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viernes, 19 de diciembre de 2025

Dichosa repoblasió (agüelo Sebeta, Luis Arrufat Jarque)

Dichosa repoblasió.

(N. E. Sol edito lo que vech que es una errata, dixo les paraules que Luis escriu desde fa tems a la seua manera.)

Dichosa repoblasió (agüelo Sebeta, Luis Arrufat Jarque), gramola

 
Cuan era menut, encara no ñabíe tv, ni siquiera radio, depreniem les cansóns en la Gramola de la sala de ball de la carretera.
Estáe de moda, entre atres, lo Dúo Dinámico. M’enrecordo que una de les seues cansóns ere “Quince años tiene mi amor”. La van tocá un domenche per de tarde que es cuan faen ball, y, al atre día, cullín olives, yo tot lo rato estaba chulán eisa cansó, un camí, un atre, ere la música de moda. Hasta que algú per damún de mi a la olivera va di:

– Ya val, cansat, ¿No veus que los quinse añs ya se han fet dosens?
Chitón. Hasta micha hora dispués que, sense donamen cuenta, la boca va escomensá a chulá atre camí. Un ruido de golpe del gancho contra una branca, a la boreta de la meua esquena, me va fe entendre que se habíe acabat la música.
Asó ve a cuento a que estos díes han posat a La Comarca un treball del Chapurriau y enseguida han saltat los de sempre, en lo matéis sonsonete:

“Jaime Guimerá López
30 Ene 2024 16:35

El catalán llegó al Matarraña y al Mezquín hace aproximadamente 800 años con una mayoría de repobladores venidos del Pallars y del Urgell. Solo deben mirar la inmensa cantidad de apellidos toponímicos catalanes que hay entre los vecinos del Matarraña y del Mezquín desde la edad media y hasta día de hoy.”

¡¡¡Cansats!!!
Y natres: acoquinats, acotets.
Si u diuen ells, tindrán raó. Acachem lo cap y ells lo apuchen més.
U saben tot. Sempre les mateises escuses: los notaris, la repoblasió.
Y no tenen que demostrá res. O, com a mol, mos trauen a rellui que aisó u diuen los enterats y natres seguim callán.
Aisí no mos aclarirem mai. Ells tenen la teoría, natres la práctica, ells estudien la llengua, natres la parlam.
Y se van creisén. Com se han enterat que han trobat señals de la nostra llengua més a dintre del terreno y ya casi a la bora de Navarra, apuren la cosa:

30 Ene 2024 13:11
No entiendo la manía de no admitir el hermanamiento con Cataluña.
La lengua en la franja es la misma. Antiguamente se extendía más al interior. En fin el divide y vencerás parece infalible.”

Aso u diu ésta, mentres que un amic meu, mol estudiat, al no podem contestá de la aparisió de eises palaures a uns atres puestos, me diu:
“– Es casualidat, com tots venim del llatí, pos ña voltes en que les mateises palaures apareisen a uns atres puestos.”
Sí, home, per generasió espontánea, les mateises palaures separaes a kilómetros en la mateisa pronunsiasió y lo matéis significat. ¡Venga!. (¿Se note que estic escaldat?). Estic fart de llichí sempre lo matéis.
Y entonses aparéis un agüelo, sense estudios, sol discurrín y discurrín en lo seu cap ple de serrín y pense estes coses.
Als nostres pobles chuguem al guiñot y se diu que mentres ña cartes en choc, ña partida. Ells pareisen que van guañán la primera ma, que ya ne tenen de bones, pero falten les tornes y yo hay guañat partides en trenta de roines. La sort está a la bosa, a ver qui trau la boleta negra.
Hay tratat de buscá eisa repoblasió. No la hay trobat. Soc torpe. Lo Jaime me diu que fa uns vuitsens añs. Hay buscat y per eisos añs la historia mos parle del rei aragonés Alfonso I el batallador.
Te una historia mol ampla, es interesán llichila. Conte coses com que les tiarres que anáe conquistán les encarregae als seus “tenéns” y estos les repartien entre la chen que li acompañae a la guiarra y los nomene navarros, castellanos, vinguts del atre costat de la frontera fransesa, de la tiarra OCCITANA, aón teníe bons amics y en los que s’enteníe mol be (la dona de Ramiro II ere de allí, PoitouPoitiers).
Y tamé disae que los moros que se volíen quedá tingueren la seua part, entre ells los meus abanpasats y aquí estem.
Es lo que se fae sempre, al meu terreno, cuan les ordens militars, tamé van reparti la tiarra conquistada entres los seus soldats, algúns dells, retos.
Tenim un cas mol cla. Jaime I va repartí Valensia entre los seus soldats y u va disá escrit al “Llibre del repartimén” que estae guardat al Archivo de la Corona. Com a eise llibre no ñabíe prau cataláns pa chustificá que eisa ere la manera en que habíen dut lo catalá a Valensia y entonces los valensiáns no teníen la seua llengua. Lo encarregat del Archivo “Próspero de Bofarull” va falsificá aquell llibre, cambián los noms dels soldats, per noms cataláns. Pero lo van descubrí y se va demostrá que de la chen que duye Jaime I, sol un dos per sen eren cataláns. En tan pocs no se podíe chustificá que habíen portat la llengua catalana a Valensia.
Lo Bofarull, no sol va fe aisó, mentres estáe encarregat del Archivo, va desapareise lo testamén del Rey, aón, según conten, se esclarien unes atres coses. Pensareu que a este home desleal lo van castigá, no siñó, no, pa Cataluña y los amics del catalá, va sé tot un modelo y, pa que no se olvido, sol entrá al Archivo, allí está la seua figura donante la benvinguda.

Lo encarregat del Archivo “Próspero de Bofarull” va falsificá aquell llibre,

Bueno a lo que anaem. An aquells tems los condats de la Marca Hispánica, no estáen tan chunits com mos volen fe creure, hasta reñien entre ells.
Al 1134, per ahí deu aná l’añ que diu Jaime, ¡sorpresa! Lo condat de Pallars estáe dividit en Jussá y Sobira.
Sobira ere de Urgell y Jussá ere de ARAGÓ, chun en Arán.
Chen de Jussá y Arán, anáen luchán en Alfonso y éste al repartí les tiarres conquistades nels donáe igual que als atres soldats.
¿Estáen repoblán? Com los demés, ¿disáen los apellits? com los demés, ¿imposáen la seua llengua? NO, aportáen palaures com tota la demés chen, pero es que ñabíe mols occitáns que parláen casi com ells, llugo éstos disarien més palaures que, per lo que paréis ara algú vol se l’amo. Penso que la chen del terreno tindríe la seua manera de parlá y los “repobladós” disaríen alguna palaura, normal. Com normal ha degut se que los mils y mils de aragonesos que han “repoblat” Cataluña, hasquen dut tamé alguna palaura, pero desde llugo, com tampoc los de Pallars, han cambiat la manera de parlá del terreno.
Ñauríe que pensá. ¿Cuánta chen de Pallars acompañaríe al rey? Perque si se dedicáen a repoblá, disán chen a tots los pobles que guañáen, pronte se quedaríe sense res. An aquells tems los terrenos no teníen tanta chen com ara y ademés algú se haurie quedat pa treballá la tiarra.
camíns tamé los de Urgell, entre ells Sobirá, anáe en Alfonso, pero anáen com soldats dell, o sigue lo que faren, igual que lo que faen los de Jussá u farien en nom del rey de Aragó. Que no vinguen ara reclamán coses rares.
No tos olvido que los de Jussá eren part del Reinat nostre o sigue que faren lo que faren en apellits, en llengua en lo que vullguen ere del reinat de Aragó.
Per un atra part
“A finales de 1117 la ciudad de Zaragoza quedó tras la muerte del gobernador interinamente en manos del gobernador de Murcia que inspeccionó la plaza pero esperaría el nombramiento de una nueva autoridad, generando un vacío de poder que Alfonso aprovechó.​ En preparación de un sitio contra una plaza fortificada, recurrió a sus alianzas transpirenaicas. Alfonso había mantenido importantes relaciones con Gastón IV, vizconde de Bearne. Gastón era un veterano occitano de las Cruzadas en Tierra Santa, de costumbres guerreras y religiosas similares al aragonés y señor de un vizcondado de fuerzas parejas a las de Aragón. Era además experto en armas de asedio como había demostrado en la toma de Jerusalén de 1099, cuando luchaba bajo Raimundo IV de Tolosa, con lo que acumulaba una experiencia en sitios de ciudades que podía ser vital para el rey Alfonso. No se sabe mucho de cómo nació su buena relación, probablemente basada en sus experiencias vitales similares forjadas en la guerra contra el musulmán, pero llegaron a ser amigos íntimos. Puede que ya estuvieran colaborando antes de 1117: el vizconde de Bearne aparece como tenente de Barbastro en 1113, sin que se sepa la razón,​ y estaba casado con la prima de Alfonso. Entre 1117 y 1118 en un concilio en Bearne se firmó un compromiso de colaboración con Aragón.
Tampoco se sabe si Gastón de Bearne influyó en otros nobles occitanos, pero con el respaldo del papa, que otorgó bula de cruzada y los beneficios religiosos asociados, muchos se sumaron a la campaña contra Zaragoza, a pesar del recuerdo de la derrota en 778 de Carlomagno, presente en las leyendas a través del Cantar de Roldán. Una bula de Gelasio II ratificó el Concilio de Toulouse de febrero de 1118 y reafirmó al ejército que se estaba congregando para conquistar la ciudad blanca.
En marzo de 1118, se congregó un gran número de caballeros y señores franceses y gascones en Ayerbe, bajo el mando de Alfonso. La lista incluye, además de Gastón, a su hermano Céntulo de Bigorra, a Bernard de Comminges, Guillermo IX de Aquitania y Bernard Atón de Beziers, con sus huestes y vasallos. Acudieron asimismo fuerzas del también aliado condado de Urgel, de Pallars, 292​ ya que el conde Bernardo Ramón fue feudatario de Alfonso I de Aragón, 293​ así como de la propia Ribagorza como era el caso de las tenencias ribagorzanas de Bernardo Ramón o de los tenentes locales Ramón Pedro, Pedro Gauzpert, Berenguer Gombal, Pedro Mir de Entenza o Ramón Amat."

Hay posat tot este tros per dos coses: la primera pa demostrá que lo nostre rey teníe mol bona amistat en los ocsitans, per lo que lo parlá de allí tamé se li pegaríe y eise pegamén ya lo portem desde la copia del Fuero de Jaca de 1077.
 
Y l’atra, la Marca Hispánica, de la que formaen part los condats de Barselona, Pallars, etc. Estaé manada per Fransa, per la part aón se parláe lo occsitá, nom que moltes voltes se li va doná al catalá del prinsipi. O sigue que los de Pallars debien parlá igual o mol paregut als amics del rey. Entonses quí mos va portá més influansia a la llengua uns pocs de Pallars o un mun de ocsitáns.
Tiarres de la actual Cataluña van está dintre del reinat de Aragó lo ball de Tortosa ere la Jota. Lérida va enviá los seus representáns a les Cortes de Daroca. Y moltes més coses que ya me canso de repetiles.
 
“El Tratado de Corbeil fue un acuerdo firmado el 11 de mayo de 1258, ​​​ entre Luis IX de Francia y el Rey de Aragón Jaime I el Conquistador con el fin de llegar a una paz duradera, conformando unas fronteras estables, entre la corona de Aragón y el reino de Francia. En él los condados de la Marca Hispánica pasaban a depender de Jaime y sus posesiones francesas del rey francés.”

Mireu si, desde fa tems, arriben mils y mils de africáns a España, no hay vist que diguen que mos volen posá la seua llengua, encara que, pasán lo tems algúns dels seus apellits se mesclarán en los nostres.
Chen de moltes nasións s’envan aná a viure a América, cada u teníe la seua llengua ¿Han cambiat lo inglés que se parle allí? Ah! Claro! Es que Cataluña y lo catalá es un atra cosa, son més grans y més importáns.
Un atra cosa que mos posen per dabán los amics del catalá es la opinió dels filólogos y maestres de la Cátedra de Catalá de la Universidat de Saragosa.
Cuan se va crea, la machoría dels maestres van vindre de Cataluña, ¿pa qué? Pa enseñá Catalá, no les modalidats de aragonés, NO veníen a lo que veníen, a enseñá Catalá y aisó es lo que han enseñat y los estudiáns que han eisit de eisa escola, ¿cóm han eisit preparats? en Catalá.
¿Qué voleu que enseñon ara? Lo que han deprés. Y ¿Qué voleu que estudion y que defenguen a cualquier puesto o llibre? Lo Catalá. Pan ells tot es catalá.
Yo, algún camí los diría que en ve de ficá lo catalá com a modelo y lo Aragonés com a derivat, que u faren al ravés, ¿A ver que eisie?

“Sobre 1400 se realizó un tratado entre Castilla y Aragón, la versión aragonesa se redactó al mismo tiempo que la castellana a finales de abril de 1409, pero lo seguro es que en aquel momento solo la segunda se registró en la Real Cancillería.
Todo apunta a que también se realizó una traducción al catalán.
En la versión en aragonés, el traductor era un escribano de lengua catalana, eso derivó en constantes interferencias lingüísticas. o, tiene la virtud de mostrar los rasgos que desde el exterior se atribuían a la lengua aragonesa.

El elevado número de elementos tomados del catalán es el aspecto más llamativo del texto respecto a escritos coetáneos en aragonés. Es bien sabido que ambos idiomas se influyeron constantemente durante la Edad Media, como consecuencia inevitable de su convivencia dentro del mismo Estado.
Así, el texto muestra la tensión inevitable entre el catalán, con seguridad la lengua materna y de trabajo del traductor, y el aragonés cancilleresco en que se esforzaba en redactar. La lengua en que estaba redactado era inequívocamente la aragonesa.
Se puede comprobar en los innumerables textos que se conservan de esta lengua y también en los dialectos actuales que agonizan en el tercio septentrional de Aragón.”

Y ara, dispués de asó, que cada u penso lo que vullgue.
Yo, podré está equivocat, pero u ting mol cla.

lunes, 29 de julio de 2024

4. 14. Máximes y sentensies de Pedro Saputo.

Capítul XIV.

Máximes y sentensies de Pedro Saputo.


Solíe di que preferíe enemics espabilats que amics apamplats. 

Díe que en general tots los homens són bons y tots roíns, perque no los ham de demaná lo que no poden doná, ni voldre que obron com no los convé encara que igual entenen mal esta conveniensia. 

Y en cuan a la justissia, que o no la coneixen en los casos que obren mal, o que no saben lo que val.

Li van preguntá una vegada, quins homens eren los mes perjudissials, y va contestá que los envechosos. Se van admirá de esta resposta, y van voldre sabé lo que sentíe dels lladres, assessinos y datres; y va di, que dels primés, lo envechós pegue en lladre, y per enveja escomensaben a sé roíns; que los atres són uns miserables, ignorans, soques y mal encaminats per uns atres com ells, o perduts per la mala educassió cuan eren chiquets y mossos; pero que al final, tart o pronte se fa justissia. Pero que lo envejós o la envejosa es un verdadé malsín, lo traidó per naturalesa, lo animal propiamen dit, contra qui no ña cástic a les leys ni a les costums, per al mal que cause en general y en particulá, que es mes que lo que mos ve de totes les demés classes juntes de homens perversos y malvats. Que la enveja ha causat mes trastornos al món que la codissia y la ambissió juntes, si no es que la ambissió sigue un nom dorat pera la enveja. Pero que sin embargo podíen alguna vegada, y de particulá en particulá, produí un be paregut al de les cagarrines y colics al cos humano, que si no són frecuens ni mol graves, fan al home templat y sobrio.

Tamé díe moltes vegades que la avarissia no habíe eixecat cap casa; y sí moltes lo orden y la economía.

Díe que los mes grans enemics del be del home solen sé la vanidat y la dropina. La vanidat perque gaste mes de lo que pot y se arruine o diu mes de lo que deu y cau en grans inconveniens; y la perea, la dropina, perque va detrás de les estassions al tems, de la saó als negossis, dels fets als acontessimens, dixansu vindre tot damún, hasta que li cau la casa y acabe a les seues ruines, enrunat y arruinat, o fuch espantada y no trobe aon fotres, pobra, falta de consell y aburrida.

Díe que la tontería es mal incurable (només cal vore a Carlos Rallo Badet) y códul al que sempre se entropesse; y que los tres mes grans traballs que pot passá un home són viure en imbessils, tratá en embusteros y viachá en un cobart (Julio Micolau de La Fresneda fa les tres coses, que pareix lo gos de Quintaneta).

Lo influjo de la imprenta y la aplicassió de cadaú guiada y exitada per los sabuts, díe que lo faríen home al món, perque hasta ara (al seu tems) encara no habíe eixit de chiquet.

Creíe que los homens may habíen sigut millós, sino que a uns atres tems van tindre menos leys y menos sossiedat, y així menos juissi y censura de les seues acsions; pero que la sossiedat se habíe anat constituín milló, encara que no be del tot.

Segons ell, los homens del seu tems no enteníen lo comers, la agricultura, les arts, ni les siensies, perque li pareixíe que no veíe mes que torpesa, casualidat, charlatanisme y miseria.

Cuan se va sabé la seua ressolusió de casás li van preguntá, cóm sén tan sabut caíe an esta vulgaridat. Y va contestá: no es vulgaridat casás, perque es seguí la naturalesa, sino casás mal per interés o per mera y sola raó de nom, y queixás después, o condená lo matrimoni y parlá mal de les dones.

Abans de coneixe a son pare díe que donáe grassies a Deu perque no lay habíe dixat coneixe, pos habíe vist mols chiquets de qui no li penaríe sé pare, y pocs homens de qui voldríe sé fill. 

Pero cuan va trobá a son pare, va plorá de pena de no habél conegut desde la cuna. Y sobre lo seu apellit va contestá a don Vicente, son germá de Morfina, que li va preguntá si estáe orgullós de ell: ya me pareixíe a mí que no podíe escapá de un López, de un Pérez, de un Martínez, Jiménez, Sánchez, o Fernández, perque estos linajes són com los vileros que a tota vila se troben.

Com habíe tratat en flares y monges y los coneixíe mol be, díe que an aquells los faltabe un voto, y an estes nels sobraben dos. 

Pero no explicabe mes, y no sabem quins votos eren eixos.

Per tres coses (díe) donaría yo la vida: per la religió que professo, per ma mare y per lo meu poble. Li van preguntá una vegada que acababe de di aixó, si la donaríe per lo Rey; y va contestá que no enteníe la pregunta.

Solíe di que en general la primera nessessidat de les dones es parlá; la segona murmurá de atres, y la tersera, sé adulades.

La perea als jovens, la desautoridat als agüelos, la vanidat a les fees, y casá a un home baixotet en una dona alta, díe que són cuatre pecats iguals, contra natura.

Recomanán la frugalidat solíe di: carn una vegada al día, y eixa a 

l'olla o rostida. Y condenán la tacañería als plats: lo milló dols es la mel, lo milló coc, lo bon pa, lo milló licor, lo bon vi, y lo milló guiso, lo mes curtet y simple.

Díe que ñabíe cuatre coses que lo ficaben a pun de alferessía: taula menuda, llit curt, mula pesada, y navalla sense esmolá.

Cuatre que li omplíen l'alma de rissa: una agüela en flos, un home gurrumino, un predicadó de mal ejemple, y un flare o retó fenli la roda a una dama.

Y cuatre que li féen portá la má a la espasa:

engañá a un sego, feli la burla a un agüelo, un home peganli a una dona, y un fill maltratán a son pare o a sa mare.

Están a Sevilla li van brindá si volíe aná a vore a una poetisa que componíe sonetos, églogues de pastós y atres poemes; y va contestá que sí, pero que li habíen de di en tems lo día y la hora perque volíe preparás.

- ¿Quína preparamenta nessessitéu?, li van preguntá, y va di:

purgám y llimpiá be la pancha, y después péndrem un elixir que sé fé yo en gitam, mol espessial contra los vomits y la fluixera de ventre.

Entre les sentensies dels antics la que mes li agradáe ere aquella de Virgilio: Felix qui potuit rerum cognoscere causes. "dichós, felís, lo que alcanse a coneixe les causes de les coses»; aixó es, a la naturalesa.

Y de ell la sentensia mes sélebre es esta: que lo mol resá a ningú ha fet san, ni lo mol lligí sabut (només cal vore a Moncho), ni lo mol minjá ressio y fort.

Moltes atres dites y sentensies se li atribuíxen; pero o són mol vulgás, o sels vol doná autoridat en lo seu nom. Y així mateix se conten de ell diferens fets que de cap manera corresponen al consepte que lo seu gran talento y máxima prudensia mereixen.

Yo estic convensut de que així los dits com los fets que corren com si foren seus y són tan indignes de la seua discressió y sabiduría, perteneixen al fals o apócrifo Pedro Saputo, a qui los de Almudévar van fotre fora a gorrades y en raó del seu poble, tan malparat lo malparit, y que, com ham dit, ere un acsiomo, un dropo, gat, torpe, indessén, (algo paregut a Mario Sasot Escuer, lo de la revista de la franja del meu cul.)

Mario Sasot Escuer, capsot, franchista, la franja del meu cul

Lo fill de la pubilla va sé mol sobrio, mol fi, mol amable, persona de mol respecte, y tan gran en tot com se ha vist an esta verdadera historia de la seua vida.

4. 10. Acabe lo registre de novies. Y es lo milló de tot.

Capítul X.

Acabe lo registre de novies. Y es lo milló de tot.


Va mirá la llista, y li faltáen sing o sis pobles. Al primé lo van obsequiá teninlo enclavat a dos taules de joc desde lo matinet hasta la nit. Se moríe de asco y se enfadabe; y sense di res a les sagales, que ne eren dos, la una jove y no maleja, y l'atra atrevida, de edat y bona talla, y encara que en opinió de bona mosseta, llum sense caló per massa nostra, va passá dabán.

Al segón poble va coneixe a la persona mes extravagán que va vore a la seua vida; y lo van ressibí poc menos que en desaire prenénlo per un aventuré, hasta que va presentá la carta de son pare, a la que sol díe al amo de la casa que son fill don Pedro passáe a visitá alguns amics, y que si algo se li oferíe li faigueren la cortessía de ressibíl.
Entonses tot va mudá, y van passá al extrem contrari.

Ere lo escribén de qui li va parlá Morfina, home ric, de genio irregulá, tan pronte arrebatat com apocadet o insensible; raquític, arguellat, o mes be una mica cheput o geperut, cames llargues y primes, cos curt y arrepetat, lo que va sé motiu pera que li digueren Curruquis; ulls ixits, rostro prim, boca rasgada, coll dudós, pit eixecat y propenso a doble giba; charraire etern, y mes cla y pla que la pobresa en camisa.
Així que va vore la carta de don Alfonso va di:

separatismo baturro, Pablo Echenique, raquític, arguellat, cheput, geperut, cames llargues, primes, cos curt y arrepetat, Curruquis, Motoretta

- Ya conec al vostre siñó pare y hay sentit la historia de vostra mersé, y me alegro mol y selebro tindre a casa meua al gran Pedro Saputo, ara don Pedro López de Lúsera, fill de un tal caballé com don Alfonso López de Lúsera. Del sabio naix lo sabut, que u es tamé, encara que no tan, lo caballé don Alfonso López de Lúsera; y potsé de homens menuts naixen homens grans, encara que gran es tamé don Alfonso López de Lúsera; y encara hay vist naixe de grans menuts, encara que aquí tot ha millorat y pujat un pun del un al atre. Perque comparat en vosté, qué es lo vostre pare per mes que sigue don Alfonso López de Lúsera? Siguéu mol ben vingut. 

Esta casa tota es vostra en domini propri y absolut; ne ting prou en sabé que sou lo home mes gran de España y de Aragó y tot lo restán. Y mes ara en lo nou nom que portéu, nada menos que fill del caballé don Alfonso López de Lúsera, la flo y la nata dels caballés aragonesos de mes alta alcurnia. Pero parlem cla: 

¿Veníu a vore a ma filla Pepita? 

Se trobabe ella dabán, y va contestá Pedro Saputo:

- Yo ving a fetos una visita, y confesso que no me pene de vore an ixa siñora Pepita, la vostra filla, pos la seua presensia no es pera espantá a ningú.

- Ya u crec, ¡cuerno!, va di lo escribén; ahí la teníu, miréula; y después, ¿eh?, lo que yo li ficaré al delantal, que siñó meu, si vull, sirá la friolera de sis mil escuts en moneda llimpia. 

¿Tos pareix poc, siñó don Pedro?, no reñirem: que ne siguen set mil. ¿Encara no estéu contens? Pos, vuit mil, y tanquem lo trate. 

¿Qué voléu, amic? Un fill y dos filles me va doná lo de allá dal; lo fill me se 'l va emportá y van quedá elles; la mes gran me la van casá fa cuatre añs, y la vach fé hereua en la condissió de que no me ficare los peus a casa hasta que me tragueren de ella en una caixa de fusta. ¿Me entén vostra mersé? Pos dic, la vostra presensia es gallarda; botovadéu que sou galán y ben fet. Mira, Pepita, mira; aixó es cosa bona. Pos de la vostra familia... Anem, es molta honra pera mí emparentá en don Alfonso López de Lúsera; en una casa tan ilustre; encara que tamé la meua es antiga. Giréu la vista; eisses són les meues armes: sí siñó, les armes dels Jordans

Perque yo soc Jordán per part de mare, y Almanzor per part de pare.
Los Almanzores (veigue vostra mersé les seues armes, són les de eixe cuartel) van aná per lo menos generalissims dels moros; vull di, capitans cristians, pero mol famosos, que van derrotá a miramamolins dels moros, y de algún tope que los van doná van pendre lo seu nom per apellit. Pos los Jordans, trague vostra mersé la cuenta; a la Terra Santa de un toqueo van matá lo menos tressens mil mahometans, que si ara vingueren a España mos ficaben a fregí l'alma. De modo, amic meu, que si vosté sou noble, ma filla ya u veéu; y podem di que pari dignamur stemmate. ¿Entenéu lo latín o llatí?

- Sí, siñó.

- Es que sinó, tos diría que aixó vol di que en linaje som iguals. Anem al negossi. Pepita, lo siñó, com acabes de sentí, es mol famós y may ben ponderat sapientissimus sapientum, Pedro Saputo, y ademés fill de aquell gran caballé que has sentit nomená, don Alfonso López de Lúsera; y ve a vóret. Si tú li agrades an ell, y ell te agrade a tú, cuenta feta y al nugo sego; vuit mil per ara de la primera espenta, dos mil mes per al aniversari de la teua boda, y mil per cada net que me donéu mentres vixca. Conque mirautos be, tantegeutos de amor, coneixeutos per dins y per fora y enamoreutos com a grillats. Yo men vach a N. (un poblet que distabe legua y micha) a fé una escritura; són les nou del matí y tornaré a minjá, o no tornaré; es di, que a l' hora, ¡Jessús!, y la cullera al plat. Adiós. 

Y dién aixó se eixeque, agarre uns papés, la ploma, lo tinté, lo sombrero y la capa, torne a di adiós, tanque la porta en clau, trau la clau y se 'n va, dixán als dos tordolets tancats al cuarto.

- ¡Pare!, ¡pare!, va cridá la sagala.

- Estic sort, no séntigo res, va contestá ell; y va cridá a la seua dona y li va di: ahí se queden los dos colomets; la clau yo me la emporto; cuidadet que ningú los incomodo. Hasta la tornada.

Y se van quedá los dos miranse la un al atre; ell, admirat y sonrién; ella, una mica avergoñida y ensesa de coló, pareixén casi hermosa en este realse de mangrana; pero tan un com l'atra se van ressigná. Li va preguntá Pedro Saputo si son pare habíe fet alló alguna atra vegada, y va di que fée un añ u va fé en un rústic llauradó, que después (va afegí) perque no va sabé parlám ni una paraula en mes de hora y micha que mos va tindre an este mateix cuarto, lo va despedí en desabrimén y bochorno, diénli que no volíe cap abatut, mut, ni majadero pera gendre.

- Y ara, va preguntá Pedro Saputo, ¿cuán penséu que tardará en obrimos? 

- Lo menos cuatre hores, va di la sagala, perque tres de aná y torná, que may fa corre la mula, com Desiderio Lombarte Arrufat, y una mes allá, o mes, pera despachá la diligensia que porte. 

¿Li pareix a vostra mersé mol tems?

- ¿A mí, Pepita?, va contestá ell; que paredon la porta si volen, y hasta que yo los crida.

- Pensaba, va di ella... 

En aixó va cridá la mare a la porta y va di:

- ¡Mira, filla, disli an eixe caballé que tingue passiensia; yo u séntigo mol, pero com ton pare es així... Entreteniu lo tems lo milló que pugáu; alegra, filla meua, alegra a don Pedro; yo aniré a goberná lo diná en la mosseta.

- Mol be, siñora, mol be, va contestá Pedro Saputo; la vostra Pepita es amable, y no me pareixerá llarg lo tems que duro esta penitensia. - Milló, caballé, milló, va contestá la bona de la mare; no té remey. Ella sen va aná a la cuina, y ells van entrá al despach del pare.

Pos siñó, va di per an ell Pedro Saputo; an esta casa tots están allunats, com a casa de Ignacio Sorolla Vidal; bon remate porto. Pero la sagala no es fea ni melindrosa; pit al aigua. 

Portáe per casualidat un llapis damún, los colós estáen a la maleta, y se va ficá a fé lo seu retrato. Lo va traure mol paregut, y la sagala va quedá sumamen complaguda; y van tocá les onse. Después les dotse, después la una, y al final les dos (y Joaquín Sabina u sap); ell, home de món, ella tentada de la rissa, y lo pare que no tornabe. Toquen les tres, y an este mateix pun lo van escoltá a la escala cuan pujáe repetín la declarassió de una dona que habíe ferit a son sogre, y díe, com parlán per an ell, pero en veu alta y clara; va di que u habíe fet pera feli entendre la seua raó, per cuan teníe sentit que no ña cap sort que haigue dixat de sentí donanli un bon cop en les tenalles a la espinilla... ¡Ja, ja, ja! Y va soltá una gran carcañada.

Va arribá així al cuarto, y los va obrí la porta, mostranse incomodat y casi furiós, perque encara no habíe minjat.

- Pos siñó pare, va di la sagala; si teníe vosté la clau, ¿cóm habíem de eixí?

- Es verdat, va di ell, enriénsen, no me 'n enrecordaba. 

¿Y cóm ha anat, filla?

- Mol be, pare, va contestá ella.

- Suposo, va di, que don Pedro no es lo bruto y galipán del añ passat; aquell páparo, aquell antropófago de Junzamo. Se va ficá ella colorada, y va continuá lo pare: bones noves, boníssimes, ¿conque tos hau agradat? Me 'n alegro.

- Miréu lo que ha fet don Pedro, va di la sagala; y li va enseñá lo retrato. 

Va fotre un bot lo escribén, y va di:

- Deu mil lo primé día, y ademés lo pactat. Mira, Pepeta (sa mare ere Nogués de apellit)... ¡Botovadéu!... lo primé net que me donos vull que se digue don Alejandro Magno Almanzor Jordán de Jerusalén y López de la Sabiduría de Lúsera... Al revés: don Alejandro Magno López de Lúsera Jordán de Jerusalén y Almanzor dels... 

Sí, sí, aixina se ha de di. Ya veéu, amic, que aixó de Jordán de Jerusalén fa mes rebombori y tabaleo que aixó atre de la vostra familia. Anem, anem a minjá.

LA PRISE DE JÉRUSALEM OU LA VENGEANCE DU SAUVEUR. TEXTE PROVENÇAL.

Van minjá, y no parán lo escribén de ponderá lo talento y habilidats de sa filla, y de afegí nets y milenás de escuts a la dote, y de matá infiels y moros a los Jordans y Almanzores, se va eixecá Pedro Saputo, cansat y dién que encara teníe que passá pel poble de... 

Tal com va sentí aixó lo escribén va arrencá a riure y va di:

- ¿Penséu que tindréu mal llit? Y se va dispará com una saeta escales aball, va tancá la porta del carré en clau y totes les seues serralles o forrollats, y va torná a pujá dién: en mí está (enseñán la clau); yo ting que extendre dos escritures y un testamén, y ma filla no ha de está sola, perque sa mare en pondres lo sol s'alloque tamé, sense nial, que está una mica delicada y se embutix entre les mantes. Conque féu la cuenta, y miréu lo sol cóm mos entre. 

Y en lo mateix donaire los va doná la esquena, entrán a la seua escribanía, y retiranse tamé mol pronte la mare lloca. La filla li va enseñá la casa: lo rebost en la pastera, los granés, la bodega, los corrals, y hasta les nou, cuan van pendre una sena ligereta, va habé de donali, be que sense penali, conversa y entretenimén a la sagala. 

Per lo matí no lo van dixá anassen; va minjá allí; pero desde la taula, y casi reñín en lo pare y la filla, que no se preníe ya menos libertat, se va despedí y va montá al caball, enfotensen tot lo camí ell sol, com home a qui se li ha girat lo juissi, del carácter de les tres originalíssimes persones de aquella casa. Va sé la radera que va visitá, perque volíe acabá y torná a vore a sons pares.

Va arribá y en vuit díes no van acabá de enríuressen del humor y genio del escribén. Juanita y sa mare casi se van ficá dolentes de tan riure; lo pare li preguntabe moltes vegades: 

- Pero, fill, ¿es possible que aixó haigue passat així com mos u contes? Y sen enríe tamé y tornabe a la mateixa admirassió y preguntes. Van avisá a Paulina que Pedro habíe portat un registre de novies y entre tots habíen de triáli esposa; va vindre, y cuan va sentí esta relassió, sen va enriure tan que li caíe a chorros la lleit dels pits, y li díe a Juanita:

- Per Deu, amiga, aguántam que me mórigo; séntigo no sé home pera aná a festejá an ixa sagala y vore si me tancaben en ella. Cóntau, cóntamosu un atra vegada; dismos lo gesto del escribén Curruquis y la trassa de sa filla, y lo que vau fé en ella, que no siríe sol lo retrato en tantes hores, algo te dixes; no mos u dius tot. 

Y sense cap duda se dixáe algo, si no es malissia pensáu.

Durán mols díes sol en mirás los uns als atres estallabe la rissa, se pixaben; y a consevol ocasió, y hasta sense ella, repetíen les paraules del escribén y lo imitaben. Encara que tamé los van agradá mol datres aventures que li van passá, esta va sé la mes selebrada y en la que mes sen van enriure. Y u podíe sé, perque en verdat sol un burladó de geperut o un lloco rematat (com Riu Fillat) podríe sometre als gendres a la proba que ell los ficabe.

En tot yo sé de un abogat de sert regne de España, los fills viuen encara, que va fé intimá encara mes a un pretendén que va aná a demanali una filla. Y ere, com dic, un abogat, tot un abogat (no penséu en Pedro Bel Caldú).

4. 9. Seguix lo mateix registre. Morfina.

Capítul IX.

Seguix lo mateix registre. Morfina.


De Graus va passá a Benabarre, va doná una volta per la Llitera, va baixá a Monzón, Monsó, Monçó, de allí va pujá a Fontz o Fonz y Estadilla, va pensá en dirigí lo rumbo cap a casa seua, penanli no podé torná a Benabarre, perque va sé aon va vore mes cares majes, y pits mes uberts, (y caps mes grillats, com lo de Manuel Riu Fillat,) y olvidán en pena alguns amors que se va dixá allá desperdigats. 

- Pero prou, va di; hay donat gust a mon pare y me l'hay pres yo tamé, y no poc.

Li faltáen micha dotsena de pobles, entre atres lo de Morfina; y donán los demés per vistos, se va atansá al de aquell nobilíssim primé amor que no sabíe cóm trobaríe ni cóm se habíe de presentá, ni en quina cara después de tans añs. Y dudán, y bateganli fort lo cor, y en no menos temó que dessich, va arribá al poble y se va encaminá a casa seua.

Habíe mort lo pare fée dos añs, com vam di, aquell don Severo tan bo y tan generós; y lo fill fée cuatre que estáe casat. 

Morfina, cumplits ya los vintissing añs, sense pare, sa mare pensán sol en misses y rosaris, y lo germá en poca autoridat a casa seua, se miráe an ella mateixa com la sombra de la casa; lo que jun en lo chasco tan cruel que li va doná lo home del seu amor y a qui li va fiá mes que lo seu cor (que chasco se pot di tan llarga suspensió de la seua esperansa), y sempre en una passió que no teníe sol ni día al añ, habíe perdut aquella alegría que tan brilláe a un atre tems al seu bellíssim rostro, y sense está esguellada se coneixíe que se habíe semat la lozanía dels seus pensamens, entregada a una ressignassió penosa, que de sé ella menos animosa o de temple menos fi, la haguere consumit del tot. ¡Ah!, dels vin als vintissing passe una época, una edat sansera, y la mes forta y de mes gran mudansa a les donselles. Pero a Morfina ademés se li ajuntáe la causa espessial de que habíe amat y amabe encara al únic home que va arribá al seu cor y éste ¡fée set añs que la teníe olvidada!, mentres ella ere insensible pera tots, resignada a morí an aquell estat antes que doná la seua má a datre.

Va arribá Pedro Saputo y sol ella lo va coneixe abans de parlá; pero tots se van alegrá, hasta la cuñada. Buscán una ocasió li va preguntá a Morfina qué ere de lo seu antic amor y cariño. 

Ella li va contestá que no sabíe en quí parláe.

- En lo teu amán, va di ell.

- No tos conec per tal, va contestá ella; pero sí tos diré que ne vach tindre un, y que si me se presentare se trobaríe com la primera vegada, y com la segona, y com la tersera que mos vam vore.

- Pos yo soc, va di ell; dónam la teua queixa, pero dispósat a sentí la meua contesta.

- No trobo cap satisfacsió, va di ella; y si tots los grans homens són com vosté, si tal prossedí es inseparable de la seua exelensia, ben infelises són les que los volen. Yo tos vach volé sense sabé quí ereu, perque vach vore lo que ereu; vach vore que la idea de perfecsió que yo me había format de un home cabal, de un home digne de mí omplíe vosté cumplidamen, y mes si mes puguere sé, encara que tan jove. Después vach sabé que ereu Pedro Saputo, y sol vach tindre que ajuntá a la persona la fama del nom; y al sentí del vostre naiximén vach doná grassies a la meua estrella perque me fassilitabe fé algo per vosté y per lo meu amor; pos encara que de la fortuna fores poc afavorit, teníes un alma mol sublime. Yo tenía que heredá de mon pare, lo just pera no tindre temó que per esta causa fore mes poca la nostra felissidat. Y desde aquell momén passe un añ, ne passen dos, y cuatre y sing y sis, y cap notissia ressibixco de vosté. ¿Tos escric y qué me contestéu? Va aná a vóretos mon pare, vau prometre vindre, y tos vau burlá de la vostra paraula. 

¿Debía yo creure, dec ara creure, que me hau vullgut?

Se case mon germá, mor mon pare, quedo del vostre amor abandonada y sola; passen los añs, ni veniu, ni teniu la cortessía de escríurem una carta, o de enviám un simple recado. Sé per la fama que estéu per la vostra terra; y al mateix silensio sempre. 

¿Debía creure, ting que creure ara, que me volíeu o que me haigáu volgut may? Lo meu amor es sempre lo mateix, u confesso, perque es la meua mateixa vida, soc yo mateixa; ¿qué me diréu vosté del vostre? ¿Qué me diréu pera que a mí no me sigue fassilidat, imprudensia y error voluntari créuretos y fiám de les vostres paraules? Y encara abans de sentí la vostra resposta, vull sertificatos que no me ha penat ni me penará habetos vullgut, encara que ara mateix sense contestá a la meua queixa me aviéu una mirada de despressio, y me giréu la esquena y desapareguéu, y sápiga después que tos hau casat en un atra. Es mes fort que tot aixó lo amor que tos hay tingut, y la alta aprobassió que lo meu cor li ha donat sempre. Y encara aixina, sacrifissi per vosté no ne hay fet cap; may faré aná esta paraula, tos vach doná lo cor, allí estáe tot.

Va sentí Pedro Saputo la seua justa y sentida queixa sense interrumpila o interrómprela, y miranla afablemen, li va contestá:

- La sort y no la meua voluntat te ha privat de la satisfacsió que lo teu amor nessessitáe y lo meu ploráe per no podét doná. 

No admitixgo, pos, no admitixco contra mí la teua queixa, perque no ha estat a la meua má lo naixe de pare conegut, la seua desgrassia ha sigut la causa general y particulá de la forsa de moltes sircunstansies, ben tristes, per sert, después de conéixet, de diverses époques de la meua vida. Pensarás tú, enhorabona, en tota la noblesa que dius y vach vore per los meus ulls; pero yo debía tindre datres miramens en tú y en lo nostre amor, que no habíe de sé de un sol día, ni gosás a la soledat y fora del trate humano. Talento tens, y no nessessites que te explica estes reflexions. 

Per un atra part, a la teua edat y al meu dessich ya no cabíe entretindre la esperansa en plassos indefinits, pijós mil vegades que lo absolut silensio que hay guardat, perque éste podrá matá un amor vulgar, pero no traure lo temple ni embotá un amor verdadé a cors com los nostres. Una mirada de la fortuna que ningú sap encara, me va fassilitá lo podét proposá condissions que mos permitíen pressindí de lo que tú me oferíes en los bens de ton pare. Y cuan me disposaba a vindre a vóret, va ocurrí un cas que ha arretrasat esta visita hasta ara, com te diré cuan me haigues declarat la teua ressolusió. Estam al día; avui es, dolsa y encantadora Morfina. 

Mira lo sel; y si encara eres la mateixa pera mí, dónali les grassies al teu cor, y vine pera sempre als brassos del teu volgut, als brassos del teu home...

Va di estes raderes paraules en tan afecte, que no va pugué Morfina aguantás; y abalotada, tendra y resolta lo va abrassá ben preto exclamán: 

- ¡Amor meu! ¡Home meu!

- Pos ara, li va di ell, sabrás pera la teua satisfacsió y la de la teua familia, que ya no soc Pedro Saputo, fill de aquella pupila de Almudévar, sino que soc fill de ella y del caballé don Alfonso López de Lúsera, en qui se va casá ma mare fa cuatre mesos, habenme ell conegut per casualidat y trobanse viudo de la seua primera dona.

- ¡Fill eres, va di Morfina espantada, de don Alfonso López de Lúsera! Lo conec de nom y de vista, perque añs atrás va passá per aquí dos o tres vegades y se tratáe de amic en mon pare. Sí que eres son fill, sí; men enrecordo, te li assemelles. Be díe la fama que eres fill de un gran caballé. ¡Don Alfonso, ton pare! Tamé, pos, haurás ya conegut a la seua nora, ara ta cuñada, aquella Juanita que diuen que es tan discreta, y la mes selebrada de tota esta terra.

- Sí, va contestá ell, y la vach coneixe ya de estudián, en la seua amiga Paulina...

- Són inseparables, va di Morfina; y tamé diuen de ixa Paulina que es mol grassiosa.

- Ara vindrás tú, va di Pedro Saputo, a aumentá lo número de les persones que unix aquella amistat y la sang, mes discreta que Juanita, mes amable que Paulina, mes hermosa y digna que les dos, y la verdadera gloria meua y de la meua familia. Mira sinó lo consepte que li mereixes a mon pare. Y li va enseñá la llista de les donselles en la nota que teníen totes. La va mirá Morfina; estáe ella la cuarta habenles ficat son pare per orden de distansia dels pobles; y sen va enriure de lo que afegíe al final sobre no voldre sentí parlá de amors ni casás.

- ¿Cóm, va di, haguere pogut lo bon don Alfonso imaginá, que si yo no volía sentí de amors, ere perque amaba a son fill? Pareix, pos, que ya les has vist a totes, si aixó signifique la creu que porten los seus noms.

- Ixa creu, va contestá ell, la vach fé a totes lo primé día, donanles per vistes; pero pera feli cas a mon pare y passá uns díes de curiosidat que me recordáen una mica la vida de estudián, hay estat an alguns pobles, y sert que men hay enrit.

- ¿Tamé has vist a la filla del escribén Curruquis?, va preguntá Morfina.

- ¿Quí es lo escribén Curruquis?

- Este (siñalán en lo dit); y si no hi has estat, mira de anay encara que faigues volta, perque vorás a un pare y a una filla mol originals. Y de pas podrás vore estes dos que formen la sombra del cuadro.

Va arribá en aixó la cuñada, y van continuá la charrada, y tamé dabán del germá que va vindre después, y de sa mare; que va sé la declarassió de Pedro Saputo a la familia, pos tratán a Morfina en tanta familiaridat, van entendre que ñabíe algún secretet ya no secret entre ells.

- Este caballé, va di Morfina, es fill de don Alfonso López de Lúsera.

- ¿Cóm?, va di lo germá; ¿pos no es Pedro Saputo?

- Sí, don Vicente, va contestá ell, pero tamé soc fill de don Alfonso, encara que hasta fa poc tems no se sabíe; com fa poc tamé que va enviudá de la seua primera dona y se ha casat en ma mare. Y en lo nou nom y en lo antic hay vingut a vore a Morfina y ditos a tots, que desde estudián mos volem y teníem tratat, o entés al menos entre los dos, lo nostre casamén.

- ¡Oy, sel san, si visquere mon pare!, va exclamá don Vicente. ¡Vosté, Pedro Saputo, fill de don Alfonso López de Lúsera! ¡miréu si u vach di yo cuan vach vore lo retrato! ¿Quí está, pos, a casa nostra?

- Un amán de Morfina, va di ell; un fill polític vostre, siñora (diriginse a la mare), y un germá vostre, don Vicente, si Pedro Saputo primé, 

y ara don Pedro López de Lúsera es digne de tan honor, així com es amo fa tans añs del cor de la vostra germana.

- Miréu, va di don Vicente a sa mare, miréu a la que no volíe casás. 

- ¿Y cóm había de voldre a datre, va contestá Morfina, volén ya desde sagala a don Pedro? Sí, germá, desde entonses lo vull y mos volem, y ni vull ni voldré a datre home, ni lo podría voldre, encara que don Pedro haguere mort. Y perdonéu, siñora mare, que sén donsella y están vosté presén me atrevixca a parlá de esta manera. 

- Filla, va contestá sa mare: ya saps que ploraba de vóret reassia y perque no volíes casát; ara ploro de goch de sentí lo que me dius y de vore a don Pedro a la nostra casa; ya no ting res mes que demaná a Deu an este món. ¡Ay, si vixquere ton pare! ¡Tan que parláe de Pedro Saputo, y no sabé que tots lo coneixíem! 

Pero tú, filla meua, ya u sabíes.

- Sí, mare; pero no me atrevía a díu.

- Pos siñó, va di don Vicente; ara sí que no ton aniréu al cap de un mes, ni may; ham de cassá, amic, ham de aná de cassera, y hau de tocá lo violín, anem, aquelles coses tan bones que sabéu fé. 

¡Conque Pedro Saputo! Y tú, Morfina, u sabíes tot, y qué calladet que u has tingut.

- No tan cassá, amic don Vicente, perque vull fé lo retrato de la vostra germana. - Y lo de la meua dona, va di don Vicente.

- Be, tamé lo farem.

- Y lo meu.

- Pos tamé, ya que mos hi fiquem. Después ting que contali a Morfina coses importans de la meua vida, y preguntán moltes atres. 

- Ahí la teniu, va di don Vicente; ya no es chiqueta; vostra es 

¿no es verdat, mare?

- Sí, fill, sí, va di la bona siñora. Deu los beneíxque com yo los beneíxco de la meua part. La nora, sin embargo, se coneixíe que pensabe alguna vegada en lo patrimoni que significabe Morfina, a la que teníe destinada al seu cap com a tía mol volguda dels seus fills. Li habíe dixat son pare un patrimoni que pujáe uns mil dossens escuts al añ; y sentíe la nora que ixquere de casa seua. 

Lo germá ere mes noble.

Pedro Saputo va enviá al criat a son pare, escribinli que estáe a casa del difún don Severo Estada, una familia que coneixíe mol desde estudián, y lo aturaben alguns díes pera fé los seus retratos.

Pero Morfina en la gran satisfacsió de tindre al seu amán y en la seguridat del seu amor que tans suspiros y llágrimes li habíe costat, y en la libertat de confessáu y manifestáu, va recobrá la seua antiga bellesa, la energía dels afectes, la alegría del seu cor; y serena, contenta, ufana y gloriosa brilláe en totes les grassies y encans de la incomparable hermosura que li debíe a la naturalesa.

Mes y mich se va pará allí Pedro Saputo, fen los retratos, cassán tamé algún día, y gosán de la felissidat suprema del amor en la seua amabilíssima y dolsíssima enamorada, Morfina. 

Don Vicente, veénlo tan hermós, pincho, caballé, cabal y perfecte en tot y en tantes grassies y habilidats li va preguntá un día a la taula: 

- La verdat, don Pedro; ¿cuántes dones hau tornat loques an este món? ¿Totes les que hau vist?

- Y mes, va contestá Morfina, perque algunes se haurán enamorat de ell per la fama.

- No, per sert, va contestá ell; perque algo diríe ixa mateixa fama, y res hau sentit. Aixó, Morfina, signifique sol que vach naixe pera vosté, així com vosté hau naixcut pera mí; y don Vicente, que me vol com amic y com a germá, está sense cap duda encara mes sego que tú, y per aixó delire tan.

Al remat va arribá lo día de separás: día anugolat y tristot; día que may haguere tingut que portá lo sel en les seues voltes; y dixá casi sense vida an aquella infelís.

¡Gloria de este món! ¡Felisidats de esta vida!

4. 6. Testamén del tío Gil Amor.

Capítul VI.

Testamén del tío Gil Amor.


Moltes coses grassioses o extraordinaries ha vist lo lectó hasta ara; pero cap mes que la que va passá aquells mateixos díes en uns consultós de Ayerbe. Eren un agüelo, una agüela y una sagala de uns vin añs, bastán donosa, encara que una mica morena, y mol ben vestida, formán contraste en les gales dels agüelos, que ya no podíen mes de cansats; y los tres en un tuf a dol mol espés y ressién, be que sense cap siñal de habé plorat. Los acompañabe un sagal del poble en lo que igual s'habíen topetat al carré y lo van agarrá per guía, ere aprenén de barbé, de uns catorse añs de edat, nova generassió que ya no coneixíe Pedro Saputo. Li va preguntá de quí ere, y va di que ere fill de la Suspira, y que sa mare díe que encara eren en ell algo parens.

- Home, mira lo que dius: conec a ton pare y a ta mare, y no sé res de mescles en ells. A vore cóm u endilgues.

- Sí, siñó, va replicá lo aprendís mol confiat; perque ma mare es cusina tersera de la tía Simona de Tuteubusques, que es cusina germana de Ramón Portodós, y Ramón Portodós va sé en la seua primera dona gendre carnal de la mare de Juan Brams, que está casat en la filla de Tornavoltes, que es cuñat de la sogra del germá del home de Salvadora Olvena, sa padrina de vosté. Va soltá aquí Pedro Saputo una gran carcañada, se va fé sis miches creus de admirassió, va torná a enríuressen, y va di:

- En efecte, tot aixó es verdat; pero sumats tots eixos parentescos, afinidats y consanguinidats, podríes di, com diríe Bart Simpson: multiplícat per cero. Li va caure tan en grassia aquell método de trobá les families, que después cuan sentíe de parentescos lluñans que se buscáen per interés, per vanidat, o per afissió y amor a les persones, al pun sen enrecordáe y díe. Lo entronque de la Suspira. Hasta los agüelos de la consulta sen van enriure en tot lo dol y la temó que portáen. Li va di al sagal que teníe que parlá y tratá en los forastés, que sen podíe aná, pero que tornare un atre día mes desplayet a fé una nova mostra de la seua bona memoria.

Va pendre entonses la paraula lo vell, y va di:

- Natros, siñó, venim a presentatos an esta chica, ya la veéu, que es mol pobra, y vosté si voléu la podéu fé rica.

- ¿Yo?, va di Pedro Saputo; ya tos explicaréu.

- Sí, siñó, ya mos explicarem, va continuá lo agüelo. Pos, com anaba dién, es filla de un gendre que vam tindre, y de una filla que se va morí fa sis añs. Ell la va matá, ell, sí siñó, perque ere una mala testa, gos, dropo, gastadó en dones roínes, que, siñó, a tot arreu ne ñan. Conque segons aixó, esta sagala es neta nostra. Pero com son pare se va fotre lo que li van doná y li vam doná, sempre los vam tindre que portá a cascarrulles mentres va viure la nostra filla, y después de tot mo sen van aná acabán; y ara les passem no de almoyna, perque no es verdat, pero sí com Deu vol. En fin, que la chica sigue felís, que a natros de poc ya mos pot engañá lo món. 

Pos siñó, yo tenía un germá que ere ric, no ric ric que diguem, perque atres u són mes; pero sí, siñó, ric de verdat per al que ell ere. Perque ademés que mons pares (¡cuáns añs fa!) li van doná mes que a mí, ell va sé mes tratán y ambulán, y la seua dona mes aspra y roína que una serba verda. Y van tindre bons añs y no mals fills, ni bons ni roíns, perque no ne van tindre cap. En mules y bueys y bestiá de tota classe de pel va guañá lo que ell se sap. Mort ara fa sing díes, dixe hereua a la nostra neta Ninila (Petronila), que es única a casa seua y a la meua, en pacte y condissions que se ha de casá dins de un añ y que sigue en la aprobassió y a gust de Pedro Saputo de Almudévar, que es vostra mersé. Y lo que ha dixat són sing mil libres en dinés y atres tantes que valen les seues possessions a casa. Miro ara vostra mersé si está a la seua má, com dieba, fé rica o pobra a Ninila, perque diu lo testamén que si passe del añ o no es a gust de la vostra mersé, tot u dixe pera les almes del purgatori y del atre món.

No se va admirá Pedro Saputo de este testamén, perque lo testadó (que al momén va adiviná quí ere) lo coneixíe y volíe mol, entráe a vórel sempre que passáe per Almudévar, de sol sentíl parlá ploráe de goch, y li díe moltes vegades: Después de Deu, Pedro Saputo; y li va oferí moltes vegades tots los seus bens y buscali novia en ells. Paraules que enteníe mol be Pedro Saputo, perque ara teníe en ell a la neboda.

- Segons la vostra explicassió, va contestá al vellet, eixe germá seu ere lo meu bon amic, lo tío Gil Amor.

- Lo mateix, sí, siñó, - va di lo agüelet.

- Que en pas descanso, va continuá Saputo. Séntigo no habél vist a les seues raderes hores; alguna vegada lo vach fe quedá a minjá juns. Pero yo voldría vore lo testamén.

- Aquí lo porto, va di lo paissano; y lay va traure; y en efecte, ficáe a la sagala les dos condissions. Li va preguntá an ella si teníe galans o pretendens.

- ¿Que si ne té?, va contestá la yaya; aixina, aixina. Y menejabe los dits de la má cap a dal.

- Pero natros, va di lo vellet, n'hi tenim buscat un; aquell sí que es bo, ric, sí siñó, de una casa mol bona. Una mica torsut porte lo coll del cap, y no li agrade mol an esta sagala; pero ya li diem que aixó ve después; lo que importe es que sigue ric.

- Es verdat, va di la velleta; y yo encara hay pensat en un atre milló que eixe, perque es mes ric, y tampoc no li agrade perque es garcho, tort de un ull, y li falte lo dit gros de una má.

¿Quína culpa té lo pobre mosso?

Volíe Pedro Saputo preguntali a la sagala, y los agüelos, parla que parlarás y torna a charrá, y no la dixáen contestá, adelantánseli sempre y reñín casi los dos per quí habíe de portá la paraula. 

Al final va di lo yayo:

- Val, mira, lo que natros volem es que sa mersé mos dono un papé escrit pel seu puñ que digue que li pareix be y aprobe lo casamén que natros faigam.

- ¿Conque només es aixó?, los va preguntá ell.

- Sí, siñó, van contestá los dos; no volem res mes, que después ya u lligarem natros tot ben lligadet.

- Pos be, va di Pedro Saputo; pera fé este papé vull preguntá algunes coses a Ninila, pero a soles.

- Tot lo que vullgue, va di lo vellet; ahí la té; lo que vullgue; la chica es mol aquell, y sinó... ¡ojito!... (va di miranla en ulls amenassadós).
Natros mon anem a la fonda.

- No sirá tan rato, va di Pedro Saputo, només caldrá que ixquen un rato a la cuina. Y sen van eissí.

- Mira, li va di a la sagala; per lo que vech, traten de casát en qui tú no vols, y yo, al contrari, dessicho que te casos al teu gust. 

Disme: ¿tens algún amán, algún mosso que te vullgue y te agrado? Párlam en llibertat, perque ya vech que está la teua sort a la meua má.

- Yo crec, va contestá ella, que ñan tres que me volen be, pero un mes perque fa dos o tres añs que me festeche. Y dels atres dos, si en aquell no pot sé, tamé me casaría en consevol de ells. 

Li va preguntá entonses (ya sol per curiosidat) si son tío Gil Amor li habíe parlat de ell alguna vegada; y va contestá que moltes, y que díe que sol dessichabe una cosa an este món.

- ¿Y va di quína cosa ere? Se li van ensendre les galtes a la sagala en esta pregunta, y plena de vergoña va contestá, que portál an ell de gendre a casa. Entonses Pedro Saputo se va ficá a escriure una carta en contestassió a un atra que li van portá del mossen, y acabada, va cridá en veu grossa y forta, van entrá los agüelets, los va entregá la carta y va di que estáen despachats.

- Pos ¿y la chica?, va preguntá lo vell.

- Uspen los tres de dabán de mí, los va contestá en aspró, si no volen que los agarra del bras y los faiga rodá escales aball. 

- ¡Siñó!

- Fora de casa meua, tos dic; ¡Au!

Los pobrets, tremolán, esglayats y no atinán casi en les portes, sen van aná plorán, sense sabé qué passáe.

Los van vore Rosa y sa mare y los va fe compassió; pero al arribá a la porta del carré y abans de eixí van sentí que lo vell li díe a la sagala:

 - Tú tens la culpa, sí, tú; que no li haurás volgut doná gust.

- Ah, tunanta, va di la vella: te hay de desfé a bufetades y pessics. ¡Per no donali gust! ¡Y la herensia qué! ¡Carnussa, que mos has perdut!

- ¡Per Deu!, díe plorán la sagala. ¿Qué gust ni qué disgust li hay pogut doná yo si no me ha dit res?

- ¡No te ha dit res! Eixes coses se fan sense dís. Tú ten enrecordarás del día de avui. Y la amenassabe en lo puñ preto. La sagala juráe que res li habíe dit ni demanat; y sinó, va di, tornem a pujá.

- A pujá, va di s'agüelo, a que mos agarro en un feix y mos faigue volá per la finestra. Anem, anem, que ya te passarem la cuenta.

Van escoltá tamé tot aixó la mare y la filla, lay van contá a Pedro Saputo, extrañanles mol aquella duresa y crueldat. Pero ell les va di que ñabíe una raó pa tot alló, y que pronte aquelles llágrimes se convertiríen en goch y alegría.

 - Veigáu lo que pot lo interés, pos tan sentíen los dos perdre la herensia per no habé acatat la sagala lo que malissiosamen discurríen que yo li había demanat, creén que per naixó hay volgut quedám a soles en ella. Y lo que éstos han fet, no dudéu que de cada sen u faríen noranta nou, trobanse al mateix cas.

Y aquell únic potsé u aprobaríe dels atres.

Van arribá los agüelos a Ayerbe y apenes se va sabé lo mal recado que portáen se van espantá los pretendens de la sagala y la van dixá com los muixons cuan en gran sarabastall acudixen al caure lo día, que si va algú y tire en forsa un códul escampen tots calladets y fan una revolada cap a un atra part. Pero lo mossen, lo prior de Santo Domingo y atres persones prinsipals van prometre intersedí en Pedro Saputo, y en efecte li van enviá micha dotsena de cartes, y ell los va despachá sense contestán cap; en lo que se van reafirmá en que Pedro Saputo volíe los bens del tío Gil Amor pera les almes del atre món, y ya lo mateix mossen y lo prior dels flares sels repartíen caritativamen en esperansa.

Sis díes fée que estáe a Almudévar cuan van arribá los agüelos del testamén, y ne va está vuit mes consedinlos al cariño de Eulalia y Rosa, y ne haguere consedit mol mes de bona gana. Les va dixá, pero en tan sentimén que casi va plorá en elles; y va aná cap a Ayerbe aon tamé ne portabe una apuntada.

Apenes va arribá, va cridá a Ninila y en molta afabilidat li va preguntá quins galans li habíen quedat de tans com van di que ne teníe. Ella, enrecordansen del mal trate dels agüelos, y veén que tamé la habíe entrat a un cuarto a soles, dudán, en les galtes colorades, mirán an terra, sofocada, y luchán en la vergoña, va contestá:

- Encara que sé que no soc prou hermosa... sin embargo... ningú me ha tocat encara... lo que vostra mersé vullgue fé de mí... 

Pedro Saputo, al sentí aixó, se va portá la má al fron enrabiat; y la ira per una part, la compassió per un atra, pensán en la malissia dels agüelos, y en lo candor y inossensia de la sagala, va está un rato neguitós y apamplat sense sabé cóm rompre. 

Al remat va eixecá lo cap y li va di entre severo y afable:

- Yo lo que dessicho es la teua felissidat, y lo que te demano es que me digues si dels pretendens que teníes ten ha quedat algún fiel después de sabé que yo no te volía doná la herensia.

- Un, va di ella, tota avergoñida, suán y tragán saliva dels ñirvis.

- ¿Es lo que tú creíes que te volíe mes?

- No, siñó, ara vech que me volíe mes que aquell, perque me ha dit que tan li fotíe si yo era pobra.

- Pos ves y que me lo porton aquí tons yayos; tornarás tú tamé en ells.

Se van presentá en lo mosso; va vore Pedro Saputo que ere ben pincho, galanet com un pintó de Arnes, gallet, no massa ardén y fogós, pero de un cor com un Alejandro. Li va pareixe be y va maná cridá a un escribén y se va fé la declarassió en forma, aprobán la boda de Ninila en aquell noble y desinteressat jove. Acabat aixó, va fé quedá als agüelos y a la sagala, y an ells los va empendre aspramen lo seu mal propósit y villana sospecha, y an ella li va encarregá mol la virtut y la fidelidat al home.

En cuan a la enregistrada de aquell poble la va vore dos vegades y sempre per casualidat: ere tiessa, jarifa, collerguida, pantorrilluda y ben plantada, en aire de ficás en jarres, descocada y capás de aventali un mentíu al fill del sol; y va di: Llástima que yo no siga tot un tersio de soldats pera emportámela de vivandera.

4. 5. Ix Pedro Saputo al registre de novies. Sariñena – Almudévar.

Capítul V.

Ix Pedro Saputo al registre de novies. Sariñena – Almudévar.


Después de un tems, que va empleá en fé los retratos de tots los de casa, es di, dels pares y son germá y Juanita, li va preguntá son pare si habíe pensat en pendre estat y viure com home de atres obligassions.
Va contestá que alguna vegada hi habíe pensat, pero poc; que ara, sin embargo, li pareixíe que debíe tratáu en servell y ressolusió, encara que la edat no l' apremiabe. Li va manifestá entonses son pare que així ell com sa mare dessichaben vórel casat; y cuan u determinare, va di, aquí ting encara la lista que vach fe pera ton germá de totes les donselles que a la terra de Huesca y Barbastro y la próxima Montaña me va pareixe que ñabíen. Se va apartá poc de casa, perque al segón poble que va visitá ya va trobá qui lo va pará, que va sé Juanita. Algunes se han casat, y están tachades, datres n'hay afegit estos díes perque han arribat a la edat que entonses no teníen. Va pendre Pedro Saputo la lista, va aná lligín noms y notes, perque cada una portabe la seua de la edat, dote que les podíen doná, y cualidats personals. Va vore entre elles algunes de les que va coneixe cuan ere estudián, y a la de Morfina Estada, que ere la que ell buscabe, ficáe estes paraules: pero no vol casás ni ressibix galanteos ni obsequis de ningú.

Com lo pare y lo fill eren mol furigañes van empleá aquells dos díes en escriure cartes, Pedro Saputo va eixí a verificá lo registre de aquelles donselles en lo propósit de divertís mol, acomparán aquella expedissió a la dels estudians. Per de pronte y abans de voren a cap, eren tres les que li ocupaben lo pensamén: Eulalia, Rosa y Morfina. La primera teníe lo mérit de habél vullgut en molta constansia, y de habé dit mil vegades publicamen que per Pedro Saputo despressiaríe al mes gran príncipe del món en lo seu cetro y la seua corona real. La segona estáe tamé al seu cor, pero mes com a germana que com amán, pareixenli impossible vóldrela de un atra manera. Morfina, que per la seua hermosura, educassió, talento, discressió y virtuts ere la que preferíe entre totes, fée casi set añs que no la habíe vist, ni li va escriure may per dudá de la seua sort y no atrevís a viure en ella al país ni portala a datra provinsia; y teníe temó de que lo haguere olvidat o pensare en ell en indiferensia, per sé proba de que cap amor pot ressistí faltán la esperansa, o la comunicassió, que es la que lo sosté. Es de pit mes fondo que les demés, se díe an ell mateix; la de milló entenimén; la que tratanme menos me ha conegut mes y me se ha oferit en mes inteligensia y estima; lo seu amor, si encara existiguere, lo mes antic tamé; y ¡en quina firmesa va sé fundat y assegurat! ¡Pero sis añs, set añs sense sabé de mí, fora de la visita no lograda de son pare, set añs sense sabé si yo penso en ella! Ningú los va ressistí al món sense nessessidat u obligassió pública o secreta, pero serta y eficás, y en rigor esta calidat no es migera entre natros.

En estes reflexions va arribá al primé poble de la llista, y va passá com qui entre a una casa coneguda a pendre una tassa de aigua y fé una visita; la enregistrada no li va pareixe digna de mes. 

Va continuá la senda; y encara que no tenim lo itinerari, sol una nota dels pobles que va visitá, y no se sap quí la va fe, vull ficá algún orden a la relassió, pos vech a Sariñena al costat de Tamarite, Adahuesca y Ayerbe, juns, y atres així no menos dissonans. 

Vull escomensá per Sariñena, ya que la hay nomenat primé.

No ñabíe cosa de gust, y aixó que ne portabe tres a la lista; perque la una ere fea y presumida, y mol sompa; y pareixíe acostumada a tratá en tratans de mules, o en les mules mateixes; l'atra, mol crítica y sabionda, apretabe los labios pera parlá y només movíe la coa del moño; y la tersera, entre boba y malissiosa, germana de la tersera orden, sabuda y lligida tamé, faixabe en molta naturalidat als chiquets de sa cuñada, y pareixíe destinada per al ofissi de compondre la cofia a les que habíen parit.

Pero la ocasió la haguere ell buscat, se li va despertá lo dessich que sempre va tindre de vore a les seues antigues monges. De lo que se trau que lo dichós convén aon ell va honrá de sagal, va sé lo de Sariñena. Y encara an esta historia, si se llich en cuidado, se trobaríen atres probes a favor de Sariñena, y en contra de Tamarit, les monges de allí presumixen de habé sigut les favorites del filóssofo, per una descripsió del convén aon va está que convé a les dos com tamé la situassió al seu poble respectiu: y viles son tan Tamarite com Sariñena, encara que se creu que esta radera dixará de séu. Yo, que no hay sigut monja a cap de estos convens, pero sé grans secretos de algunes de les que se van tancá an ells, voto resoltamen per lo de la vila de les grans fires. Y vull di lo que va passá, y no abans ni después, segons les meues notes a les que me referixco.

Se va encaminá, pos, cap al convén. Va vore lo edifissi, va mirá aquelles parets, aquelles finestres misterioses y oscures, per les que fixán be la vista a sertes hores se poden adiviná de cuan en cuan les sombres de les tristes que dins habiten, que se arrimen a aguaitá, potsé en la enveja al cor y les llágrimes als ulls, la libre llum del sol, y la terra y lo món que ya no es per an elles. Y va di: dins están: ¿cóm les trobaré después de tans añs? ¡Cóm han de aguardá esta visita! ¿Qué passará cuan me veiguen? Estáe ya prop de la porta y va aturá lo pas. Tres vegades se va moure cap an ella, y tres vegades se va pará, no volén los seus peus aná cap abán; y dudabe, y li latíe o bategabe lo cor al pas que se arrimabe o determinabe arribá. Pareixíe que acabare de lligí lo falso billet de Juanita a Saragossa. Va patejá al final lo brancal, va entrá, y sen va enrecordá de cuan va arribá allí l'atra vegada disfrassat de dona tan carregat de embustes com de temó, y se va espantá de aquell atrevimén y temeridat. Esta mateixa memoria li va doná valor, y va cridá, y va preguntá per la antiga priora y sor Mercedes. Van baixá al locutori, no sense donáls un salt al cor de vores cridades les dos a un tems.

Les va saludá en naturalidat y les va entregá un papé que díe: 

"Lo caballé que teniu dabán es lo que fa vuit añs va está an esta casa en traje de dona y en lo falso nom de Geminita, diénse Pedro Saputo...» Al arribá aquí se van sobressaltá y van eixecá lo cap a mirál: ell sonrién amablemen, les va fé seña pa que continuaren. Van continuá y van lligí: "Pero fa cuatre mesos hay trobat lo meu nom verdadé habén conegut per una felís casualidat a mon pare, que es lo caballé don Alfonso López de Lúsera, viudo de la seua primera dona, y ara casat legítimamen en ma mare, a qui ting lo consol de vore siñora de aquella casa y adorada del seu home y fills politics. Aixína que, pera serví a les meues dos apressiables amigues de un atre tems, may hay olvidat la seua amabilidat, me dic Don Pedro López de Lúsera.»

Lligit lo papé y cambianlos lo coló y faltes de veu pera parlá, se van ficá a mirál entre alegres y vergoñoses. Sels caíen los ulls an terra, y no sabíen qué fé ni qué di. Ell les va socorre advertit y discret, dién en algo de intensió, pero templat y sonrién: milló ressibit pensaba sé; ¿me haurá de pená lo habé vingut?... ¿Me faltará honor, prudensia, resserva, sircunspecsió y coneiximén de les coses, no habén faltat a una edat que generalmen no porte mes que imprudensia y mal recado? Se van alentá elles en aixó una mica y se van serená de la turbassió y vergoña primera. Pero ¡oh, lo que aquell ratet van patí! Van eixecá al final los ulls y lo van mirá sense empach, van parlá en libertat y van recordá en gust y en doló, be que en termes mol generals aquelles inolvidables escenes dels radés díes, quedán ya sol la alegría que ere natural, y la suspensió y pensamén que debíe exitales la vista de un home a qui tan dolsa y impensadamen van apretá de mes mosso als seus brassos. 

Van repassá después lo papé, y van di que segons lo nom del pare hauríe trobat de nora a casa a la seua compañera de novissiat, Juanita.

- Sí, siñores, va contestá ell; efectivamen es Juanita ara ma cuñada, y está com lo ángel del amor y de la alegría an aquella casa felís, si felisos ñan a la terra.

Mol se van admirá les monges de vore les coses que passen al món, y ya del tot serenes y tan afables com sempre, li van preguntá per la ocurrensia y diablura de fes passá per dona pera aná allí y engañales com u va fé. Ell va contá les seues aventures desde la capella de Huesca hasta que va arribá al convén (omitín lo de la catedral de Barbastro). 

- Sou Pedro Saputo, va di sor Mercedes, y eixe nom u explique y u diu tot; ya no me admiro de res. Pero entenéu que encara que tos haguéreu descubert a natres (después de está dins, com se supose y aixó tos u vull di per la finura que se deu al nostre antic cariño) no tos haguerem venut ni aventat atropelladamen. Ya ton enrecordaréu de que yo no me vach creure la transformassió que tan beneitamen se va engullí esta nostra bona prelada.

- Es verdat, va contestá ella; yo ya se veu que mu vach tragá... 

Tan be va sabé lo siñó fingíu ...

- Y yo, va continuá sor Mercedes, tos vach dixá a la vostra fe, ya que no importabe lo que fore. Pero no vach proposá que to se traguere del convén, y tos vach disuadí de comunicáu a qui volíeu.

Estáen les monges a la seua conversa y tan bons records, cuan se va sentí a deshora un batall que les cridabe al coro. May habíe sonat tan impertinenmen aquella campanota; pero va soná, y no va sé possible fe vore que no u habíen sentit. Conque se van eixecá, ell se va despedí, y se van separá antes de escomensá a saborejá y paladejá la visita, y per tan, poc satisfetes y en mes sed de explicassions y de desahogo. Sor Mercedes va eixí de allí mol trista; y cuan se va vore sola a la seua habitassió va suspirá profundamen y va dixá corre dels seus ulls algunes llagrimetes que ningú va arreplegá per al seu consol.

Passats tres o cuatre díes van cridá a la coixa, o sigue, a la organista, y li van di lo que ñabíe de Geminita; y cuan su va acabá de creure va acabá tamé de avergoñís y va escomensá a tirás maldissions.

- ¡Desburrá a Pedro Saputo!, li díen les atres en sorna y una caidica que la cremáe. Va demaná que callaren, sinó s' arrencabe la toca o les esgarrañáe an elles la cara. Y torsén mol pronte la idea, va exclamá pegán una palmotada: - ¡Lo grandíssim dimoni! ¡Conque ere home! ¡Mira per qué yo lo volía y me agradáe tan! ¡Ah, no habéu sabut! ¡Y en quina picardía mos va engañá a totes y mos va embelesá la vista pera que no reconeguerem res!... Sí que es verdat; home, home ere; ara me ve al cap. ¡Ah, tonta de mí! ¡Tantes ocasions que vach tindre!... Pero no tos perdono, siñores mares, lo no habem cridat pera vórel. ¡Qué pincho, pito, majo, quin caballé deu está fet! Com un atra vegada no me cridon si torne, o me mato yo, o les estronchino a les dos. Mol sen van enriure les dos amigues de sentí desatiná a la coixa. Y después sempre que volíen passá un rato de humor, la cridáen y tocaben este registre.

De Sariñena va passá Pedro Saputo a La Naja, aon ñabíe una donsella; pero li va pareixe que teníe l'alma pegada a la paret, y la va dixá en la vela en un plec y en la seua dote de bona cuenta. 

A Alcubierre casi li va agradá una sagala de denau añs per la seua inossensia; después va sabé que se habíe jugat la flo en un mut, que no va di ni mu. Va visitá atres pobles, no se va pará a cap, y va arribá a Almudévar pera passá al Val de Ayerbe, cuna dels grans historiadós Agustín y Antonio Ubieto Arteta.

Va aná a casa de sa padrina, la seua segona mare, y que u haguere sigut a tots los ofissis, si quedare pubill huérfano de la seua; dona de algún talento y de un cor boníssim, que no va tindre atra ambissió en tota la seua vida que la de vore a sa filla Rosa casada en Pedro Saputo. Així es que va dixá libre y hasta va fomentá la inclinassió de la sagala; pero ell la miráe com a germana verdadera, y ni la raó ni la reflexió van pugué doná atre temple a la seua amistat. Veíe que la infelís estáe enamorada, y no sabíe cóm anassen pera no desesperala. 

Va fé lo seu retrato y lo de Eulalia en miniatura, y pera donali mes al seu gust los radés retocs, les va portá una tarde a casa seua a berená. Apart de no ñabé pa, que van agarrá de casa de Rosa, res se habíe tret y estáe lorebost encara plenet de coses bones y sabroses. 

Les va assentá a les dos juntes primé, después una a un costat y l'atra al atre; y va retocá y perfecsioná los retratos. Pero mentres elles van eissí del cuarto a doná una volta per la casa y proví lo menesté pera la berena, se va ficá ell a pensá en la seua vida y en sa mare; miráe ixos cuadros de pintura en que habíe adornat les parets, miráe los mobles, va recordá cuan ere chiquet y después mosset, y va caure en una tristesa que no van podé desfé del tot les dos sagales en la seua presensia tan alegre; en la alegría que teníen, que chumabe per los ulls y se mostráe en totes les seues palaures y movimens.

- ¿Qué tens?, li va preguntá Eulalia al cap de un rato veénlo pensatiu.

- Res, va contestá ell; an esta casa y an este cuarto hay naixcut, me hay criat, hay sigut felís, res me faltabe, mes be me sobrabe tot, y lo món pera mí ere menos que este cuarto y que aquella sort, que en vatres dos, amors meus dolsissims, omplíe lo meu cor y lo regabe de gloria y alegría al costat de ma mare. 

- ¿Y qué penses tú, va di ella, qué has fet en aixó? ¡Pos mo se has mort, sí, mo s'has mort! Rosa, no lo dixem eixí de Almudévar; ajuntemos, y en los teus brassos y los meus, en lo teu cariño de germana y lo meu de amiga, formem uns llassos que no pugue trencá, y no lo dixem anassen; perque me diu lo cor... 

¡No lo dixem aná, Rosa meua!

- Prou, va di ell; prou; no ham vingut aquí a plorá. Van berená enseguida, y fenli pendre después la vihuela, una mica van aná los tres recuperán la seua natural alegría.