Mostrando las entradas para la consulta enveja ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta enveja ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de julio de 2024

4. 14. Máximes y sentensies de Pedro Saputo.

Capítul XIV.

Máximes y sentensies de Pedro Saputo.

Braulio Foz, Fórnoles, Matarraña, Teruel; Máximes y sentensies de Pedro Saputo.

Solíe di que preferíe enemics espabilats que amics apamplats. 

Díe que en general tots los homens són bons y tots roíns, perque no los ham de demaná lo que no poden doná, ni voldre que obron com no los convé encara que igual entenen mal esta conveniensia. 

Y en cuan a la justissia, que o no la coneixen en los casos que obren mal, o que no saben lo que val.

Li van preguntá una vegada, quins homens eren los mes perjudissials, y va contestá que los envechosos. Se van admirá de esta resposta, y van voldre sabé lo que sentíe dels lladres, assessinos y datres; y va di, que dels primés, lo envechós pegue en lladre, y per enveja escomensaben a sé roíns; que los atres són uns miserables, ignorans, soques y mal encaminats per uns atres com ells, o perduts per la mala educassió cuan eren chiquets y mossos; pero que al final, tart o pronte se fa justissia. Pero que lo envejós o la envejosa es un verdadé malsín, lo traidó per naturalesa, lo animal propiamen dit, contra qui no ña cástic a les leys ni a les costums, per al mal que cause en general y en particulá, que es mes que lo que mos ve de totes les demés classes juntes de homens perversos y malvats. Que la enveja ha causat mes trastornos al món que la codissia y la ambissió juntes, si no es que la ambissió sigue un nom dorat pera la enveja. Pero que sin embargo podíen alguna vegada, y de particulá en particulá, produí un be paregut al de les cagarrines y colics al cos humano, que si no són frecuens ni mol graves, fan al home templat y sobrio.

Tamé díe moltes vegades que la avarissia no habíe eixecat cap casa; y sí moltes lo orden y la economía.

Díe que los mes grans enemics del be del home solen sé la vanidat y la dropina. La vanidat perque gaste mes de lo que pot y se arruine o diu mes de lo que deu y cau en grans inconveniens; y la perea, la dropina, perque va detrás de les estassions al tems, de la saó als negossis, dels fets als acontessimens, dixansu vindre tot damún, hasta que li cau la casa y acabe a les seues ruines, enrunat y arruinat, o fuch espantada y no trobe aon fotres, pobra, falta de consell y aburrida.

Díe que la tontería es mal incurable (només cal vore a Carlos Rallo Badet) y códul al que sempre se entropesse; y que los tres mes grans traballs que pot passá un home són viure en imbessils, tratá en embusteros y viachá en un cobart (Julio Micolau de La Fresneda fa les tres coses, que pareix lo gos de Quintaneta).

Lo influjo de la imprenta y la aplicassió de cadaú guiada y exitada per los sabuts, díe que lo faríen home al món, perque hasta ara (al seu tems) encara no habíe eixit de chiquet.

Creíe que los homens may habíen sigut millós, sino que a uns atres tems van tindre menos leys y menos sossiedat, y així menos juissi y censura de les seues acsions; pero que la sossiedat se habíe anat constituín milló, encara que no be del tot.

Segons ell, los homens del seu tems no enteníen lo comers, la agricultura, les arts, ni les siensies, perque li pareixíe que no veíe mes que torpesa, casualidat, charlatanisme y miseria.

Cuan se va sabé la seua ressolusió de casás li van preguntá, cóm sén tan sabut caíe an esta vulgaridat. Y va contestá: no es vulgaridat casás, perque es seguí la naturalesa, sino casás mal per interés o per mera y sola raó de nom, y queixás después, o condená lo matrimoni y parlá mal de les dones.

Abans de coneixe a son pare díe que donáe grassies a Deu perque no lay habíe dixat coneixe, pos habíe vist mols chiquets de qui no li penaríe sé pare, y pocs homens de qui voldríe sé fill. 

Pero cuan va trobá a son pare, va plorá de pena de no habél conegut desde la cuna. Y sobre lo seu apellit va contestá a don Vicente, son germá de Morfina, que li va preguntá si estáe orgullós de ell: ya me pareixíe a mí que no podíe escapá de un López, de un Pérez, de un Martínez, Jiménez, Sánchez, o Fernández, perque estos linajes són com los vileros que a tota vila se troben.

Com habíe tratat en flares y monges y los coneixíe mol be, díe que an aquells los faltabe un voto, y an estes nels sobraben dos. 

Pero no explicabe mes, y no sabem quins votos eren eixos.

Per tres coses (díe) donaría yo la vida: per la religió que professo, per ma mare y per lo meu poble. Li van preguntá una vegada que acababe de di aixó, si la donaríe per lo Rey; y va contestá que no enteníe la pregunta.

Solíe di que en general la primera nessessidat de les dones es parlá; la segona murmurá de atres, y la tersera, sé adulades.

La perea als jovens, la desautoridat als agüelos, la vanidat a les fees, y casá a un home baixotet en una dona alta, díe que són cuatre pecats iguals, contra natura.

Recomanán la frugalidat solíe di: carn una vegada al día, y eixa a 

l'olla o rostida. Y condenán la tacañería als plats: lo milló dols es la mel, lo milló coc, lo bon pa, lo milló licor, lo bon vi, y lo milló guiso, lo mes curtet y simple.

Díe que ñabíe cuatre coses que lo ficaben a pun de alferessía: taula menuda, llit curt, mula pesada, y navalla sense esmolá.

Cuatre que li omplíen l'alma de rissa: una agüela en flos, un home gurrumino, un predicadó de mal ejemple, y un flare o retó fenli la roda a una dama.

Y cuatre que li féen portá la má a la espasa:

engañá a un sego, feli la burla a un agüelo, un home peganli a una dona, y un fill maltratán a son pare o a sa mare.

Están a Sevilla li van brindá si volíe aná a vore a una poetisa que componíe sonetos, églogues de pastós y atres poemes; y va contestá que sí, pero que li habíen de di en tems lo día y la hora perque volíe preparás.

- ¿Quína preparamenta nessessitéu?, li van preguntá, y va di:

purgám y llimpiá be la pancha, y después péndrem un elixir que sé fé yo en gitam, mol espessial contra los vomits y la fluixera de ventre.

Entre les sentensies dels antics la que mes li agradáe ere aquella de Virgilio: Felix qui potuit rerum cognoscere causes. "dichós, felís, lo que alcanse a coneixe les causes de les coses»; aixó es, a la naturalesa.

Y de ell la sentensia mes sélebre es esta: que lo mol resá a ningú ha fet san, ni lo mol lligí sabut (només cal vore a Moncho), ni lo mol minjá ressio y fort.

Moltes atres dites y sentensies se li atribuíxen; pero o són mol vulgás, o sels vol doná autoridat en lo seu nom. Y així mateix se conten de ell diferens fets que de cap manera corresponen al consepte que lo seu gran talento y máxima prudensia mereixen.

Yo estic convensut de que així los dits com los fets que corren com si foren seus y són tan indignes de la seua discressió y sabiduría, perteneixen al fals o apócrifo Pedro Saputo, a qui los de Almudévar van fotre fora a gorrades y en raó del seu poble, tan malparat lo malparit, y que, com ham dit, ere un acsiomo, un dropo, gat, torpe, indessén, (algo paregut a Mario Sasot Escuer, lo de la revista de la franja del meu cul.)

Mario Sasot Escuer, capsot, franchista, la franja del meu cul

Lo fill de la pubilla va sé mol sobrio, mol fi, mol amable, persona de mol respecte, y tan gran en tot com se ha vist an esta verdadera historia de la seua vida.


Original en castellano:

Capítulo XIV.

Máximas y sentencias de Pedro Saputo.

Solía decir que más quería enemigos agudos que amigos tontos.

- Decía que hablando en general todos los hombres son buenos y todos malos, porque no les debemos pedir lo que no pueden dar, ni querer que obren como no les conviene aunque tal vez entiendan mal esta conveniencia. Y en cuanto a la justicia, que o no la conocen en los casos que obran mal, o que no saben lo que vale.

- Preguntáronle una vez, qué hombres eran los más perjudiciales, y respondió que los envidiosos. Admiráronse de esta respuesta, y quisieron saber lo que sentía de los ladrones, matadores y otros; y dijo, que de éstos mucha parte eran también envidiosos y por envidia comenzaban a ser malos; que otros son unos miserables, ignorantes, rudos y mal encaminados por otros como ellos, o perdidos por la mala educación en su niñez y mocedad; pero que al fin de todos ellos tarde o temprano se hace justicia. Mas que el envidioso es un verdadero malsín, el traidor por naturaleza, el animal propiamente dañino, contra el cual no hay castigo en las leyes ni en las costumbres, para el daño que causa en general y en particular, que es más que el que nos viene de todas las demás clases juntas de hombres perversos y malvados. Que la envidia ha causado más trastornos en el mundo que la codicia y la ambición juntas si no es que la ambición sea un nombre dorado de la envidia. Pero que sin embargo podían alguna vez, y de particular a particular, producir un bien parecido al de las indigestiones y cólicos en el cuerpo humano, que si no son frecuentes ni muy graves, hacen al hombre templado y sobrio.

- También decía muchas veces que la codicia no había levantado ninguna casa; y sí muchas el orden y la economía.

- Decía que los mayores enemigos del bien del hombre suelen ser la vanidad y la pereza. La vanidad porque gasta más de lo que puede y se arruina o dice más de lo que debe y cae en grandes inconvenientes; y la pereza, porque va detrás de las estaciones en el tiempo, de la sazón en los negocios, de los hechos en los acontecimientos, dejándoselo venir todo encima, hasta que se le cae la casa y acaba en sus ruinas, o huye espantada y no encuentra donde meterse, pobre, falta de consejo y aborrecida.

- Decía que la necedad es mal incurable y piedra en que siempre se tropieza; y que los tres mayores trabajos que puede pasar un hombre son vivir con necios, tratar con embusteros y viajar con un cobarde.

- El influjo de la imprenta y la aplicación de cada uno guiada y excitada por los sabios, decía que harían hombre al mundo, porque hasta ahora (en su tiempo) aún no ha salido de niño.

- Creía que los hombres nunca habían sido mejores, sino que en algunos tiempos tuvieron menos leyes y menos sociedad, y así menos juicio y censura de sus acciones; pero que la sociedad había estado mejor constituida, aunque no bien del todo.

- Según él, los hombres de su tiempo no entendían el comercio, la agricultura, las artes, ni las ciencias, porque le parecía que no veía sino torpeza, casualidad, charlatanismo y miseria.

- Cuando se supo su resolución de casarse le preguntaron, cómo siendo tan sabio caía en esta vulgaridad. Y respondió: no es vulgaridad casarse, porque es seguir la naturaleza, sino casar mal por interés o por mera y sola razón de nombre, y quejarse después, o condenar el matrimonio y hablar mal de las mujeres.

- Antes de conocer a su padre decía que daba gracias a Dios porque no se lo había dejado conocer, pues había visto muchos niños de quien no le pesaría ser padre, y pocos hombres de quien quisiera ser hijo. Mas cuando encontró a su padre, lloró de pena de no haberle conocido desde la cuna. Y acerca de su apellido respondió a don Vicente, el hermano de Morfina que le preguntó si estaba muy vano de él: ya me parecía a mí que no podía escapar de un López, de un Pérez, de un Martínez, Jiménez, Sánchez, o Fernández, porque estos linajes son como los gorriones que en todo poblado se encuentran.

- Como había tratado con frailes y monjas y los conocía muy bien, decía que a aquéllos les faltaba un voto, y a éstas les sobraban dos. Pero no explicaba más, y no sabemos qué votos eran éstos.

- Por tres cosas (decía) daría yo la vida: por la religión que profeso, por mi madre y por mi pueblo. Preguntáronle una vez que acababa de decir esto, si la daría por el rey; y respondió que no entendía la pregunta.

- Solía decir que en general la primera necesidad de las mujeres es hablar; la segunda murmurar de otras, y la tercera, ser aduladas.

- La pereza en los jóvenes, la desautoridad en los viejos, la vanidad en las feas, y casar hombre pequeño con mujer alta, decía que son cuatro pecados iguales contra natura.

- Recomendando la frugalidad solía decir: carne una vez al día, y ésa en la olla o asada. Y condenando la prolijidad en los platos: el mejor dulce es la miel, el mejor bizcocho, el buen pan, el mejor licor, el buen vino, y el mejor guiso, el más corto y simple.

- Decía que había cuatro cosas que le ponían a punto de alferecía: mesa pequeña, cama corta, mula pesada, y navaja sin filo. Cuatro que le regaban el alma de risa: una vieja con flores, un marido gurrumino, un predicador de mal ejemplo, y un fraile o clérigo haciendo la rueda a una dama. Y cuatro que le hacían llevar la mano a la espada: engañar a un ciego, burlarse de un viejo, un hombre pegando a una mujer, y un hijo maltratando a su padre o a su madre.

- Estando en Sevilla le brindaron si quería ir a ver una poetisa que componía sonetos, églogas de pastores y otras poesías; y respondió que sí, pero que le habían de decir con tiempo el día y la hora porque quería prepararse. 

- ¿Qué preparación necesitáis?, le preguntaron, y dijo, purgarme y limpiar bien el estómago, y luego tomar un elixir que sé yo hacer muy especial contra las náuseas y la flojedad del vientre.

- Entre las sentencias de los antiguos la que más le gustaba era aquella de Virgilio, Felix qui potuit rerum cognoscere causas. «Dichoso el que alcanza a conocer las causas de las cosas»; esto es, a la naturaleza.

- Y de él la sentencia que más se celebra es ésta: que el mucho rezar a nadie ha hecho santo, ni el mucho leer sabio, ni el mucho comer robusto y fuerte.

Muchos otros dichos y sentencias se le atribuyen; pero o son muy vulgares, o se les quiere dar autoridad con su nombre. Y asimismo se refieren de él varios hechos que de ningún modo corresponden al concepto que su gran talento y suma prudencia le ha merecido. Yo me persuado que así los dichos como los hechos que corren como los suyos y son tan indignos de su discreción y sabiduría, pertenecen al falso Pedro Saputo, a quien los de Almudévar echaron con razón de su pueblo tan malparado, y que, como hemos dicho, era un mentecato, un vago y un borracho torpe e indecente. El hijo de la Pupila fue muy sobrio, muy fino, muy amable, persona de mucho respeto, y tan grande en todo como se ha visto en esta verdadera historia de su vida.

jueves, 2 de mayo de 2019

Cuarta jornada

CUARTA JORNADA

Escomense la cuarta jornada del decamerón, en lo gobern de Filostrato, aon se raóne sobre aquells que van tindre un final infelís en los seus amors.
Mol volgudes siñores, tan per les paraules escoltades als homes sabios com per les coses que hay vist y lligit moltes vegades, jusgaba yo que lo impetuós ven y ardó de la enveja sol habíe de amenassá les altes torres y les mes eixecades puntes dels ábres; pero en la meua opinió me trobo sobremanera engañat. Perque fugín yo, y habénme sempre ingeniat en fugí del fiero ímpetu de eixe rabiós espíritu, no sol per los plans sino tamé per les profundíssimes valletes, callat y amagat, me hay ingeniat en caminá; lo que pot pareixe ben cla a qui les presentes noveletes llich, que no sol en florentino vulgar y en prosa están escrites per mí y sense títul sino tamé en estil humildíssim y baix tan com se pot, y no per tot aixó hay pogut dixá de sé fieramen atacat per aquell ven (hasta casi desarrailat) y de sé ferit per los mossos de la enveja; per lo que puc compéndre que es verdat lo que solen di los sabios: que només la miseria dixe de sé envejada an este món presén. Pos ha ñagut qui, discretes siñores, lligín estes noveletes, han dit que vatres me agradéu massa y que no es cosa honesta que yo tan me complaga en agradatos y consolatos y algúns encara han dit algo pijó: en alabatos com u fach. Atres, mostrán vóldre parlá mes reflexivamén, han dit que a la meua edat ya no está be perseguí estes coses: parlá de dones y convoyáles.
Y mols, mostránse mol preocupats per la meua fama, diuen que milló faré en está en les musses al Parnaso o Parnasso que en estes charrades mesclám en vatres. Y ñan algunes, mes despechades que parlán en sabiduría, que han dit que faría milló en pensá aón podría guañám lo pa que aná paupán lo ven. Y algúns atres diuen que les coses que tos conto han passat de un atra manera, y se les ingenien en demostráu. Aixina que, per tantes y tals bufades, per tan afilades dens, valeroses siñores, mentres milito al vostre servissi, estic afuetát, molestat y, en fin, crussificat en viu. Estes coses en tranquil ánim, u sap Déu, escolto y séntigo, y sense replicá en alguna bona resposta me les trac dels oíts. Pero antes de que escoménsa a contestá an algú, voldría contá una part de una história.
A la nostra siudat, fa ya mol tems, va ñabé un home de nom Filippo Balducci, home de condissió bastán modesta, pero ric y ben despachat y tan hábil en les coses que lo seu estat requeríe. Teníe a una Siñora per dona a qui tendramen volíe, y ella an ell, y juns portaben una vida felís, sense ficá tan afán en datra cosa mes que en agradás la un al atre. Va passá que, com passe a tots, la bona Siñora se va morí y no va dixá res seu a Filippo, mes que un fill únic consebit de ell, de uns dos añets. Filippo, per la mort de la seua dona se va quedá tan desconsolat com may se habíe quedat dingú al pédre a una persona volguda; y veénse sol sense la seua compañía, se va dessidí a dedicás al servissi de Déu, y fé lo mateix del seu fill minut. Per lo que, donán totes les seues coses per lo amor de Déu, sense tardá sen va aná cap a la punta del Monte Sinerio (Senario) y allí se van embutí los dos a una selda minudeta, y vivíen de almoines, féen dijú y resáen. Se guardabe de parlá de cap cosa temporal ni de dixáli vore cap de elles a son fillet, per a que no lo apartaren del servissi al Siñó, y sempre li parlabe de la glória de la vida eterna y de Déu y de los sans, sense enseñáli datra cosa mes que les santes orassións. Y en esta vida mols añs lo va tíndre, sense dixál eixí de la selda ni amostráli res mes que la vida de devossió a Deu. Acostumbrabe lo bon home a aná alguna vegada a Florencia, y de allí, segóns les seues nessessidats ajudat per los amics de Déu, a la selda sen entornabe. Va passá que tenín lo jove devuit añs, y sén Filippo agüelet, un día li va preguntá que aón anabe. Filippo lay va di; a lo que va contestá lo mosso:
- Pare, vosté ya es agüelo y mal pot soportá los patiméns; ¿per qué no me portéu una vegada a Florencia, per a que, dixánme conéixe als amics de Déu y vostres, yo, que soc jove y ting mes forses que vosté, puga después aná a Florencia a tratá los vostres assuntos cuan u vullguéu, y vosté pugue quedás aquí?
Lo bon home, pensán que son fill ya ere prou gran, y estabe tan aveat al servissi de Déu que difíssilmen les coses del món podríen atráurel, se va di: «Be diu éste».
Per lo que, tenín que aná a Florencia, sel va emportá en ell. Allí lo jove, veén los edifissis, les cases, les iglesies y totes les demés coses de la siudat, com qui no sen enrecordabe de habéles vist, va escomensá a maravillás mol, y li fée moltes preguntes a son pare, qué es aixó, cóm se diu. Lo pare lay díe y ell, quedánse contén de sentíu, li preguntabe un atra cosa. Y preguntán de esta manera lo fill y contestán lo pare, per ventura se van topetá en un grupo de belles mossetes emperifollades veníen de un convit de bodes. En cuan les va vore lo jove, li va preguntá a son pare qué ere alló.
Lo pare li va di:
- Fill meu, acacha la vista, no les miros, que són cosa roína.
Va di entonses lo fill:
- Pero ¿cóm se diu aixó?
Lo pare, per a no despertá lo poc convenién dessich carnal del jove, no va volé nombráles pel seu propi nom, es di, «dones», sino que va di:
- Se diuen ganses.
¡Maravillosa cosa de sentí! Aquell que may a la seua vida ne habíe vist cap, sense preocupás de los palaus, ni del buey, ni del caball, ni del burro, ni de los dinés ni de atra cosa que haguere vist aquell día, va di:
- Pare, yo vull tíndre una de estes ganses.
- ¡Ay, fill meu! - va di lo pare -, calla, que són una cosa mol roína.
Lo jove, preguntánli, li va di:
- ¿Aixina són les coses roínes?
- Sí - va di lo pare.
Y ell va di entonses:
- No sé lo que diéu, ni per qué éstes són coses roínes: al meu respecte, no me ha paregut hasta ara vore may res tan majo y agradable com elles. Són mes majes que los cordés pintats que me hau enseñat moltes vegades. ¡Ay!, si tos importo algo, feu que mon emportém una allá dal y yo la portaré a pasturá.
Va di lo pare:
- No u vull; ¡no saps tú aón pasturen!
Y va vore que la naturalesa ere mes forta que lo seu ingenio, y se va arrepentí de habél portat a Florencia.

Me val en lo que hasta aquí hay contat de la presén novela. Diuen, pos, algúns dels que me censuren que fach mal, oh joves dames, esforsánme massa en agradatos; y que vatres massa me agradéu. Aixó u confesso; me agradéu y me esforso en agradatos; y los pregunto si de aixó se maravillen considerán no ya lo habé conegut lo besás y lo abrasás y los plassentés ajuntaméns que en vatres, dolsíssimes siñores, se tenen moltes vegades, sino sol lo habé vist y vore continuamen les corteses costums y la atractiva hermosura y la cortés gallardía y ademés de tot aixó, la vostra señoril honestidat: cuan aquell que nutrit, criat, creixcut a un monte salvache y solitari, dins de los límits de una minuda selda, sense datra compañía que son pare, al vóretos, vau sé dessichades per nell, y seguides en afecte.
¿Hauríen de empéndrem, de amonestám, de castigám éstos si yo, que ting un cos que lo sel va fé per a amatos, y yo desde la meua infánsia l´alma tos vach dedicá al sentí lo poder de la llum de los vostres ulls, la suavidat de les vostres paraules y les flames enseses per los vostres suspiros, si me agradéu y si yo en agradatos me esforso; y espessialmen tenín en cuenta que antes que res vau agradá a un ermitañet, a un jovenet sense sentit, casi a un animal salvache? Per sert que qui no tos vol y per vatros no dessiche sé amat, com persona que ni los plaés ni la virtut de la natural afecsió sentix ni coneix me reprén: y poc me preocupo per naixó. Y qui contra la meua edat va parlán muestre que mal coneix que encara que lo gos té lo cap blang, la coa la té verda; als que, dixán a una vora les bromes, contesto que may reputaré vergoñós per a mí hasta lo final de la meua vida lo convoyá an aquelles coses a les que Guido Cavalcanti y Dante Alighieri ya agüelos, y micer Gino de Pistoia mol agüelet van tindre en honor, y van buscá lo seu plaé.
Y si no fore que siríe eixímen del modo en que se acostumbre a parlá, portaría aquí al mich la história, y la mostraría plena de homes vells y valéns que als seus añs mes madús mol se van esforsá en convoyá a les dames, lo que si ells no u saben, que vaiguen y u adeprénguen. Que se quedon en les musses al Parnaso, afirmo que es un bon consell: pero no sempre podem quedámos en les musses ni elles en natros. Les musses són dones, y encara que les dones no valguen lo que valen les musses, tenen en lo primé aspecte semellansa en elles, aixina que encara que per un atra cosa no me agradaren, només per naixó hauríen de agradám; sense contá en que les dones ya van sé per a mí ocasió de compóndre mil versos. Elles me van ajudá be y me van mostrá cóm escriure aquells mil; y potsé per a escriure estes coses, encara que humildíssimes siguen, tamé han vingut algunes vegades a está en mí, en servissi potsé y en honor de la semellansa que les dones tenen en elles; per lo que ni del Monte Parnaso ni de les musses me separo tan com mols creuen.
Pero ¿qué los direm an aquells que de la meua fama tenen tanta compassió que me aconsellen que me busca lo pa? Sertamen no u sé, pero, volén pensá quina siríe la seua resposta si per nessessidat los u demanara an ells, penso que diríen: «¡Búscateu a les teues fábules!». Mes han trobat entre les seues fábules los poetes que mols rics entre los seus tessoros, y mols ne han ñagut que anán detrás de les seues fábules van fé florí la seua edat, mentres per lo contrari, mols al buscá mes pa del que nessessitaben, se van morí sense madurá. ¿Qué diré mes? Si me sobrevinguere la nessessidat yo sé, segóns lo Apóstol, viure tan a la abundánsia com patí la miseria; y per naixó dingú se té que preocupá de mí mes que yo. Y los que diuen que estes coses no han passat aixina com les conto, me agradaríe mol que trobaren les originals, que si no concordáren en les que yo escric, justa diré que es la seua reprimenda y en corregím yo mateix me les ingeniaré; pero mentres no aparegue res mes que paraules, los dixaré en la seua opinió, seguín la meua, dién de ells lo que ells diuen de mí. Y com ya hay contestat prou per esta vegada, dic que en la ajuda de Déu y la vostra, gentilíssimes siñores, en qui espero, armat y en bona passiénsia, en aixó tiraré cap abán, girán la esquena an este ven y dixánlo bufá, perque no vech que pugue passám a mí datra cosa mes que lo que li passe al polset, que, bufán lo torbellino, o de la terra no lo mou, o si lo mou lo porte cap amún y moltes vegades damún del cap de los homes, sobre les corones de los reys y de los emperadós, y a vegades damún dels alts palaus y sobre les eixecades torres lo deposite; de los que, si cau, mes aball no pot arribá del puesto aon va sé portat. Y si alguna vegada en tota la meua forsa me vach disposá a complaítos en algo, ara mes que may u faré, perque sé que datra cosa dingú podrá di en raó, que los demés y yo, que tos volem, naturalmén obrem; y per a vóldres oposá a les leys de la naturalesa se nessessiten moltes grans forses y moltes vegades no sol en vano sino en grandíssim mal del que se afane se fiquen en obra. Estes forses, confesso que ni les ting ni dessicho tíndreles en aixó, y si les tinguera, antes a datres les hi dixaría prestades que les faría aná per a mí. Per naixó, que cállon los criticadós y criticadores, y si calentás no poden, que viguen carpits, y que se quedon en los seus plaés (bastán corruptes), y a mí que me dixon en los meus, an esta curta vida que mo se done, y que me dixon tranquil. Pero ham de torná, perque ya ham divagat prou, oh hermoses siñores, allá de aon vam eixí, y ham de seguí lo orden escomensat.
Lo sol ya habíe fet amagás a tots los estels y la terra humida y en sombra de la nit se anáe eixugán, cuan Filostrato, eixecánse, a tota la seua compañía va fé alsá, y anán cap al hermós jardí, per allí van escomensá a passejás; y arribada la hora de minjá, van amorsá allí aon habíen sopat la nit passada. Y cuan se van eixecá de la michdiada, están lo sol al cenit, de la manera acostumbrada prop de la fresqueta fon se van assentá o gitá, y entonses Filostrato a Fiameta li va maná que escomensare en les históries, y ella va escomensá aixina:


domingo, 16 de abril de 2017

Rosegá

Rosegá

murmurar

ROSEGAR (i dial.roegar). v. tr.

|| 1. Dividir una cosa sòlida en petites parts per l'acció de les dents, mossegant-la; cast. roer. Tot bestiar qui roech ni mallmenarà plansons doc. segle XIV (RLR, xv, 41). La rayl del dit arbre royen continuament dues rates... e hauien ja tant rosegat de la rayl... que en poch staua de trencar, Eximplis, ii, 164. Com los calaixos de guardar la roba estiguen rouegats [sic] de rates, doc. a. 1595 (Hist. Sóller, ii, 828). Respongué l'altre rosegant-se els pèls aspres del bigoti, Víct. Cat., Ombr. 32.
|| 2. Menjar cosa sòlida, especialment fora de les menjades principals; cast. roer, comer. «Tot lo dia rosega»: es diu d'una persona que menja molt sovint. Per rosegar-hi uns borreguets i remullar-s'hi la gargamella,Pons Com an. 204. Ja anireu a viure, voltros, sense roegar!, Alcover Cont. 10.
|| 3. Gratar, esmicar una cosa o llevar-ne petits fragments amb un instrument, una pressió, etc.; cast. corroer. Deuen haver los combatents un instrument gran de ferro fet a manera de falç o de ganxo..., poden lo dit mur rosegar e dissipar poch a poch fins que l'hajen trocat, Eximenis Dotzè del Crestià, c. 293 (ap. Congr. Cor. Ar. 809). I cent destrals roseguen com mastins, Atlàntida introd. S'aygo comensà a roegar-li y dur-se'n s'empedrat, Roq. 31.
|| 4. Penetrar dins una cosa gastant-la lentament; cast. corroer. Per sa agudesa rosegua e macula dita pell, Albert G., Ques. 50 vo. Lo cranc d'un pecat negre va rosegant-li el pit, Atlàntida ii. La malaltia roega avui son cos sense vigor, Colom Juv. 167. Sa vida ciutadana menja y roega com sa llima sorda des ferrer, Pons Llar 103.
|| 5. Afligir, turmentar interiorment i continuadament; cast. roer. La tristesa rosega la ànima, Lacavalleria Gazoph. La dolor enuejosa que'l rosegaua,Villena Vita Chr., c. 70. A l'envejós continuament lo rosega la enveja, Isop Faules 20.
|| 6. Murmurar, malfamar; cast. morder, murmurar. «Ja sé que tu me rosegues; ¿per què no m'ho dius cara a cara?»No rosechs la vida de ton proisme, Canals Carta, c. 34. Los presumptuosos... jutgen e roseguen les obres dels altres, Villena Vita Chr., c. 12.
    Loc.—a) Rosegar l'os: fer la feina més feixuga o desagradable; copsar la part de menys profit.—b) Rosegar-se els punys: estar en gran desesperació per impotència o remordiment.—c) Rosegar altars o Rosegar sants: fer falses o excessives devocions.—d) Fer rosegar una cosa a algú: declarar-l'hi sense eufemismes, fer-l'hi sentir.
    Refr.—a) «Qui es menja la carn, que rosegui els ossos» (or., occ.); «Qui es menja la molla, que rosegue l'os» (Maestrat); «Al que menja lo madur, fes-li rosegar lo dur» (Val.); «Qui s'ha menjada sa carn, que roegui ets ossos» (Mall.): significa que és just que els qui han tingut els beneficis d'una empresa o d'una altra cosa en tinguin també els inconvenients o perjudicis.—b) «Rosega més l'enveja que la tinya».
    Fon.: ruzəɣá (pir-or., or., eiv.); rozeɣá (occ.); rozeɣáɾ (Cast., Al.); roseɣáɾ (Val.); ruzaɣá (alg.); ruəɣá (or., men.); roəɣá, rovəɣá (mall.); ruɣəɣá (Cotlliure).
    Sinòn.: roure, mastegar.
    Etim.: del llatí *rodĭcare, mat. sign.
2. ROSEGAR v.:
V. rossegar.

domingo, 21 de enero de 2024

Cobeitos, Cubitos - Cobrir, Cubrir

Cobeitos, Cubitos, adj., lat. cupidus, cupide, convoiteux, désireux, avare.

ASCUMA, junta, presidente, Joaquín Monclús, garbier; Cobeitos, Cubitos

(Estos cubitos Monclús son los que usa el presidente de la Ascuma de Calaceite, Juaquinico Monclús, a veces escribe Montclús, para rebajar la absenta que se toma antes de escribir, o antes de presidir una junta de la asociación catalanista del Matarraña, la Ascuma, disfrazada de cultural, en la calle mayor 4.)

hielos Monclús, cubitos, hielo, Calaceite, Calaseit, gel, gels
 
Si cum es plus renoviers cobeitos
On plus a d'aur e d'argen a se mes.
Pons de Capdueil: Astrucx es celh.
Comme l'usurier est plus cupide là où il a tiré à soi plus d'or et d'argent.
Gui, tot so don es cobeitos
Deu drutz, ab merce, demandar.
T. de Marie de Ventadour et de Gui d'Uisel: Digatz.
Gui, un amant doit demander, avec merci, tout ce dont il est désireux.
Substantiv. Lo cubitos es semblant a l'enfern, en tant cant el devora plus, en tant el cubita plus.
Doctrine des Vaudois.
Le convoiteux est semblable à l'enfer; en tant qu'il dévore plus, en tant il désire davantage.
ANC. FR. Qui de l'oison fu convoitos.
Del avoir fu moult covoitos.
Roman du Renart, t. 1, p. 140 et t. II, p. 83.
ANC. CAT. Cobeitos (sin tilde). ESP. Codicioso. PORT. Cobiçoso. 
IT. Cubitoso. (chap. codissióscodissiososcodissiosacodissioses
v. codissiá: codissio, codissies, codissie, codissiem o codissiam, codissiéu o codissiáu, codissien. Codissiat, codissiats, codissiada, codissiades. lat. cupiditatis: codissia, paregut a la avarissia, que trenque lo sac. Lat. avaritia.)
 
2. Cobes, adj., convoiteux, avare.
E cobes e mal parliers
Fu e fins galiaire.
Lanfranc Cigala: Oi! maire.
Je fus convoiteux et médisant et fin moqueur.
Quar aquilh que an mais d'aver
Son pus cobe e pus savay.
J. Estève: Planhen.
Car ceux qui ont plus de richesses sont plus convoiteux et plus méchants.
ANC. CAT. Cobes.
3. Cobeytatiu, adj., convoiteux.
Virtut desiderativa e cobeytativa.
Eluc. de las propr., fol. 18.
Force désireuse et convoiteuse.
4. Cupiditat, s. f., lat. cupiditatem, cupidité, convoitise.
Entro que satisfassan a la cupiditat de lor.
Priv. acc. par les rois d'Angleterre, p. 25.
Jusqu'à ce qu'ils satisfassent à leur cupidité.
IT. Cupidità.
5. Cobeitat, s. f., convoitise, désir, avarice.
Cobeitatz vos engana,
Qu'a vostras berbitz
Tondetz trop la lana.
(chap. literal: La codissia tos engañe, que a les vostres ovelles (berbitz, fedas) esquiléu massa la llana. Tondetz : “tondeu; tondez” : tonsura : tonsurare : esquilá, afeitá. Es coneguda la tonsura dels monjos, pero no la de Moncho. Aixó sí, m'agrade lo formache “tête de moine”.)
G. Figueiras: Sirventes vuelh.
Avarice vous trompe, vu que vous tondez trop la laine à vos brebis.
Mas cobeitatz tolh a clercia 'l sen.
Pons de Capdueil: So qu'hom plus.
Mais convoitise ôte le sens au clergé.
ANC. CAT. Cobeitat.
6. Cubitia, Cubiticia, s. f., convoitise, désir.
Per cubitia d'olh e per deleyt de carn...
Usura e rapina e mala cubiticia.
La nobla Leyczon.
Par convoitise d'oeil et par délice de chair...
Usure et rapine et male convoitise.
ANC. ESP.
Cuemo non ha cubicia nenguna de vevir.
(ESP. MOD. literal: Como no tiene codicia ninguna de vivir.)
Poema de Alexandro, cop. 1596.
CAT. Cobdicia. ESP. Codicia. PORT. Cobiça. IT. Cupidizia. (N. E. El italiano en tiempo de Raynouard se parece más al latín, cupiditatem, que las otras lenguas neolatinas, o dialectos de òc como el catalán.)
 
dialèctes occitans, catalan comprés
 
7. Cobezeza, s. f., convoitise, désir.
Lo reys 'N Anfos a laissat cobezeza
Als autras reys, qu'a sos ops non vol ges, 
(N. E. autras (sic) con reys no concuerda, autres, altres, reys, reis, autras reynas, reinas, reginas.) 
E, a sa part, elh a preza largueza.
B. de Rovenac: D'un sirventes.
Le roi Alphonse a laissé aux autres rois convoitise, qu'il ne veut point à son profit, et il a pris à sa part largesse.
E tenc mon cor en cobezeza.
Folquet de Marseille: Senher Dieus.
Et tint mon coeur en convoitise.
CAT. Cobezeza.
8. Cobir, v., départir, accorder, obtenir.
Part. pas. 
Cum joi, que m fai d'amor lauzar,
Que m'es ins el cor aizitz
Fis e ferms, e que m fon cobitz
Ans que fos natz.
Giraud de Borneil: En un chantar.
Comme le plaisir, qui me fait louer d'amour, qui, délicat et solide, est établi dans mon coeur, et qui me fut départi avant que je fusse né.
Na Tempra, jois m'es cobitz
Qu'ieu n'ai mais que s'era reys.
Bertrand de Born: S'abrils.
Dame Tempra, la joie m'est accordée tellement que j'en ai plus que si j'étais roi.
9. Cobeitar, Cubitar, v., désirer, convoiter.
E non cobeitar gran sensa
Ni 'l ben d'aquest mon dolen.
P. Cardinal: Jhesum Crist.
Et ne pas convoiter grand revenu ni le bien de ce monde dolent.
Pos tan vos cobeitan miey huel.
A. Daniel: Ab plazers.
Puisque mes yeux vous convoitent tant.
En tant cant el devora plus, en tant el cubita plus.
Doctrine des Vaudois.
En tant qu'il dévore plus, en tant il désire davantage.
Part. prés. Trop si van entr' els cobeitan
Aicill que vergoigna non an.
(chap. literal: Massa se van entre ells codissián (enveján) aquells que vergoña no han: tenen.)
Marcabrus: Emperaire. (chap. Marcabrús: Emperadó)
Se vont beaucoup entre eux convoitant ceux qui n'ont vergogne.
CAT. Cobdiciar. ESP. Codiciar. PORT. Cubiçar. IT. Cubitare.
10. Cobezeiar, Cobezeytar, v., convoiter, désirer.
(N. E. Si yo no fora de Beseit, co + bezeyt + ar, me pareixeríe que parle del meu poble, aon ña molta codissia, enveja; pero aixó no sol passe al meu poble, tamé passe a datres.) 
Per c'om de pauc poder
Non es cobes de gaire,
Mas hom que pot mot faire
Pot mot cobezeiar.
Nat de Mons: Si Nat de Mons.
(chap. literal, de Moncho: Perque home de poc poder
no té codissia de gaire, (no té enveja de casi res) 
pero home que pot mol fé
pot mol codissiá. 
Nat : N'At : En At : mossen Ato, de Mons, de Montes, Mons, Monts, Montibus, com lo meu amic Francisco Montes Meseguer.)
C'est pourquoi homme de peu de pouvoir n'est convoiteux de guère, mais homme qui peut faire beaucoup peut beaucoup convoiter.
No cobeseytaras la mayso de ton proisme.
(chap. No codissiarás la casa de ton prójimo: próxim: prop.
Ton : lo teu, ton yayo; ta : la teua: ta yaya, ejemple:
la figa de ta mare la has tocada,
al menos una vegada. Busquéu: propincuo, propinquis, etc.)
Les X commandements de Dieu.
Tu ne convoiteras la maison de ton prochain.
Part. prés. Ni riquezas no van cobezeian.
B. Carbonel: Per espassar.
Ni ne vont convoitant richesses.
ANC. FR. Qui tot covoite trestot pert.
Roman du Renart, t. II, p. 178.
ANC. CAT. Cobejar. (N. E. ¿Pero cuántas variantes del ANC. CAT. nos pondrá Raynouard para que el catalán parezca una lengua diferente de la que viene defendiendo desde el principio de su obra, choix des poésies des troubadours, la langue des troubadours, la lengua occitana, provenzal, rústica romana, plana lengua romana?)
11. Encobir, v., convoiter, désirer.
Peccatz la m fetz encobir.
Giraud de Borneil: Aital.
Péché me la fit convoiter.
E 'l amor e 'l dezir, (E 'l amor : e, et, y, i + l' amor)
On piegz me fai, la m fan plus encobir.
Gaucelm Faidit: Tant a ponhat.
Et l'amour et le désir, où elle me fait pis, me la font convoiter davantage.
Part. pas. Ni drutz de negun paratge
Per me non fon encobitz.
La Dame Castelloze: Mout avetz.
Ni galant d'aucun rang ne fut désiré par moi.
ANC. FR. Pour l'avoir que jou encovi.
Roman de la Violette, p. 162.
A une femme alout gezir
Que li avoit fait encovir.
B. de Sainte-Maure, Chr. de Norm., fol. 158.
12. Concupiscentia, s. f., lat. concupiscentia, concupiscence.
A carnal concupiscentia. Brev. d'amor, fol. 59.
A concupiscence charnelle.
CAT. ESP. PORT. Concupiscencia. IT. Concupiscenza.
(chap. concupissensia; esta paraula la dic tots los díes, cuan me confesso al fill de Deu:
“Ay, Jessuset de ma vida,
eres un chiquet com yo,
per naixó yo te vull tan
y t'entrego lo meu cor.”,
antes de dormí. Dórmigo com lo trong de Nadal antes de esbatussál.)
 
Cobla, s. f., couplet, stance, chanson.
Doas coblas farai en aquest son.
Gui de Cavaillon: Doas coblas.
Je ferai deux couplets sur cet air.
Cobla ses so es en aissi
Co 'l molis que aigua non a.
B. Carbonel de Marseille, Coblas triadas.
Couplet sans air est ainsi comme le moulin qui n'a pas d'eau.
Fig. N'auzira mala cobla,
Per Jhesu Crist, lo jorn que er jutjatz.
R. Gaucelm de Beziers: Dieus m'a dada.
Par Jésus-Christ, il en entendra mauvaise chanson le jour qu'il sera jugé.
ANC. CAT. Cobla. ESP. PORT. (chap) Copla. ANC. IT. Cobola.
2. Cobleiaire, Cobleiador, s. m., coupletier, faiseur de couplets.
Pensius de cor
E marritz cobleiaire.
Lanfranc Cigala: Pensius de.
Pensif de coeur et coupletier marri.
Adj. Ren non volgra om cobleiador.
Un troubadour anonyme, Coblas esparsas.
Je ne voudrais point homme coupletier.
ANC. CAT. Coblejayre, coblejador. ANC. ESP. Copleador (que hace coplas).
3. Cobleiar, v., faire des couplets.
Substant. Hoimais fastics mi seria
Cobleiars d'aisso que no m cal.
B. Zorgi: Mout fai.
Désormais faire des couplets de cela, dont je ne me soucie, serait dégoût pour moi.
Part. pas. E pos sui asseguratz
A demandar so que m platz
Prec que cobleian respondatz.
Lanfranc Cigala: Seingner Thomas.
Et puisque je suis assuré à demander ce qui me plaît, je prie que vous répondiez faisant des couplets.
ANC. CAT. Coblejar. ESP. Coplear. (chap. coplejá: coplejo, coplejes, copleje, coplejem o coplejam, coplejéu o coplejáu, coplejen.)
 
Cobrar, v., lat. recuperare, recouvrer, obtenir.
E per cobrar lo sepulcr' e la crotz.
(chap. Y per a cobrá, recuperá, lo sepulcre y la creu.)
Rambaud de Vaqueiras: Aras pot hom.
Et pour recouvrer le sépulcre et la croix.
No m laisses cobrar
Al diable que m tenc pres.
Cadenet: Ben volgra.
Ne me laissez pas obtenir par le diable qui me tient prisonnier.
Perdut ai
E cobrarai.
Peyrols: Quora qu'amors.
J'ai perdu et je recouvrerai.
Prov. Car qui fai delial obra,
Segon c'a servit, o cobra.
P. Cardinal: Jhesum Crist.
Car qui fait oeuvre déloyale, selon qu'il a mérité, il l'obtient.
Que ben cobram lo gran segon l' espic.
(chap. Que be cobram lo gra segons la espiga.)
Aimeri de Peguilain: En aquelh temps. (chap. An aquell tems.)
Que nous obtenons bien le grain selon l'épi.
ANC. FR. Quant le pestel ot sessi et coubré...
El destrier monte, si a l'escu cobré.
Roman de Garin. Carpentier, t. 1, col. 1003.
CAT. ESP. PORT. Cobrar. (chap. cobrá: cobro, cobres, cobre, cobrem o cobram, cobréu o cobráu, cobren; cobrat, cobrats, cobrada, cobrades.)
2. Cobra, s. f., recouvrement, recouvrance.
El rei Ferrans fara
Greu de pretz cobra.
A. Daniel: Moutz braills.
Le roi Ferdinand fera difficilement recouvrement de mérite.
3. Cobranza, s. f., recouvrance.
De lor senhor n'agro cobranza.
Roman de Gerard de Rossillon, fol, 26.
En eurent recouvrance de leur seigneur.
CAT. Cobransa. ESP. Cobranza. PORT. Cobrança.
(N. E. El catalán post Pompeyo Fabra usa más de la cedilla, ç, c trencada, como en el portugués, es una de las burradas del químico que se las daba de lingüista.)
4. Recobrar, v., recouvrer, revenir à la charge, se relever.
Si recobrar lo pot en la sua potestat... Tro que recobrat l'auran.
(chap. literal: Si recobrá, recuperá, lo pot a la seua potestat... Hasta que recobrat, recuperat l' haurán.)
Tit. de 1059 et de 1025. Hist. de Languedoc, t. II, pr., col. 230, 179.
S'il le peut recouvrer en sa puissance... Jusqu'à ce qu'ils l'auront recouvré.
Quatre orb recobrero la vista.
Cat. dels apost. de Roma, fol. 159.
(chap. Cuatre segos van recuperá, recobrá, la vista.)
Quatre aveugles recouvrèrent la vue.
Quar qui despen tot son pretz en un ser
Pueys de cent jorns no pot tant recobrar.
H. Brunet: Pus lo dous.
Car qui dépense tout son prix en un soir, puis de cent jours ne peut autant recouvrer.
En Pons no s'esfelena
De recobrar,
Ans quer alhors estrena.
Rambaud de Vaqueiras: El so que.
Le seigneur Pons ne s'obstine à revenir à la charge, mais cherche étrenne ailleurs.
Ambedui se deroquen en un cambo,
Mas F. recobret e Robert no.
Roman de Gerard de Rossillon, fol. 76.
Tous deux se renversèrent dans un champ, mais F. se releva et Robert non.
Subst. Aisselh que m'en a fag partir
A ben poder del recobrar.
B. de Ventadour: En abril.
Celui qui m'en a fait séparer a bien le pouvoir du recouvrer.
CAT. ESP. PORT. Recobrar. IT. Recuperare. (chap. recobrá, recuperá)
5. Recobrada, s. f., recouvrement, retour.
Donet lo caval negre ab la sela daurada
Al duc Raynier de Gennes ses lunha recobrada. (lunha : nulha)
Roman de Fierabras, v. 3984.
Il donna le cheval noir avec la selle dorée au duc Raynier de Gênes sans nul retour.
6. Recobramen, s. m., recouvrement, ressource.
E si no m' accoretz brieumen,
Mortz soi ses tot recobramen,
Qu'en autre metge no m conort.
Un troubadour anonyme: Si trobes leials.
Et si ne me secourez promptement, je suis mort sans toute ressource, vu qu'en autre médecin je ne m'encourage.
ANC. CAT. Recobrament. ANC. ESP. Recobramiento. PORT. Recobramento. IT. Ricuperamento. (chap. recobramén, recuperamén)
7. Recuperation, s. f., lat. recuperationem, recouvrement.
En recuperation del compromes.
Statuts de Montpellier du XIIIe siècle.
En recouvrement du compromis.
En las recuperations de las corts.
Tit. du XIIIe sièc. DOAT, t. CXVIII, fol. 86.
Dans les recouvrements des cours.
CAT. Recuperació. ESP. Recuperación. PORT. Recuperação. IT. Recuperazione. (chap. recuperassió, recuperassions)
 
Cobrir, Cubrir, v., lat. cooperire, couvrir, cacher, garantir.
La mar creys, e passa lo ribage,
(chap. La, lo, mar creix, y passe la riba, escomense a cubrí la isla.)
Comenza a cubrir l'isla.
V. de S. Honorat.
La mer croît et passe le rivage, elle commence à couvrir l'île.
Si cum la nibles cobr' el jorn lo be ma (mati, matí, matinada).
Poëme sur Boèce.
Comme le brouillard couvre le jour le bon matin.
E no s sap del mieu colp cobrir.
Marcabrus: D'aisso laus.
Et ne se sait garantir de mon coup.
Fig. E sai ben cobrir mon talan
D'aisso que plus volria.
Garins le Brun: Nueg e jorn.
Et je sais bien cacher mon désir de ce que je voudrais le plus.
Mas amors qu'es en mi clausa
No s pot cobrir ni celar.
B. de Ventadour: Amors et que.
Mais l'amour qui est enfermé en moi ne se peut couvrir ni celer.
Part. pas. Estan ab las donas gensors
Sobre pali cobert de flors.
(chap. Están en les dones mes gentils sobre, damún de, un tapís cubert de flos.)
G. de Berguedan: Cossiros.
Sont avec les dames les plus gentilles sur un tapis couvert de fleurs.
Pero ab motz cubertz li vau parlan.
Peyrols: D'un bon vers.
Pourtant je vais lui parlant à mots couverts.
Cuberta tracios.
(chap. Cuberta, encuberta, traissió)
G. Riquier: Cristias vey.
Trahison cachée.
ANC. FR. E seient cuvert.
Anc. trad. du Psautier de Corbie, ps. 108.
Ne feroit à son frère duc de Bourgogne ayde en appert, n'en couvert.
Monstrelet, t. 1, fol. 206.
CAT. ESP. PORT. Cubrir. IT. Coprire. (chap. cubrí: cubrixco o cubrixgo, cubrixes, cubrix, cubrim, cubriu, cubrixen. Cubert, cuberts, cuberta, com Foncuberta, Fontcuberta (fontis, fons + cooperta), cubertes.)
 
grat, gratus, gratz; amics del chapurriau, Cortes de Aragón, polític, política, politics, polítiques; estar; está; sé
 

2. Cubertament, adv., en cachette.
Qu'ie us mostrei cubertament
Que vos amava mais que re.
Arnaud de Marueil: Si que vos es.
Que je vous montrai en cachette que je vous aimais plus qu'autre chose.
ANC. FR. Point ne fut trouvé, car il s'estoit départy et en allé le plus couvertement qu'il avoit peu. Monstrelet, t. I, fol. 49.
ESP. Cubiertamente (encubiertamente). IT. Copertamente. (chap. cubertamen, encubertamen)
3. Cubert, s. m., couvert, toit.
Lo meus degotz chai de sobre lo seu cubert.
Trad. du Code de Justinien, fol. 19.
L'eau de ma gouttière tombe sur son toit.
CAT. Cubert. ESP. Cobertizo (cubierto, cubierta). PORT. Coberta. (chap. cuberta, cobertís) IT. Coperto.
4. Cubrimen, s. m., toit, plafond, lambris.
Plus es al paubre vezer lo cel que al ric lo cubrimen daurat.
Trad. de Bède, fol. 71.
Mieux est pour le pauvre de voir le ciel qu'au riche le lambris doré.
Ieu pauziei lo fundament del cubriment coma savi maestre.
Trad. de l'Épître de S. Paul aux Corinthiens.
Je posai le fondement du toit comme sage maître.
IT. Coprimento.
5. Cuberta, s. f., couverture, protection.
E fassan las cubertas sobr' els cavals gitar.
Guillaume de Tudela.
Et qu'ils fassent jeter les couvertures sur les chevaux.
Fig. Fiels amix es forz cuberta.
Trad. de Bède, fol. 75.
Un fidèle ami est une forte protection.
ANC. FR. Donne, mon père, la couverte
Qui est sus mon cheval morel.
Fabl. et cont. anc., t. I , p. 482.
CAT. Cuberta. ESP. Cubierta. PORT. Cuberta. (chap. cuberta, cubertes)
6. Cubertor, s. m., lat. coopertorium, couverture de lit.
Colgat ab si desotz son cubertor
(chap. Colgat, gitat en ella daball de la seua cobertora.)
B. de Ventadour: En amor truep.
Couché avec elle sous sa couverture.
Loc. Cuian far cubertor
A totz los falhimens.
Nat de Mons: Al bon rey.
Croient faire couverture à toutes les fautes.
- Couverte, terme de fauconnerie.
Doas penas d'engal valor
En la coa son cobertor.
Deudes de Prades, Auz. cass.
Deux pennes d'égale force sont la couverte en la queue.
ANC. FR. Duquel lit le couvertoir estoit de drap de soye vermeil.
Monstrelet, t. 1, fol. 325.
Ne traie à soi le covertor.
Le covertor sosliève atant.
Roman de Partonopeus, t. 1, p. 39.
ESP. Cobertor.
7. Coopertura, s. f., couverture, toit.
El temps que 'lh cardenal ero enclaus per la electio del papa, el dizia per trufa als altres cardenals: “Descubram aquesta maio, quar lo Sanh Esperit no pot passar a nos per tantas cooperturas.”
Cat. dels apost. de Roma, fol. 197.
Au temps que les cardinaux étaient renfermés pour l'élection du pape,
il disait par moquerie aux autres cardinaux: “Découvrons cette maison, car le Saint-Esprit ne peut arriver jusqu'à nous à travers tant de couvertures.”
8. Cubertura, s. f., couverture, protection.
Ni contra mort ressort ni cubertura.
Marcabrus: Auiatz de chan.
Ni contre mort résistance ni protection.
Fig. Car senes geing e senes cubertura.
Pierre d'Auvergne: Si anc nuls.
Car sans fraude et sans couverture.
CAT. Cubertora. ESP. Cobertura. IT. Copritura.
9. Coberturier, s. m., couverturier, faiseur de couvertures.
Coberturiers e sotcelliers.
Cartulaire de Montpellier, fol. 45.
Couverturiers et faiseurs de housses.
10. Cobercellar, v., couvrir.
Rescondon e cobercellon lurs mals. V. et Vert., fol. 69.
Ils cachent et couvrent leurs maux.
11. Cubresel, s. m., couvercle.
Cant agron garat del sepulcre lo cubresel.
V. de sainte Magdelaine.
Quand ils eurent regardé le couvercle du sépulcre.
ANC. FR. Et couvers d'un couversel.
Rec. des Hist. de Fr., t. III, p. 202.
12. Descobrir, Descubrir, v., découvrir.
No las descobrira. Titre de 985. (chap. No les descubrirá)
Ne les découvrira.
Per descobrir los trespassans per lo terrador de Nemze.
Tit. de 1433. Hist. de Nîmes, t. III, pr., p. 236. 
Pour découvrir les passants par le territoire de Nîmes.
Estiers non aus dir mon talen
Ni descubrir mon desirier.
Deudes de Prades: En un sonet.
Autrement je n'ose dire mon envie ni découvrir mon désir.
Part. pas. Qu'el castelh on se fai servir
Ja sia per me descubertz.
Arnaud de Marueil: A guisa de.
Que le château où elle se fait servir soit jamais déclaré par moi.
Loc. E qu'ieu 'l disses un escac sotilmen
En descubert, quar plus bel joc seria.
Bernard d'Auriac: S'ieu agues.
Et que je lui disse un échec subtilement à découvert, car le jeu serait plus beau.
CAT. ESP. PORT. Descubrir. IT. Scoprire. (chap. descubrí: descubrixco o descubrixgo, descubrixes, descubrix, descubrim, descubriu, descubrixen. Descubert, descuberts, descuberta, descubertes)
13. Descobrire, s. m., déceleur.
Ai! pros dompna, sobrevalens, no us pes
Si 'n aissi us sui de m' amor descobrire.
B. Zorgi: Aissi col.
Ah! méritante dame, la plus distinguée, qu'il ne vous pèse pas si je vous suis ainsi déceleur de mon amour.
ANC. FR. Des avant-coureurs et descouvreurs.
Amyot, Trad. de Plutarque, vie de Marcellus.
CAT. ESP. Descubridor. PORT. Descobridor. IT. Scopritore. (chap. descubridó, descubridós, descubridora, descubridores.)
14. Descobertura, s. f., découverte.
Loc. Quar senes gienh et a descobertura
Fai a totz vezer
Cum ponha en se dechazer.
G. Faidit: Si anc nulhs.
Car sans engin et à découvert, fait voir à tous comment il s'efforce à se déchoir.
ANC. FR.
Une descouverture de malignité cachée.
Amyot, Trad. de Plutarque, vie de Sylla.
Afin qu'il me semblast qu'il eût prins salaire pour la descouverture de l'empoisonnement.
Macault, Trad. des Apopht., fol. 311.
IT. Scopertura. (ESP. Descubrimiento. Chap. descubrimén, descubrimens)
15. Recobrir, v., recouvrir.
Descobre me soptozamen
Pueis me recobri bellamen.
Arnaud de Marueil: Dona genser.
Je me découvre subitement, puis je me recouvre bellement.
ANC. CAT. Ricobrir. IT. Ricoprire. (ESP. Recubrir. Chap. recubrí, torná a cubrí o tapá)