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lunes, 26 de noviembre de 2018

esquirola, esquiroles

La esquirola es una classe de ensiam risat o esturrufat, bastán amarc, pero menos que la endivia. Es de la família de la chicoria, achicoria.

escarola en castellá

Chicorée scarole en fransés :https://fr.wikipedia.org/wiki/Chicor%C3%A9e_scarole

Escarola, digestiva y saludable para la vesícula biliar Esta verdura, típica de invierno, contiene muy pocas calorías, mucha fibra, y vitaminas muy necesarias para mujeres embarazadas.

Uno de los ingredientes estrella para las ensaladas de invierno es la escarola ya que ahora es su temporada en el mercado, ofreciéndonos su mayor esplendor y calidad. De hecho, en la antigüedad la escarola se consumía como sustituta de la lechuga en los meses de invierno, por su resistencia a las bajas temperaturas.

La escarola es una verdura de bajo poder calórico (solamente 24 Kcal por cada 100 gr), como la mayoría de verduras, esto es debido a su bajo contenido en nutrientes energéticos. Su contenido en hidratos de carbono es muy bajo, unos 3 gramos por 100 gr de porción comestible, y el de lípidos es prácticamente inexistente, y es muy rica en agua. De hecho, cerca de un 95% de su composición es agua, de ahí que sea un alimento ligero pero saciante por su contenido en fibra.

Las hojas de la escarola son ligeramente amargas, nacen del cuello de la planta y están divididas en segmentos estrechos y retorcidos y sus extremos son muy dentados. “Los principios amargos que encontramos en sus hojas llamada intibina, estimulan el apetito, favorecen la digestión y aumentan la actividad de la vesícula biliar” explica la nutricionista Marta Sanz.

Resulta aconsejable el consumo de escarola para aquellas personas que padecen trastornos de la vesícula biliar, hígado perezoso, dispepsia, pérdida del apetito etc.

“Las vitaminas a destacar son la vitamina C, que contiene 13 mg por cada 100 de porción comestible, y las vitaminas del grupo B destacando principalmente los folatos. 100 gramos de porción comestible nos aportan 267 microgramos de folatos, cubriendo el 43 % de la ingesta diaria recomendada para los hombres y las mujeres entre 20-39 años” explica Sanz.

Los folatos son el ácido fólico natural y intervienen en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis de material genético y en la formación de anticuerpos. Por lo tanto, es muy recomendable el consumo de escarola para las mujeres embarazadas, ya que la deficiencia de folatos durante las primeras semanas de gestación puede provocar en el futuro bebé defectos del tubo neural como la espina bífida o la anencefalia. La escarola también contiene vitaminas liposolubles y destaca la vitamina A (73 microgramos por 10 gr de porción comestible). Sanz asegura que, “esta vitamina es esencial para la visión, la piel, el buen funcionamiento del sistema inmunitario y además es antioxidante”. Los minerales más abundantes en la escarola son el calcio( 67 mg), fósforo (40 mg) hierro(1,3 mg) y el potasio (387 mg) por 100 gramos de porción comestible. El potasio contribuye a combatir el estrés y actúa como calmante del sistema nervioso; de ahí que las personas que sufren problemas de sueño deban consumirla para cenar para dormir mejor.

“El calcio y el hierro de la escarola no son muy bien absorbidos si comparamos su absorción con minerales que provienen de origen animal, ya que la fibra presente en la escarola interfiere en la absorción a nivel intestinal de estos minerales” explica Sanz.

¿Cómo elegir la mejor escarola?

Conviene elegir las escarolas de hojas frescas, firmes, tiernas y de buen color verde, sobre todo las externas, y rechazar las de colores parduscos o amarillentos.

Una vez en casa, se desechará cualquier envoltorio que impida su respiración, se retirarán las hojas deterioradas que puedan estropear al resto y la guardaremos en el frigorífico o en un lugar fresco y protegido de la luz. Es aconsejable conservarlas sin lavar porque una vez lavadas se han de consumir en uno o dos días.

Principalmente se prepara cruda, ya que así conserva todo su valor nutritivo. Se debe trocear justo en el instante antes de consumirla para que no pierda vitaminas.

Por su peculiar sabor se puede mezclar perfectamente con un sinfín de ingredientes y aliñarla con aceite de oliva, ajo, vinagre, sal o, en su defecto, con salsas. Una de las recetas de escarola más conocidas, sobre todo en Cataluña, es el Xató, una ensalada de escarola, bacalao, anchoas y salsa romesco.

También podemos incluir la escarola en aperitivos, cremas, purés o sándwiches.

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Vore esquirol

miércoles, 1 de agosto de 2018

cuan te vech eixí de la ducha en les bragues de Batman del Primark

Cuan te vech eixí de la ducha en les bragues de Batman del Primark me se fiquen les venes de la sigala com a tronchos de ensiam.
 
cuan te vech eixí de la ducha en les bragues de Batman del Primark
 

Cuando te veo salir de la ducha con las bragas de Batman del Primark se me ponen las venas de la chorra como troncos de lechuga.

lunes, 26 de noviembre de 2018

esquirol, esquirols

esquirol, esquirols, del latín <SCIURUS-OLUS) es una denominassió popular que se aplique a algunes espéssies de roedós de la família Sciuridae (los esquiuridos) caracterisats per la seua mida minuda, la seua agilidat y velossidat de movimens, y per tíndre una coa llarga que algunes fan aná per a equilibrás.

esquirol
Sciurus vulgaris.
 
 
céltico, románico

 

Céltico

Románico

Córnico

Bretón

Galó

Francés

Español

Chapurriau

           
gwiwer gwiñver,
kazh-koad
chat-de-boéz écureuil ardilla esquirol



Alemán : Eichhörnchen

Inglés : Squirrel /escuáirel/ sone bastán paregut a esquirol.
Búlgaro : катерица , kateritsa

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Vore esquirola, que es un tipo de ensiam (escarola).

Chicorée scarole en fransés:

https://fr.wikipedia.org/wiki/Chicor%C3%A9e_scarole

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https://an.wikipedia.org/wiki/Esquiruelo wiki en aragonés inventat:

Esquiruelo (prenunciau /eskir'gwelo/~/eskir'gwælo/~/eskir'gwalo/; d'o latín <SCIURUS-OLUS) ye una denominación popular que s'aplica a bellas especies de radedors de a familia Sciuridae (os esquiuridos) caracterizaus por a suya mida chicorrona, a suya achilidat y velocidat de movimientos, y por tener una coda larga que bellas especies fan servir ta equilibrar-se.
Existe buena cosa d'especies que son arboricolas, anque belatras fan os cados soterranios, y a tamas que todas disposan de gran achilidat y ocasionalment se'n puede trobar eixemplars en alto en a vechetación, a existencia de un gran numero d'especies terrestres fa poco consellable asociar o concepto d'esquiruelo con a vida arboricola.
En Aragón, y en cheneral en toda a Peninsula Iberica, habita una sola especie que reciba propiament o nombre d'«esquiruelo», que ye Sciurus vulgaris, de color sora u royisca y que fa vida en os árbols. En belatros países d'Europa, como por eixemplo en Gran Bretanya, s'ha introduciu atras especies que compiten y dica desplazan en o suyo nincho ecolochico a S. vulgaris, como a especie Sciurus carolinensis, o esquiruelo griso americano. En o norte d'Eurasia, dende Escandinavia dica Siberia habitan os esquiruelos petauristas de a tribu Pteromyini, capables ta desplazar-se planiando d'entre os árbols con unas mimbranas especials.

domingo, 28 de julio de 2024

3. 12. Dels remeys contra lo mal de viuda que li va revelá a una Pedro Saputo.

Capítul XII.

Dels remeys contra lo mal de viuda que li va revelá a una Pedro Saputo.

¡Ay de la honra!, díe en veu chafada una vella pateján an terra y meneján lo cap. ¡Botovadéu, si aixó haguere passat al meu tems! ¡Les desollades! Y, ¿qué ere? Que va vore a una mosseta parlán en un mosso a la porta del carré a plena llum del día, y a vista y toleransia de sons pares y de tot lo barri; y al seu tems, si habíen de parlá en ells, teníen que amagáls per corrals, cuartos y sótanos, y obríls de nit, y fels saltá bardes, teulades, baranes y finestres, mentres elles los aguardaben igual al llit, o ixíen a ressibíls descalses, y de puntetes y mal tapades, y hasta los donaben la má pera ajudáls. Aixó, sin embargo, pera aquella envejosa agüela no ere res, y lo parlá al carré de día o a la porta de casa (en honra y cortessía, com diuen elles) ere mol y cosa de desesperás qui u veíe. ¡Cuán tros ña dels setanta als vin!

Se va introduí esta moda als puestos que frecuentabe Pedro Saputo per una ocasió mol sensilla. Ell no podíe ni volíe aná a totes les cases; y totes les dones, igual agüeles que joves, solteres que casades, volíen vórel de prop y parlali; y per an aixó, cuan lo véen vindre, baixaben dissimuladamen a la porta del carré, y al passá ell les saludabe, se solíe pará alguna vegada y parlaben un rato. Y de aquí va passá a sé costum a Almudévar y Santolaria, y después a atres mols pobles, passán dels uns als atres la moda. Y ere lo que no podíen vore les agüeles; ¡una cosa tan inossén!, ¡y mes a les aldees!, y lo que elles faen, que tot ere casi infamia, sol perque se guardaben de sé vistes, com la agüela del vissillo, ere lo bo y lo sano. Y lo que es per parlá en Pedro Saputo no sol baixaben a la porta, sino que tot ere buscá excuses en los que aná a les cases aon estabe. ¡Ere tan guapo! ¡Parlabe tan be! ¡Teníe uns ulls! Pero entre les que lo van aná a vore mereix espessial mensió una de Santolaria.

Estabe un día minján a casa de sa tía, y se va presentá una viuda carregada de bayetes, llagrimosa, ullerosa, doblegada y suspirán; y después de llimpiás los ulls y sonanse los nassos, y una vegada saludat a tots en grans ímpetus de plorera, va exclamá donán un mol fondo suspiro:

- ¡Ay, Eugenia, qué dichosa sou de tindre a casa a un home tan sabut! Miréu, aquí ving sol pera desahogám y que me digue algo pera vore si me console un poc y descanse lo meu cor, perque tot lo san día no fach mes que plorá, y a la nit encara mes, y si me adórmigo algún ratet, ensomio y me assusto; y estic... estic mol apenada, mol, y mol desconsolada! Y dién assó va rompre a plorá tan aposta que un atra vegada se va anegá de llágrimes y mocs.

Se va llimpiá, va aubrí y tancá los ulls tres o cuatre vegades, se va torná a llimpiá y soná, y va doná un suspiro tan fondo y fort, que va pareixe que se habíe reventat per lo melic, o que se li escapabe l'alma per la boca; y desde la seua cadira aon sol teníe un racó de la molla hasta la franja com de humilde o vergoñosa, mirabe a Pedro Saputo esperán la resposta y consell que buscabe.

Ell, naturalmen compassiu y mes en les dones, li va di:

- Lo milló meche de lo vostre mal es lo tems, sense dili res de la raó, perque igual mo sen va de casa. Pero, se pot fé mol en la ajuda de atres remeys. Fa dos mesos...

- Y onse díes justos, va di.

- Pos sí, va continuá Pedro Saputo, dos mesos y eixos díes que va morí lo vostre home; y encara que podría ditos mol sobre esta desgrassia, vull aná al gra. Teníu dos criats per al monte y una criada pera casa, y per ara no nessessitéu mes homens ni mes parens al vostre costat. Lo únic que la criada la hau de cambiá perque es mol jove, y (aquí entre natres) no podéu mirala en bons ulls, ara encara menos que cuan teníeu home; y debéu buscá una dona de juissi.

- Me pareix be, va di ella, perque aquella mossa sol pense en devaneos y orenetes.

Oronetes, chapurriau, José Taronjí, Gustavo Adolfo Bécquer

- Pos, ya u día yo, va continuá Pedro Saputo; ixo, lo primé. Después no hau de plorá cuan tos vingue en gana; hau de tindre unes hores dedicades per an eisse ofissi, que per ara sirán dos cada día, una pel matí y un atra per la tarde, ploranla sansera sense pará mes que lo tems de resá un Parenostre y una Ave María en réquiem al mich y al final de cada una. Y después de la plorera del matí hau de rentatos, pentinatos, asseatos y adorná lo cap y tota la vostra persona com si fore un día de festa y miratos al espill. 

¿Estéu en aixó, bona Gertrudis?

- Sí que u estic, va contestá ella; pero yo no sé per qué hay de mirám al espill si no es pera espantám de vórem tan desastrosa y horrorosa.

- Per naixó mateix, va di Pedro Saputo, tos ressepto lo ejersissi del espill, perque aixines voréu lo mal que li estéu fen al vostre rostro, que lo hau desfet de modo que no tos conec, sén que antes no ñabíe jove mes maja an este poble, encara que casada. Y si no tos u vach di, va sé per aixó mateix, perque estáeu casada, y este estat lo respeto yo mol. Pero ara, si me donéu llissensia, aniré a vóretos alguna vegada, encara que sol sigue pera tráuretos eixa tristesa de la vida.

- Sempre que vullguéu, va saltá ella mol espabilada.

- Assepto la vostra cortessía, va di Pedro Saputo; aniré a vóretos, y quede aixó aixina, ya que estam conformes. Pero miréu que tos troba com hay dit.

- Aixó no sé si podrá sé, va contestá ella, acabán de assentás a la cadira en la franja ara al mich.

- Sí podrá sé, va di ell, y sirá, amable Gertrudis; perque en fin, encara estáu lluñ dels coranta.

- Trenta y dos añs vach fe al mars, va contestá ella, pero este cop ... - Dixéu la sacsada, va di Pedro Saputo, y miréu de restituí lo coló y la grassia an eisse rostro que malmetéu infelismen, y la vitalidat y la tendresa an eixos ulls afonats y apagats. Pero no hay acabat encara. Demá, sense mes diferíu, enviéu un criat a Huesca y que tos porto ápit, rabanetes y mostassa, y mingéu ápit en ensiam pera postre, pera diná y sopá, rabanetes en sal pera berená, y la carn del topí en mostassa que adobaréu mol be, com suposo sabéu fé. 

Se va avergoñí aquí un poc la viuda y casi va vindre a ofendres, agarranu com a pulla; pero se va reprimí y va di:

- Aixó, si yo be u alcanso, mes pareix un remey pera una donsella desganada que pera una viuda apenada.

- No u entenéu, Gertrudis, no u comprenéu, va replicá Pedro Saputo. No dic que lo remey no convingue a qui diéu, pero no dixe de sé mol propi y eficás al nostre cas. Féu y tos anirá be; en la inteligensia que si no u faiguereu, no adelantaríeu gens en la vostra milloría, ni yo podré aná a visitatos. Creéume, Gertrudis; lo mal de viuda sen va per la orina. Conque quedem en lo dit. Plorá primé una hora, después molta pinta y mol espill, y lo demés que tos encarrego. 

Y si dudéu de la virtut del remey, yo aniré a vóretos después demá per la tarde, y me diréu lo que vullguéu; pero tos u prometixgo en la condissió que hau de fé tot lo que acabo de manatos per al vostre be y lo de la vostra casa y amics, entre los que, si tos dignéu admitím, hermosa Gertrudis, me conto yo desde este día.

- Sí, siñó, sí, siñó, va di ella; en lo cor y l'alma.

Sen va aná en aixó, y ¡oh poder de les paraules de un home sabut! Sen va aná en la mitat de la pena que habíe portat y conforme en fé tot lo que li va maná Pedro Saputo. De sort que cuan éste va aná a vórela passats los dos díes ya ere un atra; perque anabe mol asseada, los seus drapets mol ben estesos, lo parlá solt y natural, lo semblán viu, y los ulls afables y hasta casi amorosos.

Va sabé Pedro Saputo que no plorabe les dos hores sanseres, y li va aliviá los plos reduínlos a un cuart de hora pel matí. Y encara li va acabá de explicá lo que lo primé día no li habíe explicat del tot per ñabé testigos. Va vore tamé que la casa estabe mol ben agranada, llimpios y relluens los mobles y tot en bon orden com a una vespra de festa. Y en ves de tuf de sementeri se notabe una fragán auló de timó y espígol, que consolabe.

timó, tomillo

Va continuá Pedro Saputo les seues visites diaries. Als cuatre díes li va aliviá del tot los plos, no permitinla plorá mes que los domenges per la tarde. A los vuit díes ya ere la mateixa de antes y mes, perque lo seu rostro ere tot un abril, restituít lo coló y la antiga vivassidat y alegría; a un chiquet de sing añs y a una chiqueta de tres que teníe los besabe en lo mateix amor que solíe demostrá a un atre tems; lo dol lo penjabe en molta soltura; y lo cor lo teníe sansé lo nou meche del seu mal, habenli confessat, pressisamen lo día vuit desde la seua primera visita, que se teníe per dichosa de habé enviudat pera coneixe y tratá a un home com ell, ya que lo seu anterió estat la privabe de esta gloria. Y en aixó va vindre a pará lo seu sentimén, les seues llágrimes y lo seu desconsol.

Per lo demés, ya se sap que les viudes han perdut la temó a los homens, no perque siguen viudes, sino perque van está casades. 

Si me diuen que no totes són unes ni una es totes, contestaré que es verdat, pero aixó no veníe al cas, perque ni yo les hay insultat, ni dixo de tíndreles compassió, ni crec de elles mes que lo que se té que creure en bona raó y dret.

Li van privá a la viuda Gertrudis de no poques visites de Pedro Saputo los consultós de diferens pobles que veníen a demanali consell, a plantejali dudes y consiliá pretensions enfrentades, a concluí pactes y concordies. En un día van arribá de Ayerbe, de Lanaja y Poliñino, Berbegal, Alquézar, valle de Nocito, valle de Sarrablo, Jaca, Biescas, Estadilla y San Esteban de Litera. Y va arribá tamé lo síndic de Almudévar a suplicali que baixare pera un assunto de importansia; y pera serví al seu poble va baixá inmediatamen.


Original en castellá:

Capítulo XII.

De los remedios contra el mal de viuda que reveló a una Pedro Saputo.

¡Ah de la honra!, decía con voz rota una vieja pateando el suelo y meneando la cabeza. ¡Oh válgame Dios, si esto hubiera pasado en mi tiempo! ¡Las desolladas! Y, ¿qué era? Que vio una moza hablando con un mozo en la puerta de la calle a la luz del día, y a vista y tolerancia de sus padres y de todo el barrio; y en su tiempo, si habían de hablar con ellos, tenían que esconderlos por corrales, cuartos y sótanos, y abrirles de noche, y hacerlos saltar bardas, tejados y ventanas, mientras ellas los aguardaban tal vez en la cama, o salían a recibirlos descalzas, y de puntillas y mal rebujadas, y aun les daban la mano para ayudarles. Esto, sin embargo, para aquella envidiosa maldita vieja no era nada, y el hablar en la calle de día o a la puerta de casa (con honra y cortesía, como dicen ellas) era mucho y cosa de desesperarse el que lo veía. ¡Cuánto distan los setenta de los veinte!

Introdújose esta moda en los lugares que frecuentaba Pedro Saputo por una ocasión muy sencilla. Él no podía ni quería ir a todas las casas; y todas las mujeres, lo mismo viejas que jóvenes, solteras que casadas, querían verle de cerca y hablarle; y para esto, cuando le veían venir, se bajaban disimuladamente a la puerta de la calle, y al pasar él las saludaba, se solía parar alguna vez y hablaban un rato. Y de aquí pasó a ser uso y costumbre en Almudévar y Santolaria, y después en otros muchos, pasando de unos a otros la moda. Y era lo que no podían sufrir las viejas; ¡una cosa tan inocente!, ¡y más en las aldeas!, y lo que ellas hacían, que todo era casi infamia, sólo porque se guardaban de ser vistas, era lo bueno y lo sano. Y lo que es por hablar con Pedro Saputo no sólo bajaban a la puerta, sino que todo era buscar achaques con que ir a las casas donde estaba. ¡Era tan guapo! ¡Hablaba tan bien! ¡Tenía unos ojos! Pero entre las que lo fueron a ver merece especial mención una de Santolaria.

Estaba un día comiendo en casa de su tía, y se presentó una viuda cargada de bayetas, lagrimosa, ojerosa, encogida y suspirando; y después de limpiarse los ojos y sonándose las narices, y saludado que hubo a todos con grandes ímpetus de llanto, exclamó dando un muy hondo suspiro: - ¡Ay, Eugenia, qué dichosa sois de tener en casa un hombre tan sabio! Mirad, aquí vengo sólo por desahogarme y que me diga algo para ver si me consuela un poco y descansa mi corazón, porque todo el santo día no hago sino llorar, y la noche más, y si me duermo algún ratico, sueño y me asusto; y estoy... estoy muy afligida, mucho, y muy desconsolada! Y diciendo esto rompió a llorar tan adrede que otra vez se anegó de lágrimas y mocos. Limpióse, abrió y cerró los ojos tres o cuatro veces, se tornó a limpiar y sonar, y dio un suspiro tan de abajo y relleno, que pareció se había reventado por el ombligo, o que se le escapaba el alma por la boca; y desde su silla en que sólo hincaba una esquina de nalga como de puro humilde o vergonzosa, miraba a Pedro Saputo esperando la respuesta y consejo que buscaba.

Él, naturalmente compasivo y más con las mujeres, le dijo: - El mejor médico de vuestro mal es el tiempo, no diciéndoos nada de la razón, porque tal vez se nos va de casa. No obstante, se puede hacer mucho con el auxilio de otros remedios. Hace dos meses... - Y once días justos, dijo. - Pues sí, continuó Pedro Saputo, dos meses y esos días que murió vuestro marido; y aunque podría deciros mucho sobre esta desgracia, no quiero sino ir al grano. Tenéis dos criados para el campo y una criada para casa, y por ahora no necesitáis más hombres ni más parientes a vuestro lado. Sólo que la criada la habéis de mudar porque es muy joven, y (aquí para entre nosotros) no podéis mirarla con buenos ojos, agora aún menos que cuando teníades marido; y debéis buscar una mujer de juicio. - Y me parece bien, dijo ella, porque aquella moza sólo piensa en devaneos y golondrinas. - Pues, ya lo decía yo, continuó Pedro Saputo; eso, lo primero. Después no habéis de llorar cada y cuando se os antoje; sino tener horas deputadas para ese oficio, que por agora serán dos cada día, una por la mañana y otra por la tarde, llorándola entera sin parar más que el tiempo de rezar un pater noster y una ave maría con requiem en medio y al fin de cada una. Y después del llanto de la mañana habéis de lavaros, peinaros, asear y atildar la cabeza y toda vuestra persona como día de fiesta y mirándoos al espejo. ¿Estáis en esto, buena Gertrudis? - Sí estoy, respondió ella; mas yo no sé por qué he de mirarme al espejo si no es para espantarme de verme tan desastrosa y horrífica. - Por eso mismo, dijo Pedro Saputo, os receto el ejercicio del espejo, porque así veréis el daño que estáis haciendo a vuestro rostro, el cual habéis destruido de modo que no os conozco, siendo así que antes no había joven más linda en el lugar, aunque casada. Y si no os lo dije, fue por eso mismo, porque érades casada, cuyo estado respeto yo mucho. Mas agora, si me dais licencia, iré a veros alguna vez, aunque sólo sea para quitaros ese tedio de la vida. - Siempre que queráis, saltó ella muy despabilada. - Acepto vuestra cortesía, dijo Pedro Saputo; iré a veros, y quede esto así, ya que estamos conformes. Pero mirad que os encuentre como he dicho. - Eso no sé si podrá ser, contestó ella, acabando de sentarse en la silla. - Sí podrá ser, dijo él, y será, amable Gertrudis; porque en fin, aún estáis lejos de los cuarenta. - Treinta y dos años hice al marzo, respondió ella, sino que este golpe... - Dejad el golpe ya, dijo Pedro Saputo, y ved de restituir el color y la gracia a ese rostro que denostáis infelizmente, y la vivieza y la ternura a esos ojos hundidos y apagados. Pero no he acabado todavía. Mañana, sin más diferillo, enviad un criado a Huesca y que os traiga apio, rábanos y mostaza, y comed apio en ensalada para postre en la comida y cena, rábanos con sal para merendar, y la carne del puchero con mostaza que adobaréis muy bien, como supongo sabéis hacello. Avergonzóse aquí un poco la viuda y aun vino así como a ofenderse, teniéndolo por pulla; mas se reprimió y dijo: - Eso, si yo bien lo alcanzo, más parece remedio para una doncella opilada que para una viuda afligida. - No lo entendéis, Gertrudis, no lo entendéis, replicó Pedro Saputo. No digo que el remedio no convenga a quien decís, pero por eso no deja de ser muy propio y eficaz en nuestro caso. Hacedlo y os irá bien; en la inteligencia que si no lo hiciéredes, no adelantaréis nada en vuestra mejoría, ni yo podré ir a visitaros. Creedme, Gertrudis; el mal de viuda se va por la orina. Conque quedamos en lo dicho. Llorar primero una hora, después mucho peine y mucho espejo, y lo demás que os encargo. Y si dudáis de la virtud del remedio, yo iré pasado mañana por la tarde, y me diréis lo que quisiéredes; pero os lo prometo con la condición que habéis de poner por obra cuanto acabo de ordenaros para vuestro bien y el de vuestra casa y amigos, entre los cuales, si os dignáis admitirme, hermosa Gertrudis, me cuento yo desde este día. - Sí, señor, sí, señor, dijo ella; con el corazón y el alma.

Fuese con esto, y ¡oh poder de las palabras de un hombre sabio! Fuese con la mitad de la aflicción menos que había traído y conforme en hacer todo lo que le ordenó Pedro Saputo. De suerte que cuando éste fue a verla pasados los dos días ya era otra; porque iba muy aseada, sus paños muy bien prendidos, el habla suelta y natural, el semblante vivo, y los ojos afables y aun casi amorosos. Conoció Pedro Saputo que no lloraba llenas las dos horas, y le alivió el llanto reduciéndolo a un cuarto de hora por la mañana. Y aun le acabó de explicar lo que el primer día no le explicó del todo por haber testigos. Reparó también que la casa estaba muy barrida, limpios los muebles y todo en buen orden como en víspera de fiesta. Y en vez de tufo de cementerio se percibía un suave olor lejano de tomillo y espliego, que consolaba.

Continuó Pedro Saputo sus visitas diarias. A los cuatro días le alivió del todo el llanto, no permitiéndole llorar sino los domingos por la tarde. A los ocho días ya era la misma que antes y más, porque su rostro era todo un abril, restituido el color y la antigua viveza y alegría; a un niño de cinco años y a una niña de tres que tenía los besaba con el mismo amor que solía en otro tiempo; el luto se lo prendía con mucha prolijidad; y el corazón poseíale entero el nuevo médico de su mal, habiéndole confesado, precisamente el día octavo de su primera visita, que se tenía por dichosa de haber enviudado por conocer y tratar a un hombre como él, puesto que su anterior estado le privaba de esta gloria. Y en esto vino a parar su sentimiento, sus lágrimas y su desconsuelo.

Por lo demás, ya se sabe que las viudas han perdido el miedo a los hombres, no porque sean viudas, sino porque fueron casadas. Si me dicen que no todas son unas ni una es todas, responderé que es verdad, pero esto no venía al caso, porque ni yo las he vituperado, ni dejo de tenerles compasión, ni creo de ellas sino lo que se debe creer en buena razón y derecho.

Privaron a la viuda Gertrudis de no pocas visitas de Pedro Saputo los consultores de diferentes pueblos que venían a pedirle consejo, a proponerle dudas y conciliar pretensiones encontradas, a concluir pactos y concordias. En un día llegaron de Ayerbe, de Lanaja y Poliñino, Berbegal, Alquézar, valle de Nocito, valle de Sarrablo, Jaca, Biescas, Estadilla y San Esteban de Litera. Y llegó también el síndico de Almudévar a suplicarle que bajase para un asunto de importancia; y por servir a su pueblo se bajó inmediatamente.

lunes, 12 de agosto de 2024

Original - Ortolana

 

Original, adj., lat. originalis, original, originel, primitif.

Pres corrupcio general

En lo peccat original.

Brev. d'amor, fol. 55.

Prit corruption générale dans le péché originel.

L' original mon. Trad. de la 2e Épître de S. Pierre.

Le monde primitif. 

Substantiv. La copia collationada ab lo original. Fors de Béarn, p. 1097.

(chap. La copia compulsada en lo original.)

La copie collationnée avec l' original.

CAT. ESP. PORT. Original. IT. Originale. 

(chap. Original, com lo “orinal”, bassí de Valderrobres, originals.)

2. Originalment, adv., originairement. 

Es composta de qualitat elemental originalment.

Eluc. de las propr., fol. 28. 

Est composée de qualités élémentaires originairement.

CAT. Originalment. ESP. PORT. IT. Originalmente. 

(chap. Originalmen, originariamen.)


Orina, s. f., lat. urina, urine.

De s' orina

Fai metzina.

(chap. De sa (la seua) orina fa medissina.)

Guillaume de Berguedan: Un trichayre.

De son urine fait médecine.

Aus, tu que donas mezinas

E que jutjas las orinas.

P. Cardinal: Jhesum Crist. 

Écoute, toi qui donnes médecines et qui juges les urines.

CAT. ESP. Orina. PORT. Orina, ourina. IT. Orina. (chap. Orina, orines; purín, purins : mescla de orina y merda dels gorrinos.)


Orizon, s. m., lat. horison, horizon.

Aquel cercle termenant nostra vista, es dit orizon.

Eluc. de las propr., fol. 108. 

Ce cercle terminant notre vue, est dit horizon.

CAT. Horisont. ESP. Horisonte (chap. horizonte). PORT. Orisonte, horizonte. IT. Orizzonte.


Orlar, v., ourler, border.

Part. pas. Coma 1 vaissels de cera que es orlatz e avironatz de peiras pressiozas.

Lo vaissels, que es de terra, orlatz ricamen.

Liv. de Sydrac, fol. 38.

Comme un vase de cire qui est bordé et entouré de pierres précieuses.

Le vase, qui est de terre, bordé richement. 

ESP. PORT. Orlar. IT. Orlare. (chap. Orlá : bordá.)

2. Orladura, s. f., bordure, ourlet.

Una bela orladura. Roman de Gerard de Rossillon, fol. 37. 

Une belle bordure.

ANC. FR. D' os estoit fete l' orléure. Roman du Renart, t. 1, p. 55. 

ESP. PORT. (chap.) Orladura. IT. Orlatura.


Ornar, Hornar, v., lat. ornare, orner, parer.

Part. pas. 1 calice hornat de las pus presciosas peyras que podion esser trobadas. Philomena. 

Un calice orné des plus précieuses pierres qui pouvaient être trouvées.

Substantiv. Aprop que deu hom pauzar S per causa d' ornat.

Leys d'amors, fol. 5.

Après que on doit poser S pour cause d' ornement.

ANC. CAT. ESP. (adornar) PORT. Ornar. IT. Ornare. (chap. Adorná.)

2. Ornament, Ornamen, s. m., lat. ornamentum, ornement.

Cauzas sanctas, ayssi co son los ornamens de sancta Glieya, que son adordenatz al servizi de Dieu.

Totz los autres ornamens del autar.

V. et Vert., fol. 15 et 16.

Choses saintes, ainsi comme sont les ornements de sainte Église, qui sont consacrés au service de Dieu.

Tous les autres ornements de l'autel.

CAT. Ornament. ESP. PORT. IT. Ornamento. (chap. Adorno, adornos.)

3. Ornatiu, adj., ornatif, qui sert à orner.

O son... ornativas. Leys d'amors, fol. 26. 

Ou elles sont... ornatives.

4. Ornamenta, s. f., ornement. 

Pueys a l' ornamenta 

Del autar demandada.

V. de S. Honorat. 

Puis a demandé l' ornement de l'autel.

5. Adorn, adj., orné, élégant. 

Son adorn bel cors ses par.

Paulet de Marseille: Er qu' el jorn. 

Son élégant beau corps sans pareil.

6. Adornamen, s. m., ornement, embellissement.

Si fan aquells adornamens per atrayre plus a peccat.

Per 1 cascun adornamen de sobrefluitat. 

V. et Vert., fol. 70.

Se font ces embellissements pour plus entraîner au péché.

Par un chacun ornement de superfluité.

ANC. FR. Furent sauvées les reliques et les aornemens d' icelle église.

Monstrelet, t. II, fol. 128.

La splendeur et refulgence de son très noble et précieux aornement.

J. Marot, t. V, p. 4.8. 

ANC. CAT. Adornament. ANC. ESP. Adornamiento. IT. Adornamento.

(chap. Adornamén, adornamens : adorno, adornos.)


Orobi, s. m., lat. orobax, pivoine.

Figas, menta, orobi. Eluc. de las propr., fol. 103.

(chap. Figues, menta, peonia.)

Figues, menthe, pivoine.


Ors, Urs, s. m., lat. ursus, ours.

Urs pren aquel nom quar am la boca... forma los orsatz.

No es animant tan engenhos a far mal cum ors.

Eluc. de las propr., fol. 261.

L' ours prend ce nom parce que avec la bouche... il forme les oursons.

Il n'est animal si ingénieux à faire le mal comme ours.

(chap. Onso, onsos; ESP. Oso.)

Despiertan a un oso pardo que hibernaba en la Cova de la Dona de Beceite

2. Orsa, Ursa, s. f., lat. ursa, ourse.

Ursa o orsa es bestia mot cruzel, majormen quan ha orsatz.

Eluc. de las propr., fol. 261. 

L' ourse est bête moult cruelle, principalement quand elle a oursons.

ESP. PORT. Ursa. IT. Orsa. (chap. Onsa, onses.)

8M Valderrobres , si natros o natres mos aturem

3. Orsat, s. m., ourson.

E 'ls orsatz semlo pessas de carn ses faysso al comensament.

(chap. Y los onsets pareixen pesses de carn sense forma al escomensamén.)

Eluc. de las propr., fol. 231.

Et les oursons ressemblent à des morceaux de chair sans forme au commencement.

(chap. onset, onsets, onseta, onsetes.)


Ort, s. m., lat. hortus, jardin, verger, potager.

Pietz ol no fa fems en ort.

(chap. Pijó auló (pudó) que no fa lo fem al hort, horta.)

A. Daniel: Pois Raimons.

Sent pire que ne fait fumier en jardin. 

Tant amon ort e jardis.

Bertrand de Born: Be m platz. 

Tant ils aiment verger et jardin.

Fig. De cobezeia ns planton ort.

Gavaudan le Vieux: Patz passien. 

Nous plantent jardin de convoitise. 

Cambra de Dieu, ort don naysso tug be. 

Guillaume d'Autpoul: Esperansa.

Chambre de Dieu, jardin dont naissent tous les biens.

- Par extens. Solitude.

Tornar faran de ciutat a un ort.

G. Rainols: A tornar. 

Feront tourner de cité en une solitude. 

Totz lo mons me par sol uns ortz. 

Rambaud de Vaqueiras: No m' agrad' iverns. 

Tout le monde me paraît seulement une solitude. 

ANC. FR. Por coi venez en son hor herbergier. Roman d'Agolant, v. 1227.

CAT. Hort. ESP. Huerto. PORT. Horto. IT. Orto. 

(chap. Hort, horts; horta, hortes; hortet, hortets; horteta, hortetes.)

2. Ortenc, adj., de jardin.

D' aybres... alcus so ortencs o domesges.

Flors ortencas.

Eluc. de las propr., fol. 195 et 142. 

Des arbres... aucuns sont de jardin ou domestiques.

Fleurs de jardin. 

PORT. (ESP.) Hortense. (chap. Hortenc, hortencs, hortenca, hortenques : del hort o del horta, com los maracuyás hortencs del horta de Guay.)

Guay cultiva Maracuyá huerta mayor Beceite


3. Ortolan, ortola, s. m., lat. hortulanus, jardinier.

Aquest jardi plantet lo grans ortolas. V. et Vert., fol. 36. 

(chap. Este jardí va plantá lo gran hortolá u hortelano, jardiné.)

Ce jardin planta le grand jardinier.

Adoncas Jhesu Crist, en forma de ortolan, 

Ac pietat, e dis: Non plorar, Maria. V. de Sainte Magdelaine. 

Alors Jésus-Christ, en forme de jardinier, eut pitié, et dit: Ne pleure pas, Marie. 

ANC. FR. Surviendrent deux pasteurs et un ortholan. 

Lett. de rém., 1464, Carpentier, t. III, col. 102. 

Anthoine Belot, ortholan de Nysmes. 

Tit. de 1473. Hist. de Nismes (Nîmes), pr., t. III, p. 3. 

CAT. Hortolá. ESP. Hortelano. PORT. Hortelão, hortolão. IT. Ortolano.

(chap. Hortolá, hortolans (tamé sels diu als de Horta de Sant Joan o Puigventós de la figuereta; hortelano, hortelanos), hortolana u hortelana, hortolanes u hortelanes; jardiné, jardinés, jardinera, jardineres.)

4. Hortal, s. m., hortolage, jardinage. 

Pel pres commu fe, pailla et hortal et hortalas. 

Charte de Gréalou, p. 102.

Pour le prix commun foin, paille et hortolage et légumes.

5. Hortala, s. f., légume, produit du jardin.

Pel pres commu fe, pailla et hortal et hortalas.

Charte de Gréalou, p. 102.

Pour le prix commun foin, paille et hortolage et légumes.

6. Ortalessa, Ortalessia, Hortalicia, Ortoloza, s. f., légume, herbe potagère, jardinage.

Si alcus pren... ortalessa d' ort. 

For de Montcuc. Ord. des R. de Fr., 1463, t. XVI, p. 129. 

Si aucun prend... légume de potager.

O ortalessia de casal. 

Cout. de Fumel de 1265. DOAT, t. VIII, fol. 147. 

Ou jardinage de casal. 

Hortalicias de jardins. Fors de Béarn, p. 1088. 

Légumes de jardin. 

CAT. Hortalissa. ESP. Hortaliza. PORT. Hortaliça. 

(chap. Hortalissia, hortalissies : llegums, verdures; pataques, guixes, sigrons, bajoques, bledes, borraines, cols, ensiam o lletugues, primentons, tomates, espinacs, carbasses, carbassons, pepinos o cogombros, churuvíes, safranories, rabanetes, etc.)

huerto ecológico, Jaime Giner Guimerá, huerta mayor

7. Ortolana, s. f., hortolane, sorte de poésie.

Coma son... vaquieras et ortolanas e vergieras. Leys d'amors, fol. 40.

Comme sont... vachères et hortolanes et vergières.

jueves, 18 de abril de 2024

Lexique roman; Lac - Lermar

Lac, s. m., lat. lacus, lac, fosse.

Si us mena pescar al lac. 

Le Dauphin d'Auvergne: Puois sui.

S'il vous mène pêcher au lac.

Senher, qu' estorses Sidrac...

E Daniel d'ins del lac 

On era ab lo leo.

Pierre d'Auvergne: Dieus vera. 

Seigneur, qui arrachâtes Sidrac... et Daniel du dedans de la fosse où il était avec le lion. 

ANC. FR. Et qui Daniel délivras

Et gardas el lac périlleus

Des cruex lyons.

Nouv. rec. de fables et cont. anc, t. II, p. 66.

ANC. CAT. Llac (N. E. Como Lluís Llach, tocayo de Companys.). ESP. PORT. IT. (chap.) Lago.

2. Lacual, adj., de lac.

Aygas lacuals.

En pyshos maris et lacuals.

(chap. En peixos marins y de lago.)

Lo agüelo y lo Mar.  Ernest Hemingway.

Eluc. de las propr., fol. 151 et 178. 

Eaux de lacs. 

En poissons de mer et de lacs.

(chap. Lago, lagos; laguna, lagunes; estanca, estanques, com la de Alcañís; vore mes amún: estany, com lo de BanyolasBanyoles.)

Lac, Laz, Latz, s. m., lat. laqueus, lacs, lacet, lien, filet.

En lo coll li meton lo latz. V. de S. Honorat.

(chap. Al coll li fiquen lo llas.)

En le cou lui mettent le lacs.

Feyron latz de corda qu'es ab l'engens tendutz. Guillaume de Tudela.

Firent lacet de corde qui avec l'engin est tendu.

Fig. Negus non es sals del lac de mort. Trad. de Bède, fol. 70.

Nul n'est sauf du lacs de mort.

Prov. Qui geta laz si penra en lui. Trad. de Bède, fol. 64. 

Qui jette filet se prendra en lui.

ANC. FR. I ot tendu un laz de corde.

Par le col est bien au laz pris.

Qui onc portast guimple ne manche, 

Ne laz de soie ne çainture.

Roman du Renart, t. III, p. 143, 125 et 315. 

ANC. CAT. Lac. CAT. MOD. Llas (llaç). ESP. Lazo. PORT. Laço. IT. Laccio.

(chap. Llas, llassos; llassada, llassades.)

2. Lassol, s. m., lacs, lacet, lien.

Qui lassol rump ni destrui.

Giraud de Borneil: Qui chantar. 

Qui lien rompt et détruit.

Pel fort Lassol, 

Amigua, en que m prezist.

Giraud de Borneil: No m platz. 

Par le fort lacet, amie, en quoi vous me prîtes. 

IT. Lacciolo, lacciuolo. (chap. llasset, llassets, de coló groc per als catalanistes.)

3. Lassamen, s. m., obligation, engagement.

Non... consentirai que autres sagramens ni lassamens ni covinens... se fassa. Cartulaire de Montpellier, fol. 128.

Je ne... consentirai qu'autre serment ni obligation ni convention... se fasse.

4. Lassar, Lachar, v., lacer, lier, enlacer, entrelacer.

Fig. Sap la razo e 'l vers lassar e faire.

Marcabrus: Auiatz del.

Sait le sujet et le vers entrelacer et faire.

Ben e gen sap trobar, 

E mots e coblas lachar. 

Guillaume de Berguedan: Bernart. 

Bien et agréablement sait trouver, et mots et couplets entrelacer.

D'un' amor qui m lass' e m te.

B. de Ventadour: En cossirier. 

D'un amour qui m'enlace et me tient.

Prov. Tals cuia autrui enganar,

Que si mezeis lassa e repren.

Pistoleta: Manta gent. 

Tel pense autrui tromper, qui soi-même enlace et reprend.

Part. pas. Ieu m sui d'un latz 

Pel col lassatz. 

Giraud de Borneil: Aquest terminis. 

Je me suis d'un lacet par le cou lié. 

Son de fer e d'acer tuit lassat environ. Guillaume de Tudela. 

Sont de fer et d'acier tous lacés à l'entour. 

Fig. Tan son lassatz ab Frances fermamens 

Qu' om no 'ls auza lur fals digz contrastar.

G. Anelier de Toulouse: El nom de. 

Tant sont liés avec Français fortement qu'on n'ose à eux contredire leurs faux propos.

ANC. FR. Qui l'a entor le col lacié. Roman du Renart, t. II, p. 328.

(chap. Enllassá, lligá, entrellassá.)

5. Enlassamen, Eslassamen, s. m., enlacement, réunion.

Diptonges es enlassamens de doas vocals. Leys d'amors, fol. 3.

(chap. Lo diptongo es la unió, enllassamén, enllás de dos vocals.)

La diphthongue est la réunion de deux voyelles.

Fig. Luxuria domda las ferrienchas pessas per bonas viandas e per eslassamens de deleiz. Trad. de Bède, fol. 41. 

Luxure dompte les charnelles pensées par bons aliments et par enlacements de délices. 

ANC. CAT. Enllassament. ESP. Enlazamiento. (chap. enllassamén,  enllassamens; unió, unions; enllás, enllassos.)

 

6. Enlassar, Enlaissar, v., enlacer, lier.

Fig. Per penre et enlassar, e per aucire del tot las armas.

V. et Vert., fol. 18. 

Pour prendre et enlacer, et pour occire entièrement les âmes.

Part. pas. Cascuns vai totz enlaissat

Vas la mort.

Folquet de Romans: Can be m. 

Chacun va tout lié vers la mort.

ANC. CAT. Enllassar. ESP. Enlazar. PORT. Enlaçar. IT. Inlacciare. 

(chap. Enllassá: enllasso, enllasses, enllasse, enllassem o enllassam, enllasséu o enllassáu, enllassen; enllassat, enllassats, enllassada, enllassades.)

(N. E. Véase que el catalán moderno copia al portugués o al francés, en cuanto a la ç; una más de las burradas del químico Pompeyo Fabra, que escribió en castellano, lengua de Castilla, la gramática catalana, del dialecto occitano catalán.)

7. Deslassar, Deslasar, v., délacer, délier, détacher.

Deslaset son elme, e comenset a dir.

(chap. Va desllassá, deslligá son (lo seu) casco, y va escomensá a di.)

Guillaume de Tudela.

Délaça son heaume, et commença à dire. 

Fig. Aissi m ten pres en la bueia

Fin' amors, e no m deslassa.

E. Cairel: Era non vey.

Ainsi me tient pris dans la chaîne pur amour, et ne me délie pas.

Part. pas. Manta gorgiera deslasada. V. de S. Honorat.

Mainte gorgière délacée. 

IT. Dislacciare. (chap. desllassá, deslligá. Deslligo, deslligues, deslligue, deslliguem o deslligam, deslliguéu o deslligáu, deslliguen; deslligat, deslligats, deslligada, deslligades.)

 

Laca, s. f., lat. lacca, laque.

Laca e indi e grana. Tit. de 1248. DOAT, t. CXVI, fol. 16. 

Laque et indigo et garance.

Si la laca no se vent en Narbona. 

Tit. du XIIIe siècle. DOAT, t. LI, fol. 151. 

Si la laque ne se vend à Narbonne. 

ESP. (chap.) Laca. IT. Lacca.

 

Lacert, s. m., lat. lacertus, muscle.

Dels nervis e dels lacerts. Trad. d'Albucasis, fol. 1.

(chap. Dels nervis, ñervis, ñirvis y dels musculs.)

Des nerfs et des muscles.

ANC. ESP. IT. Lacerto. (ESP. MOD. Músculo, músculos. Chap. Múscul, musculs; musculat, musculats, musculada, musculades; v. musculá: musculo, muscules, muscule, musculem o musculam, musculéu o musculáu, musculen. Aniré al gimnassio de Cristian Queral Bosque a fé musculassió, musculassions.)

 

Lach, Lag, Lait, Layt, s. m. et f., lat. lactem, lait.

Que verges aia enfant e lach,

Aiso no fon hanc vist.

Trad. d'un Évangile apocryphe.

Que vierge ait enfant et lait, cela ne fut oncques vu.

En lait de cabra freit.

(chap. En lleit de cabra freda. En ocsitá, lach, lag, lait, layt ere igual femení que masculí.)

Deudes de Prades, Auz. cass.

En lait de chèvre froid.

La layt de cabra. Eluc. de las propr., fol. 242.

Le lait de chèvre.

Par ext. Ab lait d'una salvatja fica.

(chap. En lleit d'una figa borda, salvache.) 

Deudes de Prades, Auz. cass.

Avec lait d'une figue sauvage.

Fig. De lag de galina.

P. Cardinal: Sel que fes.

De lait de poule.

CAT. Llet. ESP. Leche. PORT. Leite. IT. Latte. (chap. Lleit, lleits. Diém lechera.)

2. Lacticini, s. m., lat. lacticinium, laitage.

De carns, lacticinis, peyshos e frugz viu.

Eluc. de las propr., fol. 180.

Vit de chairs, laitages, poissons et fruits. 

CAT. Lacticini. ESP. Lacticinio. PORT. Lacticinios. IT. Latticinio.

3. Laytenc, adj., du lat. lactentem, laiteux, de lait, à lait, lacté.

Ret suc laytenc. 

Bestias laytencas. 

Color... laytenca. 

Es apelat cercle laytenc.

Eluc. de las propr., fol. 188, 232, 58 et 108.

Rend suc laiteux. 

Bêtes à lait. 

Couleur... de lait.

Est appelé cercle lacté.

(chap. Lleitós, lleitosos, lleitosa, lleitoses.)

4. Lachis, adj., allaité, qui est à la mamelle.

Per boca de lachis effans...

Ieu sui paucz e nutz,

Et effans lachis en vertutz.

Brev. d'amor, fol. 2. 

Par bouche d'enfants allaités...

Je suis petit et nu, et, en vertu, enfant à la mamelle.

(chap. Alleitat, alleitats, alleitada, alleitades; que están mamán de la mamella; corderets o cabridets als que están assormán; assormat, assormats, assormada, assormades.)

5. Laytar, v., lat. lactare, allaiter.

Part. prés. Layt de femna laytant mascle

Eluc. de las propr., fol. 89. 

Lait de femme allaitant mâle. 

Part. pas. Sino que sio joves essems laytatz. 

Eluc. de las propr., fol. 236.

Sinon qu'ils soient jeunes ensemble allaités.

IT. Lattare. (chap. doná lleit, alleitá, assormá: alleito, alleites, alleite, alleitem o alleitam, alleitéu o alleitáu, alleiten; alleitat, alleitats, alleitada, alleitades. Yo assormo, assormes, assorme, assormem o assormam, assorméu o assormáu, assormen.) 

6. Alachar, Alaytar, v., allaiter.

Llurs fils alachon li dalphi. Brev. d'amor, fol. 52.

(chap. Los delfins alleiten als seus fills. Són mamíferos, no peixos.)

Les dauphins allaitent leurs petits.

 

Alachet la tota via 

Anna tro ac complet tres ans.

Trad. d'un Évangile apocryphe.

L' allaita sans cesse Anne jusqu'à ce qu'elle eut accompli trois ans. 

Part. pas. Efans qui so alaytatz. Eluc. de las propr., fol. 43.

Enfants qui sont allaités.

ANC. CAT. Alletar. IT. Allattare. (chap. Vore mes amún, alleitá.)

7. Lachuga, Laytuga, s. f., lat. lactuca, laitue.

Ab suc de lachuga et de papaver. 

Laytuga... ha suc laytenc.

Eluc. de las propr., fol. 80 et 212. 

Avec suc de laitue et de pavot. 

Laitue... a suc laiteux. 

CAT. Llatuga, lletuga. ESP. Lechuga. IT. Lattuga. 

(chap. Lleituga, lletuga, per a fé ensiam.)

8. Laxugeta, s. f. dim., petite laitue. 

De la salvatga laxugeta.

Deudes de Prades, Auz. cass. 

De la petite laitue sauvage. 

ESP. Lechuguita. (chap. Lleitugueta, lletugueta, lleituga o lletuga borda.)

 

Lacrima, Lacrema, Lagrema, s. f., lat. lacryma, larme. 

Lacrimas dels huels. Trad. d'Albucasis, fol. 4.

(chap. Llágrimes dels ulls.)

Larmes des yeux.

Pero soven de lagremas en muelh 

Mon vis.

Aimeri de Peguilain: Longamen. 

C'est pourquoi souvent de larmes j'en mouille mon visage. 

Fig. Ab lagremas de contricio. V. et Vert., fol. 68. 

Avec larmes de contrition. 

Loc. Es apellatz tot aquest mon vall de lagremas. V. et Vert., fol. 62.

Est appelé tout ce monde vallée de larmes

Par ext. Vit... sa lacrema soven beguda rump peyra, clarifica la vista.

Eluc. de las propr., fol. 226.

Vigne... sa larme souvent bue brise la pierre, éclaircit la vue.

CAT. Llagrima (llàgrima). ESP. (Lágrima) PORT. Lagrima. IT. Lacrima, lagrima. (chap. Llágrima, llágrimes. Llagrimot, llagrimots.)

2. Lacrimacio, s. f., lat. lacrymatio, larmoiement, action de pleurer.

Fa cessar lacrimacio. 

De dolor et lacrimacio.

Eluc. de las propr., fol. 83 et 106. 

Fait cesser larmoiement. 

De douleur et larmoiement. 

Par ext. Lacrimacio de vinhas. Eluc. de las propr., fol. 129.

(chap. Llagrimassió de (les) viñes. Aixó passe cuan se poden, que gotege la sava.)

Larmoiement de vignes.

IT. Lacrimazione, lagrimazione. (chap. Llagrimassió, llagrimassions. 

ESP. Lacrimación, lagrimeo.)

3. Lacrimal, s. m., sac lacrymal.

Lacrimal del huelh. Trad. d'Albucasis, fol. 49.

Sac lacrymal de l'oeil. 

CAT. Llagrimal. ESP. PORT. Lagrimal. IT. Lacrimale, lagrimale.

(chap. Llagrimal, llagrimals; a vegades se tape lo conducte que va del ull al nas y entonses te ploren mes los ulls.)

4. Lacrimable, s. m., sac lacrymal.

Si... lacrimable, qui es al angle del uelh, es trop carnut.

(chap. Si... lo llagrimal, que está al racó (ángul) del ull, es massa carnut.) 

Eluc. de las propr., fol. 38.

Si... le sac lacrymal, qui est à l'angle de l'oeil, est trop charnu.

5. Lacrimos, Lacremos, adj., lat. lacrimosus, larmoyant, baigné de larmes, pleureux.

Uelh ha inflacio et es lacremos. Eluc. de las propr., fol. 82. 

(chap. L'ull té unfló (inflamassió) y está llagrimós.) 

L'oeil a enflure et est larmoyant.

Am la cara lacrimosa.

V. de S. Flors. DOAT, t. CXXIII, fol. 256.

Avec la face baignée de larmes. 

CAT. Llagrimos. ESP. PORT. Lagrimoso. IT. Lacrimoso, lagrimoso.

(chap. llagrimós, llagrimosos, llagrimosa, llagrimoses.)

6. Lagrimonse, adj., larmoyant, pleureux.

E 'ls uels tan paucs coma deniers, 

Lagrimonses et grepoillatz.

Roman de Jaufre, 2e Ms., p. 59. 

Et les yeux aussi petits comme deniers, pleureux et éraillés.

7. Lagrimar, Lagremejar, v., lat. lacrymare, larmoyer, verser des larmes. De plorar e de lagremejar. Perilhos, Voy. au Purgatoire de S. Patrice.

(chap. De plorá y de llagrimejá; llagrimá no sé si se diu.)

De pleurer et de larmoyer. 

Dreitz es lagrim. A. Daniel: Chanson d'un.

Il est juste que je verse des larmes. 

Li uelh que soen lagremejo. Liv. de Sydrac, fol. 62.

(chap. Los ulls que assobín llagrimegen.)

Les yeux qui souvent larmoient.

Fig. Latz lo cor m' es lagrima

Que sus del cor lagrim.

Raimond de Miraval: Aissi m te. 

A côté du coeur m'est une larme que du haut du coeur je larmoie.

CAT. Llagrimejar. ESP. Lagrimar. PORT. Lagrimejar. IT. Lacrimare, lagrimare. (chap. Llagrimejá: llagrimejo, llagrimeges, llagrimege, llagrimegem o llagrimejam, llagrimegéu o llagrimejáu, llagrimegen; llagrimejat, llagrimejats, llagrimejada, llagrimejades.)

8. Lermar, v., larmoyer, lamenter, gémir.

Fols es qui trop se lerma.

Le Dauphin d'Auvergne: Joglaretz. 

Est fou qui beaucoup se lamente.

ANC. FR. Tendrement plorent et larmoient. 

Nouv. rec. de fables et cont. anc, t. II, p. 35.