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jueves, 21 de junio de 2018

LA RECONQUISTA ARAGONESA, Agustín Ubieto Arteta

LA RECONQUISTA ARAGONESA, AGUSTÍN UBIETO ARTETA.

15.1. VICISITUDES DE LOS TERRITORIOS MUSULMANES DEL SUR.

Cuando en 1031 desaparece el último califa de Córdoba, al-Andalus
se nos muestra dividido en más de cien reinos de taifas, división que tiene lugar cuatro años antes de que nazca el reino de Aragón (1035). «Al formarse los reinos de taifas cristalizaba definitivamente el ansia de
individualismo de que habían hecho gala los musulmanes aragoneses
durante generaciones. Recuérdese, si no, a la familia de los Banu Qasi y
los intentos de los Tuyibíes hasta que Mundir ibn Yahya consiguió
independizarse y formar el reino de Zaragoza» (J. BOSCH).


Banu Qasi , Tuyibíes , Mundir ibn Yahya, Zaragoza


— La inestabilidad fronteriza fue una constante en el valle del Ebro
musulmán, de modo que los repartos sucesivos del reino Hudí acabaron
por debilitar la taifa sarakustí. Por otra parte, los musulmanes
zaragozanos financiaron y enriquecieron a los territorios cristianos del
norte, sobreviviendo, más de lo que cabía esperar de sus fuerzas reales,
merced al oro que entregaban a los reyes cristianos para comprarles la paz. Con el fruto de estos tributos, las parias, todos los reyes cristianos, los aragoneses entre ellos, pagaron los servicios militares y espirituales de nobles y clérigos, lo que originó una concentración de la tierra y, por tanto, del poder en sus manos, hecho que será importante para comprender la historia futura.


En la segunda mitad del siglo XI y primeros años del XII, se está
jugando el futuro del valle del Ebro. El valle del Ebro fue considerado por
todos los gobernantes cristianos como zona expansiva, de ahí que
lucharan entre sí y buscaran alianzas de conveniencia con los musulmanes sarakustanos. Las presiones más fuertes eran las de Castilla y Aragón-Pamplona. Alfonso VI no tomó Zaragoza para Castilla en 1086 porque la llegada de los almorávides y su victoria en Sagrajas (1086) frenó su avance al tener que ir a cortarles el paso, cambiando así el curso de la reconquista.



Al-Mustain II (1085-1110) se salvó, pues, de los castellanos y logró
también mantener su reino independiente de los almorávides, que habían
sometido bajo su «protectorado» al resto de al-Andalus, pero no pudo
evitar la pérdida de importantes poblaciones en la frontera con el reino de Aragón:
Estada (1087), Monzón (1089), Naval (1095), Huesca (1096),
Barbastro (1100), Tamarite (1104) y Ejea (1105-1106). Sarakusta estaba siendo cercada.

A al-Mustain II le sucedió su hijo Abd-al-Malik (1110), pero para
entonces los zaragozanos estaban divididos en dos bandos ante la
solución a adoptar, y uno de ellos llamó a los almorávides que, tras tomar la ciudad, terminaban con la dinastía hudí y con el último reino de taifas.

— Por otra parte, durante la desmembración del Emirato en el siglo
IX, la familia berberisca de los Beni Razin había logrado, como tantas
otras, independizar la antigua «cora» de Sahla respecto a Córdoba. Con
Abderrahmán III, Sahla (Albarracín) tuvo que volver a la unidad, pero
la familia Aben Razin subsistió para renacer con el reparto taifal (1031).

«Los Beni Razín... saldrán adelante y seguirán su marcha, al igual que los
Beni Hud de Zaragoza, y se mantendrán a flote, como islotes en un mar
revuelto, hasta el último momento en que los almorávides —verdadero
simún procedente del Sahara— acabarán con ellos». (J. BOSCH).

— En definitiva, la toma de Toledo (1085) por Alfonso VI movió al
rey de la taifa de Sevilla, al-Mutamid (1068-1091), a solicitar ayuda a los almorávides quienes, tras atravesar el Estrecho, vencieron en Sagrajas al rey castellano (1086).

Tiene lugar ahora un fanático proceso de «africanización» y centralización de los reinos de taifas que, uno a uno, van cayendo bajo su poder. Ante este hecho, el señorío constituido por el Cid en Valencia había servido de tapón ante los almorávides.

Sarakusta y Sahla tuvieron las espaldas cubiertas. Pero una vez muerto el Campeador (1099), Valencia no tardó en caer en manos de aquéllos
(1102). Todos los reinos de taifas peninsulares habían pasado a manos
almorávides excepto Sahla y Sarakusta, que ahora quedaban desamparados.
Y, efectivamente, Albarracín caía en 1104, mientras que Sarakusta lo
hacía en 1110.

No obstante, el dominio almorávide en el valle del Ebro estaba
sentenciado, asimismo. La toma por los reyes aragoneses de Ejea, AyerbeHuesca, Barbastro y Tamarite, como se ha indicado, suponía un jaque constante a Zaragoza y Lérida, independientemente de que el gobierno musulmán estuviera en manos taifales o almorávides.

En efecto, el reino moro de Zaragoza, una vez perdida su capital en
1118, se deshizo como la espuma. Los valles del Jalón, Jiloca, Huerva,
Martín, Guadalope y Matarraña, por el sur, y los bajos valles del Aragón,
Gállego y Cinca (menos Fraga), por el norte, cayeron entre 1118 y 1127, y aunque los almorávides recuperaron una gran parte al vencer a Alfonso I en Fraga (1134), está pérdida aragonesa será pasajera. De cualquier modo, Sarakusta permanecerá en manos aragonesas definitivamente, y Fraga y Lérida serán reconquistadas en 1149.

El Bajo Aragón almorávide estaba condenado al jaque-mate.
Este imperio almorávide, aglutinado por tribus berberiscas del norte
de Africa, alcanzó en la Península una vida efímera, desde 1086 hasta
1147; en el valle del Ebro, mucho menos. Sus sucesores, los almohades,
también oriundos del Magreb, les sustituirán entre 1147 y 1214, pero el
territorio aragonés se verá ya poco afectado por ellos, pues tan sólo
sometieron los reinos taifales almorávides del sur, este y sudeste, para
finalizar deshaciéndose, asimismo, en otras taifas, ahora almohades, tras
ser vencidos en las Navas de Tolosa (1212) por un ejército compuesto
por combatientes de todos los reinos cristianos peninsulares.

Las tierras musulmanas convertidas en aragonesas tan rápidamente se
vieron sumidas en una tarea múltiple: organizarse, repoblarse y asimilar a los musulmanes que quedaron en las ciudades reconquistadas, es decir, los «mudéjares», que van a representar un fundamental papel en el futuro de Aragón.

15.2. LA RECONQUISTA PROPIAMENTE ARAGONESA.

El particularismo montañés frente a los musulmanes no hubiera
cristalizado durante tres siglos y medio (del VIII a mediados del XI) sin
la doble ayuda franca y pamplonesa. Pues bien, Ramiro I (1035-1062) comenzó a sacudirse toda dependencia, aunque las ansias reconquistadoras aragonesas van a encontrar gran oposición por parte de pamplonesescastellanos, que también aspiraban a dominar y anexionarse las tierras musulmanas del Ebro, abiertas a cualquier ejército.

Ahora, desde mediados del siglo XI, sin la suma de una serie de
circunstancias favorables, Ramiro I y sus inmediatos sucesores no
hubieran podido sobrepasar, quizás, la línea fortificada por Sancho III el
Mayor. Gracias a esas circunstancias, Sancho Ramírez (1062-1094) y
Pedro I (1094-1104) se van a quedar con sus ejércitos a las puertas de
Tudela, Ejea, Zaragoza, Tamarite, Fraga y Lérida y, por vez primera,
serán capaces de reconquistar por las armas dos posiciones musulmanas
de relevante importancia: Huesca (1096) y Barbastro (1100). Había
comenzado la toma del llano que conduce a Zaragoza. ¿Cuáles son esas
circunstancias?

— En primer lugar, uno de los principales problemas de la dinastía
inaugurada por Ramiro I era el de su propia legitimidad. Pues, bien, su
hijo Sancho Ramírez, entre 1073 y 1074, puso al joven reino en manos
«de Dios y de San Pedro», es decir, de la Santa Sede, dirigida ahora por
Gregorio VII, vasallaje que sería confirmado por Urbano II en 1089 y
renovado en 1095, reinando ya Pedro I.

El Papa, con su acrecentada autoridad temporal y espiritual, se convirtió en instrumento legitimador de la nueva dinastía. Aragón, así auspiciado y amparado, entró a formar parte, por derecho propio, del concierto de los estados occidentales.


— Por otro lado, en 1076, el monarca pamplonés Sancho el de
Peñalén era asesinado y los pamploneses elegían como rey al aragonés
Sancho Ramírez, quien llegó a un acuerdo con Alfonso VI para repartirse el territorio navarro. Aragón se vio favorecido con la zona fronteriza con los musulmanes y con la montaña, aparte del denominado condado de Pamplona (que incluía la capital y Estella), por el que el rey aragonés se vio obligado a prestar vasallaje al castellano. Además de titularse «rey por la gracia de Dios de aragoneses y pamploneses», Sancho Ramírez dobló el territorio, lo que conllevaba una gran aportación en hombres y en recursos económicos.

— La fragmentación taifal de los musulmanes debilitó militarmente a
éstos, que ahora tendrán que comprar la paz con oro. El reino aragonés
participó de ese reparto y las iglesias románicas del Pirineo, por ejemplo, van a ser uno de los frutos tangibles del renacimiento económico que ahora tiene lugar.

— Aragón y la parte pamplonesa que le correspondió se convierten en
ruta obligada de los mercaderes que pusieron en contacto dos economías
bien distintas: la agraria del occidente europeo y la industrial de al-
Andalus. Pamplona y Canfranc-Jaca contaron, desde tiempos de Sancho III el Mayor, con un arancel aduanero bien revelador del importante comercio que controlaban.

— El afianzamiento, por último, de la ruta que penetraba por
Roncesvalles y Somport propició la europeización de Aragón. Se cambió el rito eclesiástico indígena, el mozárabe, por el romano; se abandonó la ininteligible letra visigótica por la Carolina, origen de la actual; se extendió por todo el Reino el arte románico; se romanizó la Iglesia y nuevas órdenes religiosas de origen europeo sustituyeron a las locales; comenzó, en fin, toda una serie de alianzas matrimoniales con casas importantes del otro lado del Pirineo que rendirán pronto sus frutos en forma de ayuda militar, política, humana y técnica para la guerra.

Todo cuanto llevamos dicho facilita, por un lado, la restauración
urbana —que se concretará en el resurgimiento de Jaca, ahora capital del reino —, así como la espiritual; y, por otra parte, va a permitir progresar en la reconquista de las tierras bajas, a pesar de la oposición del rey castellano y de los musulmanes sarakustíes.

El fuero otorgado a Jaca en 1076 servirá de modelo a muchas poblaciones cercanas al Camino de Santiago, tanto aragonesas como pamplonesas.

Hasta alcanzar los límites del Aragón actual, aún quedan casi ciento
cincuenta años de reconquista; aún quedan por incorporar otros muchos Aragones: el Aragón de la Tierra llana; el «regnum Caesaraugustanum»; la Extremadura aragonesa (asiento de las comunidades de CalatayudDaroca, Albarracín y Teruel); las tierras del llamado Bajo Aragónincluso un irredento Aragón de playas mediterráneas.

15.3. SIGNIFICADO DE LA OBRA DE ALFONSO I.

En 1035 nacía el reino cristiano de Aragón, en el norte; en 1039, el
reino de Sarakusta pasaba a manos de la dinastía Beni Hud, en el sur.
Mientras el primero luchaba por sobrevivir, el segundo atravesó un
momento esplendoroso. Luego, tras unos compases de equilibrio,
simbolizado, respectivamente, por la catedral de Jaca y por la Aljaferíaobras coetáneas, la tendencia se invierte.

Tras las toma armada de Huesca (1096) y Barbastro (1100), ahora se
plantea la posesión de las ciudades de la misma línea del Ebro, frente a
las que Sancho Ramírez y Pedro I todo lo más que pudieron hacer fue
instalar posiciones de vigilancia y hostigamiento, como había ocurrido
frente a Huesca con el famoso Pueyo de Sancho (hoy ermita de San
Jorge) y Montearagón. Así, frente a Tudela, habían fortificado Arguedas
(1084) y Milagro —«Miráculo, Mirador»— (1098); frente a Zaragoza, El
Castellar (1091) y Juslibol (1101); ante Fraga, Velilla de Cinca (1109); frente a Lérida, Almenar (1093). Pero ahí había quedado todo.

El reino que heredó Alfonso I (1104-1134) adolecía de poder militar
efectivo. Estaba bastante bien preparado para la defensa del Aragón
montañoso, pero no para acometer con éxito la reconquista del llano:
faltaban fuerzas de caballería para oponerse a la caballería musulmana;
carecía de efectivos humanos; no disponía de máquinas guerreras con las
que abatir los muros que rodeaban a las ciudades sarakustíes; la nobleza, en fin, no estaba especialmente interesada en la reconquista.

Alfonso I propició una táctica nueva: conceder privilegios y
exenciones ventajosas a quienes colaboraron con él en la reconquista del sur; crear cuerpos de caballería no nobiliaria, es decir, de villanos, incluso fundando una especie de orden militar en Belchite; fundamentar una nueva legislación jurídica distinta de los fueros de Jaca o de Sobrarbetotalmente desfasados ante las nuevas necesidades; convocar a los hombres del otro lado del Pirineo, en virtud de los lazos de amistad y parentesco que le unían con distintas casas condales francesas; adquirir en Francia ingenios bélicos para batir y asaltar murallas; conseguir del papa una «bula de cruzada» que atrajera hombres para tratar de incorporar Zaragoza, la auténtica llave del Ebro medio.

A pesar del intento almorávide de defender el «Regnum Caesaraugustanum» (de cuya capital se habían apoderado en 1110, deponiendo al último Beni Hud) y el actual Bajo Aragón, Alfonso I reconquistó las tierras cuyo perímetro delimitan Tamarite (1107), Ejea (1105-1106), Zaragoza (1118), Tudela (1119), Soria (1120), Calatayud (1120), Molina de Aragón (1128), Celia (1128), Morella (1117), Mequinenza (1133) y Fraga (1134). En menos de treinta años incorporó un territorio casi cuatro veces mayor que el heredado de su hermano Pedro I.

Muerto el Batallador tras su derrota en Fraga (1134) sin haber
llegado al mar, como deseaba —por la oposición del barcelonés Ramón
Berenguer III, que llegó incluso a pactar con el reyezuelo de Lérida
(1120)—, será precisamente por aquí por donde el contraataque
almorávide estuvo a punto de recuperar todo lo ganado por Alfonso I.

15.4. LA CRISIS POLÍTICA TRAS LA MUERTE DEL BATALLADOR.

La muerte de Alfonso I, aparte de las inmediatas pérdidas
territoriales, abrió una grave crisis de gobierno. La propia ciudad de
Zaragoza y todo el «Regnum Caesarugustanum» estuvieron en juego,
como en la época de Alfonso VI. ¿Serían para Castilla, para Navarra o
para Aragón?

Tiene lugar ahora un drama, cuyos actores principales son:
Alfonso VII de Castilla-León, García Ramírez de Navarra, Ramiro II el Monje de Aragón, el conde barcelonés Ramón Berenguer IV y las Órdenes Militares a las que Alfonso I había dejado como herederas del Reino.

Nadie, excepto las Ordenes Militares interesadas, acató tan singular
testamento. Navarra, que había estado unida a Aragón desde 1076, se
independizó con García Ramírez «el Restaurador»; Alfonso VII el
Emperador se apoderó de Zaragoza (1134-1136), donde fue recibido
como libertador, e incluso entregó al monarca navarro el «Regnum
Caesaraugustanum» en vasallaje; Ramiro II, hermano de Alfonso I,
abandonó el monasterio donde profesaba, a petición de los barones
aragoneses, para convertirse en rey y procurar una descendencia; el conde barcelonés Ramón Berenguer IV casó con la recién nacida hija de Ramiro II el Monje; las Ordenes Militares, muy a pesar suyo, accedieron al fin al incumplimiento del testamento que les era favorable, pero a cambio de determinados privilegios. El resultado de esta trama será múltiple, destacando, entre otros, los siguientes hechos:

— Navarra y Aragón no volverán a tener una monarquía común
hasta los Reyes Católicos. Su frontera, hasta mediados del siglo XIII, será conflictiva y movediza, aunque esta nueva Navarra se encontró ahora cercada por el sur, sin tierras que reconquistar.

— Como consecuencia de las alianzas y pactos del conflicto originado
en 1134, las tierras del «Regnum Caesaraugustanum», reconquistadas por el Batallador, seguirán dependiendo del rey de Aragón, ahora de manera definitiva.

— Las Ordenes Militares beneficiadas por el testamento de Alfonso I,
tras renunciar a él, se van a convertir en garantes y repobladoras del bajo Ebro y del Maestrazgo.

— Petronila, hija de Ramiro II, fue casada, cuando sólo tenía unos
meses, con el conde barcelonés Ramón Berenguer IV, (1137), dando
origen a lo que, andando el tiempo se conocerá como Corona de Aragóncuyos límites máximos estaban todavía por labrarse.

15.5. EL REINO DE ARAGÓN ALCANZA SUS LÍMITES MÁXIMOS.

Una vez solucionada la crisis, Ramón Berenguer IV, como mero
príncipe de Aragón, y los inmediatos sucesores de éste y de Petronila
— Alfonso II, Pedro II y Jaime I — van a completar la reconquista
propiamente aragonesa (diferenciada de la catalana, primero, y de la
valenciana, después), incluso con territorios que hoy no son aragoneses.

— Ramón Berenguer IV (1137-1162) reconquistó Chalamera (1141),
Alcolea, Ontiñena (1147), Fraga, Lérida y Mequinenza (1149), Híjar,
Albalate (1149), Huesa (1151), Alcañiz (1157), Monreal y Castellote,
entre otras plazas, organizando en el Bajo Aragón y en el curso del Jiloca una importante línea defensiva, al estilo de la levantada en su día por Sancho III el Mayor en el Prepirineo.

— Alfonso II (1162-1196), a quien su madre Petronila había
transmitido el título de rey de Aragón, reconquistó todo el valle del Ebro, con Nonaspe, Gandesa, Horta de San Juan, Valderrobres (1169) y la zona costera entre Tortosa y Vinaroz, con lo que lograba para Aragón la ansiada salida al mar. Por otra parte, apoyado en la línea fortificada por su padre, reconquistó una gran parte de tierras hoy turolenses, con Montalbán, Aliaga, Cantavieja, Mora y Teruel (1170).

— Pedro II (1196-1213), más atento a los intereses de la Corona de
Aragón en el sur de Francia, apenas si pudo recuperar para el reino de
Aragón algunas tierras al sur de Mora de Rubielos y la zona de Ademuz
(1210).


— Jaime I (1213-1276), por fin, recuperaba el resto del Maestrazgo,
en su vertiente mediterránea castellonense, antes de que se lanzara a la reconquista de lo que luego sería Reino de Valencia, independiente de Aragón.

— Por fin, el señorío independiente de Albarracín de los Azagras
navarros era incorporado en 1284.

Ahora bien, entre 1239 y 1300 (excepto un fragmento de Ribagorza, que se perdió casi con seguridad en el siglo XIX), una buena parte de las,
en esos momentos, tierras aragonesas, como se observa al considerar el
sistema jurídico y administrativo aragonés, pasaron a depender del
Principado de Barcelona y del Reino de Valencia, respectivamente. En
este proceso desmembrador territorial aragonés, en el que se incluye la
salida al mar, Jaime I, el más antiaragonés de los monarcas de la Corona
de Aragón, será el máximo exponente.

15.6. DESARROLLO DE LA CORONA DE ARAGÓN.

En 1137, el matrimonio de Petronila y Ramón Berenguer IV sentaba
las bases de lo que, andando el tiempo, se constituyó en Corona de
Aragón, aun cuando en aquel momento los territorios aliados ni siquiera
estaban unidos geográficamente, puesto que los separaban ambos
condados de Pallars, más el de Urgell y los almorávides de Lérida. El
concepto geográfico, político e institucional de la Corona de Aragón es el
doble fruto de la reconquista peninsular, de un lado, y de la expansión
mediterránea, por otro.

— La reconquista peninsular, a partir del siglo XII, es consecuencia
del equilibrio de fuerzas entre Castilla-Corona de Aragón y Castilla-
Portugal. Navarra, cuyo papel fue fundamental hasta mediados del siglo
XI, quedó ahora ahogada, como se ha indicado.

La frontera entre las Coronas de Castilla y de Aragón fue gestándose
poco a poco, merced a sucesivos tratados entre ambas — Tudilén (1151), Cazola (1179), Almizra (1244), Campillo (1304) y Monreal (1305), entre otros — y a la dinámica interna de cada Corona.

En la de Aragón, la nobleza aragonesa opuso resistencia a la expansión, en tanto que la catalana la apoyó.
Lo cierto es que en 1305, con la incorporación definitiva de la zona
de Villena-Alicante-Elche-Orihuela y la renuncia a la de Cartagena y mar Menor, había finalizado para la Corona de Aragón la reconquista
peninsular.

— La expansión mediterránea es consecuencia, entre otras causas, de
la finalización de la reconquista peninsular. El Mediterráneo será la espita
de escape tanto de una organización social secularmente guerrera como
de la necesidad de captar nuevos mercados para el comercio, fundamentalmente catalán. De ahí que, a finales del siglo XIII, las Coronas de Castilla y de Aragón pactarán, asimismo, como lo habían hecho para la Península, las respectivas zonas de influencia en el mar común. El tratado de Monteagudo (1291) será, en adelante, la base legal de la expansión catalano-aragonesa por el Mediterráneo.

— La Corona de Aragón, tan lentamente gestada, va a ser un amasijo
de entidades políticas muy diversas, incorporadas en fechas distintas y con alternativas territoriales, según las épocas, de forma que el mapa es cambiante. Algunas dependieron, incluso, de súbditos catalano-aragoneses en determinados momentos, pero no de la Corona, cual es el caso de los ducados de Atenas y Neopatria, en Grecia, fruto de las correrías de catalanes y aragoneses a comienzos del siglo XIV, los almogávares, y que no pasarían a depender de la Corona propiamente dicha hasta 1381.

Algunas de las entidades constitutivas de la Corona de Aragón eran
reinos: Aragón, Mallorca (independiente desde la muerte de su
reconquistador, Jaime I, hasta 1344), Valencia, Sicilia (entre 1282-1296 y 1409-1713), Cerdeña (entre 1322 y 1708), Córcega (cuya ocupación por parte de los reyes de Aragón fue más nominal que efectiva, y sólo en determinados momentos) y Nápoles (ocupado por Alfonso V en 1443integrado a la Corona hasta 1707).

El conglomerado resultante incluyó, asimismo, ducados (Atenas y Neopatria, dependientes de pleno derecho sólo entre 1381 y 1385), un marquesado (Provenza, aunque de forma muy intermitente), condados (Barcelona, Urgel, y Rosellón) y un señorío, el de Montpellier.

Cada una de estas entidades políticas tuvo, dentro de la Corona de Aragón, independencia administrativa, económica y jurídica. Les unía a todas la misma cabeza en calidad de rey, duque, marqués, conde y señor a la vez.

BIBLIOGRAFIA:

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Las tierras del Valle del Ebro, por las que avanzaba la conquista cristiana desde los enclaves pirenaicos y de Pamplona, formaron la Marca Superior de Al-Andalus a partir del año 713. Durante más o menos cuatro siglos, y en el área geográfica desde La Rioja y Ribera del Ebro hasta el Cinca (La parte Occidental de la Marca) se produjeron sintonizados sucesos políticos narrados en este libro, que, por aproximación, se titula Aragón musulmán.


Bloque 3. Historia de Aragón I , Miguel Ángel Pallarés Jiménez


Vamos a abordar la evolución histórica de nuestra comunidad autónoma, desde los tiempos previos a la romanización hasta los últimos momentos de Aragón como reino. Diferentes culturas y civilizaciones han dejado su impronta en el suelo que pisamos, y de todo ello somos herederos los aragoneses actuales. Los pueblos prerromanos de raíz indoeuropea, ibérica y vascona experimentaron el contacto, pacífico en ocasiones y conflictivo en otras, con una realidad, la romana, que se impondría en el ámbito mediterráneo. Roma impuso su ley y su cultura en un proceso en el que también recibió influencias. Tras el establecimiento visigodo, la imposición en gran parte del territorio aragonés del Islam (suministrador de un notable legado), encontró resistencia en las montañas pirenaicas.

Ahí se gestó el reino de Aragón, dotado de leyes e instituciones propias, que creció hacia el Sur y se consolidó tras la unión dinástica con la casa condal de Barcelona, adquiriendo una nueva dimensión como cabecera de la Corona de Aragón, muy influyente en la política mediterránea de la baja Edad Media.
La incorporación de Aragón a otro proyecto de mayor envergadura, la monarquía hispánica que forjó un imperio mundial durante la Edad Moderna, significó para el reino una progresiva pérdida de identidad al no poder afrontar los retos que planteaba esa nueva situación.
Recursos en red

También puede ser de interés el libro de Agustín Ubieto Leyendas para una historia paralela del Aragón medieval (Zaragoza, Institución Fernando el Católico, 1998-2010), que se encuentra en libre acceso en http://ifc.dpz.es/recursos/publicaciones/30/14/_ebook.pdf



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Viaje a San Sebastián de un joven de la aristocracia madrileña y un baturro de Tauste, Pablo Peguero y Miguel Ángel

La imprenta de los incunables de Zaragoza y el comercio internacional del libro a finales del siglo XV

La imprenta de los incunables de Zaragoza y el comercio internacional del libro a finales del siglo XV.

Apocas de la receptoría de la inquisición en la zona nororiental de Aragón (1487-1492), con algunas otras noticias de interés sobre dicho tribunal en este reino.

Apuntes de Historia y Cultura de Aragón I

Bardenas

miércoles, 8 de mayo de 2019

LA CAÑADA DE LA CELADA, siglo XII, Cutanda

2.54. LA CAÑADA DE LA CELADA (SIGLO XII. CUTANDA)

Tras más de cuatro siglos de espera, el rey aragonés Alfonso I el Batallador acababa de reconquistar para los cristianos la ciudad de Zaragoza, que era la llave de todo el valle del Ebro. No obstante, su posesión todavía no estaba asegurada, pues cabía pensar una lógica reacción de los almorávides que, en efecto, no se dilató mucho, tras reunir un importante contingente de hombres y animales en al-Andalus.



Alertado del imponente ejército almorávide que se avecinaba desde Levante, el rey Alfonso I preparó de manera concienzuda la batalla que se presumía definitiva, de modo que ordenó a sus vigías y ojeadores que localizaran posibles escenarios favorables. Luego, en su tienda de campaña, rodeado por todos sus capitanes, el rey eligió de entre los lugares seleccionados una cañada —un valle estrecho pero poco empinado— que estaba cerca de la población de Cutanda, zona muy apropiada para poner tropas en celada, es decir, ocultas y amparadas por el terreno.
Una vez que se aseguró de que no había espías enemigos que pudieran descubrir su táctica, dirigió y concentró en la cañada elegida a sus huestes, ordenando destacar en dirección a la marcha de los almorávides algunas partidas poco numerosas de hombres armados. Cuando estos grupos fueron avistados por los moros, simularon que rehuían la lucha por miedo, y fueron retrocediendo hacia la «cañada de la celada».
Al-Tamín, el jefe almorávide, se cebó en aquellas partidas a las que trató de perseguir y, sin darse cuenta de la estratagema del Batallador, se encontró con la sorpresa que ni esperaba ni deseaba. La celada urdida en la cañada había dado su fruto y el lugar quedó sembrado de cadáveres, restos de los cuales se pueden descubrir todavía hoy.
Aparte del significado moral y de las consecuencias que la victoria tuvo para la seguridad de las tierras que Alfonso I había reconquistado, incluida Zaragoza, el botín tomado al enemigo fue impresionante, destacando más de dos mil camellos.
[Esteban, Rafael, Estudio histórico-político..., págs. 43-44.]


Cutanda es una localidad española perteneciente al municipio de Calamocha, en el Jiloca, provincia de Teruel, Aragón. Está situada a 1059 msnm y a una distancia de 83 km de Teruel. Su población era de 187 habitantes en el censo de 1990, 76 en el 2011.

Solo pasa un río cerca de este municipio en época de lluvias o cuando hay riadas (por lo general su cauce sirve de sendero), por lo tanto el cultivo de secano es su principal fuente de ingresos. De esta localidad era originario el edil del PP Gregorio Ordóñez, asesinado por ETA. Su padre era natural de Cutanda.

Por este pueblo pasa la ruta del Cid.

Cutanda se encuentra a 14 km al levante de Calamocha, y su castillo, conocido por la victoria de Alfonso I (1120), estuvo bajo varios tenentes y perteneció a aquella marca que gobernaban los señores de Belchite. A fines del siglo XIII se inició el señorío de la mitra de Zaragoza, que duró siglos. El castillo fue atacado por los castellanos en 1445, y todavía estaba en servicio en 1839, aunque no lo asaltaron los carlistas, pero se derruyó después de la segunda guerra carlista. Sus ruinas yacen sobre un otero próximo al pueblo y se reducen a un muro de 12 metros de longitud y 2 de espesor, recubierto de sillería, en cuya cara interna conserva restos de una bóveda de crucería, y sería la capilla o una sala, al parecer, de buena arquitectura. Andrés y Valero cita obras realizadas en 1243, 1500 y 1554, éstas, según el manuscrito de Espés, se referían a terminar aposentos, escalera, chimenea, etc. Los arzobispos lo destinaban a cárcel y depósito de cobros. Sería pues, una de las muchas obras que acometió el arzobispo Hernando de Aragón.

A diferencia de otros lugares de alrededor, la villa de Cutanda no formó parte de la Comunidad de Daroca.

La Batalla de Cutanda:

Tras la conquista de Zaragoza (por parte de Alfonso I), los Almorávides al mando de Ibrahim ibn Yuüsuf organizaron un gran ejército que frenara los avances de Alfonso I. La batalla favorable al rey aragonés (ayudado por Guillermo IX, duque de Aquitania), se dio el 17 de junio de 1120 en los campos de Cutanda, cerca de Calamocha. Así pudo el batallador consolidar sus conquistas, ocupando Calatayud, Daroca, alto Jalón y la orilla derecha del Ebro.

En el siglo XIV aún se decía: “Peor fue que la de Cutanda”.

En invierno tiene unas temperaturas muy frías, sin embargo en verano el calor es sofocante.





Guillermo de Poitiers —en occitano, Guilhem de Peiteus—, conocido también como Guillermo IX de Aquitania o Guillermo el Trovador —en francés, Guillaume le Troubadour— (22 de octubre de 1071-Poitiers, 10 de febrero de 1126), fue un noble francés, noveno duque de Aquitania, séptimo conde de Poitiers y primero de los trovadores en lengua provenzal del que se tiene noticia.

Nació en 1071, hijo de Guillermo VIII de Aquitania y de su tercera esposa, Audéarde de Borgoña, hija del duque Roberto I de Borgoña. Cuando falleció su padre en 1086, heredó unos dominios más extensos que los del propio rey de Francia, de quien era nominalmente vasallo. En los años 1101 y 1102, participó tardíamente en la primera cruzada tras la caída de Jerusalén. Sostuvo varias guerras contra los condes de Tolosa. Fue excomulgado en dos ocasiones, una de ellas por abandonar a su esposa legítima y arrebatarle a la fuerza la mujer a su vasallo el vizconde de Châtellerault. Entre 1120 y 1123 combatió junto a Alfonso I el Batallador, su concuñado, para intentar arrebatar a los musulmanes el reino de Valencia.
La vinculación de Guillermo el Trovador y Alfonso el Batallador es doble. De una parte, Inés de Aquitania —hermana de Guillermo el Trovador— casó con Pedro I de Aragón, el cual falleció sin descendencia masculina, heredando sus reinos su hermano Alfonso el Batallador. De otra, porque a la muerte del Batallador, que falleció sin descendencia, heredó sus reinos su hermano Ramiro II el Monje, el cual casó con Inés de Poitou, hija de Guillermo el Trovador. De ahí que el Trovador resultara cuñado de Pedro I de Aragón y concuñado de sus hermanos, Alfonso el Batallador y Ramiro el Monje.

De su matrimonio con Felipa de Tolosa tuvo los siguientes hijos:

Inés de Poitou (c. 1105-c. 1159), esposa de Aimar de Thouars y de Ramiro II de AragónGuillermo X de Poitiers (1099-1137), último duque de AquitaniaRaimundo de Poitiers (c. 1115-1149), por su matrimonio con Constanza, príncipe consorte de Antioquía.

Guillermo de Poitiers es el primer poeta de nombre conocido en las literaturas románicas. Se conservan 11 poemas suyos, en que la temática amorosa es tratada a veces con gran crudeza: se autodenominaba «trichador de dòmnas», alardeaba de sus proezas sexuales y muchos de sus poemas están dedicados a su amante, Maubergeonne, a la que llama la Peligrosa. En otra composición, pide a sus caballeros que le ayuden a escoger caballo:

Caballeros, aconsejadme en esta duda:
—nunca escoger me fue tan difícil—:
No sé si quedarme con [la dama] Agnes o con [la dama] Arsen.

Cavalier, datz mi cosselh d'un pessamen:
—Anc mays no fuy issaratz de cauzimen—:
Res non sai ab qual me tengua, de n'Agnes o de n'Arsen.

En chapurriau de Beseit:

Caballés, donéume consell de un pensamén:
Perque may me va sé triá tan difíssil:
Res no sé en quina me tinga, de la Agnes o de la Arsen.

En otros poemas, muestra una sensibilidad enteramente diferente:
Ab la doussor del temps novel
folhon li bosc e li auzel
chanton chascus en lor lati
segon lo vers del novel chan:
adonc esta ben qu'om s'aizi
d'aisso dont om a plus talan.

Con la dulzura de la primavera
bullen los bosques y los pájaros cantan
cada uno en su latín
según el ritmo del nuevo canto:
así conviene que cada uno se regocije
en lo que más desea.

En chapurriau de Beseit:
En la dolsó del tems nou
fulle lo bosque (y follen) los muixóns
canten cadaú en lo seu latín (o llatí)
segóns lo vers del nou can:
aixina que está be que se disfruto
d´aissó que mes mos agrade.
Acogió en su corte al bardo galés Blédri ap Davidor, quien introdujo en las literaturas románicas la leyenda celta de Tristán e Isolda.




domingo, 2 de diciembre de 2018

Breu historia sobre l'orige de la Llengua Valenciana

Breu historia sobre l'orige de la Llengua Valenciana

Breu historia sobre l'orige de la Llengua Valenciana
 
 
Recopilació de fites i dades per Francesc Moreno. 1995

Lenguas románicas o romanç

Lenguas romanç durante la dominación árabe

Lengua Valenciana

Algunas citas ilustres sobre la Lengua Valenciana

Escritores en Lengua Valenciana

Diferencias idiomáticas entre el valenciano y el catalán

 
Valencia, fundada por los romanos en el año 138 A.C., (Valentia), primera colonia romana en España, de la época íbera quedan vestigios en nuestra región valenciana en monedas y lápidas donde aparecen nombres de personas, ciudades, villas, ríos y de montañas ibéricas, romanizadas durante la dominación romana; por eso se puede afirmar que más de las tres cuartas partes de las palabras que constituyen el tesoro léxico de la Lengua Valenciana, (al igual que la Catalana y la Mallorquina ), tienen raíces de la lengua romana, bien vulgar, bien clásica. Aunque estudios sobre filología de las lenguas románicas en España, encuentran no pocos sedimentos lingüísticos procedentes de la fusión de palabras íberas y celtas en la lengua romana vulgar o romance.
Existen monedas que demuestran la existencia de una CECA en Valentia desde esa época,
(esto es fácilmente demostrable acudiendo a cualquier catálogo de numismática ).
La posibilidad de acuñar moneda es potestad exclusiva de grupos humanos con una organización interna ya jerarquizada, con lo cual, creo, queda demostrado que ya había un pueblo que se regía por normas establecidas y por ende, algo hablarían.
Qué era ello?, el romance o bajo latín.

"No debemos confundir el bajo latín con el latín vulgar que, mal escrito, deriva en un latín clásico. Aquel, el bajo latín hablado, en cada territorio va asumiendo una forma condicionada por la historia cultural de sus hablantes. A este bajo latín hablado se unen el sustrato lingüístico de cada área y el superestrato de las aportaciones de inmigrantes de lenguas extranjeras o de contactos con otros usos hablantes".  
Julián San Valero. " Reflexiones sobre el Pueblo, Cultura y Lengua de Valencia". Año 1977.

 
El P. Lluis Fullana, en 1925, dice que las siguientes lenguas 'romançs' conocidas hoy por lenguas italiana, francesa, portuguesa, gallega, castellana, valenciana, catalana, provençal y mallorquina, tuvieron su origen en la lengua romana vulgar, traída por los ejércitos romanos a casi todas las partes occidentales de Europa, sobre todo a Francia, España y África, al ser conquistadas después de continuadas luchas durante una guerra de siglos, convirtiendo estas grandes regiones en otras tantas provincias del Imperio Romano.

El Padre Lluis Fullana Mira recorrió todo el Reino de Valencia para dar a su Diccionario de la Lengua Valenciana toda la amplitud y riqueza de las acepciones de las distintas comarcas. 

"Es tan gran l'afa que tinch per a la propagacio de l'obra del DICCIONARI, qu'esta regio d'Ontinyent me resulta xicoteta, y com capità afanyós de conquistar terres, vulch fer algunes expedicions per la provincia d'Alacant, qu'es ahon millor es conserva nostra llengua materna". (Fullana, 1902)
De su gran esfuerzo realizado escribe en Diciembre de 1910: 
"He recollit prop de mil accepcions del verp FER arreplegantles d'aci i d'alla en lo llenguage vivent d'este Reyne. I dempres que diguen si es o no rica la nostra llengua. Acàs en hi ha atra, en lo mon, mes abundant en mijos d'expresió ?"
El principal ministerio que desempeñó el P. Fullana fue el de la enseñanza. El mismo escribe, en la introducción al segundo curso de su Gramática Latina, que ha estado más de cuarenta años dedicado a la enseñanza. 
En su actividad docente podemos destacar dos campos: El colegio "La Concepción", de Onteniente y la Universidad Literaria de Valencia. En Onteniente enseña francés, principalmente, y en la Universidad de Valencia, valenciano.

Poseía el latín a perfección, francés, italiano, inglés y griego .... En Octubre de 1940, con motivo de la visita a España, del Gran visir del Protectorado Español en Marruecos, con comisión de moros notables, el P. Lluis actuó de intérprete requerido por el Ministerio de Asuntos Exteriores, por sus conocimientos de los dialectos rifeños. 

En la Universidad de Valencia el día 27 de Enero de 1918 se crea una cátedra de Llengua Valenciana por iniciativa del 'Centre de Cultura Valenciana', la cual fue regentada por el docto filólogo P. Lluis Fullana, y esto da origen a la creación del 'Patronat de Llengües' del mencionado centro docente. Igualmente, y a propuesta de este centro, el P. Fullana ser  el primer profesor de Llengua Valenciana en la Universidad Literaria de Valencia. Sobre la competencia de su magisterio, de sus documentadas lecciones, y sabia didáctica, es elocuente el testimonio que en carta del 29 de Marzo de 1974 escribe el catedrático de Paleografía y Diplomática de la Universidad de Barcelona, D. Felip Mateu i Llopis, al P. Benjamín Agulló en estos términos: 
"Me pregunta V. concretamente mi parecer sobre significación (del P. Fullana ) como filólogo y le anticipo que injustamente se ha echado sobre su recuerdo una cortina de humo por representar él la auténtica gramática valenciana popular; porque el P. Fullana era un gramático docente. Yo asistí a sus clases en la Universidad, y no era un filólogo con ambiciones y ni ensorberbecidas posiciones doctrinales, sino el hombre salido del campo, que hablaba un valenciano correctísimo, con la fonética de su comarca, viva, y que trató de enseñar la gramática a base de la propia lengua y cuanto más del latín, para  entendidos en ésta."
Se conocen sus estudios, se premian sus trabajos, se codician sus enseñanzas y sus teorías sobre la lengua valenciana llegan a formar escuela... En Valencia es el puntal del 'renacimiento valencianista'. Entre el caudal de obras de este eminente escritor sobre Filología, cito unas cuantas por orden de publicación: 
 
1907. Morfologia del verp en la Llengua Valenciana. 
1908. Ullada general a la Morfologia Valenciana. 
1909. Estudi sobre Filologia Valenciana. 
1914. Normes ortogràfiques. 
1915. Gramàtica elemental de la Llengua Valenciana. 
1915. La Palatalisació Valenciana. 
1915. Diferencies Fòniques, Grafiques u Ortogràfiques, Léxiques, Morfològiques y Sintàctiques entre el Valencia y el Català
1916. Diferencies dialectals en la Llengua Valenciana. 
1918. Gramàtica elemental de la Llengua Valenciana. (2ª edició). 
1921 Vocabulari Ortogràfic Valencià-Castellà 
1922. Compendi de la Gramàtica Valenciana. 
1925. Evolució Fonogràfica de la Llengua Valenciana. 
1926. Temes practics per a l'ensenyança de la Llengua Valenciana
1928. Evolución del verbo en la Lengua Valenciana. 
1932. Ortografia Valenciana. 
1933. Ortografia Valenciana. (2ª edició). 
 
Por Real Decreto del 26 de Noviembre de 1926 se da entrada en la Real Academia Española de la Lengua a los representantes de las diferentes lenguas vivas peninsulares, entre ellas a la valenciana, que se la considera como a autóctona. 
El artículo 1º. del referido Decreto dice así: 

"La Real Academia Española se compondrá de cuarenta y dos Académicos numerarios, ocho de los cuales deberán haberse distinguido notablemente en el conocimiento o cultivo de las lenguas españolas distintas de la castellana, distribuyéndose de este modo: dos para el idioma catalán, uno para el valenciano, uno para el mallorquín, dos para el gallego y dos para el vascuence".
"Para ocupar el sitial correspondiente al idioma valenciano en la Real Academia de la Lengua Española se propuso el ilustre filólogo R. P. Lluis Fullana i Mira por tres académicos de grandísimo prestigio, D. Josep Martínez Ruiz, (Azorín), el poeta arabista D. Julià Ribera, y el también ilustre D. Francisco Rodriguez Marín. Esta propuesta fue muy bien acogida en el seno de la Academia al reconocer un gran merecimiento en los estudios filológicos del susodicho Padre franciscano." (Las Provincias, Nº. 18957, 12-12-1926). 
 
En la Junta ordinaria celebrada por la Academia el día 10 de Marzo de 1927, fueron elegidos los nuevos Académicos numerarios, de conformidad con el antedicho Decreto del 26-11-1926, y quedó elegido como representante de la Lengua Valenciana, el R.P. Lluis Fullana. La toma de posesión se realizó con toda solemnidad el día 11 de noviembre de 1928, en el transcurso de la cual, delante de un selecto y numeroso público asistente, el P. Fullana dio lectura a su erudito discurso sobre "Evolución del verbo en llengua valenciana", y sus diferencias en relación con el castellano y el catalán, precedido de unas apropiadas palabras sobre el origen del valenciano y de las otras lenguas románicas, afirmando entre otras cosas, 

"..... la existencia independiente del valenciano como lengua; que no es, como dicen algunos, una variante del catalán.... "
 
"Le dio la bienvenida en nombre de la Academia el individuo de número don José Alemany, quien, lo primero, hizo el debido elogio de los trabajos lingüísticos dados al público por el padre Fullana, e insistió sobre la confusión de que en muchas personas existe acerca de una supuesta identidad entre los idiomas catalán y valenciano, o mejor dicho, absorción del segundo por el primero". ( J. Alemany, 1928. Boletín de la Real Academia Española. Diciembre 1928, página 689 ). 
 
Aunque después España fue subyugada por los invasores góticos que le impusieron sus leyes "no conseguiren, empero, substituir la llengua romana per la goda; ans al contrari, deprengueren aquella i oblidaren la seua propia" (Fullana. Evolució fonogràfica de la Llengua Valenciana. Rev. Germanía año 1925 ). 
    
Mientras dura la dominación gótica, había grandes diferencias dialectales en el romance hablado en las distintas regiones de la península ibérica, fruto, a buen seguro, del mayor cultivo, en unos sitios que en otros, de la lengua romana vulgar y de la mayor influencia también del espíritu gótico de unas regiones por encima de las otras. 

 

Lenguas romanç durante la dominación árabe 

 
La formación de las lenguas románicas o romançs se remarca durante la época de la dominación árabe en España. Es aquí donde los catalanistas se basan para decir que la lengua romana antigua, esto es, el romancium o romanç había desaparecido para hacernos creer que en todas las tierras bajo la dominación árabe, los conquistadores impusieron su lengua y dan como cierta, la falacia de que los cristianos se habían extinguido. Es de todo punto imposible, que un pueblo como el árabe, que respetó iglesias y tradiciones como demuestra que creasen sus mezquitas sin derruir las románicas construcciones, fuese capaz de exterminar las creencias de sus ocupados. Son los mismos autores árabes los que desmienten esa hipótesis. 
 
El célebre naturista árabe Ibu-Albathar, por ejemplo, dice claramente y sin ningún empacho que los mozárabes, o sea los cristianos viejos, conservan su lengua sin interrupción alguna. Y de la misma manera se expresan los demás escritores árabes. Por otra parte, hay aun hoy muchos códices, escritos en romanç, de los siglos IX, X, XI y XII que hablan de contratos, ventas, etc. efectuadas entre cristianos y entre moros y los mismos cristianos, y nos recuerdan también la permanencia de templos cristianos o mozárabes, de obispos y sacerdotes encargados del culto católico. Y sobre todo hay constancia de la correspondencia de los cristianos que vivían bajo el poder musulmán, sujetos a sus leyes y los cristianos libres del norte de España y de la Galia gótica, "i que la llengua parlada pels moçarabes era coneguda per lo nom de Al-Romía o llengua romana" ....  
     
De manera que, durante la dominación árabe, continuaban hablando 'lo romanç' lo mismo los cristianos libres que los mozárabes y los muladíes, o sea, los cristianos renegados, como romanç se hablaba en Francia, Italia, Tirol, Rumanía, etc. Pero era muy natural que en cada una de estas regiones fuese aclimatándose la lengua, cogiendo diferentes aspectos..., y de ahí las diferencias dialectales, cada día más marcadas, hasta la perfecta distinción de lengua de todas esas regiones. 
     
A este respecto, Simonet dice: 
"Veamos ya que parte tuvieron los mozárabes en la formación de los romances o dialectos hablados actualmente en España. Ya hemos notado que el lenguaje hablado por nuestros mozárabes y que en el siglo XIII conservaba todavía, según lo testifica IBN ALBAITHAR, el nombre de su lengua madre, no podía ser un latín puro, elegante y clásico, sino una jerga formada de la descomposición de este idioma y de su mezcla con otros. Examinados con con diligencia los monumentos lingüísticos y memorias que nos quedan de aquellos naturales, nosotros creemos que el lenguaje usado por ellos contribuyó en gran manera al desarrollo de nuestros principales romances, castellano, gallego y portugués, y aún del catalán y valenciano. 
 
F. Javier Simonet. Glosario de las voces ibéricas y latinas usadas entre los mozárabes, etc. Cap. IV, pag. XCIX, año 1888.
Véase, sino, el criterio de P. Aguado cuando dice que:
"... Se ha hecho alusión a la variedad de lenguas empleadas en Al-Andalus (711 al 1301), en consonancia con la heterogeneidad de su población... En las relaciones oficiales se exigía el uso del árabe, pero, a pesar del celo de los árabes por la pureza y elegancia del lenguaje, el corriente en la España musulmana se apartó mucho del árabe escrito.... Los mozárabes emplearon el latín en sus libros y escritos; pero en el uso diario hablaban una lengua romance, que no se escribía, pero que era de uso general en los siglos IX y X, al menos, no sólo entre mozárabes y judíos, sino entre musulmanes de todas las clases sociales..."
P. Aguado Bleye: Manual de la Historia de España. Tomo I, pag. 456, año 1954


Expongo la opinión, muy respetable, de Julià Rivera el cual dice:

"... Aclarando problemas básicos, como lo son el de la raza y el de la lengua hablada por los musulmanes españoles, cuestiones cuya oscuridad había sido germen de graves errores: El de que los musulmanes españoles, inmediatamente después de la conquista, hablaran el árabe. Como las historias de ese tiempo están escritas en árabe, se forja la idea erronea de que los musulmanes españoles hablaban todos en árabe...". "Se tiene la seguridad de que el pueblo musulmán español, hablaba en romance muchos siglos después de la invasión árabe.
J. Ribera y Tarragó: De Historia Arábigo-Valenciana. Año 1925

 

 

Lengua Valenciana 
 
¿Cómo se transforma el bajo latin traido por los soldados romanos en lo que hoy conocemos como valenciano?. Según el erudito P. Fullana el proceso de transformación se fue efectuando por medio de una evolución morfológica regida por las leyes: "d'acurtament, del menor esforç, d'eufonia i de distinció". 
 
En virtud de la 'llei d'acurtament' las palabras latinas perdieron la terminación en su paso al valenciano: de virutem se formó virtut; de gloriosum, glorios, etc. Y si hecho 'l'acurtament' quedaba al final la nasal n, desaparecía ésta por repugnar a nuestra lengua la nasalidad al final de dicción, así de 'vinum', 'panem', 'granum', se derivaron 'vi', 'pa', 'gra'. 
 Por la 'llei del menor esforç' cayeron muchas letras y aún sílabas enteras, en medio de dicción, de 'solidatum', se formó 'soldat'; de 'matutinum', 'mati'; de 'mensuram', 'mesura'. 
 
La 'llei d'eufonia' hizo suavizar las palabras, cambiando unas letras en otras de más fácil pronunciación, tanto en principio como en medio y final de dicción. De esta manera se derivó 'oli' de 'oleum', 'manega' de 'manicam'. Efecto de esta misma ley es la vocalización, o sea el cambio de consonantes en vocales, como en 'paraula' que viene de 'parabolam'; 'pau' de 'pacem'. 
 
Por la 'llei de distincio' se admitieron algunas vocales, dichas por eso mismo, letras distintivas. Así por la introducción de la 'a' se distinguieron el masculino del femenino, de 'valentem', se formó 'valent' y 'valenta', de 'dulcem', 'dolç' y 'dolça'. 
 
Una misma palabra latina dio origen a varias valencianas, sirviéndose de diferentes procedimientos, a fin de establecer distinción entre ellas. Así de 'tegulam' se derivan 'teula', 'tecla', y 'tella'. 
 Según A. Ubieto
"Se presenta a los Almorávides como los causantes de la pérdida de la 'lengua romance' en Valencia en el siglo XII y como los impulsores del dominio de la lengua árabe. Es tan burda esta interpretación que no resiste el menor intento de crítica. Los primitivos almorávides hablaban bereber y desconocían por completo el árabe. Difícilmente podían propiciar la lengua árabe....". 
Antonio Ubieto Arteta: "Los almorávides, el idioma romance y los valencianos". Temas valencianos, 29; pag. 7, 11 y 14. Año 1978 


Cuando se insiste en la pérdida de la 'lengua romance' hablada en Valencia a mediados del siglo XII no estará de más recordar la caracterización del famoso rey Lobo. Según Dozy, el rey Lobo (Ibn Mardanis) no desmentía su origen cristiano, antes al contrario gustaba de vestir como los cristianos, sus vecinos; usaba las mismas armas, aparejaba los caballos del mismo modo y gustaba hablar su lengua...., fue nombrado en 1147 rey de Valencia. 

 
Pero el 'romance valenciano' se seguía hablando en el siglo XII, lo mismo que a lo largo de todo el XIII, como testimonian los relativamente abundantes documentos que todavía se conservan...
Dice J. Ribera que: "Hay un hecho que salta a la vista. Cuando las huestes del Rey D. Jaime llegan a Valencia, se nota un fenómeno que sorprende algo: una gran parte de los nombres geográficos de los poblados de la huerta de Valencia son latinos, mejor dicho, romances... También los musulmanes valencianos emplearon en su vida familiar la lengua romance, antes de la conquista del rey D. Jaime.
Una de las disposiciones del inmortal Jaume I dice así: "Els jutges -dice este Rey- diguen en romanç les sentencies que donaran, i donen aquelles sentencies a les parts que les demanaran".
Si los catalanes aún no nos habían enseñado a "hablar", ¿cómo es posible que el propio Rey pida nada más conquistarnos que las sentencias se dicten en romanç?. 
 
Consideramos -dice A. Ubieto- que la lengua romance hablada en el siglo XII en Valencia persistió durante el siglo XII y XIII, desembocando en el 'Valenciano medieval'. Sobre esta lengua actuarían en muy escasa incidencia las de los conquistadores, ya que, como he señalado en otra ocasión, el aumento de la población del reino de Valencia no llegó a un 5 % con la inmigración aragonesa y catalana. Y esta inmigración iba aproximadamente por mitad y mitad..... 

(Archivo del Reino de Valencia: libre, llibre del Repartiment).

Vaya, vaya. Así que según parece, los señores que se aposentaron sobre nuestra tierra, un 2,5 % del total de la población, consiguieron lo que en siete siglos de dominación no pudieron los árabes. Nos cambiaron completamente la lengua, nos enseñaron a todos a hablar y no sólo eso. A tanto llegó nuestro dominio de esa lengua extranjera que en menos de un siglo, ( como veremos más adelante ), nuestro pueblo dio la más grande generación de escritores y pensadores de todo el mundo contemporáneo. Es más, en las tierras del Condado de Barcelona, en donde, según estos 'eruditos catalanófilos', nació nuestra cultura recién adquirida no aparecen escritores de prestigio hasta bien entrado el siglo XVIII. Convendréis conmigo que es, cuanto menos, curiosa coincidencia con ese interés enfermizo que demuestran en querer apropiarse de nuestros clásicos.
A esta 'lengua romance' la llaman Valenciana los escritores que la utilizan (Antonio Canals, Jaume Roig, Roiç de Corella, Ausias March, Vicente Ferrer, Sor Isabel de Villena, etc. ...). Joanot Martorell y los literatos valencianos más libres de espíritu, adoptan el término: 'la vulgar valenciana lingua'.

 

"La llengua -dice el P. Fullana (1916)- te vida independent, lliteratura propia i pot formar la seua historia d'evolució morfologica dende que s'emancipa de sa mare. El dialecte no pot tindre vida independient, ni molt manco lliteratura propia; per lo tant, rigause d'aquells que sostenen que el valencià es un pur dialecte: eixos no han llegit nostres clasics del sigles XIV, XV, XVI i XVII".

 

Nuestro valenciano -tal como lo afirma J. San Valero- es un conjunto lingüístico constituido por elementos derivados básicamente del bajo latín hablado por todo el pueblo hasta el siglo VIII, enriquecido del VIII al XIII con arabismos y desde el XIII hasta hoy con aragonesismos, catalanismos, provenzalismos, castellanismos, etc..., con unos cultismos modernos y muestra tendencias fonéticas, palabras y expresiones que van desde el ibérico hasta los tecnicismos actuales, pasando por el visigodo, lenguas norteafricanas no arábigas, italiano y francés medievales o modernos, etc.

 

"...Es llengua valenciana la parlada en la major part de l'antic Reine de Valencia i perteneix al grop romanic de les llengües inflexió-indo-europees, germana del castellà, frances, italià, etc.". Según el P. Fullana.
 


Según V. Ll. Simó Santonja:

"los idiomas romances mantuvieron durante siglos su lucha contra la oficialidad del latín, y, en el caso concreto de Valencia, contra la oficialidad del árabe. Se hablaba en valenciano romance, pero se escribía en latín o en árabe, si bien en estos textos van apareciendo gradualmente una serie de palabras extrañas -al latín o al árabe- que son romances, lo que da idea precisamente de esa lucha. De ese modo los documentos o escritos bilingües (escritos en árabe o latín con valencianismos incrustados) obtienen prioridad, y sólo en fechas más tardías

 

aparecen los escritos íntegramente ya en valenciano". "... Ya en la edición latina de los Fueros ( 1240 ) hay palabras en valenciano... que se refieren al lenguaje coloquial: utensilios, alimentos, ropas.... y que en un privilegio de 11 de Abril de 1261 concedido por Jaime I, consta la celebración en Valencia de unas cortes generales que reconocían haber jurado cuatro días antes los fueros y costumbres. De estas Cortes de 1261 data la traducción general de los Fueros del latín al valenciano...". "Dicho texto latino, que contiene una serie de palabras en romance, las contiene en 'romance valenciano', ya que incluso algunas de las empleadas lo son en fueros que se remiten a la costumbre en tiempo de los moros, lo que lógicamente presupone que tales palabras ya eran usuales en Valencia antes de la reconquista y 'repoblación'...". 
 
V. L. Simó Santonja: ¿Valenciano o Catalán?, pág. 209,219,221 y 223. Año 1975
 
Una noticia sobre el idioma en la época de la conquista nos la da la propia 'Crónica de Jaume I', cuando dice que, llegado el día en que se cumplió el término de los siete meses, pactado por el Conquistador, para la rendición del castillo de Bairén, que había de efectuar el alcaide moro Avincedrel, él mismo y D. Pelegrí de Atrocillo, acompañados por una treintena de sirvientes, iniciaron para tal fin, la marcha hacia el castillo de Cullera donde los esperaba D. Jaume. Dice la crónica: 
 
"E quant foren a 1.ª font que es dejus la roca del castell, dix l'alcayt a Don Pelegri que'l esperas I poch, que ades l'auria. E mentre que ell l'esperava, vee que se despuylava la almexia que vestia, e assech se en la font, e baya's e gita's l'aygua dessus. E quant se fo banyat, envia messatge a Don Pelegri, I sarray qui SABIA NOSTRE LATI, que la febre l'avia pres e que no podia anar".

( Crónica, apart. 312 )

Es decir, que ese sarraceno, vecino del castillo de Bairén, antes de que lo conquistara D. Jaume en la década de los años cuarenta del siglo XIII, encargado de transmitir verbalmente el anterior encargo del Alcaide moro a D. Pelegrí, resulta que lo hizo en 'el nostre baix llati o romanç'. Puesto que conquistada y dominada por los árabes nuestra tierra, "Se habló durante los varios siglos de su dominación por los propios muslimes un dialecto romance. Se sabe de modo indudable que en la región de Valencia se habló ese romance, del que quedan huellas no sólo en libros arábigos, sino también en la nomenclatura geográfica de la región. Para explicarse bien esa nomenclatura hace falta conocer el latín vulgar valenciano que usaron los moros". (J. Ribera).
Y es que no sólo los mozárabes, sino también los propios musulmanes, a parte de su lengua propia, hablaban el 'romanç'. Sobre todo esto hay que tener muy en cuenta la diversidad de elementos que constituyen la suma de su población total, ya que, "al lado de los descendientes de los conquistadores árabes ( elementos en cierto modo advenedizos ) encontramos a los Muwalladas o musulmanes nuevos, que eran los mismos valencianos, nacidos y arraigados en el pais, desde tiempo inmemorial por ser descendientes de los que ocupaban en la época visigoda, romana e indígena. Y aunque el árabe se difundió rápidamente entre los Muwalladas, nunca olvidaron la lengua romance y la usaron casi exclusivamente en su trato con los mozárabes. Los muladíes, lo mismo que los mozárabes, fueron bilingües y aprendieron el árabe sin olvidar su lengua ancestral, derivada del latín".  
(A. Huci). 
 
J. Giner Ferrer: "Bairén, castillo y población, Idioma, Religión y Cultura", Gandía, Rev. Feria y Fiestas, año 1977.

 



 

Algunas citas ilustres sobre la Lengua Valenciana:

"... Se puede afirmar sin posibilidad de error que los idiomas hablados en el reino de Valencia actualmente, no son producto de un fenómeno de reconquista por parte de Jaime I"  
(A. Ubieto, 1977)

 

"Desde el siglo XIII hasta el XX inclusive, el valenciano se conoce con ese nombre, en periodos de auge o decadencia....". 

( V. L. Simó Santoja )

 

"Las cualidades de la lengua valenciana son: su brevedad, la abundancia de monosílabos, la suavidad y la cantidad de palabras de origen árabe, griego, hebreo y latino".

(Carlos Ros Hebrera (1703-1773 ).

Nuestra lengua ha sido elogiada por quienes prestigian y se prestigian al alabarla. Viciana dice: 

"haber concedido Dios a Valencia una lengua polida, dulce y muy linda, que con brevedad moderada esprime los secretos y profundos conceptos del alma, y despierta el ingenio a vivos primores, donde le resulta un muy esclarecido lustre".  
( Enrique Durán y Tortajada: En Anales del Centro de Cultura Valenciana. Discurso: "La Poesía valenciana, su natural vehículo lingüístico y su proyección universal". Tomo XXIV, págs. 23 y 24. Año 1956 )

 

"La valenciana, graciosa lengua, con quien sólo la portuguesa puede competir en ser dulce y agradable".

(Miguel de Cervantes Saavedra: Persiles y Segismunda).

 

La lengua de los valencianos es el valenciano. Somos valencianos y nuestro idioma es el valenciano. Quien renuncia a su lengua y reniega de su patria es cómo si renegara a su madre.

(Sanchís Guarner: "La lengua de los valencianos". Edición 1933)

 

Y no está exenta de alcance político la rectificación que se ha hecho en las definiciones del catalán, valenciano, mallorquín y balear, con el fin de ajustarlas a las exigencias de la lingüística moderna, dando de paso espontánea satisfacción a los naturales de las respectivas regiones. Del valenciano, por ejemplo, se decía "dialecto de los valencianos". Ahora se le reconoce categoría de lengua y se añade que es la hablada en la mayor parte del antiguo Reino de Valencia.

(Julio Casares. Secretario perpetuo de la Real Academia. 1959).

 

Pero es el caso que Valencia no quiere ser otra cosa que Valencia. Su lengua, la valenciana, difiere lo suficiente de la catalana para poder permitirse gramática y vocabularios propios.

(Salvador de Madariaga. "España". 5ª Edición .

 

Insisto en la confusión que en muchas personas existe acerca de una supuesta identidad entre los idiomas catalán y valenciano, o mejor dicho, una absorción del segundo por el primero. 
 
(Alemany. Académico que contestó a Fullana a su ingreso en la R. A. E. de la Lengua. Discurso de contestación a Fullana, 1928).

 

La noble ciudad de valencia a 28 de septiembre, año de 1238, fue presa y entrada por el venturoso rey don Jaime y poblada de nueva gente cristiana con diversas y no bien entendidas lenguas por que había italianos, franceses, alemanes, catalanes, aragoneses, navarros, vizcaínos y castellanos y porque cada cual hablaba su lengua, había en la ciudad otra confusión que en Babel. Empero cómo el rey y los de su casa, y corte, y muchos de sus vasallos hablaban lengua de Provenza, y aquella cómo más común prevalesció, pero no sin grande mixtura de otras lenguas y toda en conjunto fue nombrada lengua lemosina con la cual tenemos escripto el libro de las leyes forales del reino y las obras de Ausias March y otros muchos libros que nos han dado testimonio de aquella primera lengua. Y cómo el suelo de esta ciudad ora sea por el clima, planeta, signo, vientos, aguas, mantenimientos o alguna secreta influencia, tiene gracia incógnita y sobrenatural, tanto que todas las cosas humanas y plantas produce con grande perfección, primor y delicadeza. Y más ha concedido Dios a Valencia una lengua polida, dulce, y muy linda, que con brevedad moderada exprime los secretos y profundos conceptos del alma y despierta el ingenio a vivos primores donde le resulta muy esclarecido lustre. […] Pasaron algunos años y ya los moradores de la ciudad fueron naturales, nascidos, y criados en este suelo que deiximos y con su juicio muy claro y de grande vivacidad, con discreta corrección borraron y apartaron de su lengua todos aquellos vocablos bárbaros, toscos, impertinentes y groseros, y hablan del presente. Esta lengua formaron de lo mejor que había en la lemosina y por lo que les faltaba recurrieron a las tres lenguas más excelentes de todas las del mundo según antes hemos probado. De la hebrea tomaron … de la griega … de la latina tomaron todos los otros vocablos para hacer que la Lengua Valenciana fuese muy copiosa y tuviese propio nombre a cada cosa por rara que fuese.  
 
(Martín de Viciana. "Alabança de las lenguas hebrea, griega, castellana, latina y valenciana". Publicado alrededor de mediados del siglo XVI y reeditado en 1877)

 

"Es curioso que haya sido el valenciano, entre las primeras lenguas hijas de Roma, casi pareja con la italiana, la que alcanzase un Siglo de Oro".

( V. L. Simó Santoja )

 

¿Cuándo se ha dicho así? (País Valenciano). ¿Cuándo han dicho los valencianos ni en español, ni en valenciano tal cosa?. País Valenciano no es más que un calco de País Vasco y este nombre es a su vez traducido del francés Pais Basque. La palabra país es en español muy reciente, de fines del siglo XVI o comienzos del XVII, no se ha generalizado hasta mucho después y nunca se ha aplicado a Valencia cuando esta tenía personalidad política dentro de la Corona de Aragón. Reino de Valencia o simplemente Valencia es lo que se ha dicho.  
(Julián Marías. "Consideración de Cataluña". Editorial Ayma. 1966).

 

Es la lengua valenciana la primera lengua romance literaria de Europa, de cuyos clásicos no sólo aprendieron catalanes sino incluso castellanos.

(Ramón Menéndez Pidal).

 

 

     
SANT VICENT FERRER, predicador famosísimo de la Europa medieval y también poeta valenciano del siglo XIV. Escribió en lengua valenciana muy sentidas rimas. Vale la pena citar alguna de ellas por dar a conocer este aspecto tan poco conocido del inmenso dominico, tan valenciano y tan universal: su calidad de poeta. En el proceso de su canonización figuran unas coplas suyas. Entre otras composiciones poéticas de San Vicente Ferrer destaca ésta que titula: "Goigs a la Verge Maria del Roser", que empieza así: 
 
"Vostres goigs ab gran plaer  
cantarem, Senyora mia. 
puix que vostra senyoria 
es la Verge del Roser".

 

Siguen siete coplas... Y acaba con la siguiente tornada o ritornello. 
 

"Donchs puix Vos donau loguer 
als de vostra confraria 
preseruau, Verge Maria, 
los confrares del Roser".


SAN PEDRO PASCUAL, nace en 1227, once años antes de la reconquista de Valencia, hijo de padres mozárabes, siendo bautizado en la iglesia del Santo Sepulcro, luego incorporada a la parroquia de San Bartolomé. Se dice que ya a los once años, fecha de la reconquista, insisto, "estaba muy aprovechado en las letras". ¿Cómo hablaría en aquel entonces el santo mártir?. 

Fray Joaquim Millán Rubio dice que: "....los manuscritos más antiguos y más numerosos están en valenciano y se remontan a fechas cercanas a los tiempos del santo. De modo que habló y escribió en valenciano.... 
Aunque sabía griego, hebreo, latín, árabe, romance castellano, utiliza la lengua de su infancia, porque la prefería y porque la entendían los más a que se dirigía". ".... Mi parecer es que ambos, valenciano y castellano, mojaron la pluma fecunda de San Pedro Pascual". Y añade: "Desecha el latín, el idioma culto, para ofrecer su producción en valenciano o castellano, incluso los tratados de gran tomo, como la 'Disputa y Contra la Seta Mahometana'.... Con lo que asciende a la primera línea de los autores del mester de clerecía: es anterior al arcipreste de Hita y a don Juan Manuel; sigue de cerca a Berceo y a Alfonso el Sabio... Se muestra valenciano en su producción literaria.... y los autores concuerdan en hacerlo valenciano. "La lectura reposada de la obra pascasiana me ha conducido al descubrimiento de conceptos, locuciones, modismos, refranes que arrastran la galanura del habla popular de nuestra tierra. Léase por vía de ejemplo la narración de 'Lo Segon Agnus Dei', paladeando su regusto casero". "Más la prueba terminante del origen valenciano de nuestro santo se nos da en la 'Ystoria de la sancta corona de JesuChrist, la cual li fou posada lo divendres sanct sobre lo seu glorios cap'".


 
FRAY BONIFACI FERRER, hermano de Sant Vicent, que, nacido en Valencia en el año 1355, escribió algunas obras en latín y tradujo al valenciano la Biblia, la más antigua de las impresas, en 1478. De ella sólo se conserva en la Hispanic Society de Nueva York, la última página, donde figura el colofón, que por la importancia de su texto, transcribo: 

"Gracies infinides sien fetes al omnipotent Deu e senyor nostre Jesucrist, e a la humil e sacratissima Verge Maria, mare sua. Acaba la Biblia, molt vera e catholica, treta de una Biblia del noble  mossen Berenguer Vives de Boïl, cavaller, la qual fon trelladada de aquella propia que fon arromançada, en lo Monestir de Portaceli, de lengua latina en la nostra valenciana, per lo molt reverend micer Bonifaci Ferrer, doctor en cascun Dret e en la facultat de sacra Theologia, e don de tota la Cartoxa, germà del benaventurat sanct Vicent Ferrer, del Orde de Pricadors, en la cual translacio foren, e altres singulars, homens de sciencia. E ara derrerament, aquesta es stada diligentment corregida, vista e reconeguda, per lo reverend mestre Jaume Borrell, mestre en sacra Theologia, del Orde de Pricadors e inquisidor en Regne de Valencia. Est stada empremtada en la ciutat de Valencia, a despeses del magnifich en Philip Vizlant, mercader, de la villa de Isne de Alta Alamanya, per mestre Alfonso Fernandez de Cordova, del Regne de Castella, e per mestre Lambert Palomar, alamany, mestre en Arts. Començada en lo mes de febrer del any mil quatrecents setantaset, e acabada en lo mes de març del any mil CCCCLXXVIII".


AUSIAS MARCH, nuestro poeta Xavier Casp hace el siguiente juicio de la poesía del insigne hijo de Gandía:

"... es él, el primero que escribe en pura lengua valenciana, la de su pueblo, liberada por completo del lenguaje trovadoresco que se ha venido llamando provenzal; por eso es él, el que eleva a categoría literaria su lengua de cada día, la de su tierra, desde él, ya para siempre lengua valenciana en la historia de nuestra cultura, por obra y gracia de su monumental personalidad".


JOANOT MARTORELL. La obra principal del gran escritor de Gandía del siglo XV, es su novela "Tirant lo Blanch" (al que el propio Cervantes salva de la quema en su Quijote); y su lectura le hace decir a Menéndez y Pelayo:

"... La muy sabrosa aunque demasiado larga y demasiado libre historia valenciana de Tirant lo Blanch, que es uno de los mejores libros de caballerías que se han escrito en el mundo, para mí el primero de todos después de Amadís, aunque en género muy diverso". 


En su "Tirant lo Blanch" Martorell escribe, "en vulgar valenciana, per ço que la nació d'on jo soc natural se'n puixa alegrar e molt ajudar...." 
 

JAUME ROIG, poeta valenciano del siglo XV, "contó en versos pareados de cinco sílabas su obra más famosa, 'Spill', titulada también, 'Llibre de les dones'. 

La variedad y riqueza de contenido del Spill, refleja una maestría extraordinaria.... que Jaume Roig enriquece el valenciano con el popularismo de su parla, ... que es el cultivo de la lengua popular ...". ( Julián San Valero: Anales del Centro de Cultura Valenciana. Discurso: "La modernidad del protagonista del 'Spill' de Jaume Roig. Tomo XXXII, pags. 13 y 14. Año 1971. )


Resalta el mérito excepcional literario del inspirado escritor del siglo XV JOAN ROIÇ DE CORELLA, del cual es muy considerable su producción en valenciano. 

Reiteradamente en sus obras dice Roiç de Corella que escribe en valenciano: en casa de Berenguer Mercader, los contertulios le instaban a que narrase una fábula ovidiana porque "als vivents tots excellia, en celsitud d'alt estil, en vulgar de valenciana prosa"; en la 'Historia de Josef', afirma haberla escrito "en vulgar de valenciana prosa"; en el colofón de 'Lo primer del Cartoixa', edición hecha además en Barcelona por Rosembach en 1518, dice "Trelladada de lati en valenciana lengua" ( La edición valenciana es de 1496 ). 
 
Se puede afirmar sin ninguna duda que pocas figuras de la erudición del siglo XVIII consiguieron el valor polifacético de FRANCISCO PÉREZ BAYER ( 1711-1794 ), y no muchas como él, la calificación de verdader polígrafo. En sus estudios no olvida a los antiguos literatos de la lengua valenciana. 
 
Como corroboración de esto, transcribo del discurso de ingreso de Felip Mateu i Llopis en el Centre de Cultura Valenciana, presentado el 30 de Noviembre de 1950, las líneas siguientes: 
 
"Parece que PÉREZ BAYER había de encarnar el elogio de las lenguas hebrea, griega, latina, castellana y valenciana que escribiera el insigne MARTÍN DE VICIANA, pues que en aquél se dieron el magisterio de la primera, el dominio de la segunda, el ejercicio cotidiano de la tercera en los escritos, y de la cuarta en el profesorado de príncipes e infantes y, por último, el uso de la quinta, la vernácula, en sus andanzas por el Reino y en su vida privada, interés por ella manifiesto en los comentarios puestos a NICOLÁS ANTONIO cuando de ilustrar pasajes de la literatura clásica valenciana se trataba. 


Noticias hay eruditísimas como la referente a la traducción de la Divina Comedia, por ANDRÉS FEBRER, puesta al final del libro 8º de la Bibliotheca Vetus; o la noticia relativa a la Historia de la Passió, de MOSEN FENOLLAR, que vio en Madrid en poder de aquel ilustre sacerdote de la Orden de Santa María de Montesa, injustamente olvidado, don HIPÓLITO SAMPER, autor de Montesa ilustrada. Poseía nuestro polígrafo una copia íntegra de las dos últimas páginas de la traducción valenciana de la Biblia, que reprodujo en las notas a la Bibliotheca Vetus. (T.II, pag.214) 

 
En la Biblioteca Vaticana descubre en un códice que perteneció a la reina Cristina de Suecia diferentes escritos de SAN PEDRO PASCUAL, por lo que puede atribuir a nuestro insigne mozárabe aquel libro compuesto de tres tratados, el 'Gamaliel', que tanto interesaría a los lectores de los primeros libros de estampa, los incunables. 
 
Igualmente se interesa nuestro erudito por el 'Parlament en casa de Berenguer Mercader', del maestro ROIÇ DE CORELLA; por la 'Moral consideracio contra les persuassions, vicis i forces de amor', de FRANCISCO CARROZ PARDO DE LA CASTA, que popularizó modernamente RIBELLES COMIN. Descubre en la biblioteca de El Escorial dos versiones al valenciano, de MARTIN DE VICIANA, la primera del texto latino de Leonardo Aretino sobre la 'Economía', de Aristóteles, a la que precede la 'Letra tramesa per lo noble Mossen Martin de Viciana Governador en Regne de Valencia a la noble dona Damiata muller sua'; la segunda se titula 'Principia lo libre de virtuoses costums, compost per lo notable e elegant moral Lucio Aneo Seneca de Cordova'. 
   
No puede dejar de interesarse por aquel texto que tanto había de apasionar a nuestros eruditos, las 'Trobes', de JAUME FEBRER, y en las notas críticas a la Bibliotheca Hispana Vetus, en el tomo II, impreso en 1788, inicia 'la hipótesis, de los dos Febrers, uno del siglo XIII y otro del XIV', añadiendo que el carácter moderno de la lengua en que las 'Trobes' aparecen escritas pudo ser efecto de sucesivas alteraciones del texto antiguo, atribuyendo la principal culpa de las mismas a ONOFRE ESQUERDO. (RIBELLES, Bibliografía, III, página 350). 
 
En relación con los literatos de lengua valenciana, PÉREZ BAYER recibe un romance en aquella enviado por el jesuita MANUEL LASSALA (1738-1806), escrito en latín, griego, castellano, italiano y francés, y en valenciano, precisamente, al dirigirse a Pérez Bayer, composición que demuestra la comunicación de entre ambos cuando Lassala le entera de la muerte de un 'canary verdolench' que tenía: 

"Estich propi de disgust 
ilustrissim senyor Bayer 
sense saber com ni quant 
se m[h]a mort un pardalet."

 



Diferencias idiomáticas entre el valenciano y el catalán 
El P. Fullana fue a Barcelona para tomar posesión, el día 2 de Agosto de 1915, de su sitial como académico de número, nombrado en Junio de ese año, por la Academia de Llengua Catalana de dicha ciudad condal; y por que era colaborador del Institut d'Estudis Catalans que lo invitó, pronunció, entre los días 10 al 13 de ese mismo mes de Agosto, cuatro conferencias que fueron muy elogiadas y que versaron sobre: 
- Diferencies fonetiques entre el Valencia i el Catala.  
- Diferencies grafiques u ortografiques.  
- Diferencies lexiques i morfologiques.  
- Diferencies sintactiques. (10) 
B. Agulló: Biografía del P. Fullana. Cita: " La ilustración catalana, el Poble Catala y la Veu de Catalunya","Archivo Ibero-Americano".


Tres años después, aquí en Valencia, durante una de sus conversaciones públicas el P. Fullana afirmaba:

"La pretencio de molts catalans i tambe de alguns valencians en voler nomenar llengua catalana al llenguage valencià nos pareix, com sempre nos ha paregut, pretensio desgavellada i molt fora de rao".


Y a los partidarios de esa opinión, que sostienen la no diferenciación esencial entre una y otra lengua y que por tanto, aseguran que debe definirse como lengua catalana sólo, tanto la que se habla en Cataluña como la hablada en el Reino de Valencia, les responde:

"No seguix la conseqüencia. Ans al contrari podiem tambe nosatros, usant el mateix argument, invertir els termes de la premisa i traure per conseqüencia que un i atre llenguage podia nomenarse llengua valenciana...".


Es un hecho innegable que, entre el valenciano y el catalán, existen diferencias dialectales desde el mismo siglo XIII. El señor Miret i Sans, hablando de un documento, firmado en Alicante, el año 1270, confiesa que ya en ese tiempo había diferencias entre el valenciano y el catalán. Dice este escritor catalán:

"... si be eren barcelonins els torogants (otorgants), deu tenirse present l'influencia del Notari, qui era valencia".


Y si nos atenemos a los títulos anteriormente señalados de las cuatro conferencias pronunciadas por el P. Fullana en Barcelona el año 1915, podremos deducir que las diferencias idiomáticas son muchas. No es muy extraño que el ilustre escritor y crítico literario D. Salvador de Madariaga afirme:

"Su lengua ( la valenciana ) difiere lo bastante de la catalana para poder permitirse gramática y vocabulario propios". 
( Torcuato Luca de Tena: "La Lengua Valenciana", periódico ABC, Madrid, núm. 22529, 24-6-78, pág. 3 )

El historiador Carreras y Candi (1862-1937), en su estudio sobre "El lenguaje Valenciano", afirma

"... nadie podrá asegurar que el valenciano y el mallorquín sean dialectos del catalán. Los tres se han desarrollado con absoluta simultaneidad de tiempo y divergencias léxicas, sin influirse mutuamente".  

Francisco Carreras y Candi: "El Lenguaje Valenciano", publicado en la Geografía general del Reino de Valencia. Pags. 553 y 555. (1920-1927). 


"Nuestro juicio es aceptar una distinción racional entre valenciano, catalán y mallorquín, así en lo que concierne a sus variedades lingüísticas y también a su procedencia, no absoluta según opina Antonio Canals en la traducción del Valerio Máximo, refiriéndose al valenciano en 1395". Puesto que Antonio Canals, hablando de su traducción del Valerio Máximo, escribía en 1395:

"L'e tret de lati en nostra vulgar lengua materna valenciana axi breu como he pogut. Jatsesia que atres lagen tret en lengua catalana".


Y llegamos hasta el año 1977, cuando aparece un libro titulado: "En defensa de la llengua valenciana". Su autor, Miquel Adlert i Noguerol, hace un meritorio y profundo estudio sobre las vicisitudes de la evolución de la lengua en este último siglo y la situación actual de nuestra 'Llengua Valenciana'. Al respecto de esto dice:

"La realitat es que l'autentica llengua valenciana en sa evolucio, en l'estat actual, ha segut desconeguda pels literats valencians actuals, primer pels arcaïsants i despres, i ara, pels catalanisants. I aixi s'han condenat, com a 'incorrectes', formes evolucionades de la llengua valenciana, sobstituint-les, primer per les arcaiques i despres per les catalanes evolucionades... El cas es que en la catalanisacio de la llengua valenciana, s'ha arribat a escriure una llengua que, com veem en la lletra impresa que apareix hui en dia, no es valencià ni català, sino un hibrit, perque es o valencià catalanisat o català valencianisat, als que, per brevetat, denomine respectivament, "valcat i cataval". "I aci, ara, català i valencià son diferents per haver tingut diferent evolucio i diferents influencies... Perque les diferencies entre valencià i català son: De lexic: per conservacio de la paraula iberica, germanica, arab, mossarab. De procedencia extrangera en adaptacio propia o no. Per no ser el mateix etim llati. Morfologiques: diferencia de lletres de mes o de manco. Semantiques: paraules de diferent accepcio o mes o manco accepcions en valencià. I Fonetiques, que son les mes".

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