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viernes, 5 de junio de 2026

Método tijera o cizalla para la creación de nombres propios en el dialecto occitano catalán.

Método tijera o cizalla para la creación de nombres propios en el dialecto occitano catalán.

Método tijera para creación de nombres propios en dialecto occitano catalán

1. El "Método Tijera" (Cortar por la O y listos)

Al quitarles la O final, muchos nombres se quedan con una terminación tan abrupta que parece que se les ha cortado la respiración a mitad de frase.

sissalla, sissalles, cizalla, cizallas

 

 

 

 

 

 

 

 

2. La evolución con solera (ejemplos: Armengol, Cugat").

Frente a la tijera moderna, están esos nombres que cambiaron en la Edad Media de forma orgánica, transformándose en palabras con personalidad propia, donde no solo se cae la "O", sino que mutan las consonantes por el habla popular de la época.

Hermenegildo - Armengol (como muchos condes de Urgel, Urgell).

Gervasio - Gervasi (tijera) frente al histórico Gelmar o Gervais (según la zona).

Raimundo - / Ramón (aquí la evolución simplificó el diptongo con fuerza). Raimón; Raimond; Junto con Ranimiro, Ramiro. Ramoncho, Ramonchu, Moncho.

Moncho, piedra, pedra, eixecacoduls

Esteban - Esteve (aquí hay mutación de la b a la v, no solo corte); Estienne, Étienne; Stephanus, Stephan, Steve Urkel no era del Urgel, etc.

San Esteban, protomártir, el primer mártir, Sant Esteve, Stephanus

Lorenzo - Llorenç (la L inicial se palataliza y la z se convierte en esa ç tan característica).

Baudilio - Boi (¡este es el rey del cambio! De Baudilio a Sant Boi o Boy (Sanboy) va un abismo que ni la mejor tijera).

Baudilio, restaurante, Valderrobres, Fabiana Arévalo

De Medardo pasamos a Sant Medir, una evolución fonética de las de antes).

Cucufato o Cucufate (Cucuphati) - Cugat (otro cambio drástico de la raíz latina medieval, nada de cortar solo la última letra).

//

Alejandro Alejandr

Alonso Alons / Alfonso; Amfos; Alfons;

Alvaro o Álvaro - Alvar o Álvar (al bar)

Ambrocio Ambroci

Ambrosio Ambrosi

Anacleto Anaclet

Anastasio Anastasi

Anselmo Anselm

Antonio Antoni (Toni)

Apolonio Apoloni

Arévalo, Aréval

Arnaldo Arnald (Arnaut, Arnaud, Arnau)

Otegi, EH, Bildu, Barcelona

Arturo Artur

Artur Quintana Font, barretina, boina de gairó


Atilano Atilan

Atilio Atili

Augusto August

Augustino Augustin

Aurelio Aureli

Basilio Basili

Benito Benit (Benet; Benezeg; Benoît) (Benedicto, Benedictus, etc.)

Bernardo Bernard (Bernatz, Bernat)

Bonifacio Bonifaci

Calixto Calixt

Camilo Camil (sin embargo, el aragonés catalanista Ignacio Sorolla Vidal no le llama Camil.)

Cándido Cándid

Casimiro Casimir

Cecilio Cecili

Celestino Celestin

Celso Cels

Cesáreo Cesáre

Ciro Cir

Ciriaco Ciriac

Cirilo Ciril

Claudio Claudi

Clodoveo Clodove (Clovis)

Cornelio Corneli

Crisanto Crisant

Cristiano Cristian


Dacio Daci

Dámaso Dámas

Damián Damiá

Danilo Danil

Darío Darí

Demetrio Demetri

Desiderio Desideri

Desideri Lombarte parlabe chapurriau

Diego Dieg (Didac; Didacus)

Diodoro Diodor

Dionisio Dionisi

Domingo Doming

Donato Donat

Doroteo Dorote

Duilio Duili


Edmundo Edmund

Eduardo Eduard

Egidio Egidi

Eladio Eladi

Eleuterio Eleuteri

Eligio Eligi

Eliseo Elise

Emilio Emili

Enzo Enz

Epifanio Epifani

Erasmo Erasm

Ernesto Ernest

Esmeregildo Esmeregild

Eufemio Eufemi

Eugenio Eugeni

Eulogio Eulogi

Eusebio Eusebi

Eustaquio Eustaqui

Eutiquio Eutiqui

Evaristo Evarist


Fabio Fabi

Fabiano Fabian

Fabricio Fabrici

Fausto Faust

Federico Federic

Felicio Felici (Félix; Feliu)

Feliciano Felician

Fernando Fernand (Ferran; Ferrand; Ferdinando, Ferdinandus)

Fidencio Fidenci

Filiberto Filibert

Filomeno Filomen

Flavio Flavi

Florencio Florenci

Florentino Florentin

Fortunato Fortunat (y Jacinto, Jacint)

Francisco Francisc (Francesc; Cesc; Cisco; Franciscus)

Fulgencio Fulgenci


Gelasio Gelasi

Gerardo Gerard

Germano German (Germán; Germain)

Gerónimo Gerónim
Jerónimo Jerónim

Gervasio Gervasi

Giraldo Girald (Giralt; Geralt; Gerald)

Godefredo Godefred

Gonzalo Gonzal

Gregorio Gregori

Gualterio Gualteri

Guido Guid

Guillermo Guillerm

Gundemaro Gundemar

Gustavo Gustav

Heberto Hebert

Heliodoro Heliodor

Heraclio Heracli

Heriberto Heribert

Hermenegildo Hermenegild (Armengol)

Herminio Hermini

Higinio Higini

Hilario Hilari

Hipólito Hipólit (Pólit de la Ascuma; San Pólit de Areñs de Lledó)

Homero Homer

Honorio Honori

Horacio Horaci

Humberto Humbert

Ignacio Ignaci (Nacho, como Sorolla Vidal.)

Natxo Sorolla, rog, roch, roig, Peñarroya de Tastavins

Ildefonso Ildefons

Inocencio Inocenci

Ireneo Irene

Isauro Isaur

Isidoro Isidor

Isidro Isidr


Jacinto Jacint

Jacobo Jacob

Josefo Josef

Julio Juli

Justo Just

Ladislao Ladisla

Laureano Laurean

Lázaro Lázar

Leandro Leandr

Leocadio Leocadi

Leonardo Leonard

Leoncio Leonci

Leopoldo Leopold

Liberato Liberat

Liborio Libori

Lino Lin

Livio Livi

Lorenzo Lorenz

Lucio Luci

Luciano Lucian

Ludovico Ludovic (Louis, Luis, Lluís, y muchas variantes como Hludovico)

Lluis Companys, Fossar, Pedrera, mausoleo


Macario Macari

Macedonio Macedoni

Magno Magn

Mamerto Mamert

Manolo Manol (Manel, de Manuel)

Marco Marc

Marcelo Marcel

Marcelino Marcelin

Marciano Marcian

Mario Mari

Mariano Marian

Martino Martin (Martín, Martí)

Mateo Mate

Mauro Maur

Mauricio Maurici

Máximo Máxim

Maximiano Maximian

Maximiliano Maximilian

Maximino Maximin

Modesto Modest

Narciso Narcis

Nazario Nazari

Nemesio Nemesi

Nicasio Nicasi

Nicodemo Nicodem

Nilo Nil

Nino Nin

Norberto Norbert


Octavio Octavi

Octavio Serret, Valderrobres


Olegario Olegari / Olaguer

Olimpio Olimpi

Oliverio Oliveri

Onésimo Onésim

Orencio Orenci

Orfelio Orfeli

Orlando Orland

Oswaldo Oswald

Oto Ot (de Moncada)

Otilio Otili

Ovidio Ovidi

Pablo Pabl

Pancracio Pancraci

Paolo Paol

Patricio Patrici

Paulino Paulin

Pedro Pedr (Pere, Pedrito, Perico, Peret,  de Petrus)

Pelayo Pelay

Perfecto Perfect

Petronio Petroni

Pío Pí

Plácido Plácid

Plutarco Plutarc

Policarpo Policarp

Pompeyo Pompey

Pompeyo Fabra, gramática de la lengua catalana; llengua valenciana

Ponciano Poncian

Porfirio Porfiri

Primitivo Primitiv

Procopio Procopi

Prudencio Prudenci

Quinto Quint

Quirino Quirin

Rafaello Rafaell

Raimundo Raimund
Ramiro Ramir
Raymundo Raymund

Regino Regin

Régulo Régul (la Régula)

Remigio Remigi

Renato Renat

Reynaldo Reynald

Ricardo Ricard

Roberto Robert

Rocco Rocc

Rodrigo Rodrig

Rogelio Rogeli

Rolando Roland

Romualdo Romuald

Rómulo Rómul (y Remo, Rem)

Rosendo Rosend

Rufino Rufin

Ruperto Rupert

Rústico Rústic

Sabino Sabin

Sacramento Sacrament

Sancho Sanch

Santiago Santiag

Santino Santin

Saturnino Saturnin (Sadurní)

Saulo Saul (: Saúl)

Segismundo Segismund

Segundo Segund

Sergio Sergi

Severo Sever

Severiano Severian

Severino Severin

Silverio Silveri

Silvio Silvi

Simplicio Simplici

Sinesio Sinesi

Sinforiano Sinforian

Sixto Sixt

Sotero Soter

Tadeo Tade

Tarsicio Tarsici

Teodolfo Teodolf

Teodoro Teodor

Teodosio Teodosi

Teófilo Teófil

Teótimo Teótim

Terencio Terenci (Moix)

Tiberio Tiberi

Tiburcio Tiburci

Timoteo Timote

Tito Tit

Toribio Toribi


Ubaldo Ubald

Urbano Urban

Valerio Valeri

Valeriano Valerian

Vasco Vasc

Venceslao Vencesla

Victorio Victori

Victoriano Victorian (San Victorián)

Victorino Victorin

Virgilio Virgili

JM Virgili i Ortiga, morts, carretera, Espanya, C14, autovía, catanazi

Vito Vit

Wenceslao Wencesla

Wilfredo o Wifredo Wilfred o Wifred (Guifre, lo pelut, piloso, pilós)

Yago Yag (= Jaume, Jaime, Jayme, Iavmes; Santiago, Thiago, etc.)

Zeno Zen

Zofio Zofi

Zósimo Zósim

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CARTA CXVII.

Historia del monasterio de Alaón, o de la O. con el catálogo de sus Abades, y algunas curiosidades del mismo.
 
Mi querido hermano: Este antiguo monasterio de la orden de San Benito, no ha tenido la felicidad de conservar las escrituras de sus primeros siglos, como las han conservado casi todos los de esta provincia. De ellas no tienen sino copias en un libro del siglo XVI, y copias tan malas que no me atreví a tomar siquiera una nota de su contenido. El Cardenal Aguirre publicó en la colección de concilios, la escritura de su fundación, o sea el precepto con que Carlos el Calvo la confirmó año V de su reinado, el cual redujo dicho escritor al año 832 de Cristo, equivocación notable, porque Carlos no entró a reinar hasta que murió su padre Ludovico Pío en 840.
 
Y como en esto se engañó ¿quién sabe si habrá otros yerros en el contenido de la escritura? En fin, por ella consta que Vandregisilo Conde, y su esposa María habían edificado este monasterio diez años antes, con consentimiento de sus hijos, entre los cuales cuenta a Atón y su mujer Einzelina, Condes de Pallás, estableciendo en él la regla de San Benito y sujetándola al monasterio de San Pedro de Cires (Siraciense), y que lo habían dedicado Bartolomé, Arzobispo de Narbona y Sisebota (Sisebuto), Obispo de Urgel, a cuya diócesi pertenecía. Hoy es de la diócesi de Lérida. Confirma, pues, el Rey todas las donaciones que se habían hecho a la nueva casa y a su perpetuo Abad Obbonio (a: De esta escritura hablan largamente analizándola muy detenidamente los historiadores de Languedoc, tom. I al año 844.).
 
En este documento se da a este lugar el nombre de Alacoon. Otras escrituras antiguas le llaman Alagón y Alaón. Este último parece haber prevalecido, y de él por corrupción se llama el monasterio de La O; no como dicen vulgarmente, porque el estrecho barranco donde corre la Noguera de Ribagorza forme la figura de una O, que si esto valiera, mejor debiera llamarse de la L, ni tampoco de la advocación de nuestra Señora de la O, cosa muy moderna respecto de la antigüedad de la casa.
 
En un privilegio que concedió Bernardo Conde de Pallás a esta casa y su Abad Frugello (Vid. Marca Hisp. Ap. núm. XXXIII), y en otros documentos posteriores suena dedicada a Santa María y San Pedro y situada in pago Palliarense in valle Urritense.
 
Que este monasterio se edificase hacia el 834, se confirma por el testamento del Obispo de Urgel Sisebuto II hecho el año 839, en el cual deja la siguiente manda: Do et concedo similiter domum domnae meae Virginis Mariae, monasterium Alaone, Bibliotecam (libro así llamado).
 
A la claridad con que consta que en este monasterio se mandó profesar y se profesó efectivamente la regla de San Benito con Abad propio e independiente, cuya elección era propia de los monjes, no se opone lo que decía en el año 1092 de Cristo, dotando a la catedral de Roda su Obispo Raimundo Dalmacio: Abaciam Alaonis insuper eis trado (a los canónigos), et precipio ut semper monachorum conventus ibi maneat; Abas vero qui ibi erit, ab Episcopo et canonicis Sancti Vicentii (de Roda) eligatur, et semper sit eis subditus. Porque de estas palabras no se infiere, que Alaón variase de regla o perdiese el derecho de nombrarse su Abad: sólo aluden a la jurisdicción episcopal, que debían reconocer en Roda, como en su matriz; y así eligatur no es preciso tomarlo por elección, sino tan sólo por confirmación del electo. A esta sujeción era consiguiente el derecho de que ya entonces estaba en posesión el Abad de asistir a la elección del Obispo Rotense junto con los canónigos, como consta que lo verificó Abbo en la del Obispo Borrell en 1017.
 
Fáltales aquí el catálogo de sus Abades. Diré de algunos, cuyas memorias he hallado e ido apuntando en varias partes.
 
Existencia.
 
Obbonio, fundador 834. 844. (Obboni)
 
Brandila 861
 
Centullo 882 (Centull)
 
Trugello 925 (Trugell)
 
Oriulfo 973 (Oriulf)
 
Eximino 1002 (Eximin)
 
Ponce 1015
 
Abbo 1017 (Abb)
 
Velasco 1032 (Velasc)
 
Alhelmo 1039 (Alhelm)
 
Bernardo 1077 (Bernard, este es muy usado, Bernatz, Bernat)
 
A este Abad y su monasterio dio en este año el Obispo de Zaragoza Julián, la iglesia de Suriana, que era de su diócesi: va copiada del original (a: Ap. núm. XXXVIII.).
 
Álvaro. (Álvar)
 
Altemiro. (Altemir, que visitó las cuevas de Altamira.)
 
Enego. (Eneg; Eneco, Íñigo, Ignacio, Nacho, etc.)
 
Evarardo. (Evarard)
 
Estos cuatro Abades se nombran como ya difuntos en la contestación de este monasterio a la encíclica en que el de Ripoll le participó en el año 1102 la muerte de su Abad Bernardo.
 
Arnaldo 1104. (Arnald; Arnaud; Arnau)
 
Don Pedro I de Aragón dio a este Abad la iglesia de San Bartolomé, que acababa de construir en el castillo de Calasanz, para que le ayudasen a dar gracias a Dios por los beneficios recibidos de su mano, particularmente en la expugnación y toma del dicho lugar y su castillo, el cual dice que conquistó el día 23 de agosto en 1102. Va copia (b: Ap. núm. XXXIX.).
 
Bernardo 1125.
 
Va copia de una donación que le hizo ese año (era 1163) la Reina Doña Berta, mujer de Don Pedro I de Aragón (c: Ap. núm. XL.).
 
Ponce 1125. 1155.
 
Pedro Ramón 1158.
 
Ponce 1170. 1192.
 
Bernardo 1199. 1204.
 
Berenguer de Cornudella 1210. 1216.
 
Ramón de Montfromid 1227.
 
Guillermo de Cornudella 1233. 1249.
 
Bernardo de la Piedra 1255.
 
Guillermo de Claramunt 1259. (Guillerm; Guillem, Guilhem, etc.)
 
Ferrer 1272. 1295.
 
Guillermo de Villaflor 1336. 1345.
 
Pedro 1359.
 
Guillermo de Vilamur 1414.
 
Amalrico 1428 (Amalric)
 
Antonio de Mur 1487. 1490.
 
Martín de Sese (Sesé) 1540.
 
El archivo es poca cosa, según ya insinué. De códices manuscritos no vi ninguno, sino es un Breviario de la orden de San Benito de mitad del siglo XIV. Y es fama que los había muy apreciables por su antigüedad, pero tuve el sentimiento de no hallarlos, porque los había extraído de allí el Sr. Abad y Lasierra, que después fue Arzobispo de Selimbria e Inquisidor general. De estos robos literarios podía poner un largo catálogo. Mas ¿qué haré con referirlos si lejos de castigarlos el gobierno, tal vez premia a sus autores enriquecidos con la hacienda común?
 
La iglesia parece ser obra de hacia el siglo XII: está blanqueada y desfigurada con adornos y altares de mal gusto. En los claustros hay una piedra con este letrero: Ermengaudus et Ermesen. uxor eius hunc porticum fecerunt facere, et hic notatur locus sepulturae eorum.
 
No puedo acomodarme a creer que estos fuesen Condes de Urgel, como allí me quisieron persuadir, puesto que lo calla la piedra, donde quedó lugar para decirlo y mucho más.
 
Dios te guarde, etc.
 

// Harán lo mismo con nombres femeninos los pixapins?

viernes, 19 de diciembre de 2025

Dichosa repoblasió (agüelo Sebeta, Luis Arrufat Jarque)

Dichosa repoblasió.

(N. E. Sol edito lo que vech que es una errata, dixo les paraules que Luis escriu desde fa tems a la seua manera.)

Dichosa repoblasió (agüelo Sebeta, Luis Arrufat Jarque), gramola

 
Cuan era menut, encara no ñabíe tv, ni siquiera radio, depreniem les cansóns en la Gramola de la sala de ball de la carretera.
Estáe de moda, entre atres, lo Dúo Dinámico. M’enrecordo que una de les seues cansóns ere “Quince años tiene mi amor”. La van tocá un domenche per de tarde que es cuan faen ball, y, al atre día, cullín olives, yo tot lo rato estaba chulán eisa cansó, un camí, un atre, ere la música de moda. Hasta que algú per damún de mi a la olivera va di:

– Ya val, cansat, ¿No veus que los quinse añs ya se han fet dosens?
Chitón. Hasta micha hora dispués que, sense donamen cuenta, la boca va escomensá a chulá atre camí. Un ruido de golpe del gancho contra una branca, a la boreta de la meua esquena, me va fe entendre que se habíe acabat la música.
Asó ve a cuento a que estos díes han posat a La Comarca un treball del Chapurriau y enseguida han saltat los de sempre, en lo matéis sonsonete:

“Jaime Guimerá López
30 Ene 2024 16:35

El catalán llegó al Matarraña y al Mezquín hace aproximadamente 800 años con una mayoría de repobladores venidos del Pallars y del Urgell. Solo deben mirar la inmensa cantidad de apellidos toponímicos catalanes que hay entre los vecinos del Matarraña y del Mezquín desde la edad media y hasta día de hoy.”

¡¡¡Cansats!!!
Y natres: acoquinats, acotets.
Si u diuen ells, tindrán raó. Acachem lo cap y ells lo apuchen més.
U saben tot. Sempre les mateises escuses: los notaris, la repoblasió.
Y no tenen que demostrá res. O, com a mol, mos trauen a rellui que aisó u diuen los enterats y natres seguim callán.
Aisí no mos aclarirem mai. Ells tenen la teoría, natres la práctica, ells estudien la llengua, natres la parlam.
Y se van creisén. Com se han enterat que han trobat señals de la nostra llengua més a dintre del terreno y ya casi a la bora de Navarra, apuren la cosa:

30 Ene 2024 13:11
No entiendo la manía de no admitir el hermanamiento con Cataluña.
La lengua en la franja es la misma. Antiguamente se extendía más al interior. En fin el divide y vencerás parece infalible.”

Aso u diu ésta, mentres que un amic meu, mol estudiat, al no podem contestá de la aparisió de eises palaures a uns atres puestos, me diu:
“– Es casualidat, com tots venim del llatí, pos ña voltes en que les mateises palaures apareisen a uns atres puestos.”
Sí, home, per generasió espontánea, les mateises palaures separaes a kilómetros en la mateisa pronunsiasió y lo matéis significat. ¡Venga!. (¿Se note que estic escaldat?). Estic fart de llichí sempre lo matéis.
Y entonses aparéis un agüelo, sense estudios, sol discurrín y discurrín en lo seu cap ple de serrín y pense estes coses.
Als nostres pobles chuguem al guiñot y se diu que mentres ña cartes en choc, ña partida. Ells pareisen que van guañán la primera ma, que ya ne tenen de bones, pero falten les tornes y yo hay guañat partides en trenta de roines. La sort está a la bosa, a ver qui trau la boleta negra.
Hay tratat de buscá eisa repoblasió. No la hay trobat. Soc torpe. Lo Jaime me diu que fa uns vuitsens añs. Hay buscat y per eisos añs la historia mos parle del rei aragonés Alfonso I el batallador.
Te una historia mol ampla, es interesán llichila. Conte coses com que les tiarres que anáe conquistán les encarregae als seus “tenéns” y estos les repartien entre la chen que li acompañae a la guiarra y los nomene navarros, castellanos, vinguts del atre costat de la frontera fransesa, de la tiarra OCCITANA, aón teníe bons amics y en los que s’enteníe mol be (la dona de Ramiro II ere de allí, PoitouPoitiers).
Y tamé disae que los moros que se volíen quedá tingueren la seua part, entre ells los meus abanpasats y aquí estem.
Es lo que se fae sempre, al meu terreno, cuan les ordens militars, tamé van reparti la tiarra conquistada entres los seus soldats, algúns dells, retos.
Tenim un cas mol cla. Jaime I va repartí Valensia entre los seus soldats y u va disá escrit al “Llibre del repartimén” que estae guardat al Archivo de la Corona. Com a eise llibre no ñabíe prau cataláns pa chustificá que eisa ere la manera en que habíen dut lo catalá a Valensia y entonces los valensiáns no teníen la seua llengua. Lo encarregat del Archivo “Próspero de Bofarull” va falsificá aquell llibre, cambián los noms dels soldats, per noms cataláns. Pero lo van descubrí y se va demostrá que de la chen que duye Jaime I, sol un dos per sen eren cataláns. En tan pocs no se podíe chustificá que habíen portat la llengua catalana a Valensia.
Lo Bofarull, no sol va fe aisó, mentres estáe encarregat del Archivo, va desapareise lo testamén del Rey, aón, según conten, se esclarien unes atres coses. Pensareu que a este home desleal lo van castigá, no siñó, no, pa Cataluña y los amics del catalá, va sé tot un modelo y, pa que no se olvido, sol entrá al Archivo, allí está la seua figura donante la benvinguda.

Lo encarregat del Archivo “Próspero de Bofarull” va falsificá aquell llibre,

Bueno a lo que anaem. An aquells tems los condats de la Marca Hispánica, no estáen tan chunits com mos volen fe creure, hasta reñien entre ells.
Al 1134, per ahí deu aná l’añ que diu Jaime, ¡sorpresa! Lo condat de Pallars estáe dividit en Jussá y Sobira.
Sobira ere de Urgell y Jussá ere de ARAGÓ, chun en Arán.
Chen de Jussá y Arán, anáen luchán en Alfonso y éste al repartí les tiarres conquistades nels donáe igual que als atres soldats.
¿Estáen repoblán? Com los demés, ¿disáen los apellits? com los demés, ¿imposáen la seua llengua? NO, aportáen palaures com tota la demés chen, pero es que ñabíe mols occitáns que parláen casi com ells, llugo éstos disarien més palaures que, per lo que paréis ara algú vol se l’amo. Penso que la chen del terreno tindríe la seua manera de parlá y los “repobladós” disaríen alguna palaura, normal. Com normal ha degut se que los mils y mils de aragonesos que han “repoblat” Cataluña, hasquen dut tamé alguna palaura, pero desde llugo, com tampoc los de Pallars, han cambiat la manera de parlá del terreno.
Ñauríe que pensá. ¿Cuánta chen de Pallars acompañaríe al rey? Perque si se dedicáen a repoblá, disán chen a tots los pobles que guañáen, pronte se quedaríe sense res. An aquells tems los terrenos no teníen tanta chen com ara y ademés algú se haurie quedat pa treballá la tiarra.
camíns tamé los de Urgell, entre ells Sobirá, anáe en Alfonso, pero anáen com soldats dell, o sigue lo que faren, igual que lo que faen los de Jussá u farien en nom del rey de Aragó. Que no vinguen ara reclamán coses rares.
No tos olvido que los de Jussá eren part del Reinat nostre o sigue que faren lo que faren en apellits, en llengua en lo que vullguen ere del reinat de Aragó.
Per un atra part
“A finales de 1117 la ciudad de Zaragoza quedó tras la muerte del gobernador interinamente en manos del gobernador de Murcia que inspeccionó la plaza pero esperaría el nombramiento de una nueva autoridad, generando un vacío de poder que Alfonso aprovechó.​ En preparación de un sitio contra una plaza fortificada, recurrió a sus alianzas transpirenaicas. Alfonso había mantenido importantes relaciones con Gastón IV, vizconde de Bearne. Gastón era un veterano occitano de las Cruzadas en Tierra Santa, de costumbres guerreras y religiosas similares al aragonés y señor de un vizcondado de fuerzas parejas a las de Aragón. Era además experto en armas de asedio como había demostrado en la toma de Jerusalén de 1099, cuando luchaba bajo Raimundo IV de Tolosa, con lo que acumulaba una experiencia en sitios de ciudades que podía ser vital para el rey Alfonso. No se sabe mucho de cómo nació su buena relación, probablemente basada en sus experiencias vitales similares forjadas en la guerra contra el musulmán, pero llegaron a ser amigos íntimos. Puede que ya estuvieran colaborando antes de 1117: el vizconde de Bearne aparece como tenente de Barbastro en 1113, sin que se sepa la razón,​ y estaba casado con la prima de Alfonso. Entre 1117 y 1118 en un concilio en Bearne se firmó un compromiso de colaboración con Aragón.
Tampoco se sabe si Gastón de Bearne influyó en otros nobles occitanos, pero con el respaldo del papa, que otorgó bula de cruzada y los beneficios religiosos asociados, muchos se sumaron a la campaña contra Zaragoza, a pesar del recuerdo de la derrota en 778 de Carlomagno, presente en las leyendas a través del Cantar de Roldán. Una bula de Gelasio II ratificó el Concilio de Toulouse de febrero de 1118 y reafirmó al ejército que se estaba congregando para conquistar la ciudad blanca.
En marzo de 1118, se congregó un gran número de caballeros y señores franceses y gascones en Ayerbe, bajo el mando de Alfonso. La lista incluye, además de Gastón, a su hermano Céntulo de Bigorra, a Bernard de Comminges, Guillermo IX de Aquitania y Bernard Atón de Beziers, con sus huestes y vasallos. Acudieron asimismo fuerzas del también aliado condado de Urgel, de Pallars, 292​ ya que el conde Bernardo Ramón fue feudatario de Alfonso I de Aragón, 293​ así como de la propia Ribagorza como era el caso de las tenencias ribagorzanas de Bernardo Ramón o de los tenentes locales Ramón Pedro, Pedro Gauzpert, Berenguer Gombal, Pedro Mir de Entenza o Ramón Amat."

Hay posat tot este tros per dos coses: la primera pa demostrá que lo nostre rey teníe mol bona amistat en los ocsitans, per lo que lo parlá de allí tamé se li pegaríe y eise pegamén ya lo portem desde la copia del Fuero de Jaca de 1077.
 
Y l’atra, la Marca Hispánica, de la que formaen part los condats de Barselona, Pallars, etc. Estaé manada per Fransa, per la part aón se parláe lo occsitá, nom que moltes voltes se li va doná al catalá del prinsipi. O sigue que los de Pallars debien parlá igual o mol paregut als amics del rey. Entonses quí mos va portá més influansia a la llengua uns pocs de Pallars o un mun de ocsitáns.
Tiarres de la actual Cataluña van está dintre del reinat de Aragó lo ball de Tortosa ere la Jota. Lérida va enviá los seus representáns a les Cortes de Daroca. Y moltes més coses que ya me canso de repetiles.
 
“El Tratado de Corbeil fue un acuerdo firmado el 11 de mayo de 1258, ​​​ entre Luis IX de Francia y el Rey de Aragón Jaime I el Conquistador con el fin de llegar a una paz duradera, conformando unas fronteras estables, entre la corona de Aragón y el reino de Francia. En él los condados de la Marca Hispánica pasaban a depender de Jaime y sus posesiones francesas del rey francés.”

Mireu si, desde fa tems, arriben mils y mils de africáns a España, no hay vist que diguen que mos volen posá la seua llengua, encara que, pasán lo tems algúns dels seus apellits se mesclarán en los nostres.
Chen de moltes nasións s’envan aná a viure a América, cada u teníe la seua llengua ¿Han cambiat lo inglés que se parle allí? Ah! Claro! Es que Cataluña y lo catalá es un atra cosa, son més grans y més importáns.
Un atra cosa que mos posen per dabán los amics del catalá es la opinió dels filólogos y maestres de la Cátedra de Catalá de la Universidat de Saragosa.
Cuan se va crea, la machoría dels maestres van vindre de Cataluña, ¿pa qué? Pa enseñá Catalá, no les modalidats de aragonés, NO veníen a lo que veníen, a enseñá Catalá y aisó es lo que han enseñat y los estudiáns que han eisit de eisa escola, ¿cóm han eisit preparats? en Catalá.
¿Qué voleu que enseñon ara? Lo que han deprés. Y ¿Qué voleu que estudion y que defenguen a cualquier puesto o llibre? Lo Catalá. Pan ells tot es catalá.
Yo, algún camí los diría que en ve de ficá lo catalá com a modelo y lo Aragonés com a derivat, que u faren al ravés, ¿A ver que eisie?

“Sobre 1400 se realizó un tratado entre Castilla y Aragón, la versión aragonesa se redactó al mismo tiempo que la castellana a finales de abril de 1409, pero lo seguro es que en aquel momento solo la segunda se registró en la Real Cancillería.
Todo apunta a que también se realizó una traducción al catalán.
En la versión en aragonés, el traductor era un escribano de lengua catalana, eso derivó en constantes interferencias lingüísticas. o, tiene la virtud de mostrar los rasgos que desde el exterior se atribuían a la lengua aragonesa.

El elevado número de elementos tomados del catalán es el aspecto más llamativo del texto respecto a escritos coetáneos en aragonés. Es bien sabido que ambos idiomas se influyeron constantemente durante la Edad Media, como consecuencia inevitable de su convivencia dentro del mismo Estado.
Así, el texto muestra la tensión inevitable entre el catalán, con seguridad la lengua materna y de trabajo del traductor, y el aragonés cancilleresco en que se esforzaba en redactar. La lengua en que estaba redactado era inequívocamente la aragonesa.
Se puede comprobar en los innumerables textos que se conservan de esta lengua y también en los dialectos actuales que agonizan en el tercio septentrional de Aragón.”

Y ara, dispués de asó, que cada u penso lo que vullgue.
Yo, podré está equivocat, pero u ting mol cla.

lunes, 29 de julio de 2024

4. 8. De la fira de Graus.

Capítul VIII.

De la fira de Graus.

¿Es una lengua el ribagorzano?

Va visitá encara per allá alguns atres pobles, y se va arrimá al Cinca passán per Barbastro, aon sol va visitá a la sempre amable Antonina, encara que portabe cuatre donselles a la llista, no per despressio de elles, sino perque de Barbastro no volíe amistat ni deutes. Va incliná la seua direcsió cap al orién y amún pera pujá a la Ribagorsa, y va arribá a la Pobla de Castro, aon va pará al messón, sense portá registre de aquell poble. Ere lo taberné charraire, alegre, franc y mol atén. Als postres va demaná llissensia y va entrá al cuarto de Pedro Saputo, y li va di que si volíe matiná una mica li podíe serví, perque pensabe aná a la fira de Graus a divertís un rato, y en veu baixa va afegí: y emportám una criada pera ama de claus, perque me se case la que ting, y la cuinera no val mes que per als topins y los teons.

Va arribá en aixó un llauradó, y lo va fé entrá dién:

- Este home, siñó caballé, es cuñat meu, germá de la meua dona que en pas descanso. Me vach casá fa setse añs, y mos van doná a mí una finca y an ella un atra; y entre les dos, que les vach sembrá aquell añ, vach arreplegá dos cafisos y mich de morcacho, una mica de pipirigallo y ya me va parí la dona. Yo vach escomensá a dím: pos vas be, Juan Simón; no tens aon sembrá enguañ, y la Felipa te parirá totes les pascues. Mal, Juan Simón, perque no ñaurá pa.

¿No ne ñaurá?, vach di, pos n'ha de ñabé, a discurrí. Y cavilán y no dormín me se va ocurrí un espessífic que algún san me va ficá al cap. Y li vach di a la meua dona: cariño, ya hay discurrit un modo pera que no mos falto pa; ya pots criá sense temó. 

Mira, Felipa, an este món sol són deshonra tres coses:

Sé pobre, no tindre dinés y portán.

- De aixó radé ya te libraré yo, va di ella.

- Calla boba, li vach contestá yo; no va per tú, que ya sé que no penses ficamels. Pos sí siñó, li vach di; aixó sol es deshonra an este món, y no atra cosa.

- Anem, Juan Simón, va di lo cuñat, que datres coses ñan. 

- Ya u sé, va replicá lo parlán; pero la verdat es la verdat, y en lo demés no se repare. Díxam parlá y no me golfejos les paraules. 

La meua Felipa se va alegrá mol y yo vach di: ya veus que an este poble ningú vol sé tendé o botigué, ni messoné, perque u tenen per afrenta, y los arrieros y viachans no saben aón pará, y van demanán favor y u paguen mes car y están mal servits. Lo comprá y vendre, ¿pot sé afrenta?; lo doná fonda al que no té aón embutís, ¿pot sé afrenta? Cornut siga si aixó no es mentira. Yo hay pensat, pos, comprá oli, vi, pa, arrós, abadejo, sardines, guardiassivils de cubo, tossino salat, cansalada, magre, espessies y datres coses, y tindre abacería de botiga y fem messoné; ¿te pareix be, cariño? 

Y me va contestá:

- Com diuen que venim de bons...

- Calla, tonta, an este món cap pobre es bo; tots los miren de reúll y així com de gairó. Disme que sí, y en dos paletes te fach rica, y tamé mes hermosa, perque les riques totes u són, encara que no u siguen. ¡Qué guapa, y qué refilada los díes de festa cuan vaigues a missa, y tornos, y a cada cosa que remogues o regiros al arca sonon per allí los doblons! Encara no n'has vist cap, encara no saps cóm són; ya vorás después. Y en aixó la vach ficá contenta, y me vach eixecá, que ere encara de matí y estabem a la márfega. Y aquell mateix día, agarro y veng los dos terrenos, lo meu y lo de la meua dona. 

Aquí está mon cuñat que no me dixará di mentires.

¡Qué lloco, díe la gen, qué perdut! Lo que ven, acabe. 

Y tú tamé, Silvestre, u díes, y ton pare mes, que va vindre y me se va volé minjá, y va fé plorá a la Felipa. Pero yo chitón y a la meua. Conque vach y me compro un ruc (en perdó de vostra mersé), y ¡qué tieso que ere!, y baixo a Basbastro y lo torno en les banastes carregades a cormull pera la botigueta. Y a la hora que solen vindre los arrieros vach eixí a la plassa y los vach di: a casa meua, que soc messoné. Ya fa de aixó catorse añs, prop de quinse, y cuatre que me se va morí la dona, ben rica, y en mes carneta que vatres me la vau doná, cuñat, en tota la vostra sopopeya (prosopopeya), que al final, en que veniu de bons, tens una somera, y roína y guita, que si te se mor te quedes tan a peu que no has de montá ya mai datra cabalgadura que la cavegueta, si yo no te dixo alguna bestia de les meues. Yo ting un parell de mules, una está ya algo desmemoriada, y campos y terra, finques, faixes, gayes, freginals, y olivás plens de olivés y olives, y un jaco que se beu y talle lo ven, y grassies a Deu que no sé aón ficáls; y per aixó tan de bons ving ara com cuan me vach casá y era pobre. Los meus fills van a llaurá, y no ne ñan de mes garridos, pinchos, pitos y envejats al poble. 

¡Ay, habés mort sa mare!

En mol gust sentíe Pedro Saputo la relassió del messoné, y preguntanli per la fira, va di:

- An ixa fira, siñó caballé, no se ven lo que de ordinari se ven a totes, encara que no falte res, sino que es fira de criats y criades. Allí acudixen de tota la Ribagorsa los mossos y mosses, en cuadra o sense cuadra, que volen afirmás, ells pera mossos de llauransa o  muleros, y tamé pera pastós o un atre ofissi, y elles pera criades, niñeres, caseres de mossens, lo que ixque y segons la persona. 

Y ¡qué guapes algunes! ¡Qué fresques y espabilades! Yo no me la pergo may; y dos criades que ting y tres que me se han casat, dos al tems de la meua dona y una después, totes les hay portat de allí, y totes bones, perque ting bon ull y no me engañen. Es verdat que bon amo fa bon criat, y com les trato be...

- Massa, va di lo cuñat.

- ¿Veéu?, ya ha caigut a la malissia. Siñó caballé, la enveja es mol roína, perque no cregáu que es atra cosa. Be pareix que me les trauen, que no dirán sino que lo serví a casa meua, y aixó messoné, sigue concilianda de novios, que sempre les sobre per damún del cap. Sense armonía y bona voluntat, ¿cóm habíe de ñabé pau a casa? Y viure sense pau y sense gust cap ley u mane. 

¿Ting raó, siñó caballé?

- La teníu, y mol gran, va contestá Pedro Saputo; perque la vida sense agrado, sense descans del cor, no es vida verdadera sino purgatori abans de tems. Sol que com sou viudo, la malissia salte después... 

- Aixó, aixó, va di lo messoné. ¿Veéu, Silvestre com tamé lo siñó diu que es malissia? Y si me casara, después no me serviríen tan be les sagales, perque totes en sentí que es un home casat, al instán li fiquen la cara anugolada. Un atra que troba com la Simona, que així se diu esta; y lo que tingue enveja que revento. Anem, cuñat, que lo siñó ha de descansá. Van eixí los dos cuñats, quedán en Pedro Saputo en que lo acompañaríe lo messoné y li enseñaríe lo que encara no habíe vist ni se veu mes que an aquella fira.

Van matiná y lo messoné en lo seu jaco voladó y talladó de ven va acompañá a Pedro Saputo, diénli pel camí:

- Ya vorá sa mersé, cuántes y qué guapes. Totes se fiquen al seu puesto, que es la Creu y cuan se arrimen a mirales fan uns ullets...

Yo per la mirada les calo, y la que es fina tamé me cale a mí, y sense parlá mos entenem. Porten cusida per dins una burchaqueta deball del bras, y allí una estampa de Santa Romera, abogada de les rellissades; les burchaques les hi cusen les yayes, encarreganles mol que se encomanon a la santa. Y si anéu a feles cussigañes, pessigolles, pessiguañes o gochet, fuchen y diuen que les malmetréu la estampeta; pero aixó es a la plassa y al escomensamén.

En tan alegre conversa van arribá a Graus, y com día de festa que ere (san Miquial) van aná primé a la iglesia, van empendre lo amorsaret en tords fregits, y después, habense dixat portá Pedro Saputo aon va volé Juan Simón, van aná a la Creu, que es la parada, la botiga y ferial propi de les sagales.

En efecte, estáen allí y ne ñabíen moltes, y algunes mol grassioses y ben majes. Y li va di Pedro Saputo al messoné:

- Anéu vosté, Juan Simón, per un costat y yo per un atre; vosté ne marcaréu una y yo un atra, que sabén lo seu gust vach a vore si lay enserto. U van fé així, y acabán la revista de totes, se van apartá a una vora a conferensiá. Y encara que Pedro Saputo ne habíe vist una que li va pareixe que seríe la que mes ompliríe lo ull al seu huésped, en tot per probál, va di que li conveníe una que ñabíe en sintes blaves, de bon bona figura, y linda presensia, que en dos amigues fée la desfeta a una vora. Y lay siñalabe.

- Perdonéu, siñó, va contestá lo messoné; sí que me agrade, pero sirá mol retrechera y engañará hasta a la seua sombra, ¿no veéu que sap mol? Milló es la del llas vert, aquella que mos mire, y que encara que vergoñoseta ya me ha dit en los ulls tot lo que yo volía sabé. Y veéu, ya me la está encorrén aquell mossen, que es lo de Salas Altas, y me la bufará y me dixará a la lluna de Valensia. 

Pos no ha de sé per an ell, botovadéu, que vach allá y la firmo de un brinco. Y dit y fet se dispare cap an ella y li diu:

- Demanéu jornal, la del llas vert, y veníu en mí pera ama de claus de casa meua, que soc botigué y messoné. Li va demaná nou escuts y dos parells de espardeñes de espart a estrená.

- Deu t' en daré, va di ell, ademés de un parell de sabates, y van quedá conformes, y se la va emportá y la va enviá cap a la seua fonda en les señes.

Va quedá admirat Pedro Saputo del coneiximén del messoné, pos en efecte ere la mateixa que ell li habíe marcat. La de les sintes blaves se va acomodá de casera en lo mossen de Salas. Y de mes de sixanta sagales sol unes quinse se van entorná cap als seus pobles esperán un atre añ milló. Tamé Pedro Saputo ne va afermá un atra pera casa de sons pares, y com no podíe portala en ell la va entregá y encomaná al messoné hasta que una persona de confiansa vinguere a per nella.

- Y miréu, li va di...

- Enteng, enteng, va contestá Juan Simón; bon ull hau tingut; pero anéu descansat, que yo, siñó, lo meu meu y lo de atre de atre. ¡Collons ! Milló es esta que la meua; pero res, lo dit, dit; com si li dixáreu ficades armes reals o guarda suissa. La enviaré a vostra mersé igual que la va parí sa mare, exeptuán les cuentes passades.

En cuan a les del registre, que ne eren dos, les va vore Pedro Saputo sense manifestá quí ere, y se va doná per satisfet.


Original en castellano:

Capítulo VIII.

De la feria de Graus.

Anduvo aún por allá algunos otros pueblos, y se acercó al Cinca pasando por Barbastro, donde sólo visitó a la siempre amable Antonina, aunque llevaba cuatro doncellas en lista, no por desprecio de ellas, sino porque de Barbastro no quería amistad ni deudo. Inclinó su dirección al oriente hacia arriba para subir a la Ribagorza, y llegó a la Puebla de Castro, donde paró en el mesón, no llevando registro de aquel pueblo. Era el mesonero hablador, alegre, franco y muy atento. A los postres pidió licencia y entró en el cuarto de Pedro Saputo, y le dijo que si quería madrugar un poco le podía servir, porque pensaba ir a la feria de Graus a divertirse un rato, y en voz baja añadió: y traerme una criada para ama de llaves, porque se me casa la que tengo, y la cocinera no vale sino para los pucheros y los tizones.

Llegó en esto un labrador, y le hizo entrar diciendo: - Este hombre, señor caballero, es cuñado mío, hermano de mi difunta. Me casé hace dieciséis años, y nos dieron a mí un campo y a ella otro; y entre los dos, que los sembré aquel año, cogí dos cahíces y medio de morcacho, y antes ya me parió la mujer. Yo comencé a decir: pues estás bien, Juan Simón; no tienes donde sembrar hogaño, y la Felipa te va a parir todas las pascuas. Malo, Juan Simón, porque no habrá pan. ¿No habrá?, dije, pues ha de haber, a discurrir. Y discurriendo y no durmiendo m'ocurrió, un específico que algún santo me lo puso en la cabeza. Y le dije a mi mujer: cariño, ya he discurrido un modo para que no nos falte; ya puedes parir sin miedo. Mira, Felipa, en este mundo sólo es deshonra tres cosas: ser pobre, no tener dinero y llevallos. - De eso último ya te libraré yo, dijo ella. - Calla boba, le respondí yo; no va por ti, que ya sé que no piensas ponérmelos. Pues sí señor, le dije; eso sólo es deshonra en este mundo, y no otra cosa. - Vamos Juan Simón, dijo el cuñado, que algunas otras cosas hay. - Ya lo sé, replicó el parlante; pero la verdad es la verdad, y en lo demás no se repara. Déjame hablar y no me golfees las palabras. Mi Felipa s'alegró mucho y yo dije: ya ves que en este lugar nadie quiere ser tendero ni mesonero, porque lo tienen por afrenta, y los arrieros y viajeros no saben a do parar, y andan pidiendo favor y lo pagan más caro y están mal servidos. El comprar y vender, ¿puede ser afrenta?; el dar posada al que no tiene do meterse, ¿puede ser afrenta? Cornudo sea si eso no es mentira. Yo he pensado, pues, comprar aceite, vino, pan, arroz, abadejo, sardinas, tocino salado, especias y otras cosas, y tener abacería de tienda y hacerme mesonero; ¿te parece bien, cariño? Y me respondió: - Como dicen que venimos de buenos... - Calla, tonta, en este mundo ningún pobre es bueno; todos los miran de reojo y así como de lance. Dime que sí, y en dos paletas te hago rica, y también más hermosa, porque las ricas todas lo son, aunque no lo sean. ¡Qué guapa, y qué refilada los días de fiesta cuando vayas a misa, y vuelvas, y a cada cosa que rebullas en el arca suenen por allí los doblones! Aún no has visto ninguno, aún no sabes cómo son; ya verás entonces. Y con esto la puse contenta, y me levanté, que era aún de mañana y estábamos en la cama. Y aquel mismo día, cojo y vendo los dos campos, el mío y el de mi mujer. Aquí está mi cuñado que no me dejará mentir. ¡Qué loco, decían las gentes, qué perdido! Y tú también, Silvestre, lo decías, y tu padre más, que vino y se me quiso comer, e hizo llorar a Felipa. Mas yo callar y a la mía. Conque voy y me compro un burro (con perdón de vuesa merced), y ¡qué tieso que era!, y bajo a Basbastro y me lo traigo cargado de la tienda. Y a la hora que suelen venir los arrieros salí a la plaza y les dije: a mi casa, que soy mesonero. Ya hace de esto catorce años, cerca de quince, y cuatro que se me murió mi mujer, bien rica (a Dios no sea retraído), y con otras carnes que vosotros me la disteis, cuñado, con toda vuestra sopopeya, que al fin, con que venís de buenos, tienes una burra, y mala, que si se te muere te quedas tan de a pie, que no has de montar ya más cabalgadura que la azada, si yo no te lo presto. Y yo tengo par de mulas, y campos y olivares, y un jaco que se bebe el viento, y gracia de Dios que no sé dónde metella; y por eso tan de buenos vengo agora como cuando me casé y era pobre. Mis hijos van a la labranza, y no los hay más garridos y envidiados en el lugar. ¡Ah, haberse muerto su madre!

Con mucho gusto oía Pedro Saputo la relación del mesonero, y preguntándole de la feria, dijo: - En esa feria, señor caballero, no se vende lo que de ordinario se vende en todas, aunque no falta, sino que es feria de criados y criadas. Allí acuden de toda la Ribagorza los mozos y mozas que quieren afirmarse, ellos para mozos de labor o de mulas, y también para pastores u otra cosa, y ellas para criadas, niñeras, caseras de curas, lo que les sale y según la persona. Y ¡qué guapas algunas! ¡Qué frescas y lucidas! Yo no la pierdo nunca; y dos criadas que tengo y tres que se me han casado, dos en tiempo de mi mujer y una después, todas las he traído de allí, y todas buenas, porque tengo ojo y no me engaño. Es verdad que el buen amo hace el buen criado, y como los trato bien... - Demasiado, dijo el cuñado. - ¿Veis?, ya cayó en la malicia. Señor caballero, la envidia es muy mala, porque no creáis que es otra cosa. Bien parece que me las sacan, que no dirán sino que el servir en mi casa, y eso mesonero, sea concilianda de novios, que siempre les sobran por encima de la cabeza. Sin armonía y buena voluntad, ¿cómo había de haber paz en casa? Y vivir sin paz y sin gusto ninguna ley lo manda. ¿Tengo razón, señor caballero? - Tenéisla, y muy grande, respondió Pedro Saputo; porque la vida sin agrado, sin descanso del corazón, no es vida verdadera sino purgatorio antes de tiempo. Sólo que como sois viudo, la malicia salta luego... - Eso, eso, dijo el mesonero. ¿Veis, Silvestre como también el señor dice que es malicia? Y si me casase, después no me servirían tan bien las muchachas, porque todas en oyendo que oyen que es un hombre casado, al instante le ponen cara anublada. Otra que encuentre como la Simona, que así se llama ésta; y el que tenga envidia que se reviente. Vamos, cuñado, que el señor ha de descansar. Saliéronse en fin los dos cuñados, quedando con Pedro Saputo en que le acompañaría el mesonero y le enseñaría lo que aún no había visto ni se ve sino en aquella feria.

Madrugaron con el día y el mesonero con su jaco volador acompañó a Pedro Saputo, diciéndole por el camino: - Ya verá su merced, cuántas y qué guapas. Todas se ponen en su sitio, que es la Cruz y cuando se acercan a mirallas hacen unos ojos... Yo por la mirada las calo, y la que es aguda también me cala a mí, y sin hablar nos entendemos. Llevan cosida por dentro en el jubón o ropilla debajo del brazo una estampa de Santa Romera, abogada de los resbalones; que regularmente se las cosen las abuelas, encargándoles mucho que se encomienden a la santa. Y si les vais a hacer cosquillas, fuyen y dicen que les ajáis la estampa; pero esto es en la plaza y a los principios.

Con tan alegre conversación llegaron a Graus, y como día de fiesta que era (san Miguel) cumplieron primero con la iglesia, tomaron un ligero desayuno habiéndose dejado llevar Pedro Saputo a donde quiso Juan Simón, y fueron a la Cruz, que es la parada, y como la tienda y ferial propio de las muchachas.

Con efecto, estaban allí y había muchas, y algunas harto graciosas y bien prendidas. Y dijo Pedro Saputo al mesonero: - Id vos, Juan Simón, por un lado y yo por otro; vos marcaréis una e yo otra, que sabiendo vuestro gusto voy a ver si os acierto. Hiciéronlo así, y acabando el alarde y revista de todas, se apartaron a un lado a conferenciar. Y aunque Pedro Saputo había visto una que le pareció sería la que más llenaría el ojo a su huésped, con todo por probarlo, dijo que le convenía una que había con ribetes azules, y de buen talle, y linda presencia, que con dos amigas hacía la deshecha a un lado. Y se la señalaba. - Perdonad, señor, respondió el mesonero; sí que me gusta, pero será muy retrechera y engañará a su sombra, ¿no veis que sabe mucho? Mejor es la del lazo verde, aquella que nos mira, y que aunque vergonzosilla ya me ha dicho con los ojos todo lo que yo quería saber. Y veis, ya me la está acechando aquel cura, que es el de Salas Altas, y me la va a soplar y dejarme a la luna de Valencia. Pues no ha de ser para él, voto a bríos que voy allá y la firmo de un brinco. Y diciendo y haciendo se dispara a ella y le dice: - Pedid salario, la del lazo verde, y veníos conmigo para ama de llaves de mi casa, que soy tendero. Pidióle nueve escudos y dos pares de alpargatas. - Diez te daré, dijo él, con más de un par de zapatos, y quedaron ajustados, y se la trajo y la mandó a su posada con las señas.

Quedó admirado Pedro Saputo del conocimiento del mesonero, pues en efecto era la misma que él le había marcado. La de las cintas azules se acomodó de casera con el cura de Salas. Y de más de sesenta muchachas sólo unas quince se volvieron a sus pueblos para otro año. También Pedro Saputo afirmó otra para casa de sus padres, y como no podía llevarla consigo la entregó y encomendó al mesonero hasta que con persona de confianza enviase a por ella. - Y mirad, le dijo... - Entiendo, entiendo, respondió Juan Simón; buen ojo habéis tenido; pero id descansado, que yo, señor, lo mío mío y lo de otri de otri. ¡Malditilla! Mejor es que la mía; pero nada, lo dicho dicho; como si le dejaseis puestas armas reales. Se la mandaré a vuesa merced lo mismo que la parió su madre, salvo error de cuentas pasadas.

En cuanto a las del registro, que eran dos, las vio Pedro Saputo sin manifestar quién era, y se dio por satisfecho.