champouirau, chapurriau, chapurriat, chapurreau, la franja del meu cul, parlem chapurriau, escriure en chapurriau, ortografía chapurriau, gramática chapurriau, lo chapurriau de Aguaviva o Aiguaiva, origen del chapurriau, dicsionari chapurriau, yo parlo chapurriau; chapurriau de Beseit, Matarranya, Matarraña, Litera, Llitera, Mezquín, Mesquí, Caspe, Casp, Aragó, aragonés, Frederic Mistral, Loís Alibèrt, Ribagorça, Ribagorsa, Ribagorza, astí parlem chapurriau, occitan, ocsitá, òc, och, hoc
Hace 5 años era impensable que en Barcelona pasaran cosas que només passaven a pobles vascos martiritzats pel nacionalisme, com Hernani o altres pobles del Goyerri.
Pero los catabatasunos siempre estuvieron allí, sembrando su semilla de odio y rencor, penetrando las instituciones catalanas. Ayer toda España pudo ver el fruto de décadas de nacionalismo catalán y pasotismo gubernamental:
los conductores de la furgoneta asesina fueron el Rey, Rajoy y “aspanya”.
Un tipo se afanó en acercarse al Rey para hacerse una foto con un cartel -pagat per tots els pepets i les maries- en el que acusaba a Felipe VI de asesinar a las 16 víctimas.
Cuan crides a un etarra, terroriste, a que te apoyo políticamen, estás dixán mol cla que eres un terroriste, que es lo que son la CUP y Junts pel sí, en mayoría al parlamén de Cataluña. Ademés ñan atres grups y assossiassions catalanistes terroristes. Si tú no te consideres terrorista pero has votat a Cataluña, los que te representen sí que u son. Un español ha pogut votá a IU pero al gobern tenim al PP.
Un catalá ha pogut votá a Falange y JONS pero al gobern están estos dos partits.
https://es.m.wikipedia.org/wiki/Terrorismo (por ejemplo, Terra lliure) no sólo es terrorista quien mata, en la wikipedia (modificable) hay una definición extensa. A final de este post pongo el primer párrafo.
Toda esta broza se merece un tiro en la nuca mientras se manifiestan
A veces, uno sabe de qué lado estar, simplemente viendo quiénes están del otro lado, Leonard Cohen
La lealtad entre los catalanes brilla por su ausencia desde hace tiempo, aquí tenemos a Arnaldo Otegi paseando tranquilamente por Barcelona como si no pasase nada, ya no es que no lo linchen a hostias, es que encima tenemos a los independentistas catalanes aplaudiendo a un miembro de la banda que les metio un bombazo en el Hipercor, el tío, cómo no, descojonándose en la cara de todo ellos.
El atentado de Hipercor fue una acción terrorista perpetrada por ETA el 19 de junio de 1987, que consistió en la colocación de un potente explosivo en un centro comercial de la empresa Hipercor ubicado en Barcelona, que causó la muerte de 21 personas e hirió a 45. La organización terrorista explicó en un comunicado posterior que había avisado previamente de la colocación de la bomba y que la policía no desalojó el local. // Ahora tendrá la culpa la policía, hijos de la grandísima puta vasca !
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El terrorismo es el uso sistemático del terror para coaccionar a sociedades o gobiernos, utilizado por una amplia gama de organizaciones, grupos o individuos en la promoción de sus objetivos, tanto por partidos políticos nacionalistas y no nacionalistas, de derecha como de izquierda, así como también por corporaciones, grupos religiosos, racistas, colonialistas, independentistas, revolucionarios, conservadores y gobiernos en el poder.
Gerard Bellalta. Empresario ypresidente del Círculo de Empresarios de Tabarnia.
- Tengo 57 años. Soy empresario y pertenezco a una familia cuyo origen catalán se sumerge en el siglo XVII. Mis antepasados lucharon junto a Ramón Cabrera i Griñó en el bando carlista y también con el general Franco en la guerra contra el comunismo. He trabajado duro desde muy temprana edad. Tengo una gran mujer y dos hijas maravillosas. Soy catalán de nacimiento y de origen; sin embargo, debo decir, no sin dolor, que hoy me avergüenzo profundamente de serlo y también muy cansado de vivir en Cataluña.
Estoy harto de que el Gobierno de España deje sin respuesta los permanentes actos de insurrección que se producen a diario en todas las ciudades catalanas. Estoy harto del abandono sometido durante años a los catalanes que hemos sido siempre fieles a España. Estoy harto de que me roben los políticos catalanes y que ese dinero vaya a parar a la gente demasiado perezosa para ganarlo.
Estoy harto de que me digan que el movimiento separatista es pacífico, cuando todos los días me llegan decenas de historias de catalanes que son ofendidos, agredidos, amenazados, boicoteados… por no someterse a los dictados ni aceptar el relato mentiroso de los secesionistas.
Estoy harto de los supremacistas catalanes y de aquellos que, para reivindicar su catalanidad, han renunciado a sus raíces procedentes de otros puntos de España, con gran olvido de lo que son.
Estoy harto de lazos amarillos, de insultos a España, de mossos que no sirven por igual a todos los catalanes, de periodistas mercenarios que desinforman deliberadamente, de docentes que enseñan a los niños a interiorizar el odio a España, de los radicalesque han tomado el control de nuestras calles, de los políticos que han echado un pulso al Estado con la connivencia y el dinero del mismo Estado.
Estoy harto de que todos nuestros errores y fracasos sean siempre culpa de otros y nunca de nosotros mismos. Estoy harto de que no aceptemos nuestras muchas taras morales.
Estoy harto de que utilicen nuestro dinero para financiar medios de comunicación que predican el odio contra los catalanes que nos sentimos profundamente españoles, por convicción y por principios.
Estoy harto de la inmersión lingüística. He tenido que matricular a la menor de mis hijas en un centro de enseñanza privada para que conozca la lengua de Cervantes y tenga las oportunidades fuera de Cataluña que la lengua catalana no le ofrecerá nunca.
Estoy harto de que me digan que el derecho a decidir de dos millones de catalanes debe imponerse al deseo de cuarenta millones de españoles de permanecer unidos. Estoy harto de escuchar a los políticos separatistas hablando mal del resto de España, cuando sabemos que le debemos todo cuanto hemos sido.
Estoy harto de que los funcionarios catalanes alineados con el separatismo aparenten ser el mejor ejemplo de compromiso con nuestra gente. Estoy harto de que gente que no ha emprendido nunca nada ni pagado una sola nómina, hayan construido el relato de una Cataluña de buenos y malos.
Estoy harto de los catalanes lobotomizados, que son una masa inerte enferma de odio, pero profundamente cobarde. Estoy harto de que se escondan tras los periodistas extranjeros y que cuando tienen que jugársela, deciden huir de la justicia. Estoy harto del permanente relato victimista, que se tergiverse la historia; que se ignore, por ejemplo, que cuando Franco venía a Cataluña, los líderes catalanes acudían rastreramente al palacio de Pedralbes a rendirle pleitesía y los obispos catalanes lo sacaban bajo palio en Montserrat.
Estoy harto de que se caricaturice permanentemente a España, que se la dibuje como un país culturalmente atrasado, cuando los catalanes no tenemos un solo acontecimiento popular que nos sirva de atracción turística, como por ejemplo lo es Sevilla en su Feria de Abril, Valencia en sus Fallas, Málaga en su Semana Santa, Huelva en su Rocío (escarcha, rosada) o Pamplona en sus Sanfermines.
Estoy harto de que se menosprecien las tradiciones españolas y que luego copiemos sus ferias, charangas y romerías. Estoy harto de los hipócritas antitaurinos catalanes que acuden a las principales ferias taurinas del resto de España.
Che Guevara, plaza toros, las ventas, Madrid
Estoy harto de que nos sintamos superiores cuando el genio creativo hace tiempo que lo perdimos. Estoy harto de que hablemos mal de todo el mundo, de que hagamos mofa de las costumbres de otras regiones, cuando nuestros bailes, nuestros trajes regionales, nuestra cultura de calle, carece de interés salvo para nosotros mismos.
Estoy harto del desprecio a los andaluces, cuando no consta que nuestros compatriotas del sur recurran a las sardanas (un baile sardo, de Sardinia, Cerdeña, Sardenya, etc.) para amenizar sus fiestas, como nosotros recurrimos a su folclore para amenizar las nuestras.
Estoy harto de que nos creamos el ombligo del mundo cuando no tenemos un solo símbolo cultural e identitario por el que se nos reconozca fuera de España. Quizás la barretina, barret, beret? Estoy harto de los curas y obispos que respaldan en las homilías a los que ayer quemaban sus templos.
Estoy harto de que las familias y los amigos no podamos reunirnos civilizadamente sin que las diferencias políticas marquen el desarrollo de la velada. Estoy harto del fanatismo de miles de catalanes, que interpreten como una victoria lo que no ha sido sino una gran derrota, que se dejen engañar como niños, que consideren héroes a los representantes de la casta más ladrona y corrupta de España.
También estoy harto de que pocos catalanes se enfrenten a la realidad de una región que, antes de 50 años, será mayoritariamente musulmana. Sí, estoy terriblemente harto de lo que muchos catalanes están haciendo. Estoy profundamente avergonzado de ser catalán y muy harto de vivir en Cataluña.
Lo lamento por mis hijas. Lamento que se vayan a encontrar con una Cataluña mucho peor que la que nosotros heredamos. Gracias a Dios que aún nos queda el resto de España para liberarnos de este infierno, del que estoy cada día más harto.
No cal portá la bandera de España , sol que defengues lo teu país (lo mateix que lo de ells, només ne tenen un) ya eres un facha per a independentistes, catalanistes, batasunos, catabatasunos.
El fascismo es una ideología, movimiento y sistema de gobierno totalitario de extrema derecha (JA, JA, JA, Hitler y Mussolini eran socialistas) surgido en el periodo de entreguerras.
El concepto proviene de la palabra latina fasces, nombre de las insignias que portaban los magistrados de la antigua Roma como símbolo de autoridad. Aunque no existe un único tipo de fascismo, en líneas generales cuando llegan al poder los líderes fascistas crean un Estado nacionalista, totalitario y de partido único, al frente del cual se presentan como salvadores. El partido moviliza a la sociedad mediante un discurso demagogo y la organiza de forma corporativa en unidades sociales — familia, sindicato, patronal, partido y asociaciones —, controladas por el Estado.
Reyes Católicos, símbolo, fasces, fascistas
Los regímenes fascistas se implantaron en Europa durante la primera mitad del siglo XX y desde entonces distintos Gobiernos han adoptado algunas de sus formas. El primer régimen fascista fue la Italia de Benito Mussolini, quien acuñó el término en 1919, y le siguieron la Alemania de Adolf Hitler (1933-1945) y la España de Francisco Franco Bahamonde durante su primer decenio (1939-1949). Algunos dictadores en América Latina, contemporáneos y posteriores, emularon parte del modelo.