Mostrando las entradas para la consulta crits ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta crits ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de junio de 2020

SAN SEBASTIÁN VA LLIBERÁ DE LA LEPRA A FAYÓ

SAN SEBASTIÁN VA LIBERÁ DE LA LEPRA A FAYÓ (SIGLO XIV. FAYÓ)

 
SAN SEBASTIÁN VA LLIBERÁ DE LA LEPRA A FAYÓ  (SIGLO XIV. FAYÓ)
 
 
Faie un fret geladó, que talláe la cara, y ere de nit. Ningú eixíe de casa y los carrés de Fayó estaben totalmen deserts. Los que vivíen prop de una de les entrades al poble van pugué sentí arrimás, caminán mol desplayet, una vella y arguellada cabalgadura sobre la que destacabe la silueta belcada de un jinet.
 
La mula camine cansinamen, y, de cuan en cuan, se pare. Se trobe al límit de les seues forses. Al passá pel carré del Arrabal, lo animal rellisse, se fot un cop al cap contra una roca y se mor al acte. Entre lo soroll de la caiguda y los crits del jinet, los veíns se desperten y ixen al carré.

Una de les famílies, la del tío Quelo, moguda per la caridat, arreplegue al viachán ferit y lo porte a casa. Lo fiquen al llit de la alcoba del fondo y, entre crits de doló, li trauen la capa que cubrix lo seu cos. Cuan se quede en mánegues de camisa, descubrixen en auténtic espán que lo forasté té la lepra.
 
La familia sansera discutix qué fé. Los seus componens pugnen entre entregál a les autoridats o callá. Si no lo entreguen, tenen temó de que se escampo la enfermedat pel poble; si lo entreguen, lo dolén se morirá casi segú.
 
Dessidixen callá y, confiats en la fe que li tenen a san Sebastiánpatró del poble, se encomanen an ell. Li prometixen que, si no se contagien, tots los añs pera la seua festa amasarán coques, y, después de beneíles, se repartirán entre tots los veíns.
 
Lo milagre se va fé, y passat un sert tems, lo viachán no sol se va recuperá de les ferides de la caiguda, sino que la terrible lepra habíe desaparegut del seu cos.
 
Naturalmén, la familia del tío Quelo va cumplí la seua promesa.
 

viernes, 26 de julio de 2024

1. 8. Humanidat y caridat de Pedro Saputo.

Capítul VIII.

Humanidat y liberalidat (caridat) de Pedro Saputo.

Fort es sempre lo bon ejemplo, y mes cuan ve de persones de autoridat o de mol favor al poble, o mol volgudes o de compañs. Pero cuan som chiquets tot u fem per imitassió perque mos falte lo auxilio de la reflexió y de la experiensia, y se vol fé tot lo que se veu, sen per atra part la nostra espessie natural y essensialmén imitadora. Lo perillós ejemple que Pedro Saputo donáe als sagals del poble puján als tellats y parets va sé caussa de algunes desgrassies, sense que les pugueren evitá en prevensions ni castics ni los pares mes selosos. Als chiquets en passá de cuatre o sing añs ningú los guarde, una vegá la han cavilat ya han fet una travessura o malesa, y ningú pot tampoc previndre ni adiviná los perills als que se exposen aon y com menos se pense.

Estáen un domenche per la tarde codoleján gossos a les eres uns cuans sagals, entre ells Pedro Saputo, y ñabíe una turba de sagales cantán y triscán a un atra era; cuan de repén se va pará tot aquell estrapalussi y se va vore escapá a les sagales cap al poble, no sentinse cap gos ni cap veu mes que los plos de una criada del hidalgo de la plassa (lo de la cantonera). Ella, desesperada y toquiñanse los pels, cridáe demanán auxilio. Van aná allá los sagals, y una filla del hidalgo de uns nau o deu añs de edat, mol traviessa o carnussa y arriesgada, s´habíe estossolat caén del tellat de una pallissa, y pegán en lo cap a unes pedres s´habíe quedat morta de la caiguda. En cuan van sentí 'está morta', van arrencá tots los sagals a corre dixán sol a Pedro en la criada que invocabe a tots los sans y virgens del sel, no tan pera que tornaren a la vida a la chiqueta, com pera que la liberaren de vore lo semblán rigurós y vengatiu dels seus amos.

Pedro va fé en la sagala lo que habíe vist fé atres vegades pera recuperá als que patíen algún desmayo, pos va vore que sol estáe estamordida, y poc a poc va aná tornán en sí. Escomensáe la pobra a queixás en tals crits, que la criada va pensá que teníe chafats tots los ossos del seu cos: y plorán y dessichanli la mort sen va aná cap a casa de sons pares (que eren del poble) y se va quedá ell sol en la chiqueta... No teníe asclats tots los ossos del seu cos, ni la mitat, pero sí un bras, aboñat y ubert lo cap, queixoses atres moltes parts. Lo compasiu Pedro la va aná tentán pera alsala, y al final en sumo tiento y suavidat la va agarrá y se la va emportá a casa seua entre molta gen que per curiosidat y llástima lo van seguí pels carrés. No estáen sons pares a casa, que habíen eixit a passejá per un atre camí; pero lo ven los va portá la notissia y al momén estáen al costat de sa filla y en ells lo facultatiu. Va ñabé mols ays y plos, va ñabé desmayos; al final a dures penes y crits pelats que partíen lo cor, va quedá curada, emparchada y apedassada, y se van assossegá tots pera plorá mes desahogadamén y informás de les sircunstansies de la desgrassia y del descuido de la criada a qui habíen encomanat a la chiqueta. En tot va fé Pedro lo milló que va pugué: y com lo hidalgo va vore que en mich de la relassió se li bañáen los ulls, va dixá ell corre libremen les seues llágrimes, y juntamén en la seua dona li va doná les grassies per aquell bon ofissi que habíe fet a sa filla, oferinli casa y favor, y roganli que no olvidare a la pobreta de Eulalia, que la vinguere a vore pera donali forses y consolals a tots. Pedro estáe tendre y se rentáe la sang que portáe a les mans y a la roba. La mateixa siñora de casa va di entre llágrimes, ¡ay sang de la meua filla!, ¡ay sang de la meua filla!, se va despedí cortés y afablemen perque ere ya tart, y sen va aná a casa de sa padrina aon sa mare habíe dit que vinguere.

Mentres la chiqueta Eulalia (que així se díe) va está al llit la visitabe tots los díes; pero cuan ya se eixecáe, cuan ya estáe mol adelantada la seua cura, que en poc tems va quedá perfectamen sana, fora de alguna dificultat (que tamé se va corregí después) al bras pera serts movimens, va pará de aná a vórela, perque les seues visites eren de sola humanidat y a part de cumplimén. Als tres o cuatre díes va enviá lo hidalgo a una criada a preguntá si teníe novedat, y sabén que no, va aná ell mateix a casa de Pedro Saputo, y com si tratare en un home de mes edat y de algún respecte li va torná a doná les grassies per lo que habíe fet en sa filla, y de part de ella, de la seua dona y de la seua li va rogá se serviguere honráls en la seua visita.

Y va afegí, tocán lo pun mes delicat, que si a sa mare li habíe fet a un atre tems una advertensia, creguere que va sé per dessich de vórel home de profit, ignorán entonses que u fore de tan. An esta satisfacsió y comedimén va contestá Pedro en un atra milló, dién al hidalgo, que lo que habíe fet en sa filla no mereixíe tantes grassies, y que ben pagat estáe en la honra que aquella humilde casa ressibíe habense ell dignat a vindre an ella. Van passá encara atres cumplimens entre ells; y pel matí en son demá va aná Pedro a visitá a Eulalia, continuán ya desde entonses; se habíe engendrat entre los dos una amistat tan íntima que en lo tems va sé un atra cosa, y ni ells ni dingú va pugué remediáu.

Pero lo que mes brilláe al chiquet Pedro Saputo ere la caridat. Tots los del poble u sabíen; y si al carré li demanáen algo los atres sagals ya se u habíen repartit tot; y a vegades sense demanáu. Als pobres los donáe cuan podíe ñabé, y hasta la roba que portáe si los veíe fets un acsiomo y fée fret. Ell mateix cuan va arribá a la edat de mes coneiximén va habé de corregí lo vissi de la seua solidaridat. Se va atreví una vegada sa mare a renegál; y ell en molta grassia li va contestá: 

- Aixó es siñal de rics; lo fill de una rentadora no té que sé agarrat ni viure en l´alma arrugada. L´agarramén, siñora mare, no dixe vore la hermosura del sol ni la grandesa de la terra. Lo preto no coneix a Deu, ni Deu encara que vullgue li pot fé mersé, perque es incapás dels seus benefissis. Sense cante pera portá l´aigua, ¿a qué aniríe a la fon? ¿Sabéu mare, a quí penso yo que aburriríen los angels si pugueren despressiá an algú? Pos es als pussilánimes y als desconfiats. La rogo mol de veres que sigáu magnánima de cor, no estorbéu la generosidat del vol en que yo abarco lo món, y encara me pareix menut.

Amor als sesanta (Luis Arrufat)


Original en castellá:

Capítulo VIII.

Humanidad y liberalidad de Pedro Saputo.

Fuerte es siempre el buen ejemplo, y más cuando viene de personas de autoridad o de mucho favor en el pueblo, o muy queridas o de compañeros. Pero en la niñez todo lo hacemos por imitación porque falta el auxilio de la reflexión y de la experiencia, y si se quiere hacer todo lo que se ve, siendo por otra parte nuestra especie natural y esencialmente imitadora. El peligroso ejemplo que Pedro Saputo daba a los muchachos del pueblo subiendo tejados y paredes fue causa de algunas desgracias, sin que las pudiesen evitar con prevenciones ni castigos aun los padres más celosos. A los niños en pasando de cuatro o cinco años nadie los guarda, porque a una vuelta de cabeza han concebido y hecho una travesura, y nadie puede tampoco precaver ni adivinar los peligros en que se ponen donde y como menos se piensa.

Estaban un domingo por la tarde tirando al canto en las eras unos cuantos muchachos, entre ellos Pedro Saputo, y había una turba de muchachas cantando y triscando en otra era; cuando de repente cesó todo aquel bullicio y se vio huir a las muchachas hacia el pueblo, no oyéndose más canto ni voz que los lamentos de una criada del hidalgo de la plaza (el de la reconvención a la madre de Pedro Saputo), la cual desesperada y mesándose los cabellos, daba grandes voces pidiendo auxilio. Fueron allá los muchachos, y una hija del hidalgo de unos nueve o diez años de edad, muy traviesa y arriscada, se había caído del tejado de un pajar, y dando de cabeza en unas piedras que había quedado muerta de la caída. Lo mismo fue oír de muerta, echaron a correr todos aquellos rapaces dejando solo a Pedro con la criada que invocaba a todos los santos y vírgenes del cielo, no tanto para que volviesen a la vida a la niña, como para que librasen de ver el semblante riguroso y vengativo de sus amos. Pedro hizo con la muchacha lo que había visto hacer otras veces para recordar a los que padecían algún desmayo, pues conoció que sólo estaba aturdida, y poco a poco fue volviendo en sí, comenzaba la pobre a quejarse con tales gritos, que la criada pensó que tenía rotos los huesos de su cuerpo: y llorando y deseándole la muerte se fue a casa de sus padres (que era del pueblo) y quedó él solo con la niña... No tenía rotos todos los huesos de su cuerpo, ni la mitad, pero sí un brazo, abollada y abierta la cabeza, quejosas otras muchas partes. El compasivo Pedro la fue tentando para levantarla, y al fin con sumo tiento y suavidad y formándole andas con las manos la tomó y llevó a su casa entre muchas gentes que por curiosidad y lástima le siguieron en las calles. No estaban los padres en casa, que habían salido a pasear por otro camino; pero el viento les llevó la noticia y al punto estuvieron al lado de su hija y con ellos el facultativo. Hubo muchos ayes y lloros, hubo desmayos; al fin a malas penas y vivos gritos que partían el corazón, quedó curada, emparchada y bizmada, y se sosegaron todos para llorar más desahogadamente e informarse de las circunstancias de la desgracia y del descuido de la criada a quien encomendaron la niña. A todo satisfizo Pedro lo mejor que pudo: y como el hidalgo viese que en medio de la relación se le arrasaban los ojos, dejó él correr libremente sus lágrimas, y juntamente con su esposa le dio gracias por aquel buen oficio que había hecho a su hija, ofreciéndole casa y favor, y rogándole que no olvidase a la pobrecilla de Eulalia, sino que la viniese a ver para dalle esfuerzo y consolallos a todos. Pedro, enternecido y lavándose de la sangre que había recibido en las manos y vestido, en cuyo oficio le sirvió la misma señora de casa diciendo con muchas lágrimas, ¡ay sangre de mi hija!, ¡ay sangre de mi hija!, se despidió cortés y afablemente porque era ya tarde, y se fue a casa de su madrina adonde su madre había dicho que viniese.

Mientras la niña Eulalia (que así se llamaba) estuvo en cama y de cuidado la visitaba todos los días; mas cuando ya se levantaba, cuando ya estuvo muy adelantada en su curación, que en poco tiempo quedó perfectamente sana, fuera de alguna dificultad (que también se corrigió después) en el brazo para ciertos movimientos, cesó de ir a verla, porque sus visitas eran de sola humanidad y en parte de cumplimiento. A los tres o cuatro días mandó el hidalgo una criada a preguntar si tenía novedad, y sabiendo que no, fue él mismo a casa de Pedro Saputo, y como si tratase con hombre de más edad y de algún respeto le dio de nuevo las gracias por lo que hiciera con su hija, y de parte de ella, de su esposa y suya le rogó se sirviese honrallos con su visita. Y añadió, tocando el punto más delicado, que si a su madre le habían hecho en otro tiempo una advertencia, creyese que fue por deseo de verle hombre de provecho, ignorándose entonces todavía que lo fuese de tanto. A esta satisfacción y comedimiento respondió Pedro con otro mejor, diciendo al hidalgo, que lo que hiciera con su hija no merecía tantas gracias, y que harto pagado estaba con la honra que aquella humilde casa recibía habiéndose él dignado de venir a ella. Pasaron aún otros cumplimientos entre ellos; y por la mañana al día siguiente fue Pedro a visitar a Eulalia, continuando ya siempre en adelante; de que se engendró entre los dos una amistad tan íntima que con el tiempo fue otra cosa, y ni ellos ni nadie pudo remediarlo.

Pero lo que más brillaba en el niño Pedro Saputo era la liberalidad. Regalábanle a porfía todos los del pueblo; y como en la calle le pidiesen algo otros muchachos ya se lo había repartido todo; y a veces sin pedírselo. A los pobres les daba cuanto podía haber, y aun la ropa de encima si los veía desarropados y hacía frío. Él mismo cuando llegó a edad de más conocimiento hubo de corregir el vicio de su dadivosidad, y con estudio y discreción ejercitar una virtud en que también cabe demasía y vicio verdadero. Atrevióse una vez su madre a reprendérselo; y él con mucha gracia le contestó: - Eso es señal de ricos; el hijo de una lavandera no debe ser escaso ni vivir con el alma arrugada. El encogimiento, señora madre, no deja ver la hermosura del sol ni la grandeza de la tierra. El encogido no conoce a Dios, ni Dios casi aunque quiera le puede hacer merced, porque es incapaz de sus beneficios. Sin vaso para llevar el agua, ¿a qué iría a la fuente? ¿Sabéis madre, a quién pienso yo que aborrecerían los ángeles si pudiesen aborrecer a alguno? Pues es a los pusilánimes y a los desconfiados. Ruégoos muy de veras que seáis magnánima de corazón, si no vais a acuitar mi vida, o a estorbar la generosidad del vuelo con que yo abarco el universo mundo, y aun me parece pequeño.

lunes, 15 de abril de 2024

La Campana de Gracia, Barcelona, 16 Desembre de 1922


Any LIV. - Batallada 2791
Barcelona 16 Desembre de 1922

La Campana de Gracia

donará al menos una batallada cada senmana

La Campana de Gracia



__

Antoni López, editor

(Antiga casa I. López Bernagosi)

AQUEST NÚMERO 10 CÉNTIMS PER TOT ESPANYA.

NÚMEROS ATRASSATS: DOBLE PREU.

REDACCIÓ I ADMINISTRACIÓ: Llibreria EspanyolaRambla del Mig, núm 20, botiga

Català és qui vol ser-ho, jo sóc filla de colons però sóc catalana, no espanyola, i republicana

TELÈFON A. 4115. - BARCELONA.

Preus de subscripció

Fora de Barcelona cada trimestre: ESPANYA, pessetes 1,50. - ESTRANGER, 2,50.

Ab gran ditxa nostra haveu de regnar en los cors de Espanya

L'ESPASA DE DAMOCLES.

(N. E. “Responsabilitats”

Expedient Picasso.

En García Prieto. - Aquesta eina em dóna calfredfins la somnio a la nit.)

“Responsabilitats”  Expedient Picasso.  En García Prieto. - Aquesta eina em dóna calfred, fins la somnio a la nit.


(N. E. Página 2.)

La farsa de Madrid.

Les darreres escenes de la comèdia que està representant-se a la capital espanyola sota el títol de “Les Responsabilitats”, han fet algun efecte sobre el públic, especialment el dels pisos alts. Però l' espectador serè ha de reconèixer que aquesta obra, a despit d' haver estat molt assajada i d' haver-se pintat expressament algunes decoracions, acabaran xiulant d'una manera desesperada.

En obres d'aquesta mena, l'única cosa interessant és el desenllaç. I tot indica que el desenllaç de “Les Responsabilitats” serà d'una buidor intolerable. Acabarà, segurament, amb l'evaporació pràctica de les acusacions i amb la impunitat dels culpables. Per a arribar a aquest resultat estan d'acord els homes del règim i fins alguns que no són oficialment del règim. Fins sospitem que el terrible senyor Prieto, que pujant dalt d'un pupitre del Congrés va dir aquelles paraules contra la Fatalitat, ha acceptat el paper de fiscal en el repartiment de l'obra, sabent ja per endavant que tots els crits s'esbravarien i que devegades els que més criden són els que menys fan.

Ha caigut un Govern i n'ha pujat un altreHi ha certa gent que's creu que amb això ja n'hi ha prouEs veu d'una hora lluny que els lliberals tenen tan poques ganes, com els conservadors, d'exigir de debó les responsabilitats. Darrera d'aquesta paraula d'actualitat hi ha totes les ambicions, totes les travetes i totes les misèries de la política espanyola. L'actitud més noble i més digna és la que aquesta vegada ha adoptat Catalunya, quieta i silenciosa davant la bellugadissa i els crits efímers que a Espanya s'han produït. En aquesta gran farsaCatalunya no hi vol tenir cap paper. Ella prepara una altra obra de més força per a salvar el seu ideal i els seus interessos enmig de l'enfonsament vergonyós de l'empostissat espanyol.

Prat de la Riba

La violéncia.

Hi han hagut noves temptatives de violència i nous atemptats, i els conservadors s'han apressat a dir: Ja ho dèiem nosaltres. Nosaltres, lliberals, hem respost: Doncs s'ha d'estrangular aquest retorn a la violència personal i estèril.

No creiem en el retorn de les passades violències, perquè fou trencat l'ambient de violència. Els nostres obrers no reaccionaren contra les insistents agressions que feien víctimes als patrons. No s'aprovava, però no's condemnava. Eren patrons els que queien, i què tenien ells que veure amb els patrons? Arribada la repressió, foren obrers els caiguts, sindicalistes notoris o perillosos i, aleshores, els patrons i els acomodatius, respongueren: Què tenim nosaltres que veure amb els sindicalistes? Tots, obrers i patrons, no pensaven que tots hi tenien que veure amb aquelles transgressions de les normes jurídiques i humanes, perquè a l'acció succeiria la reacció, i an aquesta l'acció altra volta, sense que cap ideal, ni el de l'ordre, ni el de la justícia, obtingués cap guany.

Però, al retornar a la vida pública i legal els sindicats, declararen la seva decisió d'esmenar vells errors. Els patrons i els conservadors, al seu torn, comprovaren que les reaccions més implacables no solucionen res. Es la frase d'En Delescluze, al caure en les barricades de la Comunne: “Mateu-nos a tots perquè sinó, tornarem a recomençar”. Ne mataren vint mil. Ne deportaren i exiliaren altres vint mil. Als pocs anys, el poble tornava a anar al mur dels federats, a glorificar an els fusellats. Però lo que no aconseguí el Gallifet, lo que no lograren els tribunals militars de Versalles, ho lograren els doctrinaris de l'ordre democràtic i els teoritzadors de la tradició. El comunisme no ha arrelat a França, però la república burgesa pot mostrar les mans netes de sang.

La lliçó d'aquests dos darrers anys pot ésser doble lliçó per als manuals i per als possessors, perquè per a tots dos ha estat estèril la violència. Hem de suposar que els que pretenen tornar a la tragèdia són voluntats escaduceres, però així i tot, les organitzacions obreres, totes les organitzacions deuen eliminar-les, com deuen tots sostenir l'actual ambient de serenitat.

No deuen retornar aquells dies horribles, se sang quotidiana. Tots hem sofert massa per no aixecar-nos, amb unanimitat ciutadana, imposant el respecte a la vida i a la llibertat d'associació. Tots hem de cridar que la vulneració d'aquest respecte, pot conduir-nos a una nova vulneració de totes les lleis. No's dilucida una preponderància obrera. Es la mateixa llibertat la que està en plet.

PARADOX.

¿Deben los obreros intervenir en la política?

Tal es el problema que se ha planteado y debatido en el diario El Diluvio de días pasados.

Las circunstancias de haber estado ausente de Barcelona casi todo este tiempo, el que se ha empleado en debatir el problema, me ha impedido seguir, como hubiera sido mi deseo, las incidencias de la discusión, lo que me daría margen a que ahora pudiera terciar en ella, rebatiendo o ratificando el criterio sustentado por los camaradas y amigos que han terciado y expuesto lo que pensaban en tan interesante cuestión.

Pero si no podemos opinar ni discutir acerca de lo manifestado por los camaradas que han intervenido, podremos, al menos, exponer nuestra modesta opinión, por lo que ella valga y por lo que pueda esclarecer el asunto que se debate.

Creemos que el problema ha sido mal planteado, es decir, enfocado torcidamente.

¿Deben los obreros intervenir en la política? Pueden hacerlo, si quieren; si tal es su voluntad, aunque personalmente creamos que no, por lo infecunda que resultaría su actuación.

¿Debe la Confederación Nacional del Trabajo y correlativamente todas las organizaciones que la integran intervenir en la lucha política? De ningún modo. Ni la Confederación, ni los organismos que la integran pueden ni deben intervenir en la política. ¿Por qué?

Por muchísimas razones, por variadísimas razones; pero la que más interesa, la razón que emerge y se destaca sobre todas las demás es la de que, desde el momento que la Confederación interviniera en las luchas políticas, perdería una de sus más preciadas características, a más de contribuir a su propia desorganización, a quebrantar sus fuerzas, a dividirlas. No escapa a la consideración de todos, que las organizaciones de la Confederación están integradas por elementos heterogéneos, muchos de ellos militantes en partidos políticos que actúan en la vida política. Resultaría, pues, que en el momento en que la Confederación interviniera en la lucha política, estos obreros se desintegrarían de ella para ayudar al partido de que forman parte, ya que la Confederación al pedirles que votaran por los candidatos de la organización, los pondría en la disyuntiva de ponerse enfrente del partido político que integran, y al que es seguro no abandonarían desoyendo, en cambio, las peticiones que la organización obrera les dirigiese, de lo que resultaría un dualismo peligroso para la acción común de las clases trabajadoras frente a la explotación de que se les hace víctimas.

Esto y el que consideremos infecunda la acción parlamentaria de los trabajadores, es lo que nos lleva a considerar también perniciosa la intervención de las organizaciones de los trabajadores en la política.

Ahora bien; el que los trabajadores como tales, como ciudadanos y como individuos intervengan en la lucha política, lo repetimos, nos parece obra infecunda, estéril, sin resultados prácticos ni positivos, pero son libres de intervenir o no intervenir.

Más que otra cosa es cuestión de educación, de confianza y de convicción; y como nosotros la convicción y la confianza en la lucha la hemos perdido, y como la educación social recibida es otra, y la historia y los hechos están en concordancia con esa educación, es por lo que no aceptamos la intervención de las organizaciones sindicales en la lucha política.

A. PESTAÑA.


L' A B C parla molt bé.

Ben segur que l'autor de l'article que diumenge passat publicà el diari de més circulació a Espanya, A B C, es creia que les seves afirmacions cantelludes i punxagudes causarien a Catalunya un efecte terrible. L'òrgan del senyor Luca de Tena amenaçava els catalans amb treure'ls la protecció dels Aranzels espanyols. “Voleu la llibertat de Catalunya? venia a dir l'al·ludit article, doncs l'haureu de pendre tota i la vostra independència implicarà l'existència de Duanes a la futura frontera catalano-espanyola; i així perdrà l'indústria del vostre país el gran mercat d'Espanya”.

Davant d'aquesta amenaça, A B C devia suposar que els catalans, posats a triar entre la llibertat i l'Aranzel, es decantarien per aquest i que am grans plors i de genolls en terra demanarien al senyor Luca de Tena, per l'amor de Déu, que no els expulsi d'Espanya, que no els tregui la protecció aranzelària que els concedeix l'Estat espanyol. Això representa l'adaptació castellana de la famosa frase dels vells catalanisteso tot o res. Si els catalans volen llibertat, no han d'aturar-se a l'autonomia. Han de arribar fins a l'independència. Si no accepten el Govern d'Espanya i dels espanyols, tampoc han d'acceptar el (els) seus diners.

Heu's aquí, doncs, que l'A B C ens amenaça amb expulsar Catalunya de l'Estat espanyol. Diu que els explotem, que els deshonrem, que els xuclem la sang i els robem els diners. I, és clar, si damunt d'això encara demanem l'autonomia, els castellans troben que fan un pèssim negoci. Més val que ens separem, sense anar a una guerra civil, i que cadascú s'apanyi a casa seva.

Nosaltres trobem que l'A B C quan parla així, parla molt bé. Llàstima que no parlin de la mateixa manera tots els polítics i en general tots els castellans. Si el diari del senyor Luca de Tena ha cregut que amb la seva tesi ens esporuguia, s'ha equivocat de mig a mig. Una vegada més queda comprovat que la gent de Madrid desconeix l'estat d'ànim del poble català. Avui l'amenaça de l'A B C fa a Catalunya, fins a gran part dels elements econòmics catalans, el mateix efecte que si els amenacesin amb adjudicar-los la grossa de Nadal. Ells s'ho han cregut de debó que ens protegeixen i ens mantenen. Doncs poden tenir per cert que si el dilema de A B C se'l fessin seu oficialment els castellans, tindria a Catalunya un èxit immediat i esplèndid. Si renunciessin a oposar-se per la força, com anúncia el diari madrileny, a la llibertat de Catalunya, els estimaríem més que mai, els diríem germans i els convidaríem de bon cor a les festes solemnials que organitzaríem per a celebrar la proclamació de la República catalana.

FULMEN.

Possibilitats.

En Sánchez Anido (governador civil), desembarca a la família.


En Sánchez Anido (governador civil), desembarca a la família.

El Pelele d'En Romanones.

El Pelele d'En Romanones.


La pilota tràgica.

Té unes entranyes tan dures la política, que ni als pobres deu mil fills de mare morts al Marroc deixa reposar en pau. Després d'haver-los tret per força de ses llars i d'haver-los abandonat a l'Africa per a fer-los víctimes del salvatgisme dels moros, ara se'ls passen dels uns als altres a puntades de peu, com una pilota de futbol, fent-los servir per a les escandaloses i repugnants combinacions que la política ampra per a enganyar al poble.
Pobres deu mil morts! Els xerraires els invoquen a les Corts per a fer lluir la seva oratòria i llencen els seus òssos al cap dels contraris com un macàbric argument; en les manifestacions s'enlairen com una bandera tràgica les despulles d'aquells innocents; els diaris els fan servir com a llampants cartells de ses campanyes partidistes. Aquells pobres minyons, víctimes de les torpeses espanyoles, ni en la mort troben la pau pietosa de que són mereixedors.
Han servit de catapulta per a enderrocar als conservadors; han sigut l'escambell que han utilitzat els lliberals per a enfilar-se al poder. Tothom els utilitza per a les seves conveniències, però ningú sent per ells una gota de pietat en son cor. Si als pobres soldats no els ploressin les seves mares no caldria que esperessin una llàgrima en ses tombes, perquè la Espanya dels polítics no té entranyes.
I no és arribada encara l'hora de que reposin en pau els deu mil morts. Ara vindran les eleccions i tothom farà plataforma electoral de ses ossamentes. Tots els pescadors d'actes voldran venjar la desfeta de Mont-Arruit. Tots prometran exigir formalment, fermament, enèrgicament les més estretes responsabilitats als causants indirectes i directes de l'enfonsament d'Annual. I al parlar de la nostra desgraciada acció a l'Africa, i dels desfalcs de Larraix, i de l'imprevisió dels uns i la covardia dels altres, sortiran els deu mil morts passejats impiament en totes les xerrameques electorals de tots els districtes d'Espanya.
Pau a les víctimes i càstic als botxins. Això caldria i això no hi haurà. Després d'utilitzar la pilota tràgica en aquest repugnant futbol polític, tot restarà en la major impunitat. Llops amb llops no's mosseguen. No hi ha cap home polític que pugui tirar la primera pedra contra els culpables. El poble és l'únic que, amb raó i dret, podria i deuria portar a la forca a tots plegats, però a Espanya no hi ha poble. Les terres espanyoles són habitades per remats de xais.
JEPH DE JESPUS.


- Ha pujat la Conjunció?...
I què és la Conjunció, pare?
que temps fa que dejunaven
i s'havien avingut
per veure si conjuntant-se
podien entrâ al rebost,
cosa que, sols, no lograven.
- I a l'últim ho han conseguit?
- L'altre dia.
- I que hi fan ara
allà dins els conjuntats?
- Què et dirè?... El que fan les rates
quan es fiquen en un lloc
----
Trobo que En Garcia Prieto
ha tingut molt mala mà.
Portà En Pedregal a Hisenda!...
Quin erro més garrafal!
que figuren en el camp
conjuncionista, aquest era
potsé el menos indicat.
Fins avui el nostre dèficit
es podia trampejar,
però ara?... Es clar que l'Hisenda

Lo carro vuit (buit, forro)
---
L'Alvarez ha quedat fora
del Govern. Per quina causa? 
Perquè pugui, en les Corts noves
que en breu deuran convocar-se,
ocupar la presidència
del Congrés. Ai, pobret Alvarez!
La perspectiva és bonica,
però, el temps té unes jugades
tan perverses... I si el carro
de la Conjunció s'encalla?
I si d'aquí a les Corts noves
passa alguna cosa estranya?
I si ens sorprèn un diluvi
i tot això se'n va al diable?...
___
Prenent el tren que els du a casa,
els diputats van pensant:
- El taller tanca les portes,
hem quedat sense treball.
Aquest lock-out que comença,
durarà poc? Serà llarg?
Veurem!... Sort que, de tots modos,
---
Compteu: l'Alba, l'Alhucemas,
En Romanones... Pot ser
que en tres caps tan disconformes
visquin units gaire temps?
O, dit en termes avícols:
Un pagès intel·ligent
posaria a casa seva
---
- Perquè, si hem de fer Corts noves,
no es convoquen tot seguit? -
preguntava a un home pràctic
un que peca de senzill.
- Tan depressa, és impossible.
No veu que el Govern, a f. (fins)
de que tot es faci amb ordre,
primê ha d'arreglâ els tupins?
C. GUMÁ.
Batallades de tot arreu.

EL COMITE.

Comitè Revolucionari d'Atenes

Això dels comitès està de moda. Fins a Grècia en van anomenar un. Es clar que a Grècia tenen el perfectíssim dret d'anomenar tants comitès com vulguin, com qualsevol altre poble, mentre no s'hi oposi Anglaterra.
Abans d'esdevindre la tragèdia greca, lo dels comitès semblava reservat a Rússia. La Rússia roja era la terra dels comitès, dels comissaris i dels afusellaments, perquè es coneix que allí on hi ha comitès i comissaris, mentre no siguin d'Exposició, hi han escarments.
Com una mena d'estrella amb cua, d'aquelles que encara avui deixen corpresos a molts, pel món han passat les enèrgiques decisions del Comitè Revolucionari d'Atenes.
A nosaltres, sobretot, tant ens sorprengué, que ens creiem veure els trets grecs dirigits a casa nostra i venir-hi tan justos com a la mateixa Grècia.
Una altra de les sorpreses va ésser l'actitud d'Anglaterra. Es a dir, tant com sorpresa no, direm mal efecte. Només va ésser un moment per això. Després vàrem reflexionar i el trobàrem escaient. Així ha donat ocasió perquè un senzill Comité Revolucionari es posés enfront de la mestressa del mar. I que consti que ha vençut el Comitè.
I és que quan es té raó, no hi valen forces, ni potències. Lo millor és pendre exemple i tindre'l present per quan arribi el cas.


ELS ACUSATS.

Primer de tot, un pietós record per aquells homes que una sotmissió exagerada a la reialesa els ha fet víctimes de les ires populars.
La sort d'aquests homes, que no fa gaire tenien a les seves mans els destins del poble hel·lènic, és trágica. Són culpables del crim més atrós que's pugui cometre, el de portar al desastre an el poble que els hi ha sigut confiat. Però la seva culpa és, en bona veritat, més aparent que altra cosa. Volem dir que existeix l'inductor. I l'inductor, la testa coronada, rublerta d'or per fora i plena de serps verinoses per dins, no ha sigut castigat com es mereixia.
Encara potser trobaríem un altre apel·latiu pels ministres executats a Atenes. Els governants grecs es trobaren davant d'un exèrcit perfectament disciplinat de faisó que malgrat la derrota soferta sigui causada per les més gran (grans) impremeditacions sempre hi haurà el fet d'haver sigut vençuts per un exèrcit. Ben al revés d'aquí, que un exèrcit que si no està degudament disciplinat i organitzat s'hi esmercen milions perquè ho estigui, és vençut, derrocat i desfet per una colla d'homes que fins després de la victòria no pensaren en organitzar-se, cosa que del tot encara segurament no han fet perquè no havem tingut el desastre definitiu.
Dissortats governants grecs. Tot el vostre pecat consisteix en haver nascut a Grècia. Quan es vol ésser gos d'una monarquialacai d'un rei, es naix a qualsevol altre poble i no a Grècia.
Què més voldríem sinó que els culpables de- (del) desastre d'Annual els poguessim portar a Atenes.

EL METROPOLITÁ.

Dissabte passat a la Societat Anònima Gran Metropolità de Barcelona, convidà a les autoritats barcelonines, diversos enginyers, entitats i premsa a visitar les obres realitzades del Metropolità.
A les quatre de la tarda els convidats es reuniren al pou núm. 10 a la Plaça d'En Trilla.
Tots baixaren al pou susdit, lloc on començava la visita, per mitjà de l'ascensor que utilitzen els obrers.
D'allí es dirigiren cap a la Plaça dels Josepets que és on acaba el primer traçat del Metropolità. Les obres estan tan avançades que solament hi manquen 42 metres per a arribar a aquella estació.
Cap a l'altre costat, en direcció al mar, la volta ja està ben acabada fins al pou núm. 9 de la Rambla del Prat. L'estació d'aquest lloc ja està gairebé llesta, faltant només construir els molls.
A la Rambla del Prat tothom sortí de la foradada per a dirigir-se en autos al pou de l'entrada del carrer de Salmeron. A aquest tros la foradada i la volta ja estan acabades, de tal manera que aviat ja es començarà a col·locar les línies.
En arribar a l'encreuament del Passeig de Gràcia, amb el carrer d'Aragó, lloc on es troba el Metropolità amb el tren de M. S. A. els invitats hagueren de sortir altra vegada, ja que l'encreuament de les dues línies està encara en construcció.
Els invitats sortiren altra vegada de les obres, per a baixar-hi pel pou del carrer de Diputació i seguir fins a la Plaça de Catalunya, davant de la Rambla de Canaletes.
Des del pou del carrer de la Diputació es veu ja ben acabada la foradada que va fins al carrer d'Aragó. En aquest tros hi haurà un pas subterrani que comunicarà amb el Baixador del Passeig de Gràcia, permetent que els viatgers de la Companyia M. S. A. puguin continuar el seu camí amb rapidesa fins el Pla de la Boqueria o bé al port.
A la Plaça de Catalunya, al costat de la Ronda de Sant Pere, hi ha la bifurcació de les línies I i II.
L'estació de la Plaça de Catalunya, final de les obres realitzades, té tota la magnificència de les estacions de les grans urbs modernes. Els molls que ja estan completament acabats, tenen una amplada de quatre metres.
Aquesta estació, a més de les comoditats que tenen les altres, és a dir, vestíbuls, llocs de venda de llibres i periòdics i el bar, tindrà un pas subterrani que conduirà amb els Ferrocarrils de Catalunya i un altre que portarà al carrer de Rivadeneyra, per a posar al viatger més segur del trànsit.
A aquesta estació s'hi veu el començament de les obres que es realitzaran a les Rambles.
La construcció d'aquesta secció seguramen s'acabarà a finits del proper any.
La línia que visitàrem es dirà “Línia número I”, la qual enllaça al carrer d'Aragó amb la 2, que es dirigirà al port per la Plaça d'Urquinaona i Via Laietana. De la línia núm. 2 ja està construït el tros que anys enrera feu l'Ajuntament, el qual ha estat comprat per la Companyia del Gran Metropolità de Barcelona, i aviat es començaran les obres de la foradada del carrer de Bilbao i de la Ronda de Sant Pere.
La línia núm. I tindrà una llargada de 3.400 metres, amb les sis següents estacions: Josepets, La Fontana, Diagonal, Aragó, Plaça de Catalunya i Pla de la Boqueria. La línia núm. 2 tindrà 4.200 metres, i demés de les quatre estacions de la número I tindrà les de la Plaça d'Urquinaona, Jaume I i Portal de Mar.
Els tècnics que ens acompanyaren ens asseguraren que els trens serien ràpids, còmodes i segurs i les tarifes econòmiques.
L'esforç realitzat per la Companyia portant a cap les obres en tan poc temps, posat que's començaren a l'agost de 1921 i sembla que abans d'un any estaran acabades, mereix un just elogi de tota la ciutat. Tots els invitats quedaren agradablement impressionats de l'excel·lent construcció de les obres, planyent-se que els ciutadans ignorin la tasca realitzada.
El Metropolità resoldrà el problema de la circulació a la nostra ciutat.

La estela de la crisi.
Aquesta ens costa 22.500 pessetes a l'any.

Un que's retira de la política.

Entre els comentaris que ha inspirat la decisió del senyor Sala, de Terrassa, de retirar-se de la política, ens ha semblat molt just, molt fi i molt irònic - amb aquella ironia graciosa que diu tantes coses – el que ha escrit el penetrant Carles Soldevila en el nostre estimat confrare La Publicitat i que amb gust reproduim aquí:

Al voltant del determini d'En Sala.

Ho he sospitat sempre. L'Alfons Sala, de Terrassa, en el fons del fons, és un sentimental. Per sentimentalisme va abandonar fa anys la Direcció General de Comerç que li havia ofert el comte de Romanones. Per sentimentalisme va convertir-se, sense a quant va ni a quant costa, en cap visible de la Unión Monárquica Nacional. I ara, per sentimentalisme, renuncia a l'acta i diu que se'n va a casa ple d'un fàstic sagrat.
Em direu: I com és que aquest senyor ha esperat tant de temps a fastiguejar-se? No tenia al seu voltant, entre els seus correligionaris, suficients exemples de irresponsabilitat descoratjadora?
Es possible. Però jo crec que el senyor Sala, en la política, ha fet un paper semblant al que solen fer els marits enganyats. Tothom sabia que la Unión Monárquica Nacional feia mans i mànegues en diversos ordres i era terriblement infidel a la bonhomia del patriarca de Terrassa. Però ell, el patriarca, no en tenia esment.
Em direu: El sentimentalisme d'En Sala és sospitós. Ha sentit el que vos anomeneu un fàstic sagrat en el moment precís que el Govern acabava de convocar, contra el seu voler, eleccions municipals a Castellbisbal; en el moment precís que el Govern acaba ne negar-se a nomenar-lo senador vitalici per a posar-lo per damunt de les fluctuacions del sufragi...
Aleshores, amics meus, jo us respondré que tot sovint és una petita cosa, una minúcia gairebé ridícula, la que pot determinar els rampells sentimentals d'un home com el senyor Sala. I que, tanmateix, això no vol dir que el senyor Sala no sigui un pur sentimental.

REPICS.

El senyor Sala de Terrassa, pilar mestre de la Unión Monárquica Nacional s'ha retirat de la política. Mireu com una mateixa cosa, un mateix acte poden ésser dramàtics o còmics segons qui els fa. Un Macià es retirà de la política o del Congrés més ben dit, i el seu gest pren un aire dramàtic, shakesperià. Ho fa un senyor Sala i el seu gest pren un aire còmic, també shakesperià, però shakesperià del Falstaff com quan aquest personatge, sortint del cove de la roba bruta, renuncia als galanteigs que han omplert de befa i de ridícul la seva testa.
---
Amb motiu de complir cent anys de la seva naixença, França prepara un homenatge a Pasteur, el savi que feu recular els límits de la mortalitat humana, l'home del qual s'ha dit que fou el més gran benefactor de la humanitat. Les teories de Pasteur es funden totalment en els microbis. Vencem als microbis, es digué, i la salut dels homes estarà ben defensada. Barcelona, on tots els microbis tenen el seu reialme, no es recordarà probablement de Pasteur, el soberà de l'higiene. I el tifus seguirà essent el rei macabre del poble barceloní.
---
S'ha anomenat una comissió per a que activi la inauguració del monument an En Pi i Margall.
Pobre Pi i Margall, ja pots esperar assegut! 
No és que dubtem dels bons intents de la Comissió i creiem que és molt lloable aquesta iniciativa, però s'han de vèncer tantes inèrcies, que un no pot menys que pensar: I bé, ja tenim deu anys més de coll.
---
El Govern vol activar la tramitació de les causes militars derivades de l'expedient Picasso. El Govern vol reorganitzar l'exèrcit, el Govern vol moltes coses. Com es coneix que és un Govern que comença.
---
Sembla que vulguin tornar a rebrotar els atemptats. No ens precipitem en els judicis i menys en els actes. Seny, seny i seny! Que no ens vulguin fer creure ara que Barcelona no pot viure tranquila sense un Arlegui ni sense un Martínez Anido.
---
Els nacionalistes de Reus han fet una edició especial de la conferència que el nostre company l'eminent publicista N'Antoni Rovira i Virgili donà a aquella ciutat, desenrotllant el tema El problema de les nacions ibériques.
L'activitat d'En Rovira i Virgili és esfereidora. Ultimament ha donat una conferència a l'Ateneu Empordanés sobre aquest tema: L'imposició de la llengua en la ensenyança. En Rovira i Virgili és, avui, el més gran defensor d'una Catalunya forta, lliberal i lliberada. Es un campió plé de força, de saviesa i de sava popular. Es – perquè no dir-ho? - l'home de demà.

Vista de l'última sessió del Congrés.
Ni agafant les campanes el president va restablir-se l'ordre.


Aviat sortirà
ALMANAC de LA CAMPANA DE GRACIA.
Impremta La Campana i L'Esquella, Olm. 8. - Barcelona.

miércoles, 6 de enero de 2021

Lo Camí, V.

Lo Camí a Amazon (tapa blana)

V.

Es verdat que la Pesteta gran se habíe guañat lo seu mote per la seua careta redona y coloradeta y lo seu carácter picán y agre com lo aiguardén. Per afegit ere una bachillera. Y a les bachilleres no los ve mal tot lo que los caigue damún. No teníe cap dret de tratá de dominá al poble. Lo poble volíe sé libre, independén, y an ella ni li anabe ni li veníe, ni li fotíe res, a final de cuentes, si Pancho creíe o no creíe en Deu, si Paco, lo ferré, ere abstemio o bebíe vi, o si son pare de Daniel, lo Mussol, fée lo formache en les mans llimpies o en les ungles brutes. Si aixó li fée escrúpol, que no se minjare lo seu formache y assunto acabat. Daniel, lo Mussol, no creíe que lo que la Pesteta gran fée sigueren actes de una bona dona. Los bons eren los demés que li aguantaben les seues impertinensies y hasta la van nombrá pressidenta de varies assossiassións piadoses.
La Pesteta gran ere un esperpento y un escursó. Antonio, lo Buche, teníe tota la raó al di aixó, encara que lo Buche pensabe mes, al fallá aixina, en la competensia comersial que li fée la Pesteta, que en los seus defectes físics y morals. La Pesteta gran, no obstán lo coló roch de la seua pell, ere alta y seca com una cucaña, encara que no tinguere, com esta, sing duros a la punta. Total, que la Pesteta no teníe res, apart de uns nassos mol dessarrollats, un afán inmoderat o sense cap moderassió de fótres a la vida dels demés y un variat y sempre renovat repertori de escrúpols de consiensia.
A don José, lo mossen, que ere un gran san, lo portabe de vólit.

- Miro vosté, don José - li díe, consevol día, un minut abáns de escomensá la missa -,  anit no vach pugué dormí pensán que si Cristo al Monte dels Olivés se va quedá sol y los apóstols se van adormí, ¿quí va vore que lo Redentó suáe sang?

Don José ajuntabe los ullets, penetráns com agulles de cap:

- Tranquilisa la teua consiensia, filla; eixes coses les coneixem per revelassió.

La Pesteta gran ploriquejabe y fen cuatre pucheros, díe:

- ¿Creu vosté, don José, que podré combregá tranquila habén pensat eixes coses?

Don José, lo mossen, teníe que traure tota la passiensia de Job pera soportála:

- Si no tens datres faltes pots féu.

Y aixina un día y un atre.

- Don José, anit no vach pegá l´ull donánli voltes al assunto de Pancho.
¿Cóm pot ressibí este home lo sacramén del matrimoni si no creu en Deu?

Y unes hores después:

- Don José, no sé si me podrá absoldre vosté. Ahir domenge vach lligí un llibre pecaminós que parlabe de les religións de Inglaterra. Los protestáns están allí en franca majoría. ¿Creu vosté, don José, que si yo haguera naixcut a Inglaterra, haguera sigut protestán?

Don José, lo mossen, tragabe saliva:

- No siríe difíssil, filla.

- Entonses me acuso, pare, de que podría sé protestán de habé naixcut a Inglaterra.

Doña Lola, la Pesteta gran, teníe trenta nou añs cuan Daniel, lo Mussol, va naixe.
Tres añs después, lo siñó la va castigá en lo que mes podíe dóldreli. Pero no es menos sert que la Pesteta gran se va imposá al seu doló en la rigidés y destemplansa en que solíe imposás als seus conveíns. Lo fet de que a doña Lola se la coneguere per la Pesteta gran ya fa pensá que ñagueren datres Pestetes mes menudes. Y aixina ere; les Pestetes ne habíen sigut tres, encara que ara sol ne quedaren dos: la gran y la menuda; les dos Pestetes. Eren filles de un guardia sivil, durán mols añs jefe al poble. Al morí lo guardia, que, segóns les males llengües, que may ne falten, se va morí de pena per no tindre un fill mascle, va dixá uns ahorrets en los que les seues filles van obrí una tenda.
Lo sargento va morí a un tems al que un subofissial de la Guardia Sivil podíe, en lo seu jornal, viure discretamen y encara aforrá una mica. Desde la mort del guardia - la seua dona ya se habíe mort fée añs - Lola, la Pesteta gran, se va fé cárrec de les riendes de la casa. Se va imposá a san germanes per edat y per estatura.

Daniel, lo Mussol, sol va coneixe a dos Pestetes, pero segóns habíe sentit di al poble, la tersera va sé un mun de ossos com elles y, a la seua época, va resultá un problema difíssil diferensiáles sense efectuá, previamen, un minussiós análisis. Res de assó desmentix que les dos Pestetes menudes li faigueren passá, en vida, a san germana gran un verdadé purgatori. La del mich ere dixada y dropa y lo seu carácter y manera de sé trassendíe al poble que, per los crits y estridéns rebomboris que a tota hora eixíen de la trastenda y de la casa de les Pestetes, seguíe la roína, y tirán a pijó, situassió de les relassións fraternals. Assó sí, díen al poble y debíe sé verdat perque u díen tots, que mentres les tres Pestetes van viure juntes may se les va vore faltá un día a la missa de vuit que don José, lo mossen, que ere un gran san, díe a la parroquia, dabán del altá de San Roc. Cap allí caminaben, tiesses y pites, les tres, faiguere fred, ploguere a cabassades o tronare. Ademés marchaben acompassades, marcán lo pas, perque son pare, apart dels ahorrets, les va dixá a les filles en herensia un mol despert y pressís sentit del ritmo militá y atres virtuts castrenses.

Un-dos, un-dos, un-dos; cap a missa marchaben les tres Pestetes, en los seus pits secs, les seues caderes esmirriades y la seua soberbia estatura o alsada, camí de la iglesia, en los vels lligats en un nugo deball de la barbilla y lo breviari deball de un bras.
Un ivern, la del mich, Elena, se va morí. Se va apagá un matí fosc y plovinós de desembre. Cuan la gen va acudí a donáls lo péssame a les dos germanes superviviéns, la Pesteta gran se santiguabe y repetíe:

- Deu u sap tot y es just en les seues dessisións; se ha emportat lo mes inútil de la familia. Donémli grassies. Ya al sementeriet tocán a la iglesia, cuan tapaben en dos tarrossos de terra lo cos descarnat de la Elena - la Pesteta del mich -, unes plañideres o ploradores van escomensá a gañolá.
La Pesteta gran se va encará en elles, aspra y digna y destemplada:

- No la ploréu - va di -; s´ha mort de dessidia.

Y, desde entonses, lo trío se va convertí en dúo y a la missa de vuit que don José, lo mossen, que ere un gran san, resabe dabán del altá de San Roc, se trobabe a faltá lo afilat y justet volumen de la Pesteta difunta. Pero va sé encara pijó lo que li va passá a la Pesteta menuda. A fin de cuentes lo de la del mich va sé dessignio de Deu, mentres que lo de l´atra va sé una fluixesa de la carn y per tan degut al seu libre y despreocupat albedrío. Allabonses se va establí al poble la sucursaleta del bang que ara rematabe un dels costats de la plassa. En lo directó va arribá tamé un ofissialet ben plantat y ben vestit al que sol per vóreli la cara de prop, a través de la finestreta, li portaben los ahorros les veínes del carré. Va sé un bon cuquet lo que va fé aná lo bang pera pessigá esta clientela a la ratera. Un prossedimén que consevol finansié de talla no haguere asseptat, pero que al poble va rendí uns ressultats formidables. Tan va sé que Ramón, lo fill del apotecari, que escomensabe entonses los seus estudis jurídics, se va lamentá no está en condissións encara de elaborá la seua tessis doctoral, que haguere fet mol a gust sobre lo original tema "La influensia de un personal escrupulosamen triat a les economíes de un poble". En lo de "economíes" se referíe a "ahorros" y en lo de "poble", concretamen, a la seua "aldeeta". Lo que passabe es que sonabe mol be alló de "economía de un poble" y li donabe al seu hipotétic treball, y encara que ell u díe en broma, mes altura y un alcáns mol mes ample. En la arribada de Dimas, lo ofissialet del bang, los pares y los mossos vells del poble se van ficá en guardia.
Don José, lo mossen, que ere un gran san, va parlá moltes vegades en don Dimas, apuntánli les grans consecuénsies que lo seu bigot podríe portáli al poble, pera be o pera mal. La assiduidat o frecuensia en la que lo mossen y don Dimas se entrevistaben va menguá bastán lo ressel dels pares y mossos vells y hasta la Pesteta menuda va considerá que no ere imprudén ni irreligiós dixás acompañá, de cuan en cuan, per don Dimas, encara que san germana gran, extremán la prudensia, la censurare a crits en "lo teu libertinaje y descoco són notoris". Lo sert es que a la Pesteta menuda, que hasta entonses li pareixíe aquella vall una presó vuida y sense llum, se li va obrí de repén lo horizonte, la línia que ajunte la terra y lo sel, y sen va acatá, per primera vegada a la seua vida, de la bellesa de les montañes abruptes, tallades a destral, y de la poessía de la verda campiña y de lo sugestiu que ressultabe escoltá esgarrás la nit de la valleta per lo estridén chulit de un tren. Bobades, pero bobades que porten una afilada trassendensia cuan se té lo cor unflat.
Una tarde, la Pesteta menuda va torná del seu acostumat passeo abalotada:

- Maña - va di -. No sé de aón te ve eixa inquina contra Dimas. Es lo milló home que hay conegut may. Avui li hay parlat dels nostres dinés y ell me ha donat en seguida cuatre idees pera colocáls be. Li hay dit que los teníem a un bang de la siudat y que parlaríem tú y yo abáns de dessidí res.

Va aullá, escaldada, la Pesteta gran: - ¿Y ya li has dit que sol són mil duros?

Va sonriure la Pesteta menuda pel menospreu que san germana li fée del seu flat:
- No, naturalmen. De la sifra no li hay dit res - va di.

Lola, la Pesteta gran, va alsá los seus muscles ossuts en ademán de impotensia. Después va cridá, dixán rellissá les paraules, com per un tobogán, pel seu llarg y esmolat nas: - ¿Saps lo que te dic? Que eixe home es un truhán que sen está enfotén de tú.
¿No veus que tot lo poble u comente y sen enriu de la teua tontería? Sirás tú la única que no sen acato, germana. - Va cambiá de repén lo to de la seua veu, suavisánlo -:
tens trenta sis añs, Irene; casi podríes sé la mare de eixe mosso. Pénsatu be.
Irene, la Pesteta menuda, va adoptá una actitut de llevantada, de mar abalotada.

- Me dolen los teus ressels, Lola, pera que u sápigues - va di -. Me fastidien les teues insinuassións. No té res de particulá, crec yo, que se entenguen un home y una dona.
Y no signifique res que se porton uns añs. Lo que passe es que totes les del poble, escomensán per tú, me teníu enveja. ¡Aixó es tot!
Les dos Pestetes se van separá en los nassos pujats. A la tarde siguién, Cuco, lo factó, va anunsiá al poble que doña Irene, la Pesteta menuda, y don Dimas, lo del bang, habíen agarrat lo mixto cap a la siudat. A la Pesteta gran, al enterássen, li va pujá la sang a la cara y li va enterbolí la raó. Se va desmayá. Va tardá mes de sing minuts en recuperá lo sentit. Cuan u va fé, va traure de un apolillat baúl lo traje negre que encara conservabe desde la mort de son pare, se va embuchá en ell, y va marchá a pas ligero cap a la rectoría.

- Don José, Deu meu, quína desgrassia mes gran - va di al entrá.

- Assosségat, serénat, filla.

Se va assentá la Pesteta a una cadira de vime, jun a la taula del retó.
Va interrogá a don José en la mirada.

- Sí, ya u sé; lo Cuco me u ha contat tot - va contestá lo mossen.

Ella va respirá fort y les seues costelles van ressoná com si entrechocaren. Seguidamen se va llimpiá una llágrima, redona y apretada com una gota de aigua que cau de un abre.

- Escóltom en atensió, don José - va di -, ting una horrible duda. Una duda que me rossegue les entrañes. Irene, man germana, es ya una puta, ¿no es aixó?

Lo mossen se va ficá una mica colorat: - Calla, filla. No digues animalades.

Va tancá lo mossen lo breviari que estabe lligín y se va aclarí la gola, pero la seua veu va eixí, no obstán, empañada per una sorda gangossidat.

- Escolta - va di -, no es una prostituta la dona que se entregue a un home per amor.
La ramera es la que fa de lo seu cos y de les grassies que Deu li ha donat un comers ilíssit; la que se entregue a tots los homens per dinés. ¿Compréns la diferensia?

La Pesteta va eixecá lo pit, inexorable: - Pare, de totes maneres lo que ha fet la Irene es un gravíssim pecat, un asquerós pecat, ¿no es sert?
- U es, filla - va contestá lo mossen -, pero no irreparable. Crec que conec a don Dimas y no me pareix mal mosso. Se casarán.

La Pesteta gran se va tapá los ulls en los dits descarnats y va reprimí a miges un gemec:

- Pare, pare, pero encara ña un atra cosa - va di -. A man germana la ha fet caure lo ardó de la sang. Es la seua sang la que ha pecat. Y la meua sang es la mateixa que la della. Yo podría habé fet lo mateix. Pare, pare, me acuso de aixó. De tot cor, horriblemen apenada, me arrepentixgo de aixó.

Se va eixecá don José, lo mossen, que ere un gran san, y li va tocá lo cap en los dits:

- Ves, filla. Vésten cap a casa y tranquilísat. Tú no tens la culpa de res. Lo de la Irene, ya u arreglarem.
Lola, la Pesteta gran, va abandoná la rectoría. En serta manera estabe mes consolada. Per lo camí se va repetí mil vegades que estabe obligada a expresá lo seu doló y vergoña de manera ostensible, ya que pedre la honra sempre es una desgrassia mes gran que pedre la vida. Influída per esta idea, al arribá a casa, va retallá un cartonet de una caixa de sabates, va agarrá un pinsell y en lletres nervioses va escriure: "Tancat per deshonra". Va baixá al carré y lo va enclavá a la porta de la tenda. La botiga, segóns li van contá a Daniel, lo Mussol, va está tancada deu díes en les seues deu nits consecutives.