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viernes, 3 de diciembre de 2021

DVA, Borao, F

FABEACIÓN. a. Acción y efecto de fabear.

FABEADOR. a. Cada consejero sacado de la bolsa de jurados de Zaragoza para votar a los que habían de entrar en suerte para los oficios públicos.

FABEAR. a. Votar con habas o bolas blancas y negras. (Fabes, faba, haba. A Asturies fabes son fesols blangs y grossos).

FABOLINES. d. Especie de habas pequeñas. (Fabetes, com les de La Fresneda, Cristina y Alicia.)

FABUEÑO. d. Viento favonio.

FADIGA. a. Derecho que se paga al señor del dominio directo siempre que se enajena la cosa dada en enfiteusis. (Cesión perpetua o por largo tiempo del dominio útil de un inmueble mediante el pago de una pensión anual al que hace la cesión.)

FAJO. a. Haz: es también usual en el reino de Navarra. (Feix, feixos; fasces).

FALAGUERA. d. Deseo impertinente y extravagante. (vore falguera : helecho)

FALCA. a. Cuña. (Falcá; falco, falques, falque, falquem o falcam, falquéu o falcáu, falquen)

FALCE. n. Cierto árbol infructífero.

FALCINO. Vencejo, ave. (Pareguda a la oroneta: falsilla).

FALENCIALES. n. Excepcionales, voz forense.

FALORDIA. a. Cuento o fábula.

FALSA. a. Desván, zaquizamí. (Perchi, esgorfa, algorfa, golfa, golfes)

FANDANGO. n. Pendencia, riña, desorden, confusión; y así se dice ¡se ha armado buen fandango!

FARACHAR. a. Espadar el cáñamo o lino.

FARDACHO. p. Lagarto. (Esfardacho. Fardachos plural).

FARFALLAS. n. Planta, scorzonera laciniata: tiene aquel nombre en sólo algunas localidades.
(WIKI: 
almirones, amargallos, barba de cabra (2), barba de choto, barba de macho (2), barba de macho cordobesa, barbaja (3), barbajas (4), barbujas (2), berbaja, berbaja borde, borrajas, botijitos, burbujas (2), campocho, candelas, catalinas, chicoria, chirimaña, churrumamas, escorzonera (3), escorzonera amarga, escorzonera portuguesa, farfallas, farfallos, hierba de sapo, hierba del sapo (2), jarritas, maravallo, marballó, margallas, margallos, marvallos, matacandiles, matapiojos, panchoco, pancocho, salsifí, teta de vaca (7), tetas de vaca (3), teticas de vaca, tetilla de vaca (3), tetillas de vaca (2), verbaja (2), zaragallas, zaragallos (2), zaragayos, zuragallos. Las cifras entre paréntesis reflejan la frecuencia del uso del vocablo en España.)

FARFALLAS, scorzonera laciniata, almirones, amargallos, barba de cabra, barba de choto, barba de macho, barba de macho cordobesa, barbaja, barbajas, barbujas, berbaja, berbaja borde, borrajas, botijitos, burbujas, campocho, candelas, catalinas, chicoria, chirimaña, churrumamas, escorzonera, escorzonera amarga, escorzonera portuguesa, farfallos, hierba de sapo, hierba del sapo, jarritas, maravallo, marballó, margallas, margallos, marvallos, matacandiles, matapiojos, panchoco, pancocho, salsifí, teta de vaca, tetas de vaca, teticas de vaca, tetilla de vaca, tetillas de vaca, verbaja, zaragallas, zaragallos, zaragayos, zuragallos


FARFALLOSO. a. Tartamudo, balbuciente, tartajoso. (tartaja) (Farfallós, farfallosa).



FARINETAS, a. Puches, gachas, polenta. (Farinetes en farina de guixes, sigróns. Harina de almorta, garbanzo.)

FARNACA. d. Lebrato. - n. Como epíteto sirve para designar a la mujer gruesa y poco airosa.

FAROLERO. n. Se usa en la frase meterse a farolero, que significa lo mismo que la de meterse alguno donde no le llaman, en lo que no le toca, que explica la Academia.

FARULLISTA. n. Leemos esta voz en unos versos contra el Chichisveo y está tomada en tan mala parte, que viene, para confirmarlas y exagerarlas, después de otras expresiones poco decentes, con que se designa al marido sufrido o consentido.

FASCAL, a. Hacina de treinta haces de mieses. - n. Persona mal vestida y sobre todo de mal talle.

FATIGA. n. Voz forense, que aunque no parece sino una de las aplicaciones de aquella palabra castellana, se ve usada en nuestros ff. en la frase fatiga de derecho para manifestar dilación maliciosa en la administración de justicia.

FATIGAR. n. La misma idea.

FEJUDO. d. Bardo, pesado, con aplicación a las ropas. - n. Ocupación demasiado incómoda, complicada o material. (Feixut, feixuda)

FEJUDEZ. d. Pesadez.

FEMAR. n. Abonar un campo con estiércol. (Fem, escampá fem).

FEMADO. n. Lo abonado con estiércol. (Fiemo)

FEMATERO. n. El que recoge y acarrea el estiércol. (Lo femater, Blasco Ibáñez)

FEMERA. a. Estercolero. femeracium se lee en algún documento latino. (Femé)

FENCEJO. n. Soguilla de esparto. (Bensill)

FENDILLA. d. Grieta. (Rendija)

FENAL. d. Prado. (Feno : Heno)


FERGENAL. d. Campos que se comprenden a la redonda de un pueblo: dícese también ferginal y fregenal. (Freginal, friginal, a Beseit tenim una partida en este nom; ferraginal).

FERRETE. n. Se usa en la frase dar ferrete para denotar la insistencia de una cosa, y así se dice dar ferrete a los libros por estudiarlos mucho.

FEUSCO. n. Despectivo de feo.

FIANZA DE RIEDRA. n. Vale tanto como fianza de desistimiento o desistencia, y se escribe también redra. En la compilación de nuestros ff. fol. 95. se lee "debet dare fidantiam de redra quod numquam demandet illum pleitum de illa causa ad illum hominem.”

FIDEICOMISO. n. Se da el nombre de fideicomiso foral al consorcio foral, por la semejanza de sus efectos.

FIEMO. n. Estiércol: da la equivalencia de esta palabra el Glosario del Memorial histórico de la Academia de la Historia: la de la lengua incluye a fimo entre las palabras castellanas.

FIERRABRÁS. n. Travieso, desasosegado, inquieto, revoltoso.

FILA. d. Madero, viga. - n. Rostro, semblante, en lenguaje familiar. - n. Escorredizo. n. fila de agua hila de agua.

FILARCHO. n. filurcho. (Filagarcho. Fil.)

FILINDRAJO. n. Andrajo, retal, relazo.

FILURCHO. n. Hilarcha.

FINDOZ. d. Regaliz. (Regalissia)

FIRMA. a. Uno de los cuatro procesos forales o juicios privilegiados, por el cual se mantenía a alguno en la posesión de los bienes o derechos que se creía pertenecerle: es común, casual, simple, motivada, posesoria, titular etc. - a. Despacho que expedía el Tribunal al que se valía del juicio llamado firma. - a. firma tutelar la que se despacha en virtud de título como ley o escritura pública. - n. firma de dote, los bienes que el marido señala a la mujer sobre su dote.

FIRMANTE. n. El que se acogía al privilegio de firma.

FIRMAR. n. Solicitar por sí o por otro el privilegio de firma.

FIRMATICIA. n. Provisión o providencia en que se aseguraba a alguno la posesión de bienes o derechos.

FITERO. d. Resistero de sol.


FITO, FITO. n. Constante, no interrumpido: equivale al cutio cutio.

- n. fito, de hito en hito.

FIZADO. n. Se dice del animal que ha sido mordido venenosamente, y principalmente de la oveja que ha tetado al morgaño.

FIZAR. d. Clavar el aguijón la abeja u otro animal ponzoñoso.

FIZÓN. d. Aguijón. (Fisó; fisonada: picotada de una abella, la avespa mossegue).

FLOJAR. n. Aflojar.

FLOJO. n. Falto de energía o de salud: el que convalece trabajosamente.

FLORADA. a. Entre colmeneros el tiempo que dura una flor.

FLORÍN DE ORO. n. Moneda de 20 sueldos en 1439 y de 16 en el reinado de Carlos I según Merino: hoy equivale según Yanguas a 34 rs.

FOCÍN. FOCIO. n. Persona poco culta y de maneras bruscas.

FOCHA. n. Gallina de agua.

FOGAGE. n. Fuego, hogar, familia: en Castilla contribución repartida por fuegos u hogares. (En Aragón también estaba este impuesto, con censo como el de Pedro IV)

FOGALIZAR. n. Marcar con fuego el ganado.

FOGAREAR. n. Quemar: se dice de la leña.

FONDELLÓN. c. Vino exquisito que tiene madre en la vasija: la Academia escribe bien fondillón.

FORANO. n. Forastero: esa significación tiene también en el lenguaje de la Germanía.

FORCACHA. n. Horcón. (Palo en forma de Y).

FORIDECLINATORIA. n. Excepción declinatoria de fuero.

FORRO. n. Ahorrado de ropa y también se dice aforrado; pero son voces locales.

FORRÓN. n. Mezquino, avaro, miserable, ahorrador con exceso.

FOSAL. a. Sepulcro o fosa: en Castilla cementerio.

FOSQUETA. d. Calabozo. - n. Casucha. (Fosc, oscur)

FRACTOR. n. Se llama fractor de firma el que desobedece algunas de las inhibiciones o providencias en el proceso privilegiado de aquel nombre.

FRAGA. c. Fresa, frambueso. (Fraula en Valencia)

FRAGENCO. d. Cerdo de dos años.

FRAO. a. Fraude. (Frau)

FREDERICAL. n. Lo perteneciente a los Fadriques, y así se dijo manto frederical porque lo habían usado en aquella forma algunos Fadriques de Sicilia. (Federico, Fadrique, Frederic, etc)


FREGADERA. n. Fregadero.

FRES. a. galón de plata u oro: también se decía freso en el siglo XVI, voz que la Academia trae como castellana anticuada.

Blancas en su breve Índice de vocablos aragoneses interpreta fresada de oro por llena de oro, cuando debe de ser galoneada de oro.

FRESANA. n. Ave, faisán - perdiz.

FRESCA DEL ARZOBISPO. n. El tiempo de mayor calor durante el día.

FRESCUADO. n. La res de cuatro años, fuera de cuya edad ya no se conoce al ganado por el diente.

FRITADA. c. Pisto, conjunto de cosas fritas.

FRIOLENCO. d. Friolento. - La Academia usa además las palabras frigoriento, friolengo, frioliento y friolero.

FRONTALERO. n. En el Códice de las Uniones de Aragón al fol. 98 se pide "enmienda de los daños que en la última guerra hicieron a los nobles los frontaleros del rey," de lo cual se desprende que serian algún cuerpo de soldados de preferencia.

FRONTINAZO. d. Golpe dado en la frente contra alguna pared, mueble etc.

FUERISTA. n. Forista, el comentador, compilador o autor exegético acerca de los fueros de Aragón.

FUERTE. n. Abundante, y así se dice fuerte cosecha. - n. Alto, p. ej. fuerte mozo. -n. Grande, como fuerte aguacero ha caído. - n. Largo y por eso se dice estuvo un fuerte rato. - n. parar fuerte, véase parar. - Obsérvese que siempre tiene significación abundancial y que siempre se antepone al sustantivo.

FUINA. p. Garduña. (Martes foina; mustela : comadreja; familia mustelidae)

FULCO. d. Geme: se usa también en Navarra. (Forc: Mida del dit gros y lo índice formán una L.)

FULERO. n. Se aplica a lo que no es de recibo, principalmente a la moneda defectuosa o de baja ley. - n. Así mismo a la persona de malas mañas o equívoca conducta, y es más común para deprimir a la mujer. - n. También a las prendas de vestir que no son de buen gusto. (Fulera)

FURO. c. Fiero, huraño, esquivo. - d. Animal coceador o no domado. - a. hacer fura una cosa, hurtarla. (Furtar, hurtar, furtá).

FURRIS. n. Tramposo, embrollón; es voz familiar.

FURRUFALLA. n. Borrufalla.

FUSILEROS. n. En Aragón un cuerpo especial de tropas destinado a la persecución de malhechores.

FUSTA. n. Ramaje para pasto de los rebaños en las dehesas.

FUSTE. a. Fuste cuarentén es viga de cuarenta palmos.

FUTESA. n. Bagatela, cosa de poca entidad: parece nacer de fútil y, aunque no incluida en el diccionario de la Academia, se halla en otros como el de Campuzano.

miércoles, 6 de enero de 2021

Lo Camí, VIII.

VIII.

Segóns Roc, lo Moñigo, la Pesteta menuda ere una de les dones del poble que teníe lo ventre sec. Aixó, encara que de difíssil comprobassió, no suposabe res de particulá perque les Pestetes, mes o menos, u teníen tot sec.

La Pesteta menuda va torná al poble en lo tranvía interprovinsial als tres mesos y cuatre díes, exactamen, de la seua fuga. La tornada, com antes la fugida, va constituí un acontessimén a tota la vall, encara que, tamé, com tots los acontessiméns, va passá y se va olvidá y va sé sustituit per un atre acontessimén al que tamé li va passá lo mateix, y se va olvidá. De esta manera anabe elaboránse, poc a poc, la elemental historia de la vall. La Pesteta menuda va torná sola, y a don Dimas, lo del bang, no se li va torná a vore lo pel, a pesá de que don José, lo mossen, prejusgabe que no ere mal mosso. Bo o roín, don Dimas se va esfumá al aire, com se disolvíe, sense dixá rastre, lo eco de les montañes. Va sé Cuco, lo factó, lo que primé va portá la notíssia al poble. Después de la "radio" de don Ramón, lo apotecari, Cuco, lo factó, ere la compañía mes codissiada del puesto. Les seues notíssies eren sempre fresques y curioses, encara que no sempre edificáns. Cuco, lo factó, teníe una personalidat de bon añ, en espenta, expansiva y físicamen optimista. Daniel, lo Mussol, lo admirabe; admirabe lo seu carácter, los seus coneiximéns y la simplissidat en la que manejabe y controlabe la eixida, entrada y sirculassió dels trens per la vall. Tot aixó implicabe una capassidat; la ductilidat y lo talento de organissasió de un factó no se improvisen.
Irene, la Pesteta menuda, al apeás del tren, portáe llágrimes als ulls y pareixíe mes magra y consumida que cuan va marchá, tres mesos abáns. Pareixié que caminare portán una cárrega invissible damún que la obligabe a belcás per la sintura. Eren, sense duda, los remordiméns. Vestíe com solen vestí les dones viudes, mol viudes, tota de dol y en una mantelleta negra y atapida que li escamotejabe la cara. Habíe plogut durán lo día y la Pesteta, al pujá la costa, camí del poble, no se preocupabe de bordejá los charcos, li pareixíe trobá un raro consol a la inmersió repetida de los seus pevets als clots y al fang de la carretera. Lola, la Pesteta gran, se va quedá parada al vore a san germana, indessisa, a la porta de la tenda. Se va passá la ma repetidamen per los ulls com volén esbarrá una aparissió roína.

- Sí, soc yo, Lola - va murmurá la menuda -. No te extraños. Encara que pecadora y tot, hay tornat. ¿Me perdones?

- ¡Per los siglos dels siglos! Vine aquí. Passa - va di la Pesteta gran.

Van desapareixe les dos germanes a la trastenda. Allí se van mirá la una al atra en silensio. La Pesteta menuda se manteníe arrupida, en lo cap cacho, humillada.
La gran aparentabe habés engordit de repén en la tornada y lo arrepentimén del atra.

- ¿Saps lo que has fet, Irene? - va sé lo primé que li va di.

- Calla, per favor - va ploriquejá la germana, y se va desplomá damún de la taula, plorán a moc estés. La Pesteta gran va respetá los plos de san germana. Los plos son nessessaris pera rentá la consiensia. Cuan la Irene se va alsá, les dos germanes se van torná a mirá als ulls. Apenes pressisaben de paraules pera enténdres. La comprensió ixíe del inexpresat:

- Irene, ¿has...?

- Hay...

- ¡Deu meu!

- Me va engañá.

- ¿Te va engañá o te vas engañá?

- Com vullgues, germana.

- ¿Ere lo teu home cuan...?

- No... Ni u es ara.

- ¡Deu meu! ¿Esperes...?

- No. Ell me va di... ell me va di...

Se li va trencá la veu en un gemec. Se va fé un atra vegada silensio. Al remat, la Pesteta gran va preguntá:

- ¿Qué te va di?

- Que era machorra.

- ¡Canalla!

- Ya u veus; no puc tindre fills.

La Pesteta gran va pedre de repén los bons modals y, en estos, los estribos.

- Ya saps lo que has fet, ¿verdat? Has tirat la honra. La teua, la meua y la de la beneída memoria dels nostres pares...

- No. Assó no, Lola, per l'amor de Deu.

- ¿Quín atra cosa, entonses?

- Les dones fees no tenim honra, desengáñat, germana.

Díe aixó en gesto ressignat, aplanida per un inexorable convensimén. Después va afegí:

- Ell u va di aixina.

- La reputassió de una dona es mes pressiosa que la vida, ¿no u sabíes?

- U sé, Lola.

- ¿Entonses?

- Faré lo que tú digues, germana.

- ¿Estás disposada?

La Pesteta menuda va acachá lo cap.

- U estic - va di.

- Vestirás de dol lo que te quede de vida y tardarás sing añs en assomát al carré.
Éixes són les meues condissións, ¿les asseptes?

- Les assepto.

- Pucha a casa, entonses.

La Pesteta gran va tancá en clau la porta de la tenda y va pujá detrás della. Ya a la seua habitassió, la Pesteta menuda se va assentá al canto del llit; la gran li va portá una grela en aigua tibia y li va rentá los peus. Durán esta operassió van está callades.
Al acabá, la Pesteta menuda va suspirá y va di:

- Ha sigut roín, ¿saps?

La Pesteta gran no va contestá. Li faie un sec respecte lo ademán de dessolasió de san germana. Esta va continuá:

- Volíe los meus dinés. Lo mol pocavergoña se creíe que teníem mols dinés; un mun de dinés.

- ¿Per qué no li vas di a tems que entre les dos sol sumáem mil duros?

- Haguere sigut la meua perdissió, germana. Me haguere abandonat y yo estaba enamorada dell.

- Callá es lo que te ha perdut, loca.

- Sels va gastá tots, ¿saps?

- ¿Qué?

- Va viure en mí mentres van durá los dinés. Se van acabá los dinés, se va acabá Dimas. Después me va dixá tirada com a una perduda. Dimas es un mal home, Lola. Es un home roín y cruel.
Les magres galtes de la Pesteta gran se van ensendre encara mes de lo que habitualmen rochecháen.

- Es un lladre. Assó es lo que es. Igualet, lo mateix quel atre Dimas - va di.

Se va quedá silensiosa al apagás lo seu arrebato. De repén los escrúpols van escomensá a socaváli la consiensia. ¿Qué es lo que habíe dit de Dimas, lo bon lladre?
¿No li agradaben al siñó esta classe de arrepentits? La Pesteta gran va sentí un viu remordimén. "De tot cor te demano perdó, Deu meu", se va di. Y se va proposá que en son demá, només eixecás, aniríe a reconsiliás en don José; ell sabríe perdonála y consolála. Aixó ere lo que nessessitabe: una mica de consol. Se va torná a passá la ma per los ulls, tratán de desfé lo malsón. Después se va soná en soroll lo llarg nas y va di:

- Está be, germana; múdat de roba. Yo torno a la tenda. Cuan acabos pots regá los geranios de la galería com fées sempre abáns de la desgrassia. Demá vorás a don José. Has de rentá lo abáns possible la teua alma en pecat.

La Pesteta menuda la va interrumpí:

- ¡Lola!

- ¿Qué?

- Me fa molta vergoña.

- ¿Es que encara ten quede?

- ¿De qué?

- De vergoña.

Irene va fé momos de dessesperasió.

- No u puc remediá, germana.

- Vergoña teníes que habén tingut antes de escapát en un home desconegut.
¡Per Deu beneít que entonses no vas fé estos remilgos!

- Es que don José, don José... es un san, Lola, comprénu. No entendríe la meua flaquesa.

- Don José comprén totes les flaqueses humanes, Irene. Deu está en ell. Ademés, una bona confessió forme tamé part de les meues condissións, ¿enténs?

Se va sentí lo tintineo de una moneda contra los vidres de la tenda.
La Pesteta gran se va impassientá:

- Venga, dessidixte, maña; criden a baix.

Irene, la Pesteta menuda, va acsedí, al remat:

- Está be, Lola; demá me confessaré. Estic dessidida.

La Pesteta gran va baixá a la tenda. Va doná mija volta a la clau y va entrá Catalina, la Lepórida o Llebre. esta, com les atres germanes, teníe lo labio de dal plegat com los conills y lo seu nasset se movíe sense pará com si ensumare, com algúns cachaps de Valchunquera. Los van ficá lo mote de Llebres. Tamé les apodaben les Caques, perque se díen Catalina, Carmen, Camila, Caridat y Cassilda y son pare habíe sigut farfallós o tartamut. (Menos mal que lo del registre no ere un fill de puta.)

Catalina se va arrimá al mostradó.

- Una pesseta de sal - va di.

Mentres la Pesteta gran la despachabe, ella va alsá la careta de cachap cap al techo y durán uns segóns van vibrá nerviosamen les aletes del seu nas.

- Lola, ¿es que tens forastés?

La Pesteta se va tancá, hermética. Les Llebres eren les telefonistes del poble y sabíen les notíssies casi tan pronte com Cuco, lo factó. Va contestá:

- No, ¿per qué?

- Pareix que se sen soroll a dal.

- Sirá lo gat.

- No, no; son potades.

- Tamé lo gat poteje.

- Enténme, son patejades de persones. No sirán lladres, ¿verdat?

La Pesteta gran va tallá:

- Ti, la sal.

La Llebre va torná a mirá cap al techo, va ensumá lo ambién en insistensia y, ya a la porta, se va girá:

- Lola, seguixco sentín potades a dal.

- Está be. Vésten en Deu.

Poques vegades la tenda de les Pestetes va está tan concurrida com aquella tarde y poques vegades tamé, de tan creixcut número de clientes, va eixí una caixa tan mesquina.

Rita, la Tonta, la dona del sabaté, va sé la segona en arribá.

- Dos reals de sal - va demaná.

- ¿No ne vas pendre ahir?

- Ne nessessito mes.

Al cap de una paussa, Rita, la Tonta, va acachá la veu:

- Tens llum a dal. Estará voltán lo contadó.

- ¿Me u has de pagá tú?

- Ni mu penso.

- Entonses díxal que volto.

Van arribá después la Basi, la criada del boticari; Uca, la del Chano; María, la Chata, que tamé teníe lo ventre sec; Sara, la Moñiga; les atres cuatre Llebres; Juana, l´ama de don Antonino, lo marqués; Rufina, la de Pancho, que desde que se va casá tampoc creíe en Deu ni en los sans, y datres vin dones mes.
Menos les cuatre Llebres, totes anaben a comprá sal y totes sentíen potades a dal o se enarbolaben, al vore llum per les finestres, per la carrera del contadó (casi com al Tour o la volta a España).

A les deu, cuan ya lo poble se rendíe al silensio, se va sentí la veu potenta, una mica engorgossada y arrastrada de Paco, lo ferré. Anabe este fen esses per lo carré y dabán dels balcóns de les Pestetes se va aturá. Portabe una botella a la ma dreta y en la zurda se rascabe sense pará lo clatell. Les frasses que cridáe hagueren resultat incoheréns si tot lo poble no haguere estat al cap del carré.

- ¡Viva la germana pródiga! ¡Viva la dona de les cuixes esmirriades y lo pit de taula!...-
va fé un cómic gesto de sorpresa, se va rascá un atra vegada lo clatell, va rotá, va torná a mirá als balcóns y va rematá: - ¿Quí te va robá lo cor? ¡Dimas, lo bon lladre!

Y sen enríe ell sol, embutín les poderoses barres de baix al gigán pitral. Les Pestetes van apagá la llum y van observá al escandalós per una regata de la finestra.
"Este perdut teníe que sé", va rossegá la Lola, la Pesteta gran, al descubrí la brillantó que lo farolet del racó arrancabe del pel roch y risat del ferré. Cuan este va pronunsiá lo nom de Dimas, li va entrá com un ataque de ñirvis a la Pesteta menuda.
"Per favor, trau an eixe home de ahí; que sen vaigue eixe home, maña.
La seua veu me torne loca", va di. La Pesteta gran va agarrá lo cubo o la galleta o lo poval aon desaiguabe la pica, va entreobrí la finestra y va aventá lo seu contingut cap a la cara de Paco, lo ferré, que en eixe momén escomensabe un nou vítor: - ¡Viva les...!
La remullada li va tallá la frasse. Lo borracho va mirá cap al sel en cara de idiota, va estendre les seues mans ficánse en creu y va rossegá pera nell, mentres avansabe fotén toms carretera abán: - Hala, Paco, cap a casa. Ya está diluvián un atra vegada.