora los pensamens sans y les orassions y les disciplines, va escomensá a portás a la memoria la juventut y la hermosura de ésta, y ademés de aixó, a pensá de quina manera teníe que comportás en ella, per a que no sen donare cuenta de que ell, com home, volíe arribá an alló que dessichabe de ella. Y probán primé en sertes preguntes, va averiguá que no habíe conegut may a cap home y que tan saboqueta ere com pareixíe, pel que va pensá cóm, fen vore que serviríen a Déu, la portaríe cap a la seua voluntat. Y primé en moltes paraules li va enseñá lo enemics que eren lo dimoni de nostre Siñó, y después li va doná a entendre que lo servissi que mes li agradaríe a Déu ere embutí al demoni al infern, aon nostre Siñó lo habíe condenat. La joveneta li va preguntá cóm se fée alló y Rústic li va di:


embutí al dimoni al infern, chapurriau,Beseit

- Pronte u sabrás, y per an alló farás lo que a mí me veigues fé. Y va escomensá a despullás de la poca roba que portabe, y se va quedá en piloteta del tot, y lo mateix va fé la mosseta; y se va ficá a ginollóns com si resá vullguere y contra nell la va fé ficás an ella. Y están aixina, sentinse Rústic mes que may inflamat pel seu dessich al vórela tan hermosa, va vindre la ressurrecsió de la carn; y miranlo Fátima, y sorprenense, va di:

- Rústic, ¿qué es eixa cosa que te vech que te ix cap afora y yo no la ting?
- Oh, filla meua - va di Rústic- , es lo dimoni del que te hay parlat; ya veus, me causse una grandíssima molestia, tan que apenes la puc soportá.

Entonses va di la jove:
- Oh, alabat sigue Déu, que vech que estic milló que tú, que no ting yo eisse dimoni. Va di Rústic:
- Dius be, pero tens un atra cosa que yo no ting, y la tens en ves de aixó.
Va di Fátima:
 
- ¿Lo qué?
 
Rústic li va di:
 
- Tú tens lo infern, y te dic que crec que Déu te ha enviat aquí per a la salvassió de la meua alma, perque si eisse dimoni me done este tormén, si tú vols tindre de mí tanta piedat y patí que lo embutixga al infern, me donarás a mí un grandíssim consol y li donarás a Déu gran plaé y servissi, si per an aixó has vingut per estos andurrials, com dius.
La jove, de bona fe, va contestá:
 
- Oh, pare meu, ya que yo ting lo infern, sigue com voléu.

Va di entonses Rústic:
 
- Filla meua, beneita sigues, anem y embutimlo, y espero que después me dixo está tranquil. Y dit aixó, portada la jove damún de una de les márfegues, li va enseñá cóm teníe que ficás per a pugué encarselá an aquell dimoni maldit per Déu.
 
La jove, que may habíe ficat al infern a cap dimoni, la primera vegada va sentí una mica de doló, pel que li va di a Rústic:
 
- Per sert, pare meu, mol roín té que sé este dimoni, y verdaderamen enemic de Déu, que done mal hasta cuan se embutix al infern.
Va di Rústic:
 
- Filla, no passe sempre aixina.
 
Y per a fé que alló no passare, sis vegades abáns de que se mogueren de la márfega lo van embutí allí dins, y aquella vegada li van arrencá tan be la soberbia del cap que de bona gana se va quedá tranquilet.
 
Pero com tornáe después moltes vegades, y disposanse la jove sempre ben creguda a tráureli la soberbia, va passá que lo joc va escomensá a agradali, y va escomensá a díli a Rústic:

- Vech que la verdat díen aquells sabios homes de Beseit, que lo serví a Déu ere una cosa tan dolsa; y en verdat no recordo que may haiga fet cap cosa yo que tan gust y plaé me haigue donat com es lo embutí al dimoni al infern; y per naixó me pareix que consevol persona que se ocupe en atres coses en ves de en servíli a Déu es un animal.
 
Per naixó, moltes vegades li diebe a Rústic:
 
- Pare meu, yo hay vingut aquí per a serví a Déu, y no per a está bambán, anem a embutí lo dimoni al infern.
 
Y li diebe an ell alguna vegada:
 
- Rústic, no sé per qué lo dimoni se escape del infern; que si estiguere allí de tan bona gana com lo infern lo ressibix y lo reté, no eixiríe may.
Tan assubín va invitá la jove a Rústic y lo va consolá al servissi de Déu, que li habíen tret la barallofa a la márfega, y per naixó va escomensá a díli a la jove que al dimoni no sel teníe que castigá y embutíl al infern mes que cuan ell, per soberbia, eixecare lo cap.
 
Y aixina li va imposá una mica de tranquilidat a la jove, pero ella, después de vore que Rústic no li demanabe mes embutí lo dimoni al infern, li va di un día:
 
- Rústic, si lo teu dimoni está castigat y ya no te moleste, a mí lo meu infern no me dixe tranquila; pel que be farás si en lo teu dimoni me ajudes a calmá la rabia del meu infern, com yo en lo meu infern te hay ajudat a tráureli la soberbia al teu dimoni.
 
Rústic, que passáe de arraíls de herbes y aigua, mal podíe contestá als envites; y li va di que mols atres diables voldríen entrá an aquell infern ruén, pero que ell faríe lo que puguere; y aixina alguna vegada la satisfée, pero ere tan poca cosa com aviá una faba a la boca de un león; aixina que la jove, com no li pareixíe serví be a Déu, remugabe mol.

Mentres que entre lo dimoni de Rústic y lo infern de Fátima ñabíe, pel massa dessich y per la forsa justeta, esta cuestió, va passá que se va botá foc a Beseit, y en la propia casa se van cremá lo pare de Fátima en tots los fills y demés familia que teníe; per naixó, Fátima, de tots los seus bens va quedá hereua.

Un jove de nom Abu Said, habén gastat en magnifissensies tots los seus habers, escoltán que ésta estabe viva, se va ficá a buscála y la va trobán abáns de que lo fisco se apropiare dels bens que habíen sigut del pare, com se fee en los homes morts sense hereus, y en gran plaé de Rústic y contra la voluntat de ella, la va torná a portá a Beseit y la va pendre per dona, y en ella del seu gran patrimoni va sé hereu. Preguntanli les dones cóm servíe a Déu al desert, no habense encara Abu Said gitat en ella, va contestá que lo servíe embutín al dimoni al infern y que Abu Said habíe cometut un gran pecat arrencanla de tal servissi.

Les dones van preguntá:
 
- ¿Cóm se embutix al dimoni a dins del infern?
 
La jove, entre paraules y gestos, los u va enseñá; del que tan sen van enriure que encara sen enriuen ara, y van di:

- No estigues trista, filla, no, que aixó tamé se fa be aquí, Abu Said be servirá en tú a Déu nostre Siñó en aixó.
 
Después, contánsu una a l´atra per tota la siudat, van fé famós lo dit de que lo mes agradable servissi que a Déu puguere fes ere embutí al dimoni al infern; y esta dita va aná passán de boca en boca al raconet del foc, pero estabe casi perduda.
Y per naixó vatres, joves dones del Matarraña que nessessitéu la grássia de Déu, adeprenéu a embutí al dimoni al infern, perque alló es cosa mol grata a Déu y agradable per a les dos parts.

Versió de una noveleta de Lo Decameron en chapurriau

TERSERA JORNADA. NOVELA DÉSSIMA

Alibech se fa ermitaña, y lo flare Rústic la enseñe a fotre al dimoni al infern, después se convertix en la dona de Neerbale.

 
Dioneo, que habíe escoltat en atensió la historia de la Reina, veén que se habíe acabat y que sol an ell li faltabe novelá, sense esperá ordens, sonrién, va escomensá a di:

Grassioses Siñores, potsé may haigáu sentit contá cóm se embutix al dimoni al infern, y per naixó, sense apartám casi de la seguida que vatres hau contat tot lo día, tos puc di: potsé tamé pugáu salvá les vostres almes después de habéu adeprés, y podréu tamé sabé que per mol que Amor habite mes als alegres palaus y los llits blanets que a les pobres barraques, no per naixó alguna vegada dixe de fé sentí les seues forses entre los espessos bosques y los frestecs Alpes, pel que compendre se pot que a la seua potensia están sujetes totes les coses. Venín, pos, al assunto, dic que a la siudat de Cafsa, a la Berbería, va ñabé fa tems un home riquíssim que, entre atres fills, teníe una filleta hermosa y donosa de nom Alibech; ella, no sén cristiana y sentín a mols cristianos que a la siudat ñabíe alabá mol la fe cristiana y lo servissi de Déu, un día li va preguntá a un de ells de quina manera y en menos impediméns podríe servíli a Déu. Este li va contestá que servíen milló a Deu aquells que mes fugíen de les coses mundanes, com féen los que a la soledat del desert de la Tebaida se habíen retirat. La jove, que ere mol simple y encara teníe només uns catorse añs, per un impuls de sagala o venada, sense díli res a dingú, al matí siguién cap al desert de Tebaida, de amagatóns, sola, se va encaminá; y en gran faenada, seguín los seus dessichos, después de algúns díes an aquelles soledats va arribá, va vore desde lluñ una caseta, sen va aná cap an ella, aon a un san varón va trobá a la porta, que, maravillánse de vórela allí, li va preguntá qué anabe buscán. Ella va contestá que, inspirada per Déu, estabe buscán ficás al seu servissi, y tamé quí la enseñare cóm se li debíe serví. Lo honrat varón, veénla jove y mol hermosa, tenín temó de que lo demoni, si la reteníe, lo tentare, que ya u estabe fen, li va alabá la seua bona disposissió y, donánli de minjá algunes arraíls de herbes y fruites silvestres com figues chumbes y dátils, y aigua, li va di:

- Filla meua, no mol lluñ de aquí ña un san varón que per a lo que vas buscán es mol milló mestre del que yo soc: anirás cap an ell.

Y li va amostrá lo camí; y ella, arribada an ell y sentides de éste estes mateixes paraules, anán mes abán, va arribá a la celda de un ermitaño jove, mol devota persona y bo, de nom Rústic, y la mateixa petissió li va fé que als atres los habíe fet. Este, per a ficá la seua firmesa a una forta proba, no la va maná anássen, o seguí mes abán, sino que la va tíndre a la seua selda; y arribada la nit, li va fé a un raconet una márfega de fulles y ballarofa o barallofa de palmera, y li va di que se gitare damún de ella.

Fet aixó, no van tardá gens les tentassions y la lucha contra les forses del dimoni, sense massa assaltos va girá la esquena y se va entregá com a vensut; y dixán a una vora los pensamens sans y les orassions y les disciplines, va escomensá a portás a la memoria la juventut y la hermosura de ésta, y ademés de aixó, a pensá de quina manera teníe que comportás en ella, per a que no sen donare cuenta de que ell, com home, volíe arribá an alló que dessichabe de ella. Y probán primé en sertes preguntes, va averiguá que no habíe conegut may a cap home y que tan saboqueta ere com pareixíe, pel que va pensá cóm, fen vore que serviríen a Déu, la portaríe cap a la seua voluntat. Y primé en moltes paraules li va enseñá lo enemics que eren lo dimoni de nostre Siñó, y después li va doná a enténdre que lo servissi que mes li agradaríe a Déu ere embutí al demoni al infern, aon nostre Siñó lo habíe condenat. La joveneta li va preguntá cóm se fée alló y Rústic li va di:

- Pronte u sabrás, y per an alló farás lo que a mí me veigues fé. Y va escomensá a despullás de la poca roba que portabe, y se va quedá descorcholí del tot, y lo mateix va fé la mosseta; y se va ficá de ginolls com si resá vullguere y contra nell la va fé ficás an ella. Y están aixina, sentínse Rústic mes que may inflamat pel seu dessich al vórela tan hermosa, va vindre la ressurrecsió de la carn; y miránlo Alibech, y sorprenénse, va di: 

- Rústic, ¿qué es eixa cosa que te vech que te ix cap afora y yo no la ting?
- Oh, filla meua - va di Rústic- , es lo dimoni del que te hay parlat; ya veus, me causse una grandíssima molestia, tan que apenes la puc soportá.
Entonses va di la jove:
 
- Oh, alabat sigue Déu, que vech que estic milló que tú, que no ting yo eisse dimoni. Va di Rústic:
 
- Dius be, pero tens un atra cosa que yo no ting, y la tens en ves de aixó.
Va di Alibech:
 
- ¿Lo qué?
 
Rústic li va di:
 
- Tú tens lo infern, y te dic que crec que Déu te ha enviat aquí per a la salvassió de la meua alma, perque si eisse dimoni me done este tormén, si tú vols tíndre de mí tanta piedat y patí que lo embutixga al infern, me donarás a mí un grandíssim consol y li donarás a Déu gran plaé y servissi, si per an aixó has vingut per estos andurrials, com dius.
La jove, de bona fe, va contestá:
 
- Oh, pare meu, ya que yo ting lo infern, sigue com voléu. 

Va di entonses Rústic:
 
- Filla meua, bendita sigues, aném y embutímlo, y espero que después me dixo está tranquil. Y dit aixó, portada la jove damún de una de les márfegues, li va enseñá cóm teníe que ficás per a pugué encarselá an aquell dimoni maldit per Deu.
 
La jove, que may habíe ficat al infern a cap dimoni, la primera vegada va sentí una mica de doló, pel que li va di a Rústic:
 
- Per sert, pare meu, mol roín té que sé este dimoni, y verdaderamen enemic de Déu, que done mal hasta cuan se embutix al infern.
Va di Rústic:
 
- Filla, no passe sempre aixina.
 
Y per a fé que alló no passare, sis vegades abáns de que se mogueren de la márfega lo van embutí allí dins, y aquella vegada li van arrancá tan be la soberbia del cap que de bona gana se va quedá tranquilet.
 
Pero com tornáe después moltes vegades, y disponénse la jove sempre ben creguda a tráureli la soberbia, va passá que lo joc va escomensá a agradáli, y va escomensá a díli a Rústic: 

- Vech que la verdat díen aquells sabios homes de Cafsa, que lo serví a Déu ere una cosa tan dolsa; y en verdat no recordo que may haiga fet cap cosa yo que tan gust y plaé me haigue donat com es lo embutí al dimoni al infern; y per naixó me pareix que consevol persona que se ocupe en atres coses en ves de en servíli a Déu es un animal.
 
Per naixó, moltes vegades li diebe a Rústic:
 
- Pare meu, yo hay vingut aquí per a serví a Déu, y no per a está bambán, aném a embutí lo dimoni al infern.
 
Y li diebe an ell alguna vegada:
 
- Rústic, no sé per qué lo dimoni se escape del infern; que si estiguere allí de tan bona gana com lo infern lo ressibix y lo reté, no eixiríe may.
Tan assubín va invitá la jove a Rústic y lo va consolá al servissi de Déu, que li habíen tret la barallofa a la márfega, y per naixó va escomensá a díli a la jove que al dimoni no sel teníe que castigá y embutíl al infern mes que cuan ell, per soberbia, eixecare lo cap.
 
Y aixina li va imposá una mica de tranquilidat a la jove, pero ella, después de vore que Rústic no li demanabe mes embutí lo dimoni al infern, li va di un día:
 
- Rústic, si lo teu dimoni está castigat y ya no te moleste, a mí lo meu infern no me dixe tranquila; pel que be farás si en lo teu dimoni me ajudes a calmá la rabia del meu infern, com yo en lo meu infern te hay ajudat a tráureli la soberbia al teu dimoni.
 
Rústic, que passáe de arraíls de herbes y aigua, mal podíe contestá als envites; y li va di que mols atres diables voldríen entrá an aquell infern ruén, pero que ell faríe lo que puguere; y aixina alguna vegada la satisfée, pero ere tan poca cosa com aviá una faba a la boca de un león; aixina que la jove, com no li pareixíe serví be a Déu, remugabe mol. 

Mentres que entre lo dimoni de Rústic y lo infern de Alibech ñabíe, pel massa dessich y per la forsa justeta, esta cuestió, va passá que se va botá foc a Cafsa, y en la propia casa se van cremá lo pare de Alibech en tots los fills y demés família que teníe; per naixó, Alibech, de tots los seus bens va quedá hereua.

Un jove de nom Neerbale, habén gastat en magnifissénsies tots los seus habers, escoltán que ésta estabe viva, se va ficá a buscála y la va trobán abáns de que lo fisco se apropiare dels bens que habíen sigut del pare, com se fee en los homes morts sense hereus, y en gran plaé de Rústic y contra la voluntat de ella, la va torná a portá a Cafsa y la va pendre per dona, y en ella del seu gran patrimoni va sé hereu. Preguntánli les dones cóm servíe a Déu al desert, no habénse encara Neerbale gitat en ella, va contestá que lo servíe embutín al dimoni al infern y que Neerbale habíe cometut un gran pecat arrencánla de tal servissi.
 
Les dones van preguntá:
 
- ¿Cóm se embutíx al dimoni a dins del infern?
 
La jove, entre paraules y gestos, los u va enseñá; del que tan sen van enriure que encara sen enriuen ara, y van di: 

- No estigues trista, filla, no, que aixó tamé se fa be aquí, Neerbale be servirá en tú a Déu nostre Siñó en aixó.
 
Después, contánsu una a l´atra per tota la siudat, van fé famós lo dit de que lo mes agradable servissi que a Déu puguere fes ere embutí al dimoni al infern; y esta dita ha passat an este costat del mar, encara se sen. Y per naixó vatres, joves dames, que nessessitéu la grássia de Déu, adeprenéu a embutí al dimoni al infern, perque alló es cosa mol grata a Déu y agradable per a les dos parts.
Mil vegades o mes habíe mogut a riure la história de Dioneo a les honestes dames, pel que, arribat ell a la conclusió de esta charrada, veén la Reina que acabáe lo seu Señorío, traénse lo lloré del cap, lo va ficá damún del cap de Filostrato, y va di:
 
- Pronte vorem si lo llop sap guiá milló a les ovelles que les ovelles guíen als llops. Filostrato, al sentí aixó, va di enriénsen:
 
- Si me hagueren fet cas, los llops hauríen enseñat a les ovelles a embutí al dimoni al infern com u va fé Rústic en Alibech; y per naixó no mos cridéu llops perque no hau sigut ovelles, pero segóns me ha sigut consedit, gobernaré lo Reino que me s´ha dixat. 

A lo que Neifile va contestá:
 
- Escolta, Filostrato, volénmos enseñá, haguéreu pogut adependre sensatés com va adependre Masetto de les monges y va recuperá la veu de tal manera que los ossos sense amo hauríen adeprés a chulá. Filostrato, veén que ñabíen allí tamé tantes falsetes com dardos teníe ell, dixán la broma, va escomensá a dedicás al gobern del Reino encomanat; y fen cridá al senescal, va volé sentí en quin pun estaben totes les coses, y ademés de aixó, segóns lo que va pensá que estaríe be y que debíe satisfé a la compañía, mentres durare lo seu Señorío, discretamen va disposá, y después, dirigínse a les Siñores, va di:

- Amoroses Siñores, per la meua desventura, pos mol doló hay conegut, sempre per la hermosura de alguna de vatres hay estat amarrat a Amor, y ni lo sé humilde ni lo sé ben cregut ni lo secundál com milló hay pogut en totes les seues costums, me ha valgut mes que per a sé abandonat per un atre y después aná de mal en pijó, y aixina crec que aniré hasta la mort, y per naixó vull que se parlo demá de aquells amors en final infelís, no per atra cosa lo nom que ting me va sé imposat. 

Y dit aixó, ficánse de peu, hasta la hora del sopá va doná a tots llissensia.
Ere tan hermós lo jardí que no va ñabé cap que triare eixí de ell, y com lo sol ya estabe tibiet y no ofeníe, van acudí cabridets y cachapets y atres animalets que corríen per allí y se van ficá a acassán algún. Dioneo y Fiameta van escomensá a cantá sobre micer Guglielmo y la Dama del Vergel, Filomena y Pánfilo se van ficá a jugá al ajedrez, y aixina, uns fen aixó, atres fen alló, va passá lo rato y va arribá la hora de la sena o sopá. Parades les taules voltán la fon, allí en gust van sená per la nit. Filostrato, per a no eixíssen del camí seguit per les que reines abáns que ell habíen sigut, cuan se van eixecá los mantels, va maná que Laureta guiare una dansa y cantare una cansó, y ella va di:
 
- Siñó meu, cansons dels demés no ne sé, ni de les meues ne ting al cap que siguen prou conveniens a tan alegre compañía; si ne voléu de les que sé, to les cantaré de bona gana.
Lo rey nou li va di:
 
- Tot lo que ve de tú ha de sé majo y plassenté, y per naixó, lo que sápies, cántau. Laureta, en veu suave, contestánlos als demés, va escomensá aixina:
 
Dingú tan desolada
com yo ha de queixás,
que triste, en vano, gemego enamorada.
Aquell que mou lo sel y tota estrella
me va formá al seu gust,
maja, pita, grassiosa y guapa,
per a aquí baix al intelecto sé
una siñal de aquella
bellesa que may díxa de vore,
pero lo mortal poder,
coneixénme mal,
no me valore, soc menospressiada.
Ya va ñabé qui me va vóldre y, mol be,
sén jove me va obrí
los seus brassos, cor y me va cuidá,
y en la llum dels meus ulls se va inflamá,
y lo tems (que mol depressa
se escape) a festejám va dedicá,
y sén cortés yo
digna de ell vach sabé fém,
pero ara estic de aquell amor privada.
A mí va arribá después, presuntuós,
un mosset fiero
reputánse noble y valén,
la seua prissionera soc, y lo traidó
avui se ha tornat selós;
pel que, triste, casi desespero,
ya que verdadé
es que, venín al món
per be de mols, sol de un soc guardada.
Maldigo la meua ventura
que, per a cambiám en esta
vestimenta vach contestá que sí de aquella oscura
en que alegre me vach vore, mentres en ésta
porto una vida dura,
mol pijó que la passada honesta.
¡Oh dolorosa festa,
abáns morta me veiguera
que habé sigut tan desgrassiada!
Oh volgut amán, en qui vach sé primé
mes que dingú dichosa,
que ara al sel veus al verdadé
creadó, míram en la teua piadosa
bondat, ya que per un atre
no te puc olvidá, fes la amorosa
flama cremá per mí, ansiosa,
y roga que yo torna an eixa morada.
 
Aquí va acabá Laureta la cansó, que va sé entesa per tots; y ne van ñabé que van entendre a la milanesa que milló ere un bon gorrino que una bella mossa; atres van sé de mes sublime y milló y mes verdadé intelecto, sobre lo que al presén no es propi ressitá. 

Lo rey, después de ésta, damún de la herba y entre les flos habén fet ensendre moltes veles grosses, va fé cantá als atres hasta que totes les estrelles que pujaben van escomensá a caure; pel que, pareixénli tems de dormí, va maná que cadaú sen aniguere a la seua alcoba.
 
ACABE LA TERSERA JORNADA.

cuarta jornada

jueves, 15 de febrero de 2024

Lexique roman; Erdre - Escala


Erdre, v., lat. erigere, hausser, élever, exalter, exhausser. 

Et apres restaur e conderc,

De novelh, e bastisc e derc

Vers de sen qu'autre non ergua.

Gavaudan le Vieux: Lo mes e'l temps.

Et après je restaure et redresse, et bâtis et élève de nouveau un vers de sens qu'il n'exhausse autre.

Soplei vas Proensa 

Que m'a tant aut ers 

Que rics sui et enders.

G. Faidit: L'onratz jauzens.

Je supplie vers Provence qui m'a si haut élevé que je suis puissant et distingué. 

ANC. ESP. Ercer (MOD. Erigir; chap. erigí, eixecá, alsá, exaltá). 

IT. Ergere.

2. Derdre, v., du lat. erigere, hausser, atteindre, lever, élever.

Elha m ders un pauc lo mento.

Gavaudan le Vieux: Desamparatz.

Elle me lève un peu le menton.

Poder a que m derc o m bays.

Raimond de Miraval: Er ab la. 

Elle a pouvoir qu'elle m'élève ou m'abaisse.

Fig. Derga son cap cristientatz.

Giraud de Borneil: Era quan vei. 

Que la chrétienté lève sa tête.

Bastisc e derc

Vers de sen qu'autre non ergua. 

Gavaudan le Vieux: Lo mes e 'l temps. 

Je bâtis et élève vers de sens qu'il n'exhausse autre. 

Ni com passet Perdicx son mandamen, 

Car se ders tan que s cuiet enantir,

Per qu' en la mar l'avenc mort a sofrir. 

Bertrand de Paris de Rouergue: Guordo.

Ni comme Perdicx passa sa mission, car il s'éleva tant qu'il crut s'avancer, c'est pourquoi il lui arriva de souffrir la mort dans la mer.

Part. pas.

Mas tan es ders sobre tot' autra domna 

Vostre pretz.

Arnaud de Marueil: Us jois d'amor. 

Mais votre mérite est tant élevé sur toute autre dame.

3. Derc, s. m., position, place.

Cant alcuna cauza es estada torbada, e pueish hom la retorna a son derc et a son primier estamen.

Leys d'amors, fol. 102.

Quand aucune chose a été dérangée, et puis on la ramène à sa place et à sa première position.

4. Aderdre, v., élever.

Ja us non s'i adergua.

Rambaud d'Orange: Car douz.

Que jamais un ne s'y élève.

Part. pas. Son cortes pretz, car tan aut es aders.

Folquet de Marseille: Chantan volgra.

Son courtois mérite, parce qu'il est si haut élevé.

IT. Adergere.

5. Azers, s. m., élévation, puissance.

Ni grans thezaurs ni grans azers 

No salva ric vilan, fenhtis.

P. Cardinal: D'un sirventes far. 

Ni grand trésor ni grande puissance ne sauve le riche vilain, faux.

6. Conderdre, v., redresser, relever, entasser.

Apres restaur e conderc...

Obs m'es qu' amas' e condergua.

Gavaudan le Vieux: Lo mes e 'l temps.

Après je restaure et redresse...

M'est besoin que j'amasse et entasse.

7. Enderdre, v., élever, dresser, monter, diriger.

Usquecs dira qu' ieu mellor' et enderga.

Guillaume de Berguedan: Trop ai estat.

Un chacun dira que j'améliore et monte.

Part. pas. Rics sui et enders.

G. Faidit: L'onratz jauzens.

Je suis puissant et élevé.

Vol que mos chanz sia per leis enders. 

Folquet de Marseille: Chantan volgra. 

Je veux que mon chant soit pour elle distingué.

8. Enders, s. m., élévation, rehaussement.

Joyos que per bon enders

No s' alegra fols es mers.

Giraud de Borneil: Er ausiretz.

Joyeux qui ne se réjouit pour bonne élévation est franc fou.


Erebre, Herebre, Erebir, v., lat. eripere, arracher, sauver, délivrer, réchapper.

Enquera si 'l voletz erebre,

Sercaretz un pauc de pebre.

Deudes de Prades, Auz. cass. 

Encore si vous voulez le réchapper, vous chercherez un peu de poivre.

Autra res no m pot herebre.

E. Cairels: Era no vei. 

Autre chose ne me peut sauver. 

Avoleza l'a si conquis, 

C'anc de pois no 'n poc erebir.

Marcabrus: Puois l'iverns. 

Lâcheté l'a tellement conquis, qu'oncques depuis ne put en réchapper. Part. pas. Cel qui vius en escapa, se te per ereubutz.

Guillaume de Tudela. 

Celui qui en échappe vif, se tient pour sauvé.


Ergada, s. f., compagnie, société, troupe, fréquentation.

Per qu' ie us prec que de lor ergada

Vos tulhatz a vostre poder.

Amanieu des Escas: A vos qu'ieu.

C'est pourquoi je vous prie que vous vous ôtiez de leur société selon votre pouvoir.

Ergada

Ab nul home faichuc,

Nessis ni malastruc.

Amanieu des Escas: El temps de.

Fréquentation avec nul homme fastidieux, ignorant ni malotru.


Erguir, s. m., dépouille du serpent.

Qui pren d'una gran serp l'erguir,

So es la pel que pert cad an.

(chap. Qui pren d'una gran serp la despulla, aixó es la pell que pert cada añ. Allacuanta se féen aná com a medissina les despulles, pells que dixen les serps; per a les ovelles, per ejemple, pero ara no sé ni cóm se preparabe ni per a qué valíe. Sol sé que mon pare les arreplegabe.)

Deudes de Prades, Auz. cass.

Qui prend la dépouille d'un grand serpent, c'est-à-dire la peau qu'il perd chaque année.


Erisipila, Herizipila, s. f., lat. erysipelas, érysipèle.

Reprem erisipila rozegant la carn...

Es dita herizipila.

Eluc. de las propr., fol. 216.

Arrête érysipèle rongeant la chair...

Est dite érysipèle.

CAT. ESP. PORT. Erisipela. IT. Risipola. (chap. La erisipela la produíxen los estreptococos catalanistes; yo ting la pell que me se pele per culpa de esta plaga, com la tiña de los salvaches, les cabres monteses.)


Erisso, Herisso, Hirisso, s. m., lat. ericium, hérisson.

Erisso a tal natura, que se met en las grans battas et en las grans rodas d'espinas, que no 'l puesca hom penre.

Naturas d'alcunas bestias.

Le hérisson a telle nature, qu'il se met dans les grands buissons et dans les grands fourrés de ronces, pour qu'on ne puisse le prendre.

Tartuga a testas et herisso espinas.

(chap. La tortuga té escames y l'erissó espines, punches.) 

Espinos, semlant ad herisso.

(chap. Espinós, que se assemelle al erissó; per ejemple, Espinete de Beseit.)

Hirisso es bestia 'spinosa.

Eluc. de las propr., fol. 230, 251 et 252.

La tortue a écailles et le hérisson épines.

Épineux, semblable au hérisson.

Le hérisson est bête épineuse. 

CAT. Erissó. ESP. Erizo. PORT. Ouriço. IT. Riccio.

2. Yrissament, s. m., hérissement.

Las plumas del col han yrissament.

Ab horripilacio, so es a dire ab yrissament.

(chap. Les plomes del coll tenen erissamén. 

En horripilassió, (ço es a di, o sigue) en erissamén, en los pels erissats, com escarpies.)

Eluc. de las propr., fol. 146 et 90. 

Les plumes du cou ont hérissement.

Avec horripilation, c'est-à-dire avec hérissement.

CAT. Erissament. ESP. Erizamiento. IT. Arricciamento.

3. Erissar, Hirissar, Irissar, v., hérisser.

Ab tan la cata s'en erissa.

Raimond l'écrivain: Senhors. 

Cependant la chatte s'en hérisse. 

Lor pel es peluda... se hirissa quan la mar es tempestuosa.

(chap. La seua pell es peluda... s'erisse cuan la mar es tempestuosa.) 

Eluc. de las propr., fol. 261.

Leur peau est velue... elle se hérisse quand la mer est tempêtueuse.

Part. prés. Pels yrissan.

Eluc. de las propr., fol. 235. 

Hérissant les poils. 

Part. pas. Pels hyrissatz et negres.

(chap. Pels erissats (o risats) y negres. Vore esturrufat y varians.)

Eluc. de las propr., fol. 110.

Poils hérissés et noirs.

Plegassetz vostre leon,

Qu'un petit va trop irissatz.

(chap. Que plegáreu lo vostre león (bandera, estandart), que va una mica massa erissat, o espelussat, o esturrufat.)

Guillaume de Baux: En Gui a tort.

Que vous pliassiez votre lion, vu qu'il va un peu trop hérissé.

CAT. Erissar. ESP. Erisar (erizar). PORT. Erriçar. IT. Arricciare.


Erm, adj., lat. eremus, désert, privé, abandonné.

(N. E. En los textos antiguos se encuentra bastantes veces “cultos et eremos”, cultivados o yermos.)

Si vostr' auzel a el cors verms,

De la vida pot esser erms.

(chap. literal: Si lo vostre muixó té al cos cucs, de la vida pot sé erm.)

Deudes de Prades, Auz. cass.

Si votre oiseau a vers au corps, il peut être privé de la vie.

Erma e deserta tornaras,

Illa del Lerins, que faras?

V. de S. Honorat.

(chap. Erma y deserta (te) tornarás, isla de Lerins, qué farás?

A Mallorca diuen ses illes, ipsas insulas, sa illa, ipsa insula. Lo plural normal a Mallorca siríe “sas illas”, pero en los siglos se cambien tamé los articuls, noms, plurals, etc. Y cuan entre lo catalanisme, se cambie lo que los done la gana, menos los cansonsillos y les bragues, que los y les porten sempre igual de cagats y cagades que sempre.

En fransés, se sol di Îles de Lerins, circunflejo î : is : antic isles.)

Île de Lerins, tu retourneras abandonnée et déserte, que feras-tu?

Remas en iglieya erma prop d'una ciutat.

V. et Vert., fol. 98. 

Demeura en église abandonnée près d'une cité.

ANC. FR. Ung herm ou pièce de terre non labourable.

(chap. Un erm o tros (pessa) de terra no llaurable, que no se pot llaurá, del latín laborare; diém tamé treballá, traballá, pero la etimología es diferenta.)

Tit. de 1445. Carpentier, t. II, col. 744.

CAT. Erm. ESP. Yermo (= no cultivado, estéril; ver Yerma de Federico García Lorca). PORT. IT. Ermo. (chap. erm, erma; ermura, ermures; ermá, desermá: desermo, desermes, deserme, desermem o desermam, deserméu o desermáu, desermen; desermat, desarmats, desermada, desermades.)

2. Ermage, s. m., désert, lieu abandonné, friche.

Issart ni cams ni ermage.

(chap. Desert ni cam ni erm.)

Folquet de Lunel: E nom del.

Lieu inculte ni champ ni friche.

3. Aermar, Adermar, Azermar, v., rendre désert, dévaster, ruiner, déserter, désoler.

De maleza non a par, 

Que tot quan cossec aderma... 

Qui son vilan non aerma, 

En deslialtat lo ferma.

Bertrand de Born: Mout mi.

Il n'a pareil en méchanceté, vu qu'il dévaste tout ce qu'il atteint...

Qui ne ruine pas son vilain, l'affermit en déloyauté.

Fig. Don l'amars s'azerma.

Pierre d'Auvergne: L'airs clars. 

Dont l'aimer se désole.

Part. pas. Pois quan m'an ma terr' aermada. 

(chap. Pos cuan me han ma terra ermada.)

Bertrand de Born: Rassa m'es. Var.

Puis quand ils m'ont désolé ma terre. 

ANC. FR. Qant Renart vit adesertir

Son castel gaste et enhermir.

Roman du Renart, t. II, p. 113. 

ANC. CAT. ANC. ESP. Ermar. (chap. ermá: ermo, ermes, erme, ermem o ermam, erméu o ermáu, ermen; ermat, erm, ermats, erms, ermada, erma, ermades, ermes.)

4. Ermanezir, v., déserter, abandonner.

Part. pas. Es ermanezit de Xrist.

Trad. de l'Ép. de S. Paul aux Galates.

Vous êtes abandonnés du Christ.

5. Ermita, Hermitan, s. m., lat. eremita, ermite.

L'ermitas lhi a fah bon lieh de fen.

(chap. Lo ermitaño li ha fet un bon llit de fenás; vore márfega)

Roman de Gerard de Rossillon, fol. 83.

L'ermite lui a fait bon lit de foin.

Non sai hom tan sia e Dieu ferms, 

Ermita, ni monges, ni clerc,

Com ieu vas cella cui am.

Arnaud Daniel: Amors e joy.

Je ne sais homme qui soit autant ferme envers Dieu, ermite, ni moine, ni clerc, comme moi vers celle que j'aime.

Seynors, per servir Dieu, Nos em fach hermitan.

V. de S. Honorat. Seigneur, pour servir Dieu, nous nous sommes faits ermites.

CAT. Hermita. ESP. Ermitaño. PORT. Ermitão. IT. Eremita. (chap.

ermitaño, 
ermitaños, ermitaña com Alibechermitañes, eremita, eremites.)

6. Ermitatge, Hermitaje, s. m., ermitage, demeure.

Parton del hermitaje.

V. de S. Honorat.

Partent de l'ermitage.

Fig. Aquel es perfeiz que soferta en l'ermitatge de la solestansa.

Trad. de Bède, fol. 62.

Celui-là est parfait qui souffre en la demeure de la solitude. 

CAT. Ermitatge. IT. Eremitaggio.

7. Hermitanatge, s. m., ermitage.

Ni hermitanatge escondut.

Folquet de Lunel: E nom del.

Ni ermitage caché.

8. Hermitori, s. m., ermitage.

Ieu veni d'aytal hermitori, hon ay demorat XL ans.

(chap. Yo vinc de tal eremitori, aon hay viscut coranta añs.)

V. et Vert., fol. 98.

Je viens de cet ermitage, où j'ai demeuré quarante ans.

ESP. Ermitorio. PORT. Eremitorio, eremiterio. IT. Eremitorio, romitorio.


Errar, v., lat. errare, errer, écarter, éloigner.

Fan senes errar 

Lo cors.

Brev. d'amor, fol. 29. 

Font le cours sans errer. 

Tro per erguelh s'erra de las paretz. 

Rambaud de Vaqueiras: Non puesc saber. 

Jusqu'à ce que par orgueil il s'écarte des murs. 

Fig. No m meravilh ges,

Roma, si la gent erra.

(chap. No me maravillo gens, Roma, si la gen erre.)

G. Figueiras: Sirventes vuelh. 

Je ne m'étonne pas, Rome, si la gent erre. 

Si donc no y vol Aristotils errar.

Serveri de Gironne: Un vers farai. 

Si donc Aristote n'y veut errer. 

Part. prés. Ans n'i a d'alcunas rodans 

Desostz que apelham errans.

Brev. d'amor, fol. 29. 

Mais il y en a aucunes roulant dessous que nous appelons errantes.

Part. pas. Substantiv.

Torno 'ls erratz desviatz en la fe. 

G. de Montagnagout: Del tot vey. 

Ramènent dans la foi les égarés déviés.

CAT. ESP. PORT. Errar. IT. Errare. (chap. errá: erro, erres, erre, errem o erram, erréu o erráu, erren; errat, errats, errada, errades; error, errors.)

2. Erratic, Eratic, adj., lat. erraticus, errant. 

Planetas so estelas erraticas.

(chap. Los planetes són estrelles errantes, estrels errans.)

Eluc. de las propr., fol. 114.

Planètes sont étoiles errantes.

Sitot fan senes errar 

Lo cors qu'an costumat de far, 

Eraticas son nomnadas.

Brev. d'amor, fol. 29. 

Quoiqu'elles font sans errer le cours qu'elles ont coutume de faire, elles sont appelées errantes.

ANC. FR. A faire mal gist son entendement,

Pen de cervelle et moins de jugement 

La font superbe, erratique superbe. 

Premières Œuvres de Desportes, p. 263.

ESP. (errático, errática, erráticos, erráticas; errante) PORT. IT. Erratico.

3. Erro, adj., lat. erro, vagabond. 

Si el era servs fugitius o erro.

(chap. Si ell ere siervo fugitiu o “erro”.)

Trad. du Code de Justinien, fol. 42. 

S'il était serf fugitif ou vagabond.

4. Error, s. f., lat. error, erreur, faute, contestation, dispute.

Ieu pens si sui enchantatz

O sui cazut en error.

(chap. Yo penso si estic encantat o hay caigut en error.)

Folquet de Marseille: Si cum selh. 

Je pense si je suis enchanté ou si je suis tombé en erreur.

Tot lo mon avetz mes en error.

B. Carbonel: Per espassar. 

Vous avez mis tout le monde en erreur. 

D'ayso on es en error, 

Vos esclairarai la brunor.

T. du Dauphin d'Auvergne et de Gaucelm: Gaucelm. 

De cela dont vous êtes en erreur, je vous éclaircirai l'obscurité.

Ni 'l drech de la corona 

Li met en error.

G. Figueiras: Sirventes vuelh. 

Et lui met en contestation le droit de la couronne. 

ANC. FR. Piechà que ceste error conmenche. 

Helinand, Vers sur la Mort.

Que qu'il estoit en telle error. 

Nouv. rec. de fables et cont. anc., t. 1, p. 252. 

CAT. ESP. PORT. Error. IT. Errore.

5. Erransa, s. f., erreur, incertitude, égarement.

El savis deu tornar lo fol d'erransa. 

Guillaume de Montagnagout: Nulhs hom. 

Le sage doit ramener le fou d'erreur.

Erransa, 

Pezanca (pezansa o pezança, la ç : s apenas aparece en el occitano.) 

Me destrenh e m balansa. 

Guillaume moine de Beziers: Erransa. 

Incertitude, chagrin m'étreint et me balotte.

Monges, d'aiso vos aug dir gran erransa.

T. d'Albert de Sisteron et du Moine: Monges.

Moine, de cela je vous entends dire grande erreur.

ANC. ESP.

Las erranzas que dices con la gran follonia. 

(N. E. Parece que sea una frase para Pedro Sánchez, el presidente felón, o bien para Mariano Rajoy, con sus famosos errores al hablar.)

V. de S. Domingo de Silos, cop. 149.

ANC. CAT. IT. Erranza.

6. Errada, s. f., erreur, égarement.

Quar de Valh ven l'errada.

(chap. Ya que del Vaud ve la errada. Cantón de Suissa, la doctrina dels Vaudois, del añ 1000.)

Serveri de Gironne: En mal.

Car de Vaud vient l'égarement.

Si be ns gardam d'errada.

Serveri de Gironne: Crotz, aiga. 

(chap. Si be mos guardam d'errada. Serverí o Cerverí (de Cervera) de Girona, Gerona: Creu, aigua.)

Si nous nous gardons bien d'égarement. 

CAT. ANC. ESP. Errada. ESP. MOD. IT. Errata. (chap. errata, errates, u fem aná per als llibres; errada, errades, fallo, fallos, equivocassió, equivocassions, cagada, cagades, etc.)

7. Erramen, s. m., errement.

Vi soniamens 

Don Daniel li dis los ponhs e 'ls erramens. 

P. de Corbiac: El mon de.

Vit songes dont Daniel lui dit les points et les errements.

ANC. FR.

Son errement li conte dont bien estoit certaine.

Romancero français, fol. 14.

ANC. CAT. Errament. IT. Erramento.


Errs, s. m., lat. ervum, ers, vesce noire. (Vicia sativa nigra)


Am farina de errs coyta...

Apostemas durs, semblantz a gras de errs.

Trad. d'Albucasis, fol. 20.

Avec farine d'ers cuite...

Apostèmes durs, semblables à grains d'ers.

CAT. Er. ESP. Iervo (vezos). IT. Ervo.


Eruca, Eruge, Ruca, s. f., lat. eruca, chenille.

Eruca o ruca es verm ab trop pes en fuelhas... nayshent.

(chap. La oruga es un cuc en mols peus que naix a les fulles. Ya u diu Leo Harlem, no mingéu lletugues, que allí follen les orugues.)

Eluc. de las propr., fol. 250.

Chenille est ver avec beaucoup de pieds, naissant dans les feuilles.

Qui pren eruges et aranhas,

C'om apela fadas estranhas.

Deudes de Prades, Auz. cass.

Qui prend chenilles et araignées, qu'on appelle fées étrangères. 

CAT. Eruga. ESP. Oruga. IT. Eruca.


Eruca, Eruga, s. f., lat. eruca, roquette, plante. (Eruca sativa)

Eruga ab mel mesclada 

Garis la cara tacada.

Brev. d'amor, fol. 50.

La roquette mêlée avec du miel guérit la figure tachée.

Fuelhas aspras et grassas et divisas cum eruca.

Eluc. de las propr., fol. 222. 

Feuilles âpres et grasses et divisées comme roquette.

CAT. Eruga. ESP. (rúcula, Eruca vesicaria o sativa, arúgula, oruga, ruca, roqueta) PORT. Oruga. IT. Eruca (rucola). (chap. rúcula)


Eructuacio, s. f., lat. eructatio, éructation, rot.

Hom sent dolor en l'estomach ab alguna eructuacio agra.

(chap. Hom sen doló al estómec en algún rot agre.)

Ab eructuacio acetoza.

Eluc. de las propr., fol. 43 et 85.

On sent douleur en l'estomac avec quelque éructation aigre.

Avec rot acéteux.

(chap. Rot; ESP. Eructo.)


Eruginar, v., lat. aeruginare, s'enrouiller, jaunir, verdir. 

Sa maleza erugina si cum erams.

Trad. de Bède, fol. 75.

Sa malice jaunit comme airain.

IT. Arruginire.

2. Eruginos, adj., lat. aeruginosus, vert, verdâtre, couleur de vert-de-gris.

Colra no natural, eruginoza.

Eluc. de las propr., fol. 266.

Bile non naturelle, verte.

ESP. PORT. Eruginoso.

3. Erugua, s. f., sangsue. 

(chap. sangonera, sangoneres. ESP. Sanguijuela, sanguijuelas.)

Saumada d'eruguas dona II eruguas.

(chap. Saumada (: cárrega de somera) de sangoneres done dos sangoneres.)

Cartulaire de Montpellier, fol. 106.

Charge de sangsues donne deux sangsues.


Esbair, v., ébahir, étonner.

Voyez Denina, t. II, p. 306.

Que s'esbaic d'esguardar.

Richard de Barbezieux: Atressi cum Persavaus.

Qui s'ébahit de regarder.

Quan suy ab lieys, si m'esbays 

Qu'ieu no sai dire mon talan. 

P. Bremond Ricas Novas: Quant l'aura. 

Quand je suis avec elle, je m'ébahis tellement que je ne sais dire ma volonté.

Part. pas. Adoncx remanc si esbaitz,

Non sai on vauc ni don mi venc. 

Arnaud de Marueil: Dona genser. 

Alors je reste si ébahi, que je ne sais où je vais ni d'où je vins.

Cant lo vei, es esbaida.

Roman de Jaufre, fol. 80. 

Quand elle le voit, elle est ébahie.

De que foro tuit esbaitz.

Cat. dels apost. de Roma, fol. 66. 

De quoi furent tous ébahis. 

CAT. Esbalair, sbalair. IT. Sbaire.


Esc, s. m., lat. esca, aliment, nourriture.

Greu taillaretz mais ad esc pan.

Le Dauphin d'Auvergne: Puois sai etz.

Vous taillerez difficilement davantage pain pour aliment. 

IT. Esca.

2. Escar, v., manger.

Dolz e suaus es plus que bresca

E plus que nuls piments qu'om esca.

V. de Sainte-Foi d'Agen.

Elle est douce et suave plus que gaufre et plus qu'aucun piment qu'on mange.

3. Esca, s. m., lat. esca, amorce.

Pren ab l' esca 

Lo peison que saut e tresca.

E. Cairel: Era no vei. 

Prend avec l'amorce le poisson qui saute et s'agite. 

Lo fuecs que compren ses esca.

(chap. Lo foc que pren sense esca.)

Rambaud d'Orange: Car douz.

Le feu qui prend sans amorce.

Lombrix de terra qui so esca a pescar ab hams.

(chap. Papaterra que es carnada per a peixcá en hams.)

Eluc. de las propr., fol. 262.

Vers de terre qui sont amorce à pêcher avec hameçons.

CAT. Esca. ESP. Yesca. PORT. Isca. IT. Esca.

4. Adesc, Azesc, s. f., amorce, appât.

Als peyssons en faran adesc.

V. de S. Honorat.

Ils en feront amorce aux poissons.

Ab doussa sabor azesca

Sos digz de felo azesc.

Marcabrus: Contra l'ivern. 

Avec douce saveur elle amorce ses paroles d'appât trompeur.

5. Adescar, Azescar, v., amorcer.

Mas il no sap qual estrena 

M'a dada, ni com m'adesca.

Rambaud d'Orange: Un vers. 

Mais elle ne sait quelle étrenne elle m'a donnée, ni comme elle m'amorce.

Los deliegz e los ayzes del cors que enbrazon et azescon lo fuoc pudent de la luxuria. V. et Vert., fol. 85.

Les délices et les aises du corps qui embrasent et amorcent le feu puant de la luxure.

IT. Egli seppe in si fatta guisa gli Viniziani adescare.

Boccaccio, nov. 32, 6.

6. Enescar, v., amorcer.

Sel que fin' amors enesca.

E. Cairel: Era no vei.

Celui que pur amour amorce.


Escabel, s. m., lat. scabellum, escabeau, marche-pied.

Entro que ieu pauze tos enemicx al escabel de tos pes.

(chap. Hasta que yo posa a tons enemics al escabell de tons peus.)

Trad. des actes des Apôtres, ch. 2.

Jusqu'à ce que je pose tes ennemis à l' escabeau de tes pieds.

CAT. Escambèll. ESP. Escabelo (escabel). PORT. Escabello. IT. Sgabello.

(chap. escabell, escabells, tauleta que se fique per a descansá los peus; tamé per a pujá, o fé pujá an algú per a penjál.)

2. Escaimel, s. m., escabeau, marche-pied.

Fig. Dels pes de Dieus es escaimel nomnat. 

Eluc. de las propr., fol. 156. 

Est appelé escabeau des pieds de Dieu. 

ANC. FR. Et l'eschamel sur quoy il roys tenoit ses piez.

Joinville, p. 15.

3. Escanh, s. m., lat. scamnum, escabeau, banc.

A fayt una taula sus dos escanhs levar.

(chap. Ha fet eixecá una taula damún de dos escañs.)

Roman de Fierabras, v. 4996.

A fait lever une table sur deux escabeaux.

ANC. FR. De haut estal en bas escame

Pueent bien lor siége cangier.

Le reclus de Moliens. Carpentier, t. III, fol. 713. 

Print une petite forme ou escame de laquelle il bouta et frappa.

Lett. de rém. de 1448. Carpentier, t. III, col. 713. 

ANC. CAT. Escany. ESP. Escaño. IT. Scanno. (chap. Escañ, escañs.)


Escac, s. m., jeu des échecs, pièce du jeu. 

Plus a 'l cor blanc que nulhs escacx d'evori.

(chap. Té lo cos mes blanc que cap pessa del ajedrez de marfil.)

G. de S. Gregori: Razo e dreit.

Elle a le corps plus blanc que nul échec d'ivoire.

Jogar a taulas ad escaxs et a datz. V. et Vert., fol. 20.

(chap. Jugá a les taules al ajedrez y als dados.)

Jouer aux tables à échecs et à dés. 

Ab ma domna jogar, en sa maizo, 

Un joc d'escacs, ses autre companho... 

E qu' ieu 'l disses un escac sotilmen.

B. d'Auriac: S'ieu agues. 

Jouer avec ma dame, dans sa maison, une partie d'échecs, sans autre compagnon... et que je lui disse habilement un échec. 

Loc. Dig n'a escat mat.

(chap. Ell ne ha dit jaque y mate.)

T. de G. Riquier, de M. de Castillon et de Codelet: A 'N Miquel. 

Il en a dit échec et mat. 

ANC. FR.

Puis aprist-il as tables et à eschas jouer... 

Et si nos mostreras des eschax et des dez. 

Roman de Parise la duchesse. Du Cange, t. VI, col. 169. 

L'assailli por li desconfire, 

Échec et mat li ala dire.

Roman de la Rose, v. 6676.

Diaules vous dist eskiec et mat.

Roman du Renart, t. IV, p. 368. 

ANC. CAT. Escacs. ESP. (ajedrez) PORT. Escaques. IT. Scacco.

2. Escaquier, s. m., échiquier.

Mil tans es doblatz sos bes

Qu'el comtes de l'escaquier.

P. Vidal: Tant an ben. 

Son mérite est doublé mille fois autant que le compte de l'échiquier.

Allusion à ce qu'on raconte au sujet de la récompense qu'un roi des Indes consentit à donner au bramine qui lui avait enseigné le jeu des échecs. Ce bramine obtint, qu'il lui serait donné le nombre de grains de blé que produiraient les soixante-quatre cases de l'échiquier: un seul pour la première, deux pour la seconde, quatre pour la troisième, huit pour la quatrième, et ainsi de suite en doublant toujours jusqu'à la dernière.

Il n'existe pas dans les mots employés pour la numération, des expressions qui puissent rendre l'immense quantité de grains que ce calcul produit.

On a évalué la somme de ces grains de blé à: 16.384 villes, dont chacune contiendrait 1.024 greniers, dans chacun desquels il y aurait 174.762 mesures, et dans chaque mesure 32.768 grains.

Voyez Mémoire de Fréret sur l'origine du jeu des échecs, Histoire de l'Académie royale des Inscriptions et Belles-Lettres, t. V, p. 251; Montucla, Histoire des Mathématiques, etc. 

ANC. FR. Qui me doubleroit l'eskiekier

D'estrelins, n'es prendroie mie. 

Roman de la Violette, p. 258.

A fait Renart d'un eskiekier,

Tout de fin or, le roi présent

Et les eskiés...

Que cil qui juent as eschés,

Ne voient pas tous les bons trés

Qui demeurent sour l'eschakier. 

Roman du Renart, t. IV, p. 223 et 121. 

IT. Scacchiere. (chap. Tablero d'ajedrez.) 

3. Escac, s. m., tache, marque, par allusion aux échecs qui sont noirs et blancs.

Pel de ca blanc ses tot escac negre. 

(chap. Pel de gos blanc sense cap taca negra. A Mallorca, ca.)

Els escas de pantera so mais blancs.

Eluc. de las propr., fol. 234 et 256. 

Poil de chien blanc sans aucune tache noire. 

Les taches de la panthère sont plus blanches.

4. Escacat, adj., tacheté, marqueté. 

Dur test et escacat...

Tygre es bestia diversament escacada.

(chap. Lo tigre es una bestia diversamén tacada.)

Eluc. de las propr., fol. 260.

Coquille dure et tachetée... 

Tigre est bête diversement tachetée.


Escafit, adj., potelé.

Blancha e grayl' et escafida.

B. Martin: Quan l'erba.

Blanche et déliée et potelée.

El sieu blanc cors, gras, escafitz e le. 

G. Adhemar: No m pot.

Le sien corps blanc, gras, potelé et lisse.


Escag, s. m., surplus, excès.

Que d'aquel escag d'una saumada ni de doas... non done re.

Tit. de 1274. DOAT, t. LXXXIX, fol. 69. 

Que pour ce surplus d'une charge et de deux... il ne donne rien.


Escala, Scala, s. f., lat. scala, échelle. 

Voyez Denina, t. II, p. 269, et t. III, p. 70; voyez également Muratori, diss. 33.

Tiran l'escala mantenent,

E Guigonet pendet al vent.

V. de S. Honorat.

Tirent l'échelle incontinent, et Guigonet pendit au vent.

Cals es la schala? De que sun li degra?

(chap. Quína es la escala? De quí són los escalons?

Poëme sur Boèce.

Quelle est l'échelle? De quoi sont les degrés?

An ja l'escala levada 

Per intrar dedintz la ciptat.

V. de S. Honorat. 

Ont déjà levé l'échelle pour entrer dans la cité. 

Fig. Aysso es lo pus aut gra en la escala de perfectio.

(chap. Aixó es lo grasó (graó) mes alt de la escala de perfecsió.
Canticum gradum.)

V. et Vert., fol. 100.

Ceci est le plus haut degré en l'échelle de perfection.

- Échelle de guerre, compagnie.

Si fetz de chavaliers escalas tres,

E quatre de sirvens e de borzes. 

Roman de Gerard de Rossillon, fol. 80. 

Ainsi fit trois échelles de chevaliers, et quatre de sergents et de bourgeois.

La dezena escala lo rey de Sant Denis. 

Roman de Fierabras, v. 4616. La dixième échelle du roi de Saint-Denis. Aisso es l'aordenamen de las escalas de Monpeslier con devon gardar los portals. Cartulaire de Montpellier, fol. 43.

Ceci est l'ordonnance des compagnies de Montpellier comme elles doivent garder les portails.

Dans la langue romane rustique scara signifiait troupe, compagnie de gens de guerre. 

Bellatorum acies quas vulgari sermone scaras vocamus.

Hincmar, t. II, p. 158.

CAT. ESP. (escalera) PORT. Escala. IT. Scala. (chap. escala, escales; escalá: escalo, escales, escale, escalem o escalam, escaléu o escaláu, escalen; escalat, escalats, escalada, escalades; escaleta, escaletes.)

2. Escalo, Scalo, s. m., échelon, degré. 

L'enfant puget quinze escalons.

(chap. Lo chiquet va pujá quinse escalons.)

Trad. d'un évangile apocryphe.

L'enfant monta quinze échelons.

Qui pot un dels escalos poiar. 

Un troubadour anonyme: Domna vos. 

Qui peut monter un des échelons. 

Sobre un scalo d'escala. Trad. d'Albucasis, fol. 67.

Sur un échelon d'échelle.

Fig. Ja no creatz qu'om ressis 

Puig de pretz dos escalos.

Bertrand de Born: Be m platz car.

Ne croyez jamais qu'un homme lâche monte deux échelons de mérite.

Quatre escalos a en amor. 

Un troubadour anonyme: Domna vos. 

Il y a quatre degrés en amour. 

ANC. FR. Contre mont puie les degrez,

Monte quatre eschaillons ou trois.

Fables et cont. anc., t. III, p. 344. 

Montons seulement ces eschelons.

Rabelais, liv. I, ch. 12. 

CAT. Escaló. ESP. Escalón. IT. Scalino. (chap. escaló, escalons; graó, grasó, graons, grasons.)

3. Escalier, s. m., escalier.

Can foron al escalier

Del temple.

Trad. d'un évangile apocryphe. 

Quand ils furent à l'escalier du temple.

Montar l'escalier per issir de la carcer. V. et Vert., fol. 12.

Monter l'escalier pour sortir de la prison.

ESP. Scalera (escalera). PORT. Escada. IT. Scala.

- Compagnie, troupe. 

Carta de l'escalier d'En P. Cartulaire de Montpellier, fol. 162.

Charte de la troupe du seigneur P.

4. Escalament, s. m., escalade.

Si per escalament hom pot pendre una vila.

(chap. Si per escalada se pot pendre una vila.)

L'Arbre de Batalhas, fol. 213.

Si par escalade on peut prendre une ville.

5. Escalar, Escaliar, v., escalader. 

Per escaliar la villa... A escalar per intrar dedins.

(chap. Per a escalá la vila... A escalá per a entrá adins.)

Chronique des Albigeois, p. 15 et 35. 

Pour escalader la ville... A escalader pour entrer dedans.

Si en temps de trevas hom pot escalar. 

L'arbre de Batalhas, fol. 213. 

Si en temps de trève on peut escalader. 

Part. pas. Minatz ni de leu escalatz.

(chap. Minats ni fássilmen escalats.)

Eluc. de las propr., fol. 158.

Minés et escaladés facilement.

- Échelonner, mettre en échelle.

Fe 'ls en tres partidas totz essems escalar.

Guillaume de Tudela. 

Les fit tous ensemble échelonner en trois parties. 

ANC. FR. A l'endroit dont les François eschelloient ladite ville.

Œuvres d'Alain Chartier, p. 139.

Par là les Angloys eschlèrent ledit chastel. 

Vigiles de Charles VII, t. II, p. 125.

CAT. ESP. PORT. Escalar. IT. Scalare.

6. Esqueira, s. f., escadron, bataillon. (chap. escuadró, escuadra)

Aordena las esqueiras dels baros e de la soa gen per passar outra a la batailla. V. de Bertrand de Born.

Ordonne les escadrons des barons et de sa gent pour passer outre à la bataille.

7. Esqueirar, v., ranger en bataille, disposer.

Part. pas. Un dia, foron armat tuit aquill qu' eran ab lo rei Richart et esqueirat de venir a la batailla. V. de Bertrand de Born.

Un jour, tous ceux qui étaient avec le roi Richard furent armés et disposés de venir à la bataille.

8. Bescalo, s. m., double échelon. (chap. replá : bescaló, bi + escaló.)

Ab los cadafalcs dobles e ab ferm bescalo. Guillaume de Tudela.

Avec les échafauds doubles et avec ferme double échelon.